– Visto el Consenso de Monterrey adoptado por la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en Monterrey, México, del 18 al 22 de marzo de 2002,
– Vistos los compromisos contraídos por los Estados miembros en el marco del Consejo Europeo de Barcelona del 14 de marzo de 2002 (compromisos de Barcelona),
– Vista su Resolución, de 25 de abril de 2002, sobre la financiación para el desarrollo(1),
– Vista su Resolución, de 7 de febrero de 2002, sobre la financiación de la ayuda para el desarrollo(2),
– Vista la Declaración conjunta del Consejo y de los Representantes de los Gobiernos de los Estados miembros reunidos en el seno del Consejo, del Parlamento Europeo y de la Comisión sobre la política de desarrollo de la Unión Europea titulada «El consenso europeo sobre desarrollo»(3), que fue firmada el 20 de diciembre de 2005,
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 9 de abril de 2008, titulada «La UE como socio global para el desarrollo – Acelerar los avances hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio» (COM(2008)0177),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 4 de abril de 2007, titulada «Mantenimiento de los compromisos de Europa en materia de financiación del desarrollo» (COM(2007)0164),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 2 de marzo de 2006, titulada «Financiación del desarrollo y eficacia de la ayuda - Retos que plantea el incremento de la ayuda de la UE durante el periodo 2006-2010» (COM(2006)0085),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 12 de abril de 2005, titulada «Acelerar el avance para cumplir los objetivos de desarrollo del Milenio - Financiación para el desarrollo y eficacia de la ayuda» (COM(2005)0133),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 5 de marzo de 2004, titulada «Puesta en práctica del Consenso de Monterrey: contribución de la Unión Europea» (COM(2004)0150),
– Vistas las conclusiones del Consejo del 14 de marzo de 2002 sobre la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la financiación para el desarrollo (Monterrey),
– Vistos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York del 6 al 8 de septiembre de 2000 y ratificados en conferencias ulteriores de las Naciones Unidas, en particular en la Conferencia de Monterrey sobre la financiación para el desarrollo,
– Visto el compromiso contraído por los Estados miembros en el Consejo Europeo de Gotemburgo, de los días 15 y 16 de junio de 2001, de alcanzar el objetivo de las Naciones Unidas de una ayuda oficial al desarrollo (AOD) del 0,7% del producto nacional bruto (PIB),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 2 de marzo de 2006, titulada «Ayuda de la UE: realizar más, mejor y más rápido» (COM(2006)0087),
– Vista su Resolución, de 22 de mayo de 2008, sobre el seguimiento de la Declaración de Paris de 2005 sobre la eficacia de la ayuda(4),
– Visto el artículo 45 de su Reglamento,
– Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo y la opinión de la Comisión de Presupuestos (A6-0310/2008),
A. Considerando que, por segunda vez en la historia, las Naciones Unidas organizan una Conferencia Internacionalsobre la financiación para el desarrollo con vistas a reunir a los Jefes de Estado y de Gobierno yno sólo a los ministros de Desarrollo sino también a los de Finanzas así como a los representantes de las organizaciones financieras internacionales, la banca privada, la sociedad civil y el tejido empresarial para examinar los progresos realizados desde la primera Cumbre Mundial sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en 2002 en Monterrey,
B. Considerando que la consecución de los ODM exige mucha más financiación,
C. Considerando que la financiación para el desarrollo debería definirse como la manera más rentable de responder a las necesidades de desarrollo a escala mundial ylasinseguridades globales,
D. Considerando que resulta más necesario que nunca contar con recursos financieros predecibles y sostenibles, en particular a la luz del desafío del cambio climático y sus implicaciones, incluidos los desastres naturales, y la particular vulnerabilidad de los países en desarrollo,
E. Considerando que la UE es el mayor donante de ayuda mundial, un miembro destacado de las instituciones financieras internacionales y el socio comercial más importante de los países en desarrollo,
F. Considerando que la UE se ha impuesto a sí misma un calendario claro y vinculante para alcanzar el objetivo del 0,56 % del PIB antes de 2010 y el objetivo del 0,7 % del PIB antes de 2015,
G. Considerando que, si persisten las actuales tendencias con respecto a los niveles de AOD de los Estados miembros, algunos Estados miembros no alcanzarán los objetivos cifrados del 0,51 % para la UE-15 (es decir, los Estados miembros previos a la ampliación de 2004) y del 0,17 % del PIB para la UE-12 (es decir, los Estados miembros que se adhirieron a la UE el 1 de mayo de 2004 y el 1 de enero de 2007) antes de 2010,
H. Considerando que la ayuda programable a África se incrementa a pesar del descenso general de la AOD en 2007,
I. Considerando que recientemente han surgido nuevos desafíos importantes en materia de desarrollo, incluidos el cambio climático, cambios estructurales en los mercados de los productos básicos, en particular los mercados de los alimentos y el petróleo, y novedades destacadas en la cooperación Sur-Sur, incluidos el apoyo a la infraestructura prestado por China en África y los préstamos del Banco Brasileño de Desarrollo (BNDES) en la América Latina,
J. Considerando que en muchos países en desarrollo los servicios financieros no están suficientemente desarrollados como consecuencia de numerosos factores, como las restricciones impuestas a la prestación de servicios, la falta de seguridad jurídica y los derechos de propiedad,
1. Confirma su compromiso con la erradicación de la pobreza, con el desarrollo sostenible y con la consecución de los ODM como la única manera de llevar la justicia social y una mejor calidad de vida a los cerca de mil millones de personas que viven en la más absoluta pobreza en el mundo, es decir, que poseen una renta inferior a un dólar estadounidense diario;
2. Pide a los Estados miembros que distingan claramente entre gasto de desarrollo y gasto de política exterior; considera, en este contexto, que la AOD debería ajustarse a los criterios en materia de AOD establecidos por el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE/CAD), así como a las recomendaciones del OCDE/CAD sobre la desvinculación de la AOD;
3. Destaca que es absolutamente necesario que la UE aspire a alcanzar el máximo nivel de coordinación para lograr la coherencia con otras políticas comunitarias (medio ambiente, migración, derechos humanos, agricultura, etc.) y evitar la duplicación de tareas y la incoherencia de las actividades;
4. Recuerda que las necesarias acciones que la UE ha de emprender sin demora para hacer frente a las dramáticas consecuencias de los desorbitados precios de los alimentos en los países en desarrollo no deben considerarse ni ejecutarse como parte de los esfuerzos financieros que exige el Consenso de Monterrey; está a la espera, por ello, de que la Comisión presente una propuesta concreta sobre la utilización de los fondos de emergencia;
5. Subraya que la excesiva y desproporcionada carga administrativa existente en algunos de los países socios va en detrimento de la efectividad de la ayuda al desarrollo; teme que ello pueda poner en peligro la consecución de los ODM;
6. Observa que la UE todavía tiene que encontrar el equilibrio justo entre dos enfoques contradictorios aplicados a la ayuda al desarrollo: por una parte, confiar en que los países socios asignan adecuadamente los fondos y ayudar a sus administraciones a desarrollar las herramientas adecuadas para el uso de los mismos, y, por otra, asignar la ayuda financiera para impedir el uso indebido o la asignación ineficaz de la ayuda;
Volumen de AOD
7. Señala que la UE es el mayor donante mundial de AOD al aportar prácticamente el 60 % de la ayuda al desarrollo oficial mundial, y celebra que la aportación de la UE a la AOD global vaya aumentando con el paso de los años; pide, no obstante, a la Comisión que facilite datos claros y transparentes sobre la parte correspondiente del presupuesto de la UE destinada a la ayuda al desarrollo de la UE, con el fin de evaluar el seguimiento del Consenso de Monterrey por parte de todos los donantes europeos; manifiesta su pesar por que el nivel de las contribuciones financieras de la UE a los países en desarrollo carece de visibilidad, y pide a la Comisión que desarrolle herramientas de comunicación e información adecuadas y específicas para incrementar la visibilidad de la ayuda al desarrollo de la UE;
8. Se congratula de que la UE haya cumplido su objetivo vinculante en materia de AOD de alcanzar una media de la UE del 0,39 % del PIB antes de 2006, pero toma nota del alarmante descenso de la ayuda de la UE de 47 700 millones de euros en 2006 (0,41 % del PIB colectivo de la UE) a 46 100 millones de euros en 2007 (0,38 % del PIB colectivo de la UE), y pide a los Estados miembros que incrementen sus respectivos volúmenes de AOD para alcanzar su objetivo prometido del 0,56 % del PIB en 2010;
9. Insiste en que no debería volver a reducirse el volumen de la AOD comunicada por los Estados miembros; señala que, si continúa la tendencia actual, la UE habrá destinado 75 000 millones de euros menos de lo prometido para el período 2005-2010;
10. Expresa su grave preocupación por que la mayoría de los Estados miembros (18 de los 27, especialmente Letonia, Italia, Portugal, Grecia y la República Checa) no haya logrado incrementar su nivel de AOD entre 2006 y 2007, y por que en algunos países, como Bélgica, Francia y el Reino Unido, se haya constatado incluso una reducción espectacular de más del 10 %; pide a los Estados miembros que cumplan el volumen de AOD al que se han comprometido; toma nota con satisfacción de que algunos Estados miembros (Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, España, Suecia y los Países Bajos) estén seguros de alcanzar sus objetivos de AOD para 2010 y expresa su confianza en que esos países mantengan sus altos niveles de AOD;
11. Celebra la firme posición adoptada por la Comisión en el sentido de que los esfuerzos deben concentrarse tanto en la cantidad como en la calidad de la ayuda al desarrollo concedida por los Estados miembros, y respalda enérgicamente su advertencia respecto de las muy negativas consecuencias que podría tener el incumplimiento por parte de los Estados miembros de sus compromisos financieros; pide a la Comisión que utilice su experiencia y autoridad para convencer a otros donantes públicos y privados de que cumplan sus promesas financieras;
12. Expresa su gran alarma por que algunos Estados miembros esperan hasta el final del período previsto para incrementar la AOD, lo que supone para los países en desarrollo una pérdida superior a los 17 000 millones de euros;
13. Celebra el enfoque de algunos Estados miembros de elaborar calendarios plurianuales vinculantes para el incremento de los niveles de AOD para cumplir el objetivo de las Naciones Unidas del 0,7 % para 2015; pide a los Estados miembros que aún no lo hayan hecho que den a conocer lo antes posible sus calendarios plurianuales; destaca que los Estados miembros deberían adoptarlos antes de la próxima Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo y cumplir sus compromisos;
14. Observa que los descensos de los niveles de ayuda comunicada en 2007 obedecen en algunos casos al inflamiento artificial de las cifras en 2006 debido a la reducción de la deuda; pide a los Estados miembros que incrementen sosteniblemente sus niveles de AOD sirviéndose de cifras desprovistas del factor de reducción de la deuda;
15. Considera totalmente inaceptable la discrepancia entre las frecuentes promesas de mayor asistencia financiera y el nivel mucho más bajo de los importes realmente facilitados, y manifiesta su preocupación por las muestras de hastío que están dando algunos Estados miembros en relación con la ayuda;
16. Subraya que la consulta a los gobiernos socios, los parlamentos nacionales y las organizaciones de la sociedad civil es esencial en la toma de decisiones en materia de volúmenes y destinos de la AOD;
Celeridad, flexibilidad, predecibilidad y sostenibilidad de los flujos financieros
17. Destaca que la asistencia debe facilitarse oportunamente y expresa su disgusto por la frecuente demora injustificada de los trámites de entrega;
18. Destaca la necesidad de mostrar flexibilidad en la entrega de fondos de cooperación para responder a circunstancias cambiantes como el incremento del precio de los alimentos, con vistas a que la financiación sea predecible y permita a los países socios planificar su desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático así como la mitigación del mismo;
19. Solicita firmemente que se respeten plenamente los principios de préstamo y financiación responsables para que las operaciones de préstamo y financiación sean sostenibles en materia de desarrollo económico y ambiental y se ajusten a los principios ecuatoriales; pide a la Comisión que intervenga en el establecimiento de esos principios y promueva en los foros internacionales medidas para su aplicación vinculante, de tal manera que su ámbito de aplicación se amplíe a los nuevos actores del desarrollo de los sectores público y privado;
Deuda y fuga de capitales
20. Expresa su pleno apoyo a los esfuerzos de los países en desarrollo por preservar la sostenibilidad a largo plazo de la deuda y aplicar la Iniciativa en favor de los países pobres altamente endeudados (PPAE), pues resulta de vital importancia para alcanzar los ODM; lamenta, no obstante, que los planes de reducción de la deuda excluyan a un gran número de países para los que la deuda sigue siendo un obstáculo para la realización de los OMD; insiste en que se celebre un debate internacional urgente sobre la ampliación de las medidas internacionales de reducción de la deuda a varios países endeudados, que actualmente están excluidos de la iniciativa PPAE;
21. Pide a la Comisión que aborde la cuestión de la deuda «odiosa» o ilegítima, es decir, la deuda contraída como consecuencia de préstamos irresponsables, egoístas, imprudentes e injustos, así como los principios de financiación responsable en las negociaciones bilaterales y multilaterales sobre la reducción de la deuda; celebra el llamamiento de la Comisión a intervenir para limitar, en el caso de procedimientos judiciales, los derechos de los acreedores comerciales y de los fondos buitre a ser reembolsados;
22. Pide a todos los Estados miembros que se adhieran al marco de sostenibilidad de la deuda y que soliciten su evolución a fin de tener en cuenta la deuda interna de los Estados y sus necesidades financieras; pide a todos los Estados que reconozcan que la responsabilidad de los prestamistas no se limita al respeto del marco de sostenibilidad, sino que también incluye los siguientes aspectos:
– tener en cuenta la vulnerabilidad de los países prestatarios a las sacudidas externas, previendo en tales casos la posibilidad de suspender o aliviar el reembolso;
– incluir requisitos de transparencia, para ambas partes, en los acuerdos de préstamo;
– ejercer una vigilancia reforzada para asegurar que sus préstamos no contribuyan a la violación de los derechos humanos ni a aumentar la corrupción;
23. Insta a la UE a que fomente los esfuerzos internacionales destinados a instaurar algún tipo de procedimiento internacional de insolvencia o procedimientos de arbitraje justos y transparentes con objeto de poder hacer frente con eficacia y equidad a cualquier crisis futura de la deuda;
24. Lamenta que la Comisión no haga más hincapié en la movilización de los recursos internos para la financiación del desarrollo, ya que estos recursos son fuente de mayor autonomía para los países en desarrollo; alienta a los Estados a que participen plenamente en la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI) y a que soliciten su refuerzo; pide a la Comisión que exija al Consejo de normas internacionales de contabilidad (CNIC) que en las normas internacionales de contabilidad se integre la exigencia de informar país por país de las actividades de las empresas multinacionales en todos los sectores;
25. Lamenta que en el paquete de comunicaciones de la Comisión sobre la eficacia de la ayuda(5) no se mencione la fuga de capitales como factor de riesgo para las economías de los países en desarrollo; indica que la fuga de capitales perjudica gravemente al desarrollo de sistemas económicos sostenibles en los países en desarrollo, y recuerda que la evasión fiscal cuesta cada año a los países en desarrollo más de lo que reciben en forma de AOD; pide a la Comisión que incluya en sus políticas medidas de prevención de la fuga de capitales, según se reivindica en el Consenso de Monterrey, incluido un análisis escrupuloso de las causas de la fuga de capitales, con objeto de cerrar los paraísos fiscales, algunos de los cuales se encuentran en la UE o funcionan en estrecha relación con los Estados miembros;
26. Señala, en particular, que según el Banco Mundial el componente ilícito de esta fuga de capitales representa cada año entre 1 y 1,6 billones de dólares estadounidenses, y que la mitad de este importe procede de los países en desarrollo; alienta los esfuerzos internacionales emprendidos en favor de la congelación y la restitución de los activos malversados, y pide a los Estados que aún no lo hayan hecho que ratifiquen la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción; lamenta que no se empleen los mismos esfuerzos para luchar contra la evasión fiscal, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que promueven la ampliación a nivel mundial del principio de intercambio automático de información fiscal, que soliciten que se adjunte el Código de conducta contra la evasión fiscal en curso de elaboración en el Comité Económico y Social de las Naciones Unidad (ECOSOC) a la Declaración de Doha, y que apoyen la transformación del Comité Fiscal de las Naciones Unidas en un verdadero órgano intergubernamental, dotado de recursos reforzados y encargado de la lucha internacional contra la evasión fiscal junto con la OCDE;
Mecanismos innovadores de financiación
27. Se congratula de las propuestas de mecanismos innovadores de financiación presentadas por los Estados miembros y pide a la Comisión que las examine con arreglo a los indicadores de fácil aplicación práctica, sostenibilidad, adicionalidad, costes de transacción y eficiencia; reclama mecanismos e instrumentos financieros que ofrezcan nueva financiación y no hagan peligrar los futuros flujos financieros;
28. Reclama mecanismos e instrumentos financieros que ofrezcan medidas de movilización del capital privado, según se proclama en el Consenso de Monterrey, y prevean garantías crediticias;
29. Pide a la Comisión que refuerce considerablemente la financiación de las medidas de adaptación al cambio climático y de mitigación del mismo en los países en desarrollo, en particular los de la Alianza Global contra el Cambio Climático; subraya la urgente necesidad de obtener una financiación superior a los flujos actuales de la AOD, pues la AOD por sí sola no proporciona respuestas adecuadas para las medidas de adaptación al cambio climático y de mitigación del mismo en los países en desarrollo; destaca que deben desarrollarse sin demora mecanismos financieros innovadores con este fin, como impuestos sobre la aviación y el comercio de petróleo, así como mediante la asignación de los ingresos por subasta resultantes del Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCCDE);
30. Acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de crear un mecanismo mundial de financiación de la lucha contra el cambio climático, basado en el principio de la anticipación de la ayuda para financiar las medidas de mitigación y adaptación en los países en desarrollo; pide a los Estados miembros y a la Comisión que asuman compromisos financieros importantes con objeto de poder aplicar urgentemente esta propuesta;
31. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que destinen al menos el 25 % de los futuros ingresos por subasta resultantes del RCCDE a la financiación de medidas de adaptación al cambio climático y de mitigación del mismo en los países en desarrollo;
32. Pide a la Comisión que desarrolle el acceso de los pequeños empresarios y agricultores a la financiación, con vistas a incrementar la producción alimentaria y dar una solución sostenible a la crisis alimentaria;
33. Pide al Banco Europeo de Inversiones (BEI) que examine las posibilidades existentes para crear inmediatamente un fondo de garantía que apoye los programas de microcréditos y de cobertura de riesgos, que se ajustan a las necesidades de los productores locales de alimentos en los países en desarrollo más pobres;
34. Acoge con satisfacción la propuesta de creación de un Fondo Multidonante de Género, lanzada en el seno de las Naciones Unidas, que sería gestionado por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), con el objetivo de promover y financiar políticas de igualdad de género en los países en desarrollo; pide al Consejo y a la Comisión que estudien y suscriban dicha iniciativa internacional;
35. Solicita que se redoblen los esfuerzos por fomentar el desarrollo de los servicios financieros, dado que el sector bancario puede desbloquear la financiación local para el desarrollo y que, además, un sector de los servicios financieros estable constituye la mejor manera de luchar contra la fuga de capitales;
36. Pide a todas las partes interesadas que reconozcan plenamente el enorme potencial de los ingresos obtenidos a partir de los recursos naturales; considera esencial, en este sentido, que las industrias de explotación de recursos naturales sean transparentes; considera que, si bien la Iniciativa EITI y el Proceso de Kimberley avanzan en la buena dirección, queda todavía mucho por hacer para promover la gestión transparente de las industrias de explotación de recursos naturales y de sus ingresos;
Reforma de los sistemas internacionales
37. Pide al Consejo y a la Comisión que incluyan el Fondo Europeo de Desarrollo en el presupuesto de la UE en el contexto de la revisión a medio plazo 2008/2009, a fin de reforzar la legitimidad democrática de una importante parte de la política de desarrollo de la UE y de su presupuesto;
38. Toma nota de la primera etapa, completada en abril de 2008, en la vía hacia una mejor representación de los países en desarrollo en el seno del FMI; lamenta que el reparto de los derechos de voto en el FMI siga respondiendo esencialmente a una ponderación basada en la riqueza; pide a la Comisión y a los Estados miembros que manifiesten su interés por la toma de decisiones por mayoría doble (accionistas/Estados) en el seno de la institución responsable de la estabilidad financiera internacional: el FMI;
39. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que aprovechen la oportunidad que ofrece la mencionada Conferencia Internacional de Seguimiento sobre la Financiación para el Desarrollo que se celebrará en Doha del 29 de noviembre al 2 de diciembre de 2008 para presentar una posición común de la UE sobre la ayuda al desarrollo concebida para alcanzar los ODM mediante un enfoque sostenible;
40. Pide a los Estados miembros que emprendan una reforma rápida y ambiciosa del Banco Mundial con objeto de que las partes más directamente afectadas por sus programas estén mejor representadas;
41. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Secretario General de las Naciones Unidas y a los dirigentes de la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el Grupo del Banco Mundial y el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.
COM(2008)0177 «La UE como socio global para el desarrollo - Acelerar los avances hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio» de 9.4.2008.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
La financiación para el desarrollo es un asunto preeminente en la agenda de desarrollo internacional.
En la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el desarrollo celebrada en Monterrey en marzo de 2002, la comunidad internacional adoptó el Consenso de Monterrey, que se centró en las siguientes cuestiones:
·Movilización de recursos financieros internos para el desarrollo;
·Movilización de recursos internacionales para el desarrollo (inversión extranjera directa y otras corrientes privadas);
·Comercio internacional como motor del desarrollo;
·Aumento de la cooperación financiera y técnica internacional para el desarrollo;
·Deuda exterior;
·Solución de los problemas sistémicos - promoción de la coherencia y la consistencia de los sistemas monetarios, financieros y comerciales internacionales en favor del desarrollo.
La primera Conferencia de Seguimiento sobre la Financiación para el Desarrollo se celebrará en Doha (Qatar) del 29 de noviembre al 2 de diciembre de 2008. Esta cumbre ofrece la oportunidad de elucidar los progresos conseguidos desde la adopción del Consenso de Monterrey.
La UE sigue abanderando la financiación internacional para el desarrollo como mayor donante internacional para el desarrollo, facilitando más del 50 % de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) a escala mundial
El informe de la Comisión sobre los progresos del Consenso de Monterrey se publicó en marzo de 2008(1). Las Conclusiones del Consejo sobre la financiación para el desarrollo se publicaron el 25 de mayo de 2008.
Metas volantes de 2010 y 2015 de la AOD
En 2006 la UE cumplió su objetivo particular de destinar el 0,39 % (UE-15) de su PIB colectivo a la AOD. El siguiente objetivo importante de AOD que debe alcanzarse es del 0,56 % del PIB colectivo de la UE para 2010(2). No obstante, un problema preocupante es que en 2007, el volumen de AOD de diferentes Estados miembros descendiera espectacularmente —al hilo de la tendencia actual de la financiación para el desarrollo, que también siguen Japón y los Estados Unidos—. Además, algunos Estados miembros han reducido sus esfuerzos financieros por cumplir los objetivos de 2010 y 2015 y han ralentizado sus tasas de incremento de la AOD.
Esperemos que el descenso general de la AOD sean una anomalía singular que no vuelva a producirse: el ponente insiste en que los Estados miembros velen por ello. La desaceleración de los incrementos podría reducir el importe total de AOD facilitada a los países en desarrollo durante los próximos años. Finlandia y Francia, por ejemplo, solían tener políticas y compromisos nacionales más ambiciosos que los de la UE, pero en 2007 redujeron sus objetivos para adaptarse al calendario de la UE, lo que, obviamente, repercutirá negativamente en el objetivo colectivo de la UE. Se calcula que durante el período 2006-2010 se perderán irremisiblemente más de 17 000 millones de euros de AOD. Sólo podrán cumplirse los objetivos colectivos de la UE si algunos de los Estados miembros más grandes de la UE alcanzan unos niveles de AOD superiores a los objetivos. Al ponente le preocupa mucho que las tendencias actuales dificulten el cumplimiento de los compromisos.
Deberá darse un golpe fuerte y decidido de timón para demostrar que todos los Estados miembros están comprometidos con la consecución de los objetivos proclamados de AOD y, por ende, con una mayor posibilidad de alcanzar los ODM. El ponente pide a los Estados miembros que aún no lo hayan hecho que prevean un calendario fijo de financiación antes del comienzo de la Conferencia de Doha.
Deuda externa y fuga de capitales
La inclusión de la reducción de la deuda en las cifras de la AOD fue una de las principales causas de la reducción de los niveles de AOD de la UE en 2007, por lo que el ponente pide a los Estados miembros que trabajen con cifras de AOD desprovistas del factor de reducción de la deuda. Son cuestiones asimismo importantes la sostenibilidad a largo plazo de la deuda y los principios de préstamo responsable.
La financiación y préstamos irresponsables suponen un grave peligro para la estabilidad de los países en desarrollo y son muy contraproducentes con vistas a la sostenibilidad a largo plazo de la deuda. Son ejemplos de tales prácticas la aplicación de medidas judiciales agresivas por parte de los prestamistas comerciales y los fondos de deuda con dificultades que suponen una pesada losa para los presupuestos de los países en desarrollo afectados. La financiación y el préstamo responsables podrían servir para asegurar la sostenibilidad de la deuda y estimular un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente y unas condiciones dignas de trabajo en los países en desarrollo.
La fuga de capitales y los paraísos fiscales son igualmente un asunto importante en la agenda de desarrollo, pues suelen tener consecuencias nefastas en la deuda exterior. La fuga de capitales podría prevenirse mediante unos sistemas más efectivos de control (en particular mediante sistemas fiscales) en los países en desarrollo, sensibilizando a las personas adineradas sobre sus obligaciones y velando por que el dinero no se desplace a paraísos fiscales (incluidos los situados en el interior de la UE). Entretanto, la manera más eficaz de evitar la fuga de capitales de los países en desarrollo es promover unas sociedades estables, pacíficas y democráticas en las que el Estado de derecho asegure el respeto de los contratos comerciales, las cuentas bancarias y los derechos de propiedad de todos los ciudadanos.
Nuevos desafíos
El cambio climático es uno de los más recientes desafíos que afronta la ayuda al desarrollo. El principal objetivo de la política de desarrollo es la erradicación de la pobreza. El cambio climático, junto con otras importantes incertidumbres globales, tiene importantes repercusiones en los países menos desarrollados, que son especialmente vulnerables a los desajustes externos (por ejemplo, catástrofes naturales, pandemias)(3). No obstante, la financiación para reducir los efectos del cambio climático se considera, procedentemente, una manera de que los países industrializados arreglen el desaguisado que ellos mismos han provocado en los países en desarrollo. Por lo tanto, no debería salir de los actuales fondos de la AOD sino de una fuente adicional. El ponente comparte, a este respecto, el parecer expresado por el Comisario de Desarrollo, Louis Michel, de que los actuales fondos de desarrollo no deberían utilizarse para financiar la lucha contra el cambio climático en los países menos desarrollados. En la actualidad, la UE y el Banco Mundial debaten la posibilidad de conceder un gran préstamo a largo plazo para ayudar a los países más pobres a financiar medidas esenciales de lucha contra el cambio climático(4). El ponente espera que la UE lidere ese debate.
La actual explosión internacional del precio de los alimentos es un desafío adicional que conviene abordar. El desarrollo rural, en particular en materia de desarrollo agrícola, ya está adquiriendo mayor importancia y adquirirá ineludiblemente un lugar más preeminente en la agenda internacional de desarrollo durante los próximos años. Conviene eliminar los obstáculos al desarrollo rural en los países en desarrollo. Debe apoyarse, en particular, la agricultura local. Debe facilitarse rápidamente acceso a los préstamos a los pequeños agricultores para que puedan mejorar sus explotaciones e incrementar su producción.
Otro nuevo desafío lo constituye la aparición de nuevos actores emergentes en la escena internacional de la financiación para el desarrollo, en particular, China, Brasil y Arabia Saudí, así como diferentes donantes privados(5). Se percibe cierta preocupación por las políticas aplicadas por algunos nuevos donantes a la hora deponer en práctica su cooperación.
Movilizar la financiación privada para el desarrollo
La desvinculación de la ayuda, la reducción de los costes de transacción y una mayor flexibilidad y agilidad de los procedimientos burocráticos siguen siendo los principales problemas para la eficacia de la ayuda. No obstante, el ponente ha procurado minimizar la inclusión de estas cuestiones en su informe para evitar duplicidades con el informe sobre la eficacia de la ayuda del diputado Johan Van Hecke.
Problemas sistémicos
Conviene reforzar la voz de los países en desarrollo en los procesos de toma de decisiones en el seno de las instituciones financieras y económicas internacionales.
La Presidencia del Banco Mundial y la Dirección Gerente del FMI no están abiertas a los nacionales de todos los países. Un gran número de Estados miembros de la UE ya ha indicado su disposición a reformar esas instituciones para permitir el acceso a esos cargos a los nacionales de todos los países.
Un problema particular del Consejo Ejecutivo del Banco Mundial es la grave falta de representación de los 46 países africanos subsaharianos. En tanto que otras regiones con menos países poseen al menos tres escaños, los países en desarrollo de la región subsahariana sólo poseen dos escaños. El ponente considera inaceptable esa situación y propone que se corrija tal deficiencia.
Comunicación «La UE como socio global para el desarrollo - Acelerar los avances hacia los objetivos de desarrollo del milenio» (COM(2008)0177/3) y documento de trabajo de los servicios de la Comisión «El proceso de Monterrey sobre la financiación para el desarrollo - contribución de la Unión Europea para Doha y después. Informe anual de seguimiento 2008» (SEC(2008)0432/2).
Se percibe la tendencia a definir la cooperación menos con arreglo a la solidaridad que como la forma más barata de abordar desafíos globales como las pandemias (por ejemplo el SARS), la migración y los problemas de seguridad.
Los debates incluyen el proyecto de que los países industrializados adquieran un préstamo en los mercados internacionales de capital y se lo anticipen a los países en desarrollo para apoyar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en esos países y protegerlos contra el cambio climático.
«El apoyo de China a la infraestructura en África es actualmente mayor que el del Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y de todos los socios occidentales juntos. De manera similar, en Latinoamérica el Banco Brasileño de Desarrollo (BNDES) ha concedido mayor volumen de crédito que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo juntos» Informe sobre Desarrollo de la Mesa Redonda de Banca de la OCDE, febrero de 2008.
OPINIÓN de la Comisión de Presupuestos (18.6.2008)
para la Comisión de Desarrollo
sobre el seguimiento de la Conferencia de Monterrey de 2002 sobre la Financiación para el Desarrollo
La Comisión de Presupuestos pide a la Comisión de Desarrollo, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:
El Parlamento Europeo,
– Visto el Consenso de Monterrey, adoptado por la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo en marzo de 2002,
– Visto el Consenso europeo, adoptado por el Consejo, los representantes de los Estados miembros en el seno del Consejo, el Parlamento Europeo y la Comisión, en diciembre de 2005,
– Vista la Comunicación de la Comisión titulada «La UE como socio global para el desarrollo – Acelerar los avances hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio», de 9 de abril de 2008 (COM(2008)0177),
1. Señala que la UE es el mayor donante mundial de ayuda al desarrollo al aportar prácticamente el 60 % de la ayuda al desarrollo oficial mundial, y celebra que dicha aportación vaya aumentando con el paso de los años; pide, no obstante, a la Comisión que facilite datos claros y transparentes sobre la parte correspondiente del presupuesto comunitario en la ayuda al desarrollo de la UE, con el fin de evaluar el seguimiento del Consenso de Monterrey por parte de todos los donantes europeos; manifiesta su pesar por el hecho de que el nivel de las contribuciones financieras de la UE a los países en desarrollo carece de visibilidad, y pide a la Comisión que desarrolle herramientas de comunicación e información adecuadas y específicas para incrementar la visibilidad de la ayuda al desarrollo de la UE;
2. Está profundamente preocupado, no obstante, por la tendencia negativa que se registra por primera vez en términos absolutos y como proporción de la RNB (disminución de 1 589 millones de euros, lo que representa una caída del 3,33 % y se traduce en un total de 0,38 % de la RNB de la UE en 2007 en comparación con el 0,41 % en 2006), en la ayuda al desarrollo de la UE; recuerda que en el Consenso europeo de 2005, acordado por todos los Estados miembros y las instituciones de la UE, se confirmó el objetivo consistente en destinar el 0,56 % de la RNB en 2010 y el 0,70 % en 2015 a la ayuda al desarrollo de la UE;
3. Celebra la firme posición adoptada por la Comisión en el sentido de que los esfuerzos deben concentrarse tanto en la cantidad como en la calidad de la ayuda al desarrollo concedida por los Estados miembros, y respalda enérgicamente su advertencia respecto de las muy negativas consecuencias que podría tener el incumplimiento por parte de los Estados miembros de sus compromisos financieros; pide a la Comisión que utilice su experiencia y autoridad para convencer a otros donantes públicos y privados de que cumplan sus promesas financieras;
4. Destaca que es absolutamente necesario que la UE aspire a alcanzar el máximo nivel de coordinación para lograr la coherencia con otras políticas comunitarias (medio ambiente, migración, derechos humanos, agricultura, etc.) y evitar la duplicación de tareas y la incoherencia de las actividades;
5. Recuerda que las necesarias acciones que la UE ha de emprender sin demora para hacer frente a las dramáticas consecuencias del aumento desorbitado de los precios de los alimentos en los países en desarrollo no deben considerarse ni ejecutarse como parte de los esfuerzos financieros que exige el Consenso de Monterrey; está a la espera, por ello, de que la Comisión presente una propuesta concreta sobre la utilización de los fondos de emergencia;
6. Subraya que la excesiva y desproporcionada carga administrativa existente en algunos de los países socios va en detrimento de la efectividad de la ayuda al desarrollo; teme que ello pueda poner en peligro la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio;
7. Observa que la Unión Europea todavía tiene que encontrar el equilibrio justo entre dos enfoques contradictorios aplicados a la ayuda al desarrollo: por una parte, confiar en que los países socios asignan adecuadamente los fondos y ayudar a sus administraciones a desarrollar las herramientas adecuadas para el uso de los mismos, y, por otra, asignar la ayuda financiera para impedir el uso indebido o la asignación ineficaz de la ayuda.
RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN
Fecha de aprobación
16.6.2008
Resultado de la votación final
+:
–:
0:
15
0
0
Miembros presentes en la votación final
Reimer Böge, Salvador Garriga Polledo, Ingeborg Gräßle, László Surján, Herbert Bösch, Costas Botopoulos, Brigitte Douay, Vicente Miguel Garcés Ramón, Louis Grech, Catherine Guy-Quint, Jutta Haug, Cătălin-Ioan Nechifor, Kyösti Virrankoski
Suplente(s) presente(s) en la votación final
Thijs Berman, Bárbara Dührkop Dührkop
Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final
RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN
Fecha de aprobación
25.6.2008
Resultado de la votación final
+:
–:
0:
28
0
0
Miembros presentes en la votación final
Thijs Berman, Danutė Budreikaitė, Marie-Arlette Carlotti, Thierry Cornillet, Corina Creţu, Nirj Deva, Beniamino Donnici, Fernando Fernández Martín, Juan Fraile Cantón, Alain Hutchinson, Romana Jordan Cizelj, Filip Kaczmarek, Glenys Kinnock, Maria Martens, Gay Mitchell, Luisa Morgantini, Horst Posdorf, José Ribeiro e Castro, Pierre Schapira, Frithjof Schmidt, Jürgen Schröder, Feleknas Uca, Johan Van Hecke, Jan Zahradil
Suplente(s) presente(s) en la votación final
John Bowis, Françoise Castex, Ana Maria Gomes, Miguel Ángel Martínez Martínez, Mihaela Popa