Procedimiento : 2011/2290(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A7-0253/2012

Textos presentados :

A7-0253/2012

Debates :

PV 11/09/2012 - 20
CRE 11/09/2012 - 20

Votaciones :

PV 12/09/2012 - 7.10
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Textos aprobados :

P7_TA(2012)0336

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24 de julio de 2012
PE 485.885v02-00 A7-0253/2012

sobre la reforma de la política pesquera común – Comunicación de carácter general

(2011/2290(INI))

Comisión de Pesca

Ponente: Nikolaos Salavrakos

ENMIENDAS
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE DESARROLLO
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE DESARROLLO REGIONAL
 RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la reforma de la política pesquera común - Comunicación de carácter general

(2011/2290(INI))

El Parlamento Europeo,

–   Visto el Acuerdo sobre la aplicación de las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de 10 de diciembre de 1982, relativas a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y las poblaciones de peces altamente migratorios («Acuerdo de Nueva York», de 4 de agosto de 1995),

–   Visto el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, aprobado el 31 de octubre de 1995,

–   Vista su Resolución, de 17 de enero de 2002, sobre el Libro Verde de la Comisión sobre el futuro de la política pesquera común(1),

–   Vista la declaración final de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002,

–   Visto el Reglamento (CE) nº 2371/2002 del Consejo, de 20 de diciembre de 2002, sobre la conservación y la explotación sostenible de los recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común(2),

–   Vistas la Comunicación de la Comisión titulada «Aplicación de la sostenibilidad de la pesca en la UE a través del rendimiento máximo sostenible» (COM(2006)0360) y su Resolución sobre la aplicación de la sostenibilidad de la pesca en la UE a través del rendimiento máximo sostenible(3),

–   Vista su Resolución, de 12 de diciembre de 2007, sobre la organización común de mercados en el sector de los productos de la pesca y de la acuicultura(4),

–   Vistas la Comunicación de la Comisión titulada «Una política para reducir las capturas accesorias y eliminar los descartes en las pesquerías europeas» (COM(2007)0136) y su Resolución, de 31 de enero de 2008, sobre una política para reducir las capturas accesorias y eliminar los descartes(5),

–   Visto el Informe Especial del Tribunal de Cuentas Europeo nº 12/2011 titulado «¿Han contribuido las medidas de la UE a adaptar la capacidad de las flotas pesqueras a las oportunidades de pesca existentes»?,

–   Vista la Directiva 2008/56/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2008, por la que se establece un marco de acción comunitaria para la política del medio marino (Directiva marco sobre la estrategia marina)(6),

–   Vistas la Comunicación de la Comisión titulada «El papel de la PPC en la aplicación de un enfoque ecosistémico a la ordenación del medio ambiente marino» (COM(2008)0187) y su Resolución, de 13 de enero de 2009, sobre la política pesquera común y el enfoque sistémico en la gestión de la pesca(7),

–   Vistas la Comunicación de la Comisión, de 3 de septiembre de 2008, titulada «Estrategia europea de investigación marina y marítima: Un marco coherente en el Espacio Europeo de Investigación en pro del uso sostenible de océanos y mares» (COM(2008)0534) y su Resolución, de 19 de febrero de 2009, sobre la investigación aplicada en el ámbito de la política pesquera común(8),

–   Vista su Resolución, de 24 de abril de 2009, sobre la gobernanza en el contexto de la política pesquera común: el Parlamento Europeo, los consejos consultivos regionales y otros agentes(9),

–   Vistos el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) y su Resolución, de 7 de mayo de 2009, sobre las nuevas competencias del Parlamento Europeo y sus responsabilidades en la aplicación del Tratado de Lisboa(10),

–   Vista la Comunicación de la Comisión titulada «Construir un futuro sostenible para la acuicultura – Nuevo impulso a la Estrategia para el desarrollo sostenible de la acuicultura europea» (COM(2009)0162),

–   Visto el Libro Verde de la Comisión, de 22 de abril de 2009, sobre la reforma de la política pesquera común (COM(2009)0163),

–   Vista su Resolución, de 25 de febrero de 2010, sobre el Libro Verde sobre la reforma de la política pesquera común(11),

–   Visto el objetivo nº 6 de los Objetivos de Aichi del Protocolo de Nagoya, publicado al término de la Cumbre de Nagoya sobre la biodiversidad, celebrada del 18 al 29 de octubre de 2010,

–   Vistos la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la política pesquera común (COM(2011)0425), de 13 de julio de 2011, y el documento de trabajo de los servicios de la Comisión que acompañaba a dicha propuesta de Reglamento (SEC(2011)0891),

–   Vista la Comunicación de la Comisión titulada «Reforma de la política pesquera común» (COM(2011)0417),

–   Vista la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo al Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, presentada por la Comisión (COM(2011)0804),

–  Vista la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector de los productos de la pesca y de la acuicultura, presentada por la Comisión (COM(2011)0416),

–   Vista la Comunicación de la Comisión sobre la dimensión exterior de la política pesquera común (COM(2011)0424),

–   Visto el informe de la Comisión relativo a las obligaciones de notificación derivadas del Reglamento (CE) nº 2371/2002 del Consejo, de 20 de diciembre de 2002, sobre la conservación y la explotación sostenible de los recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común (COM(2011)0418),

–   Vista su Resolución, de 16 de febrero de 2012, sobre la contribución de la política pesquera común a la producción de bienes públicos(12),

–   Vista su Resolución, de 12 de mayo de 2011, sobre la crisis en el sector pesquero europeo como consecuencia del aumento de los precios del petróleo(13),

–   Vista la Comunicación de la Comisión titulada «Europa 2020» (COM(2010)2020),

–   Visto el artículo 48 de su Reglamento,

–   Vistos el informe de la Comisión de Pesca y las opiniones de la Comisión de Desarrollo y de la Comisión de Desarrollo Regional (A7-0253/2012),

A. Considerando que es la primera vez en la historia de la política pesquera común (PPC) que el Parlamento actúa como colegislador en el marco del establecimiento de una política pesquera común reformada;

B.  Considerando que la industria pesquera reviste una importancia estratégica para el abastecimiento público de pescado y para el equilibrio de la balanza alimentaria de diversos Estados miembros y de la propia Unión Europea (UE), así como su considerable aportación al bienestar socioeconómico de las comunidades costeras, al desarrollo local, al empleo, al mantenimiento y la creación de actividades económicas durante las diversas etapas, y a la conservación de las tradiciones culturales locales;

C. Considerando que, a pesar de algunos avances realizados tras la revisión de la política pesquera común realizada en 2002, la presente Comunicación recuerda que la política pesquera común anterior no logró alcanzar sus objetivos fundamentales, ya que numerosas poblaciones de peces están siendo sobreexplotadas; la situación económica de algunas partes de la flota comunitaria es frágil a pesar de los subsidios; se pierden empleos del sector pesquero y no resultan atractivos, en particular para los jóvenes que se incorporan al sector; y que la situación de muchas comunidades costeras dependientes de la pesca y de la acuicultura es precaria;

D. Considerando que la política pesquera común anterior tuvo, no obstante, algunos efectos positivos al permitir la reconstitución de algunas poblaciones y la creación de los consejos consultivos regionales (CCR);

E.  Considerando que es fundamental que la política pesquera común mantenga un enfoque en relación con el sector pesquero que tenga en cuenta las dimensiones biológica, ecológica, económica y social (los tres pilares de la reforma de la política pesquera común) de modo que siempre se llegue a un compromiso entre la situación de los recursos existentes en las diferentes zonas marítimas y la defensa del tejido socioeconómico de las comunidades costeras que dependen de la pesca de proximidad para garantizar el empleo y su prosperidad;

F.  Considerando que la Unión Europea representa en torno al 4,6 % de la producción global de productos de la pesca y de la acuicultura, lo que la convierte en el cuarto mayor productor mundial; y que, no obstante, la UE importa más del 60 % del pescado que consume;

G. Considerando que, a pesar de la reconocida falta de datos científicos, la Comisión calcula que el 75% de las poblaciones de peces de la UE están siendo sobreexplotadas; que más del 60% de las poblaciones de peces en aguas europeas se pescan en unos niveles que superan el rendimiento máximo sostenible (RMS); así como que la UE pierde aproximadamente 1 800 millones de euros al año en ingresos potenciales como consecuencia de su incapacidad para gestionar la pesca de forma sostenible;

H. Considerando, no obstante, que se considera que algunas artes de pesca de la UE son sostenibles, lo que demuestra que la cooperación entre las autoridades gubernativas, el sector pesquero y otras partes interesadas puede tener resultados satisfactorios;

I.   Considerando que, según la Comisión, las decisiones del Consejo han excedido las recomendaciones efectuadas por los científicos en una media del 47 % desde 2003 y que el 63 % de las poblaciones de peces estimadas del Atlántico están siendo sobreexplotadas, al igual que el 82 % de las del Mediterráneo y cuatro de cada seis de las del Báltico;

J.   Considerando que, a pesar de que el sector pesquero de la UE perdió un 30 % de sus puestos de trabajo entre 2002 y 2007 debido al estado deficiente de las poblaciones de peces, la caída de los precios provocada por importaciones más baratas y los avances tecnológicos, se calcula, no obstante, que dicho sector (incluida la acuicultura) ha generado unos ingresos anuales de 34 200 millones de euros y que crea más de 350 000 puestos de trabajo durante las diversas etapas de la actividad pesquera, del procesamiento de pescado y la comercialización, en particular en las regiones costeras, las zonas alejadas y las islas, donde se desarrollan «bienes públicos» que no se han tenido en cuenta correctamente; que, pese a la pérdida de puestos de trabajo, la capacidad pesquera de las flotas ha aumentado considerablemente debido a los avances tecnológicos;

K. Considerando que los datos disponibles sobre la capacidad real de la flota pesquera europea no son fiable, puesto que no se ha tenido en cuenta la evolución tecnológica y los Estados miembros no facilitan datos exactos sobre la capacidad de las flotas;

L.  Considerando la inseguridad de la renta y de los salarios de los profesionales de la pesca, que se deriva de la forma de comercialización del sector, del modo de formación de los precios de primera venta y de las características irregulares de la actividad, lo que implica que es necesario mantener una financiación pública, a nivel nacional y de la UE, adecuada a las necesidades del sector;

M. Considerando que las flotas artesanales y de pequeña escala, por una parte, incluidas las dedicadas al marisqueo y a otras actividades de acuicultura tradicional y extensiva, así como, por otra parte, las flotas con un carácter industrial más marcado, tienen características muy diferentes, tal y como ocurre, de hecho, con las flotas de distintas regiones de la UE, con independencia del tamaño de los buques; que, por consiguiente, instrumentos y problemas de gestión adecuados no pueden abordarse con un modelo uniforme y que, por consiguiente, las diferentes flotas exigen un tratamiento diferenciado;

N. Considerando que la reforma de la política pesquera común debe velar por la supervivencia y la prosperidad futuras de la flota pesquera artesanal y de pequeña escala y de las zonas costeras, incluidas las regiones ultraperiféricas, que dependen en gran medida de la pesca y que pueden necesitar un apoyo socioeconómico provisional en el marco de la nueva política pesquera común, sin que redunde en un aumento de la capacidad total de la flota;

O. Considerando la necesidad de la participación de representantes de las flotas industrial y de pequeña escala y del sector de la acuicultura en la definición y el desarrollo de la nueva política pesquera común;

P.  Considerando que las mujeres desempeñan un papel fundamental en los sectores de procesamiento y de la acuicultura, en el desempeño de tareas complementarias de gestión y administración, así como en la captura de moluscos; así como que también son activas, aunque en menor medida, en el sector de las capturas; que, sin embargo, con frecuencia no se reconoce ni se recompensa su importante contribución;

Q. Considerando la obligación recogida en el Tratado de Lisboa de velar por la coherencia de las políticas de la Unión, incluida la reforma de la política pesquera común;

R.  Considerando que los productos de la pesca y la acuicultura desempeñan una función muy importante en la alimentación humana, tanto en Europa como en el mundo, como fuente de una dieta saludable rica en proteínas;

S.  Considerando que es necesario enseñar a los escolares desde una edad temprana la amplia variedad de especies de pescado disponibles y el carácter estacional de las mismas;

T.  Considerando que es necesario informar a los consumidores de forma periódica de la amplia variedad de especies disponibles a fin de reducir la presión sobre determinadas poblaciones de peces;

U. Considerando que la política pesquera común deberá responsabilizarse de la financiación de sus costes, en particular de las decisiones y medidas adoptadas en su marco;

OBJETIVOS DE LA REFORMA

I – Sostenibilidad medioambiental

Medidas para la conservación de los recursos biológicos marinos

1.  Considera como objetivos primordiales de cualquier política de pesca la garantía del abastecimiento público de pescado a la población y el desarrollo de las comunidades costeras, la promoción del empleo, y la mejora de las condiciones laborales de los profesionales de la pesca, al mismo tiempo que se persigue garantizar la sostenibilidad de los recursos, lo que redunda en beneficio de su adecuada conservación;

2.  Considera que la política pesquera común (sector de la pesca extractiva y acuicultura) necesita una reforma profunda y ambiciosa si la UE quiere garantizar la sostenibilidad medioambiental a largo plazo, lo que constituye un requisito previo para asegurar la viabilidad económica y social del sector pesquero y de la acuicultura de la UE; afirma que la política reformada debe coordinarse en mayor medida con otras políticas de la UE tales como la política de cohesión, la política medioambiental, la política agrícola y la política exterior, así como que los futuros acuerdos internacionales de pesca sostenible deben ajustarse a ella; señala, en este contexto, la importancia de instrumentos tales como la política marítima integrada y el enfoque macrorregional, que pueden brindar una mayor integración;

3.  Destaca que cualquier política de pesca debe tener en cuenta un gran número de dimensiones —social, medioambiental, económica— que exigen un enfoque integrado y equilibrado que resulta incompatible con una visión que las jerarquice de acuerdo con una definición preestablecida de prioridades;

4.  Subraya que el sector de la pesca extractiva y de la acuicultura de la UE, si es objeto de una gestión global y sostenible, podría contribuir en mayor medida a la satisfacción de las necesidades de la sociedad europea en términos de seguridad y calidad alimentaria, empleo, protección ambiental y el mantenimiento del dinamismo y la variedad de las comunidades pesqueras y costeras;

5.  Reconoce que durante muchas generaciones la pesca ha proporcionado empleo a numerosas comunidades costeras de Europa, a menudo frágiles desde el punto de vista económico; considera que todas estas comunidades, con independencia de su tamaño, merecen protección en el marco de la política pesquera europea y que es necesario mantener el vínculo histórico entre las comunidades y las aguas en las que tradicionalmente estas han faenado;

6.  Cree que, mediante la aplicación del concepto de condicionalidad, deberían ofrecerse incentivos a quienes pesquen o marisqueen de forma sostenible utilizando artes y métodos de pesca sostenibles desde el punto de vista del medio ambiente, de bajo impacto y selectivos con el fin de garantizar un uso generalizado de dichas prácticas pesqueras y el desarrollo sostenible de las comunidades litorales; considera que el sector pesquero debe desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de métodos de pesca sostenibles y que todos estos incentivos deberán ofrecerse en un nivel cercano a las partes interesadas y con la cooperación de los pescadores y otros grupos de interés; señala que esto incluye apoyar la creación de una etiqueta ecológica voluntaria de la UE, que pudiera subcontratarse a organismos de certificación ya existentes, a fin de asegurar el principio de igualdad de condiciones para los pescadores y los productores tanto dentro como fuera de la UE;

7.  Expresa su convencimiento en el sentido de que la reforma de la política pesquera común debe establecer instrumentos adecuados y eficaces para apoyar una gestión de la pesca basada en los ecosistemas; considera, por consiguiente, que los planes de gestión plurianuales deben tener en cuenta dicho enfoque ecosistémico; considera imperativo poner fin a la situación de bloqueo institucional existente con respecto a estos planes de gestión plurianuales y que debe aplicarse el procedimiento legislativo ordinario; considera, asimismo, que a los Estados miembros que cooperan a nivel regional se les deben conferir competencias reales en materia de microgestión;

8.  Reitera que todos los proyectos en las zonas marítimas y costeras deben respetar la legislación en materia de medio ambiente como, por ejemplo, la Directiva marco sobre la estrategia marina y las directivas relativas a la protección de la biodiversidad, pues contar con un medio ambiente sano debería ser una premisa para todas las actividades en las zonas marinas y costeras;

9.  Hace hincapié en que la política pesquera común debe aplicar el criterio de precaución a la gestión pesquera y velar por que la explotación sostenible de los recursos biológicos marinos vivos restablezca y mantenga las poblaciones de todas especies capturadas por encima de los niveles que puedan generar el rendimiento máximo sostenible (RMS); subraya que el reglamento de base debe recoger un calendario claro, que incluya un plazo final; pone de relieve que la asignación de recursos económicos adecuados para la puesta en práctica de la política pesquera común resulta necesaria para eliminar gradualmente la sobrepesca en aquellos casos en que se demuestre y logre una conservación sostenible de las poblaciones de peces, para lo que son necesarios datos científicos fiables;

10. Cree que debería alcanzarse con carácter inmediato el objetivo de lograr el rendimiento máximo sostenible sobre la base de la mortalidad por pesca (FMSY), pues esto contribuiría de forma significativa a la sostenibilidad de las poblaciones de peces; insta a la Comisión y a los Estados miembros a alcanzar este objetivo de manera operativa sobre la base de datos científicos rigurosos y teniendo en cuenta sus consecuencias socioeconómicas;

11. Hace hincapié, no obstante, en las dificultades asociadas a la introducción del principio del rendimiento máximo sostenible, sobre todo en el caso de la pesca mixta o cuando no se disponga de datos científicos sobre las poblaciones de peces o dichos datos no sean fiables; pide, por consiguiente, que se asignen importes adecuados a la investigación científica y a la recogida de datos para la aplicación de una política de pesca sostenible;

12. Pide a la Comisión que vele por el establecimiento de planes de gestión a largo plazo para todas las pesquerías de la UE y por la adopción de un enfoque ecosistémico que sirva de base para dichos planes de gestión, con objetivos claramente definidos y normas de control de capturas que desempeñen un papel importante en cada plan, a fin de establecer normas para determinar un esfuerzo pesquero anual que tenga en cuenta la diferencia entre el actual tamaño de la población y la estructura de la pesquería y el objetivo en relación con la población buscada; insta, a este respecto, al Consejo a que siga los objetivos del plan de acción a largo plazo sin excepción;

13. Subraya el vínculo directo entre los descartes, las capturas accesorias y la sobrepesca, y entiende los motivos expuestos por la Comisión y la necesidad de desarrollar una política no basada en los descartes eficaz a nivel de la UE conforme a la cual la Agencia Europea de Control de la Pesca debería disponer de mayores competencias para asegurar un sistema equitativo de normas y sanciones de conformidad con el principio de igualdad de trato;

14. Propone, por consiguiente, que se establezca obligatoriamente una documentación completa de las cantidades de especies capturadas por encima de cierto volumen y no desembarcadas a fin de responder a las necesidades de la investigación científica y de permitir el desarrollo del equipamiento selectivo de los buques con pleno conocimiento de causa;

15. Cree que una prohibición gradual de los descartes debería tener como punto de partida la pesquería y basarse en las características y realidades de las distintas modalidades y artes de pesca, teniendo en cuenta que es más fácil lograrla en el caso de algunas pesquerías monoespecíficas y que presenta una serie de desafíos a la pesca multiespecífica que deben superarse; hace hincapié en que las organizaciones de productores deberían ser tomadas en consideración y que deben participar activamente en este proceso; subraya que la eliminación de los descartes debería acompañarse de medidas de carácter técnico encaminadas a reducir o eliminar las capturas no deseadas y los incentivos dirigidos a fomentar unas prácticas de pesca selectivas; considera que debería concederse la prioridad, en primer lugar, a evitar las capturas no deseadas sobre la gestión de dichas capturas; manifiesta su inquietud, en este contexto, por la aparición de un mercado paralelo de descartes que constituiría un peligro para los ecosistemas y para el sector europeo de la pesca; pone de relieve que deben brindarse las garantías necesarias; destaca, asimismo, la necesidad de contar con las partes interesadas y de una definición precisa de la obligación de desembarcar y de su tratamiento posterior con el fin de no pasar de una pesca no deseada en el mar a una pesca no deseada en tierra;

16.Hace hincapié en la necesidad de fortalecer y de asignar medios financieros suficientes a la investigación científica y de desarrollar artes y técnicas de pesca con el objetivo de evitar las capturas accesorias; solicita a la Comisión que proponga medidas suficientes y apropiadas y que brinde a los Estados miembros la ayuda financiera necesaria para este fin; subraya la importancia de abordar la gestión de las pesquerías mixtas; toma nota de que la tecnología existente para reducir o eliminar los descartes no es igualmente eficaz para todos los tipos de pesca; pide, en este contexto, a la Comisión que promueva el establecimiento de asociaciones entre científicos y pescadores así como que tenga en cuenta sus opiniones al elaborar sus políticas y que ayude a los Estados miembros a desarrollar nuevas técnicas de pesca;

17. Pide a la Comisión que ponga en práctica con carácter inmediato proyectos piloto destinados a mejorar la selectividad de las artes de pesca ;

18. Toma nota de la dificultad de aplicar una medida en relación con la eliminación de los descartes en el caso de las pesquerías mixtas, incluido el Mediterráneo, pero no solo este mar, dada la existencia de prácticas de pesca específicas y condiciones climáticas y geológicas propias; cree que es necesario celebrar un mayor número de consultas para abordar las dificultades asociadas al establecimiento de la infraestructura necesaria de recogida y procesamiento de las capturas accesorias, como propone la Comisión; pide que se adopten medidas adicionales dirigidas a reducir la captura de juveniles y a desincentivar su comercialización;

19. Subraya el carácter específico de las regiones ultraperiféricas, que dependen en gran medida de la pesca (en particular, a pequeña escala) a nivel económico, social y demográfico y que están rodeadas de mares profundos; considera necesario restringir el acceso a sus zonas marítimas sensibles desde un punto de vista biogeográfico a las flotas que utilicen artes de pesca respetuosas del medio ambiente;

20. Expresa sus dudas con respecto a las propuestas relacionadas con la comercialización de las capturas accesorias y subraya que, en caso de adoptarse dichas propuestas, deberán darse garantías adecuadas con el fin de evitar la aparición de un mercado paralelo que animaría a los pescadores a incrementar sus capturas;

21. Cree que la prohibición de los descartes debería basarse en una introducción gradual por pesquería con el fin de facilitar la adaptación del sector; hace hincapié en que las organizaciones de productores deberían participar activamente en la aplicación gradual de este tipo de prohibición;

22. Pide a la Comisión que ayude a los Estados miembros que contrarresten las diversas consecuencias socioeconómicas asociadas a la adopción de una prohibición de los descartes;

23. Subraya que la introducción de medidas en relación con la reducción gradual de los descartes implicaría una profunda reforma del sistema de control y ejecución; pide a la Comisión que ayude a los Estados miembros en ese sentido con el fin de garantizar que la ejecución se aplique de forma uniforme y generalizada; considera que debe prestarse un apoyo adecuado a la Agencia Comunitaria de Control de la Pesca, dotándola con competencias y recursos suficientes para hacer frente a sus obligaciones y, de este modo, ayudar a los Estados miembros a aplicar sus sistemas de normas y sanciones;

24. Pide a la Comisión que estudie la reducción de las poblaciones de peces como consecuencia de los depredadores naturales, como, por ejemplo, focas comunes, pinnípedos y cormoranes, así como que elabore y aplique, en cooperación con los Estados miembros afectados, planes de gestión que regulen estas poblaciones;

25. Pide a la Comisión que ejecute programas destinados a educar tanto a los escolares como a los consumidores en cuanto a la variedad de especies existentes y a la importancia de consumir un pescado que se produzca de forma sostenible;

26. Recuerda la obligación recogida en el Tratado de Lisboa de velar por la coherencia de las políticas de la Unión, incluso en relación con la reforma de la política pesquera común;

Seguimiento y recopilación de datos de calidad

27. Considera que la fiabilidad y disponibilidad de los datos científicos y de las evaluaciones de impacto socioeconómico sobre las distintas poblaciones en las diferentes cuencas marinas y sus respectivos ecosistemas, así como el perfeccionamiento de los modelos aplicados y su uniformización, deberá imponerse como una de las principales prioridades de la reforma; expresa su preocupación por la falta de disponibilidad de datos científicos fiables necesarios para un asesoramiento científico riguroso;

28. Subraya que la investigación científica pesquera es una herramienta esencial para la gestión de la pesca, que resulta indispensable tanto para identificar los factores que condicionan la evolución de los recursos pesqueros, para proceder a su evaluación cuantitativa y para desarrollar modelos que permitan prever su evolución, así como para mejorar las artes de pesca, las embarcaciones y las condiciones de trabajo y seguridad de los pescadores, teniendo en cuenta sus conocimientos y experiencia;

29. Pide a la Comisión que formule propuestas sobre una recopilación eficaz de datos de calidad para los científicos, armonizada a nivel de la Unión Europea; insta, asimismo, a que se establezca un marco para la adopción de decisiones en situaciones en las que no se disponga de datos suficientes y a proponer modelos científicos que sirvan de base para una gestión de la pesca multiespecies; hace hincapié en la necesidad de contar con la participación de los pescadores, así como de todas las partes interesadas y de los científicos, para contribuir a la recogida y el análisis de la información y al desarrollo activo de asociaciones de investigación;

30. Toma nota de que las razones principales de esta falta de datos científicos sobre la mayoría de las poblaciones de peces son las insuficiencias de los informes de los Estados miembros, la falta de financiación adecuada y los recursos humanos y técnicos limitados con los que cuentan los Estados miembros; pide, en este contexto, a la Comisión que establezca un sistema por el que se sancione a los Estados miembros que no cumplan sus obligaciones en materia de recogida y transmisión de datos; considera que el nuevo Fondo Europeo Marítimo y de Pesca debería proporcionar a los Estados miembros asistencia técnica y económica, si procede, para la recogida y el análisis de datos fiables, así como que deben asignarse recursos financieros suficientes para la investigación científica pertinente en los Estados miembros;

31. Señala que, hoy por hoy, la contribución de la Unión a la financiación de la adquisición, el tratamiento y la consecución de datos biológicos para apoyar una gestión basada en el conocimiento no supera el 50 %; reclama, por ello, un aumento de los esfuerzos de la Unión en este ámbito mediante el aumento del porcentaje máximo admisible de cofinanciación por lo menos al 75 %;

32. Pide a la Comisión que establezca una definición de la sobrecapacidad a nivel de la UE que tenga en consideración las definiciones regionales y que tenga en cuenta las peculiaridades locales; pide, asimismo, a la Comisión que redefina la capacidad de pesca de tal forma que se tomen como base tanto la capacidad pesquera del buque como su esfuerzo pesquero real; insiste, además, en la necesidad de definir las pesquerías a pequeña escala a fin de disociarlas de la pesca industrial;

II – Sostenibilidad socioeconómica

33. Considera que los recursos vivos marinos son un bien público común que no puede privatizarse; rechaza la creación de derechos de propiedad privada para acceder a la explotación de dicho bien;

34. Señala que la propuesta recogida en el reglamento de base de introducir «concesiones de pesca transferibles» como único medio de solucionar el problema de la sobrecapacidad podría favorecer prácticas anticompetitivas, especulativas y de concentración, y considera, por lo tanto, que debería tener carácter voluntario y ser una opción para los Estados miembros, tal y como ocurre en la actualidad; señala que la experiencia directa de algunos Estados miembros que ya han introducido el sistema de concesiones de pesca transferibles sin restricciones ni garantías eficaces demuestra que existe una relación directa entre la introducción de estas concesiones y el aumento de la concentración de derechos de pesca en manos de un número reducido de comerciantes, y la consiguiente subida de los precios de los productos pesqueros; señala que, si bien en algunos países la aplicación de un sistema de estas características ha generado una reducción de la capacidad de la flota pesquera, esto se ha producido principalmente a expensas de la pesca a pequeña escala y de la pesca costera artesanal, que no son los segmentos de las flotas más destructivos desde el punto de vista medioambiental sino la parte del sector que resulta más perjudicada económicamente y la que genera la mayoría de los puestos de trabajo y la mayor parte de la actividad económica en las zonas costeras; recuerda que una reducción de la capacidad pesquera no implica necesariamente una reducción del esfuerzo pesquero sino, solamente, la concentración de la explotación de los recursos pesqueros en los operadores más competitivos desde el punto de vista económico; hace hincapié, no obstante, en que, en caso de introducirse sistemas de concesiones de pesca transferible deberían adoptarse salvaguardias adecuadas para proteger a la pesca costera y artesanal;

35. Cree que se debería proporcionar acceso con carácter prioritario a los caladeros de pesca a quienes pescan de forma responsable, tanto desde el punto de vista social como medioambiental; señala que la reducción de la capacidad de determinadas artes de pesca puede lograrse sin recurrir a concesiones de pesca transferibles; pide a los Estados miembros que adopten las medidas más adecuadas a sus circunstancias a fin de reducir la capacidad cuando sea necesario;

36. Considera que la viabilidad económica del sector pesquero se está viendo afectada, entre otros aspectos, por la volatilidad de los precios del petróleo; insta a la Comisión a presentar medidas adecuadas para mejorar la eficiencia en el consumo de combustible en el sector de la pesca y de la acuicultura sin aumentar la capacidad de pesca con el fin de aliviar la difícil situación económica en la que se encuentran los pescadores y acuicultores europeos, y a proponer, en ese contexto, un plan de acción para las regiones costeras y las islas, en particular para las regiones ultraperiféricas;

37. Recuerda que los océanos del mundo, gracias a la pesca, no solo facilitan nutrición, seguridad alimentaria y medios de subsistencia a 500 millones de personas en todo el planeta sino, también, el 50%, como mínimo, de las proteínas animales consumidas por 400 millones de personas en los países más pobres, y que, además, resultan fundamentales para mitigar el cambio climático, ya que los sumideros marinos de carbono representan los sumideros de carbón más importantes a largo plazo, facilitan vías de transporte y son el hogar de aproximadamente el 90% de los hábitats de la Tierra;

38. Reitera la necesidad de garantizar el seguimiento y certificación rigurosos de los productos de la pesca que entran en el mercado de la Unión, incluidas las importaciones, a fin de asegurarse de que proceden de pesquerías sostenibles y, en el caso de los productos importados, que cumplen los mismos requisitos que los productores de la Unión están obligados a cumplir, por ejemplo, en materia de etiquetado, trazabilidad, normas fitosanitarias y tamaños mínimos;

Un futuro para los empleos en el sector de la pesca y de la acuicultura

39. Está firmemente convencido de que la política pesquera común reformada no debe sustraerse del contexto socioeconómico y medioambiental en el que existe; considera que los sectores de la pesca y de la acuicultura deben considerarse como una importante fuente de creación de puestos de trabajo directos e indirectos que revitalizan la actividad económica en nuestras regiones marítimas, que sustentan la economía de dichas regiones en su conjunto y que contribuyen, igualmente, a la seguridad alimentaria de la Unión Europea; considera, en este contexto, que la política pesquera común debería contribuir a mejorar el nivel de vida de las comunidades que dependen de la pesca y brindar unas mejores condiciones de trabajo a los pescadores, en particular mediante el cumplimiento de la legislación en materia de salud y seguridad y de las normas establecidas en los convenios colectivos;

40. Expresa su preocupación por el hecho de que en la década pasada el sector de la pesca perdió más del 30 % de sus puestos de trabajo; considera que la reducción de las poblaciones de peces, la ausencia de un salario mínimo garantizado, el bajo valor de primera venta y las difíciles condiciones de trabajo representan obstáculos para la necesaria renovación de los recursos humanos en este sector;

41. Señala con satisfacción que algunos estudios muestran que se obtendrían considerables beneficios sociales y económicos si se permitiera que aumentaran las poblaciones de peces hasta niveles superiores a los capaces de alcanzar el rendimiento máximo sostenible, como, entre otros, un aumento del empleo y de las capturas y una mayor rentabilidad;

42. Considera que el sector pesquero puede seguir siendo sostenible si se alcanza un equilibrio entre los aspectos socioeconómicos y medioambientales y si hay un número suficiente de trabajadores adecuadamente formados y cualificados; cree que, para conseguir este objetivo, es necesario que las carreras profesionales en el sector pesquero sean atractivas, y que las normas de formación y cualificación cumplan los requisitos establecidos a escala europea e internacional; insta a la Comisión a fomentar unos programas de formación y educación adecuados en relación con las mejores prácticas y la biología marina en las diferentes áreas del sector, dado que esto contribuiría a atraer a los jóvenes y a desarrollar un sector de la pesca y competitivo y ecológico y un sector de la acuicultura sostenible;

43. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión para una «iniciativa de crecimiento azul relativa al crecimiento sostenible de los océanos, mares y costas»; considera que una mayor movilidad profesional en el sector de la pesca, la diversificación de los empleos, la identificación de las herramientas que hacen posible la adecuación de las cualificaciones, las competencias y los programas educativos a las necesidades del sector son importantes para el crecimiento de los sectores marítimo, de la pesca y de la acuicultura;

44. Considera que debería concederse un mayor reconocimiento jurídico y social y una mayor recompensa al papel que desempeñan las mujeres en el sector pesquero; insiste en que las mujeres del sector pesquero deberían disfrutar a todos los respectos de los mismos derechos que los hombres, por ejemplo en lo referente a la pertenencia y la admisibilidad en los órganos de gobierno de las organizaciones pesqueras; considera que los cónyuges y las parejas de hecho de los pescadores que contribuyen a mantener la empresa familiar deberían disfrutar de facto de un estatus jurídico y de beneficios sociales equivalentes a los que disfrutan los trabajadores autónomos, tal y como establece la Directiva 2010/41/UE; considera, además, que debería facilitarse financiación del Fondo Europeo de Pesca y del futuro Fondo Europeo Marítimo y de Pesca para una capacitación específica para las mujeres en el sector pesquero;

45. Cree que la reforma de la política pesquera común podría provocar, si no se adoptan medidas de acompañamiento adecuadas, una pérdida de puestos de trabajo a corto plazo, en particular en los sectores de la captura y de la transformación en tierra, lo que afectaría definitivamente al frágil crecimiento de las comunidades costeras y de las islas, en particular en las regiones ultraperiféricas; hace hincapié, en ese sentido, en la necesidad de adoptar medidas socioeconómicas de acompañamiento, que abarquen la cooperación profesional y un plan de empleo, para mitigar los efectos temporales de alcanzar los objetivos en materia de rendimiento máximo sostenible y con el propósito de incrementar el atractivo del sector para los jóvenes y de proporcionar incentivos para introducirse en el mismo; pide a la Comisión que examine y promueva la cooperación con el Banco Europeo de Inversiones para aprovechar las inversiones realizadas en el sector;

46. Considera necesario fomentar el desarrollo de innovaciones y actividades relacionadas con el ámbito de la pesca, que puedan contrapesar la pérdida de puestos de trabajo a causa de los ajustes derivados de la reforma de la política pesquera común; insta a la Comisión a desarrollar programas específicos dedicados al desarrollo del turismo pesquero y otros ámbitos de desarrollo económico vinculados al mar y a la actividad pesquera;

III – Regionalización

47. Comparte el punto de vista expresado en la propuesta de la Comisión con respecto a la necesidad de medidas específicas y de adaptación basadas en las diferentes realidades existentes en el sector de la pesca y la acuicultura a escala europea, en particular en relación con las zonas costeras y las regiones ultraperiféricas de la Unión; apoya la idea de establecer la regionalización como uno de los principales instrumentos de esta nueva forma de gobernanza a fin de responder de forma adecuada a las necesidades de cada cuenca de mar y de incentivar el cumplimiento de las normas aprobadas a nivel europeo;

48. Opina que la reforma debería brindar la oportunidad de avanzar considerablemente hacia una cooperación renovada entre la comunidad científica, el sector y los interlocutores sociales, a fin de ejecutar el proceso de regionalización;

49. Recalca la importancia que tiene el sector de la pesca para la situación socioeconómica, el empleo y la promoción de la cohesión económica y social de las regiones ultraperiféricas, que se caracterizan por tener economías con condicionamientos estructurales permanentes y pocas posibilidades de diversificación económica;

50. Cree que, por lo que respecta a la regionalización, deben establecerse reglas simples y claras en el nivel adecuado con el fin de aumentar el grado de cumplimiento; cree firmemente, asimismo, que los consejos consultivos regionales (CCR), que contarán con una más amplia representación y mayores responsabilidades, deberían fomentar en mayor medida el diálogo y la cooperación entre las partes interesadas y participar activamente en el establecimiento de los planes de gestión plurianuales; recuerda el papel que desempeñan los colegisladores en la adopción de estos planes;

51. Considera, con carácter más general, que debería reforzarse el papel de los consejos consultivos regionales en lo que se refiere a su representatividad y competencias; insta, en este contexto, a la Comisión a presentar una nueva propuesta dirigida a reforzar la participación de las partes interesadas y de las pesquerías a pequeña escala con objeto de lograr una auténtica regionalización en el marco de la política pesquera común; acoge con satisfacción, por consiguiente, la propuesta de la Comisión de crear un Consejo Consultivo del mar Negro; subraya, no obstante, que la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) no es un marco adecuado para la gestión del mar Negro, siendo necesaria una nueva organización regional de gestión pesquera; pide a la Comisión que se intensifique el diálogo con los países ribereños del mar Negro, en particular en lo que se refiere a la explotación y la conservación de los recursos pesqueros; solicita que se cree un consejo consultivo regional para las regiones ultraperiféricas; considera que, teniendo en cuenta el seguimiento de las orientaciones de la Comisión relativas a los principios de regionalización y subsidiariedad, debe estudiarse la posibilidad de crear un consejo consultivo regional para las regiones ultraperiféricas en vista del carácter sensible de sus características específicas; pone de relieve que los consejos consultivos regionales CCR deben asesorar al Parlamento y al Consejo en la adopción de los planes plurianuales y contar con la participación de científicos en la adopción de sus decisiones;

52. Opina que la regionalización de la política pesquera común debe reflejar la magnitud geográfica de las pesquerías que se están gestionando, con objetivos y principios adoptados por los colegisladores de la UE y una adopción de las decisiones con respecto a los detalles en relación con las medidas de gestión efectuada a nivel regional y a nivel local en la mayor medida posible, lo que supone que, para algunas pesquerías, esto implicaría a varios Estados miembros, mientras que para otras podría implicar una parte de un solo Estado miembro; reconoce que puede resultar necesario crear nuevas estructuras que permitan que un sistema de esta índole funcione;

53. Considera que es importante conceder más valor a determinados segmentos del sector pesquero europeo como, por ejemplo, la pesca costera artesanal, que, en algunas zonas geográficas, como el mar Mediterráneo, contribuye a asegurar la riqueza y los puestos de trabajo;

54. Está convencido, asimismo, de que se necesita un planteamiento de carácter más global e integrado del entorno marino, y que la ordenación del espacio marino a nivel local y regional, que haga partícipes a todas las partes interesadas, constituye una herramienta necesaria para aplicar un enfoque ecosistémico real de gestión;

55. Señala que una planificación eficaz a nivel regional o local facilitará el uso más apropiado de los recursos marinos, teniendo en cuenta las condiciones locales, las demandas del mercado, los usos que compiten entre sí, la necesidad de zonas protegidas, la designación de zonas específicas en las que solo se permitan determinadas artes de pesca que entrañen buenas prácticas, etc.;

56. Destaca que una reforma real y ambiciosa de la política pesquera común podrá propiciarse si cuenta con recursos económicos suficientes para los próximos diez años a fin de respaldar todas las medidas de reforma necesarias y de dar respuesta a los problemas socioeconómicos que puedan surgir; rechaza todo llamamiento de los Estados miembros que pretenda reducir el nivel de los fondos de la UE asignados a la pesca y la acuicultura;

57. Hace hincapié, en particular, en la importancia de que se registre una sinergía entre el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación y el Fondo Europeo de Pesca en lo que se refiere a la planificación en la zonas costeras; considera que las estrategias macroregionales, los programas europeos de cooperación territorial y los programas relativos a las cuencas marinas son herramientas importantes para aplicar estrategias integradas de desarrollo para los territorios costeros de la UE;

58. Insiste en la necesidad de que el futuro Fondo Europeo de Pesca conceda ayudas para la renovación y modernización de las flotas pesqueras por razones de seguridad, protección del medio ambiente o ahorro de combustible;

59. Subraya que deberían asignarse fondos para las nuevas políticas, objetivos o prioridades que inciden sobre el medio marino; rechaza que la financiación de estas nuevas prioridades, objetivos o políticas (como la política marítima integrada) se lleve a cabo en detrimento de las ayudas necesarias para la política de pesca;

60. Recuerda la obligación recogida en el artículo 208 del TFUE, en virtud de la cual la Unión tendrá en cuenta los objetivos de la cooperación para el desarrollo al aplicar las políticas que puedan afectar a los países en desarrollo;

61. Destaca que los productos importados de la pesca y la acuicultura deben estar sujetos a las mismas normas ambientales, sanitarias y sociales que la producción interior europea , incluyendo su trazabilidad «desde el momento de la captura hasta su llegada a la mesa», y considera que los países en desarrollo precisarán asistencia financiera y técnica para poder cumplir estas mismas normas y para luchar contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada;

62. Hace hincapié en que todo acceso a los recursos pesqueros en los países en desarrollo debe respetar no sólo el artículo 62 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, relativo a los recursos vivos, sino también los artículos 69 y 70 sobre los derechos de los Estados sin litoral y en situación geográfica desventajosa, en particular en lo que se refiere a las necesidades nutricionales y socioeconómicas de las poblaciones locales;

63. Reitera la condición básica del excedente de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar a la hora de acceder a las poblaciones de peces en aguas de terceros países; destaca la importancia de establecer los excedentes de forma científica y adecuada; hace hincapié en que la política pesquera común debe velar por la transparencia y el intercambio de toda la información pertinente entre la UE y los países terceros socios en relación con el esfuerzo de pesca total para las poblaciones de peces sobre las que operen los buques nacionales y, si procede, también los extranjeros;

64. Reitera que la futura política pesquera común debe guiarse por los principios de la buena gobernanza, entre los que se incluyen la transparencia y el acceso a la información, de conformidad con el Convenio de Aarhus, y las evaluaciones de los acuerdos de colaboración sostenible;

65. Destaca que la UE debería fomentar la gestión sostenible de los recursos de terceros países y pide, por consiguiente, que ésta refuerce las medidas dirigidas a luchar contra las actividades relativas a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada; subraya que los acuerdos de pesca sostenible deberían centrarse en mayor medida en la investigación científica y la recopilación de datos, la supervisión, el control y la vigilancia; considera, en este contexto, que la UE debería dirigir los recursos adecuados en términos financieros, técnicos y humanos adecuados a los terceros países asociados;

66. Reitera que la política pesquera común debe ser coherente con las políticas de desarrollo y medio ambiente, así como con la protección de los ecosistemas marinos; pide, por lo tanto, que se adopten medidas para mejorar y ampliar los conocimientos científicos y que se fortalezca la cooperación internacional a fin de garantizar mejores resultados;

67. Reitera que todos los ciudadanos de la UE deben acatar las normas y los reglamentos de la política pesquera común donde quiera que operen, incluida, entre otras, la normativa en materia social y medioambiental;

68. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1)

DO C 271 E de 7.11.2002, p. 67.

(2)

DO L 358 de 31.12.2002, p. 59.

(3)

DO C 187 E de 24.7.2008, p. 228.

(4)

DO C 323 E de 18.12.2008, p. 271.

(5)

DO C 68 E de 21.3.2008, p. 33.

(6)

DO L 164 de 25.6.2008, p. 19.

(7)

Textos Aprobados, P6_TA(2009)0009.

(8)

Textos Aprobados, P6_TA(2009)0065.

(9)

Textos Aprobados, P6_TA(2009)0317.

(10)

Textos Aprobados, P6_TA(2009)0373.

(11)

Textos Aprobados, P7_TA(2010)0039.

(12)

Textos Aprobados, P7_TA(2012)0052.

(13)

Textos Aprobados, P7_TA(2011)0234.


OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE DESARROLLO (22.5.2012)

para la Comisión de Pesca

sobre la reforma de la política pesquera común – Comunicación de carácter general

(211/2290(INI))

Ponente de opinión: Isabella Lövin

SUGERENCIAS

La Comisión de Desarrollo pide a la Comisión de Pesca, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Recuerda que es necesario realizar una reforma profunda de la política pesquera común de la UE (PPC), ya que no se han cumplido completamente sus objetivos, ni a nivel interno ni externo, en los años que lleva en vigor;

2.  Recuerda la exigencia planteada por el artículo 208 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que dispone que la UE debe tener en cuenta los objetivos de la cooperación al desarrollo en la aplicación de políticas que sean susceptibles de afectar a los países en desarrollo, lo que incluye especialmente la política pesquera común (PPC);

3.  Destaca que la pesca sostenible y el mantenimiento de las poblaciones de peces, en niveles que pueden producir un rendimiento máximo sostenible (RMS) serán dos factores que aportarán un gran beneficio medioambiental, social y económico, ya que el medio ambiente no se degradará, las comunidades pesqueras tendrán un futuro seguro y el sector pesquero podrá resultar rentable sin necesidad de ayuda pública; subraya que la aplicación del criterio de la precaución y el enfoque ecosistémico en la elaboración de planes plurianuales de gestión de la actividad pesquera y la garantía de que la PPC contribuirá a lograr un buen estado medioambiental en el medio marino para 2020, de conformidad con la Directiva marco sobre la estrategia marina, son factores esenciales para asegurar la sostenibilidad medioambiental, económica y social a largo plazo del sector pesquero europeo y para alcanzar los objetivos de la Estrategia UE 2020;

4.  Recuerda que los océanos del mundo no solo ofrecen nutrición, seguridad alimentaria y sustento para 500 millones de personas en todo el mundo y al menos el 50 % de la proteína animal para 400 millones de personas de los países más pobres por medio de la pesca, sino que también son de vital importancia para mitigar el cambio climático, ya que los sumideros de carbono azules constituyen el mayor sumidero de carbono a largo plazo, proporcionan un medio de transporte y, además, albergan alrededor de un 90 % del hábitat para la vida en la tierra;

5.  Le preocupa la fuerte dependencia que tienen los mercados de la UE de las importaciones de productos de la pesca y la acuicultura, ya que el 60 % de todos los productos pesqueros que se consumen en la UE se importan fundamentalmente de países en desarrollo; destaca que la mejor opción para reducir tal dependencia de las importaciones es recuperar y mantener las poblaciones europeas de peces con niveles muy por encima de los que son capaces de producir un RMS;

6.  Destaca que los productos importados de la pesca y la acuicultura deben estar sujetos a las mismas normas ambientales, sanitarias y sociales que la producción interior europea , incluyendo su trazabilidad «desde el momento de la captura hasta su llegada a la mesa», y considera que los países en desarrollo precisarán asistencia financiera y técnica para poder cumplir estas mismas normas, y también para luchar eficazmente contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada;

7.  Se opone a la adopción de programas de Concesiones de Pesca Transferibles (CPS), en especial en las OROP y en las aguas internacionales, ya que limitan las posibilidades de los países en desarrollo de desarrollar sus propios sectores pesqueros;

8.  Se opone a la privatización de los recursos marinos; considera que la propuesta de crear un mercado de transferencia de los derechos de pesca entre las empresas privadas no es aceptable;

9.  Hace hincapié en que todo acceso a los recursos pesqueros en los países en desarrollo debe respetar no sólo el artículo 62 de la UNCLOS relativa a los excedentes, sino también los artículos 69 y 70 sobre los derechos de los Estados sin litoral y con desventajas geográficas dentro de la región, en particular en lo que se refiere a las necesidades nutricionales y socioeconómicas de las poblaciones locales;

10. Reitera la condición básica del excedente de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) a la hora de acceder a las poblaciones de peces en aguas de terceros países; destaca la importancia de establecer los excedentes de forma científica y adecuada; señala que la PPC debe ofrecer transparencia y facilitar el intercambio de toda la información pertinente entre la UE y los países terceros socios en relación con el esfuerzo de pesca total para las poblaciones de peces sobre las que operen los buques nacionales y, si procede, también los extranjeros;

11. Reitera que la futura política pesquera común debe guiarse por los principios de la buena gobernanza, entre los que se incluyen la transparencia y el acceso a la información de conformidad con el Convenio de Aarhus, así como las evaluaciones de los Acuerdos de colaboración en el sector pesquero para fomentar una pesca sostenible;

12. Destaca que la UE debería fomentar la gestión sostenible de los recursos en terceros países y, por consiguiente, pide que la Unión aumente las medidas dirigidas a luchar contra las actividades de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y subraya que los Acuerdos de pesca sostenible deberían centrarse más en la investigación científica y la recopilación de datos, la supervisión, el control y la vigilancia; con este fin, la UE debe dirigir los recursos financieros, técnicos y humanos adecuados para apoyar a los terceros países asociados;

13. Reitera que la política pesquera común debe ser coherente con las políticas de desarrollo y medio ambiente, así como con la protección de los ecosistemas marinos; por lo tanto, pide que se adopten medidas para mejorar y ampliar los conocimientos científicos y que se fortalezca la cooperación internacional a fin de garantizar mejores resultados;

14. Reitera que todos los ciudadanos de la UE, sea cual fuere el lugar donde operen, deben acatar las normas y los reglamentos de la política pesquera común incluyendo la normativa en materia social y medioambiental.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

14.5.2012

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

19

0

0

Miembros presentes en la votación final

Ricardo Cortés Lastra, Véronique De Keyser, Nirj Deva, Catherine Grèze, Eva Joly, Gay Mitchell, Norbert Neuser, Bill Newton Dunn, Maurice Ponga, Michèle Striffler, Alf Svensson, Eleni Theocharous, Ivo Vajgl

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Kriton Arsenis, Emer Costello, Enrique Guerrero Salom, Krzysztof Lisek, Isabella Lövin

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Ioan Enciu


OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE DESARROLLO REGIONAL (7.5.2012)

para la Comisión de Pesca

sobre la Reforma de la política pesquera común – Comunicación de carácter general

(2011/2290(INI))

Ponente: Nuno Teixeira

SUGERENCIAS

La Comisión de Desarrollo Regional pide a la Comisión de Pesca, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Expresa su convicción de que la reforma de la política pesquera común debe adoptar un enfoque armonioso orientado en el apoyo mutuo de sus diferentes aspectos y privilegiar los pilares ambiental, social, económico y cultural de la pesca, dada la necesidad de adoptar medidas preventivas de protección medioambiental para estimular un desarrollo sostenible compatible con el principio de subsidiariedad y con el crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo proclamado en la estrategia Europea 2020; defiende una mayor coordinación de esta política reformada con otras políticas europeas como la política de cohesión, la política medioambiental, la política agrícola y la política exterior y que los futuros acuerdos internacionales de pesca sostenible sean coherentes con ésta; en este sentido recuerda la utilidad de herramientas como la política marítima integrada o el enfoque macro-regional, que pueden ofrecer una mayor integración;

2.  Destaca que esta reforma podría hacer mucho por la pesca sostenible preservando los ecosistemas, ofreciendo productos de la pesca saludables y de gran calidad y promoviendo la prosperidad de las regiones costeras, las industrias de producción y transformación rentables y empleos más atractivos y seguros;

3.  Considera que las autoridades locales y regionales deben participar en la negociación de los acuerdos de pesca con terceros países;

4.  Sugiere la aplicación del principio de gestión de la pesca por territorios biogeográficos marinos diferenciados, de acuerdo con sus características, aplicando un enfoque ecosistémico, pues ello es fundamental para garantizar la sostenibilidad de la pesca, de acuerdo con los recursos disponibles, en un marco de igualdad de oportunidades;

5.  Considera que, al hilo de las orientaciones de la Comisión sobre los principios de regionalización y subsidiariedad y teniendo en cuenta las diferencias existentes en cada región biogeográfica marina, debería constituirse un Consejo consultivo regional para las regiones ultraperiféricas;

6.  Señala la importancia de una ordenación del espacio marítimo eficaz para la gestión sostenible de los recursos pesqueros en el contexto de las reivindicaciones de espacios pertenecientes al entorno marino y costero por parte de otros sectores como los parques eólicos, la protección de la biodiversidad, la acuicultura, los puertos, el transporte marítimo, el turismo, la defensa y las industrias extractivas;

7.  Hace hincapié en que una descentralización que tenga sentido debe basarse en los planes de gestión a largo plazo, velando por su capacidad de adaptarse a las especificidades regionales y la participación activa de todos las partes interesadas relevantes en el contexto de la cogestión local y regional, al tiempo que se respeta el hecho de que los objetivos generales de la gestión pesquera en la política pesquera común son competencia del Parlamento y el Consejo;

8.  Reclama una mayor regionalización en la gestión de la pesca, teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad; reclama asimismo un mayor diálogo ascendente y descendente entre los múltiples actores del sector, prestando particular atención a la cooperación responsable entre regiones, incluido el nivel internacional, incentivando y apoyando la creación de «clústers» internacionales; entiende que los consejos consultivos regionales (CCR) deben asumir mayor responsabilidad en la aplicación de la política pesquera común; propone que la Comisión celebre consultas ascendentes con los CCR en el marco de la aplicación de la política pesquera común y los planes de gestión;

9.  Recuerda que las regiones ultraperiféricas, afectadas permanentemente por una amplia gama de dificultades estructurales plenamente reconocidas en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, necesitan medidas medioambientales, económicas y sociales sostenibles que minimicen sus desventajas con respecto a las regiones localizadas en el continente europeo, especialmente en lo relativo a los costes adicionales que conlleva la venta de los productos de la pesca y, en especial, los costes de su transporte al continente europeo;

10. Considera que la gestión de la pesca debería basarse en recomendaciones científicas y asesoría de expertos, mediante asociaciones entre el área de investigación y las partes interesadas, tales como el sector de la pesca, y apoya la elaboración de programas regionales reforzados de recopilación de datos y de programas nacionales de investigación con coordinación regional entre Estados miembros; expresa su convicción de que debería alentarse a los Estados miembros a que apoyen proyectos de investigación que puedan llevar a la creación de este tipo de programas regionales o nacionales y considera que sería conveniente una mayor implicación de las regiones en la aplicación de los acuerdos con terceros países en materia de pesca, a fin de utilizar los recursos de manera sostenible;

11. Destaca la necesidad de una aproximación gradual al modelo de rendimiento máximo sostenible (RMS) como principio de gestión de la pesca, apoyado por evaluaciones científicas de calidad y monitorizadas, que legitimen las opciones de gestión adecuadas; reconoce que para alcanzar el RMS es esencial mantener el objetivo de ajuste del esfuerzo pesquero a la situación de los recursos, reestructurar el sector y garantizar su sostenibilidad, lo que implica el mantenimiento de una política de apoyo estructural al sector de la pesca;

12. Reitera que todo desarrollo en las zonas marinas y costeras debe respetar la legislación ambiental, por ejemplo la directiva marco sobre la estrategia marina y las directivas de protección de la biodiversidad, pues contar con un medio ambiente sano debería ser premisa para todas las actividades en las zonas marinas y costeras;

13. Recuerda la importancia de la multifuncionalidad de la pesca para las regiones costeras; insiste en la necesidad de medidas específicas para ciertas regiones, como las regiones insulares y las regiones ultraperiféricas; destaca la importancia de adaptar las medidas restrictivas a la situación de las poblaciones de peces, apoyar la pesca sostenible, por ejemplo las flotas de pequeña escala donde las poblaciones no estén amenazadas, y promover una acuicultura extensiva y sostenible, entre otras razones, por el apoyo que supone para las PYME del sector; aboga por la aplicación de medidas de reestructuración del mercado de trabajo, de apoyo a la formación profesional, de conversión profesional y diversificación, por el acceso de los jóvenes a las profesiones pesqueras, la renovación y la modernización de los buques de pesca, así como por la concesión de incentivos a las organizaciones de productores e interprofesionales;

14. Señala que algunos territorios europeos no se encuentran en las cuencas marítimas del continente europeo; considera, por consiguiente, que las regiones ultraperiféricas deberían reagruparse y obtener representación en un comité consultivo específico creado a tal efecto, y que es necesario adaptar las medidas restrictivas adoptadas en el marco de la política pesquera común al estado real de las poblaciones de peces en tales regiones; insiste en que, para ello, el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) debe poder financiar los programas de recopilación de datos relativos al estado de las poblaciones; expresa su convicción de que debe incluirse a las autoridades regionales y locales en la negociación de los acuerdos de pesca sostenible con terceros países;

15. Reitera, por consiguiente, la necesidad de mantener un instrumento financiero de apoyo al sector que siga sustentándose en el principio de incrementar la ayuda a las medidas cofinanciadas en las regiones ultraperiféricas, contribuyendo así a preservar los mecanismos específicos de compensación de los costes adicionales derivados de la actividad pesquera y la venta de sus productos, teniendo en cuenta las limitaciones estructurales que afectan al sector de la pesca en las regiones ultraperiféricas;

16. Expresa su inquietud por la propuesta de la Comisión para el establecimiento de concesiones pesqueras transferibles, puesto que este sistema llevaría a la concentración de los derechos de pesca en manos de unos pocos operadores y por lo tanto a la desaparición de numerosas pesquerías de pequeña escala;

17. Destaca que el sistema de cuotas transferibles podría conducir a una situación de injusticia en ciertas regiones, favoreciendo a quien tiene más recursos para obtener derechos; considera importante no debilitar la pesca de pequeña escala o la pesca en general en las regiones sensibles, pues, de otra manera, se pondría en peligro la sostenibilidad económica, social y biológica de esas zonas costeras, especialmente en las regiones en las que la pesca es la principal actividad y se constata una fuerte dependencia del sector;

18. Indica de nuevo la necesidad de continuar elevando en ciertas regiones las condiciones de trabajo y de seguridad, a través de la mejora, renovación y modernización de la flota pesquera, pues ello es indispensable igualmente para atraer a los jóvenes a la pesca;

19. Destaca la importancia del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca para la aplicación de la política reformada y para el desarrollo territorial equilibrado e inclusivo de las zonas de pesca, subrayando que su financiación debe estar en línea con la estrategia Europa 2020 y con el marco estratégico común, teniendo en cuenta los objetivos territoriales específicos;

20. Destaca, en particular, la importancia de las sinergias entre el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA) y el Fondo Europeo de la Pesca (FEP) para la planificación en las zonas costeras; considera que las estrategias macro-regionales y los programas de cooperación territorial europea y de cuencas marítimas constituyen herramientas adecuadas para establecer estrategias integradas de desarrollo en los territorios costeros de la UE;

21. Destaca que la sostenibilidad y viabilidad del sector son el elemento clave de esta reforma, que se engrana con los objetivos de la estrategia Europa 2020; considera vital una utilización más eficiente de los recursos para asegurar el crecimiento y el empleo en la UE, contribuyendo así a que el sector de la pesca sea vigoroso y sostenible, a reducir la inseguridad alimentaria y a mejorar la calidad de vida de la actual y futuras generaciones;

22. Indica de nuevo la necesidad de ajustar el actual régimen de acceso a las aguas, prestando especial atención a las regiones cuya cuenca marítima cuenta con pocos recursos pesqueros, con el fin de salvaguardar su sostenibilidad y contribuir a la estabilidad social y económica de las comunidades pesqueras que no tienen capacidad para operar fuera de su zona económica exclusiva.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

26.4.2012

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

35

0

1

Miembros presentes en la votación final

François Alfonsi, Luís Paulo Alves, Jean-Paul Besset, Victor Boştinaru, John Bufton, Alain Cadec, Nikos Chrysogelos, Rosa Estaràs Ferragut, Danuta Maria Hübner, Filiz Hakaeva Hyusmenova, María Irigoyen Pérez, Seán Kelly, Constanze Angela Krehl, Petru Constantin Luhan, Ramona Nicole Mănescu, Vladimír Maňka, Iosif Matula, Erminia Mazzoni, Jens Nilsson, Jan Olbrycht, Wojciech Michał Olejniczak, Markus Pieper, Tomasz Piotr Poręba, Monika Smolková, Ewald Stadler, Georgios Stavrakakis, Nuno Teixeira, Lambert van Nistelrooij, Joachim Zeller, Elżbieta Katarzyna Łukacijewska

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Jens Geier, Maurice Ponga, Elisabeth Schroedter, Patrice Tirolien, Giommaria Uggias

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Julie Girling


RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

11.7.2012

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

21

2

2

Miembros presentes en la votación final

Antonello Antinoro, Kriton Arsenis, Alain Cadec, Chris Davies, João Ferreira, Carmen Fraga Estévez, Pat the Cope Gallagher, Dolores García-Hierro Caraballo, Marek Józef Gróbarczyk, Ian Hudghton, Iliana Malinova Iotova, Werner Kuhn, Isabella Lövin, Gabriel Mato Adrover, Guido Milana, Maria do Céu Patrão Neves, Crescenzio Rivellini, Ulrike Rodust, Raül Romeva i Rueda, Struan Stevenson, Isabelle Thomas, Nils Torvalds, Jarosław Leszek Wałęsa

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Jean-Paul Besset, Izaskun Bilbao Barandica, Diane Dodds, Barbara Matera, Nikolaos Salavrakos, Antolín Sánchez Presedo

Última actualización: 30 de agosto de 2012Aviso jurídico