Procedimiento : 2016/2272(INI)
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Ciclo relativo al documento : A8-0214/2017

Textos presentados :

A8-0214/2017

Debates :

PV 03/07/2017 - 21
CRE 03/07/2017 - 21

Votaciones :

PV 04/07/2017 - 6.13

Textos aprobados :

P8_TA(2017)0287

INFORME     
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9 de junio de 2017
PE 595.614v02-00 A8-0214/2017

sobre una vida útil más larga para los productos: ventajas para los consumidores y las empresas

(2016/2272(INI))

Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor

Ponente: Pascal Durand

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 OPINIÓN de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria
 INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓNEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO
 VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre los productos con una vida útil más larga: ventajas para los consumidores y las empresas

(2016/2272(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), y en particular su artículo 114,

–  Vistos los artículos 191, 192 y 193 del TFUE, y la referencia al objetivo de la utilización prudente y racional de los recursos naturales,

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 25 de junio de 2008, titulada «Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles y una Política Industrial Sostenible» (COM(2008)0397),

–  Vista la Directiva 2009/125/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos relacionados con la energía(1),

–  Visto el Plan de trabajo sobre diseño ecológico 2016-2019 de la Comisión (COM(2016)0773), en particular el objetivo de establecer requisitos más específicos al producto y más horizontales en ámbitos como la durabilidad, las posibilidades de reparación, la capacidad de adaptación, el diseño para el desmontaje y la facilidad de la reutilización y el reciclado,

–  Vista la Directiva 2010/30/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010, relativa a la indicación del consumo de energía y otros recursos por parte de los productos relacionados con la energía, mediante el etiquetado y una información normalizada(2),

–  Vista la Decisión n.º 1386/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2013, relativa al Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente hasta 2020 «Vivir bien, respetando los límites de nuestro planeta» (Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente)(3),

–  Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo, de 17 de octubre de 2013, sobre el tema «Por un consumo más sostenible: la duración de la vida de los productos industriales y la información al consumidor para recuperar la confianza»(4),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 26 de enero de 2011, titulada «Una Europa eficaz que utilice eficazmente los recursos: iniciativa emblemática con arreglo a la Estrategia Europa 2020» (COM(2011)0021),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de septiembre de 2011, titulada «Hoja de ruta hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos» (COM(2011)0571),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 9 de abril de 2013, titulada «Creación del mercado único de los productos ecológicos: mejora de la información sobre el comportamiento ambiental de los productos y las organizaciones» (COM(2013)0196),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 25 de septiembre de 2014, titulada «Hacia una economía circular: un programa de cero residuos para Europa» (COM(2014)398),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 2 de diciembre de 2015, titulada «Cerrar el círculo: un plan de acción de la UE para la economía circular (COM(2015)0614) y el paquete de economía circular, que prevé en particular la revisión de las Directivas sobre residuos (Directiva 2008/98/CE, la « Directiva sobre residuos»), relativa a los envases y residuos de envases (Directiva 94/62/CE), relativa al vertido de residuos (Directiva 1999/31/CE), relativa a los vehículos al final de su vida útil (Directiva 2000/53/CE) relativa a las pilas y acumuladores y a los residuos de pilas y acumuladores (Directiva 2006/66/CE) y sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (Directiva 2012/19/UE),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 22 de noviembre de 2016, titulada «Próximas etapas para un futuro europeo sostenible: acción europea en favor de la sostenibilidad» (COM(2016)0739),

–  Vista la propuesta de la Comisión de una Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de diciembre de 2015, relativa a determinados aspectos de los contratos de compraventa en línea y otras ventas a distancia de bienes (COM(2015)0635),

–  Vista la Directiva 2011/83/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre los derechos de los consumidores,

–  Vista la Directiva 2005/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de mayo de 2005, relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior,

–  Visto el informe de la OEUC, de 18 de agosto de 2015, titulado «Durable goods: More sustainable products, better consumer rights. Consumer expectations from the EU’s resource efficiency and circular economy agenda» («Bienes duraderos: productos más sostenibles, mejores derechos de los consumidores. Expectativas de los consumidores con respecto a la agenda de la Unión en materia de eficacia con respecto a los recursos y la economía circular»).

–  Visto el estudio del Comité Económico y Social Europeo, de 29 de marzo de 2016, titulado «The influence of lifespan labelling on consumers» (Influencia del etiquetado de la vida útil de los productos en los consumidores),

–  Visto el estudio realizado en julio de 2016 a instancias de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor titulado «Una vida útil más larga para los productos: ventajas para los consumidores y las empresas»,

–  Visto el resumen del Centro Europeo de Consumo de 18 de abril de 2016 titulado «Planned obsolescence or by-products of consumer society» («La obsolescencia programada o las derivas de la sociedad de consumo»),

–  Vista la norma austriaca ONR 192102, denominada «Label of excellence for durable, repair-friendly designed electrical and electronic appliances» (Sello de excelencia para los aparatos electrónicos y eléctricos diseñados para ser durables y facilitar su reparación),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Vistos el informe de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor y la opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (A8-0214/2017),

A.  Considerando el Plan de trabajo sobre diseño ecológico 2016-2019 de la Comisión, que incluye una referencia a la economía circular y la necesidad de abordar los problemas de durabilidad y reciclabilidad;

B.  Considerando que la adopción de un dictamen sobre la duración de la vida de los productos por parte del Comité Económico y Social Europeo demuestra el interés que los agentes económicos y la sociedad civil otorgan a este ámbito;

C.  Considerando que debe alcanzarse un equilibrio entre la prolongación de la vida útil de los productos y la innovación, la investigación y el desarrollo;

D.  Considerando que el estudio encargado por la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor demuestra la necesidad de medidas políticas de amplia base para fomentar una vida útil más larga para los productos;

E.  Considerando la coexistencia de diversos modelos económicos y de negocios, incluido un modelo económico basado en el uso para reducir las externalidades medioambientales y sociales negativas para el medio ambiente;

F.  Considerando la necesidad de promover una prolongación de la vida útil de los productos, acabando, en particular, con la obsolescencia programada;

G.  Considerando la necesidad de apoyar el sector europeo de la reparación, integrado en su abrumadora mayoría por microempresas y pequeñas y medianas empresas;

H.  Considerando que una mayor armonización de las disposiciones en materia de reutilización de productos impulsará la economía local y el mercado interior con la creación de nuevos puestos de trabajo locales y la estimulación del mercado de segunda mano;

I.  Considerando la necesidad tanto económica como medioambiental de conservar las materias primas y limitar la producción de residuos, aspecto que el concepto de responsabilidad ampliada del productor ha intentado tener en cuenta;

J.  Considerando que, tal como puso de manifiesto el Eurobarómetro de junio de 2014, el 77 % de los consumidores de la Unión señalaron que preferirían intentar reparar los bienes rotos que comprar unos nuevos y que sigue siendo necesario mejorar la información facilitada a los consumidores sobre la durabilidad y la posibilidad de reparación de los productos;

K.  Considerando que los productos duraderos y fiables resultan rentables para los consumidores y evitan tanto la sobreexplotación de los recursos como la generación de residuos y que, en este contexto, reviste importancia velar por la prolongación de la vida útil de los productos de consumo a través de su diseño, velando por la durabilidad y las posibilidades de reparación, adaptación, desmontaje y reciclado;

L.  Considerando que la caída de la confianza de los consumidores en la calidad de los productos perjudica a las empresas europeas y que la garantía legal de 24 meses es el umbral mínimo existente en la actualidad en toda la Unión y que algunos Estados miembros han adoptado disposiciones más beneficiosas para los consumidores, de conformidad con la Directiva 1999/44/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de mayo de 1999, sobre determinados aspectos de la venta y las garantías de los bienes de consumo;

M.  Considerando la necesidad de respetar el derecho del consumidor a elegir de acuerdo con sus diversas expectativas, preferencias y necesidades;

N.  Considerando que no se informa debidamente a los consumidores sobre la durabilidad de los productos, si bien el estudio del Comité Económico y Social de marzo de 2016 establecía un vínculo positivo entre el etiquetado de la vida útil de los productos y el comportamiento de los consumidores;

O.  Considerando que la vida útil de un producto y la forma en que envejece dependen de varios factores naturales o artificiales, como la composición, la funcionalidad, el coste de la reparación y los patrones de consumo;

P.  Considerando que deben facilitarse la disponibilidad de servicios de reparación y de las piezas de recambio;

Q.  Considerando que, además de una larga vida útil, el nivel de calidad de los productos durante todo su ciclo de vida también es fundamental para su contribución a la protección de los recursos;

R.  Considerando la multiplicación de las iniciativas nacionales para remediar el problema de la obsolescencia prematura de los bienes y de soportes digitales y la necesidad de desarrollar una estrategia común para el mercado único a este respecto;

S.  Considerando que la duración de vida útil de los soportes digitales es crucial para la de los aparatos electrónicos y que, toda vez que los soportes digitales son obsoletos cada vez con mayor rapidez, es necesario que los aparatos electrónicos sean adaptables para que sigan siendo competitivos;

T.  Considerando que los productos con defectos incorporados, concebidos para averiarse y, en último término, dejar de funcionar tras haberse hecho uso de ellos un determinado número de ocasiones, no pueden más que provocar la desconfianza de los consumidores y que no debería permitirse su comercialización;

U.  Considerando que, según datos del Eurobarómetro, el 90 % de los ciudadanos europeos creen que los productos deben etiquetarse claramente para indicar su vida útil;

V.  Considerando que todos los operadores económicos, incluidas las pymes, pueden beneficiarse de unos productos con una vida útil más prolongada;

W.  Considerando que el Séptimo Programa de acción en materia de medio ambiente pide que se apliquen medidas específicas para mejorar la durabilidad, la posibilidad de reparación y de reutilización de los productos y prolongar su vida útil;

X.  Considerando que la responsabilidad ampliada del productor desempeña un papel importante a este respecto;

Y.  Considerando que el logro de un modelo de economía circular exige la implicación de los responsables políticos, los ciudadanos y las empresas e implica cambios, no solo en el diseño y la venta de productos y servicios, sino también en los consumidores y en la actividad de las empresas, mediante la creación de nuevos mercados que se ajusten a los cambios en los modelos de consumo, evolucionando con vistas a la utilización, reutilización e intercambio de productos, contribuyendo a la ampliación de su vida útil y a la creación de productos competitivos, duraderos y sostenibles;

Z.  Considerando que en muchas lámparas ya no es posible un cambio de bombilla, lo que puede provocar problemas si la bombilla es defectuosa, si se comercializan nuevas bombillas más eficientes o si cambian los deseos de los clientes en relación, por ejemplo, al color de la luz, puesto que en tales casos se debe retirar la lámpara en su conjunto;

AA.  Considerando que sería preferible que también las bombillas LED, por lo general, no fuesen fijas sino intercambiables;

AB.  Considerando que en el marco del desarrollo de la economía circular debe seguir fomentándose que los productos sean reparables, duraderos y reciclables y tengan capacidad de evolución y adaptación, con el fin de prolongar la duración de vida y el número de utilizaciones de los productos o de los componentes de los productos;

AC.  Considerando que el aumento de la diversidad de productos, los ciclos de innovación cada vez más cortos y las modas que cambian constantemente conllevan que se compren productos nuevos con mayor rapidez y, con ello, se reduzca el número de utilizaciones de los productos;

AD.  Considerando que existe un amplio potencial en el sector de la reparación, venta de segunda mano y trueque, es decir, en el sector que trabaja con el objetivo de alargar la duración de vida de los productos;

AE.  Considerando que debe existir una relación equilibrada entre la intención de prolongar la duración de vida de los productos y el mantenimiento de un entorno en el que no se desincentiven la innovación y un mayor desarrollo;

Diseño de productos sólidos, sostenibles y de calidad

1.  Pide a la Comisión que, contando con la ayuda de las normas elaboradas por el conjunto de las organizaciones europeas de normalización, a saber, el CEN, el Cenelec y el ETSI, establezca, cuando sea posible, el establecimiento de criterios de resistencia mínima por categoría de producto desde su diseño que incorporen, entre otros aspectos, la consistencia del producto, la posibilidad de reparación y su capacidad de evolucionar;

2.  Subraya que se debe encontrar un equilibrio entre la ampliación de la duración de vida de los productos, la conversión de los residuos en recursos (materias primas secundarias), la simbiosis industrial, la innovación, las demandas de los consumidores, la protección del medio ambiente y la política de crecimiento en todas las fases del producto, y considera que el desarrollo de productos cada vez más eficientes desde el punto de vista de los recursos no debe favorecer ciclos de vida cortos o la eliminación prematura de productos;

3.  Recuerda que aspectos tales como la durabilidad del producto, la ampliación de los plazos de garantía, la disponibilidad de piezas de recambio, la facilidad de reparación y la intercambiabilidad de los componentes deberían ser elementos integrantes de la oferta comercial de todo productor que atienda a las diferentes necesidades, expectativas y preferencias de los consumidores, y constituyen un componente importante de la competencia en un mercado libre;

4.  Toma nota del papel que desempeñan las estrategias comerciales como el arrendamiento de productos, en el diseño de productos duraderos, mediante el cual las empresas de arrendamiento financiero conservan la propiedad de los objetos arrendados, por lo que devolver los productos al mercado puede servirles como incentivo para invertir en diseñar productos más duraderos, logrando un menor volumen de nueva producción y desecho de productos;

5.  Recuerda la posición del Parlamento con respecto a la revisión del paquete de economía circular que modifica la Directiva sobre residuos, que reforzaba el principio de responsabilidad ampliada del productor y, de esta forma, generaba incentivos para un diseño de productos más sostenible;

6.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen a los productores de diseños modulares fácilmente desmontables e intercambiables;

7.  Señala que el objetivo de la durabilidad y la posibilidad de reparar el producto deben ir paralelos al objetivo de la sostenibilidad mediante, por ejemplo, el uso de materiales respetuosos del medio ambiente;

8.  Observa con preocupación la cantidad de residuos electrónicos que generan los módems, encaminadores, y descodificadores de televisión cuando los consumidores cambian de proveedor de telecomunicaciones; recuerda a los consumidores y a los proveedores de telecomunicaciones que, de conformidad con el Reglamento (UE) n.º 2015/2120, los consumidores tienen derecho a usar el equipo terminal de su elección al cambiar de proveedor de telecomunicaciones;

Fomento de las posibilidades de reparación y de la vida útil

9.  Pide a la Comisión que promueva las posibilidades de reparación de los productos mediante;

-  el fomento e impulso de medidas para que resulte atractivo para los consumidores optar por la reparación;

-  el uso de técnicas de construcción y de materiales que hagan más fácil y menos onerosa la reparación del bien o la sustitución de sus componentes; el hecho de que los consumidores no se vean atrapados en un ciclo interminable de reparaciones y mantenimiento de productos defectuosos;

-  el fomento, en caso de falta de conformidad persistente o de un período de reparación de una duración superior a un mes, de la ampliación de la garantía por un período equivalente al tiempo necesario para realizar la reparación;   la insistencia en que las piezas que son fundamentales para el funcionamiento del producto deban ser reemplazables y reparables, mediante la indicación del carácter reparable del producto en sus «características esenciales» cuando suponga una ventaja, y desalentando, a no ser cuando esté justificado por razones de seguridad, la inamovilidad de componentes esenciales del producto, como las pilas y los LED;

-  incentivos a los productores para que suministren los manuales de mantenimiento y reparación en el momento de la compra, en particular para aquellos productos cuyo mantenimiento y reparación revista especial importancia para reforzar las posibilidades de prolongar su vida útil;

-  la posibilidad de recurrir a sustitutos de calidad y rendimiento similares a las piezas originales, con vistas a la reparación de todos los productos de conformidad con el Derecho aplicable;

-  la puesta en marcha, siempre que ello sea posible, de un proceso de normalización de los recambios y herramientas necesarios para la reparación a fin de mejorar el rendimiento de los servicios de reparación;

-  incentivos a los fabricantes para que suministren manuales de mantenimiento y de reparación en distintas lenguas a los servicios de reparación previa solicitud;  incentivos destinados a los fabricantes para desarrollar una tecnología de las pilas y acumuladores que garantice que la vida útil de estas se adapte mejor a la vida útil prevista del producto o, en su defecto, para conseguir que el cambio de pilas sea más accesible a un precio proporcionado al precio del producto;

10.  Considera beneficioso garantizar la disponibilidad de piezas de recambio indispensables para un funcionamiento correcto y seguro de los bienes, ya sea:

-  fomentando la accesibilidad de las piezas de recambio además del montaje de los productos;

-  animando a los actores económicos a garantizar un servicio técnico adecuado para los bienes de consumo que fabrican o importan y a suministrar las piezas de recambio esenciales para un funcionamiento seguro y adecuado de los bienes a un precio adecuado a la naturaleza y duración de vida del producto;

-  indicando claramente si las piezas de recambio de los bienes están disponibles o no, así como sobre la base de qué condiciones y durante cuánto tiempo y, si procede, la implantación de una plataforma digital;

11.  Anima a los Estados miembros a examinar incentivos fiscales en pro de productos duraderos, de alta calidad y que sean reparables, así como de la reparación y la venta de segunda mano, y a instaurar formaciones en reparación;

12.  Hace hincapié de la importancia de mantener la posibilidad de recurrir a un reparador independiente, en particular prohibiendo las soluciones técnicas, de seguridad o los programas informáticos que impidan la reparación fuera de los canales autorizados;

13.  Aboga por que se fomente la reutilización de piezas de recambio para el mercado de segunda mano;

14.  Reconoce la posibilidad de utilizar la impresión en 3D para facilitar piezas a los profesionales y consumidores; insta a que se garantice la seguridad de los productos, la lucha contra la falsificación y la protección de los derechos de autor;

15.  Recuerda que la disponibilidad de componentes normalizados y modulares, la planificación del desmontaje, el diseño de productos de larga duración y los procesos de producción eficientes desempeñan un papel importante en la aplicación de una economía circular exitosa;

Aplicación de un modelo económico orientado al uso y apoyo a las pyme y al empleo en la Unión

16.  Destaca que el cambio hacia modelos de negocio como el modelo «productos como servicios», encierra la posibilidad de favorecer la sostenibilidad de los modelos de producción y consumo, siempre que los sistemas de servicios y productos no tengan como resultado una reducción de la duración de vida de los productos y destaca que dichos modelos de negocio no deben facilitar la elusión fiscal;

17.  Hace hincapié en que el desarrollo de nuevos modelos de negocio, como los servicios basados en internet, las nuevas formas de distribución, los grandes almacenes que solamente venden productos de segunda mano y la institucionalización de la asistencia a la reparación («repair-Cafés», talleres de autoayuda, etc.) pueden fomentar la durabilidad de los productos y, al mismo tiempo, reforzar la concienciación de los consumidores y su confianza en los productos duraderos;

18.  Pide a los Estados miembros que:

-  consulten a todas las partes interesadas para fomentar el desarrollo de un modelo de venta del uso que beneficie a todos;

-  intensifiquen sus esfuerzos con medidas para promover el desarrollo de la economía de la funcionalidad y fomentar el alquiler, el intercambio y el préstamo de objetos;

-  animen a los entes locales y regionales para que fomenten activamente el desarrollo de modelos económicos, como la economía colaborativa y circular, que fomentan una utilización más eficaz de los recursos, la durabilidad de los bienes y el refuerzo de la reparación, la reutilización y el reciclado;

19.  Insta a los Estados miembros a que garanticen que se toma en consideración la disposición de la Directiva 2014/24/UE relativa al cálculo de la durabilidad del ciclo de vida en los contratos públicos y aumenten la tasa de reutilización de los equipos de la administración;

20.  Alienta a los Estados miembros y a la Comisión a que apoyen la economía colaborativa en sus políticas públicas, dadas las ventajas que brinda al aprovechar unas capacidades y unos recursos sobrantes, por ejemplo, en los sectores del transporte y el alojamiento;

21.  Solicita a la Comisión que afirme la importancia de la durabilidad de los productos en el marco de la promoción de la economía circular;

22.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que apliquen la jerarquía de residuos establecida en la legislación de la Unión (Directiva marco 2008/98/CE sobre residuos) y, en particular, que consideren como recursos, y no como residuos, los aparatos eléctricos y electrónicos, por ejemplo, brindando acceso a los puntos de recogida de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) al personal de los centros de reparación que pueden utilizar esos bienes y sus componentes;

23.  Considera que las medidas incluidas en el presente informe deberán aplicarse a las pyme y a las microempresas en particular, de conformidad con la Recomendación 2003/361/CE de la Comisión, de manera adaptada y proporcionada al tamaño y a las capacidades de la pyme o microempresas, para proteger su desarrollo y fomentar el empleo y la formación de nuevas formaciones en la Unión;

24.  Pide a la Comisión que examine cómo se puede fomentar y aumentar la posibilidad de sustitución de bombillas LED y que considere, junto a las medidas de diseño ecológico, medios menos drásticos como, por ejemplo, el etiquetado, los sistemas de incentivos, la licitación pública o una garantía de mayor duración en los casos en los que las bombillas sean fijas;

25.  Insta a los Estados miembros a vigilar de forma efectiva el mercado, para asegurar que tanto los productos europeos como los importados cumplen los requisitos relativos a la política de productos y el diseño ecológico;

26.  Pide a los Estados miembros que se impliquen a los entes locales y regionales y a que respeten sus competencias;

Garantizar una mejor información del consumidor

27.  Pide a la Comisión que mejore la información sobre la durabilidad de los productos mediante:

-  el examen de una etiqueta europea voluntaria que incluya, en particular: la durabilidad del producto, el diseño ecológico, la capacidad de modulación de conformidad con el progreso técnico y la posibilidad de reparación;

-  experimentos voluntarios con empresas y otras partes a escala de la Unión con vistas al diseño de una duración de vida útil del producto basada en criterios normalizados que pudieran utilizar todos los Estados miembros;

-  la creación de un contador de uso en los productos de consumo más pertinentes, en particular los grandes electrodomésticos;

-  un estudio del impacto de la armonización de la vida útil con la duración de la garantía legal;

-  el uso de las aplicaciones digitales o los medios sociales;

-  la normalización de las informaciones incluidas en los manuales relativas a la durabilidad, la capacidad de evolución y las posibilidades de reparación de un producto;

-  información basada en criterios normalizados, en caso de que se indique la vida útil prevista de los productos,

28.  Insta a los Estados miembros y a la Comisión a:

-  ayudar a los entes locales y regionales, las empresas y las asociaciones a realizar campañas de sensibilización de los consumidores sobre la prolongación de la vida útil de los productos, en particular proporcionando información sobre mantenimiento, reparación, reutilización, etc.;

-  fomentar la sensibilidad de los consumidores con respecto a productos con averías precoces y no reparables, si procede sobre la base del desarrollo de plataformas de notificación destinadas a los consumidores;

29.  Pide a la Comisión que fomente el intercambio regular y estructurado de información y de buenas prácticas en toda la Unión, entre la Comisión y los Estados miembros, e incluyendo los entes regionales y municipales;

Medidas sobre obsolescencia programada

30.  Pide a la Comisión que proponga, en consulta con las organizaciones de consumidores, productores y otras partes interesadas, una definición a escala de la Unión de la obsolescencia de bienes tangibles y soportes digitales; pide, asimismo, a la Comisión que, en cooperación con las autoridades de vigilancia del mercado, examine la posibilidad de establecer un sistema independiente para analizar los productos y detectar su obsolescencia programada; solicita, en este sentido, una mejor protección jurídica de los denunciantes de irregularidades, así como la adopción de fuertes medidas disuasorias para los productores;

31.  Menciona el papel pionero de algunos Estados miembros a este respecto, como la iniciativa de los países del Benelux para combatir la obsolescencia programada y prolongar la vida útil de los electrodomésticos; subraya la importancia de compartir buenas prácticas a este respecto;

32.  Constata que la capacidad de evolución de los productos puede ralentizar la obsolescencia de los mismos y reducir el impacto medioambiental y los costes para los usuarios;

Reforzar el derecho a la garantía legal de la conformidad

33.  Considera primordial informar mejor a los consumidores del funcionamiento de la garantía legal de la conformidad; pide que la referencia a la garantía aparezca en su integridad en la factura de compra del producto;

34.  Pide a la Comisión que adopte iniciativas legislativas y medidas orientadas a mejorar la confianza de los consumidores;

-  reforzando la protección de los consumidores, en particular de aquellos productos para los que el plazo de utilización razonable es superior, y teniendo en cuenta las fuertes medidas de protección de los consumidores ya adoptadas en algunos Estados miembros;

-  teniendo en cuenta los efectos de la legislación relativa al diseño ecológico y el Derecho contractual sobre los productos relacionados con la energía para desarrollar un planteamiento de conjunto en materia de reglamentación del producto;

-  garantizando la información formal al consumidor, en el contrato de venta, de su derecho a la garantía legal, y promoviendo programas de información sobre ese derecho,

-  simplificando la prueba del acto de compra para el consumidor vinculando la garantía al objeto y no al comprador, y además, fomentando la introducción generalizada de recibos electrónicos y de regímenes de garantía digital;

35.  Pide la introducción de un mecanismo de reclamación a nivel de la Unión por la ausencia de aplicación del derecho de garantía para facilitar el control de la aplicación de las normas europeas por las autoridades competentes;

36.  Señala que mediante el refuerzo del principio de responsabilidad ampliada del productor y el establecimiento de requisitos mínimos se genera un incentivo para un diseño de productos más sostenible;

Proteger a los consumidores de la obsolescencia de los programas informáticos

37.  Aboga por una mayor transparencia en lo que respecta a la evolución, las actualizaciones de seguridad y la durabilidad, todas ellos aspectos necesarios para el funcionamiento tanto de los programas como del soporte físico; pide a la Comisión que explore la necesidad de facilitar una mayor cooperación en las relaciones entre empresas;

38.  Alienta la transparencia de los proveedores y los fabricantes mediante precisiones en los contratos del producto sobre el periodo mínimo durante el cual estarán aseguradas las actualizaciones de seguridad de los sistemas operativos; propone establecer un plazo de utilización razonable; destaca, además, la necesidad de que el proveedor del bien, en el caso de sistemas operativos incorporados, asegure el suministro de dichas actualizaciones; pide a los fabricantes que faciliten información clara sobre la compatibilidad de las actualizaciones del soporte lógicos y de las actualizaciones con sistemas operativos incorporados facilitados a los consumidores;

39.  Pide que las actualizaciones indispensables del soporte lógico sean reversibles y objeto de una información sobre las consecuencias en el funcionamiento del aparato, así como que el soporte lógico nuevo esencial sea compatible con la generación precedente de este soporte;

40.  Promueve la modularidad de los componentes, incluido el procesador, mediante un proceso de normalización que permita garantizar el mantenimiento del bien;

o

o  o

41.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1)

DO L 285 de 31.10.2009, p. 10.

(2)

DO L 153 de 18.6.2010, p. 1.

(3)

DO L 354 de 28.12.2013, p. 171.

(4)

DO C 67 de 6.3.2014, p. 23.


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La durabilidad de los productos: un reto para los consumidores

El problema de la durabilidad de los productos incide en varios niveles:

-  la falta de consistencia y la posibilidad de reparación en los productos,

-  la vida útil de los programas en los productos informáticos,

-  la información disponible para el comprador.

Ha disminuido la confianza de los consumidores respecto a la solidez de los productos. La disminución de la calidad de los productos de bajo coste y la mediatización de fenómenos especialmente escandalosos, aunque en principio marginales, han contribuido a deteriorar dicha confianza. Según una encuesta reciente llevada a cabo por una asociación de consumidores francesa, el 92 % de los encuestados están convencidos de que los electrodomésticos o los productos de alta tecnología están diseñados intencionadamente para no durar.

Los consumidores europeos apenas disponen de información acerca de la fiabilidad de los productos. Al haberse perdido el precio señal que vincula el coste con la calidad, se orientan más fácilmente hacia productos de gama inferior procedentes de países emergentes, lo que acelera la carrera económica a la baja. Esta situación perjudica a las empresas europeas que suelen ofrecer productos de calidad superior, más durables.

Asimismo, la generalización de los objetos conectados y la dependencia de los usuarios respecto a las nuevas tecnologías plantean la espinosa cuestión social de la obsolescencia acelerada de programas y soportes. Los ciudadanos menos favorecidos son las primeras víctimas de la obsolescencia acelerada de los productos: al carecer de efectivo, se dirigen principalmente hacia los productos de bajo coste, que se averían más rápidamente, lo que supone una doble penalización.

La posibilidad de reparación de los productos: un reto económico

Más allá de la resistencia de los productos, la imposibilidad de repararlos provoca el descontento de los consumidores, pero debilita también al sector de la reparación que cada año pierde más empleos en Europa.

La posibilidad de reparar productos se ve en dificultades por una serie de factores problemáticos:

-  la falta de acceso a los recambios y su precio excesivo,

-  el coste de la mano de obra en relación con los productos importados y de bajo coste,

-  la falta de información adecuada a fin de reparar y mantener,

-  la creciente complejidad, sobre todo informática y electrónica,

-  las barreras de acceso para reparadores independientes y quienes reparan por sí mismos,

-  la gran dificultad para la reparación de los productos y sus componentes,

-  la debilidad de los servicios de sustitución de los productos durante su reparación.

De este modo, según un Euro barómetro de 2014, el 77 % de los ciudadanos europeos preferirían reparar sus productos en lugar de adquirir nuevos, pero finalmente deben sustituirlos o desecharlos porque el coste y el servicio de reparación resultan disuasorios.

En cuanto al empleo, los frenos a la reparación tienen como consecuencia la caída del número de reparadores en activo:

-  en los Países Bajos, han desaparecido en este sector 2 000 empleos en 7 años;

-  en Alemania, el 13 % de los talleres de reparadores de radios y televisiones han cerrado en un año;

-  en Polonia, el número de reparadores ha disminuido del 16 % en dos años...

En paralelo a este declive, los talleres de reparación gratuitos o los sitios de internet de reparaciones por cuenta propia son cada vez más populares. Existe pues, a priori, una verdadera demanda para la reparación.

El sector de la reparación representa una fuente de empleos no des localizables que podrían valorizarse si los productos estuvieran diseñados para durar y ser reparados, y el servicio reconsiderado para que se adapte mejor a las necesidades de los consumidores. Valorar la reparación en lugar del cambio, en especial en el marco de la garantía legal reviste un interés desde un punto de vista ecológico, pues la sustitución sistemática comporta la eliminación de equipos aún recientes y no incita a los fabricantes a concebir productos más sólidos.

En definitiva, numerosos aparatos averiados no se reparan (hasta el 44 % de los aparatos eléctricos y electrónicos). Mantener el sector de la reparación supondría, por tanto, un potencial de empleo y una considerable reducción de los residuos y la contaminación, sin tener en cuenta la mejora notable del poder adquisitivo de los consumidores, así como una ventaja comercial para las empresas europeas.

Una estrategia global: hacia la economía del uso

La duración de la vida de los productos depende de una constelación de agentes interdependientes: fabricantes, proveedores, distribuidores, consumidores e incluso los Estados. El enfoque de prolongar la vida útil de los productos debe contribuir al desarrollo de un modelo económico basado en el equilibrio entre las necesidades de los consumidores y las de las empresas, así como de los imperativos ambientales.

Si la concepción de productos es un elemento esencial de la duración de los mismos, el modelo de venta también desempeña un papel importante. La economía de la funcionalidad y la economía colaborativa, ambas emergentes, ofrecen nuevas oportunidades para mejorar la calidad y la durabilidad de los productos comercializados. Al favorecer el uso respecto a la propiedad, la atención se centra en la experiencia del servicio y no en el índice de renovación de los productos. Esta economía del uso queda reforzada por los instrumentos digitales que facilitan los intercambios en el seno de comunidades de confianza y puede ser el vector de considerables beneficios económicos y ambientales.

Este modelo se inscribe en el marco general de la economía circular. De esta manera, la Comisión intentó apoyar, mediante el paquete legislativo dedicado a este asunto en 2015, el desarrollo de este modelo virtuoso que preserva los recursos, reduce los residuos y crea empleo en una economía más competitiva.

Tal modelo, si se acompaña con una política de formación adaptada, generaría nuevos empleos en todos los niveles de cualificación.

En el sector de la reutilización y la reparación, el potencial de creación de empleo se cifra en 296 puestos por el equivalente a 10 000 toneladas de productos usados. Sabiendo que un tercio de los productos recogidos en los centros de reciclaje de residuos podrían ser reutilizables, podrían crearse más de 200 000 puestos de trabajo locales si solo el 1 % de los residuos municipales en Europa estuvieran preparados para la reutilización.

La reutilización, demasiado a menudo minusvalorada respecto al reciclaje, constituye una manera de prolongar la duración de los productos al reintroducirlos en el circuito económico con escasa transformación. Algunos estudios recientes muestran que, si las empresas europeas dieran prioridad a la reutilización de sus ordenadores frente al reciclaje, Europa podría crear 10 500 empleos no des localizables y ahorrar cada año la emisión de casi 6 millones de toneladas de gases de efecto invernadero y 44 millones de m³ de agua, sin contar las materias primas.

Reconsiderando los modos de producción, de venta y de consumo desde una perspectiva de prolongación de la duración de los productos, es posible crear las condiciones favorables para reactivar la actividad en el mercado europeo. Teniendo en cuenta el aumento previsible del coste de los recursos, es inevitable una gestión parsimoniosa de los mismos, en especial la gestión de los productos al final de su vida útil. Una estrategia industrial orientada hacia la durabilidad de los productos amortiguaría el coste de las materias primas, podría anticipar rendimientos de las inversiones y beneficios positivos, en especial en cuanto a la fidelización de la clientela.

Finalmente, los poderes públicos también tienen su papel: fomentar las buenas prácticas industriales, pero también mostrarse ejemplares en sus políticas de compra y apoyando la concienciación de los ciudadanos a través de asociaciones, por ejemplo, respecto a un consumo responsable y un mejor mantenimiento de los productos.

La durabilidad de los productos como un reto público y político

Una serie de informes europeos y de trabajos legislativos en los Estados miembros han demostrado la importancia de preocuparse por la aceleración problemática de la renovación de los productos.

El dictamen de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales del Comité Económico y Social Europeo, de 17 de octubre de 2013, sentó las primeras bases de una visión compartida y propuso una serie de recomendaciones objeto de consenso. En él se determinan diferencias entre la obsolescencia programada «técnica» en sentido estricto y la obsolescencia indirecta, la obsolescencia por incompatibilidad y finalmente la obsolescencia psicológica que obedece a las campañas de marketing.

En las primeras se basa un estudio del CESE, de 29 de marzo de 2016, sobre la influencia del etiquetado de la vida útil de los productos en los consumidores. En este se corrobora el hecho de que el 92 % de los europeos desean un etiquetado sobre la vida útil (o el número de utilizaciones) de los productos. Demuestra también hasta qué punto la competitividad de las empresas europeas exige, en parte, una recuperación de la confianza de los consumidores respecto a las empresas.

Estos trabajos europeos reproducen las políticas públicas elaboradas en los Estados miembros.

-  Bélgica ha sido pionera con la adopción, en febrero de 2012, de una resolución del Senado sobre la lucha contra la obsolescencia programada de los productos relacionados con la energía. En ella se recomienda, entre otras cosas, crear un etiquetado, de nivel europeo, sobre la vida útil de los productos relacionados con la energía (bombillas, ordenadores, teléfonos móviles...) y de la posibilidad de repararlos.

-  En paralelo a las iniciativas de empresas nacionales, Francia ha modificado su legislación y, desde agosto de 2015, dispone de una ley relativa a la transición energética en la que se define la obsolescencia programada como un delito y, en una ley de marzo de 2014 relativa al consumo, se aclaran los derechos de los consumidores en cuanto a la garantía legal de conformidad y la disponibilidad de recambios.

-  En la legislación de los Países Bajos se prevé que los dos años previstos por la garantía legal de conformidad sean solo un límite mínimo. Algunos productos, en especial los automóviles, las lavadoras u otros productos considerados duraderos, pueden ofrecer una garantía de conformidad más amplia sobre la base de la vida útil media que el consumidor puede esperar legítimamente del producto.

-  Finlandia permite también ampliar la duración de la garantía en el marco de la ley de protección del consumidor. Según su preámbulo, la falta de conformidad procedente de la fabricación de un producto, por ejemplo de un vehículo, de los materiales de construcción o de un electrodoméstico, incluso si el defecto de conformidad se manifiesta más de dos años después de la entrega del producto, es responsabilidad del vendedor. Este modelo es similar al sistema neerlandés. Un mediador se encarga de determinar la vida útil del producto a partir de criterios como el precio del mismo, el precio de sus componentes o su utilización (por ejemplo, la frecuencia de uso). El legislador no ha creado ninguna lista relativa a la «vida útil prevista» para productos concretos. Sin embargo, los casos individuales pueden estudiarse a la vista de las recomendaciones del «Consumer Dispute Board».

-  En España, se votó la «Resolución de Madrid» sobre buenas prácticas en el ámbito de la obsolescencia programada y del consumo colaborativo, el 24 de junio de 2014, en el marco de una conferencia sobre nuevas actitudes hacia el consumo organizada por el CESE.

-  En Austria, se ha desarrollado una etiqueta de excelencia para los productos eléctricos y electrónicos concebidos de manera que puedan repararse y ser duraderos.

-  Por último, Suecia ha adoptado una serie de medidas fiscales que entrarán en vigor en enero de 2017 con el objetivo de reforzar el sector de la reparación, el reciclaje y la economía circular. Se prevé:

•  disminuir el coste de la reparación reduciendo del 25 % al 12 % el tipo del IVA aplicable a determinados productos (bicicletas, calzado o vestidos);

•  permitir a los consumidores que eligen reparar electrodomésticos deducir el 50 % del coste de la mano de obra de sus impuestos;

•  gravar los productos que contienen materiales cuya reparación o cuyo reciclaje son imposibles o muy difíciles.

Este dispositivo está concebido como una inversión al prever que los costes relativos a la contaminación, al desperdicio, a la gestión de residuos y al desempleo son superiores.


OPINIÓN de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (11.4.2017)

para la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor

sobre productos con una duración de vida más larga: ventajas para los consumidores y las empresas

2016/2272(INI)

Ponente: Christel Schaldemose

SUGERENCIAS

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria pide a la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

A.  Considerando la dependencia de la Unión de las importaciones de materias primas y que, a corto plazo, se prevé el rápido agotamiento de una cantidad considerable de recursos naturales, es fundamental recuperar la mayor cantidad de recursos posible dentro de la Unión y promover la transición hacia una economía circular;

B.  Considerando que hay que ver la ampliación de la duración de vida de los productos en el contexto de la necesidad de un cambio global en nuestra forma de producir y consumir, y en el marco de la transición a una economía circular; que un uso más eficiente de los recursos aportaría además unos ahorros netos sustanciales a las empresas, las autoridades públicas y los consumidores de la Unión, reduciendo al mismo tiempo las emisiones totales anuales de gases de efecto invernadero y el impacto medioambiental de los productos;

C.  Considerando que deben tenerse en cuenta el Reglamento (UE) n.o 2015/2120 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015, por el que se establecen medidas en relación con el acceso a una internet abierta y se modifica la Directiva 2002/22/CE relativa al servicio universal y los derechos de los usuarios en relación con las redes y los servicios de comunicaciones electrónicas y el Reglamento (UE) n.º 531/2012 relativo a la itinerancia en las redes públicas de comunicaciones móviles en la Unión, así como las respectivas directrices de aplicación de la Oficina del Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (ORECE);

D.  Considerando que el Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente pide que se apliquen medidas específicas para mejorar la durabilidad, la reparabilidad y la posibilidad de reutilización de los productos y prolongar su vida útil;

E.  Considerando que la responsabilidad ampliada del productor desempeña un papel importante a este respecto;

F.  Considerando que el informe titulado «Growth Within: a Circular Economy vision for a competitive Europe» (Crecimiento interno: visión de la economía circular para una Europa competitiva) de la Ellen MacArthur Foundation demuestra claramente las oportunidades que supone el cambio hacia nuevos modelos de negocio, como la venta de servicios en vez de productos;

G.  Considerando que el logro de un modelo de economía circular exige la implicación de los responsables políticos, los ciudadanos y las empresas e implica cambios, no solo en el diseño y la venta de productos y servicios, sino también en los consumidores y en la actividad de las empresas, mediante la creación de nuevos mercados que se ajusten a los cambios en los modelos de consumo, evolucionando con vistas a la utilización, reutilización e intercambio de productos, contribuyendo a la ampliación de su vida útil y a la creación de productos competitivos, duraderos y sostenibles;

H.  Considerando que en muchas lámparas ya no es posible un cambio de bombilla, lo que puede provocar problemas si la bombilla es defectuosa, si se comercializan nuevas bombillas más eficientes o si cambian los deseos de los clientes en relación, por ejemplo, al color de la luz, puesto que en tales casos se debe retirar la lámpara en su conjunto;

I.  Considerando que en el marco del desarrollo de la economía circular debe seguir fomentándose que los productos sean reparables, duraderos y reciclables y tengan capacidad de evolución y adaptación, con el fin de prolongar la duración de vida y el número de utilizaciones de los productos o de los componentes de los productos;

J.  Considerando que los primeros eslabones de la jerarquía de gestión de residuos, reducción y preparación para la reutilización, son los más importantes para poner en marcha una estrategia de Residuo Cero;

K.  Considerando que el consumo de recursos naturales en Europa ha aumentado cerca del 50 % en los últimos treinta años y que consumimos 43 kg de recursos por persona y día;

L.  Considerando la necesidad tanto económica como medioambiental de conservar las materias primas y limitar la producción de residuos;

M.  Considerando que el aumento de la diversidad de productos, los ciclos de innovación cada vez más cortos y las modas que cambian constantemente conllevan que se compren productos nuevos con mayor rapidez y, con ello, se reduzca el número de utilizaciones de los productos;

N.  Considerando que existe un amplio potencial en el sector de la reparación, venta de segunda mano y trueque, es decir, en el sector que trabaja con el objetivo de alargar la duración de vida de los productos;

O.  Considerando que sería preferible que también las bombillas LED, por lo general, no fuesen fijas sino intercambiables;

P.  Considerando que debe existir una relación equilibrada entre la intención de prolongar la duración de vida de los productos y el mantenimiento de un entorno en el que no se desincentiven la innovación y un mayor desarrollo;

Q.  Considerando que hay informes que muestran que los teléfonos inteligentes están diseñados deliberadamente de tal manera que no se garantiza suficientemente su funcionalidad después de uno a dos años;

1.  Subraya que se debe encontrar un equilibrio entre la ampliación de la duración de vida de los productos, la conversión de los residuos en recursos (materias primas secundarias), la simbiosis industrial, la innovación, las demandas de los consumidores, la protección del medio ambiente y la política de crecimiento en todas las fases del producto, y considera que el desarrollo de productos cada vez más eficientes en recursos no debe favorecer ciclos de vida cortos o la eliminación prematura de productos;

2.  Destaca que, para alargar la vida útil de los productos, es necesario adoptar medidas contra la obsolescencia programada; pide a la Comisión y a los Estados miembros que adopten las medidas oportunas para combatir la obsolescencia programada e incrementar el poder de los consumidores a través de una mejor información sobre los productos; pide, además, a la Comisión que examine los informes sobre el diseño deliberado de productos como los teléfonos inteligentes para una duración de vida muy limitada y, si procede, que proponga medidas al respecto; pide asimismo a los Estados miembros que frenen la comercialización de productos con obsolescencia programada;

3.  Destaca que, para alargar la vida útil de los productos, es necesario disponer de componentes normalizados y modulares más fáciles de sustituir, así como de un diseño funcional que, entre otras cosas, tenga en cuenta también el desmontaje;

4.  Destaca que el cambio hacia modelos de negocio como el modelo «productos como servicios», tiene el potencial de favorecer la sostenibilidad de los modelos de producción y consumo, siempre que los sistemas de servicios y productos no tengan como resultado una reducción de la duración de vida de los productos, y destaca que dichos modelos de negocio no deben facilitar la elusión fiscal;

5.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten el desarrollo, la producción y la comercialización de productos aptos para usos múltiples, técnicamente duraderos y fáciles de reparar y que, tras haberse convertido en residuos y haberse preparado para la reutilización o el reciclado, sean adecuados para su puesta a disposición en el mercado o su comercialización, a fin de facilitar la aplicación correcta de la jerarquía de residuos; insiste en que las medidas tengan en cuenta tanto el impacto de los productos en todo su ciclo de vida como la jerarquía de residuos.

6.  Hace hincapié en que el desarrollo de nuevos modelos de negocio como los servicios basados en internet, las formas de distribución, los mercados de productos de segunda mano y la institucionalización de la asistencia a la reparación («Repair-Cafés», talleres de autoayuda, etc.) pueden fomentar la durabilidad de los productos y, al mismo tiempo, reforzar la concienciación de los consumidores y su confianza en los productos duraderos;

7.  Destaca que promover y apoyar modelos de producción y consumo sostenibles, el uso de productos eficientes en recursos, duraderos, fáciles de compartir, reutilizables, reparables y reciclables, así como disuadir de la comercialización de productos con obsolescencia programada, son aspectos fundamentales en la prevención de residuos;

8.  Toma nota del papel que desempeñan las estrategias comerciales como el arrendamiento de productos en el diseño de productos duraderos, mediante el cual las empresas de arrendamiento financiero conservan la propiedad de los objetos arrendados, por lo que devolver los productos al mercado puede servirles como incentivo para invertir en diseñar productos más duraderos, logrando un menor volumen de nueva producción y desecho de productos;

9.  Recalca que las cualidades que hacen que un producto sea reparable, reutilizable, reciclable y duradero se deben incorporar a su diseño, ya que la cantidad de recursos que utiliza un producto está en gran medida determinada en su fase de diseño; recuerda que el diseño de los productos representa un aspecto importante para la transición hacia la economía circular, ya que determina los efectos del producto en su ciclo de vida;

10.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos para sustituir las sustancias extremadamente preocupantes y restringir las sustancias que comporten riesgos inaceptables para la salud o el medio ambiente, con el fin de asegurar el desarrollo de ciclos materiales no tóxicos;

11.  Hace hincapié en que los Estados miembros deberían incentivar la prolongación de la vida útil de los productos, cuando sea beneficioso para el medio ambiente, y apoyar la implantación de sistemas que fomenten las actividades de reparación, reutilización, refabricación y reacondicionamiento en relación con los productos;

12.  Constata que es necesario un mejor diseño para la reparabilidad, puesto que es esencial que haya piezas de recambio disponibles sobre todo para los productos cuya prolongación de la vida útil se puede lograr de una forma económica;

13.  Apoya la elaboración a escala europea de una definición del concepto de obsolescencia programada y la penalización de las prácticas correspondientes;

14.  Destaca que la lista de nuevos productos basados en el eco-diseño debe ser más ambiciosa e incluir más productos.

15.  Menciona el papel pionero de algunos Estados miembros a este respecto, como la iniciativa de los países del Benelux para combatir la obsolescencia programada y prolongar la vida útil de los electrodomésticos; subraya la importancia de compartir buenas prácticas a este respecto;

16.  Considera primordial informar mejor a los consumidores del funcionamiento de la garantía legal de la conformidad; pide que la garantía aparezca en su integridad en la factura de compra del producto;

17.  Recuerda que la disponibilidad de componentes normalizados y modulares, la planificación del desmontaje, el diseño de productos de larga duración y los procesos de producción eficientes desempeñan un papel importante en la aplicación de una economía circular exitosa;

18.  Pide a los Estados Miembros que impulsen campañas institucionales de promoción de actividades de reparación, compra-venta de segunda mano, alquiler o trueque que evitan la compra de productos de primera mano.

19.  Pide a la Comisión que valore la posibilidad de establecer normas sobre un contenido mínimo de material reciclado en los nuevos productos;

20.  Toma nota del Plan de trabajo sobre ecodiseño 2016-2019 de la Comisión; celebra, en particular, la inclusión de la durabilidad del producto como una posible norma medioambiental sobre aspectos de eficiencia de los materiales, incluida la ampliación de la vida útil de los productos, la capacidad de reutilizar componentes o reciclar materiales de productos al final de su vida útil y la utilización de componentes reutilizados o materiales reciclados en productos;

21.  Reitera su petición a la Comisión de que presente una propuesta de revisión de la legislación sobre diseño ecológico a fin de ampliar su ámbito de aplicación a todos los grupos principales de productos, de forma que no se limite solo a los relacionados con la energía, e incluir de forma gradual todas las características relativas a la eficiencia de los recursos como parte de los requisitos para el diseño de los productos;

22.  Pide a la Comisión que proponga medidas adecuadas que obliguen a los fabricantes a garantizar la disponibilidad de las piezas de recambio y, en relación con los derechos de los consumidores, a facilitar información sobre el período de tiempo en que dichas piezas estarían disponibles, así como a garantizar que la norma se aplique por igual a los lugares físicos de venta y a los sitios de venta en línea;

23.  Reitera su petición a la Comisión de que evalúe, sobre la base de un análisis de costes y beneficios, la posibilidad de establecer valores mínimos de materiales reciclados en los nuevos productos, en el marco de la futura legislación sobre diseño ecológico;

24.  Reconoce la importancia de las plataformas de economía colaborativa y economía participativa como nuevos modelos de negocio sostenibles, que promueven un uso más eficiente de los productos y la prolongación de su vida útil;

25.  Pide a la Comisión que asegure que los Estados miembros aplican y cumplen plenamente los requisitos para la retirada de pilas y acumuladores de la Directiva sobre pilas (2006/66/CE)(1) y que impulse modelos de negocio que fomenten la reutilización de pilas;

26.  Observa con preocupación la cantidad de residuos electrónicos que generan los módems, encaminadores, y descodificadores de televisión cuando los consumidores cambian de proveedor de telecomunicaciones; recuerda a los consumidores y a los proveedores de telecomunicaciones que, de conformidad con el Reglamento (UE) n.o 2015/2120, los consumidores tienen derecho a usar el equipo terminal de su elección al cambiar de proveedor de telecomunicaciones;

27.  Pide a la Comisión que examine cómo se puede fomentar y aumentar la posibilidad de sustitución de bombillas LED y que considere, junto a las medidas de diseño ecológico, medios menos drásticos como, por ejemplo, el etiquetado, los sistemas de incentivos, la licitación pública o una garantía de mayor duración en los casos en los que las bombillas sean fijas;

28.  Recuerda que solo se puede lograr un consumo responsable de los productos si los consumidores pueden evaluar correctamente los efectos sobre el medio ambiente de los productos con relación a su ciclo de vida, su huella ecológica y su calidad;

29.  Destaca la dificultad de introducir una indicación obligatoria de la vida útil esperada de los productos; propone que, en un primer momento, dicha indicación se efectúe en el marco de una experimentación voluntaria a escala europea, con un formato y una metodología común;

30.  Señala que gran parte de los residuos electrónicos se debe a que los productores ya no pueden proporcionar actualizaciones para los programas informáticos que sean compatibles con los soportes físicos; cree que se debería exigir a los productores que proporcionen actualizaciones compatibles para los programas informáticos;

31.  Señala que mediante el refuerzo del principio de responsabilidad ampliada del productor y el establecimiento de requisitos mínimos se genera un incentivo para un diseño de productos más sostenible;

32.  Pide a la Comisión que haga un mejor uso de la etiqueta ecológica de la Unión para mejorar la información sobre la duración de vida de los productos y la comprensión de la durabilidad de los mismos por parte de los consumidores; destaca que una elección informada del consumidor puede aportar de forma indirecta incentivos económicos a los productores; recalca que el etiquetado ecológico debería incluir información sobre la vida útil o el uso mínimos de los productos, a fin de aumentar el conocimiento del consumidor sobre las expectativas de vida de los mismos;

33.  Pide a la Comisión que elabore medidas que prevean la divulgación de información, cuando proceda también solo de forma voluntaria, al consumidor sobre la esperanza de vida estimada de un producto, sobre su número de ciclos de uso y sobre la posibilidad de repararlo, de tal forma que el consumidor pueda tomar decisiones de compra con mejor conocimiento de causa;

34.  Pide a la Comisión que exija a los fabricantes que proporcionen manuales de diagnóstico y servicio disponibles para el público y que las piezas y accesorios de recambio de los productos estén disponibles en el mercado durante un número mínimo de años, en línea con la vida útil prevista del producto, que debe indicarse en la etiqueta ecológica de la Unión;

35.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que asignen recursos para campañas de educación e información con el fin de promover modelos de consumo y producción sostenibles y pone de relieve las ventajas de evolucionar hacia una economía circular y eficiente en el uso de recursos;

36.  Manifiesta su deseo de que la Comisión realice un estudio del impacto económico y medioambiental de una posible prolongación armonizada de la duración de la garantía legal de la conformidad de los productos;

37.  Pide a los Estados miembros que, en caso necesario, se coordinen con los entes regionales y locales, las empresas y las asociaciones que realizan campañas de sensibilización de los consumidores sobre la prolongación de la vida útil de los productos;

38.  Señala que la Comisión no debe usar el próximo control de adecuación de la reglamentación para eliminar o limitar el alcance de la etiqueta ecológica de la Unión;

39.  Cree que es importante crear incentivos destinados a los fabricantes para que desarrollen productos con una vida útil más duradera; pide a la Comisión que proponga que los fabricantes asuman los costes del reciclaje en caso de que sus bienes tengan una vida útil prevista inferior a cinco años;

40.  Insta a la Comisión a fomentar el uso de indicadores de uso eficiente de los recursos mediante convenios internacionales a fin de poder comparar las industrias y las economías y de garantizar la igualdad de condiciones;

41.  Insta a los Estados miembros a vigilar de forma efectiva el mercado, para asegurar que tanto los productos europeos como los importados cumplen los requisitos relativos a la política de productos y el diseño ecológico;

42.  Pide a los Estados miembros que adopten incentivos económicos para servicios de reparación de productos que faciliten la ampliación de la duración de vida de los mismos, y resalta que las reducciones fiscales sobre la reparación de productos pueden incentivar su reutilización y estimular la industria de la reparación, con posibles beneficios medioambientales y sociales, incluido el IVA reducido para las actividades de reparación;

43.  Pide a la Comisión que adopte medidas para volver a llevar al circuito económico de forma más eficiente y sencilla los productos que aún son utilizables;

44.  Anima a los Estados miembros a aplicar contratos públicos ecológicos como instrumento político para acelerar el cambio hacia la economía circular;

45.  Pide la prohibición total de productos con defectos de fábrica diseñados para acabar con la vida útil del producto;

46.  Constata que la capacidad de evolución de los productos puede ralentizar la obsolescencia de los mismos y reducir el impacto medioambiental y los costes para los usuarios;

47.  Pide a los Estados miembros que se impliquen a los entes locales y regionales y a que respeten sus competencias;

48.  Pide a la Comisión que fomente el intercambio regular y estructurado de información y de buenas prácticas en toda la Unión, entre la Comisión y los Estados miembros, e incluyendo los entes regionales y municipales;

49.  Pide a la Comisión que apoye activamente las iniciativas de reparación locales, ya que además generan empleo verde local y proporcionan un servicio útil para los consumidores;

INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓNEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

Fecha de aprobación

11.4.2017

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

62

0

0

Miembros presentes en la votación final

Marco Affronte, Zoltán Balczó, Catherine Bearder, Ivo Belet, Simona Bonafè, Biljana Borzan, Paul Brannen, Nessa Childers, Alberto Cirio, Birgit Collin-Langen, Mireille D’Ornano, Miriam Dalli, Seb Dance, Angélique Delahaye, Mark Demesmaeker, Stefan Eck, Bas Eickhout, José Inácio Faria, Elisabetta Gardini, Gerben-Jan Gerbrandy, Arne Gericke, Jens Gieseke, Julie Girling, Sylvie Goddyn, Françoise Grossetête, Andrzej Grzyb, György Hölvényi, Anneli Jäätteenmäki, Jean-François Jalkh, Benedek Jávor, Kateřina Konečná, Urszula Krupa, Peter Liese, Norbert Lins, Susanne Melior, Miroslav Mikolášik, Massimo Paolucci, Gilles Pargneaux, Piernicola Pedicini, Annie Schreijer-Pierik, Davor Škrlec, Claudiu Ciprian Tănăsescu, Ivica Tolić, Estefanía Torres Martínez, Nils Torvalds, Adina-Ioana Vălean, Jadwiga Wiśniewska, Damiano Zoffoli

Suplentes presentes en la votación final

Clara Eugenia Aguilera García, Nicola Caputo, Eleonora Evi, Martin Häusling, Elisabeth Köstinger, Merja Kyllönen, Stefano Maullu, Ulrike Müller, James Nicholson, Marijana Petir, Christel Schaldemose, Bart Staes, Tiemo Wölken

VOTACIÓN FINAL NOMINALEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

62

+

ALDE

Catherine Bearder, Gerben-Jan Gerbrandy, Anneli Jäätteenmäki, Ulrike Müller, Nils Torvalds

ECR

Mark Demesmaeker, Arne Gericke, Julie Girling, Urszula Krupa, James Nicholson, Jadwiga Wiśniewska

EFDD

Eleonora Evi, Piernicola Pedicini

ENF

Mireille D’Ornano, Sylvie Goddyn, Jean-François Jalkh

GUE/NGL

Stefan Eck, Kateřina Konečná, Merja Kyllönen, Estefanía Torres Martínez

NI

Zoltán Balczó

PPE

Ivo Belet, Alberto Cirio, Birgit Collin-Langen, Angélique Delahaye, José Inácio Faria, Elisabetta Gardini, Jens Gieseke, Françoise Grossetête, Andrzej Grzyb, György Hölvényi, Elisabeth Köstinger, Peter Liese, Norbert Lins, Stefano Maullu, Miroslav Mikolášik, Marijana Petir, Annie Schreijer-Pierik, Ivica Tolić, Adina-Ioana Vălean

S&D

Clara Eugenia Aguilera García, Simona Bonafè, Biljana Borzan, Paul Brannen, Nicola Caputo, Nessa Childers, Miriam Dalli, Seb Dance, Susanne Melior, Massimo Paolucci, Gilles Pargneaux, Inmaculada Rodríguez-Piñero Fernández, Christel Schaldemose, Claudiu Ciprian Tănăsescu, Tiemo Wölken, Damiano Zoffoli

Verts/ALE

Marco Affronte, Bas Eickhout, Martin Häusling, Benedek Jávor, Davor Škrlec, Bart Staes

0

-

 

 

0

0

 

 

Explicación de los signos utilizados:

+  :  a favor

-  :  en contra

0  :  abstenciones

(1)

Directiva 2006/66/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de septiembre de 2006, relativa a las pilas y acumuladores y a los residuos de pilas y acumuladores y por la que se deroga la Directiva 91/157/CEE (DO L 266 de 29.9.2006, p. 1).


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓNEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

30.5.2017

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

34

0

1

Miembros presentes en la votación final

Dita Charanzová, Carlos Coelho, Anna Maria Corazza Bildt, Daniel Dalton, Nicola Danti, Dennis de Jong, Pascal Durand, Ildikó Gáll-Pelcz, Evelyne Gebhardt, Sergio Gutiérrez Prieto, Robert Jarosław Iwaszkiewicz, Liisa Jaakonsaari, Antonio López-Istúriz White, Eva Maydell, Marlene Mizzi, Christel Schaldemose, Andreas Schwab, Olga Sehnalová, Jasenko Selimovic, Igor Šoltes, Ivan Štefanec, Catherine Stihler, Róża Gräfin von Thun und Hohenstein, Mylène Troszczynski, Mihai Ţurcanu, Anneleen Van Bossuyt, Marco Zullo

Suplentes presentes en la votación final

Biljana Borzan, Birgit Collin-Langen, Edward Czesak, Anna Hedh, Franz Obermayr, Adam Szejnfeld, Marc Tarabella, Sabine Verheyen


VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

34

+

ALDE

ECR

EFDD

ENF

GUE/NGL

PPE

 

S&D

 

Verts/ALE

Dita Charanzová, Jasenko Selimovic

Edward Czesak, Daniel Dalton, Anneleen Van Bossuyt

Marco Zullo

Franz Obermayr, Mylène Troszczynski

Dennis de Jong

Carlos Coelho, Birgit Collin-Langen, Anna Maria Corazza Bildt, Ildikó Gáll-Pelcz, Antonio López-Istúriz White, Eva Maydell, Andreas Schwab, Ivan Štefanec, Adam Szejnfeld, Róża Gräfin von Thun und Hohenstein, Mihai Ţurcanu, Sabine Verheyen

Biljana Borzan, Nicola Danti, Evelyne Gebhardt, Sergio Gutiérrez Prieto, Anna Hedh, Liisa Jaakonsaari, Marlene Mizzi, Christel Schaldemose, Olga Sehnalová, Catherine Stihler, Marc Tarabella

Pascal Durand, Igor Šoltes

0

-

-

 

1

0

EFDD

Robert Jarosław Iwaszkiewicz

Explicación de los signos utilizados:

+  :  a favor

-  :  en contra

0  :  abstenciones

Última actualización: 22 de junio de 2017Aviso jurídico