Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Procedimiento : 2004/2132(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0008/2005

Textos presentados :

A6-0008/2005

Debates :

PV 22/02/2005 - 6
PV 22/02/2005 - 13

Votaciones :

PV 23/02/2005 - 9.4

Textos aprobados :

P6_TA(2005)0045

Textos aprobados
PDF 100kWORD 48k
Miércoles 23 de febrero de 2005 - Estrasburgo Edición definitiva
Medio ambiente y salud (2004-2010)
P6_TA(2005)0045A6-0008/2005

Resolución del Parlamento Europeo sobre el Plan de acción europeo de medio ambiente y salud (2004-2010) (2004/2132(INI))

El Parlamento Europeo ,

–  Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social Europeo titulada "Plan de acción europeo de medio ambiente y salud (2004-2010)" (COM(2004)0416),

–  Vista su Resolución, de 31 de marzo de 2004, sobre una estrategia europea de medio ambiente y salud(1) ,

–  Visto el Plan de acción de la Organización Mundial de la Salud adoptado en la Cuarta Conferencia Ministerial paneuropea sobre Medio Ambiente y Salud, celebrada en Budapest del 23 al 25 de junio de 2004,

–  Visto el artículo 45 de su Reglamento,

–  Visto el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (A6-0008/2005),

A.  Considerando que los riesgos para la salud derivados de los diferentes factores de contaminación medioambiental figuran en el primer lugar de las preocupaciones de los ciudadanos europeos y que, por lo tanto, la Unión Europea no debe retrasar la instauración de una verdadera política de seguridad sanitaria medioambiental,

B.  Considerando que el medio ambiente y la naturaleza pueden hacer una valiosa contribución a la salud pública en la Unión Europea,

C.  Considerando que el objeto del Plan de acción europeo de medio ambiente y salud que propone la Comisión era poner en práctica la Estrategia Europea de Medio Ambiente y Salud, también conocida bajo el nombre de Iniciativa SCALE (basada en la ciencia, Science; orientada hacia la infancia, Children; destinada a fomentar la concienciación, Awareness; que utilice los instrumentos jurídicos, Legal instrument; y que lleve a cabo una evaluación constante y continuada, Evaluation) (COM(2003)0338),

D.  Considerando que la evaluación de riesgos para los grupos vulnerables de población en relación con la contaminación medioambiental, y en particular la vulnerabilidad de los niños, no tiene suficiente cobertura en el Plan de acción, en contradicción con la iniciativa SCALE,

E.  Considerando, no obstante, que, en la Unión Europea, casi una de cada tres enfermedades de la infancia entre el nacimiento y los 19 años puede atribuirse a factores medioambientales, y que más del 40% de esta carga afecta a niños de menos de cinco años,

F.  Considerando que los niños son particularmente vulnerables a las exposiciones medioambientales precoces o continuas, que pueden desencadenar enfermedades crónicas que, en ocasiones, sólo se manifiestan décadas después,

G.  Considerando que otros grupos sociales, incluidas las familias con ingresos bajos, las familias monoparentales y las comunidades minoritarias, están expuestos a niveles desproporcionados de riesgos para la salud como consecuencia de su situación social o económica, y que estos grupos también deben recibir una atención especial,

H.  Considerando que no todos los niños están expuestos de la misma forma a las diferentes formas de contaminación de los entornos vitales en toda Europa y que cada acción de la Unión Europea en este ámbito debería por tanto fijarse igualmente como objetivo combatir las desigualdades en materia de salud infantil,

I.  Considerando que durante los últimos veinte años se ha registrado un considerable e inquietante aumento de las enfermedades siguientes:

   - infecciones respiratorias agudas, causa principal de mortalidad infantil en los niños de menos de cinco años, y su probada conexión con la contaminación del aire exterior e interior,
   - trastornos del desarrollo neurológico, a veces irreversibles, desencadenados por una exposición precoz a sustancias peligrosas, como el plomo, el metilmercurio, los PCB, así como determinados disolventes y plaguicidas.

J.  Considerando que, en la sesión de los días 1 y 2 de junio de 2004, el Consejo adoptó unas conclusiones relativas al asma infantil e invitó a la Comisión y a los Estados miembros a tener plenamente en cuenta el grave desafío de salud pública que plantea el asma infantil,

K.  Considerando que el presente Plan de acción se fija como prioridad, para el primer ciclo (2004-2010), reforzar la coordinación y la transversalidad de las acciones planteadas entre los distintos intervinientes en los ámbitos de la investigación, de la salud y del medio ambiente, con el objetivo prioritario de mejorar la adquisición de conocimientos relativos al impacto de las contaminaciones medioambientales en la salud,

L.  Considerando que tal enfoque es absolutamente insuficiente en la medida en que ignora numerosos estudios científicos de prestigio publicados, que ponen de manifiesto la correlación que existe entre la exposición a los factores medioambientales y las cuatro enfermedades prioritarias recogidas en la Comunicación: el asma y las alergias infantiles, los trastornos neurológicos del desarrollo, los cánceres y los perturbadores del sistema endocrino,

M.  Considerando que el Plan de acción no hace referencia en absoluto a instrumentos jurídicos, en contradicción con lo previsto en SCALE (véase su letra "L"),

N.  Considerando que el Plan de acción no recoge dos de los tres objetivos últimos de SCALE ( la reducción de la carga de las enfermedades causadas por factores medioambientales y la identificación y prevención de las nuevas amenazas a las salud derivadas de factores medioambientales),

O.  Considerando que en el Plan de acción no se hace referencia a uno de los tres pilares más importantes del primer ciclo de SCALE (la reducción de la exposición),

P.  Considerando, no obstante, que, tanto el Parlamento Europeo, en su citada Resolución de 31 de marzo de 2004, como los 52 Ministros europeos de Salud y de Medio Ambiente, en su Plan de acción del 25 de junio de 2004, han reafirmado la necesidad de recurrir al principio de precaución, debido a que los costes y riesgos potenciales para nuestra salud y el medio ambiente que podrían derivarse de no adoptar ninguna acción son demasiado importantes,

Q.  Considerando la alentadora señal que ha dado recientemente el Consejo de Competitividad, que, en aplicación del principio de precaución, ha tomado la decisión de prohibir seis productos químicos de la familia de los ftalatos, que se utilizan en la fabricación de los juguetes de plástico para niños,

R.  Considerando la evidencia de que no se observa esta voluntad política en el Plan de acción, donde en ningún momento se propone recurrir al principio de precaución, ni siquiera cuando el impacto de un factor de contaminación en la salud resulta particularmente fácil de determinar, en primer lugar y especialmente para las enfermedades infecciosas y determinados tipos de cáncer,

S.  Considerando que en el Plan de acción debe ponerse en práctica una evaluación constante destinada a "comprobar la eficacia de las acciones a la hora de atajar los problemas sanitarios relacionados con el medio ambiente", con arreglo a lo previsto en SCALE (véase su letra "E"),

T.  Considerando que las disposiciones de la Convención de Aarhus y de la Directiva 2003/4/CE(2) relativa al acceso del público a la información medioambiental proporcionan el marco ideal para un sistema de control del medio ambiente y la salud en la Unión Europea, y que, por consiguiente, lo que se necesita en la actualidad es acción práctica,

U.  Considerando que deben acogerse con satisfacción todas las medidas destinadas a formar y movilizar a los profesionales del sector sanitario sobre los vínculos entre el medio ambiente y la salud, porque constituyen un nexo indispensable para sensibilizar al ciudadano respecto a esta nueva problemática,

V.  Considerando que la Comisión no ha incluido en el texto del Plan de acción europeo de medio ambiente y salud (2004-2010) propuestas concretas sobre los medios financieros que se requieren para poner en práctica las acciones en cuestión,

1.  Denuncia el importante retroceso en términos de enfoque y de ambiciones que se registra entre la Estrategia Europea de Medio Ambiente y Salud de la Comisión y lo que debería ser su puesta en práctica, es decir, el Plan de acción; considera que, en el mejor de los casos, el Plan de acción puede considerarse un Plan de acción de investigación que, por sí solo, es improbable que reduzca la carga de las enfermedades causadas por factores medioambientales;

2.  Lamenta que, de las 13 acciones definidas en la estrategia de la Comisión en materia de medio ambiente y salud para 2004-2010, sólo cuatro de ellas se refieran a medidas específicas y ninguna fije objetivos cuantitativos;

3.  Constata que no se instaura con carácter inmediato ningún sistema de vigilancia biológica a escala de la Unión, enfocado hacia un control de los marcadores biológicos, destinados a medir la exposición a los contaminantes presentes el medio ambiente, ligado a la observación de los efectos por parte de los especialistas en medicina medioambiental;

4.  Considera que la vigilancia biológica ha de contribuir a una política de evaluación de riesgos y debe afectar en primer lugar a las enfermedades infecciosas, tales como la legionelosis y los cánceres causados por determinados contaminantes, para los que el patrón "causa-efecto" es más fácil determinar: vínculos entre el amianto y el cáncer de pleura, entre el arsénico y el cáncer de riñón, entre determinados plaguicidas y la leucemia, los cánceres de ganglios y de próstata;

5.  Recuerda que la inexistencia de certidumbre científica y la necesidad de llevar a cabo investigaciones suplementarias sobre las enfermedades multifactoriales no puede servir de pretexto para retrasar la adopción de medidas indispensables y urgentes destinadas a reducir la exposición de los niños y los adultos a las contaminaciones medioambientales;

6.  Estima que, sin perjuicio de la legislación comunitaria vigente, y en el contexto del dictamen del comité científico competente, es necesario examinar con urgencia la posibilidad de restringir la comercialización y/o la utilización de las sustancias peligrosas siguientes, a las que se ven frecuentemente expuestos los recién nacidos, los niños, las mujeres embarazadas, las personas de edad avanzada, los trabajadores y otras poblaciones de riesgo, a medida que se disponga de alternativas mucho más seguras:

   - seis productos de la familia de los ftalatos (DEHP, DINP, DBP, DIDP, DNOP y BBP) en productos domésticos para su utilización en espacios cerrados y en instrumentos médicos, excepto en aquellos casos en que esta restricción repercuta negativamente sobre el tratamiento médico,
   - los disolventes clorados utilizados en la fabricación de pintura, revestimientos y polímeros,
   - el mercurio utilizado en las amalgamas dentales y en los aparatos de medición y control que no son eléctricos ni electrónicos,
   - el cadmio, en sus distintas aplicaciones,
   - tres productos de la familia de los plaguicidas organofosforados (clorpirifos, diazinón y malatión), así como el endosulfán, plaguicida organofosforado, en todos los usos;

7.  Solicita a la Comisión que conceda la prioridad a la investigación sobre la producción y la utilización de categorías de productos de consumo cotidiano que contienen productos químicos que pueden causar alergias y cáncer en las personas;

8.  Insiste en que se realice, bajo la responsabilidad de la Comisión, un estudio epidemiológico de los niños, siguiendo el modelo del "National children study" de los Estados Unidos, para vigilar, desde el periodo de la gestación hasta la edad adulta, las relaciones entre las patologías ligadas al medio ambiente y las exposiciones a los principales contaminantes;

9.  Subraya que debe evitarse todo aumento del número de experimentos realizados con animales, en el marco del Plan de acción, y que la atención debe centrarse plenamente en el desarrollo y la utilización de métodos alternativos de experimentación;

10.  Insta a la Comisión a velar por que todas las evaluaciones de riesgos que se realicen se centren específicamente en los riesgos para los fetos, los bebés y los niños en aquellos casos en que exista un riesgo de exposición de estos grupos particularmente vulnerables;

11.  Subraya el hecho de que la OMS realiza trabajos útiles en el ámbito del medio ambiente y la salud, y subraya la importancia de una cooperación a nivel mundial para estudiar más a fondo la relación entre el medio ambiente y la salud, y aplicar medidas eficaces;

12.  Subraya la importancia de educar e informar a la población sobre los asuntos de medio ambiente y salud, en particular sobre las ventajas de un medio ambiente natural y artificial rico y diverso sobre la salud física y mental y el bienestar de las personas; destaca que un medio ambiente y un estilo de vida sanos no resultan simplemente de opciones vitales individuales, particularmente en el caso de los grupos de población desfavorecidos, como los ciudadanos de bajo nivel de renta; señala que es necesario prestar apoyo a los proyectos locales de información, aprovechando los conocimientos de los profesionales sanitarios y de los trabajadores sociales en los hospitales y centros de salud para evitar un enfoque elitista en la difusión de la información sobre estos asuntos;

13.  Insiste en que la recogida de datos debe hacerse de modo que se puedan realizar análisis sobre la exposición y la incidencia de distintos tipos de contaminación sobre los distintos grupos sociales y que, por ejemplo, la recopilación de más datos sobre la exposición y los efectos de distintos tipos de contaminación del medio ambiente sobre las mujeres y los hombres depende totalmente de las estadísticas desglosadas por sexo;

14.  Lamenta que no se haga ninguna referencia al impacto de la contaminación sobre la salud mental y neurológica;

15.  Pide que en el presente Plan de acción se determinen como prioridad las condiciones ambientales aceptables para los lugares en que los niños permanecen de forma frecuente y prolongada como, por ejemplo, guarderías, parques infantiles y centros escolares;

16.  Expresa su apoyo a todas las acciones propuestas destinadas a facilitar el acceso del público a la información y reitera su demanda de creación de registros nacionales que recojan, distribuidas por grandes zonas geográficas, las principales emisiones, por una parte, y las principales enfermedades, por otra; estima que la Comisión podría utilizar para ello el nuevo instrumento europeo de datos cartográficos INSPIRE;

17.  Destaca, en este contexto, la necesidad de realizar esfuerzos adicionales para luchar contra los problemas de salud relacionados con el estilo de vida provocados, por ejemplo, por el tabaco, el alcohol, una alimentación deficiente y la falta de ejercicio;

18.  Pide que se investigue el impacto de los nuevos materiales de construcción en la salud;

19.  Considera que, para influir de forma notoria en los comportamientos individuales y colectivos, es esencial que la Comisión, en colaboración con los Estados miembros, instaure un sistema de etiquetado que recoja las características sanitarias y medioambientales en los productos y materiales de construcción;

20.  Se congratula de la voluntad expresada por la Comisión de seguir actuando para erradicar el tabaquismo de los lugares cerrados o prever zonas específicas para fumadores con una ventilación adecuada y separadas físicamente de las otras zonas, y la alienta a que clasifique lo antes posible el humo del tabaco en el medio ambiente como agente cancerígeno de primera clase; pide, no obstante, a la Comisión que conceda la prioridad a los problemas transfronterizos y a los problemas de salud relacionados claramente con el medio ambiente, y propone que se destinen más fondos a la investigación de las enfermedades relacionadas con las sustancias químicas, cuyos resultados deberían utilizarse en acciones de mejora de la salud;

21.  Recuerda que la calidad del aire dentro de los edificios no puede mejorarse sin un enfoque global que tenga en cuenta las múltiples fuentes de contaminación: los aparatos de combustión, los equipamientos y los mobiliarios y la actividad humana, y solicita a la Comisión que elabore un libro verde consagrado a la problemática específica de la contaminación doméstica;

22.  Pide a la Comisión que incluya en el presente Plan de acción el registro de los lugares de trabajo y ocupaciones peligrosos, el seguimiento de sus repercusiones en la salud, así como la determinación de las mejores prácticas para la protección de la salud;

23.  Pide a la Comisión que promueva sin regatear esfuerzos una nueva iniciativa que ya se ha lanzado en algunos Estados miembros, consistente en establecer unidades móviles llamadas "ambulancias medioambientales", destinadas a llevar a cabo análisis medioambientales globales e identificar contaminantes en locales cerrados que puedan tener efectos negativos para la salud humana;

24.  Considera necesarias la información y formación de los docentes, así como de todas las restantes personas que entran en contacto con niños y lactantes en lo que concierne a los factores ambientales perjudiciales para la salud;

25.  Subraya la gran importancia de la información relativa a la exposición a la radiación solar (quemaduras) y los riesgos de desarrollar cáncer de piel derivados de esta;

26.  Solicita que se investigue de manera sistemática y científica el impacto de las concentraciones urbanas en la salud y el bienestar, dado que, en la mayor parte de los países, más del 70 % de la población vive en medios urbanos;

27.  Insiste en que la Comisión garantice una aplicación adecuada por parte de los Estados miembros de la legislación europea vigente en materia de calidad del aire; pide a la Comisión que inicie procedimientos de infracción contra aquellos Estados miembros que no garanticen a sus ciudadanos un nivel elevado de calidad del aire;

28.  Reitera su solicitud de que se preste una atención particular a las poblaciones vecinas de emplazamientos contaminantes y expresa el deseo de que la Comisión lance una iniciativa para reducir, en el horizonte de 2010, las emisiones aéreas de sustancias tóxicas de origen industrial, con prioridad para la dioxina, el cadmio, el plomo, el cloruro de vinilo monómero y el benceno, según porcentajes y con años de referencia que habrán de determinarse;

29.  Subraya que la capacidad de descubrir y abolir gradualmente el uso de sustancias químicas peligrosas será un factor determinante para mejorar la salud de las personas;

30.  Expresa su disgusto por la falta de ficha financiera indicativa del Plan de acción propuesto por la Comisión, así como por la referencia vaga al uso de los recursos (financieros) existentes para la ejecución de las acciones en materia de medio ambiente y salud durante el período 2004-2007;

31.  Considera necesario utilizar en su totalidad los medios financieros previstos para las acciones en materia de medio ambiente y salud en el marco de la Decisión n° 1786/2002/CE(3) del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de septiembre de 2002, relativa a la adopción de un programa de acción comunitario en el ámbito de la salud pública (2003-2008), aprovechar los resultados y experiencias relacionados con el mismo, así como evitar solapamientos;

32.  Considera que la recogida de datos en el marco del Plan de acción europeo de medio ambiente y salud debe llevarse a cabo en ámbitos no incluidos en la Decisión n° 1786/2002/CE;

33.  Pide a la Comisión que presente una ficha de financiación concreta sobre la aplicación de acciones prioritarias durante el período 2004-2007, así como las previsiones sobre la aplicación de acciones integradas en materia de medio ambiente y salud en el marco de la definición de las nuevas perspectivas financieras de la UE;

34.  Subraya que, para garantizar la coherencia y la eficacia del Plan de acción, es necesario prever desde ahora mismo una financiación adecuada para el periodo 2004-2007; añade que los proyectos relativos al medio ambiente y la salud deberán ser considerados como un tema autónomo dentro del 7º Programa marco de investigación (2007-2010) y dotarse con una financiación consecuente, que no debe ser inferior a 300 millones de euros, a la vista de las enormes expectativas y desafíos socioeconómicos en el ámbito de la salud medioambiental;

35.  Pide a la Comisión que:

   - informe al Parlamento sobre las modificaciones introducidas en el Plan de acción y sobre las razones para ello;
   - informe regularmente al Parlamento sobre los avances realizados en relación con la aplicación del Plan de acción;
   - presente al Parlamento Europeo y al Consejo un informe anual en el que se examine la efectividad y la relación coste-eficacia de las acciones enmarcadas en el Plan desde el punto de vista de la reducción de la frecuencia y gravedad de los problemas de salud relacionados con el medio ambiente;

36.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1) Textos Aprobados, P5_TA(2004)0246.
(2) DO L 41 de 14.2.2003, p. 26.
(3) DO L 271 de 9.10.2002, p. 1. Decisión modificada por la Decisión nº 786/2004/CE (DO L 138 de 30.4.2004, p. 7).

Última actualización: 25 de agosto de 2005Aviso jurídico