Índice 
 Anterior 
 Siguiente 
 Texto íntegro 
Procedimiento : 2011/2091(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A7-0291/2011

Textos presentados :

A7-0291/2011

Debates :

PV 12/09/2011 - 28
CRE 12/09/2011 - 28

Votaciones :

PV 13/09/2011 - 5.18
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0360

Textos aprobados
PDF 136kWORD 65k
Martes 13 de septiembre de 2011 - Estrasburgo Edición definitiva
Situación de las mujeres que se acercan a la edad de jubilación
P7_TA(2011)0360A7-0291/2011

Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de septiembre de 2011, sobre la situación de las mujeres que se acercan a la edad de jubilación (2011/2091(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el Tratado de la Unión Europea y, en particular, sus artículos 2 y 3,

–  Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, en particular, su artículo 19,

–  Vista la Carta de los Derechos Fundamentales y, en particular, sus artículos 21, 23 y 25,

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 21de septiembre de 2010, titulada «Estrategia para la igualdad entre mujeres y hombres 2010-2015» (COM(2010)0491),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 29 de abril de 2009, titulada «Abordar los efectos del envejecimiento de la población de la UE (Informe de 2009 sobre el envejecimiento demográfico)» (COM(2009)0180),

–  Vista la Recomendación de la Comisión, de 3 de octubre de 2008, sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado laboral (2008/867/CE)(1) ,

–  Visto el informe encargado por la Comisión, de 22 de julio de 2010, titulado «Igualdad entre mujeres y hombres en el acceso a la asistencia sanitaria y a los cuidados de larga duración»),

–  Visto el informe encargado por la Comisión, de 24 de noviembre de 2009, titulado «Gender mainstreaming active inclusion policies» (Políticas activas de integración de la perspectiva de género),

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 7 de marzo de 2011, sobre el Pacto Europeo por la Igualdad de Género para el periodo 2011-2020,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 6 de diciembre de 2010, sobre los efectos en las políticas de empleo de una mano de obra y una población que envejecen,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 7 de junio de 2010, sobre el envejecimiento activo,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre un envejecimiento digno y saludable,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 8 de junio de 2009, sobre la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres: envejecer con dignidad y llevando una vida activa,

–  Visto el informe de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo, de 1 de mayo de 2008, titulado «Working conditions of an ageing workforce» (Condiciones laborales de una mano de obra que envejece),

–  Visto el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, adoptado en la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (A/CONF.197/9 8) el 12 de abril de 2002,

–  Vista la Convención de las Naciones Unidas de 1979 sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDCM),

–  Vista su Resolución, de 7 de septiembre de 2010, sobre el papel de la mujer en una sociedad que envejece(2) ,

–  Visto el artículo 48 de su Reglamento,

–  Visto el informe de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A7-0291/2011),

A.  Considerando que la igualdad de género y la no discriminación por motivos de edad, entre otros, es un principio fundamental de la Unión Europea consagrado en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y uno de los objetivos y cometidos de la Comunidad,

B.  Considerando que la Estrategia Europa 2020 establece un objetivo principal de un 75 % en la tasa de paro para hombres y mujeres y se marca la meta de reducir en 20 millones el número de ciudadanos que viven en riesgo de pobreza; considerando también que el grupo de mujeres mayores de 50 años es, debido a los altos índices de pobreza y desempleo que se dan en este grupo, por tanto, una franja de edad decisiva para cumplir ambos objetivos,

C.  Considerando la persistencia de estereotipos sexuales que, agravados por la discriminación por motivos de edad a la que se enfrentan las personas de edad más avanzada en el mercado laboral, reducen especialmente las oportunidades de empleo, las posibilidades de formación y las oportunidades de promoción de las mujeres de más edad, y que son en parte culpables del mayor riesgo de pobreza en edad avanzada,

D.  Considerando que la discriminación por razones de sexo es una discriminación específica por su carácter sistemático y sistémico y que atraviesa y se suma a todas las demás formas de discriminación,

E.  Considerando que hoy en día el mercado de trabajo es mucho más dinámico y fluido que nunca, lo que significa que ya no está garantizado de por vida el empleo en una misma zona; considerando, por lo tanto, que la crisis económica ha mostrado que las mujeres tienen un importante papel que desempeñar en el mercado de trabajo;

F.  Considerando que la futura competitividad, prosperidad económica e inclusividad de Europa dependen absolutamente de su capacidad de mejorar de manera efectiva el uso de sus recursos laborales, no solo extendiendo el periodo de empleo de las personas, sino también creando las condiciones de trabajo y los sistemas de seguridad social que sirvan de apoyo a la mejora de las condiciones de vida y de trabajo y que beneficien a la economía; considerando que ello incluye asimismo políticas adecuadas para conciliar la vida laboral, la familiar y la privada y hacer frente a la discriminación directa e indirecta y a los estereotipos de género que dan lugar a desniveles de salario en el mercado de trabajo;

G.  Considerando que, entre los años 1990 y 2010, la población en edad de trabajar (20-64 años) en la UE-27 se incrementó en un 1,8 %, la población de edad más avanzada (65+) aumentó en un 3,7 % y la proporción de ciudadanos más jóvenes (0-19 años) se redujo en un 5,4 %; considerando también que se prevé que la población mayor de 65 años pase de un 17,4 % en 2010 a un 30 % en 2060(3) ,

H.  Considerando que, en 2008, el riesgo de pobreza entre las mujeres de edad más avanzada se situó en un 22 %, mientras que la cifra fue de un 16 % para los hombres(4) ,

I.  Considerando que las mujeres predominan a menudo y cada vez más entre las personas de edad avanzada aisladas, debido al creciente índice de divorcios y a la menor esperanza de vida de los hombres; considerando que las viudas y las mujeres de edad avanzada solas suelen estar más expuestas a la pobreza, al aislamiento y a la exclusión social,

J.  Considerando que la tasa de empleo para las mujeres con edades comprendidas entre los 55 y los 64 años fue de un 37,8 % en 2009, mientras que, en el caso de los hombres de la misma edad, se situó en un 54,8 %(5) ;

K.  Considerando que la tasa de paro es más elevada para las mujeres que para los hombres en 21 Estados miembros y que, a pesar de que la tasa de desempleo de larga duración sea mayor para los hombres que para las mujeres en 12 países, el paro femenino es más proclive a enmascararse como «inactividad» en el caso de las mujeres casadas o con hijos,

L.  Considerando que el sueldo medio por hora de las mujeres menores de 30 años representa el 92 % del que perciben los hombres, y el 67,5 % en la franja de edad comprendida entre los 50 y los 59 años(6) , y que la diferencia salarial entre hombres y mujeres en la UE sigue siendo nada menos que del 17,5 %,

M.  I. Considerando que las diferencias de género en lo relativo al estatus socioeconómico radican en gran medida en el reparto tradicional de funciones por sexos, según la cual la responsabilidad primaria en cuanto a la obtención del sustento se considera que recae en los hombres mientras que las mujeres cuidan de la familia y realizan las tareas del hogar, incluidas las de asistencia familiar en sentido amplio, sin recibir remuneración, lo que tiene unas repercusiones enormes en la capacidad de las mujeres, en comparación con los hombres, de acumular derechos a las prestaciones de seguridad social, por ejemplo para la jubilación, y, por lo tanto, en su situación durante la vejez, especialmente en caso de divorcio, separación o viudez,

N.  Considerando que es más probable que las mujeres tengan carreras que avancen con menor celeridad, sean más breves y/o se vean interrumpidas, y también que perciban unas ganancias medias menores que los hombres, algo que se refleja en una mayor diferencia salarial por razón de sexo y supone una diferencia entre géneros en lo relativo a las cuentas de pensiones personales, e incrementa, pues, el riesgo de pobreza para las mujeres de edad más avanzada,

O.  Considerando que las diferencias de género son menores antes de formar una familia y aumentan cuando las personas forman una pareja; considerando que, en el caso de las mujeres, se produce un descenso de la tasa de empleo tras el nacimiento del primer hijo y que las desventajas en el mercado laboral se acumulan en las primeras fases del ciclo de vida, debido al cuidado de los niños, que en una etapa posterior pasa a convertirse en el cuidado de las personas de edad avanzada, lo cual conduce a menudo a una situación de pobreza incluso teniendo un empleo,

P.  Considerando que, en comparación con los hombres, las mujeres de edad avanzada trabajan o se ven obligadas a trabajar a menudo a tiempo parcial y abandonan el mercado laboral al optar o verse obligadas a optar por la jubilación anticipada con más frecuencia,

Q.  Considerando que la importancia de un enfoque que integre la perspectiva de género en las políticas activas de mercado laboral está ampliamente aceptada en todos los países europeos, pero las evaluaciones relativas a las políticas activas de mercado laboral señalan que la integración de la perspectiva de género sigue siendo desigual y se centra en unos campos de actuación muy limitados,

R.  Considerando que las mujeres de más de 50 años suelen enfrentarse a una discriminación doble o múltiple por motivos de género y por los estereotipos relativos a la edad, discriminación a menudo exacerbada por las pautas de vida y trabajo específicas de su sexo (por ejemplo, interrupciones de la carrera profesional, empleos a tiempos parcial, regreso al empleo después de periodos de desempleo, cese de la actividad profesional para dedicarse a la familia o para trabajar en la empresa del cónyuge, principalmente en los sectores del comercio y la agricultura, sin salario y sin afiliación a la seguridad social, y diferencia salarial por razón de sexo); y considerando, pues, que las mujeres tienden a hacer frente a una mayor acumulación de desventajas que los hombres de su mismo grupo; considerando, además, que en tiempos de recesión económica el riesgo de caer en la pobreza es aún mayor para estas mujeres,

S.  Considerando que, en el mercado laboral, se suele considerar «mayores» a las mujeres a una edad mucho más temprana que a los hombres; y considerando también que el 58 % de los europeos opina que la discriminación por motivos de edad está muy extendida(7) ,

T.  Considerando que la violencia contra las mujeres de edad avanzada es un problema gravemente subestimado debido a la reticencia de estas a revelar los abusos, a los estereotipos de los proveedores de servicios que creen que las mujeres de edad avanzada corren menos riesgo y a la escasa variedad de opciones disponibles para las mujeres de edad avanzada víctimas de estos abusos,

U.  Considerando que la educación en materia de igualdad desde la edad más temprana y las políticas de orientación y de promoción del trabajo de las mujeres son instrumentos eficaces para fomentar el trabajo de las mujeres y poner fin a estos tipos de discriminación,

Disposiciones generales

1.  Celebra la decisión de la Comisión Europea de designar 2012 como Año Europeo del Envejecimiento Activo y la solidaridad intergeneracional, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que tomen las medidas adecuadas y eficaces para luchar contra la discriminación, entre otros luchando contra los estereotipos asociados a la discriminación por motivos de género y de edad y fomentando la solidaridad intergeneracional;

2.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que la discriminación múltiple contra las mujeres mayores de 50 años se refleje de manera más satisfactoria y se combata de forma más eficaz en el método abierto de coordinación relativo a las pensiones, la inclusión social, el empleo, la modificación de los estereotipos de género y la inclusión de las mujeres en los órganos de decisión en ámbitos políticos y económicos;

3.  Pide a los Estados miembros que incorporen la perspectiva de género en la preparación y ejecución de la reformas de las pensiones –un punto que también debería tratarse en el próximo Libro Blanco sobre las reformas de los sistemas de pensiones y otras reformas de las políticas de seguridad social–, fomenten el uso de cálculos actuariales más favorables a la igualdad cuando se apliquen a la determinación de las pensiones para hombres y mujeres, mejoren la calidad, accesibilidad y asequibilidad de la asistencia sanitaria y general y pongan fin a la práctica de la jubilación obligatoria, frenando la discriminación y permitiendo de esta manera a las mujeres de edad avanzada participar en el mercado de trabajo;

4.  Pide a los Estados miembros que establezcan en su legislación en materia de pensiones una disposición adicional relativa a las pensiones de las viudas para que las mujeres de edad avanzada estén menos expuestas al riesgo de pobreza;

5.  Subraya la importancia de poner en práctica medidas de fomento de la inclusión de mujeres de los grupos más vulnerables, a saber: inmigrantes, mujeres pertenecientes a minorías, discapacitadas, mujeres con escasa formación, mujeres sin experiencia laboral, mujeres encarceladas, etc. para garantizar su derecho a una vida digna;

6.  Solicita a los Estados miembros que tomen medidas para garantizar un envejecimiento digno, sin humillación, discriminación ni forma alguna de violencia contra las mujeres de edad avanzada;

7.  Subraya que las mujeres mayores constituyen un recurso económico y una fuente de experiencia y ofrecen un apoyo clave a la comunidad y la familia como cuidadores de personas dependientes y también como asesoras laborales, dada su dilatada experiencia profesional, y además contribuyen al mantenimiento del medio rural;

8.  Pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que promuevan iniciativas específicas para el aprendizaje del lenguaje y la cultura asociados a las nuevas tecnologías, a fin de colmar la brecha digital de la población femenina de edad avanzada y aumentar sus capacidades de relación, comunicación y gestión de su autonomía e intereses;

9.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que realicen un estudio, en estrecha colaboración con el Instituto Europeo de la Igualdad de Género, sobre la situación de las mujeres de más de 50 años, centrándose particularmente en sus experiencias en el mercado laboral, sus experiencias como cuidadoras y en cómo emplean su tiempo las mujeres y los hombres, así como en las cuestiones de salud y otros retos a los que deben enfrentarse;

Las mujeres en el mercado laboral

10.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a crear condiciones que capaciten a las mujeres de edad avanzada y las ayuden a mantenerse en el mercado laboral o a regresar a él en el marco del Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional, para que puedan utilizar su potencial en el mercado de trabajo y para que sus derechos sean respetados; pide asimismo a la Comisión y a los Estados miembros que apliquen medidas que estimulen a los empresarios a mejorar sus políticas de igualdad de oportunidades para combatir los prejuicios de edad a los que se enfrentan las mujeres de edad avanzada y para que las empleadas de mayor edad tengan el mismo acceso, por ejemplo, a la formación, los ascensos y el desarrollo de carrera;

11.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que adopten sin tardanza un enfoque ante el empleo y las políticas sociales que sea exhaustivo, multidimensional, sensible a las cuestiones de género y favorable a las personas de edad avanzada, para asegurar el empleo y la inclusión social de las mujeres; pide a la Comisión y a los Estados miembros que también evalúen a fondo la situación de la generación de mujeres de edad avanzada que ahora ya viven en la pobreza y que tomen cuanto antes medidas adecuadas y eficaces para sacar a estas mujeres de la pobreza;

12.  Pide a los Estados miembros que aborden debidamente la discriminación múltiple a que se enfrentan las mujeres de edad avanzada a la hora de acceder al empleo;

13.  Pide a la Comisión que mejore y desarrolle en mayor medida la recopilación y el análisis de datos europeos relativos a la edad y al género que resulten precisos, pertinentes y comparables, sobre todo en cuanto a la tasa de paro y de empleo de las mujeres de edad avanzada, incluidas las migrantes y las discapacitadas, en cuanto a la participación (informal) de las mujeres de edad en la prestación de servicios (no remunerados) a la familia, y en cuanto a la tasa de ancianos dependientes, así como de datos relativos a abusos sufridos por personas de edad avanzada, a los que debería aplicarse la legislación de todos los Estados miembros actuales en materia de protección de los datos;

14.  Celebra que los Estados miembros ya hayan reconocido que las causas y las pautas de la desigualdad por razón de sexo en el mercado laboral están estrictamente relacionadas con la etapa del ciclo de vida, y hace hincapié en que, por tanto, debe impulsarse un enfoque relativo al trabajo que se base en el ciclo de vida; insta, no obstante, a los Estados miembros a afrontar con medidas concretas la situación desaventajada de las mujeres jóvenes y mayores en comparación con la de los hombres de la misma edad en sus políticas activas de mercado laboral y no sólo a aplicarlas a hombres y mujeres en la edad adulta, todo ello para abordar de forma satisfactoria los retos que plantea el ciclo de vida;

15.  Insta a los Estados miembros a intercambiar mejores prácticas para mejorar la calidad de las condiciones laborales de las mujeres de edad avanzada, con el fin de crear un lugar de trabajo sostenible y saludable para ellas;

16.  Anima a los Estados miembros a incluir a las mujeres de edad avanzada en los programas de aprendizaje permanente y a respaldar y desarrollar en mayor medida unos programas de reconversión flexibles y adecuados para estas mujeres teniendo en cuenta sus necesidades y capacidades específicas con vistas a incrementar su empleabilidad, ayudarlas a mantener una vida independiente y activa y compartir la experiencia y los conocimientos acumulados con las generaciones más jóvenes;

17.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que se encarguen de que las desventajas a las que se enfrentan las mujeres en el mercado laboral, especialmente las que tienen su origen en las responsabilidades familiares, no las perjudiquen en cuanto a los derechos de pensión ni a otros derechos de seguridad social;

18.  Pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que introduzcan en los regímenes de seguridad social sistemas de agregación para tener en cuenta las contribuciones del trabajo por cuenta ajena y por cuenta propia y entre distintos trabajos, si todavía no los han introducido;

19.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen y promuevan sistemas de pensiones como medios de ayuda y protección frente al mayor riesgo de pobreza al que están expuestas las mujeres de edad avanzada, teniendo en cuenta las interrupciones de su carrera profesional debidas a las obligaciones de atención a familiares, con el fin de evitar crear nuevas trampas de dependencia;

20.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a tomar sin demora medidas eficaces para llevar a la práctica el principio de la igualdad de remuneración (por ejemplo, mediante un sistema obligatorio de evaluación del trabajo y un plan de acción de igualdad en el lugar de trabajo), con miras a eliminar el desnivel salarial de género, que también puedan contribuir a reducir las diferencias entre pensiones y eliminar en último extremo el mayor riesgo de pobreza al que se enfrentan las mujeres, sobre todo las de edad avanzada;

21.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que implementen las políticas apropiadas para conciliar la vida laboral, familiar y privada e integrar el aspecto del envejecimiento incorporando la dimensión de edad en todas las políticas pertinentes y teniendo en cuenta las diversas fases de la vida; solicita al Instituto Europeo de la Igualdad de Género de Vilnius que elabore estudios de impacto e investigaciones en este sentido;

22.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a hacer un uso pleno y eficaz de los programas e instrumentos de la UE existentes, incluidos el Fondo Social Europeo y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con vistas a incrementar la participación de las mujeres de edad avanzada en los mercados laborales y a luchar contra la discriminación de las mujeres de edad avanzada en todos los ámbitos;

23.  Pide a los Estados miembros que fomenten la participación activa de las mujeres de edad avanzada en el sector empresarial, alentando y respaldando a las mujeres que fundan nuevas empresas y facilitando el acceso de las mujeres a la financiación, en especial mediante microcréditos, y la representación igualitaria de hombres y mujeres en los organismos de toma de decisiones económicas, incluidos los consejos de administración de las empresas;

24.  Insta a los Estados miembros a animar a las empresas a integrar los principios y las herramientas de gestión de la edad en sus políticas, en especial en su política de personal, y a que apliquen una política «en pro de las personas de edad avanzada y sensible a la cuestión del género» en el lugar de trabajo, a fin reconocer y respetar más los conocimientos y las experiencias acumulados de sus trabajadoras de edad avanzada, y a fin de desarrollar una política de información fiable y transparente que brinde la posibilidad a los trabajadores de mayor edad de prepararse con conocimiento de causa para su jubilación; pide asimismo a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren los procedimientos de sanción a las empresas que discriminen a trabajadoras de edad avanzada; señala la necesidad de incluir estas políticas en la Ley de la Pequeña Empresa;

Las mujeres como cuidadoras

25.  Pide a los Estados miembros que aceleren el avance hacia la satisfacción de las necesidades de las familias que tienen que asumir la responsabilidad de personas dependientes y pide a la Comisión que siga apoyando el desarrollo de estructuras asistenciales haciendo uso de los Fondos Estructurales;

26.  Pide a los Estados miembros que refuercen la prestación de servicios sociales o sanitarios de calidad (incluidos los que se prestan en el hogar a los ancianos), para garantizar la accesibilidad y la asequibilidad de este tipo de prestación de servicios de calidad, para mejorar el reconocimiento del valor del trabajo realizado por los cuidadores profesionales y respaldar a las familias que cuidan de ancianos dependientes compensándoles económicamente y de otras maneras por su contribución y asistiéndoles y capacitándoles para que puedan ofrecer cuidados informales de calidad;

27.  Insiste en la necesidad de contar con un suministro suficiente de servicios de calidad de cuidado de niños, personas mayores y otras personas dependientes, a precios asequibles y compatibles con trabajos a tiempo completo, para que las mujeres no se vean obligadas a interrumpir, abandonar o acortar su actividad laboral con el fin de atender a las necesidades de las personas dependientes a su cargo;

28.  Señala que estos servicios de atención y cuidado a menores y personas dependientes constituyen un importante foco de empleo que podría ser cubierto por mujeres mayores, cuya tasa de empleo es de las más bajas en la actualidad;

29.  Solicita a los Estados miembros que ofrezcan formación y oportunidades de capacitación con vistas a garantizar unos servicios sanitarios de alta calidad y reparar las carencias de efectivos en el sector de los profesionales sanitarios causadas por las tendencias demográficas;

30.  Anima a los Estados miembros a ampliar el acceso al permiso parental para los abuelos y para los hijos que cuiden de sus padres, a reconocer los cuidados prestados a las personas dependientes, considerando al mismo tiempo la posibilidad de crear un permiso para cuidar a estas personas, y a ofrecer servicios, formación y orientación a las personas que ofrecen asistencia social o sanitaria;

31.  Reconoce que las mujeres que se acercan a la edad de jubilación suelen tener nietos; reconoce, sin embargo, que no se debería presentar a estas mujeres exclusivamente como cuidadoras; pide a los Estados miembros, por lo tanto, que contemplen la posibilidad de abrir guarderías que ofrezcan a los abuelos, si así lo desean estos, la libertad de elegir la participación en otras actividades;

32.  Anima a los Estados miembros a fomentar la participación ciudadana y los proyectos intergeneracionales para personas de edad avanzada financiando distintos esquemas e iniciativas;

33.  Insta a los Estados miembros a tomar medidas a todos los niveles, también respaldando a las ONG pertinentes, para abordar las necesidades concretas de las personas mayores, especialmente las de las mujeres de edad avanzada que viven solas, con vistas a reducir su aislamiento y dependencia y a promover su igualdad, seguridad y bienestar;

34.  Pide a los Estados miembros que se planteen la posibilidad de estudiar una serie de opciones de alojamiento y apoyar a los grupos y organizaciones comunitarios como método para combatir el aislamiento entre las mujeres de edad avanzada y establecer unas condiciones favorables para la solidaridad intergeneracional;

35.  Reconoce que las mujeres de edad avanzada deberían tener la opción digna de vivir tal como deseen, solas o en comunidad;

Aspectos sanitarios

36.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a reconocer la dimensión de género en la sanidad como parte fundamental de las políticas sanitarias de la UE y, por tanto, les pide que redoblen esfuerzos para aprobar una doble estrategia de integración de la perspectiva de género y de acciones específicas relacionadas con el género y la edad en las políticas sanitarias de la UE y de los distintos países;

37.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a reconocer la importancia de los cuidados sanitarios curativos y paliativos ofrecidos con sensibilidad a los aspectos de género y edad; pide a los Estados miembros que amplíen la investigación de las enfermedades relacionadas con el género, incluidas las causas, la posible prevención y los tratamientos de estas enfermedades;

38.  Reconoce el papel vital de los chequeos y los tratamientos preventivos en el ámbito sanitario, y anima a la Comisión a emplear el método abierto de coordinación para garantizar el intercambio de puntos de vista, fomentar la armonización de los chequeos en todo el territorio de la UE, identificar las mejores prácticas y establecer unas directrices;

39.  Aplaude los esfuerzos de algunos Estados miembros que ofrecen un acceso gratuito a los servicios destinados a la prevención de enfermedades vinculadas al género y anima a los que aún no lo hayan hecho a reforzar los servicios sanitarios preventivos para las mujeres de edad avanzada ofreciendo, por ejemplo, la posibilidad de realizar mamografías y citologías cervicales de manera accesible y regular, a eliminar los límites de edad en el acceso a la prevención sanitaria, como la detección del cáncer de mama, así como a sensibilizar a la población acerca de la importancia de las revisiones;

40.  Anima a los Estados miembros a intensificar más los esfuerzos para adoptar una estrategia de integración de la perspectiva de género en las políticas sanitarias y a garantizar la calidad del acceso a la atención sanitaria asequible y a largo plazo tanto para los hombres como para las mujeres, en especial los de edad avanzada, y para aquellos que se enfrentan a desventajas múltiples;

41.  Anima a la Comisión y a los Estados miembros a desarrollar medidas que garanticen una mejor seguridad y salud en el lugar de trabajo y a conservar, de esa forma, la empleabilidad y las capacidades de los trabajadores y permitirles gozar de mejor salud cuando tengan una edad avanzada;

42.  Insta a la Comisión y a los Estados miembros a combatir cualquier forma de violencia contra las mujeres de edad avanzada, reconociendo la infravaloración de este problema, abordando los estereotipos sociales y garantizando que los proveedores de servicios puedan tener en cuenta las necesidades específicas de las personas de edad avanzada víctimas de la violencia, con vistas a asegurar la igualdad de género y el pleno ejercicio de los derechos humanos, y aprovechando al máximo el Programa Daphne

o
o   o

43.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1) DO L 307 de 18.11.2008, p. 11.
(2) Textos Aprobados, P7_TA(2010)0306.
(3) Documento de Trabajo de los Servicios de la Comisión: Informe sobre demografía de 2010, Comisión Europea, página 62.
(4) List of 100 inequalities (Lista de 100 desigualdades), Instituto Europeo de la Igualdad de Género.
(5) Informe sobre la igualdad entre mujeres y hombres de 2010, Comisión Europea, página 31.
(6) The life of women and men in Europe - A statistical portrait (La vida de los hombres y las mujeres en Europa – Retrato estadístico), Eurostat, 2008, página 196.
(7) Eurobarómetro especial 317, Discriminación en la UE en 2009, noviembre de 2009, página 71.

Última actualización: 7 de enero de 2013Aviso jurídico