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Procedimiento : 2004/0175(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0081/2006

Debates :

PV 12/06/2006 - 19
CRE 12/06/2006 - 19

Votaciones :

PV 13/06/2006 - 7.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0252

Debates
Martes 13 de junio de 2006 - Estrasburgo Edición DO

8. Explicaciones de voto
PV
  

- Informe: Daul (A6-0199/2006)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) Hemos votado a favor de este informe, que apoya la aprobación de la conclusión del protocolo sobre agricultura de montaña. El protocolo fue rubricado en un principio por la CE en la Conferencia Ministerial del Convenio de los Alpes en Chambéry, el 20 de diciembre de 1994.

Supeditado al objetivo global del desarrollo sostenible, el objetivo del Protocolo sobre la agricultura de montaña es, conforme estipula su artículo 1, asegurar y promover una agricultura adecuada y respetuosa con el medio ambiente en la región alpina, como contribución fundamental al mantenimiento de las zonas pobladas y las actividades económicas sostenibles. Aquí se incluyen los productos típicos de alta montaña, la salvaguarda del medio ambiente natural, la protección contra los riesgos naturales y la conservación de la belleza y el valor del paisaje. Las partes contratantes deben optimizar el papel multifuncional de la agricultura de montaña.

Es fundamental que reciban apoyo las zonas desfavorecidas, como es el caso de la región alpina, caracterizada por su riqueza en recursos naturales, incluidos los hídricos, potencial agrícola, patrimonio histórico y cultural, calidad de vida y actividades económicas y recreativas, no solo para la población local, sino también para otras poblaciones. Sin embargo, la región alpina se caracteriza también por unas difíciles condiciones de vida y de producción agrícola, debido a condicionantes geomorfológicos y climáticos.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) La región alpina tiene un ecosistema delicado que se está viendo sometido a una presión considerable por los niveles cada vez mayores de tráfico. Se necesitarán años de importantes inversiones financieras para reparar el daño ambiental resultante. Pero la población de la región sufre también, sobre todo por problemas de salud causados por el creciente tráfico de mercancías pesadas.

Si el Convenio para la Protección de los Alpes y el Protocolo de Transporte asociado, defendidos sobre todo por el grupo de presión italiano del sector del transporte de mercancías, terminan por fracasar debido a la falta de capacidad en las infraestructuras ferroviarias italianas, sería oportuno trabajar, por ejemplo, en el contexto de Marco Polo, para ampliar esas infraestructuras. El Protocolo de Transporte tiene que entrar finalmente en vigor en ocho Estados alpinos si queremos evitar la destrucción progresiva de este valioso espacio natural y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

 
  
  

- Informe: Klaß (A6-0146/2006)

 
  
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  Linda McAvan (PSE). – (EN) Señor Presidente, los diputados laboristas al PE apoyamos el Reglamento sobre las aguas subterráneas, pero consideramos que algunas enmiendas aprobadas en comisión fueron demasiado preceptivas, así como que alejaban la Directiva sobre las aguas subterráneas de las disposiciones de la Directiva marco del agua. Espero que en la conciliación podamos encontrar alguna solución con sentido común para esta cuestión, de forma que las actuaciones puedan centrarse en los ámbitos donde se encuentran los mayores problemas, en lugar de gastar tiempo, dinero y energía en la gestión de las aguas subterráneas en aquellos casos que, al fin y al cabo, no van a representar ningún problema para la salud pública.

 
  
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  Elmar Brok (PPE-DE), por escrito. (DE) Me hubiese gustado que la Directiva sobre las aguas subterráneas siguiera haciendo referencia a la Directiva de los nitratos. Esa referencia era extremadamente importante para el sector agrícola, y su supresión por deseo de la mayoría del Parlamento Europeo conllevará costes elevados e innecesarios para la agricultura, así como incertidumbre jurídica, porque las dos Directivas requieren ahora medidas diferentes e independientes entre sí para hacer frente a los graves efectos causados por los nitratos.

 
  
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  David Casa (PPE-DE), por escrito. (EN) Pienso que las aguas subterráneas deberían considerarse y tratarse como un ecosistema independiente y, por lo tanto, deberíamos prepararnos para mantenerlas en el estado más natural posible, con el fin de garantizar la buena calidad del suministro de agua en toda Europa y, además, minimizar el tratamiento del agua que se obtiene directamente de los manantiales.

Debemos asegurar que la aplicación sea totalmente uniforme, sobre todo por lo que respecta a la Directiva marco del agua.

Debemos abordar la cuestión de la contaminación en nuestras aguas subterráneas y deberían definirse a la perfección los conceptos empleados. La protección de las aguas subterráneas y las Directivas sobre los nitratos tendrían que aplicarse correctamente para proteger de la mejor manera posible los productos del sector agrario. No obstante, debemos asegurar que se evita la duplicación de las disposiciones, por lo que las definiciones deben ser claras y estar redactadas de forma precisa.

Debemos aspirar a una posición común que garantice el cumplimiento de los umbrales y la adhesión a los mismos.

Esto garantizará una mejor calidad del agua para el consumo y, además, mejores productos agrícolas, que como resultado asegurarán un estilo de vida más saludable para todos los ciudadanos de Europa.

 
  
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  Proinsias de Rossa (PSE), por escrito. (EN) Apoyo esta recomendación y en particular rechazo los intentos de rebajar los niveles de calidad del agua de la UE mediante el abandono efectivo de la Directiva sobre nitratos de 1991, que ha sido violada por Irlanda según una sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

En un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente de 2004 se calculó que eliminar nitratos del agua potable es diez veces más caro que tomar medidas preventivas en las explotaciones agrícolas. Por lo tanto, las enmiendas conservadoras que intentan revocar la Directiva sobre nitratos tendrían como consecuencia que los contribuyentes irlandeses posiblemente se verían obligados a pagar miles de millones más para obtener agua potable limpia.

No tenemos ningún derecho a comprometer la calidad del agua o cerrar aquí tratos sobre ella. Debemos pecar por exceso de precaución, y no por exceso de costes.

Ningún Estado miembro mantendrá ni establecerá normas adecuadas. Hasta ahora no lo han logrado. Han permitido miles de vertidos ilegales en toda Europa, incluida Irlanda, quien todavía debe aplicar la Directiva sobre los nitratos.

Debemos establecer normas rigurosas y sanciones estrictas para aquellos Estados miembros que no las cumplan, y no deberíamos escondernos detrás del principio de subsidiariedad, algo que solo significa huir de nuestras responsabilidades.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) La Directiva sobre la protección de las aguas subterráneas frente a la contaminación ha alcanzado ya la fase de la segunda lectura. La finalidad es salvaguardar un recurso natural que es vital para la vida, porque sus reservas son la principal fuente de abastecimiento de agua potable.

En este momento, los principales desafíos son dos: primero, asegurarse de que la ampliación del ámbito de la Directiva no incumple el principio de subsidiariedad; y segundo, los efectos de algunas medidas en las prácticas agrícolas y la necesidad de introducir algunos cambios deben conducir, como propone la ponente, a la concesión de ayudas comunitarias en el marco de la PAC.

La ponente insiste igualmente en que se debe llegar a un acuerdo sobre las técnicas de medición de la contaminación de la aguas subterráneas, defendiendo que eso se haga sobre la base de unos valores umbral comparables.

En su posición común, el Consejo deja enteramente a discreción de los Estados miembros el establecimiento de normas de calidad aplicables a las aguas subterráneas. De ahí la insistencia en propuestas que facilitarían las comparaciones y los estudios sobre el impacto y la eficacia de esta legislación, para poder hacer una evaluación nueva algún tiempo después de su transposición.

 
  
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  Karl-Heinz Florenz (PPE-DE), por escrito. (DE) Me hubiese gustado que la Directiva sobre las aguas subterráneas siguiera haciendo referencia a la Directiva de los nitratos. Esa referencia era extremadamente importante para el sector agrícola, y su supresión por deseo de la mayoría del Parlamento Europeo conllevará costes elevados e innecesarios para la agricultura, así como incertidumbre jurídica, porque las dos Directivas requieren ahora medidas diferentes e independientes entre sí para hacer frente a los graves efectos causados por los nitratos.

 
  
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  Françoise Grossetête (PPE-DE), por escrito. – (FR) Sí, debemos proteger nuestras aguas de las amenazas de contaminación, pero encontrando el equilibrio óptimo entre la salvaguardia de las aguas subterráneas y el desarrollo de actividades económicas.

La Directiva Marco sobre el agua, cuya aplicación en algunos Estados miembros esperamos desde hace mucho tiempo, establece unos objetivos precisos e insiste en el principio de que «quien contamina paga». Por ello, sobre todo es cuestión de asegurar que se alcancen esos objetivos en vez de imponer otros nuevos que actualmente serían irrealizables.

Debido a que las masas de aguas subterráneas difieren de una zona a otra, hoy por hoy sería contraproducente imponer normas de calidad vinculantes que se aplicasen uniformemente en toda Europa. Lo importante es exigir una supervisión general, dejando en manos de los Estados miembros la tarea de fijar umbrales de materias contaminantes bajo el control de la Unión Europea.

Por último, apoyo la petición formulada por el Parlamento a la Comisión Europea de que se propongan medidas específicas para la protección de las aguas termales.

 
  
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  Sérgio Marques (PPE-DE), por escrito. (PT) La propuesta de Directiva de la Comisión para la protección de las aguas subterráneas surgió, en primera lectura, para dar seguimiento al artículo 17 de la Directiva marco del agua (200/60/CE), donde se contempla la aprobación por el Consejo y por el Parlamento de medidas que promuevan la protección y una mejor calidad de las aguas subterráneas.

La posición común del Consejo después de la primera lectura adolece de lagunas técnicas, falta de claridad y escasa ambición. Esas deficiencias se solventarán con las enmiendas presentadas por el ponente, que ha tratado también de conseguir el mejor encuadramiento posible con la Directiva marco.

Entre las importantes enmiendas presentadas destacan las siguientes: la reintroducción del «principio de emisiones» formulado en la Directiva 80/68/CE relativa a las aguas subterráneas para cumplir el objetivo del artículo 4 de la Directiva marco, «proteger las aguas subterráneas de la contaminación y el deterioro», restricciones más estrictas aplicadas a las sustancias presentes en la lista del Anexo VIII de la Directiva marco, con la finalidad de evitar contaminaciones a largo plazo y, en consecuencia, también la necesidad de medidas de recuperación.

Además, la enmienda 36, que elimina la exención de los suelos agrícolas en lo que respecta a los límites de cumplimiento de los valores establecidos para los nitratos adquiere especial importancia, toda vez que garantiza la coherencia con los objetivos de protección y calidad.

 
  
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  David Martin (PSE), por escrito. (EN) Este informe intenta establecer directrices claras de carácter científico para evaluar la calidad de las aguas subterráneas y evitar que se sigan contaminando. El agua subterránea, un recurso natural procedente de acuíferos rocosos, se emplea en la agricultura, la industria y como agua potable; sin embargo, es especialmente vulnerable a los problemas derivados de la sequía y la contaminación.

Por eso acojo con satisfacción este informe desde el punto de vista del apoyo que ofrece a planteamientos basados en el riesgo para hacer frente al problema del deterioro. Esto significa otorgar a los Estados miembros un cierto grado de flexibilidad para tratar como prioritarios los peores casos de degradación, con el fin de que sus recursos se sitúen al mismo nivel que los problemas emergentes. Dada la variedad de circunstancias ecológicas en la UE, esto también significa dar apoyo a soluciones locales con una orientación basada en planteamientos comunes.

Tras la votación, yo y mis colegas laboristas en el Parlamento Europeo no estamos satisfechos con una serie de cuestiones técnicas relacionadas con la Directiva, y entiendo que el Gobierno del Reino Unido ahora reivindicará estas cuestiones en las negociaciones finales entre el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo.

 
  
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  Andreas Mölzer (NI), por escrito. (DE) Seguimos dando por sentado que el agua potable, como necesidad primaria para la vida, está disponible en cualquier momento y en cantidades ilimitadas. Pero si no concienciamos más a nuestros ciudadanos y a la industria de la necesidad de racionar el consumo de agua, la realidad a la que ya se enfrentan otros países, esto es, la batalla por un recurso que no tiene precio, podría amenazar a nuestras generaciones futuras. Si edificamos en los lugares equivocados, el agua subterránea puede desaparecer en poco tiempo para no volver nunca más; y si gestionamos mal áreas sensibles por pura codicia, las aguas subterráneas pueden tardar años en recuperarse.

Sobre todo con relación a la protección de las aguas subterráneas, es hora de que adoptemos una visión crítica de nuestros regímenes de ayuda. Si, por ejemplo, apoyamos el transporte transeuropeo o la producción de cultivos intensivos en insecticidas, como el maíz o el tabaco, estaremos aumentando también el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas. La UE tiene que dar un buen ejemplo en estos temas y, por ejemplo, ofrecer más ayudas e incentivos para la agricultura orgánica.

 
  
  

- Informe: Brepoels (A6-0081/2006)

 
  
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  Françoise Grossetête (PPE-DE), por escrito. – (FR) Puede ser útil para nosotros disponer de un sistema europeo de acceso a la información geográfica, pero debe tener en cuenta las características nacionales, en particular en materia de propiedad intelectual.

Fuera de contexto no podemos oponernos a que se promueva la descarga gratuita. Pero facilitar esta práctica equivaldría a que dejáramos de contar con todos los recursos que utilizamos hoy para, por un lado, renovar el volumen de datos y, por otro, comprar nuevos equipos resultantes del desarrollo tecnológico.

Por último, lamento que no se hayan planteado en esta fase los problemas asociados a la seguridad y la defensa y a la protección de la vida privada. ¿Qué herramienta o herramientas permitirían responder a un pedido de fotografías con fines delictivos o terroristas o la búsqueda de información precisa sobre un lugar, una vivienda o la dirección de un edificio público o privado?

 
  
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  Mary Honeyball (PSE), por escrito. (EN) Votaré en contra de las enmiendas 13, 14, 18, 19, 23 y 24 para garantizar la financiación sostenible de datos espaciales de alta calidad en el Reino Unido. Las enmiendas son incompatibles con la política vigente durante muchos años en el Reino Unido en materia de comercio de la información. Si se debilita la financiación sostenible de los datos espaciales de alta calidad, se estará debilitando la finalidad última de la infraestructura INSPIRE.

 
  
  

- Informe: Seeber (A6-0182/2006)

 
  
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  Milan Gaľa (PPE-DE). – (SK) Señor Presidente, Señorías, en los últimos ocho años la población de la República Eslovaca se ha visto periódicamente amenazada por inundaciones. Eslovaquia sufre con frecuencia inundaciones que afectan a las grandes cuencas fluviales; pero como hemos podido comprobar la semana pasada en el este de Eslovaquia, las inundaciones repentinas causadas por una elevada pluviometría en un determinado lugar son típicas en muchas regiones. Los fenómenos naturales y, en definitiva, los cambios climáticos son las principales causas de las inundaciones. La cuantía de las pérdidas causadas por las inundaciones repentinas depende en gran medida de la actividad humana, como la explotación de los bosques aguas arriba, unos métodos de drenaje inadecuados y, sobre todo, un exceso de edificación en zonas de alto riesgo propensas a las inundaciones.

Agradezco en gran medida los esfuerzos de los autores de la propuesta de Directiva, es decir, la Comisión, para elaborar y preparar mapas más completos de inundaciones y mapas indicativos de las pérdidas causadas por las inundaciones. La coordinación en la planificación y la actividad de las cuencas fluviales nacionales y transfronterizas de los Estados miembros de la UE asegurará que los intereses de todas las partes queden razonablemente reflejados y que los recursos disponibles se utilicen con eficiencia. La cooperación a escala comunitaria genera un importante valor añadido y mejora el nivel general de protección frente a las inundaciones. Por eso he votado a favor de este informe.

 
  
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  Linda McAvan (PSE). – (EN) Señor Presidente, los diputados laboristas al Parlamento Europeo se han abstenido en la votación final sobre la Directiva relativa a las inundaciones. Es una pena que la Directiva no se centre en los ríos de Europa donde se encuentra el principal problema, es decir, los ríos transfronterizos.

Me temo que la Comisión ahora esté inundada de mapas de ríos nacionales de toda Europa. El principal ámbito en que la UE puede cambiar las cosas es en el de los ríos transfronterizos, donde la gestión conjunta de los Estados miembros es sumamente importante. Queríamos que se hiciera una excepción para todas las cuencas de ríos nacionales. Esto habría tenido más sentido. Por tanto, espero que cuando la Comisión vuelva a fijarse en los detalles, aplique un régimen muy poco estricto a los países sin ríos transfronterizos.

 
  
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  Jan Andersson, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. (SV) Creemos que, teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad, una política en materia de inundaciones solo está justificada en casos de cursos de agua transfronterizos. Por consiguiente, apoyamos la enmienda 81, que por desgracia ha sido rechazada en el Pleno.

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. (PT) En mi opinión, es positivo que haya una evaluación y gestión de los riesgos de inundaciones. Aunque las inundaciones son un fenómeno natural, la intervención humana puede agravar los riesgos o mitigar los efectos. La reducción masiva de la capacidad natural de las cuencas fluviales para retener las inundaciones, la mala gestión de las actividades humanas (como el aumento de las aglomeraciones humanas y de los bienes económicos en las llanuras de inundación y la erosión y reducción de la retención natural del agua en la tierra a causa de la deforestación y de la agricultura en las cuencas fluviales), la sequía y el calentamiento global contribuyen a aumentar la probabilidad y los efectos perjudiciales de las inundaciones.

En la actualidad no existe un instrumento jurídico en el ámbito europeo para la protección contra el riesgo de inundación. Por consiguiente, conforme al principio de solidaridad y sin perjuicio del principio de subsidiariedad, la gestión de riesgos y las medidas de contención de los daños causados por las inundaciones no deben limitarse a la ayuda prevista en el Fondo de Solidaridad de la UE.

Esto es particularmente importante en los casos de gestión de riesgos de inundaciones en las cuencas fluviales que atraviesan dos o más países, lo que implica la coordinación y aplicación de otras políticas de los Estados miembros y de la Comunidad, como por ejemplo la política de transporte acuático, la política agrícola y la política de cohesión.

Aunque no apoyamos todas las propuestas, el informe en general es positivo.

 
  
  

- Situación de los prisioneros de Guantánamo (B6-0295/2006)

 
  
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  Bruno Gollnisch (NI).(FR) Señor Presidente, es bueno que el Parlamento Europeo se preocupe por la situación de los presos políticos en Guantánamo. Mejor aún sería que se preocupase por la situación de los presos de conciencia en países europeos y, en particular, por la situación del gran historiador David Irving, que está ilegalmente detenido en Austria.

Dicho esto, la situación de los islamistas de Guantánamo plantea un verdadero problema. O bien son presos de guerra y, en ese caso, deben ser tratados como tales, o bien son terroristas delincuentes de derecho común y, en tal caso, deben tener derecho a un juicio con asistencia letrada y ser juzgados con arreglo a las normas del Derecho común.

En todo caso, no podemos aprobar el mantenimiento artificial de lo que es a todos los efectos una zona en la que no de aplica la ley en un país, Cuba, que es una reliquia de la era colonial y que además criticamos con razón por sus violaciones de los derechos humanos. Los Estados Unidos de América están dando un ejemplo detestable por una causa que podría ser justa: la de la lucha contra el terrorismo. De este modo destruyen por desgracia los mismos valores que pretenden defender con su acción.

 
  
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  Gerard Batten y Thomas Wise (IND/DEM), por escrito. (EN) Me he abstenido en estas votaciones no porque no condene la situación en Guantánamo, que condeno, sino porque, acorde con mi postura respecto a la Unión Europea y sus instituciones, no reconozco su legitimidad para hacer comentarios sobre estos asuntos.

 
  
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  Proinsias de Rossa (PSE), por escrito. (EN) Al apoyar esta resolución deseo que conste en acta mi preocupación por los tres suicidios ocurridos en Guantánamo el fin de semana pasado, y el uso continuado de la entrega extraordinaria por parte de la CIA en nombre de los Estados Unidos con la cooperación y la connivencia de muchos gobiernos europeos. Estos gobiernos, incluido el irlandés, violan su propia carta relativa a los derechos humanos, lo que significa que hemos caído a un nivel vergonzoso, en el que uno debe poner en duda la viabilidad del derecho internacional.

Cualquier gobierno que crea en los principios fundamentales de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, o en afirmaciones como las contenidas en el Convenio Europeo de los Derechos Humanos, no solo debe condenar sin duda alguna lo que sucede en Guantánamo, sino también hacer campaña a favor de su cierre inmediato.

Ninguna campaña contra el terrorismo internacional puede llevarse a cabo con acciones que quedan fuera del derecho internacional en sus aspectos más fundamentales. Es más, incluso el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha mencionado en el pasado la importancia de no usar métodos tiránicos para tratar lo que se sugería como la amenaza de la tiranía.

La comunidad internacional está siendo examinada en función de su buena voluntad para lograr el cierre de Guantánamo y sus instalaciones de inmediato.

 
  
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  Glyn Ford (PSE), por escrito. (EN) Yo votaré a favor de esta resolución. Es una crítica equilibrada de lo que el Gobierno Bush está haciendo al retener a presuntos terroristas de forma ilegal en una prisión en una parte de Cuba que algunos dirían que ocupa ilegalmente.

Los terribles acontecimientos del 11 de septiembre cambiaron el mundo y sentimos gran compasión por las familias de las víctimas y los supervivientes. Nuestra unión fue y es absolutamente correcta y adecuada en la lucha contra el terrorismo en todo el mundo, ya sea en Nueva York, Madrid, Londres o Yakarta. Sin embargo, nuestra lucha combinada se ve debilitada por la existencia de Guantánamo, las revelaciones relativas a la «entrega extraordinaria» que investiga nuestra comisión de investigación, y el fracaso a la hora de investigar debidamente las acusaciones por las atrocidades cometidas en Iraq. Con un error no se subsana otro. Nuestra lucha solo puede adquirir autoridad moral si se encuentra claramente dentro de los límites del derecho nacional e internacional.

 
  
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  Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. (PT) Después de cuatro años, tras una serie de posiciones poco comprometidas sobre el espantoso centro de detención estadounidense de Guantánamo, el Parlamento ha aprobado una resolución que «reitera su llamamiento al Gobierno de los Estados Unidos para que cierre el centro de detención».

El Parlamento también condena la tortura, incluidas las eufemísticamente llamadas «técnicas especiales de interrogatorio», como la humillación sexual, el «submarino» y las descargas eléctricas, que constituyen un trato cruel, inhumano y degradante.

Todos aquellos que siempre han condenado esa situación inaceptable, brutal e inhumana tienen el deber de condenar esas prácticas.

Pero el Parlamento no ha condenado la verdadera naturaleza de la llamada «guerra contra el terrorismo» ni la forma en que los Estados Unidos la han usado para ocupar Estados soberanos y atacar a sus poblaciones.

Tampoco ha condenado el hecho de que Guantánamo no sea un caso aislado, sino que, por el contrario, forma parte de una ofensiva liderada por los Estados Unidos que infringe el Derecho internacional y las convenciones y la Carta de las Naciones Unidas. No podemos transigir con dicha ofensiva, sino condenarla.

 
  
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  Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. (PT) La cuestión de los prisioneros de la «guerra contra el terrorismo» constituye una parte importante del mayor desafío que nos plantea el terrorismo: garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos sin perder nuestros valores, un desafío al que debemos responder con valentía.

En esta lucha, que debemos apoyar, los paradigmas a los que estábamos acostumbrados no son suficientes. En esta guerra no existen combatientes debidamente uniformados e identificados, de conformidad con la Convención de Ginebra. Por otro lado, tratar a los soldados de una guerra como delincuentes comunes sería un error jurídico y una insensatez en términos de seguridad.

Por consiguiente, creo que en primer lugar hay que encontrar un nuevo marco jurídico para la situación que sufren los detenidos en Guantánamo. Aunque reconozco la excepcionalidad de la situación actual, es deseable que se aprueben y se adapten los principios fundamentales del Derecho internacional. Pero debemos defenderlo sin la hipocresía de los que delegan el trabajo a terceros.

Guantánamo es lamentable y queremos que se cierre. No obstante, aunque el sistema jurídico internacional no tiene una respuesta adecuada a la nueva realidad de la amenaza terrorista, creo que los Estados miembros tienen el deber de buscar una solución que sea humana, justa y segura. En resumen, hay que revisar la ley.

 
  
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  Martine Roure (PSE), por escrito. – Estoy especialmente preocupada por la situación de los presos de Guantánamo, que se deteriora cada hora que pasa. Desde la inauguración del centro se han producido numerosos intentos de suicidio. Enfrentados a un muro de indiferencia y a una denegación sistemática de sus derechos, los presos prefieren poner en peligro su propia vida.

Lo único que quieren esos presos es tener un juicio justo. Si en efecto son terroristas, que sean condenados. Si no lo son, que sean liberados. Para ello es necesario que se haga justicia.

El modo de responder al terrorismo supone un verdadero desafío desde el punto de vista de nuestros valores.

Si no podemos aceptar que los terroristas pongan en peligro los derechos fundamentales de nuestros conciudadanos, tampoco podemos aceptar que en Guantánamo se nieguen los derechos fundamentales so pretexto de que entre todos los presos es probable que haya terroristas.

La única manera de luchar eficazmente contra el terrorismo pasa por la justicia. Debemos exigir, por tanto, un juicio justo en territorio estadounidense para cada persona retenida en Guantánamo. Es una cuestión de supervivencia para un mundo en paz.

 
  
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  Charles Tannock y Geoffrey van Orden (PPE-DE), por escrito. (EN) La delegación de los conservadores británicos se ha abstenido en la votación de la propuesta relativa a la situación de los presos en Guantánamo, porque sugiere en sus apartados 2 y 3 que la tortura está a la orden del día en ese centro, algo que rechazan totalmente nuestros aliados estadounidenses. Además, en el apartado 8 se dice expresamente que los detenidos están protegidos por la Convención de Ginebra, algo que en el caso de los combatientes ilegales que no lleven uniforme, oculten sus armas y no estén sujetos a una jerarquía militar, es cuestionado internacionalmente por expertos juristas. Nosotros apoyamos el cierre definitivo de Guantánamo, que ha llegado a convertirse en una cuestión internacional seria para los Estados Unidos, pero ese cierre no podrá ocurrir hasta que no se encuentren centros alternativos para la detención de algunos de los individuos más peligrosos que amenazan a las sociedades occidentales libres.

 
Última actualización: 9 de agosto de 2006Aviso jurídico