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Procedimiento : 2006/2580(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

RC-B6-0342/2006

Debates :

PV 15/06/2006 - 14.2
CRE 15/06/2006 - 14.2

Votaciones :

PV 15/06/2006 - 18.2
CRE 15/06/2006 - 18.2

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0279

Debates
Jueves 15 de junio de 2006 - Estrasburgo Edición DO

14.2. Siria: violaciones de los derechos humanos
PV
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede al debate sobre Siria y las violaciones de los derechos humanos.(1)

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE), autor. – (EN) Señor Presidente, Siria ha emprendido en los últimos años la senda de la reforma democrática, sobre todo tras el acceso al poder del Presidente Bachar el Asad. Por desgracia, los avances han sido lentos hasta la exasperación, sobre todo debido a que las leyes de emergencia, implantadas en circunstancias excepcionales hace 43 años, aún siguen en vigor. Es lamentable que, sobre todo en los últimos meses, hayan sido denunciadas, y confirmadas por organismos independientes como Amnistía Internacional, numerosas violaciones de los derechos humanos contra políticos, abogados, escritores y otras personas civiles. Algunos de esos incidentes, aunque no todos, están recogidos en la propuesta de resolución.

Esperamos que el Gobierno sirio adopte medidas inmediatas y decididas para remediar la situación de los derechos humanos. La ratificación, sin dilación alguna, de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes supondría un paso en la dirección acertada. Como lo sería, por supuesto, la liberación inmediata y el cese del acoso a los activistas de los derechos humanos que viven y trabajan en Siria.

Siria y la UE tienen muchos vínculos políticos, económicos y culturales y constituye nuestra firme voluntad y sincero deseo que tales vínculos se vean fortalecidos en el futuro. A este fin, actualmente hay pendiente de firma un Acuerdo de Asociación entre la UE y Siria. Nos sentimos optimistas y confiamos en que las autoridades sirias tomen nota, con la debida seriedad, de las preocupaciones expresadas en esta propuesta de resolución y que entiendan la necesidad de reforzar el respeto de los derechos humanos en su país con la insistencia que se merecen. Además, deberían acatar los principios internacionales de respeto de los derechos humanos de una manera diligente y responsable.

 
  
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  Józef Pinior (PSE) autor. – (PL) Señor Presidente, el Parlamento Europeo ha planteado numerosas veces la cuestión de las violaciones de los derechos humanos y libertades políticas básicas en Siria.

Las autoridades sirias son conocidas por encarcelar a activistas de la sociedad civil y a abogados en juicios políticos, así como a participantes en conferencias internacionales sobre derechos humanos cuando vuelven a casa. Estas detenciones contravienen el artículo 38 de la Constitución siria, que garantiza a cada ciudadano «el derecho a expresar opiniones libre y abiertamente, de forma oral y por escrito y por cualquier medio de expresión». La Ley siria relativa al estado de excepción, que está vigente desde el 8 de marzo de 1963, tampoco autoriza la detención y el mantenimiento bajo custodia de personas sin juicio por haber expresado libremente su opinión.

En mayo de este año, el servicio de seguridad sirio Amn al Dawla detuvo a 12 firmantes de una petición por la que se solicitaba a las autoridades sirias que mejorasen las relaciones entre Siria y el Líbano respetando la soberanía de cada uno de estos países. En la primera mitad de mayo se recogieron cerca de 300 firmas de intelectuales y activistas de la sociedad civil de Siria y el Líbano. El 14 de mayo fue detenido el conocido periodista y universalmente respetado representante de la oposición nacional, Michel Kilo. El 16 de mayo, dos activistas de derechos humanos, Nidal Darwish y Mahmud Mer’i, fueron detenidos; al día siguiente fueron detenidas más personas, incluido el conocido abogado defensor Anuar al Bunni. Diez días antes de que fuera detenido, el Colegio de Abogados sirio suspendió a Anuar al Bunni’ como miembro de ese organismo. Se suponía que Anuar al Bunni iba a llegar a ser director del Centro de Derechos Humanos, financiado por la Unión Europea, que iba a empezar a funcionar en Damasco. La mayoría de los detenidos entre el 14 y el 17 de mayo se encuentran en la prisión central de Adra, cerca de Damasco.

El Parlamento Europeo pide al Gobierno y al Parlamento sirios que liberen inmediatamente a esas personas y que el sistema político de Siria respete los derechos políticos y civiles básicos.

 
  
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  Tobias Pflüger (GUE/NGL), autor. – (DE) Señor Presidente, Siria se encuentra en el lado receptor de muy claras amenazas de guerra procedentes del mundo exterior. Los Estados Unidos, por ejemplo, han incluido al país en lo que llaman el «eje del mal», y la Unión Europea también es muy directa en su crítica al régimen sirio.

Sin embargo, al mismo tiempo existe una cooperación muy estrecha con Siria; por ejemplo, se llevan en avión a sospechosos terroristas y se torturan allí. Varios Estados miembros de la Unión Europea también cooperan muy estrechamente con Siria; por ejemplo, el Gobierno neerlandés lleva a los refugiados sirios que se hallan en los Países Bajos a encuentros cara a cara con representantes del régimen.

En la propia Siria se abate una creciente represión sobre la oposición democrática, en particular de quienes firmaron la llamada petición Damasco-Beirut, que hace hincapié en la necesidad de un reconocimiento definitivo por parte de Siria de la independencia del Líbano. Esta declaración también afirma que se rechaza la influencia y la agresión externas, por ejemplo, por parte de Israel y los Estados Unidos, y la petición incluye la misma declaración.

Hace unos meses, el Grupo de la Izquierda recibió en esta Cámara a Michel Kilo, miembro de la oposición siria, a quien había invitado; hoy se encuentra en una cárcel siria. Además, hay que decir que la mayoría de los detenidos son de la izquierda. Solicitamos la liberación de todos esos detenidos y también el fin, de una vez por todas, de las amenazas contra Siria procedentes del mundo exterior, especialmente de los Estados Unidos y también de la Unión Europea. Debemos apoyar a la oposición democrática de Siria.

 
  
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  Jana Hybášková (PPE-DE), autora. – (EN) Señor Presidente, en primer lugar quiero dar la bienvenida a cuatro representantes de la oposición siria que han acudido desde distintas partes de Europa para apoyar a sus compatriotas.

Anuar el Bunni, Michel Kilo, Jalil Husein, Safuan Tayfur, Mahmud Issa, Fateh Jammus, Sulimán Achmar, Nidal Derwiche, Sulimán Shummor, Ghalem Amer, Mohamed Mahfud, Mahmud Mer’i y Kamal Labuani solo son algunos de los que fueron encarcelados en las crueles e inhumanas prisiones de los servicios de inteligencia sirios el 19 de mayo. Fueron encarcelados por firmar, junto con otros 500 intelectuales, una petición exigiendo la normalización de las relaciones con el Líbano. Fueron encarcelados porque quieren que la paz, la estabilidad y la vida normal reinen en Oriente Próximo. Fueron encarcelados por querer exactamente lo mismo que queremos nosotros.

Kamal Labuani vino aquí hace un año para compartir con todos nosotros las perspectivas en lo concerniente a la situación en Siria. Nos dijo que cuando volviera, sería encarcelado. Llegó al aeropuerto de Damasco y fue encarcelado. Hoy se enfrenta a una sentencia de muerte y hasta ahora no hemos hecho nada por ayudarle. Anuar el Bunni acababa de aceptar el puesto de Director del Centro por los Derechos Humanos, financiado por la Unión Europea. Por ello fue encarcelado inmediatamente.

Nuestra responsabilidad por el encarcelamiento de todos ellos es clara. Responsabilicémonos de su libertad. ¿Cómo podemos trabajar y vivir aquí con dignidad si quienes vienen a hablar y a trabajar por nosotros se enfrentan a cadenas perpetuas? Pedimos a la Comisión, al Consejo, a los Estados miembros y, en especial, al público europeo, que nos ayuden a liberar a quienes están siendo torturados, vejados, encarcelados y asesinados por querer que su país y sus compatriotas vivan con dignidad y en paz.

El régimen autoritario en Siria mantiene un número enorme de cárceles políticas anormalmente crueles. Siria debe liberar a todos sus presos políticos antes de que prosigamos el diálogo en torno al Acuerdo de Asociación sirio.

 
  
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  Alyn Smith (Verts/ALE), autor. – (EN) Señor Presidente, en esta Cámara somos gente recta y honesta como para tomar nota y subrayar las violaciones de los derechos humanos en Siria. Expresar nuestra preocupación es lo mínimo que podemos hacer. Esta propuesta, en realidad, apenas va más allá de esto.

Yo me crié en Oriente Próximo, por lo que conozco muy bien la región. Hemos de tener en cuenta asimismo todos los antecedentes de estas cuestiones. El hecho es que a nosotros, los europeos, no se nos percibe como a los buenos de la película. No se considera que tengamos las manos limpias. Quisiera remitirle a la declaración gubernamental oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria, emitida el 19 de mayo de 2006, que reza así: «Los Estados que han autorizado que las prisiones volantes secretas atravesaran su espacio aéreo y utilizasen sus aeropuertos, y que han permitido cárceles secretas en su territorio, lo que representa una clara infracción de los más elementales derechos humanos y los tratados internacionales relacionados con este asunto, carecen del derecho a propagar la defensa de los derechos humanos».

Nos hemos colocado en una posición en la que Siria nos puede acusar de violar los derechos humanos. ¡A fe que estamos en un mundo disparatado! No se nos percibe como a los buenos de la película. De hipocresía es lo más odioso de lo que se nos puede acusar. Ahora mismo estamos siendo acusados de ello, y con cierta justificación. Tenemos que poner algo más de nuestra parte para mantener nuestra casa en orden, al tiempo que nos ocupamos de la de Siria.

 
  
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  Bogusław Sonik, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PL) Señor Presidente, hace poco he estado en el Líbano y he visto que crece la esperanza de construir la democracia y un país democrático, y de que la soberanía estatal abarque todo el territorio.

Por este motivo, Siria es también la clave para la paz en Oriente Próximo. Siria se niega a reconocer al Líbano o a establecer relaciones diplomáticas con este país. Encarcela a personas que firmaron la petición de Beirut solicitando la normalización de las relaciones entre Siria y el Líbano. Encarcela a periodistas, abogados, trabajadores, dirigentes y miembros de la oposición con acusaciones triviales.

Hemos de insistir ante las autoridades sirias en que liberen a quienes están siendo ilegalmente retenidos. Las condiciones de detención de los prisioneros han de cambiar. Además, Siria debería liberar a prisioneros que llevan años encerrados y que en el Líbano se les ha dado por desaparecidos, y cuyas madres han pedido que se intervenga por ellos y su liberación. Debemos insistir en que Siria ratifique la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

 
  
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  Marek Aleksander Czarnecki (NI). (PL) Señor Presidente, todos quieren vivir una vida digna en libertad, y todos lo merecen. La promoción de los derechos humanos y los principios democráticos es una tarea de ámbito mundial; y también es tarea del Parlamento Europeo.

La historia, y a menudo la más reciente, demuestra que la mejor garantía de los derechos humanos es un Estado democrático que funcione debidamente. Es decir, un Estado donde se respeten los derechos del ciudadano y donde todos los ciudadanos, independientemente de su sexo, fe o casta, reciban el mismo trato.

No podemos consentir que en el siglo XXI se sacrifique la vida de una mujer en el altar del honor de su familia. No podemos consentir el hecho de que en un mundo civilizado, a fin de justificar los abusos, se haya instaurado un estado de excepción que sirve de tapadera para detenciones sin motivo, el empleo de la tortura o el asesinato de civiles, periodistas, abogados o activistas que luchan en defensa de los derechos humanos. Por esos motivos, estoy a favor de que se apruebe la propuesta de resolución.

 
  
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  Tadeusz Zwiefka (PPE-DE). (PL) Señor Presidente, los oradores anteriores han contado a la Cámara casos dramáticos de detención de opositores sirios en los últimos meses y, sin embargo, durante 40 años en Siria se han producido violaciones de los derechos fundamentales.

Es intolerable que en un país que es un vecino próximo de la Unión Europea la autoridad absoluta esté en manos de un clan familiar y sus amigos y conocidos. El estado de excepción lleva más de 40 años vigente y el Parlamento es una institución que está completamente subordinada a un partido, en concreto el Partido Baas, que carece de autoridad legislativa. Los ciudadanos no tienen derechos electorales; no tienen derecho de libre asociación ni tienen derechos políticos. A este respecto no existe ningún tipo de oposición legal. Es imposible criticar a las autoridades y el cuadro lo completan los servicios secretos omnipresentes y los tribunales corruptos con poderes ilimitados para llevar a cabo detenciones y para utilizar la tortura.

Sin embargo, uno de los problemas más urgentes en Siria es la discriminación de una minoría, en concreto la minoría kurda. La fuerte minoría kurda, con un millón y medio de personas, está actualmente privada de los derechos civiles más básicos. Está totalmente prohibido utilizar el idioma kurdo, así como cualquier manifestación de la cultura kurda. Los kurdos no tienen ciudadanía siria y, por consiguiente, no tienen pasaporte, ningún acceso a la educación o al servicio de salud y ningún derecho a la propiedad de tierras.

No podemos permanecer de brazos cruzados ante esto.

 
  
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  Michael Gahler (PPE-DE). (DE) Señor Presidente, sustituyo al señor Maat en su minuto de intervención y acaban de avisarme de ello, así que permítanme decir que comparto su gran preocupación por la situación de los derechos humanos en Siria. El derecho a la libertad de expresión es, a efectos prácticos, inexistente. No solo se adoptan medidas represivas contra periodistas y activistas de la sociedad civil, sino también, y cada vez más, en contra de minorías étnicas y religiosas. Es muy importante que la Unión Europea retrase la firma de cualquier acuerdo de asociación con Siria hasta que se hayan producido mejoras sustanciales de la situación de los derechos humanos. Todos sabemos que el papel es paciente; si lo firmáramos, la presión sobre el régimen desaparecería, a pesar de seguir este deteniendo y torturando a seguidores de la oposición e incluso de perdurar la situación de la libertad de opinión, y de que Siria todavía no buscara la reconciliación con el Líbano. El hecho de que la Unión Europea presione a Siria no es una amenaza; al contrario, creo que constituiría una acción legítima en contra de un régimen bastante autoritario por parte de una unión de Estados democráticos.

 
  
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  Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. (CS) Señor Presidente, Señorías, gracias por brindarme la oportunidad de hablar hoy sobre la grave situación de los derechos humanos en Siria.

La Comisión sigue la situación muy de cerca y los recientes acontecimientos le han causado gran inquietud.

A principios de este año teníamos algunos motivos para ser optimistas. El Gobierno liberó a cientos de prisioneros políticos. Además, también limitó el uso de leyes de excepción restringiéndolas a actividades que amenazaban la seguridad del Estado, y se estaba disponiendo a crear un consejo nacional de derechos humanos. En su momento aplaudimos esos pasos positivos.

Sin embargo, hoy solo podemos lamentar los contratiempos. Las autoridades están imponiendo más restricciones a las libertades fundamentales. Una oleada de detenciones en mayo es el ejemplo más prominente de esta tendencia preocupante, que afecta a los intelectuales y a los defensores de los derechos humanos que firmaron las declaraciones de Damasco y Beirut.

Señor Presidente, Señorías, tanto usted como yo conocemos personalmente a algunos de esos representantes de la sociedad civil. Sus intenciones son pacíficas. No podemos aceptar la persecución y la intimidación de defensores de los derechos humanos y de personas que critican al Gobierno, o el encarcelamiento arbitrario y el uso de la incomunicación. Siria no respeta sus obligaciones derivadas de los tratados de las Naciones Unidas en materia de derechos civiles y políticos. Por tanto, la Unión Europea respondió decididamente el 19 de mayo con una declaración pública que pedía la liberación inmediata de todos los presos políticos.

La Comisión está particularmente preocupada por una de las personas encarceladas, que encabeza un proyecto en el marco de la Iniciativa Europea para la Democracia y los Derechos Humanos.

Por supuesto, no basta con hacer declaraciones públicas. Debemos supervisar los casos concretos e intensificar nuestra cooperación con socios sirios. El hecho de que no exista un acuerdo de asociación euromediterráneo válido para Siria significa que carecemos de la base política para una resolución abierta de estas cuestiones con el Gobierno, lo que sí ocurre con otros países. No obstante, junto con las embajadas de los Estados miembros en Damasco utilizamos plenamente los canales diplomáticos y seguiremos haciéndolo.

Estoy bastante convencido de que el Parlamento Europeo será un firme aliado nuestro en el apoyo a estos esfuerzos.

 
  
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  El Presidente. El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar a las 17.00 horas.

 
  

(1)Véase el Acta.

Última actualización: 10 de agosto de 2006Aviso jurídico