Indekss 
 Iepriekšējais 
 Nākošais 
 Pilns teksts 
Procedūra : 2006/2597(RSP)
Dokumenta lietošanas cikls sēdē
Dokumentu lietošanas cikli :

Iesniegtie teksti :

B6-0390/2006

Debates :

PV 06/07/2006 - 12
CRE 06/07/2006 - 12

Balsojumi :

PV 06/07/2006 - 14.4
CRE 06/07/2006 - 14.4

Pieņemtie teksti :

P6_TA(2006)0325

Debates
Ceturtdiena, 2006. gada 6. jūlijs - Strasbūra Pārskatītā redakcija

12. Izcelsmes valsts norādes konkrētiem ražojumiem, kas ievesti no trešām valstīm ("izcelsmes marķējums") (debates)
PV
MPphoto
 
 

  Le Président. – L'ordre du jour appelle le débat sur la question orale à la Commission, de Enrique Barón Crespo, au nom de la commission du commerce international, sur l'indication du pays d'origine de certains produits importés de pays tiers ("marquage d'origine") (O-0065-2006 – B6-0316/2006).

 
  
MPphoto
 
 

  Enrique Barón Crespo (PSE), autor. – Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en nombre de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, constatando lo que acaba de decir el Comisario acerca del excelente clima de cooperación y trabajo conjunto que mantenemos entre el Parlamento y la Comisión, me gustaría expresar, en este caso, mi pesar por un pequeño incidente relativo a la transmisión formal al Parlamento de esta propuesta para información, lo que nos ha impedido reaccionar oportunamente, aunque todavía estamos a tiempo.

Me consta que se remitió esta propuesta en los documentos de la Comisión 133, transmitidos, como es habitual, por la secretaría de la Comisión a la de la Comisión de Comercio Internacional. No obstante, me gustaría señalar que, tanto por razones prácticas como de principio, la transmisión informal no sustituye a la notificación formal del Parlamento para información. En cualquier caso, señor Comisario, quiero que quede claro que entendemos que la Comisión no ha actuado de forma intencionada, y, por lo tanto, podemos entrar a tratar el fondo de la cuestión, que es muy importante para los europeos.

En primer lugar, en relación con el fondo de la cuestión, quiero señalar que aprecio y agradezco su propuesta de establecer en la Comunidad Europea un sistema de marca obligatoria del país de origen. Creo que esta iniciativa va en la dirección adecuada. En pocas palabras, el sistema propuesto de marca de origen permitirá a los consumidores europeos saber exactamente cuál es el país de origen de los productos que compran. Y va en la línea de lo que ya hemos aprobado anteriormente, como, por ejemplo, la trazabilidad de los productos agrícolas.

La Comisión Europea considera, con razón, que los derechos de los consumidores son una prioridad importante, yo diría incluso constitucional. Sin embargo, no tiene mucho sentido disponer de derechos cuando no se dispone de la información necesaria para hacerlos efectivos. La libre elección no existe si los consumidores no están en condiciones de ejercerla adecuadamente.

Para tener confianza, los consumidores necesitan estar satisfechos de su nivel de información y protección. De hecho, no puede haber comercio sin confianza. La marca inequívoca de origen no beneficiará tan sólo a los consumidores, ya que esta propuesta de Reglamento también tendrá efectos beneficiosos para la industria europea.

Nuestra producción, cada vez más, tiene que estar asociada a un alto nivel de calidad y de estilo. Esto es lo que nos puede permitir sobrevivir en el mundo globalizado, por ejemplo, en sectores tan cualificados como el textil, la confección, la joyería, el calzado e, incluso, el automóvil, en cuanto a diseño y calidad, pues éste es otro sector sensible.

Con frecuencia, los consumidores de todo el mundo están dispuestos a pagar más cuando saben que el producto ha sido fabricado en la Unión Europea y ésta es una de las ventajas «naturales» que podemos defender. Incluso —y lo digo en relación con las negociaciones de este fin de semana en la OMC— una cuestión tan sensible para Europa como las indicaciones geográficas entra dentro de esta filosofía: tenemos que defender aquello que nos caracteriza a nivel mundial.

Por lo tanto, es un punto en el que apoyamos claramente a la Comisión: no comprendemos la actitud de muchos de los Estados de la Unión Europea que, en este momento, están bloqueando la decisión en el Consejo. Creemos que éste es un paso importante para mejorar nuestra capacidad de presencia y competitividad a nivel mundial y creo que esto forma parte de nuestras responsabilidades colectivas.

La Comisión y los Estados miembros no deberían escuchar solamente, por respetables que sean, a importadores, mayoristas o empresas que ya han deslocalizado su producción a otros continentes. También deberían escuchar las reivindicaciones legítimas de los consumidores y de la industria europea, que necesita afirmar esa característica que es la marca de origen. Además, se trata también de una cuestión de justicia. Nuestros principales socios comerciales nos imponen el «Made in Europe», ¿por qué nosotros, por nuestra parte, no contribuimos a prestigiar esta marca?

Globalizar no significa renunciar a nuestro patrimonio de experiencia y de capacidad, significa potenciarlo. Espero que los Estados miembros que se oponen en el Consejo a esta justa iniciativa lo comprendan.

 
  
MPphoto
 
 

  Peter Mandelson , Member of the Commission. Mr President, I should like to start by saying that this Commission and I, as Commissioner for Trade, are fully committed to working very closely with Parliament, in line with the framework agreement governing relations between the two institutions.

As this question rightly points out, the legal basis for this measure – Article 133 of the EC Treaty – does not provide specifically for consultation of the European Parliament on this proposal for an ‘origin marking’ scheme. However, in line with our commitment to keep the European Parliament fully informed, on a par with the Council, of the conduct and conclusion of international negotiations, as well as legislative initiatives, the proposal and the accompanying impact assessment were transmitted on 12 January 2006 to the European Parliament via the Committee on International Trade.

I should like to refer to paragraph 2 of the motion for a resolution that you have before you. The language of that paragraph is slightly unfortunate because it could, as it is written at the moment, be read as if the Commission had not sent any document at all on ‘origin marking’ to Parliament. As I said, we sent it as an Article 133 document to the INTA Committee. I believe that it would certainly be fairer to me and to the Commission – and more accurate – if an adjustment were made to the wording.

Our intention has been, and continues to be, to act in line with both the letter and the spirit of the framework agreement. To meet the commitment in that agreement, and in addition to the many formal and informal contacts that I have with you, the Commission tries hard to share a maximum of information with Parliament, just as I did last week in Geneva.

In particular we sent to the INTA Committee copies of all policy documents that are being discussed in the Council’s 133 Committee. If a more formal interinstitutional way to bring this issue to your attention should have been used on that occasion, the opportunity was certainly not missed on purpose.

I very much welcome the interest you have already shown in this proposal through several questions on the subject, which we have answered. So let me now come to our proposal.

We have proposed a mandatory origin marking scheme, to create transparency about the origin of certain imported goods according to a single standard by which origin is determined. This system will allow consumers to take informed decisions; it will reduce the incidence of fraudulent or misleading origin marking. We believe it will help improve the image of European goods and will help our competitiveness. While it is clear that ‘made in’ marking as such does not contain information on the social, labour or environmental conditions in the country of production, origin information helps the consumer to choose between different available alternatives according to their preferences and the background information they already have.

As regards WTO compatibility, the Commission believes its proposal is in line with international rules, notably Article 9 of the GATT. That provides that WTO members may adopt and enforce laws and regulations relating to marks of origin on imports, notably to protect consumers against fraudulent or misleading indications.

Concerning the enforcement of the proposal, the Commission considers that customs authorities are well placed to ensure that the requirements of the proposed scheme are respected, just as they do with many other rules on environmental, health and technical issues. That part of customs work is crucial to ensuring that our businesses can trade on a level playing field and that consumers draw the full benefits of globalisation.

I should add that in addition to possible controls carried out before the products are released into the internal market, the regulation provides for Member States to check origin marking on goods that are already on the market. That should enable Member States to draw on other expertise in policing the scheme, for example by working with those who are presently involved in the enforcement of national rules concerning the voluntary use of origin marking.

As you will be aware, Mr President, the Commission proposal is being debated in the Council and I am of course ready to keep you informed as discussions on the proposal move forward.

 
  
MPphoto
 
 

  Robert Sturdy, on behalf of the PPE-DE Group. – Mr President, I totally endorse what the Commissioner said. What I can never understand in these situations is why a country – and I can think of one in particular, because we had this problem in Hong Kong – is so afraid of having its own name on a product. If you look, for example, at Canada, it almost seems frightened to have its name on products. These countries should be proud of it and see it as a wonderful opportunity. It is not a question of protecting EU trade, of protecting EU jobs; it surely is a question of protecting the consumer across the world. I therefore find the attitude of these non-EU countries difficult to understand.

Having said that, perhaps we ought first of all to put our own House in order and have country-of-origin marking within the EU, which we do not seem to have at the moment. That might help considerably.

The Commissioner briefly mentioned one issue that is particularly important: counterfeiting and fraud. Origin marking would be of considerable help there. But I say again that while the matter may not come under this remit – and the Commissioner was quite right to say I was wrong in assuming that hormone beef was part of the trade negotiations – all this is connected with world trade and it is the kind of issue that will come up.

I do not want to see origin marking as a non-trade barrier. I want to see it as an opportunity for countries outside the European Union to be able to be proud of what they produce, providing it is produced – and here I totally agree with the Commissioner – to the same standards that we have within the European Union.

 
  
MPphoto
 
 

  Francisco Assis, em nome do Grupo PSE. – Senhor Presidente, Senhor Comissário, a proposta de regulamento sobre a indicação do país de origem em determinados produtos importados de países terceiros para a União Europeia reveste-se de inegável importância e constitui um notório avanço no sentido da aplicação dos princípios da equidade e da transparência nas transacções comerciais internacionais.

A indicação da marca de origem contém uma elevada concentração de informação que habilita os consumidores europeus a realizarem as suas escolhas, com um grau acrescido de consciencialização. Isto, desde logo, significa uma ampliação significativa dos seus direitos. Mas, para além disto, esta nova situação poderá e deverá ter consequências de outra ordem, já que permitirá uma comparação mais clara quanto à expectável qualidade dos produtos, bem como quanto às circunstâncias envolventes dos próprios processos produtivos. No acto de aquisição de um produto, dos vários que são abrangidos por esta proposta, os consumidores europeus, entre outras coisas, estarão em condições de comparar modelos normativos diversos no concernente ao tratamento de temas tão importantes como os temas ambientais, sociais e da segurança.

É de acreditar que daqui possam resultar consequências muito favoráveis para a produção europeia, com especial repercussão positiva no tecido das pequenas e médias empresas e nos sectores mais expostos à concorrência externa. Tais consequências não podem ser entendidas como o resultado da adopção de uma postura proteccionista mas, sim, como o produto de uma atitude mais exigente do ponto de vista da transparência e da equidade.

É aliás a opção firme por este caminho que poderá suscitar, na opinião pública europeia, a adesão a um processo de progressiva liberalização do comércio internacional, impedindo a sua sedução pelos cantos de sereia de um discurso proteccionista e anti-liberal, sempre pronto a ressurgir em todos os segmentos políticos.

Estamos, pois, perante uma proposta justa e oportuna, que deve ser rapidamente concretizada dado que se nos não afiguram suficientemente pertinentes os argumentos aduzidos por aqueles que visam contrariá-la. A Comissão deve levar a cabo as iniciativas conducentes à superação das resistências ainda existentes, de forma a que a União Europeia possa dar este passo tão importante para a promoção de um verdadeiro comércio livre, leal e justo.

 
  
MPphoto
 
 

  Gianluca Susta, a nome del gruppo ALDE. – Signor Presidente, signor Commissario, onorevoli colleghi, l'indicazione obbligatoria del marchio d'origine proposta dalla Commissione va condivisa perché ha un duplice scopo: informare maggiormente il cittadino consumatore e valorizzare il sistema industriale di quei paesi europei che stanno investendo grandi risorse in innovazione per riconvertire il proprio apparato produttivo verso l'eccellenza.

Dobbiamo perseguire il ripristino minimale della parità di regole con quelle aree commerciali, Cina Usa, Canada, Giappone, che hanno già introdotto il "Made in", sapendo che ciò non porta con sé alcun rischio di illegittimità. Occorrono un mercato più trasparente e più controlli, occorre ridurre l'incertezza giuridica e arginare la contraffazione e la concorrenza sleale. A tutto questo può, indirettamente o direttamente, servire il "Made in" obbligatorio all'importazione, senza costi aggiuntivi per i produttori, gli esportatori e i consumatori europei, favorendo così la creazione di un campo uniforme con i partner commerciali che hanno già implementato la norma, in coerenza con la scelta politica e culturale che ha inteso e intende creare, estendere e rafforzare un sempre più grande e libero mercato nel mondo.

Ciò permetterà anche di valorizzare l'industria manifatturiera di qualità, e sottolineo di qualità, in molti paesi europei, ritenuta erroneamente leggera, il che è anche una grande questione sociale che l'Europa non può dimenticare, affinché gli obiettivi di Lisbona siano perseguiti in concreto e non con affermazioni astratte.

E' questa, infine, l'occasione per porre alla Commissione alcune domande. Qual è la strategia della Commissione per rafforzare gli aspetti esterni della competitività europea, considerato il rapporto strettissimo che c'è tra industria e commercio, tra produzione e promozione? Quali sono i mezzi che la Commissione intende impiegare per arrivarci? Perché la Commissione si è limitata a recepire della proposta i prodotti di quei settori che l'hanno chiesto e non li ha estesi a tutti i prodotti industriali, come hanno invece fatto gli Stati Uniti d'America? Sono alcune domande che pare naturale porre in un mondo sempre più globalizzato, che deve crescere nella libertà, senza protezionismi, ma anche nel rispetto delle regole che presidiano l'interesse generale, innanzitutto dei cittadini e dei consumatori.

 
  
MPphoto
 
 

  Cristiana Muscardini, a nome del gruppo UEN. – Signor Presidente, signor Commissario, onorevoli colleghi, il dibattito di oggi ci permette di fare alla Commissione due considerazioni di segno opposto.

Da un lato, infatti, stigmatizziamo il fatto che la Commissione non abbia informato il Parlamento delle iniziative intraprese in materia di indicazione del paese di origine. Si tratta di una violazione dell'Accordo quadro interistituzionale, del 26 maggio 2005, e non credo possa essere addotta una giustificazione ricordando l'articolo 133 del Trattato.

D'altro canto, però, il contenuto della proposta, sulla quale il Parlamento riesce comunque oggi a dare il suo parere, mi consente di esprimere il plauso di tutto il mio gruppo per un'iniziativa attesa da tempo, e già in passato caldeggiata dal governo italiano di centrodestra. Un'iniziativa che, però, alcuni si ostinano ancora a non condividere, dimostrando miopia politica e disinteresse per i consumatori.

L'indicazione del paese d'origine per alcune categorie di prodotti di grande rilevanza, dalle calzature all'abbigliamento, è vista, a torto, da alcuni e in alcuni settori, come una misura con effetto equivalente alle barriere commerciali. Non è così, basta ricordare proprio quel famoso articolo 133 del Trattato che istituisce la Comunità europea, l'articolo nono del GATT e il recente parere del Servizio giuridico del Consiglio.

Oltretutto, importanti partner e concorrenti commerciali dell'Unione, quali gli Stati Uniti, la Cina, il Giappone e il Canada, si sono dotati di una legislazione in materia. Con l'adozione di un regolamento sui marchi d'origine, anche l'Europa si metterebbe, finalmente, su un piano di parità con i paesi sopra citati, evitando ingiustificate differenziazioni che si traducono in pesanti penalizzazioni, non solo per i produttori europei, ma soprattutto per tutti i consumatori, anche i consumatori non europei.

L'indicazione del paese di provenienza delle merci costituisce una garanzia per il consumatore che è finalmente messo in condizioni di associare alle sue scelte valutazioni di sicurezza e di qualità, oltre a quelle sulle condizioni sociali ed ambientali in vigore nel paese di provenienza delle merci. Bisogna procedere con trasparenza e chiarezza, criteri da tutti invocati ma poi troppo spesso disattesi.

Rivolgiamo alla Commissione l'invito affinché si adoperi perché tutti i paesi membri procedano con determinazione sulla strada della tutela del consumatore, che può essere garantita solo dalle norme in vigore nell'Unione, che difendono la qualità e la sicurezza, e dal marchio di provenienza che garantisce che nessuno, né dentro né fuori il territorio dell'Unione, possa bypassare questi criteri.

Chiediamo che la Commissione poi vigili sull'applicazione delle regole, sia per i marchi che per la composizione dei prodotti, e la ringraziamo della celerità perché, maggiore sarà la celerità, maggiore sarà la tutela dei nostri concittadini.

 
  
MPphoto
 
 

  Christofer Fjellner (PPE-DE). – Herr talman! Protektionister erkänner ogärna att deras förslag är protektionistiska, utan döljer ofta sina avsikter. Obligatorisk ursprungsmärkning är ett exempel. Nu tycker jag det är dags att avliva några av de myter som protektionisterna sprider om just detta förslag.

Den första myten är att konsumenterna kräver detta, men sanningen är att de flesta inte bryr sig. Förespråkarna stöder sig på kommissionens internetkonsultation i frågan, men de nämner inte att 96,7 procent av svaren kom från ett enda land – Italien, där industrin driver frågan.

Den andra myten är att märkning ger konsumenterna relevant information, men på den globala marknaden har produkter och komponenter oftast sitt ursprung i olika länder. Det kan vara direkt missvisande att ange ett ursprungsland.

Den tredje myten är att märkningen stärker den europeiska konkurrenskraften, men nya tekniska handelshinder för att skydda europeisk industri har ingenting med konkurrenskraft att göra. Den stärks bara av öppna marknader i ett gott företagsklimat.

Den fjärde myten är att obligatorisk märkning skulle ge mer konsumentskydd, som om säkerhet vore en fråga om geografi. Det kan på sin höjd vara relevant för jordbruksprodukter, som är undantagna från detta förslag.

Den sista myten det är att det är ett billigt förslag, men kommissionens egen konsekvensanalys konstaterar exempelvis att importerade kläder i genomsnitt blir 1–1,5 euro dyrare, och ett par skor 2 euro dyrare. Kostnaden blir i miljonklassen, om inte miljardklassen.

Ursprungsmärkning är enligt min mening illa dold protektionism som kommer att bli dyr – och allting bara för att tvinga på utländska konkurrenter nya icke-tariffära handelshinder. Varför skulle man annars ha det tydliga avståndstagandet från att införa ”made in EC”-märkning, någonting som man avfärdar med att det skulle skapa onödiga kostnader för europeiska producenter? Det är idag förbjudet att kräva ursprungsmärkning av andra medlemsstater, eftersom det är protektionism. Att nu kräva det av tredjeland utan att erkänna att det är just protektionism tycker jag är hyckleri.

 
  
MPphoto
 
 

  Jean-Pierre Audy (PPE-DE). – Monsieur le Président, Monsieur le Commissaire, chers collègues, mes premiers mots seront pour féliciter le Président Barón qui souligne sans cesse les maladresses du Conseil lorsqu'il n'associe pas suffisamment les députés aux décisions relatives au commerce international.

Nous mesurons le chemin à parcourir pour faire comprendre aux gouvernements la nécessité d'associer les citoyens, et donc leurs représentants légitimes que sont les parlementaires, aux grandes décisions relatives au commerce international. Je félicite également mon ami Strudy qui a eu la sagesse de concourir à ce compromis. Je voterai en faveur de la résolution commune, même si je regrette qu'elle se contente de prendre acte du projet de règlement relatif au marquage d'origine. Un soutien politique plus marqué sera nécessaire à l'avenir, face à un Conseil européen très divisé.

Le texte du projet de règlement présente, hélas, certaines imperfections rédactionnelles et mérite des précisions opérationnelles. Par exemple, à l'article 3, paragraphe 2, du projet de règlement, il est fait allusion à l'État membre "où les marchandises doivent faire l'objet d'un marquage". Il est clair qu'il faut parler de l'État membre de destination, car le marquage se fait dans le pays d'origine de fabrication et non dans l'État de consommation. Quant aux précisions opérationnelles, il faut, par exemple, absolument clarifier la notion de "dernière transformation substantielle" qui détermine l'origine des marchandises lorsque plusieurs pays interviennent dans la production industrielle, en application de l'article 24 du code des douanes communautaire. Enfin, il faut s'assurer de la cohérence avec la réglementation douanière, notamment dans le cadre des procédures de contrôle envisagées dans la réforme future du code des douanes communautaire dont la commission du commerce international aimerait bien être saisie, Monsieur le Président.

Mesdames, Messieurs, la traçabilité des produits et, plus généralement, les éléments incorporels sont des éléments de valorisation des produits, une nécessité pour le combat contre les fraudes et les contrefaçons et, enfin, un outil indispensable dans le combat économique et social qui nous attend. Ce combat économique et social, mais aussi environnemental, vous le savez, c'est celui du respect de nos valeurs. Si nous voulons faire respecter nos convictions, tant en matière de clauses sociales que de clauses environnementales dans les accords de commerce international, nous devons imposer la traçabilité des productions importées et notre marché intérieur est une arme importante dans ce combat.

 
  
MPphoto
 
 

  Peter Mandelson, Member of the Commission. Mr President, I am glad that almost every Member who has contributed to this debate has supported the original proposal made by the Commission. Very properly, some important questions have been raised about our ability to meet new customs codes, etc. These are important technical issues that we shall continue to address and to discuss with Members of this House.

However, overwhelmingly, there is support for the essence – the principle – of our proposal. If we can overcome our disagreement about the method or manner or channel of depositing this proposal with Parliament, we would benefit from concentrating subsequently on the substance of this proposal.

Very simply, it seeks to re-establish a level playing field with our trading partners, many of whom have already instituted forms of origin marking. It creates transparency about the origin of goods and establishes a single standard by which origin is determined. It permits informed consumer decisions. It reduces the incidence potentially of fraudulent or misleading origin marking and it contributes to improved competitiveness.

For the consumer to be king – or queen – the consumer needs full information, or as much information as possible. I do not think it is unreasonable that amongst the information that consumers receive is the place of origin of the production or supply of particular goods.

Let me just stress that it is not a ‘buy Europe’ campaign. Products will not be stamped ‘This is foreign – do not buy it’! That is not part of my or the Commission’s motivation. Indeed, the more people know about the origin of goods and come to associate that origin with particular features or the quality of those goods, it may encourage them to buy those goods from those sources and places of origin. Why not?

However, that is not the point. The point is not whether we want to encourage people to buy goods from particular places of origin or discourage them from doing so, but to give them the information to enable them to make an objective judgement about where they purchase goods.

I hope that Members of this House will see the ‘origin marking’ proposal as an alternative to protectionist instincts and measures and not as paving the way for them. I do not believe that we run the risk of putting up new non-tariff barriers to trade. I would certainly be very resistant to that.

People in Europe are entitled to express or to demonstrate whatever preferences they have. Those preferences will include the origin or source of production of those goods. This is no more than a simple way of enabling them to do so.

 
  
MPphoto
 
 

  Le Président. – J'ai reçu, conformément à l'article 108, paragraphe 5, du règlement, sept propositions de résolution(1) en conclusion du débat.

Je signale que la commission du commerce international a retiré sa proposition de résolution B6-0381/2006.

Le débat est clos.

Le vote aura lieu à la fin des débats de cet après-midi.

 
  

(1)Voir procès-verbal

Pēdējā atjaunošana - 2006. gada 18. jūlijsJuridisks paziņojums