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Procedimiento : 2006/2008(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0053/2007

Textos presentados :

A6-0053/2007

Debates :

PV 12/03/2007 - 20
CRE 12/03/2007 - 20
PV 14/11/2007 - 16
CRE 14/11/2007 - 16

Votaciones :

PV 13/03/2007 - 8.7
CRE 13/03/2007 - 8.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0064

Debates
Lunes 12 de marzo de 2007 - Estrasburgo Edición DO

20. Gestión colectiva transfronteriza de los derechos de autor y derechos afines en el ámbito de los servicios legales de música en línea (debate)
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  La Presidenta. De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A6-0053/2007) de Katalin Lévai, en nombre de la Comisión de Asuntos Jurídicos, sobre la Recomendación de la Comisión de 18 de octubre de 2005 relativa a la gestión colectiva transfronteriza de los derechos de autor y derechos afines en el ámbito de los servicios legales de música en línea (2005/737/EC) (2006/2008(INI)).

 
  
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  Katalin Lévai (PSE), ponente. – (EN) Señora Presidenta, quiero dar las gracias a los ponentes alternativos y a los demás colegas de la Comisión de Asuntos Jurídicos por el amplio apoyo que me han dado. El voto unánime de la Comisión de Asuntos Jurídicos ha sido un gran honor y un privilegio para mí.

Permítanme empezar subrayando la importancia del sector de los derechos de autor, que representa entre el 5 y el 7 % del PIB de la UE. Por lo tanto, es importante garantizar que los derechos de autor y los derechos afines en este ámbito digital que crece cada vez más se gestionen de forma adecuada en beneficio de todos los implicados.

Por este motivo, tengo que decir que no me complace en absoluto el enfoque de «Derecho indicativo» adoptado por la Comisión, dado que no ha implicado al Parlamento Europeo y a los Estados miembros en la regulación de este ámbito, que tiene una importancia económica creciente y, por lo tanto, es absolutamente relevante para el funcionamiento adecuado del mercado interior.

La Comisión ha sentado un precedente en un ámbito muy importante y delicado: al no consultar al Parlamento o al Consejo, se ha saltado el proceso democrático. Creo que todos estamos de acuerdo en que no se puede pasar por alto el triángulo legislativo.

Estoy totalmente convencida de que hay que preservar la diversidad cultural europea. Creo que este tema debería situarse en la primera línea del debate. Conviene evitar todos los posibles efectos negativos en la diversidad cultural en Europa.

La Comisión de Cultura y Educación ha realizado un trabajo excelente al subrayar las implicaciones no deseadas –incluso se podría decir los efectos negativos– de la recomendación de la Comisión para la diversidad cultural. Como habrán observado, en mi informe que tienen ante ustedes quedan reflejadas las principales preocupaciones y peticiones de la Comisión de Cultura, así como las propuestas de compromiso de todas las partes.

Resumiendo mi informe, quiero decir que mi propuesta preserva el sistema recíproco de sociedades de gestión colectiva en Europa, pero asegura que todas respeten el principio de gobernanza. Fomentamos y apoyamos la introducción de la competencia entre las sociedades de gestión colectiva de forma controlada y no el planteamiento tipo «big bang». Nos gustaría garantizar que los titulares de derechos puedan seguir afiliándose a la sociedad de gestión colectiva que prefieran. Promocionaremos la disponibilidad del repertorio mundial para todas las sociedades de gestión colectiva, grandes y pequeñas. Defenderemos la solidaridad y un trato equitativo entre autores y editores afiliados a las sociedades de gestión colectiva. Aseguraremos que unos pocos titulares de derechos no puedan colocar el repertorio que controlan exclusivamente en manos de unas pocas grandes sociedades de gestión, creando así una situación de oligopolio en Europa. Queremos garantizar que los usuarios de música de los servicios en línea y móviles puedan acceder a una ventanilla única cuando busquen una licencia para toda Europa, pero que no puedan presionar a la baja la remuneración de los autores. Queremos asegurarnos de que las sociedades de gestión colectiva puedan seguir teniendo un papel indispensable en la promoción de repertorios nuevos y minoritarios a escala local.

Por último, quiero resaltar una vez más que al reclamar una directiva que refleje esos objetivos, demostraremos nuestro apoyo general a la fuerte diversidad cultural de Europa.

En el proceso de mejora del informe he intentado cooperar lo más estrechamente posible con todas las partes interesadas –sobre todo, los excelentes ponentes alternativos–, con vistas a encontrar la solución más adecuada y equilibrada para este ámbito tan importante cultural y económicamente. Agradezco mucho los preciosos consejos y sugerencias que he recibido.

Mi objetivo ha sido encontrar un buen equilibrio de intereses, un equilibrio entre la necesaria introducción de la competencia y la diversidad cultural, un equilibrio entre titulares de derechos y usuarios de música, un equilibrio entre sociedades de gestión colectiva grandes y pequeñas, un equilibrio entre los grandes titulares de derechos y los autores y compositores minoritarios. He intentado proponer una solución europea en un ámbito muy difícil y delicado, y espero que haya sido en beneficio de la Unión Europea y que todos nos beneficiemos de ello.

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. VIDAL-QUADRAS
Vicepresidente.

 
  
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  Vladimír Špidla , miembro de la Comisión. (CS) Señor Presidente, Señorías, si me lo permiten, quiero dar las gracias a la señora Lévai por su informe sobre la recomendación de la Comisión de 18 de octubre de 2005 relativa a la gestión colectiva transfronteriza de los derechos de autor y derechos afines en el ámbito de los servicios legales de música en línea. Quiero señalar que el catalizador de la recomendación de la Comisión fueron, en un principio, los temores de los autores; autores, compositores y editores musicales advirtieron a la Comisión de que no cobraban los derechos por el uso de sus obras en línea.

Pero, nuestro análisis pone de manifiesto que es muy complicado que cada país gestione el uso de las obras con derechos de autor en línea, sobre todo en un entorno digital. Como resultado de las complejas relaciones entre las sociedades de gestión colectiva (SGC) que controlan estos derechos en cada país, parece que los derechos de autor no llegan a los autores y demás titulares de derechos. El objetivo de la recomendación de la Comisión es, pues, asegurar que autores, compositores y editores musicales reciban la parte que les corresponde de sus derechos en línea.

Asimismo, considero que es posible mejorar el sistema de emisión de licencias de tal forma que facilite el desarrollo de nuevos servicios en línea, y a la vez proteger y apoyar realmente los intereses de los titulares de derechos. Hablando claro, la recomendación no propone un modelo concreto de expedición de licencias, sino que propone como principio que, en lo que respecta a la gestión de sus derechos en línea, los titulares de derechos deben poder elegir la forma más ventajosa y eficiente de gestionar o conceder licencias. Por lo tanto, el objetivo es asegurar que los titulares de derechos cobren derechos por el uso en línea de sus obras musicales. A su vez, esto nos permitirá asegurar una protección total del valor de las obras de los titulares. No se trata en modo alguno de una competición a la baja. Este objetivo satisface los intereses de los titulares de derechos y se refleja en las disposiciones de la recomendación en materia de administración de la transparencia, resolución de conflictos, responsabilidades de los gestores de derechos y la representación equilibrada de todas las categorías de titulares de derechos en las juntas de las sociedades de gestión colectiva (SGC).

La Comisión agradece el apoyo mayoritario del Parlamento a este informe. Aunque todavía estamos examinando el impacto de la recomendación y recabando opiniones de las partes interesadas, ya se han puesto en práctica varias iniciativas encaminadas a mejorar la gestión. En 2006, por ejemplo, el sindicato mundial de editores de música y la organización que acoge a todas las asociaciones europeas para los derechos colectivos de autores adoptaron una declaración conjunta en la que se establecía un conjunto de normas para la gestión de los derechos de autor en línea.

Varios titulares de derechos, incluidas las SGC pequeñas y los editores, han expresado entusiasmo por las oportunidades comerciales que abre la recomendación sobre los servicios musicales en línea. En la emisión de licencias de servicios en línea, la Comisión ve una oportunidad para que toda la UE reconozca el valor de la música y apoye las diferentes culturas y sus obras musicales en toda la UE. La creación de nuevos mercados para géneros musicales específicos y el descubrimiento de un verdadero público en Internet ayudarán sin duda a respaldar la diversidad cultural.

El informe pide que la Comisión proponga una directiva sobre este tema. La Comisión quiere señalar que el mercado en línea está evolucionando y que debemos proceder con gran cautela para evitar limitar su potencial con un enfoque excesivamente rígido. Además, como he dicho antes, acabamos de empezar a examinar cuál será la situación después de haber adoptado la recomendación. Puedo asegurar a todos los presentes que nuestro objetivo es garantizar que los titulares de derechos reciban los derechos de sus obras y que los usuarios de derechos puedan obtener las licencias necesarias de la forma más simple y más directa. Creo que es vital apoyar y preservar la diversidad cultural de Europa. Por supuesto, la Comisión mantendrá informado al Parlamento.

 
  
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  Manolis Mavrommatis (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación. – (EL) Señor Presidente, en primer lugar quiero felicitar y dar las gracias a la ponente, la señora Lévai, por su excelente cooperación y el resultado de su importante trabajo en el informe sobre la gestión colectiva de los derechos de autor.

Es un hecho probado que la composición de la comisión constituye un paso importante para avanzar hacia la futura convergencia de las diversas prácticas existentes en los 27 Estados miembros. Considero que la estrecha colaboración entre gestores de derechos debe mantenerse en beneficio de todas las partes. En esta era digital en la que vivimos, la protección eficaz de los derechos de autor y derechos afines es excepcionalmente importante para limitar la piratería y asegurar que los titulares reciban sus derechos.

En su opinión, la Comisión de Cultura y Educación plantea la protección y la gestión colectiva de derechos tanto por parte de los autores musicales como de los letristas, compositores e intérpretes.

Se considera que el régimen actual, en lo que se refiere a los servicios en línea, no es suficientemente eficaz ni para los usuarios ni para los titulares de derechos. Las emisoras de radio y televisión a menudo dejan de pagar los derechos que adeudan por el repertorio que utilizan en sus diversas emisiones.

Todos los titulares, ya sean autores o compositores, editores, productores o intérpretes, deben recibir igual trato. Sin embargo, el mayor problema del sector musical actual sigue siendo la piratería. En mi opinión, el sistema actual de gestión colectiva recíproca de derechos de autor debe mantenerse, de modo que se pueda establecer una competencia sobre la base de los servicios que se pueden ofrecer y de la comisión que cobran los gestores colectivos de derechos.

Finalmente, como sabemos, la música no es una mercancía. Por este motivo tenemos la obligación de proteger y consolidar la creatividad en Europa.

 
  
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  Hans-Peter Mayer, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señor Presidente, hablo ahora en calidad de ponente alternativo para el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos en la Comisión de Asuntos Jurídicos. La recomendación de la Comisión para la gestión colectiva transfronteriza de derechos de autor y derechos afines plantea múltiples problemas, porque no asegura ni los derechos de los artistas ni la diversidad de la música que se ofrece en Europa, y hay deficiencias en la evaluación de su impacto potencial. La solución jurídica elegida es inaceptable; recomendar tres opciones a la vez no sirve para resolver el problema que la señora Lévai ha descrito con tanta claridad en su informe y que el compromiso que hoy se presenta pretende abordar. Esto significa, en concreto, un «no» a las restricciones territoriales del uso, y un «sí» a una competencia justa y controlada en la gestión colectiva de derechos, «sí» a la modernización del mercado de la música en línea, pero no a expensas de la diversidad cultural y la protección de los artistas, y «sí» también a las compañías de gestión de derechos transparentes.

Lo que es objeto de crítica sobre todo es que la Comisión intente burlar, mediante una recomendación, las competencias de esta Cámara y por eso le pedimos que presente, a través del procedimiento de codecisión, una propuesta de un instrumento jurídico adecuado, basado, por supuesto, en una amplia consulta a todas las partes interesadas.

Pensando en la próxima sentencia del caso CISAC, quiero instar a la Comisión a no recurra al «Derecho indicativo» o acuerdos como un medio para anular los derechos de codecisión del Parlamento, y pido a los diputados al Parlamento Europeo que den su conformidad al informe de la señora Lévai.

 
  
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  Manuel Medina Ortega, en nombre del Grupo del PSE. (ES) Señor Presidente, tanto el informe de la ponente de la comisión competente para el fondo, la Comisión de Asuntos Jurídicos, a saber, la señora Lévai, como la opinión de la Comisión de Cultura, del señor Mavrommatis, y las diferentes intervenciones que hemos escuchado hasta ahora marcan una línea bastante uniforme de los parlamentarios europeos con respecto a la recomendación de la Comisión.

Hay, en primer lugar, una objeción de forma: la utilización de una recomendación, de un instrumento llamado de «Derecho blando» en el ámbito de la Unión Europea, es siempre muy peligrosa, teniendo en cuenta que la Unión Europea dispone de instrumentos legislativos propios, como es, por ejemplo, la directiva marco que propone la señora Lévai.

Y, en segundo lugar, hay una objeción de fondo. Porque en este momento, la recomendación de la Comisión puede estar ya produciendo unos efectos no deseables sobre la configuración del mercado de la propiedad intelectual sometido a ciertos oligopolios, es decir, los llamados «mayores», organizaciones principales que controlan la radiodifusión.

La recomendación de la Comisión puede inducir a estos «mayores» a retirar sus repertorios del sistema actualmente existente de organismos de gestión colectiva concertados entre sí, que permite una garantía de los derechos, y, si eso se produjera, el resultado sería que los «menores», es decir, las pequeñas organizaciones de protección de la propiedad intelectual, no podrían proteger los derechos intelectuales.

Y en materia de cultura, en materia musical, lo más importante no es el mercado, lo más importante es la producción musical. La cultura de cada uno de los pueblos que integran los pueblos de Europa.

No se trata de crear un gran mercado, porque en ese gran mercado se acaba aplicando la llamada ley de Gresham, en virtud de la cual la moneda mala desplaza a la buena. Es decir, que estamos a punto de llegar a una situación en la que un mercado completamente unificado, con unas cuantas organizaciones «mayores» o muy importantes, acaben monopolizando el mercado, imponiendo sus condiciones a los autores y evitando, en definitiva, que se produzca la creación intelectual en la Unión Europea.

Por tanto, apoyamos el informe de la señora Lévai y la opinión del señor Mavrommatis, y no creemos que en estos momentos sea conveniente aprobar ninguna enmienda de esos informes.

 
  
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  Toine Manders, en nombre del Grupo ALDE. (NL) Señor Presidente, hablo en mi calidad de ponente alternativo de la Comisión de Asuntos Jurídicos en nombre del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa. Aunque apoyamos el informe Lévai en su esencia tal como se aprobó, queremos añadir algo, porque el objetivo de la recomendación es romper los monopolios de las sociedades de gestión y conseguir que sean más transparentes, gracias a las medidas de control que se propone poner en práctica.

Las enmiendas de compromiso son imperfectas en ciertos puntos, les falta claridad o coherencia e incluso limitan el ámbito de aplicación. Nuestras enmiendas, que se someterán a votación mañana, complementan el informe aprobado y pretenden que sea más fácil romper los monopolios, dotar de mayor transparencia al mercado y a la vez asegurar que los autores y titulares puedan probar sus derechos y cobrar su compensación.

En la enmienda 5, pedimos a los Estados miembros que saquen las licencias a concurso público cada dos años, solo para seguir ejerciendo presión sobre las sociedades de gestión monopolísticas. Sus monopolios no son un problema per se, pero en la actualidad no hay ningún tipo de control. Un estudio realizado por la autoridad neerlandesa para la competencia ha demostrado que cada país utiliza unos principios rectores distintos. Dado que se trata de monopolios, resulta imposible inspeccionarlas y, en consecuencia, no se puede comprobar si la compensación exigida es desorbitada o si los costes de gestión son exorbitantes. Pero debería ser posible. Espero que eso se acabe gracias a las enmiendas que hemos presentado.

Además, con nuestras enmiendas pretendemos ampliar el campo de aplicación, ya que cuando hablamos, por ejemplo, de transmisión vía Internet, i-pods, etcétera, la emisión entra dentro del ámbito de la emisión de copias, que ahora está sujeta a restricciones. Nos gustaría volver a introducir este aspecto para acercarnos lo más posible a la propuesta original de la Comisión. Tal como están las cosas, se ha escuchado mucho a las sociedades de gestión y demasiado poco a los titulares de derechos y a los autores.

 
  
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  Marek Aleksander Czarnecki, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, hoy el debate versa sobre un tema difícil y controvertido.

En lo que se refiere al problema común de la gestión transfronteriza de los derechos de autor y derechos afines que regulan los servicios legítimos en el ámbito de la música en línea, observo la ausencia de una participación formal del Parlamento. Esto me parece muy inapropiado, sobre todo porque el tema ya se había planteado en la Resolución del 15 de enero de 2004. También observo que han faltado consultas en relación con el futuro trabajo de reglamentación en este ámbito. Resulta difícil reglamentar la situación jurídica de un sector concreto sin familiarizarse antes con la posición de los afectados.

La recomendación de la Comisión solo pretende regular la venta en línea de grabaciones musicales. Pero debido a su redacción ambigua, se podría aplicar también a otros servicios en línea como los servicios de emisión. La citada falta de precisión podría provocar incertidumbre en cuanto a la aplicabilidad de diversos sistemas de evaluación. Todo ello podría comportar una falta de seguridad jurídica y efectos perjudiciales, sobre todo para los servicios de emisión en línea.

También existe el riesgo de que los titulares de derechos que cumplan la recomendación mencionada en relación con sus derechos en línea interactivos impidan a las sociedades colectivas locales de gestión de derechos el acceso a otros derechos como los relacionados con la emisión, evitando así que los usuarios adquieran derechos de usuario para un repertorio más amplio y más diversificado de la misma sociedad de gestión colectiva de derechos de autor.

Los titulares de derechos deberían tener la posibilidad de beneficiarse de la protección de los derechos de autor y derechos afines siempre que estos derechos se hayan establecido para todo el período de su validez, independientemente de las fronteras nacionales o de la forma en que se utilicen. Por lo tanto, debería establecerse un sistema de licencias multiterritorial. Así se garantizaría una mayor protección jurídica para los usuarios comerciales en relación con su actividad y se apoyaría al desarrollo de los servicios en línea legítimos, aumentando a la vez el flujo de ingresos para los titulares de derechos de autor.

La libertad de prestar servicios de gestión colectiva transfronteriza significa que los titulares de derechos pueden elegir libremente en toda la Comunidad el organismo de gestión colectiva, lo que es esencial para la prestación de unos servicios musicales en línea legítimos. Este derecho incluye la posibilidad de confiar los derechos a otra sociedad de gestión colectiva de derechos o transferir todos o algunos de los derechos en línea, independientemente del país de la Unión Europea de que se trate.

Creo que una mayor competencia, pero más controlada, en este ámbito de la gestión colectiva de derechos de autor y derechos afines en el sector de la música en Internet sería beneficiosa para todos. De conformidad con la posición de la Comisión de Cultura y Educación, podría servir también para fomentar la diversidad cultural, pero solo con la condición de que se garantice la transparencia y unos principios justos.

 
  
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  Eva Lichtenberger, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, Señorías, lo que hoy se debate no es solo de un elevado concepto de la competencia o de la libertad de elección de los artistas, o la incompetencia del sistema de sociedades gestoras de derechos; el tema de debate es sin lugar a dudas la diversidad, la reducción del mercado a la producción masiva o la conservación de la calidad de la diversidad europea.

Sí, hay deficiencias y hay que resolverlas, pero no creo que sea posible en absoluto conseguirlo tal como intenta hacerlo la Comisión. Este informe ha provocado una gran dosis de actividad por parte de los grupos de presión. Hemos recibido montañas de cartas; estoy segura de que también ustedes han recibido algunas, quizás de «Writers and composers for choice», pero, si leen esa carta y miran las firmas, no pueden estar seguros de que todos los artistas sepan realmente lo que se supone que han firmado. Sé de personas cuyos nombres aparecen en esa lista, pero que no tienen ni la más mínima idea de que sus nombres han sido utilizados por una organización en una carta de este tipo. Esto no dice mucho a favor de los esfuerzos de varias empresas de gestión de derechos que quieren crear un monopolio.

 
  
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  Daniel Strož, en nombre del Grupo GUE/NGL.(CS) Señor Presidente, Señorías, el enfoque de la Comisión, cuyo resultado es la recomendación sobre la gestión colectiva transfronteriza de los derechos de autor y de derechos afines en el ámbito de los servicios legales de música en línea es, lamentablemente, otra prueba más de la burla inaceptable y por lo demás totalmente innecesaria del proceso democrático de toma de decisiones en relación con el papel del Parlamento Europeo. Quiero subrayar una serie de puntos del informe que tenemos ante nosotros, que en términos generales acojo con satisfacción y por el que felicito a la ponente y a todos los que han trabajado con ella. En especial, quiero subrayar la necesidad de un trato equitativo para todos los titulares de derechos y la protección del sistema de acuerdos y de libre elección de licencias, así como de la mejora de la protección de los titulares de derechos.

En cuanto a la cuestión de la competencia futura, conviene prestar atención al posible abuso de los monopolios en la gestión colectiva de derechos de autor. Cuanto más hablamos de competencia económica en todo el espectro de derechos de propiedad intelectual, más importante es que dicha competencia esté regulada y controlada y sea leal. Subrayo este aspecto porque las disposiciones encaminadas a proteger la competencia económica en el ámbito de los derechos de propiedad intelectual se han aplicado de manera extensiva y en varios casos prevalece la competencia sobre el ejercicio de estos derechos.

 
  
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  Jens-Peter Bonde, en nombre del Grupo IND/DEM.(DA) Señor Presidente, quisiera dar las gracias a la señora Lévai por su colaboración constructiva en torno al informe y al observador de la UE por su útil conferencia sobre derechos creativos. También quiero dar las gracias a Pia Raug, quien, lejos de rendirse, nos ha convencido a la mayoría.

Hace un año, las artes estaban llevando las de perder en el mercado. Las multinacionales utilizaban a personas de la Comisión para implementar el denominado instrumento de Derecho indicativo, que nunca habrían conseguido a través de los representantes elegidos. Mañana contaremos con una gran mayoría a favor de las artes en toda su diversidad, y entonces la Comisión retirará sus amenazas de procedimientos legales en contra de los gestores de derechos de autor y archivará su Comunicación sobre el mercado de la música. También hay que escuchar a los escritores, a los compositores y a los usuarios. Hace falta un nuevo comienzo con una propuesta de directiva en cuya negociación también participa el Parlamento Europeo.

La gran mayoría de diputados al Parlamento Europeo quieren garantizar una amplia oferta de música. Nunca permitiremos que dicha oferta venga determinada por un puñado de multinacionales. También queremos garantizar que los artistas menos visibles puedan encontrar su público. Como consumidores, no nos contentaremos con la música popular de tan solo los países más grandes. Ni dejaremos que los amigos de las multinacionales en la Comisión expropien KODA y otras compañías de derechos de autor que cada día se esfuerzan por garantizar la accesibilidad y la igualdad de trato para la música dirigida tanto a audiencias amplias como a audiencias más limitadas.

Ahora todos los usuarios pueden ver atendidas sus necesidades mediante un único contrato con una única agencia, que luego arregla las cuentas con las demás. Básicamente, el sistema es bueno, pero requiere una mayor transparencia administrativa en ciertos aspectos. Como usuarios de la música, estamos dispuestos a pagar un precio justo a los escritores y compositores, pero queremos pagar lo menos posible a los burócratas y a las grandes multinacionales. El informe Lévai es equilibrado y hace honor al Parlamento.

 
  
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  Vasco Graça Moura (PPE-DE).(PT) Voy a comenzar diciendo que soy socio de la Sociedade Portuguesa de Autores (Sociedad Portuguesa de Autores), el gestor colectivo de derechos (GCD) de mi país en este ámbito.

El informe de la señora Lévai y del señor Mavrommatis merece ser aprobado. La libertad de los autores y compositores que van a ser representados por el GCD de su elección es un principio tan fundamental como la prohibición de que los principales editores formalicen acuerdos exclusivos con los GCD.

El mandato otorgado por un editor importante a un determinado GCD también debe poder concederse a cualquier otro GCD. Además, el mandato solo debe ser susceptible de incluir la centralización de la concesión de licencias para compañías multinacionales, manteniendo las licencias para compañías nacionales bajo la responsabilidad de GCD locales.

La disponibilidad del repertorio mundial debe mantenerse para todas las sociedades de gestión colectiva a través de licencias extendidas a usuarios. Por este motivo, como dice el informe, es esencial prohibir cualquier forma de mandato exclusivo entre los principales titulares de derechos y los gestores colectivos para el cobro directo de derechos en todos los Estados miembros, puesto que esto comportaría la rápida extinción de las sociedades nacionales.

La red de sociedades nacionales debe mantenerse de modo que todas ellas tengan acceso al repertorio mundial y hay que hacer todo lo posible por salvaguardar la diversidad cultural, en vista de la indispensable contribución realizada por estas sociedades nacionales a través de lo que hacen en sus respectivos países.

Dicho eso, es cuando menos extraño que se haya considerado que una recomendación de la Comisión sea el modo correcto de abordar la cuestión de los GCD, sobre todo porque, según el Comisario, la Comisión todavía no está al tanto del actual estado de cosas.

Esperamos que la Comisión acepte la petición, en uno de los considerandos del informe, de que elabore una propuesta de directiva. Después de todo, está claro que, visto lo que está en juego, esta propuesta debe ponerse en práctica lo antes posible.

 
  
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  Diana Wallis (ALDE).(EN) Señor Presidente, señor Comisario, quiero dar las gracias a la señora Lévai por su informe y el esfuerzo que le ha dedicado, pero es una pena que el Parlamento tuviera que agarrarse a este informe, ya que de lo contrario nos habrían pasado por alto. Quiero añadir mi voz al coro de los que ya se han quejado del proceso, de la elección del método. La Comisión tiene derecho a elegir una recomendación, pero es una opción política y tiene dos efectos.

En primer lugar, en un tema como este un instrumento de Derecho indicativo por desgracia puede generar inseguridad y falta de claridad jurídica, pero sobre todo evita a esta Cámara. Evita la democracia. No podemos aceptarlo y creo que esta es nuestra mayor queja, no tanto respecto al contenido, sino por la forma en que se ha llevado a cabo, en un intento de evitar al poder legislativo. Me parece tanto más sorprendente, habiendo participado en la última legislatura de este Parlamento, cuanto que una colega nuestra, Mercedes Echerer, dedicó meses, incluso años, a la elaboración de un informe de propia iniciativa sobre este tema. Todo el mudo conocía el interés del Parlamento y su compromiso al respecto, por lo que recuperar el tema y tener que enfrentarnos a una simple recomendación, con todas sus dificultades, fallos e incoherencias, simplemente no basta. Me disculpo por no haber hablado del contenido, pero es el proceso lo que más me preocupa.

 
  
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  Jacques Toubon (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, quisiera dar las gracias a la señora Lévai y al señor Mavrommatis por sus excelentes propuestas.

Este informe es muy oportuno porque actualmente se pone en entredicho en la Unión Europea la propiedad intelectual y artística. Aduciendo el motivo sin duda legítimo de la revolución tecnológica, que modifica profundamente el modo en que accedemos a la creación artística y a los bienes culturales, la Comisión propone desde hace algunos meses reducir la remuneración de los autores, los compositores, los intérpretes y todos los titulares de derechos en general. Apoya sin reservas la posición común de los fabricantes y los consumidores, que consideran que la difusión en línea puede ser gratuita.

Condeno este callejón sin salida, esa ilusión de los servicios en línea gratuitos. Si los creadores y los intérpretes dejan de recibir una remuneración por los derechos de autor y los derechos asociados, llegará un día en que no habrá creación alguna, no habrá nueva música ni nuevas películas. ¿Qué colgarán entonces en la red?

Hemos podido detener el proyecto de recomendación de la Comisión, que atacaba el sistema de compensación por copia privada, pero sigue sobre la mesa.

En cada uno de nuestros países hemos transpuesto la Directiva de 2001 y puesto a salvo el estatuto de los titulares de derechos. La Comisaria de Competencia ha decidido poner fin a la territorialidad de las sociedades nacionales de gestión colectiva de derechos. La Recomendación relativa a la gestión colectiva transfronteriza de los derechos para la música en línea obedece a la misma peligrosa noción. Ha tenido ya efectos nefastos, puesto que las empresas alemanas e inglesas han creado una sola sociedad conjunta a la que una casa discográfica muy importante ha confiado la exclusividad de su catálogo internacional.

La señora Lévai tiene razón, pues, al rebatir la decisión de la Comisión, que además se apoya en un proceso de consulta insuficiente. No obstante, su propuesta, que salvaguarda los repertorios locales, nos parece un poco demasiado favorable a los difusores y, por tanto, entraña riesgos de dumping en detrimento de los titulares de derechos. Sin embargo, espero que este informe sea aprobado tal como está ahora para que la Comisión sepa que el Parlamento Europeo se niega a que en ámbitos muy sensibles la ley europea escape de las manos del legislador y quiere que se tengan en cuenta todos los puntos de vista sin prejuicios. La diversidad cultural también quiere decir esto.

 
  
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  Klaus-Heiner Lehne (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, también yo –al igual que la señora Wallis– recuerdo el último mandato de este Parlamento, porque esta Cámara siempre ha tenido problemas con las sociedades que gestionan los derechos; quiero remitir a la Cámara al informe Echerer, en el que pedíamos a la Comisión un instrumento legislativo concreto sobre la transparencia de dichas sociedades y la regulación de las mismas; al informe Zimmerling, que incluía esta cuestión, y las deliberaciones en torno a la directiva sobre derechos de autor y otros derechos afines en la sociedad de la información.

Aunque solo sea por estos motivos, es lógico y acertado que la Comisión se plantee cómo manejar este problema, porque a la larga no se puede tolerar que haya 27 monopolios en este terreno y no exista mercado interior, pero tampoco queremos que estos 27 monopolios se vean sustituidos por unos pocos oligopolios, y todo eso quedó muy claro en las deliberaciones que tuvimos en comisión.

No obstante, quiero aprovechar esta oportunidad para dejar claro que las sociedades de gestión de derechos no existen porque sí; son, en cierto modo, un mal necesario, que existe donde hace falta, como mediadoras entre los que crean el producto y los que lo usan. Cuando eso no hace falta –y una situación así es efectivamente concebible–, no se precisa ninguna sociedad de gestión de derechos.

No obstante, lo que he deducido de numerosos debates y audiencias –y sobre todo del trabajo de pasillo de estas sociedades– es que este negocio es mucho más complicado de lo que habíamos pensado en un principio. Durante el proceso, muchos de los interesados cambiaron de opinión; las grandes sociedades de gestión decidieron de repente que estaban todas a favor de la liberalización, porque llegaron a la conclusión que el mercado les ofrecería la oportunidad de formar un oligopolio, mientras que muchos usuarios cambiaron súbitamente de opinión y decidieron oponerse a toda liberalización, pues veían en ella más inconvenientes que beneficios para ellos mismos.

Sencillamente, lo que hace falta en este asunto es una redacción muy cuidadosa de cualquier propuesta legislativa; salta a la vista que tenemos que hacer algo al respecto, y que las cosas no pueden seguir así, pero esperamos que la Comisión presente realmente dicha propuesta y que seamos capaces de entender la cuestión con todos los medios que ponga a nuestra disposición el debate parlamentario. Ese es el mensaje decisivo que transmite este informe y también lo que esperamos de la Comisión.

Quiero dar las gracias a la ponente y a los ponentes alternativos.

 
  
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  El Presidente. Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar mañana a las 12.00 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Bruno Gollnisch (ITS), por escrito. – (FR) Con vistas a favorecer el auge de los servicios de música en línea en Europa, estamos de acuerdo con la Comisión en que el desarrollo de dichos servicios pasa por una modificación de los sistemas de gestión colectiva y de concesión de licencias de derechos de autor a escala comunitaria. En efecto, estas mejoras se han hecho necesarias a raíz de la aparición de nuevos servicios, como la radio en línea, el streaming y los servicios de descarga, por los que hay que pagar una tasa. La falta de una licencia de derechos de autor en la UE ha sido uno de los obstáculos al desarrollo del pleno potencial de los nuevos servicios de música basados en Internet.

No obstante, las instituciones europeas deben legislar con cautela sobre los sistemas de gestión colectiva, que son sumamente complejos. En particular, deberían vigilar muy de cerca los excesos de un sistema en el que la libertad de los titulares de derechos para elegir libremente una sociedad de gestión en la UE puede comportar una concentración de los derechos y atentar contra la diversidad cultural.

A este respecto, apoyamos la mayoría de las observaciones de la ponente, junto con la idea de que un gestor de derechos debe estar facultado para dispensar a los usuarios comerciales una licencia paneuropea y multirrepertorio para servicios en línea de repertorios musicales en toda la UE.

 
  
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  Andrzej Jan Szejna (PSE) , por escrito.(PL) Señor Presidente, quiero comenzar dando las gracias a la ponente, la señora Lévai, y felicitándole por su trabajo en torno a la resolución del Parlamento Europeo que hoy tenemos sobre la mesa. Los avances técnicos y el desarrollo de nuestra civilización han hecho que aparezca una nueva generación de usuarios comerciales de derechos de autor transfronterizos. Son los proveedores de servicios musicales en Internet. Esto demuestra la evolución y el desarrollo del mercado de derechos de autor y otros derechos afines, lo cual confirma una vez más la necesidad de las tomadas iniciativas en este terreno.

El desarrollo adecuado del mercado musical europeo exige la realización de un estudio sobre el impacto de las licencias multiterritoriales y multirrepertorio de servicios musicales en línea y de los efectos relacionados con la situación socioeconómica de los titulares de derechos. También es importante garantizar que el mercado europeo de servicios musicales en línea pueda desarrollarse libremente sin perjuicio de la diversidad cultural europea.

La resolución del Parlamento Europeo que tenemos ante nosotros hoy merece nuestro apoyo. No obstante, es vital que la Comisión realice un estudio en profundidad de este problema. Los resultados de dicho estudio deben presentarse al Parlamento Europeo.

Además, quiero señalar que al celebrar este debate, también deberíamos tener en cuenta cómo responder a futuras necesidades que se deriven de la naturaleza de la gestión colectiva transfronteriza de los derechos de autor y derechos afines.

 
Última actualización: 4 de junio de 2007Aviso jurídico