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O-0013/2007 (B6-0015/2007)

Debates :

PV 13/03/2007 - 19
CRE 13/03/2007 - 19

Votaciones :

Textos aprobados :


Debates
Martes 13 de marzo de 2007 - Estrasburgo Edición DO

19. Caza ilegal de aves en Malta (debate)
PV
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  La Presidenta. – De conformidad con el orden del día, se procede a la pregunta oral (Ο-0013/2007) de Marcin Libicki, en nombre de la Comisión de Peticiones a la Comisión sobre la caza ilegal de aves en Malta (Β6-0015/2007).

 
  
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  Marcin Libicki (UEN), autor. (PL) Señora Presidenta, soy presidente de la Comisión de Peticiones. Desde hace algún tiempo, esta comisión se ha ocupado de la cuestión de la caza ilegal de aves en Malta. Hemos recibido una petición de varias asociaciones para la protección de las aves que suman en total varios cientos de miles de afiliados.

Esta actividad cinegética es reprobable por tres razones. Primero, porque tiene lugar en primavera. Segundo, porque se utilizan trampas. Tercero, porque se hace desde lanchas en el mar.

La caza cuenta con numerosos detractores y la Comisión de Peticiones ha recibido hace poco dos gruesos volúmenes en los que se describen con detalle las últimas infracciones de los principios que se suponen que deben regir la caza. Como pueden ver, aparece una fotografía de un águila pescadora en la portada. El águila pescadora es una especie en peligro de extinción en Europa, pese a lo cual se la está cazando y matando en Malta.

Hay que tener en cuenta que las expediciones de caza descritas se centran solo en aves migratorias de interés. Esto es así porque ningún ave pasa mucho tiempo en Malta. Todas ellas son aves que recorren enormes distancias, a menudo desde el sur de África hasta el norte de Europa y de regreso. Aterrizan en Malta simplemente para descansar durante un corto espacio de tiempo, pero mueren en manos de los cazadores.

Señorías, sabemos que la mayoría de los habitantes de Malta se oponen a esta caza. La Comisión de Peticiones realizó una misión especial de información a Malta el año pasado para elaborar un informe sobre la situación. Nos formamos la impresión de que solo un pequeño porcentaje de la población está implicado en la caza. Pero esas personas pertenecen a muchos partidos políticos diferentes y, por tanto, disfrutan del apoyo de algunos políticos en todo el espectro político. Eso significa que aunque la fraternidad cinegética constituye solo una pequeña minoría, disfruta de una posición fuerte porque sabe que todos los partidos políticos protegerán sus intereses. En otras palabras, todos los partidos están dispuestos a respaldar a esos cazadores que están decididos a matar aves.

Hace poco hemos sabido que el Gobierno quiere ahora conceder licencias de caza para primavera una vez más. En primavera es cuando la caza resulta más perjudicial para la población de aves de Malta, y en realidad para la población de aves de toda Europa, porque las aves que se ven afectadas son migratorias, como he dicho antes. Las repercusiones se dejan sentir en poblaciones de aves de todo el continente. Malta es, en realidad, la menos afectada, ya que no tiene aves que residan permanentemente allí.

En consecuencia, he formulado una pregunta a la Comisión Europea. El contenido de la pregunta es el siguiente. A pesar del procedimiento de infracción contra Malta incoado por la Comisión y las recomendaciones formuladas por la Comisión de Peticiones a raíz de la misión de investigación efectuada el pasado mes de mayo, el Gobierno maltés se dispone a autorizar la caza de aves silvestres durante la primavera de 2007, como lo hace cada año desde que ingresó en la UE en 2004. La pregunta es: ¿Qué medidas urgentes tiene pensado tomar la Comisión Europea con el fin de convencer a las autoridades maltesas para que ilegalicen realmente la práctica de la caza de aves silvestres, en particular en la época de la migración primaveral? Debe recordarse que muchas de estas aves son especies en peligro de extinción, entre las que figuran rapaces como el águila pescadora. ¿Cómo piensa la Comisión obligar al Gobierno maltés a respetar sus compromisos? ¿Cómo piensa asegurarse de que se aplique adecuadamente la Directiva relativa a la conservación de las aves silvestres en Malta?

Espero con interés su respuesta, señor Comisario, como también la espera la Comisión de Peticiones y, en realidad, toda la Cámara.

 
  
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  Stavros Dimas, miembro de la Comisión. (EL) Señora Presidenta, quiero dar las gracias al señor Libicki por haberme dado la oportunidad de explicar la posición de la Comisión respecto a la caza de aves en Malta. Se trata de una cuestión de cumplimiento del Derecho comunitario.

La Directiva relativa a la conservación de las aves silvestres prohíbe claramente la caza de aves migratorias cuando regresan a sus lugares de nidificación, según se establece en el Anexo II de la misma. Como ha dicho también el señor Libicki, esta caza en primavera es la peor forma de caza.

En el artículo 9 de la Directiva se contempla la posibilidad de que los Estados miembros introduzcan excepciones. No obstante, esa posibilidad se aplica únicamente en circunstancias excepcionales y siempre que se cumplan los muy estrictos criterios que se establecen en dicho artículo. En tales casos, se contempla la posibilidad de una excepción siempre que no exista otra solución satisfactoria.

En 2004, el Gobierno maltés decidió ejercer el derecho a aplicar una excepción para la caza de codorniz y tórtola durante su migración primaveral. No obstante, según la información remitida a la Comisión por las autoridades maltesas, la excepción en cuestión no parece cumplir los requisitos establecidos en la Directiva sobre las aves. Pero lo más importante es que las autoridades maltesas fueron incapaces de demostrar que no había ninguna otra solución satisfactoria o que la caza en primavera se estaba realizando en condiciones de estricta vigilancia. Por estos motivos, la Comisión llegó a la conclusión de que la excepción para 2004 incumplía los artículos 7 y 9 de la Directiva sobre las aves. En julio de 2006 se inició un procedimiento por infracción de conformidad con el artículo 226 del Tratado y la Comisión no ha recibido todavía una respuesta oficial de las autoridades maltesas.

El asunto en cuestión afecta a la excepción aplicada para el año 2004. No obstante, la Comisión sabe que Malta permitió la caza en primavera también en años sucesivos también, es decir, en 2005 y 2006, y parece ser que la ha permitido también este año, 2007. La práctica de la caza en primavera durante todos esos años, incumpliendo la legislación, constituye un caso reiterado de aplicación incorrecta de la Directiva sobre las aves. Por esta razón y para ampliar el objeto del procedimiento de infracción en curso, pretendemos enviar a las autoridades maltesas una carta de advertencia complementaria sobre lo que se ha convertido en una práctica habitual de las autoridades maltesas desde el año 2004. Se espera que la Comisión tome una decisión al respecto en su reunión del 21 de marzo. Si Malta no cumple la Directiva sobre las aves, la Comisión iniciará los procedimientos jurídicos establecidos para esos casos. A pesar de todo, no hemos llegado todavía a esa situación y yo sigo esperando que las autoridades maltesas cumplan la legislación comunitaria. Dentro de los límites de su competencia, la Comisión está adoptando y seguirá adoptando las medidas necesarias para que Malta, al igual que todos los demás Estados miembros, cumpla la Directiva sobre las aves.

 
  
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  Simon Busuttil, en nombre del Grupo del PPE-DE(MT) Quiero empezar recordando a todos los aquí presentes y, en particular, al señor Comisario, que durante las negociaciones entre Malta y la Unión Europea, la Comisión Europea reconoció por escrito que, tras su adhesión a la Unión Europea, Malta aplicaría una excepción para permitir la caza en primavera. De hecho, tengo delante de mí el documento del 27 de septiembre de 2002 que así lo demuestra. La Comisión sabe muy bien que las negociaciones con Malta no fueron fáciles porque la decisión de si Malta debía o no entrar en la Unión afectaba a todo el país, pero, aún así, Malta no insistió caprichosamente en su derecho a aplicar una excepción. No espero, por tanto, que el señor Comisario venga aquí y diga, la primera vez que Malta solicita aplicar esa excepción, «ahora no pueden aplicarla». ¿Cómo puede la Comisión haber aceptado por escrito la aplicación de una excepción durante las negociaciones y luego, la primera vez que Malta quiere hacer uso de ella, decir que eso no está permitido? Es más, ¿cómo puede decir la Comisión que hay alternativas a la caza en primavera? ¿Por qué no se dijo eso durante las negociaciones? Estas son las respuestas que esperamos de usted, señor Comisario.

Estoy totalmente de acuerdo con usted en que esta excepción no da a los cazadores rienda suelta, y quiero informarle de unas cuantas medidas que Malta está tomando para los que incumplan las reglas de caza. Lo primero es que solo se permite la caza de dos especies en primavera. Antes de la adhesión de Malta, se permitía la caza de 32 especies en esa época del año; así que la hemos reducido de treinta y dos a dos. Segundo, la temporada de caza en primavera se ha acortado 18 días. El tercer y más importante punto es que las sanciones para los que incumplan las normas se han aumentado a una multa 14 000 euros, dos años de prisión y la confiscación permanente de las licencias de caza para los infractores recurrentes; en otras palabras, a la segunda infracción se les saca tarjeta roja y se les expulsa. Espero que la Comisión reconozca que esos son pasos positivos. Lamentablemente, el señor Comisario no se ha referido a ninguno de ellos.

Condenemos, pues, el incumplimiento de las normas, pero los que son respetuosos con las normas no deben meterse en el mismo saco que los infractores. Por eso me opongo a los que, en el extremo opuesto, quieren prohibir totalmente la caza. Además, y para concluir, la Comisión debe procurar, a pesar de la intensa presión política, que no se ignore lo acordado durante las negociaciones.

 
  
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  Anne Van Lancker, en nombre del Grupo del PSE. (NL) Señor Comisario, como diputada belga socialista al Parlamento Europeo, la participación en el debate de esta tarde supone mucho para mí, sobre todo porque este debate se está celebrando en respuesta a una petición de la Real Asociación Belga para la Protección de las Aves, que ha recogido más de 20 000 firmas contra la caza de aves en Malta.

Este es realmente un problema internacional. En Malta, miles de aves migratorias son abatidas o capturadas todos los años. Eso es especialmente malo porque Malta es uno de los pocos lugares de descanso para las aves migratorias cuando atraviesan el Mediterráneo. Después de todo, ¿qué sentido tiene que los países europeos inviertan dinero y esfuerzo en medidas de protección en el marco de la Directiva sobre los hábitats y las aves si esas mismas aves son abatidas cuando pasan por otros países.

A mis homólogos malteses quiero decirles que, si bien es cierto que Malta ha adoptado, hasta 2008, una serie de medidas transitorias en el Tratado de adhesión, esas medidas afectan únicamente a la captura de aves para su cría con objeto de preservar las especies. Eso significa, en otras palabras, medidas para la protección de los animales. En ningún caso esas medidas transitorias permiten la caza de aves migratorias en primavera. En su notificación, la Comisión ha dejado claro que Malta está incumpliendo, en este caso, la Directiva sobre las aves y que no pueden hacerse excepciones en su aplicación.

Además, el informe del señor Libicki de junio de 2006 del grupo de trabajo de investigación de la Comisión de Peticiones denuncia la forma en que se cazan aves migratorias masivamente, y concluye que la excepción a la Directiva sobre las aves, que Malta introdujo por cuenta propia, debe dejar de aplicarse. Por tanto, me parece de extrema importancia que esta Cámara apoye a la Comisión en el procedimiento y logre convencer a Malta para que respete la Directiva sobre las aves y no permita la caza de aves migratorias esta primavera. Este caso podría tener una importancia vital si se descubre que en otros lugares de la Unión Europea se está incumpliendo la Directiva sobre las aves.

 
  
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  David Hammerstein Mintz, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (ES) Señora Presidenta, estamos ante una cuestión muy importante para la defensa del medio ambiente, pero también para la defensa de una aplicación correcta del Derecho comunitario.

Hoy estamos prácticamente en primavera y se sigue cazando en Malta. Los cazadores ilegales han ocupado una parte importante del territorio del país. Se vulnera de forma manifiesta la Directiva sobre las aves silvestres ante la total pasividad de las autoridades maltesas.

Los cazadores, con el amparo del Gobierno, incluso actúan con violencia. Tres periodistas malteses han sido hospitalizados tras ser atacados brutalmente por los cazadores cuando hacían simplemente su trabajo junto a quienes protestaban contra esta práctica ilegal.

Pero la sociedad maltesa se opone, en su mayoría, a la caza en primavera. Según un sondeo reciente, más del 80 % de los malteses se opone a esta práctica ilegal. Incluso los propietarios de los hoteles y de los restaurantes de Malta se oponen, porque dicen que esto es malo para el turismo, malo para la economía.

¿Por qué se empeña el Gobierno de Malta en amparar esta práctica ilegal y bárbara? Solo el partido maltés Alternativa Democrática –los Verdes–, defiende en Malta el Derecho comunitario. El Gobierno de Malta muestra una escandalosa falta de lealtad al Tratado europeo que acaba de firmar hace muy poco, antes de entrar en la Unión Europea. ¿Cómo es posible?

Pedimos a la Comisión firmeza y contundencia ante este caso de desafío al Derecho comunitario.

 
  
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  David Casa (PPE-DE). – (MT) La resolución que hoy nos ocupa puede sentar un precedente muy grave y peligroso. Sugiere que un acuerdo ya aprobado por la Unión Europea, este Parlamento y los ciudadanos malteses en un referendo y en unas elecciones generales, debe romperse. Esta resolución tiene consecuencias que van más allá del apoyo o la oposición a la caza, porque, de salir adelante, estaremos enviando el mensaje a todos los europeos de que la Unión Europea no cumple su palabra. Este tipo de resoluciones debilita la credibilidad de las instituciones europeas. ¿Qué garantía tenemos, como malteses, de que la Unión Europea cumplirá su palabra en lo que respecta al resto de las negociaciones? ¿Qué garantía tiene cualquier europeo de que la Unión Europea seguirá respetando el resultado de las negociaciones mantenidas con su país?

Los Grupos políticos del Parlamento Europeo tienen todo el derecho a llevar adelante sus programas. Pero eso debe hacerse dentro de los parámetros correctos y ningún acuerdo puede romperse por la simple razón de que haya personas con diferentes programas políticos. Si hay alguien que se opone a la caza ilegal, esa persona soy yo. Soy también el primero en condenar los incidentes violentos que tuvieron lugar durante la manifestación de protesta en Malta. Pero si vamos a hablar de actos de barbarie cometidos en países de la Unión Europea, tengo que mencionar lo que sucede en España o Italia, que son ejemplos de otros países de la Unión Europea en donde se practica la caza ilegal. Digo, por tanto: luchemos contra la caza ilegal en la Unión Europea con todos los medios a nuestro alcance, pero luchemos en toda la Unión Europea y no solo en Malta.

Lo que se nos prometió durante las negociaciones tiene que seguir siendo válido, y pido a todos mis colegas diputados, también a los que no son miembros de mi Grupo político, que se comprometan a proteger lo que, por derecho, pertenece al ciudadano europeo. Quiero citar a mi colega diputado, señor Schultz, presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, quien, esta misma mañana, aunque en un contexto diferente, ha dicho que tenemos que respetar todos los acuerdos que firmemos. Eso tiene que aplicarse también en el caso de Malta. Tenemos, por tanto, que respetar lo que acordamos.

 
  
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  Louis Grech (PSE). – (MT) Pensamos que todos los Gobiernos de los Estados miembros, incluido el de Malta, están obligados a garantizar que las normativas ambientales, incluidas las relativas a la caza, se ajusten a las Directivas de la Unión, los Tratados de adhesión y cualquier otro tratado que haya sido ratificado. Estamos también de acuerdo en que la obligación de las autoridades consiste en garantizar que estas Directivas y leyes sean respetadas por todo el mundo y no podemos tolerar de ninguna de las maneras la práctica de la caza ilegal. A este respecto, una de las enmiendas planteadas por el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo solicita un planteamiento más transparente y propone que la Comisión y el Gobierno maltés hagan públicas sus posiciones técnicas sobre el asunto, incluidas las actas de las decisiones adoptadas en las reuniones que se han celebrado o que se van a celebrar.

Esto adquiere aún mayor relevancia si se recuerda que, antes de la entrada de Malta en la Unión Europea, el Gobierno maltés había afirmado que, junto con la Comisión Europea, había negociado una excepción con respecto al tema de la caza en primavera. Aun cuando otras fuerzas políticas y la sociedad civil habían expresado una grave preocupación por la interpretación del Gobierno maltés acerca del uso de esta excepción, la Comisión Europea optó, por razones que solo ella conoce, por guardar silencio y adoptar una postura ambigua. Desgraciadamente, esto no ha hecho sino contribuir a aumentar la confusión sobre el asunto. Si, en su momento, hubiera habido mayor transparencia por ambas partes, el resultado habría sido una menor ambigüedad y menor probabilidad de que la sociedad maltesa se viera gravada de forma injustificada con repercusiones financieras. Se trata además de un asunto de credibilidad.

 
  
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  Joseph Muscat (PSE). – (MT) Está más claro que nunca que el Gobierno maltés defraudó a los ecologistas, a los cazadores y a quienes practican la captura de aves cuando, antes de la adhesión de Malta a la Unión Europea, intentó dar la impresión de que había conseguido todo para todo el mundo. Las normativas ambientales deben ajustarse a las Directivas de la Unión Europea y a las condiciones del tratado de adhesión. Eso está muy claro y nosotros, por nuestra parte, así lo hemos venido subrayando durante mucho tiempo. El Gobierno maltés, repito, ha engañado a los ciudadanos.

No obstante, señoras y señores de la Comisión, antes de que den su asentimiento a dicha afirmación es necesario recalcar que la culpa es, en parte, de ustedes. Antes de que se celebrase el referendo, cuando el Gobierno maltés andaba proclamando a voz en grito que había llegado a un acuerdo con ustedes acerca de la caza en primavera, ustedes optaron por guardar silencio. Cuando el Partido Laborista, nosotros y unas cuantas asociaciones de defensa del medio ambiente y de la caza expresamos dudas acerca de ese supuesto logro, ustedes mantuvieron la boca cerrada, aunque muchos de ustedes habían estado en Malta. Lo mínimo que pueden hacer ahora el Gobierno maltés y la Comisión es sacar a la luz pública sus posiciones técnicas, ya que no basta con proclamar simplemente que todo lo que se discutió fue hecho público. Hay una serie de documentos que, hasta la fecha, no hemos sido capaces de encontrar, los busquemos por donde los busquemos. Existen referencias a ellos, pero es como intentar desenmarañar un enorme ovillo. Hay que poner esos documentos a disposición de todo el mundo y hay que publicar las actas de todas las reuniones, pasadas y futuras, incluidas las de la reciente reunión en Bruselas, de la que todos salieron cantando victoria. Sencillamente no puedo entender cómo de una misma reunión todos pueden salir proclamándose vencedores. Pero si al final no se publican estas actas, quienes han estado engañando a la gente van a continuar haciéndolo.

 
  
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  John Attard-Montalto (PSE). – (MT) No cabe duda de que, incluso ahora, la Comisión sigue afirmando a las claras que existe una violación de la legislación europea. Mis compañeros diputados del otro partido parecen sostener que existe una carta que afirma que el Gobierno puede hacer uso de una excepción. Por tanto, no puede sorprendernos que todo el mundo se encuentre bastante confuso, toda vez que aquí en la Cámara somos un puñado de gente y no somos capaces de ponernos de acuerdo sobre los hechos. Tal como han señalado mis colegas del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, hace falta mayor transparencia y, cuando menos, un acuerdo sobre los hechos. El problema radica en que existe cierta ambigüedad y confusión acerca de la realidad. Sin embargo, esto no ha sido provocado de manera accidental. Más bien, creo que esta situación se encuentra embrollada porque, aun cuando para los cazadores y quienes practican la captura de aves la caza sea una afición, y para BirdLife Malta constituya su razón de ser, a la postre se trata de un asunto político. Se trata de quién se lleva los votos de aquellos sectores que podrían decidir efectivamente el resultado de un referendo o unas elecciones generales. En consonancia con los oradores que me han precedido, solicito por tanto que se expongan los hechos concretos de los acuerdos de la negociación entre Malta y Europa y que se expliquen con la mayor claridad posible y de forma que todas las partes implicadas tengan conocimiento de ellos. Para terminar, quiero decir que si ni quiera somos capaces de ponernos de acuerdo sobre los hechos, poco cabe esperar acerca de encontrar una solución al problema.

 
  
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  Stavros Dimas, miembro de la Comisión. (EL) Señora Presidenta, aunque los votos tienen alas y vuelan de un partido a otro, a mí me interesa más el asunto de la caza ilegal que la cuestión de los votos.

Pienso que es imposible que sus Señorías no conozcan las respuestas a las preguntas que ya han planteado. Saben que todo lo acordado acerca de la integración de los países en la Unión Europea es de dominio público. No existen acuerdos secretos y estoy convencido de que sus Señorías lo saben perfectamente, puesto que llevan ya en el Parlamento Europeo más de dos años. En consecuencia, no acabo de comprender de qué documentos secretos se está hablando. Aquí no existe ningún misterio. Todo lo que se ha acordado es de conocimiento público. En el caso de Malta se acordó que habría un periodo de transición en el tema de la captura de aves. No existe acuerdo alguno sobre ningún otro aspecto.

En cuanto a las excepciones, el derecho a solicitar una excepción está recogido en el artículo 9 para todos los Estados miembros. Malta también puede solicitar una excepción en virtud de las disposiciones del artículo 9. Malta no ha solicitado una excepción, simplemente la impuso, nosotros lo denunciamos ante el Tribunal de Justicia y estamos a la espera de su veredicto desde julio de 2006. Todavía no nos ha dado una respuesta.

Señor Presidente, la Comisión aplaude la intervención activa de la Comisión de Peticiones del Parlamento. La visita de los miembros de la Comisión de Peticiones a Malta en mayo de 2006 resultó provechosa y el informe sobre dicha visita confirma que, en este caso, la Comisión y el Parlamento Europeo tienen la misma opinión.

La Comisión ha utilizado el procedimiento de infracción porque las autoridades maltesas continúan tolerando la caza en primavera, violando la legislación comunitaria. Malta está actuando claramente de forma ilegal. Inició la excepción en la temporada de caza de 2004 y la ha continuado durante los años subsiguientes y, según todos los indicios, sigue aplicándola este año.

Para la Comisión, la prioridad consiste en evitar la infracción sistemática y generalizada de la legislación comunitaria sobre aves. Esa es la razón por la que nos proponemos –tal como he afirmado anteriormente– ampliar los procedimientos de infracción existentes pendientes para el caso del año 2004 a las prácticas ilegales generales de Malta. De esta forma, estaremos en condiciones de resolver y evitar infracciones futuras; es algo que se va a hacer en la reunión de la Comisión del 21 de marzo.

Por lo que respecta a la situación presente, el 28, 29 y 30 de marzo va a viajar a Malta una delegación de la Comisión para debatir el caso en mayor profundidad. Se van a pedir explicaciones a las autoridades nacionales competentes y se les va a exponer que deben cumplir la legislación comunitaria sin dilación alguna. En el caso de que las autoridades maltesas se reafirmen en su postura, la Comisión recurrirá al procedimiento pertinente, que consiste en emitir un dictamen motivado y podrá plantear recurso ante el Tribunal de Justicia inmediatamente después.

El procedimiento que la Comisión puede seguir –en todos los casos, no me estoy refiriendo solamente a Malta– consiste, dentro de un contexto de referencia general y una vez emitido un dictamen motivado de acuerdo con el artículo 228, en solicitar una condena que ordene al Estado miembro poner fin a su conducta infractora. El Tribunal de Justicia puede emitir una sentencia si dictamina que existe necesidad urgente de evitar un daño irreparable como resultado de una flagrante infracción de la legislación comunitaria de la que existen pruebas prima facie.

En el caso de Malta, la Comisión no habría podido solicitar hasta ahora una condena, sin haber hecho extensivo –tal como he afirmado que va a hacer– el tema del caso de 2004, de manera que cubriera asimismo los años subsiguientes (2005, 2006 y, posiblemente, 2007). El Tribunal de Justicia ha desestimado la petición, dado que el riesgo de un daño irreparable ya habría desaparecido. La aplicación de un requerimiento judicial habría sido papel mojado, ya que solo habría hecho referencia a una infracción en 2004. Es precisamente por esta razón –desde un punto de vista legal y con el fin de evitar futuras infracciones– por lo que juzgamos aconsejable que se ampliara el trámite actual a la reunión de la Comisión del 21 de marzo.

Confío en que, con la visita de altos funcionarios de la DG Medio Ambiente, las autoridades maltesas se animen a cumplir plenamente las disposiciones de la legislación comunitaria.

 
  
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  La Presidenta. – He recibido siete propuestas de resolución(1) sobre la base del apartado 5 del artículo 108 del reglamento.

El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana jueves a las 12.30 horas.

 
  

(1)Cf. Acta.

Última actualización: 4 de junio de 2007Aviso jurídico