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Procedimiento : 2006/2075(DEC)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0110/2007

Debates :

PV 24/04/2007 - 4
CRE 24/04/2007 - 4

Votaciones :

PV 24/04/2007 - 7.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0109

Debates
Martes 24 de abril de 2007 - Estrasburgo Edición DO

4. Aprobación de la gestión para el ejercicio 2005 (debate)
PV
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  El Presidente. De conformidad con el orden del día, se procede al debate conjunto de

- el informe (A6-0095/2007) de Salvador Garriga Polledo, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección III - Comisión [SEC(2006)0916 – C6 0263/2006 – 2006/2070(DEC)] [SEC(2006)0915 – C6 0262/2006 – 2006/2070(DEC)],

- el informe (A6-0094/2007) de Bart Staes, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección I - Parlamento europeo [C6-0465/2006 – 2006/2071(DEC)],

- el informe (A6-0108/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección II - Consejo [C6-0466/2006 – 2006/2072(DEC)],

- el informe (A6-0109/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección IV – Tribunal de Justicia [C6-0467/2006 – 2006/2073(DEC)],

- el informe (A6-0107/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección V – Tribunal de Cuentas [C6-0468/2006 – 2006/2074(DEC)],

- el informe (A6-0110/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección VI – Comité Económico y Social Europeo [C6-0469/2006 – 2006/2075(DEC)],

- el informe (A6-0106/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección VII – Comité de las Regiones [C6-0470/2006 – 2006/2076(DEC)],

- el informe (A6-0104/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección VIII A – Defensor del Pueblo Europeo [C6-0471/2006 – 2006/2063(DEC)],

- el informe (A6-0111/2007) de Daniel Caspary, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2005, Sección VIII B - Supervisor Europeo de Protección de Datos [C6-0472/2006 – 2006/2170(DEC)],

- el informe (A6-0115/2007) de Mogens N.J. Camre, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión de la Comisión en la ejecución del presupuesto del sexto, séptimo, octavo y noveno Fondos Europeos de Desarrollo para el ejercicio 2005 [COM(2006)0429 – C6-0264/2006 – 2006/2169(DEC)],

- el informe (A6-0097/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional para el ejercicio 2005 [C6-0386/2006 – 2006/2153(DEC)],

- el informe (A6-0098/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo para el ejercicio 2005 [C6-0387/2006 – 2006/2154(DEC)],

- el informe (A6-0116/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Reconstrucción para el ejercicio 2005 [C6-0388/2006 – 2006/2155(DEC)],

- el informe (A6-0118/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia para el ejercicio 2005 [C6-0389/2006 – 2006/2156(DEC)],

- el informe (A6-0100/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto del Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías para el ejercicio 2005 [C6-0390/2006 – 2006/2157(DEC)],

- el informe (A6-0103/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Medio Ambiente para el ejercicio 2005 [C6-0391/2006 – 2006/2158(DEC)],

- el informe (A6-0105/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo para el ejercicio 2005 [C6-0392/2006 – 2006/2159(DEC)],

- el informe (A6-0101/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto del Centro de Traducción de los Órganos de la Unión Europea para el ejercicio 2005 [C6-0393/2006 – 2006/2160(DEC)],

- el informe (A6-0099/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Medicamentos para el ejercicio 2005 [C6-0394/2006 – 2006/2161(DEC)],

- el informe (A6-0120/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de Eurojust para el ejercicio 2005 [C6-0395/2006 – 2006/2162(DEC)],

- el informe (A6-0113/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Fundación Europea de Formación para el ejercicio 2005 [C6-0396/2006 – 2006/2163(DEC)],

- el informe (A6-0114/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Seguridad Marítima para el ejercicio 2005 [C6–0397/2006 – 2006/2164(DEC)],

- el informe (A6-0121/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Seguridad Aérea para el ejercicio 2005 [C6-0398/2006 – 2006/2165(DEC)],

- el informe (A6-0112/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para el ejercicio 2005 [C6-0399/2006 – 2006/2166(DEC)],

- el informe (A6-0119/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades para el ejercicio 2005 [C6-0400/2006 – 2006/2167(DEC)] y

- el informe (A6-0102/2007) de Edit Herczog, en nombre de la Comisión de Control Presupuestario, sobre la aprobación de la gestión en la ejecución del presupuesto de la Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información para el ejercicio 2005 [C6-0401/2006 – 2006/2168(DEC)].

 
  
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  Salvador Garriga Polledo (PPE-DE), ponente. – (ES) Señores diputados, Comisario Kallas, llegamos finalmente al término del procedimiento presupuestario del año 2005, que ha sido precedido de su elaboración, la aprobación del presupuesto, su ejecución y, posteriormente, la aprobación de la gestión.

Tengo que decir que, desde un punto de vista presupuestario, el año 2005 no ha sido un mal año. Ha sido un ejercicio difícil, en cuanto que la Comisión Europea y el Colegio de Comisarios se enfrentaron con unas circunstancias no muy sencillas, ya que se trataba del primer presupuesto completo de la Unión ampliada y, además, es el primer presupuesto ejecutado en su totalidad por este nuevo Colegio de Comisarios.

Por tanto, debo empezar diciendo que no ha sido una mala labor realizada por la Comisión Europea. Es por eso que este ponente propone que concedamos la aprobación de la gestión del presupuesto comunitario en el año 2005, y esto será lo que se someterá a los diputados en la votación.

Eso, desde luego, no quiere decir que no exista una crítica fuerte y bien fundamentada, tanto en determinadas direcciones generales como una crítica de carácter estructural y, posiblemente, de muy difícil solución, sobre algunos de los temas del control financiero que deberían ser mejorados por la Comisión en los próximos años.

También quiero señalar que la Comisión ha reaccionado bastante bien al informe del Tribunal de Cuentas y ha avanzado bastantes líneas de su nuevo plan de acción que, espero, permitirá un control positivo en los próximos años.

En mi resolución me he basado, fundamentalmente, en el tema de las declaraciones nacionales. Las declaraciones nacionales de gestión tienen una gran importancia para este Parlamento. Nacieron en el año 2003 y tienen como finalidad ofrecer una garantía por parte de los Estados miembros de que cuentan con sistemas efectivos de auditoría para el gasto comunitario.

Además, deberían ser firmadas por alguien con cierta autoridad a nivel nacional y, aunque el Tratado establece que la Comisión Europea es la responsable de gestionar el presupuesto, no debemos olvidar que el 80% del mismo está gestionado en los Estados miembros.

Por tanto, era necesario lanzar, desde nuestro punto de vista, una nueva iniciativa de declaraciones nacionales. Apoyamos las iniciativas, a nuestro entender, valientes, que han tomado algunos Estados miembros y señalo particularmente a los Países Bajos o al Reino Unido , que han lanzado en el seno del Consejo estas ideas de declaraciones nacionales de control que, posiblemente, no puedan ser seguidas por otros Estados miembros, en cuanto que su distribución territorial, su organización territorial es distinta. Pero es un paso adelante. Y nosotros lo que proponemos en el informe es que se deje abierto el tipo, la forma de las futuras declaraciones, para poder reflejar así las realidades de los sistemas políticos de cada Estado miembro.

Pero como idea fundamental, nosotros, como Parlamento Europeo, queremos que estas declaraciones nacionales salgan adelante, porque será la única manera de implicar realmente a los Estados miembros en la responsabilidad del control de los fondos comunitarios, que es realmente la base de esta declaración de descarga.

Y, además, hay un tema muy importante con respecto a las declaraciones nacionales: la DAS, como la entendemos los diputados, es un camino que no tiene salida, y lo sabemos desde hace doce años aquellos diputados que hemos seguido muy estrechamente las declaraciones de fiabilidad.

Hoy en día, es imposible que se pueda establecer la legalidad de las operaciones subyacentes en los Estados miembros, particularmente en los Fondos Estructurales.

Por tanto, es necesario que hagamos algo para mejorar la calidad de la auditoría, la implicación de los Estados miembros y, por eso, nosotros lo que pedimos al Consejo es una declaración nacional de gestión que cubra todos los fondos cogestionados, basada en las declaraciones de diversos organismos nacionales responsables de la gestión del gasto.

Para finalizar, señor Presidente, aunque mi informe cubre más cosas, yo creo que podríamos obtener en los próximos años una DAS positiva, lo que es necesario para las instituciones comunitarias y, particularmente, muy necesario para la opinión pública, que quiere ver fiabilidad, transparencia y control de hasta el último euro de los fondos públicos administrados tanto por la Comisión como por los Estados miembros.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), ponente. (NL) Señor Presidente, Señorías, mi informe versa sobre la aprobación de la gestión del presupuesto del Parlamento, tema sobre el que quisiera hacer cuatro observaciones.

Antes que nada, me gustaría expresar algo que hemos venido articulando durante años en las distintas resoluciones sobre la aprobación de la gestión, a saber, que la aprobación del Parlamento no se refiere únicamente a la gestión del Secretario General y de la Administración, sino también a las políticas y decisiones adoptadas por los órganos administrativos de esta Cámara, como las decisiones del Presidente, de la Mesa y de la Conferencia de Presidentes. Además, no aprobamos la gestión del Secretario General del Parlamento, sino la de su Presidente. En este sentido, el apartado por el cual el Presidente del Parlamento debe estar a disposición de la Comisión de Control Presupuestario durante el procedimiento de aprobación de la gestión para hablar sobre esta en un debate público y formal reviste en mi opinión una enorme importancia. A este respecto, prefiero mi texto al de la enmienda presentada por la señora Grässle y el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos. De hecho me parece que la enmienda de la señora Grässle no concuerda con lo que aprobamos el año pasado en el informe Ferber.

En segundo lugar, la política inmobiliaria es importante. Está en juego una gran cantidad de dinero y quisiera destacar ante sus Señorías el litigio entre el Parlamento y el Gobierno belga a este respecto. Hace años, el Gobierno belga garantizó, al igual que otros países en los que el Parlamento tiene edificios a su disposición, que el coste del suelo y de la construcción sería reembolsado al Parlamento. Ahora existe un litigio precisamente sobre esta cuestión en Bruselas y se trata de una cantidad que ronda los 15 millones de euros, que es mucho dinero. El Gobierno belga no ha cumplido su promesa y por ello en esta resolución le pido que cambie de actitud, ya que esto sería un estímulo para nuestros negociadores, el Presidente del Parlamento y el Vicepresidente encargado de la política inmobiliaria. En la resolución destaco igualmente el impacto que tiene el Parlamento en el barrio en que nos reunimos en Bruselas. Los residentes experimentan numerosas molestias por lo que se refiere al tráfico, las condiciones de vida y de trabajo, y creo que es de vital importancia que el Parlamento consulte a estos residentes. Creo que debemos ser buenos vecinos y la consulta es positiva en ese sentido. Me gustaría que se redacte un informe sobre este tema para el procedimiento de aprobación de la gestión del año próximo.

Mi tercera observación –y se trata de una cuestión muy espinosa– es el fondo de pensiones voluntario, que actualmente registra un déficit actuarial de 28,8 millones de euros. Se trata de mucho dinero, aunque tengo que decir que dicho déficit está disminuyendo, ya que el año pasado era de 43,7 millones de euros. Este fondo de pensiones voluntario, en su estado actual, representa un total de 202 millones de euros que se han invertido en el mercado de valores. Todos sabemos que el mercado de valores encierra riesgos y que sus resultados no siempre son positivos. El mercado de valores puede ser veleidoso. Por consiguiente, hay muchas posibilidades de que este dinero sufra grandes pérdidas. De ahí la petición de inversiones de bajo riesgo y de que se aplique lo que ya hemos decidido en innumerables resoluciones, a saber, promover las inversiones éticas. En el presupuesto de 2005, el Parlamento incrementó este fondo de pensiones voluntario en 11,4 millones de euros. Eso también es mucho dinero y me parece normal que se publique la lista de los beneficiarios finales.

Pedimos que se haga pública la lista de beneficiarios finales del sector agrícola, que representa una parte considerable del presupuesto comunitario. Todo el mundo está a favor de ello. Y esto es lo que se hará, como se muestra en un sitio web. Así pues, ¿por qué nos oponemos a ello cuando se trata de los diputados al Parlamento Europeo? ¿No deberíamos poner fin a esta situación?

En relación con la lista nominal, he observado que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos ha presentado cuatro enmiendas para suprimir ciertas cosas y también que el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo ha solicitado una serie de votaciones por separado. Están en su derecho. Sospecho que su intención es votar en contra de todos estos apartados. Ahora bien, en aras de la transparencia, quiero anunciar en este momento que he solicitado votaciones nominales, porque de esta manera las diputadas y diputados que voten en contra tendrán la oportunidad de justificarse ante su electorado. En todo caso me parece inaceptable que, a fin de cuentas, el Parlamento deba pagarlo todo. Es inaceptable y constituye una mala gestión de los fondos públicos.

Por último, me gustaría hablar sobre el Plan Kyoto +. La Unión Europea y esta Cámara están a la cabeza de la lucha contra el cambio climático. Hemos aprobado importantes resoluciones en este ámbito. Ahora bien, debemos imponernos a nosotros mismos lo que pedimos a los ciudadanos, a los consumidores, a los hogares, a la industria, al mundo del transporte; por consiguiente, mi resolución recoge toda una serie de propuestas concretas para reducir el impacto ambiental de nuestra Cámara, de nuestro Parlamento Europeo, de forma mucho más ambiciosa que antes.

Quisiera acabar diciendo que las dos enmiendas presentadas por el señor Fjellner y otros gozan de mi pleno apoyo.

 
  
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  Daniel Caspary (PPE-DE), ponente. – (DE) Señor Presidente, Señorías, entre las instituciones de cuya aprobación de la gestión me he encargado en el pasado se encuentran el Consejo, el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, el Comité de las Regiones, el Comité Económico y Social Europeo, el Defensor del Pueblo y el Supervisor Europeo de Protección de Datos, y actualmente no veo razón alguna para formular duda acerca de estos dos últimos.

No obstante, si me lo permiten comenzaré con el Consejo. Desde 1970 se aplica lo que podríamos denominar un pacto entre caballeros sobre determinadas cuestiones presupuestarias, pero desde entonces la Comunidad Europea ha experimentado un cambio enorme. Han sucedido muchas cosas –ninguna de las cuales carece totalmente de importancia– que hacen que este pacto entre caballeros ya no sea adecuado en el mundo actual; por ejemplo, ahora el Parlamento Europeo es elegido directamente en elecciones libres y por votación secreta, y al estar firmemente convencido de que este acuerdo debe adaptarse urgentemente a la situación actual, propongo que la Comisión de Presupuestos y la Comisión de Control Presupuestario celebren en los próximos meses una reunión conjunta para debatir este importante tema y soliciten al Consejo, a través de una posición común, que introduzca los cambios que tan urgentemente se requieren.

Y ahora que hablo del Consejo, me alegro de que cada vez se conceda más importancia a la Política Exterior y de Seguridad Común, cosa que me parece muy acertada, si bien resulta intolerable que el Consejo no cumpla su parte del acuerdo y establezca una clara distinción entre los costes operativos que deben consignarse en el presupuesto de la Comisión y los gastos puramente administrativos, por lo que le insto a atenerse a las normas en el futuro.

Tanto en el Tribunal de Justicia como en el Tribunal de Cuentas aún pueden introducirse mejoras; por ejemplo, la publicación de los intereses económicos y financieros de los jueces y magistrados del Tribunal de Cuentas todavía no se ha dilucidado. Este es un tema que hemos planteado una y otra vez en esta Cámara, y por ello en nuestra resolución fijamos un plazo hasta el 30 de septiembre de este año para que estas dos instituciones indiquen la forma en que se proponen cumplir la exigencia del Parlamento de publicar estos intereses económicos y financieros, pues ya hemos esperado demasiado tiempo a estas declaraciones.

Incluso antes de la última ronda de ampliación se había planteado en el seno del Tribunal la cuestión de si debe mantenerse el número de magistrados y desde hace algún tiempo se han presentado varios modelos para su reforma; por ejemplo, su ex Presidente, el profesor Bernhard Friedmann, redactó una excelente propuesta que contempla un sistema de rotación similar al que se utiliza para el Consejo de Gobierno del BCE. Asimismo sería conveniente sustituir el actual régimen colegiado mediante la creación del puesto de auditor jefe, de modo que el Tribunal no se escude en el hecho de que este puesto no está contemplado en los Tratados para justificar su negativa a estudiar una reforma, ya que la reforma llegará tarde o temprano, y sería conveniente que el Tribunal presentara por iniciativa propia una propuesta sensata, práctica y bien meditada al respecto.

El futuro de los Servicios Comunes es objeto de debate no solo en el Comité de las Regiones, sino también en el Comité Económico y Social Europeo, pues algo no marcha en la organización de dichos servicios cuando incluso el Comité de las Regiones considera que se encuentra en una posición de desventaja, de modo que ambos comités deberían poner en marcha un análisis imparcial basado en valores de referencia adecuados, de los costes, ventajas y ahorros posibles, y cuando sea necesario para ello, pedir consejo al Tribunal de Cuentas o a otro órgano consultivo. El objetivo de este debate es hacer que Servicios Comunes haga en el futuro el trabajo que tenga que hacerse y lo haga de forma coordinada y a un coste razonable.

El procedimiento de aprobación de la gestión de este año se ha centrado en particular en el discutible uso de la ponderación, no solo por parte del Comité de las Regiones, sino también en otras instituciones. El procedimiento de aprobación de la gestión no es el momento ni el lugar para juzgar la legalidad de estos pagos, pues eso corresponde a los tribunales de justicia. La cuestión es si la dirección del Comité de las Regiones, las personas que los dirigen, reaccionaron correctamente y qué principios aplicaron en este caso. Estoy convencido de que el Comité de las Regiones aún tiene cosas por hacer; en todos los casos en que se hayan cometido fraudes deberán aplicarse medidas disciplinarias lo antes posible y pedirse cuentas a las personas responsables. Esta Cámara seguirá muy de cerca este asunto, respecto del cual tendremos que examinar el Estatuto del Personal para determinar si la interpretación de las normas y disposiciones transitorias puede quedar exclusivamente en manos de funcionarios, y considero que las instituciones legislativas de la Unión deben conceder a sus administradores menos margen de maniobra que antes.

En su conjunto, el resultado del procedimiento de aprobación de la ejecución del presupuesto pone de relieve la importancia de que el Parlamento Europeo controle con precisión los presupuestos, y recomiendo que se apruebe dicha gestión, dando las gracias a todas las instituciones por su cooperación y por facilitar la información necesaria y teniendo en cuenta las observaciones ya mencionadas.

 
  
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  Mogens N.J. Camre (UEN), ponente. (DA) Señor Presidente, la aprobación de las cuentas anuales comprende todas las cuentas y subcuentas de todas las instituciones de la UE. La criba de los informes del Tribunal de Cuentas supone mucho trabajo. La Comisión ha contribuido activamente a informarnos, y la secretaría de la Comisión de Control Presupuestario ha tenido que trabajar mucho para que los diputados a esta Cámara puedan evaluar el contenido de las cuentas.

Una vez más cabe lamentarse de que este año el Tribunal de Cuentas no haya podido presentar un dictamen sin reservas. Cada vez se afianza más la idea de que las condiciones en que funciona la UE hacen casi imposible que el Tribunal de Cuentas presente un dictamen sin reservas de este tipo. Ello se debe en gran parte a que cerca del 80 % de los recursos de la UE se transfieren de nuevo a los Estados miembros, donde son administrados, lo que significa que las probabilidades de presentar una imagen de conjunto varían notablemente, debido a las numerosas formas y a la calidad desigual de las administraciones nacionales.

Si deseamos evitar los problemas que plantea la correcta administración de los recursos comunitarios, no basta con exigir una mayor supervisión. Debemos preguntarnos si no es necesario revisar completamente la legislación sobre ayudas al sector agrícola y los Fondos Estructurales. El ex Comisario neerlandés, el señor Bolkestein, señaló hace poco que un 85 % de los gastos de la UE podrían recortarse ventajosamente. En realidad es sin duda inútil que los 15 Estados miembros se den dinero entre sí. Es como pagar las cotizaciones a la seguridad social de la clase media a la clase media del mismo país. Los antiguos Estados miembros podrían organizar mucho mejor las ayudas necesarias para su desarrollo empleando sus propios recursos. La situación por la cual un país tiene que pagar, en virtud de la legislación comunitaria, por cosas que dicho país no desea o que podría pagar por sí mismo, es un pretexto para no hacer nada. Aquellos que no han llevado a cabo reformas reciben la ayuda de aquellos que sí las han puesto en marcha, por lo que no tienen que hacer nada. Como dijo en una ocasión el ex Primer Ministro sueco Göran Persson: «No puede ser correcto que nosotros que estamos dispuestos a exigir impuestos elevados a nuestros ciudadanos tengamos que dar dinero a países que no desean exigirlos a sus propios ciudadanos». En mi país, por ejemplo, el impuesto sobre los vehículos particulares es del 200 % con el fin, entre otras cosas, de poder enviar mucho dinero a países en los que puedo ver muchos más coches nuevos que en Copenhague, por los cuales no se ha pagado impuesto alguno. Es evidente que esto no parece sensato.

La mayoría de los miembros de mi Grupo desean votar a favor de conceder la aprobación. Personalmente tengo algunas reservas, ya que considero que algunos ámbitos de la gestión de los gastos en la Comisión y en ciertos comités no cumplen las normas correspondientes. Quiero dar las gracias a la secretaría del Comité de Control Presupuestario por la gran labor que ha realizado, y a mis colegas de la comisión parlamentaria por sus numerosas e importantes observaciones en este debate y por la constructiva cooperación que existe normalmente dentro de la comisión.

 
  
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  Edit Herczog (PSE), ponente. – (EN) Señor Presidente, quisiera presentar mi opinión sobre la aprobación de la gestión de las 16 agencias de la UE en 2005.

Las agencias influyen de modo importante en la imagen de las instituciones comunitarias, ya que sus objetivos y compromisos son compartidos por todos los ciudadanos de la UE. Por lo tanto, ese 1 % del presupuesto total de la UE se gasta de forma sabia.

Celebro las conclusiones del Tribunal de Cuentas Europeo, que ha certificado que las cuentas de las 16 agencias son fiables, legales y regulares en todos los principales aspectos, a excepción de algunas observaciones específicas. La declaración de fiabilidad positiva para todas las agencias constituye un importante logro y quisiera aprovechar esta oportunidad para felicitar a todas ellas por sus esfuerzos.

Me he centrado en el funcionamiento general de las agencias y quisiera dedicar la mayor parte de mi intervención de hoy a esta cuestión. Podemos sacar la conclusión de que durante el ejercicio de 2005 las agencias estuvieron en general bien gestionadas. Sin embargo, todavía quedan aspectos mejorables. Ha habido algunos problemas en ámbitos concretos de la contabilidad financiera. Otro campo problemático para algunas agencias ha sido el incumplimiento de las normas de contratación. Los sistemas de TI no siempre se han adaptado a las necesidades. Por otra parte, debemos mencionar que las carencias en la gestión de los recursos humanos, concretamente en los procesos de contratación, plantean algunos problemas.

Por último, es preciso mencionar que no es una sorpresa que hayan surgido algunos problemas propios de la puesta en marcha en las agencias de nueva creación. Permítanme presentarles las nueve propuestas que he desarrollado en mi informe y que podrían mejorar notablemente la eficiencia de las agencias en beneficio de la Unión.

El número de agencias en constante aumento no siempre refleja las verdaderas necesidades de la Unión y de sus ciudadanos. Por lo tanto, el establecimiento de cualquier agencia nueva debería ir acompañado y estar respaldado por un estudio de costes y beneficios. El Tribunal de Cuentas debería emitir su opinión sobre el estudio de costes y beneficios antes de que el Parlamento tome su decisión. Este último debería pedir a la Comisión que presente un informe cada cinco años sobre el valor añadido de cada agencia existente. En caso de evaluación negativa del valor añadido de una agencia, todas las correspondientes instituciones deberían tomar la medida necesaria de reformular el mandato de la agencia en cuestión o de cerrarla.

Insto firmemente al Parlamento a que pida al Tribunal de Cuentas que introduzca un capítulo adicional en su informe anual dedicado a todas las agencias cuya gestión sea aprobada conforme a las cuentas de la Comisión, con el fin de tener una imagen mucho más clara de la financiación comunitaria en las agencias. El Parlamento debería pedir a la Comisión que mejore el apoyo administrativo y técnico a las agencias. Deberíamos pedir a la Comisión que presente una propuesta para armonizar el formato de los informes anuales de las agencias y desarrolle indicadores de desempeño que permitan la comparación y la evaluación de su eficiencia.

En mi informe celebro las notables mejoras de la coordinación entre las agencias de la UE. Instamos a todas las agencias a que aumenten el uso de los objetivos SMART, que deberían dar pie a una planificación más realista y a una aplicación mejor de los objetivos. Insisto en que todos los programas de trabajo de las agencias deberían expresar su contribución en términos operativos y medibles y en que deberían considerarse adecuadamente las normas de control internas de la Comisión.

Permítanme ahora un comentario concreto sobre el procedimiento de aprobación de la gestión de todas las agencias. Quisiera destacar que todas las agencias de la UE se someten a un procedimiento de aprobación de su gestión, pero de dos formas distintas. Las 16 agencias de las que hablamos hoy se someterán a un procedimiento individual de aprobación de su gestión, mientras que las demás lo harán en el marco del presupuesto de la Comisión. Por lo tanto, no hay ninguna agencia que no esté sujeta a los controles del Tribunal. Sin embargo, existe una considerable falta de transparencia en lo tocante a la gestión de aquellas agencias cuya gestión se aprueba en el marco de las cuentas de la Comisión. Con el fin de mantener la corresponsabilidad de la Comisión y aumentar la transparencia y la claridad del procedimiento de aprobación de la gestión de todas las agencias, solicito al Tribunal de Cuentas europeo que cree un nuevo capítulo en su informe anual que incluya a todas las agencias de la UE.

En el tiempo que me resta quisiera centrarme exclusivamente en la Agencia Europea para la Reconstrucción. Son muy loables los resultados conseguidos y las considerables mejoras implantadas por la agencia para responder positivamente a las recomendaciones del Tribunal de Cuentas Europeo y del Parlamento. Quisiera felicitar al Director y a su personal por su trabajo. Teniendo en cuenta el alto valor de la agencia, el Parlamento debería pedir a la Comisión que modificase el mandato de la misma, cuya conclusión se prevé para 2008, y la convierta en una agencia responsable de aplicar determinadas acciones externas de la UE, concretamente en zonas recién salidas de una crisis.

Por último, quisiera dar las gracias a los ponentes alternativos y a todos mis colegas por su trabajo, así como a la Secretaría. Recomiendo al Parlamento una aprobación positiva de la gestión de las 16 agencias.

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. (EN) Señor Presidente, agradezco la calidad y ecuanimidad del informe que se nos presenta hoy. Quisiera dar las gracias por ello a la Comisión de Control Presupuestario, al ex presidente de la misma, el señor Fazakas, a su presidente actual, el señor Bösch, y, por supuesto, al ponente, el señor Garriga Polledo.

El informe del señor Garriga Polledo propone que el Parlamento apruebe la gestión de la Comisión en la ejecución del presupuesto y el cierre de las cuentas. La Comisión toma nota de ello con satisfacción. Quiero comentar por qué me parece que se lo merece.

Para empezar, se tendrán en cuenta sus recomendaciones. De hecho, ya hemos hecho mucho, incluido lo siguiente:

Estamos aplicando el Reglamento financiero revisado, que implica, entre otras cosas, ejecutar las disposiciones acordadas que exigen a los Estados miembros elaborar «un resumen anual, al nivel nacional apropiado, de las auditorías y declaraciones disponibles».

Continuaremos informando del progreso de nuestro plan de acción para un marco de control interno integrado, como se solicita en el apartado 56. De hecho, presentaré el informe de situación a la Comisión de Control Presupuestario la semana que viene.

Hemos mejorado, podemos mejorar y mejoraremos las cuentas. Respecto a las cuentas de 2006, ya hemos facilitado una información mejor sobre recuperaciones y correcciones financieras. Eso significa que pueden ustedes estar seguros de la fiabilidad de nuestras cuentas.

Proseguimos con la Iniciativa Europea a favor de la Transparencia. Con ayuda del Parlamento progresamos a diario en este aspecto.

En el informe de este año, el Parlamento «apoya totalmente a la Comisión en la aplicación rigurosa de la legislación en materia de suspensión de pagos» a los Estados miembros. Cuando comparecí ante la Comisión de Control Presupuestario el 1 de marzo para discutir el proyecto del informe Garriga Polledo, dije que propondría a mis colegas de la Comisión un análisis muy cuidadoso de las cuestiones que dieron pie a la manifestación de reservas en las declaraciones de los Directores Generales ese año y, en función de la importancia de los problemas y del riesgo detectado, suspender pagos o aplicar correcciones financieras. Mantuvimos serias discusiones durante más de dos horas, y el resultado fue la afirmación enérgica de la voluntad de la Comisión de tomar las medidas necesarias.

Quisiera destacar hoy varias decisiones concretas que se han adoptado. En primer lugar, en cuanto al Sistema Integrado de Administración y Control (IACS) en Grecia y los subsidios agrícolas, se ha pactado ahora un plan de acción muy claro con Grecia para garantizar la aplicación adecuada del IACS en ese país. El plan de acción establece plazos inequívocos para las medidas que hay que adoptar. Tal como ha declarado la Comisaria Fischer Boel durante la audiencia de aprobación de la gestión en la Comisión de Control Presupuestario el pasado mes de noviembre, la Comisión suspenderá los pagos de ayuda directa a Grecia si las autoridades griegas no respetan el plan de acción acordado ni los plazos. El primer informe importante de las autoridades griegas está previsto para el 15 de mayo.

Quisiera recordar también que la Comisión, de forma rutinaria, recupera el dinero agrícola de la UE indebidamente gastado por los Estados miembros, devolviendo los fondos al presupuesto comunitario por el procedimiento de «compensación de cuentas».

De acuerdo con la última decisión adoptada la pasada semana, se recupera un total de 285,3 millones de euros de 14 Estados miembros por razones relativas en particular a las deficiencias de los controles, así como al incumplimiento de los plazos de pago por los Estados miembros.

En segundo lugar, en el ámbito de la acción estructural, el 4 de abril de 2007 la Comisión suspendió los pagos a los programas del Feder en cinco de las nueve regiones de Inglaterra, más un programa en una sexta. Si no se toma ninguna medida, o las que se toman son insuficientes, la Comisión aplicará una corrección fija del 5 % al 10 % o al 25 % de las cantidades pagadas específicamente para cada programa, a fin de abordar la infracción de las reglas y la amplitud y las implicaciones financieras de las demás deficiencias.

Las suspensiones y reservas llevan a menudo a las mejoras necesarias. En 2005, por ejemplo, la DG de Política Regional tenía reservas sobre la suficiencia de los sistemas de control en España. En 2006, la DG auditó de nuevo esta cuestión y encontró que el progreso había hecho innecesario repetir la reserva.

Asimismo, para el Fondo Social Europeo, a comienzos de 2006 la Comisión señaló sus reservas sobre los sistemas aplicados en el Reino Unido. El Reino Unido introdujo mejoras y se levantó la reserva.

Estos ejemplos demuestran que la Comisión puede suspender y suspende pagos. Las bases para la adopción de decisiones como estas deben estar bien justificadas y explicadas de manera detallada. Hemos vuelto a hacer grandes esfuerzos este año por mejorar la calidad de los informes anuales de actividad de las Direcciones Generales de la Comisión.

El Tribunal ha sido bastante crítico con los controles de la Comisión en el ámbito de la investigación. Este está sometido a la gestión directa de la Comisión y hemos dado a esta cuestión la máxima prioridad. Ahora se aplica una estrategia de auditoría ex post en toda la familia de investigación de las Direcciones Generales para las auditorías sobre el Sexto Programa Marco. Esta es una estrategia contundente y viene acompañada de un aumento significativo del porcentaje del presupuesto de investigación abarcado por auditorías ex post. Habrá 300 auditorías para el Sexto Programa Marco en 2007, frente a las 45 realizadas en 2006.

Dada la prioridad de esta cuestión, la Comisión procede a desplazar un número significativo de miembros del personal a tareas de auditoría y a iniciar la necesaria contratación de personal adicional.

Además, se piensa seriamente en la introducción gradual de importes a tanto alzado en determinados ámbitos específicos del programa marco.

Permítame decir unas palabras sobre las agencias. La Comisión ha señalado la creciente preocupación del Parlamento sobre las agencias reguladoras. Ya prestamos mucha ayuda a las agencias y creo que es preciso clarificar las expectativas y responsabilidades, en particular antes de que se creen nuevas agencias.

Por ello impulsaremos activamente el progreso inmediato del acuerdo interinstitucional propuesto. El Consejo ha indicado su deseo de continuar las discusiones sobre el tema. Su adopción ayudaría realmente a abordar recomendaciones del Parlamento sobre cuestiones como una evaluación sistemática y regular y estudios de costes y beneficios de las agencias y la armonización de sus informes anuales.

La Comisión sigue siendo responsable ante la autoridad presupuestaria de la aplicación del presupuesto. Lo hacemos informándoles abierta y sinceramente de nuestros puntos fuertes y débiles. Les agradecemos su justo reconocimiento de ambos.

 
  
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  Ralf Walter (PSE), (DE) Señor Presidente, Señorías, quiero comenzar expresando mi profunda gratitud por la cooperación entre la Comisión de Desarrollo y la Comisión, el Tribunal de Cuentas y los dos ponentes, el señor Camre y el señor Garriga Polledo. Es alentador que la Cámara tenga plenamente en cuenta nuestras observaciones para llegar a sus decisiones.

La función de nuestra Comisión de Desarrollo consiste en comprobar que los fondos que destinamos a ayudar a las personas más vulnerables del mundo y para conducirlos a la autosuficiencia se han utilizado correctamente. La aceptación de esta ayuda por parte del público depende en gran parte de que no se dé la impresión de que se trata de dorar los grifos de la bañera de este o aquel potentado, sino que el dinero vaya a parar a las personas que realmente lo necesitan, de modo que eso es lo que hemos examinado con gran detenimiento.

Al igual que en otros muchos contextos, el Tribunal de Cuentas ha descubierto que se han cometido graves errores en la manera en que se ha gastado este dinero. Y en lugar de ser errores que perjudican a la Unión Europea, se trata más bien de errores de procedimiento que deben corregirse si queremos decir sin temor a equivocarnos que los fondos se han utilizado como es debido. Los hemos examinado uno por uno y, por supuesto, no tenemos más remedio que observar que se han cometido errores de procedimiento a la hora de gastar ese dinero.

No obstante, tenemos que decir que el proceso de aprobación de la gestión reviste igualmente un carácter político, ya que examinamos si la Comisión ha hecho realmente lo previsto en el momento de la elaboración del presupuesto. Por ello examinamos si la legislación ambiental ha sido realmente prioritaria, si se han hecho avances reales en materia de prevención de crisis y si se ha gastado el 20 % de los fondos para educación básica y atención sanitaria en los países en desarrollo, tema acerca del cual existe un grave desacuerdo. Tenemos que decir que las cifras han aumentado, pero todavía están muy lejos del 20 % que acordamos. El hecho de que todo ello está relacionado con un gran número de donantes e instituciones que deben coordinarse no resulta especialmente tranquilizador.

Tengo que dejar claro ante esta Cámara que la Unión Europea –junto con sus Estados miembros– es de lejos el mayor donante de ayuda del mundo, cosa que podemos afirmar con orgullo. No obstante, al mismo tiempo es inaceptable que alguien se dirija a esta Cámara para decirnos que se ha centrado en otros ámbitos temáticos, y esperamos que las prioridades fijadas por el Parlamento y el Consejo al formular sus resoluciones se tomen finalmente como tales.

Hemos mantenido una excelente cooperación con los funcionarios de la Comisión; se han asumido compromisos firmes para que durante el año se nos facilite la información y los indicadores que necesitamos y para presentar pruebas de mejoras palpables. Al ser una persona que siempre ha intervenido ampliamente en el proceso presupuestario, puedo asegurarles que, cuando se elabore el siguiente presupuesto, seguiré muy de cerca las mejoras de la ejecución del presupuesto que se han anunciado –no solo en lo referente al uso de los fondos para su fin previsto, sino también al logro de los objetivos de las políticas– y que nuestra conducta como Parlamento dependerá de que ustedes cumplan lo que se han comprometido a hacer.

 
  
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  Jutta Haug (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. (DE) Señor Presidente, Señorías, la parte del presupuesto destinada a las políticas que revisten un interés especial para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria no es particularmente elevada, pues en 2005 –ejercicio sobre el cual se supone que debemos confirmar que el dinero de los contribuyentes europeos ha sido debidamente empleado– representaba menos de 0,5 % del presupuesto total de 116 millones de euros.

Debo decir desde un principio que nada se opone a que aprobemos la gestión presupuestaria de las cuatro agencias –la EMEA, la AEMA, la AESA y el ECDC – por parte de sus directores.

Los primeros cuatro meses de funcionamiento del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades en 2005 fueron un éxito y la gestión de su presupuesto fue responsabilidad de la DG de Salud.

En 2005, tercer año de funcionamiento de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, esta inició su traslado a Parma, lo que conllevó problemas para contratar el personal altamente cualificado que necesita y sin duda impidió gastar todos los recursos que se le habían asignado, de forma que se revertieron más de cuatro millones de euros al presupuesto comunitario. La forma en que este dinero, que pertenece a la AESA, se utilice este año no es algo que deba ocuparnos en el procedimiento de aprobación de la gestión, sino que tendremos que hablar con la Comisión al respecto.

La Agencia Europea de Medicamentos ha desempeñado su tarea satisfactoriamente y no ha gastado todo el dinero que se le había asignado, entre otras cosas porque se presentaron problemas en la conversión de su sistema informático.

La Agencia Europea del Medio Ambiente llevó a cabo la excelente labor a la que nos tiene acostumbrados, utilizó correctamente todos sus fondos e incluso habría podido recibir más.

La Comisión de Medio Ambiente no tiene crítica fundamental alguna contra la gestión del presupuesto de sus cuatro agencias, pero hemos aprovechado la ocasión que nos brinda este procedimiento de aprobación de la gestión para pedir a las dos agencias «antiguas» –la EMEA y la AEMA– que cumplan lo que ya se exige a las «nuevas» en los reglamentos fundacionales, a saber, que su labor sea revisada y evaluada periódicamente por expertos independientes. Nos gustaría que todas las formas de actividad administrativa –incluidas las agencias– aporten valor añadido a Europa.

Ahora me referiré al ámbito relacionado con el medio ambiente, la salud pública y las seguridad alimentaría del que es responsable la Comisión, y aunque en dicho ámbito observamos que el empleo de los créditos de compromiso resulta altamente satisfactorio en todos los sectores, debemos señalar que el porcentaje de desembolso deja mucho que desear, pues es inferior al 80 %, no solo en el sector de la salud y la seguridad alimentaria, sino también en el del medio ambiente. Por supuesto, existen factores que explican esta situación: uno de ellos es que aún no se ha ultimado la creación de la agencia ejecutiva de salud pública y, al mismo tiempo, el personal tuvo que dedicarse a elaborar el nuevo programa de salud y protección de los consumidores, mientras que los problemas de los compromisos presupuestarios de 2004 dieron lugar a problemas de pago en el sector ambiental en 2005.

Y si bien las explicaciones presentadas por los servicios de la Comisión resultan comprensibles, la Comisión debe aprender a anticiparse a los problemas a fin de poder adoptar medidas inmediatas para resolverlos, ya que, después de todo, no le falta experiencia en la solución de problemas administrativos.

 
  
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  Michael Cramer (Verts/ALE), ponente de opinión de la Comisión de Transportes y Turismo. – (DE) Señor Presidente, Señorías, la Comisión de Transportes y Turismo desea señalar que el presupuesto de 2005 destinaba un poco más de 1 000 millones de euros a créditos de compromiso y algo más a créditos de pago para la política de transportes, la mayor parte de los cuales –a saber, 680 millones de euros en créditos de compromiso y 750 millones de euros en créditos de pago– estaban destinados a las Redes Transeuropeas, por lo que esta comisión parlamentaria se complace en señalar que dichas cifras incluyen los pagos para seguridad vial y los compromisos con el programa Marco Polo, habiéndose asignado 70 millones de euros en créditos de compromiso y 60 millones de euros en créditos de pago a las agencias de transporte.

Sin embargo, a esta comisión parlamentaria le preocupa el elevado número de errores –superior a la media– que aparecen en los contratos de investigación en el sector del transporte, así como el hecho de que tan solo un 51 % de los fondos disponibles se hayan asignado a la seguridad vial, que constituye un programa importante, dado nuestro deseo de reducir a la mitad el número de accidentes.

Por lo que se refiere a las Redes Transeuropeas, es importante que nos centremos en hacer más eficiente el transporte, en lugar de comenzar directamente con grandes proyectos, tan solo para descubrir después que tan solo disponemos de la mitad de los fondos necesarios. En muchos Estados miembros se han suspendido proyectos por falta de fondos. Lo que debemos hacer es dar prioridad absoluta a la modernización de la infraestructura que ya tenemos y únicamente después pensar en obras de construcción, lo que implica usar los escasos recursos que tenemos de la forma más eficiente posible.

Tampoco debemos pensar únicamente en los proyectos que conectan el Norte con el Sur, pues Europa debe crecer conjuntamente, y por ello los proyectos ferroviarios de este a oeste también deben modernizarse, ya que muchas de esas vías se remontan al siglo XIX, la era de las locomotoras de vapor.

Por supuesto, el cambio climático también es importante. El sector del transporte es una de las grandes fuentes de CO2, ya que representa un 30 % de las emisiones, por lo que nuestros proyectos de investigación deben dar prioridad a la política climática y de sostenibilidad. En este aspecto, estos proyectos han sido hasta ahora totalmente insatisfactorios y es necesario modificarlos.

Hemos aprobado la gestión de las agencias, pero estas siguen necesitando recursos para llevar a cabo las tareas que se les han confiado.

 
  
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  Helga Trüpel (Verts/ALE), ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación. – (DE) Señor Presidente, Señorías, lo primero que quisiera decir en mi calidad de ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación es que no estamos seguros de que el gasto en cultura y educación sea suficiente. La Comisión de Cultura y Educación aspiraba a mucho más y lamenta que el Parlamento, la Comisión y el Consejo no hayan facilitado una financiación global más elevada para lo que queremos, que es dar un alma a Europa, permitir que todos los estudiantes puedan estudiar en Europa, y, con este objetivo en mente, la Estrategia de Lisboa requiere que se lleven a cabo cambios en esos ámbitos en los próximos años.

Muy a grandes rasgos, quiero manifestar que es fundamental, especialmente en los principales programas culturales y para la juventud, desarrollar, por un lado, una política de gasto muy meticulosa –es decir, responsable y transparente–, pero evitando al mismo tiempo que una aplicación abusiva de las normas existentes nos conduzca a callejones sin salida burocráticos. Soy consciente de que, tras el caso de corrupción y los escándalos que hemos sufrido, debemos ser muy cautelosos, pero sin pasarnos tampoco de la raya. Especialmente cuando los proyectos son pequeños y no pasan de 20 000 euros, no se debería exigir a los solicitantes que presenten infinidad de papeles para que se acepten sus solicitudes.

Mi segunda observación es que, con 99 agencias culturales nacionales, es fácil que las cosas se descontrolen y sería deseable una gestión más adecuada en ese ámbito.

En tercer lugar, quiero decir que me parece un enfoque equivocado que sigamos financiando este segundo edificio parlamentario en Estrasburgo con cargo a nuestro presupuesto. Si los franceses no están dispuestos a renunciar a esta segunda sede y así ahorrar dinero, deberá ser el Consejo quien asuma la responsabilidad de ese gasto en el futuro.

 
  
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  Bárbara Dührkop Dührkop (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. – (ES) Hablo como ponente de la Comisión de Libertades Civiles con respecto al presupuesto 2005.

Se trata de bastantes agencias, de las cuales la señora Haug ya ha mencionado algunas y, en general, tenemos las mismas observaciones.

Pero, primero, quisiera referirme a la ejecución del presupuesto general de la Comisión de Libertades Civiles, y se puede hacer bastante brevemente.

Constatamos que se han realizado unos progresos a nivel de ejecución en los compromisos pero, sin embargo, hay que dar un varapalo en cuanto a la ejecución de los pagos. Estamos en un nivel de 79,8% para 2005 en comparación con el 80,3% para 2004. Este nivel es uno de los más bajos de la Comisión.

Ya la señora Haug ha mencionado otros que parecen estar en la misma situación. Yo creo que sobra decir que hay que mejorar esa situación. Además, sabemos que peligra el dinero para el siguiente año si no sabemos usarlo.

En cuanto a la ejecución del presupuesto para Eurojust (unidad europea de cooperación judicial), constatamos que el Tribunal de Cuentas tiene las garantías razonables de que las cuentas anuales de este ejercicio han sido fiables y, en cuanto a las operaciones correspondientes, que todas son legales, como no podía ser de otra forma, y regulares.

Sin embargo, no hay situaciones que no sean mejorables. Aquí también hay que pedir a Eurojust que siga por esta vía, mejorando su gestión financiera.

En cuanto a la ejecución del presupuesto del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia, también hay una satisfacción por parte de la Comisión, en cuanto a la legalidad de las operaciones subyacentes. Sin embargo, constatamos que hay que pedir al Observatorio que mejore su claridad y, sobre todo, la transparencia de sus procedimientos de licitación.

Y, por último, trataré de la ejecución del presupuesto del Observatorio de la Droga y las Toxicomanías. En este caso, la Comisión de Libertades Civiles, al igual que el Tribunal de Cuentas, desea hacer dos serias amonestaciones.

Se han encontrado diferentes anomalías inaceptables en los procedimientos de contratación y licitación y hay que exigir una mejora sustancial de estos procesos. Hay que reconocer, sin embargo, que algunas medidas ya están surgiendo efecto, pero aún queda mucho camino para que todo sea, digamos, aceptable y correcto.

Quizás, lo más espinoso de todo –ya hemos interpelado a la Comisión a este respecto– es que, al igual que el Tribunal de Cuentas, constatamos y deploramos la mala administración en el caso de un agente enviado a Bruselas en misión de larga duración sin una clara definición de sus objetivos; sobre todo, hay mucha oscuridad sobre su ulterior asignación a la Comisión. Allí hay bastantes euros de los contribuyentes europeos que deberían explicarse.

La Comisión de Libertades Civiles pide, por consiguiente, que se investigue a fondo este caso y que se adopten las medidas procedentes para evitar que sucedan estos hechos en el futuro.

Por lo tanto, la recomendación de la Comisión de Libertades Civiles, coincidente con la Comisión de Control Presupuestario, es que se recomienda la aprobación de la gestión.

 
  
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  Lissy Gröner (PSE), ponente de opinión de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. – (DE) Señor Presidente, Señorías, para la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género esta evaluación no es un asunto sencillo, puesto que ya hemos insistido repetidamente en la necesidad de disponer de datos desglosados por género para poder evaluar el gasto y, lamentablemente, esos datos no están aún disponibles, por lo que todavía hay limitaciones para poder incluir en la evaluación los aspectos relativos a la aplicación de la perspectiva de género en la elaboración del presupuesto y la integración de la misma en todas las políticas. Pedimos que esos datos se presenten en los informes para la aprobación de la gestión del próximo presupuesto.

Disponer de datos precisos es esencial, sobre todo en el caso de los programas con cargo a los Fondos Estructurales y otros parecidos, para poder apreciar cuánto se ha destinado finalmente a equiparar el apoyo a las mujeres. Resulta que se ha bloqueado la liberación de fondos en el marco del programa Daphne y esto plantea un grave problema, pues sabemos que persiste la violencia en gran escala contra las mujeres, los niños y los jóvenes. Sabemos que los proyectos propuestos eran muy buenos, pero aún así no se ha liberado el dinero y es preciso que se haga algo al respecto.

En el caso real en el que pienso, toda una serie de proyectos transeuropeos fueron rechazados. Estamos preparando un Año Europeo contra la Violencia y el Consejo de Europa ha iniciado una campaña. Las necesidades en ese terreno son enormes y la Comisión debe empezar a actuar.

 
  
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  Véronique Mathieu, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (FR) Señor Presidente, Señorías, por lo que respecta a la aprobación de la gestión de las agencias, quiero hacer en primer lugar algunas observaciones. La primera es que el número de agencias aumenta constantemente y que dicho aumento es inquietante, ya que parece realizarse sin ningún marco político global. Esta situación plantea varios problemas: el del control financiero de estas agencias y el de las deficiencias organizativas observadas, que no se han subsanado en todos los casos.

En cuanto al primer aspecto, me parece esencial establecer unas normas claras para el procedimiento de aprobación de la gestión. En efecto, de 35 agencias, 16 son objeto hoy de una aprobación de la gestión individual por parte del Parlamento. Para evitar las incoherencias actuales en la aplicación del artículo 185 del Reglamento financiero, puesto que muchas agencias siguen siendo objeto de una aprobación de la gestión global en el marco del presupuesto general de la Comisión Europea, sería oportuno que, en el futuro, todas las agencias, cualquiera que sea su estatuto, fueran sometidas a una aprobación de la gestión individual por parte del Parlamento Europeo.

El segundo aspecto que quiero mencionar se refiere a la administración efectiva de las agencias. Aunque se han registrado mejoras en este terreno, siguen siendo insuficientes. Es necesario, de forma prioritaria, mejorar los sistemas contables, garantizar una buena ejecución de los procedimientos de licitación y de las normas de control interno y, por último, hacer los procedimientos de contratación más transparentes. Paralelamente, la Comisión debe proseguir sus esfuerzos tanto por mejorar la visibilidad de las agencias, elaborando una estrategia de comunicación eficaz, como por desarrollar las sinergias y, por último, por poner a su disposición más servicios técnicos y administrativos adaptados a sus necesidades.

Por otra parte, apoyo las dos propuestas encaminadas a declarar obligatoria la publicación de un estudio de costes-beneficios antes de crear cualquier agencia y a exigir la elaboración cada cinco años de un informe de evaluación sobre el valor añadido generado por cada agencia en su ámbito de actividad. Estas dos propuestas son esenciales para garantizar que las actividades desarrolladas por las agencias respondan a las necesidades específicas de los distintos sectores.

En conclusión, quisiera subrayar que aunque el Tribunal de Cuentas tenga reservas con respecto a tres agencias, me complace que las agencias en su conjunto hayan registrado progresos con respecto al ejercicio de 2004 y les pido que prosigan sus esfuerzos en este sentido.

 
  
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  Dan Jørgensen, en nombre del Grupo del PSE. (DA) Señor Presidente, el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo recomienda la aprobación de la gestión. Recomendamos que el Parlamento apruebe la gestión de los presupuestos para 2005, pero al mismo tiempo queremos aportar algunos comentarios y formular algunas peticiones. Tenemos dos peticiones básicas. En primer lugar, nos parece evidente que es necesario intensificar todavía más la supervisión. Creemos que el control del dinero de los contribuyentes aún no es suficiente. En segundo lugar, también creemos que se necesita mayor claridad y transparencia.

Por lo que se refiere a la primera cuestión, cabe decir que se ha progresado algo en ese aspecto. Reconocemos y elogiamos la implantación de un nuevo sistema de contabilidad en la Comisión. No ha sido un proceso fácil, pero ha superado todas las expectativas. Reconozco que el sistema de control financiero integrado, en particular con relación a los fondos agrícolas, se ha aplicado a una gran parte del presupuesto, lo que es ciertamente muy positivo. No obstante, también mantenemos una posición crítica con respecto a aquellos ámbitos en los que el Tribunal de Cuentas formuló, lamentablemente, algunas críticas muy señaladas. Están especialmente en entredicho las políticas internas y, lamentablemente, también una parte de fondos agrícolas. Simplemente va a ser necesario intensificar los controles en esos ámbitos. La Comisión tiene que actuar con mayor rigor, pero también deben hacerlo, en particular, los Estados miembros. El hecho es que, como saben sus Señorías, alrededor del 80 % de los fondos de la Unión Europea se administran mediante una gestión compartida, lo que significa que en realidad el dinero se aplica en los Estados miembros. En estas circunstancias, está claro que, evidentemente, dependemos por completo –tanto la Comisión como también el Parlamento– de que los Estados miembros asuman seriamente esa responsabilidad y, por desgracia, no tenemos la impresión de que lo estén haciendo. La responsabilidad política debe estar asignada claramente y habrá que hacer un seguimiento de esta cuestión con vistas al año próximo.

Además, salta a la vista, como es lógico, que todo este debate sobre la transparencia ya se viene desarrollando desde hace un par de años y nos complace que así sea. También nos satisfacen algunas iniciativas de la Comisión que han resultado claramente muy positivas. Creemos que los ciudadanos europeos tienen que poder conectarse a Internet y comprobar cómo se ha asignado el dinero europeo a los fondos agrícolas, los Fondos Estructurales, etcétera. Este proceso está en marcha pero, evidentemente, debe proseguir hasta que se haya completado. Más aún, necesitamos una mayor transparencia en relación con los numerosos grupos de trabajo que existen. Se nos tienen que facilitar los nombres de las personas que participan en esos grupos de trabajo.

 
  
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  Jan Mulder, en nombre del Grupo ALDE. (NL) Señor Presidente, en primer lugar quisiera dar las gracias a los ponentes, a quienes puedo asegurar que el Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa comparte su opinión. Por nuestra parte, también apoyamos la aprobación de la gestión, tal como se ha recomendado.

El año en cuestión –el 2006– es el primer ejercicio presupuestario completo cuya responsabilidad recae totalmente sobre la actual Comisión. Hemos recibido de nuevo un dictamen negativo del Tribunal de Cuentas, por duodécima vez consecutiva, y todo el mundo sabe, por supuesto, que las cosas no pueden seguir así. Me complace que el Tribunal de Cuentas haya anunciado una revisión por un grupo de pares, que dejarán que otros examinen en detalle sus propias actividades y sus métodos. Todo eso está muy bien, pero se mire como se mire, la responsabilidad última sigue siendo de la Comisión y no puede trasladarla a los Estados miembros.

El año pasado firmamos las perspectivas financieras que, por primera vez, contenían una disposición en virtud de la cual los Estados miembros deben declarar en el nivel político adecuado que han aplicado el presupuesto correctamente. Mi pregunta fundamental es: ¿qué ha hecho exactamente la Comisión con dicho artículo de las perspectivas financieras? ¿Ha enviado una carta a los Estados miembros para recordárselo? ¿Cuál es la estrategia de la Comisión en relación con este tema?

También quisiera llamar la atención de la Comisión sobre el hecho de que el año que viene será fundamental para ella. En 2008, hará diez años que, en 1998, el Parlamento se negó a aprobar la gestión. Claro que no voy a anticiparme a anunciar que esto volverá a pasar; todo dependerá de cómo se desarrollen las cosas, pero debe haber un progreso claro. Es inaceptable que, dentro de un año, en vísperas de las próximas elecciones europeas, esta Asamblea vuelva a aprobar sin la menor vacilación la gestión de la Comisión cuando es evidente que esta no ha hecho cuanto estaba en su mano para mejorar la situación. Una de las claves para superar esta dificultad es cumplir las perspectivas financieras.

 
  
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  Zbigniew Krzysztof Kuźmiuk, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, esta Asamblea va a decidir hoy si aprueba la gestión del presupuesto de las instituciones de la Unión Europea para 2005.

Dado que el informe del Tribunal de Cuentas Europeo no ha expresado ninguna reserva importante con respecto a ninguna de dichas instituciones, por mi parte mantengo que podemos aprobar la gestión de todas ellas. Esto, sin embargo, no significa que las cuentas anuales presentadas al Parlamento sean perfectas.

En primer lugar, aunque el Tribunal de Cuentas reconoce que, en conjunto, el informe financiero de las Comunidades Europeas refleja fielmente la situación financiera de la Comunidad a finales de diciembre de 2005 y que no ha encontrado errores significativos, también es cierto que ha detectado numerosos errores, tanto en las cantidades registradas en los sistemas centrales de contabilidad como en los informes presentados por diferentes Estados miembros. Resulta especialmente preocupante que, a pesar de las observaciones críticas tanto del Tribunal de Cuentas como del Parlamento Europeo, algunas de esas inexactitudes se repitan año tras año.

En segundo lugar, quisiera sumarme a quienes, desde el Tribunal de Cuentas y también en esta Asamblea, reclaman mayor transparencia en el uso y gestión de los fondos de la Unión Europea. En particular, quisiera apoyar la intención de la Comisión de publicar la ayuda directa recibida por los principales productores agrícolas de algunos Estados miembros y también aguardo con interés la simplificación de los procedimientos, tanto en materia de contratación como de subvenciones, lo cual mejorará la transparencia en las actividades de la Comisión y reducirá el riesgo de corrupción.

 
  
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  Bart Staes, en nombre del Grupo Verts/ALE. (NL) Señor Presidente, nuestro Grupo también está dispuesto a aprobar la gestión de la Comisión, de hecho con las mismas condiciones que ha expuesto hace un momento el señor Jørgensen. El señor Mulder acaba de señalar que por duodécima vez consecutiva el Tribunal de Cuentas no ha emitido una declaración de fiabilidad positiva; una situación que, ciertamente, se tiene que acabar. En su comparecencia ante nuestra comisión, el Comisario Kallas manifestó, tras su nombramiento, que durante su mandato se debía conseguir una declaración de fiabilidad positiva; al menos, ese era su objetivo. Sé que el Comisario mantiene en estos momentos un cierto enfrentamiento con el Tribunal de Cuentas; se realizará una revisión por un grupo de homólogos de los métodos que este emplea y, por mi parte, sigo confiando en que dicha declaración de fiabilidad positiva llegue a emitirse en algún momento y sin duda durante el presente mandato. Es cierto que hay un par de problemas que parecen insuperables, no en último lugar en el ámbito de la agricultura. En este sentido, me ha alegrado la declaración del Comisario en relación a la gestión integrada y el sistema de control. Todos sabemos que Grecia dista mucho de estar a la altura, como ya ha señalado en dos ocasiones el informe anual del Tribunal de Cuentas. Ahora existe un plan de acción concreto; el Comisario ha dejado muy claro que está dispuesto a suspender los pagos si Grecia no cumple las condiciones o no aplica correctamente el plan de acción. Se han presentado dos enmiendas a ese efecto, una del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos y otra de nuestro Grupo. Espero que por lo menos una de ellas salga adelante y que pueda ayudar de manera considerable al Comisario cuando llegue el momento de tener que decidir la suspensión de los pagos.

He observado la ausencia del Consejo en el contexto de las declaraciones nacionales de gestión. Es escandaloso que el Consejo se ausente en un debate sobre la aprobación de la gestión, que también tenemos que conceder al Consejo, en un momento en el que sabemos que los Estados miembros gestionan directamente el 80 % de los recursos financieros totales, y lo lamento profundamente.

Apoyo también la pregunta del señor Mulder a la Comisión sobre las medidas que ha adoptado para garantizar que los Estados miembros emitan declaraciones nacionales de gestión. En nuestro debate con el Secretario de Estado alemán, se llegó a la conclusión de que los defectos eran atribuibles a nuestra estructura federal. Me parece inconcebible que sea así. En cambio, puedo concebir que un Estado federal como Bélgica diga: «De acuerdo, tres de nuestras regiones han emitido declaraciones, de las cuales dos no cumplen todos los requisitos y una sí». ¿Por qué no se puede proceder así? Visto así, reclamo insistentemente que los Estados miembros también emitan declaraciones positivas de gestión.

 
  
  

PRESIDENCIA DE LA SERA. WALLIS
Vicepresidenta

 
  
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  Esko Seppänen, en nombre del Grupo GUE/NGL. (FI) Señora Presidenta, señor Comisario, el Tribunal de Cuentas no ha emitido una declaración de fiabilidad positiva de las cuentas de la Unión desde hace diez años. Uno de las principales razones es probablemente que el dinero lo concede la Comisión, pero los responsables de supervisar cómo se gasta son los Estados miembros. El órgano responsable de la concesión de los fondos no controla su uso. Algunos Estados miembros son más negligentes que otros en el modo de controlar los fondos que reciben de la Unión. Nuestro Grupo comparte el punto de vista expresado en el informe de que en el futuro el Tribunal de Cuentas debería mencionar más a menudo por su nombre a los países que no hayan realizado un control adecuado. No existe ningún buen motivo para no dejar al descubierto la actuación de Grecia o de otros países que son poco estrictos en este aspecto.

El Parlamento siempre ha opinado que los Estados miembros deberían emitir una declaración sobre la gestión a escala nacional de los fondos que reciben de la Unión. Algunos Estados miembros así lo han hecho; por ejemplo, los Países Bajos, lo han hecho adecuadamente, con la firma del Ministro. La mayoría de los Estados miembros se oponen a emitir una declaración. Por otra parte, hay que decir que el caso de Martha Andreasen no ha dado pie a que en adelante la jefa de contabilidad de la Comisión apruebe la autenticidad de las cuentas con su firma. El Parlamento pide con toda razón que se le concedan poderes jurídicos para ello.

Este año, nuestro Grupo está a favor de la aprobación de la gestión.

 
  
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  Nils Lundgren, en nombre del Grupo IND/DEM. (SV) Señora Presidenta, la exigencia de responsabilidades es fundamental en el proceso democrático. Los esfuerzos del Parlamento en este terreno, en el pasado, han sido vergonzosos. A pesar de la retahíla de informes que señalan fraudes, irregularidades, incompetencia y despilfarro, año tras año esta Asamblea aprueba la gestión con mayorías que casi parecen dignas de Corea del Norte.

El año pasado fue una excepción. El Parlamento había pagado un alquiler demasiado alto por el edificio en el que estamos ahora. Fue imposible ocultar el problema. En vez de ello, se produjo una situación patética con la comparecencia de los dirigentes de los grandes Grupos en el papel de «plañideras profesionales», asegurando que la denegación de la aprobación de la gestión en realidad era solo de cara a la galería. Así lleva a cabo su tarea democrática la mayoría de esta Asamblea.

El año pasado fui ponente y me resultó imposible proponer la aprobación de la gestión del Comité de las Regiones. Una cultura de corrupción parecía impregnar a su Secretaría. Pese a que todavía había tres investigaciones diferentes en curso sobre el Comité de las Regiones, la Asamblea aprobó la gestión de todos modos. Ahora, la OLAF ha presentado su informe y las autoridades nacionales han llevado el asunto a los tribunales. Por lo tanto, todavía hay motivos más sólidos para no aprobar la gestión del Comité de las Regiones este año. Además, la ponente, la señora Herczog, ha demostrado que no habría que aprobar la gestión ni de la Agencia Europea de Seguridad Marítima ni de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Por consiguiente, hemos de denegársela.

 
  
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  Ashley Mote, en nombre del Grupo ITS. – (EN) Señora Presidenta, creo que urge que el Consejo de Ministros se plantee nombrar un equipo de contables verdaderamente independientes y de renombre internacional para llevar a cabo una investigación y un análisis completo de la auditoría de esta institución, su tesorería, sus sistemas contables y controles y también todas sus entidades operativas, muchas de las cuales se dedican al comercio pero escapan a la plena aplicación de la ley en sus gestiones financieras y de negocios.

Fíjense simplemente en las cuentas de 2005: un equipo de contables forenses independientes ha concluido que hay pagos por importe de 27 000 millones de euros que simplemente no estaban registrados correctamente en las cuentas y esa increíble falta de responsabilidad ha tenido unas consecuencias igualmente increíbles e inaceptables. Sabemos ahora, por ejemplo, que la Unión Europea ha perdido unos 600 000 millones de euros a lo largo de los años, cifra que excede de lejos la contribución neta del Reino Unido, que asciende a 75 000 millones de libras esterlinas desde nuestra adhesión.

El Presidente del Tribunal de Cuentas ha admitido que hay serios problemas que no acaban de resolverse: cada informe anual los pone de manifiesto, página tras página, sin que realmente pase nada a raíz de ello. Se supone que la declaración de fiabilidad abarca toda la cadena, «hasta el nivel de los contribuyentes». Sin embargo, año tras año, se hace caso omiso de los intereses de estos. Las discrepancias entre los balances de un año y el siguiente son regulares, rutinarias e inaceptables. En 2002, por ejemplo, la diferencia fue de 200 millones de euros. El año pasado, fue de 179 millones de euros, lo que no supone una gran mejora a lo largo de cuatro años. Y no se trata solo de errores: los contables los califican de malas prácticas financieras de carácter grave.

 
  
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  Hans-Peter Martin (NI).(DE) Señora Presidenta, un procedimiento de aprobación de la gestión como este no debe mirar solo hacia atrás, sino que también ha de considerar qué conclusiones deben extraerse. Estoy seguro de que el Comisario está escuchando con mucha atención lo que se está diciendo sobre las agencias y también es consciente de que quienes desean ejercer un cierto control están cada vez menos satisfechos con lo que está ocurriendo en muchos ámbitos, en los que existe una confusión considerable y las cosas han empezado a írseles de la mano. Estoy seguro, señor Comisario Kallas, de que también usted es consciente del rumbo que están tomando las negociaciones en el marco del diálogo tripartito. Resulta bastante preocupante ver reconocer una y otra vez a los miembros de la Comisión de Presupuestos, personas que llevan años bregando con este tipo de cosas, que ni siquiera ellos consiguen verlo claro y que no existen líneas divisorias claras entre el presupuesto operativo y el administrativo, de manera que es en este ámbito donde, obviamente, se producen ingentes abusos, en su mayor parte relacionados con la ocultación de gastos administrativos en los programas.

Esto, señor Comisario, va diametralmente en contra de lo que usted intenta conseguir con sus esfuerzos de transparencia y quisiera animarle a que intente hacer en su propio ámbito lo que ya ha empezado a hacer con la agricultura, a saber, poner al descubierto cómo se emplean los fondos, hasta el último euro. Esto es lo que cualquier empresa moderna es capaz de hacer. Estas siempre disponen de unidades para la asignación de costos y de referencias claras; incluso saben exactamente qué se hace en los viajes de negocios. Me parece sumamente lamentable y perjudicial que no hagamos lo mismo y estoy seguro, señor Comisario, de que usted comparte mi punto de vista de que se requieren recortes en todos los ámbitos, ya que no hay duda de que se consigue una mayor eficiencia con menos trabajadores en lugar de lo contrario, como sucede actualmente.

 
  
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  Esther de Lange (PPE-DE). – (NL) Señora Presidenta, me limitaré a comentar la parte relativa al Parlamento Europeo. Ante todo, quiero agradecer al ponente, señor Staes, su muy sólido informe. Apoyamos su propuesta de que se apruebe la gestión y también la mayor parte de sus observaciones y comentarios al respecto. Huelga decir que, como Grupo, deseamos destacar algunas cuestiones, incluida nuestra enmienda 3, sobre la que quisiera llamarles especialmente la atención, porque en ella se pide, con mayor énfasis que en el texto actual, un trabajo en equipo constructivo y un diálogo político con el Presidente de esta Asamblea, cuya gestión se aprueba, aunque todavía no había sido designado para ese puesto durante el ejercicio presupuestario que estamos examinando.

También quisiera también llamar su atención sobre las enmiendas que ha presentado el señor Fjellner, que también he firmado, relativas a los costes reales de mantener tres lugares de reunión en un momento en el que contamos con 27 Estados miembros. Las cifras actuales datan de cuando solo eran 15.

Desde una perspectiva un tanto personal, quisiera añadir que, obviamente, en mi calidad de antigua asistente, he considerado con ojos críticos las observaciones sobre las compensaciones al secretariado y la situación del personal parlamentario, que en algunos casos todavía dejan mucho que desear.

Para acabar, quisiera referirme a la interminable historia del fondo de pensiones voluntario. A mi modo de ver y el de mi delegación, es de la mayor importancia evitar cualquier impresión de que se están utilizando recursos públicos –la cobertura general de gastos– para fines privados, a saber, para incrementar el fondo de pensiones voluntario.

Por último, quisiera ceder los 20 segundos que me quedan a la siguiente oradora.

 
  
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  Edith Mastenbroek (PSE). – (NL) Señora Presidenta, ante todo quisiera dar las gracias al señor Staes por su excelente informe y a la oradora anterior por los 20 segundos adicionales. ¿Será que procedemos del mismo Estado miembro? Es muy posible que así sea, porque yo quisiera subrayar los mismos aspectos que ha destacado usted.

Volviendo en primer lugar al informe del señor Staes, quisiera darle las gracias de nuevo, porque el informe es sobresaliente. Por primera vez desde mi elección, ha conseguido que se apruebe la gestión sin que eso generara una gran polémica durante la semana anterior. Permítanme que me centre en unas pocas cuestiones. Es lamentable que en este procedimiento sea la norma, en lugar de la excepción, que tengamos que seguir insistiendo en reclamar lo mismo una y otra vez; no solo cosas como las firmas electrónicas o que se reduzca la burocracia en esta Cámara, sino también asuntos de importancia como de quién aprobamos realmente la gestión. Por nuestra parte, apoyamos lo que ha manifestado el señor Staes al respecto.

En un plano personal, también quisiera llamar su atención sobre las enmiendas del señor Fjellner. Creo que es de la mayor importancia que sepamos exactamente en qué gastamos el dinero del Parlamento y, en mi opinión, es fundamental para el debate que sepamos el coste exacto que supone repartir nuestras horas de trabajo en tres sedes. Volviendo al estatuto de los asistentes, se trata de un asunto importante, que espero que –ahora que hemos conseguido alcanzar un acuerdo mutuo sobre el estatuto de los diputados– no tengamos que volver a plantear el año próximo, y del que se está ocupando uno de los grupos de trabajo de la Mesa mientras desarrollamos este debate. Me parece fundamental que el estatuto de los asistentes entre en vigor lo antes posible y que podamos conocer debidamente cuál es la posición laboral de esos asistentes, su seguridad social y sus regímenes fiscales.

 
  
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  Bill Newton Dunn (ALDE).(EN) Señora Presidenta, es un placer verla en la Presidencia, presidiendo el debate de manera eficiente.

En primer lugar quiero hacer un comentario para el señor Mote, que, siento decirlo, no se ha molestado en quedarse para escuchar el resto del debate. Su solución de los problemas de la corrupción y el derroche en Europa es añadir otra capa de burocracia, contratando a un equipo de contables del sector privado. Me parece una solución completamente absurda, que amontona coste sobre coste.

Nuestro Grupo apoyará las enmiendas 1 y 3, que reclaman la aclaración de los costes de nuestro funcionamiento en tres diferentes lugares, que es un disparate que nadie, ni el público ni nosotros, puede entender. Queremos una aclaración sobre esto. Sin embargo, estamos muy perplejos de que el Grupo del PPE-DE haya presentado cuatro enmiendas –79, 80, 81 y 83– que suprimirían otras partes útiles de este informe. La señora De Lange, que acaba de hablar en nombre del Grupo del PPE-DE, me desconcierta. Ha dicho que queremos evitar dar la impresión pública de que el dinero se gasta incorrectamente en el fondo de pensiones. Estoy de acuerdo con ella. Sin embargo, el Grupo del PPE-DE propone, de acuerdo con la enmienda 83, suprimir una auditoría de las prestaciones a los miembros y cómo se gastan, lo que no tiene ningún sentido. Le instaría a que convenciera al resto de sus colegas a retirar esas enmiendas que pretenden suprimir cosas útiles en este informe y a que lo apoyen.

 
  
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  Janusz Wojciechowski (UEN). (PL) Señora Presidenta, quisiera felicitar a los ponentes por sus informes bien planteados y muy completos. También quisiera dar las gracias al Tribunal de Cuentas, cuyos informes nos han aportado mucha información sobre cómo se elabora el presupuesto. No obstante, me parece que los informes se han redactado en un lenguaje que no resulta fácilmente comprensible para el ciudadano medio y pienso que deberíamos mejorar la claridad de nuestros documentos, ya que en definitiva no los redactamos para nosotros, sino también para el público.

En lo que se refiere a los procedimientos de control, la mayoría de las observaciones se refieren a la exactitud de las cuentas. Eso es importante, pero en la contabilidad todo se equilibra, mientras que en la vida real los fondos se despilfarran y se gastan de manera ineficiente. Desearía que en el futuro se preste más atención a una evaluación sustancial de los gastos individuales en lugar de a su corrección formal.

 
  
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  Paul van Buitenen (Verts/ALE). – (NL) Señora Presidenta, desde 2000, dos contables internos del Comité de las Regiones han demostrado sucesivamente serios casos de fraude, cosa que la oficina antifraude también ha confirmado en varios informes. Durante todos estos años, el Comité de las Regiones ha minimizado los problemas y prometido mejoras, y por nuestra parte, desde el Parlamento, siempre hemos aprobado su gestión.

Solo el año pasado, se planeó celebrar una audiencia con la participación de los dos contables despedidos por el Comité de las Regiones. Sin embargo, debido a una intensa presión del mismísimo Comité, la audiencia se retiró del orden del día de la Comisión de Control Presupuestario en el último momento y una vez más reaccionamos limitándonos a aprobar la gestión del Comité de las Regiones. Hace unos meses, apareció el último informe –hasta el momento– de la OLAF sobre esta saga. Este recomienda no solo la adopción de medidas disciplinarias, sino incluso que se proceda por la vía penal. Tras la repetida negativa del Comité de las Regiones a autorizarlo, finalmente se permitió que la Comisión de Control Presupuestario leyera dicho informe, que reveló malversaciones organizadas estructuralmente en diversos niveles jerárquicos. Asimismo, de nuevo se han empezado a recibir nuevas informaciones anónimas. Las normas no me permiten citar textualmente el informe de la OLAF, pero incluso ahora, tras años de fraudes, no se ha emprendido ninguna acción disciplinaria y, en cambio, se ha despedido a ambos contables.

Resulta inconcebible que nos dispongamos a aprobar una vez más la gestión del Comité de las Regiones.

 
  
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  Jiří Maštálka (GUE/NGL).(CS) Señora Presidenta, quisiera felicitar a los ponentes y hacer algunos comentarios, tanto generales como específicos, basados en mi experiencia personal.

En primer lugar, el apartado 1 señala que no todas las agencias tienen siempre una buena reputación. Quisiera referirme a la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, con sede en Bilbao, que es seguramente una excepción fundamental y a la que no es aplicable ese punto.

En mi calidad de ponente, he trabajado con dicha Agencia en la elaboración de una evaluación de la Directiva marco para la protección de la salud en el trabajo y actualmente colaboro en la redacción de nuevas normas para las estadísticas sobre accidentes laborales. Además, he visitado la Agencia dos veces y puedo confirmar que nos facilita unos datos muy buenos.

En cuanto al apartado 11, que pide que se mejore la asistencia técnica a las agencias, quisiera manifestar que no se trata únicamente de una cuestión de apoyo técnico, sino que también depende de que las peticiones que dirigimos a las agencias del Parlamento se formulen mejor. El Parlamento tiene que intervenir de manera más activa.

Finalmente, lo mismo cabe decir en relación con el apartado 15, relativo a la cooperación con otras organizaciones. En este contexto, puedo informar que la Agencia de Bilbao colabora estrechamente con la Organización Mundial de la Salud y facilita datos estadísticos muy interesantes.

Un comentario final: estoy totalmente a favor del apartado 25 y me alegra poder decir que la Agencia ha mejorado sus comunicaciones y que se está haciendo un mayor uso de su pericia, especialmente entre las PYME. Muchas gracias.

 
  
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  John Whittaker (IND/DEM).(EN) Señora Presidenta, una y otra vez oímos las excusas de la Comisión, «¡No es culpa nuestra! ¿Cómo podemos vigilar nuestro dinero comunitario?» Es decir, el dinero de los contribuyentes de los Estados miembros lo gastan los Estados miembros. En efecto, tenemos el hecho notable de que el año pasado la Comisión censurara al Tribunal de Cuentas por meterse con ellos.

Pero quizás la Comisión tenga un propósito, y esta línea de pensamiento ha servido para convencer a los Gobiernos del Reino Unido, Suecia y los Países Bajos de que acepten declaraciones sobre la futura gestión de los fondos de la UE, por lo que eso vale. Más en detalle, el punto de vista de la Comisión demuestra la debilidad esencial del sistema. Las agencias de los Estados miembros que gastan el dinero de la Unión Europea tienen pocos incentivos para preocuparse por los contribuyentes de algunos otros Estados miembros que se lo facilitan.

¿Qué hacemos pues con esto? Bueno, yo continuaré diciendo a la gente de mi país que el despilfarro y las irregularidades financieras son una consecuencia desgraciada pero inevitable del sistema, un sistema defectuoso en el que la desconexión entre los contribuyentes que proporcionan los fondos y los que los gastan es cada vez más grande.

 
  
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  Alexander Stubb (PPE-DE).(EN) Señora Presidenta, como un explorador, siempre estoy al tanto. Tengo tres observaciones que hacer.

En primer lugar, me parece que olvidamos un poco por qué estamos aquí. Hablamos del informe, que trata de la buena gestión financiera. Creo que hay tres razones por las que tenemos estos informes. La primera es la confianza. Necesitamos que los mercados confíen en nosotros. La segunda es la democracia. Necesitamos que la gente confíe en nosotros. Si tenemos una buena gestión financiera, otros nos seguirán. La tercera se refiere a la transparencia, es decir, la reducción del escepticismo. Tratamos de mejorar el control financiero. Así que mi primera observación es que hay una razón por la que hacemos esto. Creo que la Comisión está haciendo una buena labor, contrariamente a lo que ha dicho el orador anterior.

En segundo lugar –y este es un momento histórico para mí, porque voy a estar de acuerdo en lo fundamental con mi compatriota de la izquierda de esta Cámara–, el señor Seppänen tiene toda la razón, como la tienen todos los oradores anteriores que han dicho que el problema no radica en la manera en que la Comisión maneja el dinero, sino en la manera en que lo manejan los Estados miembros. En otras palabras, el 80 % de los fondos los gestionan los Estados miembros. Allí no hay ninguna responsabilidad financiera. Permítanme hacer una propuesta. Si en la próxima CIG planteamos un par de cuestiones institucionales, ¿por qué no hacemos lo mismo con los Estados miembros que hacemos con la Comisión? ¿Por qué no consagramos en los nuevos Tratados la obligación legal de que los Estados miembros sean responsables del dinero de la UE que gastan? Quizás con esto consigamos a la larga una declaración de fiabilidad positiva.

En tercer lugar, por último, quisiera expresar mi conformidad con todos los que apoyan las enmiendas del señor Fjellner: el señor Newton Dunn, la señora De Lange, el señor Staes y la señora Mastenbroek. Necesitamos dos cosas en este informe. Una es la evaluación del impacto ambiental del coste de las tres sedes y la otra es el coste de las tres sedes del Parlamento Europeo.

 
  
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  Paulo Casaca (PSE).(PT) Señora Presidenta, quisiera felicitar a todos los ponentes por su excelente trabajo. Por supuesto, hago extensivas estas felicitaciones a los presidentes de nuestra comisión, señores Fazakas y Bösch. También quisiera agradecer las palabras del señor Kallas sobre las auditorías ex post previstas en relación con todo lo que atañe a la gestión directa de los fondos. Debo manifestar desde ya que seguiremos examinando atentamente dichas auditorías, cómo se llevan a cabo, el número de errores detectados y la necesaria comparación con los resultados obtenidos por el Tribunal de Cuentas.

Sobre todo, quisiera decirle a nuestro Vicepresidente que el Parlamento tiene la última palabra sobre la aprobación de la gestión y que desde luego va a hacer pleno uso de dicha competencia cuando volvamos a reunirnos aquí el año próximo para debatir el tema de la recuperación de los fondos.

Fui ponente de un informe muy crítico sobre la actuación de la Comisión al respecto. El Tribunal de Cuentas declaró en la Comisión de Control Presupuestario que no consiguió encontrar los miles de millones de euros que, según la Comisión, se iban a recuperar. Debo decir que también he sido incapaz de encontrar esas cantidades y quisiera señalar que esta cuestión se debe abordar el año próximo de una manera totalmente diferente; de lo contrario, tendremos que actuar con mucha mayor dureza.

 
  
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  Kyösti Virrankoski (ALDE). – (FI) Señora Presidenta, la administración de los fondos de la Unión Europea es una tarea bastante delicada. Para que el presupuesto se pueda aplicar efectivamente es necesario contar con instrumentos jurídicos claros y una clara división del trabajo. Hay posibilidades de mejora en ambos aspectos. Además, como sabemos, los fondos de la Unión Europea los gestionan principalmente las autoridades nacionales.

No parece que se haya progresado nada en la simplificación de la legislación. Aunque se está reduciendo el número de antiguos reglamentos, constantemente se redactan otros nuevos. Se deslumbra a la gente con una microgestión meticulosa y nadie se atreve a delegar la toma de decisiones a instancias inferiores. Esto ha generado y continúa generando una necesidad de supervisión cada vez mayor. Por lo menos en el ámbito normativo, los fondos de la Unión Europea se controlan con gran rigor. Por otra parte, la cantidad de supervisiones realizadas no mejora necesariamente su calidad o la manera en qué se gestionan. A menudo, el exceso de supervisiones solo ralentiza y paraliza las operaciones. Por ejemplo, las empresas privadas están ahora menos dispuestas a participar en proyectos con fondos estructurales de la Unión Europea debido a la enorme burocracia. Por eso es bueno que instituciones como el Tribunal de Cuentas hayan empezado a prestar mayor atención a la calidad que a la cantidad de las supervisiones que se llevan a cabo.

La supervisión del presupuesto requiere una división de responsabilidades más clara. La responsabilidad del titular de un cargo debe estar absolutamente clara. El sistema no debería estar demasiado jerarquizado. La responsabilidad colectiva no es responsabilidad en absoluto. Por eso, la supervisión financiera debe ir unida a la simplificación de las normas y a la clarificación de las responsabilidades de los titulares de los cargos.

 
  
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  Ingeborg Gräßle (PPE-DE).(DE) Señora Presidenta, señor Comisario, Señorías, en nombre del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, quiero manifestar nuestro más sincero agradecimiento a todos los ponentes, ya que los nuevos progresos conseguidos se deben a su trabajo y seguramente hemos avanzado sobre todo en el frente de las agencias, más que en ningún otro, de manera que la señora Herczog merece nuestro especial agradecimiento por las excelentes ideas que ha aportado.

Es fundamental que se establezca una vinculación más clara entre las agencias y la Comisión, que necesita disponer de una minoría de bloqueo en sus consejos de supervisión, y debe entender y aceptar la cooperación de dichas agencias en la tarea legislativa y en la gestión de los programas de la Unión Europea. Lamentablemente, empero, la situación en lo que respecta al presupuesto de la Comisión apenas ha cambiado.

Desde ahora hasta el final del periodo, tendremos que dedicarnos a examinar cómo podemos obtener una declaración de fiabilidad ilimitada, al menos para los fondos que se gestionan directamente, y la Comisión ha demostrado ser capaz de ello en su propio ámbito y de hacerlo bien. Queremos colaborar con ustedes en este aspecto y apoyarles, pero eso requiere que tomen la iniciativa; les apoyaremos en todo, empezando por el riesgo tolerable y hasta las auditorías únicas y todas las cuestiones relacionadas con las mismas.

Quisiera añadir también unas palabras de agradecimiento al Tribunal de Cuentas –que consideramos una institución muy importante– y a las personas que allí trabajan, que han hecho un buen trabajo y en quienes continuaremos confiando los próximos años.

Tengo que decirle al Comisario que todavía nos queda trabajo pendiente y quizás deberíamos conceder prioridad a una cuestión, puesto que aún nos debe información sobre las cifras y la recuperación de fondos, que hasta ahora no hemos conseguido desentrañar. Nos parece que sería muy importante que comunicara a esta Asamblea en qué cifras podemos confiar, ya que durante las últimas seis u ocho semanas han circulado por lo menos cuatro.

En cuanto al presupuesto de esta Cámara, hemos presentado enmiendas de supresión en relación con el fondo de pensiones, no porque nos opongamos a él y queramos manifestar algo sobre el fondo de la cuestión, sino porque no queremos anticiparnos a los resultados del grupo de trabajo que hemos nombrado conjuntamente; en efecto, ¿qué sentido tendría imponer ahora limitaciones a su trabajo? Les pido, por tanto, que apoyen dichas enmiendas. Lejos de anticiparse a lo que se pueda descubrir más adelante, estas ofrecen al grupo de trabajo la oportunidad de proceder cómo le parezca adecuado.

 
  
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  Herbert Bösch (PSE).(DE) Señora Presidenta, debemos felicitar a nuestros ponentes, ya que para los contribuyentes es importante poder comprobar que esta Asamblea dedica considerable atención a la protección de su dinero.

Soy perfectamente consciente –y creo que esto es lo que quería decir la señora Gräßle– de que siempre resulta muy difícil distinguir cuáles son las auténticas prioridades cuando un gran número de personas tratan de decidir qué desearían que se haga, pero nuestra comisión se plantea precisamente este problema técnico como un reto. Creo que el problema se ha resuelto muy bien y continuaremos siguiendo de cerca las cuestiones que se han planteado; queremos colmar las lagunas en el Sistema Integrado de Gestión y Control (SIGC), y agradezco el apoyo de la Comisión, que ha vuelto a garantizarnos el Vicepresidente Kallas.

Quisiéramos poder comparecer ante el electorado y decirle que se ha confirmado la fiabilidad de la PAC, y nos falta poco para poder hacerlo; se ha progresado y eso nos parece muy alentador.

En segundo lugar, queremos que los Estados miembros respondan por el 80 % de ese presupuesto de 100 000 millones de euros que se gastan con su intermediación y me parece lamentable la ausencia del Consejo en el debate de hoy. Puede que sean nuestros amos y señores –actualmente procedentes de Alemania, otras veces de otros Estados miembros; no está en mi ánimo señalar a ningún país en particular–, pero se lo recordaremos la próxima vez que comparezcan ante sus votantes y hablen del horrible caos que hay en Bruselas.

No podemos esperar que nuestros contribuyentes toleren la ausencia de los Estados miembros cuando debatimos estas cuestiones y añadiría que lo mismo puede decirse de los dirigentes de esta Asamblea, puesto que ni el Secretario General ni el Presidente se encuentran en el hemiciclo, y lo digo, señora Vicepresidenta, sin ánimo de poner en duda su propia competencia. Queremos que los Estados miembros asuman su responsabilidad en el futuro.

Finalmente, señor Comisario Kallas, me ha preocupado bastante su declaración –que espero no se repita–, ya que el Tribunal de Cuentas existe para controlar y criticar a la Comisión, y no al contrario, y eso es justamente lo que sucede en un Estado organizado democráticamente.

 
  
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  El Presidente. Hemos tomado nota de lo que ha dicho acerca de la ausencia de ciertas partes.

 
  
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  Margarita Starkevičiūtė (ALDE). (LT) Quisiera apoyar los puntos de vista expresados por la señora Herczog sobre las agencias y señalar que, en comparación con el año pasado, se aprecia claramente una mayor disciplina fiscal en ese ámbito.

Sin embargo, las agencias proliferan como setas después de la lluvia. Si en 1990 teníamos tres agencias, ahora, junto con las agencias ejecutivas, son 23. Salta a la vista que no existe un plan estratégico para la creación de agencias. En mayo del año pasado, la Comisión nos invitó a conocer las actividades de la Agencia Ejecutiva de la Energía Inteligente. Fue un gran ejemplo de cómo operan las agencias: a finales de año la Comisión propuso su reorganización.

Es evidente que debemos prestar más atención al problema fundamental: ¿cuántas agencias necesitamos y son estas realmente necesarias?

De momento, el proceso es poco sistemático. Los diferentes comisarios comparecen ante diferentes comisiones del Parlamento, que son responsables de determinados ámbitos, y ante la Comisión de Presupuestos. En consecuencia, resulta difícil evaluar el proceso global de creación de agencias y la necesidad de las mismas, aunque muchos aspectos del procedimiento parecen estar ya definidos.

Por eso pienso que la Comisión de Control Presupuestario, junto con todo el Parlamento, debería apoyar la iniciativa y favorecer que se alcance pronto un acuerdo entre las instituciones con respecto al funcionamiento de las agencias europeas, sus procedimientos de trabajo y su creación.

 
  
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  José Javier Pomés Ruiz (PPE-DE).(ES) Quisiera comenzar con una pregunta procedimental. Señora Presidenta, ¿dónde está el Consejo?

Insisto, ¿dónde está el Consejo?

Estamos hablando de un presupuesto que gastan los Estados miembros en un 90 %. ¿Dónde está el Consejo? Señor Kallas, ¿dónde está el Consejo? Querido amigo Herbert Bösch, queridos medios de comunicación alemanes que nos están siguiendo, Frankfurter Allgemeine, Die Welt, ¿dónde está el Consejo?, ¿por qué no está presente si estamos hablando de cómo gasta el Consejo el 90 % de nuestro presupuesto?

Queridos amigos Herbert Bösch, Markus Ferber, queridos colegas alemanes, estamos en Presidencia alemana, ¿dónde está el Consejo?, ¿por qué no está aquí el Consejo, dando la cara, escuchando todas las alusiones que estamos haciendo sobre cómo gastan los Estados miembros el presupuesto?

Yo espero que en la Comisión de Control Presupuestario, con la presidencia de Herbert Bösch, hagamos alguna iniciativa para decir que es escandaloso –si no lo dice ya la prensa– que aquí no esté presente el Consejo, alguien del Consejo, para dar la cara, para poder responder si es necesario a las alusiones que le hacemos. Desde luego yo, más directamente, no le puedo aludir.

Bueno, pasando este asunto, que es grave, este debate, año tras año, va ganando peso, y nosotros entendemos, y yo aplaudo, la comunicación del vicepresidente Siim Kallas de que ya hemos recuperado 2,1 billones de euros, precisamente de los Estados miembros, que han gastado mal y los estamos recuperando. Me encantaría saber la distribución de estos 2,1 billones de euros. Se lo hemos pedido y estamos seguros de que, dentro de la iniciativa de transparencia que él está liderando y que este Parlamento apoyará, podamos conocer los detalles.

Esta es, tal vez, la forma de que el Consejo entre en razón. Que lo que no gasta bien vuelva a las arcas comunitarias; y, por eso, aplaudo con las dos manos la iniciativa de Siim Kallas de ser especialmente duro, honesto y fuerte en la recuperación de los fondos mal gastados.

 
  
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  El Presidente. Para que no haya dudas, y como varios oradores han planteado la cuestión, está muy claro que el orden del día se establece con la participación del Consejo. Es libre de estar presente; está claro que ha decidido no acudir. Se tomará nota de ello y ha quedado claramente señalado.

 
  
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  Szabolcs Fazakas (PSE). – (HU) La aprobación de la gestión para 2005 representa uno de los hitos importantes de las reformas que inició hace tres años la Comisión de Control Presupuestario. Uno de sus objetivos era simplificar el procedimiento, lo cual, además de ser acogido con satisfacción por todos los participantes, también se puede poner en práctica de inmediato.

Ha resultado, en cambio, mucho más difícil y complejo cumplir el objetivo, que compartimos con el Comisario Siim Kallas, de garantizar una declaración de fiabilidad positiva para 2009, que permita anticiparse a las críticas, con frecuencia infundadas. Para que el Tribunal de Cuentas Europeo emita un certificado sin reservas, es necesario contar con las declaraciones de los Estados miembros que certifiquen la utilización de un 80 % de los fondos. Hasta la fecha, los Gobiernos de los Estados miembros han eludido hacerlo. El año pasado también conseguimos alcanzar un acuerdo interinstitucional al respecto, donde se suscribía la necesidad de una declaración positiva, y las oficinas nacionales de auditoría están dispuestas a colaborar con el Tribunal de Cuentas Europeo. Todo ello fue posible gracias a la participación de los Parlamentos nacionales, que nos permitió contar con los fundamentos políticos necesarios.

 
  
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  James Elles (PPE-DE).(EN) Señora Presidenta, quisiera felicitar a los ponentes de este debate particular, especialmente al señor Garriga Polledo, por el informe sobre la aprobación de la gestión de la Comisión, en el que quisiera centrar la mayoría de mis comentarios.

Señor Comisario, creo que en el Parlamento y en este debate notamos que en la Comisión del señor Barroso se ha realizado un auténtico progreso para poder garantizar que se rinda cuentas como es debido ante los ciudadanos europeos con respecto a los fondos. Sin embargo, sabemos por el informe del Tribunal de Cuentas que, aunque las transacciones subyacentes fueron legales y regulares, en algunas partes del presupuesto hay errores materiales que aún permanecen en elementos de los programas operativos, por lo que no emite una declaración de fiabilidad para el duodécimo año consecutivo, cosa que, como creo que subrayamos todos, es totalmente inaceptable. La pregunta es, ¿cómo conseguirlo?

De acuerdo con los Tratados, la Comisión estipula que la Comisión es responsable de la gestión del presupuesto, pero sabemos que el 80 % del mismo, como han dicho otros colegas, es gestionado por los Estados miembros. Es lógico que no se emita ninguna declaración de fiabilidad hasta que los Estados miembros presenten sus declaraciones nacionales. Acojo con satisfacción que la Presidencia del Consejo acuda por lo menos al final de nuestro debate, porque se refiere a la Presidencia y a su responsabilidad de permitir que se hagan las declaraciones nacionales.

Evidentemente, en el acuerdo interinstitucional hemos avanzado algo al pedir a los Estados miembros que presenten declaraciones nacionales. Estoy de acuerdo con nuestro ponente en que necesitamos la propuesta de la Comisión para animar a los Estados miembros a hacerlo, pero uno tiene la sensación de que a los Estados miembros no les preocupa el dinero de la UE gastado en sus países porque dicen que no es suyo. ¡Por supuesto que lo es! Es dinero de los contribuyentes y hay que rendir cuentas como es debido de ese dinero.

Llego así a la conclusión, viendo el excelente informe del señor Garriga Polledo, de que si hay una conferencia intergubernamental este año, tenemos que hacer que sea legalmente vinculante para todos los Estados miembros presentar declaraciones de gestión nacionales, porque claramente el fundamento legal en esta fase es insuficiente y algunos Estados miembros quieren librarse simplemente de él y decir que no se preocupan porque no les afecta. Pero afecta a todo el mundo.

 
  
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  El Presidente. Aunque tomamos nota con satisfacción de la presencia de representantes del Consejo, me dicen que en realidad vienen para el próximo debate.

 
  
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  Markus Ferber (PPE-DE).(DE) Señora Presidenta, quisiera empezar por agradecer a los ponentes el espléndido trabajo que han realizado. Quizás la Ministra de Sanidad aporte su granito de arena en nombre del Consejo a una mayor transparencia de los controles presupuestarios ya que está trabajando duramente con ese fin en el sector de la sanidad, lo cual tal vez pueda servirnos de ejemplo.

En Alemania decimos que cuando se sale a cabalgar hay que dejar limpio el establo y con ello quiero señalar que el 80 % de los fondos los gestionan los Estados miembros, pero si releemos los grandes titulares de los últimos años, o incluso de los meses recientes, sobre la política de edificios de la Comisión y sobre ciertas estructuras que no han contribuido nada a que unos procedimientos transparentes sean la norma en la concesión de contratos, salta a la vista que tenemos que examinar con sumo cuidado el 20 % que gestiona la Comisión.

La Comisión y los Estados miembros se pasan la patata caliente entre ellos y eso no conduce a ninguna parte; cada uno tiene su propia responsabilidad. También en la Comisión es necesario un esfuerzo importante para desmantelar ese tipo de estructuras; todavía recuerdo claramente todas lo que nos prometió la Comisión, aquí, en esta Cámara, en 1999, en el contexto de la dimisión de la Comisión del momento.

Por lo que respecta a la transparencia, a veces no tengo ni idea de qué aspectos de este debate tienen sentido y cuáles no, y espero que alguien pueda explicármelo.

Con respecto al Sistema Integrado de Gestión y Control (SIGC), quisiera decirle al señor Bösch que en mi propio país, la incidencia del fraude –que en realidad no tiene nada que ver con el fraude, sino que más bien se trata de una incidencia de errores, debido a que no se cumplimentan bien las peticiones, pero sin intención delictiva– es del 0,9 %. Cuando veo la cantidad de esfuerzo administrativo que se requiere para reducirla del 0,9 % al 0,5 %, a veces me preocupa que los costes de la burocracia que esto genera sean mucho mayores que lo que podamos ahorrar en beneficio de los contribuyentes y es preciso encontrar un punto de equilibrio si queremos avanzar por buen camino.

 
  
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  Siim Kallas, Vicepresidente de la Comisión. (EN) Señora Presidenta, Señorías, solo tengo unos breves comentarios que hacer.

En primer lugar, gracias a todos por sus observaciones. Con respecto a algunas cuestiones menores, como el traslado de agentes, investigaremos o estudiaremos el caso planteado acerca de la integración de las cuestiones de género. Se está llevando a cabo un estudio piloto y es difícil recoger información sobre políticas relacionadas con las cuestiones de género.

Quisiera subrayar también que el diálogo interinstitucional relativo a las agencias es extremadamente valioso, si el Parlamento está a favor de esta idea. La Comisión ha propuesto un acuerdo interinstitucional sobre las agencias en 2005, que está bloqueado en el Consejo. Ahora, durante la Presidencia alemana, ustedes han intentado revitalizar el interés por este acuerdo. Esto es fundamental si realmente queremos resolver esta cuestión.

Con respecto a algunos detalles pequeños, un diputado ha preguntado por la magnitud de las pérdidas del presupuesto europeo. Simplemente quiero repetir que, en términos contables precisos, las pérdidas son esas cantidades de dinero que se amortizan en nuestro balance. En el año 2005, el importe fue de 90 805 147,47 euros, lo que supone el 0,09 % de nuestro presupuesto. Esa es la cifra exacta correspondiente a la definición de pérdidas.

Debo decir también al señor Seppänen que las cuentas para 2006 ya habían sido firmadas por nuestro contable jefe. Esas agencias son un asunto importante. En segundo lugar, las declaraciones nacionales han sido la cuestión principal que han mencionado muchos oradores, diciendo que hay problemas con la gestión compartida de los fondos de la Unión Europea. La redacción del acuerdo interinstitucional se incluyó en el reglamento financiero revisado. La letra b del artículo 53 dice que los Estados miembros deben presentar un resumen anual al nivel nacional apropiado de las auditorías y declaraciones disponibles. Se ha acordado con el Consejo que el 15 de febrero de 2008 estaría disponible un resumen de las auditorías de agricultura. Los aspectos técnicos de la repetición de esto en otros ámbitos, en particular en relación con los Fondos Estructurales, todavía están discutiéndose, pero está claro que habrá resultados contrastados.

La Comisión planteó esta cuestión el 27 de marzo en el ECOFIN y ayer se discutió en el Comité Financiero del Consejo. Hemos estado en contacto con la Presidencia alemana y con el Ministro alemán de Finanzas para volver a discutir en junio cómo podemos llegar a un resultado definitivo sobre la cuestión de la gestión compartida. El principal problema, visible en todas estas discusiones, es que hay que hacerlo de manera que sea demostrable ante el Tribunal de Cuentas. Podría producirse una gran tensión si el Tribunal de Cuentas dijera: «Nos pueden aportar su declaración nacional, pero eso no significa nada. Seguiremos haciendo nuestros controles y auditorías y evaluaremos la situación». Tiene que haber una solución factible.

Desde el principio, la Comisión ha apoyado la idea de una gestión compartida. Estamos trabajando con instituciones nacionales de auditoría para implicarlas en este proceso, pero también tiene que estar muy claro para el Tribunal de Cuentas. Este sigue adelante. Cinco países ya han declarado su disposición a emitir declaraciones nacionales. Cuando comparo las reuniones del Consejo a las que asistía al comienzo de esta Comisión con la situación de hoy, que es completamente diferente, veo un gran salto adelante.

Quisiera hacer una última observación sobre una cuestión planteada por algunos diputados. Sí, habrá una conferencia intergubernamental. A nuestro juicio se están haciendo preparativos muy intensivos para esta conferencia intergubernamental. Esta es una situación en la que también nosotros podemos hacer una contribución sobre esta cuestión de la aprobación de gestión, quizás desde el ángulo al que se refería el señor Elles, o en términos de la redacción de la declaración de fiabilidad. En cualquier caso, algo se puede hacer. Si también el Parlamento expresa su gran interés por estas posibles enmiendas, ayudará definitivamente a allanar el camino a una declaración de fiabilidad positiva.

 
  
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  Bart Staes (Verts/ALE), ponente. (NL) Señora Presidenta, mi intervención se refiere más bien a una cuestión de orden, de conformidad con el artículo 165. Varios oradores han preguntado por qué la Presidencia alemana, que llegó al final de este debate –supongo que se dirigirá a esta Cámara en el próximo–, estaba ausente.

Quisiera preguntarle muy expresamente a la Presidencia alemana por los motivos de que no haya participado en el debate sobre la aprobación de la gestión. Es un debate importante, habida cuenta de que estamos hablando del 80 % de los recursos gastados por la Comisión y los Estados miembros, como ya han señalado varios oradores. Me resisto a recomendar a mi Grupo la aprobación de la gestión del Consejo si no me dan una buena razón. En ese caso, preferiría votar en contra de la aprobación de la gestión del Consejo, de manera que podamos volver a celebrar este debate dentro de seis meses.

 
  
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  El Presidente. Gracias, señor Staes. Los representantes del Consejo que están ahora presentes con nosotros son del Ministerio de Sanidad alemán y creo que sería injusto pedirles que contestaran a esta cuestión.

A la vista del tenor de varios discursos, he dejado muy claro que estamos insatisfechos con la ausencia y vamos a insistir en ello. No voy a pedir al representante presente que responda específicamente, pero se ha tomado nota de la observación como es debido.

El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar hoy a mediodía.

 
Última actualización: 6 de julio de 2007Aviso jurídico