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Procedimiento : 2006/2040(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0296/2007

Textos presentados :

A6-0296/2007

Debates :

PV 26/09/2007 - 16
CRE 26/09/2007 - 16

Votaciones :

PV 27/09/2007 - 9.1
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2007)0416

Debates
Advertencia
Miércoles 26 de septiembre de 2007 - Estrasburgo Edición DO

16. Biblioteca digital (debate)
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  Presidente. − El punto siguiente es el informe de Marie-Hélène Descamps, en nombre de la Comisión de Cultura y Educación, sobre i2010: Bibliotecas digitales (2006/2040(INI)) (A6-0296/2007).

Una vez más, por encima del 50 % de los oradores en este debate son mujeres, siendo la primera la ponente Marie-Hélène Descamps.

 
  
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  Marie-Hélène Descamps, ponente. – (FR) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, la idea de una biblioteca digital europea fue concebida por seis Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, que querían facilitar el acceso universal al patrimonio cultural europeo y preservarlo para las futuras generaciones. Este proyecto federal para Europa vendrá a reforzar la expresión de una auténtica identidad europea y contribuirá a difundir nuestra diversidad cultural y lingüística por todo el mundo. El proyecto, que carece de precedentes en Europa, combina el pasado con el presente y enlaza la dimensión cultural con la digital. Representa la respuesta perfecta a las distintas cuestiones que afectan actualmente a nuestros conciudadanos en forma de nuevas tecnologías de información y comunicación. Internet, que es el tercer medio favorito de la juventud de Europa, constituye efectivamente uno de los principales medios de acceso al conocimiento y el aprendizaje.

Aunque se ha realizado un cierto progreso, la digitalización de nuestros recursos culturales y su disponibilidad en línea continúa siendo, no obstante, muy fragmentada y depende de los distintos mecanismos que han sido implantados por los Estados miembros. Para que sean eficaces y alcancen al mayor número posible de personas, es necesario que las iniciativas para fomentar y propagar nuestro patrimonio cultural estén bien coordinadas. Ése el objetivo que persigue la biblioteca digital europea, que la Comisión apoya a través de su iniciativa piloto «i2010: hacia una biblioteca digital europea».

La primera parte de esta iniciativa, a saber la comunicación de 30 de septiembre de 2005, estaba basada en tres aspectos principales: la digitalización, la accesibilidad en línea del material cultural y la conservación digital. La Comisión ha comenzado a analizar los principales desafíos técnicos, jurídicos, organizativos y financieros que conlleva un proyecto de esta magnitud. Al mismo tiempo, se ha lanzado una consulta pública en línea y se ha constituido un Grupo de expertos de alto nivel. Sobre la base de estos distintos elementos, la Comisión aprobó una recomendación sobre digitalización, accesibilidad en línea y conservación digital el 24 de agosto de 2006, en la que pide a los Estados miembros que aceleren el ritmo de digitalización y que coordinen sus esfuerzos para lograr una sinergia real. El 13 de noviembre de 2006, el Consejo aprobó estas recomendaciones por unanimidad. Corresponde ahora al Parlamento Europeo enviar una señal firme para que este proyecto excepcional pueda hacerse realidad.

Esta empresa es de una envergadura tal que hemos de proceder por etapas. Al tiempo que trabajamos en la organización conceptual y técnica de todas las categorías de material cultural, debemos centrarnos en el potencial brindado por el material textual exento de derechos que se conserva en las bibliotecas y hemos de hacerlo a través de un punto de acceso único, directo y multilingüe. Nuestras bibliotecas ofrecen la ventaja de estar ya coordinadas a escala europea a través de TEL, La Biblioteca Europea, creada en 2005 por las bibliotecas nacionales, que contiene un gran número de obras digitales que son del dominio público y, por ende, pueden utilizarse inmediatamente.

En una segunda etapa, y con el fin de procurar el éxito de esta herramienta, la biblioteca también debe ofrecer acceso a obras de naturaleza más contemporánea, además de aquellos documentos que son del dominio público. Cualquier decisión en este ámbito tendrá que ser adoptada inevitablemente previa consulta con todas las partes implicadas. De hecho, la protección de los derechos de autor y otros afines, resulta vital para mantener y proteger la creatividad en Europa. Para que este proyecto se vea coronado por el éxito que se espera alcance, tendrá que estar basado sobre un modelo económico coherente. Por tanto, el informe propone, previo acuerdo de los derechohabientes, que en la biblioteca digital europea los usuarios puedan bucear en Internet para encontrar cualquier tipo de documentos digitales, sea cual sea su naturaleza, y consultar obras de dominio público libre e integralmente, aunque en forma de extracto cortos cuando se trate de obras protegidas. Además, los usuarios que deseen hojear una obra concreta o acceder a un documento protegido en su totalidad serían dirigidos a sitios web privados, especializados en la difusión digital segura, quedándoles disponibles una serie de opciones a cambio de una remuneración justa para los derechohabientes.

Por otra parte, una biblioteca así tiene que estar organizada de manera que pueda ofrecer acceso a un contenido que sea fiable y de la calidad deseada para siempre. A tal efecto, el informe propone la creación de un comité director, en el que desempeñarían un papel importante las instituciones culturales. Este comité se encargaría de definir las prioridades y las orientaciones de la biblioteca digital europea, al tiempo que aseguraría la coordinación, el seguimiento y la gestión de sus actividades.

Por último, a fin de proporcionar acceso a todas las culturas europeas, las demás instituciones y sectores culturales, incluidos los archivos, museos, cines, artes audiovisuales y universidades, tienen que participar en cada una de las etapas del proyecto. De esta forma, podremos configurar la cara de una Europa unida en su diversidad.

Quiero terminar dando las gracias a mis compañeros en la Comisión de Cultura y Educación, en especial al señor Weber y al señor Graça Moura, por su apoyo y contribución a este informe. También deseo dar las gracias a la Comisión por haber colaborado tan eficazmente durante la elaboración de este documento.

 
  
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  Viviane Reding, miembro de la Comisión. − Señor Presidente, éste es un gran informe, y la señora Descamps ha realizado un trabajo excelente, junto con sus colegas de la comisión.

La iniciativa sobre bibliotecas digitales es un ejemplo de la forma en que Europa puede contribuir, mediante proyectos concretos, no solamente al crecimiento económico sino también a la calidad de vida. Poniendo en línea el patrimonio cultural y científico de Europa podremos difundirlo entre las distintas culturas. El uso de las modernas tecnologías nos permite derribar los muros que existen actualmente.

Estoy muy satisfecha de que esta iniciativa, emprendida por las bibliotecas nacionales de nuestros Estados miembros y desarrollada por la Comisión Europea a lo largo de tantos años, haya sido destacada y apoyada por las fuerzas políticas de la UE al máximo nivel. Han hecho muy bien; nuestros Jefes de Estado y de Gobierno han hecho muy bien en apoyar esta iniciativa, porque nuestras bibliotecas, archivos y museos contienen auténticas riquezas. No se trata únicamente de libros, sino también de periódicos, de documentos y de películas. Se trata de una riqueza multilingüe y multicultural. Sabiendo que menos del 1 % de esta riqueza está digitalizada, nos damos cuenta de lo que tenemos por delante y del trabajo que queda por hacer.

Es un trabajo necesario por dos motivos. El primero es para superar las barreras y permitir que la gente pueda estudiar, trabajar y disfrutar de estas obras a partir de su propia cultura y de sus propias obras, que forman parte de nuestra historia común europea, y también para que estos elementos de nuestras instituciones culturales puedan ser reutilizados en servicios y productos de valor añadido. Aquí es donde interviene la industria. Ésta es la razón por la que el objetivo de la iniciativa de la Comisión consiste en crear un punto de acceso común y multilingüe a la herencia cultural digitalizada de Europa.

Esto no lo podemos hacer solos. Requiere colaboración entre los distintos tipos de organizaciones culturales de los distintos países europeos. Me alegra comprobar que es algo que está adquiriendo forma y carácter oficial mediante la creación de una entidad jurídica que mejore la capacidad de acción de la biblioteca digital europea. Este punto de acceso común se lanzará en 2008. Durante los años siguientes, sus contenidos se ampliarán progresivamente a medida que nuevas bibliotecas, archivos, colecciones audiovisuales y museos contribuyan con sus fondos digitalizados.

Me alegra igualmente que el informe del Parlamento trate no sólo de los resultados, sino también de los requisitos previos para lograr dichos resultados. Esto significa mejorar las condiciones generales para poner en línea nuestro patrimonio cultural, como parte integrante de las iniciativas sobre bibliotecas digitales, y necesitamos que los Estados miembros intensifiquen sus esfuerzos para fomentar la digitalización. Diré muy claramente que no basta con celebrar importantes actos culturales donde todos los Jefes de Gobierno pronuncian bellos discursos para regresar a continuación a sus países y recortar los presupuestos. ¡Esto no puede ser! Necesitamos que los hechos acompañen a las palabras. Pido al Parlamento que siga adelante y que nos ayude a convertir en realidad este proyecto tan hermoso.

Contamos con el grupo de alto nivel sobre bibliotecas digitales, que yo presido y que está realizando progresos en esta materia. Somos asimismo muy conscientes de que la conservación del material digital será una de las cuestiones fundamentales en el futuro, y por lo tanto me alegro de que el Consejo haya respaldado la estrategia de la Comisión relativa a la biblioteca digital europea, y de que el Parlamento nos ayude ahora a avanzar en la misma dirección y utilice su peso político para lograr este objetivo.

 
  
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  Vasco Graça Moura, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PT) Señor Presidente, señora Comisaria, quiero felicitar muy sinceramente a la señora Descamps por su brillante informe. Se trata de un documento que supondrá una contribución enormemente importante a la cuestión de la relación entre la tecnología digital y el patrimonio cultural. Aboga por la coordinación de esfuerzos entre instituciones nacionales, en especial las bibliotecas, y en el futuro, otras instituciones culturales. Comienza de forma práctica con las obras que ya pertenecen al dominio público. Propone el uso eficaz de sinergias y el intercambio de buenas prácticas entre quienes están implicados en el proceso a todos los niveles. Pide a los Estados miembros que promuevan el proyecto y que encuentren formas de evitar la duplicación de esfuerzos a la hora de digitalizar los fondos. Solicita la coordinación de todos estos esfuerzos. El informe Descamps constituirá un punto culminante de esta legislatura en cuanto a la relación entre la tecnología de vanguardia y la cultura europea a lo largo de los siglos.

Cuando hablamos de cultura europea, también estamos hablando de cultura universal. Eso no sólo es porque el patrimonio cultural europeo merezca esta calificación, sino también porque la intrínseca diversidad cultural de Europa forma un sistema totalmente abierto que, por supuesto, tendrá consecuencias positivas a medida que avance el proyecto. Se trata asimismo de un proyecto que ha evolucionado. Comenzó como una falacia «chovinista» en competencia con Google, pero ha sido objeto de una nueva formulación, a raíz de distintos cambios, en unos términos más sensibles, realistas y productivos. Ha dejado de ser los que el Financial Times tildó anteriormente de «caso flagrante de nacionalismo descaminado e innecesario».

La biblioteca digital europea es diferente de otras soluciones porque es un proyecto de la Unión Europea, porque pretende llegar a todas las bibliotecas, porque está previsto que se fundamente en iniciativas existentes y porque busca cubrir todas las categorías de patrimonio cultural europea, sin quedar confinado al material impreso. Ciertamente sigue habiendo una serie de problemas: encontrar socios financieros en el sector privado; evitar, en la medida de los posible, distintos velocidades de digitalización entre los Estados miembros; resolver ciertos aspectos técnicos referentes a la coordinación del acceso a las obras digitalizadas; conservar el contenido digitalizado; resolver el asunto del motor de integrado como herramienta de búsqueda en la metainformación en documentos en modo imagen y la búsqueda directa de documentos en modo texto; encontrar soluciones para la interoperabilidad de los contenidos; y permitir la búsqueda multilingüe por tema o palabra clave, además de la situación actual de la búsqueda por autor o título. Tampoco podemos olvidar que resultará esencial el intercambio de experiencias entre instituciones, sobre todo con las norteamericanas, y que un componente sólido en cuanto a investigación y desarrollo ha de ser fundamental para que el proyecto produzca buenos resultados.

Dentro de este contexto, al votar a favor del informe Descamps, esta Cámara dará un positivo paso adelante hacia el futuro, ya esté formada la mayoría por mujeres, o esté razonablemente constituida por un porcentaje de mujeres y otro de hombres, señor Presidente.

 
  
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  Presidente. − ¡Ah, pero las mujeres están muy contentas de que usted sea un hombre!

 
  
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  Christa Prets, en nombre del Grupo del PSE. (DE) Señor Presidente, señora Comisaria, el año 2010 está a la vuelta de la esquina. Dado que el título del informe es «i2010: hacia una biblioteca digital europea», eso significa que aún nos queda un motón de trabajo por hacer y, a mi parecer, hemos estado remoloneando. Me complace que la señora Descamps haya presentado un informe muy bueno, que marca el camino hacia adelante y nos muestra lo que se puede y lo que se debería hacer. No obstante, todos tenemos que esforzarnos por conseguir que avance el asunto. El informe constituye un reto y una respuesta a las nuevas tecnologías, la nueva gestión del conocimiento y la información, y sobre todo, el acceso de los jóvenes al aprendizaje, la información y el conocimiento. Es mucho lo que tenemos que recuperar en este ámbito y, por lo que a mí respecta, realmente tenemos que acelerar las cosas.

No sólo se trata de conservar y salvaguardar el patrimonio cultural. Todos los días surgen nuevas cosas que tenemos que agregar a la ecuación, ya que lo que se inventó y se puso por escrito ayer mismo, mañana será nuestro patrimonio cultural. Eso significa que es mucho el terreno que tenemos que recuperar. No obstante, al mismo tiempo siempre tenemos que mirar hacia adelante a fin de poder mantenernos a ritmo de los desarrollos.

Va a ser muy importante coordinar el proceso e instar a los países –como se ha dicho hace un momento– para que aporten sus sensibilidades nacionales y avancen juntos a lo largo de un camino europeo para salvaguardar la diversidad cultural. Existen obstáculos que debemos superar. El primero es el déficit financiero que padecemos. La señora Comisaria ha acertado al hablarnos de ello. Todos los ministros y presidentes son muy buenos haciendo discursos grandilocuentes y se muestran orgullosos de nuestra diversidad cultural, pero cuando llega la hora de la financiación y la ejecución, rápidamente reculan y olvidan totalmente el orgullo que habían estado proclamando.

Desde mi punto de vista, también resulta muy importante salvaguardar los derechos de autor, por lo que tiene que existir un acuerdo con los autores y los editores y cualquier otra persona implicada, de forma que a cambio de una tasa apropiada, se pueda colocar información en Internet para que la gente pueda acceder a ella. Creo que nos queda mucho por analizar en ese campo. Desde luego no es una tarea sencilla, pero las propuestas se encuentran encima de la mesa y es mucho lo que pueden ganar los países. Tengo el convencimiento de que podemos obtener un voto positivo sobre este informe mañana.

A mi juicio, tenemos que utilizar las nuevas tecnologías y apoyar este proyecto con el fin, no sólo de facilitar el acceso para nosotros como europeos, sino para llevar también nuestra cultura hasta todos los confines del mundo.

 
  
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  Jolanta Dičkutė, en nombre del grupo ALDE. (LT) Señorías, como ha quedado dicho en el documento inicial de la Comisión, una biblioteca digital europea estaría basada en el rico patrimonio europeo combinando los entornos multiculturales y multilingües con avances tecnológicos y nuevos modelos empresariales. Dentro del contexto de la integración, se trata de un objetivo estupendo y saludables, una meta ambiciosa. Sin embargo, aparte de alcanzar estos objetivos ideales, hemos de ser realistas y permanecer muy atentos, dispuestos a hacer frente a los retos que son inevitables durante este proceso.

Los principales problemas relacionados con la creación de bibliotecas digitales son universales, aun cuando se describan de formas diferentes. La infraestructura técnica, la creación de recursos digitalizados, la digitalización, la identificación de los derechos de autor, la conservación del contenido y la conservación de los documentos son cuestiones que exigen decisiones en materia de desarrollo y esenciales.

El potencial para proporcionar servicios virtuales y proyectos para su puesta en práctica resulta fundamental para las bibliotecas de cualquier tipo. No obstante, es evidente que los materiales digitales, como la información en formato texto, visual y audio, amplían las funciones tradicionales de las bibliotecas al añadir un contenido diferente. Por ejemplo, el acceso a la información almacenada en una biblioteca tradicional viene determinado por los tiempos de procesamientos, que habitualmente son más prolongados que los de otras instituciones públicas. Si una biblioteca es virtual, su acceso es universal, ya que no existe ninguna valla física que separe la información de los usuarios. El acceso a la información está garantizado por los períodos de procesamiento del servidor.

Los bibliotecarios pueden utilizar capacidades y conocimientos tradicionales para diseñar servicios virtuales, pero no basta con o anterior. Las bibliotecas digitales son un fenómeno del tercer milenio y, por ello, resulta necesario evaluar no sólo el conocimiento específico que ese esencial hoy, sino también el que ha de ser necesario en el futuro, ya que las tecnologías cambian. No resulta tan importante contar con un perfecto conocimiento de determinadas tecnologías, ya que cualquier empleado flexible y maduro puede conseguir los conocimientos y la experiencia necesarios para desempeñar su trabajo.

En mi país, Lituania, la conservación duradera del patrimonio lituano a través del uso de las tecnologías de la información ha quedado establecida a través de la aprobación de actos jurídicos. No obstante, este problema no se está solucionando mediante la coordinación de las actividades de las «instituciones depositarias de la memoria» (bibliotecas, museos, archivos). Ni los ciudadanos de Lituania, ni los de otros países están de momento en condiciones de utilizar todos los servicios que ofrecen las bibliotecas digitales. Espero que la decisión de hoy acelere estos procesos.

 
  
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  Mieczysław Edmund Janowski, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, Umberto Eco dijo que la persona que lee libros, vive dos veces. El informe de la señora Descamps hace un buen relato del enfoque moderno a las cuestiones culturales y educativas. Yo también aludí al asunto en mi informe sobre la contribución de la futura política regional a la capacidad de innovación de la Unión Europea.

Si la invención de Gutenberg constituyó un punto de inflexión en el desarrollo humano es su época, hoy podemos hablar de una revolución cultural provocada por Internet. De lo que se trata es del acceso universal al tesoro europeo, o de hecho mundial, del patrimonio espiritual y material de la Humanidad. Este último comprende las creaciones contemporáneas junto con las que datan de hace siglos, procedentes de diferentes culturas e idiomas. Los derechos de autor y los derechos afines constituyen, ciertamente, un tema a contemplar en este contexto.

Reconozco lo que ya se ha alcanzado a este respecto en muchos Estados miembros, incluida la labor de la Biblioteca Nacional de Polonia. Quiero aprovechar esta ocasión para subrayar la importancia de un acceso de banda ancha más amplio. Creo que deberíamos encontrar una forma de financiar conjuntamente la digitalización con cargo a los recursos de la Unión. Voy a finalizar citando a Goethe, que dijo que cuando leía un buen libro, tenía la sensación de haber hecho un nuevo amigo. ¡Pensemos en la cantidad de buenos amigos que podríamos hacer a través de la biblioteca digital europea!

 
  
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  Mikel Irujo Amezaga, en nombre del Grupo Verts/ALE. (ES) Señor Presidente, la Comisión define tres ejes esenciales para explotar el potencial de la tecnología digital: la accesibilidad en línea, la digitalización de colecciones analógicas y la preservación y el almacenamiento de contenidos digitales, eso lo sabemos.

Respecto a la digitalización, bien es sabido que la Comisión, mediante la recomendación de agosto del año pasado, pidió a los Estados miembros que coordinaran sus esfuerzos para lograr una sinergia a escala europea. El Consejo se pronunció por unanimidad a favor de esta recomendación, pero me gustaría aprovechar esta intervención –es una pena que no esté el Consejo aquí presente– para preguntar a la Comisión sobre los progresos reales efectuados por los Estados en esta materia, por un lado y, por otro, ver si se ha tenido en cuenta lo suficiente a esos gobiernos no estatales que –sabemos– en la mayoría de los países descentralizados ostentan las competencias en materia de cultura.

Por otro lado, la accesibilidad en línea es otro de los ejes, ya lo he señalado. Todos estamos de acuerdo en señalar que un interfaz y unos contenidos multilingües deben ser asegurados. Es una alegría entrar en la página web de la librearía digital y ver que, aparte de las 23 lenguas oficiales, están el islandés o el serbio.

Hoy celebramos el Día Europeo de las Lenguas, de cuyo lanzamiento fue usted, señora Reding, una de las mayores impulsoras. Por otro lado, también, señora Comisaria, usted ha dicho muy acertadamente, en infinidad de ocasiones, que no existen lenguas grandes o lenguas pequeñas, sino que todas son parte de la riqueza cultural europea. Es por ello que me gustaría poder ver alguna referencia, más que referencia, contenido, en la librería digital a aquellas lenguas, como la mía, que no son oficiales en la Unión Europea.

 
  
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  Věra Flasarová, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (CS) Señorías, cuando la biblioteca de Alejandría fue pasto de las llamas durante la invasión de Egipto por César, una parte sustancial de toda la literatura escrita por la Humanidad hasta ese momento desapareció para siempre. A mi juicio, nunca jamás volverá a pasar algo así, gracias a la existencia de las bibliotecas digitales.

Aplaudo en complejo planteamiento de la ponente para el asunto. Yo procedo de la República Checa, donde desde hace algún tiempo se está realizando la digitalización satisfactoria de la Biblioteca Nacional en Praga. Dado que los Estados tienen sus propias bibliotecas nacionales, es lógico que la Unión Europea cuente también con una institución similar, una institución que utilice las tecnologías más recientes. No se trata solamente de cubrir los pasos para cubrir la tarea de la integración europea; se trata de un asunto práctico. En nuestros días cada vez se publican más libros. este enorme caudal de literatura no se puede concentrar en un lugar sin la ayuda de la tecnología informática. Se trata de una tarea gigantesca. El plan consiste en que la biblioteca digital europea absorba aquellas fuentes digitales que ya existan y que contenga las obras literarias no sujetas a derechos de autor. A las obras literarias se le unirán las obras técnicas, jurídicas, periodísticas y también audiovisuales.

La creación de un sistema que sea tan universal y, sin embargo, razonablemente sencillo va a constituir una tarea interesante para los expertos en tecnología digital. Estoy segura de que la biblioteca digital europea servirá para suprimir las interminables referencias cruzadas y las búsquedas complicadas en el ciberespacio virtual y que se convertirá en una enorme biblioteca que tendremos, hablando en sentido figurado, dentro de casa.

Por supuesto, también existen riesgos. ¿Nos van a convertir las bibliotecas digitales en aún más dependientes de los ordenadores y van a amenazar la existencia de los libros impresos? Pudiera ocurrir, aunque no lo considero muy probable. Un libro tradicional es una parte integrante de nuestra cultura, lo mismo que el teatro o el arte. Ofrece algo que las bibliotecas digitales nunca serán capaces de ofrecer: el contacto de primera mano con el lector.

 
  
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  Thomas Wise, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, la Biblioteca Británica se remonta a 1753. Algunos de sus libros datan del año 300 AC. Personajes famosos como Karl Marx, Oscar Wilde, Mahatma Gandhi, Rudyard Kipling, George Orwell, George Bernard Shaw, incluso Vladimir Lenin, por citar únicamente algunas celebridades, han estudiado en las salas de lectura del Museo Británico y de la Biblioteca Británica. Me pregunto si habrían sentido la misma inspiración navegando por Internet. Sospecho que nuestras magníficas sedes, con sus colecciones únicas de publicaciones de todos los rincones del mundo y del imperio británico – y aún de más lejos – seguirán siendo venerados como un tesoro mucho después de que la UE haya seguido el mismo camino que los demás proyectos eurofederalistas, desde Carlomagno hasta las horribles pesadillas políticas de los dos últimos siglos. Buena suerte, señora Descamps, con su biblioteca digital, pero en este ámbito, como en tantos otros, yo preferiría concentrarme en proteger, preservar y desarrollar un patrimonio del que me siento orgulloso, en vez de crear los ornamentos de un nuevo Estado con los restos de otros Estados fracasados.

 
  
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  Piia-Noora Kauppi (PPE-DE). – Señor Presidente, Señorías, permítanme insistir en que celebro el informe de la comisión y de la señora Descamps como una contribución importante para conseguir que la información digital esté disponible para las generaciones futuras.

Es cierto que Internet se ha convertido en una de las principales vías de acceso al conocimiento y a la educación. Las bibliotecas digitales benefician indudablemente a muchos investigadores, estudiantes, profesores y, como grupo específico, a las personas con discapacidades físicas. Así pues, se trata de una iniciativa perfecta en el Año europeo de igualdad de oportunidades para todos.

Quisiera llamar su atención sobre un aspecto que necesita ser analizado detalladamente antes de tomar decisiones.

La cooperación pública/privada y el patrocinio privado para la digitalización del patrimonio cultural europeo constituyen elementos importantes del sistema, tal como funciona actualmente. Debemos asegurarnos de que la nueva reglamentación en esta materia no ponga en riesgo los beneficios del sistema actual, especialmente en lo relativo a la información científica. Por ejemplo, tenemos que conseguir que se mantenga el mecanismo de revisión por homólogos. Esta revisión por homólogos es el sistema por el que expertos independientes en una disciplina científica – los homólogos – evalúan críticamente un informe científico relativo a una investigación.

El sistema de revisión por homólogos es fundamental para la comunidad científica, ya que constituye un sistema de control de calidad, pudiendo influir sobre las carreras científicas. Tenemos que evitar asimismo una situación en la que el libre acceso ponga en riesgo la actual difusión de la investigación científica mediante la suscripción a revistas. Otra cuestión que hay que analizar también son los perjuicios para la rentabilidad de las revistas de editoriales pequeñas.

En resumen, el sistema actual es percibido por muchos como de fácil acceso, eficiente, rentable y también de alta calidad. Tenemos que asegurarnos de que los beneficios, especialmente para los investigadores, tendrán un saldo positivo, y debemos evitar las consecuencias no deseadas para las mismas personas a las que confiamos en ayudar.

 
  
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  Zdzisław Zbigniew Podkański (UEN). – (PL) Señor Presidente, la idea de crear una biblioteca digital europea, mediante la creación de un sitio en Internet donde estarían almacenados los recursos que luego podrían ser accedidos por cualquier usuario de manera gratuita, ciertamente es una idea ambiciosa. La biblioteca tendría una interfaz multilingüe para facilitar el acceso directo al material apetecido. Cualquier ciudadano podría acceder incluso a las obras menos conocidas de la cultura mundial en su lengua materna.

Es preciso señalar que esta iniciativa plantea una cuestión importante, a saber el acceso de Internet y poner a disposición de los residentes de las zonas rurales, las zonas insulares y de las personas con dificultades de movilidad, la posibilidad de conectar con el patrimonio cultural del mundo.

El acceso a todas las categorías de material cultural, incluido el protegido por derechos de autor y derechos afines, constituirá otro problema importante. Confío en que resulte posible resolverlo a su debido tiempo, a través de inversión en tecnología.

La señora Descamps ha elaborado un informe bien equilibrado. Creo que merece nuestro apoyo.

 
  
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  Zdzisław Kazimierz Chmielewski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, señora Comisaria, quiero adherirme a los anteriores oradores que han felicitado a la ponente por su bien elaborado informe. Envía un mensaje claro desde el Parlamento Europeo en apoyo de la idea de establecer una biblioteca digital europea. Me complace poder recordar a la Cámara que Polonia ha participado en la promoción de esta idea. Mi país se hallaba representado entre los seis Jefes de Estado y de Gobierno que la lanzaron.

El informe aduce argumentos convincentes en favor de la implantación gradual de este proyecto. Sugiere la inclusión progresiva de las distintas categorías de patrimonio cultural, junto con los documentos protegidos por derechos de autor y derechos afines, cumpliendo siempre con las restricciones legales en el ámbito de la propiedad intelectual. La idea recogida en la propuesta por la cual las instituciones distintas de las bibliotecas, que estén implicadas en la difusión de la cultura, podrían estar incluidas en el proyecto merece ser estudiada. Es justo y adecuado que los museos y los archivos desempeñen un papel importante en este sistema también, ya que a lo largo de los siglos han mantenido vínculos sólidos con las bibliotecas.

Tengo grandes esperanzas, sobre todo a la vista del plan para incluir en el sistema de coordinación de la biblioteca digital europea, no sólo a la investigación científica sobre digitalización, sino la cuestión muy importante de la protección de los recursos digitales. Creo que de esta forma resultará posible desarrollar unos requisitos unificados comunes en cuanto al adecuado almacenamiento de los materiales digitales reunidos en bibliotecas y archivos, así como materiales digitales –archivados, debo subrayar– recogidos en sitios diferentes de los archivos, en otras palabras, en museos y librerías. Es bien sabido que, durante siglos, estas instituciones han tenido dificultades para proteger adecuadamente los materiales de archivo recopilados de diferentes fuentes. AL fin nos encontramos en situación de poner remedio a la situación.

 
  
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  Viviane Reding, miembro de la Comisión. – (FR) Señor Presidente, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la señora Descamps y a los demás miembros de la Comisión de Cultura y Educación por haber elaborado este informe, ya que efectivamente es muy importante.

Como ven, la auténtica riqueza de Europa no se encuentra en el euro o en nuestro desarrollo económico: se halla en nuestro patrimonio, un patrimonio que a lo largo de los siglos se ha ido creando y acrecentando; eso es lo que conforma la fuente real y profunda de la riqueza de Europa.

Ahora, en cierto sentido, el escándalo es que este patrimonio está desapareciendo en los archivos y los sótanos, en lugares a donde el público, los ciudadanos de Europa, no pueden ir, donde no pueden tocarlo, donde no pueden comprenderlo, donde no pueden disfrutarlo. El objetivo concreto de la biblioteca digital es derribar estas barreras.

Creo que éste es uno de los grandes avances que Europa ha realizado y quiero rendir homenaje a las bibliotecas nacionales, a nuestras bibliotecas nacionales, ya que ellas estaban ahí cuando se lanzó esta iniciativa, que ha sido tan valiosa y tan importante para las culturas europeas. Los directores de estas bibliotecas han sido auténticos pioneros. Entendieron que había que conseguir una simbiosis, la simbiosis entre cultura, que es la riqueza del cuerpo, y tecnología, que es un instrumento que proporciona acceso a dicha cultura, y el hecho de que ellos emprendieran esa labor pionera significa en esencia que, en 2008, dispongamos del punto único de acceso multilingüe.

Y digo sí, sí, sí a quienes han planteado el asunto, nos va a proporcionar acceso incluso a la literatura de Luxemburgo. Me siento orgullosa de eso porque el luxemburgués es mi lengua materna y, por tanto, para mí es el idioma más importante del mundo, lo mismo que es importante cualquier lengua materna. Eso es precisamente por lo que necesitamos poder acceder a las obras de arte y de literatura que han sido creadas en todas estas lenguas, así como a la forma especial en que han sido expresadas.

Tomemos la cultura de Luxemburgo: por supuesto, la gente de Luxemburgo tiene acceso a ella, pero ¿saben ustedes en esta Cámara que existe algo así como una cultura de Luxemburgo? ¡No! Sin embargo, una vez que tengamos la biblioteca digital, el punto de acceso común les ayudará a comprender que efectivamente existe esa cultura.

Resulta extraordinario que podamos tener acceso a estas culturas, que podamos compartir esta riqueza a nuestro alrededor, incluso –y me gustaría subrayar este punto– fuera de Europa, ya que la cultura no se detiene en nuestras fronteras. Cultura significa compartir y, por eso, queremos crear esta biblioteca con un espíritu de apertura, ya que la interoperabilidad será un aspecto muy importante, y no sólo será aplicable a los libros, sino también a todas las otras modalidades de cultura: películas, música, colecciones de museos, etc. Así pues, estamos presenciando una extraordinaria apertura cultural que es a la vez multilingüe y multicultural, algo que ciertamente demostrará la auténtica esencia de la propia Europa, que es esta diversidad unificada.

Existen, por supuesto, problemas que hay que resolver y sus Señorías han sido muy claros a este respecto. Existe, de una parte, el problema de la financiación. Por tanto, quiero pedir a los Estados miembros que garanticen que los debates van seguidos de una acción eficaz. Algunos ya lo han hecho y quiero darles las gracias por ello.

En 2008 vamos a presentar una análisis de lo que se ha conseguido y, por tanto, también de lo que no se logrado. Creo que será muy importante para impulsar hacia adelante todo el proyecto. Vamos a recomendar, desde luego, la asociación privada-pública, ya que será esencial para el progreso de la digitalización, que es un asunto muy costoso. También estoy pensando en la conservación del material frágil que puede quedar destruido si no se le presta cuidado. ¿Cuántas bobinas de película se están dejando que se desintegren? Si queremos conservar este patrimonio cultural común, no hay sino que digitalizarlo antes de que sea demasiado tarde.

Estoy pensando asimismo, naturalmente, de otros problemas que es necesario resolver, los relacionados con los derechos de autor –que constituyen un auténtico quebradero de cabeza– y con la información científica Nuestro grupo de alto nivel está trabajando actualmente en soluciones para estos temas.

Señor Presidente, lo que tenemos delante es un proyecto extraordinario que demuestra realmente lo que es el valor añadido europeo, y creo que lo más importante es unir a los europeos en torno a sus culturas plurales, alrededor de sus respectivas historias plurales, que son cosas bellas y que se han desarrollado por medio de la creatividad. Ciertamente es lo mejor con que contamos. Conservémoslo y trabajemos juntos para que podamos compartirlo.

 
  
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  Presidente. − Quisiera dar mis efusivas gracias a todos los oradores, y especialmente a la Comisaria Reding por su encanto e inteligencia. Me gustaría darle las gracias en mi propio idioma, el luxemburgués, porque hoy es el Día de las lenguas menos conocidas. ¡Merci!

(Risas)

 
Última actualización: 19 de septiembre de 2008Aviso jurídico