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Textos presentados :

B6-0446/2008

Debates :

PV 24/09/2008 - 15
CRE 24/09/2008 - 15

Votaciones :

PV 25/09/2008 - 7.5
CRE 25/09/2008 - 7.5

Textos aprobados :


Debates
Miércoles 24 de septiembre de 2008 - Bruselas Edición DO

15. Control de los precios de la energía (debate)
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. − De conformidad con el orden del día se procede al debate sobre

– la pregunta oral formulada al Consejo sobre Control de los precios de la energía, por Hannes Swoboda, en nombre del Grupo PSE (O-0082/2008 - B6-0460/2008),

– la pregunta oral formulada a la Comisión sobre Control de los precios de la energía, por Hannes Swoboda, en nombre del Grupo PSE (O-0082/2008 - B6-0461/2008),

– la pregunta oral formulada al Consejo sobre Control de los precios de la energía, por Giles Chichester, Anne Laperrouze, Sophia in 't Veld y Eugenijus Maldeikis, en nombre de los grupos del PPE-DE, ALDE y UEN (O-0089/2008 - B6-0463/2008),

– la pregunta oral formulada a la Comisión sobre Control de los precios de la energía, por Giles Chichester, Anne Laperrouze, Sophia in 't Veld y Eugenijus Maldeikis, en nombre de los grupos del PPE-DE, ALDE y UEN (O-0090/2008 - B6-0465/2008),

– la pregunta oral formulada a la Comisión sobre Control de los precios de la energía, por Rebecca Harms y Claude Turmes, en nombre del Grupo Verts/ALE (O-0091/2008 - B6-0466/2008),

– la pregunta oral formulada al Consejo sobre Control de los precios de la energía, por Esko Seppänen e Ilda Figueiredo, en nombre del Grupo GUE/NGL (O-0093/2008 - B6-0468/2008),

– la pregunta oral formulada a la Comisión sobre Control de los precios de la energía, por Esko Seppänen e Ilda Figueiredo, en nombre del Grupo GUE/NGL (O-0094/2008 - B6-0469/2008).

 
  
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  Hannes Swoboda, autor. (DE) Señor Presidente, me gustaría dar mi más cálida bienvenida al Comisario y Ministro Borloo. Tenemos algunas preguntas porque sentimos, muy sinceramente, que la Unión Europea —y esto se aplica a la Comisión y quizá también al Consejo— ha dedicado muy poca atención a las tendencias de los precios del petróleo. Aunque tengo el mayor respeto por el Comisario, creo que deberíamos estar haciendo más en este aspecto.

Permítanme primero tratar los elevados precios del petróleo. Siempre he señalado, señor Comisario, que se han obtenido considerables beneficios. ¿Qué está ocurriendo con ellos? En realidad, no se están invirtiendo en energías alternativas, por ejemplo, o en otros importantes proyectos de inversión. En su lugar, se están utilizando para comprar acciones y pagar dividendos.

En segundo lugar, en lo que respecta a la caída en los precios del petróleo que hasta cierto punto también existe, ¿tiene la Comisión una perspectiva general de si esta bajada en los precios del petróleo ha repercutido sobre los consumidores? Me temo que no es éste el caso y estaría agradecido si obtuviera una respuesta de usted acerca de este asunto también.

En tercer lugar, me gustaría plantear la cuestión de la pobreza de energía, que ya se ha debatido antes también en conexión con los informes que hemos aprobado en comisión. No hay motivo por el que la Comisión, con independencia de la legislación futura, no deba presentar un paquete práctico de medidas sobre la pobreza del petróleo. Ésta no es sólo una medida que pueda adoptar la Comisión, se trata también de una medida que los gobiernos individuales deben desde luego adoptar. Aunque también nos gustaría ver aquí más iniciativas procedentes de la Comisión.

Lo que me lleva, en cuarto lugar, al tema de la política exterior energética, el abastecimiento de energía y especialmente el gas que, naturalmente, es un asunto que hemos debatido muchas veces. Por lo que he oído, estuvo usted en Nigeria recientemente. Sería interesante escuchar qué iniciativas se han aprobado en ese contexto.

Estamos asistiendo a la deriva del proyecto Nabucco, por citar sólo un ejemplo. Los estadounidenses han conseguido el oleoducto PTC. Todo el mundo afirmaba que no iba a ser lucrativo pero ahora lo es, desde luego, con el aumento repentino de los precios del petróleo. Dijeron simplemente: «Esto es lo que queremos y lo que necesitamos para diversificar nuestro suministro energético».

¿Qué está haciendo Europa? Pienso que el enfoque de Europa ha sido demasiado endeble para conseguir ciertas cosas y me gustaría ver al Consejo y a la Comisión ser mucho más enérgicos y resueltos a la hora de perseguir la diversificación para Europa, puesto que es algo también importante para nuestro suministro energético. A pesar de ello nuestro grupo tiene una preocupación especial por el tema de la pobreza energética y por cómo vamos a abordar este asunto, porque éste es todavía un problema serio en Europa.

 
  
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  Giles Chichester, autor. Señor Presidente, lamento que los socialistas hayan escogido airear sus viejos prejuicios sobre beneficios y cuestiones sociales en lo que esencialmente es una cuestión industrial y económica. Claramente, el incremento del precio del petróleo es muy importante para la economía real ––especialmente cualqueir volatilidad o inestabilidad en esos precios––, pero recordemos las lecciones que aprendimos en los años setenta. Por ejemplo, el hecho de que unos precios más elevados fomentarán una mayor exploración y un desarrollo de los recursos. No fomentarán el consumo excesivo e impulsarán la eficiencia. Estoy de acuerdo con que la pobreza de combustible es un tema importante, pero debería abordarse mediante medidas de seguridad social y no por medio de distorsiones del mercado tales como tratar de poner un tope a los precios.

Permítanos también recordar que los precios pueden descender igual que aumentan y que los mercados siempre tienden a rebasar niveles antes de establecerse en un nivel realista. Establecer un mercado verdaderamente competitivo es un requisito esencial para dar curso a otros objetivos políticos. Esta cuestión de los precios subraya los fundamentos de la política energética de la UE y la situación energética de la UE. Los tres pilares, concretamente: la necesidad fundamental de mercados verdaderamente competitivos —mercados que ofrecerán los precios más bajos y los servicios más eficientes—, la seguridad en cuestiones de suministro dentro de nuestra dependencia del petróleo importado y la convergencia de objetivos de sostenibilidad con los otros dos elementos de nuestra política. Tengamos cuidado de no tirar las frutas frescas con las podridas porque estamos preocupados por las subidas de precio del verano pasado y olvidamos que los precios bajan igual que suben.

 
  
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  Rebecca Harms, autora. (DE) Señor Presidente, Señorías, señor Comisario, señor Chichester, naturalmente que los precios pueden bajar al igual que pueden subir, pero creo que casi todos los presentes estaremos de acuerdo en que dados los escasos recursos energéticos y su limitada disponibilidad y la creciente competitividad mundial por el acceso a estos recursos y la participación en ellos, es probable que los precios permanezcan muy altos durante un largo periodo.

Los acontecimientos actuales y el problema de la pobreza energética demuestran que aún no hemos respondido adecuadamente a esta situación. Desde mi punto de vista, los graves problemas sociales relacionados con los elevados precios energéticos deben siempre abordarse desde la política social, pero también debemos garantizar en términos estructurales que nuestras sociedades dejan de derrochar sus recursos energéticos. Sin lugar a dudas, el Señor Piebalgs tendrá algo que decir sobre esto, ya que mostró tal compromiso con esta cuestión al principio de su período en el cargo.

Los objetivos del ahorro de energía y del rendimiento de la energía deben perseguirse de una forma mucho más consistente que como se ha hecho hasta ahora. A menudo hemos dicho que deberíamos construir un tipo de vivienda diferente y que necesitamos distintos tipos de sistemas de calefacción y refrigeración y electrodomésticos más eficientes, pero ¿donde está la actuación coordinada a gran escala en cuanto a eficiencia energética y ahorro energético que precisamos para aprovechar el mayor potencial disponible?

Si existe un terreno en el que necesitemos algún tipo de plan maestro europeo o planes nacionales, es éste. En mi opinión, los Fondos Estructurales, los Fondos de Cohesión y los programas del Banco Europeo de Inversiones, etc., deberían utilizarse de forma conjunta para perseguir seriamente los objetivos que usted, señor Piebalgs, propuso repetidamente hace tres años.

Si observamos el presente debate sobre precios del petróleo, por ejemplo, y vemos lo que se ha propuesto en esta Cámara para poner el freno de mano a la Comisión, que después de todo quería hacer los coches más eficientes energéticamente; la cuestión que deberíamos plantearnos es si la idea de que los precios se mantengan elevados durante un largo período se está, de hecho, tomando en serio.

Señor Comisario, me gustaría animarle a presentar sus anteriores propuestas sobre la eficiencia de la energía y el ahorro energético en el seno de la Revisión Estratégica del Sector de la Energía, porque ésta será la área que determinará si hacemos lo correcto por nuestras sociedades o no, y si servimos a sus necesidades en tiempos de permanentes precios elevados.

 
  
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  Anne Laperrouze, autora. – (FR) Señor Presidente, señor Borloo, señor Comisario, Señorías, el incremento en los precios de la energía está teniendo todo tipo de efectos negativos, el más evidente de ellos es el aumento del coste de la vida para nuestros conciudadanos. De nuevo esto nos muestra cuánto dependemos de la energía. Se precisan varias acciones si queremos reducir las fluctuaciones del precio de la energía y en especial si queremos hacer que bajen los precios.

Tengo tres propuestas que realizar a este respecto. La primera línea de acción incumbe al control económico de los precios de la energía. Es algo que debe hacerse enseguida. En otras palabras, los Estados miembros necesitan desarrollar mecanismos financieros gracias a los cuales el factor de la subida de precios pueda quedar eliminado de los presupuestos de las compañías y también de los presupuestos domésticos. También hay que fomentar medidas sociales orientadas a combatir la pobreza energética en hogares con bajos niveles de ingresos.

La segunda línea de ataque es trabajar en los precios adicionales que se cobran por la energía importada. ¿Qué proponen ustedes para conseguir que la Unión Europea hable con una única voz a la hora de tener relaciones comerciales con otros países —y es que siempre se repite lo de «hablar con una única voz»— de manera que todas estas políticas vecinas y acuerdos de colaboración puedan por fin dar una apropiada cobertura a la dimensión de la energía? Permítanme presentar, quizás ingenuamente, una solución que pueda ayudar a limar asperezas en nuestras negociaciones con Rusia. ¿Por qué no conectar la operación del gaseoducto Nabucco con el proyecto South Stream? Quizá esto ayudaría a calmar las cosas un poco.

La tercera línea de acción es reducir la importación o incluso detenerla por completo, lo que supondría una solución ideal. Para lograr esto necesitamos romper el vínculo simbiótico existente entre el crecimiento continuado y el creciente consumo de energía. Es realmente importante que el crecimiento no genere automáticamente un aumento proporcionado del consumo de energía. Por supuesto, necesitamos desarrollar formas de energía renovables y con baja emisión CO2, y el informe presentado por nuestro colega el Señor Turmes supone un paso en esta dirección. Ser eficiente en el campo energético también significa ahorrar energía, que es algo que ahora mismo no hacemos lo suficientemente. Los textos que serán presentados aquí necesitan, por lo tanto, una buena reforma. Debemos centrarnos en las capacidades tecnológicas y físicas de almacenamiento de energía y por supuesto, en aquellos elementos que actúan como vehículos para el consumo de energía.

¿Podría decirnos, señor Borloo, si tiene muchas esperanzas de que se apruebe el paquete de energía y clima en algún momento de las próximas semanas? ¿Qué debería ocurrir antes para que un ambicioso paquete de medidas se ponga en práctica y cumpla estos variados objetivos?

 
  
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  Esko Seppänen, autor. – (FI) Señor Presidente, señor Comisario, en la resolución de compromiso, la trascendencia de la especulación en el aumento del coste energético queda excluida de los precios de la energía. Sin embargo, el petróleo virtual se está vendiendo en el mercado de derivados seis veces más caro que el petróleo físico. El precio de la electricidad también está ligado al mercado de valores: la electricidad virtual se está vendiendo en los mercados de energía más cara que la electricidad física y en el Mercado de Intercambio de Energía Europeo cuesta cinco veces más.

Hay indicios masivos de fraude en el mercado OTC de derivados, que ni si quiera está regulado ni controlado por la propia Bolsa. La coordinación de la electricidad dará como resultado ganancias automáticas e inesperadas para las grandes compañías, y para 2013 el comercio de emisiones aumentará muchas más veces el campo para la especulación.

En los mercados de derivados de energía, los consumidores se están viendo obligados a pagar el precio de la especulación igual que hicieron en el mercado de hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos: los beneficios se privatizaron y las pérdidas se socializan. El capitalismo es un casino en el que el precio de la energía es rifado en la Bolsa. Gracias.

 
  
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  Jean-Louis Borloo, Presidente en ejercicio del Consejo. – (FR) Señor Presidente, Señorías, después de haber escuchado las diversas preguntas que prácticamente todo el mundo parece formular, permítanme realizar algunas observaciones personales.

La primera concierne a la forma errática en que los precios han ido cambiando: en un momento dado, 10 dólares, hace poco subió 140 dólares y ahora volvemos a 100 dólares. De hecho parece haber una falta de conexión entre la forma en que el propio producto se revaloriza y el mercado financiero en el que se basa ese mismo producto. No obstante, a largo plazo me parece que está bastante claro que los especuladores siempre continuarán activos mientras conservemos la percepción de que las necesidades de la energía global —que continúan creciendo— no se basan en una nueva mezcla de energía que sea menos dependiente de los hidrocarburos.

Además, a finales de junio el Comisario Piebalgs y yo asistimos a una reunión de todos los países consumidores y productores en Jeddah, donde observé que el mensaje común era absolutamente claro. Las expectativas eran inequívocas: los principales países consumidores tienen que indicar sus intenciones claras de modificar su combinación energética, poner en práctica medidas de eficiencia energética y convertirse en menos dependientes de los hidrocarburos. Los propios productores están todos conformes. Pienso que de eso es de lo que trata el próximo paquete de energía y clima y creo que los 500 millones de consumidores en Europa están diciendo: déjennos tener más energía de producción local, más energía autosuficiente y déjennos tener un vínculo más directo entre productores y consumidores.

Dicho esto, es evidente que hay varios problemas de regulación que deben ser resueltos a corto plazo, incluyendo el acceso a la información sobre reservas comerciales, y esto no significa únicamente reservas estratégicas. Los Estados Unidos lo hacen y Japón también. Se ha solicitado a la Comisión que piense sobre esto. Creo que para finales de octubre o principios de noviembre la Comisión presentará una propuesta con el objeto de proporcionar una mayor transparencia en este terreno a un corto plazo. En cualquier caso, una estrategia apropiada para la autosuficiencia energética y una mezcla distinta de energía todavía representan la respuesta más efectiva a medio y largo plazo.

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. Señor Presidente, creo que estas preguntas son muy oportunas y que éste es un debate muy importante. La Comisión está acabando ahora la segunda Revisión Estratégica del Sector de la Energía que también está basada en los debates de esta Cámara. Espero que esta segunda Revisión Estratégica del Sector de la Energía se apruebe en noviembre y así cubrirá especialmente los asuntos que se están abordando hoy.

Sin lugar a dudas, hay un límite para lo que podemos proponer en la revisión de energía estratégica debido a la ratificación del Tratado de Lisboa, porque hay un artículo sobre energía que daría mucha más oportunidad de facilitar una respuesta más eficiente. Pero todavía podemos hacer mucho.

La Comisión comparte la opinión de que es probable que los precios del petróleo permanezcan elevados en el medio y largo plazo. La justificación para este tipo de pronóstico es la volatilidad de las sesiones de mercado diarias. Incluso si ahora el precio del petróleo fuera de 106 ó 110 dólares por barril, que es un precio mucho más bajo que el de hace algún tiempo, a 145 dólares, la volatilidad diaria aún hace la situación relativamente difícil de predecir y esto consigue que se esté produciendo un importante impacto de gran alcance y merece una respuesta.

Mientras que hay una clara necesidad de una acción a corto plazo por parte de los Estados miembros para mitigar el impacto en los hogares más vulnerables, la principal respuesta política debería aspirar a facilitar nuestra transición claramente hacia formas más sostenibles de producir y consumir energía. En otras palabras, perseguir nuestro objetivo de convertirnos en una economía de energía eficiente y bajo nivel de carbono. Para lograrlo será vital sacar adelante las propuestas de la Comisión en política energética y climática, desarrollando los compromisos políticos del Consejo Europeo.

Sobre las reformas estructurales. Es importante subrayar que nos enfrentamos a un aumento del precio de la energía, y no sólo al del petróleo: también afecta al carbón, al gas y, en consecuencia, tiene un impacto asimismo en el precio de la electricidad. Los vínculos entre estos precios se relacionan por la estructura en los precios: por ejemplo, los contratos de gas a menudo usan cotas de referencia para el precio del petróleo. La generación eléctrica mediante gas es cada vez más marginal y, por tanto, con precios fijos. Así que pienso que es muy importante abordar no sólo los asuntos relacionados con los precios del petróleo sino todos los sectores. La situación refuerza claramente la necesidad de fomentar la competencia en todo el sector de la energía. Por ello, nuevamente, quiero subrayar la importancia de alcanzar con rapidez un acuerdo en el tercer paquete del mercado interno de energía.

Europa puede y debe desarrollar sus propias fuerzas para manejar los rápidos cambios de la economía energética global. Un mercado interno de ámbito europeo competitivo, completamente conectado y con un buen funcionamiento es una respuesta. Esto disminuirá la vulnerabilidad europea frente al trastorno del suministro de energía y facilitará nuestra cooperación con los países de tránsito y productores de energía. Las redes europeas permitirán la solidaridad entre Estados miembros en crisis.

Acerca de las reservas de petróleo, ahora hemos preparado una legislación que abordará claramente dos cuestiones: una, que estas reservas de petróleo estarán siempre disponibles en momentos de crisis y podrán ser fácilmente utilizadas; y en segundo lugar los asuntos ya abordados anteriormente, la transparencia y proporcionar información semanal sobre las reservas comerciales. En este sentido, aunque no somos los mayores consumidores de petróleo del mundo, somos capaces de influenciar la transparencia del mercado para disminuir la volatilidad y el nivel de especulación.

La especulación es definitivamente un problema. Hemos realizado un análisis. Las pruebas disponibles sugieren que el suministro y la demanda son los principales condicionantes del precio del petróleo, y que esos fundamentos apuntalarán unos precios altos en el futuro. Pero al mismo tiempo continuaremos con nuestro trabajo para conocer el impacto de la especulación en momentos dados, y para averiguar si realmente existe la posibilidad de disminuir la volatilidad y de tener más supervision en el mercado energético.

En cualquier caso, está claro que la transparencia resulta imprescindible en los mercados del petróleo, tanto en términos de contratos como de instrumentos y de fundamentos financieros relacionados. También me gustaría decir que la Comisión y las autoridades de competencia nacionales están actuando en contra de los comportamientos que vulneran las leyes de la competencia. Ésta es una de las maneras de pasar los cambios en los precios del petróleo a los consumidores, porque los consumidores utilizan productos refinados. La Comisión realizará esfuerzos adicionales en este aspecto —estamos siguiendo la cuestión— y muchas autoridades de competencia en países miembros ya han comenzado a investigar con qué brevedad y rapidez cambian los precios del petróleo y llegan a los consumidores. Al mismo tiempo, queda claro que hay diferencias entre distintos países miembros porque las empresas implicadas aplican diferentes estrategias de abastecimiento. Además, en algunos países hay combinaciones de biocarburantes que también influyen a la hora de acelerar la posibilidad de cambiar precios según el precio del petróleo. A pesar de ello debería permanecer claramente en el foco de atención de todas las autoridades antimonopolios.

Eficiencia energética, renovables y diversificación: está claro que nuestras principales líneas de trabajo residen en nuestra política energética y climática y será algo que se destacará en nuestra Revisión Estratégica del Sector de la Energía.

Ya existe un considerable marco legal europeo en marcha. Además, se prevé realizar muchas acciones con el Plan de acción para la eficiencia energética, que también incluirá iniciativas y estudios legislativos. Y también hay acciones de apoyo, por ejemplo con el programa de Energía Inteligente Europa.

En lo que respecta a la legislación ya existente de la UE. es su aplicación lo que resulta muy esencial. El ambicioso objetivo de 2020 para el ahorro de energía no puede cumplirse sin una adecuada transposición por parte de los Estados miembros. La Comisión está persiguiendo enérgicamente poner en práctica procedimientos contra el incumplimiento que garanticen que los países miembros están aplicando realmente la legislación existente.

Este año la Comisión también adoptará un paquete de eficiencia energética. Incluirá una comunicación con un planteamiento amplio de los objetivos de la Comisión en materia de eficiencia energética, así como una serie de iniciativas legislativas y políticas; en particular, importantes propuestas para una ambiciosa revisión de la Directiva sobre ahorro de energía en los edificios, para la modificación de la Directiva de etiquetado energético, para garantizar una mayor eficacia y un etiquetado más dinámico. Huelga decir que el aumento continuado de los precios de la energía sigue confirmando la necesidad de acción en este terreno. Y también en este aspecto disponemos de una clara participación del Banco Europeo de Inversiones.

El Consejo Europeo, al analizar las respuestas oportunas a la situación de la subida del precio del petróleo, destaca la importancia de un marco fiscal sostenible y adecuado.

Hay un considerable margen para que la UE y sus Estados miembros hagan un uso más sistemático y efectivo del sistema tributario para fomentar el ahorro energético. La Comisión prevé presentar propuestas y recomendaciones sobre el uso rentable del sistema tributario y de los incentivos fiscales específicos, incluyendo la reducción del IVA, para estimular la demanda y el suministro de bienes y servicios energéticamente eficientes.

Además, en esta revisión de la Directiva de Impuestos sobre la Energía, la Comisión estudiará cómo puede apoyar mejor la política sobre energía y clima de la UE, incentivando la eficiencia energética y las reducciones en las emisiones. Un uso más extendido y sistemático de las tarifas de peaje junto a los principios del «Transporte Ecológico» de la Comisión, también estimulará un cambio hacia más normas de transparencia energéticamente eficientes.

Sobre la financiación alternativa de tecnologías energéticas y de investigaciones, dirijo su atención hacia el hecho de que estamos en proceso de preparar una comunicación sobre la financiación de tecnologías de baja emisión de carbono en la línea de desarrollo del Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética. La Comunicación analizará las necesidades de recursos para la investigación y el desarrollo a largo plazo, los proyectos de demostración a gran escala y la fase de comercialización en su primera etapa. Estamos considerando medidas que aprovechen mejor la inversión pública para levantar la inversión privada adicional, como la creación de un mecanismo específico para proyectos de demostración a gran escala. Podría construirse haciendo uso de instrumentos ya existentes como el Instrumento de Financiación de Riegos Compartidos, una iniciativa conjunta de la Comisión y el Banco Europeo de Inversiones. La Comisión también anima a los Estados miembros a utilizar recursos nacionales, por ejemplo recursos potenciales que se podrían impulsar mediante la subasta de asignaciones de CO2 en los planes revisados del ETS.

Sobre aspectos de seguridad energética y de política exterior, recupero la idea de que Europa puede y debe reforzar sus propias potencialidades para enfrentarse a la cambiante economía energética global. La política interna y la externa trabajan juntas. Cuanto más fuerte sea el mercado común europeo de energía, más fuerte será de cara a los proveedores de energía externos. Perseguimos la diversificación en países como Azerbayán, Turkmenistán, Egipto, Irak y Nigeria pero está claro que debemos fomentar relaciones predecibles con proveedores actales como Rusia y, definitivamente, estamos estudiando intensamente la posibilidad de que Noruega pueda aumentar el suministro al mercado porque está claro que el mercado de la UE es atractivo para los proveedores y no deberíamos temer que se nos acabe el gas, sino que deberíamos trabajar realmente por conseguir suministros competitivos para el mercado europeo y no permanecer en una situación en la que puedan chantajearnos con los precios.

Con respecto a la cuestión de la asistencia a países importadores de petróleo en vías de desarrollo. Dado el fuerte impacto del acceso a y del preciod e la energía sobre el desarrollo y sobre el cambio climático global, la cooperación en el ámbito energético es cada vez más importante a través de nuestras actividades de ayuda al desarrollo. Éste fue un tema central en mi visita conjunta con el Comisario Michel a principios de este mes a la Unión Africana y a unos cuantos países africanos. Invertimos considerables recursos en ayudar en el movimiento de esos países, no sólo para erradicar la pobreza de energía sino para que ellos mismos se impulsen con fuentes de energía nuevas y limpias.

Sobre aspectos macroeconómicos y sociales, el incremento de los precios del petróleo inquieta ciertamente a los consumidores y a determinados sectores económicos que afrontan complicados procesos de ajuste. De manera más inmediata, la mayoría de los países miembros han adoptado —o están considerando actualmente— medidas a corto plazo en respuesta al reciente aumento súbito de los precios energéticos. En consonancia con las conclusiones del Consejo Europeo, la mayoría de estas políticas se centran en los hogares vulnerables. Algunos Estados miembros también han aplicado o debatido medidas temporales dirigidas a sectores específicos.

Puesto que se espera que los precios de la energía se mantengan a largo plazo, es esencial que las medidas políticas a adoptar tengan como objetivo facilitar el cambio estructural a patrones de producción, transporte y consumo más sostenibles. Esto también pone de manifiesto la importancia de los mercados flexibles de productos y trabajo, de la agenda de Lisboa y de la transición hacia una economía de bajo consumo de carbono y de elevada eficiencia energética.

Pero creo que a todas luces no hay una única respuesta a esos asuntos. A pesar de ello, el marco de trabajo que proponemos con el paquete de energía y cambio climático y el paquete del mercado interno de energía forma una columna vertebral porque cuanto antes sea aprobado, más fuerza adquirirá y también habrá más competencia y precios más bajos para los consumidores. Al mismo tiempo, deberíamos ser honestos con la ciudadanía y decirle: no esperen que el precio del petróleo vuelva a ser de 20 dólares por barril. Eso significa que cada uno de nosotros también debería cambiar su actitud, porque parte de este asunto reside en nuestro comportamiento y creo que debemos prestarle verdadera atención en nuestras vidas cotidianas.

 
  
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  Jerzy Buzek, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PL) Señor Presidente, nos enfrentamos a dos problemas diferentes. El primero está relacionado con el precio del petróleo y del gas. La Unión importa en su mayor parte estos dos recursos. El segundo problema está relacionado con el precio de la energía eléctrica.

Con respecto al primer punto, me gustaría decir que los precios del petróleo y del gas podrían caer si los productores, no sólo los consumidores, se someten a las fuerzas del mercado. Éste es un tema para nuestras negociaciones como Unión con Rusia, los países norteafricanos y la OPEP. También debemos mejorar significativamente la eficiencia energética y el ahorro de energía. Es nuestro deber hacerlo y deberíamos conceder prioridad a esta tarea. Llevamos debatiéndolo ya durante mucho tiempo. Evidentemente, debemos también desarrollar el uso de energías renovables ya que explotan nuestros recursos autóctonos. A pesar de ello será con certeza insuficiente para nuestros propósitos. Esto nos deja con nuestro carbón y con nuestra energía nuclear. Si deseamos anticiparnos a aumentos drásticos en el precio, no podemos permitirnos descuidar ninguna de estas dos fuentes de energía.

Esto conduce a un segundo punto, en concreto a la energía eléctrica. El coste de la electricidad podría reducirse mediante un esfuerzo determinado por crear un mercado común europeo de energía. Para ello es precisa la rápida aplicación del tercer paquete de energía. También podemos controlar los precios de la electricidad mediante la aplicación prudente y gradual del paquete de cambio climático y la energía. Esto es especialmente importante para el sector de la energía eléctrica. En relación con este último, es importante considerar la acotación o los planes de introducción paulatina en la directiva sobre el plan de negociación de emisiones.

Me gustaría dar las gracias a la Comisión por acometer tan ardua tarea en relación con estas materias y también dar las gracias a los autores de la resolución por plantear el tema.

 
  
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  Robert Goebbels, en nombre del Grupo del PSE. – (FR) Señor Presidente, el 2 de junio de 2008, Richard Arens, que es un operador de Nymex, ofreció 100 000 dólares por el envío de una remesa de mil barriles de petróleo. El precio del barril del petróleo había alcanzado los 100 dólares por primera vez. El comercial desembolsó unos 5 000 dólares por esta transacción. Lo revendió inmediatamente y al hacerlo aceptó una pérdida de 800 dólares. Fue una pequeña pérdida que él celebró como es debido con sus colegas por ser el primero en romper la barrera psicológica de los 100 dólares por barril.

Los operadores de Nueva York iban a celebrar a menudo nuevos récords en los meses siguientes. El 14 de julio el petróleo alcanzó los 148 dólares por barril. A pesar de que actualmente los precios incluso están cayendo, el daño ya está hecho. La explosión de los precios del petróleo ha disparado una orgía de especulación con ls materias primas, incluyendo los productos alimenticios.

La economía global no puede subsistir sin mercados, pero es inaceptable para el mundo financiero permitirse salvajes apuestas comerciales más propias de un casino. Con una palanca de apenas 5 000 dólares, el operador de Nueva York logró generar una ola de especulación con el petróleo que iba a hacer estragos en toda la economía mundial. Las autoridades bursátiles finalmente pusieron freno a esta especulación pura prohibiendo a los operadores, al menos temporalmente, vender acciones que no fueran a mantener, un proceso conocido como «venta en corto descubierta». Si vamos a poner freno a esta práctica poco saludable, las normas temporales no son lo que necesitamos, sino regulaciones absolutamente estrictas. En consecuencia, tenemos que ser más consistentes en la forma en que controlamos las operaciones que realizan los especuladores. El Senado de EEUU está debatiendo ahora una propuesta cuyo objetivo es incrementar hasta un mínimo del 25 € la participación actual fijada por los operadores para cada transacción. Esto impediría muchas de las arriesgadas operaciones que por el momento no se basan más que en un pequeño cambio.

La cantidad de dinero invertida únicamente en el mercado de materias primas estadounidense se ha multiplicado por diez en el transcurso de los últimos cuatro años. El índice de precios para las 25 principales materias primas se ha disparado en más de un 200 %. Los niveles de los precios ya no se están determinando por el suministro físico y la demanda efectiva de materias primas, sino por los mecanismos especulativos de los mercados financieros. Durante los primeros seis meses de este año, el 60 % de los acuerdos realizados en el mercado del petróleo estadounidense fueron acuerdos de petróleo virtual que se vendía y revendía repetidamente. El mercado bursátil ya no se utiliza como medio para ajustar la compleja interacción entre el suministro disponible y la demanda actual, sino que se ha convertido en el lugar en el que se realizan apuestas sobre productos financieros cuya complejidad supera incluso en entendimiento a aquellos que están a cargo de las compañías financieras. Lo único que les importa a los operadores y a sus jefes son las bonificaciones. Todos estos «chicos de oro» de este casino global se han embolsado millones al mismo tiempo que perdían miles de millones que pertenecían a sus clientes. Los beneficios se convirtieron en metálico mientras que las pérdidas ahora se han nacionalizado. Los contribuyentes estadounidenses van a tener que desembolsar más de 1 billón de dólares para pagar los malos créditos del mundo financiero. Esta cantidad equivale a siete veces el presupuesto total de la UE.

En Europa, también el poder adquisitivo ha descendido, el crédito se ha vuelto más caro y se avecina la recesión. La Comisión y los gobiernos nacionales siempre han rechazado introducir demasiada regulación en los mercados financieros, cuya eficiencia era reconocida. Sin embargo, con la total desaparición de estos genios financieros las autoridades públicas ahora tienen que actuar rápidamente imponiendo normas más estrictas e introduciendo medidas efectivas para prevenir la salvaje especulación que recorre los mercados, incluyendo el del petróleo.

 
  
  

PRESIDE: Manuel António DOS SANTOS
Vicepresidente

 
  
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  Liam Aylward, en nombre del Grupo UEN. – Señor Presidente, celebro el hecho de que este debate englobe todos los precios de la energía y no únicamente los del petróleo, que, por supuesto, es nuestra mayor preocupación. Durante el último año no sólo el petróleo ha experimentado una sacudida en sus precios. El coste del carbón y del gas está aumentando tan rápido como el del petróleo, e incluso más rápido todavía. Como siempre ocurre, los consumidores son los más perjudicados.

Los picos en los precios de la energía pueden aportar una enorme presión en el presupuesto del consumidor medio. Como representantes de las personas a nivel de adopción de políticas, es nuestra responsabilidad poner en marcha políticas que garanticen el suministro sostenible de combustible a un precio razonable. ¿Cómo podemos lograr esto cuando los pozos de abastecimiento se acercan al agotamiento? Deberíamos concentrarnos más aún en la energía y los recursos renovables. Deberíamos aumentar el estudio de fuentes alternativas de combustible, e invertir en ellas. Ésta no es en absoluto una idea nueva, pero hasta la fecha no hemos hecho lo suficiente en este aspecto. Tenemos un deber para con los ciudadanos europeos y por el bien de nuestro entorno debemos convertir nuestras palabras en acciones.

La protección medioambiental y el bienestar financiero del consumidor no son objetivos que se excluyan mutuamente. Si invertimos más dinero, tiempo y recursos en el ámbito de la energía renovable podemos conseguir ambos objetivos y garantizar un suministro sostenible de energía para el futuro.

 
  
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  Claude Turmes, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (FR) Señor Presidente, Señorías, señor Goebbels, es cierto que existe una especulación generalizada con los precios del petróleo, algo que ya han señalado los señores Borloo y Piebalgs. Los Verdes, los Socialistas e Izquierda Unida han postulado enmiendas dirigidas a garantizar que nuestra resolución tiene en cuenta este problema; y espero que los representantes de la derecha hoy ––y es algo que me complace–– han aplaudido la idea de medidas para combatir la salvaje especulación en el mercado petrolero votarán mañana nuestras enmiendas. Sería ridículo que esta Cámara votase una resolución que no abordara el asunto de la excesiva especulación en el mercado del petróleo.

El segundo asunto importante es el aspecto social. Debemos ayudar a los miembros más desfavorecidos de nuestra sociedad para que superen esta situación. Por mi parte, recomendaría la ayuda por objetivos. Sería mejor entregar a los hogares pobres ayudas de 100 euros que aplicar presuntas buenas ideas como reducir el IVA. Esta noción, tan apreciada Señor Sarkozy, será claramente rechazada mañana por el Parlamento, puesto que preferiríamos alinearnos con el Señor Borloo, quien apoya el fomento del sistema de «bonus-malus», dando a los ciudadanos acceso a bienes y servicios que consumen menos energía.

Dejen que haga dos comentarios finales. En primer lugar, sólo seremos capaces de enfrentarnos a la cuestión del fondo de reparto haciendo progresos en el área de la gestión de la energía y de las renovables. Por tanto, quiero preguntar al Comisario si la Comisión sigue empeñada en parecer obtusa al presentar un documento estratégico sobre energía y seguridad energética que no trata la cuestión del transporte. En ninguno de los borradores que he leído se menciona el transporte. Esto es ridículo, ya que Europa depende mucho más del petróleo que del gas, y en sus documentos no se hace referencia a nada de esto.

Y ahora un comentario final dirigido al Señor Borloo: hoy Coreper ha discutido las energías renovables y por mi parte ya no entiendo a la Presidencia francesa. Están socavando las cosas con su cláusula del rendez-vous, incluido el objetivo del 20 %. Por suerte, esta propuesta ha sido rechazada hoy por la mayoría de los Estados miembros. Por tanto, apelo directamente a la Presidencia francesa: dejen de poner en peligro esta directiva, ya que es un documento muy importante.

 
  
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  Sergej Kozlík (NI). – (SK) Europa tiene la gran oportunidad de influir en los precios de la energía si logra una producción suficiente de su propia energía recurriendo a otros recursos aparte del gas y del petróleo. ¿Va Europa, sin embargo, a seguir este camino?

En los años 80, Eslovaquia y Hungría iniciaron la construcción conjunta de la central hidroeléctrica de Gabčíkovo-Nagymaros. Posteriormente Hungría se retiró del proyecto y Eslovaquia terminó en solitario la central hidroeléctrica. En lugar de una producción de picos energéticos, la consecuencia fue un enfrentamiento con arbitrio internacional, cuyo fallo, sin embargo, ha sido ignorado por Hungría.

En los años 90, Eslovaquia invirtió importantes recursos con el fin de mejorar la seguridad y de alargar la durabilidad de la central de energía nuclear Jaslovské Bohunice. La Comisión Internacional de Energía Atómica confirmó que se cumplían los estándares de seguridad. A pesar de ello, como parte del proceso de adhesión a la Unión Europea se obligó a Eslovaquia a cerrar prematuramente dos reactores de la central de energía.

La Comisión Europea está estudiando actualmente el asunto de la construcción de dos reactores adicionales en la central nuclear de Mochovce. Los primeros dos reactores están funcionando ya de forma segura y eficiente. No obstante, la Comisión Europea se está tomando su tiempo para dar una respuesta. El ejemplo de Eslovaquia demuestra que para lograr aumentar nuestra propia producción y así controlar los precios de la energía en Europa aún queda un camino muy largo.

 
  
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  Margaritis Schinas (PPE-DE). – (EL) Señor Presidente, la subida en los precios del petróleo del pasado año representa un importante escándalo que golpea los hogares de más bajos ingresos en Europa. Exige respuestas en términos de adopción de políticas porque así como nos adaptamos a una economía medioambiental y creamos una política para los oleoductos y una política de paquetes energéticos, debemos embarcarnos en una lucha contra los cárteles del petróleo sin falta.

En la actualidad existen dos cárteles operando a expensas de los ciudadanos europeos.

Uno es el cártel internacional del petróleo, al que no nos dirigimos con una única voz —ni con ninguna voz— porque cuando la OPEP actúa, Europa no supone ninguna presión para que se abstenga de hacerlo.

Existe un segundo cártel dentro del propio mercado europeo, señor Comisario. Su compañero el Comisario a cargo de la Competencia aún está observándolo sin interferir. Creo que más allá del asunto de la especulación que el Señor Goebbels ha presentado con bastante corrección, tenemos que encargarnos de la falta de transparencia en el mercado interno para productos derivados del petróleo. Ésta es una oportunidad brillante para el Directorio General de Competencia de la Comisión Europea, del que esperamos alguna actuación a favor de los intereses de los ciudadanos ya que, si no me equivoco, la política sobre competencia aún continúa siendo una responsabilidad de la Comunidad.

Si en ese caso tenemos dificultades con la OPEP, apliquemos la política de competencia dentro de la UE.

 
  
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  Eluned Morgan (PSE). – Señor Presidente, va a haber cambios radicales en la forma en que la UE produce y consume su energía. Esto se ha basado en una estrategia de la Comisión que consta de tres partes: seguridad del suministro, sostenibilidad y competitividad. Pero la Comisión dejó fuera una parte fundamental de este importante debate, la cuestión de si es asequible.

Desde la publicación del Libro Verde sobre la energía, los socialistas en este Parlamento han estado pidiendo que los consumidores tomen nuevamente las riendas. Queremos ver la pobreza energética como parte de este debate. Hasta el momento en la UE no hay definiciones nacionales y no hay recopilación de datos, así que no tenemos ni idea de las dimensiones del problema. Sabemos que los precios de la energía han estado aumentando de manera exponencial y que afectan duramente a los más vulnerables en nuestra sociedad.

Me gustaría lanzar debida advertencia al Consejo de que en las negociaciones sobre directivas de electricidad y gas que estamos a punto de comenzar, el tema de la pobreza de energía será fundamental para nuestro acuerdo. No vamos a pisarles. Estamos pidiendo actuación doméstica en este asunto —no actuación por parte de la Comunidad— pero esperamos acciones dirigidas a las personas más necesitadas en cuanto a pobreza energética en la UE.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI). – (IT) Señor Presidente, Señorías, me gustaría aventurarme a sugerir que posiblemente no podré decir cómo frenar el incremento en los precios de la energía en poco más de un minuto. Tratemos de resumir la situación: en primer lugar necesitamos políticas sociales nacionales a favor de los grupos más vulnerables y los pequeños negocios, como los pescadores, pero también necesitamos autoridades públicas. Estoy por consiguiente a favor de medidas específicas, como dijo el Señor Turmes. Después, necesitamos adoptar una política diferente hacia los cárteles y países productores, tal y como el Señor Buzek y quizá otro han dicho. Sin duda, esto es esencial.

También deseo enfatizar otro aspecto que a menudo dejamos en blanco. Es la cuestión del impuesto especial. Si se pusiera un tope al precio máximo que los gobiernos pueden cobrar por el petróleo, el impuesto especial se ajustaría automáticamente a este límite sin infringir la subsidiariedad fiscal o las leyes de la libre competencia. ¿Por qué no considerar esta idea? Me parece que el Señor Piebalgs daba a entender que estaba a favor de algo similar.

Hablando a grandes rasgos, en mi opinión necesitamos una estrategia que recompense a los que consumen menos y que penalice a los que consumen más. En otras palabras, una estrategia que recompense la eficiencia energética. Aun así necesitamos adoptar medidas drásticas contra la especulación, que de momento no existen, y un ajuste en dos sentidos, en los precios de venta al público y en los costes de producción.

 
  
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  Vito Bonsignore (PPE-DE). - (IT) Señor Presidente, Señorías, la tendencia en los precios de la energía está ahogando la economía y debilitando el poder adquisitivo de las familias, que ver cómo sus facturas energéticas aumentan de manera implacable.

En este nuevo contexto, resulta evidente el vínculo entre los precios de la energía y la política exterior y, por tanto, el creciente peso político de los países productores. Queda claro que Europa debe perseguir una estrategia a corto plazo basada en acelerar el uso de fuentes de energía renovables, en la promoción y búsqueda de nuevos métodos de explotar energía limpia y natural, y en la construcción de nuevos oleoductos. Por este motivo es también necesario aumentar nuestras reservas de petróleo y de gas.

Todo esto no es suficiente. Se requieren nuevas iniciativas. Haría hincapié en dos propuestas hechas por el Primer Ministro Berlusconi en las últimas semanas: una unión de esfuerzos de todos los países que compran petróleo y por lo tanto la fijación de un precio máximo, y el lanzamiento de un plan principal para las centrales de energía nuclear. ¿Puede la Comisión responder a estas dos propuestas, señor Comisario? Además, al dilucidar sus estrategias para trazar un futuro diferente en términos de abastecimiento, ¿pueden decirnos si —por lo que saben— se está produciendo especulación financiera y qué va a hacer la Comisión al respecto?

 
  
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  Reino Paasilinna (PSE). - (FI) Señor Presidente, esta resolución es importante y tenemos nuestro propia perspectiva sobre ella. Esta situación es tan tempestuosa como el Triángulo de las Bermudas y la dependencia, los problemas climáticos y los precios que los pobres simplemente no pueden pagar están provocando mar de fondo, sin olvidarnos de los especuladores y del precio de los alimentos.

Ahorrar energía es necesario y es la solución más efectiva, que sepamos. La huella del carbono en los pobres es, sin embargo, pequeña comparada con la de los ricos, que de hecho no tienen intención de reducirla pero que están dispuestos simplemente a pagar más.

¿Deberíamos por tanto en esta situación introducir una legislación progresiva en las cargas fiscales de la energía? Los que se lo puedan permitir pagarían relativamente más por la energía. ¿O deberíamos imponer un precio más elevado a los bienes que consuman mucha energía o a los servios que la derrochen? Es evidente que se debe tener a los especuladores bajo control. Hablamos de desarrollo sostenible: sus héroes son los energéticamente pobres y su situación necesita organizarse de forma sostenible. Ése es nuestro principal punto de vista.

 
  
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  Jim Allister (NI). – Señor Presidente, entre los proyectos que la UE ha promovido está el mercado único de electricidad de la isla de Irlanda. ¿Puede explicar la Comisión por qué no funciona para los consumidores de Irlanda del Norte y por qué, en lugar de estabilidad y ahorros de precio, hemos visto una subida masiva del 52 % desde enero de este año y un agujero cada vez mayor de precios que imperan en el resto del Reino Unido, donde en el mismo período el incremento fue del 29 %? Ya de por sí una gran subida, pero bastante inferior a un 52 %.

¿Va a investigar la Comisión el fallo de este plan para poder cumplir la promesa que hizo al Ministro Dodds cuando lanzó el proyecto de ahorros eficientes y de competencia mejorada para ayudar a minimizar los costes de la electricidad al por mayor con una vasta cantidad de beneficios para los consumidores, según dijo? Para mis electores, después de poco menos de un año, eso suena de hecho muy falso. En concreto, ¿va a investigar la Comisión la contribución a la falta de entrega del mercado único de electricidad que ha fracasado al afrontar la dominación del ESB en el mercado del sur con la resultante falta de competencia, algo que es imperativo para tener éxito en cualquier mercado único de electricidad?

 
  
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  Ari Vatanen (PPE-DE). – (BG) Señor Presidente, cuando hablamos sobre energía renovable siempre hablamos sobre precios. Bueno, sabemos que esto va a costarnos un ojo de la cara y por eso a la responsabilidad financiera en lo que concierne a los precios de la energía siempre se la ha llevado el viento. ¿Qué pasa con este 80 %? ¿Y el cumplimiento de las necesidades del creciente consumo de energía de mañana?

Fíjense en el Nord Stream. Estamos hablando precisamente sobre las normas medioambientales relacionadas con el Nord Stream. Bien, eso es un poco como fijarse en la normativa de la soga alrededor de tu cuello, porque el Nord Stream y proyectos semejantes están reduciendo nuestra independencia energética cuando tenemos que aumentarla.

¿Qué es lo que vamos a hacer, pues? La única respuesta realmente responsable es la nuclear. Es independiente, es barata, es competitiva y el precio es previsible; también está libre de emisiones y de Rusia.

 
  
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  Atanas Paparizov (PSE). – (BG) Señor Presidente, señor Comisario, en las condiciones de los crecientes precios de la energía es especialmente importante garantizar más transparencia con respecto a la formación de los precios. Las normas comunes han de ser reguladas para el desarrollo de un único mercado europeo de energía. Esto proporcionará mayor seguridad a las nuevas inversiones en el sector energético y en las redes de transmisión de electricidad y gas. Precisamente es el tercer paquete energético el que debe adoptarse tan pronto como sea posible, y el papel de la Comisión y del Consejo en este asunto es particularmente importante. El paquete refuerza los derechos y la independencia de los reguladores de energía y coordina sus actividades a través de la agencia establecida recientemente. También es necesario prestar una particular atención a la noción de «pobreza energética» y a la definición nacional de este concepto, entre otras cosas para garantizar mediante el mecanismo de servicios públicos de interés general una cantidad mínima de energía en invierno para las personas que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza.

Creo que el problema de los elevados precios de la energía podría también mantenerse bajo control gracias a una política energética adecuada dirigida a ofrecer incentivos a la eficiencia energética, fuentes de energía renovables y productos respetuosos con el medioambiente. Consideraremos con interés la propuesta sobre la cuestión de la eficiencia energética que el Comisario Piebalgs trató en su intervención.

 
  
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  Rareş-Lucian Niculescu (PPE-DE). - (RO) De acuerdo con investigaciones realizadas, se derrocha al menos el 20 % de la energía consumida en la UE. Deberíamos hacer hincapié en que los hogares tienen un potencial de ahorro energético de casi el 30 %, lo que significa que se puede ahorrar un tercio de la energía actualmente consumida por los edificios de pisos. Una solución práctica es la rehabilitación del sistema de calefacción de las casas, pero esta solución ha sido injustamente ignorada e infradotada por la Unión Europea.

En Rumanía, por ejemplo, la rehabilitación conduciría a ahorros superiores al equivalente de 600 000 toneladas de petróleo cada año. Creo que el Parlamento Europeo debería respaldar el incremento con al menos el 10 % de financiación de la UE que puede asignarse a mejorar la eficiencia de la calefacción de los hogares. Es una solución conveniente y sostenible para los problemas ocasionados a los ciudadanos por el aumento del precio de la energía.

 
  
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  Gyula Hegyi (PSE). – Señor Presidente, me gustaría hablar únicamente sobre un aspecto de los precios de la energía, en concreto sobre el precio de la calefacción urbana. En Hungría, cientos de miles de hogares utilizan la calefacción urbana —principalmente familias con ingresos modestos— y su precio es una cuestión social crucial. Sin embargo, debido a la ruinosa infraestructura y a otras razones técnicas, la calefacción urbana es bastante más cara que la individual. Esto contradice el sentido común y los intereses básicos del medioambiente. Por este motivo, siempre que puedo insto a la Comisión a proporcionar apoyo financiero para mejorar los sistemas de calefacción urbanos para convertirlos en socialmente aceptables y en eficientes para el medioambiente. Mientras en algunos Estados miembros la calefacción urbana continúe siendo más cara que la calefacción individual no tiene sentido hablar sobre la eficiencia energética.

 
  
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  Paul Rübig (PPE-DE). - (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, la Comisión Europea ha desvelado un paquete de medidas para la prevención y seguridad de las centrales de energía nuclear. ¿Nos garantizarán que este paquete será finalmente parte de la agenda del grupo de trabajo del Consejo, de manera que pueda convertirse en un éxito para la Presidencia francesa del Consejo?

Me gustaría preguntar al Comisario Piebalgs si sería posible hablar con el Comisario Kovács para ver si podríamos conseguir que ciertos incentivos y oportunidades cancelaran la inversión realizada en el sector energético de manera que los beneficios puedan ser invertidos apropiadamente. Esto también ayudaría a bajar los precios.

 
  
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  Danutė Budreikaitė (ALDE). (LT) Para resolver nuestros problemas de energía es preciso que adoptemos una política de energía común con aspectos de política exterior. Tenemos que establecer el mercado interior. La base de esto es el tercer paquete energético. Pero aún así la directiva por sí misma no es la respuesta. Necesitamos aportación financiera y la creación de vínculos apropiados tanto en el ámbito del gas como de la electricidad. Esto garantizaría nuestra seguridad energética.

En relación con el aspecto exterior, la Unión Europea, como la WTO, debería hablar unánimemente. La Comisión debería tener el poder de negociar precios energéticos. No debería ser una materia que trate cada estado individualmente. Deberíamos negociar este tema de manera conjunta como un actor destacado del mercado mundial.

Deberíamos ampliar nuestra perspectiva sobre quiénes son nuestros proveedores de energía. ¿No estamos construyendo gasoductos que podrían potencialmente no tener gas, como se sospecha del Nord Stream? ¿Contemplamos el Ártico como una fuente potencial de energía?

Me gustaría también señalar la importancia de las medidas a corto plazo. En cuanto a esto me inclino por reuniones con los países de la OPEP y por el asunto del impuesto sobre el valor añadido.

 
  
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  Christopher Beazley (PPE-DE). - Señor Presidente, durante este debate, colegas de las bancadas socialista y de los Verdes se han referido a la especulación y a lo inaceptable que es en términos de precios energéticos, y yo estoy de acuerdo con ellos. Les pediría también que reflexionaran sobre el contexto político del precio de la energía y en particular sobre la carrera del anterior Canciller alemán Gerhard Schroeder que actualmente trabaja para Gazprom, que posee un interés libre de energía nuclear bastante claro, pero que, como el Señor Vatanen nos ha recordado, no está libre de la política rusa.

Me gustaría preguntar al Consejo si podría explicar en su respuesta la hoja de ruta para lograr una política energética común en la UE dado el tiempo de que disponemos. Y me gustaría preguntar al Comisario si ha realizado una tabla para el Consejo con los costes relativos de petróleo y gas, por ejemplo de Rusia, en contraposición con el gas natural licuado de Qatar, la energía nuclear y todos los demás, porque me parece que de hecho nuestros gobiernos no están produciendo energía a los precios que los consumidores querrían. Buscan sus propios intereses políticos.

 
  
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  Jean-Louis Borloo, Presidente en ejercicio del Consejo. – (FR) Señor Presidente, aquí hay tres contenidos informativos distintos. Realmente pienso que la era de producir energía en un lugar y luego transportarlo y venderlo alrededor del mundo nos ha llevado a una situación territorial que por buenas razones se ha convertido en parte de la crisis financiera global; porque existe la lluvia, que es beneficiosa, y aparte están las inundaciones. Cuando de repente llueve mucho en un lugar que no puede absorberlo todo decimos que es una inundación y un desastre, y esto desemboca en un flujo de subproductos y logra que todo este suministro acumulado de dinero se gestione de una manera irreal.

Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la energía es el tema del siglo. Acabo de escuchar al Señor Goebbels y me ha impresionado el tono emotivo de su intervención. Soy de la opinión de que no solamente tenemos que reducir nuestros niveles de consumo sino también localizarlo de tal forma que acabe con nuestra dependencia del tipo de energía implicada. Esto también creará problemas, como es el caso del carbón, que es un recurso localizado y que ha de ser tomado en cuenta. También necesitamos localizar la especulación, necesitamos limitarla y combatirla.

La reunión entre la UE y la OPEP de hace un mes y medio propuso convocar a especialistas para llevar a cabo una revisión a fondo en un intento por entender lo que ha estado ocurriendo desde una perspectiva a corto plazo en varios sectores del mercado.

Luego tenemos la cuestión de la anticipación a largo plazo. La única respuesta en lo que a la anticipación respecta es acatar lo que se decidió en Jeddah, en concreto que Europa, es decir, cada país en Europa y Europa como un todo, debe avanzar hacia la eficiencia energética y la reducción del consumo. Si cedemos de seis a nueve mil millones y si seguimos este modelo, entonces las previsiones evidentemente serán siempre correctas.

Pueden surgir interrogantes, señor Comisario, acerca de cierta forma de actuación, acerca de incrementar la financiación global para diversas áreas de investigación. En lo que concierne a la eficiencia energética, ése es un asunto que seguramente volveremos a abordar.

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. Señor Presidente, me gustaría de verdad asegurarle que los precios bajarán. Pero me gustaría prestar atención a las cuestiones que de alguna forma hemos subestimado. Los mercados de petróleo han garantizado el reparto físico del petróleo, los mercados del gas están repartiendo suministros físicos de gas y los mercados de carbón reparten carbón. Eso significa que la interacción entre mercados financieros y de petróleo puede funcionar. En otras palabras, no necesitamos poner en duda el mercado, pero necesitamos cambiar la forma en que producimos y consumimos energía dentro de la Unión Europea. Ésta es la auténtica respuesta, porque no podemos esperar que el mercado se vuelva más sencillo.

Hay crecimiento. Si el crecimiento existe, entonces hay más demanda de recursos energéticos y ninguno de los recursos de energía actuales existe en tanta cantidad como para afirmar que está garantizado el fácil acceso. Así que para esto necesitamos un cambio de paradigma, necesitamos realmente invertir en eficiencia energética, renovables, investigación y desarrollo: una nueva inversión.

Pero para esto necesitamos dinero procedente tanto de inversores privados como públicos. Seríamos capaces de hacerlo sólo si hay un mercado que funcione de verdad. Un mercado que funcione de verdad quiere decir que todo el mundo paga el precio real para cubrir no sólo el coste sino también el interés de la inversión. En lo que necesitamos concentrarnos —y existe legislación de la UE sobre esto— es en obligaciones de servicio público que se apliquen a hogares y a pequeñas y medianas empresas que realmente lo necesiten. Pero no deberíamos desviarnos de este plan.

Creo —y lo he dicho una y otra vez— que las propuestas realizadas en el segundo paquete son cruciales para lograr que esto cambie, y para que se fortalezca añadiremos un par de elementos en la segunda revisión estratégica del sector de la energía con los encabezamientos: necesidades de infraestructura y diversificación de los suministros de energía, relaciones exteriores en el sector energético, reservas de petróleo y gas y mecanismos de crisis, eficiencia energética y lograr un uso óptimo de las fuentes de energía autóctonas de la UE.

Vamos por el buen camino. No necesitamos desviarnos y creer que hay una solución mágica que bajará los precios inmediatamente. Pero, si continuamos por este camino podemos garantizar realmente que ya en esta generación dispondremos de energía limpia, asequible y eficiente. Si obramos con lentitud a la hora de cambiar el sector energético, entonces no sólo sufriremos nosotros sino también las generaciones venideras.

Así que estamos en este punto crítico y como dijo el Ministro, la energía es el tema del sigo. Es un tema primordial, pero la percepción pública no es siempre la misma. La creencia es que disponemos de un remedio milagroso que lo cambiará todo. Deberíamos continuar por la vía que hemos comenzado con el Parlamento; creo que es la consistencia lo que importa y espero fervientemente que las propuestas legislativas realizadas se aprueben durante este Parlamento. Es crucial: ésta es la mejor respuesta al incremento del precio del petróleo.

 
  
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  Presidenta. − – He recibido seis mociones para una resolución(1) en virtud del apartado 2 del artículo 103 del Reglamento.

El debate queda cerrado.

La votación tendrá lugar mañana.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. – (PT) Recientemente hemos asistido a un encarecimiento sin precedentes de los precios del combustible. Éste es principalmente el resultado de la especulación en la que han participado empresas que han alcanzado beneficios muy altos por la valoración especulativa de las reservas de petróleo adquiridas a precios más bajos.

Este escandaloso encarecimiento de precios ha empeorado las condiciones de vida de la población en general, particularmente de los sectores económicamente más vulnerables de la sociedad y ha tenido un impacto devastador en la actividad económica en distintos ámbitos como el transporte y otros servicios, la industria, la agricultura y la pesca.

Sin embargo, a pesar de la importante caída del precio del petróleo crudo, en algunos países los precios elevados se están manteniendo y las víctimas son los consumidores. Esto debería dar lugar a la creación de un impuesto, por parte de cada Estado miembro, que se aplicara de manera exclusiva y extraordinaria sobre los beneficios especulativos para dirigirlos a las arcas del Estado y usarlos luego para ayudar a los sectores y personas más afectadas por la situación.

No obstante, los cambios principales deberían ser estructurales, interrumpiendo la liberalización del sector de la energía y teniendo presente que éste es un sector estratégico para el desarrollo. Como resultado de ello, debería nacionalizarse este sector para garantizar políticas públicas que sirvan a los intereses nacionales y a la totalidad de la población.

 
  
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  Urszula Gacek (PPE-DE), por escrito. Qué oportuno resulta que el Parlamento Europeo esté debatiendo los precios de la energía justo cuando finaliza el verano. Muchos de los electores están ya mirando el termómetro con auténtico pavor. La bajada de las temperaturas significa que tienen que calcular si pueden justificar encender esa carísima calefacción.

Se espera con miedo el día en que les llegue a casa el recibo del gas o de la electricidad. No son sólo las familias más pobres las que tienen que decidir de qué compras esenciales deberán prescindir este otoño e invierno para poder mantenerse calientes.

Los hogares con niños pequeños y ancianos son los más duramente afectados. Tienen los presupuestos más limitados y al mismo tiempo la mayor necesidad de energía.

Toda actuación que alivie el peso de los costes energéticos que recae en los más vulnerables de la sociedad obtendrá mi apoyo sin reservas.

En el corazón civilizado de Europa, en el siglo XXI, un hogar cálido no puede considerarse un artículo de lujo.

 
  
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  András Gyürk (PPE-DE), por escrito. – (HU) En los últimos meses, justo ante nuestros ojos, los precios de la energía han experimentado una subida sin precedentes. Los costes galopantes del consumo de energía pueden haber tenido consecuencias sumamente dañinas para la competitividad europea. Además, el proceso ha tenido un impacto grave en las capas más indefensas de la sociedad. El problema adquiere mayor dimensión por el hecho de que algunos países subordinan las reservas de materias primas a su disposición a objetivos políticos. Por estas razones el encarecimiento de los precios energéticos se ha convertido en una de las cuestiones políticas más delicadas.

Aunque ni un solo Estado miembro puede escapar del impacto del auge de los precios, algunos países se encuentran en una situación particularmente indefensa. Gracias a políticas gubernamentales erráticas y erróneas, los consumidores húngaros se han visto obligados a afrontar cuatro subidas del precio del gas sólo en 2008. Por esta razón, el incremento de los precios de la energía se ha convertido en una de las más importantes fuentes de insatisfacción social en Hungría.

Es precisa una acción coordinada para que los precios se mantengan a un nivel razonable. Debe hacerse todo lo posible para garantizar que el sistema de acuerdos internacionales a largo plazo que define el abastecimiento de energía sea transparente. Además, la competencia debe restringirse tanto en la Comunidad como en los Estados miembros al mismo tiempo que se toman medidas para mejorar la eficiencia energética. La Unión Europea debe dar pasos decididos para mantener una posición firme, fundamentalmente mediante la construcción de rutas de transporte de energía alternativas. Al mismo tiempo, consideramos apropiado coordinar medidas cuyo objetivo sea proteger a los más indefensos. Consideramos que el encarecimiento de los precios de la electricidad no es compatible con un agravamiento de las diferencias sociales.

 
  
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  Katrin Saks (PSE), por escrito. – (ET) Es esencial que este próximo invierno los gobiernos de los Estados miembros hagan todo lo posible por apoyar a los ciudadanos, al objeto de que el aumento de los precios del petróleo no sea excesivo. Se prevén subidas en los precios de hasta un 30 % o un 40 % en Estonia. Estoy especialmente preocupada por el impacto que el encarecimiento de los precios energéticos pueda tener en las personas con bajos ingresos, los grupos vulnerables y los pobres.

Estoy de acuerdo al cien por cien en que los Estados miembros deben adoptar medidas oportunas para garantizar precios energéticos asequibles. Estas medidas incluyen una ayuda especial para los ingresos y reducciones, e incentivos para mejorar la eficiencia energética de los hogares domésticos.

También estoy convencida de que los Estados miembros deberían elaborar planes de acción para combatir la pobreza energética. Existe sobre todo la necesidad de definir el concepto de «pobreza energética». La definición del concepto ayudaría a centrar la atención en los objetivos. ¡Tenemos que sacar a todos de la pobreza energética!

A diferencia de, por ejemplo, Gran Bretaña, en mi patria, en Estonia, el término «pobreza energética» resulta muy extraño. Es un típico ejemplo de eurojerga que, ya sea intencionadamente o no, con el tiempo se acaba utilizando. Detrás de ello, sin embargo, existe una idea interesante con la que los autores de la legislación deben familiarizarse.

En Gran Bretaña, el apoyo especial para los ancianos, las familias numerosas y los discapacitados en forma de «pagos de combustible para el invierno» o «pagos de tiempo frío» desempeña un papel muy importante. Medidas como éstas son, desde mi punto de vista, un magnífico ejemplo para otros.

Se habla mucho de ahorro, pero poco de actuación; aunque la actuación sería la manera más rápida de cambiar todo. Cuanto más aislados y eficientes energéticamente sean nuestros hogares, menos tendremos que gastar para mantener la temperatura en su interior. El ahorro sería grande porque en Estonia, por ejemplo, los edificios absorben el 40 % de la energía primaria. Pero a este respecto no debemos dejar esta situación en manos de la iniciativa de cada persona que pasa frío.

 
  
  

PRESIDE: Diana WALLIS
Vicepresidenta

 
  

(1)Véase el Acta.

Última actualización: 27 de marzo de 2009Aviso jurídico