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Procedimiento : 2008/2658(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

B6-0567/2008

Debates :

PV 23/10/2008 - 13.3
CRE 23/10/2008 - 13.3

Votaciones :

PV 23/10/2008 - 14.3

Textos aprobados :

P6_TA(2008)0527

Debates
Jueves 23 de octubre de 2008 - Estrasburgo Edición DO

13.3. Birmania
Vídeo de las intervenciones
PV
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  Presidente. - El siguiente punto es el debate de seis propuestas de resolución sobre Birmania(1).

 
  
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  Zdzisław Zbigniew Podkański, autor. − (PL) Señor Presidente, la junta militar birmana no ha cumplido las promesas que hizo a la comunidad internacional a raíz de la llamada Revolución Azafrán. Tampoco ha logrado mejorar la situación para su sociedad, que se está sublevando y está reclamando sus derechos legítimos. La democracia y el desarrollo no los destrozarán ni la represión brutal de las protestas generalizadas de septiembre de este año ni las encarcelaciones masivas.

Birmania debe avanzar hacia el cumplimiento de los principios democráticos, y asegurar la libertad de expresión, la libertad de asociación y de reunión, una democracia multipartidista y la liberación de los presos políticos. También debe garantizar la independencia de los tribunales y disuadir la limpieza étnica. Birmania necesita ayuda. Por tanto, se requiere más participación por parte de las Naciones Unidas, de su Secretario General, del Comité Internacional de la Cruz Roja, de la Comisión Europea y de los gobiernos de países con influencia sobre las autoridades birmanas. En el nombre del Grupo Unión por la Europa de las Naciones, de cuya parte he hecho uso de la palabra, y en nombre de los autores, me gustaría expresar mi apoyo a esta resolución, que recomiendo a los miembros de este Parlamento.

 
  
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  Marios Matsakis, autor. − Señor Presidente, ésta es la sexta resolución del Parlamento Europeo sobre Birmania en los últimos dos años, pero la monstruosa junta militar birmana parece no hacer caso a lo que la UE piensa o dice. Mientras, los ciudadanos de Birmania continúan sufriendo opresión, persecución y pobreza, resultado de la postura brutal, anacrónica y vergonzosa que ha adoptado el descerebrado régimen militar birmano que controla este país. Los dictadores, por supuesto, siguen enriqueciéndose y llevando una vida de lujos a costa del sufrimiento de los ciudadanos.

Parece que las resoluciones producen poco efecto sobre estos criminales militares y, en mi opinión, la principal razón es el hecho de que países como China, India y Rusia continúen apoyando a Birmania económica y políticamente. Me parece que ahora no deberíamos centrar nuestra atención en Birmania en sí, sino a esos tres países. Deberíamos hacerles entender que tienen que dejar de ayudar a esos generales militares inhumanos y descerebrados de Birmania o su relación con la UE s verá afectada de manera grave e irreversible.

 
  
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  Józef Pinior, autor. − (PL) Señor Presidente, Birmania se ha convertido casi en un tema de debate permanente en este Parlamento. Volvemos a la situación de Birmania en cada sesión del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

La próxima reunión de la ASEM es una oportunidad para la Unión Europea, representada por la Presidencia francesa, para plantear algunas cuestiones fundamentales con las autoridades birmanas. La primera es la liberación de los presos políticos. Según Amnistía Internacional, hay actualmente unos 2 100 presos políticos en Birmania. La segunda es el fin a la tortura de los presos, puesto que el riesgo de sufrir tortura en Birmania es constante. En tercer lugar, el ejército birmano debe actuar profesionalmente. Tiene que respetar los derechos humanos durante la acción militar contra las minorías étnicas, sobre todo, en este momento, contra la población karen. La Unión Europea no puede tolerar la violencia ni los crímenes contra la humanidad.

Finalmente, la política de la Unión Europea tiene que producir efectos tangibles. Tenemos que considerar si las sanciones tienen un mayor impacto en los líderes birmanos o en su pueblo. Debemos tener una política sabia. La Unión Europea tiene que reconsiderar su política sobre las sanciones contra Birmania. Por un lado, debemos insistir, por tanto, en el respeto de los derechos humanos y la libertad democrática. Por el otro, la comunidad internacional debe adoptar una política efectiva hacia Birmania.

 
  
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  Raül Romeva i Rueda, autor.(ES) Señor Presidente, la reunión de ASEM de mañana en Beijing supone una enorme oportunidad para que los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea allí presentes aprovechen para poner sobre la mesa, nuevamente, la preocupante situación de los derechos humanos en Birmania.

En concreto, tal y como ha solicitado ya por carta Amnistía Internacional, sería muy oportuno que el Presidente de turno del Consejo, el señor Sarkozy, en tanto que Copresidente del encuentro euroasiático, señalara la gran preocupación que tenemos en Europa con relación a los más de 2 100 presos políticos y que, más aún, solicitara su inmediata liberación.

Otra fuente de preocupación es la actual ofensiva militar contra la población karen en el este del país, donde ha tenido lugar la mayor operación militar en una década, cuyo objetivo directo es la población civil y que ha comportado, de hecho, el desplazamiento interno de 150 000 personas. Ya en junio de 2006 Amnistía Internacional estableció que este tipo de prácticas constituían, de hecho, crímenes contra la humanidad.

Por otro lado, y tal y como han solicitado, entre otras, la Campaña Birmania por la Paz o la Burman Campaign International, en la visita que tiene previsto llevar a cabo el Secretario General de las Naciones Unidas en diciembre se discutirán por primera vez los problemas políticos de fondo, después de que el Secretario General haya visitado recientemente el país en dos ocasiones, tras el paso del ciclón Nargis este año.

El caso es que, ciertamente, nunca antes habíamos tenido, aparentemente, tan amplio consenso entre europeos y asiáticos para unir fuerzas y presionar al régimen para que libere a todos los presos políticos, por lo que la Cumbre, que empieza mañana, es de vital importancia.

Asimismo, cabe lamentar también que las Naciones Unidas hayan obviado —y, en algunos casos, incluso creído— durante mucho tiempo las mentiras del régimen, como demuestra el hecho de que después de treinta y siete visitas del enviado de las Naciones Unidas no haya sido posible observar ningún avance significativo.

Por todo ello, me sumo a las voces que reclaman tanto a los Jefes de Estado y de Gobierno europeos —incluido, lógicamente, el Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero— como a las Naciones Unidas que den muestras de que apoyan realmente un cambio en Birmania. Para ello, es imprescindible que exijan la liberación inmediata de las personas detenidas.

Es importante, por lo tanto, que no se pierda la oportunidad que se nos brinda a partir de mañana y que los Jefes de Estado y de Gobierno respondan en función de las expectativas creadas.

Confío en que estos Jefes de Estado y de Gobierno —y, especialmente, el Presidente Sarkozy— estén a la altura de las circunstancias, sean conscientes sobre todo de la gravedad de la situación y actúen consecuentemente. Si la Unión Europea quiere ser realmente un actor político creíble, con una política exterior que se base en la defensa y en la promoción de los derechos humanos y no aparezca, como suele ocurrir, al servicio de los intereses económicos de grandes compañías como Total o Chevron, es éste el momento de demostrarlo y es en situaciones como éstas en la que es posible ganar esa credibilidad.

Son muchas las vidas que dependen de este tipo de gestos.

 
  
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  Colm Burke, autor. − Señor Presidente, mañana se conmemora el decimotercer aniversario de la injusta encarcelación de Aung San Suu Kyi, la presa política más venerada de Birmania. Esta oportuna resolución del Parlamento condena la continuación de su detención e insiste en su liberación inmediata.

En mayo de 2008 prolongaron otro año el último período quinquenal de arresto domiciliario de Aung San Suu Kyi. El artículo 10b de la Ley de Protección Estatal birmana de 1975 estipula que una persona considerada una amenaza para la soberanía y la seguridad del estado y la paz del pueblo sólo puede estar detenida hasta cinco años. Por eso, esta detención prolongada es ilegal. Suu Kyi ha pasado trece de los últimos diecinueve años recluida en su casa de Yangún.

También lamento el hecho de que el número de presos políticos en Birmania haya aumentado de 1 300 a 2 100 a raíz de la Revolución Azafrán de setiembre de 2007. Está claro que la Junta Militar no ha cumplido las promesas que hizo a la comunidad internacional en este aspecto.

Mientras que la liberación el mes pasado del veterano periodista y Secretario de la Liga Nacional para la Democracia (LND), U Win Tin, y otros seis diligentes significó un paso adelante en la dirección correcta, se debe hacer más para liberar a los disidentes políticos de Birmania.

Pido al Secretario General de las Naciones Unidas que siga adelante con una segunda visita a Birmania en diciembre de 2008 independientemente de las condiciones imperantes para hacer un llamamiento personal urgente a favor de la liberación de todos los presos políticos y la plena inclusión de la Liga Nacional para la Democracia en los preparativos para las elecciones 2010.

Finalmente, pido a los líderes de la reunión de la ASEM que empieza mañana en China que en el decimotercer aniversario de la detención de Suu Kyi entiendan sus responsabilidades en cuanto a la opresión actual en uno de sus países vecinos y que, por consiguiente, tomen medidas decisivas para condenar a la Junta Militar birmana por su supresión continuada de disidentes políticos.

 
  
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  Esko Seppänen, autor. − (FI) Señor Presidente, señor Comisario, Birmania no respeta los derechos humanos ni las libertades civiles. Como han dicho muchos, no es la primera vez que adoptamos una postura sobre la falta de libertad de expresión, supresión de la información, prohibición de la libertad de reunión, violación de principios muy básicos de las normas del derecho y prohibición de la oposición.

El peor enemigo del Estado birmano son los dirigentes de su propio país, que, con la ayuda del ejército, mediante las armas y la violencia, obliga al pueblo birmano a estar controlado por su monopolio estatal. Las cárceles de la Junta tienen más presos políticos que nunca. La Junta también está en contra de su propio pueblo, ya que impide que la ayuda internacional de emergencia llegue a las zonas donde ha tenido lugar un desastre natural. La comunidad internacional se siente impotente, ya que es testigo de cómo perece el pueblo birmano por culpa de sus líderes represivos, pero a la vez no hace nada.

En nuestro comunicado, hacemos un llamamiento a la reunión de la ASEM, para que los otros países de la región puedan ejercer presión sobre la Junta para colaborar hacia la liberación de los presos políticos. Somos un poco hipócritas insistiendo en eso, claro, pues ya sabemos que Birmania no es el único país de la región donde se vulneran los derechos humanos. Nuestro grupo apoya la resolución común.

 
  
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  Filip Kaczmarek, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (PL) Señor Presidente, señor Comisario, un año después de la violenta represión de las protestas dirigidas por monjes budistas, la comunidad internacional permanece dividida sobre cómo actuar ante uno de los regímenes más represivos que ha habido. Los Estados Unidos y Europa están imponiendo sanciones más estrictas y proclamando muy alto su indignación ante las violaciones de los derechos humanos, como, de hecho, también lo hacemos hoy en esta Cámara. Por otro lado, los países vecinos de la región de Birmania, principalmente los países ASEAN, junto con China, India y Rusia se están absteniendo de criticar abiertamente el régimen de Birmania, con el pretexto de no querer intervenir en los asuntos internos del país. Por eso, me gustaría suscribir lo que el señor Matsakis ha dicho previamente. La Comisión Europea tiene que ser más audaz y plantear la cuestión más abiertamente en debates con China, Rusia y los países del ASEAN.

Una mayor dificultad tiene que ver con la acción a nivel de las Naciones Unidas, que ha resultado totalmente ineficaz. Antes de la última Asamblea General, se preveía un avance en Birmania. Sin embargo, no se ha producido dicho avance. La Comisión Europea y los Estados miembros deberían tomar medidas determinadas para asegurar que se hace más a nivel internacional sobre la cuestión de Birmania.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg, en nombre del Grupo del PSE. – (PL) Señor Presidente, apenas han pasado cuatro meses desde la última resolución del Parlamento Europeo sobre la dramática situación en Birmania. El régimen militar en el poder no ha cumplido ninguna de las promesas que hizo a la comunidad internacional después del levantamiento del año pasado. Si no se produce una mejora en la situación en Birmania, el Secretario General de las Naciones Unidas podría cancelar su visita prevista para diciembre 2008. El número de presos políticos ha ascendido a dos mil; todavía están detenidos en condiciones inhumanas y privados del acceso a la asistencia médica. La señora Aung San Suu Kyi ha estado bajo arresto durante diecisiete años y ha sido galardonada tanto con un Premio Nobel de la Paz como un Premio Sájarov. El régimen de Birmania todavía está restringiendo los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el acceso a fuentes de información independientes. La minoría karen está siendo perseguida por las autoridades y ha buscado refugio en Tailandia, donde viven al límite de la pobreza. Lo mismo ocurrió con la gente afectada por el huracán, ya que el régimen no permitió que les llegara la ayuda humanitaria y, por tanto, pusieron a miles de sus ciudadanos en peligro de muerte por inanición.

Deberíamos insistir a las autoridades birmanas en el levantamiento de todas las restricciones a la entrega de ayuda humanitaria y en la restauración de las libertades fundamentales del país. Es necesario hacer grandes esfuerzos para garantizar que la visita del Secretario General de las Naciones Unidas siga adelante, y que la Liga Nacional para la Democracia se incluya en el proceso para las elecciones de 2010. China e India deberían ejercer presión económica y política sobre las autoridades birmanas y poner fin al suministro de armas. La comunidad internacional debería imponer sanciones económicas y también congelar los sueldos de los miembros del Gobierno y las personas relacionadas con ellos.

 
  
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  Kathy Sinnott, en nombre del Grupo IND/DEM. – Señor Presidente, Birmania es un país rebosante de corrupción. Con 2 000 presos políticos bajo arresto, un acceso paralizado por las autoridades birmanas a los medios de comunicación libres y una generalizada esclavitud en la industria, el pueblo de este país necesita una gran ayuda.

Sin embargo, a pesar de las más de 37 visitas de enviados de Naciones Unidas en los últimos veinte años y las seis resoluciones de este Parlamento, la junta militar no ha realizado ni una sola reforma. Estoy de acuerdo con el señor Matsakis en que no debemos centrarnos en Birmania: debemos centrarnos en los partidarios de Birmania y en su principal partidario, especialmente China, su aliado económico y militar más poderoso. Sin embargo, un sonriente Presidente Sarkozy representó el Consejo Europeo en los Juegos Olímpicos del verano de 2008. ¿Presionó él a los altos funcionarios de China, que estaban con él, sobre los birmanos, los sudaneses, el pueblo del Tíbet y el propio pueblo perseguido de China?

En particular, también me gustaría mencionar la malversación de los fondos de ayuda que van a Birmania, porque todavía intentamos alcanzar a los ciudadanos y, sin embargo, estos bienes se destinan normalmente a los favoritos del Gobierno birmano para revenderlos a un alto valor.

 
  
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  Paulo Casaca (PSE).(PT) Señor Presidente, señor Comisario, mañana se conmemora el decimotercer aniversario de la injusta encarcelación de Aung San Suu Kyi. Por eso, es un buen momento para que el Presidente de turno del Consejo, que está en Beijing en la reunión de la ASEM, declare formalmente que la situación en Birmania es inaceptable, ejerza la presión necesaria, sobre todo en China, como ya han sugerido algunos miembros, para continuar el ejemplo que dieron concretamente los Estados Unidos en 2003 y que interrumpa la importación de prendas de vestir fabricadas en condiciones de virtual esclavitud. Además, se deben imponer sanciones absolutamente claras y consecuentes. Si consiguiéramos eso, creo que ya podríamos empezar a ver cambios en la situación de Birmania.

 
  
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  Peter Skinner (PSE). - Señor Presidente, me gustaría dar las gracias al señor Comisario por escucharnos. Junto con colegas como la señora Kinnock, he soñado mucho tiempo en el día en que en este Parlamento no se consideran cuestiones como los derechos humanos en Birmania o en cualquier otro lugar, pero continuamos volviendo a este tema.

Sólo estoy de acuerdo con mis compañeros del Parlamento en que cuando miramos los intentos continuados por cambiar la situación en Birmania no vemos más que fracaso. Necesitamos entregar a esos países esa ayuda y salvar este régimen corrupto con el comercio. Hemos anunciado el nombre de algunos de esos países y deberíamos hacer más a nivel europeo para garantizar que ahora se produzca un cambio real. Necesitamos ver cambios en Birmania, sobre todo en la libertad de reunión, la liberación de presos de conciencia y la transición a una democracia multipartidista. Nos hemos deshecho de juntas en Europa. Necesitamos que el mundo se deshaga de la junta en Birmania.

 
  
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  Zbigniew Zaleski (PPE-DE). – (PL) Señor Presidente, si sólo una única persona expresa oposición a las autoridades, esa voz solitaria apenas será escuchada. Sin embargo, si todos los miembros de este Parlamento alzan sus voces y se unen a las voces de otros países, entonces el pueblo que sufre la represión se dará cuenta de que merece la pena decir la verdad y hacer frente a este tipo de regímenes. Comprenderá que al final su esfuerzo dará fruto y su moral se fortalecerá. No obstante, también vemos que se necesitan medidas específicas además de las simples palabras, para demostrar a la Junta que no merece la pena continuar con la opresión hasta el amargo final, por el impacto en el país y en las mismas autoridades. Por eso, es necesario tomar dos medidas determinadas y llevarlas a cabo hasta el final. Estoy convencido de que al final se impondrá la verdad y, que cuanta más gente proclame la verdad en Birmania, más fuerte se hará el pueblo.

 
  
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  Gerard Batten (IND/DEM). - Señor Presidente, a principios de año vimos cómo el Gobierno birmano no consiguió manejar las consecuencias del desastre natural en el país. Si tenemos en cuenta la cantidad de dinero que gasta el ejército en su propio mantenimiento y el estricto control que ejerce sobre la vida de su nación, uno podría haber esperado al menos que pudiera responder a las necesidades de su propio pueblo en una crisis humanitaria. No lo hizo, porque no tiene una función real, excepto perpetuar su propia existencia y el dominio de su poder.

En referencia a lo que ya dije en mis anteriores observaciones sobre el Congo, me pregunto cuántas juntas militares tienen cuentas bancarias en bancos occidentales y disfrutan yendo de compras a Londres, París y Roma. Una manera directa de demostrar apoyo al pueblo birmano sería que los países democráticos impidieran que las juntas vinieran aquí hasta que se respeten los derechos humanos y se practique la democracia en Birmania.

 
  
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  Justas Vincas Paleckis (PSE). - (LT) He seguido esta discusión atentamente y me gustaría destacar dos ideas. Creo que el señor Matsakis puso de relieve con bastante acierto que la clave para la situación en Birmania está tanto en Moscú como sobre todo en Beijing y en Dehli. No sólo debemos ejercer más presión en Birmania, sino también en esos países. En segundo lugar, la observación que ha hecho el señor Pinior es muy importante y no podría estar más de acuerdo con él: necesitamos observar cuánto le afectan a la Junta la presión sobre Birmania y las sanciones contra Birmania y cuánto afectan a los ciudadanos. Me gustaría invitar a la Comisión Europea a que analizara cómo van a perjudicar a la Junta estas medidas y cuánto van a afectar al pueblo. Me parece que Birmania necesita que la apoyemos a que se abra al resto del mundo de todas las maneras posibles. Sólo entonces será capaz de ponerse en camino hacia la democracia.

 
  
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  Marios Matsakis (ALDE). - Señor Presidente, llegando ya al final de este debate en el periodo parcial de sesiones sobre los derechos humanos aquí en Estrasburgo, merece la pena que apreciemos que la vida está volviendo a la normalidad, con un número reducido de compañeros fieles y decididos que todavía están presentes, junto con los representantes de la Comisión —estamos agradecidos de que la Comisión siempre tenga representantes en estos debates— y, por supuesto, con la ausencia de ninguno de los representantes del Consejo. Todos nosotros deberíamos estar agradecidos de que no nos hayamos venido abajo. ¡Esperemos que nunca suceda!

 
  
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  Andris Piebalgs, miembro de la Comisión. − Señor Presidente, me gustaría empezar recordándoles que la respuesta de la Comisión al ciclón de mayo de 2008 fue rápida y sustancial. Suministramos ayuda humanitaria y alimentaria y trabajamos sin descanso con el mecanismo de protección civil en cooperación con los Estados miembros de la UE.

Estamos satisfechos con el papel activo de ASEAN en cuanto a la coordinación de la labor internacional. La Comisión financió la mayor parte de la evaluación de necesidades emprendida junto con ASEAN, las Naciones Unidas y el Gobierno. La emergencia humanitaria no ha terminado, pero ahora también nos centraremos en las cuestiones de reconstrucción. En este período aún ha sido más significante la lluvia de solidaridad entre los ciudadanos, ONG locales y la Cruz Roja de Birmania. Es una señal clara de que insistir en la sociedad civil no es una opción.

Los problemas que se deben tratar son los siguientes:

En primer lugar, debemos reducir el aislamiento del pueblo birmano. Se necesita reforzar la sociedad civil. La Comisión es coanfitriona de una conferencia en Bruselas sobre el papel de la sociedad civil en Birmania, que tendrá lugar el 29 de octubre de 2008.

En segundo lugar, debemos mantener abiertos todos los canales de comunicación posibles con el Gobierno. Se supone que en la reunión de la ASEM, que tendrá lugar en Beijing el 26 de octubre de 2008, el Presidente Barroso hará uso de la palabra. Además, la Comisión ha establecido relaciones laborables en función de los ministerios en materia de salud, educación y medios de subsistencia.

En tercer lugar, debemos mantener y reforzar las Naciones Unidas como fuerza motriz. No hay alternativa para los buenos oficios del Secretario General de las Naciones Unidas y el enviado especial de las Naciones Unidas, Ibrahim Gambari. La Comisión respalda totalmente los esfuerzos del Relator especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Birmania, el señor Ojea Quintana.

La reconciliación nacional también requiere un diálogo global. No puede tener lugar con políticos interesados en la prisión o bajo arresto domiciliario. Continuamos pidiendo la liberación de todos aquellos detenidos por motivos políticos. La Comisión también apoya los esfuerzos de la OIT para finalizar las prácticas de trabajo forzado usadas por programas militares e infraestructurales.

La Comisión está utilizando todos los medios para expresar sus preocupaciones en cuanto al trabajo forzado y a la inobservancia de los derechos fundamentales. El pueblo de Birmania merece nuestra atención y ayuda, y la Comisión continuará haciendo lo necesario.

 
  
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  Presidente . – Se cierra el debate.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Sebastian Valentin Bodu (PPE-DE), por escrito. (RO) El Parlamento Europeo debe adoptar una posición conjunta para condenar a Birmania, donde la situación se ha vuelto trágica, con crímenes contra la humanidad. Respetadas organizaciones no gubernamentales indican que unos 70 000 ciudadanos se han visto obligados a abandonar sus hogares durante los pasados seis meses, en un intento de escapar del abuso sistemático impuesto por la Junta Militar.

Birmania tiene una historia de dictadura militar que se remonta a unos cincuenta años, y condenamos el hecho de que sus ciudadanos no hayan podido llevar una vida normal durante medio siglo.

En vista del nivel de persecución, tortura, trabajos forzados, confiscación de las tierras y restricción de los derechos de circulación en Birmania, las autoridades pueden ser acusadas fácilmente por crímenes contra la humanidad.

Como miembro de la Unión Europea, una institución que tiene como principio fundamental el respeto de los derechos humanos, creo que es necesario que conciencien de manera pública a las autoridades birmanas de que el respeto por los derechos humanos forma la base de la prosperidad económica de un país. Si liberaran a todos los presos políticos del país, empezando por la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, sería un gesto muy simbólico por parte de las autoridades de ese estado e indicaría que están abiertos al diálogo y no tienen la intención de estar completamente aislados del resto del mundo.

 
  
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  Jules Maaten (ALDE), por escrito. (NL) En la próxima reunión de la ASEM del 24 de octubre de 2008 en Beijing, la líder de la oposición birmana y ganadora de un Premio Nobel, Aung San Suu Kyi, habrá estado cautiva exactamente un total de trece años. El Secretario General de las Naciones Unidas, el señor Ban Ki-Moon, ha anunciado su intención de visitar Birmania en diciembre, pero también ha indicado que sólo lo hará si se puede producir un cambio sustancial en la situación política y de los derechos humanos en Birmania; si no, se verá obligado a posponer su visita. La próxima reunión de la ASEM es una oportunidad perfecta para ejercer una presión intensa para forzar a Birmania que cumpla las condiciones de las Naciones Unidas inmediatamente y, con ello, podrá precipitar la visita del señor Ban Ki-Moon.

 
  

(1)1 Véase el Acta.

Última actualización: 17 de agosto de 2009Aviso jurídico