En vista de la actual crisis económica y financiera que, según Jean Claude Trichet, es la más grave desde la Segunda Guerra Mundial, me gustaría preguntarle a la Comisión acerca de sus planes de emergencia para las PYME.
El plan marco de recuperación, previsto para el 26 de noviembre, debería incluir en principio medidas a corto plazo para ayudar a atajar la recesión. La Comisión está buscando nuevos fondos y nuevos destinos para los fondos existentes. También desea aumentar el capital disponible para el Banco Europeo de Inversiones, institución de la UE que concede préstamos a largo plazo. El banco ya ha acordado un paquete de préstamos de 30 000 millones de euros para ayudar a las pequeñas empresas que tienen dificultades para obtener financiación. Aunque esa clase de medidas sean muy loables, uno de los problemas más graves a los que se enfrentan las PYME en este momento es el de su incapacidad para reembolsar los préstamos. ¿Ha previsto la Comisión planes de emergencia específicamente dirigidos a resolver este problema concreto?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, la Comisión, en la propuesta de ley de la pequeña empresa o Small Business Act, ha reconocido plenamente los problemas a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas.
En lo que respecta al acceso a la financiación, que es a lo se refiere la pregunta del señor Zwiefka, junto con el Banco Europeo de Inversiones, la Comisión ha anunciado acciones específicas para mejorar esta situación.
Por supuesto que estamos de acuerdo con la necesidad de ayudar especialmente a las pequeñas y medianas empresas. La crisis financiera ha empeorado sustancialmente los canales de financiación a las empresas y, en particular, a las pequeñas y medianas empresas, en muchos Estados miembros. Para contrarrestar estos efectos, las Instituciones de la Comunidad y también los Estados miembros, en el ámbito de sus competencias, hemos tomado medidas concretas.
La Comisión ha introducido medidas destinadas a estabilizar el sistema financiero que ayudarán a los bancos a volver a conceder préstamos a sus clientes. También hemos apoyado determinados cambios en las normas contables y una aprobación acelerada de programas de recapitalización de bancos y de avales para los bancos.
Además, como es sabido, el 26 de noviembre la Comisión aprobó el plan de recuperación por un valor de 200 000 millones de euros, plan que fue apoyado y respaldado por el Consejo Europeo la semana pasada. Dentro de ese plan por un valor de 200 000 millones de euros hay en nuestra comunicación 30 000 millones de euros que proceden del presupuesto europeo o de acciones de financiación del Banco Europeo de Inversiones para ayudar a revitalizar la economía.
Y dentro de esas actuaciones, tanto a través de recursos presupuestarios como a través de acciones financieras, hay claramente líneas de financiación y de ayuda que van a beneficiar sustancialmente a las pequeñas y medianas empresas, y esto viene a añadirse al acuerdo que se alcanzó en el Consejo informal Ecofin de septiembre de este año, en Niza, para que el Banco Europeo de Inversiones intensificara y, a la vez, anticipara sus líneas de financiación específica para pequeñas y medianas empresas.
Complementando esos acuerdos, el Banco Europeo de Inversiones ha anunciado que va a proporcionar financiación intermedia −llamada técnicamente mezzanine− a las pequeñas y medianas empresas a través del Fondo Europeo de Inversiones, por un valor total de 1 000 millones de euros.
Como he dicho antes, en los planes de los diferentes Estados miembros, en el marco del plan de recuperación respaldado la semana pasada por el Consejo Europeo, ya hay varios ejemplos de países importantes de la Unión Europea por tamaño económico, como Reino Unido, Francia, Alemania, España, que han previsto medidas específicas de financiación para las pequeñas y medianas empresas, que todos sabemos representan un volumen importante de cifra de ventas, de empleo y de tejido productivo en todos nuestros países.
Por último, quería hacer alusión a los acuerdos que ha adoptado la Comisión, en este momento de especiales dificultades económicas, utilizando las disposiciones escritas y previstas en el Tratado, para aportar la flexibilidad necesaria en el marco de las ayudas de Estado, y ello también va a beneficiar especialmente a las pequeñas y medianas empresas, como, por ejemplo, el acuerdo que ayer adoptamos para elevar la llamada «regla de mínimis» en ayudas de Estado.
Por último, el próximo mes de enero, la Comisión y las pequeñas y medianas empresas, sus representantes y también los bancos vamos a celebrar una reunión del llamado «diálogo constructivo» para intercambiar opiniones acerca de la eficacia de estas ayudas, acerca de la situación y acerca de la eventual necesidad de reforzar las decisiones adoptadas ya en los últimos meses.
Tadeusz Zwiefka (PPE-DE). – (PL) Señora Presidenta, Comisario, muchas gracias por sus detalladas explicaciones. Dado que usted ha mencionado el trabajo de la Comisión y los compromisos del Banco Europeo de Inversiones, me gustaría preguntarle si, en términos generales, los bancos, con los que se está en un diálogo constante y que están recibiendo un gran apoyo, han asumido también una política que asegure un funcionamiento más o menos engrasado del sector de las PYME. ¿Han contraído también esos compromisos?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Contestando a la pregunta del señor Zwiefka, sin duda hablamos con los bancos. Éstos expresan también en sus balances y en sus estados las dificultades por las que están atravesando.
Pero claro, todos los recursos, todas las decisiones, todas las medidas adoptadas, tanto a escala europea como a escala de los Estados miembros, más la provisión de liquidez y el recorte de los tipos de interés del Banco Central Europeo y de otros bancos centrales, todo ello va dirigido a evitar un colapso del crédito, a incentivar, a crear el marco adecuado para una recuperación de los niveles de crédito y de financiación necesarios para las familias y para las empresas.
Sin duda, las pequeñas y medianas empresas son mucho más dependientes que las grandes empresas de la financiación vía crédito bancario, en la medida en que las grandes empresas, a pesar de las dificultades actuales de los mercados, pueden ir directamente a emitir sus títulos, sus obligaciones, a conseguir financiación en los mercados de valores o en los mercados de renta fija. Las pequeñas y medianas empresas necesitan el canal bancario.
Esperamos, sinceramente, que los bancos y el sistema crediticio respondan positivamente a un volumen de ayudas y a un volumen de apoyo necesarios, por un lado, pero también de una magnitud que hubiese sido inimaginable hace todavía pocos meses.
Creo que no sólo los Gobiernos, las instituciones europeas o los bancos centrales tenemos que asumir responsabilidades —y las estamos asumiendo—, también a los bancos, en la medida en que han recibido apoyo con recapitalización basada en dinero público o con garantías de avales prestados con la garantía pública, les incumben responsabilidades ante el resto de la sociedad y, en particular, respecto de las pequeñas y medianas empresas.
Mairead McGuinness (PPE-DE). - Comisario, pienso que su última intervención ha sido muy apropiada. Es preciso que los bancos comprendan que necesitan de las PYME y que han ganado dinero gracias a ellas en el pasado.
Me parece que mi pregunta es muy básica: ¿funcionará esto? Puede que ahora no sepamos si está funcionando, pero ¿cuándo lo sabremos? y ¿cuánto tiempo más diremos que es preciso hacer algo? La cifra de 30 000 millones de euros es muy elevada, pero las autoridades irlandesas han tenido que inyectar 10 000 millones de euros a los bancos y algunos expertos independientes afirman que se necesitan 30 000 millones de euros para recapitalizar los bancos irlandeses. Quizá usted debería hablar sobre ello.
Silvia-Adriana Ţicău (PSE). – (RO) Me gustaría preguntarle qué procedimiento es el que permite que las PYME de Rumanía puedan financiarse de este presupuesto de 30 000 millones de euros. ¿Qué procedimiento pueden emplear los Estados miembros para facilitar el acceso de las PYME a esta financiación? Usted ha hablado de un plan de Francia, del Reino Unido… Mi pregunta es ¿será mediante el procedimiento de «el primero que llegue», o los Estados miembros, y por tanto las PYME rumanas, podrán obtener una financiación parecida?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, señoría, estamos en una economía de mercado y, sentándose usted en los bancos en los que se sienta, estoy seguro de que comparte esta afirmación, y las reglas del juego de la economía de mercado son las que son.
Por lo tanto, yo creo que nadie piensa que el sistema crediticio, el sistema financiero, el sistema económico en general fuera a funcionar mejor si todas las decisiones de los agentes económicos y, en particular, en este supuesto, de los agentes financieros fuesen decididas por los ministerios o fuesen decididas en Bruselas en alguno de los múltiples edificios en los que las Instituciones europeas desarrollan su actividad.
Por lo tanto, tienen que ser los bancos los que decidan dar crédito. Lo que pasa es que, cuando los bancos se apoyan en dinero público y en garantías o avales públicos, tienen también que cumplir una serie de condiciones. Los programas nacionales de apoyo al sector bancario varían en cuanto al tipo de condiciones en función de las circunstancias, de las características, del tipo de instrumento que se está utilizando en cada país.
Por nuestra parte, por parte de la Comisión Europea, hemos aprobado los programas presentados por cada uno de los Estados miembros en materia de avales para comprobar que cumplen con las reglas de la competencia y de las ayudas de Estado. Estamos ultimando en estos días la aprobación de los últimos planes nacionales presentados en materia de recapitalización.
La Comisión ha adoptado y publicado unas normas horizontales para explicar cuáles son los criterios que estamos utilizando en este momento excepcional a fin de analizar si esos planes cumplen con las reglas del Tratado y, en todos los supuestos, establecemos desde la Comisión un plazo de seis meses, porque, seis meses después de nuestra autorización inicial de esos planes, debemos y queremos analizar qué ha sucedido.
Si el dinero de los contribuyentes, el dinero de los ciudadanos facilitado a través de esos programas de ayuda está siendo bien utilizado y las circunstancias difíciles de la economía continúan afectando al funcionamiento de los mercados financieros, podremos autorizar la continuación de estos programas. Si la economía ha mejorado −cosa que todos deseamos− o si el dinero no está siendo utilizado para el fin con que ha sido autorizado, obraremos también en consecuencia y adoptaremos las decisiones necesarias.
No estamos dispuestos a que el dinero de los contribuyentes, que está siendo arriesgado para mejorar el funcionamiento de los circuitos financieros y de los mercados y circuitos de crédito, pueda ser malgastado o pueda ser utilizado sin conseguir los resultados adecuados.
En relación con la segunda pregunta, el Banco Europeo de Inversiones, en los programas de ayuda a las pequeñas y medianas empresas, actúa a través de intermediarios en cada uno de los Estados miembros. Por lo tanto, en cada uno de los Estados miembros, el intermediario o los intermediarios son los que transmiten al tejido productivo, a las pequeñas y medianas empresas, los créditos y las facilidades financieras basadas en los programas de apoyo que hemos decidido; son esos intermediarios, esos agentes financieros los que tienen que dar y proporcionar la información adecuada a la que se refería Su Señoría.
Presidenta. − Pregunta nº 33 de Ryszard Czarnecki (H-0952/08)
Asunto: Lucha contra el terrorismo
Los diez atentados terroristas perpetrados en Bombay la semana pasada se han cobrado la vida de al menos 188 personas; los heridos se cuentan por centenares. ¿Qué medidas piensa adoptar la Comisión para forzar al Gobierno pakistaní a que deje de apoyar a grupos terroristas en su territorio?
Asunto: Medidas de la Comisión Europea en relación con los grupos terroristas de Pakistán
¿Qué medidas va a adoptar la Comisión Europea para forzar a las autoridades pakistaníes a abstenerse de apoyar y facilitar las actividades de los grupos terroristas?
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. − Considero que puede decirse que la Comisión comparte la conmoción por los recientes sucesos en Bombay, que también condenó clara y rotundamente el Consejo de la Unión Europea el 8 de diciembre.
En este sentido, la Unión Europea expresó la esperanza de que Pakistán cooperará plenamente con la investigación india y que ambos países trabajarán juntos para llevar ante la justicia a los responsables. Las redes terroristas buscan socavar la paz y la estabilidad regionales; no debemos dejar que tengan éxito. La UE ha llamado también a redoblar la cooperación regional en el combate contra el terrorismo.
El diálogo y la cooperación son las vías para afrontar las diferencias en las percepciones y enfoques. No hay otra opción que trabajar con el gobierno civil pakistaní. El propio presidente Zardari, como ustedes saben, se ha mostrado partidario de la reconciliación. Las autoridades pakistaníes han llevado a cabo detenciones en relación con las denuncias de que ciudadanos y organizaciones de su país habrían estado implicadas en los ataques de Bombay. Se trata de pasos muy importantes.
Lo que se precisa ahora es el firme compromiso del gobierno de Pakistán en tomar medidas contra las redes terroristas para prevenir futuros ataques. La Comisión está valorando la posibilidad de poner en marcha proyectos de cara a reforzar la capacidad antiterrorista de Pakistán.
Hay programada para el próximo mes de enero una visita del coordinador del antiterrorismo en la UE, Gilles de Kerchove, junto a la Comisión. Es todo lo que puedo decir en respuesta a las dos preguntas.
Ryszard Czarnecki (UEN). – (PL) Señora Presidenta, Comisario, escribimos estas preguntas hace tres semanas, junto al señor Kuc. Como usted ha declarado, han cambiado algunas cosas desde entonces. Por tanto, me gustaría que valorara y hablara sobre la declaración del gobierno pakistaní afirmando que no se plantean extraditar a la India a los terroristas que han detenido. ¿Puede afectar esta declaración a las relaciones entre Nueva Delhi, Islamabad y Karachi?
Wiesław Stefan Kuc (UEN). – (PL) Me gustaría añadir algo a mi pregunta. ¿Cómo podemos prevenir el uso del territorio pakistaní como campo de entrenamiento para combatientes talibanes, que juegan un importante papel en la lucha en Afganistán, donde hay desplegadas tropas europeas y norteamericanas?
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. − Como he dicho, se trata de un asunto verdaderamente complejo, delicado e importante. Una de las formas mediante las cuales podemos ayudar es promoviendo la democracia, el imperio de la ley, las políticas antiterroristas y la cooperación en la región y también en este país en concreto. Pienso que hay una oportunidad que debemos aprovechar. Por un lado, estamos intentando generar confianza, pero también vigilando de cerca los procedimientos y los pasos que se están dando. Por supuesto, lo que usted ha citado, la decisión de no extraditar, no supone que se haga justicia, pero sí hacer lo correcto respecto a la situación pakistaní en el propio Pakistán, con el objetivo de restarle espacios al terrorismo, sea en este país o en los vecinos, a los que han afectado trágicamente los acontecimientos de Bombay, en la India.
En lo que respecta a la cooperación en general, pienso que la Unión Europea, junto a muchos otros países amigos, puede tejer fuertes vínculos con los gobiernos, que realmente están actuando más en la prevención y en coordinar sus actividades de inteligencia contra las redes terroristas. Espero que las enérgicas medidas adoptadas recientemente contra dichas redes en Pakistán sean un buen ejemplo, pero habrá que ver cómo se desarrolla el proceso en ese país. Estamos en este punto, al menos tenemos una oportunidad. Incrementamos la partida presupuestaria para la cooperación con Pakistán para el período 2007-2010. La partida es de 200 millones de euros. Parte de su objetivo es fortalecer realmente el imperio de la ley, las instituciones democráticas y la capacidad de ir en esta dirección.
Esto es todo lo que puedo decir por el momento. Quizás tengamos no sólo más información, sino también resultados, para enero, tras la visita al país por parte de la Comisión y del coordinador del Consejo.
Presidenta. − Pregunta nº 35 de Silvia-Adriana Ticau (H-0966/08)
Asunto: Investigación en infraestructura energética
La crisis económica y financiera afecta a muchos Estados miembros. Cada semana se producen despidos que afectan a miles de trabajadores en los distintos Estados miembros. La inversión en infraestructura energética es una de las maneras en que Europa puede hacer frente a la crisis económica. La construcción de infraestructuras energéticas (oleoductos, gasoductos, infraestructura para la producción y el transporte de electricidad) requiere grandes inversiones y la ejecución del proyecto tiene una duración media o larga. Para poder invertir suficientemente en la infraestructura energética, los Estados miembros tienen necesidad bien de incrementar el presupuesto de las RTE-E, bien de aumentar el déficit presupuestario durante un determinado período. ¿Puede indicar la Comisión cuáles son las medidas previstas para apoyar a los Estados miembros para que en este período de crisis económica y financiera pueda aumentar significativamente la inversión en infraestructura energética?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Ţicău, usted pregunta por las inversiones en infraestructuras de energía. La segunda revisión estratégica del sector de la energía, adoptada por la Comisión, señala la necesidad que tiene la Unión Europea de aumentar urgentemente sus inversiones en infraestructuras de energía para facilitar los objetivos de nuestra política energética, como son la seguridad del aprovisionamiento, la sostenibilidad y la competitividad. También el Consejo de Ministros de Energía, reunido la semana pasada, resaltó la importancia de aumentar las inversiones en infraestructuras, y no me voy a referir al acuerdo sobre energía y cambio climático, respaldado el pasado fin de semana por el Consejo Europeo y que ustedes mismos han votado hoy aquí, en esta Cámara.
La Comisión insiste —y creo que contamos también con el apoyo del Consejo y del Parlamento— en que la actual recesión económica no debe ser motivo para retrasar o reducir las inversiones en infraestructuras de energía. Las inversiones en energía y, en particular, en infraestructuras de energía deben actuar como motor para la creación de empleo, como un motor de innovación, deben permitir el desarrollo de nuevas actividades, la utilización de nuevas tecnologías y el fomento de la confianza económica. Y también, por supuesto, deben suponer beneficios en el sentido de que nuestra economía avanzará con esas inversiones más rápidamente para adaptarse a una economía con bajos niveles de emisión de CO2.
En el Plan de Recuperación Económica, aprobado por la Comisión y respaldado por el Consejo, proponemos que, de aquí a 2010, se movilice un importe adicional de 4 000 millones de euros procedentes de recursos no utilizados del presupuesto comunitario para destinarlos a interconexiones transeuropeas de energía e inversiones relacionadas; 4 000 de los 5 000 millones de euros que hemos propuesto en nuestra comunicación, en nuestro plan, para que se utilicen van dirigidos a estos destinos.
El Consejo Europeo, la pasada semana, aprobó los puntos fundamentales de nuestra propuesta en este sentido, aunque queda por ver cuál es el modo en que va a interpretar la autoridad presupuestaria —tanto el Consejo como este Parlamento— las declaraciones generales incluidas en las conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo.
Además, el Banco Europeo de Inversiones ha comprometido aumentos significativos —hasta 6 000 millones de euros al año— para financiar inversiones relacionadas con el cambio climático, la seguridad, el aprovisionamiento energético y las infraestructuras energéticas y, a la vez, ha anunciado también que se compromete a acelerar la utilización del vigente instrumento de garantía de crédito para ayudar la financiación de proyectos de redes transeuropeas a fin de fomentar una mayor participación del sector privado, que es imprescindible. Sólo con recursos públicos no podemos financiar el volumen de inversiones necesarias de aquí al año 2020 o al año 2030, según las diferentes estimaciones.
Por último, un elemento que espero que sea importante, que ha sido también respaldado por el Consejo Europeo y que estaba incluido en nuestras propuestas: la decisión de lanzar el Fondo Europeo 2020 para la energía, el cambio climático y las infraestructuras, con el fin de financiar, entre el Banco Europeo de Inversiones, las agencias nacionales de financiación de infraestructuras y otros posibles agentes, proyectos de capital y quasi capital en el área de las infraestructuras en general y, en particular, también en el área de las infraestructuras de energía.
Por lo tanto, en el sentido que manifiesta su pregunta, verá su Señoría que en las últimas semanas hay muchas decisiones importantes que han sido anunciadas o que están siendo puestas en marcha.
Silvia-Adriana Ţicău (PSE). – (RO) Muchas gracias por su respuesta. Me gustaría señalar el hecho de que es de vital importancia que se invierta en la red de suministro eléctrico. Si queremos promover la energía renovable, o energía producida a partir de recursos renovables, los productores de este tipo de energía deben poder acceder a la red de suministro eléctrico de modo que puedan llegar al consumidor final. Es por ello que espero que las citadas herramientas financieras estén operativas lo antes posible de modo transparente.
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, voy a contestar muy brevemente.
Estoy totalmente de acuerdo: en ese Consejo de Energía al que se ha hecho referencia, el de los días 8 y 9 de diciembre, se aprobó la Directiva sobre energías renovables y creo que también es un paso en el sentido que indica su Señoría.
Coincido plenamente tanto con su propuesta como con su establecimiento de prioridades en este ámbito.
Segunda parte
Presidenta. − Pregunta nº 36 de Marie Panayotopoulos-Cassiotou (H-0889/08)
Asunto: Educación de niños de origen inmigrante
En una Comunicación reciente (COM(2008)0423), la Comisión propone que se examine el tema de la educación de los niños de origen inmigrante, incluyendo también a los hijos de los trabajadores desplazados. ¿Qué mecanismo se prevé poner a disposición de los Estados miembros para reforzar la enseñanza de la lengua de origen de estos niños, sobre todo cuando se trata de lenguas oficiales de la UE?
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. − Me gustaría dar las gracias a Marie Panayotopoulos-Cassiotou no sólo por su pregunta, sino también por su compromiso con una mayor y mejor cooperación en la educación.
Sobre este tema concreto, puedo decir que el Programa de Aprendizaje Permanente no sólo tiene un buen nombre, sino que es instrumento muy potente y la principal herramienta para poner una fuente de financiación relacionada con la educación a disposición de la Comisión. La promoción del aprendizaje de idiomas y de la diversidad lingüística forma parte de los objetivos específicos del conjunto del programa.
Un apartado del programa, llamado Comenius, apoya los proyectos transnacionales enfocados a cubrir las necesidades específicas de los niños de origen inmigrante incluyendo un componente lingüístico o la enseñanza de un idioma. La llamada Actividad clave de Lenguas dentro del Comenius apoya la enseñanza de cualquier idioma del mundo, incluidos los idiomas oficiales de la UE. La Actividad clave de TIC (otro apartado del Comenius) también apoya proyectos que desarrollen usos innovadores de las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la enseñanza de idiomas, en particular, para las necesidades educativas especiales y para las necesidades de niños de origen inmigrante.
El Fondo Social Europeo es la principal fuente de financiación para el apoyo especial de la educación y la formación de inmigrantes y otros grupos de población desfavorecidos. Las autoridades nacionales son principalmente las responsables de su implementación.
Finalmente, el Fondo de Integración Europeo, que está dirigido a recién llegados provenientes de terceros países, apoya las políticas de integración, incluidas las áreas de la educación y de la enseñanza del idioma.
El debate acerca del resultado de la consulta pública sobre el Libro Verde sobre Inmigración y Movilidad habrá concluido al final del año. Es abierto e importante para todas las partes e invito de nuevo a que respondan todos aquellos que estén interesados. Hay cuestiones relacionadas con los instrumentos de financiación de la educación de los niños de origen inmigrante. Dichas cuestiones se incluirán el próximo año, durante la Presidencia checa, en un documento de orientación en respuesta al Libro Verde.
Marie Panayotopoulos-Cassiotou (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, doy las gracias al señor Comisario por su respuesta. Celebro el hecho de que esté abierto el debate. Eso me da la oportunidad de declarar públicamente que mantener la lengua materna de los niños de inmigrantes europeos supone un recurso europeo que debe preservarse. Los compatriotas del señor Comisario de España y Alemania y otros países europeos a los que emigraron, junto a los griegos, quieren que sus niños aprendan griego y español. Los nuevos emigrantes de los nuevos países europeos deberían asimismo poder mantener sus idiomas, así como la segunda generación nacida de los primeros inmigrantes. Los idiomas oficiales europeos son un recurso de Europa y deben priorizarse.
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. – (SK) Señora Presidenta, Señorías, el objetivo de la cooperación en el ámbito de la educación y de la formación vocacionales es apoyar la diversidad cultural, lo cual también es notablemente claro desde el punto de vista de la composición de nuestros idiomas. En noviembre se adoptó una conclusión espléndida y, bajo mi punto de vista, muy sensible y políticamente importante para el futuro de la Unión, cuando los ministros de los 27 Estados declararon su determinación de establecer condiciones gracias a las cuales la movilidad de la juventud pasara a ser la norma en vez de la excepción.
La movilidad está a día de hoy bastante limitada debido a la falta de recursos, pero en el futuro podría ser uno de los grandes instrumentos para apoyar la diversidad, la apertura y la comunicación o el diálogo entre culturas.
Me complace que esté creciendo el apoyo a esta cooperación, en particular en el Parlamento Europeo. Por ello me gustaría expresarles mi gratitud por su comprensión y apoyo constante.
Justas Vincas Paleckis (PSE). - (LT) Una pregunta sobre el ámbito de la educación relacionada con la emigración, pero en este caso de los nuevos Estados miembros de la UE a los antiguos. Como sabemos, algunos de los nuevos Estados miembros de la UE se están encontrando con un problema de «fuga de cerebros», por ejemplo, con profesores que, habiendo terminado la educación superior en un país, lo dejan por otro, donde no trabajan en nada relacionado con su profesión pero reciben un salario mayor. ¿Cómo enfoca la Comisión este problema y qué medidas propondría que tomáramos?
Silvia-Adriana Ţicău (PSE). – (RO) Comisario, gracias por la información que nos ha ofrecido. Me gustaría, sin embargo, seguir con el tema haciendo referencia a los niños que se quedan en el país mientras sus padres han salido fuera a trabajar. También es bueno para esos niños aprender el idioma del país donde sus padres están trabajando y para nosotros preocuparnos sobre el empleo en su país. Me estoy refiriendo a los casos en los que los niños se han quedado con sus abuelos. Me gustaría mencionar también que es importante que aquellos niños que han marchado junto a su familia a los países donde sus padres han encontrado trabajo reciban ayuda para aprender el idioma del país de destino más rápida y fácilmente, para que puedan demostrar sus capacidades intelectuales y adquirir conocimientos durante su educación.
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. – (SK) Señora Presidenta, no puedo estar más de acuerdo con lo que se acaba de decir. Empezaré por la segunda pregunta.
La Directiva o Regulación de la Comunidad Europea sobre la educación de los niños de los trabajadores inmigrantes existe desde 1977 o, en otras palabras, desde hace más de treinta años, de modo que es una cuestión que atañe a los Estados miembros (antiguos, nuevos, menos antiguos y menos nuevos) respecto a las condiciones para la educación de las futuras generaciones.
Esta directiva de hecho exige a los Estados miembros que ofrezcan educación a estos niños en el idioma del país de acogida, es decir, en el idioma oficial del país y, al mismo tiempo, que apoyen la enseñanza del idioma materno y la cultura del país de origen, en cooperación con el país en cuestión. Por lo que, por una parte, tenemos el deber de ofrecer y, por otra, el deber de apoyar. En cualquier caso, la cuestión de los niños inmigrantes forma parte del Libro o Informe Verde, de modo que habrá debates y posibles pasos adelante o recomendaciones. Actualmente estamos en la fase de escucha y seguidamente podremos emprender acciones concretas, incluyendo las legislativas, dado que la educación de los niños de los trabajadores inmigrantes constituye una parte muy importante de su adaptación e integración. Está probado que en muchos casos los problemas surgen precisamente de la falta, o de la poca calidad, de la educación ofrecida en este contexto.
En cuanto a la primera pregunta, que se interesa por los profesores y la fuga de cerebros: en primer lugar, pienso que es muy importante para la Unión prestar más atención a la formación de alta calidad del profesorado. Esto tuvo lugar por primera vez el año pasado y la cuestión es altamente importante dado que en cualquier reforma o modernización que se debata o se aplique en la educación, los profesores constituirán el elemento central de este proceso y deberán ser los sujetos y no los objetos de él. Temas tales como el aprendizaje permanente, por supuesto, comienzan con los profesores. Los profesores deben estar en primera línea en lo relativo al aprendizaje permanente, si éste va a ser transmitido a las generaciones jóvenes. Dominar muchas cuestiones novedosas, experiencias y tecnologías es muy importante dentro del proceso educativo. El envejecimiento de la población también está afectando a los profesores. Muchos países de la Unión se enfrentan a una creciente disminución o escasez de profesores y se estima que en la próxima década habrá un déficit de más de un millón de profesores dado que en muchos países más de la mitad de los profesores superan los cincuenta años de edad.
Me estoy moviendo únicamente en los márgenes del problema, pero la fuga de cerebros está ligada al valor que le damos al trabajo intelectual y a cómo invertimos en propiedad intelectual, en talento y en posibilitar a la gente que desarrolle sus habilidades allá donde vive en vez de tener que partir en busca de mejores oportunidades. Es precisamente por esta razón que el apoyo debe ir orientado no sólo, por ejemplo, a grandes mejoras en la calidad y el acceso a la educación, sino también a la relevancia de la educación. Deben ser objetivos para el próximo año, declarado Año Europeo de la Creatividad y la Innovación. Toda la Unión tiene que destinar mayores esfuerzos a ser más atractiva para las personas con una gran formación y a atraer talento más que a simplemente lamentarse de su éxodo. Y, por supuesto, es asunto de cada país el invertir más en educación incluso ahora, incluso con la crisis, ya que las inversiones en educación son decisivas y fundamentales incluso en un periodo como éste si queremos salir de la crisis mejor preparados para la competencia, mejor capacitados para innovar y sencillamente con un potencial humano más reforzado.
Me gustaría terminar diciendo que no es posible conseguir una colaboración a largo plazo, seria y de confianza en el área de la educación sin prestar una atención especial a la cuestión de los profesores, a la formación de alta calidad de los profesores y al apoyo de su aprendizaje continuo, no sólo al principio, sino también a lo largo de sus carreras.
Presidenta. − Pregunta nº 37 de Seán Ó Neachtain (H-0896/08)
Asunto: Libro Blanco sobre el Deporte
¿Podría indicar la Comisión Europea qué elementos del Libro Blanco sobre el Deporte (COM(2007)0391) han sido llevados ya a la práctica y qué prioridades políticas futuras tiene intención de promover en este terreno durante los próximos meses?
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. − Pienso que el Libro Blanco ya es una contribución muy acertada de la Unión Europea, partiendo de la Comisión, con una acogida muy positiva por parte del Parlamento (el señor Mavrommatis está presente aquí como ponente sobre el Libro Blanco) y también de los Estados miembros. Le recuerdo que la semana pasada el Consejo Europeo adoptó conclusiones específicas sobre el deporte (por primera vez desde el Consejo de Niza de diciembre de 2000) y considero que eso es también un reflejo de la nueva situación.
En efecto, han sucedido muchas cosas en este campo durante el último año. Por ejemplo, 38 de las 53 acciones previstas en el llamado Plan de Acción «Pierre de Coubertin» se han iniciado o ya han sido implementadas, y algunas de ellas han concluido ya: dos tercios de las acciones. Lo cual dice mucho de las ganas y del interés en llevarlas a cabo, y me alegro de ello. Por supuesto, parte de la prestación corre a cargo de la Comisión.
Estos resultados satisfactorios han sido posibles gracias al compromiso por parte de los Estados miembros, pero también de las organizaciones deportivas.
Pienso que el Libro Blanco también ha permitido o ha ayudado al desarrollo de los proyectos relacionados con el deporte de base dentro de los programas de la UE existentes.
Los proyectos relacionados con el deporte de base han recibido el apoyo, por ejemplo, del Fondo Europeo de Desarrollo Social, el Fondo Social Europeo, el Programa de Aprendizaje Permanente, el Programa de Salud Pública y los programas Juventud en Acción y Europa con los Ciudadanos.
Se ha asegurado el avance en sectores concretos. Quisiera mencionar varios de ellos. Las directrices sobre la actividad física adoptadas recientemente por los ministros de Deportes y transmitidas a los ministros de Sanidad, la lucha contra el dopaje, un marco europeo de cualificaciones para el aprendizaje permanente y un sistema europeo de créditos para la educación y la formación vocacionales, en los cuales el deporte es una de las primeras áreas usadas como campo de pruebas. Jugadores formados a nivel local: le recuerdo que en mayo de este año tomamos una decisión sobre los llamados «home-grown» o jugadores formados a nivel local. El estudio del voluntariado en el deporte: un asunto muy importante. La lucha contra el racismo y la xenofobia: muchas acciones, también del Parlamento Europeo. El deporte como herramienta en las relaciones exteriores de la UE. Un método estadístico europeo para calcular el impacto económico del deporte. También el «Combate contra la discriminación basada en la nacionalidad»; la evaluación de impacto sobre los agentes de los jugadores, que se está empezando a aplicar; una conferencia sobre los sistemas de licencias en el fútbol. Nos estamos preparando para el siguiente semestre y para el diálogo social europeo que, creo, empezará el 1 de julio en París y donde participarán los interlocutores del fútbol profesional: UEFA, FIFPro, APFL y ECA. Muchas abreviaturas, pero se trata de empleadores y empleados y de la UEFA como el organismo que agrupa al fútbol europeo.
Me alegra que comience este diálogo social. Aunque no sea posible en este momento ofrecer un informe detallado sobre el avance en todas las acciones citadas anteriormente, tenemos elementos para afirmar que ya se ha avanzado bastante en la implementación de una parte importante y representativa del Plan de Acción.
Por último, pero no menos importante, quisiera comentar que, a finales de noviembre, celebramos en Biarritz, organizado por la Comisión, el primer Foro Europeo del Deporte, donde se reunió la gente del deporte (300 participantes de diferentes asociaciones y federaciones pero también la Comisión y los Estados miembros). La reunión fue seguida de una conferencia de ministros. Pienso que fue muy importante por ser el primero de estos eventos, hay muchas opiniones en el sentido de dar continuidad y amplitud a este campo durante las siguientes presidencias y la siguiente reunión.
De modo que me alegra que esta búsqueda de cooperación entre las partes en el campo del deporte sea ahora mucho más visible y fructífera.
Seán Ó Neachtain (UEN). – (GA) Señora Presidenta, ¿puede ampliar el señor Comisario lo que ha dicho acerca del voluntariado o el trabajo voluntario en el deporte y sobre cómo lo promoverá la Comisión?
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. – (SK) En mi opinión, el voluntariado en el deporte constituye uno de los aspectos o actividades claves para que el deporte funcione en beneficio de todos, así como dentro de la jerarquía organizativa del deporte, al menos dentro del modelo europeo de deporte. Quiero decir con ello que es muy importante dar espacio y apoyar el voluntariado en el deporte.
En el Libro Blanco prometimos un estudio sobre el voluntariado en el deporte. Se abrió un concurso para llevarlo a cabo y ya se ha cerrado, por lo que el estudio comenzará en 2009. Esto significa que podemos esperar los resultados para fin de año o para comienzos de 2010 y los aspectos sociales, económicos y legales del voluntariado en el deporte serán parte integrante del análisis para ayudarnos a elaborar recomendaciones para la siguiente fase del proceso. Me complace añadir que dentro del marco del programa llamado «Servicio voluntario europeo para los jóvenes» el voluntariado está creciendo en volumen y tiene también un gran apoyo en esta plenaria. Además hay un plan para organizar un Año Europeo del Voluntariado.
Bajo mi punto de vista, el voluntariado también está adquiriendo un nuevo significado dado que se está reconociendo como un tipo de educación no formal. En noviembre, por primera vez en la historia, el Consejo adoptó una recomendación sobre el servicio voluntario de los jóvenes en la Unión Europea. Es la primera acción legislativa en el área de la juventud desde que esta cooperación nació hace más de veinte años y me complace que esté tan íntimamente ligada al voluntariado en el deporte.
Diversos proyectos recientes de la Unión Europea, en particular aquellos asumidos por la Comisión y el Parlamento, han tenido como objetivo apoyar el voluntariado en el contexto de los eventos deportivos internacionales. Por consiguiente, este estudio nos ayudará a preparar los siguientes pasos. Bajo mi punto de vista, el sector del voluntariado está creciendo muchísimo, tanto en términos cualitativos como cuantitativos.
Manolis Mavrommatis (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, Comisario, me gustaría agradecerle una vez más la iniciativa de la Comisión de presentar el Libro Blanco sobre el Deporte ante el Parlamento y, como ponente del Parlamento Europeo, me gustaría hacer una pregunta adicional: como Nicolas Sarkozy y José Barroso nos dijeron ayer, el Tratado de Reforma será aplicado, siempre y cuando sea aprobado por Irlanda, a fines de 2009, y el deporte constituye un aspecto activo y forma parte del Tratado de Lisboa o de Reforma. Hemos escuchado su programa. Nos gustaría centrarnos en cuáles serán la línea financiera y el presupuesto para el deporte el próximo año y en los años siguientes, si es que a día de hoy podemos calcularlos.
Avril Doyle (PPE-DE). - Me gustaría preguntarle al Comisario si puede dar su punto de vista sobre los deportes en nuestros itinerarios curriculares, la actual epidemia de obesidad infantil y el importante nexo entre ambas cuestiones, también si puede indicar si algún Estado miembro no estuvo representado en el Foro del Deporte de Biarritz en noviembre.
Ján Figeľ, Miembro de la Comisión. – (SK) En mi opinión, el nuevo acuerdo supone una oportunidad no sólo para una política de deportes de la UE sino también para un programa de deportes de la UE, y creo que su popularidad y cercanía a los ciudadanos de la Unión será similar a la del programa Erasmus, que ha llegado a ser tanto altamente popular como efectivo. No se trata únicamente de incrementar la movilidad de los individuos, sino también del Proceso de Bolonia y de diversas oportunidades educativas que vemos tras veinte años como un camino europeo hacia una mayor apertura e importancia de la educación, de las titulaciones y del atractivo de Europa. Y esto es muy importante.
El deporte es muy necesario además de popular y es por ello que cualquier programa en relación con el artículo 149 debe ligarse íntimamente al espacio y a la agenda de educación y juventud, ahora que el deporte ha sido añadido explícitamente al artículo 149 por primera vez. Bajo este artículo se establecerán similares instrumentos y formaciones del Consejo de Ministros.
Me complace anunciar que la Comisión está lista para participar en la preparación de la aplicación de este artículo y que el Libro Blanco es un excelente precedente o paso en esta dirección que, al mismo tiempo, no prejuzga sino que ayuda a colocar al deporte en el centro de la cooperación tanto entre los países como entre los organismos deportivos de Europa.
Por lo que respecta a la financiación, los primeros pasos suelen ser modestos y, al mismo tiempo, muy necesarios. Espero que un apartado presupuestario especial o un gasto aprobado por el Parlamento para el próximo año y por un valor de 6 millones de euros apoyará algunas actividades o preparativos para la próxima etapa del programa de deportes. Sería prematuro que hoy hablara de impactos presupuestarios. Hablaré en lugar de ello del trabajo de preparación. El Parlamento ya ha aprobado algunas ideas.
Por lo que respecta a Biarritz o a la educación y el deporte, mi punto de vista es que Biarritz fue un éxito y como ya he comentado se trató de un foro pionero. Al mismo tiempo, las conclusiones del Consejo Europeo llegaron al cabo de dos semanas y no es algo que pase todos los días que los primeros ministros y los presidentes hablen sobre deporte. Las conclusiones formales son muy estimulantes, no sólo sobre el foro de Biarritz, sino también en lo referente a la cooperación en lo sucesivo y al contenido de dicha cooperación.
La obesidad y el deporte para todos están íntimamente ligados dado que el deporte es uno de los antídotos o armas más eficaces en la lucha contra la obesidad. Desgraciadamente, en Europa hay un descenso generalizado en el nivel de la educación física, en términos de horas por alumno durante el año escolar, y ésta es una tendencia negativa que tenemos que cambiar. Al mismo tiempo, debemos mejorar la calidad del tiempo empleado en este tipo de educación, y me complace que, por primera vez, hayamos conseguido preparar una serie de directivas para la educación física, aprobadas por cierto en Biarritz. Han sido elaboradas por expertos y creo que serán aprobadas, y quizás implementadas, pero sobre todo aprobadas, a nivel de los Estados miembros por los ministros de Sanidad en el Consejo de Ministros. Esto no hace más que mostrar que el deporte requiere de un enfoque horizontal. Requiere más coordinación y coherencia en nuestros diversos ámbitos políticos y la Comisión se esforzará en lograrlo con su ayuda.
Christopher Beazley (PPE-DE). – Señora Presidenta, dentro del punto apropiado del orden del día, me gustaría decir, con el señor Cappato presente, que estoy muy disgustado por el hecho de que la pregunta 38 no vaya a recibir ahora una respuesta por parte de la Comisión Europea. Entiendo de sus servicios que el señor Cappato recibirá una réplica por escrito ¿o ha previsto usted retomar la pregunta 38 más tarde?
Presidenta. − Señor Beazley, estaba a punto de decir que la pregunta nº 38 será contestada por escrito.
También yo estoy disgustada de que no la tratemos, pero de hecho el turno de preguntas siempre está estructurado de modo que haya veinte minutos para cada Comisario, y el Comisario Figeľ ya ha sobrepasado ese límite. De modo que ahora tenemos que pasar al Comisario Almunia.
Christopher Beazley (PPE-DE). – ¿Podría el señor Comisario enviarme una copia de su respuesta al señor Cappato, dado que tengo interés en este asunto?
Puede usted argumentar que no es el momento de debatir sobre la cuestión. No debería haber en los Juegos Olímpicos otra bandera que la bandera olímpica. Si estuviéramos presentes con la bandera europea, mis compatriotas y los suyos podrían ganar algunas medallas más.
Presidenta. − Señor Beazley, soy consciente de que queremos continuar con las preguntas planteadas. Estoy segura de que el señor Cappato será tan amable de enviarle una copia de la respuesta.
Presidenta. − Pregunta nº 39 de Manuel Medina Ortega (H-0886/08)
Asunto: El euro y la inflación
Teniendo en cuenta las presiones inflacionistas que se han manifestado a escala global en el último año, ¿cómo ha reaccionado la zona euro y cuáles son las perspectivas actuales de mantenimiento del valor adquisitivo de la moneda común?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, señor Medina Ortega, me pregunta sobre la evolución de la inflación en la zona del euro y las consecuencias, cómo la zona del euro ha reaccionado.
Sin duda, en los últimos quince meses hemos vivido dos procesos aparentemente contradictorios, pero que se han dado los dos en nuestras economías. Por un lado, hasta julio de este año 2008, las economías de la zona del euro, todas las economías europeas y también otras muchas, industrializadas o de países emergentes, han sufrido un fuerte shock procedente de la subida de los precios del petróleo y de otras materias primas, alimenticias o no alimenticias.
Esas subidas impresionantes que llevaron el precio del barril de petróleo a cerca de 150 dólares en el mes de julio, o el precio del trigo, del maíz, del arroz y de otras materias primas a niveles extraordinariamente altos, creando problemas sociales evidentes, provocaron una subida de los índices de los precios que llevaron a la zona del euro a tener un índice de precios en junio-julio de este año en torno al 4 %.
A partir del verano, la desaceleración económica muy fuerte y ahora ya en muchos casos la recesión en economías importantes del conjunto de la zona del euro, en Estados Unidos, en Japón, han producido un shock negativo de demanda extraordinariamente fuerte, que también se ve, se observa, en los países emergentes como China o la India u otros, y ahora los precios de las materias primas se han desacelerado de forma extraordinariamente rápida; hoy, el barril de petróleo debe de estar en los 43 o 45 dólares, pero el mismo perfil de caída muy brusca se puede observar en la evolución de otras muchas materias primas. En nuestro índice de precios, esta misma mañana Eurostat ha hecho público el índice de precios correspondiente al mes de noviembre, se muestra que en la zona euro la tasa de inflación interanual es del 2,1 %.
En promedio, este año, el año 2008, la inflación de la zona del euro, teniendo en cuenta que la primera mitad del año ha sido una parte muy alcista, va a estar en torno al 3 %. No sabría decir la cifra exacta, lo veremos dentro de un mes exactamente. Pero en perfil ya podemos anunciar que el año que viene, por primera vez desde que la zona del euro existe como tal, desde 1999, la inflación media de la zona de los 16 países del euro va a estar por debajo del 2 %, por debajo del límite de inflación consistente con la estabilidad de los precios definido por el Banco Central Europeo. Incluso no es descartable que a mitad de año, en junio o julio, la inflación interanual pueda llegar a mostrar algún signo negativo como consecuencia de ese brusco giro en los precios del petróleo y de las materias primas.
Pero esto no quiere decir que no haya problemas de formación de precios. Incluso en un período de inflación baja, consecuencia de la crisis y de la evolución del precio de las materias primas, sigue habiendo problemas microeconómicos de formación de precios. La Comisión acaba de publicar una comunicación sobre los precios de los alimentos y ahí analizamos acciones que estamos poniendo en marcha para eliminar situaciones de abusos, de mal funcionamiento de los mercados minoristas en los precios de la alimentación. Y, en el marco de la revisión del mercado interior, hay toda una serie de acciones anunciadas por parte de la Comisión para proceder al seguimiento de mercados donde la formación de precios no es correcta.
Por lo tanto, actuamos desde el punto de vista macroeconómico en el ámbito de nuestras competencias, además de las del Banco Central, y actuamos en el ámbito microeconómico.
Por último, se refiere usted también a aspectos de poder adquisitivo respecto del exterior. El euro se apreció considerablemente respecto del dólar y de otras monedas. En el mes de julio, el tipo de cambio efectivo real del euro respecto al resto de las monedas de nuestros socios y competidores se situaba en niveles muy altos, con una clara sobreevaluación del tipo de cambio efectivo del euro. Hoy en día, la situación ha vuelto a zonas más normales, que se pueden considerar cercanas a lo que alguien, desde el punto de vista académico o analítico, podría considerar, en algún trabajo de esa naturaleza, como el tipo de cambio de equilibrio del euro.
Manuel Medina Ortega (PSE). – (ES) Gracias al señor Comisario por la respuesta, muy puntual, muy correcta y muy completa.
La siguiente pregunta se la tengo que formular con un poco de cuidado porque la fijación de los tipos de interés no le corresponde a la Comisión sino al Banco Central Europeo, y hay una independencia de los dos órganos, pero parece que hay una interrelación entre inflación y tipos de interés.
Hay, por un lado, quienes piensan que el Banco Central Europeo subió los tipos de interés en un momento determinado en el que quizás no era necesario hacerlo, causando mucho sufrimiento a los consumidores, y ahora estamos presenciando un proceso, una especie de competitividad en torno a la baja de los tipos de interés: en los Estados Unidos, creo que es el 0,25 %, o sea, prácticamente nada.
¿Desde la Comisión se hace alguna evaluación del efecto de las decisiones del Banco Central Europeo sobre la inflación y se hace prospectiva con respecto a esas consecuencias en el futuro?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, en nuestro informe sobre los diez años de existencia del euro —EMU 10− que he tenido ocasión de presentar ante sus Señorías en este hemiciclo y en la Comisión de Asuntos Económicos de este Parlamento, hacemos un análisis de cuál ha sido la evolución de la inflación y de los instrumentos, entre otros, de la política monetaria.
Lo hacemos de manera cuidadosa para no sembrar la más mínima duda sobre nuestro respeto a la independencia del Banco Central Europeo, pero también podemos decir que, viendo los resultados de la inflación en la zona euro, desde el año 1999 hasta el 2007, en todos ellos la inflación media de la zona al final del año, cuando se puede computar cuál ha sido la cifra media del conjunto del año, se ha situado ligeramente por encima del objetivo de estabilidad de precios del Banco, pero muy cerca de ese objetivo.
Por lo tanto, creo que se puede decir que, en cuanto a los resultados en los años transcurridos hasta ahora de vida del euro y del Banco Central Europeo como banco encargado de la política monetaria del euro, los resultados son claramente positivos, mucho mejores que los de muchas economías, hoy integradas en la zona del euro cuando disponían de su propia política monetaria y de su banco central, por supuesto.
El último año, 2008, por las razones que le he expuesto en mi primera respuesta, ha sido mucho más complicado, porque es un año compuesto de dos mitades radicalmente diferentes: la primera, con una subida de los precios, provocada por un shock externo inflacionista, extraordinariamente virulenta, y la segunda, una caída en picado como consecuencia de una serie de razones, pero principalmente a causa de la desaceleración económica y, en nuestro caso, a causa de la recesión en la que desgraciadamente nos vemos inmersos.
En esas condiciones, es muy fácil criticar a un banco central, sea cual sea, tenga su sede en Francfort, en Washington, en Londres o en cualquier otra capital del mundo, pero creo que el Banco Central Europeo, a lo largo de esta crisis, desde agosto de 2007 hasta hoy, ha mostrado ser un banco con solidez en sus análisis, con serenidad en sus decisiones y con acierto en la orientación de sus políticas.
Fue el banco líder en la reacción, en agosto de 2007, a la crisis de las subprime. Creo que ha actuado de forma consistente con el mandato que ha recibido del Tratado, del Consejo, del Parlamento y de la Unión Europea en general y creo que en este momento está haciendo lo que debe hacer un banco, que es, por encima de todo, proporcionar liquidez y evitar que la falta de liquidez genere un credit crunch que puede empeorar todavía más las cosas.
Cuál va a ser la evolución de las decisiones del Banco Central Europeo no se lo puedo decir yo. El señor Trichet, que es habitual compareciente ante sus Señorías, se lo dice con las palabras propias de un banquero central, pero siguiendo desde hace varios años la comunicación del Banco Central Europeo, el jueves de la primera semana de cada mes inmediatamente después de la reunión de su Consejo de Gobierno, creo que se pueden ver muy bien no sólo las decisiones que toma, sino también, sin preanunciarlas, las orientaciones de los mercados y el sentido en que analiza su política monetaria para los próximos meses.
Gay Mitchell (PPE-DE). - Comparto con el Comisario la admiración por las medidas tomadas por el Banco Central Europeo. Creo que han sido muy sólidas y proporcionadas. Pero tengo una pregunta para el Comisario, aun siendo consciente de la independencia del Banco Central, que apoyamos en esta Cámara y él también. Mantener la inflación bajo control ha ayudado a crear alrededor de 16 millones de puestos de trabajo en la zona euro durante los diez años que lleva en funcionamiento. Dado que la inflación ha bajado tanto ¿cuáles cree el Comisario que deben ser ahora las prioridades del Banco Central Europeo? Debe preservarse la independencia del Banco Central, pero eso no obsta para que demos nuestra opinión. ¿Cree el Comisario que ahora debería cambiar la prioridad del BCE, dado que la tasa de inflación es tan baja y que los tipos de interés no pueden rebajar más la inflación?
Paul Rübig (PPE-DE). – (DE) Señora Presidenta, ¿hasta qué punto la zona euro y la zona fuera del euro se diferencian en esta cuestión y en qué sectores prevé usted una tasa de inflación más alta en un futuro próximo?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señor Mitchell, la estabilidad de los precios está definida en el Tratado como el mandato principal. El primer mandato que tiene el Banco Central Europeo es preservar la estabilidad de los precios. Una vez conseguida o en la medida en que ese mandato, ese objetivo principal, esté conseguido, el mandato es que la política monetaria coopere con el resto de los objetivos de la política económica. A eso tienen que atenerse el propio Banco y el resto de las Instituciones europeas.
¿Qué entiende el Banco por estabilidad de precios? Creo que lo definió muy claramente a partir —si no recuerdo mal— del año 2003: es una inflación por debajo del 2 % pero muy próxima al 2 % en una perspectiva de medio plazo.
Durante todos los años previos —desde el año 1999 hasta ahora— acercarse a ese objetivo de por debajo del 2 % pero cerca del 2 % suponía tender a reducir la inflación. El año que viene —si las previsiones se confirman— por primera vez la estabilidad de precios podrá ser interpretada como acercarse al 2 % sin rebasar el 2 %, porque probablemente vamos a estar viviendo en una situación en la que no sólo la inflación mes tras mes sino quizás las propias expectativas de inflación a medio plazo apunten por debajo del 2 %.
Pero el mandato sigue siendo el mismo. Los instrumentos y la manera de acercarse al objetivo serán diferentes, por supuesto, pero ese va a seguir siendo el objetivo.
La segunda área de actividad o segundo bloque de actuaciones del Banco, extraordinariamente importante en este momento —de todo banco central, pero, desde luego, del Banco Central Europeo—, es proporcionar liquidez.
Creo que el Banco está haciendo lo que debe hacer, pero a nadie se le oculta —y lo dice el Banco con toda claridad— que proporciona liquidez por las mañanas pero, normalmente, antes de cerrar la ventanilla a última hora de la tarde, recibe liquidez de las entidades financieras que no han utilizado esa liquidez para sus funciones de crédito. Y ahí hay una discusión que está abierta: en los periódicos de estos días hay declaraciones del Vicepresidente del Banco, el señor Papademos, y de algunos otros responsables anunciando que el Banco está discutiendo cómo debe utilizar los instrumentos necesarios para que esa provisión de liquidez sea eficaz y no sea simplemente un círculo que acaba por las tardes devolviendo el dinero al lugar de donde el dinero salió por las mañanas.
En cuanto a la segunda pregunta, sobre la diferencia: en algunos de los países miembros de la Unión Europea y no miembros de la zona del euro, la inflación es superior a la de la inmensa mayoría de los países de la zona del euro. Si observa su Señoría la nota que ha distribuido esta mañana Eurostat sobre la inflación al final del mes de noviembre, verá que hay una mayoría de países de la Unión Europea no miembros de la zona del euro que tienen una tasa de inflación superior a la del país que más inflación tiene en la zona del euro.
Por lo tanto, en este momento, fuera de la zona del euro hay más inflación, en buena medida porque fuera de la zona del euro hay países en un proceso de convergencia rápido y donde una serie de efectos de mayor intensidad en el uso de energía, de mayor dependencia exterior de energías que han aumentado de precio o de «efecto Balassa-Samuelson», dicho en jerga técnica, les lleva a una mayor presión inflacionista.
Y, por sectores, la inflación es claramente mayor en el sector de los servicios. A pesar de esa caída de la inflación interanual, muy rápida en los últimos meses, verán ustedes que la inflación en el sector de los servicios se mantiene prácticamente constante (2,5-2,6 %); la inflación de productos alimenticios o productos elaborados de alimentación o bienes industriales ha fluctuado mucho más como consecuencia de las razones que antes he dicho en la respuesta al señor Medina Ortega, pero el sector de los servicios se mantiene en una tasa de inflación que está por encima del objetivo de estabilidad de los precios, que es mantenerse por debajo del 2 %. A pesar de ello, dicha tasa de inflación se encuentra cerca del 2 %.
Presidenta. − Pregunta nº 40 de Georgios Papastamkos (H-0891/08)
Asunto: Organización de la gobernanza económica en la UE
Como se sabe, existe una asimetría entre la incompleta unión económica y la plena unión monetaria en términos de presión reglamentaria y de exceso de obligaciones.
En opinión de la Comisión, ¿qué orientación estratégica debería seguirse para organizar la gobernanza económica de la UE y corregir esta asimetría?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señora Presidenta, pregunta el señor Papastamkos sobre la gobernanza en la zona del euro.
Acabo de hablar de la gobernanza en el pilar monetario de la Unión Económica y Monetaria, el Banco Central Europeo y el sistema europeo de bancos centrales. Creo que está funcionando, sinceramente, muy bien. Creo que es un éxito.
La gobernanza en el otro pilar, en el pilar económico de la Unión Económica y Monetaria, funciona, pero tiene todavía un camino por recorrer. Funciona la coordinación de políticas fiscales y presupuestarias y creo que, hasta ahora, desde la revisión del 2005, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y la coordinación presupuestaria implícita en la aplicación del Pacto han funcionado muy bien.
Ahora estamos sometidos a un test muy grande porque, como consecuencia de la desaceleración económica y de las medidas de estímulo fiscal, más los paquetes de apoyo al sistema financiero, las finanzas públicas están sometidas a una presión extraordinariamente fuerte y hay que aplicar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en una situación muy difícil.
Hay que aplicarlo con la flexibilidad que tiene, pero preservando y respetando las reglas del Pacto y ahí va a haber un test importante.
Hay un segundo elemento que está analizado también en nuestro informe sobre los diez años de la Unión Económica y Monetaria. Más allá de la coordinación de las políticas fiscales y presupuestarias, creo que es necesario mejorar la coordinación de las políticas macroeconómicas. Hay desequilibrios macroeconómicos muy importantes en algunos países, incluso en un país como Hungría o en un país como Letonia, que están en estos momentos sufriendo dificultades fuertes en sus balanzas de pagos y requieren un apoyo financiero grande por nuestra parte, por parte del fondo monetario. Eso indica que ha habido desequilibrios acumulados que, a través de nuestro sistema de coordinación, no hemos sido capaces de ajustar a tiempo.
Se trata de países de fuera de la Unión Económica y Monetaria, de la tercera fase del euro. Pero también dentro de la zona del euro hay divergencias en los déficits por cuenta corriente, en la evolución de los costes laborales unitarios, que requieren una coordinación, desde mi punto de vista, claramente más eficaz de la que hasta ahora hemos conseguido, a pesar de los esfuerzos del Eurogrupo por conseguirla.
Creo que el Eurogrupo ha mejorado considerablemente su funcionamiento desde que empezó su Presidencia en enero del 2005 −una Presidencia estable− el Primer Ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, pero todavía queda un camino por recorrer en la coordinación interna de políticas macroeconómicas o de algunas reformas estructurales, más allá de la coordinación presupuestaria, y queda un evidente camino por recorrer en la coordinación exterior.
Creo que el euro es una moneda lo suficientemente importante para nosotros y para el resto del mundo como para que no nos permitamos el lujo de que los intereses, las posiciones, las prioridades del euro de los países de la zona del euro no estén representados de forma coherente, consistente e integrada en los foros y en las instituciones multilaterales.
Georgios Papastamkos (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, agradezco al Comisario su respuesta. Acojo favorablemente el hecho de que usted haya mencionado que la gobernanza económica aún tiene un largo camino por delante y confirmado la asimetría entre un estricto armazón monetario y una gobernanza económica relajada, incompleta e imperfecta. Me gustaría preguntarle al Comisario lo siguiente: con la mano en el corazón, desde su experiencia hasta la fecha y teniendo en cuenta la reciente crisis financiera, si hoy revisáramos el Tratado ¿qué propuestas haría usted, en cuanto a bases institucionales, para promover la gobernanza económica de la Unión Europea?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Creo que le puedo responder de forma muy rápida, por no repetir algunos de los elementos de mi respuesta anterior.
Mis ideas sobre lo que hay que hacer están reflejadas en el informe sobre los diez años de la Unión Económica y Monetaria y en la comunicación, más política, que la Comisión Europea adoptó, por iniciativa mía y que hemos venido debatiendo aquí en el Parlamento y en el ámbito del Consejo: una mejor coordinación de las políticas presupuestarias y fiscales, teniendo en cuenta no sólo el corto plazo sino el medio y el largo plazo; una coordinación —hasta ahora muy frágil— de políticas macroeconómicas no fiscales para mejorar la capacidad de ajuste de las economías dentro de la zona del euro y para mejorar la preparación de los candidatos a sumarse a la zona del euro en los próximos años, que los sigue habiendo; una coordinación sobre la base de una estrategia clara, precisa, con prioridades explícitas y con una voz única en el exterior de la zona del euro; y una gobernanza que consiste en seguir mejorando el funcionamiento del Eurogrupo en la línea de lo que lo hemos venido haciendo bajo la Presidencia del señor Juncker, desde el 1 de enero de 2005.
Armando França (PSE). – (PT) Aprecio mucho sus opiniones. Me gustaría conocer su parecer acerca de lo siguiente: en mi opinión, la organización económica y monetaria de la UE sólo estará completa cuando se establezca el área común de libertad, seguridad y justicia. En otras palabras, necesitamos leyes comunes que sean iguales para todos y necesitamos que los tribunales apliquen dichas leyes de la misma forma en toda la Unión. No obstante, estamos lejos de establecer un área común de libertad, seguridad y, especialmente, justicia. Mi pregunta es la siguiente: si, por cualquier razón, el Tratado de Lisboa no entrase en vigor, lo cual no nos gustaría que ocurriese, ¿creen que esto pondría en peligro el proceso de integración europea, particularmente la Unión Económica y Monetaria?
Joaquín Almunia, Miembro de la Comisión. – (ES) Señor França, la respuesta es necesariamente corta, pero la pregunta es muy interesante.
Desde el punto de vista del texto jurídico, de la letra del Tratado, hay que decir que la inmensa mayoría de los preceptos del Derecho primario que necesita la Unión Económica y Monetaria para funcionar como todos queremos que funcione están escritos desde Maastricht, desde el Tratado de Maastricht, y han venido siendo recogidos por los siguientes Tratados: hoy están recogidos en el Tratado de Niza, mañana estarán recogidos en el Tratado de Lisboa.
Hay algunas mejoras adicionales en el Tratado de Lisboa, pero el centro de lo que la Unión Económica y Monetaria necesita desde el punto de vista del Tratado está ya escrito desde Maastricht.
Pero la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, junto con decisiones de impulsar la integración europea, como las que se han adoptado la semana pasada en el Consejo Europeo y esta misma mañana han votado ustedes aquí, generan el marco necesario para que la integración económica y monetaria avance por donde debe avanzar. Con la misma letra del Tratado, el avance de la Unión Económica y Monetaria puede ser mayor o menor, puede avanzar en la dirección correcta o en una dirección que no sea la correcta.
Yo creo que el Tratado de Lisboa como objetivo político y la voluntad política demostrada por los líderes y por los Estados miembros, por el Parlamento, por la Comisión para sacar adelante el Tratado de Lisboa, a pesar de las dificultades de sucesivos referendos fallidos, es lo que necesita la Unión Económica y Monetaria como espacio político, como ámbito político, como ambiente político, para avanzar en la buena dirección.
Las preguntas 41, 42 y 43 se contestarán por escrito.
Gay Mitchell (PPE-DE). - No retrasaré el procedimiento. Soy consciente de las dificultades, pero anoche se canceló el turno de preguntas del Consejo.
Trabajo en las comisiones, como muchos de los Miembros presentes. Hay otros que no participan en los trabajos del Parlamento, ni en una comisión ni en el pleno. La única oportunidad que tenemos de demostrar que estamos participando es hablando en el pleno.
Conozco a Miembros que no vienen al Parlamento, pero cobran sus salarios. Aquellos de nosotros que venimos deberíamos tener la oportunidad de plantear preguntas a los Comisarios. Se han formulado otras dos preguntas desde que yo hice la mía. Quizá ha llegado el momento de que pasemos a un sistema de lotería y cada Comisario tendría entonces que contestar cuatro o cinco preguntas y el resto se contestaría por escrito. Pero es realmente inaceptable continuar con el sistema actual.
Gracias por permitirme intervenir. Sólo quiero dejar constancia de esto porque considero que es muy injusto.
Presidenta. − Señor Mitchell, tendría que decir que sentarme aquí esta noche me está haciendo sentirme bastante incómodo. Hay problemas y tenemos que encontrar una solución.
Tras escuchar a los Miembros de la Comisión, me gustaría pedirles que entiendan que tengamos una lista de Miembros esperando respuestas y, aunque apreciamos en gran medida las respuestas detalladas, a veces debemos conformarnos con respuestas más rápidas. No soy partidario de las críticas, pero tengan en cuenta el comentario.
Presidenta. − Pregunta nº 44 de Emmanouil Angelakas (H-0890/08)
En el artículo 14 de la propuesta de Directiva relativa a la aplicación de los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza (COM(2008)0414) se hace referencia al reconocimiento de las recetas expedidas en otro Estado miembro. Sin embargo, no todas las preparaciones farmacéuticas se comercializan en todos los Estados miembros, la misma preparación farmacéutica se comercializa en diferentes envases y contenidos en los distintos Estados miembros, las preparaciones farmacéuticas se pueden comercializar en los Estados miembros con una marca comercial y no con su denominación genérica, y los medicamentos que se indican en una receta pueden estar en una lengua desconocida para los médicos o farmacéuticos que prestan la asistencia sanitaria o entregan los medicamentos.
Teniendo en cuenta lo anterior, ¿qué piensa la Comisión de la posibilidad de sustituir un producto recetado que no se comercialice en un Estado miembro por un medicamento genérico, teniendo en cuenta que en algunos Estados miembros de la UE se prohíbe la sustitución de medicamentos?
¿Puede indicar la Comisión de forma más detallada las medidas que piensa tomar (véanse las letras a) y b) del apartado 2 del artículo 14) para que sea posible verificar la autenticidad de la receta y la correcta identificación de los medicamentos recetados?
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − (EL) Señora Presidenta, tal y como la Comisión ha indicado y enfatizado en repetidas ocasiones, la norma que prohíbe a los farmacéuticos establecidos en un Estado miembro aceptar recetas para uso personal emitidas por un médico establecido en otro Estado miembro va más allá de las regulaciones necesarias para proteger la salud pública y, por tanto, entra en conflicto con la legislación comunitaria, específicamente con el artículo 49 del Tratado. En consecuencia, si la comercialización de un medicamento está autorizada en el territorio de un Estado miembro de conformidad con el apartado 1 del artículo 6 de la Directiva 2001/837CE, dicho Estado miembro debe garantizar que las recetas firmadas por personas autorizadas en otros Estados miembros se puedan utilizar en su territorio. De conformidad con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, cualquier restricción en dicho reconocimiento no debe dar lugar a discriminación, debe ser motivada y debe ser proporcional.
Además, la Comisión considera que, por motivos de salud pública, sería proporcional para la legislación nacional disponer que los farmacéuticos pudieran negarse a dispensar una receta si tuvieran dudas legítimas y justificadas, por ejemplo sobre la autenticidad de la misma, y hacer excepciones con medicamentos para los que se necesita una receta especial, como dispone el apartado 2 del artículo 71 de la Directiva 2001/83.
Por lo que respecta al artículo 14 de la directiva propuesta sobre la aplicación de los derechos de los pacientes en materia de asistencia sanitaria transfronteriza, se ha diseñado para proteger el reconocimiento de las recetas emitidas legalmente en otro Estado miembro en los límites mencionados. El objetivo del apartado 2 del artículo 14 es facilitar la aplicación del reconocimiento de las recetas emitidas por un médico de otro Estado miembro aprobando medidas que ayudarán a los farmacéuticos a dispensar recetas emitidas en otro Estado miembro en el que no hay duda sobre la autenticidad de la receta ni sobre la identificación adecuada del medicamento prescrito. La Comisión no puede dar detalles de las medidas que se aprobarán en virtud del artículo 14, porque estas medidas, por supuesto, se aprobarán de conformidad con el procedimiento regulatorio en el marco de una comisión formada por representantes de los Estados miembros y la Comisión, por tanto, no puede prever ahora mismo qué medidas decidirán los representantes de los Estados miembros. Del mismo modo, la Comisión desea hacer hincapié en que el apartado 2 del artículo 14 simplemente se refiere a medidas que salvaguardarán la identificación correcta de los medicamentos prescritos y no dispone ninguna solución específica para alcanzar dicho objetivo.
Además, la Comisión está al corriente de la cuestión de a qué se refiere el honorable miembro del Parlamento Europeo en relación con las diferentes políticas seguidas por los distintos Estados miembros en términos de la facilidad para reemplazar un medicamento comercializado, como una medicina patentada, por una medicina genérica, pero este es un problema del que se encargan los propios Estados miembros. Nosotros, como Comisión, no podemos obligar a los Estados miembros a decidir si los farmacéuticos pueden reemplazar un medicamento por otro. Eso, por supuesto, es decisión de los Estados miembros.
Por tanto, me gustaría terminar afirmando que una receta emitida por un médico establecido en otro Estado miembro proporciona las mismas garantías a los pacientes que una receta emitida por un médico establecido en el Estado miembro en cuestión y, de conformidad con el fallo del Tribunal de 7 de marzo en el caso Schumacher y en el asunto de la Comisión frente a Alemania en 1990, lo mismo se aplica a los medicamentos comprados en una farmacia de otro Estado miembro.
Emmanouil Angelakas (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, en primer lugar me gustaría desear buena suerte a la Comisaria en sus esfuerzos sobre el instrumento legislativo relativo a la asistencia sanitaria transfronteriza. Me gustaría plantear la siguiente pregunta:
Dado que los pacientes que viajan en los Estados miembros deben poder encontrar siempre su medicación y que esto es especialmente importante en el caso de pacientes con enfermedades crónicas como problemas cardíacos, enfermedades mentales u otros estados similares, quizás haya considerado establecer una base de datos de los medicamentos de los pacientes que esté disponible en toda la Unión Europea, de modo que los médicos sepan que un paciente que viaja de un Estado miembro A a un Estado miembro B encuentre su medicación con seguridad? De ser así, ¿cómo lo ve?
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − (EL) Señora Presidenta, me gustaría decir a la Cámara que la ΕΜΕΑ, que –como saben– es la Agencia Europea de Medicamentos en Londres, está actualmente implantando un proyecto importante de recopilación de un inventario detallado de todos los medicamentos que están autorizados en los distintos Estados miembros y que quizás tengan los mismos ingredientes, de modo que a un farmacéutico al que se le entregue una receta sepa qué medicina corresponde en su Estado miembro al medicamento prescrito, si, por supuesto, está comercializada bajo un nombre diferente en los distintos Estados miembros. Creo que es un proyecto muy importante. No sé exactamente cuándo se terminará, pero está en proceso.
Presidenta. − Pregunta nº 45 de Ioannis Gklavakis (H-0892/08)
Asunto: Etiquetado de alimentos
El reciente escándalo alimentario ocurrido en China ha vuelto a poner una vez más de manifiesto la necesidad de un mejor etiquetado de los productos y de una mayor trazabilidad de las materias primas utilizadas en la elaboración de alimentos. Según la legislación comunitaria en vigor sobre la información que debe facilitarse a los consumidores acerca de los productos alimenticios, algunas indicaciones son facultativas, mientras que otras son obligatorias.
¿Será obligatorio indicar en el etiquetado el origen de los productos?
¿Se prevén cambios en el etiquetado de los productos transformados de origen animal? ¿Se mencionará el país de origen de los subproductos animales utilizados? ¿Será esta indicación obligatoria en todos los Estados miembros?
¿Se han previsto disposiciones específicas sobre el etiquetado de los productos alimenticios transformados de origen animal, procedentes de terceros países?
Por lo que se refiere a la venta de productos alimenticios a distancia o por vía electrónica, ¿qué régimen se prevé establecer?
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − (EL) Señora Presidenta, me gustaría exponer que el principio fundamental de la legislación de la Unión Europea sobre alimentación es que sólo los alimentos seguros pueden introducirse en el mercado comunitario y que todos los alimentos y piensos introducidos legalmente en el mercado de la Unión Europea deben ser seguros con independencia de su origen. Se ha introducido una amplia gama de medidas de seguridad alimenticia y de medidas para facilitar la retirada de alimentos y piensos insanos del mercado en el marco de la legislación comunitaria.
En virtud de la regulación alimenticia general, el seguimiento dentro del territorio de la Unión Europea es obligatorio para las empresas alimenticias a todos los niveles y en todas las etapas de la cadena alimenticia, desde importadores a distribuidores. Por lo que respecta a los productos de origen animal en particular, que incluyen productos de terceros países, la legislación alimenticia fortalece en mayor medida el seguimiento para productos de origen animal que están cubiertos por el Reglamento (CE) nº 853/2004 imponiendo los siguientes requisitos:
Los operadores de negocios alimenticios deben tener instalados sistemas y procedimientos para identificar a los operadores de negocios alimenticios de quienes han recibido y a quienes han suministrado productos de origen animal. Estos productos también deben llevar una marca sanitaria o una marca de identificación. La Comisión no prevé ningún cambio en las normas de seguimiento ni en las marcas sanitarias o de identificación para productos procesados de origen animal.
Por lo que respecta a la indicación obligatoria del lugar de origen de todos los productos alimenticios en general, debería hacerse hincapié en que la indicación del lugar de origen de los alimentos no es una medida de seguridad alimenticia; es una herramienta utilizada por los ciudadanos para reconocer las características de cada producto. La indicación del lugar de origen, no obstante, es necesaria como cuestión de principio en casos en los que existe el peligro de engaño a los clientes en cuanto al origen real de los alimentos, así como en la aplicación de normas especiales, como las normas sobre frutas, vegetales, carne de ternera, vino, miel y pescado. En estos casos, la indicación del origen es obligatoria. Una indicación del origen también es necesaria para la carne de ave importada y, a partir del 1 de julio de 2010, también tendrá que incluirse en alimentos preenvasados etiquetados como orgánicos. En estos casos, la indicación del origen es necesaria y obligatoria.
Por supuesto, la Comisión está al corriente de que esto es una cuestión que requiere más debate y sabemos que con frecuencia los ciudadanos desean saber el origen de los productos. Sin embargo, no es una razón suficiente para hacer que la indicación de origen sea obligatoria, precisamente porque consideramos que no es una medida de seguridad alimenticia. Como expliqué, es una herramienta para informar a los ciudadanos de las características del origen de los productos. El etiquetado alimenticio puede, por supuesto, ser voluntario en lugar de obligatorio, en cuyo caso tenemos que seguir determinadas normas comunes, de modo que haya uniformidad en todos los Estados miembros.
No obstante, la propuesta de la Comisión sobre información alimenticia cubre todos los métodos utilizados para suministrar comida a los consumidores, incluyendo la venta a distancia. El objetivo es aclarar que, en dichos casos, la información obligatoria pertinente, como los ingredientes y alergénicos de los alimentos, también debe indicarse al comprador durante las ventas a distancia, no sólo en la entrega de los productos, sino también desde el momento en que alguien inicia el proceso de pedido, deben saber exactamente que ingredientes llevan y si los productos que tienen intención de pedir contienen alergénicos o cualquier otra cosa.
Ioannis Gklavakis (PPE-DE). - (EL) Señora Presidenta, le doy las gracias a la Comisaria. Sin embargo, me gustaría afirmar lo siguiente:
La Unión Europea ha adoptado todas las medidas sabidas en materia de producción agrícola y de comercialización de productos en su territorio que están diseñadas para proteger tanto a los consumidores como el medio ambiente. En esta cuestión concreta, ¿piensa la Comisión adoptar medidas garantizadas por lo que respecta a productos de terceros países, de modo que ellos mismos puedan endurecer las normas de etiquetado? Porque, mientras que en el territorio de la Unión Europea las etiquetas que vemos son fiables, me temo que las de terceros países no lo son.
Si no hacen algo al respecto, los granjeros europeos que están sujetos a estas medidas soportarán un coste financiero y se hundirán, y los productos que vienen de terceros países serán de dudosa calidad para el consumidor, lo que se traduce en que no estamos haciendo nada y estamos debilitando Europa.
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − (EL) Señora Presidenta, permítame decir que exigimos que las regulaciones que se aplican a los bienes producidos en la Unión Europea también sean adoptadas por los países que exportan a la Unión Europea. Además, me gustaría recordarle algo más: si esto no se aplicase, no estaríamos en posición de prohibir importaciones de carne de Brasil y no podríamos detener la importación de leche y productos lácteos de China, y así sucesivamente. Es precisamente porque tenemos estas normas de seguridad por lo que deberíamos sentirnos seguros de que los bienes importados a la Unión Europea son tan seguros como los bienes producidos en la propia Unión Europea.
Por supuesto, no debería escapársenos el hecho de que puede haber fraude con independencia de si estos bienes se producen en la Unión Europea o son importados. Por ejemplo, se encontró una pequeña cantidad de productos lácteos de Italia que había sido fraudulentamente importada de China, pero esto no significa que no tengamos regulaciones apropiadas. Es simplemente que los ciudadanos a menudo encuentran formas fraudulentas de importar dichos bienes.
Jim Allister (NI). - Comisaria, me gustaría sugerir que las disposiciones actuales no están funcionando. Esto queda patente en la experiencia vivida recientemente en mi propio distrito electoral. Acaba de haber una amenaza en la isla de Irlanda de alimentos contaminados con dioxinas en la República de Irlanda, que afectó a los productos que circulaban por toda la isla de Irlanda.
En mi distrito electoral de Irlanda del Norte, donde no se consumieron ninguno de esos alimentos contaminados, todos los productos porcinos han de retirarse de las estanterías. ¿Por qué? Porque no podíamos decir de forma adecuada cuál era el país de origen de los productos porcinos.
Esto es la viva imagen de que las disposiciones actuales no están funcionando. No deberíamos haber tenido que imponer a todos ese daño en nuestra industria porcina local porque no sabíamos de dónde provenían exactamente los productos porcinos de nuestras estanterías. Por tanto, a la luz de esto, ¿solucionará estas cuestiones y nos dirá qué lecciones ha aprendido de esto?
Marian Harkin (ALDE). - Me gustaría preguntar concretamente a la Comisaria por los alimentos procesados de terceros países, particularmente los filetes de pollo que llegan en bloques congelados de una tonelada desde América del Sur, son descongelados en algún país de la UE, a veces se empanan o rebozan, y después se venden como productos de la UE. ¿Cómo puede la Comisión permitir esto? Nos está diciendo que etiquetar el país de origen no es una garantía de que los alimentos sean seguros –tiene razón– y que es otro instrumento para ayudar a los consumidores. Pero también ayuda a los productores, porque luego los consumidores pueden comparar unos con otros.
Ha dicho que en 2010 se establecerá el requisito de indicar dónde se están vendiendo todos los alimentos preparados. ¿Significa esto explícitamente que los restaurantes, en los que se están vendiendo alimentos, etc., deben indicar el país de origen de los productos animales?
Finalmente, Comisaria, me gustaría felicitarla por ser excepcionalmente trabajadora e innovadora.
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − En primer lugar, creo que la cuestión de la crisis irlandesa es una prueba de que tenemos buenos sistemas implantados. No está de acuerdo, pero yo creo que, si no tuviéramos buenos sistemas implantados, la crisis irlandesa habría pasado inadvertida.
De hecho, gracias a que encontramos que existía esta carne con dioxina –por el seguimiento de los comerciantes, y de donde compran y de donde entregan su carne– fuimos inmediatamente capaces de retirarla de la venta.
(Una intervención de fondo)
Era una medida de precaución que el Gobierno de Irlanda decidió tomar. El seguimiento es posible porque guarda registros de dónde venden sus productos.
Usted tiene su opinión al respecto. Por supuesto, estoy seguro de que mis servicios se reflejarán en la crisis irlandesa porque ha costado a la Unión Europea muchos millones de euros y otra gran suma de dinero para el Gobierno irlandés; por lo que es algo que no pasará inadvertido, y debemos estudiarlo.
Sin embargo, creo, y es mi opinión personal, que gracias a las normas de seguimiento fuimos realmente capaces de atajar la crisis.
Presidenta. − No estoy segura de que haya contestado a la pregunta de la señora Harkin.
Androulla Vassiliou, Μiembro de la Comisión. − Lo que dije sobre el etiquetado era en relación con el pollo importado. Cuando se importa el pollo, ha de ser etiquetado, y yo dije específicamente que es necesario un etiquetado obligatorio en el caso de la carne de ave.
Sin embargo, si la carne se descongela y se vende de otra forma, tiene que acatar las normas de la Unión Europea. No tiene que acatar las normas del país de origen. Cualquier productor de carne, ya sea la persona que produce las aves ya la persona que produce los alimentos, tiene que acatar nuestras estrictas leyes alimenticias. De lo contrario, será responsable.
Avril Doyle (PPE-DE). - Hoy recibí una carta justamente a las 12 de la mañana de los Servicios de Preguntas Orales que decía: «Su pregunta es una de las primeras preguntas para la Comisión. Normalmente será contestada de forma oral. Si no está presente, la pregunta se omitirá y no recibirá respuesta.»
Por tanto, dado que quería una respuesta, como todos los que planteamos una pregunta, me he sentado aquí durante una hora, en el que es probablemente uno de los días parlamentarios más aburridos de mi carrera. Debería haber estado en otros tres sitios durante esta última hora.
Ahora, no me estoy quejando de usted, señora Presidenta, usted sólo puede ejecutar las normas que le mandan. Sin embargo, si pudiera tener en cuenta en su lista a la hora de calcular la proporcionalidad de las preguntas complementarias (y yo tuve más de mi tiempo justa) la longitud de tiempo que los Miembros estamos en la Cámara –en lugar de permitir a algunos Miembros entrar y obtener tiempo complementario inmediatamente, sólo porque está equilibrando las intervenciones de los grupos políticos, o lo que sea– creo que todos estaríamos conformes en cumplir con su regla general.
Ya que tiene un trabajo imposible que hacer. Vaya a la Conferencia de Presidentes y analice los sistemas de ordenación de las preguntas. Si no permanecemos en la Cámara –durante una hora en mi caso, habiendo sido invitada a estar aquí porque la mía era una de las preguntas– no obtenemos respuesta alguna, ni siquiera una respuesta por escrito. Esa es nuestra frustración. Muchas gracias por su paciencia.
Presidenta. − Entiendo su frustración, señora Doyle, y créame, los Servicios y yo intentamos hacer todo lo que está a nuestro alcance y sé que deberíamos hacerlo mejor.
Muchas gracias por su paciencia y, como éste es el último turno de preguntas antes de Navidad, les deseo también una feliz Navidad y un próspero año nuevo.
Las preguntas que no se han contestado por falta de tiempo se responderán por escrito (véase el Anexo).
Aquí concluye el turno de preguntas.
(La sesión, suspendida a las 19.55 horas, se reanuda a las 21.05 horas)