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Ciclo relativo al documento : O-0143/2008

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O-0143/2008 (B6-0002/2009)

Debates :

PV 12/01/2009 - 15
CRE 12/01/2009 - 15

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Debates
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Lunes 12 de enero de 2009 - Estrasburgo Edición DO

15. Plan de acción sobre movilidad urbana (debate)
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  Presidenta. El siguiente punto es la pregunta oral a la Comisión por parte del señor Costa, en nombre de la Comisión de Transportes y Turismo, y del señor Galeote, en nombre de la Comisión de Desarrollo Regional, acerca del Plan de acción sobre movilidad urbana (O-0143/2008 – B6-0002/2009).

 
  
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  Paolo Costa, autor.(IT) Señora Presidenta, señora Comisaria, Señorías, la Comisión Europea, de la que usted, señora Vassiliou, forma parte, ha anunciado en varias ocasiones la publicación del plan de acción sobre movilidad urbana. El plan debía haberse presentado ante el Consejo y el Parlamento en otoño pasado. La Comisión adquirió este compromiso a la finalización, en marzo, de la consulta sobre el Libro Verde sobre movilidad urbana, que fue lanzado en 2007, y nuevamente en el plan de acción para la logística sobre el transporte de mercancías de 2008.

El tiempo ha pasado, pero el plan de acción aún no ha sido publicado. Dado que se acerca el final de la legislatura actual, la Comisión de Transportes y Turismo, a la que represento, teme que gran parte del trabajo realizado durante los últimos años vaya a quedar en nada. Señora Comisaria, ¿puede garantizarme que el plan de acción está listo? ¿Puede afirmar que se publicará en las próximas semanas, de modo que el Parlamento pueda finalizar sus recomendaciones, tal y como figuraban en la resolución del señor Rack «Hacia una nueva cultura de la movilidad urbana», aprobada por esta Cámara en julio de 2008?

Señora Vassiliou, la movilidad urbana es sin lugar a dudas un asunto que afecta al ámbito local, y sobre el que la competencia local siempre tendrá prioridad frente a la competencia nacional o comunitaria; pero eso no quiere decir que deba tratarse sin ningún tipo de intervención por parte de los Estados ni de la Comunidad. ¿Quién, sino la Unión Europea, puede y debe definir el cometido de la Comunidad en esta cuestión? ¿Quién puede y debe interpretar los límites impuestos en este ámbito por el principio de subsidiariedad?

La evasiva por parte de la Comisión –y, por tanto, de la Unión Europea– a este respecto no ayuda a resolver el problema del transporte urbano y de la movilidad de los ciudadanos, ni tampoco la cuestión de la contaminación atmosférica en las ciudades –sabemos que el 40 % de las emisiones de CO2 procede del transporte urbano y que el 70 % de los demás transportes contaminantes son urbanos. Esa actitud tampoco sirve de ayuda frente a los problemas de seguridad vial –sabemos que el 50 % de los accidentes mortales se produce en las ciudades– ni frente a los relacionados con la generación de consumidores, de ciudadanos con menos capacidad, cuya movilidad depende del transporte público.

¿Podemos aceptar que haya diferencias entre los Estados miembros? ¿Y entre ciudades, en las normas de protección del medio ambiente urbano? ¿Y en las normas de seguridad vial en las urbes? ¿Y en las normas de acceso ciudadano a la movilidad? ¿Acaso no se trata de derechos fundamentales que la Unión debería garantizar a todos los europeos? De acuerdo, entonces necesitamos establecer unas normas y unos objetivos mínimos uniformes, pero también buenas prácticas e incentivos financieros. Necesitamos coordinación y proyectos innovadores, y elaborar y compartir estadísticas fiables y comparables.

Si la Unión asume este encargo, ¿ello no contribuirá a que los Estados miembros y las comunidades locales sean conscientes de las soluciones subsidiarias que tienen derecho a proteger? Señora Vassiliou, puede que esté a punto de darnos una lista de motivos que justifiquen este retraso o incluso la imposibilidad de presentar el Plan de acción sobre movilidad urbana. Si pretende defender el fracaso de este compromiso, antes de hacerlo le pido que se pregunte: ¿son éstas razones genuinas o simples excusas banales? No contribuya, señora Vassiliou, a alimentar la idea –últimamente muy extendida– de que la Comisión no se atreve a molestar a los Estados miembros, hasta el punto de que renuncia a solucionar los problemas de los europeos. Sería una decisión suicida para una institución como la Comisión, que no se ha visto reforzada durante la exitosa Presidencia francesa.

Actuaciones, actuaciones, actuaciones: eso es lo que los ciudadanos europeos quieren, y creo que por esa sola razón están preparados, o podrían estarlo, para contemplar nuestras instituciones de manera más amigable. El ejemplo concreto del Plan de movilidad urbana podría resultar de ayuda para solucionar este otro problema, mucho más grave.

 
  
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  Androulla Vassiliou, miembro de la Comisión. − Señora Presidenta, en primer lugar quiero transmitirles el pesar del Vicepresidente Tajani por no poder acompañarnos hoy. Está llevando a cabo una importante misión en Japón.

Permítanme que vaya directa al asunto. La Comisión mantiene su firme compromiso con el desarrollo de una política europea en el ámbito de la movilidad urbana, porque está convencida de que, aunque la responsabilidad de la movilidad urbana corresponde en primera instancia a las autoridades locales, regionales y nacionales, existen ámbitos específicos en los que la acción en el plano europeo ofrece valor añadido.

De hecho, aunque todas las ciudades son distintas, afrontan retos comunes. Los problemas de movilidad urbana son importantes y crecientes, y afectan a muchos ciudadanos y actividades, que se enfrentan a problemas de seguridad vial, a un acceso limitado al transporte público, a la congestión circulatoria y a problemas de salud provocados por la contaminación. Para ilustrar la relevancia de la movilidad urbana, permítanme mencionar algunas cifras: el 60 % de la población vive en zonas urbanas y el 80 % del PIB de la UE se produce en ellas. Sin embargo, las ciudades también generan el 40 % de las emisiones de CO2, y dos de cada tres accidentes de tráfico tienen lugar en zonas urbanas. Finalmente, las dificultades circulatorias, que constituyen uno de los principales problemas que afrontan diariamente los ciudadanos, son responsables de la pérdida de aproximadamente un 1 % del PIB europeo cada año.

La movilidad urbana sostenible es, por tanto, un elemento clave para alcanzar nuestros objetivos relacionados con el cambio climático, el crecimiento económico y la seguridad vial. Por ello, la Comisión ha puesto en marcha distintas iniciativas desde 1995, con la finalidad de fomentar el intercambio de buenas prácticas. La más destacada ha sido el programa CIVITAS, iniciado en el año 2000 y que ha tenido un gran éxito.

En el Libro Verde «Hacia una nueva cultura de la movilidad urbana» de 2007 se definían ámbitos amplios en los que podrían ponerse en marcha acciones complementarias en el ámbito de la UE para fomentar ciudades más ecológicas y más seguras, y un transporte urbano más inteligente y accesible.

Pero, ¿qué podemos hacer concretamente en el ámbito de la Unión Europea? Podemos ayudar a las autoridades locales en la aplicación de las políticas de la UE y a hacer un mejor uso de los fondos comunitarios. La diseminación y duplicación de enfoques innovadores en el territorio de la Unión puede dar a las autoridades la posibilidad de obtener más y mejores resultados a un coste menor.

Podemos ayudar a impulsar los mercados de nuevas tecnologías, como por ejemplo, el de los vehículos limpios y eficientes desde el punto de vista energético, y elaborar normas armonizadas para la introducción generalizada en el mercado de las nuevas tecnologías. Finalmente, la UE puede guiar a las autoridades hacia soluciones interoperables y posibilitar un mejor funcionamiento de los mercados individuales.

Por tanto, la Comisión continuará actuando, porque creemos, al igual que la gran mayoría de las partes interesadas, que el respaldo por parte de la UE a las iniciativas locales, regionales y nacionales resultará beneficioso.

Ahora permítanme contestar a la pregunta de por qué se ha demorado la aprobación del Plan de acción sobre movilidad urbana. Por desgracia, las condiciones no eran las apropiadas para la adopción de un plan de acción integral por parte de la Comisión antes de finalizar 2008.

Pero mi colega el Vicepresidente Tajani quiere garantizarles que mantiene su compromiso de trabajar en pos de la adopción de un plan de acción y para desarrollar una política europea de transporte urbano que sea plenamente respetuosa con los principios de subsidiariedad y de proporcionalidad. Con este fin, la Comisión no pretende proponer una solución multiuso; por el contrario, queremos desarrollar un conjunto de herramientas, incluidas acciones prácticas a corto y medio plazo, que permitan a las ciudades hacer frente, de manera integrada, a cuestiones específicas vinculadas con la movilidad urbana. Así, corresponderá a las autoridades locales decidir qué es más conveniente para ellas en función de sus objetivos y de sus necesidades particulares.

Con la finalidad de responder a las preocupaciones que puedan existir todavía acerca el papel estratégico de la Unión Europea en lo relativo a movilidad urbana, el Vicepresidente Tajani tiene la intención de demostrar, con acciones concretas, cómo puede la UE aportar un valor y una calidad añadidos a la movilidad urbana en Europa. Se ha preparado una serie de acciones basadas en las respuestas al Libro Verde y en numerosas reuniones con las partes interesadas, acciones que se pondrán en práctica más adelante en este mismo año.

Para fomentar las soluciones innovadoras y las nuevas tecnologías, hemos abierto una convocatoria de propuestas que se cerrará a finales de marzo, en la que se proporcionará hasta un 50 % de la financiación de los proyectos seleccionados. Una vez que entre en vigor, hacia el mes de marzo, la Directiva sobre la promoción de vehículos de transporte terrestre más limpios y más eficientes desde el punto de vista energético, iniciaremos la elaboración de un sitio en Internet para posibilitar la adquisición conjunta de vehículos limpios.

En lo que respecta a la información y al intercambio de enfoques, planeamos abrir, en torno a abril, una página web con información sobre legislación y financiación de la movilidad urbana en Europa, así como sobre buenas prácticas. También reflexionaremos, junto con las partes interesadas, sobre el futuro del programa CIVITAS y sobre cómo aprovechar los amplios conocimientos y experiencia generados por las medidas auspiciadas por el citado programa.

Finalmente, para aumentar los conocimientos sobre políticas de movilidad sostenible, vamos a realizar un estudio sobre aspectos relacionados con las zonas verdes y otro sobre las posibilidades de aumentar la interoperabilidad de los sistemas de transporte público. Asimismo, tenemos la intención de crear una red de expertos para examinar distintos aspectos de los peajes urbanos y de la internalización de los costes externos.

Estoy convencida de que este conjunto de medidas, que muy pronto se aplicará en el ámbito de la UE, proporciona una base importante para avanzar en el ámbito de la movilidad urbana.

 
  
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  Reinhard Rack, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Señora Presidenta, señora Comisaria, con el debido respeto hacia usted y hacia la Comisión, debo señalar que no ha contestado a la pregunta que le ha formulado el Presidente de la Comisión de Transportes, señor Costa. Ya había mostrado algún indicio cuando señaló –y esto es algo que ya resultaba evidente en el Libro Verde sobre movilidad urbana– que necesitamos soluciones europeas comunes para un problema que está presente, de manera más o menos similar, en casi todas las ciudades europeas. En aquel momento, hace ahora unos cuantos meses, aplaudimos sus palabras; y desde entonces hemos estado esperando las propuestas prometidas por la Comisión. No se han materializado. Y, si ahora ha habido algún indicio en su declaración, yo lo interpreto así: no habrá plan de acción integral. ¿Y por qué?

Si debemos dar crédito a lo que escuchamos –y en esta Cámara y en las instituciones de la Unión Europea uno escucha muchas cosas–, hay un Estado miembro, o tal vez unos cuantos, que han causado preocupación y que, por desgracia, también han causado preocupación a esta Comisión con el pretexto de que podría vulnerarse el principio de subsidiariedad. El Parlamento Europeo ha declarado expresamente en sus propuestas que no desea interferir en la subsidiariedad. Usted ha hecho hincapié una vez más en que no desea presentar un plan uniforme apto para todos, pero no presentar ningún tipo de plan no es una solución. ¡Demos este paso, cumpla esa promesa! La reelección de la Comisión no estará garantizada por el hecho de no hacer nada o de no ofender a uno o más Estados miembros; esa reelección dependerá de que presenten algo que merezca la pena.

 
  
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  Gilles Savary, en nombre del Grupo del PSE. – (FR) Señora Presidenta, señora Comisaria, ha apoyado usted la iniciativa que el Parlamento Europeo planea llevar a cabo sobre este particular. Acaba de decirnos que, por razones obvias, es decir, debido a la importancia del transporte urbano y de los objetivos del plan europeo para el cambio climático, la Unión Europea no puede ignorar la cuestión del transporte urbano. Antes que usted, el señor Barrault tomó la iniciativa de presentar un Libro Verde con la promesa de un plan de acción. Usted no puede denegar hoy ese plan de acción y explicarnos que lo están aplicando a hurtadillas, sin deliberaciones del Parlamento, sin control parlamentario, sin ningún tipo de transparencia.

Por este motivo, he procurado que sus Señorías –y esto es algo que debo agradecerles, especialmente al señor Rack, quien ha llevado a cabo una labor encomiable en el trabajo preliminar– acuerden que el Parlamento Europeo haga algo totalmente inusual y que, en un informe por iniciativa propia antes de las elecciones, prepare el plan de acción que usted no quiere elaborar. Esta iniciativa tan heterodoxa tendrá un peso político considerable, ya que exigirá formular preguntas al nuevo Comisario europeo de Transportes, quien será escuchado por la Comisión de Tranportes y Turismo, y por tanto tendrá un importante peso en la aprobación de éste por parte del Parlamento Europeo. Me parece lamentable que en estos momentos la Comisión Europea retroceda ante una antigua objeción de un antiguo Estado miembro.

Y es precisamente porque nos preocupa esa evolución, que constituye una deriva institucional, según la cual la Comisión Europea ha decidido no seguir jugando la baza comunitaria, y utilizar la estrictamente intergubernamental, por lo que hoy estamos legitimados en nuestro afán por negociar un plan de acción entre nosotros, para presentárselo a usted y para asegurarnos de que el próximo Comisario de Transportes asumirá un compromiso claro acerca de las acciones subsiguientes que deberán adoptarse sobre el mismo.

 
  
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  Jean Marie Beaupuy, en nombre del Grupo ALDE. – (FR) Señora Presidenta, señora Comisaria, con el debido respeto a su cargo y a su persona, señora Comisaria me gustaría, si se me permite hacerlo, hacer dos comentarios en contestación a su discurso. Ha intentado usted dejar de lado el problema y ha ejecutado un número de equilibrismo.

Nos ha hablado usted de los muchos capítulos de los que debía constar este plan de acción, y considero que mis colegas diputados al Parlamento Europeo y yo mismo no podemos sino alegrarnos de haber hallado el grueso de nuestras propuestas en esta lista. Así, nos ha proporcionado la prueba de que, dentro de la Comisión, dispone usted de todos los elementos necesarios para publicar este plan de acción en su integridad

Por mi parte, creo que podría haber cuatro explicaciones para la primera frase de la segunda parte, que dice, si he entendido correctamente la traducción, que las condiciones no son favorables.

Posibilidad número uno: ¿hay escasez de información técnica en el seno de la Dirección General de Transporte? Los detalles facilitados por el señor Barrot en el contexto del Libro Verde parecen sugerir que, por el contrario, la Comisión posee una gran cantidad de información técnica.

Posibilidad número dos: dice usted que las condiciones no son favorables. ¿Acaso se oponen algunos Estados miembros a este plan? Sin embargo, hasta donde yo sé, señora Comisaria, la Comisión es independiente de los Estados miembros. No creo ni por un segundo que haya cedido ante la presión de determinados Estados miembros.

Posibilidad número tres: ¿existen diferencias de opinión dentro de la propia Comisión que impiden que nos presenten este plan de acción? ¡Por Dios, espero que no!

Por último, ¿por casualidad está tratando de evitar el debate con el actual Parlamento Europeo y de posponerlo hasta el año próximo? Vistos los excelentes informes que han reforzado nuestras relaciones con el Vicepresidente Barrot durante la elaboración del Libro Verde, me resisto a creerlo.

Señora Comisaria, faltan unas pocas semanas para las elecciones. Desde mi punto de vista, este plan de acción es un ejemplo excelente para demostrar a nuestros conciudadanos que Europa, al tiempo que respeta la subsidiariedad, está al corriente de sus problemas de salud y de otro tipo, tal y como ha enumerado usted.

Lamento profundamente esta demora y, al igual que mis colegas, espero que pueda usted remediarla cuanto antes.

 
  
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  Michael Cramer, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DE) Señora Presidenta, Señorías, el continuo retraso y su respuesta, señora Comisaria, no son aceptables. El tiempo se agota.

El tráfico urbano desempeña un papel clave en el contexto del cambio climático. No en vano es el responsable de cerca del 70 % de los gases de efecto invernadero en las ciudades. La Unión Europea sólo logrará alcanzar sus objetivos de protección climática si cambia sus políticas de transporte. El grueso del problema se localiza en las grandes ciudades, ya que el 90 % de los desplazamientos en coche realizados en ciudades corresponden a trayectos inferiores a seis kilómetros, distancias que podrían cubrirse fácilmente en tren, en autobús, en bicicleta e incluso a pie.

Espero que la Comisión haya aprovechado el retraso para plantearse cómo puede la UE ayudar a los gobiernos y a las ciudades de manera eficaz. En realidad, cuando se trata de un informe tan vago y no vinculante como el Libro Verde o el Informe Rack, no existe valor añadido europeo.

El Grupo de los Verdes solicita que se modifique el esquema de la cofinanciación europea para que sea respetuosa con el medio ambiente. A fecha de hoy, el 60 % del dinero de la UE se ha gastado en proyectos de construcción de carreteras, mientras que sólo un 20 % se destina al transporte público y al ferrocarril. Queremos al menos el 40 % para el ferrocarril, tal y como fue decidido por el Parlamento en mi informe sobre el primer paquete ferroviario.

En segundo lugar, sólo queremos que se conceda dinero de la UE si las ciudades pueden presentar un plan de movilidad sostenible. En tercer lugar, queremos que se aumente la seguridad vial en las ciudades fijando un límite de velocidad general de 30 km/h que incluya la posibilidad de que las ciudades establezcan límites independientes más elevados en vías específicas.

Esto no sólo sería bueno para el clima, sino que también reduciría el número de accidentes. Cada año 40 000 personas fallecen en las carreteras europeas.

 
  
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  Oldřich Vlasák (PPE-DE). – (CS) Señora Presidenta, Señorías, es una lástima que se haya producido un retraso en la publicación de este documento y del plan de acción. No olvidemos que el 70 % de los habitantes de Europa residen actualmente en ciudades, por lo que debemos marcarnos cuanto antes el objetivo de hacer más seguro el transporte urbano, para que ofrezca mayor accesibilidad, seguridad y especialmente fiabilidad, al tiempo que sea más respetuoso con el medio ambiente. Así, espero que el documento publicado no sólo incluya nuevas tendencias sino que también evalúe nuevos enfoques y medidas de apoyo a formas saludables de transporte, como por ejemplo, el ciclismo o el desplazamiento a pie. Las comunidades individuales serán entonces capaces de seleccionar de esta lista las opciones más realistas y más apropiadas para ellas. En mi opinión, éste es el enfoque básico. Debemos asegurarnos de que recibe apoyo, fundamentalmente procedente de los fondos estructurales de modo que los recursos sirvan al objetivo deseado.

 
  
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  Monica Giuntini (PSE).(IT) Señora Presidenta, señora Comisaria, Señorías, estoy de acuerdo con quienes han intervenido con anterioridad: a estas alturas, el entorno urbano juega un papel fundamental en nuestras vidas, y no sólo en las de quienes viven en ciudades o en poblaciones grandes.

Los datos proporcionados por la Comisión en el Libro Verde «Hacia una nueva cultura de la movilidad urbana» demuestran que el 60 % de los europeos viven en un entorno urbano, en zonas que generan un elevado porcentaje del PIB europeo; estos datos también han sido citados por la señora Vassiliou.

Estas cifras no han cambiado en los últimos meses, y de hecho debemos tener en cuenta el creciente problema del tráfico en las grandes ciudades, así como la crisis ambiental que sigue siendo un tema candente, del mismo modo que no podemos pasar por alto los recientes esfuerzos del Parlamento en relación con el conjunto de medidas sobre el cambio climático.

En el marco de las políticas regionales de la Unión Europea se han registrado avances en el ámbito de la movilidad urbana, y hay diversas formas de financiación europea: en la última legislatura, se gastaron 2 000 millones de euros en el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, y para el período 2007-2013 se ha destinado una suma de aproximadamente 8 000 millones de euros. Estas actividades también pueden ser financiadas por el Fondo de Cohesión.

En consecuencia, opino que es realmente importante para la Unión adoptar una política común, un plan de acción global, respetando siempre el principio de subsidiariedad y la autoridad de los Estados miembros y de los organismos locales. Los beneficios que obtendríamos de ello resultan evidentes, hasta el punto de que es inexplicable que hasta ahora no se haya publicado un plan con este alcance.

Ésta es la posición expresada en la pregunta oral presentada por el Presidente de la Comisión de Transportes y Turismo y respaldada por la Comisión de Desarrollo Regional. Teniendo en cuenta que nos encontramos prácticamente al final de la legislatura, espero que la Comisión reflexione sobre esta cuestión y publique el Plan de acción sobre movilidad urbana, que tendrá un efecto positivo indudable.

 
  
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  Jan Olbrycht (PPE-DE). – (PL) Señora Presidenta, señora Comisaria, queda claro que las cuestiones relativas al transporte urbano son muy importantes tanto en términos de desarrollo económico como de protección ambiental. No cabe duda de ello y no creo que resulte preciso debatirlo.

Sin embargo, se han planteado problemas de distinta naturaleza en el transcurso de los trabajos del Parlamento Europeo sobre el texto del Libro Verde. Estos problemas ya se han mencionado y tienen que ver principalmente con la división de poder entre autoridades locales, nacionales y europeas. Han surgido dudas sobre si la Unión Europea debe involucrarse en asuntos locales, o si debe dejarlos en manos de las autoridades nacionales y locales.

A este respecto, quiero llamar la atención de la Cámara sobre el hecho de que, en el curso de este debate, también se planteó la cuestión de si el Libro Verde daría lugar a iniciativas que en cierto modo ayudarían a las ciudades, o si daría lugar a iniciativas que obligarían a las ciudades tomar determinadas medidas. Estamos se acuerdo en que estas iniciativas deben ser solidarias; en otras palabras, que deben incluir ayuda. Pero a la vista del retraso, nos planteamos una serie de preguntas. ¿Cuál era el objetivo de la Comisión Europea cuando presentó el Libro Verde? ¿Cuál era su plan a largo plazo? ¿Realmente quería embarcarse en actuaciones dinámicas, o tan sólo estaba interesada en sondear la opinión sobre este asunto?

A la luz de los acontecimientos, me da la impresión de que, tras la escéptica reacción inicial, la Comisión ralentizó considerablemente la prosecución de los trabajos, y de que aún se está planteando cómo proceder en relación con la iniciativa que lanzó. Es hora de tomar decisiones inequívocas.

 
  
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  Saïd El Khadraoui (PSE). - (NL) Señora Presidenta, señora Comisaria, Señorías, quiero respaldar lo ya dicho por mis colegas diputados al Parlamento Europeo. Su contestación me ha decepcionado enormemente, señora Comisaria. Ha afirmado usted que la Comisión presentará una serie de propuestas sobre movilidad urbana. Si quiere conocer mi opinión, esto resulta evidente, y no es lo que le hemos pedido. Lo que queremos es una visión cohesionada, un plan de acción que especifique detalladamente las medidas y las propuestas que serán presentadas por la Comisión en los próximos años, de modo que podamos debatirlas, no sólo entre nosotros, sino también con los ciudadanos y con las partes interesadas.

En consecuencia, le ruego que pida a sus colegas, que al término de este debate, reconsideren unos cuantos asuntos, y que, cueste lo que cueste, elaboren una propuesta con celeridad, antes de las elecciones o al menos antes de que este Parlamento interrumpa su actividad en verano.

Como nuestros colegas diputados al Parlamento Europeo ya han señalado en numerosas ocasiones, la movilidad urbana afecta a todos los habitantes de Europa. En todas nuestras ciudades nos enfrentamos a problemas de movilidad. En el ámbito europeo, la Unión puede desempeñar un papel muy útil a la hora de solucionar este problema y otros relacionados; en su calidad de inversora en nuevas tecnologías, al ser un órgano que establece y promueve nuevas normas tecnológicas, por ser la autoridad mejor situada para difundir nuevas ideas y buenas prácticas, para impulsar el desarrollo de planes de movilidad, y que puede poner en funcionamiento nuevos mecanismos de financiación, etc.

Desde esta perspectiva, quiero apremiar a la Comisión a que reconsidere su respuesta y a que elabore un plan de acción con prontitud.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (PSE).(RO) El plan de acción sobre movilidad urbana es una medida necesaria para las comunidades urbanas de la Unión Europea. El 67 % de los ciudadanos europeos espera que se elabore una política comunitaria en este ámbito.

¿Qué respuesta podemos dar a los ciudadanos europeos?

Los costes resultantes de la congestión circulatoria urbana han aumentado aproximadamente un 1 % del PIB europeo. Con el objeto de reducir los niveles de contaminación en los entornos urbanos y los atascos circulatorios, necesitamos invertir en transporte público y en sistemas de transporte inteligentes.

El año pasado aprobamos el informe sobre el fomento del uso de vehículos ecológicos en el transporte público.

La ciudad de Praga predica con el ejemplo, ya que el año pasado adquirió autobuses ecológicos para su red urbana de transporte público haciendo uso de las ayudas estatales.

Hago un llamamiento a la Comisión para que también tenga en cuenta la movilidad urbana durante la revisión intermedia del marco para la utilización de fondos estructurales.

 
  
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  Androulla Vassiliou, miembro de la Comisión. − Señora Presidenta, agradezco sinceramente las contribuciones realizadas. Les aseguro que haré llegar sus inquietudes al Vicepresidente Tajani, quien, yo lo sé, mantiene su compromiso.

De hecho, este plan de acción está incluido en el programa de trabajo de la Comisión para 2009, y sé que el Vicepresidente Tajani se ha comprometido personalmente a elaborarlo. Por tanto, no me cabe duda de que lo que han manifestado será muy tenido en cuenta por él. Sé que la evaluación del impacto ya se ha llevado a cabo; además, como ya he dicho, el plan de acción figura en el programa legislativo y espero que avance durante este año.

 
  
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  Presidenta. El debate queda cerrado.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Krzysztof Hołowczyc (PPE-DE), por escrito. – (PL) En el Libro Verde de 2007, la Comisión señala la legitimidad del debate y hace referencia a la necesidad de que abarque la mejora de la movilidad en las ciudades de la Unión, sobre la base del principio de subsidiariedad. Según este principio, la Unión actúa en el marco de sus competencias sólo cuando su actuación resulta esencial y aporta valor añadido a las medidas de los Estados miembros. El objetivo del principio de subsidiariedad es garantizar que las decisiones que se tomen sean lo más cercanas posible al ciudadano. Esto se consigue comprobando constantemente que la acción que se va a emprender en el ámbito comunitario está justificada en relación con las posibilidades existentes en los ámbitos nacional, regional o local. El papel de los Estados miembros y su legitimidad para implicar a las instituciones de la Unión Europea en el ámbito local se han visto reforzados en el Tratado de Lisboa, actualmente en proceso de ratificación.

En el conjunto de medidas que estamos debatiendo sobre posibles medidas dirigidas a mejorar el nivel de movilidad en las zonas urbanas, se tiende a tratar por separado las tecnologías innovadoras y los sistemas de transporte inteligentes. Deberían explotarse las sinergias entre estos dos ámbitos para acercarlas con el fin de aumentar la fluidez en las calles y de mejorar la comodidad de los desplazamientos. Otras ventajas serían mejores condiciones de desplazamiento, menor duración de los trayectos, ahorro de energía, menores emisiones y un menor gasto en la gestión de las flotas de vehículos y en el mantenimiento y en la renovación de las carreteras. Además, la seguridad vial también mejoraría.

A la luz de todo lo anterior, el fundamento del plan de acción de la Comisión sobre movilidad urbana será la terminación de la ratificación del Tratado de Lisboa y la aplicación del programa de la Presidencia checa. Este último aborda de forma prioritaria la manera de mejorar el funcionamiento del mercado interior de la Unión en el ámbito del transporte.

 
Última actualización: 16 de abril de 2009Aviso jurídico