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 Texto íntegro 
Procedimiento : 2008/0196(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A7-0038/2011

Textos presentados :

A7-0038/2011

Debates :

PV 23/03/2011 - 20
CRE 23/03/2011 - 20

Votaciones :

PV 24/03/2011 - 6.13
CRE 24/03/2011 - 6.13
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto
PV 23/06/2011 - 12.19
CRE 23/06/2011 - 12.19
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0116
P7_TA(2011)0293

Debates
Miércoles 23 de marzo de 2011 - Bruselas Edición DO

20. Derechos de los consumidores (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Presidente. – El siguiente punto es el informe de Andreas Schwab, en nombre de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre derechos de los consumidores (COM(2008)0614 - C6-0349/2008 - 2008/0196(COD)) (A7-0038/2011).

 
  
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  Andreas Schwab, ponente.(DE) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, quiero comenzar dando las gracias a todos mis colegas que han trabajado en esta Directiva y en el debate de hoy. No digo esto por mera educación, sino como demostración de mi gratitud más sincera. Han sido la señora Wallis de la Comisión de Asuntos Jurídicos como ponente de opinión de dicha Comisión; las señoras Gebhardt y Turunen y los señores Rochefort, Triantaphyllides y Bielan. Alcanzar una decisión no siempre ha sido un proceso sencillo, dado que a lo largo de estos dos años se han presentado más de dos mil enmiendas, pero las conversaciones siempre han sido constructivas y se lo agradezco a todos muy sinceramente.

A pesar de todas las diferencias técnicas sobre cuestiones individuales, que se manifiestan en los distintos compromisos, existe un acuerdo generalizado de todos los grupos sobre el mensaje lanzado hoy desde el Parlamento Europeo de que queremos desarrollar el mercado interior en beneficio de los consumidores y de las empresas. Después de todo, veinte años después de la creación del mercado interior por medio del Acta Única Europea, nos encontramos con que, a pesar de una multitud de directivas y de reglamentos, no hemos alcanzado una verdadera estandarización. Los Estados miembros han aprovechado el margen de maniobra, en ocasiones de manera justa, pero otras de manera injusta.

La Directiva que tenemos ante nosotros hoy establece un camino intermedio que reglamenta las cuestiones relativas al mercado interior, al tiempo que deja a los propios Estados miembros las decisiones legislativas sobre todos los demás asuntos. Podemos llegar muy lejos con este enfoque combinado y obtendremos el apoyo de todas las facciones de la Cámara. Esto ha implicado apoyar la propuesta de la Comisión, y también mejorarla considerablemente en algunos puntos. Nos hemos asegurado que en esta Directiva se concede la importancia debida a la protección del consumidor estableciendo un derecho de desistimiento uniforme de catorce días para todos los contratos en línea en el conjunto de la Unión Europea; dando a los consumidores que se enfrentan a las ventas a domicilio la opción de recibir bien una copia impresa bien una copia electrónica del documento del contrato; ofreciendo una «tecla de solución» para introducir una mayor transparencia en las actividades comerciales en Internet y al mismo tiempo para intensificar de verdad la lucha contra los fraudes en la red; y finalmente estableciendo unas obligaciones uniformes de proporcionar información, en especial relativa a los precios, en otras palabras, una información completa sobre los precios para todas las transacciones por Internet y a domicilio.

Sin embargo, también hemos hecho que la Directiva sea viable para las pequeñas y medianas empresas y para los pequeños contratistas, introduciendo una mayor flexibilidad y exclusiones aplicables a servicios, en especial en muchas áreas; permitiendo a los consumidores ejercer su derecho de desistimiento en los contratos por teléfono; eliminando algunas oportunidades de que ciertas empresas introduzcan cláusulas contractuales abusivas, y a la vez estableciendo unas condiciones claras para que los consumidores devuelvan los bienes que forman parte de un pedido cuando una compra es cancelada; y, finalmente, estableciendo un formulario de desistimiento uniforme que facilitará a los consumidores europeos acceder y ejercer su derecho de desistimiento.

En última instancia, también gracias al proceso de consultas entre los Estados miembros, conseguiremos registrar más avances legales en esta área tan importante de la protección del consumidor, que se antoja mucho menos complicada a escala del Consejo de lo que ha sido en el pasado. La Comisión tendrá un derecho inequívoco a ser escuchada en el Consejo, porque no cabe duda de que un mercado común requiera unas normas comunes. Vimos esto con más claridad que nunca durante la crisis del euro. No basta con propugnar unos principios comunes solamente para permitir la libertad total de los Estados miembros al final; es preciso adherirse a los principios comunes por medio de unas normas comunes. Por eso esta Directiva va dirigida a proteger a los consumidores. Después de todo, los consumidores serán conscientes de sus derechos si son los mismos en toda Europa y serán capaces de hacer valer esos derechos de manera más eficaz frente a las empresas que rompen las normas. La Directiva también protege a las pequeñas y medianas empresa, por encima de todo debido a que un conjunto de reglamentos genera seguridad jurídica, lo que permite que florezca esa diversidad cultural y comercial de la que tan a menudo oímos hablar. Gracias por su cooperación. Espero con interés el debate que se avecina.

 
  
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  Enikő Győri, Presidenta en ejercicio del Consejo. (HU) Señor Presidente, señora Comisaria, señor Schwab, Señorías, para mí supone un enorme placer que finalmente podamos incluir el debate de esta propuesta en el orden del día.

Como saben, el Consejo alcanzó un acuerdo sobre este asunto en diciembre del año pasado, y el 24 de enero de 2011, ya durante la Presidencia húngara, el Consejo adoptó oficialmente su posición preliminar, es decir, el enfoque general.

Con el fin de alcanzar un acuerdo, hemos tenido que negociar durante más de dos años en el Consejo acerca de cuál sería el equilibrio ideal entre las legislaciones de la UE y de los Estados miembros que reconocen los derechos de los consumidores, y sobre qué aspectos de los derechos del consumidor pueden ser armonizados en consecuencia. Nada ilustra las dificultades que han rodeado a esta propuesta como el hecho de que el grupo de trabajo del Consejo ha necesitado más de sesenta reuniones para crear un texto que pudiera ser apoyado por la mayoría cualificada de los Estados miembros. Por otra parte, ha resultado ser imposible alcanzar un acuerdo sobre los capítulos cuatro y cinco de la propuesta de la Comisión, que se refiere a la venta de bienes y a las cláusulas contractuales abusivas, respectivamente. Debido a las dificultades imperantes, el Consejo decidió finalmente omitir esos dos capítulos del texto y centrarse en su lugar en los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales y en los negociados a distancia. Este enfoque fue apoyado asimismo por la Comisión, ya que el texto del Consejo genera un valor añadido con respecto a dichos contratos a escala de la UE.

La Presidencia considera que el Parlamento Europeo puede dar un impulso mayor a este debate. Por eso será tan importante la votación de mañana sobre los proyectos de enmienda propuestos. Si en la sesión plenaria de mañana el Parlamento Europeo decide enviar el expediente de vuelta a la Comisión de Mercado Interior y de Protección del Consumidor, la Presidencia húngara se esforzará por garantizar con pleno compromiso que se alcanza un acuerdo en primera lectura. Estamos preparados para hacer todo lo necesario con tal fin. Naturalmente, una gran parte dependerá del tipo de enmiendas que proponga el Parlamento.

Como ya he mencionado, existe una diferencia de opiniones significativa entre los Estados miembros en relación con los contenidos de los capítulos cuatro y cinco, es decir, la cuestión de si ciertos aspectos de las condiciones de venta y de las garantías, así como las cláusulas abusivas, deben ser armonizados plenamente. La Presidencia considera que la razón por la que sería necesario que nos centrásemos en otras disposiciones, esto es, en los capítulos uno y tres, es que ahí es donde podemos generar un verdadero valor añadido. En lo tocante a esos puntos, el enfoque general del Consejo no difiere significativamente de los proyectos de enmienda del Parlamento, realizados por la Comisión de Asuntos Jurídicos y de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor (IMCO) el 20 de enero y el 1 de febrero, respectivamente.

Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, estamos preparados para cooperar plenamente con el Parlamento y con la Comisión con el objetivo de tener éxito. También quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias al ponente y Presidente de la Comisión IMCO, el señor Harbour, y a todos los miembros de dicha comisión, por la cooperación total que han ofrecido a la Presidencia húngara hasta la fecha. Ignoro cuál será el resultado final, y si los resultados den nuestras negociaciones nos resultarán plenamente satisfactorios, pero estoy convencida de que no debemos desaprovechar la oportunidad de reconocer a los ciudadanos comunitarios unos derechos de consumidores con un alcance bastante más amplio que el anterior.

 
  
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  Viviane Reding, Vicepresidenta de la Comisión. Señor Presidente, el año próximo celebraremos el vigésimo aniversario del mercado único. Debemos asegurarnos de que el mercado único proporciona ventajas a los consumidores y a las empresas. Más de dos años de negociaciones han demostrado que resulta muy complicado alcanzar un acuerdo político sobre el conjunto de la Directiva basándonos en lo propuesto por la Comisión. Muchos de ustedes no quieren ser testigos —y hacen bien— de una reducción del grado de protección nacional a los consumidores.

Nos encontramos bien adentrados en el tercer año de conversaciones sobre este acto legislativo. Creo que va siendo hora de que los colegisladores encuentren una solución. A este respecto estoy muy agradecido a sus comisiones, a los ponentes, al señor Schwab y a la señora Wallis, y a los ponentes alternativos por su duro trabajo en busca de un compromiso. El Consejo llegó a un acuerdo para un enfoque general a comienzos de año. Ha decidido reducir considerablemente el alcance de la propuesta y centrarse específicamente en los contratos negociados a distancia y fuera de los establecimientos comerciales.

La Comisión opina que el enfoque general del Consejo es un buen punto de partida en nuestra búsqueda de un compromiso útil. En términos generales, es coherente con el objetivo de mejorar el funcionamiento del mercado interior al tiempo que genera valor añadido para los consumidores. Por sus enmiendas deduzco que desean ustedes mejoras adicionales. Puedo ver muchas propuestas razonables para futuros incrementos de la protección del consumidor y, como ya he dicho con anterioridad, la Directiva sobre derechos de los consumidores debe ser una Directiva de derechos. Debe ser digna de tal nombre.

Les pondré algunos ejemplos: podría excluir fácilmente su enmienda 122, que reza que los consumidores no soportarán los costes directos de devolución de los bienes tras un desistimiento si el precio de los bienes que deban devolverse es superior a 40 euros. Tampoco me opongo a la ampliación del período de desistimiento de hasta un año si el consumidor no fue informado de su derecho de desistimiento (enmienda 116). También puedo dar mi apoyo a una solución armonizada para luchar contra las denominadas trampas en los costes de Internet (apartado 1 bis, letras a) y b) de la enmienda 107).

No les sorprenderé si les digo que no puedo aceptar todas sus enmiendas que están sobre la mesa. Por ejemplo, la enmienda 141. Pese a que mi objetivo también es servir al mercado interior, me parece que obligar a los comerciantes a distancia a suministrar bienes o prestar servicios en cualquier otro Estado miembro es ir demasiado lejos.

Después de todo este tiempo, y pese a las diferencias que permanecen, veo la luz al final del túnel. Confío en que tengamos a nuestro alcance un compromiso aceptable y equilibrado. Haré lo que pueda para ayudarles a lograr dicho compromiso.

 
  
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  Diana Wallis, ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Jurídicos. Señor Presidente, hemos recorrido un largo camino juntos y seguimos en marcha, esperando poder alcanzar nuestro destino muy pronto. Me gustaría dar las gracias al señor Schwab por su trabajo en nombre de la Comisión de Asuntos Jurídicos. Durante estos años, hemos visto claramente las dificultades planteadas por conceptos jurídicos diferentes, que crean una barrera para las posibilidades reales del consumidor y de las PYME dentro del mercado interior.

Hemos registrado avances en el acuerdo que ahora se encuentra en el Parlamento. Por desgracia, opino que la Comisión de Asuntos Jurídicos habría querido hacer más, por ejemplo en el capítulo 5 sobre cláusulas abusivas, y especialmente en el área de la transparencia. Nuestra comisión verdaderamente desea avanzar en esa área. Sé que el Consejo considera que es ir demasiado lejos. No obstante, para nosotros es un paso que puede resultar muy importante en términos del mercado interior, y, de hecho, en términos de los derechos del consumidor, tal y como lo ha planteado la señora Comisaria.

Hemos recorrido un largo camino. Hemos revisado el acervo en materia de consumo. No hemos estudiado todas las directivas que el predecesor de la señora Comisaria quería hacernos revisar. Puede que demos pequeños pasos hacia adelante. Espero que sigamos con las conversaciones y con los debates. Tal vez elaboremos algo que merezca la pena.

 
  
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  Sirpa Pietikäinen, ponente de opinión de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios. Señor Presidente, en primer lugar quiero dar las gracias a mis colegas por su excelente colaboración, en especial al señor Schwab de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor por sus esfuerzos ilimitados y muy cooperativos para sacar adelante este informe. La propuesta de la Comisión ha dejado bastante margen de mejora.

Deseo plantear tres cuestiones desde la perspectiva de la Comisión ECON. Es positivo que los bienes digitales estén incluidos en la propuesta. Es positivo que exista una señal clara para el desarrollo de métodos alternativos de resolución de conflictos en el futuro. Los productos financieros menores y/o innovadores deben ser tratados bien en directivas específicas del sector financiero o en una directiva futura sobre la protección del consumidor.

Por último, pero no por ello menos importante, espero que las próximas medidas adoptadas por la Comisión garanticen un alto grado de protección del consumidor que en última instancia pueda llevar a una armonización plena de la regulación de la protección del consumidor en la Unión Europea.

 
  
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  Raffaele Baldassarre, en nombre del Grupo PPE. (IT) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, felicito al señor Schwab por el trabajo que ha llevado a cabo hasta la fecha y por la estupenda cooperación entre la Comisión de Asuntos Jurídicos y la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor.

Ofrecer varios grados de armonización de las normas nos permitirá obtener resultados importantes, que generarán un valor añadido real para los ciudadanos europeos. Las más significativas de esas normas son el derecho de desistimiento de catorce días y las nuevas normas sobre los requisitos de información, no solamente sobre el precio sino también sobre la identidad y la dirección del vendedor. Estas mejoras harán crecer la confianza del consumidor, especialmente en las compras transfronterizas proporcionando una seguridad jurídica esencial para el desarrollo del comercio electrónico.

Esta Directiva también coloca los cimientos de otras medidas complementarias, desde la reforma del Derecho contractual europeo hasta el proceso de revisión de los mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Esta acción armonizadora fundamental constituye una condición esencial para el desarrollo de un mercado interior centrado en los derechos de sus consumidores y que esté al servicio de los ciudadanos de la Unión Europea.

Hace aproximadamente un año, el profesor Monti dijo en su informe al Presidente Barroso: «Los consumidores y su bienestar deberían constituir el núcleo de la próxima fase del mercado único». Antes, los legisladores deben alcanzar un acuerdo acerca del proyecto de Directiva sobre derechos de los consumidores, para garantizar un alto grado de protección en un mercado minorista integrado. Esta disposición se ajusta plenamente a las peticiones, y estoy convencido de que el señor Schwab mantendrá la determinación necesaria en las complicadas negociaciones que tendrán lugar antes de la adopción final del texto.

 
  
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  Evelyne Gebhardt, en nombre del Grupo S&D.(DE) Señor Presidente, Señorías, hemos vivido unas negociaciones muy duras, en efecto, señor Schwab, ya que al comienzo de las conversaciones las opiniones estaban muy divididas. Asimismo, no resultó sencillo tomar una decisión sobre un procedimiento razonable.

No obstante, las negociaciones han sido fructíferas y lograron mejoras significativas, incluso después de la votación en el ámbito de la comisión, Lo que finalmente ha hecho posible que mi Grupo vote mañana a favor de este paquete de compromisos. Tras todas las conversaciones que hemos mantenido, serán ustedes conscientes de lo mucho que esto significa.

En efecto, hemos introducido varias mejoras. En este sentido, el principio fundamental seguido ahora en la Directiva es, nuevamente, la armonización mínima; con la excepción de las áreas que van a ser armonizadas por completo, algo que nos preocupaba. Hemos excluido del alcance de esta Directiva los servicios sociales, los servicios de atención sanitaria y los juegos de azar, porque se trata de áreas que requieren una regulación especial. No se les puede aplicar los mismos servicios que a los servicios comerciales, los productos básicos o la venta al por menor, por lo que esta era una consideración importante. Hemos reforzado significativamente las obligaciones de proporcionar información a nuestros ciudadanos, los consumidores. Por este motivo, quiero dejar claro a la Presidenta en ejercicio del Consejo que la idea de prescindir del capítulo 2, en otras palabras retirar exactamente las áreas en las que se va a aplicar esta obligación de facilitar información, es algo que el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo no tolerará.

Hemos incluido los productos electrónicos en el alcance de la Directiva, algo no previsto en la propuesta original de la Comisión. Sin embargo, la venta a distancia a través de Internet es una de las áreas clave que ha sido incluida. Ya en la recta final, también logramos mejorar las disposiciones para la venta a domicilio. Se trata de disposiciones positivas que nos han decidido a dar nuestro apoyo.

No negaré que siguen existiendo algunos problemas, en especial con las disposiciones relativas a las cláusulas abusivas en el capítulo 5. Estamos muy descontentos con estas disposiciones y habrá que trabajar más en ellas o bien, en caso de resultar necesario, omitir esta sección por completo. De cualquier manera, algo que genera aún más dificultad es el hecho de que los servicios financieros hayan sido excluidos totalmente de las obligaciones de suministrar información. Creo que aquí se plantea un problema grave. Vamos a tener que debatirlo más en profundidad, señora Comisaria, porque los servicios financieros estaban incluidos en sus propuestas y deben seguir estándolo.

En definitiva: votaremos a favor del paquete de compromisos y también votaremos a favor de enviar la Directiva de vuelta a la comisión, pero esto no significa que estemos de acuerdo en adoptar la Directiva en primera lectura.

 
  
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  Robert Rochefort, en nombre del Grupo ALDE.(FR) Señor Presidente, Señorías, este texto es importante. No supone una revolución: no podemos decir que anteriormente todo fuese malo y que ahora todo vaya a ser perfecto. Sin embargo, ofrece una serie de mejoras importantes en esta fase provisional de nuestro trabajo.

En mi opinión, las mejoras principales se refieren a una regulación mejor de la venta a distancia, especialmente en Internet (capítulo 3), ya que los derechos del consumidor en esta área deben ser acrecentados. El comercio electrónico es muy útil: amplía las opciones del consumidor, le permite encontrar los precios más bajos y también hace posible que las pequeñas y medianas empresas y los artesanos encuentren nuevos puntos de venta.

Para avanzar en este ámbito, debíamos hacerlo de una manera auténticamente europea, es decir, llevando a cabo, en unos pocos puntos específicos, una armonización plena de los derechos y obligaciones de todos. En términos muy concretos, un cliente italiano que compra algo en un sitio web belga sabe que a partir de ahora disfruta de los mismos derechos y de la misma protección. Esto es lo que esta Directiva hace posible.

Y significa que el período de reflexión se ampliará a catorce días en toda la Unión. Esto significa que el consumidor conocerá de inmediato la cantidad total que debe pagar, sin temer una sorpresa desagradable más adelante. Significa que con un clic de su ratón podrá revisar el pedido de manera correcta.

Obviamente, todo esto va a alterar algunos hábitos. En muchos Estados miembros, el Derecho nacional contiene sutilezas que todos consideran fundamentales, pero que no están presentes en los países vecinos. Vivir juntos en Europa consiste en aprender a cambiar de hábitos en beneficio de la Comunidad y del interés general.

Seamos claros: este texto aún necesita ser mejorado y tendremos que hacerlo en las próximas semanas, con el Consejo y la Comisión. Apoyo la disposición abierta que se ha mostrado al respecto. Ya hemos realizado un trabajo considerable gracias a nuestro ponente, el señor Schwab, a quien deseo dar las gracias de corazón. Sin embargo, la verdadera culminación de este trabajo es sobre todo el hecho de que las enmiendas sean adoptadas mañana por todos los grupos políticos. La confianza de los consumidores en el mercado interior de la Unión es muy frágil. Necesitábamos este apoyo político unánime para preservar esta confianza y para albergar esperanzas de reforzarla.

 
  
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  Adam Bielan, en nombre del Grupo ECR.(PL) Señor Presidente, en primer lugar quiero expresar mi agradecimiento al señor Schwab, el ponente del informe sometido a debate, por mostrar un compromiso tan destacado con el trabajo sobre el borrador de esta Directiva.

Dos años y medio de trabajo intenso en este documento nos han llevado a la obtención de un compromiso, que en su forma final —o eso espero— garantizará una mayor seguridad jurídica a los consumidores de los veintisiete Estados miembros en el área de la venta a distancia, y en especial cuando se trate de transacciones en Internet. También espero que gracias a esta Directiva los consumidores muestren más confianza en el comercio transfronterizo y en las adquisiciones en línea, como resultado de las mejoras en y de la armonización de algunos derechos nuevos y de la mayor claridad proporcionada a los ya existentes. Además, por medio de la estandarización de los requisitos de información para los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales y de los negociados a distancia, por ejemplo, la Directiva también pretende estimular a un número mayor de comerciantes para que entren en los nuevos mercados de la Unión Europea, lo que a su vez debe mejorar el funcionamiento del mercado interior. Espero que este sea un estímulo favorable, en especial para hacer más popular la venta en línea. Y espero que beneficie a los consumidores al incrementar la competencia por éstos en el mercado interior.

Me gustaría destacar algunos de los asuntos más destacados. En primer lugar, nos hemos esforzado por redactar un texto que fuese equilibrado y que buscase el beneficio de los consumidores de toda la Unión; pero también un texto que no tuviera unos efectos adversos sobre los comerciantes, y en especial sobre la actividad de las pequeñas y medianas empresas de la UE.

En segundo lugar, me complace que hayamos podido negociar un texto pragmático, con la adopción de un enfoque combinado de armonización mínima y máxima, lo que significa, por tanto, que aquellos Estados miembros que ya cuentan con un alto grado de protección de los consumidores en algunos ámbitos no han sufrido. También hemos conseguido introducir unas disposiciones uniformes y claras para casos concretos, lo que por ejemplo significa que las transacciones a través de Internet resultarán más sencillas.

También me complace que hayamos logrado negociar, en la Comisión de Asuntos Jurídicos, el capítulo 5 sobre cláusulas abusivas de una manera constructiva. Este capítulo reglamenta los contratos que habitualmente no son negociados individualmente por los consumidores y que a menudo son fuente de distintos abusos por parte de comerciantes deshonestos.

Sin embargo, lamento que a pesar del hecho de que hayamos logrado un acuerdo, el texto de la Directiva contenga todavía algunos defectos. No obstante, estoy seguro de que con compromiso seremos capaces de corregirlos en la siguiente fase de las negociaciones y obtener unos beneficios específicos para los consumidores y también para los comerciantes europeos, que no deben ser olvidados.

 
  
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  Emilie Turunen, en nombre del Grupo Verts/ALE.(DA) Señor Presidente, Señorías, señor Schwab, el mercado interior de la UE es una piedra angular de nuestra cooperación europea y, tal y como la Comisión escribió con acierto en su borrador de Acta del Mercado Único el año pasado, los ciudadanos —nosotros, los europeos— deben estar siempre en el centro del trabajo para desarrollar el mercado único. Es importante recordar esto cuando votemos la Directiva sobre derechos de los consumidores mañana en el Parlamento; una Directiva en la que hemos trabajado durante muchos años. Como todos sabemos, el texto que vamos a votar mañana ha sido revisado exhaustivamente en relación con el borrador que recibimos de la Comisión en el otoño de 2008, ya que aquí en el Parlamento nos hemos centrado en aquellas áreas en las que las normas comunes de la UE supongan una ventaja real tanto para los consumidores como para las empresas. A su vez, queremos permitir a los Estados miembros que elaboren una legislación adicional cuando eso tenga sentido.

En términos específicos, esto significa que los consumidores europeos advertirán los cambios principalmente cuando compren a través de Internet en comercios extranjeros en línea. La nueva Directiva implicará la existencia de unas normas uniformes para el comercio a través de Internet en Europa, y eso aporta una serie de ventajas para los consumidores. Permitan que mencione tres ejemplos. Primero, todos los consumidores de Europa dispondrán de un período de desistimiento de catorce días cuando compren algo en un establecimiento en línea en un Estado miembro de la UE. En segundo lugar, el precio total de un producto debe ser especificado antes de que el consumidor acceda a comprarlo. Tercero, debe ser posible ponerse en contacto con el vendedor de una manera fácil si surgen problemas. Un cuarto aspecto que nos parecía muy importante en el Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea es que se trate de una Directiva con visión de futuro. Un producto no solamente es algo que podemos palpar físicamente; hoy en día también tenemos los bienes intelectuales. Puede tratarse de un programa de software o de una pieza musical que descargamos. Por tanto, me complace mucho que los productos digitales hayan sido incluidos en el texto.

La propuesta que será sometida a votación mañana, y que el Grupo de los Verdes está en condiciones de apoyar, no es un acto legislativo perfecto. Queríamos una directiva más amplia, más ambiciosa, y queríamos ver avances en todas las áreas. Sin embargo, la política también es el arte de lo posible, y esto es lo posible en estos momentos. En general, considero que el Parlamento ha obtenido un resultado razonable que beneficiará a los consumidores europeos.

 
  
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  Kyriacos Triantaphyllides, en nombre del Grupo GUE/NGL.(EL) Señor Presidente, como grupo político desde el principio hemos hecho nuestro el principio de evitar cualquier rebaja de los derechos del consumidor en la Unión Europea. Aunque es muy ambiciosa, la propuesta inicial de la Comisión no ha sido capaz de responder a las necesidades de todos los consumidores en la Unión Europea. Por eso trazamos una línea roja en la propuesta para una directiva plenamente armonizada, cuando quedó claro que se traduciría en un grado de protección menor para los consumidores comunitarios.

En la propuesta de Directiva del Parlamento hay dos elementos especialmente importantes. Tenemos ante nosotros una propuesta completamente nueva del Parlamento, muy diferente del la presentada por la Comisión y con una perspectiva diferente por parte del Consejo. El núcleo de esta propuesta es un enfoque combinado en términos de armonización, que da libertad a los Estados miembros para, si así lo desean, imponer un grado mayor de protección del consumidor.

El segundo punto tiene que ver con las exenciones del alcance de la Directiva. Desde el principio hemos insistido en que los servicios sociales, los servicios sanitarios y el juego debían quedar exentos del ámbito de esta Directiva, ya que tienen muy poco que ver con la relación existente entre el comerciante y el consumidor, y que adoptan un planteamiento diferente. Nos satisface que esto haya sido tenido en cuenta.

El apoyo de la propuesta del Parlamento no indica bajo ninguna circunstancia un apoyo incondicional a la propuesta de la Comisión. Por el contrario, aspiramos a una posición sólida y cohesionada y pedimos a la Comisión y al Consejo que tengan muy en cuenta el núcleo de la propuesta del Parlamento, especialmente en lo tocante al grado de armonización y a otras disposiciones para los contratos de venta.

 
  
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  Oreste Rossi, en nombre del Grupo EFD. (IT) Señor Presidente, Señorías, los derechos del consumidor constituyen solamente uno de los muchos ejemplos de cómo las instituciones europeas experimentan dificultades serias para ejecutar actos de gran importancia jurídica y política en este momento histórico.

No queremos desperdiciar todo el trabajo realizado y las cosas positivas logradas, por ejemplo, la contribución de nuestra enmienda sobre el derecho a recurrir, dirigida a introducir una mejora diferenciada en la actividad de los pequeños comerciantes sin dañar los derechos de los consumidores. Tanto si el resultado de las negociaciones con el Consejo es eliminar las cosas buenas que el ponente y los Grupos han introducido en una propuesta que desde el principio era mala, como si ese resultado es un incremento del grado general de armonización de la Directiva, nuestra única opción será votar en contra.

En cualquier caso, la responsabilidad de esta situación no corresponde al Parlamente sino a la Comisión Europea. En relación con ciertas cuestiones, nosotros los euroescépticos de la Lega Nord estamos preparados a decir sí a un alto grado de armonización, pero solamente si se ajusta al sentido común, al interés público, a los intereses de las pequeñas y medianas empresas y, por qué no, a las prerrogativas de los Estados miembros.

Desde el principio fue necesario un enfoque que tuviese en cuenta todo esto, para una cuestión tan compleja como la protección del consumidor. Aplaudimos la retirada de muchas enmiendas que cuestionaban asuntos que ya han sido resueltos. Resulta esencial que el Consejo acepte en su conjunto el texto que sale de esta Cámara si cumple las enmiendas acordadas.

 
  
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  Franz Obermayr (NI).(DE) Señor Presidente, en ocasiones se hace más complicado para los consumidores entender las consecuencias de sus acciones; por ejemplo, cuando descargan contenidos digitales. Todo el mundo solía descargar contenidos de la Red de manera gratuita. Sin embargo, en algunos casos los precios están ocultos para los consumidores y, por tanto, se dan de alta en una suscripción sin ser conscientes de ello, a pesar del hecho de que solamente quieren un servicio puntual. Lo que se necesita aquí es un derecho jurídico de desistimiento.

Otro ámbito que está abierto a las críticas es la combinación de ventas a distancia y a domicilio, porque resulta mucho más fácil encontrar desprevenidos a los ciudadanos en su propia puerta. Por otra parte, no debemos imponer cargas innecesarias sobre las pequeñas y medianas empresas con respecto a los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales. Por ejemplo, cuando los consumidores invitan a un comerciante o a un peluquero a su domicilio por iniciativa propia, no necesitan un aumento de la protección porque no hay manera de que se encuentren desprevenidos. Por tanto, necesitamos una protección práctica y de gran alcance para los consumidores, pero también es importante que tengamos en consideración los intereses de las pequeñas y medianas empresas.

 
  
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  Anna Maria Corazza Bildt (PPE). - Señor Presidente, el compromiso que tenemos ante nosotros es una iniciativa muy prometedora. Aplaudo el consenso que hemos alcanzado sobre el derecho de desistimiento y sobre el requisito de información en el caso de los contratos negociados a distancia y de los negociados fuera de los establecimientos comerciales. Sin embargo debemos tener la valentía de ir más allá, en especial en lo tocante a las soluciones para la falta de conformidad, para las garantías y para las cláusulas abusivas.

He escuchado atentamente los argumentos durante años, pero mi visión ha sido y sigue siendo la de la armonización plena. Estoy convencida de que las normas comunes son una opción beneficiosa tanto para los consumidores como para las empresas. La transparencia, la seguridad jurídica y la competencia incrementan la libre elección del consumidor y disminuyen la burocracia para las empresas. El reto es conseguir el equilibrio adecuado.

Debido a la elevada protección del consumidor y a los costes bajos para la empresa, la Directiva sobre derechos de los consumidores no debería convertirse en un tira y afloja entre el mercado y los ciudadanos. Tampoco debemos vivir con la falsa creencia de que las normas nacionales protegen a los consumidores, mientras que las normas comunes europeas benefician a las empresas. Esa imagen es incorrecta. No se puede evitar el hecho de que los costes extra para las PYME se conviertan en costes adicionales para los consumidores.

A lo largo del proceso, el Grupo PPE ha sido flexible y constructivo. La Izquierda se ha mostrado rígida y obstruccionista, ha reducido el debate a un ejercicio quisquilloso de Derecho comparado, negociando entre normas nacionales. Por mi parte creo que debe prevalecer el interés común de los ciudadanos europeos. Armonización mínima y exenciones nacionales, tal y como defienden los socialdemócratas, sencillamente dificultar a los ciudadanos que se beneficien plenamente de un mercado común. En un tiempo de crisis, en el que a la que se hace frente con un creciente proteccionismo, ser populista resulta tan fácil como irresponsable. Apoyo totalmente al señor Schwab en su maravilloso trabajo y le deseo lo mejor en las próximas negociaciones.

Terminaré diciendo que la Directiva sobre derechos de los consumidores es un hito en el relanzamiento de un mercado único para inyectar confianza, para incentivar el crecimiento y el empleo que los ciudadanos europeos esperan ansiosos.

 
  
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  Antonio Masip Hidalgo (S&D).(ES) Señor Presidente, quedan puntos esenciales por mejorar, por lo que hemos de enviar de vuelta el informe a comisión.

No termina aquí pues el iter parlamentario de este informe.

La propuesta inicial fue mala. Así nos lo decían las asociaciones de consumidores a nivel nacional y a nivel europeo. En especial, mi estima a la labor de la Unión de Consumidores de Asturias y a su Presidente, el infatigable Dacio Alonso.

Hemos conseguido que se rechace el principio general de una armonización máxima del antiguo artículo 4. Hay que decir bien alto que una armonización máxima, al establecer la misma protección en todos los Estados miembros, supondría una rebaja de la protección de muchos consumidores, pues existe en diversos países una mayor tradición en la protección de los derechos de los consumidores.

Me gustaría destacar, en todo caso, que es esencial asegurar que la lista de cláusulas contractuales abusivas no sea exhaustiva, de manera que cada Estado miembro pueda aumentar el número de cláusulas que considere inaceptables e inválidas en los contratos con los consumidores, que se invierta la carga de la prueba en las cláusulas individuales, de modo que sean los comerciantes quienes tienen que demostrar que se han negociado individualmente las cláusulas que se alejen de lo generalmente establecido, que las cláusulas contractuales han de estar expresadas de una forma clara y comprensible.

Seguimos estando en contra de que se establezca la armonización máxima en lo relativo a las cláusulas abusivas.

El Eurobarómetro nos indica que el 79 % de los comerciantes cree que la armonización plena en este campo tendrá poco o ningún efecto en sus actividades en el extranjero.

 
  
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  Malcolm Harbour (ECR). - Señor Presidente, creo que advertirá usted que dispongo de dos minutos y medio, porque no todos mis colegas están presentes. Como Presidente de la comisión, en primer lugar quiero rendir homenaje a todos los diputados al Parlamento Europeo que han trabajado en esta Directiva. Me complace que estén todos aquí esta tarde, con el señor Schwab al frente, quien cuenta con un sólido equipo de ponentes alternativos que ha exhibido un interés y unos conocimientos técnicos muy importantes en un área tan complicada como esta.

Creo que es bueno, como dice la señora Reding, que ahora los colegisladores tengan que avanzar y que tomar algunas decisiones. El tiempo que hemos invertido en llegar hasta aquí resulta indicativo de las dificultades políticas, tanto para la Comisión como para el Parlamento. Creo que el Parlamento, al igual que con muchos expedientes anteriores, ha demostrado que tiene capacidad para negociar un compromiso. Opino que el Parlamento debe someter mañana las enmiendas a votación, enviar una señal política inequívoca sobre lo que queremos y a continuación enviar esto de vuelta a la comisión.

Quiero dar las gracias a la Presidencia y a la señora Győri, que ha sido una defensora muy activa de la Presidencia, por estar abiertos a nuestra posición como resultado de ese cambio. Esto no significa en modo alguno que nos comprometamos a avanzar y a concluir estas negociaciones. Sin embargo, les debemos a los ciudadanos y a los consumidores la celebración, como mínimo, de una reunión abierta para comprobar si existe algún tipo de base para el acuerdo. Creo que todos mis colegas están de acuerdo con esto.

Si contemplo lo que tengo ante mí, he de decir, en primer lugar, que admiro el entusiasmo de la señora Corazza Bildt, pero realmente no termino de ver esta Directiva sobre derechos de los consumidores como un hito. Francamente, creo que se trata más bien de una piedra en una pasarela piedras por la que circulamos, y que en estos momentos seguimos rodeados de aguas peligrosas. Creo que es un primer paso precavido con el fin de ocuparnos de la armonización en cuestiones que generan una enorme emoción y mucha agitación política. Como resulta comprensible, a los consumidores y a las organizaciones de consumidores de los diferentes países no les agrada perder sus derechos. Creo que ha sido uno de los mayores problemas a los que nos hemos enfrentado.

Opino que tenemos un compromiso que añade un auténtico valor añadido para los consumidores y para las empresas, especialmente en las áreas del comercio en Internet y transfronterizo. Debemos sustentar eso y también asegurar otras áreas, pero mi comentario final a la señora Comisaria es el siguiente: necesitamos desesperadamente un marco en el que hacer progresos hacia una mayor armonización. Contamos con gran cantidad de iniciativas fragmentadas, entre las que se cuenta su trabajo sobre los contratos con los consumidores y otras revisiones. Necesitamos desesperadamente ese enfoque estratégico a largo plazo que nos hará recorrer la pasarela de piedras en pos del hito.

 
  
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  Małgorzata Handzlik (PPE).(PL) Señor Presidente, señora Comisaria, quiero comenzar dando las gracias al señor Schwab por el trabajo que ha realizado con este borrador. Probablemente él mejor que nadie sabe que no ha sido una tarea sencilla. Durante nuestro trabajo en la Directiva a menudo hemos hecho hincapié en la importancia que tiene para los consumidores, pero también es importante para el comercio, y en especial para el comercio electrónico y para las adquisiciones transfronterizas.

Lo que los consumidores que compran en línea quieren por encima de todo es una garantía de que los bienes o servicios que solicitan les van a ser suministrados, y que se corresponderán con la garantía anunciada. Por tanto, debemos garantizar que los reglamentos que protegen a los consumidores son claros y transparentes. Sin embargo, durante este debate no debemos olvidarnos de los comerciantes, que esperan unos reglamentos que no impliquen una carga excesiva para ellos. ¿Hemos conseguido reconciliar los intereses de los consumidores y los intereses de los comerciantes durante nuestro trabajo en esta Directiva?

En mi opinión, las conversaciones que hemos mantenido durante casi dos años nos han acercado más a este objetivo, pero aún no lo hemos alcanzado. Considero que los consumidores europeos se beneficiarían mucho más de un grado máximo de armonización regulatoria. Eso facilitaría mucho las cosas para las empresas que operan en el campo del comercio electrónico. No obstante, me complace que, con respecto a varias cuestiones clave, hayamos conseguido encontrar soluciones que satisfacen perfectamente las necesidades de los consumidores al tiempo que tienen en cuenta las realidades de la actividad comercial. Como ejemplo mencionaré las disposiciones que estipulan un plazo de catorce días para que los consumidores desistan de un contrato, y también aplaudo la enmienda que da a los comerciantes la oportunidad de efectuar devoluciones dependiendo de que el consumidor presente el comprobante de envío. Esta es una característica esencial de la Directiva: indica que en ciertos casos existen también obligaciones que incumben a los consumidores, así como a los comerciantes.

Finalmente, quiero animar al Consejo y a la Comisión Europeo a que traten de lograr un acuerdo ambicioso.

 
  
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  Bernadette Vergnaud (S&D).(FR) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, en primer lugar quiero felicitar al ponente, el señor Schwab, así como a los ponentes alternativos, y en especial a la señora Gebhardt, por su trabajo.

La propuesta inicial de la Comisión era absurda, en efecto, ya que ponía en peligro el grado de protección de los consumidores queriendo armonizarla por completo. Esto únicamente es justificable cuando la armonización se lleva a cabo hacia arriba y no hacia abajo, como se proponía.

Por tanto, aplaudo la mayoría de los compromisos alcanzados, que dejan a los Estados miembros la posibilidad de aplicar unas normas más estrictas si así lo desean, al tiempo que garantizan un grado mínimo significativo para todos los consumidores de la Unión. Así, la duración máxima de un contrato queda limitada a doce meses, se mejora la información sobre los contratos a distancia o los contratos de televenta, en los que solamente se exige el pago cuando el período de reflexión, establecido en catorce días, ha concluido.

Por otra parte, resulta inaceptable mantener la armonización plena en relación con el capítulo 5, dedicado a las cláusulas abusivas. No solamente resulta insatisfactorio el grado de protección, sino que también equivale a ignorar la realidad de las prácticas fraudulentas, ya que estas requieren una cierta capacidad de respuesta que la legislación europea no puede ofrecer.

En tal caso, dejar a los Estados miembros sin margen de maniobra en esta área se antoja una decisión irresponsable. En consecuencia, espero que los colegisladores consigan dar con un texto equilibrado que garantice un núcleo genuino y común de protección elevada.

 
  
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  Edvard Kožušník (ECR). – (CS) Señor Presidente, quiero expresar mi agradecimiento y aplaudir el trabajo del señor Schwab, que ha manejado las 1 600 enmiendas con gran habilidad, logrando unos tipos de compromiso prácticos para el informe. Me agrada que haya logrado conservar los dos principios fundamentales de la propuesta original de la Comisión: el principio de «legislar mejor» por medio de la simplificación y la actualización de las normas para eliminar las barreras que encuentran a diario en el mercado interior los emprendedores que hacen negocios en los países de la UE; y el segundo principio: lograr la mayor armonización posible en el Derecho de consumo, eliminando las muchas exenciones aplicadas por los Estados individuales.

Pese al hecho de que finalmente no hemos conseguido llegar a un acuerdo sobre la armonización plena en todos los capítulos de la Directiva, este nuevo acuerdo será un paso hacia adelante significativo que implicará la eliminación de las barreras para el comercio transfronterizo y, en el análisis final, una mayor competencia en el mercado interior.

 
  
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  Kurt Lechner (PPE).(DE) Señor Presidente, me temo que voy a ser la persona que vierta el jarro de agua fría sobre todo esto. A pesar de las muchas mejoras introducidas en la propuesta de la Comisión durante la consulta con las comisiones, por las que hemos de dar las gracias principalmente al ponente, el señor Schwab; en mi opinión el paquete actual contiene un número excesivo de reglamentos y tendrá como resultado una legislación demasiado compleja. Las pequeñas y medianas empresas, en especial, lo tendrán muy difícil para hacer frente a esto. Además, en realidad no beneficiará a los consumidores, tendrá un efecto muy pequeño en términos de armonización y no nos permitirá registrar progresos con el mercado interno y con Europa como lugar de negocios.

Dado el escaso tiempo disponible, por desgracia únicamente puedo centrarme en un punto. La propuesta de la Comisión ha ampliado enormemente el alcance de las dos definiciones y en este caso ha ido demasiado lejos, algo que deja claro el hecho de que han sido presentadas 1 600 enmiendas. Ha sido difícil debatir esto de manera sensata en el Parlamento. Además, la Comisión no ha dado justificación alguna para ampliar esas definiciones. En ningún lugar de los anexos o de los documentos presentados al Parlamento hay ningún tipo de justificación para esto. Uno de los dos casos afecta a los contratos de ventas a distancia. Por suerte, esta ampliación ha sido devuelta al proceso de consulta y ha sido enmendada, una decisión que aplaudo. Sin embargo, el segundo caso se refiere a los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales, a los que me quiero referir.

En el futuro, cualquier contrato que sea firmado fuera de los establecimientos comerciales de una empresa estará sujeto a una serie de reglamentos y derechos de desistimiento, incluso si el consumidor, como el señor Obermayr acaba de mencionar, ha pedido a un electricista, a un decorador, a un pintor o a un carpintero que vaya a su casa. Soy consciente de que existe todo un conjunto de exenciones a esto que usted, señor Schwab, y la comisión han mejorado, tanto en términos de su contenido como de su redacción. Sin embargo, esto sigue permitiendo la existencia de una serie de escollos jurídicos, lo que podría resultar desastroso para las microempresas y para los pequeños comerciantes, y que incluso podría amenazar su existencia.

En mi opinión, esta parte de la propuesta es superflua. Podría ser eliminada sin causar problema alguno, junto con el capítulo 4 y el capítulo 5. De hacerlo, el resto de la propuesta y de las consultas no estarían nada mal.

 
  
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  Sylvana Rapti (S&D).(EL) Señor Presidente, deseo dar las gracias al ponente, el señor Schwab, y a la ponente alternativa socialista, la señora Gebhardt. Quiero darles las gracias y, al mismo tiempo, elogiarles, porque han demostrado mucha persistencia y mucha paciencia para llevarnos al punto que hemos alcanzado en el debate de hoy y que, en mi opinión, supone una excelente base de trabajo para la Comisaria Reding, cuyas palabras, a mi modo de ver, nos dan razones para ser optimistas.

Personalmente considero que la armonización mínima es una base de trabajo muy positiva y, al mismo tiempo, muy pragmática. Procedo de un Estado, Grecia, que ha alcanzado un grado de protección muy elevado para los derechos de los consumidores. Como entenderán, no quiero que este grado de protección de los consumidores sea comprometido.

Admito que me preocupé mucho cuando el señor Schwab —y era lo primero que escuchaba al respecto— habló de armonización máxima. Recordé algo que había leído en una revista: alguien intentó retratar la mujer más hermosa usando los ojos de una actriz, la nariz de una cantante y los labios de una actriz. El resultado fue monstruoso.

Hago esta analogía con el fin de demostrar que podemos empezar con unas intenciones muy buenas y no lograr el resultado deseado. Por eso considero que la armonización mínima es la base de trabajo adecuada.

 
  
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  Damien Abad (PPE).(FR) Señor Presidente, quiero rendir tributo al trabajo de nuestro ponente, el señor Schwab, que hoy nos permite alcanzar un amplio consenso de todos los grupos políticos sobre este texto, a pesar de sus malos inicios.

Sí, Europa debe ser sinónimo de progreso y de logros prácticos, y vemos esto en las propuestas que conciernen a los consumidores. A partir de ahora, los europeos tendrán un derecho de desistimiento cuando adquieran artículos en plataformas de subasta en línea como eBay.

Hemos logrado presentar un éxito que, por un lado, reforzará las condiciones marco para aumentar el comercio transfronterizo dentro de la Unión Europea y, por otra parte, evitará que tengamos que rebajar el grado de protección de los consumidores en los Estados miembros; por el contrario, esta última será aumentada.

Ante todo, suscribo la opinión de que con el fin de consolidar nuestra salida de la recesión debeos crear nuevas fuentes de crecimiento, y de que gracias a la simplificación y a la racionalización del Derecho europeo, nuestras empresas serán capaces de beneficiarse más plenamente del potencial del mercado interior. ¿Sabían que únicamente un 22 % de las compras en Europa son transfronterizas? Por tanto, la introducción un marco regulatorio mejor para las empresas también contribuye a la recuperación económica.

Durante la negociación de este texto, queríamos adoptar un enfoque ambicioso y pragmático. El principio era sencillo: no a la armonización si no iba acompañada de un grado equivalente de protección. Por ese motivo me alegra que hayamos podido mantener ciertos aspectos de las leyes nacionales que gustan a los consumidores de este o de aquel Estado miembro. En lo que se refiere a Francia, nuestros consumidores pueden seguir beneficiándose de la protección ofrecida por la garantía por «defectos latentes» o del amparo de nuestra muy protectiva legislación sobre ventas a domicilio

Además, hoy estamos demostrando que el Parlamento Europeo, en una unión de sus partidos de izquierdas y de derechas, es capaz de dar una respuesta a las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos, y eso es algo que aplaudo. La solución, claro está, es más Europa, pero no de cualquier clase. Necesitamos una Europa que proteja, una Europa que tranquilice y una Europa que ofrezca oportunidades a los europeos, a los ciudadanos, a los consumidores y a las empresas.

 
  
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  Olga Sehnalová (S&D). – (CS) Señor Presidente, en épocas pasadas el eslogan «el cliente es el rey» era cierto, las garantías de por vida no eran la excepción y la calidad era un asunto de honor. En la actualidad, evidentemente, el mundo ha cambiado. Hoy debemos pensar en los derechos y en la protección de los consumidores, y en la legislación que los garantizará. Parece que la satisfacción del cliente ya no es siempre la mejor política comercial, y que en el día a día hay demasiados ejemplos que sugieren más bien lo contrario.

Por eso resulta tan importante celebrar un debate sistemático sobre esta legislación, que no debe generar un deterioro de los derechos de los consumidores, sino que deberá responder a los nuevos retos. Hemos de ser conscientes de cuán diferentes son los puntos de partida de los distintos países de la UE con respecto a los derechos del consumidor. Nuestro objetivo debe ser incrementar la protección de los consumidores en aquellos ámbitos en los que sigue existiendo caos e inseguridad jurídicos, lo que atrae a todo tipo de estafadores y daña la confianza en el mercado interior. Por otra parte, debemos mantener un alto grado de protección del consumidor en aquellos ámbitos en los que ya existe de manera efectiva. Este es el enfoque básico adoptado por la Directiva sobre derechos de los consumidores, y por tanto apoyo totalmente la posición de mi Grupo. Por supuesto, también quiero dar las gracias a todos los ponentes por el importante trabajo que han llevado a cabo. Verdaderamente, la protección del consumidor no va en contra de los intereses de los empresarios honestos. Más bien todo lo contrario.

 
  
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  Regina Bastos (PPE).(PT) Señor Presidente, quiero comenzar felicitando al señor Schwab por su persistencia en las negociaciones, que nos ha llevado a este compromiso tan importante, y asimismo deseo rendir tributo a todos quienes han trabajado a su lado en este informe.

No deseamos solamente garantizar un alto grado de protección para los consumidores europeos, sino también que las empresas europeas, independientemente de su tamaño, sean capaces de ofrecer a los consumidores de los veintisiete Estados miembros bienes y servicios sin obstáculos jurídicos innecesarios.

Esta nueva Directiva pondrá fin a la fragmentación legislativa que ha perjudicado la participación en el mercado transfronterizo y dará un impulso significativo al mercado interior. Destacaré las nuevas disposiciones relativas al suministro de información al consumidor: esta información debe ser clara, inteligible y ofrecida a su debido tiempo.

Asimismo resulta importante que la carga de demostrar el cumplimiento de los requisitos de informativos recaiga en el comerciante. Será necesario establecer las normas referidas a los contratos a distancia, especialmente a aquellos formalizados por teléfono o a través de Internet; de modo que los consumidores puedan ser protegidos con unos mecanismos sencillos y eficaces. Estamos convencidos de que, cuando las negociaciones institucionales concluyan, la nueva Directiva contribuirá a que la Unión Europea sea más competitiva y dinámica, tal y como se puede esperar en una economía global.

 
  
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  Antolín Sánchez Presedo (S&D).(ES) Señor Presidente, conseguir una directiva sobre derechos de los consumidores, establecer un instrumento horizontal que simplifique, compendie y complemente las cuatro directivas ya existentes es positivo.

Un mercado interior caracterizado por un elevado nivel de protección del consumidor es clave para el crecimiento y el empleo sostenible.

Para lograrlo de acuerdo con el Tratado, no debe impedirse que los Estados miembros adopten medidas que aumenten la protección de los consumidores, por lo que la armonización plena debería utilizarse solo en aquellos aspectos necesarios para conseguir un marco consistente en las operaciones de carácter transfronterizo. Para añadir valor.

En la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios existe un amplio acuerdo en cuanto que los servicios financieros deben formar parte integral de esta disposición para que sea auténticamente horizontal y que ésta se articule con la legislación sectorial y comunitaria, también de ámbito nacional, de forma que no existan lagunas, y con criterios de especialidad.

Esta orientación no aparece satisfactoriamente reflejada en el actual texto, por lo que debería perfeccionarse antes de la votación legislativa final.

Y queda pendiente avanzar hacia una Carta Europea de los consumidores en el ámbito de los servicios financieros.

 
  
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  Alajos Mészáros (PPE).(HU) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, demos las gracias al señor Schwab por el valioso trabajo que ha llevado a cabo. Unas normas uniformes de protección del consumidor y unos conceptos que tengan el mismo significado en todas partes, dan confianza a los ciudadanos y al mismo tiempo garantizan una mayor seguridad jurídica. Todo esto importa mucho a aquellos ciudadanos y empresas que desean ejercer libremente sus derechos comerciales en el mercado interior. La propuesta del ponente de que la armonización mínima de la protección del consumidor esté complementada por la armonización plena de las normas técnicas es la única solución regulatoria aceptable en la situación presente. La combinación de armonización mínima y plena puede convertirse en una opción aceptable para todos.

Las barreras existentes en la actualidad para las transacciones transfronterizas dificultan las actividades de los comerciantes y de los clientes a través de las fronteras de los Estados miembros. Las estadísticas muestran que muchos todavía se muestran reacios a las compras europeas en Internet, y sería muy bueno que pudiéramos cambiar también esto. Además, quiero decir, y en este sentido me refiero principalmente en los Estados miembros de Europa Central y Oriental, que se registra una necesidad significativa de un marco regulatorio exhaustivo y constructivo. Un sistema construido sobre unas normas más transparentes y comunes mejora la sensibilidad del consumidor, que en esa región no ha madurado del todo, pero que ha sido conocida en Europa Occidental desde hace mucho tiempo. Una política de protección del consumidor desarrollada también es una manera de apoyar a las PYME. Por tanto, debemos ser prudentes para no complicar su situación mediante una legislación que sea excesivamente estricta.

Una definición más precisa de las obligaciones de información para los comerciantes es un aspecto clave que contribuirá a incrementar el número de transacciones mercantiles que cumplen la ley y que son justas desde una perspectiva comercial. No es una coincidencia que también la Presidencia húngara considere esta propuesta de Directiva una de las prioridades para su semestre. Resulta simbólico, y es una señal, que el Parlamento coloque este informe en su orden del día apenas un par de días después celebrarse el Día Mundial de los Derechos del Consumidor. Adoptando la decisión correcta podemos facilitar la vida a casi quinientos millones de consumidores y a veintidós millones de empresas en nuestro mercado interior de la Unión Europea.

 
  
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  Seán Kelly (PPE).(GA) Señor Presidente, en primer lugar quiero felicitar al señor Schwab y a sus colegas por el excelente trabajo que han realizado durante más de dos años. Sin lugar a dudas, ha sido un gran logro por su parte. También deseo elogiar a la señora Győri, de la Presidencia húngara: es muy entusiasta, está aquí a todas horas y también está siempre en Estrasburgo. Creo que hasta ahora no había visto a nadie con semejante entusiasmo.

Esto tiene que ver con el mercado interior, con la armonización, con añadir valor: todo ello muy importante. No es el producto final, pero es un trabajo en curso: especialmente dignas de mención son cosas como el derecho de desistimiento, las cláusulas abusivas y particularmente las cláusulas de flexibilidad, que otorgan esa cualidad a los gobiernos nacionales. Si otras directivas, como la del Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización (FEAG) tuvieran un contenido similar, funcionarían mejor. Finalmente, tan solo quiero decir que esto complementa a otros trabajos como la Directiva sobre los servicios y la Directiva sobre protección de datos. Por tanto, es un avance positivo.

(GA) Felicito al señor Schwab por haber concluido su trabajo.

 
  
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  María Irigoyen Pérez (S&D).(ES) Señor Presidente, señora Comisaria, permítanme, en primer lugar, felicitar al ponente, señor Schwab, y a la señora Gebhardt por el excelente trabajo realizado.

Y una reflexión general. No es que se incremente el proteccionismo sino que, de lo que se trata, es de no recortar derechos ya existentes en algunos de los Estados miembros.

Porque, si queremos y perseguimos instaurar un auténtico mercado interior para las relaciones entre empresas y consumidores, debemos establecer paralelamente un equilibrio entre el elevado nivel de protección de los derechos de los consumidores y la defensa de la competitividad de las empresas.

Este equilibrio pasa por acordar una armonización mínima y por la posibilidad de permitir a los Estados miembros que mantengan o adopten reglamentaciones adicionales que mejoren la protección de los consumidores.

No podemos consentir que la adopción de una norma comunitaria suponga la desprotección de muchos consumidores y usuarios.

Celebro que las negociaciones en el Parlamento Europeo hayan mejorado, pero quisiera insistir en que no se recorten los derechos que ya están establecidos.

 
  
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  Cristian Silviu Buşoi (ALDE). - Señor Presidente, quiero felicitar al ponente, el señor Schwab, y a su equipo de ponentes de opinión y de ponentes alternativos por su excelente trabajo en este informe. Ha costado mucho tiempo escoger una vía lo suficientemente equilibrada tanto para consumidores como para empresas. Apoyo el compromiso general que ha sido acordado por todos los grupos políticos y considero que este es un paso delante de gran importancia para todos los consumidores de la Unión Europea.

Se han introducido mejoras significativas, como la disposición sobre unos requisitos de información clara en los contratos, y la armonización de las disposiciones sobre el derecho de desistimiento. Por supuesto, se trata de un compromiso, por lo que no es perfecto. Un ejemplo es el artículo 22 bis, que obliga al comerciante a dar servicio en otros Estados miembros. Hay productos y servicios que, debido a su naturaleza no deberían estar cubiertos aquí, y me refiero a los productos perecederos. También pueden surgir problemas en relación con los productos digitales. La intención inicial de fomentar la actividad comercial transfronteriza es muy importante y muy positiva, y verdaderamente espero que durante las próximas negociaciones con el Consejo podamos realizar esos ajustes para alcanzar un resultado óptimo.

 
  
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  Silvia-Adriana Ţicău (S&D).(RO) Señor Presidente, creo que cada consumidor debe tener derecho a recibir información antes de firmar el contrato. Los minoristas deben informar a los consumidores y obtener su consentimiento, también en aquellas circunstancias en las que una cantidad quede congelada en su tarjeta de crédito o de débito.

También es importante que protejamos a los consumidores frente a las cláusulas abusivas. Por desgracia, en el caso de los servicios bancarios, los seguros y los servicios de comunicación electrónicos, las cláusulas contractuales están redactadas muy a menudo al dorso y en tipografía diminuta. Sin embargo, los clientes con frecuencia firman el formulario o la factura sin tan siquiera leer esas cláusulas contractuales situadas al dorso.

Incluso en los casos en los que los consumidores leen todas las cláusulas contractuales y declaran estar en desacuerdo con una de ellas, no cuentan con poder para negociar. En tal supuesto, la primera respuesta que recibe el consumidor es que se trata de un contrato estándar de la empresa y que no puede ser modificado.

Las autoridades nacionales de protección del consumidor deben comprobar esos contratos estándar para proteger a los consumidores frente a las condiciones abusivas.

 
  
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  Zuzana Roithová (PPE). – (CS) Señor Presidente, quiero dar las gracias al señor Schwab por este trabajo tan excelente y también por apoyar mis propuestas. El hecho de que los consumidores adquieran el derecho, bajo ciertas condiciones, a recibir en todos los Estados miembros bienes y servicios contratados a través de Internet supone un cambio significativo en el comercio en línea. Una tercera parte de los vendedores se niega a enviar sus productos al extranjero, en especial a los nuevos Estados miembros.

También opino que el Consejo debe adoptar nuestra versión del compromiso, también mis propuestas relativas a la obligación de indicar la interoperabilidad de los equipos informáticos y electrónicos, la legibilidad de las condiciones contractuales, los derechos de los consumidores en los viajes de compras organizados y la opción de que los Estados miembros amplíen los derechos del consumidor, garantías incluidas, para las organizaciones benéficas y las pequeñas empresas. La importancia de esta Directiva es evidente. Equipar al consumidor europeo con unos derechos inequívocos es la mejor manera de contribuir al comercio interior justo en la UE.

 
  
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  Vasilica Viorica Dăncilă (S&D).(RO) Señor Presidente, según la Estrategia Europa 2020, un alto grado de protección del consumidor garantiza unos productos de alta calidad, pero también garantiza la confianza del consumidor, aumentando así la eficacia de los mercados interiores.

Con respecto a los derechos de los consumidores, el reglamento mínimo actual ofrece a todos los Estados miembros la libertad de adaptar los reglamentos comunitarios a los principios nacionales, y creo que ese enfoque debe ser conservado.

La Unión Europea puede facilitar una mejor armonización del mercado interior con un alto grado de protección del consumidor elevando el grado mínimo de armonización actual hasta la cota de las mejores prácticas nacionales existentes.

Creo que el sistema europeo de responsabilidad por la falta de conformidad debe ser justo, para que mejoren la protección y la confianza del consumidor en los mercados, aumentando así la vida útil de los productos.

 
  
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  Ildikó Gáll-Pelcz (PPE).(HU) Señor Presidente, las normas europeas vigentes sobre los consumidores siguen un principio de armonización mínima. Dan a los Estados miembros la opción de efectuar derogaciones, pese a que todo esto supone una desventaja competitiva para la UE. Me satisface que el señor Schwab haya preparado un informe tan completo. Tras varios años de negociaciones, ha llegado el momento de alcanzar un acuerdo sobre este asunto, y como ha dicho la Ministra Győri, la Presidencia húngara también se esforzará en este sentido. Con el fin de reducir la fragmentación del mercado interior comunitario, necesitamos una aplicación más estricta de los derechos de los consumidores, y permitir que éstos tomen decisiones mejores sin colocar a las empresas en una situación de desventaja debido a la nueva legislación. El mercado único interior requiere unas normas comunitarias únicas sobre los consumidores. Por tanto, es importante que alcancemos un acuerdo en primera lectura.

 
  
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  Viviane Reding, Vicepresidenta de la Comisión. Señor Presidente, debo decir que el celebrado en esta Cámara ha sido un debate muy constructivo, con todas las bancadas mostrándose de acuerdo en que necesitamos contar una Directiva sobre derechos de los consumidores mejor, más constructiva y más eficiente que la actual; y también mostrándose de acuerdo en que pese a que puede que no consigamos una directiva perfecta, al menos es mejor que la existente, que dista mucho de ser perfecta, algo en lo que todos coincidimos.

En raras ocasiones he visto semejante unanimidad, como la que se ha registrado hoy en la Cámara, a la hora de alabar al ponente, el señor Schwab y a sus coponentes. Espero que esta unanimidad tenga continuidad, porque nos adentramos en un proceso muy primordial, y disponemos de un período de tiempo muy breve para tratar de conseguir una legislación mejor deseada por todos los diputados al Parlamento Europeo que han intervenido, pertenecientes a todos los signos políticos. En consecuencia, les animo a entregar este informe a sus ponentes como punto de partida para las negociaciones. Sé que la Presidencia húngara hará todo lo que esté a su alcance para llevar este procedimiento primordial a una conclusión positiva.

 
  
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  Enikő Győri, Presidenta en ejercicio del Consejo. (HU) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, permítanme unirme a quienes han afirmado que este ha sido un debate excelente. Ha sido una sesión muy constructiva y, en nombre de la Presidencia húngara y de nuestros expertos, deseo darles las gracias por su apoyo, y espero que podamos celebrar más consultas en la misma atmósfera. Permítanme abordar algunas cuestiones concretas que han sido planteadas en el debate. Muchos han urgido a la reglamentación de las listas de cláusulas abusivas. Coincidimos con el Parlamento Europeo en que contar con una lista a escala europeo implicaría un valor añadido. Sin embargo, aunque la legislación en vigor contiene una lista indicativa de ejemplos, el valor añadido residiría de hecho en la creación de una lista única europea. Sin embargo, en el Consejo todavía no se registra el suficiente apoyo a esto, y esa es una de las razones por las que el Consejo ha decidido omitir esta cuestión.

Algunos han preguntado, y sé que la señora Gáll-Pelcz ha contestado a esto por mí, por qué es necesario que alcancemos un acuerdo en primera lectura. Como ya se ha dicho, iniciamos las negociaciones en octubre de 2008, durante la Presidencia francesa. A lo largo de dos años y medio hemos celebrado más de sesenta reuniones del grupo de trabajo, y por tanto consideramos que ya no hay más posibilidades de ajuste con el fin de solucionar las minorías de bloqueo. Por eso hemos decidido una reducción significativa del alcance de la Directiva para los contratos negociados a distancia y para los negociados fuera de los establecimientos comerciales. Estoy convencida de que el ámbito restringido y por tanto la armonización concreta conducirán a un acuerdo más rápido, y no comprendo qué valor añadido puede generarse si continuamos y llevamos a cabo una segunda lectura.

En varios aspectos, la posición preliminar del Parlamento Europeo es cercana al enfoque general del Consejo, por lo que considero que no debemos desperdiciar esta oportunidad de lograr un acuerdo en primera lectura, y debemos urgirnos a hacerlo.

Me ha gustado el comentario del señor Harbour sobre si la situación actual es la piedra de una pasarela o un hito. Si queremos ser realistas —y no soy una persona dada a exagerar— creo que se trata de una piedra, no de un hito. Podría haberlo sido, pero las condiciones no han sido las correctas, así de sencillo. Podemos ver esta situación como una pasarela de piedras si consideramos los intereses de nuestros ciudadanos y de nuestros consumidores.

Todos sabemos que en los Estados miembros hay unas condiciones jurídicas muy diferentes. En este punto, no habría sido posible una armonización más plena. Es mucho mejor tener un alcance más pequeño y ser capaces de lograr un acuerdo. Esto verdaderamente permitirá ampliar los derechos de los consumidores y, por tanto, avanzar hacia la conclusión del mercado interior.

 
  
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  Andreas Schwab, ponente.(DE) Señor Presidente, la cuestión de si estamos o no ante un hito podría ser debatida largo y tendido. Por ejemplo, queda claro que los fundadores de la Comunidad Europea, como Altiero Spinelli, en cuya memoria hoy hemos bautizado nuestra sala de reuniones, fueron capaces de ocuparse de cuestiones más fundamentales en Europa. Sin embargo, estoy convencido de que en la actualidad el progreso en Europa adopta la forma de pequeños pasos constructivos. Por esa razón, quiero dar las gracias a todos los europarlamentarios que han intervenido en el debate y a quienes han hecho posible este compromiso como resultado de sus contribuciones a las enmiendas. Un compromiso siempre constituye una oportunidad de alcanzar un equilibrio entre intereses diferentes. Nadie estará completamente satisfecho, pero todos estarán preparados para mejorar más aún el enfoque que ha sido adoptado. Por eso creo que vamos por el buen camino.

Quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a la Vicepresidenta de la Comisión, la señora Reding, por su compromiso permanente y por su apoyo y su aliento tanto hoy en este debate como en muchas otras reuniones. Espero que podamos seguir contando con ella durante las consultas con el Consejo. Quiero dar las gracias al presidente de la comisión, el señor Harbour, por su paciencia con el ponente y con los demás miembros de la comisión, junto al señor Lehne, el presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos. En el caso del Consejo, me gustaría que la señora Győri, que con anterioridad formó parte de esta Cámara, comprendiera, en su condición de Presidenta en ejercicio del Consejo, que el Parlamento Europeo puede verse obligado a enmendar la propuesta que afortunadamente ha sido adoptada por el Consejo el 24 de febrero. En algunas áreas nos gustaría ir un poco más lejos y, por tanto, durante las próximas semanas mantendremos debates constructivos con el fin de encontrar una solución positiva. Muchas gracias.

 
  
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  Presidente. − Se cierra el debate.

La votación tendrá lugar mañana a las 11.30 horas.

Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento)

 
  
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  Liam Aylward (ALDE), por escrito. (GA) Apoyo lo que se está haciendo para reforzar los derechos de los consumidores en la UE. También apoyo las medidas propuestas para facilitar el comercio transfronterizo, así como las medidas para aclarar las normas comunitarias sobre protección del consumidor con el fin de eliminar la inseguridad actual.

La transparencia y una información mejor para las empresas y los consumidores contribuiría enormemente a mejorar la confianza de los consumidores en el mercado, y esto estimularía el crecimiento económico. Dicho esto, no obstante, me preocupan bastante algunas de las medidas y su impacto sobre las pequeñas y medianas empresas. Pese a que este tipo de empresas son ciertamente favorables a unas medidas que generen marco jurídico más claro y que complementen a los mecanismos de protección del consumidor ya existentes, algunas de ellas temen que las nuevas disposiciones puedan tener un impacto negativo en su funcionamiento cotidiano. Dichas medidas pueden incrementar significativamente el papeleo y las cargas administrativas innecesarias.

A la hora de proteger a los consumidores debemos estar seguros de que no acabamos con las empresas y los servicios que atienden a esos consumidores.

 
  
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  Zuzana Brzobohatá (S&D), por escrito. – (CS) La Directiva sobre derechos de los consumidores propuesta armoniza en un documento jurídico un total de cuatro directivas que versan sobre contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales, con cláusulas abusivas en los contratos con los consumidores, con la protección del consumidor en los contratos a distancia y con ciertos aspectos de la venta de bienes y garantías de consumo. El objetivo de fusionar estas cuatro directivas es mejorar el mercado interior y fomentar el comercio transfronterizo. Un alto grado de protección del consumidor mejorará la calidad del producto y aumentará la confianza del consumidor, incentivando así la eficiencia del mercado interior. Debemos rechazar el intento de estipular un período estricto de garantía de dos años, porque esta disposición debilitaría la protección del consumidor en muchos Estados, ya que esos Estados miembros deberían reducir el período de garantía en sus leyes nacionales, debilitando de ese modo la posición del consumidor. El objetivo de incentivar la confianza del consumidor en las compras transfronterizas, que es donde los consumidores encuentran barreras importantes en términos de problemas idiomáticos, de falta de confianza en el sistema de pago y de falta de voluntad de las empresas a comerciar en el extranjero, es correcto. Las críticas del ponente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, quien lamenta el hecho de que la ley no tenga en cuenta los productos nuevos emergidos de los cambios en el desarrollo y la innovación de productos, por ejemplo los productos digitales, son bastante acertadas. En el área del entretenimiento y de la electrónica de consumo, son cada vez más habituales los productos que incluyen software y otros servicios intangibles.

 
  
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  Monika Flašíková Beňová (S&D), por escrito. – (SK) La falta de unidad entre las leyes y las normas existentes a menudo desanima a los consumidores y a las empresas que se plantean tomar parte en el comercio transfronterizo. Los consumidores y las empresas encuentran obstáculos en relación con las diferencias en las condiciones del mercado.

Es necesaria una armonización amplia del contrato en cuestión, en especial con vistas a mantener un alto grado de protección de los derechos de los consumidores. Además de las variaciones sectoriales, el alcance de la Directiva estaría limitado principalmente a los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales. Esos contratos son los que implican el mayor número de transacciones transfronterizas.

Asimismo, la cuestión de su un contrato dato es sujeto de las normas armonizadas depende fundamentalmente de la redacción de las condiciones definidas. Desde una perspectiva jurídica, algunas suelen ser deficientes y poco satisfactorias.

Se registra una necesidad real de asegurar que los consumidores de todos los Estados miembros de la UE tienen garantizado un alto grado de protección del consumidor y que pueden recibir bienes sin que existan obstáculos jurídicos innecesarios. Esto permitirá incentivar la confianza de los consumidores, y también aumentar el interés de las empresas por las transacciones transfronterizas.

 
  
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  Liem Hoang Ngoc (S&D), por escrito. – (FR) Estoy ansioso por agradecer su trabajo al señor Schwab y a sus ponentes alternativos. La propuesta inicial de la Comisión era inaceptable porque pretendía armonizar plenamente las normas relativas a los derechos de los consumidores, sin ajustarlos sistemáticamente con la legislación nacional más favorable.

En otras palabras, muchos Estados miembros habrían tenido que retirar de su legislación nacional disposiciones que de hecho concedían una mejor protección a los consumidores. En Francia, dos acervos importantes habrían tenido que ser abandonados como resultado de esto: la norma del «defecto latente» y la normativa que prohíbe que los vendedores a domicilio obtengan el pago antes de que finalice el período de reflexión.

No obstante, mis colegas socialistas y yo hemos logrado modificar este enfoque para convertir la armonización mínima en la norma. También hemos conseguido mejorar los derechos de los consumidores en una serie de puntos, en especial en lo referido a la información que debe ser facilitada por parte del vendedor y a las disposiciones relativas al período de reflexión.

Sin embargo, persiste un problema: el capítulo 5. No podemos aceptar que las normas sobre cláusulas abusivas estén armonizadas plenamente, porque eso privaría a los Estados miembros de su capacidad para reaccionar al enfrentarse a prácticas comerciales que cambian a diario y en ocasiones implican graves riesgos para los consumidores.

 
  
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  Tunne Kelam (PPE), por escrito. Los estudios de la Comisión demuestran que uno de cada tres ciudadanos comunitarios realiza compras en línea, pero solamente un 7 % efectúa compras transfronterizas en Internet, pese a que un 33 % estaría interesado en hacerlo. Este campo sigue sin ser regulado y es complicado adquirir bienes en línea, especialmente con respecto a los costes de envío y de transacción. La propuesta de Directiva sobre derechos de los consumidores va dirigida a reducir las complicaciones de la actividad comercial en línea. Aplaudo sinceramente la mejora en los derechos de los consumidores que compran en Internet. Debemos poseer una información completa sobre los comerciantes, con sus nombres, direcciones y datos de contacto. Las normas en la UE deben ser armonizadas, de modo que no tengamos sorpresas desagradables y costes extraordinarios. Aplaudo la armonización del derecho de desistimiento en un plazo de catorce días. Debemos proteger a los consumidores, pero también debemos potenciar la economía. Apoyo plenamente las iniciativas del ponente para equilibrar esto. Implementar la Directiva de derechos de los consumidores es un aspecto del problema, mientras que otro es la plena integración e implementación de un mercado digital único, del mercado interior de la UE y de la Directiva de servicios. La UE y sus Estados miembros deben centrarse en ambos.

 
  
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  Siiri Oviir (ALDE), por escrito. (ET) Decididamente, la adopción de la nueva Directiva armonizada sobre derechos de los consumidores europeos es uno de los pilares más importantes para un mercado interior que funcione mejor. La Directiva armonizada, que agrupa una serie de directivas relacionadas con los derechos de los consumidores, simplificará considerablemente el marco legal, servirá para acrecentar la confianza de los consumidores y fomentará el comercio transfronterizo. Con el fin de dotar de mayor transparencia al comercio, o a la cadena de suministro, especialmente en el comercio electrónico, necesitamos garantizar que los datos de contacto de los comerciantes están disponibles para que los consumidores puedan comunicarse directamente con ellos si es necesario. Por tanto, apoyo la propuesta del ponente a este efecto. La Directiva es bastante equilibrada desde el punto de vista de los consumidores y de los emprendedores, y es lo suficientemente flexible para adaptarse a las diferencias entre los Estados miembros. La legislación sobre la plena protección de los consumidores aún no es una realidad en la Unión Europea. Sin embargo, esta es una iniciativa muy importante para lograr una mejor protección del consumidor y un mejor comercio.

 
  
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  Marianne Thyssen (PPE), por escrito. (NL) Durante muchos años, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) ha hecho hincapié con insistencia en que la protección del consumidor y la conclusión del mercado interior no son objetivos contradictorios y que, de hecho, van de la mano. Este instrumento horizontal codifica y aclara los derechos y las obligaciones de los consumidores y de los comerciantes en toda la UE. También indica que la UE se toma en serio el objetivo de satisfacer las necesidades de los consumidores más vulnerables. Los defectos existentes en el ámbito de las adquisiciones en línea o transfronterizas serán eliminados en su mayor parte. Esto creará oportunidades, no solamente para los consumidores, sino también para nuestras PYME, que, a partir de ahora, tendrán más fácil beneficiarse de la gama de ventajas del mercado interior. Sin embargo, si queremos lo mejor para nuestras PYME, no debemos imponerles cargas innecesarias. Así pues, hemos de introducir enmiendas respetuosas con las PYME en la propuesta de la Comisión. Europa no puede conformarse con una calificación inferior al «cum laude» en el examen de las PYME.

 
  
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  Giovanni Collino (PPE), por escrito. (IT) Nuestros supermercados están ubicados más y más lejos de nuestro hogar y cada vez es más improbable que podamos recorrer sus pasillos, con un producto en las manos, rodeados por las fragancias de los alimentos frescos y los comentarios de otros clientes. Cada vez más, realizamos nuestras compras a distancia. Internet ha cambiado completamente nuestros hábitos, en parte debido a que nuestras vidas cada vez son más frenéticas. Esta es una manifestación concreta y tangible de algo que los libros de textos denominan «economía global». ¿Cuál es la diferencia entre Internet y el supermercado? En Internet no puedes detenerte y preguntar al tendero que te aconseje sobre un cierto producto, ni tampoco puedes regresar a la tienda si hay algún problema con lo que has comprado, dejarlo y coger otro artículo del expositor tras mostrar la receta a la cajera. Por eso la Directiva sobre derechos de los consumidores europeos resulta fundamental debido a las obligaciones que impone en términos de información sobre los productos y debido a las normas que establece en relación con los productos defectuosos, que deben ser reemplazados, reparados o rebajados en su precio, para garantizar que la protección de las ventas en línea no desmerece a la de las compras in situ en toda Europa.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (S&D), por escrito.(PL) En mi opinión, la Directiva sobre derechos de los consumidores es uno de los textos legislativos más importantes que debatiremos en la primera mitad de este año. Un acceso mejor a la información y una mayor protección del consumidor son cuestiones de particular importancia, por ejemplo para el desarrollo del mercado en línea y para el crecimiento económico en toda la UE. El mercado en línea aún se está desarrollando con relativa lentitud en Europa, al menos en comparación con lo que sucede en los Estados Unidos, y mi país —Polonia— ocupa solamente la decimoséptima posición entre los Estados miembros de la UE a este respecto. Solamente un 23 % de los consumidores polacos realizan compras en Internet, y la falta de confianza parece ser una de las razones principales de esto. Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta de Directiva es la medida en que los reglamentos deben ser armonizados. Me agrada que el ponente de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor coincida con los argumentos presentados por mi Grupo, el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, que critica el objetivo de la Comisión Europea de una armonización plena, lo que en realidad haría imposible que los Estados miembros adoptaran unos estándares más elevados que los establecidos por la Directiva. Considero que los países que deseen mantener sus estándares elevados deben tener la oportunidad de hacerlo.

 
  
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  Alexander Mirsky (S&D), por escrito. Por desgracia, los derechos de los consumidores que adquieren productos industriales o alimentarios están mejor protegidos que los de los usuarios de los servicios de transporte, de atención sanitaria o educativos. Esto se debe a que resulta difícil demostrar que el servicio prestado ha sido de mala calidad.

Por ejemplo, la aerolínea letona Air Baltic, que en un 51 % es de propiedad estatal, disfruta actualmente de un monopolio. Esto conduce a abusos en términos de los servicios a los pasajeros y de la prestación de servicio. El director de la compañía, el señor Flick, no ha considerado oportuno responder a las preguntas de los diputados al Parlamento Europeo y sencillamente ignora las quejas del público. Con sus maquinaciones, Air Baltic está intentando reírse del Parlamento Europeo. Está vendiendo pasajes de clase preferente en unas aeronaves en las que no se presta ese servicio. De manera paralela, Air Baltic está ocultando casos frecuentes de mal funcionamiento de sus aviones, por lo que continúa poniendo en peligro la vidas de miles de pasajeros. Es necesario crear una comisión de investigación para examinar las prácticas de Air Baltic, o de lo contrario los resultados podrían ser trágicos.

 
  
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  Ville Itälä (PPE), por escrito. (FI) La propuesta básica original de la Comisión era bastante problemática desde el punto de vista de los consumidores y de las empresas. Sin embargo, el ponente ha realizado un trabajo excelente, como resultado del cual será posible dar pasos importantes hacia una protección del consumidor más sólida en el desarrollo del mercado interior sin poner en peligro un alto grado de protección de los consumidores. Por suerte, esto potenciará las ventas a distancia transfronterizas. No obstante, debemos recordar que hay muchos otros factores que aún dificultan el crecimiento del comercio electrónico en Europa. En el futuro, deberemos trabajar para, por ejemplo, acelerar el tráfico de pagos y para incrementar la eficacia del cobro de los pagos transfronterizos, permitiendo a las pequeñas y medianas empresas introducirse más fácilmente en el mercado electrónico europeo.

 
  
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  Daciana Octavia Sârbu (S&D), por escrito.(RO) Me gustaría expresar mi gratitud por el hecho de que, después de la votación de mañana, podremos contar con un marco legislativo que garantice una armonización mejor de los derechos de los consumidores en la UE. Por otra parte, quiero felicitar a la Comisión Europea por iniciar esta propuesta de Directiva, que combina cuatro directivas existentes en un solo instrumento legislativo. También quiero destacar que una vez esta Directiva haya sido implementada, finalmente podremos garantizar a los ciudadanos de los veintisiete Estados miembros de la UE que pueden confiar en un alto grado de protección del consumidor. Al mismo tiempo, quiero felicitar al ponente por su gran trabajo y porque ha añadido artículos vitales a este informe que regulará los derechos de quienes adquieren bienes y servicio en línea.

 
  
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  Zbigniew Ziobro (ECR), por escrito.(PL) Me gustaría dar las gracias al señor Schwab y a los otros diputados al Parlamento Europeo por el trabajo que han llevado a cabo en este borrador. Aplaudo los esfuerzos realizados con el objetivo de lograr una armonización en toda la UE de los reglamentos de venta a distancia, que van dirigidos a proteger a los consumidores y a facilitar la actividad de los comerciantes. Lo que sin lugar a dudas necesitamos es un compromiso que garantice un alto grado de protección para los consumidores y que facilite a los comerciantes la prestación de servicios en toda la UE. Opino que es correcto garantizar un grado mínimo elevado de protección del consumidor en toda la Unión Europa, dado que los Estados miembros también podrán imponer unos reglamentos más estrictos en su territorio si consideran que el grado de protección garantizado por la UE resulta insuficiente. Sin embargo, no debemos ignorar las necesidades de los comerciantes, cuyas vidas deben ser hechas más sencillas por la armonización de reglamentos en toda la UE, tanto en términos operativos como de reducción de costes. Por tanto, es aconsejable formular una posición que salvaguarde los intereses tanto de consumidores como de comerciantes. No cabe duda de que hacer más seguras las transacciones y armonizar los reglamentos incrementará la confianza en las ventas a distancia, y servirá de incentivo para que los consumidores realicen adquisiciones a distancia con mayor frecuencia.

 
Última actualización: 11 de julio de 2011Aviso jurídico