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Procedimiento : 2016/2140(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0080/2017

Textos presentados :

A8-0080/2017

Debates :

PV 26/04/2017 - 21
CRE 26/04/2017 - 21

Votaciones :

PV 27/04/2017 - 5.65

Textos aprobados :

P8_TA(2017)0196

Debates
Miércoles 26 de abril de 2017 - Bruselas Edición provisional

21. Iniciativa emblemática de la Unión en el sector de la confección (debate)
Vídeo de las intervenciones
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  Przewodniczący. – Kolejnym punktem porządku dnia jest sprawozdanie sporządzone przez Lolę Sánchez Caldentey w imieniu Komisji Rozwoju w sprawie inicjatywy przewodniej UE dotyczącej przemysłu konfekcyjnego(2016/2140(INI)) (A8-0138/2017)

 
  
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  Lola Sánchez Caldentey, ponente. – Señor presidente, esta semana se cumplen cuatro años de uno de los mayores crímenes industriales de la historia: el derrumbe del edificio Rana Plaza, en Bangladés, donde se fabricaban a destajo prendas de ropa para firmas europeas. Costó la vida a más de mil cien personas y dejó heridas a más de dos mil quinientas.

La dificultad para establecer responsabilidades jurídicas ante este crimen puso de manifiesto que cadenas de producción tan complejas como la del textil requieren normas de control acordes a ella. Pero también fomentó la toma de conciencia sobre el origen de las prendas que vestimos: la gente no quiere seguir vistiéndose a costa de la esclavitud de otros.

Y ¿qué se está haciendo desde la Unión Europea para asegurar la dignidad de las trabajadoras en el sector textil? Es cierto que se han lanzado iniciativas de actores públicos y privados para intentar responder a la presión ciudadana; pero todas ellas son voluntarias, muchas de ellas son simples lavados de imagen que no han evitado que siga habiendo explotación en las fábricas. Además, muchas de estas iniciativas se solapan y no cubren toda la cadena de suministro. Por tanto, el problema sigue vigente, y es la desregulación.

En 2015, la Comisión Europea prometió una iniciativa sobre la sostenibilidad del sector a nivel global, que además adjetivó como «emblemática». Dos años más tarde, se puede afirmar que no han hecho prácticamente nada, porque el documento de trabajo, que casualmente presentan esta semana, no va a acabar con los abusos. Setenta y cinco millones de personas viven su particular Rana Plaza cada día en todo el mundo: urge que demos un paso al frente.

Este informe pretende acabar con esta situación, invisible en el mundo occidental, pero de la que los consumidores nos aprovechamos involuntariamente cada vez que nos vestimos. Las dimensiones más importantes del informe son, en primer lugar, la relativa a las condiciones de trabajo y estándares sociales bajo los que se producen nuestra ropa, porque son demasiadas veces condiciones abusivas, de explotación, sin derechos colectivos o incluso usando mano de obra infantil. Interminables jornadas de trabajo que a veces llegan hasta 24 horas; objetivos de producción inalcanzables, como coser una camiseta por minuto; acoso sexual constante como arma contra las trabajadoras; instalaciones que nos espantarían por sus condiciones de higiene y seguridad, y un largo etcétera que nos obliga a ponernos manos a la obra.

La segunda dimensión es relativa a la transparencia y la trazabilidad. La cadena del sector textil es especialmente compleja, como demostró la imposibilidad de establecer responsabilidades jurídicas tras el Rana Plaza. Nos podemos encontrar con una camisa de algodón recolectado por niños en Uzbekistán, teñida en Marruecos, confeccionada en Sri Lanka y con botones cosidos por mujeres explotadas en Honduras.

Este modelo industrial hace especialmente complicada la trazabilidad de cada prenda. Por ello son necesarios criterios claros y concretos que aseguren la transparencia de manera efectiva. Tenemos derecho a saber qué vestimos.

Finalmente, está la dimensión normativa. Si algo hemos comprobado en los últimos años es que las iniciativas voluntarias no funcionan. Nuestras sociedades se asientan sobre un contrato social. Un contrato universal e irrenunciable mediante el cual organizamos y regulamos las relaciones con nuestros semejantes. La voluntariedad es legítima cuando se trata de la elección de nuestros amigos o de nuestro corte de pelo, pero no lo es cuando están en juego los derechos fundamentales de las personas y su dignidad. Por ello, es imperativo que renovemos la base de nuestro contrato, el de nuestras empresas, con la gente que fabrica nuestra ropa.

Mañana, con la aprobación de este informe, este Parlamento estará dando un mandato firme y claro a la Comisión. Exigimos que proponga una legislación vinculante en materia de obligaciones en debida diligencia, que proteja los derechos humanos de los que trabajan en toda la cadena de este sector.

Finalmente, quiero agradecer a los ponentes alternativos de todos los grupos y, en especial, a Arne Lietz por su trabajo y su apoyo para que este informe salga adelante. Y no quiero olvidarme de nombrar a Tamara, Kasia, Joana, Carlos, Jorge y Jacob, porque sin ellos no hubiera sido posible este éxito.

 
  
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  Günther Oettinger, Mitglied der Kommission. – Herr Präsident, meine Damen und Herren Abgeordneten, namens der Kommission, meines Kollegen Mimica, danke ich allen beteiligten Berichterstattern, namentlich der Frau Abgeordneten Sánchez Caldentey für eine hervorragende Arbeit, gerade an diesem besonderen Tag. Wir denken zurück an 2013 und 1100 Menschen und viel mehr Verletzte, die es damals zu verzeichnen gab.

Wir hatten heute eine Gedenkveranstaltung unter Schirmherrschaft von der Frau Abgeordneten McAvan, die ihrem Fachausschuss vorsitzt, sowie Ihnen, Frau Sánchez Caldentey, und Arne Lietz, und mein Kollege Mimica war ebenfalls anwesend.

Sie haben die Frage der gesamten Wertschöpfungskette in der Textilindustrie diskutiert und wie man sie nachhaltiger und gerechter gestalten kann. Wie das Parlament verfolgt die Kommission zwei Ziele dabei: Wir wollen alles tun mit unseren Möglichkeiten, um eine vergleichbare Tragödie in Zukunft zu verhindern. Und zweitens: Wir wollen gemeinsam mit den Mitgliedstaaten auf die Partnerländer zugehen, mit ihnen zusammenarbeiten, damit ihre Mitbürger – die Menschen dort – menschenwürdige und nachhaltige Arbeitsplätze erhalten, mit denen sie auch zunehmend den Lebensunterhalt für sich und ihre Angehörigen verdienen können.

Mein Kollege Mimica hat heute zudem die Arbeitsunterlage über nachhaltige Wertschöpfung in der Bekleidungsbranche vorgestellt. Vor allem in entwicklungspolitischer Hinsicht steht der Bericht Ihres Fachausschusses im Einklang mit unseren Überlegungen und den laufenden Arbeiten der Kommission, die in dieser Arbeitsunterlage auch schriftlich abgebildet sind. Die Förderung nachhaltiger Wertschöpfung ist ein Beitrag, aber ein wesentlicher Beitrag zur Umsetzung der Agenda 2030 für nachhaltige Entwicklung. Es ist und bleibt unser erklärtes Ziel, auf nachhaltige Wertschöpfungsketten in der Textilwirtschaft hinzuarbeiten. Dies setzt voraus, dass wir alle relevanten internen als auch externen Politikfelder einbeziehen und auf die wirtschaftlichen, sozialen und ökologischen Folgen dabei achten. Unsere Aktivitäten sind Teil einer umfassenderen Strategie die wir gemeinsam mit G20, G7, der OECD und weiteren weltweit tätigen Institutionen unternehmen.

Aus Ihrem Berichtsentwurf und auch aus unserer Arbeitsunterlage geht hervor, dass die Wertschöpfungsketten in der Textilwirtschaft von besonders komplexen Einkaufsmodellen geprägt sind, die von Fasern und Stoffen über Veredelung des Gewebes, Bekleidung bis zum Großhandel und zum Fachhandel und zum Endverbraucher reichen. Die Textilindustrie ist weltweit, aber auch in Europa häufig von besonderen wirtschaftlichen, sozialen und ökologischen Herausforderungen betroffen wie, niedrige Löhne zu lange Arbeitszeiten, wie Zwangsarbeit, wie oftmals Kinderarbeit, wie das Fehlen echter fairer Arbeitsverträge, wie mangelnde Durchsetzung von Kollektivrechten oder Vereinigungsfreiheit wie niedrigen Sicherheits- und Arbeitsplatzstandards, wie mangelndem Gesundheitsschutz am Arbeitsplatz, wie: Der Arbeitsplatz ist mit gefährlichen Chemikalien verbunden.

Der Textilsektor trägt wesentlich einerseits zu Wirtschaftswachstum und Beschäftigung bei. Er kann den Lebensstandard von Menschen verbessern, aber andererseits sind die Bedingungen dafür vielfach in keiner Form ausreichend. Die Kommission befindet sich auf verschiedensten Kanälen im Austausch mit unseren Partnerländern. Bei der Entwicklungszusammenarbeit helfen wir Partnerländern durch Förderung der Gleichstellung der Geschlechter, durch wirtschaftliche Teilhabe von Frauen, durch die Agenda für menschenwürdige Arbeit, durch die Verbesserung von Transparenz und von Rückverfolgbarkeit in der Branche selbst. Wir beabsichtigen, diese Förderung fortzusetzen und zu verstärken. Die Kommission hat kürzlich Projekte in Höhe von 45 Millionen Euro ins Leben gerufen, die menschenwürdige Arbeit, Transparenz, Rückverfolgbarkeit, Stärkung der Wertschöpfungsketten in Burkina Faso und Mali und anderes mehr zum Gegenstand haben. Alles in allem müssen wir ein dickes Brett bohren – wir sind längst nicht dort, wo wir hinwollen, aber wir sind nachdenklich, nachhaltig, und Ihr Bericht bestärkt uns, unsere Arbeit über verschiedenste Dienste mit verschiedenen Partnern fortzuführen im Interesse von Menschenwürde, von Gerechtigkeit und mit dem Ziel, das, was heute an diesem vierten Jahrestag uns allen erinnerlich ist, für die Zukunft nach Möglichkeit vermeidbar zu machen.

 
  
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  Jean Lambert (Verts/ALE), rapporteur for the opinion of the Committee on Employment and Social Affairs. – Mr President, I speak not only as the rapporteur for opinion on employment, but also the person who chairs Parliament’s Delegation for Relations with South Asia, which includes Bangladesh. I have been to what remains of the Rana Plaza site, met survivors, seen the work of the Accord, the Alliance and the Sustainability Compact there, argued with brands and manufacturers about compensation, and with the Government about how we actually entrench and embed high labour standards. I think that is something we need to see in general, not as a niche, and we also need to recognise the important role that price has in this downward pressure on standards. I think we need to question, in fact, the model of fast fashion that we have, and the price that workers pay for that. The supply chain accountability people have spoken of is absolutely crucial, as are empowered workers in free trade unions, able to engage in genuine and constructive social dialogue to help move us forward to something where we have this as a norm, not, as I say, as a niche. We want to see the Commission and the European Union actively engaging on the international scene and, indeed, promoting such things as the UN Guiding Principles, which are often unknown in some of the countries with which we have trade relationships.

 
  
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  Adam Szejnfeld, w imieniu grupy PPE. – Panie Przewodniczący! Żyjemy w czasach, w których świat jest podzielony na bogatą Północ i biedne Południe. W krajach biednych, rozwijających się jest zlokalizowana większość cyklu produkcyjnego w przemyśle odzieżowym. To bardzo dobrze, dlatego, że miliony ludzi mają szansę na pracę, na zarobki, na utrzymane rodziny. Szacuje się, że jeden zatrudniony utrzymuje około ośmiu – dziesięciu innych osób.

Minusem jest to, że w tych krajach niestety bardzo często nie przestrzega się przepisów, norm, zasad dotyczących praw człowieka, praw pracowniczych, bezpieczeństwa i higieny pracy, ochrony środowiska itp. My więc, jako Unia Europejska, dla której te wartości są nadrzędne, zobowiązani jesteśmy, by doprowadzić do tego, aby w tych krajach, a także w przedsiębiorstwach, które produkują w tych krajach, przestrzegano tych wartości.

 
  
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  Arne Lietz, im Namen der S&D-Fraktion. – Sehr geehrter Herr Präsident! Zunächst möchte ich meinerseits der Berichterstatterin Lola Sánchez Caldentey und allen an dem Bericht Beteiligten ganz herzlich für die sehr, sehr gute Zusammenarbeit danken.

Bereits in meiner ersten entwicklungspolitischen Rede im Europaparlament habe ich das deutsche Textilbündnis erwähnt. Es ist eine freiwillige multi stakeholding-Initiative, zur sicheren und fair bezahlten Herstellung von Textilien, die sich in den letzten Jahren positiv weiterentwickelt hat. Frankreich hat mittlerweile ein Gesetz zur verbindlichen Sorgfaltspflicht in der Bekleidungslieferkette verabschiedet. Handelspolitik ist Europapolitik. Deswegen muss es Ziel sein, eine solche Gesetzgebung auf europäischer Ebene zu verankern.

Dabei müssen die neuen OECD-Leitsätze für verantwortungsvolle Lieferketten im Bekleidungs- und Schuhsektor vom Februar 2017 verbindlich gemacht werden. Genau dieses fordern wir in diesem Bericht. Die EU-Kommission brauchte bisher leider zu lange, um die versprochene Leitinitiative für die europäische Bekleidungsbranche ins Leben zu rufen. Das heute veröffentlichte Arbeitsdokument der EU-Kommission kann nur ein erster Schritt sein. Das Europaparlament setzt mit diesem Bericht einen Impuls, damit wir vier Jahre nachdem Rana-Plaza-Unglück endlich zu einer Gesetzgebung zu Sorgfaltspflichten in der Bekleidungslieferkette kommen. Das würde eine notwendige europäische Fashion-Revolution möglich machen.

Die EU-Insitutionen und Mitgliedstaaten sollten zunächst mit eigenem Beispiel vorangehen und ihre eigenen öffentlichen Beschaffungen nachhaltig und fair gestalten. Über den Bericht hinaus sollte die EU-Kommission und das Europaparlament die ACT—Initiative von IndustriALL nach weltweiten Tarifverhandlungen in der Bekleidungsbranche aktiv unterstützen. Die Bekleidungslieferkette eignet sich ganz hervorragend als Beispiel für die entwicklungspolitischen Ziele 2030, sie kohärent zu verbinden und sichtbar zu machen, z. B. das Ziel 8 – gute Arbeit und existenzsichernde Löhne – oder das Ziel 12 einer verantwortungsvollen Produktion und Konsum oder das Ziel 5 einer Gleichberechtigung von Männern und Frauen.

Wir sind mit diesem Bericht ein gutes Stück vorangekommen und hoffen nun auf eine schnellstmögliche legislative Ausarbeitung der Kommission.

 
  
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  Beatriz Becerra Basterrechea, en nombre del Grupo ALDE. – Señor presidente, señor comisario, acaban de cumplirse cuatro años del derrumbe del Rana Plaza en Bangladés: Murieron más de mil personas que fabricaban la ropa que llevamos cada día.

A todos nos gusta comprar ropa barata y bonita. El problema es que lo que es barato para nosotros, a otros les cuesta la vida.

Durante veinte años se han desarrollado directrices voluntarias para mejorar la situación del sector, el sector de la confección, y no han funcionado. La situación de millones de trabajadores sigue siendo indigna. Necesitamos requerimientos vinculantes para todas las empresas europeas y los terceros Estados.

Solo normas vinculantes, normas legalmente vinculantes pueden asegurar que todas las empresas —las multinacionales también— garanticen la protección de los derechos humanos, en línea con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos. Y solo una regulación obligatoria garantizará que aquellas empresas que sí respetan los derechos humanos de sus trabajadores no tengan una desventaja competitiva respecto a las que no lo hacen. Nuestro trabajo es premiar a las empresas que se comportan de acuerdo con los estándares que la Unión Europea se ha comprometido a respetar.

Quiero decir algo a los diputados del Grupo popular y conservadores que se oponen a este informe: el Papa Francisco comparó las condiciones de trabajo de las víctimas de Bangladés con la esclavitud. Y la esclavitud no se derogó con medidas voluntarias. Sencillamente, se prohibió. Hagamos caso al papa Francisco en esto.

 
  
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  Paloma López Bermejo, en nombre del Grupo GUE/NGL. – Señor presidente, quiero, en primer lugar, felicitar a la ponente por su gran trabajo en este informe. Estamos hablando de un sector, el de la confección, donde millones de trabajadoras —un sector altamente feminizado— son víctimas de la avaricia y de la explotación de las multinacionales del textil. Son estas compañías, las grandes marcas que vemos en todos los anuncios de televisión, las auténticas culpables de la terrible degradación de los salarios y de las condiciones de trabajo en los países en desarrollo, que se ven obligados a competir entre ellos para sobrevivir en la cadena global.

La Unión Europea debe utilizar los instrumentos legales que ya estén a su alcance para obligar —y digo bien, obligar— a los productores a asegurar el cumplimiento de las normas laborales básicas como son el derecho a la libertad sindical, a la negociación colectiva, a la seguridad en el trabajo o a la prohibición del trabajo infantil. Pero debe ir más allá e imponer normas legales que aseguren la trazabilidad y la transparencia de los productos y que permitan sancionar a las compañías que producen o subcontratan a otras empresas que incumplen a su vez los derechos laborales.

 
  
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  Heidi Hautala, Verts/ALE-ryhmän puolesta. – Arvoisa puhemies, komissaari, tänään julkistettu työasiakirja tekstiilialan aloitteesta on pettymys siinä suhteessa, että myös Lola Sánchez Caldenteyn mietinnössä parlamentti toistaa vaatimuksensa oikeudellisesti sitovasta due diligence -aloitteesta. Olen varma, että vain tällä tavalla vastuulliset yritykset saavat sen kilpailuedun, mikä niille kuuluu, koska alalla on erittäin paljon toimintaa, joka ei noudata ihmisoikeusnormeja ja työnormeja ja joka saastuttaa ympäristöä.

Komissiolla on paljon hyviä vapaaehtoisia aloitteita tässä työasiakirjassa, mutta mikään niistä ei takaa, että nämä vastuullisesti toimivat yritykset saisivat vihdoinkin kaipaamansa kilpailutilanteen, jossa vastuuttomat yritykset eivät yritä niitä torjua. Erityisesti haluaisin kiinnittää huomiota siihen, että komission tulisi kiirehtiä myös sitä, että tuotantomaissa saadaan aikaan täydellinen järjestäytymisvapaus, jolloin myös vastuullisilla yrityksillä on joku, jonka kanssa neuvotella säällisistä palkoista.

 
  
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  Bogdan Brunon Wenta (PPE). – Panie Przewodniczący! Panie Komisarzu! Każdy zakup odzieży niezależnie od miejsca i sposobu produkcji wpływa na ludzi, którzy ją stworzyli, i środowisko, w jakim powstała. Ubrania, które na siebie wkładamy, mają za sobą długą drogę i są to nie tylko kilometry transportu, ale przede wszystkim ludzie i ich praca. Praca ciężka, okupiona utratą zdrowia, za niską płacę, ale wciąż jest to praca, która dla tych ludzi jest jedynym źródłem utrzymania i przeżycia.

Jestem przeciwny naruszaniu praw człowieka, praw pracowniczych i standardów ochrony środowiska, dlatego popieram sformułowania dotyczące wiążących klauzul praw człowieka oraz klauzul społecznych i środowiskowych. Pamiętajmy jednak o konkurencyjności naszych firm. Dzięki ich inicjatywom w takich miejscach na świecie jak właśnie w Bangladeszu możemy zobaczyć realną zmianę w kwestiach bezpieczeństwa czy higieny pracy. Oczywiście działania podejmowane przez firmy oraz państwa produkujące muszą iść dalej, tak aby pracownicy mieli zapewnione jak najlepsze standardy pracy i oczywiście lepsze wynagrodzenie. Cieszę się, że wspólnie ze sprawozdawczynią złożyliśmy cztery poprawki kompromisowe. Mam nadzieję, że jutro podczas głosowania te poprawki i sprawozdanie zostaną przyjęte.

 
  
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  Agnes Jongerius (S&D). – Dit verslag dat vandaag voorligt in het Europees Parlement, raakt een hele actuele en urgente discussie, namelijk de vraag hoe we nu we nu eindelijk goede en eerlijke handel regelen en wie daarvoor verantwoordelijk zijn. Het verslag vraagt de Commissie om bindende voorstellen voor due diligence voor Europese bedrijven die textiel en kleding importeren. Ik kan dat alleen maar enorm toejuichen.

Maar de verantwoordelijkheid ligt ook bij de exporterende landen. Daarom ben ik ook zo blij met de brief van de Europese Commissie die in maart naar de Bengaalse overheid is gestuurd. Ik hoop dat we binnenkort ook toezeggingen zullen krijgen om de SAP plus-situatie in Sri Lanka van een ijzersterk evaluatiemechanisme te voorzien. Want alleen als alle verantwoordelijken hun verantwoordelijkheid nemen, dus de bedrijven, de importerende en de producerende landen, en zij zich binden aan harde eisen, dan kunnen we echte voortgang bereiken voor al die miljoenen mannen en vrouwen die werkzaam zijn in de kledingindustrie.

 
  
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  Daniel Caspary (PPE). – Herr Präsident! Die schlimme Tragödie in Rana Plaza haben wir alle noch in Erinnerung, und es war untragbar, was dort passiert ist. Aber was da auch deutlich wurde: Nicht „billig“ ist immer das Problem – es gab auch einige hochpreisige Anbieter, die dort haben produzieren lassen. Nach dem Unglück forderten einige Kolleginnen und Kollegen im Europäischen Parlament einen kompletten Boykott der Textilindustrie in Bangladesch. Ich bin sehr dankbar, dass wir das damals nicht gemacht haben, das wäre für das Land eine Katastrophe gewesen.

Im Berichtsentwurf der Kollegin wird viel mit Vorgaben, Einschränkungen und Besserwisserei gearbeitet. Was ich aber am meisten bedauere: Im ganzen Bericht und auch heute in der Debatte spricht die Berichterstatterin nur negativ. Es wird nicht erwähnt, wie viele Arbeitsplätze allein im Textilsektor in Entwicklungsländern in den letzten Jahren geschaffen wurden. Es wird nicht erwähnt, wie viele früher recht- und mittellose Frauen heute ein eigenes Einkommen in sozialversicherten Arbeitsverhältnissen gerade in diesen Ländern haben. Es wird nicht erwähnt, dass in vielen Ländern überhaupt erst durch die Textilindustrie Entwicklung, Krankenversorgung, Bildung, Rentenversicherung und Zukunftsperspektive geschaffen werden können. Und ich wünsche mir bei all den Vorgaben, die wir machen wollen, dass wir auch im Auge haben, wie wichtig gerade eine gute industrielle Entwicklung für die Zukunftschancen in diesen Entwicklungsländern ist.

 
  
 

Zgłoszenia z sali

 
  
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  Stanislav Polčák (PPE). – Pane předsedající, ta tragédie, která se stala v Bangladéši, byla určitým pozdním budíčkem pro evropské spotřebitele. Začali jsme studovat právě odpovědnost firem a zjistili jsme například, že za tu tragédii v Bangladéši vlastně nebyla ještě dohledána a ani konkrétní viníci nebyli ještě zjištěni. Je důležité si uvědomit, že v rozvojových zemích pracuje v tomto odvětví padesát až šedesát milionů osob, které jsou v otřesných podmínkách: mnohdy jde o dětskou práci, nepřetržitá pracovní doba, bylo zde o tom již mnoho řečeno.

Já jsem pro to, abychom se pokusili v rámci spravedlivého obchodu regulovat i toto prostředí, respektive vyvinout tlak na evropské firmy, které dovážejí zboží z těchto zemí, aby skutečně splňovaly ta základní kritéria. To je to, co je vlastně obsahem této zprávy, a já ji rád podpořím.

 
  
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  Julie Ward (S&D). – Mr President, the life and death of 23-year-old Taslima Aktar, a Bangladeshi garment worker, reads like something out of Charles Dickens. Yet she died on our watch last year on 13 October 2016 after collapsing exhausted at work. Paid a pittance, forced by grinding poverty and poor education to labour in a sweatshop making clothes for the western fashion market, Taslima was consistently denied a break when she felt unwell. After being pronounced dead later that day, her employer left her body outside the factory for her family to collect.

Taslima’s death sparked mass strikes, which were met with repression and punitive measures. Union organisers have subsequently been harassed and arrested and activists have been blacklisted. We must ask ourselves: what price, fashion? For Taslima’s sake, and in memory of all garment workers who suffer injury or who have died at work, I urge the Commission to do everything in its power to put people before profit.

 
  
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  Ivan Jakovčić (ALDE). – Gospodine predsjedniče, moj prvi posao nakon završenog studija bio je u tekstilnoj industriji i svjedokom sam kakvi su uvjeti rada bili početkom 80-ih godina u tekstilnoj industriji. Naporno, u velikom mjeri žene u tekstilnoj industriji s malim plaćama. Međutim, i takva je tekstilna industrija uglavnom u Europi propala i preselila se u Aziju ili u neke druge zemlje u razvoju i to uglavnom zahvaljujući investitorima iz Europske unije, moguće i nekim drugima, naravno.

Međutim mi nismo napravili sve. Mi jesmo upropastili svoju tekstilnu industriju, otvorili smo nova radna mjesta, pomogli zemljama u razvoju, ali na kraju nismo došli do toga da imamo tzv. „fair trade“ s tim zemljama. I zato mislim da danas zaista moramo napraviti korak naprijed, zaista moramo napraviti održivi lanac u ovoj trgovini jer ćemo inače imati na savjesti ono što se dogodilo, konkretno govoreći, u Rana Plazi u Bangladešu.

 
  
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  Jiří Pospíšil (PPE). – Pane předsedající, já chci podpořit tuto zprávu, považuji ji za mimořádně důležitou. Evropská unie je strážcem lidských práv, nejen na území Evropské unie, ale i v třetích zemích, a pracovní podmínky, za kterých pracují dělníci v třetích zemích v rámci textilního průmyslu, jsou často tak otřesné, že nás to musí zajímat.

My zde často debatujeme na plénu o tom, kde jsou porušována politická práva, v kterých státech, kde jsou porušována právo na svobodný projev, právo na shromažďování, právo vyjadřovat své politické názory, ale stejně tak nás musí zajímat, kde jsou porušována základní práva obsažená v Mezinárodní organizaci práce – právo na pracovní podmínky, právo na minimální mzdu, právo na přestávky a tak dále.

Jsem přesvědčen, že tato zpráva je důležitá. Na druhou stranu chci říci, že vedle případných legislativních úprav bychom měli řešit i větší osvětu mezi spotřebiteli, mezi občany Evropské unie a posílit například zavedení značky spravedlivého oděvu tak, aby spotřebitel věděl, co si kupuje.

 
  
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  Nicola Caputo (S&D). – Signor Presidente, onorevoli colleghi, la realtà della produzione tessile in Europa è molto complessa. I produttori sono costantemente esposti sui mercati internazionali a pratiche di acquisto aggressive che dipendono da una molteplicità di fattori globali, letteralmente impossibili da affrontare in sede nazionale e locale. Le conseguenze di questa situazione ricadono sulla pelle dei lavoratori, alimentando gli effetti negativi del dumping sociale e le violazioni dei diritti umani e delle norme in materia di lavoro.

Tutte le iniziative volontarie intraprese negli ultimi venti anni dal settore privato, pur avendo offerto quadri essenziali per la collaborazione in questioni quali la salute e la sicurezza sul lavoro, non si sono dimostrate efficaci. Le esperienze positive di alcuni Stati membri, come la Germania e la Francia, devono spingere l'Europa a procedere nella direzione di una regolamentazione organica del comparto, in linea con le linee guida dell'OCSE. Per un settore così complesso serve molto più di un documento di lavoro, serve una legislazione vincolante e in tempi brevi.

 
  
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  Νότης Μαριάς ( ECR). – Κύριε Πρόεδρε, πριν από 35 χρόνια υπήρχε η ευρωπαϊκή κλωστοϋφαντουργία, αναπτυγμένη στην Ιταλία, την Πορτογαλία, την Ελλάδα. Όμως όσοι επιθυμούσαν, κυρίως οι πολυεθνικές, να δημιουργήσουν κέρδος ουσιαστικά διέλυσαν την κλωστοϋφαντουργία της Ευρώπης και μετέφεραν τις εγκαταστάσεις τους στον αναπτυσσόμενο κόσμο, όπου έχουμε περιπτώσεις όπως του Μπαγκλαντές, παραβίαση δικαιωμάτων, παιδική εργασία, σύμφωνα με τη UNICEF, εργατικά ατυχήματα, καμία προστασία, δουλεία στην ουσία, γεγονότα όπως της Ράνα Πλάζα και άλλα τα οποία ακούσαμε. Επομένως υπάρχουν συγκεκριμένες ευθύνες ως προς το γιατί φτάσαμε σε αυτή την κατάσταση και τα μέτρα που πρέπει να λάβουμε πρέπει να είναι συγκεκριμένα, όχι ευχολόγια. Εγώ πιστεύω ότι πρέπει να στηρίξουμε στην Ευρωπαϊκή Ένωση, εντός της Ευρωπαϊκής Ένωσης, την ανάπτυξη του ιματισμού, της κλωστοϋφαντουργίας, ένα δίκαιο εμπόριο, μια προστασία της μεταποίησης στον ευρωπαϊκό Νότο. Μόνο τότε θα υπάρξουν λύσεις αποφασιστικές.

 
  
 

(Koniec zgłoszeń z sali)

 
  
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  Lola Sánchez Caldentey, ponente. – Señor presidente, al señor Caspary solo le voy a dar una nota histórica, y es que a lo mejor no sabe usted cuánto hay que remontarse en el tiempo para encontrar una tragedia del mismo calibre que la del Rana Plaza, pero en territorio europeo. Bueno, pues es al año 1906. Hace ciento once años de eso. ¿Y sabe usted a lo que llevó esa catástrofe? Se llama la «Catástrofe de Courrières», en una mina del norte de Francia, muy cerca de aquí. Aquello llevó al Gobierno francés a desarrollar y a implementar el estatuto de los trabajadores y a crear un Ministerio del Trabajo y de los Trabajadores. Estas desgracias, unidas a la presión popular, son las que consiguen que se legisle. Sin legislación no se acaba con la esclavitud.

Y ahora, voy con mi intervención. Porque yo hace una semana estuve en Sri Lanka. Allí conocí a mucha gente; pero, entre otros, conocí a Mahida.

Mahida tiene dieciocho años. Se levanta, en su aldea, a las cinco de la mañana, para llegar a la fábrica en la que pasa, por lo menos, nueve horas de pie, trabajando sin descanso. Trabaja para una conocida marca de lencería europea.

Trabaja veintisiete días al mes. Le dan treinta minutos al día para comer e ir al baño. Le han hecho firmar un contrato en el que se compromete a no sindicarse. Si lo intenta, será despedida, sin derecho a indemnización.

Cada día ha de alcanzar un objetivo de producción que, además, aumenta sin cesar. Mientras le toca la cintura, su jefe la amenaza con seguirla a casa si no alcanza esos objetivos.

Cobra ochenta euros al mes, que no se acerca ni al mínimo vital. Es pobre y lo seguirá siendo por mucho que trabaje. Si quiere cobrar algo más, tendrá que pasar doce, quince, diecisiete horas al día de pie, cosiendo sin cesar, y llegará a su casa de noche cerrada con los dedos rotos.

Ningún inspector de trabajo irá nunca a su fábrica.

No me atrevo a decirle que con dos o tres prendas de los cientos que produce al día ya está pagado su salario, porque me avergüenzo.

Pero le aseguro, le aseguro a Mahida que, en Europa, cada vez somos más las personas que nos preocupamos por ella y que no estamos dispuestas a permitir que algunos nos vistan, y que además se enriquezcan, con la esclavitud invisible de otras, sobre todo mujeres como Mahida, que malviven para que podamos ir a la moda.

Creo que la Comisión tiene un mensaje muy claro. Debe urgentemente presentar una iniciativa legislativa sobre normas vinculantes en materia de debida diligencia, para que casos como el de Mahida, como el del Rana Plaza, como el de todos los Rana Plaza individuales que viven estas personas cada día nunca vuelvan a ocurrir.

 
  
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  Przewodniczący. – Zamykam debatę.

Głosowanie odbędzie się w czwartek 27 kwietnia 2017 r.

Oświadczenia pisemne (art. 162)

 
  
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  Isabella Adinolfi (EFDD), per iscritto. – Il settore tessile e dell’abbigliamento è attualmente uno dei più sviluppati al mondo, impiega infatti circa 60 milioni di persone, crea in continuazione nuovi posti di lavoro, soprattutto nei Paesi in via di sviluppo. Vi è però un enorme rischio a cui vanno incontro questi Paesi. Gran parte delle volte il troppo rapido e aggressivo sviluppo economico e l’agguerritissima concorrenza globale, hanno messo gravemente a rischio il rispetto dei diritti umani dei lavoratori. Alcuni tra i numerosi esempi sono: salari ridicoli, lavoro forzato, licenziamenti ingiustificati, condizioni igieniche e di sicurezza vergognose. Il MoVimento 5 Stelle si è sempre battuto per la tutela dei diritti umani, specialmente dei lavoratori. Per questo motivo ritengo che l’Unione europea debba fortemente impegnarsi per risolvere questa situazione disumana e porre fine alle numerose violazioni dei diritti umani che purtroppo subiscono migliaia di lavoratori.

 
  
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  Pirkko Ruohonen-Lerner (ECR), kirjallinen. – Haluaisin ensin kiittää esittelijää, Rouva Sanchez Caldenteytä hyvästä mietinnöstä. Nykyisin kuluttajan on lähes mahdotonta saada luotettavaa tietoa siitä, mistä maasta vaatteet ovat peräisin ja minkälaisissa olosuhteissa ne on valmistettu. Toinen tärkeä näkökulma on, mitä haitallisia kemikaaleja tekstiilit sisältävät. Useat jokapäiväisessä käytössä olevat tekstiilit, jotka sisältävät vaarallisia kemikaaleja, joita tuotannossa käytetään, ovat kiellettyjä tai säädeltyjä REACH-asetuksella Euroopassa, kuten esimerkiksi formaldehydi tai perfluorihiilivedyt. Pestäessä vaatteita niistä vapautuu haitallisia kemikaaleja. Nämä tekstiilit eivät ole vaarallisia vain valmistusvaiheessa ja työntekijöille toimitusketjun varrella, vaan ne ovat vaarallisia myös kuluttajille jokapäiväisessä käytössä. Vaatteiden sisältämiä kemikaaleja vapautuu vesijärjestelmään niitä pestäessä, mikä kuormittaa ympäristöä. Kuluttajien tulee saada tietoa halpojen vaatteiden seurauksista. Väriltään kirkkaampien vaatteiden ja helpommin pestävien vaatteiden vaikutukset tulee tiedostaa. Erityisesti ympäristö- ja terveyskysymykset ovat keskeisessä asemassa. EU:n olisi otettava tiukka linja, jotta tekstiilien ja vaatteiden toimitusketjut olisivat nykyistä puhtaammat ja turvallisemmat. Myös valmistukseen osallistuvien työntekijöiden ihmisoikeuksia tulisi kunnioittaa nykyistä enemmän.

 
  
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  Marc Tarabella (S&D), par écrit. – Ce midi, le Parlement européen se prononcera en faveur de règles contraignantes pour les fournisseurs de textile et le secteur de l’habillement. Le respect par les fabricants des droits des travailleurs doit devenir une obligation pour pouvoir vendre les produits sur notre territoire Les travailleurs du secteur textile, souvent des jeunes femmes ou des enfants, travaillent à des cadences infernales. Au Bangladesh, 47,5% des ouvriers travaillent entre 60 et 98h par semaine, 75% plus de 48h par semaine. Les discriminations liées au genre ou à l'âge sont omniprésentes. Plus d'un quart des travailleurs sont payés moins de 50€ par mois, en dessous du salaire minimum du pays. L'Europe ne peut rester aveugle et sourde face à ces violations de droits humains. Elle doit dans la conclusion de ses traités commerciaux conditionner tout accord commercial au respect des droits des travailleurs. On peut solder les vêtements ; on ne peut pas solder le droit des travailleurs ou les droits humains de ceux qui les fabriquent!

 
Última actualización: 12 de mayo de 2017Aviso jurídico