tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad
presentada de conformidad con el artículo 110, apartado 2, del Reglamento
sobre Siria, Yemen y Bahréin en el contexto de la situación que se registra en el mundo árabe y el África septentrional
Willy Meyer, Patrick Le Hyaric, Marisa Matias
en nombre del Grupo GUE/NGL
Resolución del Parlamento Europeo sobre Siria, Yemen y Bahréin en el contexto de la situación que se registra en el mundo árabe y el África septentrional
B7‑0453/2011
El Parlamento Europeo,
– Vista la Carta de las Naciones Unidas,
– Vista la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948,
– Visto el artículo 110, apartado 2, de su Reglamento,
A. Considerando que en varios países del África septentrional, de Oriente Próximo y de la Península Arábiga se han registrado, y se siguen registrando, importantes movimientos de ciudadanos y trabajadores que piden mejores condiciones de vida y acciones contra la injusticia, el desempleo y la corrupción, así como más democracia y más derechos, justicia social y el fin de la explotación, la opresión y la guerra,
B. Considerando que la población está rechazando claramente un sistema que ha privado al pueblo de sus derechos fundamentales y ha cometido una serie de abusos graves, en particular la práctica generalizada de la tortura,
C. Considerando que las diferentes políticas de ajuste estructural (desregulación de los precios de los alimentos, privatizaciones y medidas de austeridad) impuestas por el FMI y las organizaciones internacionales durante décadas están desempeñando un importante papel en problemas sociales y económicos como el desempleo y la pobreza (por ejemplo, el 40 % de los egipcios viven por debajo del umbral de pobreza),
D. Considerando que la Unión Europea, y, en particular, los Gobiernos de algunos Estados miembros y los Estados Unidos, que han apoyado durante décadas a regímenes antidemocráticos, tienen ahora una responsabilidad particular a la vista de la crisis que se está registrando,
1. Expresa su solidaridad con las luchas y los alzamientos populares en el África septentrional, Oriente Próximo y la Península Arábiga en favor de la mejora de las condiciones de vida, los derechos sociales y laborales y por la libertad y la democracia;
2. Reitera su compromiso con la defensa de la libertad, la democracia y la Carta de las Naciones Unidas, en especial sus principios en defensa de una solución pacífica de los conflictos, el respeto de la soberanía de los pueblos y la independencia y la integridad territorial de los Estados;
3. Condena la intervención militar extranjera que ha provocado la guerra en Libia, y pide el fin inmediato de la agresión contra el pueblo libio y de todas las acciones militares llevadas a cabo por Estados pertenecientes a la OTAN y sus aliados; se felicita de la participación de la Unión Africana; pide a todas las partes en el conflicto interno en Libia que acuerden un alto el fuego inmediato y que lo apliquen, siendo esta la primera condición para el establecimiento de un marco negociador que llevará a una solución política pacífica, salvaguardando los derechos humanos y las libertades de todos los libios, así como la soberanía y la integridad territorial del país;
4. Destaca la enorme responsabilidad del régimen de Gaddafi en la formación del conflicto interno;
5. Condena firmemente el recurso a la violencia por parte de los regímenes y en contra de manifestantes pacíficos, y lamenta el importante número de personas que han muerto o han resultado heridas; expresa sus condolencias a las familias de las víctimas y de los heridos; pide que se ponga fin inmediatamente al derramamiento de sangre y que se libere a todas las personas detenidas; pide que se investiguen los asesinatos, los arrestos y los supuestos actos de tortura;
6. Denuncia el apoyo que la Unión Europea, y en particular algunos Gobiernos de los Estados miembros, ha prestado durante décadas a esos regímenes; se opone, por lo tanto, firmemente a cualquier intento de interferencia exterior, así como a cualquier intento de desestabilización del proceso democrático que se está registrando actualmente en estos países;
7. Señala que estas revueltas han puesto de manifiesto el fracaso de la Política Europea de Vecindad y la urgente necesidad de revisar la política exterior de la UE; pide a la Unión Europea que cree un nuevo marco de relaciones con estos países y estas regiones basado en la no intervención en los asuntos internos y el respeto de su soberanía, con el fin de apoyar el desarrollo de las regiones vecinas e incentivar el empleo y la educación, y ello en vez de acuerdos de asociación basados principalmente en la creación de zonas de libre comercio que redundan en beneficio de los intereses empresariales de la parte europea;
8. Pide a Bachar el Asad y a sus autoridades que pongan fin inmediatamente al uso de la fuerza contra civiles y manifestantes pacíficos y que emprendan todas las acciones necesarias para responder a las demandas justas y legítimas del pueblo; destaca los peligros que pesan sobre la independencias y la integridad territorial de este país, y advierte contra las maniobras de varias potencias extranjeras, que suscitan una gran preocupación por el riesgo de una intervención extranjera;
9. Pide que se celebre en Siria una conferencia nacional en la que participen todos los partidos políticos, incluidos la oposición, los sindicatos y la sociedad civil, con vistas a alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto y tomar las medidas necesarias para el cumplimiento de las demandas legítimas del pueblo y la salvaguardia de la unidad del país;
10. Manifiesta su profunda preocupación por la situación en Bahréin, en particular por los medios utilizados para silenciar a la oposición, los supuestos casos de tortura y el trato dispensado a los heridos; le preocupa asimismo el papel que ha desempeñado el Consejo de Cooperación del Golfo, y sobre todo Arabia Saudí;
11. Pide al Rey Hamad y a su Gobierno que pongan fin a las persecuciones y convoquen un foro global para allanar el camino hacia una solución política pacífica al conflicto, y que cumplan las demandas populares que estén justificadas;
12. Pide que la Quinta Flota estadounidense estacionada en Bahréin abandone la zona; pide asimismo el desmantelamiento inmediato de las bases militares extranjeras;
13. Se felicita de los movimientos en Yemen que piden una mejora de las condiciones de vida, la dimisión del Presidente Ali Abdullah Saleh, reformas democráticas, libertad de prensa y la liberación de los presos de conciencia; apoya, en este sentido, las manifestaciones y los campamentos de la «Plaza del Cambio»; denuncia que estas movilizaciones se hayan utilizado para iniciar una guerra civil entre las diferentes tribus y el régimen de Ali Abdullah Saleh; pide el cese inmediato de la violencia y una solución política negociada;
14. Denuncia el uso de las diferencias religiosas para instigar una crisis política;
15. Critica firmemente el comercio de armas a gran escala practicado por algunos Estados miembros de la UE con varios países de la región; pide al Consejo que verifique si se ha incumplido el Código de Conducta de la UE en materia de exportación de armas y que adopte medidas estrictas para que este Código sea respetado en su totalidad por todos los Estados miembros;
16. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, a la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo y a los Gobiernos y Parlamentos de XXX, la Unión Africana y el Consejo de Cooperación del Golfo.