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INFORME     
25 de abril de 1996
PE 217.170/def. A4-0124/96
sobre el problema del comportamiento vandálico y de la libre circulación de los hinchas de fútbol
PE 217.170/def.
Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores
Ponente: Claudia Roth
Mediante carta del 25 de enero de 1995, la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos interiores solicitó autorización para elaborar un informe sobre el problema del comportamiento vandálico y de la libre circulación de los hinchas de fútbol.
 A. PROPUESTA LEGISLATIVA
 B. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 O P I N I Ó N

 Mediante carta del 25 de enero de 1995, la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos interiores solicitó autorización para elaborar un informe sobre el problema del comportamiento vandálico y de la libre circulación de los hinchas de fútbol.

En la sesión del 13 de junio de 1995, el Presidente del Parlamento Europeo anunció que la Conferencia de Presidentes había autorizado a la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores a elaborar un informe sobre este asunto y que la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación era competente para opinión.

En la reunión del 21 de junio de 1995, la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores designó ponente a la Sra. Roth.

En las reuniones de los días 24 de enero de 1995 y 24 de mayo de 1995, la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores, de conformidad con el apartado 2 del artículo 45 del Reglamento, decidió adjuntar a su informe las siguientes propuestas de resolución:

- B4-0184/94, del Sr. David, sobre la libre circulación de hinchas de fútbol, remitida el 17 de noviembre de 1994, para examen del fondo, a la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores y, para opinión, a la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación

- B4-0218/95, del Sr. De Coene, sobre la coordinación de la lucha contra el comportamiento vandálico de los hinchas, dentro del respeto de las libertades públicas, remitida el 16 de diciembre de 1994, para examen del fondo, a la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores y, para opinión, a la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación

- B4-0503/95, de los diputados Ligabue y Mezzaroma, sobre los incidentes violentos en los campos de fútbol, remitida el 16 de mayo de 1995,para examen del fondo, a la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores y, para opinión, a la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación.

En las reuniones de los días 22 de enero, 26 de marzo y 24 de abril de 1996, la comisión examinó el proyecto de informe.

En la última de estas reuniones, la comisión aprobó la propuesta de resolución por unanimidad con 9 abstenciones.

Participaron en la votación los diputados: Marinho, presidente; Colombo Svevo, vicepresidenta; Bontempi, vicepresidente; Wiebenga, vicepresidente; Roth, ponente; Caccavale, Camison (suplente de De Esteban Martín), CohnBendit (suplente de Orlando), D'Ancona, D'Andrea, Deprez, Elliott (suplente de Ford), Lööw, David Martin (suplente de Crawley, de conformidad con el apartado 2 del artículo 138 del Reglamento), Nassauer, Newman, Oostlander (suplente de Lehne), Pailler, Posselt, Reding, Schulz, Stewart-Clark, Tamino (suplente de Lindholm, de conformidad con el apartado 2 del artículo 138 del Reglamento), Terron y Cusí, Wemheuer y White (suplente de Zimmermann).

La opinión de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación se adjunta al presente informe.

El informe se presentó el 25 de abril de 1996.

El plazo de presentación de enmiendas al presente informe figurará en el proyecto de orden del día del período parcial de sesiones en que se examine.


 A. PROPUESTA LEGISLATIVA

Resolución sobre el problema del comportamiento vandálico y de la libre circulación de los hinchas de fútbol

El Parlamento Europeo,

- Vistas las propuestas de resolución presentadas por:

a) el Sr. David, sobre la libre circulación de hinchas de fútbol (B-0184/94)

b) el Sr. De Coene, sobre la coordinación de la lucha contra comportamiento vandálico de los hinchas, dentro del respeto de las libertades públicas (B4-0218/94),

c) los diputados Ligabue y Mezzaroma, sobre los incidentes violentos en los campos de fútbol (B4-0503/95),

- Vista la Directiva del Consejo de 25 de febrero de 1964 para la coordinación de las medidas especiales para los extranjeros en materia de desplazamiento y de residencia, justificadas por razones de orden público, seguridad y salud pública (64/221/CEE)(1),

- Visto el Convenio Europeo sobre los Derechos Humanos y, en particular, el Protocolo n° 4 relativo al derecho a la libertad de circulación, a salir de cualquier país y a entrar en el propio país,

- Visto el Convenio europeo de 19 de agosto de 1985 sobre la violencia y los incidentes protagonizados por algunos espectadores durante encuentros deportivos y, en particular, partidos de fútbol,

- Vista su Resolución de 11 de julio de 1985 sobre las medidas necesarias para combatir el vandalismo y la violencia en el deporte(2),

- Vista su Resolución de 22 de enero de 1988 sobre vandalismo y violencia en el deporte(3),

- Visto el informe de la Comisión de investigación sobre el racismo y la xenofobia, de 17 de julio de 1990, sobre el resultado de los trabajos de la Comisión de investigación(4),

- Vista la Comunicación de la Comisión al Parlamento y al Consejo de 31 de julio de 1991 sobre la Comunidad Europea y el deporte(5),

- Vista su Resolución de 6 de mayo de 1994 sobre la Comunidad Europea y el deporte(6),

- Vista la Resolución (76) 41 del Comité de Ministros del Consejo de Europa llamada "Carta europea del deporte para todos",

- Vista la Recomendación sobre el intercambio de información ante acontecimientos importantes, adoptada por el Consejo el 30 de noviembre de 1994, y la Recomendación sobre el comportamiento vandálico en el fútbol, adoptada por el Consejo el 19 de marzo de 1996,

- Visto el artículo 148 de su Reglamento,

- Vistos el informe de la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores y la opinión de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación (A4-0124/96),

A. Subrayando la contribución del deporte al respeto mutuo y a la comprensión entre las personas y los pueblos,

B. Preocupado por los violentos incidentes que pueden producirse durante los encuentros deportivos y, en particular, durante los partidos de fútbol tanto fuera como dentro del campo,

C. Convencido de que la violencia que se manifiesta en los encuentros deportivos y en los partidos de fútbol es generalmente el síntoma de una crisis mucho más arraigada en la sociedad, como es la decadencia de las normas y los valores en la vida pública,

D. Consternado por las manifestaciones y los ataques racistas de que son víctimas los jugadores de color, judíos o de origen nacional o étnico diferente,

E. Alarmado por el hecho de que organizaciones de extrema derecha de carácter fascista, racista y xenófobo, utilicen la violencia vinculada al deporte manipulando e infiltrando a grupos de ultras, y que bandas de neofascistas fanáticos desplieguen su actividad en los clubes,

F. Considerando la importancia de los medios de comunicación a la hora de prevenir la violencia en el deporte y de fomentar el ideal deportivo, la deportividad y el respeto mutuo,

G. Manifestando su apoyo al ministro británico del Interior, quien aboga por una cooperación a escala de la Unión con vistas a controlar los incidentes transfronterizos de violencia y racismo vinculados al fútbol,

H. Considerando que la Directiva de 25 de febrero de 1964, en su artículo 3, estipula que "las medidas de orden público o de seguridad pública deberán estar fundamentadas exclusivamente, en el comportamiento personal del individuo a que se apliquen" y que "la mera existencia de condenas penales no constituye por sí sola motivo para la adopción de dichas medidas",

I. Considerando que las víctimas del comportamiento vandálico son aquellas personas que viven en las inmediaciones de los estadios, los habitantes de los países en que se disputan los partidos y también los propios hinchas,

J. Considerando que las autoridades públicas, las organizaciones deportivas, las asociaciones nacionales, los clubes y los jugadores tienen responsabilidades diferentes pero complementarias a la hora de luchar contra la violencia y el comportamiento agresivo de los espectadores y que, por lo tanto, conviene que todos ellos unan sus esfuerzos,

K. Profundamente preocupado por la actitud de los clubes que limitan las ventas de entradas a los hinchas que se comprometen a viajar con agencias únicas designadas por el club,

L. Considerando que la inmensa mayoría de los hinchas de fútbol son personas pacíficas y que conviene garantizar tanto el pleno respecto de su libertad de circulación como su protección adecuada contra las manifestaciones violentas,

M. Considerando la necesidad de establecer una distinción entre los hinchas pacíficos, los hinchas violentos en potencia y los ultras ("hooligans"); considerando que entre estos últimos deben distinguirse las personas que cometen actos racistas, antisemitas o xenófobos,

N. Considerando que una lucha eficaz contra la violencia no puede ignorar las razones profundas de esta violencia y limitarse a combatir los síntomas;

O. Congratulándose por iniciativas como "Professional Footballers Association/Equal Opportunities Commission "Kick Racism Out of Football" (Asociación de Futbolistas Profesionales/Comisión de Igualdad de Oportunidades "Fuera de juego para el racismo"),

P. Considerando que la aplicación de determinadas medidas pragmáticas, basadas en normas comunes, debería contribuir a contener este fenómeno,

Q. Considerando el papel que desempeña el programa Eurathlon en el fomento de una mayor comprensión y un mayor sentido de la solidaridad entre los ciudadanos de la Unión mediante la participación en los encuentros deportivos,

R. Considerando que la organización de la Eurocopa 1996 en el Reino Unido, de los Mundiales de 1998 en Francia y de la Eurocopa 2000 en Bélgica y los Países Bajos exige la aplicación de medidas preventivas y de lucha contra el comportamiento vandálico en la Unión,

ASPECTOS GENERALES

1. Toma nota de que la intervención en encuentros deportivos, tanto en calidad de participante como de espectador, es una actividad cultural y social importante y de que los encuentros deportivos son acontecimientos culturales cuyo acceso se debería facilitar a todos los sectores de la sociedad;

2. Subraya que el deporte es un asunto de gran interés para millones de personas en la Unión Europea y que, por tanto, se le debería conceder la atención política que merece, tanto en el ámbito nacional como europeo;

3. Toma nota de que existe un problema generalizado de vandalismo y violencia en los partidos de fútbol y su entorno, en particular en los encuentros internacionales, y opina que se trata de un problema de carácter transfronterizo que debería ser estudiado a nivel comunitario;

4. Constata que las medidas de prevención existentes a escala internacional se adoptan sobre la base de acuerdos de cooperación entre los Estados miembros sin ningún tipo de marco jurídico internacional, lo cual ya ha dado lugar a reclamaciones de ciudadanos de la Unión por limitación de la libre circulación de personas e indefensión ante semejantes situaciones;

5. Está convencido de que una política tanto de prevención como de represión del comportamiento vandálico debe poder frenar este fenómeno y reducirlo a dimensiones más controlables;

6. Felicita al Consejo de Europa por su actuación en la materia y subraya, en particular, el importante trabajo del comité permanente del Convenio Europeo sobre la violencia y los incidentes protagonizados por algunos espectadores durante encuentros deportivos y, en particular, partidos de fútbol;

7. Pide a los Estados miembros que aún no lo hayan hecho, que ratifiquen el Convenio Europeo de 1985 y, por ende, insta a las autoridades públicas, a las organizaciones deportivas y a los clubes a que lo lleven a la práctica;

8. Pide por tanto a las autoridades públicas, a las organizaciones deportivas y a los clubes que pongan en práctica las medidas previstas por dicho convenio y que prevean, en particular:

- una concepción de los estadios que garantice la seguridad de los espectadores mediante numerosas salidas separadas y que permita la intervención de los servicios de orden y de socorro,

- la separación de los grupos de hinchas rivales,

- el control de la venta de entradas,

- la instalación en los estadios de altavoces que permitan la comunicación con el público,

- la prohibición de introducir en los estadios bebidas alcohólicas u objetos peligrosos o que puedan utilizarse en actos de violencia,

- la prohibición de introducir en los estadios cualquier símbolo (bufandas, banderines...) de carácter racista o xenófobo como cruces gamadas, etc.,

- la instalación de escáners a la entrada de los estadios;

9. Considera que el recurso exclusivo a los asientos es superfluo y que la instalación de "jaulas" es peligrosa, degradante y puede incitar a la violencia; considera sin embargo que conviene favorecer la participación de mujeres y niños en los encuentros deportivos, instalando para tal fin tribunas para familias;

10. Observa que el sistema actual de fichas y el intercambio de datos ya han ocasionado encarcelamientos o expulsiones de personas inocentes;

POLÍTICA SOCIAL Y DE PREVENCIÓN

11. Considera que el fomento de los "proyectos de hinchas" ("fan projects") constituye un excelente medio de prevención de la violencia durante los encuentros deportivos y alienta el desarrollo de este tipo de iniciativas;

12. Apoya, por ejemplo, iniciativas como la organización de un Parlamento de hinchas europeos por "Philosophy Football" en el contexto de la Eurocopa 1996;

13. Pide a los clubes, a las asociaciones nacionales, a la UEFA y a la FIFA que apoyen económicamente, en sus ámbitos respectivos, los proyectos de los hinchas; pide que se faciliten créditos comunitarios para financiar los proyectos de los hinchas en el marco de la Eurocopa 1996 y de los Mundiales de 1998;

14. Pide a todos los clubes que efectúen sus transacciones financieras con absoluta transparencia y dediquen parte de sus recursos a la integración de los hinchas en la vida del club, asociándolos, en particular, a las decisiones importantes;

15. Recomienda encarecidamente a la Comisión que adopte medidas contra los clubes de fútbol que practican el sistema de vincular la venta de entradas a los viajes organizados;

16. Considera que los jugadores deben comportarse de forma responsable y deben mantener estrechas relaciones con los hinchas y opina que la actitud de los jugadores durante los partidos puede ser decisiva, por lo que pide encarecidamente a los jugadores que se abstengan de cualquier comportamiento violento o agresivo y que manifiesten abiertamente su rechazo a la violencia, al racismo y a la xenofobia, en su caso, negándose a jugar cuando se registren comportamientos violentos, racistas o xenófobos;

17. Sugiere a todos los clubes de hinchas que designen entre sus miembros a agentes ("stewards") encargados de acompañar a los espectadores y grupos de aficionados durante los partidos que se jueguen fuera;

18. Pide que durante la organización de encuentros internacionales, se prevean programas culturales y de acogida que permitan a los aficionados aprovechar su presencia en el país de acogida para visitarlo;

19. Aboga por la organización de encuentros deportivos internacionales reservados a los aficionados y a los jóvenes y por la creación de equipos deportivos comunitarios;

20. Manifiesta su apoyo a las asociaciones que luchan contra la violencia y el racismo en los estadios;

21. Reitera una vez más su propuesta de conceder cada año tres premios: a un equipo, a un deportista en particular y a un club de hinchas que se hayan distinguido por su juego limpio;

22. Sugiere que se desarrollen iniciativas (intercambios, encuentros, etc.) destinadas a favorecer el entendimiento entre los hinchas de equipos contrarios y que ellos mismos ideen estrategias para la erradicación de actitudes violentas;

23. Se congratula de que la Comisión, en colaboración con el Consejo de Europa, haya iniciado una campaña de promoción del juego limpio; pide que esta campaña vincule estrechamente a los jugadores y a los clubes de hinchas;

24. Pide a los medios de comunicación que contribuyan a fomentar el respeto y el juego limpio en el deporte, a contribuir a la promoción de los valores positivos del deporte, a luchar contra los comportamientos agresivos y chovinistas y a evitar cualquier sensacionalismo a la hora de divulgar informaciones sobre la violencia en los encuentros deportivos;

25. Reconoce la importante función que desempeñan la educación y el trabajo con jóvenes a la hora de prevenir la violencia, en particular, la violencia racista, y fomentar la tolerancia, y pide a todos los que participan de manera formal o informal en esta educación que actúen teniendo en cuenta esta responsabilidad;

LIBRE CIRCULACIÓN DE PERSONAS

26. Considera que las medidas de restricción de la libre circulación de personas deben tener exclusivamente por objeto a aquellas personas cuya conducta en el pasado, incluyendo condenas anteriores, sugiera que constituyen una amenaza real y grave para la seguridad pública;

27. Considera que la nacionalidad de un hicha no puede constituir un criterio que permita prohibir su acceso a los encuentros deportivos;

28. Considera que la celebración de un encuentro puede justificar, en determinadas condiciones, los controles en las fronteras interiores, siempre que éstos no vayan más allá de las medidas estrictamente necesarias para hacer frente a una grave amenaza para la seguridad pública y para proteger los derechos y las libertades de otras personas;

29. Opina que el establecimiento de medidas políticas en este ámbito debe tener en cuenta la necesidad de lograr un adecuado equilibrio entre los diferentes derechos, a saber, los derechos de todas las personas, incluidos los seguidores de fútbol, a la libre circulación dentro de la Unión Europea, los derechos de quienes desean presenciar un partido de fútbol en un entorno seguro y los derechos de quienes viven en las inmediaciones de los estadios;

30. Considera que la limitación del acceso a los estadios para reducir el nivel de violencia debe ejercerse de acuerdo con normas comunes;

31. Afirma que las diferencias jurídicas básicas existentes entre los Estados miembros hacen que sea difícil prever la restricción general del derecho de las personas que hayan sido condenadas por actos relacionados con el fútbol a asistir a partidos que se celebren en otros Estados miembros;

32. Afirma que sólo podrá impedirse la asistencia de un hincha a encuentros celebrados en su país o en el extranjero cuando éste haya sido condenado por un acto de violencia o por una infracción relacionada con el fútbol;

MEDIDAS POLICIALES Y JUDICIALES

33. Pide a los Estados miembros que apliquen o, en su caso, adopten una legislación que prevea sanciones adecuadas para las personas declaradas culpables de infracciones, incluyendo medidas como la prohibición de acceso a los estadios durante un período determinado;

34. Pide a los Estados miembros que velen por que los espectadores que cometen actos de violencia u otros actos reprensibles sean identificados y condenados y se respeten los derechos fundamentales de los acusados tales como el derecho a una defensa justa, la intervención de intérpretes si no conocen el idioma, etc.;

35. Considera que la vigilancia policial debe correr a cargo de policías locales acompañados, durante los encuentros internacionales, de policías procedentes del mismo lugar que el equipo o los equipos que se hayan desplazado;

36. Aboga por el refuerzo de la cooperación policial internacional con vistas a luchar más eficazmente contra la violencia en los estadios; considera que el intercambio de información sobre los hinchas de los que se sabe que han cometido actos de vandalismo debe poderse ejercer en el respeto de los criterios establecidos por el Consejo de Europa en materia de protección de datos de carácter personal;

37. Pide a las autoridades responsables que faciliten a las fuerzas policiales una formación adecuada, basada en el encuadre adecuado de los espectadores con vistas a poder hacer frente a posibles excesos de violencia;

38. Considera que la escolta policial que acompaña normalmente a los hinchas debe adoptar un comportamiento que no provoque manifestaciones violentas;

39. Pide a los clubes afectados que adopten medidas para evitar que los grupos de hinchas neofascistas intimiden a los jugadores y a los hinchas;

40. Llama la atención de todos los interesados sobre el carácter racista, antisemita, xenófobo y antisocial que con frecuencia asumen las manifestaciones de violencia física o verbal, que esto sea posible medio siglo después del fin de la guerra y del holocausto, es un síntoma del fracaso educativo que reclama la responsabilidad y el compromiso de todas las partes interesadas;

41. Se pronuncia a favor del establecimiento de sanciones contra aquellos clubes que toleren abiertamente la expresión de la violencia y del odio racial;

42. Considera inaceptables las prácticas llevadas a cabo durante los encuentros internacionales consistentes en arrestar, detener o expulsar a los hinchas que no han cometido ningún delito, basándose exclusivamente en su nacionalidad o en cualquier otro motivo no justificado;

43. Considera que deben efectuarse controles rigurosos de seguridad a la entrada y en las inmediaciones de los estadios con el fin de evitar que puedan introducirse en los mismos personas con objetos peligrosos o material de propaganda extremista, racista y xenófoba como folletos, banderines, etc.;

44. Desea que con motivo de la revisión del Tratado de la Unión Europea se incluya en el mismo un artículo sobre la lucha contra el racismo, el antisemitismo y la xenofobia;

45. Lamenta que hasta el momento no exista una clara competencia comunitaria en el ámbito del deporte y opina que se debería poner remedio a esta situación en la próxima Conferencia Intergubernamental, con el fin de que se pueda desarrollar una política europea fuerte, sistemática y coherente en la materia;

46. Pide a la Comisión que elabore un informe exhaustivo y comparativo sobre el vandalismo como fenómeno social multidimensional en los Estados miembros o que reúna y actualice los datos existentes al respecto;

47. Pide a la Comisión que le informe anualmente sobre la repercusión de las medidas adoptadas y sobre la evolución de la situación en relación con la violencia en el deporte y sobre las posibles connivencias entre las asociaciones de fútbol y determinadas organizaciones racistas y extremistas;

48. Pide que se inicien investigaciones sobre el origen social de los hinchas violentos, sobre la influencia de las organizaciones de extrema derecha sobre los hinchas y sobre la influencia de los medios de comunicación en la violencia en el deporte;

49. Felicita a la Unidad de Deportes de la DG X por la labor que ha realizado hasta ahora y reconoce la importancia de que siga existiendo una línea presupuestaria específica para el deporte;

50. Desea que el Consejo y el Comité K.4 le informen sobre las medidas que adopten los Estados miembros para impedir la violencia en la Eurocopa 1996;

51. Pide al Consejo que, en el marco del tercer pilar, elabore un convenio sobre la lucha contra la violencia en el fútbol, en el que se defina el concepto de "hincha peligroso", se establezcan normas claras sobre obtención, compilación, tratamiento e intercambio de información entre los Estados miembros sobre ciudadanos de la Unión, y se establezcan unos derechos con respecto a la información, la comunicación y la defensa para aquellas personas que sean objeto de un intercambio de datos;

52. Considera que la lucha contra la violencia en el deporte debe efectuarse dentro del respeto de los derechos y las libertades fundamentales y, por lo tanto, se opone al establecimiento de "listas negras" de hinchas y a la instauración de un documento de identidad para los aficionados.

53. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión y a los Gobiernos de los Estados miembros.

(1)DO C 850/64 de 4.4.1964.
(2)DO C 229 de 9.9.1985, pág. 99.
(3)DO C 049 de 22.2.1988, pág. 168.
(4)DO C 284 de 12.11.1990, pág. 57.
(5)SEC(91) 1438 final.
(6)DO C 205 de 25.7.1994, pág. 486.


 B. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

LOS HECHOS

Si los desórdenes únicamente se produjeran en el estadio, apenas nos preocuparían. Nos diríamos: si quieren sacudirse, allá ellos. No obstante, quien haya tenido la suerte o la desgracia de viajar con hinchas vociferantes en un tren por el que ruedan latas vacías de cerveza o haya tenido que abrirse camino por la estación entre hinchas borrachos, estará sensibilizado ante el problema.

Por lo tanto, la violencia no se limita a los estadios. No es posible aislarla o contenerla. El vandalismo futbolístico violento se percibe por doquier: en Alemania, en Inglaterra, en los Países Bajos, en Italia ... Se trata de un problema europeo repleto de racismo, xenofobia y odio.

EL FENÓMENO DE LA VIOLENCIA

La violencia tiene muchas facetas. No se describe el fenómeno diciendo meramente que una persona derriba, apuñala o dispara a otra, si bien esto es lo primero que se nos ocurre cuando oímos la palabra violencia. Pensamos en daños materiales, gamberrismo, atracos y robos.

Pensamos en la delincuencia que tiene lugar en las calles y plazas, es decir, en la delincuencia que se da en los espacios públicos. La violencia en el ámbito de los encuentros deportivos también es de tal tipo: el vandalismo en los trenes, los insultos a los viandantes y las batallas campales de antes y después del partido de fútbol. Al examinar los orígenes de esa violencia se percibe la llamada violencia estatal y estructural. Se aprecia que el Código Penal es importante, pero que no es una panacea, y que la prevención no puede limitarse a enviar un destacamento de policía. La violencia estatal también es violencia y debe ejercerse con tacto y prudencia. El Estado debe emplear sus instrumentos eficazmente, pero no abrumadoramente. En nombre del orden público no puede limitar las libertades de todos.

En este marco deberán encuadrarse las propuestas destinadas a combatir la violencia relacionada con los encuentros deportivos, lo que significa, por ejemplo, que no pueden declararse ciudades enteras zonas prohibidas para determinados viajeros únicamente porque allí se juega un partido de fútbol.

ESBOZO DEL PROBLEMA

La violencia en los estadios y en sus alrededores, la violencia en las ciudades, el llamado vandalismo futbolístico, no es un problema nuevo.

El racismo, el antisemitismo y la xenofobia han aumentado en los últimos años y también se perciben en los estadios. Por consiguiente, el fútbol y su entorno son un reflejo de la sociedad. Pero calificar esa violencia de vandalismo futbolístico es trivializar el problema y olvidar el carácter político que tienen, por ejemplo, los insultos proferidos contra los jugadores negros (mostrar plátanos, imitar sonidos de la jungla) y las agresiones racistas a los jugadores extranjeros. Se aprecia una "jerarquía" de jugadores extranjeros, acorde con las "categorías" existentes en la UE. Nacionales, ciudadanos de la UE, terceros países. En la RFA se acepta mejor a un jugador danés que a uno turco, aun cuando éste haya nacido en Alemania: y a un jugador negro no le libra de agresiones su pasaporte. El antisemitismo también se da en el fútbol. Un ejemplo a este respecto es Ronnie Rosenthal, quien, debido a la presión ejercida por círculos neofascistas, no pudo jugar ningún partido con su equipo, el Udine, o el caso del neerlandés Aron Winter, que sufrió ataques en el Lazio de Roma bajo el lema de "negros y judíos, fuera", aún cuando sea un surinamés de etnia india.

A la vista de tales explosiones de violencia y de las tendencias nacionalistas xenófobas, el deporte no puede considerarse un espacio despolitizado: los clubes y las asociaciones de jugadores deberán asumir mucho más activamente su responsabilidad y su tarea políticosocial.

Pero es preciso diferenciar y no generalizar. No todos los aficionados, no todos los que "visten la camiseta" son vándalos, y no todos los vándalos son racistas. Por ejemplo, no todos los aficionados ingleses, neerlandeses

o daneses son delincuentes violentos, vándalos que se aprovechan de la libertad de circulación. Las excepciones no pueden convertirse en una regla destinada a criminalizar y privar de derechos a la afición futbolística en su conjunto.

Además, el racismo y la xenofobia no se dan únicamente en las localidades de pie de los estadios. También se dan en las mejores localidades de asiento y, algunas veces, en los esquemas mentales de los directivos de clubes y asociaciones. De esta manera, por ejemplo, tras darse a conocer la positiva sentencia Bosman, importantes directivos de fútbol expresaron su temor a una "extranjerización" del fútbol y su preocupación por el futuro de las selecciones nacionales, con lo que se aprecia cuán lejos están algunos directivos del ideal de integración europea.

El fútbol es un deporte maravilloso que puede contribuir en gran medida a la supresión de prejuicios, a la "comprensión de los pueblos", a la integración. El Campeonato de Europa de 1996 en Inglaterra y el Campeonato del Mundo de 1998 en Francia permitirán mostrar todos los aspectos positivos del fútbol y ser un ejemplo de hospitalidad futbolística europea.

El deporte se ha convertido en el siglo XX en un fenómeno social de masas. El deporte puede canalizar problemas sociales; y el fútbol, particularmente en los períodos de tensión social, ofrece grandes oportunidades de identificación, sobre todo para los jóvenes sin perspectivas de futuro. En el campo de fútbol se puede descargar toda la frustración cotidiana y calmar la sed de aventuras.

LOS HINCHAS

En el marco del presente informe no es posible realizar un estudio sociológico exhaustivo de los hinchas. La procedencia social de estos varía de un país a otro. Por ejemplo, los sociólogos Elias y Dunning consideran que los hinchas ingleses proceden de la clase obrera "genuina" y presentan las siguientes características: gran pobreza, riesgo de desempleo, escasa formación escolar y familia numerosa de estructura patriarcal.

En Alemania, por el contrario, la mayoría de los hinchas proceden de las clases medias. No ocupan el escalón más bajo de la escala social; pero, en parte, presentan afinidades con los planteamientos y expresiones xenófobas y racistas y, por consiguiente, son accesibles a las ideologías y grupos ultraderechistas.

El investigador alemán Heitmeyer, especialista en sociología juvenil, distingue los siguientes grupos típicos de hinchas: el "hincha consumista", que posee una localidad de asiento o una localidad de pie tranquila y quiere ver un buen partido; el "hincha forofo", uniformado (indumentaria con los colores del club y los emblemas correspondientes), miembro de una peña y fiel al club en toda circunstancia, y el "hincha aventurero", que cambia frecuentemente de localidad y desea contemplar un "espectáculo", que no tiene por qué ser necesariamente futbolístico.

La policía alemana efectúa la siguiente clasificación en su Informe anual sobre la temporada de fútbol 1993 - 1994: el hincha pacífico, el hincha dispuesto a la violencia si así se tercia (abierto a la violencia) y el hincha violento a ultranza. Al proponer medidas, por consiguiente, deberá diferenciarse entre hinchas pacíficos, hinchas inclinados a la violencia e hinchas violentos a ultranza.

INICIATIVAS INTERNACIONALES SOBRE EL PROBLEMA DE LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE

a) Organizaciones deportivas internacionales

La UEFA aprobó el 23 de julio de 1985 medidas destinadas a un mayor control y prevención de la violencia en los encuentros deportivos, que se aplican, en primera línea, a los partidos con un alto riesgo de seguridad y afectan a la venta y distribución de entradas, la seguridad en los estadios, la vigilancia de los hinchas y la coordinación y cooperación con las autoridades deportivas y policiales.

b) Consejo de Europa

El Consejo de Europa examina desde hace largo tiempo el problema de la violencia. En 1977 ya organizó una Conferencia sobre la violencia en el deporte. Siete años más tarde aprobó la Recomendación R(84) n° 8 relativa a la prevención de la violencia en los encuentros deportivos, en particular en los partidos de fútbol. Tras la tragedia ocurrida en el Estadio Heysel de Bruselas, el 19 de agosto de 1985, aprobó el Convenio Europeo sobre la violencia y los incidentes protagonizados por algunos espectadores durante encuentros deportivos y, en particular, partidos de fútbol. En dicho Convenio se proponen medidas destinadas a reprimir, controlar y, en su caso, castigar la violencia en el deporte.

El Convenio fue firmado y ratificado por una gran mayoría de los Estados miembros del Consejo de Europa. Sería deseable que también lo suscribieran y ratificaran todos los Estados miembros de la Unión Europea.

c) Instituciones de la Comunidad

El Consejo Europeo

Tras los sucesos acaecidos en el Estadio Heysel de Bruselas, el Consejo Europeo pidió en la cumbre de Milán (28 y 29 de junio de 1985) que se reunieran los ministros competentes de los Estados miembros y que adoptaran a la mayor brevedad una acción concertada destinada a combatir la violencia dentro y fuera de los estadios.

El Consejo

El Consejo de Justicia e Interior, en la sesión de los días 20 y 21 de junio de 1995, pidió al Comité K.4 que presentara propuestas destinadas a mejorar la eficiencia de las disposiciones que acuerden entre sí los Estados miembros para prevenir o controlar los desórdenes en los partidos de fútbol. El tema se prosiguió bajo las Presidencias española e italiana.

El Parlamento Europeo

También el PE se sintió sobrecogido por la tragedia del Estadio Heysel y aprobó dos resoluciones destinadas a combatir el vandalismo y la violencia en el deporte. El Parlamento propuso en dichas resoluciones una serie de medidas destinadas a combatir el vandalismo, que podrían incluirse en una directiva marco relativa al apoyo, fortalecimiento y aplicación del Convenio europeo citado.

No se atendió la petición del PE. La Comisión volvió a indicar que no tenía previsto proponer normas jurídicas destinadas a evitar la violencia en los encuentros deportivos, ya que la Unión Europea no tiene competencias en dicho ámbito.

LIBERTAD DE DESPLAZAMIENTO

El gamberrismo y el vandalismo no se detienen en las fronteras de los Estados miembros. Por consiguiente, las medidas destinadas a combatirlos deberían adoptarse a escala europea. Se precisa, en primer lugar, una mayor cooperación de las federaciones nacionales y de las autoridades policiales. En la actualidad no existe ninguna competencia comunitaria en el ámbito de la prevención y la represión. Tampoco el Título VI del Tratado, relativo al orden público comunitario, contiene indicación alguna al respecto. Sin embargo, la intervención de la Unión, por encima de la cooperación intergubernamental y el respeto del principio de subsidiariedad, se justifica por las siguientes razones:

- el artículo F y el artículo K.2 del Tratado de la Unión Europea, en que se establece que la Unión respetará los derechos fundamentales, tal y como se citan en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950;

- el artículo 7 A y, en particular, el Artículo 8 A, sobre la libre circulación de personas en la Unión;

- la Directiva del Consejo 64/221/CEE para la coordinación de las medidas especiales para los extranjeros en materia de desplazamiento y de residencia, justificadas por razones de orden público, seguridad y salud pública;

- las nuevas propuestas de la Comisión en el ámbito de la libertad de circulación de las personas y, en particular, la propuesta de directiva para la supresión de los controles de personas en las fronteras interiores de la Unión.

Se plantea la cuestión de si puede limitarse la libertad de los europeos con objeto de evitar el desplazamiento de posibles grupos violentos de hinchas.

Sería una medida delicada, incluso peligrosa, pues exigiría grandes controles y afectaría a un grupo de personas muy difícil de determinar en la práctica. Además, tales restricciones (que deben rechazarse por principio) apenas tendrían un fundamento jurídico concreto. De hecho, la situación jurídica sería la siguiente: el Derecho policial otorga a la policía, probablemente en todos los Estados de la UE, las siguientes competencias generales: ésta puede "adoptar las medidas necesarias para suprimir en un caso concreto el peligro existente para la seguridad y el orden público", en particular, evitando hechos delictivos o riesgos para la vida y la salud de las personas, o para los bienes materiales. En esta llamada cláusula general policial se apoyan casi todas las medidas propuestas para prevenir los riesgos que generan los vándalos deportivos.

Uno de los métodos clásicos es el derecho de admisión: se prohíbe a determinadas personas el acceso a un lugar concreto, por ejemplo, un estadio de fútbol, un barrio o toda la ciudad. La ampliación de este método vulnera el derecho fundamental de libertad de desplazamiento (en el interior) o de libertad de circulación garantizado a escala europea: la prohibición total de viajar al país en que se disputa el partido de fútbol es una injerencia masiva. Ciertamente, podría argumentarse que la libertad de circulación no puede poner en peligro la seguridad y el orden público. Pero, con tal argumentación, la libertad de circulación pierde todo su valor. La supresión de la libertad de desplazamiento de los aficionados futbolísticos sería el comienzo del fin de la libertad de circulación: también se podría prohibir el desplazamiento a otras personas de parecida o supuesta peligrosidad. En tal caso, los derechos y garantías fundamentales estarían sujetos a una cláusula general de seguridad o adecuación. Se suprimirían siempre que se quisiera minimizar determinados riesgos. En tal caso, los derechos fundamentales y las demás garantías jurídicas no deberían ser respetados por la Policía y siempre serían revocables. Por lo tanto, la restricción de la libertad de circulación no es un medio adecuado para combatir el vandalismo. Al mismo resultado llega el informe ya citado de la policía alemana. La Oficina de Orden Público de la Dirección Territorial de Policía de Stuttgart intentó imponer una prohibición de desplazamiento a determinados aficionados de reconocido carácter violento. El Tribunal Administrativo de Stuttgart dejó sin vigor dicha medida por vulnerar la libertad de circulación.

LA PREVENCIÓN

La lucha contra la violencia en el fútbol y su entorno no puede reducirse a medidas de carácter policial; deberá basarse en el concepto de prevención en todos los ámbitos. En primer lugar, concediendo una mayor responsabilidad a los clubes y asociaciones que, con demasiada frecuencia, dejan la tarea en manos de las autoridades policiales en vez de agotar sus propias posibilidades.

Las relaciones con los hinchas

Los clubes y federaciones deberían intensificar y democratizar sus relaciones con las peñas, pues éstas son un elemento esencial, ya que son el punto de enlace entre el fútbol y el público. Es urgentemente necesaria una mayor promoción material y conceptual de las peñas y proyectos de hinchas, lo que repercutiría positivamente sobre todo su entorno. El fútbol es un gran negocio. Los clubes pagan millones por los jugadores, cobran millones en publicidad y derechos de retransmisión y entradas. Por lo tanto, es incomprensible que se invierta tan poco en la dimensión social, pedagógica, política y cultural del fútbol. Las subvenciones para las iniciativas de hinchas, cuando se conceden, son ridículos.

La inclusión de las peñas en los órganos de decisión de los clubes y federaciones contribuye, además, a ampliar su responsabilidad. De esta manera, por ejemplo, la integración y aceptación de los jugadores extranjeros se efectuaría a un nivel más amplio, tras haber intervenido también los hinchas en su contratación. Las medidas y estrategias elaboradas en común contra los comportamientos racistas, en particular contra los jugadores negros, que también deberían referirse a los jugadores rivales, tendrían desde el principio esa base que, con frecuencia, les falta a las campañas decididas a nivel central y aplicadas indiscriminadamente. Esto, naturalmente, exige la colaboración de los propios jugadores.

Los hinchas deberían poder intervenir en mayor medida con sus ideas y necesidades específicas en la renovación, en la adopción de nuevas medidas de seguridad y en la configuración de los estadios. Son precisamente las peñas, con toda razón, quienes critican duramente las resoluciones de la UEFA, que sólo admite en las competiciones internacionales los estadios provistos exclusivamente de localidades de asiento. (Así se advirtió en las manifestaciones celebradas ante la UEFA.) Para muchos hinchas también forma parte del fútbol esa proximidad corporal que únicamente se da en las localidades de pie. No cabe duda de que el rock-and-roll habría desaparecido prematuramente si los conciertos únicamente hubieran podido celebrarse ante un público sentado, sin posibilidad de ser una experiencia corporal de los "fans". Esa sensación común no tiene por qué degenerar en agresiones y no es necesariamente un riesgo de seguridad. Además, las localidades de asiento son considerablemente más caras, con lo que se excluye a los hinchas clásicos: jóvenes sin altos ingresos, que no podrían ver en directo los partidos. Esto podría tener sin cuidado a los clubes y federaciones en un período de auge del fútbol; pero cuando se invierta la tendencia y el fútbol pierda atractivo, los clubes necesitarán a los verdaderos hinchas, para los que entonces el fútbol podría ser un lujo inalcanzable.

También se critican con razón las vallas levantadas en muchos estadios, que estimulan las agresiones y hacen que los hinchas se sientan enjaulados, siendo éstas también un riesgo para su integridad física. Para evitar que los hinchas invadan el césped, parecen más adecuadas otras medidas como, por ejemplo, la prohibición de volver a acudir al estadio en caso de reincidencia (Manchester City). El establecimiento de las llamadas tribunas familiares (Arsenal London) podría llevar a los estadios a más mujeres y niños, lo que tendría un gran efecto civilizador y apaciguador.

La prohibición de consumir bebidas alcohólicas en los estadios, unos controles más rigurosos a la entrada, la prohibición de símbolos nazis y pancartas agresivas también han dado, entre otras medidas, buenos resultados.

La responsabilidad de los jugadores

El cometido de los jugadores no puede limitarse a los 90 minutos sobre el terreno de juego. Deberá ampliarse, lo que exige que el trabajo con los jóvenes en los clubes y federaciones no tenga únicamente el objetivo de convertir a los jugadores en superestrellas, sino también en personas responsables; y no deberán estar encerrados herméticamente en una torre de marfil de opiniones y decisiones delegadas. Únicamente los jugadores con personalidad podrán influir positivamente sobre los hinchas -preocupándose mucho más de su público-, de los que, en definitiva, viven; y no mal del todo. La tarea de los jugadores es influir en la reducción de la violencia, clara y manifiestamente, en vez de esconderse tras el entrenador, el presidente o el seleccionador. Los jugadores son modelos y tienen, por consiguiente, una función rectora, lo que también incluye su comportamiento sobre el terreno. Si los partidos son más agresivos cada vez, si las faltas sobre el adversario en el terreno de juego degeneran en lesiones corporales -en ocasiones el terreno de juego parece un campo de batalla-, será difícil pedir a los espectadores una convivencia pacífica. La violencia sobre el terreno se refleja en las gradas. Y cuando los jugadores no reaccionan ante los insultos racistas dirigidos a los compañeros del propio equipo o del equipo contrario (como exige adecuadamente Ruud Gullit), esto se entiende en las gradas como un estímulo y una aprobación tácita. Sobre el terreno de juego, a pesar de la lucha por ganar el partido, debe percibirse y aprenderse la solidaridad mutua y el respeto de las reglas: sólo de esta manera podrá inculcarse una actitud positiva a los hinchas.

En los clubes y federaciones debería acabar por comprenderse la necesidad de promover jugadores con personalidad y no marginarlos ni taparles la boca, pues el fútbol tiene una gran importancia político-social y los jugadores deberían ser algo más que meros prestidigitadores de la pelota, excelentemente remunerados.

La democratización del fútbol supone, por consiguiente, una mayor participación de los hinchas, una mayor responsabilidad de los jugadores y unas mayores libertades personales, como promoverá, así lo esperamos, la sentencia Bosman.

Una mejor infraestructura deportiva

Tras la tragedia ocurrida en el Estadio Heysel se reaccionó, primordialmente, a nivel de club. Deberán adoptarse medidas adicionales:

- menor concentración de espectadores en los estadios

- creación de tribunas familiares

- mantenimiento de la separación entre los grupos rivales de hinchas

- planificación y disposición de los estadios acorde con las normas de seguridad, que no favorezca la disposición a la violencia de los espectadores y permita un control eficaz y la actuación de los servicios de urgencia

- empleo de materiales de construcción refractarios

- colocación de servicios de megafonía en los estadios que permitan en todo momento la comunicación entre la organización, el servicio de seguridad y el público; locutores profesionales en los estadios, con capacidad de apaciguamiento, y que conozcan la jerga de los equipos y hinchas rivales

- controles estrictos en la venta de entradas

- prohibición de bebidas alcohólicas- discreta presencia de las fuerzas de seguridad y

del orden

- realización de programas marco durante el descanso y tras el partido

- salutación y recibimiento de los hinchas rivales en vez de escoltas marciales de la policía

La investigación

Sería conveniente promover estudios sobre estas cuestiones:

- procedencia social de los vándalos del fútbol

- influencia de los grupos y organizaciones ultraderechistas sobre los hinchas y sus estructuras a nivel europeo

- representación de la violencia deportiva en los medios de comunicación y sus repercusiones sobre el comportamiento de los hinchas

- además, con cargo a la línea presupuestaria del deporte, deberían apoyarse proyectos de hinchas en el marco de la Eurocopa 96 y el Campeonato del Mundo de 1988 en Francia.

LOS INSTRUMENTOS POLICIALES Y JURÍDICOS

La represión es la última instancia. En vez de amortiguar las agresiones con estrategias de control y persecución, es mejor lograr que éstas no surjan. Las estrategias necesarias al respecto ya se han descrito en el apartado dedicado a la prevención. No hay nada que objetar contra la vigilancia de los estadios y sus inmediaciones mediante cámaras. Dicha vigilancia puede tener un efecto disuasorio y, al mismo tiempo, servir de prueba. No viola el derecho a la personalidad. Además, la misma acción es, por lo general, habitual en los estadios, por ejemplo, para la retransmisión televisiva. Los espectadores están de acuerdo con la misma.

Es imprescindible una estrecha cooperación de las diferentes policías. En los partidos de ida, la policía de la localidad anfitriona deberá ser informada en profundidad sobre el potencial de desórdenes previsto. Dada la internacionalización del fútbol y la tendencia a la creación de redes se practica un intercambio transfronterizo de información más intenso. Los especialistas en la tutela de los hinchas temen que a medio plazo se introduzcan en la red los diferentes datos nacionales e internacionales sobre los hinchas, y que un intercambio incontrolado de datos pudiera vulnerar el derecho al control de la información privada, es decir, el nivel de protección de datos. Por consiguiente, deberá promoverse una cooperación policial orientada hacia los derechos cívicos, también para los hinchas del fútbol.

La policía podrá actuar con tacto sobre el terreno contra los hinchas violentos o dispuestos a la violencia prohibiéndoles el acceso a determinados lugares y, si procede, al estadio. En el caso de personas especialmente furiosas, podría recurrirse a una breve detención preventiva, que en ningún caso debería ser superior a 24 horas. Cercar durante horas a los hinchas ingleses, en virtud de su procedencia nacional (como ocurrió en Italia), no es un instrumento policial acreditado. Además, provoca una escalada de la violencia y es, sobre todo, un testimonio del fracaso policial. Cuando la policía considera que debe formar un "cerco", es que antes lo ha hecho todo mal.

Las limitaciones del derecho de desplazamiento por orden policial -al menos de acuerdo con el Derecho alemánno son practicables. En Inglaterra es posible obligar a los hinchas sentenciados a presentarse ante la policía durante un partido en el extranjero, con lo que se impide su viaje.

En el estadio y sus inmediaciones es conveniente el empleo de policías con una formación especial, funcionarios conocedores del mundillo, que trabajen abiertamente y no vayan vestidos de paisano. La presencia de los fiscales ha demostrado ser útil. Es conveniente para un tratamiento adecuado y rápido de los delitos característicos tipificados. Es imprescindible castigar los delitos sobre el terreno, en vez de expulsar o expatriar colectivamente a los hinchas.

Deberá aplicarse el principio de territorialidad, pues únicamente se perseguirán si es posible castigar los delitos sobre el terreno. Con una mera expulsión se soluciona el caso sin que éste reporte consecuencias positivas. Por consiguiente, los hinchas que cometen delitos en Stuttgart, deberán ser juzgados en Stuttgart, independientemente de que procedan de Munich o de Manchester. La Comisaría de Policía de Essen es un ejemplo de éxito en la cooperación entre Policía y Justicia. En dicha localidad, únicamente dos fiscales examinan los delitos de dicha naturaleza. Los procesos se celebran después en los tribunales jurados ampliados. Por lo general, a los adultos "primerizos" se les imponen penas de arresto bajo fianza. Una de las condiciones impuestas para la fianza es la prohibición de ir a los partidos del propio equipo. Aun cuando esta prohibición no vaya acompañada de la obligación de presentarse ante la policía a la hora del partido, estas penas se han comentado en el mundillo y, en opinión de la Comisaría de Policía, son eficaces.

EL COMETIDO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Cuanto mayores son los desórdenes, mayor es el éxito de venta de los periódicos, mayor el interés de los lectores o espectadores: este es el cálculo de no pocos representantes de los medios de comunicación. Por consiguiente, se tiende a cargar las tintas en tales informaciones, haciéndolas más violentas de lo que en realidad fueron. Con frecuencia, los alborotos en los aledaños se convierten en punto central de la noticia; de esta manera, los violentos consiguen precisamente lo que quieren: atención. Los vándalos se sienten en el centro de los acontecimientos, sienten que se les toma en serio: un sentimiento del que, por lo general, no disfrutan en su vida cotidiana. En consecuencia, las informaciones deberían ser algo más moderadas a este respecto, lo que no significa, naturalmente, que no pueda informarse sobre tales alborotos.

Los medios de comunicación son amplificadores y también amplifican la violencia, generando, de esta manera, nueva violencia: la violencia que rodea al fútbol, la xenofobia y el racismo que aparecen en las informaciones muestran los problemas sociales con todo lujo de detalles. Lo lamentable se hace aún más lamentable, porque, supuestamente, sucede anónimamente. Los medios de comunicación desempeñan un cometido nocivo al reforzar los estereotipos nacionalistas. La presentación y el lenguaje de los partidos internacionales recuerda la descripción de batallas campales. Con frecuencia, se abona el terreno para la violencia de esta manera. En los medios de comunicación se hace muy poca referencia a la amistad, el encuentro más allá de las fronteras, al placer de descubrir otra cultura.

En vez de esto, los partidos internacionales se convierten en un renacimiento de los hábitos nacionales. Por consiguiente, los medios de comunicación deberían esforzarse por devolver al juego su carácter lúdico.

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN (B4-0184/94)

presentada de conformidad con el artículo 45 del Reglamento

por el Sr. Wayne DAVID

sobre la libre circulación de hinchas de fútbol

El Parlamento Europeo,

A. Congratulándose de la libertad de circulación de personas por todo el territorio de la Comunidad Europea,

B. Consciente de la necesidad de poner fin al vandalismo en el fútbol,

C. Constatando con preocupación el hecho de que hinchas del Reino Unido hayan sido "acorralados" y fotografiados de manera indiscriminada, y de que se hayan registrado sus nombres,

D. Constatando con preocupación que se haya impedido el paso y retenido en Bélgica a personas inocentes que se desplazan desde el Reino Unido para presenciar partidos de fútbol sin otro motivo aparente que la circunstancia de que sus nombres figuraran en una "lista",

1. Insta a la comisión competente a que elabore un informe sobre el hecho y las posibles consecuencias de que no se permita a ciertas personas el acceso a otro Estado miembro para presenciar partidos de fútbol u otros acontecimientos deportivos;

2. Insta a la comisión competente a que examine las actividades de la Sección de Fútbol de la División Central de Información Policial neerlandesa (Divisie CRI) y su modus operandi;

3. Solicita la elaboración de un amplio informe que incluya propuestas sobre posibles garantías para evitar que se denieguen libertades civiles a hinchas respetuosos de la ley.

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN (B4-0218/94)

presentada de conformidad con el artículo 45 del Reglamento

por el Sr. De Coene,

sobre la coordinación de la lucha contra el comportamiento vandálico de los hinchas, dentro del respeto de las libertades públicas

El Parlamento Europeo,

- Visto el artículo 7A del Tratado de la Unión Europea, así como la legislación relativa a la libre circulación de personas, por ejemplo, la Directiva 64/221/CEE,

- Visto el Título VI del Tratado de la Unión Europea sobre las disposiciones relativas a la cooperación policial a nivel internacional,

A. Considerando que en los partidos de fútbol internacionales surgen de manera casi sistemática todo tipo de manifestaciones de comportamiento vandálico y violento,

B. Considerando que en estos casos las víctimas de este comportamiento son tanto los verdaderos hinchas, las personas que viven en las inmediaciones de los estadios y los países organizadores como los clubes participantes,

C. Considerando que, si bien hoy día existen acuerdos bilaterales de cooperación entre los servicios de mantenimiento del orden, éstos no se apoyan en un marco legal internacional, con lo que se ponen en peligro las libertades públicas,

1. Solicita a los Estados miembros y al Comité K.4 que elaboren una propuesta de convenio que prevea la coordinación, en un marco legal, de la lucha contra el vandalismo en el fútbol, por ejemplo a través del intercambio de listas de hinchas potencialmente conflictivos entre los servicios competentes de los Estados miembros, dentro del respeto de las libertades públicas, especialmente de aquellas relacionadas con la protección de la intimidad;

2. Espera que la presidencia le consulte al respecto.

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN (B4-0503/95)

presentada de conformidad con el artículo 45 del Reglamento

por los diputados Ligabue y Mezzaroma

en nombre del Grupo Forza Europa

sobre los incidentes violentos en los campos de fútbol

El Parlamento Europeo,

- Vistos los artículos 7A y 59 del Tratado CE,

- Visto el título VI del Tratado de la Unión Europea,

A. Considerando, en particular, que el fenómeno de la violencia con ocasión de los encuentros de fútbol ha adquirido proporciones preocupantes en todos los Estados miembros,

B. Considerando que la violencia en los estadios causa graves lesiones personales, incluso en el caso de los encuentros internacionales,

C. Considerando que, cada vez con mayor frecuencia, el fenómeno se presenta acompañado de una progresiva difusión de la microdelincuencia,

D. Considerando la existencia de una estrecha correlación entre la predisposición a la violencia y el estado de degradación social, económica y moral del hincha,

1.

Estima oportuno que se prevean intervenciones comunitarias específicas para atacar la raíz del problema, es decir, encaminadas a ayudar a los individuos más violentos allá donde se originen las predisposiciones a la violencia;

2.

Estima necesario ampliar la vigencia de los programas de actuación de la política social para estimular la cultura de la no violencia entre las agrupaciones de aficionados y para disponer formas de ayuda a los aficionados violentos que provengan de familias desaventajadas;

3. Estima oportuno prever formas específicas de cooperación entre las autoridades nacionales competentes para prevenir y perseguir los actos de violencia;

4.

Estima oportuno favorecer el uso de todos los instrumentos telemáticos existentes para la lucha contra la violencia relacionada con las actividades deportivas en general, incluso mediante la implantación de tarjetas magnéticas personales y el uso de técnicas de teledetección para identificar a los autores de los actos de violencia.


 O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación

para la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores

Ponente: Corrado Augias

En su reunión del 5 de septiembre de 1995, la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación designó ponente para opinión al Sr. Augias.

En sus reuniones de los días 22 de febrero de 1996 y 15 de abril de 1996, la comisión examinó el proyecto de opinión.

En el curso de esta última reunión, aprobó el conjunto de las conclusiones por 12 votos a favor y 7 abstenciones.

Estuvieron presentes en la votación los diputados: Castellina, presidente; Banotti, vicepresidenta primera, Tamino, vicepresidente tercero; Augias, ponente; Ahlquist, d'Ancona (suplente de Morgan), Aparicio Sánchez, Bennasar Tous (suplente de Galeote Quecedo), Daskalaki (suplente de Todini), De Coene, Elliott, Evans, Guinebertière, Heinisch, Junker, Monfils, Montesano, Mouskouri, Pack, Pailler, Ryynänen, Tongue y Vaz da Silva.

1. INTRODUCCIÓN

"El deporte es una actividad cultural que, si se practica como es debido, enriquece a la sociedad y favorece la amistad entre las naciones". Esta cita del Código del Consejo de Europa sobre la ética en el deporte podría y debería aplicarse tanto a la práctica del deporte como a su contemplación. Los acontecimientos deportivos y, en particular, los acontecimientos deportivos internacionales reúnen a la gente en lo que debería ser una atmósfera armoniosa que celebre los valores positivos del deporte. No obstante, este ideal no concuerda con la realidad de los acontecimientos deportivos y en particular de los partidos internacionales de fútbol, donde se dan tan a menudo comportamientos violentos y amenazantes.

El contenido de las tres resoluciones que dieron lugar a este importante y oportuno informe por propia iniciativa de la Comisión de Libertades Públicas demuestra el alcance y la complejidad de este tema, así como las tensiones potenciales que existen a la hora de elaborar una política general que impida la violencia y el vandalismo en los partidos de fútbol, sin dejar de respetar los derechos y libertades civiles de los hinchas. El objetivo claro de una política en este ámbito consiste en lograr el equilibrio adecuado entre el derecho de los hinchas a circular libremente y el derecho de la gente que desea presenciar un acontecimiento deportivo, en particular un partido de fútbol, a hacerlo en un ambiente seguro y pacífico. También se deben respetar los derechos de los que viven cerca de estadios. Por muy claro que sea este objetivo, alcanzar dicho equilibrio sigue siendo una tarea difícil y delicada. El problema comporta una multitud de facetas que se deben abordar por muchos frentes. Las medidas que se han de tomar entran en dos categorías principales: medidas encaminadas a prevenir la violencia en los acontecimientos deportivos y medidas destinadas a castigar a los autores de la violencia y a atajar esa violencia tan pronto como sea posible una vez que haya estallado y evitar que se vuelva a repetir.

2. ANTECEDENTES

La violencia en el deporte ha sido un tema de preocupación de muchos años para el Parlamento Europeo. En 1985 se aprobó la primera resolución sobre el tema, después de la tragedia del estadio de Heysel, que fue seguida por una segunda resolución sobre las medidas necesarias para luchar contra el vandalismo y la violencia en el deporte, en 1988. Más recientemente, en 1994, el informe Larive sobre la Comunidad Europea y el deporte, elaborado por nuestra comisión por propia iniciativa, examinó este asunto en el contexto más amplio de la necesidad de una política europea activa en materia de deporte señalando que el vandalismo y el racismo eran dos fenómenos indeseables que ponían en peligro el deporte. En los informes y resoluciones mencionados anteriormente, el Parlamento ha pedido que se tomen inmediatamente, en el ámbito comunitario, una serie de medidas prácticas destinadas a luchar contra el vandalismo y la violencia en los acontecimientos deportivos, en estrecha cooperación con los Gobiernos y las autoridades del deporte. Se incluyen una serie de medidas preventivas relativas a temas como la venta de entradas, la venta y el consumo de alcohol, la seguridad y el diseño de los estadios así como el refuerzo de la coordinación entre la policía y otras autoridades competentes.

3. CONTEXTO INSTITUCIONAL

No obstante, a pesar de las solicitudes reiteradas por parte del Parlamento Europeo de una acción de la Unión Europea en este ámbito, las actuaciones a nivel comunitario se han visto obstaculizadas por la falta de una competencia clara de la Comunidad en el ámbito del deporte. Por tanto, resulta extremadamente importante que se revise el Tratado, en el marco de la Conferencia Intergubernamental, con el fin de proporcionar esta competencia importante y muy necesaria. Nuestra comisión ha expresado claramente su punto de vista, aprobando recientemente la opinión Leperre Verrier sobre las prioridades del Parlamento Europeo para la próxima Conferencia Intergubernamental (PE 216.161). No obstante la importancia de conseguir esta modificación del Tratado con el fin de que se pueda desarrollar una labor en este ámbito basándose en un fundamento jurídico adecuado, la Comunidad puede y debe actuar entre tanto.

Ya existe una Unidad de Deportes en el seno de la DG X. Además, la partida presupuestaria B3-305, "El deporte en Europa" dispone de un presupuesto de 3,5 millones de ecus para 1996, del cual se puede utilizar una parte para el "apoyo de las acciones contra la violencia en el deporte y del "fair play"". Aunque los fondos destinados a estos proyectos no serán muy importantes, habida cuenta las demás financiaciones de esta partida presupuestaria, es importante que existan y que se utilicen.

También existe un problema de falta de marco institucional en lo que se refiere al estatus de los acuerdos bilaterales sobre cooperación entre las fuerzas de policía nacional y otras autoridades competentes que se encargan de la circulación internacional de los hinchas de fútbol y los problemas de la violencia en los acontecimientos deportivos internacionales. Debemos evitar que se adopten medidas por las que se considere criminales a todos los seguidores de fútbol, tratándoles a todos como vándalos "potenciales". El establecimiento de un marco institucional adecuado para estos acuerdos de forma que exista transparencia y responsabilidad en el ámbito comunitario constituye un paso importante para garantizar que se tomen medidas eficaces que a la vez respeten las libertades civiles.

4. PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA EN LOS ACONTECIMIENTOS DEPORTIVOS

a) Las causas del vandalismo

El vandalismo y la violencia de grupo en los acontecimientos deportivos constituyen fenómenos sociales complejos cuyas causas no se disciernen fácilmente ni son las mismas en toda Europa. Aunque existe en este ámbito una investigación académica, es necesario llevar a cabo estudios comparativos a nivel europeo, no sólo para reconocer las causas de la violencia sino también para elaborar recomendaciones acerca de la política que se ha de seguir, a partir de las experiencias de los Estados miembros y de las asociaciones deportivas frente al problema. El cotejo de esta información, en particular la que se refiere a buenas prácticas, y la coordinación de las actividades, son sin duda una tarea que puede llevar a cabo la Unión Europea.

b) Función de la policía y de las autoridades competentes

La función desempeñada por la policía y por otras autoridades afectadas es evidentemente de vital importancia, tanto antes como durante los acontecimientos deportivos. Una cuidadosa organización y la coordinación de los diferentes papeles de las autoridades competentes resultan cruciales para prevenir o contener la violencia. Cabe destacar en este contexto la lista de medidas del Consejo de Europa que deben tomar los organizadores de los partidos de fútbol y las autoridades públicas.

Es importante que la policía en contacto con hinchas internacionales reciba un entrenamiento especial y este es un ámbito donde puede resultar particularmente útil el intercambio de experiencia entre las fuerzas de policía nacionales.

c) Racismo y extremismo nacionalista

Existen pruebas sustanciales de que grupos racistas y de extrema derecha organizados están implicados en la violencia en el fútbol en toda Europa. No obstante, no todos los actos de vandalismo de las manifestaciones deportivas son perpetrados por miembros de dichos grupos ni motivados por el racismo. Sin embargo, las campañas de promoción que avivan el fervor nacionalista, la reproducción de los estereotipos nacionales en los medios de comunicación y la venta de artículos destinados a los hinchas e inspirados en dichos estereotipos no ayudan a mejorar la situación. Las peñas y organizaciones deportivas tienen la responsabilidad de fomentar la tolerancia, incluida la tolerancia racial, y condenar la violencia racista.

d) Educación y trabajo con los jóvenes

Es evidente que la educación y el trabajo con jóvenes resultan extremadamente importantes; esto no significa que todos los implicados en actividades violentas sean jóvenes, sino que los jóvenes son los hinchas del futuro. Las peñas deportivas pueden desempeñar una función importante, como pueden hacerlo también las revistas destinadas a los hinchas, que son una parte influyente de la cultura joven. Deberían fomentar en aquéllos un sentimiento de orgullo por su fama de buenos anfitriones e invitados en lugar de su notoriedad como personas violentas y hostiles. Sigue siendo buena la idea que sugirió el Parlamento en 1988 de crear premios anuales de la Unión Europea para el "fair play", para un deportista individual, para un equipo y para una peña deportiva.

e) El papel de los medios de comunicación

Los estudios han demostrado el importante papel que desempeñan los medios de comunicación en estos asuntos. La televisión y los periódicos influyen a la hora de crear expectativas sobre el comportamiento de los espectadores en acontecimientos particulares y, por tanto, en determinar el propio comportamiento. Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de no informar de manera incendiaria o de forma que exalten la violencia. Por el contrario, los medios de comunicación deberían fomentar los valores positivos del deporte y condenar los comportamientos chovinistas y agresivos, así como promover los ideales del "fair play", que debe aplicarse también fuera del campo.

CONCLUSIONES

Sobre la base de lo mencionado anteriormente, la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación pide a la Comisión de Libertades Públicas y de Asuntos Interiores, competente para el fondo, que incluya las siguientes conclusiones en su informe:

1. Toma nota de que la intervención en manifestaciones deportivas, tanto en calidad de participante como de espectador, es una actividad cultural y social importante y de que las manifestaciones deportivas son acontecimientos culturales cuyo acceso se debería facilitar a todos los sectores de la sociedad;

2. Subraya que el deporte es un asunto de gran interés para millones de personas en la Unión Europea y que, por tanto, se le debería conceder la atención política que merece, tanto en el ámbito nacional como europeo;

3. Lamenta que hasta el momento no exista una clara competencia comunitaria en el ámbito del deporte y opina que se debería poner remedio a esta situación en la próxima Conferencia Intergubernamental, con el fin de que se pueda desarrollar una política europea fuerte, sistemática y coherente en la materia;

4. Toma nota de que existe un problema generalizado de vandalismo y violencia en los partidos de fútbol y su entorno, en particular en los encuentros internacionales, y opina que se trata de un problema de carácter transfronterizo que debería ser estudiado a nivel comunitario;

5. Constata que las medidas de prevención existentes a escala internacional se adoptan sobre la base de acuerdos de cooperación entre los Estados miembros sin ningún tipo de marco jurídico internacional, lo cual ya ha dado lugar a reclamaciones de ciudadanos de la Unión por limitación de la libre circulación de personas e indefensión ante semejantes situaciones;

6. Observa que el sistema actual de fichas y el intercambio de datos ya han ocasionado encarcelamientos o expulsiones de personas inocentes;

7. Opina que el establecimiento de medidas políticas en este ámbito debe tener en cuenta la necesidad de lograr un adecuado equilibrio entre los diferentes derechos, a saber, los derechos de todas las personas, incluidos los seguidores de fútbol, a la libre circulación dentro de la Unión Europea, los derechos de quienes desean presenciar un partido de fútbol en un entorno seguro y los derechos de quienes viven en las inmediaciones de los estadios;

8. Pide a la Comisión que elabore un informe exhaustivo y comparativo sobre el vandalismo como fenómeno social multidimensional en los Estados miembros o que reúna y actualice los datos existentes al respecto;

9. Felicita al Consejo de Europa por la labor que ha desarrollado en este ámbito y señala, en particular, la importante labor que está desarrollando el "Comité permanente del Convenio Europeo sobre la violencia y los desbordamientos de espectadores durante las manifestaciones deportivas y especialmente durante los partidos de fútbol";

10. Pide a la Comisión que refuerce su labor de cooperación con el Consejo de Europa y que prosiga así los esfuerzos que ya se han realizado en el contexto de la Campaña en favor del "juego limpio";

11. Felicita a la Unidad de Deportes de la DG X por la labor que ha realizado hasta ahora y reconoce la importancia de que siga existiendo una línea presupuestaria específica para el deporte;

12. Pide a la Comisión que, a la mayor brevedad, proporcione una evaluación y un informe exhaustivo de las acciones llevadas a cabo a nivel comunitario y en los distintos Estados miembros en los ámbitos de la violencia en acontecimientos deportivos y la libre circulación de seguidores, así como planes para futuras acciones;

13. Desea que el Consejo y el Comité K.4 le informen sobre las medidas que adopten los Estados miembros para impedir la violencia en la Eurocopa 1996;

14. Pide al Consejo que, en el marco del tercer pilar, elabore un convenio sobre la lucha contra la violencia en el fútbol, en el que se defina el concepto de "hincha peligroso", se establezcan normas claras sobre obtención, compilación, tratamiento e intercambio de información entre los Estados miembros sobre ciudadanos de la Unión, y se establezcan unos derechos con respecto a la información, la comunicación y la defensa para aquellas personas que sean objeto de un intercambio de datos;

15. Reconoce la importante función que desempeñan la educación y el trabajo con jóvenes a la hora de prevenir la violencia, en particular, la violencia racista, y fomentar la tolerancia, y pide a todos los que participan de manera formal o informal en esta educación que actúen teniendo en cuenta esta responsabilidad;

16. Señala a la atención de los medios de comunicación que determinados elementos de la información que facilitan pueden incrementar el riesgo de violencia y hace un llamamiento para que contribuyan a fomentar los valores positivos del deporte y a contrarrestar las actitudes agresivas y chovinistas;

17. Llama la atención de todos los interesados sobre el carácter racista, antisemita, xenófobo y antisocial que con frecuencia asumen las manifestaciones de violencia física o verbal. Que esto sea posible medio siglo después del fin de la guerra y del holocausto, es un síntoma del fracaso educativo que reclama la responsabilidad y el compromiso de todas las partes interesadas;

18. Expresa el deseo de que este informe por propia iniciativa, importante y oportuno, se adopte sin demora y antes de la Eurocopa 96, con el fin de que el punto de vista del Parlamento Europeo tenga la mayor publicidad posible y el público pueda conocer nuestras preocupaciones.

Última actualización: 2 de mayo de 1999Aviso jurídico