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INFORME     
16 de julio de 1996
PE 217.506/def. A4-0244/96
sobre
- "Europa y la sociedad global de la información - Recomendaciones al Consejo Europeo"
- una comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas sobre "Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de acción" (COM(94)0347 - C4-0093/94)
.Ponentes para opinión:
- Sr. Barzanti, para la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos ( )
- Sr. van Velzen, para la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo ( )
- Sr. Kuhne, para la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación ( )
- Sra. Plooij-van Gorsel, para la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía ( )
( procedimiento "Gomes")
Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial
Ponente: Sr. Herman
(* procedimiento "Gomes")
 A. PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
  O P I N I Ó N
  O P I N I Ó N
  O P I N I Ó N
  O P I N I Ó N
  O P I N I Ó N
  O P I N I Ó N

 (* procedimiento "Gomes")

Mediante carta de 27 de julio de 1994, la Comisión remitió al Parlamento Europeo el informe sobre "Europa y la sociedad global de la información - Recomendaciones al Consejo Europeo" y transmitió al Parlamento Europeo la comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones "Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de acción".

En la sesión del 14 de septiembre de 1994, el Presidente del Parlamento Europeo anunció que había remitido dicha propuesta, para examen del fondo, a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial y, para opinión, a la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos, a la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo, a la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación, a la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía, a la Comisión de Política Regional y a la Comisión de Derechos de la Mujer.

En la reunión del 7 de septiembre de 1994, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial designó ponente al Sr. Herman.

El su reunión del 14 de noviembre de 1994, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial aprobó un informe provisional y una propuesta de resolución. El 30 de noviembre de 1994, el Parlamento aprobó una resolución basada en dicho informe provisional (A4-0073/94 - DO C 363 de 19.12.1994, pág. 33).

En su reunión del 16 de febrero de 1995, la Conferencia de Presidentes decidió aplicar el procedimiento "Gomes" al informe, siendo las comisiones competentes, además de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial, la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos, la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo, la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación y la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía.

En las reuniones del 6 de mayo y del 26 de junio de 1996, Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial examinó las recomendaciones al Consejo Europeo, la comunicación de la Comisión y el proyecto de informe.

En esta última reunión, aprobó el proyecto de informe y la propuesta de resolución por unanimidad.

Participaron en la votación los diputados: von Wogau, presidente; Metten y Theonas, vicepresidentes; Herman, ponente; Areitio Toledo, Argyros (suplente de Langen), Barton (suplente de Billingham), Blot (suplente de Mégret), Bowe (suplente de García Arias), Carlsson, Cassidy, Caudron, Christodoulou, Cox (suplente de Larive), de Brémond d'Ars, de Rose, Donnelly, Ewing, Falconer (suplente de Glante), Friedrich, Gallagher, Garcia-Margallo, Gasoliba I Böhm, Harrison, Haug (suplente de Kuckelkorn), Hautala, Hendrick, Hoppenstedt, Imaz San Miguel, Jarzembowski (suplente de Spindelegger), Kestelijn-Sierens, Konrad, Lulling, Meier (suplente de Moscovici), Miller, Murphy, Peijs, Pérez Royo, Peter (suplente de Randzio-Plath), Rönnholm, Secchi, Siso Cruellas (suplente de Thyssen), Torres Marques, Väyrynen (suplente de RiisJorgensen), Watson y Wibe (suplente de Ruffolo).

La exposición de motivos se presentará oralmente en el Pleno.

Las opiniones de las Comisiones de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos, de Asuntos Sociales y Empleo, de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación, de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía, de Política Regional y de Derechos de la Mujer se adjuntan al presente informe.

El informe se presentó el 16 de julio de 1996

El plazo de presentación de enmiendas al presente informe figurará en el proyecto de orden del día del período parcial de sesiones en que se examine.


 A. PROPUESTA DE RESOLUCIÓN

Resolución sobre "Europa y la sociedad global de la información - Recomendaciones al Consejo Europeo" y sobre una comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas sobre "Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación" (COM(94)0347 - C4-0093/94)

El Parlamento Europeo,

- Visto el Libro Blanco de la Comisión sobre crecimiento, competitividad y empleo,

- Vistas las recomendaciones al Consejo Europeo "Europa y la sociedad global de la información",

- Vista la comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas al Consejo y al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones sobre "Europa hacia la sociedad de la información. Plan de acción" (COM(94)0347 - C4-0093/94),

- Vista su resolución de 30 de noviembre de 1994(1) sobre "Europa y la sociedad global de la información - Recomendaciones al Consejo Europeo" y sobre la comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas "Europa hacia la sociedad de la información. Plan de acción",

- Vistas las conclusiones de la Conferencia de Ministros del G7 sobre la sociedad de la información, celebrada en Bruselas los días 25 y 26 de febrero de 1995,

- Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial y las opiniones de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos, de la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo, de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación, de la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía, de la Comisión de Política Regional y de la Comisión de Derechos de la Mujer (A4-0244/96),

A. Considerando que las innovaciones tecnológicas y las perspectivas comerciales tienden a acelerar la emergencia de nuevos hechos sociales relacionados con la introducción de nuevos servicios en materia de telecomunicaciones y de tecnología de la información, al mismo tiempo que se reduce el umbral de inversiones tanto para las redes como para los equipos terminales,

B. Considerando que se deduce claramente de las actuales tendencias del mercado que Internet será la lingua franca de la comunicación multimedia a escala mundial, trascendiendo las tecnologías específicas de las redes subyacentes,

C. Considerando que algunos incidentes recientes han puesto de manifiesto que el actual entorno legislativo es insuficiente para aplicar de forma adecuada y proporcional los principios de protección de la libertad individual, de la propiedad intelectual y del orden público en las redes electrónicas,

D. Consciente de que una realización rápida de la sociedad de la información puede contribuir a reforzar la posición socioeconómica de la Unión, a lograr una sociedad más social y más democrática y a generar más empleo,

E. Considerando que, de no llevarse a cabo políticas sociales y regionales adecuadas, tanto a nivel nacional como comunitario, los aspectos positivos de la sociedad de la información pueden resultar contraproducentes y conllevar un riesgo de marginación de las personas sin estudios, con escasas cualificaciones, de los migrantes, las personas de edad y los discapacitados y de las zonas periféricas y ultraperiféricas, así como de que se socave de nuevo la igualdad de oportunidades de las mujeres y las jóvenes,

F. Considerando que la revolución digital se está produciendo de manera tan rápida que se imponen decisiones rápidas en materia de enseñanza, formación, normativas sociales, creación de empleo e igualdad de oportunidades para el acceso a las autopistas de la información,

G. Opinando, por tanto, que la UE y las autoridades nacionales deben desarrollar objetivos sociales para la sociedad de la información así como una política europea orientada a llevar cuanto antes a la práctica dichos objetivos,

H. Considerando que la política de la Comisión Europea en lo que respecta a la sociedad de la información ha estado demasiado tiempo orientada unilateralmente con criterios económicos, con lo que las evoluciones tecnológicas pasaron a ocupar un primer plano, sin que se planteara la cuestión de a quiénes servían y qué significaban para los ciudadanos, y sin que se iniciara con los ciudadanos un diálogo sobre adelantos destinados a cambiar radicalmente nuestras vidas, si bien, por otra parte, se desarrollaba un intenso diálogo con el mundo empresarial,

I. Considerando que, a la vista de la rápida y drástica evolución de la sociedad de la información, no puede esperarse a la aparición de un Libro Verde de la Comisión, sino que la Comisión debe presentar antes de que finalice el presente año un plan de actuación concreto, seguido de un informe anual de la Comisión a semejanza del informe económico anual,

J. Convencido de que el desarrollo de la información ofrece grandes perspectivas de empleo, a condición de que se lleve a cabo una política de empleo que se adecue a las nuevas necesidades de la sociedad y que tenga en cuenta las nuevas exigencias de calidad por lo que se refiere al trabajo, la formación y las condiciones laborales, y en la que la redistribución del trabajo desempeñe un papel importante,

K. Considerando que el actual sistema educativo ya no responde a las exigencias de una sociedad que cambia rápidamente,

L. Considerando que la sociedad de la información modificará de manera fundamental nuestros métodos, condiciones y relaciones de trabajo,

M. Opinando que la sociedad de la información entrañará una mayor flexibilización, desregulación e individualización, por lo que se impone una revisión de las normativas sociales europeas a fin de garantizar una protección óptima de los ciudadanos,

N. Considerando que las diferencias en el acceso a la tecnología de la información -debidas, por una parte, a las diferencias de formación, y, por otra, a los costes derivados de la adquisición y el empleo de las tecnologías de la información- suponen un riesgo de bipartición de la sociedad,

O. Considerando que la sociedad de la información tendrá un efecto universalizador y descentralizador, por lo que requiere una cooperación cualitativamente nueva por parte de las autoridades nacionales y europeas, que revista también una dimensión internacional,

P. Considerando que muchos sectores de la sociedad de la información no pueden, por su índole, regularse por vía legislativa y normativa, por lo que las medidas pertinentes deberán tener ante todo por objetivo ofrecer una cuidadosa preparación a los ciudadanos para adaptarse a esta evolución,

Q. Considerando que los bienes culturales, sobre todo el cine y los programas de televisión, son medios importantes para señalar la identidad, el pluralismo y la integración y, por lo tanto, no pueden tratarse como otros productos (véase la afirmación de la Comisión en el plan de actuación, Capítulo III),

R. Considerando que la gestión de recursos escasos, como las frecuencias de radiodifusión y los canales de televisión por cable, está sujeta al principio de subsidiariedad,

S. Considerando que el presente plan de actuación de la Comisión no incluye ninguna declaración sobre el problema de la protección de la infancia y la juventud,

T. Considerando que no se conocen aún los problemas y consecuencias culturales, pedagógicos, sociales y lingüísticos de la sociedad de la información,

U. Considerando que la utilización de medios interactivos puede y debe modificar el carácter del aprendizaje, pasando del acto de "ser instruidos" al acto de "construir"; que para ello sigue siendo imprescindible la comunicación personal y, por tanto, el personal docente,

V. Considerando que, con toda probabilidad, la generalización de los equipos técnicos necesarios será más lenta en el ámbito del sistema educativo que en el de la economía,

W. Considerando que la falta de disponibilidad universal de las nuevas tecnologías menoscaba el principio de la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo,

X. Considerando que en el ámbito de la cooperación en la enseñanza superior deben aprovecharse las posibilidades de las nuevas tecnologías,

Y. Considerando que la diversidad cultural de Europa, que se refleja en su pluralidad lingüística, debe mantenerse también en la utilización de las nuevas tecnologías,

Z. Considerando que el grado de acceso de ciudadanos individuales o de grupos de ciudadanos a los bancos de datos estatales tendrá gran importancia para el desarrollo de la cultura democrática,

AA. Considerando que el desarrollo de la sociedad de la información mundial repercutirá en las relaciones de Europa con los países menos desarrollados,

1. Recuerda las opciones señaladas en su resolución de 30 de noviembre de 1994 y confirma su apoyo a las mismas y, en particular:

- el hecho de que la información no es únicamente un producto corriente y de que la autoridad pública debe garantizar a todos los ciudadanos su disponibilidad y pluralismo,

- los riesgos de una sociedad de dos niveles y la necesidad de un compromiso para utilizar las tecnologías de la información para reducir esos riesgos y no de aumentarlos,

- la necesidad de un marco reglamentario estricto para el control y utilización de las redes y contenidos, propiedad intelectual, seguridad personal y nuevos tipos de teletrabajo, comercio, atención sanitaria u otras actividades sociales para garantizar que se refuerzan y no se ponen en peligro los derechos personales y sociales,

- la necesidad de aplicar nuevas políticas a nivel europeo para evitar incoherencias, duplicaciones de esfuerzos y retrasos; en particular, la necesidad de una autoridad europea de reglamentación para regular las comunicaciones y fomentar el uso de normas a nivel europeo y mundial;

2. Considera que la acción de la UE en materias relacionadas con las sociedad de la información debe desarrollarse en las siguiente áreas, haciendo al mismo tiempo una clara distinción entre ellas:

- regulación, actividades de I+D y medidas de política industrial encaminadas a fomentar, facilitar o acompañar la realización de productos, servicios o actividades de interés general de tipo experimental u operativo a corto y medio plazo; en particular, fomentar las aplicaciones operativas concretas en ámbitos de interés público y en particular la educación, la asistencia sanitaria, la lucha contra la exclusión social y las desigualdades entre los sexos, la gestión del tráfico y el control de la contaminación, apoyando el desarrollo de aplicaciones y el suministro de instrumentos y servicios genéricos para facilitar dichos progresos,

- orientaciones estratégicas basadas en una evaluación profunda y continua de los aspectos sociales de las transformaciones inducidas por el cambio tecnológico;

3. Considera que corresponde a las autoridades públicas guiar, fomentar y coordinar iniciativas de inversión, en concertación con el sector privado, concediendo una particular importancia a la sociedad de la información en los programas de inversión y gastos públicos;

4. Subraya, a este respecto, que es competencia de las autoridades públicas promover activamente, tanto mediante el ejemplo como el empleo de incentivos económicos, el rápido establecimiento de unas normas inicialmente europeas y posteriormente internacionales, que permitan la interconexión de las redes y aplicaciones en óptimas condiciones y sin deterioro de su rendimiento o facilidad de manejo, así como fomentar la difusión de los productos multimedios y los servicios interoperativos a escala paneuropea, teniendo en cuenta las características específicas lingüísticas y culturales de los pueblos de Europa;

5. Pide, en consecuencia, que se adopten medidas en el marco de la realización del plan de acción, encaminadas a la integración estratégica de las zonas agrícolas poco pobladas y las regiones más apartadas de la Unión Europea en todos los sectores de la nueva sociedad de la información;

6. Pide que las PYME reciban el aliento y los medios necesarios para prestar servicios que respondan a las necesidades culturales y lingüísticas locales y regionales;

7. Pide que la Comisión tome especialmente en consideración las necesidades de las PYME, para que puedan beneficiarse del desarrollo de las nuevas tecnologías de telecomunicaciones, no sólo como proveedores, sino también como usuarios;

8. Expresa su preocupación por el creciente riesgo para el pluralismo informativo y cultural que suponen la normalización mundial y la supresión de fronteras, a nivel multinacional, entre los proveedores de infraestructura, servicios o aplicaciones y contenidos; y pide que se formulen a escala europea y, siempre que sea posible a escala internacional, normas uniformes para el control de las concentraciones y la prevención de las fusiones ilegales tanto con respecto a las infraestructuras y servicios básicos como a las aplicaciones;

9. Considera que los servicios públicos de radiodifusión deberán estar en condiciones de invertir en nuevos servicios audiovisuales y ser animados a asumir la dirección de su desarrollo con objeto de:

- promover la cultura local, regional, nacional y europea y el crecimiento de la industria audiovisual europea en la sociedad de la información;

- producir el material multimedio de alta calidad esencial para la sociedad de la información, que los servicios públicos de radiodifusión, con sus amplios archivos de películas, estarán en situación de facilitar;

- incrementar la expresión cultural y la verdadera elección del consumidor;

Consecuencias sociales y derechos de los ciudadanos

10. Subraya que el principal objetivo de las autoridades políticas en relación con la emergencia de la sociedad de la información debe ser permitir que los individuos controlen la información y puedan utilizarla con fines individuales o colectivos, como receptores y como autores, en vez de utilizar la información par controlar a los individuos;

11. Pide una mayor utilización de los Fondos estructurales para la formación profesional asistida por la tecnología de la información, con objeto de mejorar las posibilidades de las carreras profesionales de las mujeres poco cualificadas y de incrementar la influencia de las mujeres en los grupos profesionales cualificados, así como su participación en la vida social y política;

12. Saluda, a este respecto, el trabajo realizado en el Foro sobre la sociedad de la información y en el grupo de expertos de alto nivel sobre los aspectos sociales de la sociedad de la información, y pide una participación similar de los representantes de la sociedad civil en la elaboración de futuras medidas comunitarias y en la preparación del debate político público;

13. Opina que las nuevas formas de distribución electrónica deben utilizarse para hacer llegar la información pública a todos los ciudadanos a escala europea y nacional; por ello, lamenta la debilidad, en términos de calidad, difusión y globalidad, de la documentación comunitaria disponible en línea al público en general, y pide a la Comisión y al Consejo, así como a su Secretario General, que hagan todo lo posible para que a corto plazo sus documentos estén disponibles de forma gratuita y con un fácil acceso, en todas las lenguas oficiales, aprovechando las posibilidades de los sistemas hipermedia;

Política industrial y telecomunicaciones

14. Observa con satisfacción que, a pesar de una situación desfavorable en lo que se refiere a muchas formas de equipamiento electrónico, la industria europea de la tecnología de la información y de las telecomunicaciones es competitiva y ofrece posibilidades prometedoras en estos mercados en rápido desarrollo; lamenta, no obstante, que en su conjunto las empresas europeas incorporen con lentitud las innovaciones tecnológicas más recientes y, lo que es todavía peor, que no perciban con la misma agudeza que sus competidores el valor intrínseco de la información como un bien o un medio para mantenerse en contacto con los clientes o los suministradores, ni la importancia de su recogida, explotación y difusión;

15. Subraya que la revolución de la información demostrará su utilidad para la sociedad en la medida en que su impacto sobre la situación de empleo arroje un balance positivo; acoge con satisfacción, a este respecto, las nuevas posibilidades tecnológicas como una oportunidad de crear empleos modernos y ecológicos y facilitar el trabajo humano;

16. Considera que es obligación de los empresarios, trabajadores y autoridades públicas formular claramente y resolver eficazmente en común, los problemas relacionados con las diferentes formas de teletrabajo, prestando particular atención a que la formación y su necesaria actualización estén al alcance de todos con objeto de elevar los conocimientos de la mano de obra al nivel exigido por las nuevas tecnologías, en particular en el caso de los trabajadores menos cualificados, los trabajadores migrantes, las personas con discapacidades y las personas mayores;

17. Considera que el desarrollo de la competitividad de la industria europea descansa en particular en la capacidad de la UE de garantizar comunicaciones de bajo costo con redes y servicios eficaces que puedan utilizar las empresas, especialmente las PYME, e insiste en la necesidad de fomentar el desarrollo de la RDSI con servicios genéricos asociados para contribuir a la creación de numerosas aplicaciones a corto plazo, así como la necesidad de fomentar el desarrollo progresivo de capacidades de banda ancha para difundir servicios y aplicaciones multimedia; subraya, a este respecto, la importancia de los proyectos de redes transeuropeas para las telecomunicaciones;

18. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que creen el marco legislativo y, en particular, fiscal que permita facilitar capital de riesgo a las PYME de nueva planta e innovadoras, con objeto de promover el desarrollo y empleo de los servicios de la sociedad de la información; pide, a este respecto, que se conceda una especial atención al acceso de las PYME a las nuevas estructuras de telecomunicación y a la tecnología de la información, teniendo en cuenta sus necesidades específicas y concediéndoles las opciones económicas necesarias para disfrutar de las condiciones adecuadas, de tal manera que las PYME puedan contribuir al desarrollo de la sociedad de la información sobre una base competitiva;

19. Confirma que aprueba el proceso de liberalización de los mercados de telecomunicaciones en la Unión Europea como un medio para reducir el costo de las telecomunicaciones y fomentar una mayor oferta de productos de vanguardia, a condición de que este proceso no se base exclusivamente en las normas de la competencia y que se persiga una política decidida en favor de un servicio universal evolutiva, de forma que se incluya, conforme aumente su disponibilidad en el mercado, el acceso a las redes, servicios y contenidos de las telecomunicaciones para todos los ciudadanos, tanto de forma individual como en el marco de instituciones de interés público como escuelas, bibliotecas, centros sociales, ONG etc., y para reforzar la cohesión económica y social de la Unión;

20. Considera necesario un fuerte componente productivo y altos niveles de inversión en la industria audiovisual europea, con objeto de asegurar que los europeos se beneficien económica, cultural y socialmente del desarrollo de la sociedad de la información;

21. Pide que la liberalización de la red de telecomunicaciones vaya acompañada de la garantía de un servicio público universal basado en condiciones que deberán cumplir los propietarios y operadores de los servicios de telecomunicaciones, que, llegado el caso, se vea respaldado por medidas de fomento por parte de la Unión Europea o de los Gobiernos nacionales;

22. Pide que en el marco de la liberalización se tome especialmente en consideración el objetivo que establece el Tratado de Maastricht de fomentar la cohesión económica y social;

23. Manifiesta su profunda insatisfacción por la conducta del Gobierno de los EE.UU. durante las negociaciones de la OMC sobre la liberalización de las telecomunicaciones, al formular a última hora peticiones que eran inaceptables para sus interlocutores y que, como consecuencia, provocaron un aplazamiento de la ronda de negociaciones que se había iniciado;

24. Pide a la Comisión que se comprometa para alcanzar un resultado positivo en las negociaciones de la OMC de manera que el proceso de liberalización en curso en la Unión no suponga una apertura de los mercados europeos a los operadores procedentes de terceros países a no ser que se concedan a los operadores e inversores de la UE posibilidades comparables, aplicando todo ello a los contenidos y a las redes y servicios;

Aspectos jurídicos y propiedad intelectual

25. Subraya el hecho de que, aunque no cabe esperar a corto plazo una oferta de "autopistas de la información" que permita la utilización de servicios de telecomunicación a un coste simbólico, el entusiasmo de los inversores por entrar en el mercado de las telecomunicaciones y la rápida evolución del material y de los programas informáticos permitirán superar antes de lo que se creía los obstáculos en materia de acceso a las aplicaciones, haciendo así necesaria la rápida aplicación de un marco jurídico adaptado a la producción, distribución y uso de la información;

26. Pide, en particular, que la intervención del Estado en el ámbito de la sociedad de la información, en particular en materia de propiedad intelectual, derechos de los ciudadanos y lucha contra la delincuencia, y específicamente en lo que se refiere a la utilización de Internet, sea objeto de una cooperación internacional para definir las normas en materia de intervención pública encaminadas a para proteger a los individuos y a la sociedad en su conjunto frente a prácticas criminales o deshonestas, sin limitar los derechos legítimos de los usuarios a intercambiar información y a comunicarse libremente en las redes interconectadas ni extender las restricciones nacionales más allá de la zona geográfica en la que sean adecuadas;

27. En este sentido, encarga a su Presidente que pida a los Parlamentos de los países miembros del G7 que establezcan relaciones permanentes para programar posibles iniciativas parlamentarias comunes en estos ámbitos y que realicen un seguimiento común de la labor legislativa en curso;

28. Pide a la Comisión que siga de cerca, y, en la medida de lo posible, anticipe, los rapidísimos cambios tecnológicos y jurídicos, así como la evolución de las estrategias y alianzas comerciales y el desarrollo de nuevos hechos sociales ocasionados por esos cambios para poder reaccionar en un plazo muy breve antes de que las lagunas existentes conduzcan a hechos consumados inaceptables;

29. Subraya la necesidad de que un marco reglamentario y jurídico adecuado y oportuno acompañe de manera coherente la perspectiva de la sociedad de la información, que para que sea positiva tiene que orientarse y regularse también a nivel supranacional;

30 Opina que hay que confirmar el plazo límite de 1998, ya por lo demás decidido, como fecha a partir de la cual -aparte de algunas excepciones concedidas de común acuerdo- se llevará a cabo en la Unión Europea el proceso de liberalización de las infraestructuras de telecomunicación;

31 Considera esencial que los numerosos problemas de regulación relacionados con el denso programa previsto se afronten en todos los Estados con la voluntad de evitar el riesgo de una Europa de dos

o más velocidades, que impediría afrontar los retos con el necesario respiro y preparar estrategias capaces de asegurar en el campo internacional una presencia dinámica y competitiva de toda Europa;

32. Opina que los trabajos llevados a cabo por la Comisión sobre la sociedad de la información presentan deficiencias graves por lo que se refiere a la cuestión decisiva de los contenidos; esto es, sobre los programas que habrán de circular y sobre la protección, que se ha de garantizar, de los aspectos culturales y lingüísticos;

33. Considera que la Unión Europea debe estar representada en la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) y en la OMC (TRIPS (aspectos comerciales de la propiedad intelectual)) con una posición común de los Estados miembros, en particular en materia de ampliación de la protección de la propiedad intelectual;

34. Considera que el recurso excesivo por parte de la Comisión al artículo 90 del Tratado CE para adoptar algunas de las directivas de liberalización más importantes (redes de televisión por cable, telefonía móvil e infraestructuras alternativas) puede acentuar la oposición entre los Estados, si no va acompañado del indispensable debate en el Parlamento y en las demás instituciones y hacer inútil la confrontación democrática entre los agentes del sector y en la opinión pública, lo que produciría efectos muy negativos;

35. Opina que debe superarse el concepto tradicional de radiodifusión y que hay que incluir, en una formulación actualizada del mismo, la transmisión a un público potencial, aunque ésta se active a partir de una única solicitud personal, y ello tanto para dar un trato homogéneo a las obras como para evitar situaciones de privilegio en la competencia;

36. Considera justificado el mantenimiento de la capacidad de reglamentar mediante las legislaciones nacionales, en los ámbitos de su competencia, las condiciones de ejercicio de la actividad de radiodifusión y de distribución por cable siempre y cuando esta reglamentación respete la legislación comunitaria;

37. Toma nota del anuncio oficial, por parte de la Comisión, de la intención de elaborar, para principios de 1996, una propuesta de directiva para proteger de manera preventiva las reglas de la competencia y garantizar las condiciones fundamentales del pluralismo informativo, de manera que la unificación de los mercados se realice en el respeto pleno de los derechos fundamentales, tal como se definen en el Convenio europeo de protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales del Consejo de Europa (CEDH), y en particular en el artículo 10 del mismo;

38. Se manifiesta totalmente conforme con la creación, sobre la base de la directiva a que nos hemos referido en el punto 9, de una autoridad a nivel europeo que, respetando el principio de subsidiariedad y con una independencia reconocida, garantice la convergencia efectiva de decisiones y planes de intervención y la vigilancia continua del desarrollo de la competencia leal y la expansión de un pluralismo auténtico;

39. Expresa su convencimiento de que se han de concretar rápidamente las normas e instrumentos destinados a proteger a los usuarios, y en particular a los menores de edad, frente a programas de contenido violento y pornográfico, incluso mediante el fomento de códigos adecuados de autorregulación de los gestores de las redes;

40. Opina que sería un grave error incluir en una categoría genérica de información cualquier producto u obra y, por lo tanto, subraya la urgencia de garantizar con eficacia y modernidad la protección de los bancos de datos y las libertades de la persona mediante una directiva marco sobre la protección de los datos personales y de la vida privada;

41. Recomienda que el objetivo de la liberalización de las infraestructuras se persiga teniendo en cuenta los intereses generales, la función y el cumplimiento del servicio universal, la transparencia en los procedimientos de autorización, las posibilidades de acceso a las redes y las adaptaciones normativas que resulten necesarias;

42. Considera fundamental fomentar la extensión del cable y facilitar el acceso a los servicios de utilidad pública en los centros habitados y, de forma prioritaria, en los que poseen carácter histórico y artístico;

43. Lamenta, sobre todo por lo que se refiere al servicio universal, que esta cuestión decisiva se aborde de manera vaga y sin tener en cuenta que se trata de un asunto de la mayor importancia;

44. Subraya con preocupación el retraso con que se ha procedido a la aplicación del programa relativo a la protección de la propiedad intelectual y de los derechos de autor y afines y pide que se adopten las normativas a su debido tiempo, señalando particularmente la urgencia de la directiva referente a la utilización de las copias de uso privado de la producción audiovisual;

45. Se congratula de que se hayan iniciado los estudios necesarios para comprobar la aplicabilidad de sistemas técnicos de protección de las obras que obstaculicen la realización de copias privadas digitales no autorizadas y considera que se ha de abogar, en el seno de la OMPI, por el fomento de normativas afines en los distintos Estados miembros;

46. Opina que sigue siendo urgente e indispensable combatir la piratería en el ámbito de las obras sonoras y audiovisuales y espera que, junto con un refuerzo adecuado de los derechos de autor y afines (droits voisins), se emprenda una campaña de sensibilización del público para favorecer el respeto de la propiedad intelectual a escala europea;

47. Opina que el desarrollo de la técnica digital en sí no requiere modificaciones especiales en relación con la protección de los derechos ya existentes;

48. Considera que la propuesta de revisión de la Directiva 89/552, que se está debatiendo, debe aprobarse lo más rápidamente posible, con el fin de hacerla más precisa e incisiva y actualizarla con respecto a un panorama de los sistemas radiotelevisivos sometido a profundas transformaciones;

49. Subraya que, en el sector audiovisual, es necesario consolidar los resultados parciales, pero positivos, alcanzados al final de las negociaciones del GATT, reivindicando su especificidad y el trato excepcional que se le ha de dar, también en la OMC, cuando se inicie la nueva fase de negociaciones en la materia, prevista para principios de 1996;

50. Lamenta la falta de coordinación europea en la Unión internacional de las comunicaciones y expresa su perplejidad por la decisión que proporciona a los Estados Unidos un acceso excesivamente favorable a las frecuencias de satélites, adoptada en dicha Unión en noviembre de 1995;

51. Opina que sería totalmente erróneo incluir en una sola categoría general de información todo producto u obra y destaca por ello la necesidad urgente de garantizar con eficacia y métodos actualizados la protección de las bases de datos y de las libertades públicas mediante una directiva marco sobre la protección de los datos personales y la intimidad;

52. Comparte las preocupaciones de cuantos piensan que, sin tomar en consideración los aspectos sociales, culturales y lingüísticos resultantes de las características hoy apenas perceptibles de una sociedad de la información a escala planetaria, a falta de una coordinación rigurosa de la investigación científica y del desarrollo de las tecnologías, careciendo, en el ámbito de la política audiovisual, de una "estrategia de los contenidos" a la altura de los retos actuales, las perspectivas contempladas corren el riesgo de que se demuestre que son más bien fruto de un exceso de euforia que de un cálculo riguroso de posibilidades;

Aspectos sociales

53. Subraya que la versatilidad de los nuevos servicios de comunicaciones harán posibles nuevos tipos de trabajo y de actividades sociales, lo que responderá en muchos casos a las necesidades individuales de una organización del tiempo más personalizada y flexible, por lo que se elaborará un marco adaptado para preservar los derechos sociales fundamentales, aunque esta demanda social no deberá verse perjudicada por planes conservadores o corporativistas;

54. Considera esencial que se informe a los trabajadores a distancia desde el hogar sobre los riesgos de utilizar equipos con unidades de visualización con el fin de mantener las normas sanitarias y de seguridad que se aplican a los empleados de oficina en el caso de las personas que trabajan a distancia;

Empleo

55. Apoya el desarrollo y la liberalización de las infraestructuras de telecomunicación -siempre y cuando se cumplan requisitos estrictos con respecto a la cobertura geográfica y a la prestación de servicios a escala universal y se ofrezca la posibilidad de crear un sistema dual de operadores públicos y privados- como una posibilidad importante de creación de empleo, pero opina que el consiguiente peligro de pérdida de empleos en este sector debe compensarse con medidas especiales;

56. Insiste en que, en el acceso a las nuevas estructuras de telecomunicación se tengan especialmente en cuenta las necesidades y las posibilidades financieras y de formación de las PYME y de las microempresas;

57. Insta a la UE a que libere fondos para promover proyectos y conceptos innovadores, como telecentros, oficinas electrónicas de empleo, teleseminarios para futuros empresarios y economías paralelas, así como para un estudio más pormenorizado de las posibilidades del teletrabajo;

58. Señala de nuevo la importancia de las propuestas del Libro Blanco de Delors encaminadas a lograr rápidamente un desplazamiento de la carga fiscal, especialmente para los trabajadores menos cualificados, desde el trabajo al consumo y la energía, como requisito para crear una política en la que la aplicación de la tecnología de la información repercuta positivamente sobre el empleo;

59. Insta a los Estados miembros y a la UE a que apliquen en el sector público las tecnologías de la información de tal manera que puedan contribuir a simplificar los procedimientos burocráticos y se puedan orientar los efectivos que se liberen a la mejora de la atención al cliente;

60. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a iniciar, en el marco de la transición hacia la sociedad de la información, un amplio debate sobre las futuras formas necesarias y deseables del abastecimiento del sector público y de la producción de bienes del sector público;

Enseñanza y formación

61. Opina que debe reformarse drásticamente el actual sistema educativo, con objeto de poder preparar a los jóvenes para que ocupen un puesto en la sociedad de la información y garantizar a las personas de todas las edades un lugar en la sociedad de la información, y señala en este sentido la importancia y la necesidad de los cursillos de formación, perfeccionamiento profesional y reciclaje, especialmente para grupos de población que amenazan con verse aún más marginados por los nuevos cambios;

62. Pide a la Comisión que estudie las posibilidades de llevar a la práctica la propuesta de la Sra. Cresson, miembro de la Comisión, de introducir un impuesto del 0,5% sobre el tráfico de comunicaciones, con el que podría subvencionarse el fomento y la elaboración de programas educativos y de formación profesional, la formación permanente y los cursos de reciclaje; encarga a sus comisiones competentes que elaboren un informe para solicitar a la Comisión, de conformidad con el artículo 138 B del Tratado, que presente las propuestas oportunas;

63. Previene contra la ilusión de que la tecnología de la información y de las comunicaciones pueda resolver los problemas existentes en la enseñanza y señala a la UE y a las autoridades nacionales la necesidad de que realicen esfuerzos especiales para garantizar la aplicación del principio de igualdad de oportunidades por lo que se refiere a la enseñanza en la sociedad de la información y para continuar desarrollando en consecuencia los cometidos en materia de educación pública;

64. Insta a los Estados miembros y a la UE a que fomenten la cooperación entre bibliotecas, escuelas, escuelas técnicas superiores y el mundo empresarial (sobre todo las PYME) en materia de introducción y empleo de tecnologías de la información y de la formación en este ámbito, y señala la importancia de las instituciones públicas como, por ejemplo, las bibliotecas públicas a la hora de facilitar a todas las personas el acceso a los conocimientos, evitando la exclusión social de determinados grupos;

65. Insta a la Comisión a que, en el marco del Año Europeo de la Educación y la Formación, dedique atención especial a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información;

66. Señala, en relación con la posibilidad de utilizar las tecnologías de la información y de la comunicación para crear empleo en las regiones periféricas y ultraperiféricas, la necesidad de instruir en este sentido a la población local;

Organización laboral y calidad del trabajo

67. Aboga por un diálogo social con los interlocutores sociales acerca de los inminentes cambios en las relaciones laborales y los peligros de una desvirtuación de los derechos de los trabajadores; insta a la Comisión a que, de común acuerdo con los interlocutores sociales, desarrolle cuanto antes un marco para una normativa social adaptada a la sociedad de la información y a que controle la normativa existente a la luz de la evolución más reciente;

68. Señala que, a raíz del aumento previsible del trabajo a distancia, conviene adoptar medidas por lo que se refiere al alojamiento, los servicios de cuidado de niños y la protección de la intimidad, así como medidas encaminadas a la protección y la equiparación de los trabajadores a distancia con los restantes trabajadores desde el punto de vista del Derecho laboral, y pide a la Comisión que presente a la mayor brevedad posible una directiva sobre el teletrabajo y el trabajo a domicilio; desea que se conceda particular atención a los "seudoautónomos" y a los trabajadores con una deficiente cobertura social;

69. Insta a los Gobiernos de los Estados miembros a que, con ocasión de la próxima CIG, confiera a la UE las competencias necesarias para firmar aquellos convenios internacionales que resulten convenientes para evitar el dumping social en el marco del desarrollo de la sociedad de la información a escala mundial;

Cohesión social

70. Comparte la preocupación del Comité de las Regiones ante el enfoque hipercentralizado de la Comisión en el que no se define lo bastante el papel de las autoridades locales y regionales, lo cual resulta precisamente peligroso de cara al reparto equitativo del empleo que permitirían las nuevas tecnologías de la información y podría conducir a la marginación total de determinadas zonas;

71. Insiste, por lo tanto, no sólo en que los Fondos estructurales y el Fondo de Cohesión se utilicen para acercar la autopista electrónica a las regiones más atrasadas, sino también, especialmente, en que mediante esta autopista se desarrolle una economía local razonable con un alto nivel de trabajo desde el punto de vista cualitativo en estas regiones, evitando así que los centros industriales desplacen a la periferia los trabajos "de segunda fila";

72. Insiste, por consiguiente, en una política que garantice que las futuras autopistas electrónicas sean accesibles para cualquier ciudadano, tanto en términos de asequibilidad económica, por ejemplo, mediante una reglamentación de base y una subvención de base de determinadas conexiones y servicios -con lo cual el concepto de "prestación de servicios a nivel universal" cobrará un contenido dinámico que irá renovándose con arreglo al ulterior desarrollo hacia la sociedad de la información-, así como de facilidad de comprensión;

73. Insta a la Comisión a que en el plan de acción que ha anunciado incluya propuestas para la lucha contra la exclusión social derivada de esta transición hacia la sociedad de la información;

74. Insta a la UE a que, en sus proyectos relacionados con las autopistas electrónicas, tenga también en cuenta las necesidades de los países del Tercer Mundo así como los países de la Europa central y oriental y la antigua Unión Soviética, a fin de evitar que el desarrollo de la sociedad de la información acentúe la sima entre los países pobres y ricos;

75. Encarga a su Presidente que transmita esta resolución al Consejo Europeo, al Consejo y a la Comisión, así como a los Estados miembros y los Parlamentos nacionales de los Estados miembros;

Aspectos culturales

76. Señala que son muchos los niños a los que se inicia en las tecnologías de la información y que la eliminación de prejuicios ante las mismas comienza a una edad muy temprana; pide por ello que se fomenten en mayor medida todas las iniciativas orientadas al estímulo específico de las jóvenes en las escuelas y en la formación posterior, así como las campañas y los programas de formación dirigidos a las mujeres;

77. Expresa su grave preocupación por la violación de la dignidad de la mujer mediante la pornografía en INTERNET y por la divulgación vía INTERNET de material pornográfico y racista que sería punible si se realizara en los Estados miembros; pide a la Comisión que, en el futuro debate sobre la sociedad de la información, examine los medios técnicos y jurídicos para combatir a escala europea y mundial el problema que supone la utilización de las autopistas de la información para fines delictivos, incluidas la trata de mujeres y de niños y la pornografía, y que investigue medidas para restringir el acceso de los jóvenes a la pornografía en INTERNET;

78. Considera que se está produciendo un distanciamiento creciente entre el ritmo de la innovación tecnológica, la amplitud de las transformaciones que ésta introduce y la capacidad del sistema social para absorberlas; solicita, por lo tanto, normas que respondan a la ética social y a los principios democráticos;

79. Considera que el objetivo es permitir la supervivencia de la riqueza de la diferencia, de la diversidad de tradiciones y culturas, la pluralidad de puntos de vista y la confrontación de opiniones;

80. Considera necesario que un grupo de trabajo compuesto por empresarios y organismos de la sociedad civil coordine el plan de acción para la sociedad de la información;

81. Considera prioritario incorporar, entre otros, al grupo de coordinación de la sociedad de la información, a los sindicatos, con el fin de que las posibilidades de teletrabajo no se traduzcan en dumping social;

Radiodifusión

82. Aboga por el mantenimiento del concepto de radiodifusión, con la consecuencia de que se adopten decisiones y procedimientos legislativos especiales de autorización. Se puede examinar si, para las cadenas completas, las cadenas especializadas, los sistemas "pay per view" o de oferta de videos, así como para otros servicios, son posibles y adecuados los criterios de autorización graduales, por ejemplo en función del criterio de la diversidad de opiniones;

83. Aboga por un acceso no discriminatorio de los proveedores y usuarios, en particular para asegurar la diversidad de opiniones. Esto es válido, especialmente, para aquellos programas de radiodifusión que no son organizados por los operadores de las redes;

84. En las medidas previstas para la protección de las emisiones de televisión codificadas, debe ofrecerse la posibilidad de adoptar medidas eficaces para proteger a los menores de edad;

85. El recientemente creado Instituto de Normalización de las Telecomunicaciones (ETSI) debe participar en las reflexiones sobre la normalización. La labor de normalización debe basarse en la decisión voluntaria de los interlocutores económicos interesados, como la industria, los proveedores de servicios y los operadores de la red y no debe ser dictada por el Estado;

86. En los debates a nivel mundial sobre distintas cuestiones relativas a la sociedad de la información debe participar, además de a la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Asociación Mundial de Uniones de Radiodifusión;

87. Con respecto a las aplicaciones en el sector audiovisual, además de las actividades económicas privadas también desempeñan una importante función las estructuras de la radiodifusión pública. Estas estructuras no deben asimilarse a las entidades financiadas por el Estado;

88. En el proceso de liberalización de las comunicaciones vía satélite deben obtener beneficios no sólo los operadores de satélites clásicos, sino también los usuarios individuales, como las entidades de radiodifusión;

89. En las consultas sobre la posible creación de un organismo europeo no debe incluirse, haciendo referencia al principio de subsidiariedad, la cuestión de la gestión de recursos escasos, como las frecuencias de radiodifusión y los canales de televisión por cable;

Aspectos culturales, pedagógicos, sociales y lingüísticos

90. Pide que las consultas sobre los problemas y repercusiones a nivel cultural, pedagógico, social y lingüístico sean más amplias que las propuestas hasta ahora en el plan de actuación. El sector europeo de la sociedad mundial de la información, incluidos sus bancos de datos, debe ser plurilingüe. La comisión pide que se creen los correspondientes programas para fomentar un desarrollo de este tipo. En este contexto, deben protegerse los derechos de las lenguas minoritarias;

91. La comisión es partidaria de que en el sistema educativo, entre otras, por razones de igualdad de oportunidades, las redes se instalen con la máxima densidad posible, en idénticas condiciones financieras;

92. Pide que se fomente el intercambio de experiencias en el ámbito de la investigación pedagógica empírica y que se celebren debates en el ámbito del desarrollo de la competencia en el uso de medios, que debe ir más allá del manejo de la máquina, en el sistema educativo;

93. Recomienda a la Comisión que, por ejemplo en el marco del programa SOCRATES para el fomento de la cooperación en la enseñanza superior facilite, también créditos para la comunicación multimedial;

94. La comisión pide que, en aras del desarrollo de la cultura democrática en Europa, se desarrolle una "Freedom of Information Act" europea, que tenga por objetivo un acceso lo más amplio posible de los ciudadanos individuales y de los grupos de ciudadanos a los bancos de datos estatales y la comunicación directa con los organismos estatales;

95. La comisión pide que se realicen consultas, con participación de representantes de los correspondientes países, sobre la organización de las relaciones de Europa con los países menos desarrollados en el marco de la sociedad mundial de la información;

96. Pide a la Comisión que adopte todas las medidas necesarias para establecer un marco jurídico de defensa del pluralismo de la información y de las culturas en la perspectiva de la sociedad de la información, con vistas a abordar el problema relativo a las posiciones dominantes y a la homologación derivada del mercado global;

97. Pide a todos los correspondientes niveles de gobierno que garanticen el libre acceso a la infraestructura de la información a todas las instituciones educativas, a las instituciones culturales, a las bibliotecas y a los centros sanitarios y municipales;

98. Pide a la Comisión que presente cuanto antes un programa de apoyo mediante proyectos prioritarios para el desarrollo de soportes lógicos multimediáticos europeos, especialmente material educativo europeo para CD-Rom;

99. Pide a la Comisión que elabore estudios sobre las implicaciones de la sociedad de la información en el mercado laboral actual y futuro de manera que los jóvenes puedan adoptar, con conocimiento de causa, decisiones sobre su educación y formación profesional;

100. Pide a los gobiernos, a todos los niveles correspondientes, que garanticen a todos los jóvenes que frecuentan la escuela la igualdad de acceso a las nuevas tecnologías y materiales de la información así como la formación necesaria de los profesores para lograr este objetivo;

Investigación y desarrollo

101. Considera que el ciudadano ocupa un lugar central dentro de la sociedad de la información y que la autopista digital debe desarrollarse en función de los intereses de los ciudadanos;

102. Insta a la Unión Europea y a los Estados miembros a desarrollar una estrategia coordinada común para encarar con entusiasmo el reto de la sociedad de la información mediante:

* el desarrollo de una infraestructura liberalizada, abierta y técnicamente puntera;

* la definición dinámica del servicio universal adaptada a las posibilidades tecnológicas, con inclusión de las posibles soluciones para su financiación;

* el desmantelamiento de los monopolios velando al mismo tiempo por que no surjan oligopolios de grandes empresas internacionales que relativen las ventajas que ha de generar el aumento de la competencia;

* la adecuación de las reglamentaciones nacionales para evitar posibles efectos obstructores;

* la coordinación necesaria con las instituciones competentes en este ámbito para la elaboración de nuevas normas a escala mundial que estructuren la sociedad de la información;

* de ser posible, la elaboración de nuevas normas a escala mundial para la estructuración de la sociedad de la información;

* la formulación de condiciones que garanticen que la sociedad de la información sea un instrumento de cohesión;

103. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que desarrollen lo antes posible las medidas reglamentarias y disposiciones legales complementarias necesarias en materia de:

* derechos de autor,

* seguridad y confidencialidad de la información,

* codificación digital,

* normalización,* protección de la intimidad,

* concesión de licencias,

* interconexión de redes,

* acceso selectivo y protegido (por ejemplo, a las bases de datos),

y a que respeten en este contexto las normas correspondientes vigentes a nivel mundial;

104. Insta a la Comisión a una reorientación con respecto a la sociedad mundial de la información, tal como se propone en el informe Bangemann. Concretamente en los tres programas específicos sobre tecnología de la información y de las comunicaciones, deberán poderse llevar a cabo modificaciones bien meditadas, especialmente con vistas a la interconexión de redes y al apoyo a la introducción de servicios interoperativos a nivel europeo;

105. Insta a los Estados miembros a que busquen la máxima complementariedad de los proyectos de demostración y piloto, a fin de evitar la creación de nuevos obstáculos en el mercado común;

106. Insta a la Comisión a que coordine sus múltiples proyectos y propuestas legislativas que se están elaborando en las diferentes direcciones generales y a que incremente su transparencia tanto dentro de la Comisión como fuera de la misma;

107. Insta a los Estados miembros y a la Comisión a que, al desarrollar la sociedad europea de la información, analicen y utilicen los conocimientos ya adquiridos en este ámbito en otros países y en el seno de organizaciones;

108. Destaca la importancia de la sociedad de la información y de la comunicación para el desarrollo regional, dado que los factores tradicionales de ubicación perderán progresivamente su importancia en los nuevos mercados, por lo que también las regiones más débiles desde el punto de vista económico se beneficiarán de buenas oportunidades de desarrollo; sin embargo, ello también supone que incrementará proporcionalmente el vínculo y el desarrollo regional de conocimientos técnicos en el ámbito de la información y la comunicación para convertirse en un requisito central para las regiones, a cuyo respecto desempeñarán una función importante sobre todo las pequeñas y medianas empresas;

109. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que creen las condiciones adecuadas para que las PYME puedan participar de modo competitivo en el desarrollo de la sociedad de la información. Conviene, sobre todo, esforzarse por agrupar PYME que se complementen, a fin de permitir la creación de unidades sólidas de desarrollo formadas por PYME;

110. Insta a la Comisión y a los Estados a que incrementen el fomento de acciones a nivel europeo para la interconexión de las PYME y permitan su participación en proyectos de demostración o proyectos piloto, para lo que se puede hacer uso de servicios ya liberalizados hasta el 1 de enero de 1998, fecha en que la liberalización será un hecho. Es importante que puedan participar las PYME en estos experimentos, ya que son estas empresas las que pueden generar más empleo;

111. Hace un llamamiento a los Estados miembros y a la Comisión para que abran ventanillas electrónicas en el sector público, a nivel regional, nacional y europeo, que permitan el acceso de ciudadanos y empresas, en particular las PYME, a la información sobre los servicios públicos. Conviene que se pueda disponer de esta información a través de la autopista electrónica de modo fácil, sencillo y gratuito. Los estándares y normas existentes europeos han de ser respetados y aplicados también por las autoridades;

112. Insta a los Estados miembros a que, dentro de los planes nacionales de educación, reserven espacio para la formación acerca de las posibilidades de la sociedad electrónica de la información. La formación universitaria de los profesores deberá tener en cuenta las nuevas posibilidades pedagógicas ofrecidas por la sociedad de la información a la enseñanza. Una orientación temprana de los alumnos con respecto a la autopista electrónica favorecerá la utilización de la misma y reducirá la sima entre los usuarios y los no usuarios de la sociedad de la información;

113. Pide a los Estados miembros que evalúen el riesgo de que algunos grupos compuestos por miembros de minorías étnicas, niñas y mujeres, personas discapacitadas y, sobre todo, familias y personas con pocos ingresos, resulten aún más desfavorecidos por el desarrollo de la sociedad de la información. Pide a todos los Estados miembros que elaboren estrategias que permitan evitar esta discriminación y pide a la Comisión que estudie la posibilidad de elaborar un programa en este sentido;

114. Insta a los Estados miembros a que propugnen una interconexión estrecha, a través de las redes, de universidades europeas y no europeas y centros de investigación (con inclusión de los países menos desarrollados). Insta a la Comisión a que en los próximos años realice investigaciones sobre la utilización por parte de las nuevas tecnologías de la información de los distintos sectores beneficiarios, como la enseñanza, la asistencia sanitaria y la política de la tercera edad;

115. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que fomenten la comunicación entre las universidades y los centros de investigación dentro del conjunto de la Unión a través de la conexión, la mejora y la ampliación de las redes transfronterizas y nacionales existentes. En esta red transeuropea de fibra óptica pueden someterse a prueba nuevos servicios y normas;

116. Insta a los Estados miembros a que equipen adecuadamente estas nuevas especialidades, de modo que puedan proporcionar personal asesor que asista a los institutos de enseñanza general en la concepción y ejecución de proyectos orientados a una futura utilización eficaz de los servicios de la sociedad de la información por parte de los alumnos;

117. Pide a los Estados miembros que suministren la mayor cantidad posible de información a los ciudadanos y las empresas sobre los progresos en el desarrollo de la sociedad de la información. Entre otros aspectos, esta información ha de evidenciar los servicios que se han de realizar y las posibilidades que tienen los ciudadanos y las empresas para hacer uso de los nuevos servicios creados;

118. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que mantengan flexible y abierto el servicio universal para su desarrollo múltiple, dado que, con arreglo a la convergencia, surgirá un sector público nuevo. La participación de los diferentes grupos sociales ha de posibilitarse activamente (y conforme al principio de subsidiariedad), a cuyo respecto ha de integrarse el espacio electrónico que surge en un espacio público (por ejemplo, en bibliotecas, escuelas, universidades, correos, administraciones, etc.). En el futuro, el servicio universal debería garantizar el acceso amplio a un público numeroso y variopinto y asegurar las posibilidades de desarrollo de las más diversas formas de minorías - sin querer establecer normas para cada uno de los grupos;

119. Insta a los Estados miembros a que creen las condiciones necesarias en los ámbitos jurídico y, sobre todo, fiscal para que se ponga a disposición de las PYME recientes e innovadoras capital de riesgo con el fin de fomentar y desarrollar la utilización de los servicios;

120. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, en colaboración con todos los agentes sociales, incluidas las organizaciones sindicales, analicen las consecuencias socioeconómicas de la introducción de las tecnologías de la sociedad de la información y sus correspondientes autopistas electrónicas;

121. Insta a la Comisión a iniciar con celeridad los proyectos de demostración y proyectos piloto citados en el informe Bangemann y acordados en la Cumbre del G-7, con objeto de lograr un apoyo inicial entre los usuarios y ofertantes y estimular de este modo el funcionamiento del mercado. Debe concederse absoluta prioridad a este aspecto para que, a través de los proyectos piloto de difusión de las futuras aplicaciones y actividades de la sociedad de la información, se conciencie mejor a la opinión pública;

122. Insta a los Estados miembros y a la Comisión a que elaboren un proyecto para un futuro sistema de control que impida la delincuencia a través de las redes;

123. Destaca el papel esencial que desempeña la Unión también en el ámbito financiero por lo que respecta al IV Programa Marco de investigación. El Parlamento Europeo considera oportuno que se celebre un debate fundamental sobre el criterio de los intereses opuestos para una participación del sector europeo de la investigación en los programas específicos del IV Programa Marco y en programas correspondientes en los Estados Unidos y el Japón, con vistas a la creciente integración de las grandes empresas europeas con las americanas y japonesas en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación;

124. Considera necesario que se desarrollen y examinen unas normas globales, dado que la elección de normas y estándares marca fundamentalmente la técnica y el tipo de información, lo que a su vez repercute tanto en los ámbitos de política económica y comercial como en el sociocultural;

125. Pide a la Comisión y al Consejo que desarrollen una estrategia para una rápida y eficaz conexión de las redes de comunicación de la Europa central y oriental y la CEI, así como con la región mediterránea, y que ofrezcan la correspondiente ayuda técnica y los instrumentos de fomento de la inversión;

126. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, a los Estados miembros y a los Parlamentos nacionales de los Estados miembros.

(1)()DO C 363 de 19.12.1994, pág. 33.


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos

En la reunión del 6 de octubre de 1994, la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos designó ponente para opinión al Sr. Roberto Barzanti.

En la reunión del 27 de junio, la comisión examinó el proyecto de primera opinión y aprobó el conjunto de las conclusiones por unanimidad.

En la reunión de los días 18 y 19 de marzo de 1996, la comisión examinó el proyecto de segunda opinión y aprobó el conjunto de las conclusiones.

Estuvieron presentes en la votación los diputados: Casini, presidente; Palacio Vallelersundi, vicepresidente; Barzanti, vicepresidente y ponente para opinión; Añoveros Trias de Bes, Gebhardt, Hlavac, Janssen van Raay, Krarup, Lindholm, Martin D., Oddy, Pelttari y Schaffner.

Hace ya tiempo que Europa está llamada a enfrentarse con los retos que supone la sociedad de la información, a una época en la que las comunicaciones y la información formarán parte esencial del desarrollo económico y de la vida diaria. Es más, constituirán el armazón estratégico y tendrán repercusiones generales. La economía y las costumbres cotidianas, el empleo y las relaciones industriales, las normas jurídicas y las imágenes, los servicios instrumentales y el trabajo creador serán -en muchos sentidos ya lo son hoy día- ámbitos transformados o modificados en profundidad por planteamientos de los que se perciben líneas de tendencia y potencialidad.

Mediante la recomendación "Europa y la sociedad de la información planetaria", de 26 de mayo de 1994, enviada al Consejo para la adopción de las oportunas decisiones, la Comisión ha presentado una síntesis de gran interés y ha estimulado una serie orgánica de iniciativas que no pueden seguir posponiéndose.

El plan de acción, que precisa instrumentos e intervenciones, habida cuenta también de todo lo decidido en el Consejo de Corfú de los días 24 y 25 de junio de 1994, ha recibido ya la atención que merece. Ahora se trata de verificar la aplicación, valorando los efectos de las decisiones tomadas, calculando sus consecuencias y sobre todo las perspectivas que resultan también desde el punto de vista del denso calendario establecido.

El trabajo que hay que realizar es inmenso, y la Unión Europea, en una fase de resultados imprevisibles de su historia, está retrasada. Sería desastroso no hacer frente con espíritu de solidaridad, y con vistas a políticas comunes o convergentes, a desafíos que ningún país puede afrontar por su propia cuenta.

¿Qué significado podría tener una Europa de dos velocidades si se contempla el futuro desde el punto de vista de la sociedad de la información? Martin Bangemann ha subrayado, acertadamente y en varias ocasiones, que hablar de dos velocidades en este terreno sería perder de antemano o proyectar sin fundamento.

La reunión del G7 sobre la sociedad de la información que tuvo lugar en Bruselas del 24 al 26 de febrero de 1995 trazó un marco útil de referencia y llegó a conclusiones que entrañan muchas implicaciones. Por lo que respecta a los principios fundamentales que constituyen la base de las políticas convergentes hay que señalar que se ha usado una fórmula bastante elástica para los aspectos propiamente jurídicos: "Establecer un esquema normativo adaptable". Al mismo tiempo se ha reconocido la urgente necesidad de "establecer una reglamentación universal para los servicios y su acceso". Ello implica una auténtica colaboración internacional y para Europa una unidad de intenciones motivada. De tal perplejidad y preocupación nace el objetivo señalado por algunos de anticipar a 1996 la fecha de la liberalización de las infraestructuras y servicios de telecomunicaciones ya fijada para 1998. Haciéndolo así, se contribuiría a construir también en este sector una Europa fragmentada, incapaz de hacer frente con un mínimo de acuerdo a un reto que hay que afrontar con mancomunidad de intenciones y según una visión unitaria y solidaria. De lo contrario, los grandes grupos económicos se harán los dueños y la Unión Europea habrá renunciado a orientar con una intervención vigilante de gobierno las transformaciones que se anuncian.

Hay pasajes en el informe mismo a cargo de eminentes personalidades de la economía y de la cultura -desde Carlo De Benedetti a Etienne Davignon, desde Romano Prodi a Pascual Maragall- que suscitan críticas fundadas si se asume como criterio de análisis la vasta problemática jurídica que está surgiendo. De hecho, parece que se haga derivar de la vertiginosa innovación de la investigación y de la tecnología, así como de la dinámica de la liberalización del acceso a las infraestructuras y a los servicios, la necesidad no tanto de una actualización de las modalidades de regulación y protección de los productos incluidos en una categoría demasiado genérica de información, sino de una drástica atenuación o desmantelamiento de normas consideradas un peso que hay que aligerar o un obstáculo que hay que suprimir.

El plan que se nos presenta ahora -"Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación". COM(94) 347 final, Bruselas, 19 de julio de 1994- disipa en parte dudas y perplejidades.

La liberalización de servicios que por su propia naturaleza no tienen fronteras, debe ir acompañada de una acción internacional tendente a crear organismos y normas útiles para un gobierno democrático y responsable de las transformaciones ligadas a la nueva revolución industrial que tendrá lugar a escala planetaria. El progreso de la tecnología no debe utilizarse para aumentar los desequilibrios de poder y dominio. Son necesarias reglas claras y acuerdos compartidos: no hay que enfatizar en un pretendido automatismo de los mercados como regulador supremo de las opciones y oportunidades. Y también sería una equivocación cultivar un concepto de información que abarcara todos los productos u obras, suprimiendo distinciones indispensables y todo tipo de diferenciación. De tal manera, resultarían irrevocablemente perjudicadas la libertad de la persona y la creatividad artística, el pluralismo de las ideas y la variedad de los lenguajes.

Ya más en detalle, es indispensable reflexionar seriamente sobre las consecuencias de la fusión entre la informática, las telecomunicaciones y la radiodifusión televisiva, distinguiendo entre liberalización en el acceso a las redes y a los servicios instrumentales y normas tendentes a la valorización de las obras resultantes de un evidente esfuerzo intelectual y creador o a la protección de los mensajes que atañen a la esfera de la vida privada.

No se han resuelto de hecho, ni siquiera a nivel de estudios los problemas ligados a la prestación del servicio universal o las consecuencias que se derivarán de la liberalización de las infraestructuras alternativas, que ahora pertenecen a los servicios públicos.

La sociedad de la información no puede traducirse en el despojo de las culturas de los pueblos y de las libertades de los individuos.

Hay que eliminar además retrasos llamativos. Por lo que se refiere a la protección de la propiedad intelectual, se dice en la Comunicación que la Comisión presentará en breve nuevas propuestas en el sector de las copias de uso privado. Entre tanto, la rapiña continua. Los daños son incalculables.

El primero de los cuatro sectores en los que es evidente la necesidad de intervención, el marco reglamentario y jurídico, reviste una importancia absoluta y urgente. Si dicho marco no acompaña la constitución de una sociedad de la información en la que Europa desempeñe un papel competente, los desequilibrios iniciales no desaparecerán, los vacíos no se llenarán.

A la Unión Europea no puede no interesarle la protección y la valorización del pluralismo, puesto en peligro por las concentraciones abusivas que dominan los mercados de la información. El Parlamento ha pedido una directiva que contribuya con las legislaciones antitrust nacionales a establecer orientaciones y principios, con el fin de evitar la infracción de cualquier regla de competencia leal y, por lo tanto, aunque no sea directamente, reforzar el pluralismo de las culturas.

También tienen que actualizarse y hacerse más incisivas las "reglas del juego" contenidas en la Directiva 89/552, de 3 de octubre de 1989, para que se fortalezca la libre circulación de los programas y se logren una mayor presencia de la producción europea y una expansión más vigorosa de las sociedades privadas, del servicio público, de la producción independiente y de la invención artística: La propuesta de revisión presentada por la Comisión el 22 de marzo no es satisfactoria.

La creación de una autoridad a nivel europeo tendrá sentido únicamente si se compagina la exigencia de guiar con energía las fases constitutivas de la sociedad de la información en sus rasgos básicos referentes a las infraestructuras y tecnologías con la no menos decisiva de garantizar el respeto de reglas comunes. La competencia ente las empresas y la protección de los derechos fundamentales no son exigencias contradictorias entre sí.

Las conclusiones del GATS -la parte del GATT relativa a los servicios- deben incitar a la Unión Europea a aumentar sus esfuerzos, en particular, en el sector audiovisual y en el soporte lógico en sus diversas articulaciones. El "déficit" europeo sigue existiendo, con todas las consecuencias que ya conocemos. Al no existir ni la voluntad ni la fuerza emprendedora necesarias, pocos vehículos europeos circularán por las autopistas de la información. A falta de una "estrategia de los contenidos" adecuada e incisiva, Europa no tiene nada asegurado. Faltando formas de regulación y "reglas del juego" adecuadas no es, en efecto, cierto que las impresionantes perspectivas de la sociedad de la información den más información y más conocimiento, más cultura y conciencia crítica a los ciudadanos de la Unión Europea, a la vitalidad de su economía y a la calidad de su desarrollo.

La Comisión de Asuntos Jurídicos valora positivamente la resolución que el Parlamento aprobó al concluir el debate sobre el informe provisional del Sr. Herman (A4-0073/94) y se congratula de que todas las enmiendas destinadas a completar el texto por ella propuestas fueran aprobadas, figurando ahora en los apartados 30 a 41.

La Comisión de Asuntos Jurídicos considera necesario confirmarlas, aportando algunos complementos o modificaciones sugeridos por el desarrollo que la problemática de la comunicación "Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación" (COM(94) 347) ha experimentado, especialmente en lo que se refiere al primer capítulo "Marco reglamentario y jurídico":

1. Subraya la necesidad de que un marco reglamentario y jurídico adecuado y oportuno acompañe de manera coherente la perspectiva de la sociedad de la información, que para que sea positiva tiene que orientarse y regularse también a nivel supranacional;

2. Opina que hay que confirmar el plazo límite de 1998, ya por lo demás decidido, como fecha a partir de la cual -aparte de algunas excepciones concedidas de común acuerdo- se llevará a cabo en la Unión Europea el proceso de liberalización de las infraestructuras de telecomunicación;

3. Considera esencial que los numerosos problemas de regulación relacionados con el denso programa previsto se afronten en todos los Estados con la voluntad de evitar el riesgo de una Europa de dos

o más velocidades, que impediría afrontar los retos con el necesario respiro y preparar estrategias capaces de asegurar en el campo internacional una presencia dinámica y competitiva de toda Europa;

4. Opina que los trabajos llevados a cabo por la Comisión sobre la sociedad de la información presentan deficiencias graves por lo que se refiere a la cuestión decisiva de los contenidos; esto es, sobre los programas que habrán de circular y sobre la protección, que se ha de garantizar, de los aspectos culturales y lingüísticos;

5. Considera que la Unión Europea debe estar representada en la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) y en la OMC (TRIPS (aspectos comerciales de la propiedad intelectual)) con una posición común de los Estados miembros, en particular en materia de ampliación de la protección de la propiedad intelectual;

6. Considera que el recurso excesivo por parte de la Comisión al artículo 90 del Tratado CE para adoptar algunas de las directivas de liberalización más importantes (redes de televisión por cable, telefonía móvil e infraestructuras alternativas) puede acentuar la oposición entre los Estados, si no va acompañado del indispensable debate en el Parlamento y en las demás instituciones y hacer inútil la confrontación democrática entre los agentes del sector y en la opinión pública, lo que produciría efectos muy negativos;

7. Opina que debe superarse el concepto tradicional de radiodifusión y que hay que incluir, en una formulación actualizada del mismo, la transmisión a un público potencial, aunque ésta se active a partir de una única solicitud personal, y ello tanto para dar un trato homogéneo a las obras como para evitar situaciones de privilegio en la competencia;

8. Considera justificado el mantenimiento de la capacidad de reglamentar mediante las legislaciones nacionales, en los ámbitos de su competencia, las condiciones de ejercicio de la actividad de radiodifusión y de distribución por cable siempre y cuando esta reglamentación respete la legislación comunitaria;

9. Toma nota del anuncio oficial, por parte de la Comisión, de la intención de elaborar, para principios de 1996, una propuesta de directiva para proteger de manera preventiva las reglas de la competencia y garantizar las condiciones fundamentales del pluralismo informativo, de manera que la unificación de los mercados se realice en el respeto pleno de los derechos fundamentales, tal como se definen en el Convenio europeo de protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales del Consejo de Europa (CEDH), y en particular en el artículo 10 del mismo;

10. Se manifiesta totalmente conforme con la creación, sobre la base de la directiva a que nos hemos referido en el punto 9, de una autoridad a nivel europeo que, respetando el principio de subsidiariedad y con una independencia reconocida, garantice la convergencia efectiva de decisiones y planes de intervención y la vigilancia continua del desarrollo de la competencia leal y la expansión de un pluralismo auténtico;

11. Expresa su convencimiento de que se han de concretar rápidamente las normas e instrumentos destinados a proteger a los usuarios, y en particular a los menores de edad, frente a programas de contenido violento y pornográfico, incluso mediante el fomento de códigos adecuados de autorregulación de los gestores de las redes;

12. Opina que sería un grave error incluir en una categoría genérica de información cualquier producto u obra y, por lo tanto, subraya la urgencia de garantizar con eficacia y modernidad la protección de los bancos de datos y las libertades de la persona mediante una directiva marco sobre la protección de los datos personales y de la vida privada;

13. Recomienda que el objetivo de la liberalización de las infraestructuras se persiga teniendo en cuenta los intereses generales, la función y el cumplimiento del servicio universal, la transparencia en los procedimientos de autorización, las posibilidades de acceso a las redes y las adaptaciones normativas que resulten necesarias;

14. Considera fundamental fomentar la extensión del cable y facilitar el acceso a los servicios de utilidad pública en los centros habitados y, de forma prioritaria, en los que poseen carácter histórico y artístico;

15. Lamenta, sobre todo por lo que se refiere al servicio universal, que esta cuestión decisiva se aborde de manera vaga y sin tener en cuenta que se trata de un asunto de la mayor importancia;

16. Subraya con preocupación el retraso con que se ha procedido a la aplicación del programa relativo a la protección de la propiedad intelectual y de los derechos de autor y afines y pide que se adopten las normativas a su debido tiempo, señalando particularmente la urgencia de la directiva referente a la utilización de las copias de uso privado de la producción audiovisual;

17. Se congratula de que se hayan iniciado los estudios necesarios para comprobar la aplicabilidad de sistemas técnicos de protección de las obras que obstaculicen la realización de copias privadas digitales no autorizadas y considera que se ha de abogar, en el seno de la OMPI, por el fomento de normativas afines en los distintos Estados miembros;

18. Opina que sigue siendo urgente e indispensable combatir la piratería en el ámbito de las obras sonoras y audiovisuales y espera que, junto con un refuerzo adecuado de los derechos de autor y afines (droits voisins), se emprenda una campaña de sensibilización del público para favorecer el respeto de la propiedad intelectual a escala europea;

19. Opina que el desarrollo de la técnica digital en sí no requiere modificaciones especiales en relación con la protección de los derechos ya existentes;

20. Considera que la propuesta de revisión de la Directiva 89/552, que se está debatiendo, debe aprobarse lo más rápidamente posible, con el fin de hacerla más precisa e incisiva y actualizarla con respecto a un panorama de los sistemas radiotelevisivos sometido a profundas transformaciones;

21. Subraya que, en el sector audiovisual, es necesario consolidar los resultados parciales, pero positivos, alcanzados al final de las negociaciones del GATT, reivindicando su especificidad y el trato excepcional que se le ha de dar, también en la OMC, cuando se inicie la nueva fase de negociaciones en la materia, prevista para principios de 1996;

22. Lamenta la falta de coordinación europea en la Unión internacional de las comunicaciones y expresa su perplejidad por la decisión que proporciona a los Estados Unidos un acceso excesivamente favorable a las frecuencias de satélites, adoptada en dicha Unión en noviembre de 1995;

23. Opina que sería totalmente erróneo incluir en una sola categoría general de información todo producto u obra y destaca por ello la necesidad urgente de garantizar con eficacia y métodos actualizados la protección de las bases de datos y de las libertades públicas mediante una directiva marco sobre la protección de los datos personales y la intimidad;

24. Comparte las preocupaciones de cuantos piensan que, sin tomar en consideración los aspectos sociales, culturales y lingüísticos resultantes de las características hoy apenas perceptibles de una sociedad de la información a escala planetaria, a falta de una coordinación rigurosa de la investigación científica y del desarrollo de las tecnologías, careciendo, en el ámbito de la política audiovisual, de una "estrategia de los contenidos" a la altura de los retos actuales, las perspectivas contempladas corren el riesgo de que se demuestre que son más bien fruto de un exceso de euforia que de un cálculo riguroso de posibilidades.


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo

para la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial

Ponente: Sr. Wim J. van Velzen

En la sesión del 14 de septiembre de 1994, el Presidente del Parlamento Europeo anunció que había remitido dicha comunicación, para examen del fondo, a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial y, para opinión, a la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos de los Ciudadanos, a la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo, a la Comisión de Política Regional y a la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación.

En la reunión del 19 de enero de 1995, la Conferencia de Presidentes decidió aplicar el procedimiento GOMES para la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo.

En la reunión del 20 de diciembre de 1995, la Comisión de Asuntos Sociales y Empleo designó ponente para opinión al Sr. Wim J. van Velzen.

En las reuniones de los días 30 de mayo de 1995, 25 de enero de 1996 y 6 de febrero de 1996, la comisión examinó el proyecto de opinión.

En la última de estas reuniones, la comisión aprobó las conclusiones del mismo por unanimidad.

Participaron en la votación los diputados: Hughes, presidente; Menrad y Colli Comelli, vicepresidentes; van Velzen, ponente; Andersson, Boogerd-Quaak, Cabezón Alonso, Carniti, Chanterie, Colombo Svevo (suplente de Glase), Crowley, Deprez (suplente de Hernández Mollar), Ghilardotti (suplente de Blak), Gil-Robles GilDelgado (suplente de Mather), Hermange, Hulthén (suplente de Bredin), Jöns, Kerr, Kuhn (suplente de Crepaz), McMahon, Mann, Megahy (suplente de Morris), Mendonça, Mezzaroma, Murphy (suplente de Skinner, de conformidad con el apartado 2 del artículo 138 del Reglamento), Oomen-Ruijten, Peter, Pronk, Ribeiro, Schiedermeier, Schmidbauer (suplente de Papakyriazis), Silva Vieira, Stenius-Kaukonen, Van Lancker, Waddington (suplente de Pinto Correia), Weiler y Wolf.

A.

INTRODUCCIÓN

En 1977 el Presidente de la compañía americana Digital Equipment Corporation afirmaba que no había razones para que cualquier persona tuviera un ordenador en casa. Han pasado algo más de quince años y en la actualidad 34 de cada cien ciudadanos norteamericanos y diez de cada cien ciudadanos europeos disponen de un ordenador en sus hogares. Nos hallamos en el umbral de la sociedad mundial de la información, que influirá profundamente -y, en parte, ya lo está haciendo- en nuestro modo de vivir y de trabajar. Han de decidirse ahora las opciones políticas y sociales que nos plantea esta sociedad de la información, si queremos evitar el tener que ir corriendo en pos de los hechos consumados.

El debate sobre la sociedad de la información todavía se deja en exceso en manos de tecnólogos y economistas, mientras que las consecuencias de la revolución digital revisten una importancia primordial en el plano social. De los objetivos sociales que confiramos a la sociedad de la información dependerá en parte nuestro modo de vivir y trabajar en el futuro (inmediato) así como la estructuración social de la sociedad. Dicho de otro modo, es ahora cuando debemos reflexionar acerca del modo en que podemos aprovechar la revolución digital para mejorar la calidad de vida y del trabajo de todos los ciudadanos. Ahora aún estamos a tiempo de evitar que la sociedad de la información se convierta en una "tecnocracia" establecida en función de la capacidad económica y en la que sólo pueda participar una minoría de los ciudadanos.

Es competencia de las autoridades a todos los niveles el formular estos objetivos sociales de manera conjunta con todas las organizaciones y agrupaciones sociales interesadas, el crear las condiciones para su realización y el velar por el logro de los objetivos establecidos. No es ciertamente una tarea fácil, ya que el efecto globalizador y descentralizador inherente a la nueva tecnología de la información y comunicación (TIC) mina la autoridad de la administración (central y nacional). Esto no significa, sin embargo, que la administración haya de retirarse a algún área de servicio de las autopistas de la información y limitarse a intervenir como un servicio de ayuda en carretera una vez ocurrido el accidente. Es la obligación de las autoridades garantizar la seguridad vial en las autopistas de la información, sin obstaculizar la circulación. Solamente podrá hablarse de una "sociedad de la información" si ésta puede calificarse efectivamente de "sociedad" y no de "jungla de la información" en la que impere la ley del más fuerte y se aparte o aplaste violentamente a los más débiles.

Dado el carácter transfronterizo de las autopistas electrónicas, a la Unión Europea le aguarda una tarea particularmente ardua: por una parte ha de formular y controlar unas normas sociales que rijan para toda la Unión y, por otra, ha de negociar y establecer acuerdos con terceros países. Una "fortaleza electrónica europea" resulta tan imposible como indeseable. Se presentan nuevas oportunidades de cooperación internacional, pero también nuevas posibilidades de dumping social. En su camino hacia la sociedad global de la información, la Unión Europea se halla ante la disyuntiva de desempeñar un papel privilegiado desarrollando un marco de normas sociales que garanticen un futuro seguro para todos o bien confiar en la libre acción de las fuerzas y operar como un servicio europeo de ayuda en carretera. El presente informe apoya la primera de ambas opciones.

La sociedad de la información y sus repercusiones sobre el empleo

El miedo de que la nueva TIC suponga una amenaza para numerosos puestos de trabajo está muy difundido y no es del todo infundado. Hasta ahora, la evolución tecnológica siempre ha provocado una disminución del empleo. También el desarrollo y la introducción de la TIC hace innecesarios muchos puestos de trabajo. Pero la afirmación de John F. Kennedy en los años sesenta también es aplicable a nuestra época: "Si los hombres tienen suficiente talento para inventar máquinas que dejan sin empleo a las personas, también tendrán el talento para volver a proporcionar empleo a dichas personas". Al fin y al cabo, el efecto de la TIC sobre el empleo no se rige por leyes naturales: pueden configurarlo e influenciarlo las iniciativas de las autoridades y de otras organizaciones. Para ello es imprescindible una política de empleo debidamente orientada. Los cálculos iniciales de la Comisión Europea referentes al crecimiento del empleo gracias a la TIC eran más bien optimistas. Si bien la TIC genera empleo, hasta la fecha no ha logrado compensar la pérdida de empleo provocada por la TIC.

El desarrollo de la TIC tiene consecuencias de mayor alcance que anteriores hitos tecnológicos ya que no afecta únicamente a un sector determinado de la industria sino a todos. Además la TIC no sólo supone una amenaza para los puestos de trabajo de personas escasamente cualificadas (por ejemplo, en el sector de la producción y de la limpieza) sino también de personas con mayor nivel de formación (por ejemplo, secretarias y cuadros medios). No se trata únicamente de los trabajadores de cuello azul sino también de los de cuello blanco.

El impacto social de la TIC reviste un carácter particularmente "destructor" por el hecho de que la informatización de la sociedad discurre más rápidamente que todas las revoluciones tecnológicas anteriores. Esto significa también que se dispone de menos tiempo para compensar los puestos de trabajo que se pierden y para reciclar profesionalmente a las personas hacia otros puestos.

Por otra parte, la TIC fomenta la "movilidad" del trabajo. A nivel europeo esto entraña el peligro de que, a través del trabajo a distancia, las empresas puedan recurrir a mano de obra cualificada más barata (por ejemplo, contables o especialistas en software) en terceros países, sin tener que trasladar por ello la empresa a otro continente. Pero también es cierto que esta misma movilidad permitirá generar empleo en regiones de la Unión Europea que sufren desde hace mucho tiempo un problema grave de desempleo. A este respecto hay que velar por que el proceso no se dirija unilateralmente desde el centro desarrollado y han de tenerse en cuenta las necesidades y perspectivas de las regiones atrasadas.

La nueva TIC hará redundante cierto tipo de trabajo. También la (necesaria) privatización y desregulación en el sector de las telecomunicaciones provocará una pérdida de empleo. Por otra parte, la TIC crea nuevos puestos de trabajo (especialmente en el sector de los servicios) mediante el aumento de la productividad, los ingresos y la creación de nuevos productos.

Si se estudian las estadísticas norteamericanas, puede comprobarse que el número de trabajadores en la industria del software casi se ha triplicado en los últimos diez años y que se prevé una duplicación del número de puestos de trabajo de analistas de sistemas y programadores. En el Japón se cuadruplicó el número de puestos de trabajo en el sector del software en los años 80. Se estima que para el año 2005 el número de trabajadores del sector del software en los países de la OCDE rebasará los 10 millones(1). En cuanto a Europa, en la actualidad más del 40% del crecimiento del empleo proviene ya del sector informático.

Además, las necesidades considerables de formación complementaria o de reciclaje profesional generará una demanda permanente en el sector de la enseñanza y de los centros de consulta. Lo mismo ocurrirá con el sector de los servicios en los ámbitos del ocio y la información, el sector publicitario y todos los sectores relacionados con el ocio, la seguridad y el medio ambiente.

La TIC servirá asimismo para ayudar de manera más eficaz a los desempleados a encontrar empleo o a desarrollar una actividad independiente, a través de bancos (interactivos) de datos ("oficinas electrónicas de empleo" o "bolsas electrónicas de trabajo") en los que los trabajadores potenciales podrán ofrecer sus servicios o los empleadores anunciar sus ofertas de trabajo. Igualmente podrá ayudarse a los trabajadores autónomos a través de "teleseminarios" y/o la creación y gestión de un fichero de clientes.

Por lo tanto, a pesar del escepticismo, es imprescindible invertir en la TIC, no sólo porque el sector, tal como se ha visto, ofrece buenas perspectivas de empleo, sin perjuicio de todas las reservas formuladas, sino también porque es esencial para el crecimiento económico, que a su vez constituye una condición para la creación de bienestar. El grado en que la TIC pueda influir positiva o negativamente en el empleo depende de una serie de factores clave(2). En primer lugar, la política fiscal. Es sumamente importante que se proceda a un desplazamiento de los impuestos de la renta al consumo (sobre todo energético). De este modo, a la hora de relocalizar la producción, a las empresas les resultaría ventajoso buscar las soluciones más favorables desde el punto de vista social y ecológico. Además, un desplazamiento fiscal de estas características ayudaría a generar empleo, como ya se sugirió en el Libro Blanco de Delors.

Un segundo tema es el de la aplicación de la TIC al sector público. En su calidad de "usuaria al por mayor" de los sistemas de información y los servicios de telecomunicaciones, la Administración puede predicar con el ejemplo a la hora de organizar sus actividades y ejercer de este modo una influencia estimulante y orientadora sobre la utilización de las autopistas electrónicas. Hasta ahora, la Administración se ha servido de la TIC para reducir la prestación de servicios propiamente dicha, con lo que al mismo tiempo se ha sobrecargado la gestión de manera desproporcionada. Sin embargo, también se puede recurrir a la TIC para descongestionar la gestión, simplificar las tareas burocráticas y, de este modo, crear mayores posibilidades de una auténtica atención al cliente por parte de los servicios ejecutivos. Desde un punto de vista social, ésta es la solución más atractiva, que además ofrece perspectivas de empleo para personas menos cualificadas y personas cuyo puesto de trabajo se ve amenazado por la TIC.

En tercer lugar corresponde a la Administración el dar el primer paso en lo que se refiere a innovaciones sociales, de cara a un aprovechamiento máximo de las posibilidades de la TIC. El cometido principal de la Administración no es tanto subvencionar la construcción de las superautopistas o de la investigación en materia de hardware, sino , aparte de su función de empleadora (innovadora), sobre todo su papel "renovador". La Administración puede fomentar nuevas formas de trabajo social como los centros rurales de telecomunicación ("telecottages"), apoyar proyectos y aplicaciones de innovación y procurar que la TIC se aplique a importantes objetivos sociales, sobre todo en el ámbito de la enseñanza y la formación o en el sector sanitario. Finalmente, la pérdida de empleo provocada por la TIC también habrá de ser considerada como una oportunidad para redistribuir la carga laboral existente, evitando que un intento de integrar a los excluidos de la sociedad de la información desemboque en la exclusión de un grupo aún más amplio (redistribución de la pobreza en lugar de la riqueza).

La sociedad de la información y sus repercusiones sobre la enseñanza y la formación

La revolución digital que se está produciendo en estos momentos impone unas exigencias considerables a las personas y la sociedad. Nuestro bienestar dependerá de nuestra capacidad de mantenernos a flote en esta revolución. Tal como ya se subraya en el Libro Blanco de Delors, debemos afinar nuestra capacidad de aprendizaje.

Las escuelas y universidades y toda la noción de "aprendizaje" sufren en estos momentos cambios vertiginosos. El sistema educativo actual se basa aún en exceso en un concepto industrial trasnochado. Se basa en la normalización y la jerarquía, dejando poco espacio a la iniciativa individual. Esto tendrá que dar paso a nuevos conceptos de aprendizaje permanente. El futurólogo americano Lew Perelman, en su obra "School's out", habla del "hyperlearning" ("hiperaprendizaje"), esto es, aprender siempre que sea necesario y donde sea necesario. Esto solamente es viable integrando la formación complementaria en el lugar de trabajo, lo que Perelman denomina "hypermation" ("hipermación"). De esta forma se proporcionan conocimientos "justo a tiempo". Perelman llama a esto "kanbrain", por analogía con "kanban", la técnica japonesa de proporcionar piezas "justo a tiempo". El "aprendizaje a distancia" desempeñará un papel importante en este sentido. Según Perelman y sus seguidores, los diplomas tendrán cada vez menos peso y será más importante adquirir un conjunto de capacidades y mantenerlas al día constantemente. Para Europa es tanto más importante conferir especial atención a la nueva función de la enseñanza cuanto que -como se señala en el Libro Blanco de Delors- el número de jóvenes de la UE que carece de formación cualificada es terriblemente elevado en comparación con el Japón y los Estados Unidos.

Además, la automatización genera una polarización de las organizaciones laborales y la posesión de cualificaciones: por una parte, el trabajo altamente cualificado, por otra parte el escasamente cualificado. Dicha polarización tiene unas consecuencias considerables para los grupos de la población infrarrepresentados en el segmento del trabajo altamente cualificado, especialmente los inmigrantes. Debido a su escasa cualificación y a sus conocimientos insuficientes de la lengua oficial corren el riesgo de perder el tren de la sociedad de la información si no se toman medidas especiales. Probablemente, la nueva evolución tecnológica no tendrá tanta importancia para la mujer.

Las posibilidades de la TIC modificarán el sistema educativo en su totalidad. Gracias a los multimedia, los estudiantes podrán asistir a las conferencias de quien quieran y cuando quieran. Esto llevará probablemente a la aparición de un pequeño grupo de estrellas internacionales de los medios de comunicación en el mundo académico. No es que esto signifique que ya no sean necesarios los restantes docentes de la enseñanza superior. Su función pasará a ser la de tutor de estudios que oriente a los estudiantes en cuanto a la utilización de los multimedia; la de "comunicador", es decir, de interlocutor de los estudiantes en las aulas; la de "científico/intérprete", que mantiene al día el material educativo, y la de "redactor", que compone el material para los multimedia(3).

De este modo, la TIC podrá contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza, a condición de que ésta sea accesible a todo el mundo y durante toda la vida. Para ello se requiere, entre otras cosas, que todos los establecimientos educativos puedan acceder a las autopistas de la información. Sin embargo, no podemos abrigar la ilusión de que la TIC vaya a resolver los problemas educativos actuales. Tal como declaró recientemente un cofundador de la empresa Apple, Steve Jobs: "What's wrong with education cannot be fixed with technology. No amount of technology will make a dent."(4) Incluso hemos de velar por que las desiguales oportunidades de acceso a la tecnología no agudicen los problemas socioeconómicos existentes.

La sociedad de la información y su influencia en la estructura empresarial, la organización laboral y la calidad del trabajo

Como consecuencia de las nuevas TIC, las estructuras empresariales se verán sometidas a cambios fundamentales. Hará su aparición la "empresa virtual", formada por expertos que trabajan por encargo en "alianzas de talento" de carácter temporal. Las empresas adoptarán una estructura "cebolliforme" con un núcleo pequeño de altos directivos y un grupo más amplio de expertos privilegiados. Todas las tareas no especializadas se confiarán a empresas externas. Para un gran número de personas esto significará que ya no podrán contar con contratos permanentes (y a tiempo pleno), sino que habrá que combinar el trabajo con proyectos temporales y períodos de estudio. Dicho de otro modo, desaparecerá cada vez más el concepto de "trabajo fijo".

El proceso de conversión de contratos fijos hacia actividades "free-lance" ya está en pleno auge en el sector de los medios de comunicación. En este sector, el núcleo fijo de colaboradores se reduce cada vez más, a la vez que aumenta el número de colaboradores libres y equipos de producción.

Aumentará la flexibilidad de los horarios de trabajo, ya que la conexión a las "autopistas globales de la información" implica que habrá que tener en cuenta las diferencias horarias internacionales. Las empresas querrán aprovechar al máximo las inversiones realizadas en las autopistas de la información, lo cual resultará, entre otras cosas, en una disponibilidad durante las 24 horas del día.

La revolución digital tendrá también otro tipo de repercusiones sobre el modo en que desarrollemos nuestra profesión. El trabajo realizado en casa cobrará mayor relevancia. En los Estados Unidos, un 45% de los nuevos puestos de trabajo creados en el período 1987-1992 correspondió a trabajos realizados en casa gracias al empleo de la telemática. Cabe esperar que esta tendencia también repercutirá en Europa. Actualmente, aproximadamente 1,2 millones de personas en Europa realizan trabajos a distancia y más del 5% de todas esas empresas hacen uso de esta nueva forma de trabajo. El Comisario Bangemann calcula que el número de teletrabajadores en Europa ascenderá a veinte millones hacia el año 2000. En todo caso, antes el año 2000, la Comisión quiere crear 10 millones de puestos de trabajo en la UE.

El "trabajo a distancia" supondrá, entre otras cosas, una reducción del tráfico entre el lugar de residencia y el lugar de trabajo y unos horarios y relaciones laborales más flexibles. Es esperanzador para muchas zonas hasta ahora menos favorecidas; a muchas personas les permitirá combinar más fácilmente el trabajo con las obligaciones sociales (cuidado de niños o de personas de edad) y también ofrecerá mayores oportunidades a los minusválidos. Junto con el trabajo en casa propiamente dicho, también se prevén otras modalidades en el futuro como el trabajo en telecentros ("telecottages"), edificios en los que trabajadores (autónomos) pueden alquilar espacios y facilidades para realizar trabajos de manera individual o en grupos (temporales). También las empresas establecidas en otros lugares podrán alquilar estos edificios para sus colaboradores (temporales). Esta solución parece eficaz a la hora de reducir los gastos y solucionar al mismo tiempo el problema del aislamiento social.

Muchas profesiones académicas sufrirán cambios estructurales bajo influencia de la TIC, por ejemplo las profesiones de contable, abogado, médico y pedagogo. No es que la TIC vaya a reemplazarlas, sino que les conferirá un carácter diferente. Determinados aspectos de estas profesiones pasarán a ser competencia de la TIC (software), lo cual permitirá a los profesionales de estos sectores ser más eficientes en los restantes aspectos. Sin embargo, esto también podrá suponer la fragmentación de las profesiones y llevar aparejado, como ya se describió al abordar el sector educativo, el nacimiento de una casta de estrellas internacionales y un gran grupo de profesionales orientados hacia el sector de los servicios o de asesoría.

Evidentemente habrá que solucionar también una serie de problemas derivados de la revolución digital. En los Estados Unidos, el teletrabajo ha conducido sobre todo a puestos de trabajo escasamente protegidos. En la mayoría de los casos, los teletrabajadores están excluidos de las prestaciones sociales usuales de la empresa. Para Europa reviste gran importancia evitar esta evolución que conduce a un socavamiento total del modelo social europeo. La introducción del teletrabajo no puede servir de coartada para reducir los costes sociales y descargar el riesgo sobre los trabajadores.

Como consecuencias negativas de la sociedad de la información también se mencionan con frecuencia el aislamiento social y la influencia decreciente de los sindicatos. Sin embargo, no parecen problemas insolubles. Ya citamos anteriormente las posibilidades que ofrecen los telecentros a la hora de combatir el aislamiento social. A esto hay que añadir que, si bien los individuos trabajarán de forma físicamente más aislada, precisamente gracias a la TIC aumentarán de forma espectacular sus oportunidades de comunicarse entre sí (también a escala internacional) y de actuar como grupos de interés, lo que incluso permite la posibilidad de exigir "convenios colectivos de red". La evolución que se observa, por ejemplo, en el sector bancario demuestra que el desarrollo de la TIC puede ir acompañada de un creciente grado de organización de los trabajadores. Serán los sindicatos los que hayan de desarrollar una estrategia para fomentar y encauzar este proceso, si no quieren perder su influencia. Deberán tener en cuenta, a este respecto, el incremento de contratos "de autónomos", por lo que habrán de (poder) prestar unos servicios más personalizados.

Otros problemas se refieren a la derogación práctica de la legislación relativa a la salud y la seguridad en el lugar de trabajo (cabe pensar, por ejemplo, a la directiva europea relativa al trabajo en pantalla o a los nuevos factores de estrés originados por la TIC) y a las condiciones laborales en general, incluidos los convenios colectivos y la seguridad social, la necesidad de una vivienda cualitativamente buena que permita trabajar de manera rentable como trabajador a domicilio, y una mayor demanda de servicios de guardería, por las mismas razones. Hay que contar con una evolución hacia un mayor número de trabajadores que se convertirán de hecho en pequeños trabajadores autónomos con problemas específicos en materias como seguridad social, jubilación, vivienda, etc. Existe el peligro de que el creciente control de los teletrabajadores desemboque en violaciones del derecho a la intimidad, y que se perfile en el horizonte el fantasma de un "panóptico" electrónico. Por ello, la futura legislación social deberá conceder gran importancia a la protección de la vida privada y a la garantía de unas normas mínimas de protección social para evitar un "Tercer Mundo laboral en Europa".

Otra cuestión se refiere a la posibilidad de que, si no consigue evitarse que la TIC acabe destruyendo el empleo entre las personas altamente cualificadas, surja una nueva economía sumergida informal (por ejemplo, a través de asesoramientos "informales" a través de la red).

La sociedad de la información y sus repercusiones sobre la cohesión social

Es incuestionable que la sociedad de la información abre nuevas posibilidades para toda la sociedad. Crea perspectivas para nuevas formas de solidaridad y una mayor calidad de vida. Sin embargo, resulta igualmente evidente que la revolución digital no supondrá automáticamente una mejora en términos de justicia y democracia. Arthur Kroker, especialista canadiense en ciencias políticas, advierte incluso el surgimiento de una "clase virtual", una especie de postburguesía de alta tecnología que se impone mediante la explotación de un neoproletariado que denomina "carne redundante"(5).

Incluso quien considera excesivas esas ideas no podrá denegar que existe un peligro real de que la TIC agudice la tendencia hacia una bipartición de la sociedad: la sociedad: por un lado, el núcleo duro de los "iniciados" que disponen de un empleo fijo y disfrutan por ende de un nivel de vida asegurado, y, por otro, los "excluidos", que sólo trabajan ocasionalmente, y, aun dentro de esta última categoría, cabe distinguir entre aquellos que son "empleables" y los que no lo son.

El problema estriba sobre todo en el acceso a la tecnología, lo cual constituye en parte un problema de formación ("analfabetismo informático") y en parte un problema económico. La sociedad de la información no es gratuita: los ordenadores, módems y el uso del teléfono cuestan dinero y, para gran parte de la población, demasiado dinero como para permanecer al día, y esto, en estos tiempos de cambios vertiginosos, significa que aumenta el retraso social y de conocimientos de los menos favorecidos.

En los Estados Unidos ya hay escuelas y universidades que exigen a sus estudiantes un ordenador propio. Así pues, se corre el peligro de socavar el principio de la igualdad de oportunidades. El problema se inicia incluso a edad temprana, cuando los niños de las clases más acomodadas crecen rodeados de aparatos multimedia, mientras que los niños de las clases menos acomodadas desde muy pronto comienzan a acusar un retraso que posteriormente será difícil de recuperar.

Dicho de otro modo, la sociedad de la información amenaza con crear una nueva clase de marginados: la "clase subinformada", formada por personas que carecen de acceso a las nuevas tecnologías, que no saben (apenas) manejarlas y que, en consecuencia, se ven marginadas. Esta clase "subinformada" no se compondrá exclusivamente de personas con escasas cualificaciones o recursos sino también de muchas personas mayores con una formación aceptable e incluso buena, pertenecientes a una generación que no ha crecido con los ordenadores. Por otra parte existe el peligro de que las mujeres queden de nuevo rezagadas, si no se realiza un esfuerzo consciente en materia de educación y formación, orientado a familiarizar a las jóvenes y a las mujeres con las nuevas tecnologías(6). Es a la Administración a quien corresponde rebajar al máximo para todos los ciudadanos el umbral hacia la sociedad de la información imponiendo determinadas condiciones a la enseñanza, llevando a cabo actividades de información y financiación, y estimulando y creando proyectos piloto.

Por último, las autoridades nacionales y la UE deberán velar también por que no se marginen aún más las zonas menos favorecidas y con un alto índice de desempleo, a las que la revolución digital en principio debería permitir conectar con las demás. Esto significa que la Administración, al crear los accesos a las autopistas electrónicas, deberá garantizar la igualdad de oportunidades para los ciudadanos y las empresas de las zonas menos favorecidas. Esto significa que a la hora de distribuir el trabajo hay que velar por que el trabajo escasamente cualificado no se destine exclusivamente a las regiones atrasadas. Sin una política eficaz en este ámbito, el abismo entre regiones ricas y pobres incrementará.

Lo que es válido para las zonas menos desarrolladas de Europa, también lo es para la política en relación con los principales países de migración. Si la UE contribuye a facilitar a estos países y a sus respectivas poblaciones el acceso a las autopistas de la información, se suprimirá la razón principal para la migración (la falta de trabajo): al fin y al cabo, también es posible realizar teletrabajo desde estos países. En este sentido, la futura legislación europea deberá tener en cuenta a nivel global (por ejemplo, a través de convenios de la OIT) el problema de la medida en que el teletrabajo desde estos países pueda volver a originar una pérdida de empleos en la UE, ya que para una empresa podrá resultar igualmente cómodo dar trabajo a teletrabajadores, incluso con formación académica, como programadores, contables y especialistas en software, en países terceros. El ponente opina que la actuación de las autoridades no deben obedecer al proteccionismo sino a la lucha contra el dumping social. También aquí hay que destacar el peligro de un abismo creciente entre países desarrollados y atrasados, si sólo se adjudica el trabajo escasamente cualificado.

Estos problemas y otros similares causados por la globalización ponen de manifiesto la necesidad de que la Unión Europea, con ocasión de la próxima CIG, obtenga plenos poderes para celebrar acuerdos internacionales. También ponen de manifiesto que la época de la sociedad de la información exige un nuevo orden mundial que evite el peligro de nuevas formas de explotación y exclusión social y procure que se aprovechen al máximo las oportunidades que ofrece el desarrollo tecnológico más reciente (y no sólo la TIC). El "Consejo de Seguridad Social" sometido a debate durante la Cumbre de Copenhague podría constituir un paso acertado.

Conclusión

Europa no puede permitirse una sociedad de la información que refuerce la tendencia de bipartición, desmantelamiento de la seguridad social e incremento del desempleo. Es imposible e inoportuno detener la sociedad de la información, pero su desarrollo exige una gestión política acertada que haga prevalecer la calidad de vida del ciudadano y el nivel democrático de nuestra sociedad. Conviene, por tanto, elaborar para la sociedad de la información objetivos y condiciones sociales que garanticen el derecho de cualquier ciudadano a participar en esta sociedad. Esto presupone en primer lugar que la información ha de considerarse como un bien de utilidad pública, por lo que ha de suministrarse a los hogares a un precio razonable. A fin de poder abaratar este precio se requiere una estructura europea común que sirva de fundamento a una sociedad europea de la información que satisfaga los criterios de democracia y justicia social. Una política europea supone también la revisión y el desarrollo de la legislación social con miras a las nuevas realidades y de la sociedad de la información.

.B.

CONCLUSIONES

sobre los aspectos sociales de la sociedad de la información (COM(94)0347 -

C4-0093/94)

El Parlamento Europeo,

- Visto el Libro Blanco de la Comisión sobre "Crecimiento, competitividad y empleo",

- Vista la recomendación al Consejo Europeo "Europa y la sociedad global de la información",

- Vista la comunicación de la Comisión de las Comunidades Europeas "Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación" (COM (94)0347 - C4-0093/94),

- Visto el informe provisional de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial (A4-0073/94),

- Vistos los resultados del encuentro del G7 celebrado en Bruselas el 24 de febrero de 1995,

- Vistas las actividades del Foro de la Sociedad de la Información,

A. Consciente de que una realización rápida de la sociedad de la información puede contribuir a reforzar la posición socioeconómica de la Unión, a lograr una sociedad más social y más democrática y a generar más empleo,

B. Considerando que, de no llevarse a cabo políticas sociales y regionales adecuadas, tanto a nivel nacional como comunitario, los aspectos positivos de la sociedad de la información pueden resultar contraproducentes y conllevar un riesgo de marginación de las personas sin estudios, con escasas cualificaciones, de los migrantes, las personas de edad y los discapacitados y de las zonas periféricas y ultraperiféricas, así como de que se socave de nuevo la igualdad de oportunidades de las mujeres y las jóvenes,

C. Considerando que la revolución digital se está produciendo de manera tan rápida que se imponen decisiones rápidas en materia de enseñanza, formación, normativas sociales, creación de empleo e igualdad de oportunidades para el acceso a las autopistas de la información,

D. Opinando, por tanto, que la UE y las autoridades nacionales deben desarrollar objetivos sociales para la sociedad de la información así como una política europea orientada a llevar cuanto antes a la práctica dichos objetivos,

E. Considerando que la política de la Comisión Europea en lo que respecta a la sociedad de la información ha estado demasiado tiempo orientada unilateralmente con criterios económicos, con lo que las evoluciones tecnológicas pasaron a ocupar un primer plano, sin que se planteara la cuestión de a quiénes servían y qué significaban para los ciudadanos, y sin que se iniciara con los ciudadanos un diálogo sobre adelantos destinados a cambiar radicalmente nuestras vidas, si bien, por otra parte, se desarrollaba un intenso diálogo con el mundo empresarial,

F. Considerando que, a la vista de la rápida y drástica evolución de la sociedad de la información, no puede esperarse a la aparición de un Libro Verde de la Comisión, sino que la Comisión debe presentar antes de que finalice el presente año un plan de actuación concreto, seguido de un informe anual de la Comisión a semejanza del informe económico anual,

G. Convencido de que el desarrollo de la información ofrece grandes perspectivas de empleo, a condición de que se lleve a cabo una política de empleo que se adecue a las nuevas necesidades de la sociedad y que tenga en cuenta las nuevas exigencias de calidad por lo que se refiere al trabajo, la formación y las condiciones laborales, y en la que la redistribución del trabajo desempeñe un papel importante,

H. Considerando que el actual sistema educativo ya no responde a las exigencias de una sociedad que cambia rápidamente,

I. Considerando que la sociedad de la información modificará de manera fundamental nuestros métodos, condiciones y relaciones de trabajo,

J. Opinando que la sociedad de la información entrañará una mayor flexibilización, desregulación e individualización, por lo que se impone una revisión de las normativas sociales europeas a fin de garantizar una protección óptima de los ciudadanos,

K. Considerando que las diferencias en el acceso a la tecnología de la información -debidas, por una parte, a las diferencias de formación, y, por otra, a los costes derivados de la adquisición y el empleo de las tecnologías de la información- suponen un riesgo de bipartición de la sociedad,

L. Considerando que la sociedad de la información tendrá un efecto universalizador y descentralizador, por lo que requiere una cooperación cualitativamente nueva por parte de las autoridades nacionales y europeas, que revista también una dimensión internacional,

M. Considerando que muchos sectores de la sociedad de la información no pueden, por su índole, regularse por vía legislativa y normativa, por lo que las medidas pertinentes deberán tener ante todo por objetivo ofrecer una cuidadosa preparación a los ciudadanos para adaptarse a esta evolución,

Empleo

1. Apoya el desarrollo y la liberalización de las infraestructuras de telecomunicación -siempre y cuando se cumplan requisitos estrictos con respecto a la cobertura geográfica y a la prestación de servicios a escala universal y se ofrezca la posibilidad de crear un sistema dual de operadores públicos y privadoscomo una posibilidad importante de creación de empleo, pero opina que el consiguiente peligro de pérdida de empleos en este sector debe compensarse con medidas especiales;

2. Insiste en que, en el acceso a las nuevas estructuras de telecomunicación se tengan especialmente en cuenta las necesidades y las posibilidades financieras y de formación de las PYME y de las microempresas;

3. Insta a la UE a que libere fondos para promover proyectos y conceptos innovadores, como telecentros, oficinas electrónicas de empleo, teleseminarios para futuros empresarios y economías paralelas, así como para un estudio más pormenorizado de las posibilidades del teletrabajo;

4. Señala de nuevo la importancia de las propuestas del Libro Blanco de Delors encaminadas a lograr rápidamente un desplazamiento de la carga fiscal, especialmente para los trabajadores menos cualificados, desde el trabajo al consumo y la energía, como requisito para crear una política en la que la aplicación de la tecnología de la información repercuta positivamente sobre el empleo;

5. Insta a los Estados miembros y a la UE a que apliquen en el sector público las tecnologías de la información de tal manera que puedan contribuir a simplificar los procedimientos burocráticos y se puedan orientar los efectivos que se liberen a la mejora de la atención al cliente;

6. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a iniciar, en el marco de la transición hacia la sociedad de la información, un amplio debate sobre las futuras formas necesarias y deseables del abastecimiento del sector público y de la producción de bienes del sector público;

Enseñanza y formación

7. Opina que debe reformarse drásticamente el actual sistema educativo, con objeto de poder preparar a los jóvenes para que ocupen un puesto en la sociedad de la información y garantizar a las personas de todas las edades un lugar en la sociedad de la información, y señala en este sentido la importancia y la necesidad de los cursillos de formación, perfeccionamiento profesional y reciclaje, especialmente para grupos de población que amenazan con verse aún más marginados por los nuevos cambios;

8. Pide a la Comisión que estudie las posibilidades de llevar a la práctica la propuesta de la Sra. Cresson, miembro de la Comisión, de introducir un impuesto del 0,5% sobre el tráfico de comunicaciones, con el que podría subvencionarse el fomento y la elaboración de programas educativos y de formación profesional, la formación permanente y los cursos de reciclaje; encarga a sus comisiones competentes que elaboren un informe para solicitar a la Comisión, de conformidad con el artículo 138 B del Tratado, que presente las propuestas oportunas;

9. Previene contra la ilusión de que la tecnología de la información y de las comunicaciones pueda resolver los problemas existentes en la enseñanza y señala a la UE y a las autoridades nacionales la necesidad de que realicen esfuerzos especiales para garantizar la aplicación del principio de igualdad de oportunidades por lo que se refiere a la enseñanza en la sociedad de la información y para continuar desarrollando en consecuencia los cometidos en materia de educación pública;

10. Insta a los Estados miembros y a la UE a que fomenten la cooperación entre bibliotecas, escuelas, escuelas técnicas superiores y el mundo empresarial (sobre todo las PYME) en materia de introducción y empleo de tecnologías de la información y de la formación en este ámbito, y señala la importancia de las instituciones públicas como, por ejemplo, las bibliotecas públicas a la hora de facilitar a todas las personas el acceso a los conocimientos, evitando la exclusión social de determinados grupos;

11. Insta a la Comisión a que, en el marco del Año Europeo de la Educación y la Formación, dedique atención especial a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información;

12. Señala, en relación con la posibilidad de utilizar las tecnologías de la información y de la comunicación para crear empleo en las regiones periféricas y ultraperiféricas, la necesidad de instruir en este sentido a la población local;

Organización laboral y calidad del trabajo

13. Aboga por un diálogo social con los interlocutores sociales acerca de los inminentes cambios en las relaciones laborales y los peligros de una desvirtuación de los derechos de los trabajadores; insta a la Comisión a que, de común acuerdo con los interlocutores sociales, desarrolle cuanto antes un marco para una normativa social adaptada a la sociedad de la información y a que controle la normativa existente a la luz de la evolución más reciente;

14. Señala que, a raíz del aumento previsible del trabajo a distancia, conviene adoptar medidas por lo que se refiere al alojamiento, los servicios de cuidado de niños y la protección de la intimidad, así como medidas encaminadas a la protección y la equiparación de los trabajadores a distancia con los restantes trabajadores desde el punto de vista del Derecho laboral, y pide a la Comisión que presente a la mayor brevedad posible una directiva sobre el teletrabajo y el trabajo a domicilio; desea que se conceda particular atención a los "seudoautónomos" y a los trabajadores con una deficiente cobertura social;

15. Insta a los Gobiernos de los Estados miembros a que, con ocasión de la próxima CIG, confiera a la UE las competencias necesarias para firmar aquellos convenios internacionales que resulten convenientes para evitar el dumping social en el marco del desarrollo de la sociedad de la información a escala mundial;

Cohesión social

16. Comparte la preocupación del Comité de las Regiones ante el enfoque hipercentralizado de la Comisión en el que no se define lo bastante el papel de las autoridades locales y regionales, lo cual resulta precisamente peligroso de cara al reparto equitativo del empleo que permitirían las nuevas tecnologías de la información y podría conducir a la marginación total de determinadas zonas;

17. Insiste, por lo tanto, no sólo en que los Fondos estructurales y el Fondo de Cohesión se utilicen para acercar la autopista electrónica a las regiones más atrasadas, sino también, especialmente, en que mediante esta autopista se desarrolle una economía local razonable con un alto nivel de trabajo desde el punto de vista cualitativo en estas regiones, evitando así que los centros industriales desplacen a la periferia los trabajos "de segunda fila";

18. Insiste, por consiguiente, en una política que garantice que las futuras autopistas electrónicas sean accesibles para cualquier ciudadano, tanto en términos de asequibilidad económica, por ejemplo, mediante una reglamentación de base y una subvención de base de determinadas conexiones y servicios -con lo cual el concepto de "prestación de servicios a nivel universal" cobrará un contenido dinámico que irá renovándose con arreglo al ulterior desarrollo hacia la sociedad de la información-, así como de facilidad de comprensión;

19. Insta a la Comisión a que en el plan de acción que ha anunciado incluya propuestas para la lucha contra la exclusión social derivada de esta transición hacia la sociedad de la información;

20. Insta a la UE a que, en sus proyectos relacionados con las autopistas electrónicas, tenga también en cuenta las necesidades de los países del Tercer Mundo así como los países de la Europa central y oriental y la antigua Unión Soviética, a fin de evitar que el desarrollo de la sociedad de la información acentúe la sima entre los países pobres y ricos;

21. Encarga a su Presidente que transmita esta resolución al Consejo Europeo, al Consejo y a la Comisión, así como a los Estados miembros y los Parlamentos nacionales de los Estados miembros.

(1)()Work for all or Mass Unemployment?, Chris Freeman y Luc Soete, 1994.
(2)()Ian Christie y Geoff Mulgan: McJobs or MACJobs: will the network make work?, "DEMOS" 4/1994, págs. 25-26.
(3)()Douglas Hague, "Push button professionals", en DEMOS 4/1994, págs. 12-15.
(4)()"WIRED", febrero de 1996.
(5)()Arthur y Marilouise Kroker: Hacking the future, St. Martin's Press, 1996.
(6)()El usuario medio de Internet tiene 31 años. Tan sólo uno de cada siete usuarios es mujer ("The Independent", 24.10.94).


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación

para la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial

Ponente: Sr. Helmut Kuhne

En la reunión del 6 de octubre de 1994, la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación designó ponente para opinión al Sr. Helmut Kuhne.

En las reuniones del 14 de noviembre de 1994, 31 de enero y 23 de febrero de 1995, la comisión examinó el proyecto de opinión.

En la última reunión se aprobaron las conclusiones por 18 votos a favor, 6 votos en contra y 1 abstención.

Participaron en la votación los diputados: Sanz Fernández, presidente en funciones; Kuhne, ponente; Ahlquist, André-Léonard, Aparicio Sánchez, Aramburu del Río, Arroni, Augias, Boniperti, De Coene, Dillen, Elliott, Escudero, Evans, Ewing (suplente de Leperre-Verrier), Gröner, Hawlicek, Heinisch, Hoppenstedt (suplente de Pack), Junker, Montesano, Morgan, Rosado Fernandes (suplente de Aboville), Tongue y Vaz da Silva.

I. Introducción

El 19 de julio la Comisión presentó al Consejo y al Parlamento Europeo una comunicación sobre "Europa en marcha hacia la sociedad de la información", en la que se expone un proyecto general de un "plan de actuación" para el futuro en el ámbito de la información.

Este documento se publicó después de un año de debates entre la Comisión, el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo y el grupo de expertos y personalidades prominentes que habían redactado el llamado "informe Bangemann".

El informe "Europa y la sociedad global de la información. Recomendaciones al Consejo Europeo", el llamado informe Bangemann, fue remitido al Consejo Europeo para su reunión de Corfú en julio de 1994. El Consejo Europeo se mostró de acuerdo con las recomendaciones y pidió a la Comisión que elaborara un programa de trabajo en relación con el mencionado ámbito a nivel comunitario.

La comunicación de la Comisión "Europa en marcha hacia la sociedad de la información" constituye la respuesta a la anterior solicitud y tiene en cuenta las recomendaciones del informe Bangemann.

II. La comunicación "Europa en marcha hacia la sociedad de la información": ámbitos que entran en la esfera de competencias de la comisión.

La Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación expresa su satisfacción por el hecho de que la comunicación de la Comisión incluya subcapítulos relativos a los aspectos sociales, culturales y lingüísticos de la sociedad de la información (véase, en particular, págs. 15, 16 y 17), aspectos que prácticamente fueron ignorados por el informe Bangemann, pero que el Parlamento Europeo destacó en el pasado y el Consejo Europeo en las conclusiones de Corfú.

1. En relación con el capítulo sobre el marco reglamentario y jurídico

I./1. En las mencionadas consultas sobre la posible creación de un organismo a nivel europeo, la comisión recomienda a la Comisión Europea no incluir el asunto de la gestión de los recursos escasos, como por ejemplo las frecuencias de radiodifusión. Las conexiones a las redes de cable y la asignación de frecuencias de radiodifusión están sometidas al principio de subsidiariedad.

I./2. En relación con I./10., así como con el Capítulo III, apartado "Aspectos culturales", la comisión acoge con satisfacción la declaración de la Comisión de que "Los bienes culturales, como el cine y los programas de televisión, no pueden tratarse como otros productos, ya que son medios importantes para señalar la identidad, el pluralismo y la integración" (pág. 16).

La comisión observa que, frente a esta afirmación en el Capítulo III, en las declaraciones de la Comisión en el Capítulo I existen, como mínimo, ambigüedades. Según las mencionadas declaraciones, "la televisión tradicional sigue siendo un servicio importante respecto a la ampliación de la sociedad de la información a los hogares".

Ya no se habla de "medio privilegiado". Esta equiparación con cualquier otro servicio de telecomunicación lleva a las siguientes preguntas:

a) ¿Debe eliminarse o, por lo menos limitarse decisivamente, mediante una equiparación de este tipo, el concepto específico de radiodifusión, lo que tendrá como consecuencia unos procedimientos legislativos de autorización especiales?

b) ¿Está garantizado efectivamente, en la práctica, un "acceso a la red libre y en igualdad de condiciones" para los programas de radiodifusión, en particular para aquellos programas que no son producidos por los operadores de la red?

Una señal de la equiparación de los programas de radiodifusión con cualquier otro servicio es el hecho de que en la comunicación de la Comisión no se aborda el ámbito de la protección de la infancia y de la juventud. La comisión aboga, por lo tanto, por:

- el mantenimiento del concepto de radiodifusión, que tendrá como consecuencia decisiones y procedimientos legislativos de autorización especiales. Al hacerlo se puede examinar si, para las cadenas completas, las cadenas especiales, la televisión de pago, "pay per view", los sistemas de ofertas de videos y otros servicios es posible y adecuado establecer criterios de autorización graduales, por ejemplo, en relación con el criterio de la diversidad de opiniones.

- un acceso no discriminatorio de los proveedores y de los usuarios, en particular para asegurar la diversidad de opiniones. Esto es válido, especialmente, para aquellos programas de radiodifusión que no son producidos por los operadores de las redes.

- ofrecer la posibilidad de adoptar medidas eficaces para la protección de los menores de edad en las medidas previstas para la protección de las emisiones de televisión codificadas.

I./4. En los debates a nivel mundial sobre diversas cuestiones relativas a la sociedad de la información debe participar, además de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Asociación Mundial de Uniones de Radiodifusión.

I./8. Dado que, en varias ocasiones, la comisión ha expresado su preocupación con respecto a las cuestiones de la concentración de los medios de comunicación y del pluralismo, se insta a la Comisión a ir más allá de su insatisfactoria comunicación de 22 de septiembre de 1994 y a presentar una propuesta de directiva sobre el tema de la concentración de los medios de comunicación y del pluralismo.

II. Para las aplicaciones en el sector audiovisual, además de las actividades privadas, también desempeñan una importante función las estructuras de la radiodifusión pública. Pero estas estructuras no deben subordinarse a las instituciones financiadas por el Estado.

II./1. Por lo que se refiere a la liberalización de las comunicaciones por satélite, no sólo deben obtener beneficios los operadores de satélites clásicos, sino también los usuarios individuales de satélites, como las entidades de radiodifusión.

II./3. Un factor fundamental en la adquisición de nuevas tecnologías es el interfaz usuariossistema. El diálogo con la máquina debería simplificarse y hacerse más comprensible para los usuarios no profesionales. Estas cuestiones deben tratarse tanto desde el punto de vista del usuario como del proveedor. En las aplicaciones debe tenerse en cuenta el comportamiento humano, en particular sus aspectos cognitivos, así como la capacidad artística y creativa.

II./4. En este ámbito, la comisión se remite al correspondiente informe sobre el Libro Verde de la Comisión, de abril de 1994, "Opciones estratégicas para reforzar la industria de programas en el contexto de la política audiovisual de la Unión Europea".

2. Aspectos culturales y educativos

Aunque aún se desconoce qué consecuencias y problemas culturales, pedagógicos y sociales traerá consigo el desarrollo de la sociedad de la información, el plan de actuación de la Comisión se basa en un planteamiento muy optimista. Y este planteamiento se apoya más o menos en la idea de que con soluciones técnicas se pueden resolver muchos problemas, tanto culturales como sociales. La Comisión afirma que: "La sociedad de la información transformará profundamente la vida y el tiempo de ocio". Numerosos resultados de investigaciones sobre el comportamiento en la utilización de los medios de comunicación han demostrado, sobre la base de la utilización de los medios de comunicación actualmente disponibles, que no cabe esperar una tendencia única en la dirección prevista por la Comisión. Es muy posible que continúe la evolución que se puede observar actualmente, con arreglo a la cual sólo una parte de la población, por lo general una minoría, se beneficiará de mayores posibilidades pedagógicas o del enriquecimiento cultural, mientras que, por el contrario, por lo menos amplias partes de la población quedarán excluidas de estos beneficios o únicamente llegarán a ser especialistas en el ámbito de los videojuegos.

La Comisión afirma, además que: "La sociedad de la información mejorará la calidad de los sistemas educativos". ¿Es esto seguro en todos los casos? Aprender lenguas extranjeras en laboratorios, por ejemplo, no fue el éxito que se había previsto. Concentrarse únicamente en el aspecto técnico de las posibilidades de cambio en el sistema educativo debe valorarse de forma escéptica en relación con las perspectivas de éxito.

Al mismo tiempo, las nuevas técnicas ofrecen posibilidades completamente nuevas. Sabemos por la investigación del cerebro que la elaboración de las percepciones en las redes neuronales no se produce de forma selectiva. Las percepciones afectan a muchas zonas en el cerebro. Los medios técnicos que hacen posible que el aprendizaje se realice no sólo mediante series de letras, sino también mediante imágenes, sonidos y gráficos, pueden ayudar a los alumnos a retener mejor lo aprendido pero, sobre todo, a pensar en forma de relaciones complejas.

En la práctica, a estas posibilidades se sigue oponiendo la primacía del principio "instruir en vez de construir". La mayor parte de los programas de enseñanza y de los correspondientes libros de texto se basan también en este principio; consecuentemente, tienden a aislar y a guiar al individuo. Un cometido importante consistirá en desarrollar un paradigma pedagógico diferente para el uso de los medios interactivos: de la instrucción a la construcción, de la enseñanza al aprendizaje, del "teaching" al "coaching". Un paradigma pedagógico modificado de esta forma implica al mismo tiempo reconocer que ni siquiera los mejores medios técnicos pueden lograr nada por sí solos, que para ello siguen siendo necesarias las relaciones de comunicación entre las personas. Los profesores, desempeñando un nuevo papel, el de moderadores del proceso de aprendizaje, seguirán siendo imprescindibles. La comisión advierte del peligro de tendencias, como las que existen en los Estados Unidos, donde empresas privadas ofrecen organizar las escuelas a bajo coste, apoyándose en medios técnicos y sin ningún personal docente. Quien desee capacidad para trabajar en equipo, no debe destruirla ya en la escuela. El aprendizaje social es una condición necesaria para el trabajo en equipo. El desarrollo de la competencia en el uso de los medios debe ir, por lo tanto, más allá del manejo de la máquina. Un cometido importante de la Unión Europea podría consistir en fomentar el intercambio de experiencias en materia de investigación empírico-pedagógica y en celebrar debates en este ámbito.

La extensión y utilización de las nuevas posibilidades técnicas en el sistema educativo irá, probablemente, por detrás de la correspondiente evolución en la economía privada. En la industria, la vida media de un ordenador personal es de tres años; a continuación, por regla general, es amortizado a la mitad de su valor. En el sistema educativo alemán, las vidas medias se encuentran en torno a los 7-9 años, es decir que el ordenador personal se amortiza a aproximadamente un octavo de su valor.

En el ámbito de la educación, los costes vinculados a las nuevas tecnologías de la información pueden menoscabar contra el principio de la igualdad de oportunidades. En la sociedad de la información, la igualdad de oportunidades sólo está garantizada si se da una igualdad de acceso a las fuentes de la información. Por esta razón, también debe responderse a la cuestión de los servicios universales, entendiendo por ello la máxima densidad posible en las mismas condiciones financieras.

En el ámbito de la enseñanza superior, los centros docentes no disponen, por lo general, de medios para adquirir sistemas de comunicación por imágenes ni para abonar las tasas de conexión. Y precisamente la eficacia de la cooperación entre centros de enseñanza superior, fomentada por la UE, podría incrementarse considerablemente mediante la comunicación multimedial RDSI. Esto se aplica, en particular, a la asistencia a los estudiantes que participan en programas de intercambio, durante sus trabajos de licenciatura y durante los exámenes de licenciatura que deben celebrarse de forma conjunta, que actualmente requieren viajes largos y caros. Pero, de conformidad con las directivas actuales, estos trabajos y exámenes de licenciatura no pueden sustituirse por la comunicación multimedial, ya que no está prevista la correspondiente financiación.

Por lo tanto, la comisión recomienda a la Comisión Europea que, por ejemplo en el marco del programa SOCRATES para el fomento de la cooperación entre centros de enseñanza superior, facilite créditos para la comunicación multimedial.

Si es cierto que en los próximos 50 años la sociedad de la información va a provocar un desarrollo similar al de la invención de la imprenta, entonces hay que ser conscientes de las posibles consecuencias lingüísticas del hecho de que en 1991 el 71% de la producción mundial de datos para servicios "on-line" se realizara en inglés. El sector europeo de una sociedad de la información mundial debe ser plurilingüe: los bancos de datos, por ejemplo, deberían concebirse en varios idiomas. La comisión alienta la creación de los correspondientes programas para potenciar una evolución en este sentido. Al mismo tiempo indica que, en este contexto, también deben protegerse los derechos de las lenguas minoritarias y pide entonces a la Comisión que organice coloquios y conferencias sobre estos temas con el fin de dar a la opinión pública y a los inversores una clara opinión sobre cómo las modernas tecnologías pueden hacer frente al problema de la diversidad lingüística.

La comisión propone a la Comisión Europea que realice más consultas sobre los problemas sociales, educativos, culturales y lingüísticos que plantea la sociedad de la información. Estas consultas deberán ser mucho más amplias que las que se proponen en el Anexo III.

El grado en que los ciudadanos a título individual o los grupos de ciudadanos tengan acceso a los bancos de datos de los organismos estatales o dispongan de la posibilidad de comunicarse mediante las nuevas tecnologías de la información tendrá gran importancia para el desarrollo futuro de la cultura democrática en Europa. Una comparación entre el sistema estadounidense Internet y las redes europeas que están conectadas a él, como la red de investigación francesa Renater, muestra que Internet es mucho más abierto. De ahí que tanto los usuarios europeos particulares como las grandes bibliotecas europeas, por ejemplo, prefieran Internet. En Europa, en cambio, el carácter confidencial, sobre todo en el ámbito de la administración pública, es mucho más acusado. La cuestión del derecho al acceso a la información estatal -comparable a la Ley estadounidense "Freedom of information act"- se convertirá en una de las cuestiones clave de la sociedad de la información.

Dado que la sociedad de la información tendrá alcance mundial, Europa tiene la obligación de reflexionar sobre sus repercusiones en las relaciones con los países menos desarrollados. La comisión propone realizar consultas también sobre este tema, con participación de representantes de estos países.

III. CONCLUSIONES

La Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial, competente para el fondo, que en su propuesta de resolución tenga en cuenta las siguientes conclusiones:

- Visto el informe de la Comisión sobre la sociedad de la información en Europa: un primer balance desde Corfú,

- Vista la comunicación de la Comisión sobre la política audiovisual en el contexto de la sociedad de la información,

Considerandos:

A. Considerando que los bienes culturales, sobre todo el cine y los programas de televisión, son medios importantes para señalar la identidad, el pluralismo y la integración y, por lo tanto, no pueden tratarse como otros productos (véase la afirmación de la Comisión en el plan de actuación, Capítulo III),

B. Considerando que la gestión de recursos escasos, como las frecuencias de radiodifusión y los canales de televisión por cable, está sujeta al principio de subsidiariedad,

C. Considerando que el presente plan de actuación de la Comisión no incluye ninguna declaración sobre el problema de la protección de la infancia y la juventud,

D. Considerando que no se conocen aún los problemas y consecuencias culturales, pedagógicos, sociales y lingüísticos de la sociedad de la información,

E. Considerando que la utilización de medios interactivos puede y debe modificar el carácter del aprendizaje, pasando del acto de "ser instruidos" al acto de "construir"; que para ello sigue siendo imprescindible la comunicación personal y, por tanto, el personal docente,

F. Considerando que, con toda probabilidad, la generalización de los equipos técnicos necesarios será más lenta en el ámbito del sistema educativo que en el de la economía,

G. Considerando que la falta de disponibilidad universal de las nuevas tecnologías menoscaba el principio de la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo,

H. Considerando que en el ámbito de la cooperación en la enseñanza superior deben aprovecharse las posibilidades de las nuevas tecnologías,

I. Considerando que la diversidad cultural de Europa, que se refleja en su pluralidad lingüística, debe mantenerse también en la utilización de las nuevas tecnologías,

J. Considerando que el grado de acceso de ciudadanos individuales o de grupos de ciudadanos a los bancos de datos estatales tendrá gran importancia para el desarrollo de la cultura democrática,

K. Considerando que el desarrollo de la sociedad de la información mundial repercutirá en las relaciones de Europa con los países menos desarrollados,

1. Considera que se está produciendo un distanciamiento creciente entre el ritmo de la innovación tecnológica, la amplitud de las transformaciones que ésta introduce y la capacidad del sistema social para absorberlas; solicita, por lo tanto, normas que respondan a la ética social y a los principios democráticos.

2. Considera que el objetivo es permitir la supervivencia de la riqueza de la diferencia, de la diversidad de tradiciones y culturas, la pluralidad de puntos de vista y la confrontación de opiniones.

3. Considera necesario que un grupo de trabajo compuesto por empresarios y organismos de la sociedad civil coordine el plan de acción para la sociedad de la información.

4. Considera prioritario incorporar, entre otros, al grupo de coordinación de la sociedad de la información, a los sindicatos, con el fin de que las posibilidades de teletrabajo no se traduzcan en dumping social.

Radiodifusión

5. Aboga por el mantenimiento del concepto de radiodifusión, con la consecuencia de que se adopten decisiones y procedimientos legislativos especiales de autorización. Se puede examinar si, para las cadenas completas, las cadenas especializadas, los sistemas "pay per view" o de oferta de videos, así como para otros servicios, son posibles y adecuados los criterios de autorización graduales, por ejemplo en función del criterio de la diversidad de opiniones.

6. Aboga por un acceso no discriminatorio de los proveedores y usuarios, en particular para asegurar la diversidad de opiniones. Esto es válido, especialmente, para aquellos programas de radiodifusión que no son organizados por los operadores de las redes.

7. En las medidas previstas para la protección de las emisiones de televisión codificadas, debe ofrecerse la posibilidad de adoptar medidas eficaces para proteger a los menores de edad.

8. El recientemente creado Instituto de Normalización de las Telecomunicaciones (ETSI) debe participar en las reflexiones sobre la normalización. La labor de normalización debe basarse en la decisión voluntaria de los interlocutores económicos interesados, como la industria, los proveedores de servicios y los operadores de la red y no debe ser dictada por el Estado.

9. En los debates a nivel mundial sobre distintas cuestiones relativas a la sociedad de la información debe participar, además de a la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Asociación Mundial de Uniones de Radiodifusión.

10. Con respecto a las aplicaciones en el sector audiovisual, además de las actividades económicas privadas también desempeñan una importante función las estructuras de la radiodifusión pública. Estas estructuras no deben asimilarse a las entidades financiadas por el Estado.

11. En el proceso de liberalización de las comunicaciones vía satélite deben obtener beneficios no sólo los operadores de satélites clásicos, sino también los usuarios individuales, como las entidades de radiodifusión.

12. En las consultas sobre la posible creación de un organismo europeo no debe incluirse, haciendo referencia al principio de subsidiariedad, la cuestión de la gestión de recursos escasos, como las frecuencias de radiodifusión y los canales de televisión por cable.

Aspectos culturales, pedagógicos, sociales y lingüísticos

13. Pide que las consultas sobre los problemas y repercusiones a nivel cultural, pedagógico, social y lingüístico sean más amplias que las propuestas hasta ahora en el plan de actuación. El sector europeo de la sociedad mundial de la información, incluidos sus bancos de datos, debe ser plurilingüe. La comisión pide que se creen los correspondientes programas para fomentar un desarrollo de este tipo. En este contexto, deben protegerse los derechos de las lenguas minoritarias.

14. La comisión es partidaria de que en el sistema educativo, entre otras, por razones de igualdad de oportunidades, las redes se instalen con la máxima densidad posible, en idénticas condiciones financieras.

15. Pide que se fomente el intercambio de experiencias en el ámbito de la investigación pedagógica empírica y que se celebren debates en el ámbito del desarrollo de la competencia en el uso de medios, que debe ir más allá del manejo de la máquina, en el sistema educativo.

16. Recomienda a la Comisión que, por ejemplo en el marco del programa SOCRATES para el fomento de la cooperación en la enseñanza superior facilite, también créditos para la comunicación multimedial.

17. La comisión pide que, en aras del desarrollo de la cultura democrática en Europa, se desarrolle una "Freedom of Information Act" europea, que tenga por objetivo un acceso lo más amplio posible de los ciudadanos individuales y de los grupos de ciudadanos a los bancos de datos estatales y la comunicación directa con los organismos estatales.

18. La comisión pide que se realicen consultas, con participación de representantes de los correspondientes países, sobre la organización de las relaciones de Europa con los países menos desarrollados en el marco de la sociedad mundial de la información.

19. Pide a la Comisión que adopte todas las medidas necesarias para establecer un marco jurídico de defensa del pluralismo de la información y de las culturas en la perspectiva de la sociedad de la información, con vistas a abordar el problema relativo a las posiciones dominantes y a la homologación derivada del mercado global.

20. Pide a todos los correspondientes niveles de gobierno que garanticen el libre acceso a la infraestructura de la información a todas las instituciones educativas, a las instituciones culturales, a las bibliotecas y a los centros sanitarios y municipales.

21. Pide a la Comisión que presente cuanto antes un programa de apoyo mediante proyectos prioritarios para el desarrollo de soportes lógicos multimediáticos europeos, especialmente material educativo europeo para CD-Rom.

22. Pide a la Comisión que elabore estudios sobre las implicaciones de la sociedad de la información en el mercado laboral actual y futuro de manera que los jóvenes puedan adoptar, con conocimiento de causa, decisiones sobre su educación y formación profesional.

23. Pide a los gobiernos, a todos los niveles correspondientes, que garanticen a todos los jóvenes que frecuentan la escuela la igualdad de acceso a las nuevas tecnologías y materiales de la información así como la formación necesaria de los profesores para lograr este objetivo.


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía

para la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial

Ponente: Sra. Elly Plooij-van Gorsel

En la reunión del 30 de noviembre de 1994, la Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía designó ponente para opinión a la Sra. Elly Plooij-van Gorsel.

En las reuniones de los días 22 y 23 de febrero de 1995, 20 y 21 de marzo de 1995, 11 y 12 de abril de 1995, 24 y 25 de abril de 1995, 22, 23 y 24 de mayo de 1995, 31 de mayo y 1 de junio de 1995, 26 y 27 de junio de 1995 y 18 y 19 de julio de 1995, la comisión examinó el proyecto de opinión.

En la última de estas reuniones aprobó el conjunto de las conclusiones por unanimidad.

Estuvieron presentes en la votación los diputados: Scapagnini, presidente; Adam, McNally y QuisthoudtRowohl (vicepresidentes); Ahern, Argyros, Chichester, Desama, Estevan Bolea, Ferber, Furustrand, de Gaulle, Izquierdo Collado, Jouppila, Lange, Linkohr, Linzer (suplente de Soulier), Mann (suplente de Nencini), Marset Campos, Mombaur, Plooij-van Gorsel, Pompidou, Rothe, Rovsing, Tannert, Trakatellis (suplente de W.G. van Velzen), Vaz da Silva (suplente de Formentini) y West.

1. La sociedad global de la información desde la perspectiva europea

La sociedad global de la información constituye un reto para las industrias, los gobiernos y los ciudadanos, un reto que Europa debe aceptar. Hasta la fecha se ha prestado mucha atención a la infraestructura de la sociedad de la información. En la Conferencia del G-7 de los días 25 y 26 de febrero del presente año, se señaló explícitamente la necesidad primaria de una infraestructura liberalizada, en la que las redes mundiales ya disponibles y las que se desarrollen en el futuro deben poder interconectarse sin problemas.

Las normas que obstaculicen el mercado deben suprimirse a nivel mundial. La desregulación y la supresión de las reglamentaciones nacionales que frenen este proceso y de los monopolios constituyen una segunda necesidad.

Simultáneamente han de introducirse, a escala mundial en la medida de lo posible, nuevas reglas para la estructuración de la sociedad de la información. Este tema también se trató en la Conferencia del G-7.

2. La sociedad de los servicios

Una mejor infraestructura electrónica con acceso a todo tipo de fuentes de información, también de la Administración, refuerza nuestra democracia. En este sentido, todo gira alrededor del contenido de la información. "Watch your contents" es más importante que la tecnología utilizada. Las redes son, en la sociedad de la información, únicamente portadoras de información ("carriers"). Sin servicios que hagan uso de estas redes no se produce avance alguno en el desarrollo de la sociedad de la información. Estos servicios deben facilitarse a todos los ciudadanos de Europa de un modo rápido, seguro, fiable y lo más económico posible. La oferta de servicios deberá tener la necesaria diversidad para que los ciudadanos de Europa puedan realizar su elección sobre la base de las diferencias culturales y lingüísticas, entre otros factores. No todos necesitamos hacer uso de los mismos servicios, no todos leemos tampoco el mismo periódico. La oferta de servicios deberá poder ampliarse mediante una liberalización continuada de la infraestructura disponible.

Para poder anticiparse debidamente a la nueva sociedad de la información, las administraciones y las industrias de Europa deberán unir sus fuerzas y desarrollar nuevos productos para la autopista electrónica. Es necesario actuar con rapidez. Europa sólo podrá aprovechar las ventajas potenciales de la sociedad de la información si prospera la industria de la información a nivel de los contenidos. Si esto ocurre podrán crearse numerosos puestos de trabajo y se dará una transición fluida hacia la sociedad de la información.

La red mundial de ordenadores Internet tiene ya 40 millones de usuarios en los Estados Unidos. Hay un tremendo contraste con el número de usuarios en Europa, donde continuamos aferrándonos a las estructuras existentes.

Tenemos que ser mucho más creativos con los sistemas existentes. Se requiere un mayor espacio para nuevas iniciativas. La tecnología se encuentra desarrollada hasta tal punto que podemos comenzar mañana mismo. Es el sector empresarial quien debe determinar las posibilidades e invertir en ellas. El desarrollo de nuevas aplicaciones y nuevos servicios constituirá un poderoso estímulo para nuestra economía.

En este contexto, es importante permitir que las empresas (europeas) experimenten en los distintos Estados miembros. Esto requiere una política de estímulo por parte de la Administración, que debe lograr un espacio para la dinámica de mercado, donde no cabe estructura alguna restrictiva o proteccionista con cuotas.

Ha de implantarse asimismo una infraestructura sólida de datos en la que puedan también integrarse nuevas iniciativas. En esta política se deben abordar con la debida antelación diversos problemas de índole jurídica y normativa con respecto a la información digital, por ejemplo:

los derechos de autor

la seguridad

la normalización

la protección de la intimidad

La legislación que ha de desarrollarse en este sentido debe ser lo suficientemente flexible. Han de evitarse costosas estructuras burocráticas. Sólo entonces podrá obtenerse el beneficio del valor añadido de la autopista digital.

3. La sociedad de la información y el IV Programa Marco de investigación y desarrollo tecnológico

La sociedad de la información está estrechamente relacionada con la sociedad de la innovación. Las nuevas aplicaciones refuerzan la base científica y tecnológica y, de ese modo, la posición competitiva de las empresas europeas, especialmente también de la pequeña y mediana empresa. El período transcurrido nos ha demostrado que la pequeña y mediana empresa no tiene un acceso suficiente a todos los aspectos de la sociedad de la información, cuando precisamente las pequeñas y medianas empresas necesitan acceder a esta red de información para poder recorrer de una manera competitiva todo el trayecto que va desde el desarrollo del producto hasta el servicio.

El IV Programa Marco de investigación y desarrollo puede desempeñar un importante papel en el lanzamiento y la difusión de aplicaciones, tal y como se propone en el informe Bangemann. Las PYME deben poder utilizar suficientemente las posibilidades citadas en este informe. Concretamente, los tres programas de ICT (tecnología de la información, telemática y ACTS) pueden aportar la base para estas aplicaciones.

La facilidad de uso de las redes constituye una necesidad absoluta para ello. Las nuevas redes deben someterse a examen en este sentido. Además, ha de evitarse que la sociedad de la información sólo resulte interesante, por su magnitud, para las grandes empresas. Por este motivo, la Unión Europea debe fomentar la agrupación de pequeños sectores de mercado para que las PYME tengan también acceso a este mercado. Para lograrlo es imprescindible facilitar más información sobre las posibilidades de estas nuevas áreas de mercado para las PYME. Los empresarios de las PYME apenas saben cómo hacer uso de ellas.

Un punto que falta en el debate sobre este tema es la comunicación. La Comisión Europea tiene la misión de fijar normas sobre cómo debe informarse de los avances de la sociedad de la información. Ha de crearse una especie de guía telefónica para servicios de la autopista de la información. Esto es particularmente importante para el mundo de la investigación y la enseñanza. Además, este sector precisa una red de comunicación propia con el apoyo de la Administración.

Todo ello podrá acelerar la explotación digital de Europa. En este contexto se pueden crear muchos nuevos puestos de trabajo, particularmente en la pequeña y mediana empresa. Como prueba de la importancia de este proceso cabe citar nuevamente a los Estados Unidos, donde por término medio el 65% de los nuevos puestos de trabajo se crean en torno al desarrollo de la autopista de la información.

4. Sin participar no se gana

La competencia es necesaria para cumplir las promesas de la sociedad de la información, la sociedad de los servicios y la sociedad de la innovación. Una mayor competencia acelera la velocidad de la innovación, dado que la calidad de los nuevos productos se juzga en el mercado, con lo que se ofrecen con mayor rapidez mejores aplicaciones y menos costosas.

Esto no obsta, sin embargo, para que la Administración deba cumplir su misión de proporcionar las condiciones necesarias para un desarrollo óptimo de esta Europa digital. El propio sector público, en su calidad de usuario importante, puede dar un estímulo considerable al mercado. ¡Imagínese una Administración que, a través de las redes, permaneciera abierta al público las 24 horas del día mediante una ventanilla electrónica!

De esta manera, la Comisión Europea podría dar la oportunidad a los ciudadanos de Europa de informarse y expresar su parecer acerca de grandes proyectos. También las empresas podrán obtener información a través de la autopista digital sobre obras pendientes de adjudicación. Una mejor infraestructura electrónica con acceso a todo tipo de fuentes de información, incluidas las de la Administración, constituye un factor social reforzador de la democracia.

La Comisión, a corto plazo, debe poner en práctica diversos proyectos piloto avanzados de la autopista electrónica. Estos proyectos podrán demostrar las posibilidades desconocidas de las redes digitales de telecomunicaciones. Los proyectos piloto son indispensables para lograr el apoyo necesario, tanto entre los ofertantes de servicios en la autopista de la información como entre los usuarios.

El ciudadano ocupa una posición central. El ciudadano aún tiene miedo de un medio muy abstracto como es la autopista de la información. Por ello es necesario comenzar con proyectos piloto que atraigan la atención de los ciudadanos y les familiaricen con la nueva sociedad de la información, con lo que aumentará su aceptación. La enseñanza y la información no deben quedar atrás. Los ciudadanos, sean jóvenes o mayores, deben recibir formación para relacionarse con las posibilidades de la autopista electrónica y hacer uso de ellas. Las empresas que participan en la autopista electrónica cada vez están menos atadas a las ubicaciones geográficas ("footloose"). A menudo el usuario de un servicio electrónica ni siquiera sabe dónde se halla la sede de la fuente de información consultada, por ejemplo de un banco de datos. Una buena sede no sólo debería disponer de la infraestructura local adecuada (accesos a y desde la autopista) sino, sobre todo, de buenos factores de producción locales, como personal especializado, conocimientos, experiencia, etc.

Europa goza de una sólida tradición en materia de tratamiento de la información y diseño de productos de información. Para preservar esta situación en el futuro se requerirá un nivel mucho más alto de rendimiento tecnológico.

Conclusiones

La Comisión de Investigación, Desarrollo Tecnológico y Energía solicita que se incluyan las siguientes conclusiones en el informe conjunto de las cuatro comisiones:

El Parlamento Europeo,

1. Considera que el ciudadano ocupa un lugar central dentro de la sociedad de la información y que la autopista digital debe desarrollarse en función de los intereses de los ciudadanos;

2. Insta a la Unión Europea y a los Estados miembros a desarrollar una estrategia coordinada común para encarar con entusiasmo el reto de la sociedad de la información mediante:

* el desarrollo de una infraestructura liberalizada, abierta y técnicamente puntera;

* la definición dinámica del servicio universal adaptada a las posibilidades tecnológicas, con inclusión de las posibles soluciones para su financiación;

* el desmantelamiento de los monopolios velando al mismo tiempo por que no surjan oligopolios de grandes empresas internacionales que relativen las ventajas que ha de generar el aumento de la competencia;

* la adecuación de las reglamentaciones nacionales para evitar posibles efectos obstructores;

* la coordinación necesaria con las instituciones competentes en este ámbito para la elaboración de nuevas normas a escala mundial que estructuren la sociedad de la información;

* de ser posible, la elaboración de nuevas normas a escala mundial para la estructuración de la sociedad de la información;

* la formulación de condiciones que garanticen que la sociedad de la información sea un instrumento de cohesión;

3. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que desarrollen lo antes posible las medidas reglamentarias y disposiciones legales complementarias necesarias en materia de:

* derechos de autor,

* seguridad y confidencialidad de la información,

* codificación digital,

* normalización,

* protección de la intimidad,

* concesión de licencias,

* interconexión de redes,

* acceso selectivo y protegido (por ejemplo, a las bases de datos),

y a que respeten en este contexto las normas correspondientes vigentes a nivel mundial;

4. Insta a la Comisión a una reorientación con respecto a la sociedad mundial de la información, tal como se propone en el informe Bangemann. Concretamente en los tres programas específicos sobre tecnología de la información y de las comunicaciones, deberán poderse llevar a cabo modificaciones bien meditadas, especialmente con vistas a la interconexión de redes y al apoyo a la introducción de servicios interoperativos a nivel europeo;

5. Insta a los Estados miembros a que busquen la máxima complementariedad de los proyectos de demostración y piloto, a fin de evitar la creación de nuevos obstáculos en el mercado común;

6. Insta a la Comisión a que coordine sus múltiples proyectos y propuestas legislativas que se están elaborando en las diferentes direcciones generales y a que incremente su transparencia tanto dentro de la Comisión como fuera de la misma;

7. Insta a los Estados miembros y a la Comisión a que, al desarrollar la sociedad europea de la información, analicen y utilicen los conocimientos ya adquiridos en este ámbito en otros países y en el seno de organizaciones;

8. Destaca la importancia de la sociedad de la información y de la comunicación para el desarrollo regional, dado que los factores tradicionales de ubicación perderán progresivamente su importancia en los nuevos mercados, por lo que también las regiones más débiles desde el punto de vista económico se beneficiarán de buenas oportunidades de desarrollo; sin embargo, ello también supone que incrementará proporcionalmente el vínculo y el desarrollo regional de conocimientos técnicos en el ámbito de la información y la comunicación para convertirse en un requisito central para las regiones, a cuyo respecto desempeñarán una función importante sobre todo las pequeñas y medianas empresas;

9. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que creen las condiciones adecuadas para que las PYME puedan participar de modo competitivo en el desarrollo de la sociedad de la información. Conviene, sobre todo, esforzarse por agrupar PYME que se complementen, a fin de permitir la creación de unidades sólidas de desarrollo formadas por PYME;

10. Insta a la Comisión y a los Estados a que incrementen el fomento de acciones a nivel europeo para la interconexión de las PYME y permitan su participación en proyectos de demostración o proyectos piloto, para lo que se puede hacer uso de servicios ya liberalizados hasta el 1 de enero de 1998, fecha en que la liberalización será un hecho. Es importante que puedan participar las PYME en estos experimentos, ya que son estas empresas las que pueden generar más empleo;

11. Hace un llamamiento a los Estados miembros y a la Comisión para que abran ventanillas electrónicas en el sector público, a nivel regional, nacional y europeo, que permitan el acceso de ciudadanos y empresas, en particular las PYME, a la información sobre los servicios públicos. Conviene que se pueda disponer de esta información a través de la autopista electrónica de modo fácil, sencillo y gratuito. Los estándares y normas existentes europeos han de ser respetados y aplicados también por las autoridades;

12. Insta a los Estados miembros a que, dentro de los planes nacionales de educación, reserven espacio para la formación acerca de las posibilidades de la sociedad electrónica de la información. La formación universitaria de los profesores deberá tener en cuenta las nuevas posibilidades pedagógicas ofrecidas por la sociedad de la información a la enseñanza. Una orientación temprana de los alumnos con respecto a la autopista electrónica favorecerá la utilización de la misma y reducirá la sima entre los usuarios y los no usuarios de la sociedad de la información;

13. Pide a los Estados miembros que evalúen el riesgo de que algunos grupos compuestos por miembros de minorías étnicas, niñas y mujeres, personas discapacitadas y, sobre todo, familias y personas con pocos ingresos, resulten aún más desfavorecidos por el desarrollo de la sociedad de la información. Pide a todos los Estados miembros que elaboren estrategias que permitan evitar esta discriminación y pide a la Comisión que estudie la posibilidad de elaborar un programa en este sentido;

14. Insta a los Estados miembros a que propugnen una interconexión estrecha, a través de las redes, de universidades europeas y no europeas y centros de investigación (con inclusión de los países menos desarrollados). Insta a la Comisión a que en los próximos años realice investigaciones sobre la utilización por parte de las nuevas tecnologías de la información de los distintos sectores beneficiarios, como la enseñanza, la asistencia sanitaria y la política de la tercera edad;

15. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que fomenten la comunicación entre las universidades y los centros de investigación dentro del conjunto de la Unión a través de la conexión, la mejora y la ampliación de las redes transfronterizas y nacionales existentes. En esta red transeuropea de fibra óptica pueden someterse a prueba nuevos servicios y normas;

16. Insta a los Estados miembros a que equipen adecuadamente estas nuevas especialidades, de modo que puedan proporcionar personal asesor que asista a los institutos de enseñanza general en la concepción y ejecución de proyectos orientados a una futura utilización eficaz de los servicios de la sociedad de la información por parte de los alumnos;

17. Pide a los Estados miembros que suministren la mayor cantidad posible de información a los ciudadanos y las empresas sobre los progresos en el desarrollo de la sociedad de la información. Entre otros aspectos, esta información ha de evidenciar los servicios que se han de realizar y las posibilidades que tienen los ciudadanos y las empresas para hacer uso de los nuevos servicios creados;

18. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que mantengan flexible y abierto el servicio universal para su desarrollo múltiple, dado que, con arreglo a la convergencia, surgirá un sector público nuevo. La participación de los diferentes grupos sociales ha de posibilitarse activamente (y conforme al principio de subsidiariedad), a cuyo respecto ha de integrarse el espacio electrónico que surge en un espacio público (por ejemplo, en bibliotecas, escuelas, universidades, correos, administraciones, etc.). En el futuro, el servicio universal debería garantizar el acceso amplio a un público numeroso y variopinto y asegurar las posibilidades de desarrollo de las más diversas formas de minorías - sin querer establecer normas para cada uno de los grupos;

19. Insta a los Estados miembros a que creen las condiciones necesarias en los ámbitos jurídico y, sobre todo, fiscal para que se ponga a disposición de las PYME recientes e innovadoras capital de riesgo con el fin de fomentar y desarrollar la utilización de los servicios;

20. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, en colaboración con todos los agentes sociales, incluidas las organizaciones sindicales, analicen las consecuencias socioeconómicas de la introducción de las tecnologías de la sociedad de la información y sus correspondientes autopistas electrónicas;

21. Insta a la Comisión a iniciar con celeridad los proyectos de demostración y proyectos piloto citados en el informe Bangemann y acordados en la Cumbre del G-7, con objeto de lograr un apoyo inicial entre los usuarios y ofertantes y estimular de este modo el funcionamiento del mercado. Debe concederse absoluta prioridad a este aspecto para que, a través de los proyectos piloto de difusión de las futuras aplicaciones y actividades de la sociedad de la información, se conciencie mejor a la opinión pública;

22. Insta a los Estados miembros y a la Comisión a que elaboren un proyecto para un futuro sistema de control que impida la delincuencia a través de las redes;

23. Destaca el papel esencial que desempeña la Unión también en el ámbito financiero por lo que respecta al IV Programa Marco de investigación. El Parlamento Europeo considera oportuno que se celebre un debate fundamental sobre el criterio de los intereses opuestos para una participación del sector europeo de la investigación en los programas específicos del IV Programa Marco y en programas correspondientes en los Estados Unidos y el Japón, con vistas a la creciente integración de las grandes empresas europeas con las americanas y japonesas en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación;

24. Considera necesario que se desarrollen y examinen unas normas globales, dado que la elección de normas y estándares marca fundamentalmente la técnica y el tipo de información, lo que a su vez repercute tanto en los ámbitos de política económica y comercial como en el sociocultural;

25. Pide a la Comisión y al Consejo que desarrollen una estrategia para una rápida y eficaz conexión de las redes de comunicación de la Europa central y oriental y la CEI, así como con la región mediterránea, y que ofrezcan la correspondiente ayuda técnica y los instrumentos de fomento de la inversión.


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Política Regional

para la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial

Ponente: Sr. David Hallam

En su reunión del 7 de septiembre de 1995, la Comisión de Política Regional designó ponente para opinión al Sr. Hallam.

En sus reuniones de los días 8 de septiembre y 17 de octubre de 1995, examinó el proyecto de opinión.

En la última reunión aprobó las conclusiones por unanimidad.

Estuvieron presentes en la votación los diputados: Speciale, presidente; Klironomos, vicepresidente segundo; Campoy Zueco, vicepresidente tercero; Hallam, ponente; Botz, Cellai, Corrie, Costa Neves, Fernández Martín (suplente de Berend), Frutos Gama, Grosch (suplente de Schröder), Howitt, Klaß, Langenhagen, Lindeperg (suplente de Lage), Lindquist (suplente de Vallvé), McCarthy, Myller, des Places, Rapkay (suplente de Walter), Rusanen, Schiedermeier (suplente de Hatzidakis), Schroedter, Sornosa Martínez, Spaak (suplente de Moretti) y Teverson.

Ideas de fondo

En todos los informes de las instituciones de la Unión Europea sobre la "sociedad de la información" se mencionan dos requisitos fundamentales:

1. La liberalización de la red de telecomunicaciones deberá ser el elemento precursor de la futura "sociedad de la información".

2. La futura "sociedad de la información" deberá regirse por las leyes del mercado.

En esos mismos informes se señalan dos aspiraciones fundamentales:

1. La futura "sociedad de la información" tendrá un efecto sumamente beneficioso en el empleo, la democracia, la cultura y la cohesión social.

2. El impulso generador de la "sociedad de la información" dependerá en gran medida del desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (PYME) y, al mismo tiempo, contribuirá a ello.

Mejora de las infraestructuras

Aun en estos momentos iniciales, se observa claramente que esos supuestos y esas esperanzas no tienen mucho fundamento, sobre todo en las comunidades rurales y menos favorecidas.

El desarrollo de Internet y Worldwide Web se ha llevado a cabo tomando como base una infraestructura que se debe en lo esencial a la tecnología de comunicaciones existente en la actualidad.

Normalmente, los servidores de Internet y Worldwide Web se concentran en las zonas metropolitanas. Las líneas de comunicación, incluso entre las zonas rurales cercanas, tienen que canalizarse primero a través de esos servidores.

Hoy en día existe el temor de que la tecnología actual no sea capaz de absorber una carga de trabajo cada vez mayor, sobre todo con el nacimiento de la telemática audiovisual compleja.

Próximas etapas

La tecnología de la fibra óptica ofrece una capacidad mucho mayor que la tecnología anterior y puede absorber un material vocal, informático y visual infinitamente mayor. En consecuencia, goza de mejor posición para manipular comunicaciones interactivas complejas y podría revolucionar los esquemas de trabajo, los sistemas de producción y los sistemas de suministro y distribución.

La Red Digital de Servicios Integrados (ISDN) ha ampliado el radio de acción de las redes existentes. Mediante la compresión de los datos, se puede lograr que el usuario más lejano tenga acceso, telefónicamente, a una amplia gama de servicios de red, en particular el vídeo por encargo.

No obstante, esas infraestructuras requieren unos gastos enormes de capital en la instalación de cables y ciertos gastos iniciales para los beneficiarios. Fundamentalmente, los sistemas de fibra óptica se están utilizando para prestar servicios de esparcimiento y de telefonía vocal, que son los que más beneficios producen en un sentido inmediato, aunque las redes existentes puedan también facilitar esos servicios.

En un futuro no muy lejano, deberá hacerse un mayor uso de las comunicaciones vía satélite, ya sea de forma independiente o en combinación con la tecnología de la fibra óptica o celular. Para el pequeño usuario, los límites no están en la recepción, sino en la transmisión y en la interacción en tiempo real.

Riesgo para las zonas menos favorecidas

Cuesta lo mismo extender un kilómetro de cable en una zona urbana que en una zona rural. En una zona urbana, ese kilómetro de cable prestará un servicio a miles de usuarios potenciales, pero sólo a unos pocos en una zona rural.

En virtud de la economía de escala, una evolución que responda únicamente a las leyes del mercado favorecerá las zonas urbanas y, en un comienzo, determinados sectores de esas zonas urbanas. Posiblemente pasen años, incluso décadas, antes de que la red llegue a algunas ciudades pequeñas, pueblos o barrios, si es que llega alguna vez.

Lejos de abrir nuevas posibilidades para las zonas rurales y menos favorecidas, un sistema gobernado únicamente por las leyes del mercado cerrará las perspectivas y ahondará el abismo que ya existe. Dado que los esquemas de trabajo, los sistemas de producción y distribución y la educación cambian para amoldarse a las nuevas tecnologías, el hecho de no prestar un servicio universal asestaría un duro golpe a la futura cohesión social de la Unión.

El papel de las PYME en la producción de contenidos

La aspiración de que las PYME desempeñen un papel esencial en la futura "sociedad de la información" se basa fundamentalmente en sus potencialidades a la hora de suministrar contenidos.

Una vez más, esa posibilidad dependerá de la celeridad con que se desarrollen las redes de fibra óptica. Inevitablemente, las PYME que puedan suministrar contenidos lo harán en relación geográfica con dicha red.

El peligro consiste en que, si bien se prestarán servicios en cada ubicación geográfica, éstos carecerán de interés, ya que procederán de empresas de producción metropolitanas incapaces de responder con la sensibilidad necesaria a las peculiaridades culturales y lingüísticas locales.

La única posibilidad de que las PYME logren una auténtica implantación en las zonas rurales o menos favorecidas reside en que tengan un rápido acceso a los sistemas.

Debe prestarse una considerable ayuda a las PYME actuales y futuras en dichas zonas.

La barrera de las tarifas

Otro problema para las zonas rurales y menos favorecidas serán las tarifas sumamente altas a las que deberán hacer frente si un determinado sistema de telecomunicaciones ya liberalizado insiste en cargar sobre la utilización cotidiana los mayores costes de las infraestructuras.

Esto constituirá un grave obstáculo para el desarrollo de dichas zonas. En la medida de lo posible, se debería fijar una cuota uniforme en cada Estado miembro, e incluso en toda la Unión.

Conclusiones

La Comisión de Política Regional pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial, competente para el fondo, que incorpore a su propuesta de resolución las siguientes conclusiones relativas a un plan de actuación para las zonas rurales y menos favorecidas:

1. Pide que la liberalización de la red de telecomunicaciones vaya acompañada de la garantía de un servicio público universal basado en condiciones que deberán cumplir los propietarios y operadores de los servicios de telecomunicaciones, que, llegado el caso, se vea respaldado por medidas de fomento por parte de la Unión Europea o de los Gobiernos nacionales;

2. Pide que en el marco de la liberalización se tome especialmente en consideración el objetivo que establece el Tratado de Maastricht de fomentar la cohesión económica y social;

3. Pide que se reconozca, aun en el contexto de las leyes del mercado, que la ayuda a las infraestructuras y al suministro de contenidos constituye un uso legítimo de los fondos de la Unión Europea, de los Gobiernos nacionales y de los poderes locales;

4. Pide, en consecuencia, que se adopten medidas en el marco de la realización del plan de acción, encaminadas a la integración estratégica de las zonas agrícolas poco pobladas y las regiones más apartadas de la Unión Europea en todos los sectores de la nueva sociedad de la información;

5. Pide que se establezcan tarifas fijas de acceso en toda la Unión Europea;

6. Pide que las PYME reciban el aliento y los medios necesarios para prestar servicios que respondan a las necesidades culturales y lingüísticas locales y regionales;

7. Pide que la Comisión tome especialmente en consideración las necesidades de las PYME, para que puedan beneficiarse del desarrollo de las nuevas tecnologías de telecomunicaciones, no sólo como proveedores, sino también como usuarios.


  O P I N I Ó N

(artículo 147 del Reglamento)

de la Comisión de Derechos de la Mujer

para la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios

y de Política Industrial

Ponente: Imelda Read

En la reunión del 27 de junio de 1995, la Comisión de Derechos de la Mujer designó ponente para opinión a la Sra. Imelda Read.

En las reuniones de los días 26 de septiembre, 17 de octubre y 23 de noviembre de 1995, la comisión examinó el proyecto de opinión.

En la última de estas reuniones, aprobó las conclusiones por unanimidad.

Estuvieron presentes en la votación los diputados: Van Dijk, presidenta; Read, ponente; Van Lancker, Bennassar Tous y Fouque, vicepresidentas; Banotti, Cars, Colombo Svevo, Eriksson (suplente de Aramburu del Río), Glase, Gröner, Jouppila, Sornosa Martínez y Seillier.

1. INTRODUCCIÓN

En su plan de actuación, "Europa en marcha hacia la sociedad de la información", la Comisión proclama que "la sociedad de la información está en marcha". El plan de actuación, presentado como comunicación, establece el marco en el que se articularán las futuras políticas relativas a los aspectos técnicos y reglamentarios de la sociedad de la información y examina sus consecuencias sociales y la necesidad de una mayor conciencia y apoyo por parte del público para el desarrollo de la sociedad global de la información.

La Comisión de Derechos de la Mujer reconoce el potencial de la sociedad de la información para el crecimiento económico, la creación de empleo, un mejor acceso a la información y, por último, sus posibilidades para un mayor acceso a la toma de decisiones. Sin embargo, la ponente desearía señalar algunos de los riesgos que afectan a las mujeres y que, de no tenerse en cuenta, podrían conducir a una sociedad dual, en la que unos emplean y se benefician de la sociedad de la información y otros quedan excluidos y enajenados.

La ponente examinará tres aspectos concretos: las consecuencias sobre el empleo para las mujeres, el acceso a las autopistas mundiales de la información y los riesgos de agresión a la dignidad de la mujer en determinadas imágenes de INTERNET.

2. EL EMPLEO Y EL MERCADO DE TRABAJO

La sociedad de la información podría proporcionar el marco para la creación de miles de nuevos empleos en Europa. Nuestra preocupación es que, en el momento actual, muchos de estos nuevos empleos requieren una escasa cualificación, frecuentemente son inestables y en la mayoría de los casos son asumidos por mujeres, con lo que se confirma la segregación actual del mercado de trabajo, que ya discrimina a las mujeres.

El trabajo a distancia desde el hogar no es todavía la norma; pero, indudablemente, se está haciendo más usual. Puede ser ventajoso tanto para los empresarios como para los trabajadores. Algunos estudios han indicado que puede incrementar la productividad (1) y que reduce considerablemente los gastos generales de oficina. También se dice que confiere una mayor autonomía a los trabajadores, se ahorra el tiempo necesario para el desplazamiento al lugar de trabajo y proporciona empleo a quienes, de otra manera, podrían estar desempleados debido a la zona en que viven, a sus responsabilidades familiares o a que padecen una discapacitación.

Existen diferentes formas de trabajo a distancia desde el hogar, según describe Ursula Huws en su estudio elaborado para la DG V (2). Sin embargo, el trabajo con una tecnología avanzada de la información corresponde generalmente a los hombres, mientras que las mujeres constituyen la amplia mayoría en la categoría menos favorecida, trabajando exclusivamente desde el hogar a jornada completa o a tiempo parcial; pero, generalmente, realizando tareas que requieren una escasa cualificación, habitualmente para el mismo empresario.

Los problemas a los que podrían enfrentarse las mujeres en el trabajo a distancia desde el hogar son una versión moderna de los que experimentaron las mujeres que trabajaban en el hogar para el sector tradicional de la producción: bajo salario; menor protección en el empleo, pues los empresarios intentan hacer contratos en que estos trabajadores aparezcan como autónomos; aislamiento de los otros colegas; riesgos sanitarios y de seguridad, pues los puestos de trabajo domésticos son más difíciles de controlar que las oficinas y, lo que tal vez sea lo más importante, un mayor estrés debido a la necesidad de combinar el trabajo con las responsabilidades domésticas. Esa imagen idílica promovida por algunos sectores que las mujeres tienen más tiempo para pasar con sus familias mientras trabajan ante su pantalla de ordenador está, desgraciadamente, muy lejos de la realidad, sin olvidar, por otra parte, que mantiene la imagen de la mujer como la única responsable de la vida doméstica. Las exigencias profesionales y familiares pueden volverse abrumadoras y el hogar podría dejar de ser un lugar de descanso alejado del lugar de trabajo.

Ursula Huws opina que la mayoría de los problemas pueden superarse con buenas técnicas de gestión y una buena deontología laboral (3). Algunos sindicatos británicos ya han elaborado códigos deontológicos, señalando todos ellos que el trabajo a distancia desde el hogar siempre debería ser voluntario y nunca sucedáneo de una adecuada atención a los niños. La OIT también elabora en la actualidad un Convenio sobre el trabajo a distancia desde el hogar, aun cuando abarca tanto la producción como el trabajo a distancia, será un instrumento útil para defender a las trabajadoras de los efectos negativos de este tipo de trabajo.

Además de proteger estos empleos de una cualificación relativamente escasa, también es necesario ayudar a las mujeres a superar la segregación en el mercado de trabajo, que es la primera causa de que recurran a tales empleos. La promoción de la formación profesional puede desempeñar un importante papel a escala europea, al conceder a las mujeres mejores opciones profesionales y un acceso más fácil a la autonomía en el trabajo y a los puestos de toma de decisiones. También es preciso incluir la sociedad de la información en el debate sobre la reconciliación de la vida laboral y familiar para superar el círculo vicioso de que siempre sean las mujeres quienes atienden a los miembros de la familia, lo que hace que busquen empleos en el trabajo a distancia desde el hogar, pese a la inseguridad del empleo.

Si no se adoptan medidas positivas para resolver estos problemas, la sociedad de la información podría exacerbar aún más las divisiones existentes en el mercado de trabajo, con las mujeres constituyendo un porcentaje cada vez mayor entre los desfavorecidos.

3. ACCESO A LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN

El acceso a la información y la capacidad de constituir redes o grupos de interés mediante la tecnología de la información únicamente pueden ser beneficiosos para el desarrollo de la democracia. Sin embargo, es evidente que nos encaminamos hacia una sociedad de dos niveles, dividida entre aquellos que emplean la tecnología de la información y quienes no lo hacen. Desafortunadamente, parece ser que las mujeres también están ausentes en este ámbito. Pese a que un reciente estudio calculaba que las mujeres constituían un tercio de los usuarios de INTERNET (encuesta nacional publicada en The Guardian de 23.8.95), las cifras anteriores indicaban que únicamente uno de cada siete usuarios era una mujer.

Para evitar que las mujeres se distancien aún más de la toma de decisiones es de vital importancia promover su participación en la sociedad de la información. La ponente desearía que se efectuara un estudio adecuado a escala europea sobre la relación entre el sexo y el empleo de la tecnología de la información y opina que este trabajo podría ser realizado eficazmente por el Centro Común de Investigación en el Instituto de Prospectiva Tecnológica de Sevilla. La Comunicación de la Comisión se limita a proponer actividades de formación destinadas a los ciudadanos europeos en general con objeto de promover la conciencia de la sociedad mundial de la información. Debido a los problemas expuestos en la presente opinión, la ponente opina que las mujeres deberían ser un grupo específico al que se destinaran tales campañas de información. Finalmente, son de vital importancia las medidas de formación para promover el acceso de todos a la tecnología de la información, para que ésta no tenga un carácter esotérico para los no usuarios; dicha formación debería comenzar en las escuelas, pues está demostrado que las niñas son menos entusiastas que los niños en las clases de ciencia y tecnología.

4. LA PORNOGRAFÍA EN INTERNET

Se afirma que un ponente en una sesión de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia celebrada en Newcastle en 1995 manifestó que "la mitad de las consultas no académicas en la red era de carácter pornográfico" (The Guardian, 13.9.95). Durante su audiencia pública de junio de 1995 sobre las violaciones de los derechos humanos en función del sexo, la Comisión de Derechos de la Mujer escuchó y vio pruebas del fácil acceso a la pornografía en la red, con juegos de realidad virtual que promueven la violencia contra las mujeres y las jóvenes. También se percibe cada vez con mayor claridad que la red está siendo utilizada por la delincuencia organizada, incluida la relacionada con la trata de mujeres.

Obviamente, este es un asunto grave y es preciso estudiar los medios de combatirlo, tanto en su vertiente técnica (se ha demostrado que la mayoría de los sistemas de bloqueo son fáciles de soslayar) como en su vertiente de libertades públicas con objeto de hacer compatible tal posible control con el derecho a la intimidad y al acceso libre a la información. Entre tanto, es esencial atacar la raíz del problema, es decir emprender una acción a escala europea para combatir, sobre todo, las actitudes sociales que promueven la violencia contra las mujeres.

CONCLUSIONES

Por consiguiente, la Comisión de Derechos de la Mujer pide a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y de Política Industrial que incluya los siguientes apartados en su resolución sobre la sociedad de la información:

1. Opina que hay un gran riesgo de que las mujeres se vean desfavorecidas por el surgimiento de una sociedad de dos niveles, de usuarios y no usuarios de las autopistas de la información, y de un mercado de trabajo de dos niveles que segregue a los usuarios muy cualificados de la tecnología de la información y a los trabajadores en empleos mal protegidos de escasa cualificación; tal segregación se pone de manifiesto en el hecho de que muchos de estos últimos ni siquiera tienen una cobertura de seguridad social.

2. Pide a la Comisión que elabore un estudio en función del sexo sobre el impacto de la sociedad de la información en Europa en las mujeres y los hombres en la vida económica, social y política, sobre la facilidad de acceso a INTERNET de las mujeres y los hombres, sobre la influencia de la mujer en la creación de la sociedad de la información y acerca de las repercusiones en las características y el volumen de las oportunidades de empleo.

3. Señala que son muchos los niños a los que se inicia en las tecnologías de la información y que la eliminación de prejuicios ante las mismas comienza a una edad muy temprana; pide por ello que se fomenten en mayor medida todas las iniciativas orientadas al estímulo específico de las jóvenes en las escuelas y en la formación posterior, así como las campañas y los programas de formación dirigidos a las mujeres.

4. Considera esencial que se informe a los trabajadores a distancia desde el hogar sobre los riesgos de utilizar equipos con unidades de visualización con el fin de mantener las normas sanitarias y de seguridad que se aplican a los empleados de oficina en el caso de las personas que trabajan a distancia y pide que se elabore un estudio comparado sobre las repercusiones del trabajo a distancia desde el hogar en la salud de estos trabajadores y que se incluyan determinadas normas de seguridad en un código de buenas prácticas.

5. Subraya una vez más la necesidad de una directiva relativa al cuidado de los niños, con objeto de garantizar que el trabajo a distancia desde el hogar no se convierta en un sucedáneo de una adecuada atención a los niños.

6. Considera que es esencial clarificar la situación jurídica de la contratación de trabajadores a distancia desde el hogar y que es necesaria una legislación que especifique que estos trabajadores tienen la condición de empleados y, en consecuencia, tienen los mismos derechos que los otros empleados.

7. Pide, por tanto, que se elabore una directiva específica que conceda a los trabajadores a distancia desde el hogar una protección jurídica del empleo.

8. Pide una mayor utilización de los Fondos estructurales para la formación profesional asistida por la tecnología de la información, con objeto de mejorar las posibilidades de las carreras profesionales de las mujeres poco cualificadas y de incrementar la influencia de las mujeres en los grupos profesionales cualificados, así como su participación en la vida social y política.

9. Pide a la Comisión que dirija sus campañas de información y actividades de concienciación a ambos sexos y que lance también una campaña específica dirigida a las mujeres.

10. Expresa su grave preocupación por la violación de la dignidad de la mujer mediante la pornografía en INTERNET y por la divulgación vía INTERNET de material pornográfico y racista que sería punible si se realizara en los Estados miembros; pide a la Comisión que, en el futuro debate sobre la sociedad de la información, examine los medios técnicos y jurídicos para combatir a escala europea y mundial el problema que supone la utilización de las autopistas de la información para fines delictivos, incluidas la trata de mujeres y de niños y la pornografía, y que investigue medidas para restringir el acceso de los jóvenes a la pornografía en INTERNET.

(1)()Véase, por ejemplo, Telework: Working where one would like to live?, por el Dr. Johan Welsch, DBG, Alemania, 1993
(2)()Continuación del Libro Blanco: Teleworking, V/1697/94, septiembre de 1994
(3)()Ibíd., pág. 64

Última actualización: 9 de julio de 1999Aviso jurídico