sobre el Espacio Europeo de Investigación: nuevas perspectivas (2007/2187(INI))
El Parlamento Europeo,
– Visto el Libro Verde de la Comisión, de 4 de abril de 2007, titulado El Espacio Europeo de Investigación: nuevas perspectivas (COM(2007)0161),
– Visto el documento de trabajo de los servicios de la Comisión (SEC(2007)0412) que acompaña el Libro Verde de la Comisión antes mencionado,
– Vista la Decisión nº 1982/2006/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativa al Séptimo Programa Marco de la Comunidad Europea para acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración (2007 a 2013)(1) (PM7),
– Vista la Decisión del Consejo 2006/973/CE, de 19 de diciembre de 2006(2), relativa al programa específico «Personas» por el que se ejecuta el PM7,
– Vista su Resolución del 24 de mayo de 2007 sobre la Comunicación titulada «Poner en práctica el conocimiento: una estrategia amplia de innovación para la UE»(3),
– Visto el artículo 45 de su Reglamento,
– Vistos el informe de la Comisión de Industria, Investigación y Energía y las opiniones de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor y de la Comisión de Desarrollo Regional (A6-0005/2008),
A. Considerando que el Consejo Europeo de los días 23 y 24 de marzo de 2000, celebrado en Lisboa, hizo suyo el objetivo de crear un Espacio Europeo de Investigación (EEI),
B. Considerando que el Consejo Europeo de los días 15 y 16 de marzo de 2002, celebrado en Barcelona, acordó fijar el objetivo de incrementar el gasto global en I+D, para el 2010, hasta el 3 % del PIB de la UE (2/3 del cual había de proceder del sector privado),
C. Considerando que el PM7 está concebido para fomentar la creación del EEI,
D. Considerando que la creación del EEI debe llevar aparejada la construcción del Espacio Europeo de Enseñanza Superior y del Espacio Europeo de Innovación, completando así los tres lados del llamado triángulo del conocimiento,
E. Considerando que el EEI combina tres aspectos principales: un mercado interior europeo de la investigación, en el cual los investigadores, las tecnologías y los conocimientos circulen libremente; una verdadera coordinación a nivel europeo de las actividades, de los programas y de las políticas de investigación nacionales y regionales; por último, unas iniciativas aplicadas y financiadas a nivel europeo,
F. Considerando que se necesitan mayores esfuerzos, en particular de coordinación, para todas las dimensiones de la investigación europea: personas, infraestructuras, organizaciones, financiación, puesta en común de los conocimientos y cooperación global, con el fin de remediar la fragmentación de la investigación en la Unión Europea y realizar el potencial que posee,
G. Considerando que las posibilidades de empleo y las condiciones de trabajo no son capaces de favorecer la incorporación de los jóvenes y las jóvenes a la investigación, lo que implica desaprovechar recursos humanos muy valiosos,
H. Considerando que la financiación de I+D en la UE sigue estando por debajo del objetivo de Lisboa del 3 % del PIB,
I. Considerando que para crear el EEI se necesita una visión más amplia que implique a todas las partes interesadas afectadas,
J. Considerando que las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en la mayoría de ámbitos de la ciencia y la ingeniería y en puestos de responsabilidad,
K. Considerando que la contribución del sector privado a I+D de la Unión Europea acusa retraso frente a sus competidores directos,
Crear un mercado único de trabajo para los investigadores
1. Se congratularía por la definición común de carreras en el ámbito de la investigación así como por la instauración de un sistema de información sobre el empleo de los investigadores y sobre las prácticas en materia de investigación en Europa, y considera que ello ayudará a Europa a alcanzar los más altos niveles de investigación;
2. Lamenta que las cifras de los gastos de investigación y desarrollo revelen que la media de la UE es tan solo del 1,84 % del PIB frente al 2,68 % de los EE.UU. y frente al 3,18 % del Japón; y que las cifras varíen del 0,39 % de Rumanía y el 0,4 % de Chipre al 3,86 % de Suecia; subraya la importancia de aumentar el gasto medio de la UE y los gastos de algunos Estados miembros; destaca la importancia de una mejor selección de los diversos esfuerzos en materia de investigación y desarrollo en toda la Unión, especialmente para facilitar la transición hacia la economía digital; señala que esto es fundamental para crear las condiciones apropiadas para alcanzar la economía basada en el conocimiento prevista en la Estrategia de Lisboa;
3. Insta a los Estados miembros y a las regiones a que prevean estrategias de desarrollo de los recursos físicos y humanos en el ámbito de la investigación y la innovación que incluyan, por ejemplo, la actualización y el suministro de infraestructuras de investigación, el aumento de la movilidad de los investigadores gracias a un mayor apoyo financiero, iniciativas locales para atraer investigadores, la supresión de los obstáculos legales, administrativos y lingüísticos, los intercambios de personal y la garantía de acceso para todos, especialmente las mujeres investigadoras y los jóvenes;
4. Apoya enérgicamente la Carta Europea de los Investigadores y el Código de Conducta para su reclutamiento como medio de aumentar el atractivo del EEI para los investigadores; pide a la Comisión que publique el grado de aplicación de la Carta del Código de Conducta en los Estados miembros;
5. Señala la necesidad de definir e implantar un único modelo europeo de carrera en el ámbito de la investigación, así como de instaurar un sistema integrado de información sobre ofertas de puestos de trabajo y sobre contratos de prácticas en materia de investigación en Europa; considera que ello es esencial para crear un mercado único de trabajo para los investigadores;
6. Destaca la importancia de abrir por completo y dar transparencia a los procesos de selección y promoción de investigadores e investigadoras; pide a los Estados miembros que velen para que se garantice un mayor equilibrio entre hombres y mujeres en cuanto a los tribunales de contratación y promoción;
7. Lamenta que siga aumentando la salida neta de inversiones en I+D hacia el otro lado del Atlántico; subraya la importancia de evitar que sigan saliendo investigadores europeos competentes; pide que se tomen medidas apropiadas para que se retenga y vuelva a traer a la UE a los investigadores, en particular garantizando buenas perspectivas de carrera y condiciones laborales atractivas tanto para los hombres como para las mujeres;
8. Respalda el plan destinado a aumentar la movilidad geográfica de los investigadores así como su movilidad intersectorial (es decir, entre las universidades y los institutos de investigación, y entre los medios universitarios y el mundo de los negocios) con el fin de favorecer la puesta en común de los conocimientos y la transferencia de tecnologías; pide, a tal efecto, a la Comisión y a los Estados miembros que enriquezcan los planes de estudios de postgraduado y doctorado mediante la promoción de la supervisión conjunta de la investigación en diferentes países, y que consideren el lanzamiento de becas y cursos de formación de postdoctorado en Europa basándose en el programa Erasmus que tanto éxito ha tenido;
9. Subraya que el buen funcionamiento del mercado interior es importante para un desarrollo con éxito del EEI y que la libre circulación, de los investigadores en particular, es vital; lamenta que los investigadores sigan enfrentándose a obstáculos que dificultan su movilidad dentro de la UE; pide que se aprueben medidas para mejorar la libre circulación de los investigadores, en particular eliminando todas las restricciones transitorias a la libre circulación de los trabajadores todavía existentes, y mejorando las infraestructuras de investigación de la UE; apoya la creación del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (IET);
10. Considera que el acceso a la UE para los investigadores no se ha de ver obstaculizado por las barreras nacionales existentes, como el insuficiente reconocimiento o la insuficiente transferibilidad de la titulación social obtenida, las desventajas fiscales y las dificultades para realojar a las familias; insta a los Estados miembros a que ordenen su normativa en el ámbito de las relaciones laborales en el sector público de manera que los investigadores procedentes de los Estados miembros o de terceros Estados obtengan condiciones de trabajo similares y no se vean impedidos de ejercer una actividad de investigación;
11. Recuerda que un medio de aumentar la movilidad de los investigadores podría consistir en un sistema de bonos de investigación que los investigadores podrían utilizar en otros Estados miembros y en las instituciones y universidades de acogida, de modo que los bonos contribuyeran así con recursos financieros adicionales a promover la investigación efectiva que atrae a los investigadores extranjeros; esto no sólo aumentaría el interés para que los centros de investigación y las universidades acogieran a investigadores de otros Estados miembros y atrajeran a los científicos más talentosos, sino que contribuiría también a la creación de centros de excelencia permitiendo a los programas y a las instituciones de investigación más atrayentes apelar a un mayor número de investigadores, mejorando, al mismo tiempo, su situación financiera; esta ayuda suplementaria a la movilidad de los investigadores debería completar los actuales programas de financiación de la movilidad y dichos créditos podrían proceder de los programas de Cooperación y Capacidad del PM7;
12. Señala al mismo tiempo la necesidad de apoyar particularmente a los jóvenes científicos, garantizándoles la posibilidad de continuar recibiendo sus becas en caso de cambio de lugar de residencia en la UE;
13. Considera que debe reforzarse el marco regulador de la Comunidad en materia de libre circulación de investigadores dentro del EEI con el fin de permitir la expedición de visados y permisos de trabajo a nacionales de terceros países;
14. Considera necesario establecer medidas específicas para promover una mayor participación de las mujeres en todas las actividades de investigación en aras de aumentar notablemente el porcentaje de las mujeres que aspiran a una carrera en el ámbito de la investigación;
15. Considera que el reducido interés de la generación joven para seguir una formación científica y tecnológica está íntimamente vinculado a la falta de cooperación entre el sector privado y el académico; pide, por tanto, a los Estados miembros y a la Comisión que incrementen sus esfuerzos para promover marcos de cooperación entre ambos sectores;
16. Pide que se intercambien experiencias entre los Estados miembros con vistas a desarrollar un enfoque coherente que favorezca la participación de las personas con discapacidad en las investigaciones financiadas por la Comunidad y el aumento del número de personas con discapacidad que inician y continúan una carrera en el ámbito de la investigación;
17. Opina que los poderes públicos, las instituciones de investigación y las empresas deben propiciar medidas para conciliar la vida profesional y privada;
18. Invita a la Comisión a estudiar los medios de mejorar la enseñanza de las ciencias en la Unión Europea a todos los niveles; lamenta la falta de recursos humanos en el ámbito de la investigación en un gran número de Estados miembros, que se puede achacar a un interés en declive de las nuevas generaciones para las enseñanzas y las carreras científicas; propone, por tanto, el lanzamiento de iniciativas que familiaricen a los alumnos con la investigación de laboratorio y de campo; propone, además, la promoción de métodos de enseñanza activos y de investigación que se sirvan de la observación y la experimentación, la creación de programas de intercambio de profesores-investigadores y el apoyo de métodos innovadores de enseñanza por parte de las autoridades locales y regionales; considera que la rápida evolución de la ciencia puede crear una brecha entre el ciudadano y la investigación científica y tecnológica; considera que es preciso promover y apoyar el diálogo entre los científicos y la sociedad y que por consiguiente los científicos deben hacer que los resultados de sus investigaciones sean comprensibles para todos y estén al alcance de todos;
19. Señala que debe mejorarse el entorno social de los investigadores mediante ofertas de trabajo para los cónyuges de los investigadores o mediante el apoyo en su búsqueda de ofertas de cuidados o de escuela para los hijos;
Desarrollar infraestructuras de investigación de categoría mundial
20. Se congratula de los progresos realizados en el desarrollo de infraestructuras de investigación mediante la aprobación de la hoja de ruta del Foro Estratégico Europeo sobre Infraestructuras de Investigación (ESFRI); considera, sin embargo, que convendría prever la integración de nuevas instalaciones e infraestructuras desarrolladas actualmente por los Estados miembros, junto con las infraestructuras definidas por el ESFRI;
21. Propone que sólo se financien nuevas infraestructuras de investigación a escala europea cuando no existan infraestructuras nacionales equivalentes, con las correspondientes posibilidades de acceso para investigadores de otros Estados miembros;
22. Subraya el papel y la importancia de los centros de investigación en el panorama europeo de la investigación, paralelamente a las universidades y las agencias de financiación de la investigación; pide a la Comisión que fije un nivel de colaboración entre las agencias nacionales, las universidades y los centros de investigación en Europa antes de acordar una política común y un plan de aplicación;
23. Pide a la Comisión que proponga un marco jurídico con el fin de facilitar la creación de nuevas formas de organismos de investigación paneuropeos, y que prevea la participación de las instituciones y acuerdos europeos existentes como la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), la Agencia Espacial Europea (AEE) y el Acuerdo de Desarrollo de la Fusión Europea (EFDA), opinando que se han de evitar los acuerdos intergubernamentales para poner en funcionamiento tales organizaciones;
24. Recomienda al mismo tempo que en el proceso de construcción de una infraestructura de investigación paneuropea participen plenamente también las instituciones de aquellos países de menor dinamismo en la investigación científica pero poseedores del adecuado potencial investigador;
25. Considera que, con el fin de garantizar acciones a largo plazo y una mejora continua, los procedimientos de aprobación referentes a las grandes infraestructuras de investigación deberían cubrir la investigación y el desarrollo, la tecnología de la información y la financiación operativa;
26. Reconoce que el IET constituirá un importante elemento de fortalecimiento de la infraestructura investigadora de la UE;
27. Insta a la Comisión a que apoyen a los centros de investigación, a las universidades y a las agencias de financiación de la investigación tanto para constituir su fuerza como para aunar sus recursos en la construcción del EEI, dado que el objetivo es alcanzar un liderazgo global en las principales áreas de la investigación;
Reforzar las instituciones de investigación
28. Reconoce la importancia de la dimensión regional del EEI y considera que el desarrollo de agrupaciones regionales es un medio importante de reunir masa crítica, reuniendo universidades, instituciones de investigación e industria, y creando centros de excelencia europeos; opina que el programa de las «Regiones del conocimiento», que tiene por objeto promover el potencial de investigación e innovación de las regiones, debería considerarse como una contribución clave al PM7;
29. Subraya la importancia de los puntos de contacto nacionales y regionales para potenciar los efectos de los programas marco y pide que se profundice su cooperación;
30. Invita a la Comisión a crear un foro europeo con representación nacional de alto nivel, incluidos los consejos de investigación nacionales, encargados de determinar, desarrollar y sostener las principales iniciativas de investigación intereuropeas, así como un sistema común de referencia científica y técnica con el fin de aprovechar mejor los resultados de los programas europeos; considera que sería beneficioso establecer un sistema fiable de validación de los conocimientos y métodos de análisis, control y certificación, y poner también en red los centros de excelencia en la Unión Europea;
31. Pide a la Comisión que establezca claramente la complementariedad entre las redes de excelencia y las comunidades virtuales de investigación, especificando sus objetivos, normas de funcionamiento y financiación;
32. Invita a la Comisión a promover más ampliamente los contratos públicos, en apoyo de la investigación y el desarrollo a escala de la Unión Europea gracias a una mejor utilización de los instrumentos y recursos de carácter público;
33. Acoge con satisfacción la iniciativa para una Carta Europea para el uso de la propiedad intelectual de los centros de investigación y universidades públicos respaldada por el Consejo de la Unión Europea que tuvo lugar en Bruselas los días 21 y 22 de junio de 2007, siempre y cuando se traduzca en un conjunto de normas que tengan especial cuenta de las necesidades de la elaboración y transmisión de los conocimientos científicos;
34. Recuerda el papel de las PYME como instituciones de investigación; opina que es preciso reforzar, a nivel europeo, su participación en proyectos de I+D de acuerdo con el objetivo de destinar al menos 15 % del presupuesto del PM7 a las PYME;
35. Considera que una investigación sólida debe ir estrechamente ligada a la innovación, por lo que opina que deben preverse pasos concretos hacia la creación de una Zona Europea de Investigación e Innovación;
Poner en común los conocimientos
36. Opina que las inversiones en infraestructuras, funcionalidad e iniciativas de referencias cruzadas electrónicas han permitido importantes mejoras en la difusión y el uso de la información científica y que (supresión) la Declaración de Berlín sobre el libre acceso al conocimiento en ciencias exactas y humanas constituye un ejemplo de cómo Internet ha creado oportunidades de experimentación con nuevos modelos; destaca la importancia de respetar la libertad de elección y los derechos de propiedad intelectual (DPI), garantizando la continuación de la revisión de calidad por especialistas y la seguridad en la conservación del trabajo referenciado, y alienta a los interesados a colaborar mediante proyectos piloto para evaluar el impacto y la viabilidad de los modelos alternativos, como por ejemplo el desarrollo del libre acceso;
37. Apoya el concepto de innovación abierta promovido por la Comisión, según el cual los sectores privado y público se convierten en socios de pleno derecho y comparten los conocimientos, siempre y cuando se desarrolle un sistema justo y equilibrado entre el libre acceso a los resultados científicos y el uso de dichos resultados por el sector privado (compartir conocimientos de manera justa); considera que debería reconocerse oficialmente la norma de una retribución económica justa y equitativa por el uso de conocimientos públicos por parte de la industria;
38. Cree firmemente que la inseguridad jurídica y los elevados costes actualmente imperantes en el ámbito de la propiedad intelectual contribuyen a la fragmentación de los esfuerzos investigadores en Europa; insta por tanto a la Comisión a que proceda a una evaluación de impacto de los distintos instrumentos jurídicos a los que puede recurrirse para minimizar los actuales obstáculos a la transferencia de conocimientos dentro del EEI; constata que las invenciones debidamente registradas pueden ser una importante fuente de conocimientos y que la legislación sobre protección de la propiedad intelectual, incluido el Derecho europeo de patentes, no debe suponer un obstáculo para que la ciencia se comparta; pone de relieve la vital importancia de crear una patente comunitaria y un sistema jurídico de patentes europeas de gran calidad, rentable e innovador que respete la competencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas; toma nota de la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre «Mejorar el sistema de patentes en Europa» (COM(2007)0165); señala que el marco jurídico resultante ofrecerá mejores incentivos para que las empresas privadas se impliquen en la investigación y reforzará la posición de los innovadores europeos a nivel internacional;
39. Pide a la Comisión que, en colaboración con los Estados miembros, cree un foro europeo para la coordinación de los procesos a nivel europeo y nacional de la participación de la sociedad civil en el debate sobre ciencia, investigación y tecnología;
40. Considera que, en el contexto del EEI, convendría explotar las capacidades de los Centros Comunes de Investigación (CCI) como estructuras científicas y técnicas de alto nivel, independientes y neutras, que ponen a disposición de las instituciones europeas unos conocimientos comunes y que apoyan los procesos de toma de decisiones sobre cuestiones clave (por ejemplo, calidad de la vida, seguridad alimentaria, medio ambiente, protección de los consumidores);
41. Opina que, con una misión redefinida, destinada a apoyar y a favorecer sus actividades, y orientada hacia el máximo aprovechamiento de las ventajas que deben derivarse de sus estructuras, los CCI podrían promover las posibilidades específicamente europeas en los ámbitos de la formación y movilidad de los jóvenes investigadores;
Optimizar los programas de investigación y las prioridades
42. Considera conveniente aplicar el principio de apertura recíproca de los programas nacionales a participantes de otros Estados miembros, lo que constituiría un progreso en la vía de un intercambio de información sobre los programas nacionales existentes y fomentaría la evaluación de las actividades de investigación nacionales por grupos de expertos internacionales;
43. Toma nota de que muchos Estados miembros, especialmente los que tienen menos desarrolladas sus estructuras de I+D, temen la fuga de cerebros dentro de la UE; pide que se tomen medidas para evitar esta fuga haciendo que las políticas nacionales de investigación se complementen en lugar de competir entre ellas, en particular para fomentar la coordinación de los recursos y evitar su duplicación y su dispersión;
44. Considera útil explorar las potencialidades ofrecidas por el sistema de «geometría variable» como medio adaptado para la instauración de una flexibilidad conveniente en la aplicación de programas temáticos;
45. Subraya que debe reforzarse la complementariedad de las ayudas nacionales y de la UE a la investigación;
46. Opina que la apertura de los programas de investigación nacionales y su financiación al conjunto de los investigadores de los Estados miembros debería comenzar, sobre todo, en el ámbito de la investigación básica o de la denominada investigación exploratoria;
47. Observa que las autoridades locales y regionales deberían comprometerse a crear un marco favorable a la investigación y aportar una notable contribución a la realización del EEI, y que ello podría realizarse mediante programas de financiación comunitarios como el séptimo programa marco, pero que también podrían obtenerse unos progresos considerables por medio de programas acordados, financiados por los Fondos estructurales; considera, en particular, que el potencial de I+D de las regiones “científicamente más débiles” debe potenciarse urgentemente mediante el uso combinado de los Fondos Estructurales y del Séptimo Programa Marco, así como de inversiones nacionales y regionales, para entre otras cosas responder eficazmente a las necesidades locales en una investigación cuyo motor sea la sociedad;
48. Señala que los objetivos de la Estrategia de Lisboa no pueden alcanzarse sin un aumento importante de la participación del sector privado en las actividades de investigación; pide a la Comisión que tome medidas para ofrecer más incentivos al sector privado para que invierta y participe en la investigación; respalda la opinión de que es necesario desarrollar un liderazgo europeo en los mercados con alto componente tecnológico apoyado por normas estrictas de protección de la propiedad intelectual; considera que para ello es importante extender las colaboraciones público-privadas dentro de mercados que funcionen correctamente;
49. Insta a los Estados miembros a que garanticen una financiación óptima de las actividades de investigación a escala nacional y regional definidas en los programas operativos, así como un intercambio eficaz de buenas prácticas y la cooperación entre las regiones; constata que los ejemplos de buenas prácticas que resulten eficaces en una región no se pueden aplicar sin modificaciones a cualquier otra región; insiste, pues, en el carácter específico de la evaluación a escala regional sobre la base de indicadores fiables, transparentes y aceptados por todos;
50. Destaca la importancia de desbloquear el potencial investigador de todas las regiones europeas como medio de aumentar la competitividad de la investigación europea;
51. Considera que deberían adoptarse medidas con el fin de actualizar las formas y los instrumentos de cooperación y adaptarlos a los objetivos del EEI; recomiende que se desarrollen en mayor medida iniciativas como la Cooperación europea en el campo de la investigación científica y técnica (COST) o la Red paneuropea para la investigación y el desarrollo industrial, orientada hacia el mercado (EUREKA - Agencia Europea para la Coordinación de la Investigación);
52. Reconoce el papel que desempeñan las redes de excelencia en la creación del EEI a través de una integración duradera, evitándose así la fragmentación de los esfuerzos investigadores, y pide a la Comisión que siga apoyando a las redes de éxito para lograr este objetivo;
53. Subraya que la cooperación en sectores específicos de la investigación y el desarrollo podría crear oportunidades importantes a escala mundial para la investigación y el desarrollo de iniciativa europea; así pues, hace un llamamiento para que los sistemas nacionales y regionales de investigación se conecten en redes en Europa y más allá, garantizando la coherencia de los programas de investigación a escala nacional y regional y el respeto de las prioridades de interés europeo, tales como el IET; en este sentido, pide a la Comisión que reconozca la importancia de las ciencias regionales y del espacio para la cohesión territorial, teniendo especialmente en cuenta los trabajos del Programa del Observatorio en Red de la Ordenación del Territorio Europeo (ORATE) 2013; cree asimismo que debería desarrollarse la cooperación territorial como medio para alcanzar una masa crítica y prepararnos para la internacionalización; así pues, pide a los Estados miembros que supriman las barreras administrativas transfronterizas que impiden la cooperación entre instituciones del conocimiento; recomienda el método de coordinación abierto para comparar las mejores prácticas a escala nacional en este ámbito;
54. Opina que se necesita un enfoque más amplia para el establecimiento de las prioridades en cuanto a las decisiones estratégicas sobre financiación pública y que las Plataformas Tecnológicas Europeas y las Iniciativas Tecnológicas Conjuntas, entre otras, se beneficiarían de una mayor implicación de organizaciones públicas y privadas, como las universidades, los centros de investigación y las PYME, a fin de desarrollar estrategias a largo plazo; hace hincapié en la necesidad de aumentar la inversión en investigación y desarrollo e impulsar la innovación en Europa; en este contexto, se remite a la combinación de la Agenda Territorial Europea y los objetivos de Lisboa adoptados en las orientaciones estratégicas para la política de cohesión, siendo ambos condiciones previas para garantizar la competitividad; subraya la necesidad de combinar el enfoque «de arriba abajo» del EEI con el enfoque «de abajo arriba» de la política regional; subraya la necesidad de mejorar la coordinación de las actividades y los programas de investigación, tales como las Plataformas Tecnológicas Europeas y el Programa ERA-NET;
55. Opina que las agendas de previsión y estratégicas elaboradas por la comunidad investigadora deberían tomarse en consideración a la hora de diseñar programas de trabajo y convocatorias de propuestas en el Séptimo Programa Marco;
Apertura al mundo: una cooperación internacional en materia de ciencia y tecnología
56. Considera que la cooperación en I+D puede contribuir a alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio y por tanto entiende que es esencial alinear las políticas europeas en materia de cooperación científica con la política exterior de la Unión Europea y con los programas de ayuda al desarrollo;
57. Invita a la Comisión a reforzar la cooperación en materia de investigación con el fin de favorecer el diálogo, la paz, la seguridad y el desarrollo social y económico; opina que tal cooperación permitirá a la Unión Europea seguir afrontando retos de primer orden, como el desarrollo sostenible regional, la salud, la seguridad alimentaria y el cambio climático;
58. Pide a la Comisión que adopte, aplique y apoye medidas para mejorar el nivel de participación de los científicos procedentes de los países en desarrollo en proyectos de cooperación internacional científicos y de I+D y que promueva el acceso a la propiedad intelectual existente a nivel mundial; subraya la importancia de atraer también a investigadores de terceros países a la UE, en particular de los países europeos vecinos, entre otros medios mediante una transposición más rápida de la Directiva 2005/71/CE del Consejo, de 12 de octubre de 2005, relativa a un procedimiento específico de admisión de nacionales de terceros países a efectos de investigación científica, teniendo plenamente en cuenta las necesidades de los investigadores; apoya la propuesta de la Comisión de crear un sistema de tarjeta azul que sería muy valioso para los recursos humanos científicos y tecnológicos no cubiertos por la Directiva;
59. Expresa su deseo de que, con vistas a su apertura al mundo, el EEI asigne un lugar privilegiado a la regiones ultraperiféricas (RUP) y a los países y territorios de ultramar (PTU), a fin de explotar las ventajas y las riquezas que ofrecen estas regiones europeas o asociadas, integrándolas de manera coherente en acciones de cooperación científica y tecnológica, en el marco de «redes de excelencia»;
60. Considera que los países vecinos de la UE y los países más en línea con las prioridades geopolíticas de la Unión Europea, como los países de la cuenca mediterránea, de la Europa oriental, de África y de Latinoamérica, deberían ser animados a participar en el EEI a través del fomento de nuevos acuerdos de cooperación científica y tecnológica; considera que los países más en línea con las prioridades geopolíticas de la Unión Europea, como los países de la cuenca mediterránea, deberían ser animados a participar en un EEI más amplio que pueda ir extendiendo progresivamente sus planes de coordinación, principios de conocimientos compartidos y movilidad de los investigadores más allá de las estrictas fronteras de la UE y de sus países asociados;
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61. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.
Ha influido mucho en el papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad el enfoque que tiende a concebir la investigación y el desarrollo (I&D) esencialmente como un instrumento de la competencia económica: la investigación sólo es útil si es capaz de promover la innovación. Este análisis conduce a favorecer la investigación aplicada más bien que la investigación básica, el desarrollo de las nuevas tecnologías más bien que el descubrimiento de nuevas teorías científicas, las perspectivas a corto plazo más bien que los compromisos a largo plazo.
Se ha concentrado el debate casi esencialmente en el valor económico de la I&D; se ha prestado una atención creciente a los instrumentos de defensa de los derechos de propiedad intelectual (DPI). Estos últimos años, se han producido unos cambios profundos por lo que se refiere al régimen de los DPI: ampliación de los ámbitos de conocimientos protegidos y concesión de una serie más extensa de derechos a los tenedores de patentes. Los temas patentables se han extendido, englobando los programas informáticos y las bases de datos (en este caso las que se refieren a la genética y a la geofísica), y las ciencias fundamentales se han incluido también (como las matemáticas y la biología)(1).
Sin embargo, dos posiciones se enfrentan sobre este tema. Esta situación está vinculada, por una parte, a la necesidad de garantizar medidas incitativas a los inventores: si el rendimiento económico no se garantiza al autor, la innovación corre el riesgo de retrasarse. Por otra parte, la ampliación de los DPI puede generar obstáculos no queridos a la difusión de los conocimientos, primer fundamento de la innovación. Una extensión excesiva de las patentes podría generar una distorsión de los recursos destinados a la innovación técnica, inversiones orientadas hacia sectores que ofrecen un tipo de rendimiento privado superior a los que presentan mayor interés para la sociedad en su conjunto(2).
El ponente considera que es importante volver a la misión principal de la investigación científica, es decir, la creación de nuevos conocimientos(3). Es necesario reconsiderar el prejuicio extendido que establece un vínculo lineal entre I&D e innovación. Tales vínculos existen, en efecto, pero implican grados de complejidad superiores y se refieren potencialmente a ámbitos que sobrepasan ampliamente el marco del campo científico. Por ello, se ha de rectificar la percepción de la investigación como la panacea para solucionar problemas económicos y sociales.
Por otra parte, es inimaginable confiar la I&D a las solas manos de los científicos que trabajan en su «torre de marfil». Aunque no generan directamente dividendos visibles e inmediatos a nivel económico, la investigación y el desarrollo son elementos principales de la creación de una sociedad basada en el conocimiento en Europa.
Hechos probatorios ponen de manifiesto que las labores de investigación que se benefician de fondos públicos producen unas ventajas sociales considerables. Sin embargo, estas ventajas son a menudo tenues, heterogéneas, difíciles de definir y de medir, y esencialmente indirectas. La investigación pública debe considerarse aún más como una fuente de nuevas ideas, métodos y, sobre todo, como un medio de formación para la solución de problemas complejos.
Desgraciadamente, no existe modelo simple para describir la naturaleza de las ventajas resultantes de las labores de investigación financiadas por fondos públicos, pero es aún más difícil establecer el importe de los recursos y los ámbitos que deben ser objeto de inversiones, dadas las diferencias considerables que existen de un país a otro y de un ámbito a otro. Los documentos sobre este tema indican que la financiación de la investigación, tal como ocurre con un gran número de otros ámbitos que se benefician de fondos públicos (como la seguridad y la defensa) no es fácil de justificar en simples términos de «ventajas económicas mensurables».
Necesidad de gobernanza en materia de investigación
Los Gobiernos europeos definieron la ambiciosa Agenda de Lisboa, que destaca el papel clave de la transición hacia una economía basada en el conocimiento, para garantizar un crecimiento duradero, empleos más numerosos y de mejor calidad, así como una mayor cohesión social.
Tales ambiciones y tal visión de futuro son primordiales para que la política europea refleje las preocupaciones principales de la sociedad. Sin embargo, la contribución que puede aportar la I&D a este proceso será limitada si una serie de causas importantes que impiden actualmente que Europa saque plenamente partido de su potencial en materia de ciencias y tecnologías no son objeto de soluciones adecuadas.
El ponente opina que los resultados de Europa en materia de innovaciones y, por lo tanto, su potencial de crecimiento, dependen de la instauración de un «sistema equilibrado» de producción y difusión de los conocimientos. Por lo tanto, el papel de la Comisión y de los Estados miembros consiste en invertir en capital humano, intensificar las relaciones y optimizar los flujos de conocimientos. Europa debe buscar nuevos criterios de evaluación de la eficacia de los instrumentos políticos, prestando especial atención al efecto catalizador de las ayudas públicas, denominadas también «adicionalidad comportamental»(4).
Un factor que contribuye a la debilidad de Europa en materia de ciencias y tecnologías es la escasez de inversiones en I&D(5). Si Europa se propone afrontar los retos principales, tanto económicos como sociales y medioambientales, a los cuales se enfrenta a este principio del vigésimo primer siglo, debe aumentar sus gastos de investigación.
Las medidas adoptadas en el Consejo Europeo de Lisboa en 2000 eran una reacción a estas preocupaciones acerca de la baja inversión de Europa en la economía del conocimiento; esta preocupación se intensificó en la cumbre de Barcelona en 2002, dónde la propia Europa se fijó el objetivo de hacer pasar sus gastos en materia de I&D al 3% de su PNB de aquí a 2010. Sin embargo, este aumento de los gastos en materia de I&D desde 2010 no fue suficiente para realizar este objetivo(6).
Sin embargo, la mayor diferencia en los gastos, frente a sus competidores, se refiere a la I&D financiada por la industria. Las disfunciones del mercado impiden al sector privado invertir en la investigación a un nivel socialmente óptimo. A los Gobiernos incumbe un papel primordial que debe desempeñarse, a la vez ofreciendo incentivos y condiciones que fomentan un aumento de las inversiones privadas en materia de I&D e interviniendo para ayudar a la I&D cuando la industria no lo haga.
Sin embargo, el papel de los Gobiernos consiste sobre todo en reunir las condiciones que permiten crear nuevos conocimientos y difundirlos en el conjunto de la sociedad. En efecto, los conocimientos y las innovaciones presentan las características de un «bien público», es decir, de algo que debería ser accesible a todo ciudadano de una sociedad.(7)
«La necesidad de una ayuda pública a la investigación se explica también por la naturaleza del sistema de innovación, así como por la importancia de las inversiones en capital humano y en redes destinadas a difundir los conocimientos. El proceso de producción de conocimientos es más complejo de lo que el modelo lineal deja pensar. Numerosas son las vueltas de información entre las distintas fases del proceso de innovación, que se puede considerar como un sistema donde las relaciones institucionales y losflujosdeconocimientosentre los protagonistas son primordiales.»(8)
«Habida cuenta de los recursos limitados a disposición de la I&D, se ha vuelto aún más esencial garantizar que los magros fondos estén utilizados lo mejor posible. Sin embargo, las incidencias ya negativas vinculadas a la relativa debilidad de las inversiones en materia de investigación (...) se ven empeoradas por una serie de déficit estructurales inherentes al sistema europeo de I&D. Estas debilidades sistémicas hacen que Europa sea menos atractiva para los inversores y los investigadores y se reflejan en una fragmentación costosa de los esfuerzos en materia de investigación.
En el centro del problema se sitúa la cuestión de la gobernanza en materia de investigación en Europa. Se trata, en particular, de determinar los medios óptimos para atribuir competencias políticas y recursos a todos los niveles organizativos de las autoridades públicas: local, regional, nacional y de la UE.»(9)
Contribución del EEI
Se constata en la Unión Europea una sensibilización creciente a la necesidad de organizar mejor los sistemas de gobernanza a niveles múltiples en el ámbito de la investigación, con el fin de llegar a mayores complementariedades entre políticas, de reducir la fragmentación de los fondos y de evitar toda duplicación de los esfuerzos.
Se constata, además, una regionalización creciente. El éxito de zonas como el Silicon Valley o Cambridge ha convencido a los Gobiernos de la necesidad de crear un mayor número de estos polos de conocimientos innovadores.
«Por otra parte, (...) se registra un notable aumento del alcance y de la amplitud de la intervención de la Unión Europea. Desde el primer programa marco, que data de 1984, la política europea en materia de investigación ha conocido un desarrollo en términos de ambiciones y presupuesto (...). Sin embargo, (...) las políticas de investigación e innovación siguen llevándose ampliamente en paralelo (a niveles regionales, nacionales y europeos), de ahí lo que algunos califican de «déficit de gobernanza» de escasa integración y coordinación entre estos distintos niveles, que .»(10)
A diferencia de los Estados Unidos y Japón, Europa se caracteriza, en materia de investigación, por un «rompecabezas» de sistemas públicos nacionales. Las actividades nacionales, reguladas por 27 distintas estructuras legislativas, reglamentarias y financieras, aún se desarrollan ampliamente independientes de las demás(11)(12).
La Unión Europea ya contribuye a la financiación de proyectos de colaboración transnacional en el marco de los programas marco de investigación. Sin embargo, es limitada la ayuda financiera que puede aportar la UE hoy día. Los esfuerzos comunitarios representan una 28a política de investigación, dotada con un presupuesto que se acerca solamente al 6% de la financiación pública; este último dato no permite suscitar una verdadera integración de las políticas nacionales.
El Espacio Europeo de Investigación (EEI) es una iniciativa que se lanzó en marzo de 2000 en vista de solucionar estos problemas, pero, a pesar de los progresos realizados durante estos años, se imponen una mayor coordinación y una cooperación más estrecha en el conjunto de Europa.
«Debía establecerse un mayor número de vínculos entre los distintos protagonistas (autoridades públicas, empresas, universidades, institutos de investigación) a todos los niveles de las políticas (regionales, nacionales, comunitarias, intergubernamentales) en materia de investigación europea.»(13)
No obstante, la situación ha evolucionado considerablemente desde 2000:
– La mundialización se ha acelerado y los conocimientos representan un elemento clave de esta nueva dinámica mundial. Una parte creciente de la I&D mundial se situará fuera de Europa(14) y, habida cuenta de las tendencias actuales, la participación de Europa en la investigación representará un día menos del 10% de la producción mundial de conocimientos.
– Distintos retos socioeconómicos han surgido - mayores disparidades socioeconómicas, cambio climático, envejecimiento de la población y riesgo de enfermedades infecciosas – y todo el mundo está de acuerdo en que se necesitan acciones más concertadas a nivel europeo y mundial, en particular en materia de ciencias y tecnologías.
– El paisaje europeo de la investigación ha evolucionado con el lanzamiento del séptimo programa marco, que prevé nuevas medidas como el Consejo Europeo de la Investigación (CEI), pero también mediante distintas medidas específicas relativas al EEI, así como por la mayor diversidad de las culturas científicas a raíz de la ampliación de la UE(15).
La Unión Europea tiene una larga tradición de excelencia en materia de I&D, pero se dispersa a menudo esta excelencia en toda Europa, dado que un 80% de la investigación pública se desarrolla a nivel nacional, principalmente en el marco de programas de investigación nacionales y regionales. Esto significa demasiado a menudo que no se explota plenamente el potencial de la investigación europea.
El Libro Verde de la Comisión aborda cuestiones fundamentales que afectan a todas las dimensiones del EEI, es decir:
– La creación de un mercado interior en materia de investigación – zona de libre circulación de conocimientos, de los investigadores y de tecnologías – con el fin de intensificar la cooperación, la innovación y la asignación de los recursos;
La instauración de una política europea en materia de investigación, profundamente arraigada en la sociedad europea, que impulse la realización de progresos en ámbitos de interés público principal como la salud, la energía y el cambio climático;
– Una reestructuración del tejido de la investigación en Europa, necesaria para la realización de un equilibrio entre competencia y cooperación y la promoción de una excelencia de nivel mundial;
– Una investigación europea que fomente plenamente la diversidad europea, enriquecida por las recientes ampliaciones de la Unión Europea.
Estas cuestiones deberían estar en el centro de un debate institucional y público que tenga por objeto preparar iniciativas para 2008, dado que nos acercamos al balance del primer ciclo de tres años de la nueva Estrategia de Lisboa y del lanzamiento del segundo ciclo.
Si los objetivos iniciales del EEI siguen siendo válidos hoy, un enfoque más dinámico se impone(16). «Esto requiere, no un aumento fragmentario de la eficacia y del impacto, sino que, para una clasificación de la eficacia y del impacto entre las prioridades fundamentales, han de desarrollarse acciones allí donde sean más eficaces. Esto implica una reasignación de las responsabilidades y supone ir más allá de la estructura actual del sistema europeo de investigación.»(17)
«Este nuevo acuerdo («New Deal») implica indudablemente un enfoque más ambicioso en el sentido de la realización del EEI. A diferencia de la iniciativa inicial, no promueve simplemente la creación de vínculos entre los protagonistas europeos actuales en materia de ciencias y tecnologías, cada uno con su papel y sus responsabilidades actuales. Es sobre todo esencial guardar un espíritu abierto ante los resultados del debate y la investigación. Podría suponer una extensión de las actividades nacionales y regionales en algunos ámbitos. Podría traducirse en una intensificación de las acciones comunitarias en otros ámbitos. Podría también revelar la necesidad de crear nuevas instituciones europeas comunes en materia de ciencias y tecnologías»(18), según el modelo de órganos como CERN y ESA, considerados como ejemplos de éxito.
«Este nuevo acuerdo implica la preparación de las decisiones sobre la base de hechos sólidos, compartidos, y haciendo frente valerosamente»(19) a todo cambio. La capacidad de la Unión Europea a este respecto podría anunciar una nueva era para la investigación europea. (20)
The increased economic value of IPR´s has lead to a significant increment of patents: the number of requests at the European Patent Office increased from 70,000, in 1990, to 129,000 in 2000; the same happened in US were patents increased from 62,000, in 1980, to 90,000, in 1990, and 166,000 on 2001. Also the relative controversies for patents and copyrights increased, at least in the United States.
In the Ocse meeting of January 2004, was stated that the IPR’s system should not reduce access to new knowledge. Governments were asked to adopt appropriate measures to guarantee that scientific data from public financed research were made available to everyone.
«...universities and the endowed research institutes must furnish both the new scientific knowledge and the trained research workers. These institutions are uniquely qualified by tradition and by their special characteristics to carry on basic research. They are charged with the responsibility of conserving the knowledge accumulated by the past, imparting that knowledge to students, and contributing new knowledge of all kinds. It is chiefly in these institutions that scientists may work in an atmosphere which is relatively free from the adverse pressure of convention, prejudice, or commercial necessity. At their best they provide the scientific worker with a strong sense of solidarity and security, as well as a substantial degree of personal intellectual freedom. All of these factors are of great importance in the development of new knowledge, since much of new knowledge is certain to arouse opposition because of its tendency to challenge current beliefs or practice. Industry is generally inhibited by preconceived goals, by its own clearly defined standards, and by the constant pressure of commercial necessity. Satisfactory progress in basic science seldom occurs under conditions prevailing in the normal industrial laboratory...» (Vannevar Bush, The Endless Frontier, 1945).
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., «A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme», 2006.
The United States and Japan not only invest more of their GDP in R&D than the EU (2.67% and 3.20% respectively in 2003 compared with 1.90% for the EU), but have also increased their R&D intensity since the mid-1990s, leaving Europe seriously lagging behind.
Between 2000 and 2003 the average annual growth of EU-25 R&D intensity was just 0.7%, a trend which, if continued, would lead to an intensity of only about 2.2 % in 2010.
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., «A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme», 2006.
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., «A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme», 2006.
The example of basic research illustrates these issues. Its funding is dispersed across the Union, and consequently, many projects lack the necessary critical mass. The amount spent by Johns Hopkins University on basic research exceeds the individual efforts of 18 EU MS’s, and is greater than the combined efforts of the 10 new MS’s.
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., «A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme», 2006.
China and India have emerged as global S&T actors. India increased its R&D spending threefold over the last decade, building on average economic growth of 8% since 2003. China is one of the world's largest spenders and it is expected to catch up with the EU by 2009 in terms of R&D intensity (since 2004, is producing 3 times more engineers than the US and has the same number of full time researchers as all EU MS’s together).
With the access of Romania and Bulgaria, the EU population has raised to around 490 million people, the world's third largest population area after China and India. The EU is the world's leading market in terms of demand for knowledge-intensive products. Studies have shown that demand for such products is a major driver of R&D location and investment decisions. The problem is, however, that a single EU market for S&T intensive products does not exist yet. Several barriers persist: different national legislation, different technical standards, specificities in local markets, etc.
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., «A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme», 2006, p. 263, 264.
Muldur, U., Corvers, F., Delanghe, H., Dratwa, J., Heimberger, D., Sloan, B., Vanslembrouck, S., "A new Deal for an Effective European Research Policy - The Design and Impacts of the 7th Framework Programme", 2006, p. 264.
La Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor pide a la Comisión de Industria, Investigación y Energía, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:
1. Acoge muy favorablemente el Libro verde de la Comisión sobre «el Espacio Europeo de Investigación: nuevas perspectivas» (COM(2007)0161); subraya que la creación del Espacio Europeo de Investigación es vital para alcanzar los objetivos de crecimiento y empleo de la Estrategia de Lisboa;
2. Subraya que el buen funcionamiento del mercado interior es importante para un desarrollo con éxito del Espacio Europeo de Investigación y, en particular, que la libre circulación de los investigadores es vital; lamenta que los investigadores sigan enfrentándose a obstáculos que dificultan su movilidad dentro de la UE; pide que se aprueben medidas para mejorar la libre circulación de los investigadores, en particular eliminando todas las restricciones transitorias a la libre circulación de los trabajadores todavía existentes, y para mejorar las infraestructuras de investigación de la UE; apoya la creación del Instituto Europeo de Tecnología;
3. Lamenta que siga aumentando la salida neta de inversiones en I+D hacia el otro lado del Atlántico; subraya la importancia de evitar que sigan saliendo investigadores europeos competentes; pide que se tomen medidas apropiadas para que la UE retenga y vuelva a contratar a los investigadores, en particular garantizando buenas perspectivas de carrera y condiciones laborales atractivas tanto para los hombres como para las mujeres;
4. Subraya la importancia de atraer también a investigadores de terceros países a la UE, en particular de los países europeos vecinos, entre otros medios mediante una transposición más rápida de la Directiva 2005/71/CE del Consejo, de 12 de octubre de 2005, relativa a un procedimiento específico de admisión de nacionales de terceros países a efectos de investigación científica, teniendo plenamente en cuenta las necesidades de los investigadores; apoya también la propuesta de la Comisión de crear un sistema de tarjeta azul que sería muy valioso para los recursos humanos científicos y tecnológicos no cubiertos por la Directiva;
5. Pone de relieve la vital importancia de crear una patente comunitaria y un sistema jurídico de patentes europeas de gran calidad, rentable e innovador que respete la competencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas; toma nota de la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre «Mejorar el sistema de patentes en Europa» (COM(2007)0165); señala que el marco jurídico resultante ofrecerá mejores incentivos para que las empresas privadas se impliquen en la investigación y reforzará la posición de los innovadores europeos a nivel internacional;
6. Subraya la importancia de un marco jurídico relativo a la propiedad intelectual de las publicaciones científicas que garantice un mejor acceso a la información científica, sosteniendo al mismo tiempo el papel primordial de las empresas de la Unión en la publicación científica;
7. Lamenta que las cifras de los gastos de investigación y desarrollo revelen que la media de la UE es tan solo del 1,84 % del PIB frente al 2,68 % de los EE.UU. y frente al 3,18 % del Japón; y que las cifras varíen del 0,39 % de Rumanía y el 0,4 % de Chipre al 3,86 % de Suecia; subraya la importancia de aumentar el gasto medio de la UE y los gastos de algunos Estados miembros; destaca la importancia de una mejor selección de los diversos esfuerzos en materia de investigación y desarrollo en toda la Unión, especialmente para facilitar la transición hacia la economía digital; señala que esto es fundamental para crear las condiciones apropiadas para alcanzar la economía basada en el conocimiento prevista en la Estrategia de Lisboa;
8. Toma nota de que muchos Estados miembros, especialmente los que tienen menos desarrolladas sus estructuras de I+D, temen la fuga de cerebros dentro de la UE; pide que se tomen medidas para evitar esta fuga haciendo que las políticas nacionales de investigación se complementen en lugar de competir entre ellas, en particular para fomentar la coordinación de los recursos y evitar su duplicación y su dispersión;
9. Toma nota de que los consumidores representan una de las fuerzas motoras del mercado más importantes y que, mediante el ejercicio de su capacidad de elección, pueden incentivar la innovación; pide a la Comisión y a los Estados miembros que tomen nuevas medidas para fomentar el debate público sobre la importancia del Espacio Europeo de Investigación;
10. Señala que los objetivos de la Estrategia de Lisboa no pueden alcanzarse sin un aumento importante de la participación de las empresas privadas en las actividades de investigación; pide a la Comisión que tome medidas para ofrecer más incentivos a las empresas privadas para que inviertan y participen en la investigación; respalda la opinión de que es necesario desarrollar un liderazgo europeo en los mercados con alto componente tecnológico apoyado por normas estrictas de protección de la propiedad intelectual; considera que para ello es importante extender las colaboraciones público-privadas dentro de mercados que funcionen correctamente;
11. Llama la atención sobre el enorme potencial disponible para estimular la innovación si se utilizan los contratos públicos para favorecer nuevos productos y servicios; considera que, dentro del Espacio Europeo de Investigación, hay que animar a las organizaciones de investigación a trabajar en estrecha cooperación con las autoridades públicas y a participar en contratos de desarrollo;
12. Destaca el importante papel específico de las PYME para alcanzar los objetivos de la Estrategia de Lisboa mediante una participación activa y el desarrollo del Espacio Europeo de Investigación; acoge con satisfacción los incentivos de la Comisión para atraer a las PYME al proceso de transferencia de tecnología en Europa;
13. Subraya la necesidad de reforzar la coordinación entre los programas de investigación nacionales y regionales y anima a la Comisión a trabajar en estrecha cooperación con todas las partes interesadas para garantizar una mayor coherencia en la investigación sobre cuestiones de interés europeo.
RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN
Fecha de aprobación
27.11.2007
Resultado de la votación final
+:
−:
0:
37
0
0
Miembros presentes en la votación final
Charlotte Cederschiöld, Corina Creţu, Mia De Vits, Janelly Fourtou, Vicente Miguel Garcés Ramón, Evelyne Gebhardt, Malcolm Harbour, Anna Hedh, Iliana Malinova Iotova, Pierre Jonckheer, Kurt Lechner, Lasse Lehtinen, Toine Manders, Arlene McCarthy, Nickolay Mladenov, , Catherine Neris, Bill Newton Dunn, Zita Pleštinská, Zuzana Roithová, Leopold Józef Rutowicz, Heide Rühle, Christel Schaldemose, Andreas Schwab, Eva-Britt Svensson, Alexander Stubb, Marianne Thyssen, Horia-Victor Toma y Jacques Toubon
Suplente(s) presente(s) en la votación final
Emmanouil Angelakas, André Brie, Wolfgang Bulfon, Ieke van den Burg, Colm Burke, Giovanna Corda, András Gyürk, Filip Kaczmarek y Manuel Medina Ortega
Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final
Roland Gewalt
OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo Regional (18.12.2007)
para la Comisión de Industria, Investigación y Energía
sobre el Espacio Europeo de Investigación: nuevas perspectivas
La Comisión de Desarrollo Regional pide a la Comisión de Industria, Investigación y Energía, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:
1. Subraya el papel fundamental de las regiones a la hora de desarrollar y configurar el Espacio Europeo de Investigación y contribuir a superar la fragmentación de la investigación pública europea;
2. Se congratula de que una de las innovaciones más importantes del Tratado de Lisboa sea el reconocimiento del Espacio Europeo de Investigación como el medio que permitirá alcanzar los objetivos de investigación y desarrollo de la Unión Europea; se remite al Séptimo programa marco de investigación y desarrollo, así como a las medidas que se inscriben en él, por ejemplo: las iniciativas tecnológicas conjuntas, la red de infraestructuras de investigación paneuropeas y la iniciativa relativa a las regiones del conocimiento; subraya asimismo la necesidad de mejorar las asociaciones sector público-sector privado para favorecer las relaciones entre las empresas y la investigación e impulsar el crecimiento regional;
3. Insta a los Estados miembros y a las regiones a que prevean estrategias de desarrollo de los recursos físicos y humanos en el ámbito de la investigación y la innovación que incluyan, por ejemplo, la actualización y el suministro de infraestructuras de investigación, el aumento de la movilidad de los investigadores gracias a un mayor apoyo financiero, iniciativas locales para atraer investigadores, la supresión de los obstáculos legales, administrativos y lingüísticos, los intercambios de personal y la garantía de acceso para todos, especialmente las mujeres investigadoras y los jóvenes; apoya iniciativas como la Carta Europea del Investigador y el Código de conducta para la contratación de investigadores, así como las actividades de los centros regionales de movilidad y de acogida de los investigadores; insta asimismo a los Estados miembros a que establezcan mejores condiciones de trabajo para los investigadores, introduciendo las medidas necesarias para conciliar la vida profesional y la vida familiar;
4. Constata la importancia de las estructuras escolares, en particular de las universidades y de los establecimientos de enseñanza superior, así como su papel clave en el fomento de la investigación fundamental, de la investigación aplicada, de la innovación y de la transferencia de tecnologías, en particular a escala regional; insiste igualmente en la importancia de las colectividades territoriales en la difusión de la cultura científica y el fomento del diálogo ciencia-sociedad; insiste, pues, en la necesidad de que las autoridades públicas competentes inviertan en estos sectores, a fin de reforzar las herramientas de investigación y mejorar las infraestructuras;
5. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten el desarrollo de centros regionales de investigación científica y académica, así como de conglomerados regionales de investigación y de transferencia tecnológica, y centros de excelencia, impulsando una cooperación paneuropea más estrecha entre dichos centros; en este contexto, insiste en que se debe prestar también atención a los proyectos más limitados en las regiones menos favorecidas y fomentar una estructura descentralizada; pide a los Estados miembros y a las regiones que mejoren el intercambio de conocimientos entre los centros, en particular, a través de la movilidad de los investigadores, y que desarrollen redes virtuales y comunidades de investigación;
6. Expresa su deseo de que, con vistas a su apertura al mundo, el EEI asigne un lugar privilegiado a la regiones ultraperiféricas (RUP) y a los países y territorios de ultramar (PTU), a fin de explotar las ventajas y las riquezas que ofrecen estas regiones europeas o asociadas, integrándolas de manera coherente en acciones de cooperación científica y tecnológica, en el marco de «redes de excelencia»;
7. Insta a los Estados miembros a que garanticen una financiación óptima de las actividades de investigación a escala nacional y regional definidas en los programas operativos, así como un intercambio eficaz de buenas prácticas y la cooperación entre las regiones; constata que los ejemplos de buenas prácticas que resulten eficaces en una región no se pueden aplicar sin modificaciones a cualquier otra región; insiste, pues, en el carácter específico de la evaluación a escala regional sobre la base de indicadores fiables, transparentes y aceptados por todos;
8. Hace hincapié en la necesidad de aumentar la inversión en investigación y desarrollo e impulsar la innovación en Europa; en este contexto, se remite a la combinación de la Agenda Territorial Europea y los objetivos de Lisboa adoptados en las orientaciones estratégicas para la política de cohesión, siendo ambos condiciones previas para garantizar la competitividad; subraya la necesidad de combinar el enfoque «de arriba abajo» del EEI con el enfoque «de abajo arriba» de la política regional; subraya la necesidad de mejorar la coordinación de las actividades y los programas de investigación, tales como las plataformas tecnológicas europeas y el Programa «de abajo arriba» ERA-NET;
9. Insiste, además, en la necesidad de coordinar, tanto a escala nacional como regional, las financiaciones previstas de conformidad con los programas marco de investigación y los Fondos Estructurales, teniendo en cuenta las prioridades específicas de las redes regionales a las que se destinan estos fondos;
10. Subraya que la cooperación en sectores específicos de la investigación y el desarrollo podría crear oportunidades importantes a escala mundial para la investigación y el desarrollo de iniciativa europea; así pues, hace un llamamiento para que los sistemas nacionales y regionales de investigación se conecten en redes en Europa y más allá, garantizando la coherencia de los programas de investigación a escala nacional y regional y el respeto de las prioridades de interés europeo, tales como el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología; en este sentido, pide a la Comisión que reconozca la importancia de las ciencias regionales y del espacio para la cohesión territorial, teniendo especialmente en cuenta los trabajos del Programa ORATE 2013; cree asimismo que debería desarrollarse la cooperación territorial como medio para alcanzar una masa crítica y prepararnos para la internacionalización; así pues, pide a los Estados miembros que supriman las barreras administrativas transfronterizas que impiden la cooperación entre instituciones del conocimiento; recomienda el método de coordinación abierto para comparar las mejores prácticas a escala nacional en este ámbito;
RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN
Fecha de aprobación
18.12.2007
Resultado de la votación final
+:
–:
0:
45
0
0
Miembros presentes en la votación final
Emmanouil Angelakas, Stavros Arnaoutakis, Elspeth Attwooll, Jean Marie Beaupuy, Rolf Berend, Wolfgang Bulfon, Bairbre de Brún, Petru Filip, Gerardo Galeote, Iratxe García Pérez, Eugenijus Gentvilas, Ambroise Guellec, Gábor Harangozó, Marian Harkin, Filiz Hakaeva Hyusmenova, Mieczysław Edmund Janowski, Rumiana Jeleva, Gisela Kallenbach, Tunne Kelam, Evgeni Kirilov, Miloš Koterec, Constanze Angela Krehl, Jamila Madeira, Mario Mantovani, Miroslav Mikolášik, Lambert van Nistelrooij, Jan Olbrycht, Maria Petre, Markus Pieper, Pierre Pribetich, Wojciech Roszkowski, Elisabeth Schroedter, Grażyna Staniszewska, Catherine Stihler, Margie Sudre, Kyriacos Triantaphyllides y Vladimír Železný
Suplentes presentes en la votación final
Jan Březina, Brigitte Douay, Den Dover, Emanuel Jardim Fernandes, Lidia Joanna Geringer de Oedenberg, Zita Pleštinská, Samuli Pohjamo, Grażyna Staniszewska y Iuliu Winkler
Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final
RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN
Fecha de aprobación
19.12.2007
Resultado de la votación final
+:
–:
0:
43
0
0
Miembros presentes en la votación final
Šarūnas Birutis, Jan Březina, Renato Brunetta, Jerzy Buzek, Pilar del Castillo Vera, Jorgo Chatzimarkakis, Giles Chichester, Dragoş Florin David, Den Dover, Lena Ek, Nicole Fontaine, Adam Gierek, Umberto Guidoni, Fiona Hall, David Hammerstein, Rebecca Harms, Gunnar Hökmark, Mary Honeyball, Ján Hudacký, Romana Jordan Cizelj, Pia Elda Locatelli, Angelika Niebler, Reino Paasilinna, Atanas Paparizov, Anni Podimata, Miloslav Ransdorf, Vladimír Remek, Herbert Reul, Mechtild Rothe, Paul Rübig, Catherine Trautmann, Claude Turmes, Nikolaos Vakalis, Alejo Vidal-Quadras
Suplentes presentes en la votación final
Danutė Budreikaitė, Joan Calabuig Rull, Edit Herczog, Toine Manders, Lambert van Nistelrooij, Pierre Pribetich, Dirk Sterckx, Silvia-Adriana Ţicău, Vladimir Urutchev
Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final