Resolución del Parlamento Europeo sobre el VIH/SIDA: es hora de reaccionar
El Parlamento Europeo
,
– Vistas la reunión de alto nivel de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA del 2 de junio de 2006 y la declaración política adoptada en dicha reunión,
– Vista la Declaración de compromiso de las Naciones Unidas en la lucha contra el VIH/SIDA, (Global Crisis - Global Action
), adoptada en el 26º período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 27 de junio de 2001,
– Visto el documento de posición de las Naciones Unidas sobre la "Prevención de la transmisión del VIH entre los toxicómanos",
– Vista la próxima Conferencia Internacional sobre el "VIH/SIDA: es hora de reaccionar", que se celebrará en Toronto en agosto de 2006,
– Vistas la Declaración de Abuja de 27 de abril de 2001 sobre el VIH/SIDA, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas relacionadas, la posición común de África en la reunión de alto nivel de la UNGASS de 2006 y la petición de una acción acelerada para el acceso a servicios de lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y el paludismo en África, firmada en Abuja el 4 de mayo de 2006 por la Unión Africana,
– Visto el informe de 2006 de UNISIDA sobre la epidemia mundial del SIDA,
– Visto el apartado 4 del artículo 103 de su Reglamento,
A. Considerando que, en el mundo, más de 65 millones de personas se han visto infectadas por el VIH, que más de 25 millones han muerto como consecuencia del mismo, que 15 millones de niños son hoy huérfanos por el mismo motivo, y que de los 40 millones de personas actualmente portadoras del VIH, más del 95 % viven en el mundo en desarrollo, con más del 70% en el África subsahariana,
B. Considerando que en la actualidad las relaciones sexuales heterosexuales sin protección son el factor más importante de la propagación de infecciones con el VIH en el mundo, y que la mitad de los nuevos contagios de VIH afectan a jóvenes menores de 25 años,
C. Considerando que en la actualidad las mujeres representan la mitad de las personas que viven con SIDA, y el 60 % de las personas que viven con SIDA en África, donde las mujeres tienen entre el doble y el cuádruple de posibilidades de contraer la enfermedad que los hombres,
D. Considerando que las mujeres y las niñas, los jóvenes, las personas de edad, los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, las personas que se inyectan y otros usuarios de drogas, los trabajadores del sexo, los transexuales, los presos, los trabajadores migrantes, los huérfanos, las personas en situaciones de conflicto y después de los mismos, las poblaciones indígenas, los refugiados y las personas desplazadas en sus propios países, así como quienes trabajan directamente en contacto con el VIH/SIDA se encuentran entre los grupos más vulnerables al VIH/SIDA y al impacto de la pandemia,
E. Considerando que el disfrute de los derechos humanos y de las libertades fundamentales por todos resulta esencial para reducir la vulnerabilidad al VIH/SIDA,
F. Considerando que muchas de las organizaciones que asistieron a la reunión de alto nivel de la UNGASS de 2006 sobre el VIH/SIDA informaron y denunciaron públicamente que los intereses políticos y económicos de unos pocos se impusieron sobre las necesidades de millones de personas en los países en desarrollo, con el resultado de una declaración vaga, sin objetivos claros ni compromisos financieros,
G. Considerando que los países más afectados por el VIH/SIDA no lograrán alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y seguirán debilitándose, con la consiguiente amenaza potencial para su estabilidad social,
H. Considerando que, hasta ahora, el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria ("el Fondo Mundial"), creado en 2002, ha obtenido resultados impresionantes: más de 540 000 personas que viven actualmente con el VIH tienen acceso, en el marco de programas financiados por el Fondo, a tratamientos con antirretrovirales que les permiten seguir viviendo,
I. Considerando que la Declaración de Doha colocó la protección de la salud pública por encima de la protección de intereses comerciales privados y confirmó el derecho de los países en desarrollo a aplicar excepciones al acuerdo ADPIC, como las licencias obligatorias, a no respetar las patentes en caso de que sea necesario para la protección de la salud pública y la promoción del acceso universal a los medicamentos,
J. Considerando que el actual sistema de precios, que se basa en los descuentos voluntarios de las empresas en los medicamentos destinados a los países en desarrollo, no garantiza que los medicamentos sean asequibles; que muchos medicamentos con un único suministrador siguen siendo demasiado caros incluso con descuento; que algunos descuentos no pueden aplicarse porque los fabricantes no han registrado o no comercializan sus medicamentos en algunos países y que algunas empresas no ofrecen ningún descuento a los países de renta media,
1. Se congratula de que en la reunión de 2005 de los Estados del G8 y en la Cumbre Mundial de Naciones Unidas de septiembre de 2005, los líderes mundiales se comprometieran a favor de un masivo incremento en la prevención y tratamiento del VIH y de la atención sanitaria a los enfermos, con el fin de acercarse lo más posible al objetivo del acceso universal a los tratamientos para 2010, compromiso reiterado en la reunión de alto nivel sobre el SIDA de 2006;2006;
2. Aplaude la declaración de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas , de 2 de junio de 2006, y en particular sus referencias a la promoción del acceso universal a los medicamentos, lo que incluye la producción de fármacos antirretrovirales genéricos y otros medicamentos esenciales para las infecciones vinculadas al SIDA;
3. Deplora, sin embargo, que la Declaración no contenga ningún objetivo global ni plazos para el tratamiento, los recursos y la prevención, ni tampoco establezca un plan de acción viable para respaldar el objetivo de facilitar el acceso universal a todas las personas contagiadas por el VIH/SIDA para 2010;
4. Pide a la comunidad internacional que cumpla sus promesas durante la Conferencia de Toronto el próximo agosto, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que el gasto sanitario en los países en desarrollo alcance un nivel en consonancia con los compromisos políticos contraídos;
5. Expresa su profunda inquietud por el hecho de que la mitad de todas las nuevas infecciones por VIH se produzcan entre los jóvenes y los niños;
6. Pone de manifiesto su decepción por que, a pesar de que un gran número de infecciones se contraen debido al uso compartido de jeringuillas entre toxicómanos, aún no hay programas eficaces para suministrar jeringuillas esterilizadas a los toxicómanos en muchos países, incluidos Estados miembros;
7. Pide que se adopten medidas para reducir los riesgos de accidente con jeringuillas y de heridas causadas por instrumental médico cortante de que son víctimas los trabajadores del sector de la salud;
8. Subraya que, para detener eficazmente e invertir la propagación del VIH/SIDA, es esencial centrarse en los grupos vulnerables clave, adoptando medidas específicas;
9. Sigue, no obstante, profundamente preocupado por la expansión a escala mundial y la feminización de la pandemia y por el hecho de que, entre las personas que viven con el VIH, la proporción de mujeres es hoy del 50 % a escala mundial y del 60 % en África;
10. Subraya que los derechos a la salud sexual y reproductiva son cruciales para la lucha contra el VIH/SIDA; insta a la Comisión y a los países socios a que den prioridad a amplias estrategias de prevención en los Documentos estratégicos por países, incluidos los programas de promoción del uso del preservativo y la educación de los jóvenes en materia de VIH/SIDA;
11. Critica el mediocre balance de la Comisión en materia de gastos en financiación al desarrollo en el sector de la atención sanitaria; destaca, por ejemplo, que en 2003 sólo el 5,2 % del FED se destinó a gastos de salud, y sólo el 4 % en 2002; deplora la intención de la Comisión de proponer que sólo el 6 % de los fondos para el desarrollo en el marco del nuevo Instrumento de cooperación se destinen al desarrollo humano y social, en el que no sólo se incluyen la atención sanitaria, el VIH/SIDA y la salud sexual y reproductiva, sino todos los demás aspectos del desarrollo social, incluidos los programas destinados a los niños, la educación y la igualdad de género;
12. Pide a la Comisión que duplique su presupuesto para la atención sanitaria en los países en desarrollo en el marco del Instrumento de cooperación para el desarrollo y que fije el objetivo de que al menos el 50 % de toda la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) se destine a acanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio;
13. Destaca que la Comisión Europea es uno de los mayores donantes del Fondo Mundial, con una aportación global de 522 millones de euros en el período 2002-2006; pide a la Comisión que estudie la posibilidad de aumentar su aportación al Fondo Mundial;
14. Reconoce la importancia del principio del control nacional, pide a los países en desarrollo que den prioridad al gasto en salud en general y a la lucha contra el VIH/SIDA en particular; pide a la Comisión que apoye los compromisos de los países en desarrollo (en particular el compromiso de Abuja de gastar al menos el 15 % del presupuesto general en sanidad) y que establezca incentivos para alentar a los países socios a que den prioridad a la salud como un sector clave en los Documentos estratégicos por países;
15. Pide a la Comisión, cuando proceda y de acuerdo con condiciones estrictas, que permita importantes aumentos en el apoyo presupuestario sectorial al sector de la sanidad, con el fin especial de retener en los países en desarrollo a trabajadores clave de la salud; pide que se agilicen la contratación y la formación de los trabajadores sanitarios a todos los niveles;
16. Insta, en materia de VIH/SIDA, a la promoción a nivel internacional, nacional, regional y local del acceso a la educación, a la información, al asesoramiento voluntario, a las pruebas y servicios relacionados con plena protección de la confidencialidad y el consentimiento informado, y a la promoción de un entorno social y jurídico que favorezca y garantice la seguridad en caso de revelación voluntaria de la situación de portador del VIH;
17. Destaca la importancia de la acción local, así como el hecho de que las respuestas de prevención, tratamiento y cuidados exigen la participación de las comunidades locales;
18. Señala que el 1 de enero de 2005 fue la fecha de aplicación del acuerdo ADPIC de la OMC en la India, obligando a este país a reconocer las patentes de los medicamentos; subraya que los nuevos medicamentos, y en particular los tratamientos más caros de segunda línea, no deben ser producidos sólo por titulares de patentes, para que no se cree un monopolio con precios totalmente inasequibles para los países en desarrollo;
19. Critica los acuerdos comerciales bilaterales y regionales que limitan, si no eliminan, las salvaguardias establecidas en la Declaración de Doha; subraya la necesidad de asegurar la primacía de la salud sobre los intereses comerciales; señala la responsabilidad de aquellos países, en particular los Estados Unidos, que presionan a los países en desarrollo para que firmen tales acuerdos;
20. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que trabajen con UNISIDA en su función de promover y respaldar los esfuerzos nacionales para establecer procesos exhaustivos y transparentes así como objetivos nacionales ambiciosos en materia de prevención, tratamiento, cuidados y apoyo;
21. Pide que en 2008 y 2011 se proceda, en el marco de las revisiones anuales de la Asamblea General de Naciones Unidas, a evaluaciones exhaustivas de los progresos realizados en el cumplimiento de la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA;
22. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos de los Estados miembros, al Secretario General de Naciones Unidas, a UNISIDA y a la Organización Mundial de la Salud.