CONSEJO EUROPEO DE COLONÍA
3 y 4 de junio de 1999

CONCLUSIONES DE LA PRESIDENCIA

ANEXOS

[Top] [Next]

ANEXO I - RESOLUCIÓN DEL CONSEJO EUROPEO SOBRE EL PACTO EUROPEO PARA EL EMPLEO

Intensificación de la cooperación para promover el empleo y la reforma económica en Europa

En su reunión de Colonia de los días 3 y 4 de junio de 1999, el Consejo Europeo,

Recordando las conclusiones del Consejo Europeo de Viena, en lo que se refiere en particular a la preparación de un Pacto Europeo para el Empleo,

Recordando la Resolución del Consejo Europeo de Luxemburgo sobre la Coordinación de la Política Económica en la tercera fase de la UME,

Recordando las resoluciones del Consejo Europeo de Amsterdam sobre el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y sobre el crecimiento y el empleo,

Recordando las conclusiones del Consejo Europeo extraordinario de Luxemburgo sobre el empleo,

Recordando las conclusiones del Consejo Europeo de Cardiff relativas a la reforma económica y al saneamiento de las finanzas públicas como base del crecimiento, la prosperidad y el empleo

y Aprobando el informe de la Presidencia "Pacto Europeo para el Empleo: intensificación de la cooperación para promover el empleo y la reforma económica en Europa" de 31 de mayo de 1999, junto con el suplemento "La juventud con Europa. Nuestro futuro",

ha adoptado la siguiente Resolución:

I. La prioridad absoluta: un elevado nivel de empleo

1. El Consejo Europeo considera que un elevado nivel de empleo constituye la clave para el bienestar económico, la justicia social y la cohesión. La lucha contra el desempleo, excesivamente elevado, constituye, por consiguiente, el objetivo más importante de nuestra política económica y social. Elevar el nivel de empleo en el mercado único depende de la mejora de las condiciones macroeconómicas subyacentes, de la capacidad de empleo y de las cualificaciones de la población activa, del adecuado funcionamiento de los mercados laborales y de la existencia de mercados eficaces y competitivos para las mercancías, servicios y capitales tanto en los Estados miembros como a escala comunitaria. La introducción del euro ha significado una importante mejora en las condiciones de un mayor crecimiento y empleo. Para aprovechar plenamente este potencial y lograr un crecimiento más dinámico y un nivel de empleo más elevado manteniendo al mismo tiempo la estabilidad de los precios, debe fortalecerse la estrategia destinada a promover la inversión y la innovación. Para ello, El Consejo Europeo se compromete a intensificar sus esfuerzos en los Estados miembros y a cooperar más estrechamente en la Unión Europea. Estos son los objetivos que persigue el Pacto Europeo para el Empleo, que, en opinión del Consejo Europeo, constituye la base y el marco de un proceso sostenido para un mayor crecimiento y empleo y que, de acuerdo con las orientaciones generales de política económica, constituye el principal instrumento de coordinación de la política económica en la Comunidad. Este enfoque estratégico permite al mismo tiempo a la Unión contribuir de forma positiva a la resolución de los problemas de la economía mundial.

2. A la estrategia coordinada para el empleo y a la reforma económica se añade el diálogo macroeconómico como Tercer Pilar del Pacto Europeo para el Empleo. Este nuevo elemento se orienta a la mejora de las condiciones de una política mixta macroeconómica basada en la cooperación y orientada al crecimiento y al empleo, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad. Con esos tres Pilares del Pacto Europeo para el Empleo, la Unión está inscribiendo su política de incremento del empleo en una estrategia global de fortalecimiento del desarrollo dinámico de nuestras economías.

3. En las orientaciones generales de política económica, los Estados miembros y la Comunidad deciden anualmente los principales elementos de su política económica; en las orientaciones para el empleo, los Estados miembros y la Comunidad deciden anualmente los principales elementos de la estrategia coordinada para el empleo; en los informes de Cardiff sobre la reforma económica, los Estados miembros y la Comunidad se refieren a las reformas económicas ya emprendidas e indican la dirección de futuras reformas. Estos procedimientos ya enraizados proporcionan el contexto adecuado en el que se debe dar un nuevo contenido al Pacto Europeo para el Empleo adaptado a condiciones en constante transformación.

II. Una estrategia coordinada para el empleo y una reforma económica en marcha

4. El Consejo Europeo reafirma su compromiso con la estrategia coordinada para el empleo (proceso de Luxemburgo) y con la reforma económica (proceso de Cardiff). Los elementos clave de esta estrategia son la mejora de la capacidad de empleo, en particular para los más desfavorecidos en el mercado laboral, y la ayuda a los desempleados para que adquieran los conocimientos y cualificaciones que necesitan desarrollando la capacidad empresarial, fomentando la capacidad de adaptación de las empresas y sus empleados y mejorando la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. El Consejo Europeo considera la reforma estructural de los mercados laborales, de productos y de capitales fundamental para garantizar que las empresas europeas puedan competir con éxito en los mercados mundiales y que pueda aprovecharse plenamente el potencial de crecimiento de las economías europeas. En este contexto, el Consejo Europeo desea asimismo destacar la importancia de un diálogo constante entre el Consejo, la Comisión y los interlocutores sociales sobre la estrategia coordinada para el empleo en el Comité Permanente para el Empleo.

III. Diálogo macroeconómico para el fomento del crecimiento y el empleo

5. A fin de crear un fuerte crecimiento del empleo y de mantener, al mismo tiempo, la estabilidad de los precios, la política fiscal, la política monetaria y la evolución de los salarios deben interactuar de forma que se apoyen mutuamente. El Consejo Europeo hace un llamamiento a todos aquellos que deciden la política económica y de empleo o influyen en ellas para que contribuyan al aumento del empleo gracias a un crecimiento enérgico, no inflacionario, que respete asimismo su independencia y autonomía en los sectores de su competencia. En un diálogo macroeconómico basado en la confianza mutua, debe haber un adecuado intercambio de información y opiniones en lo relativo a cómo concebir la política macroeconómica, de forma que se aproveche al máximo el potencial de crecimiento y empleo.

6. El Consejo Europeo considera necesario que, además de los procesos de Luxemburgo y Cardiff, se instituya un diálogo macroeconómico periódico (proceso de Colonia) dentro del marco del Consejo ECOFIN, con la colaboración del Consejo de Trabajo y Asuntos Sociales y con la participación de los representantes de ambas composiciones del Consejo, la Comisión, el Banco Central Europeo y los interlocutores sociales. El diálogo debería celebrarse y prepararse en un plano técnico, como indica el Informe de la Presidencia sobre el Pacto Europeo para el Empleo.

7. El Consejo Europeo acoge con agrado la declaración de los interlocutores sociales sobre el Pacto Europeo para el Empleo. También se congratula por la buena disposición de los interlocutores sociales y de las autoridades monetarias para participar en el diálogo macroeconómico.

INFORME AL CONSEJO EUROPEO SOBRE EL PACTO EUROPEO PARA EL EMPLEO

Una cooperación reforzada para mejorar la situación del empleo e intensificar las reformas económicas en Europa

I. Introducción

El aumento del empleo constituye la tarea primordial de Europa. Sin un elevado nivel de empleo, no son posibles en último término la justicia ni la cohesión sociales. Para mejorar de forma duradera la situación del empleo en la Comunidad, debemos crear las condiciones de un crecimiento fuerte, permanente y no inflacionista. Suprimir los obstáculos al crecimiento significa también suprimir los obstáculos al empleo. La instauración del euro crea unas posibilidades de mayor bienestar y crecimiento que deben aprovecharse.

Con el proceso de Luxemburgo, la Unión Europea hizo causa común en la lucha contra el desempleo. Nuestros renovados esfuerzos están dando sus primeros resultados. La situación del empleo en la Comunidad Europea ha mejorado considerablemente debido a la aceleración del crecimiento en 1998 y el desempleo ha disminuido. Con todo, si nos atenemos a la media anual, el índice de desempleo seguía siendo del 10% de la población activa. Por lo tanto, no debemos permitir que decaigan nuestros esfuerzos conjuntos; al contrario, hemos de intensificarlos mediante un amplio enfoque que promueva un fuerte crecimiento interno. El objetivo del Pacto Europeo para el Empleo es poner los cimientos para reducir el desempleo y lograr un crecimiento sostenido que permita la creación de puestos de trabajo, mediante tasas de crecimiento que superen sustancialmente los aumentos de la productividad del trabajo y de la oferta de mano de obra.

Como observó el Consejo Europeo de Viena, la política de fomento del empleo debe enmarcarse en un planteamiento global que abarque políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad en las que se desarrollen y apliquen las Directrices para el Empleo y las reformas estructurales esenciales para fomentar la eficacia y la competitividad. El Consejo Europeo de Colonia deberá llegar a un acuerdo sobre una estrategia que permita alcanzar esos objetivos y concitar la participación de todos los responsables de la política económica en un Pacto Europeo para el Empleo.

II. El enfoque

El Pacto Europeo para el Empleo deberá contribuir a que se alcance un alto nivel de empleo en toda Europa, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad de los precios. Esto supone reconsiderar no sólo los conceptos, sino también las medidas políticas concretas, para determinar si contribuyen a crear nuevos puestos de trabajo o a mantener la competitividad de los ya existentes. Además, deberá producirse una interacción eficaz entre políticas de empleo nacionales y europeas. La creación de condiciones para obtener un mayor nivel de empleo y de crecimiento, que incumbe principalmente a los Estados miembros, deberá basarse en un plan europeo de reformas estructurales y en una política macroeconómica combinada y equilibrada. Esa es la mejor manera de aprovechar el marco para un mayor crecimiento económico creado por la Unión Económica y Monetaria europea, lo que deberá tenerse en cuenta al adoptar y aplicar las políticas y medidas comunitarias. En particular, el apoyo prestado mediante los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión, que se han reformado en el marco de la Agenda 2000, deberá respaldar la creación de empleo. La Comunicación de la Comisión con arreglo al artículo 127 del Tratado CE, modificado por el Tratado de Amsterdam, contiene importantes elementos a este respecto. Otra importante aportación al Pacto Europeo para el Empleo puede ser, como documento de trabajo, el informe de la Comisión "Europa como entidad económica".

El Pacto Europeo para el Empleo deberá tener en cuenta los tres objetivos siguientes a fin de promover un crecimiento no inflacionario y generador de empleo:

  • fomentar al máximo la interacción entre la evolución salarial, la política financiera y la política monetaria, de modo que éstas se apoyen mutuamente;
  • seguir desarrollando y aplicar aún mejor la estrategia coordinada de empleo en el marco del proceso de Luxemburgo;
  • fortalecer las reformas estructurales con el fin de aumentar la competitividad y mejorar el funcionamiento de los mercados de bienes, servicios y capitales, con arreglo al proceso de Cardiff.

Cada uno de estos ámbitos tiene su importancia para una estrategia de empleo coherente, viable y fructífera, para la cual hemos de trabajar en colaboración con los interlocutores sociales. Los campos de actividad se complementarán y redundarán en su propio fortalecimiento; no obstante, ninguno de ellos podrá sustituir a uno de los otros dos:

       En primer lugar, será importante utilizar de la mejor manera posible las posibilidades existentes de producción y empleo. Al mismo tiempo, será necesario alcanzar un alto nivel de inversión que haga posibles unos índices permanentemente altos de crecimiento y la creación de más puestos de trabajo gracias a la expansión de la capacidad de producción. Para ello será necesario aprovechar plenamente las posibilidades de empleo que suponen: la mayor participación de la mujer en la población activa, una mejor integración de los trabajadores poco cualificados y un entorno macroeconómico y microeconómico en el que sea rentable una mayor inversión en capitales reales y humanos.

       En segundo lugar, debemos colaborar para aplicar políticas laborales y de formación adecuadas, de forma que la demanda de empleo se ajuste todo lo posible a la oferta.

       En tercer lugar, la innovación intensa, la investigación, la formación y el perfeccionamiento profesional, las infraestructuras modernas, las reformas estructurales y un entorno económico favorable para las empresas innovadoras, son todos ellos factores que contribuyen a lograr un elevado nivel de empleo con un alto valor añadido.

Es necesario, por lo tanto, crear condiciones estables para una política macroeconómica combinada que esté específicamente orientada al crecimiento y al empleo, manteniendo la estabilidad de los precios; simultáneamente, se debe promover la innovación y la productividad, llevando a cabo reformas estructurales en los mercados de bienes, servicios y empleo.

En particular, la introducción de la moneda única y de una política monetaria única ha materializado nuevas interacciones entre el nivel nacional y el de la UE. La finalidad del Pacto Europeo para el Empleo es que esos niveles se coordinen para impulsar el empleo, manteniendo la estabilidad, y aunar una política macroeconómica de cooperación combinada, que incluya un diálogo macroeconómico (proceso de Colonia), a una estrategia coordinada de empleo y reformas económicas (procesos de Luxemburgo y Cardiff). Al mismo tiempo, la moneda única ha incrementado el peso y la responsabilidad de Europa en la economía mundial. Europa debe perseverar en su intento de conseguir un sistema comercial y financiero abierto y seguir siendo competitiva a nivel internacional.

Para la aplicación del Pacto Europeo para el Empleo deberán utilizarse ampliamente los instrumentos y procedimientos necesarios. De esa forma se podrá garantizar que las iniciativas nacionales y europeas queden estrechamente entrelazadas y sean coherentes con el trato que reciben los temas correspondientes en un contexto internacional más amplio. Ya se ha adquirido una valiosa experiencia gracias a los procesos de Luxemburgo y de Cardiff. Estos procesos deben proseguir y reforzarse para superar en toda la Comunidad los obstáculos estructurales al crecimiento y al empleo.

No obstante, es igualmente importante mejorar las condiciones de una interacción fluida entre los instrumentos macroeconómicos, incrementando el intercambio de información y de puntos de vista entre los distintos agentes de la política económica involucrados. En este contexto, debe intensificarse la cooperación en beneficio de un mayor crecimiento y empleo en Europa:

- sin poner en peligro ni la independencia del Banco Central Europeo ni la de los bancos centrales nacionales;

- sin poner en tela de juicio la autonomía de los interlocutores sociales en las negociaciones colectivas;

- teniendo en cuenta los diferentes sistemas de determinación de salarios, cuya responsabilidad compete a distintas instancias;

- cumpliendo lo dispuesto en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento;

- y respetando el principio de subsidiariedad.

III. Ámbitos políticos concretos

1. Política macroeconómica cooperativa combinada — El proceso de Colonia

Para lograr un fuerte crecimiento del empleo manteniendo al mismo tiempo la estabilidad de los precios, es vital que los instrumentos macroeconómicos interactúen de forma fluida. Una política combinada de este tipo establece una base importante para la inversión creadora de empleo. Los ámbitos de la política macroeconómica son independientes en lo que se refiere a las decisiones que se adoptan en cada uno de ellos, pero se influyen mutuamente.

Para que exista una política combinada eficaz y equilibrada, es importante que los distintos ámbitos se organicen de la manera siguiente:

La política fiscal deberá observar los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento; lo que implica llevar con firmeza los presupuestos a una situación próxima al equilibrio o ligeramente excedentaria a medio plazo. Además, habrá que reestructurar los presupuestos públicos para fomentar la inversión y hacer frente a futuros problemas, como el del envejecimiento de la población. Al mismo tiempo, no deberá perder de vista la evolución macroeconómica.

Los salarios deberán seguir una pauta sostenible, con tendencias que sean compatibles con la estabilidad de precios y la creación de empleo.

El objetivo primordial de la política monetaria consiste en mantener la estabilidad de precios. Para ello, es crucial que la política monetaria se apoye en políticas fiscales y una evolución salarial como las descritas. Siempre que sea posible sin poner en peligro el objetivo de la estabilidad de precios, la política monetaria habrá de respaldar las políticas económicas generales de la Comunidad para contribuir a un crecimiento sostenible y no inflacionista, así como a un alto nivel de empleo.

Las orientaciones generales de política económica constituyen el instrumento central para coordinar la política económica en la UE. Pueden ofrecer un marco adecuado para indicar la forma de mejorar la interacción entre los responsables de la adopción de medidas macroeconómicas en Europa en beneficio del crecimiento y del empleo. En la zona euro, el diálogo que se lleva a cabo en la actualidad en el Grupo Euro 11 contribuye asimismo a realizar una política combinada de carácter equilibrado. En un entorno internacional más amplio, los temas relacionados con una estrategia coherente de empleo y sus correlaciones económicas mundiales pueden debatirse, entre otros foros, en el Grupo de los Siete (G 7) y en las cumbres económicas.

Para poder aplicar de forma satisfactoria una política combinada coherente, resulta útil mantener un diálogo macroeconómico fructífero entre los interlocutores sociales, los responsables de la política fiscal y de empleo y los responsables de la política monetaria, dentro de las instituciones existentes. En el transcurso de ese diálogo, se podrán debatir el punto de partida y las perspectivas de futuro a tenor de datos y análisis estadísticos; asimismo, los agentes interesados podrán cambiar impresiones sobre el modo de formular, manteniendo sus respectivas responsabilidades y su independencia, una política combinada que genere crecimiento y empleo en una situación de estabilidad de precios. El principal objetivo del Pacto Europeo para el Empleo es establecer ese diálogo macroeconómico sobre bases sólidas y hacer que sea eficaz. En este sentido, el Pacto debe entenderse como un proceso permanente.

Por lo que respecta a la realización del diálogo macroeconómico, véase el punto IV.

2. Estrategia de empleo coordinada del proceso de Luxemburgo

La coordinación de las políticas de empleo de los Estados miembros en el marco de las Directrices para el Empleo y de los planes de acción nacionales, incluidas las medidas de apoyo y complementarias en el ámbito de la formación profesional, contribuye en gran medida al aumento del empleo. Una mayor capacidad de empleo, el desarrollo del espíritu empresarial, el fomento de la adaptabilidad de las empresas y de sus trabajadores y el fomento de la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres constituyen los cuatro pilares de esta estrategia.

Las estrategias preventivas, frente a las medidas puramente pasivas, contribuyen a mejorar el funcionamiento de los mercados laborales y la capacidad de empleo de la fuerza de trabajo. Por lo tanto, en virtud del Pacto Europeo para el Empleo, deberá ampliarse la formación permanente mediante un desarrollo continuo de la cualificación y las aptitudes durante la vida laboral, deberá fomentarse la inversión en la cualificación de la mano de obra, también mediante la utilización del Fondo Social Europeo, y deberá contribuirse a la prevención y la reducción del desempleo juvenil. El rápido ritmo a que se está desarrollando la sociedad de la información y el crecimiento continuo del sector de los servicios exigen un esfuerzo particular por mejorar la cualificación de la fuerza de trabajo. Debe prestarse especial atención a los grupos de cualificación más baja en lo que atañe a la enseñanza.

En la aplicación de las Directrices para el Empleo y en la presentación de los planes de acción nacionales, así como en la evaluación de estos últimos en el informe conjunto sobre el empleo, deberá darse aún más importancia a la determinación e intercambio de prácticas más idóneas. Si procede, podrían fijarse en los planes de acción nacionales otros objetivos cuantitativos nacionales que sean comprobables. Para que la evaluación sea válida también deberán definirse los indicadores apropiados. Dentro del marco de la estrategia coordinada de empleo se examinarán las posibilidades de creación de nuevos puestos de trabajo mediante mejoras en la organización del trabajo y mediante la reducción del tiempo de trabajo.

En relación con una estrategia de empleo coherente, tiene especial importancia la revisión del sistema fiscal y de seguridad social para aligerar las cargas que pesan sobre el empleo. Por un lado, en este punto es importante estudiar la forma de limitar las cargas impuestas, en particular, a los trabajadores de baja cualificación y salario. Por otro lado, habida cuenta del paulatino envejecimiento de la población, las fórmulas de pensión de jubilación deberán basarse en una actitud responsable para con las generaciones futuras.

El índice de desempleo juvenil, que se sitúa aproximadamente en el 20%, es superior al doble del índice de desempleo total. Es indispensable un esfuerzo aún mayor por reducir el desempleo juvenil. En consecuencia, la Presidencia alemana ha presentado el memorándum "La Juventud y Europa: nuestro futuro" con el fin de mejorar las perspectivas laborales de los jóvenes en Europa. Este memorándum trata de contribuir a determinar los métodos más idóneos, mejorar la oferta de programas transfronterizos de formación, formación profesional práctica y formación profesional previa, así como a intensificar las medidas transfronterizas de colocación en puestos de trabajo y formación. La juventud debería poder prepararse mejor para un mercado laboral europeo que cada vez está más integrado. Debe estudiarse asimismo la manera de fomentar el desarrollo de nuevos servicios y trabajos, especialmente para los jóvenes.

Además, en virtud del Pacto Europeo para el Empleo, deberá hacerse hincapié en medidas que contribuyan a evitar el desempleo de larga duración y que introduzcan sistemas más flexibles para la participación de los trabajadores de mayor edad en el mundo laboral. Esto incluye la mejora de las actividades de información y colocación de todos los servicios de empleo.

El objetivo del fomento activo y preventivo del empleo incluye a los minusválidos. El Consejo ha tomado nota en una resolución de la intención de la Comisión de presentar, en el marco de una política integral coherente, una propuesta de acto jurídico relativa a la igualdad de oportunidades laborales para las personas con minusvalías.

Con el fin de mejorar las tendencias del empleo en Europa, es importante lograr una relación armoniosa entre competitividad, flexibilidad laboral y protección social de los trabajadores. Para ello es conveniente seguir elaborando un conjunto de normas sociales mínimas, conforme a las disposiciones del Tratado CE relativas a la mejora de las condiciones de vida y de trabajo.

Con sus acuerdos relativos al permiso parental, al trabajo a tiempo parcial y, por último, a los contratos laborales temporales, los interlocutores sociales han realizado contribuciones que el Consejo ya ha llevado o tiene intención de llevar a la práctica mediante directivas. Los interlocutores sociales deberán continuar en esta vía, teniendo plenamente en cuenta, al hacerlo, las repercusiones de las nuevas disposiciones sobre la creación de puestos de trabajo y la situación de empleo.

Los interlocutores sociales, tanto europeos como nacionales, desempeñan un importante papel en el desarrollo y aplicación permanentes de las Directrices para el Empleo. Para ello, el reformado Comité Permanente de Empleo constituye un foro adecuado de cooperación entre el Consejo, la Comisión y los interlocutores sociales. Juntamente con el Consejo de Trabajo y Asuntos Sociales, el Comité de Empleo y del Mercado de Trabajo deberá cooperar también estrechamente con los interlocutores sociales.

3. Las reformas económicas - El proceso de Cardiff

El aumento duradero del empleo exige un proceso de crecimiento sostenido. Para aprovechar plenamente las posibilidades de crecimiento, la mejora del diálogo macroeconómico y la estrategia coordinada para el empleo iniciada en el marco del proceso de Luxemburgo deben completarse con reformas económicas del tipo de las emprendidas con el proceso de Cardiff. Estas reformas, destinadas a mejorar la competitividad y el funcionamiento de los mercados de bienes, servicios y capitales, se establecen en los informes nacionales sobre las reformas estructurales y constituyen el objeto de los informes Cardiff I y Cardiff II de la Comisión, que se basan a su vez en las contribuciones de los Estados miembros y en la intensa labor realizada en el Comité de Política Económica y en el grupo horizontal "Mercado Interior". Se trata de continuar el desarrollo y la consolidación del mercado único europeo y del modo de hacer que las reformas estructurales sean tan propicias para el empleo y el crecimiento como sea posible.

El Consejo "Mercado Interior" destacó, en sus conclusiones del 25 de febrero de 1999, la necesidad de medidas concretas para seguir mejorando el clima competitivo en Europa, eliminar los obstáculos que todavía dificultan el comercio entre los Estados miembros, aumentar el rendimiento del sector de los servicios, incluido el turismo, y conseguir que el entorno económico de las pequeñas y medianas empresas sea más propicio al crecimiento y al empleo. En este contexto, reviste especial importancia la eficiencia de los mercados de productos, servicios y capitales y la existencia de una oferta suficiente de capital de riesgo, una política de competencia eficaz y una mayor reducción de las ayudas estatales que generan distorsiones perniciosas de la competencia.

Para determinar las prácticas más idóneas y adoptarlas siempre que sea posible y parezca que puedan ser fructíferas, deberán utilizarse a fondo los informes del proceso de Cardiff en relación con la reforma estructural. La labor de supresión de normativas superfluas debe continuar de forma sistemática a escala nacional y europea, a fin de reducir al máximo la carga que suponen para las pequeñas empresas con gran intensidad de mano de obra y facilitar la constitución de nuevas empresas.

En Europa, debe impulsarse activamente la aparición de la sociedad de la información. Esto implica, por ejemplo, una mayor utilización de ordenadores en las escuelas y una difusión más rápida de las tecnologías de la información entre las pequeñas empresas. Una iniciativa europea en favor de la sociedad de la información podría garantizar, respetando el principio de subsidiariedad, el mayor aprovechamiento posible del potencial de creación de empleo existente en ese ámbito. Es preciso que el desarrollo del comercio electrónico no se vea dificultado por normas burocráticas innecesarias. A escala nacional, habrá que redoblar esfuerzos para aprovechar las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información y de la comunicación, en particular aumentando las oportunidades de formación, desde los conocimientos básicos hasta la formación a lo largo de toda la vida.

Habrá que seguir mejorando la infraestructura europea mediante las redes transeuropeas -en particular, los proyectos prioritarios de transporte, así como la elaboración de proyectos de tecnologías de la información y telecomunicaciones para mejorar la innovación y la competencia- y mediante la ayuda proporcionada por el Banco Europeo de Inversiones. Por otra parte, deberán potenciarse las posibilidades que ofrece la innovación para aumentar la capacidad de reacción a la transformación industrial mediante un mayor esfuerzo de investigación.

IV. Realización del diálogo macroeconómico — El proceso de Colonia

El Pacto Europeo para el Empleo aúna la combinación de políticas macroeconómicas, la estrategia coordinada de empleo del proceso de Luxemburgo y las reformas económicas del proceso de Cardiff en una tríada de política económica.

Tanto el proceso de Luxemburgo como el de Cardiff y la preparación de las orientaciones generales de política económica tienen lugar en instituciones establecidas y según procedimientos también establecidos. Dentro de este marco, pueden fijarse nuevas prioridades para el Pacto Europeo para el Empleo.

Sin embargo, es necesario un diálogo macroeconómico destinado a mejorar la interacción entre la evolución de los salarios, la política fiscal y la política monetaria en beneficio del crecimiento y del empleo, con objeto de impulsar nuestros esfuerzos dentro del marco institucional establecido. Cabe destacar dos tareas:

En primer lugar, debemos analizar a conciencia la evolución y las perspectivas macroeconómicas a fin de que el diálogo, respaldado por información exhaustiva, sea lo más eficaz posible.

En segundo lugar, debemos hallar un foro adecuado en el que, con la participación de la Comisión, tanto los interlocutores sociales como los representantes del Consejo y los responsables de la política monetaria puedan, manteniendo sus respectivas responsabilidades y preservando su independencia, intercambiar pareceres sobre la forma en que puede conseguirse una combinación de políticas que fomente el crecimiento y el empleo preservando simultáneamente la estabilidad de los precios.

DEste diálogo macroeconómico está desarrollándose en dos fases, teniendo presente que el número de participantes debe ser tal que garantice un funcionamiento eficiente de los diferentes foros:

En primer lugar, se debatirán a nivel técnico la situación actual y las condiciones previas para que la combinación de políticas pueda funcionar sin contratiempos. Para ello se creará un grupo de trabajo en el marco del Comité de Política Económica, en colaboración con el Comité de Empleo y del Mercado de Trabajo y con la participación de representantes de ambos comités (incluido el Banco Central Europeo), de la Comisión y del Grupo "Macroeconomía" del Diálogo Social. Con el fin de preparar adecuadamente las reuniones en el aspecto político, la primera de ellas debería celebrarse antes de que la Comisión adopte la recomendación de orientaciones generales de política económica y la segunda después de que esta institución presente las previsiones de otoño y su informe económico anual.

Sobre esa base se llevará a cabo a nivel político, entre los responsables de la toma de decisiones, un intercambio de ideas generador de confianza y confidencial. Para ello se celebrarán dos reuniones anuales en el marco del Consejo "Ecofin", en colaboración con el de "Trabajo y Asuntos Sociales" y con la participación de representantes de ambas formaciones del Consejo, de la Comisión,del Banco Central Europeo y de los interlocutores sociales. La primera reunión debería celebrarse antes de que el Consejo "Ecofin" elabore el proyecto de orientaciones generales de política económica y la segunda, antes de que el Consejo Europeo adopte sus conclusiones relativas a las directrices sobre el empleo, por ejemplo con ocasión del Consejo conjunto.

[Top] [Previous] [Next]

ANEXO II - ESTRATEGIA COMÚN DE LA UNIÓN EUROPEA SOBRE RUSIA de 4 de junio de 1999

EL CONSEJO EUROPEO,

Visto el Tratado de la Unión Europea, y en particular su artículo 13,

Considerando que el Acuerdo de Colaboración y Cooperación (ACC) entre las Comunidades Europeas, sus Estados miembros y la Federación Rusa entró en vigor el 1 de diciembre de 1997,

HA ADOPTADO LA ESTRATEGIA COMÚN SIGUIENTE:

PARTE I - VISIÓN DE LA UE SOBRE SU ASOCIACIÓN CON RUSIA

Para mantener duraderamente la paz en nuestro continente, necesitamos una Rusia estable, democrática y próspera, firmemente enraizada en una Europa unida y exenta de nuevas líneas divisorias. Los problemas a los que se enfrenta todo el continente no pueden resolverse si no es con una cooperación aún más estrecha entre Rusia y la Unión Europea. La Unión Europea se congratula por el regreso de Rusia al lugar que le corresponde en la familia europea, con un ánimo de amistad, cooperación y acercamiento de intereses, fundamentado en los valores comunes inscritos en el patrimonio común de la civilización europea.

La Unión Europea tiene unos fines estratégicos claros:

  • Una democracia estable, abierta y pluralista en Rusia, regida por el Estado de Derecho, que sirva de fundamento a una economía de mercado próspera que beneficie por igual al pueblo ruso y al de la Unión Europea;
  • Mantener la estabilidad de Europa, fomentar la seguridad global y responder a los retos comunes del continente, por medio de una cooperación intensificada con Rusia.

La Unión Europea sigue resueltamente comprometida a colaborar con Rusia en los ámbitos federal, local y regional, con el fin de apoyar con éxito la transformación política y económica de Rusia. La Unión y sus Estados miembros se ofrecen a compartir con Rusia sus variadas experiencias en la elaboración de estructuras políticas, económicas, sociales y administrativas modernas, a la vez que reconocen sin reservas que le corresponde a la propia Rusia la responsabilidad principal de su porvenir.

Por consiguiente, el Consejo Europeo adopta la presente Estrategia Común con objeto de fortalecer la colaboración estratégica entre Rusia y la Unión al alba de un nuevo siglo. La Unión Europea reconoce que el futuro de Rusia es un elemento esencial del futuro del continente y representa un interés estratégico para la Unión Europea. La oferta de una relación reforzada, basada en unos valores democráticos compartidos, ayudará a Rusia a afirmar su identidad europea y brindará nuevas oportunidades a todos los pueblos del continente. La ampliación de la Unión incrementará estos beneficios y posibilidades.

La presente Estrategia Común fija los objetivos, así como los medios a los que recurrirá la Unión, a la hora de desarrollar esta colaboración. El núcleo de la relación entre la Unión y Rusia sigue siendo el Acuerdo de Colaboración y Cooperación (ACC) cuya finalidad es promover la integración de Rusia en un área más amplia de cooperación en Europa, así como la creación de las condiciones necesarias para una futura zona de libre comercio entre la Comunidad Europea y Rusia. Por su parte, la Unión Europea y sus Estados miembros desarrollarán la coordinación, la coherencia y la complementariedad de todos los aspectos de su política en relación con Rusia. La Unión Europea, la Comunidad y sus Estados miembros colaborarán también con organizaciones regionales y de otro tipo, y en el seno de las mismas, así como con otros interlocutores que compartan este mismo espíritu, a fin de alcanzar los objetivos que establece la presente Estrategia Común. Las posiciones que adopten los Estados miembros en todos los foros pertinentes se ajustarán a la presente Estrategia Común. El Consejo Europeo insta a Rusia a colaborar con la Unión, tomando como base la presente Estrategia Común, en beneficio mutuo.

OBJETIVOS PRINCIPALES

El Consejo ha determinado los siguientes objetivos principales:

1. La consolidación de la democracia, el Estado de Derecho y las instituciones públicas de Rusia

La creación de unas instituciones públicas eficaces y transparentes es una de las condiciones previas para que exista confianza y aumente la adhesión a las directrices democráticas y al funcionamiento del Estado de Derecho. Es el fundamento necesario para el desarrollo económico y social. La situación de Rusia exige el recurso a los mecanismos y medios apropiados para aumentar la eficacia y responsabilidad de dichas instituciones.

La Unión desea apoyar a Rusia en la consolidación de sus instituciones públicas, en particular de sus órganos ejecutivo, legislativo y judicial y de su policía, conforme a los principios democráticos. Las instituciones que son esenciales para el funcionamiento de la economía constituyen la segunda parte de este objetivo. La Unión Europea atribuirá una importancia particular a las administraciones regionales y locales, dentro de sus competencias. Las relaciones entre las autoridades centrales, regionales y locales son un factor esencial para el futuro de la Federación.

El resurgir de la sociedad civil en todos los ámbitos es indispensable para la consolidación de la democracia en Rusia. La Unión Europea desea apoyar ese proceso, en particular desarrollando intercambios directos entre agentes de ambas sociedades civiles.

2. La integración de Rusia dentro de un espacio común económico y social europeo

Interesa tanto a la Unión como a Rusia capacitar a ésta para que se integre en un espacio económico y social común en Europa. La Unión es ya el primer socio comercial de Rusia, y ésta misma provee una parte significativa del abastecimiento de energía de la Unión. Asimismo, las empresas europeas han hecho en Rusia inversiones significativas.

En primer lugar, tiene que crearse una economía de mercado operativa. La última crisis de Rusia ha demostrado la necesidad de proseguir con vigor dicho objetivo. El esfuerzo principal debe venir, obviamente, de Rusia, en el contexto de un programa económico global y sostenible aprobado por el FMI. Dicho programa debe tratar, entre otros problemas, los relacionados con la reestructuración de las empresas, las finanzas públicas, el sistema bancario y el "gobierno de empresa". La Unión está dispuesta a brindar ayuda en este marco.

La Unión considera que el Estado de Derecho constituye una condición necesaria para el desarrollo de una economía de mercado que ofrezca oportunidades y beneficios a todos los ciudadanos de Rusia. El desarrollo y la prosperidad futuros de Rusia dependen, ante todo y en primer lugar, de unas políticas y una gestión económica nacionales saneadas, -para lo cual es esencial establecer un marco legislativo y normativo justo y transparente, así como las instituciones necesarias. La atracción de la inversión nacional y extranjera, que se incrementará notablemente con el acceso de Rusia a los mercados financieros internacionales, desempeñará un papel fundamental en su desarrollo. Por consiguiente, la Unión apoyará a Rusia en el desarrollo y adopción de políticas económicas que se requieran para fortalecer la confianza necesaria para incrementar la inversión nacional y extranjera y cumplir los requisitos fijados por los organismos crediticios internacionales.

La Unión está comprometida en la integración de Rusia en la economía europea y mundial. En este contexto, la Unión apoyará los esfuerzos de Rusia por cumplir los requisitos de la adhesión a la OMC. Asimismo estudiará las maneras de crear las condiciones necesarias, además de la adhesión a la OMC, para la futura creación de una zona de libre comercio entre la Unión Europea y Rusia. La aproximación paulatina de las legislaciones y normas de Rusia y de la Unión Europea, con arreglo al ACC, facilitará la creación de zonas económicas comunes.

Por último, la creación de una economía de mercado debe tener en cuenta los aspectos sociales de la transición y las necesidades de las personas, en particular de la más desfavorecidas. La Unión está dispuesta a facilitar conocimientos prácticos y a elevar el nivel de los intercambios en este ámbito.

3. Cooperación para reforzar la estabilidad y la seguridad en Europa y fuera de Europa

Rusia y la Unión tienen intereses estratégicos y ejercen responsabilidades particulares en el mantenimiento de la estabilidad y de la seguridad en Europa y en otras partes del mundo.

La Unión considera a Rusia un asociado fundamental a la hora de lograr este objetivo, y está dispuesta a cooperar con él. La Unión propone que la colaboración estratégica se desarrolle en el marco de un diálogo político y de seguridad permanente, concebido para aunar intereses y responder de manera conjunta a algunos de los desafíos a la seguridad en el continente europeo.

El diálogo permitirá una concertación mayor en todos los foros correspondientes a los que pertenecen tanto Rusia como los Estados miembros, en particular en las Naciones Unidas y en la OSCE.

4. Desafíos comunes en el continente europeo

La proximidad geográfica, así como la profundización de las relaciones y el desarrollo de los intercambios entre la Unión y Rusia dan lugar a una interdependencia cada vez mayor en gran número de ámbitos. A los desafíos que, cada vez más a menudo, son comunes a ambas partes sólo será posible hallar soluciones con respuestas comunes.

La Unión y Rusia tienen un interés común en desarrollar sus políticas energéticas con objeto de mejorar la explotación y la gestión de los recursos y la seguridad del abastecimiento, tanto en Rusia como en Europa.

La seguridad nuclear es un problema clave. La Unión está dispuesta a seguir proporcionando asesoramiento y apoyo en este ámbito.

El medio ambiente es patrimonio común de los pueblos de Rusia y de la Unión Europea. En este sentido, son prioridades el uso sostenible de los recursos naturales, la gestión de los residuos nucleares y la lucha contra la contaminación del aire y del agua, en particular a través de las fronteras.

Es interés tanto de Rusia como de la Unión elevar el nivel de su cooperación en la lucha contra los flagelos comunes, como la delincuencia organizada, el blanqueo de dinero, la trata de seres humanos y el tráfico de estupefacientes. La lucha contra la inmigración ilegal es también una preocupación importante. La Unión propone desarrollar una mayor cooperación en dichos ámbitos creando los instrumentos y formas de cooperación necesarios entre los órganos competentes y desarrollando intercambios de expertos. Asimismo está dispuesta a brindar asesoramiento, en particular, para el desarrollo de la legislación y de las instituciones competentes.

La cooperación regional, en especial en el marco de los organismos regionales existentes, es un marco útil para desarrollar la cooperación práctica, lo que permitirá una respuesta local a estos desafíos.

INSTRUMENTOS Y MEDIOS

1. Disposiciones generales

La Estrategia Común se desarrollará conforme a los procedimientos aplicables de los Tratados. El Consejo Europeo ruega al Consejo y a la Comisión que, conforme a las responsabilidades estipuladas en los artículos 3 y 13 del Tratado de la Unión Europea, garanticen la unidad, la coherencia y la eficacia de las actividades de la Unión en el desarrollo de la Estrategia Común.

La Unión Europea contribuirá a los objetivos citados de esta Estrategia Común haciendo el uso oportuno de todos los instrumentos pertinentes y de los medios a disposición de la Unión, de la Comunidad y de los Estados miembros.

El Secretario General del Consejo, Alto Representante para la PESC, asistirá al Consejo en el desarrollo de la presente Estrategia Común en el marco de sus obligaciones con arreglo a los Tratados. La Comisión estará plenamente asociada, como disponen los artículos 18 y 27 del Tratado de la Unión Europea.

2. El Consejo, la Comisión y los Estados miembros

El Consejo Europeo insta al Consejo, a la Comisión y a los Estados miembros:

  • a revisar, conforme a sus competencias y capacidades, las actividades, programas, instrumentos y medidas actuales, con objeto de garantizar que son coherentes con la presente Estrategia y, cuando haya incoherencias, a hacer los cambios necesarios en la fecha de revisión más próxima posible.
  • a utilizar plena y adecuadamente los instrumentos y medios existentes, en especial el ACC, así como todos los instrumentos correspondientes de la UE y de los Estados miembros y todos los programas correspondientes de los Estados miembros, y a desarrollar y mantener, con este fin, un inventario indicativo de los recursos de la Unión, de la Comunidad y de los Estados miembros mediante los que se ejecutará la presente Estrategia Común.

3. Coordinación

Los Estados miembros desplegarán esfuerzos adicionales para coordinar sus actuaciones con respecto a Rusia, incluso en los organismos regionales e internacionales como el Consejo de Europa, las Naciones Unidas, la OSCE y las IFI, e incluso, de forma coordinada con la Comunidad donde ésta sea competente.

También deberá consolidarse la coordinación entre los Estados miembros y la Comisión, incluso mediante consultas periódicas entre sus respectivos representantes en Rusia.

El Consejo, la Comisión y los Estados miembros se esforzarán por lograr una cooperación más eficaz con las organizaciones regionales e internacionales, y tratarán de lograr los objetivos de la Estrategia conjuntamente con otros países que compartan sus planteamientos.

La Unión Europea instará a los países candidatos a asociarse a las actividades integradas en el marco de la presente Estrategia Común.

4. Aplicación y revisión

El Consejo Europeo insta al Consejo a:

—        garantizar que cada Presidencia entrante presenta al Consejo, en el marco de su programa general, un plan de trabajo para la aplicación de la presente Estrategia Común, basado en los ámbitos de actuación de la Parte II y teniendo en cuenta debidamente las iniciativas específicas de la Parte III;

—        revisar y evaluar la actuación de la Unión con arreglo a la presente Estrategia e informar al Consejo Europeo, al menos cada año, de los avances en el cumplimiento de sus objetivos;

—        revisar la situación de Rusia y el estado de la cooperación con Rusia en el desarrollo de la presente Estrategia, incluso mediante informes periódicos de los jefes de misión, y hacer una evaluación en su informe al Consejo Europeo;

—        en caso necesario, presentar al Consejo Europeo recomendaciones de modificación a las partes II y III de la presente Estrategia.

La Comisión contribuirá a lo anterior en el marco de sus competencias.

5. Cooperación con Rusia

La Unión Europea y sus Estados miembros colaborarán estrechamente con Rusia para desarrollar la Estrategia Común, en particular mediante el ACC y sus instituciones.

6. Iniciativas específicas

La Unión continuará las iniciativas específicas fijadas en la Parte III de la presente Estrategia Común, que se basan en los ámbitos de actuación definidos en la Parte II. Estas iniciativas se adaptarán cuantas veces sea necesario y no serán óbice para las posibles iniciativas nuevas que surjan durante el período de vigencia de la Estrategia Común. El Consejo, la Comisión y los Estados miembros, según sus competencias y capacidades, apoyarán estas iniciativas específicas y se esforzarán por realizarlas.

PARTE II - ÁMBITOS DE ACTUACIÓN

Al desarrollar la presente Estrategia Común, la Unión Europea se centrará en los siguientes ámbitos de actuación:

1. Consolidación de la democracia, el Estado de Derecho y las instituciones públicas en Rusia

A fin de mejorar la democracia, la creación de instituciones y el Estado de Derecho en Rusia, condiciones necesarias para el desarrollo de la economía de mercado, la Unión Europea se esforzará por:

  • a) Fortalecer el Estado de Derecho y las instituciones públicas
    —      mediante el fomento y apoyo de las reformas institucionales necesarias para conseguir una administración eficaz y moderna en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, a nivel federal, regional y local, en particular desarrollando la capacidad de un poder judicial independiente, de una administración pública y de unas fuerzas de seguridad responsables, mediante el fomento de los contactos entre autoridades judiciales y órganos de seguridad de los Estados miembros de la UE y de Rusia;
    —      mediante el desarrollo de programas de formación para jóvenes políticos y funcionarios;
    —      explorando, en respuesta a una petición de Rusia, el ámbito de aplicación de la actividad de la UE, en cooperación con organizaciones internacionales como la OSCE, en apoyo del eficaz desarrollo de unas elecciones justas y libres a la Presidencia y a la Duma en 1999 y en el año 2000;
    —      mediante el apoyo a cuantos esfuerzos realice Rusia para cumplir sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos, incluidos los contraídos en el Consejo de Europa, en las Naciones Unidas y en la OSCE, y mediante el fomento de actividades conjuntas de la UE y del Consejo de Europa relativas a Rusia en los ámbitos de los derechos humanos y del Estado de Derecho; mediante la ayuda a la salvaguardia de los derechos humanos, incluidos los de las mujeres, los niños y las minorías, y mejorando los programas de fomento de la abolición de la pena de muerte.
  • b) Fortalecer la Sociedad Civil
    —      mediante la mejora de contactos entre los políticos de la UE y de Rusia, de los niveles federal, regional y local, incluso con las asambleas de todos los niveles;
    —      mediante el fomento de intercambios culturales y educativos entre Rusia y la UE y de contactos más estrechos entre las sociedades, basados en la prolongada tradición de participación de Rusia en la formación de la civilización europea, en particular revisando y mejorando, en caso necesario, los programas de becas y contactos entre estudiantes;
    —      mediante el apoyo a las ONG independientes;
    —      mediante la cooperación con Rusia a fin de aumentar el apoyo a los refugiados y a las personas desplazadas dentro de Rusia;
    —      contribuyendo a la libertad de los medios de comunicación;
    —      fomentando la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

2. Integración de Rusia en un espacio social y económico europeo común

La Unión:

  • a) Consolidará el proceso de reforma económica en Rusia
    —      aumentando la repercusión del asesoramiento en política económica a través del diálogo político a alto nivel a efectos de promover el desarrollo de una economía de mercado, tomando totalmente en consideración los problemas de la transición, derivados del cambio estructural necesario;
    —      llevando a cabo esfuerzos adicionales, en los organismos competentes, para coordinar la política de la UE en el contexto de las instituciones financieras internacionales;
    —      prestando asistencia para garantizar y aplicar en Rusia un marco legislativo y reglamentario transparente y estable ideado para impulsar la actividad económica y aumentar la inversión interna y extranjera;
    —      favoreciendo la creación del marco legislativo e institucional necesario de unas políticas fiscales sostenibles (p. ej. Régimen fiscal, contabilidad y control del gasto);
    —      favoreciendo unas reformas creíbles del sector bancario, con unas condiciones justas para los bancos extranjeros y una coordinación efectiva de los donantes, con participación plena de la UE;
    —      favoreciendo nuevas reformas estructurales, económicas y administrativas, incluidas nuevas privatizaciones, reestructuraciones de empresas e incluido también el crecimiento del sector ruso de las PYME;
    —      contribuyendo a mejorar la competitividad de los sectores industrial, agrícola y energético;
    —      contribuyendo a sentar las bases de una reforma agraria efectiva en Rusia, permitiendo la introducción de la propiedad privada y proporcionando asistencia técnica a este proceso (por ej. mediante un catastro de tierras operativo).
  • b) Apoyará la integración de Rusia en un área más amplia de cooperación económica en Europa
    —      mediante la promoción de la aproximación progresiva de la legislación, sobre todo en materia de aduanas, normalización y certificación, política de competencia y medio ambiente;
    —      mediante el fomento de una mayor integración de Rusia en el sistema comercial multilateral y el apoyo a los esfuerzos de Rusia por cumplir los requisitos de adhesión a la OMC, incluida la reforma legislativa e institucional;
    —      mediante el estudio de las maneras de crear las condiciones necesarias, aparte del ingreso de Rusia en la OMC, para el futuro establecimiento de una zona de libre comercio UE-Rusia;
    —      animando a Rusia a eliminar los obstáculos al comercio y a las inversiones, en particular mediante la mejora de los procedimientos y de las instalaciones de cruce de fronteras y examinando, con arreglo a las normas y procedimientos de la UE, las inquietudes de Rusia en relación con el acceso al mercado de la UE;
    —      explorando más concretamente las posibilidades de cooperación en ámbitos en los que Rusia cuenta con experiencia aquilatada (p.ej. en los sectores de la ciencia, la navegación aérea, el espacio, la energía);
    —      impulsando la asociación con vistas a aumentar el desarrollo de las industrias culturales de Rusia asimismo en los ámbitos de la gestión artística;
    —      mejorando la coordinación de los programas europeos existentes para la formación de administradores y empresarios rusos y, en caso necesario, ampliando dichos programas.
  • c) Establecerá las bases de una economía social de mercado
    —      favoreciendo el diálogo social mediante el apoyo a la creación de sindicatos y organizaciones empresariales modernos;
    —      fomentando una adhesión más amplia a las normas laborales esenciales de la OIT;
    —      procurando garantizar la protección social de todos los ciudadanos rusos, en particular de los grupos vulnerables, mediante el apoyo técnico a las reformas administrativas de los servicios sociales rusos y los sistemas de asistencia sanitaria.

3. Cooperación orientada a reforzar la estabilidad y la seguridad en Europa y fuera de Europa

La Unión Europea desea profundizar y ampliar la cooperación con Rusia y establecer respuestas comunes a los retos que, en materia de seguridad, se plantean en Europa y fuera de Europa, mediante:

  • a) el refuerzo del diálogo político
    —      estudiando formas de dar mayor continuidad al diálogo político existente y hacerlo más operativo, incluso a través del importante papel que deberá desempeñar el Secretario General del Consejo y Alto Representante para la PESC;
    —      cooperando con Rusia en el desarrollo de iniciativas de política exterior conjuntas en apoyo de objetivos comunes de política exterior.
  • b) el reconocimiento del lugar de Rusia en la arquitectura de seguridad europea —      intensificando el desarrollo de la cooperación con Rusia en la nueva arquitectura de seguridad europea dentro del marco de la OSCE, en particular en el proceso de preparación de la cumbre de Estambul;
    —      prosiguiendo la cooperación con Rusia en la elaboración de aspectos de la Carta sobre la Seguridad Europea;
    —      considerando la posibilidad de facilitar la participación de Rusia cuando la UE se sirva de la UEO para misiones incluidas en el ámbito de los trabajos de Petersberg;
  • c) una diplomacia preventiva
    —      fomentando la cooperación entre la UE y Rusia para contribuir a la evitación de conflictos, a la gestión de las crisis y a la resolución de conflictos, incluso en los marcos de la OSCE y de las Naciones Unidas;
    —      impulsando el control de armamentos y el desarme así como la aplicación de los acuerdos existentes al respecto, afín de reforzar el control de las exportaciones, frenar la proliferación de ADM (armas de destrucción masiva) y apoyar el desarme nuclear y la destrucción de las armas químicas.

4. Desafíos comunes en el continente europeo

En particular, la Unión Europea cooperará con Rusia en los siguientes ámbitos:

  • a) energía y seguridad nuclear
    —      impulsando el compromiso de Rusia con la reforma del sector energético, incluida la seguridad nuclear y la protección del medio ambiente, por ejemplo mediante la colaboración con Rusia a fin de mejorar la eficiencia energética y mediante la prestación de asistencia técnica en materia de conservación de la energía en Rusia; así como mejorando la seguridad de las centrales nucleares rusas, y mediante la cooperación en materia de residuos nucleares y cuestiones relacionadas con el combustible usado en el noroeste de Rusia;
    —      estimulando el compromiso de Rusia con la seguridad nuclear en el marco del Convenio sobre seguridad nuclear, a través del Acuerdo sobre la Cuenta de Seguridad Nuclear así como en el marco de iniciativas internacionales, y contribuyendo a reforzar la autoridad reguladora de seguridad nuclear de Rusia (GAN);
    —      fomentando la ratificación por parte de Rusia del Tratado sobre la Carta de la Energía y prosiguiendo las negociaciones sobre un marco multilateral del tránsito que intensifique la cooperación entre Rusia y sus vecinos en relación con el acceso al sistema ruso de canalización.
  • b) medio ambiente y salud
    —      alentando y apoyando el almacenamiento en condiciones de seguridad de los residuos nucleares y químicos y la gestión segura del combustible usado, en particular en el noroeste de Rusia;
    —      apoyando la integración de las consideraciones medioambientales en la reforma económica y prestando su ayuda para la creación de sistemas eficaces de seguimiento y de garantía de cumplimiento de los acuerdos multilaterales en materia de medio ambiente, y apoyando asimismo a Rusia a reforzar la aplicación de la legislación nacional en materia de medio ambiente;
    —      colaborando con Rusia, especialmente en las regiones colindantes con la Unión ampliada, a reducir la contaminación atmosférica y del agua, a mejorar la protección medioambiental y a cooperar para promover el uso sostenible de los recursos naturales, en particular en los distintos foros de cooperación regional;
    —      cooperando con Rusia para mejorar la prevención de las enfermedades infecciosas, incluso mediante el apoyo a programas de vacunación;
    —      cooperando asimismo en favor del refuerzo de los controles fitosanitarios.
  • c) la lucha contra la delincuencia organizada, el blanqueo de capitales, la trata de seres humanos y el tráfico de drogas; la cooperación judicial
    —      mediante la potenciación del Estado de Derecho y la oferta de asistencia para desarrollar el ordenamiento jurídico, alentando a Rusia, entre otras cosas, a que firme, ratifique y aplique determinados Convenios de fundamental importancia, especialmente en materia de cooperación civil, penal y judicial;
    —      mediante la búsqueda, a partir de las posiciones comunes existentes, de un diálogo con Rusia, en las negociaciones en curso, en Viena, sobre el Convenio de Naciones Unidas relativo a la delincuencia transnacional organizada;
    —      mediante el incremento de la cooperación y el intercambio de expertos entre los Estados miembros y Rusia en el contexto de la lucha contra la delincuencia organizada, incluso en el ámbito del tratamiento y la rehabilitación de los toxicómanos, así como en el de la prevención de las toxicomanías. Este objetivo se alcanzará en cooperación con el Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías;
    —      mediante la organización de seminarios sobre formas y métodos de blanqueo de capitales;
    —      mediante el desarrollo de la cooperación de Europol con las autoridades rusas competentes, con arreglo a las disposiciones del Convenio Europol, especialmente para dotar de mayor eficacia a la lucha contra la trata de seres humanos, el tráfico de estupefacientes y las redes de inmigración clandestina;
    —      mediante la intensificación de la cooperación de los funcionarios de enlace de los Estados miembros en Moscú, dentro de los límites de su Derecho nacional respectivo;
    —      mediante el desarrollo de mecanismos de cooperación en la lucha contra la delincuencia transnacional relacionada con los estupefacientes, así como de participación de Rusia en el proceso de concertación del Grupo de Dublín;
    —      mediante la realización de campañas de información en cooperación con organismos rusos con el objeto de prevenir la trata de seres humanos;
    —      mediante la mejora de la cooperación relativa a la readmisión de los propios nacionales, los apátridas y los ciudadanos de terceros países, incluida la celebración de un acuerdo de readmisión; mediante la lucha contra la inmigración ilegal, a través, entre otras cosas, de la prosecución de los cursos de formación básicos y avanzados para el personal de las autoridades fronterizas y de inmigración;
    —      mediante la intensificación del diálogo con Rusia sobre la adecuación de la política rusa de visados a la Unión Europea a través de la introducción de requisitos de visado acordes con las disposiciones de la CE, así como de la introducción de documentos de viaje suficientemente protegidos contra la falsificación;
    —      mediante la colaboración con Rusia a fin de que introduzca sanciones contra los transportistas que faciliten el transporte transfronterizo de pasajeros no provistos de la documentación adecuada, así como disposiciones penales orientadas a luchar contra las redes de inmigración clandestina.
  • d) la cooperación regional y transfronteriza y la infraestructura
    —      colaborando más eficazmente con Rusia en los distintos foros de cooperación regional (Consejo de los Estados del Mar Báltico, Cooperación Económica del Mar Negro, Consejo Euroártico de Barents), e intensificando la cooperación transfronteriza con las regiones colindantes con Rusia (incluida Kaliningrado), especialmente con vistas a la ampliación de la UE, y también en el marco de la dimensión septentrional;
    —      incrementando la cooperación y la asistencia técnica en los ámbitos de la gestión de las fronteras y las aduanas;
    —      explorando las posibilidades de colaborar en favor de la conexión de los sistemas rusos de transporte (carretera y ferrocarril) con los corredores transeuropeos, y tratando de encontrar formas mutuamente satisfactorias de abordar los problemas de transporte.

PARTE III - INICIATIVAS ESPECÍFICAS

Las siguientes iniciativas específicas que habrán de perseguirse no serán obstáculo para la formulación de posibles nuevas iniciativas.

Diálogo político y en materia de seguridad

La Unión considerará distintas maneras de dotar de mayor continuidad, flexibilidad y contenido al diálogo político existente, según lo establecido en el ACC, y de conseguir que funcione mejor y más eficazmente:

  • el Consejo analizará las posibilidades de crear un mecanismo permanente de diálogo político y de seguridad entre la UE y Rusia, teniendo presente el importante papel que debe desempeñar el Secretario General del Consejo, Alto Representante para la PESC. Uno de los objetivos de dicho mecanismo habría de ser la colaboración con Rusia a fin de desarrollar iniciativas políticas conjuntas de política exterior en lo relativo a determinados terceros países y regiones específicas, a la prevención de conflictos y a la gestión de las crisis, especialmente en las zonas colindantes con Rusia, así como en los Balcanes y en Oriente Medio;
  • además de las conversaciones de la troika a nivel de expertos ya en curso, el Consejo considerará la posibilidad de desarrollar un mecanismo de consulta con Rusia, con posible participación de terceros países, sobre cuestiones relacionadas con la no proliferación, e intensificará sus esfuerzos, incluso a través del incremento de la coordinación y de actividades conjuntas con terceros países, en apoyo de la destrucción de las armas químicas de Rusia;
  • adicionalmente, el Consejo analizará el objetivo de establecer acciones comunes y posiciones comunes en relación con la gestión segura de materiales biológicos y químicos, así como de los materiales de fisión existentes en Rusia que, con arreglo a la verificación de OIEA no sean ya necesarios con fines de defensa, en particular a tenor de los convenios internacionales. Se concederá particular consideración al Centro Internacional de Ciencia y Tecnología de Moscú.

Los trabajos sobre estas acciones comenzarán a finales de 1999.

Diálogo sobre cuestiones económicas

La situación macroeconómica de Rusia, la experiencia adquirida en la construcción de la Unidad Europea, la introducción del euro y el proceso de ampliación refuerzan la importancia de las consultas específicas entre la Unión y Rusia sobre cuestiones económicas.

La Unión considerará la posibilidad de iniciar un diálogo específico de alto nivel entre la UE y Rusia a fin de apoyar el desarrollo por parte del Gobierno ruso de medidas encaminadas a fomentar una recuperación económica dotada de continuidad que se base en un programa económico global, respaldado por el FMI, que conduzca a una economía de mercado operativa. La Unión estudiará asimismo la posibilidad de facilitar asesoría de alto nivel en materia de política económica al Gobierno ruso, con participación de expertos eminentes de la UE.

Los Estados miembros reforzarán, en caso necesario, su coordinación en las organizaciones y foros internacionales pertinentes;

Antes de que finalice 1999, los órganos competentes deberán preparar un informe conjunto de la Presidencia y de la Comisión en relación con estas propuestas.

Comercio e inversión

Teniendo en cuenta el inicio de nuevas negociaciones multilaterales en la OMC y el hecho de que la Comunidad ha presentado propuestas sobre cómo Rusia puede continuar sus negociaciones de adhesión a dicha Organización, la Comunidad reitera que está dispuesta a mantener y, si resulta conveniente, a incrementar su actual apoyo a los esfuerzos realizados por Rusia para cumplir los requisitos de entrada en la OMC lo antes posible.

Además, la Comisión examinará las posibles formas de profundizar en el diálogo con Rusia en materia de inversiones en el marco del ACC a fin de mejorar el clima existente en Rusia en relación con el comercio y las inversiones y de facilitar el comercio y la inversión en ambas direcciones, y presentará un informe al Consejo a este respecto antes de que finalice 1999.

Lucha contra la delincuencia organizada

La Unión Europea y Rusia tienen un interés capital en el establecimiento de una cooperación duradera y eficaz en el ámbito de la justicia y los asuntos de interior, cuyos resultados deben redundar en el fomento del respeto de los derechos humanos y el Estado de derecho. A este respecto, la lucha contra la delincuencia organizada constituye una prioridad evidente.

Por tal motivo, la Unión Europea propone instaurar un plan de actuación centrado en la lucha contra la delincuencia organizada, con inclusión de medidas para combatir la corrupción, el blanqueo de capitales, el tráfico de estupefacientes, la trata de seres humanos y la inmigración ilegal. Este plan de acción podría abarcar la cooperación sistemática entre los órganos policiales y judiciales europeos (Europol y Estados miembros) y los rusos. La Unión propone que queden cubiertos entre otros, los siguientes ámbitos:

  • asistencia a la formación básica de miembros de las autoridades policiales y judiciales, en especial por lo que se refiere a las técnicas de investigación e intervención;
  • desarrollo del necesario marco judicial, institucional y legal para la lucha eficaz contra la delincuencia organizada, en particular en los ámbitos del blanqueo de capitales, actividades económicas ilícitas y trata de seres humanos;
  • desarrollo de mecanismos de cooperación eficaz para luchar contra el tráfico transfronterizo de drogas; y
  • desarrollo de la cooperación entre Europol y las autoridades rusas competentes de la manera prevista en el Convenio Europol.

El diálogo, ya en curso, entre los órganos rusos competentes y los funcionarios de enlace de los Estados miembros de la Unión Europea presentes en Moscú permitirá analizar con precisión las necesidades de Rusia en este ámbito. A este respecto, tendrá particular relevancia la Conferencia entre la UE y Rusia sobre la delincuencia organizada, que se celebrará en diciembre de 1999. Se presentará al Consejo un informe en el primer semestre del año 2000.

Programas de hermanamiento

El doble objetivo de consolidar las instituciones públicas rusas y de conseguir un mayor grado de acercamiento de las sociedades civiles respectivas implica un incremento del desarrollo de los intercambios a todos los niveles entre Rusia y los Estados miembros.

Con tal fin, la Unión desea desarrollar programas de hermanamiento con Rusia:

  • con objeto de fortalecer las instituciones: en las administraciones regionales y locales;
  • con objeto de conseguir un mayor acercamiento de las sociedades civiles respectivas: entre asociaciones profesionales y sindicatos, universidades, ONG y los medios de comunicación. La Comisión estudiará la posibilidad de utilizar con tal finalidad programas comunitarios (TACIS, TEMPUS y DEMOCRACIA). También se utilizarán los instrumentos bilaterales de los Estados miembros. Los Estados miembros y la Comisión coordinarán sus programas respectivos; a este respecto, podrán basarse en el programa de formación de directivos rusos establecido por la Unión.
  • A partir de un inventario de los instrumentos existentes (que deberá elaborar la Comisión en contacto con la Secretaría General del Consejo), así como de las conclusiones de una misión de determinación de las necesidades que se llevará a cabo en Rusia, la Comisión presentará un informe al Consejo antes de que finalice 1999 y a partir de ese momento decidirá sobre las opciones y presentará propuestas de actuación.

Programas de intercambio para estudiantes y jóvenes científicos

La Unión examinará la posibilidad de desarrollar programas comunitarios de intercambio para estudiantes, que constituyan parte integrante de sus ciclos de estudios, así como para jóvenes científicos que trabajen en el marco de los contratos del Centro Internacional para la Ciencia y la Tecnología. En particular, esto implicará:

  • que se invite a la Comisión a elaborar un esquema general de los programas existentes de la CE y de los Estados miembros;
  • que se invite asimismo a la Comisión a que presente un informe, en el primer semestre del año 2000, sobre los medios para mejorar la complementariedad entre los programas europeos existentes en este ámbito, y sobre las posibilidades y modalidades de un programa de intercambios comunitarios mejorado.

Establecimiento de un sistema viable de salud y seguridad social

Los Estados miembros y la Comisión revisarán sus programas destinados a fomentar los esfuerzos rusos por crear un sistema viable de seguridad social y protección social en general y, en particular, a apoyar la reforma de los sistemas públicos de salud en Rusia y mejorar la coordinación, eficiencia y complementariedad de dichos programas, con miras a un informe que presentará la Comisión antes de que finalice el mes de junio del año 2000.

Cooperación transfronteriza y regional

La Unión apoyará el reforzamiento de la cooperación transfronteriza y regional y preparará un inventario de los instrumentos y acciones pertinentes comunitarios y de los Estados miembros destinados a incrementar la participación de programas de la UE en regiones rusas de especial interés para la UE. En este contexto, el Consejo y la Comisión intensificarán los preparativos de la Conferencia de Helsinki de noviembre de 1999 sobre la dimensión septentrional de la UE.

PARTE IV - DURACIÓN

La presente Estrategia Común se aplicará a partir de la fecha de su publicación durante un periodo inicial de cuatro años que el Consejo Europeo podrá ampliar, revisar y, si fuera necesario, adaptar por recomendación del Consejo.

PUBLICACIÓN

La presente Estrategia Común se publicará en el Diario Oficial

Hecho en Colonia, el

Por el Consejo Europeo

El Presidente

Declaración del Consejo Europeo relativa a la Estrategia Común sobre Rusia

Al adoptar acciones comunes, posiciones comunes o cualquier otro tipo de decisiones en el ámbito del título V del Tratado de la Unión Europea (Política Exterior y de Seguridad Común) con arreglo a la Estrategia Común, el Consejo decidirá por mayoría cualificada.

Los actos que se adopten fuera del ámbito del título V del Tratado de la Unión Europea seguirán adoptándose de acuerdo con los procedimientos decisorios adecuados que estipulan las disposiciones pertinentes de los Tratados, incluidos el Tratado por el que se establece la Comunidad Europea y el título VI del Tratado de la Unión Europea.

[Top] [Previous] [Next]

ANEXO III - DECLARACIÓN DEL CONSEJO EUROPEO SOBRE EL REFUERZO DE LA POLÍTICA EUROPEA COMÚN DE SEGURIDAD Y DE DEFENSA

1. Los miembros del Consejo Europeo estamos decididos a que la Unión Europea desempeñe plenamente su papel en la escena internacional. Para ello, nos proponemos dotar a la Unión Europea de los medios y recursos necesarios para asumir sus responsabilidades respecto de una política europea común de seguridad y de defensa. Los trabajos emprendidos por iniciativa de la Presidencia alemana y la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam nos permiten hoy dar un paso decisivo.

Con la vista puesta en los objetivos de nuestra política exterior y de seguridad común y de la paulatina definición de una política de defensa común, estamos convencidos de que el Consejo debe tener la capacidad de tomar decisiones en toda la serie de tareas de prevención de conflictos y gestión de crisis definidas en el Tratado de la Unión Europea, las "misiones de Petersberg". A tal fin, la Unión debe tener una capacidad de acción autónoma, respaldada por unos recursos militares creíbles, los medios para decidir emplearlos y la disposición para hacerlo, con objeto de responder a las crisis internacionales y sin perjuicio de la actuación de la OTAN. Así, la UE dispondrá de una mayor capacidad para contribuir a la paz y la seguridad internacionales, de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

2. Estamos convencidos de que, para asumir plenamente sus misiones en el ámbito de la prevención de conflictos y la gestión de crisis, la Unión Europea debe tener a su disposición los oportunos recursos e instrumentos. Por consiguiente, nos comprometemos a seguir desarrollando unos recursos militares europeos más eficaces a partir de los actualmente existentes a escala nacional, binacional y multinacional, y a reforzar nuestros propios recursos a tal efecto. Esto exige mantener un esfuerzo de defensa sostenido, realizar las adaptaciones necesarias en los ámbitos del reconocimiento estratégico, el transporte estratégico y el mando de las fuerzas armadas. Exige también procurar adaptar, entrenar y aglutinar unas fuerzas europeas nacionales y multinacionales.

Reconocemos asimismo que es necesario acometer un esfuerzo sostenido para fortalecer la base industrial y técnica de la defensa, que ha de ser, como deseamos, competitiva y dinámica. Estamos resueltos a impulsar la reestructuración de las industrias europeas de defensa en los Estados afectados. Con aplicación avanzaremos así hacia una colaboración más estrecha y eficaz en la industria de la defensa. Procuraremos seguir avanzando, según estimen adecuado los Estados miembros, en la armonización de los requisitos de carácter militar y en la planificación y adquisición de armas.

3. Nos congratulamos por los resultados de la cumbre de la OTAN celebrada en Washington, en cuanto al apoyo de la OTAN al proceso puesto en marcha por la UE y a la confirmación de que un papel más efectivo de la Unión Europea en la prevención de conflictos y la gestión de crisis contribuirá a revitalizar y renovar la Alianza. En la realización de esta tarea, iniciada por la UE, velaremos por que se desarrollen unas consultas mutuas, una cooperación y una transparencia eficaces entre la Unión Europea y la OTAN.

Deseamos poner en marcha una gestión eficaz de crisis dirigida por la UE de manera que los Estados miembros de la UE miembros de la OTAN, así como los Estados miembros neutrales y los no aliados, puedan participar plenamente y en igualdad de condiciones en las misiones de la UE.

Tomaremos las disposiciones oportunas que permitan participar en este esfuerzo en la mayor medida posible a los aliados y socios de la UE no europeos.

4. Así pues, aprobamos y hacemos nuestro el informe elaborado por la Presidencia alemana, que refleja el acuerdo general de los Estados miembros.

5. Estamos decididos a iniciar una nueva etapa en la construcción de la Unión Europea. Para ello, encomendamos al Consejo de Asuntos Generales que cree las condiciones y adopte las medidas necesarias para alcanzar estos objetivos, determinando de qué manera se integrarán las funciones de la UEO que sean necesarias para que la UE cumpla con sus nuevas responsabilidades en el ámbito de las misiones de Petersberg. A este respecto, nuestro objetivo es tomar las necesarias decisiones antes del final del año 2000. En ese caso la UEO habría cumplido su cometido como organización. No se verán afectadas las distintas situaciones de los Estados miembros respecto a las garantías de defensa colectiva. La Alianza sigue constituyendo los cimientos de la defensa colectiva de sus Estados miembros.

Así pues, invitamos a la Presidencia finlandesa a que lleve adelante esta tarea dentro del Consejo de Asuntos Generales basándose en la presente declaración y en el informe de la Presidencia a la sesión del Consejo Europeo de Colonia. Esperamos con interés el informe de la Presidencia finlandesa al Consejo Europeo que se reunirá en Helsinki.

Informe de la Presidencia sobre el refuerzo de una política europea común de seguridad y defensa

1. Introducción

El Tratado de Amsterdam que entró en vigor el 1 de mayo prevé el refuerzo de la política exterior y de seguridad común (PESC), incluida la definición progresiva de una política de defensa común de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 17 del TUE. El Tratado establece asimismo la posibilidad de integrar la UEO en la UE si así lo decidiera el Consejo Europeo.

El Consejo Europeo de Viena se congratuló del nuevo impulso que ha cobrado el debate sobre una política europea común de seguridad y defensa. El Consejo consideró que, para que la UE pueda desempeñar plenamente su papel en la escena internacional, la PESC debe estar respaldada por unos recursos operativos dignos de crédito. Además acogió con agrado la declaración franco británica realizada en St. Malo el 4 de diciembre de 1998. El Consejo Europeo invitó a la Presidencia alemana a que prosiguiera este debate y acordó volver a examinar esta cuestión en el Consejo Europeo de Colonia. Para ello, los Ministros de Asuntos Exteriores debatieron este tema en su reunión informal de Reinhartshausen los días 13 y 14 de marzo así como en el Consejo de Asuntos Generales de 17 de mayo.

La Cumbre de Washington de la OTAN acogió favorablemente el nuevo impulso dado por el Tratado de Amsterdam al fortalecimiento de una política europea común de seguridad y defensa y confirmó que un papel más firme de Europa contribuirá a la vitalidad de la Alianza en el siglo XXI. La Cumbre de la OTAN destacó además que el desarrollo de una PESC, al que se apela en el Tratado de Amsterdam, sería compatible con la política común de seguridad y defensa establecida en el marco del Tratado de Washington. Este proceso conducirá a un aumento e la complementariedad, la cooperación y la sinergia.

En la reunión ministerial de la UEO de los días 10 y 11 de mayo se debatió también esta cuestión a partir de la reflexión oficiosa iniciada en la reunión ministerial de Roma. Los Estados miembros realizarán esfuerzos en sintonía con las conclusiones de la auditoría de la UEO que se está llevando a cabo sobre los recursos europeos de defensa.

2. Principios rectores

El objetivo de este proceso es reforzar la PESC con el desarrollo de una política europea común de seguridad y defensa. Para lograr este objetivo, es preciso tener la necesaria capacidad de acción autónoma, respaldada por unos recursos militares dignos de crédito y por órganos decisorios adecuados. Las decisiones de acción deberán adoptarse en el marco de la PESC según procedimientos adecuados, de manera que se respete la especificidad de la actuación en este ámbito De este modo, el Consejo de la Unión Europea podrá adoptar decisiones sobre toda la gama de instrumentos políticos, económicos y militares de los que disponga cuando afronte situaciones de crisis. La Unión Europea está comprometida en mantener la paz y reforzar la seguridad internacional de acuerdo con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Acta Final de Helsinki y los objetivos de la Carta de París, tal como se estipula en el artículo 11 del TUE.

El Tratado de Amsterdam incorpora al texto del Tratado las denominadas "misiones de Petersberg" ("misiones humanitarias y de rescate, misiones de mantenimiento de la paz y misiones en las que intervengan fuerzas de combate para la gestión de crisis, incluidas las misiones de restablecimiento de la paz").

Por consiguiente, debemos concentrar nuestro empeño en lograr que la Unión Europea disponga de los recursos necesarios (includios los militares) y estructuras adecuadas para que la UE pueda decidir de forma eficaz en la gestión de crisis dentro del marco de las misiones de Petersberg. Es en este ámbito donde urge más una capacidad de acción europea. La creación de una capacidad militar de la UE para la gestión de crisis debbe considerarse como una actividad enmarcada en la PESC (Título V del TUE) y como un aspecto de la definición progresiva de una política común de defensa de conformidad con el artículo 17 del TUE.

La Alianza Atlántica sigue constituyendo los cimientos de la defensa colectiva de sus Miembros. Los compromisos adquiridos en virtud del artículo 5 el Tratado de Washington y del artículo V del Tratado de Bruselas seguirán vigentes en cualquier caso, para los Estados miembros que sean parte en estos Tratados. La política de la Unión no irá en detrimento de la especificidad de la política de seguridad y defensa de un Estado miembro en concreto.

3. Toma de decisiones

Por lo que respecta a la toma de decisiones de la UE en materia de seguridad y defensa, deberán adoptarse las medidas necesarias para garantizar el control político y la dirección estratégica de las operaciones Petersberg dirigidas por la UE, de modo que la UE pueda decidir y llevar a cabo eficazmente estas operaciones militares.

Además, la UE deberá contar con la capacidad de analizar situaciones, de acceder a la información militar y de realizar la necesaria planificación estratégica.

Para ello podrán ser necesarios:

  • reuniones periódicas (o especiales) del Consejo de Asuntos Generales, en las que participarán cuando sea necesario los Ministros de Defensa;
  • un órgano permanente situado en Bruselas (Comité Político y de Seguridad) formado por representantes con conocimientos políticos y militares;
  • un Comité Militar de la UE integrado por Representantes Militares, que hará recomendaciones al Comité Político y de Seguridad;
  • un Estado Mayor de la UE, que incluirá un Centro de Situación;
  • otros recursos, como un Centro de Satélites y un Instituto de Estudios sobre la Seguridad.

Es posible que deban tratarse otros aspectos institucionales.

Las decisiones relativas a las tareas de gestión de las crisis, en particular las decisiones que tengan repercusiones militares o de defensa, se adoptarán de acuerdo con el artículo 23 del Tratado de la Unión Europea. Los Estados miembros conservarán en todas las circunstancias su derecho a decidir si se despliegan sus fuerzas nacionales y en qué momento.

4. Aplicación

Por lo que respecta a los recursos militares, los Estados miembros deberán desarrollar fuerzas (incluidos los cuarteles generales) que puedan también llevar a cabo misiones de gestión de crisis, sin duplicaciones innecesarias. Sus principales características serán: capacidad de despliegue, sostenibilidad, interoperatividad, flexibilidad y movilidad.

Para llevar a la práctica de manera eficaz las misiones dirigidas por ella, la UE deberá optar, según lo exijan las circunstancias, entre:

  • misiones dirigidas por la UE que utilicen medios y recursos de la OTAN o
  • misiones dirigidas por la UE que no utilicen medios y recursos de la OTAN.

En el caso de las misiones dirigidas por la UE sin recurrir a los medios y recursos de la OTAN, la UE podría utilizar medios nacionales o multinacionales europeos previamente definidos por los Estados miembros. Esto supondrá que o bien se utilicen estructuras de mando nacionales representadas a nivel multinacional en el cuartel general o bien se aprovechen las actuales estructuras de mando de las fuerzas multinacionales. Serán necesarias nuevas medidas para mejorar la capacidad de las fuerzas nacionales y multinacionales europeas de responder a situaciones de crisis.

Para las misiones dirigidas por la UE que utilicen los medios y recursos de la OTAN, incluidas las estructuras de mando europeas, deberá prestarse especial atención a los siguientes aspectos:

  • ejecución de las disposiciones basadas en las decisiones de Berlín de 1996 y de la Cumbre de la OTAN de Washington de abril de 1999.
  • las demás disposiciones establecidas por la OTAN en su Cumbre de Washington deberían dirigirse en particular:
    = a garantizar el acceso de la UE a los recursos de planificación de la OTAN que permitan contribuir a la planificación militar de misiones dirigidas por la UE;
    = que se presuman disponibles para la UE recursos y medios comunes de la OTAN previamente determinados con vistas a su utilización en misiones dirigidas por la UE.

5. Modalidades de participación y cooperación

Para crear con éxito una política europea de seguridad y de defensa es necesario:

  • la posibilidad de que todos los Estados miembros de la UE, incluso los miembros no aliados, participen plenamente y en igualdad de condiciones en las misiones de la UE;
  • procedimientos satisfactorios de participación de los miembros europeos de la OTAN que no son Estados miembros de la UE, a fin de garantizar que éstos participen en la mayor medida posible en misiones dirigidas por la UE, sobre la base de las actuales disposiciones en materia de consultas en el marco de la UEO;
  • medidas para garantizar que todos los participantes en una misión dirigida por la UE tendrán igualdad de derechos en relación con el desarrollo de la misión sin perjuicio del principio de autonomía de la UE en la toma de decisiones en particular del derecho del Consejo a debatir y decidir cuestiones de principio y de política;
  • la necesidad de garantizar el desarrollo entre la OTAN y la UE de una consulta mutua, una cooperación y una transparencia eficaces entre la OTAN y la UEO;
  • un estudio de la forma de garantizar la posibilidad de que participen los países asociados a la UEO.

[Top] [Previous] [Next]

ANEXO IV - DECISIÓN DEL CONSEJO EUROPEO RELATIVA A LA ELABORACIÓN DE UNA CARTA DE DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA UNIÓN EUROPEA

La salvaguardia de los derechos fundamentales es uno de los principios básicos de la Unión Europea y una condición indispensable para la legitimidad de la misma. El Tribunal Europeo de Justicia ha confirmado y configurado, con su jurisprudencia, la obligación de la Unión de velar por los derechos fundamentales. La evolución actual de la Unión exige la redacción de una Carta de derechos fundamentales que permita poner de manifiesto ante los ciudadanos de la Unión la importancia sobresaliente de los derechos fundamentales y su alcance.

A juicio del Consejo Europeo, esta Carta deberá incluir los derechos de libertad e igualdad y los principios procesales fundamentales, tal como se recogen en el Convenio europeo para la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y como resultan de las tradiciones constitucionales comunes de los Estados miembros, como principios generales del Derecho comunitario. La Carta deberá contener asimismo los derechos básicos que corresponden únicamente a los ciudadanos de la Unión. Al redactar la Carta, se tendrán en cuenta también derechos económicos y sociales, del mismo modo que en la Carta Social Europea y en la Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores (artículo 136 TCE), en cuanto no se limitan a fundamentar los objetivos de la actuación de la Unión.

El Consejo Europeo considera que un proyecto de Carta de derechos fundamentales de la Unión Europea debe ser redactado por un órgano en el que participen delegados de los Jefes de Estado y de Gobierno y del Presidente de la Comisión Europea y miembros del Parlamento Europeo y de los Parlamentos nacionales. Deberían participar como observadores representantes del Tribunal de Justicia Europeo y habría de escucharse la opinión de representantes del Comité Económico y Social, del Comité de las Regiones, de grupos sociales y de expertos. Las funciones de secretaría correrán a cargo de la Secretaría General del Consejo.

Ese órgano presentará, con tiempo suficiente para el Consejo Europeo que tendrá lugar en diciembre del año 2000, un proyecto de Carta. A partir de ese proyecto, el Consejo Europeo propondrá junto con el Consejo, al Parlamento Europeo y a la Comisión, la proclamación solemne de la Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea. Posteriormente habrá que estudiar si debe incorporarse la Carta a los Tratados y, en caso afirmativo, de qué modo ha de hacerse. El Consejo Europeo encarga al Consejo de Asuntos Generales que inicie las actuaciones necesarias desde ahora y hasta el Consejo Europeo de Tampere.

[Top] [Previous] [Next]

ANEXO V - DECLARACIÓN DEL CONSEJO EUROPEO SOBRE KOSOVO

El Presidente Ahtisaari, comisionado por la Unión Europea, ha informado a los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Colonia, de la misión que acaba de cumplir en Belgrado con el Sr. Chernomirdin, enviado especial del Presidente de la Federación de Rusia.

Los Jefes de Estado y de Gobierno han felicitado vivamente a los dos emisarios por el éxito de su gestión. Han tomado nota de la aceptación por las autoridades yugoslavas del plan de paz que recoge y precisa las demandas de la comunidad internacional.

Los Jefes de Estado y de Gobierno reconocen que existe en la actualidad la posibilidad real de alcanzar una solución política cuya primera etapa supone el inicio de una retirada verificable de todas las fuerzas yugoslavas de Kosovo, lo que permitiría suspender las operaciones de la OTAN. Los Jefes de Estado y de Gobierno manifiestan su deseo de que dicho proceso se inicie de forma inmediata.

Por ese motivo, hacen hincapié en la necesidad imperiosa de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adopte una resolución por la que se autorice la creación de una fuerza internacional de seguridad y la instalación de una administración civil internacional provisional.

Los Jefes de Estado y de Gobierno han decidido que se elabore sin demora un proyecto de resolución con el fin de que pueda ser transmitido inmediatamente a los países miembros del Consejo de Seguridad.

[Top] [Previous]

ANEXO VI - LISTA DE LOS DOCUMENTOS PRESENTADOS AL CONSEJO EUROPEO

-     Informe relativo al Pacto Europeo para el Empleo
(8705/99)

-     Contribución al informe de la Presidencia sobre el Pacto Europeo para el Empleo - Proyecto de memorándum de la Presidencia "La juventud y Europa - Nuestro futuro"
(8288/99 + COR 1 (d))

-     Propuesta de Resolución del Consejo relativa a la igualdad de oportunidades laborales de los minusválidos
(8296/99)

-     Comunicación de la Comisión sobre las políticas comunitarias de fomento del empleo
(7827/99)

-     Pacto Europeo para el Empleo - Contribuciones de los Estados miembros
(8906/99)

-     Informe de la Comisión sobre la UE como entidad económica (informe de 1999)
(8746/99)

-     Informe de la Comisión sobre los progresos logrados en la aplicación del proceso de Luxemburgo: Indicadores comunes y aprendizaje a lo largo de la vida
(8745/1/99 REV 1)

-     Orientaciones generales de política económica para los Estados miembros y la Comunidad - Proyecto de informe del Consejo (ECOFIN)
(8586/99)

-     Informe de la Comisión: "Aplicación del marco para el mercado financiero: plan de actuación"
(8329/99)

-     Conclusiones del Consejo sobre el informe de la Comisión relativo a la aplicación del plan de actuación para los servicios financieros
(8616/99)

-     Informe provisional elaborado por el Consejo (ECOFIN) y destinado al Consejo Europeo - Intensificación de la cooperación en política fiscal
(8484/1/99 REV 1)

-     Informe al Consejo Europeo sobre la mejora del funcionamiento del sistema financiero internacional
(8460/2/99 REV 2)

-     Informe de la Comisión: "Inversiones en infraestructuras en la Unión Europea"
(8453/99)

-     Documento de trabajo de la Comisión: "Informe de Colonia sobre integración medioambiental - Integración de la política de medio ambiente"
(8850/99)

-     Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo: Trabajos para la aplicación del Protocolo de Kyoto
(8830/99)

-     Informe de la Presidencia sobre derechos humanos
(8727/99)

-     Informe de la Presidencia sobre el refuerzo de la política europea común de seguridad y defensa
(8239/1/99 REV 1)

-     Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre el proceso de estabilización y de asociación de los países de Europa Sudoriental: Bosnia y Herzegovina, Croacia, República Federativa de Yugoslavia, ERYM y Albania
(8858/99)

-     Comunicación de la Comisión al Consejo Europeo "Contra el racismo, la xenofobia y el antisemitismo en los países candidatos"
(8831/99)

-     Informe de la Comisión: "El problema del año 2000: situación de los preparativos en las principales infraestructuras de la Unión Europea para el cambio de fecha en el año 2000
(8996/99)


© Parlamento europeo: 1999