La biodiversidad, el uso de la tierra y la silvicultura

01-02-2018

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 supuso un gran paso hacia la conservación de la biodiversidad y la protección de la naturaleza gracias a la adopción del Convenio sobre la Diversidad Biológica. A escala internacional, la Unión ha desempeñado un importante papel en la búsqueda de soluciones a problemas como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la destrucción de las selvas tropicales. En 2011, la Unión se comprometió a detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos en la Unión para 2020. Sin embargo, todavía no se han alcanzado otros objetivos establecidos en la Directiva sobre hábitats y en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Se espera que el Acuerdo de París sobre cambio climático, de ámbito mundial, alcanzado en diciembre de 2015 para atenuar la gravedad de los efectos del cambio climático, y la sucesiva legislación adoptada por la Unión en aplicación de dicho Acuerdo tengan un impacto positivo en la preservación de la biodiversidad y los bosques en las próximas décadas. Desde 1992, el programa LIFE ha sido el instrumento de financiación más importante en favor de la protección de la biodiversidad y los bosques en la Unión.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 supuso un gran paso hacia la conservación de la biodiversidad y la protección de la naturaleza gracias a la adopción del Convenio sobre la Diversidad Biológica. A escala internacional, la Unión ha desempeñado un importante papel en la búsqueda de soluciones a problemas como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la destrucción de las selvas tropicales. En 2011, la Unión se comprometió a detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos en la Unión para 2020. Sin embargo, todavía no se han alcanzado otros objetivos establecidos en la Directiva sobre hábitats y en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Se espera que el Acuerdo de París sobre cambio climático, de ámbito mundial, alcanzado en diciembre de 2015 para atenuar la gravedad de los efectos del cambio climático, y la sucesiva legislación adoptada por la Unión en aplicación de dicho Acuerdo tengan un impacto positivo en la preservación de la biodiversidad y los bosques en las próximas décadas. Desde 1992, el programa LIFE ha sido el instrumento de financiación más importante en favor de la protección de la biodiversidad y los bosques en la Unión.