Acuerdos internacionales en curso: Modernización del pilar comercial del Acuerdo de Asociación UE-Chile

15-11-2018

La Unión y Chile iniciaron negociaciones en noviembre de 2017 sobre un pilar comercial modernizado del Acuerdo de Asociación UE-Chile de 2002, basado en un mandado de negociación del Consejo, que fue el primero en publicarse antes del inicio de las negociaciones con vistas a mejorar la transparencia y la inclusión. El pilar comercial, tras haber funcionado correctamente durante quince años y conducir a una expansión importante del comercio bilateral de bienes y servicios y la inversión, necesita ampliarse y profundizarse a fin de desbloquear un potencial inexplorado, abrir vías nuevas e ir al compás de los nuevos modelos comerciales y de inversión en un entorno competitivo global que ha cambiado fundamentalmente con la creciente huella global de países como China. La Unión y Chile —dos socios afines— pretenden reafirmar su compromiso de mantener sus economías abiertas al comercio y a la inversión, con el aumento de las tendencias proteccionistas como telón de fondo. Ambos pretenden dar forma, iniciar y promover normas punteras del siglo XXI en materia de inversión y comercio (y relacionadas con este), entre otras sobre comercio y desarrollo sostenible, comercio e igualdad de género, y la lucha contra la corrupción. Se espera que las negociaciones avancen con rapidez dada la gran convergencia de los intereses y el nivel de ambición de la Unión y Chile.

La Unión y Chile iniciaron negociaciones en noviembre de 2017 sobre un pilar comercial modernizado del Acuerdo de Asociación UE-Chile de 2002, basado en un mandado de negociación del Consejo, que fue el primero en publicarse antes del inicio de las negociaciones con vistas a mejorar la transparencia y la inclusión. El pilar comercial, tras haber funcionado correctamente durante quince años y conducir a una expansión importante del comercio bilateral de bienes y servicios y la inversión, necesita ampliarse y profundizarse a fin de desbloquear un potencial inexplorado, abrir vías nuevas e ir al compás de los nuevos modelos comerciales y de inversión en un entorno competitivo global que ha cambiado fundamentalmente con la creciente huella global de países como China. La Unión y Chile —dos socios afines— pretenden reafirmar su compromiso de mantener sus economías abiertas al comercio y a la inversión, con el aumento de las tendencias proteccionistas como telón de fondo. Ambos pretenden dar forma, iniciar y promover normas punteras del siglo XXI en materia de inversión y comercio (y relacionadas con este), entre otras sobre comercio y desarrollo sostenible, comercio e igualdad de género, y la lucha contra la corrupción. Se espera que las negociaciones avancen con rapidez dada la gran convergencia de los intereses y el nivel de ambición de la Unión y Chile.