Audiencias parlamentarias de los futuros comisarios: Un paso decisivo en el proceso de investidura

23-09-2019

Las audiencias de los futuros miembros de la Comisión Europea ante las comisiones del Parlamento Europeo son un elemento necesario para informar al Parlamento y que este decida si da su aprobación (o no) al Colegio propuesto. Cada comisionario propuesto comparecerá en una audiencia única ante una o varias comisiones parlamentarias tras responder a un cuestionario escrito y presentar su declaración de intereses. En las audiencias anteriores, los principales puntos críticos fueron la falta de conocimiento especializado de algunos candidatos sobre su cartera, la escasa concreción de sus respuestas y su reticencia a asumir compromisos, la existencia de posibles conflictos de intereses en relación con la cartera asignada y las dudas acerca de la integridad del candidato. Desde la investidura de 2004, el Parlamento ha utilizado su papel en el nombramiento de la Comisión para presionar a favor de la sustitución de algunos candidatos controvertidos y para forzar ajustes en determinadas carteras, aunque sólo puede rechazar o aceptar al Colegio en su conjunto. Si bien algunos expertos advierten de la excesiva politización de las audiencias, otros acogen con satisfacción que la Comisión sea responsable en mayor medida ante el Parlamento y ven la creciente relación política entre ambas instituciones como un paso hacia una mayor democratización del proceso de toma de decisiones en la Unión. Las audiencias se han convertido en algo esencial en la función de control del Parlamento a la Comisión y están adquiriendo importancia como medio para que el Parlamento asuma un papel más importante en la definición de la agenda a nivel de la Unión. El presente documento es una versión actualizada y ampliada del briefing de 2014 a cargo de Eva-Maria Poptcheva.

Las audiencias de los futuros miembros de la Comisión Europea ante las comisiones del Parlamento Europeo son un elemento necesario para informar al Parlamento y que este decida si da su aprobación (o no) al Colegio propuesto. Cada comisionario propuesto comparecerá en una audiencia única ante una o varias comisiones parlamentarias tras responder a un cuestionario escrito y presentar su declaración de intereses. En las audiencias anteriores, los principales puntos críticos fueron la falta de conocimiento especializado de algunos candidatos sobre su cartera, la escasa concreción de sus respuestas y su reticencia a asumir compromisos, la existencia de posibles conflictos de intereses en relación con la cartera asignada y las dudas acerca de la integridad del candidato. Desde la investidura de 2004, el Parlamento ha utilizado su papel en el nombramiento de la Comisión para presionar a favor de la sustitución de algunos candidatos controvertidos y para forzar ajustes en determinadas carteras, aunque sólo puede rechazar o aceptar al Colegio en su conjunto. Si bien algunos expertos advierten de la excesiva politización de las audiencias, otros acogen con satisfacción que la Comisión sea responsable en mayor medida ante el Parlamento y ven la creciente relación política entre ambas instituciones como un paso hacia una mayor democratización del proceso de toma de decisiones en la Unión. Las audiencias se han convertido en algo esencial en la función de control del Parlamento a la Comisión y están adquiriendo importancia como medio para que el Parlamento asuma un papel más importante en la definición de la agenda a nivel de la Unión. El presente documento es una versión actualizada y ampliada del briefing de 2014 a cargo de Eva-Maria Poptcheva.