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Boletín nº 32
    
 
22 de octubre de 2001 
 
Ántrax/carbunco
 
En las últimas semanas, los medios de comunicación se han hecho eco de la aparición en los EE.UU. de casos de infección por Bacillus anthracis y de la posible utilización de esta bacteria en la guerra biológica. «Ántrax» y «carbunco» han sido los términos utilizados para designar la enfermedad que causa el bacilo. ¿Se trata de una confusión? ¿Son sinónimos?  
 

Dos enfermedades diferentes y (al menos) dos agentes patógenos  

a. Ántrax  
El Manual Merck define el ántrax como una infección cutánea consistente en «un conjunto de forúnculos con extensión al tejido subcutáneo de la infección por estafilococos, que determina supuración profunda, con esfacelo local extenso, de lenta curación y que produce grandes cicatrices» o, con otras palabras, una lesión de la piel que se produce por la confluencia de varios forúnculos. Causante de la infección puede ser el Staphylococcus aureus, bacteria responsable de otras muchas enfermedades, cutáneas o no, como enterocolitis, endocarditis, artritis séptica, neumonía, impétigo ampollar, síndrome de shock tóxico (SST), etc.  

b. Carbunco  
El carbunco es una enfermedad bacteriana aguda causada por el Bacillus anthracis. Se trata de una zoonosis (es decir una enfermedad que los animales pueden transmitir al ser humano) que afecta al ganado ovino, caprino, porcino y bovino. Según la puerta de entrada al organismo, el carbunco puede adoptar diversas formas clínicas:  

- forma localizada, o carbunco cutáneo (la más frecuente) 
- formas sistémicas (esporádicas), es decir, intestinal y pulmonar (por inhalación). 
 

¿Cuál es el problema terminológico? 

En inglés no existe ninguno. La enfermedad causada por el B. anthracis se denomina anthrax, y la infección cutánea que puede estar provocada por S. aureus, se llama carbuncle.  

En español, en cambio, parece haber una mayor ambigüedad terminológica:  

1. El carbunco, en su forma cutánea, se denomina también «pústula maligna» y «ántrax maligno» (recogido incluso por el DRAE).  

2. El término «ántrax» se utiliza cada vez con más frecuencia para denominar la infección producida por B. anthracis. Se admite en libros de texto de Medicina (por ejemplo, en la edición de 1978 de «Medicina interna» (1) ya se habla de «Carbunco - Ántrax, pústula maligna»). Es término habitual en medios científicos y médicos de América Latina, acaso por influencia del inglés, como una búsqueda por Internet puede confirmar (véase, por ejemplo, el sitio web de la Organización Panamericana de la Salud, que es la Oficina Regional para las Américas de la OMS). Además, el Derecho derivado de la UE contiene ambas formas, carbunco y ántrax, para traducir el término inglés anthrax (una búsqueda en Celex proporciona 55 documentos en los que aparece anthrax, de los cuales 14 incluyen carbunco y 41, ántrax).  

Posturas actuales  

La Agencia EFE, en el Vademécum de Español Urgente, considera totalmente erróneo el uso de ántrax como traducción de anthrax y por tanto como denominación de la enfermedad del carbunco (véase el artículo completo «Ántrax»).  

En el mismo sentido se pronuncia la nota terminológica «Carbunco y ántrax» aparecida en el nº 70 de puntoycoma. 

La consulta realizada con el Departamento de Microbiología II, Facultad de Farmacia, de la Universidad Complutense de Madrid (2) no ofrece unos resultados tan tajantes. Aun reconociendo la posibilidad de que el uso de «ántrax» como equivalente a anthrax termine por imponerse entre los hispanohablantes, se recomienda utilizar carbunco preferentemente o aclarar entre paréntesis, como ya hacen muchos periódicos, los términos, es decir, «carbunco (o ántrax)» y viceversa.  

Conclusiones  

- La enfermedad causada por el Bacillus anthracis, en sus diversas formas clínicas, se ha denominado con toda corrección:  

  • carbunco, 
  • carbunco cutáneo, pústula maligna, ántrax maligno,
  • carbunco intestinal, carbuncosis intestinal,
  • carbunco pulmonar, carbuncosis pulmonar (también existen las denominaciones «mal de los cardadores» o «enfermedad o neumonía de los traperos», más históricas que actuales, que no conviene utilizar).
- Las denominaciones «ántrax intestinal» o «ántrax pulmonar» encierran en sí una contradicción puesto que en estas formas clínicas de la enfermedad no se produce lesión cutánea, pero no existe expresión alternativa.  

- No puede considerarse totalmente incorrecto el término «ántrax», a pesar de los equívocos que pueda producir, para denominar el carbunco, por lo que resultaría innecesario eliminarlo sistemáticamente de los textos en que se encuentre.  

- Para traducir: en el caso de las informaciones de actualidad relacionadas con casos de anthrax, se recomienda traducir por «carbunco», término que será siempre correcto, y carecerá de ambigüedad. Siempre que sea posible y el texto lo permita por su longitud, se aclarará la primera vez que se trata de «carbunco (o ántrax)». 
 

Notas 
(1) Farreras, P., Rozman, C., Medicina interna, Barcelona, Ed. Marín, 1978.  
(2)   Prof. Rafael Rotger Anglada, Dept. de Microbiología II (Fac. Farmacia) de la Universidad Complutense de Madrid, al que agradecemos sus aclaraciones a nuestra consulta terminológica