IMPACTO DIFERENCIAL DE LOS SISTEMAS ELECTORALES
EN LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA FEMENINA

Dirección General de Estudios
Documento de trabajo
SERIE DERECHOS DE LA MUJER
- W-10 -


2. Sistemas electorales

Existen en la Unión Europea dos sistemas de práctica electoral: los sistemas de mayoría o pluralidad y la representación proporcional (RP).

El sistema mayoritario es el sistema electoral más antiguo del mundo, y durante mucho tiempo fue el único sistema empleado. La ventaja que se le supone es su simplicidad: el candidato que recibe la mayoría de votos se declara elegido. Se defiende también como favorecedor de estabilidad parlamentaria. Sin embargo, la principal crítica de este sistema electoral es que con frecuencia es injusto; un partido que solamente ha obtenido una victoria nacional menor puede alcanzar una mayoría parlamentaria muy amplia, y en algunos casos puede obtener la victoria incluso un partido que haya recibido un porcentaje del sufragio nacional más pequeño que el partido derrotado. También crea problemas la tendencia de los sistemas mayoritarios a excluir secciones de opinión pública, incluidas las minorías.

Existen dos tipos de sistemas mayoritarios: mayoría simple y mayoría absoluta. La mayoría simple se da cuando el candidato que obtiene el mayor número de votos resulta elegido. Esto significa que incluso si ese candidato obtiene únicamente un nivel relativamente bajo del voto total (por ejemplo, el 25%), resulta elegido siempre que ningún otro candidato reciba mayor número de votos. Dentro de la UE, solamente el Reino Unido, aplica este sistema

La mayoría absoluta combina los efectos de las dos vueltas en un voto por mayoría absoluta en una sola vuelta. El electorado vota a un solo candidato al tiempo que indica, en orden decreciente, su preferencia para los restantes candidatos. Si ninguno recibe una mayoría absoluta en el primer recuento, el candidato que haya recibido el menor número de votos queda eliminado, y se cuenta la segunda opción correspondiente. Se procede de este modo hasta que un candidato obtenga una mayoría absoluta como consecuencia de la transferencia de votos. Es el sistema empleado en Francia, donde se aplica la mayoría simple en la segunda vuelta.

La representación proporcional se introdujo en primer lugar en Bélgica en 1889, y se ha defendido por ser un sistema de representación electoral más justo. Los grupos políticos reciben escaños en proporción a su fuerza electoral y, en consecuencia ninguna fuerza política monopoliza la representación ya que no se excluye ninguna de la misma. La representación proporcional requiere votación por listas de partido y, de este modo, con frecuencia son las "ideas políticas" más que "las personalidades" las que centran las campañas electorales. Sin embargo, una de las principales desventajas de la RP es que puede incitar o aumentar la fragmentación del sistema político dando lugar en algunos casos a inestabilidad política. El sistema de listas de partido separa también al votante del elegido, confiriendo al partido político un papel primordial en las selección de sus candidatos.

Los sistemas de listas de partido en la representación proporcional son, bien Listas Cerradas de Partidos o Voto Preferencial. Las listas cerradas de partido reflejan el control del partido político sobre sus candidatos, y los votantes no pueden elegir a los candidatos en el interior de una lista. El orden que ocupan los candidatos en la lista indica su probabilidad de obtener un escaño parlamentario en base al número de escaños obtenidos por la lista. En las elecciones por voto preferencial, los votantes pueden clasificar a los candidatos en un orden diferente al que determine el partido. Sin embargo, solamente se puede votar por una sola lista.

El principio de la representación proporcional es que los escaños de una circunscripción se reparten pro rata de acuerdo con el número de votos emitidos. En lo que respecta a las circunscripciones, se aplican dos modelos básicos: Representación Proporcional Completa y Representación Proporcional Limitada. La RP completa solamente se da cuando se considera el país entero como una sola circunscripción, creandose así el reflejo más estrecho entre los resultados electorales y la representación parlamentaria. En la UE solamente los Países Bajos emplea el sistema RP completo.

El RP limitado se da cuando las elecciones tienen lugar en diferentes circunscripciones y la distribución de escaños se realiza a este nivel. Este sistema crea una mayor distorsión entre número de votos obtenidos por un partido en todo el país y el número de sus representantes. Como resultado, cuanto menor sea el número de escaños correspondientes a cada circunscripción, mayor será la dificultad de que se refleje la fuerza relativa de cada partido en la distribución de escaños. Sin embargo, cuando se distribuyen los escaños a nivel local, partidos locales o más pequeños pueden obtener escaños en el parlamento que no hubieran obtenido de otra manera, si la distribución se hubiera hecho de acuerdo con su presencia nacional.

Representación política femenina y sistema electoral

La mayoría de los Estados miembros tienen algún tipo de representación proporcional o sistemas mixto debilitados (en que el RP se ve debilitado por la preferencia dada a partidos que reciben por encima de cierto nivel de votos y que, en consecuencia, obtienen escaños extra) con excepción de Francia y el Reino Unido que tienen un sistema de circunscripción único (Francia tiene un sistema de dos vueltas y el Reino Unido tiene un sistema mayoritario simple plural). La correlación entre un alto nivel de representación política femenina en la Cámara baja o única [(1) Se emplean las cifras correspondientes a las c ámaras bajas o únicas para asegurar una comparaci ón uniforme; las correspondientes a las c ámaras altas o senados se examinar án por separado .] ()y el sistema electoral del país salta a la vista al comparar los diferentes Estados miembros (Cuadro 1). De hecho, todos los países de la Europa occidental en que el número de mujeres en el parlamento excede al 20% han adoptado el sistema proporcional.

Como muestran las cifras, existe una fuerte correlación entre el nivel de representación femenina y el tipo de sistema electoral. Aquellos países con niveles más bajos de representación política femenina (Italia, el Reino Unido, Francia y Grecia) tienen bien un sistema mixto de RP débil (en que se vota listas de partidos y los escaños se distribuyen proporcionalmente, pero el partido mayoritario recibe escaños extra por haber alcanzado cierto nivel o umbral de votos), bien un sistema mayoritario.

Cuadro 1

Número de Mujeres en la Cámaras Bajas o Únicas de los Parlamentos nacionales de la Unión Europea y tipo de sistema electoral

Orden

País

Últimas Elecciones

Total Esc.

Mujeres

%M

Sistema Electoral

1

Suecia

09 1994

349

141

40.4

Mixto

(Listas cerradas)

2

Finlandia

03 1995

200

67

33.5

Mixto (Preferencial)

3

Dinamarca

09 1994

179

59

33.0

Proporcional (Preferencial)

4

Países

Bajos

05 1994

150

47

31.3

Proporcional (Preferencial)

5

Austria

12 1995

183

49

26.8

Proporcional (Listas cerr.)

6

Alemania

10 1994

672

176

26.2

Mixto/Dos (Listas cerr.)

7

España

03 1996

350

86

24.6

Proporcional

(Listas cerr.)

8

Luxemburgo

06 1994

60

12

20.0

Proporcional (Preferencial)

9

Irlanda

11 1992

166

23

13.9

Proporcional

(Multi esc.)

10

Portugal

10 1995

230

30

13.0

Proporcional (Listas cerr.)

11

Bélgica

05 1995

150

18

12.0

Proporcional (Preferencial)

12

Italia

04 1996

630

70

11.1

Mixto

(RP Débil)

13

Reino

Unido

04 1992

651

62

9.5*

Mayoritario (Pluralidad)

14

Francia

03 1993

577

37

6.4**

Mayoritario (Dos vueltas)

15

Grecia

09 1996

300

19

6.3

Mixto

(PR Débil)

Cifras de la Unión Interparlamentaria (1997:90-92, 136) y Unión Interparlamentaria: "Sistemas electorales: un estudio comparativo mundial" (1993).

* Últimas elecciones: 05.1997: 18,2%

** Últimas elecciones: 06.1997: 10.92%




Esta correlación se refuerza con el ejemplo de Alemania, que utiliza un sistema electoral doble o mixto, con circunscripciones únicas y al mismo tiempo un sistema de representación proporcional, cada uno de los cuales selecciona la mitad de los miembros de la Bundestag. Sin embargo, la mayoría de los políticos mujeres de Alemania se eligen mediante la lista RP.

A nivel mundial, este modelo se reproduce: de los cinco países en el mundo que tienen 30% o más diputadas mujeres en sus Cámaras bajas o únicas (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y los Países Bajos), tres tienen un sistema electoral proporcional y dos un sistema electoral mixto (ninguno de ellos tiene sistema mayoritario). De los ocho países que tienen entre 29-25% de diputadas mujeres en sus Cámaras bajas o únicas (Nueva Zelanda, Seychelles, Austria, Alemania, Islandia, Argentina, Mozambique y Sudáfrica), todos ellos tienen sistemas electorales proporcionales o mixtos (tampoco ninguno tiene sistema mayoritario). Al nivel más bajo de representación política femenina, en aquellos países en que las mujeres representan el 10% o menos de los diputados de las cámaras bajas o únicas, una proporción mucho mayor tiene sistemas electorales mayoritarios y casi el 90% de los países sin diputadas mujeres emplean sistemas mayoritarios.

La aparente superioridad de la representación proporcional sobre el sistema mayoritario en lo que afecta a la representación política de las mujeres se ha explicado en parte por las siguientes razones:

"... que se encuentra en las circunscripciones múltiples que necesita la RP. Bajo un sistema de circunscripción única, puede haber reticencias en elegir una mujer como el único candidato del partido, empleando la excusa, genuina o no, de que algunos electores se verán menos inclinados a votar por una mujer que por un hombre. Pero cuando existe la posibilidad de elegir varios candidatos, no solamente es posible sino que ofrece ventajas el que una lista incluya tanto mujeres como hombres, porque una lista de cinco o más candidatos compuesta únicamente por hombres probablemente aparte a algunos electores."
Gallagher, Laver y Mair citado en el Consejo de Europa, 1996:36.

Se considera que el sistema mayoritario es injusto con las mujeres porque con semejante práctica electoral, el éxito del partido depende en gran medida del candidato único que seleccione. Este candidato ha tenido que ser elegido en base a criterios muy estrictos, como parte de lo que constituye un candidato "de éxito"; este proceso de selección ha sido criticado por el énfasis que da a las características "masculinas". Con frecuencia se pone en entredicho a la candidatura femenina dando por supuesto que hay menos probabilidades de que el electorado vote por una mujer. Sin embargo, en los sistemas proporcionales, la selección de los candidatos para la lista del partido depende de otros factores además del atractivo personal del candidato. El más importante de éstos es el deseo del partido de atraer el mayor número de votos posible, lo cual implica incluir en la lista candidatas mujeres, ya que la ausencia o un número muy débil de mujeres en una lista electoral nacional podría constituir un factor negativo para una parte del electorado.

Impacto de las listas de partidos sobre la representación política femenina

Como muestra el Cuadro 1, la RP es el sistema electoral utilizado en aquellos Estados miembros que tienen el nivel más alto y el más bajo de representación política femenina (Suecia y Grecia). En consecuencia, la representación proporcional en sí misma no es la única responsable de la presencia de diputadas mujeres en los países de la Unión Europea. Un factor importante en lo que respecta a la RP es el orden de las candidatas femenina en posiciones elegibles dentro de las listas de partidos.

Cuadro 3

Sistemas electorales en una comparación mundial de los doce países con un 25% o más de mujeres elegidas en la Cámara Baja o Única en 1996

Orden

País

Porcentaje de mujeres elegidas

Sistema electoral

1

Suecia

40.4

Mixto

(Listas cerradas)

2

Noruega

39.4

Proporcional

(Listas cerradas)

3

Finlandia

33.5

Mixto (Preferencial)

4

Dinamarca

33.0

Proporcional (Preferencial)

5

Países Bajos

31.3

Proporcional (Preferencial)

6

Seychelles

27.3

Mixto

7

Austria

26.8

Proporcional

(Listas cerradas)

8

Alemania

26.2

Mixto

(Listas cerradas)

9

Islandia

25.4

Proporcional

(Listas cerradas)

10

Argentina

25.3

Proporcional

(Listas cerradas)

11

Mozambique

25.2

Proporcional

(Listas cerradas)

12

Sudáfrica

25.0

Proporcional

(Listas cerradas)

Cifras obtenidas de la Unión Interparlamentaria (1997:136)




Como se veía en el Cuadro 1, los seis Estados miembros de la Unión Europea con un nivel más alto de representación política femenina (Suecia, Dinamarca, Países Bajos, Austria y Alemania) están divididos en partes iguales entre sistemas electorales RP con listas cerradas y con voto preferencial.

Sin embargo, si se hace una comparación mundial, de los doce países con una proporción de 25% o más mujeres elegidas al Parlamento (veáse Cuadro 3), ocho tienen un sistema de listas cerradas, incluyendo los dos países con más alta proporción: Suecia (40,4%) y Noruega (39,4%). Aunque se deben tener en cuenta otros factores como es el contexto sociopolítico, se puede afirmar que los sistemas preferenciales, en que el electorado puede elegir, constituyen una barrera potencial a la representación política femenina. Sin embargo, esto implica también que los partidos políticos mismos deben desempeñar un papel fundamental en el sentido de presentar a las candidatas femeninas en posiciones prominentes; y ello especialmente en el caso de los sistemas electorales de listas cerradas.


European Parliament: March 1997