INFORME sobre la función de la UE en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

23.3.2005 - (2004/2252(INI))

Comisión de Desarrollo
Ponente: Glenys Kinnock


Procedimiento : 2004/2252(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento :  
A6-0075/2005
Textos presentados :
A6-0075/2005
Textos aprobados :

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la función de la UE en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

(2004/2252(INI))

El Parlamento Europeo,

–       Vista la Declaración del Milenio, de 8 de septiembre de 2000, en la que se fijan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) como criterios acordados conjuntamente por la comunidad internacional para la eliminación de la pobreza,

–       Vistos los sucesivos informes sobre desarrollo humano elaborados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,

–       Visto el Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) sobre los países menos adelantados de 2002, titulado "Escapar de la trampa de la pobreza",

–       Vistos los informes anuales del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la aplicación de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, el último de ellos con fecha de 27 de agosto de 2004,

–       Visto el informe del Grupo de Acción sobre el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas dirigido por el Profesor Jeffrey Sachs titulado "Invirtiendo en el desarrollo: un plan práctico para conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio",

–       Vistos los informes anuales del Unicef sobre el estado mundial de la infancia y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, de 1989,

–       Vistas las declaraciones finales y las conclusiones de distintas conferencias internacionales, en particular la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (Monterrey, 2002), la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002), la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Desarrollados (Bruselas, 2001), la Cuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (Doha, 2001), la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) (El Cairo, 1994), la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en 1999 para examinar los progresos para la consecución de los objetivos de la CIPD ("El Cairo + 5"), y el Foro Mundial de la Educación (Dakar, 2000),

–       Vistas las reservas nacionales expresadas por los Estados miembros de la UE en las declaraciones y conclusiones finales de las conferencias anteriormente citadas,

–       Vistos los compromisos asumidos por la UE en la Cumbre de Barcelona en marzo de 2002, de cara a la Conferencia de Monterrey,

–       Vistos los artículos 177 a 181 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y los artículos III-316 a 318 y III-321 del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa,

–       Visto el informe de la Comisión Europea sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2000-2004 (SEC(2004)1379),

–       Vista la declaración del Consejo y de la Comisión de 20 de noviembre de 2000 sobre la política de desarrollo de la Comunidad Europea,

–       Vistas las conclusiones del Consejo de Asuntos Generales y de Relaciones Exteriores de los días 22 y 23 de noviembre de 2004,

–       Vistas las comunicaciones del Presidente de la Comisión Europea, elaboradas de común acuerdo con la Vicepresidenta Wallström, sobre "Objetivos estratégicos 2005-2009; Europa 2010: una asociación para la renovación de Europa - prosperidad, solidaridad y seguridad" y el "Programa de trabajo de la Comisión para 2005",

–       Vista la Comunicación de la Comisión sobre la propuesta de Decisión del Consejo relativa a la posición que la Comunidad debe adoptar en el Consejo de Ministros ACP/CE en cuanto a la liquidación de los préstamos especiales concedidos a los países pobres muy endeudados (HIPC) y menos desarrollados (PMD) de la región ACP que subsistan después de la aplicación de todos los mecanismos de alivio de la deuda de la iniciativa HIPC, así como su Resolución al respecto, de 25 de abril de 2002[1],

–       Vista su Resolución, de 13 de enero de 2005, sobre la reducción de la deuda de los países en desarrollo[2],

–       Visto el compromiso suscrito en 1996 en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación con el fin de reducir a la mitad el número de personas que padecen desnutrición para el año 2015,

–       Visto el artículo 45 de su Reglamento,

–       Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo y la opinión de la Comisión de Comercio Internacional (A6‑0075/2005),

A.     Considerando que Europa facilita más del 50 % de la ayuda al desarrollo a nivel mundial, que en septiembre de 2000 los Estados miembros de la UE y el Presidente de la Comisión firmaron la Declaración del Milenio, que en diciembre de 2001 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM),

B.     Reconociendo que los ODM, que hacen hincapié en los esfuerzos por alcanzar los objetivos de erradicación de la pobreza, deben considerarse como un elemento de un programa más amplio de fomento del desarrollo sostenible, la justicia, la igualdad, la gobernanza y el Estado de Derecho,

C.     Considerando que según el Informe 2002 de la UNCTAD sobre los países menos adelantados, el número de personas que viven en situación de extrema pobreza se ha duplicado con creces en los últimos treinta años, pasando de 138 millones en los años sesenta a 307 millones en los noventa y que, de continuar esta tendencia, el número de personas que viven con menos de 1 dólar estadounidense al día pasará de 307 millones a 420 millones de aquí a 2015,

D.     Considerando que la acción contra la pobreza requiere por encima de todo un cambio radical de política tanto en los países industrializados como en desarrollo, con objeto de tratar las causas estructurales de la pobreza, incluidas las reglas injustas del comercio internacional, el pago de la deuda que difícilmente pueden reembolsar los países en desarrollo a las instituciones financieras internacionales y el reparto injusto de la riqueza,

E.     Reconociendo que la consecución de los ODM implica la duplicación de los importes destinados en la actualidad a ayudas, así como su mantenimiento en ese nivel durante una década, como mínimo,

F.     Reconociendo los esfuerzos paralelos desplegados para identificar otras fuentes innovadoras de financiación y reconociendo que la calidad y el contenido de la ayuda es igual de importante,

G.     Lamentando que dos tercios de los países en desarrollo gasten más en el servicio de la deuda que en servicios sociales básicos,

H.     Reconociendo que muchos países altamente endeudados necesitan que se les condone el 100 % la carga de la deuda y que deberían llegar a 2015 sin deuda pendiente,

I.      Considerando que la revisión inter pares de 2002 realizada por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) criticó a la Comunidad Europea (CE) por no contar con una estrategia comunitaria global y por que los objetivos de la política de desarrollo comunitaria son muy numerosos, demasiado vagos y no se recogen en una escala de prioridades, y considerando que no se han realizado verdaderos esfuerzos en el pasado para asegurar que la ayuda comunitaria y la ayuda de los Estados miembros de la UE fueran complementarias,

J.      Tomando nota de que el 10 % de los recursos mundiales en el ámbito de la salud se destinan a las necesidades del 90 % de la población mundial, y que el 95 % de los 38 millones de personas con sida viven en países en desarrollo,

K.     Reconociendo la importancia de la prevención, pero subrayando, asimismo, la necesidad de facilitar medicamentos antirretrovirales a 3 millones de personas antes de que finalice el año,

L.     Considerando que, recientemente, se han logrado avances significativos en lo respecta a la forma más dañina de los cuatro parásitos de la malaria humana, abriendo así el camino hacia nuevos tratamientos,

M.    Alarmado por los porcentajes más elevados de infección por el VIH/sida en el África subsahariana, en donde se han reducido drásticamente los gastos en materia de salud y educación,

N.     Considerando que algunas enfermedades tropicales pueden tratarse pero que, según los casos, los medicamentos son imposibles de costear, se han dejado de producir o son de calidad o eficacia insuficientes,

O.     Reconociendo que en el África subsahariana el 57 % de los adultos portadores del VIH son mujeres, y lamentando las presiones existentes para socavar políticas progresistas sobre derechos en materia de salud sexual y reproductiva, con el consiguiente aumento de los embarazos no deseados y de los abortos realizados en condiciones peligrosas,

P.     Considerando los importantes vínculos entre la sostenibilidad ambiental y la erradicación de la pobreza y el hambre extremas y considerando que el sustento de los pobres del campo depende casi exclusivamente de una buena gestión de los recursos naturales derivados del bosque, del suelo, de los campos, del mar, así como de los recursos en agua potable,

Q.     Reconociendo el impacto que puede tener la Ronda de Desarrollo de Doha y la necesidad de unos sistemas comerciales basados en normas y destinados a corregir los desequilibrios comerciales en los intercambios comerciales en el mundo y, en particular, en África,

R.     Considerando que, en el pasado, la cooperación al desarrollo se basaba principalmente en estrategias sectoriales y que sería beneficioso orientar los ODM según un enfoque más basado en los sistemas, debido a las claras sinergias existentes,

1.      Acoge con satisfacción el informe de la Comisión Europea sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2000-2004 y espera con impaciencia el informe de síntesis de la UE sobre nuevas propuestas para garantizar que la ayuda comunitaria se destine íntegramente a la consecución de los ODM;

2.      Subraya que la reducción de la pobreza mediante la consecución de los ODM y la aplicación de la Declaración del Milenio debe reconocerse inequívocamente como el marco básico de la política de desarrollo de la UE, lo que debe reflejarse de forma clara en todas las propuestas políticas y propuestas legislativas en la materia; estima, no obstante, que los ODM no deben considerarse una cuestión técnica que se resolverá simplemente concediendo más fondos, sin definir ni abordar las causas subyacentes de la pobreza;

3.      Lamenta que, mientras que los ODM 1 a 7 tienen plazos claros, éste no sea el caso del ODM 8;

4.      Subraya el vínculo existente entre los ODM, las estrategias nacionales de reducción de la pobreza, la política macroeconómica, la gestión eficaz del gasto público, y una ayuda armonizada en apoyo de la buena gobernanza y de unas políticas adecuadas;

5.      Expresa su convencimiento de que los documentos de la estrategia de reducción de la pobreza (DERP) y los documentos de estrategia por país (DEP) pueden constituir importantes herramientas para realizar los ODM, si bien considera que deben someterse a revisión para sustentar mejor los ODM, y pide que se consagren en ambos tipos de documentos las acciones de ganancia rápida ("Quick Wins") para así formar parte de un enfoque sostenible y estructural; está convencido de que el procedimiento de desarrollo de un ODM basado en un DERP debe ser abierto y consultivo e implicar a todas las partes interesadas, tanto a escala nacional como internacional;

6.      Está convencido de que las políticas de desarrollo nacionales y regionales deben ser establecidas democráticamente por las propias poblaciones y que los respectivos gobiernos deben rendir cuentas a estas últimas a través de instituciones democráticas y no actuar condicionados por los intereses estratégicos de los donantes;

7.      Está convencido de que la lucha contra la pobreza incluye el reconocimiento del derecho de un país o una región a definir democráticamente sus propias políticas, prioridades y estrategias para incrementar una producción alimentaria y un desarrollo económico sostenibles mediante el aprovechamiento de sus recursos naturales y humanos y la tecnología local;

8.      Subraya que deben utilizarse todos los medios para la consecución de los ODM, para lo que es necesario establecer la cooperación más amplia posible con las partes interesadas, en particular con los parlamentos nacionales y la sociedad civil, para proporcionar la innovación, los recursos y la capacidad necesarios;

9.      Considera que debe reconocerse plenamente el derecho y el deber de cada país a garantizar la seguridad alimentaria de su población y a protegerse, si es necesario, frente a las exportaciones de otros países que puedan perjudicarle;

10.    Considera que la consolidación y el desarrollo de servicios públicos son indispensables para acabar con las grandes plagas relacionadas con la pobreza, como las epidemias, el analfabetismo, la falta de acceso al agua potable y la depuración de las aguas residuales;

11.    Pide que se aplique un enfoque integrado, opuesto a un enfoque sectorial, para alcanzar los ODM;

12.    Felicita a aquellos Estados miembros que han alcanzado o superado el 0,7 % de la RNB, si bien observa la preocupante tendencia de algunos a iniciar una disminución del nivel de las ayudas y a renunciar a los compromisos adquiridos sobre los calendarios;

13.    Subraya que, si bien la UE parece respetar en la actualidad su objetivo intermedio de destinar el 0,39 % de la RNB a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en 2006, las disparidades que se registran entre sus Estados miembros son muy grandes y, en este contexto, pide a los Estados miembros que siguen situándose por debajo de esta cifra que se comprometan con un calendario y unos plazos claros para alcanzar el objetivo del 0,7 % en 2015;

14.    Celebra los avances logrados por muchos de los diez nuevos Estados miembros de la UE al aumentar drásticamente los niveles de la AOD y espera que prosiga esta tendencia;

15.    Subraya que el objetivo del 20 % para la educación básica y la salud debería incluirse en el Presupuesto de la UE y en el Fondo Europeo de Desarrollo, ampliando el actual objetivo del 35 % para servicios sociales básicos;

16.    Expresa su apoyo a la propuesta de que el Consejo de Economía y Finanzas (ECOFIN) y el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores efectúen evaluaciones periódicas de los avances realizados en relación con la consecución de los objetivos de la AOD, y pide a los Estados miembros que fijen unos objetivos anuales en materia de ayuda global y ayuda a los países menos desarrollados;

17.    Insta a la Comisión a que examine los recursos que ella misma destina al desarrollo y a que se comprometa a aumentar significativamente su gasto en desarrollo durante el período cubierto por las próximas perspectivas financieras;

18.    Pide a la UE que lleve a cabo acciones concretas de lucha contra la pobreza mediante la adopción de una política coherente entre su comercio, la cooperación al desarrollo y las políticas agrícolas comunes, con objeto de evitar repercusiones negativas, directas o indirectas, en la economía de los países en desarrollo;

19.    Pide a la Comisión que explore nuevas fuentes innovadoras de financiación y que examine todas las sugerencias presentadas como vías alternativas para garantizar la financiación de los programas de desarrollo además del compromiso de destinar el 0,7 % de la RNB a la AOD;

20.    Pide que se condone la deuda mediante la supresión paulatina de la deuda de aquellos países altamente endeudados, especialmente países menos desarrollados, cuyos gobiernos respeten los derechos humano y el principio de buena gobernanza y consideren prioritaria la erradicación de la pobreza;

21.    Solicita que los objetivos en materia de condonación de la deuda se vinculen no sólo a la relación entre deuda y exportaciones, sino también a las necesidades basadas en los ODM;

22.    Anima a la Comisión y a los Estados miembros a que fortalezcan sus asociaciones con los países en desarrollo de modo que se fomenten la previsibilidad, la responsabilidad mutua y las obligaciones recíprocas;

23.    Expresa su firme convencimiento de que, al tratar conjuntamente el problema de la corrupción y las prácticas financieras ilegales con arreglo a las disposiciones del Acuerdo de Asociación de Cotonú, los Estados ACP y de la UE pueden contribuir significativamente a la lucha contra la pobreza, la delincuencia y el terrorismo y, al tiempo, generar una estabilidad política y promover el desarrollo económico y social;

24.    Destaca la importancia de informatizar la gestión financiera pública en el marco más amplio de la administración pública en línea, con objeto de contrarrestar mejor la ineficacia burocrática y evitar la falta de transparencia;

25.    Insta a la Comisión que incremente significativamente sus esfuerzos en aras de una mayor complementariedad entre las actividades de cooperación al desarrollo de los Estados miembros y las acciones de la Comisión, basándose en las ventajas comparativas de cada donante;

26.    Acoge con satisfacción iniciativas como el Atlas de donantes de la UE, que aspira a coordinar la ayuda al desarrollo en todos los Estados miembros, y anima a la Comisión a que complete y perfeccione este instrumento de modo que pueda utilizarse para determinar los ámbitos que se pueden armonizar más rápidamente;

27.    Solicita, en este contexto, que se adopten compromisos y calendarios concretos en materia de armonización, y pide que se desarrollen indicadores y referencias destinados a gestionar el compromiso de todas las partes a nivel nacional;

28.    Subraya las oportunidades que ofrece la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para luchar contra los problemas específicos ligados a la pobreza, como las TIC en el ámbito educativo, para la mejora de la asistencia sanitaria, para la buena gobernanza, etc.;

29.    Destaca la importancia de que los pobres tengan acceso a servicios energéticos modernos; reconoce al mismo tiempo que los países en desarrollo no tienen por qué repetir los errores de los países industrializados y que, por ello, debería apoyarse concretamente la inversión en tecnologías energéticas limpias y eficientes;

30.    Pide a la Comisión que aumente los fondos y que elabore un plan global en materia de desarrollo, educación y formación relacionado con los ODM;

31.    Insta a todos los Estados miembros de la UE a que cumplan plenamente los compromisos contraídos en el marco de la Declaración de Roma en lo que se refiere a la mejora del suministro de la ayuda y, en principio, a la desvinculación de la misma;

32.    Insta a la Comisión a que garantice que la UE asuma una posición de liderazgo en lo que se refiere a la realización de esfuerzos para garantizar la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza básica, e insiste en que estos esfuerzos se combinen con un aumento sustancial de los recursos y un gasto más focalizado de los recursos existentes;

33.    Considera ilusorio alcanzar los ODM de reducir a la mitad el número de personas en situación de pobreza y hambre de aquí a 2015, ofrecer una educación gratuita para todos y mejorar el acceso a los servicios sanitarios mientras los países en desarrollo sigan pagando cuatro veces más para reembolsar su deuda que para ofrecer servicios sociales básicos;

34.    Insiste en que, teniendo en cuenta que el principal desafío al que se enfrenta la iniciativa "Vía Rápida de Educación para Todos" del Banco Mundial es la falta de financiación externa, la Comisión debería buscar una mayor financiación para la educación y para dicha Iniciativa;

35.    Subraya la importancia de prestar una atención especial a la educación de las niñas, ya que las mujeres que han recibido una educación tienen familias menos numerosas, más sanas y contribuyen a aumentar la productividad y a reducir la pobreza;

36.    Pide que se preste especial atención a los huérfanos y niños y niñas excluidos socialmente, que sufren de forma desproporcionada las consecuencias de la falta de acceso a la educación;

37.    Insta a la Comisión a que examine cómo se puede hacer una contribución temprana y positiva mediante la preparación de un paquete que incluya mosquiteros para prevenir la malaria, la vacunación a través de la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI) y el suministro de preservativos; señala que los Estados miembros podrían colaborar en esta iniciativa a nivel nacional; subraya que estas acciones deben integrarse en una estrategia a largo plazo para así formar parte de un enfoque sostenible;

38.    Pide a la Comisión que asuma el liderazgo en la lucha contra la malaria, reúna recursos y adopte medidas adecuadas y generales para controlar y erradicar esta pandemia a largo plazo, haciendo especial hincapié en la prevención;

39.    Pide, en particular, que se incremente la investigación pública y que el sector privado de inversiones se movilice para acelerar la investigación sobre vacunas;

40.    Subraya que la disponibilidad y accesibilidad en cuanto al coste de los servicios básicos de salud son una condición esencial para la aplicación satisfactoria de todas las políticas sanitarias en los países en desarrollo;

41.    Expresa su apoyo al acuerdo de la Comisión en relación con la necesidad de disponer de medicamentos a precios asequibles, y subraya la necesidad de un control minucioso de la aplicación de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC);

42.    Hace un llamamiento en favor de la puesta a disposición de fondos para abordar las emergencias en materia de salud en los países en desarrollo, y pide a los Gobiernos nacionales que concedan la prioridad a la salud;

43.    Subraya que el acceso al agua potable y a una alimentación equilibrada son condiciones imprescindibles para la salud de las poblaciones y, por ello, insiste en que el acceso al agua potable es esencial para luchar contra la pobreza y las enfermedades relacionadas con la falta de agua potable;

44.    Pide a los países en desarrollo que restablezcan los servicios públicos y los sistemas sanitarios básicos y considera que la ayuda europea debe sustentar en primer lugar los esfuerzos internos de los países en desarrollo por aumentar las capacidades humanas, institucionales y de infraestructura;

45.    Solicita un aumento sustancial del número de profesionales de la salud, ya que son más las personas que abandonan la profesión que las que se están formando en la materia;

46.    Solicita una mayor contribución de la UE al Fondo Mundial para la Salud, ya que los fondos prometidos para 2005 no suponen más que el 25 % de la cantidad necesaria, y que la UE y otros países adopten medidas para evitar la duplicación de esfuerzos e impulsar respuestas nacionales a las políticas en materia de VIH/sida, tuberculosis y malaria;

47.    Insta a la UE a que continúe asumiendo el liderazgo en lo que se refiere a los derechos en materia de salud sexual y reproductiva manteniendo los niveles de financiación de una amplia gama de servicios de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, el tratamiento de enfermedades sexualmente transmisibles y servicios de aborto seguro, siempre y cuando sean legales;

48.    Hace un llamamiento en favor del establecimiento de un objetivo en el marco del ODM 5 relativo al acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva de aquí a 2015, garantizando un ritmo igual o mayor de avance entre los pobres y otros grupos marginados o vulnerables; pide asimismo que se identifiquen correctamente los indicadores en lo que se refiere a los otros siete objetivos;

49.    Subraya la necesidad de que todos los programas y evaluaciones de la Comisión aborden la problemática relacionada con los menores basándose en sus derechos, y destaca que, al ser los derechos de los menores cuestiones transversales, éstos deberían incluirse sistemáticamente en todos los instrumentos y programas;

50.    Considera que las prioridades específicas relacionadas con el género deberán reevaluarse en el marco de la política de desarrollo comunitaria como derechos fundamentales y parte de los criterios de gobernanza aplicados sobre la base del Acuerdo de Cotonú y otros acuerdos;

51.    Destaca la importancia de que las mujeres dejen de estar marginadas para poder desempeñar un papel central en la formulación y seguimiento de las estrategias de reducción de la pobreza basadas en los ODM y otras reformas generales de importancia vital, particularmente a nivel de las autoridades locales;

52.    Acoge con satisfacción y apoya la intención de la Comisión de impulsar sus relaciones con África trabajando estrechamente con la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD), la Unión Africana (UA) y recientes iniciativas como la Comisión para África;

53.    Reitera la necesidad recogida en el artículo 178 del Tratado CE de que la Comunidad examine, si procede, mediante estudios de impacto, si los objetivos de la política de desarrollo podrían verse perjudicados como consecuencia de las acciones adoptadas en relación con otras políticas;

54.    Insiste en prestar la necesaria atención al medio ambiente a nivel nacional para contribuir a alcanzar el ODM 7 incluyendo explícitamente al medio ambiente y al desarrollo sostenible en los documentos de estrategia regional y nacional;

55.    Subraya que el respaldo de la protección y regeneración de los sistemas que permiten la vida, como suelos, bosques y recursos marinos sanos y una buena gestión de los recursos en agua potable, constituyen elementos indispensables de los programas de reducción de la pobreza y que estas intervenciones deben considerarse prioritarias en el marco de las actividades de cooperación al desarrollo de la UE;

56.    Pide al Consejo que solicite al Consejo de Administración del PNUMA que garantice que en la cumbre de revisión de los ODM de septiembre se inicie una revisión general de las consecuencias sociales y ambientales de las políticas de liberalización del comercio aplicadas hasta el momento, con el fin de garantizar que contribuyan a la erradicación de la pobreza lo más eficazmente posible;

57.    Recuerda que, si bien el comercio, regulado con unas normas justas, no es un remedio perfecto para la pobreza mundial, sí puede contribuir positivamente al logro de los ODM a través de su impacto en el crecimiento económico;

58.    Toma nota de recientes estudios de la UNCTAD y de otras instituciones que demuestran que la considerable liberalización del comercio en los países menos desarrollados se ha traducido demasiado poco en una reducción duradera y sustancial de la pobreza y que ha contribuido a un declive en términos de comercio en los países en desarrollo, especialmente en los países africanos;

59.    Pide a la Comisión que ajuste lo más posible sus políticas comerciales y de cooperación para ayudar a los gobiernos de los países en desarrollo a mantener y desarrollar los servicios públicos, en particular aquellos que garantizan al conjunto de la población el acceso al agua potable, a los servicios sanitarios, a la educación, a los transportes y a la energía;

60.    Reitera, con respecto a los debates sobre los efectos de la liberalización en el sector del agua, que, como cuestión de principio, los servicios relacionados con el agua deberían estar plenamente sujetos a la responsabilidad y el control públicos, dejando en manos de las autoridades nacionales, regionales y locales la salvaguarda de este principio, e insta a la Comisión Europea a que se atenga a esta opinión;

61.    Lamenta que no haya un calendario para suprimir las subvenciones a la exportación de productos agrícolas; considera, por tanto, que el Parlamento Europeo debería ejercer presión para que se establezca dicho calendario;

62.    Pide a los dirigentes de la UE y de otros países industrializados que adopten medidas concretas para alcanzar los ODM mediante la supresión de las subvenciones a la exportación que socavan la producción alimentaria y el desarrollo económico a nivel local;

63.    Insta a la Comisión a reforzar el capítulo de "desarrollo" de las actuales negociaciones de la OMC con un énfasis en la seguridad alimentaria y el empleo rural, que figuran entre los elementos más eficaces para la erradicación de la pobreza, por ejemplo mediante la introducción de una "caja de desarrollo" en el acuerdo de la OMC sobre agricultura, a fin de que los países más pobres puedan abordar mejor sus problemas de seguridad alimentaria y preservar los medios de subsistencia rurales, y mediante la supresión total de las subvenciones a las exportaciones agrícolas de la UE;

64.    Acoge con satisfacción el reconocimiento por parte de la CE de la necesidad de un trato especial y diferenciado y se atienda la preocupación de los países en desarrollo en lo que se refiere al impacto de la liberalización del comercio y la reciprocidad;

65.    Insta a la Comisión a promover una urgente reforma de la OMC, con objeto de dar la primacía en la agenda de las negociaciones comerciales a la sostenibilidad y a la erradicación duradera de la pobreza, y a reforzar realmente el "trato especial y diferenciado";

66.    Pide a la Comisión que incluya en las acciones prioritarias del informe de síntesis sobre los ODM una acción de la UE para la estabilización de los precios de las materias primas, incluyendo la revisión de los mecanismos de gestión de la oferta internacional, el apoyo a propuestas tendentes a incluir los precios de las materias primas en la actual ronda de negociaciones de la OMC y la participación en la financiación de la Task Force sobre materias primas propuesta por la UNCTAD;

67.    Recuerda que, al finalizar las negociaciones sobre los Acuerdos de Asociación Económica (AAE), la situación en la que se encuentren los países ACP a partir de 2007 en lo que se refiere a sus relaciones comerciales no deberá ser menos favorable que la que les tienen en la actualidad en el marco de los acuerdos vigentes, y que no hay ninguna garantía o compromiso a priori de que estos países firmarán algún tipo de AAE a finales de 2007;

68.    Insta a la Comisión a que, con relación a los Acuerdos de asociación económica con los países ACP, asegure que sean un instrumento para el desarrollo de estos países y la erradicación de la pobreza, entre cosas mediante el mantenimiento de la no reciprocidad de acceso al mercado, con vistas a garantizar un puesto justo a los socios ACP en el mercado mundial, el énfasis en las obligaciones relativas a la oferta y las medidas de salvaguardia para productos sensibles y el fortalecimiento de los esfuerzos de integración regional existentes, así como a que revise o aclare el artículo 24 del Acuerdo del GATT;

69.    Insta a que se tenga plenamente en cuenta la gran dependencia, en numerosos casos, de los países ACP en relación con las materias primas, particularmente vulnerables a las fluctuaciones de previos y al aumento de los aranceles aduaneros y subraya la importancia de la diversificación, el desarrollo de industrias de transformación y de pequeñas y medianas empresas en estos países;

70.    Pide a la Comisión que, durante un período de transición, suscriba el principio de no reciprocidad comercial que debe regular las relaciones entre países industrializados y países en desarrollo, y demuestre mayor flexibilidad hacia los países ACP durante las negociaciones de los AAE a la vista de su nivel de desarrollo, la dimensión relativamente pequeña de su economía, así como sus necesidades financieras, de desarrollo y de comercio, y que garantice asimismo que los AAE se conviertan realmente en instrumentos de desarrollo sostenible para los países ACP;

71.    Pide a la Comisión que elabore alternativas válidas a los AAE como, por ejemplo, ampliando la iniciativa "Todo menos armas" (EBA) a todos los países que no sean países menos desarrollados o mejorando la propuesta SPG+ de la UE para aquellos países ACP que no deseen suscribir un AAE;

72.    Destaca la importancia del refuerzo de las capacidades en el ámbito comercial y la necesidad de recursos adicionales por parte de la UE para incrementar la capacidad de los países ACP a la hora de identificar sus necesidades y estrategias, negociar y consolidar su integración regional y respaldar este proceso, en lo que atañe particularmente a la diversificación, así como preparar la liberalización mediante un aumento de la capacidad de producción, suministro y comercialización y una compensación de los costes de ajuste, y aumentar su capacidad para atraer inversiones;

73.    Subraya que el desarrollo de las capacidades en los mercados locales y en el ámbito comercial reviste por lo menos tanta importancia como el acceso a los mercados, y que deben ponerse a disposición fondos no sólo para este fin, sino, también, para la diversificación y el apoyo, en particular en los sectores del plátano, el arroz y el azúcar;

74.    Insiste en que el Consejo debería intervenir rápidamente y aplicar la Decisión de la OMC de 30 de agosto de 2003 sobre la aplicación del apartado 6 de la Declaración de Doha sobre el Acuerdo ADPIC y la salud pública, y pide a la Comisión que inste a los Estados miembros a aplicar plenamente y tan pronto como sea posible la nueva normativa;

75.    Insiste en que el Consejo debería acelerar la toma de decisiones sobre la reforma de las políticas comerciales de la UE para productos sensibles;

76.    Pide a la Comisión que incremente su asistencia en el ámbito comercial y que apoye la creación de capacidad, lo que es esencial para que los países más pobres hagan frente al aumento de la competencia que se deriva de la liberalización del mercado.

77.    Pide que se revisen los estatutos y el mandado del Banco Europeo de Inversiones de modo que un departamento especializado pueda operar sobre la base de un verdadero mandato en materia de desarrollo;

78.    Considera que los ODM nunca se alcanzarán si no se elaboran políticas coherentes en apoyo de las mujeres, los menores, las personas de edad avanzada y las personas con discapacidad;

79.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y a los Parlamentos de los Estados miembros y de los países candidatos a la adhesión, así como a las Naciones Unidas y al Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

INTRODUCCIÓN

La Declaración del Milenio fue adoptada por los dirigentes mundiales en 2000. Para nosotros supone un programa de asociación a escala global en los ámbitos del desarrollo y de la seguridad colectiva. En la Declaración se identifican ocho Objetivos de desarrollo del milenio (ODM) que deberán cumplirse antes de 2015. Entre ellos se incluyen los consistentes en erradicar la pobreza extrema, combatir el VIH/sida y lograr la enseñanza primaria universal. En septiembre de 2005 se procederá a una evaluación de los avances realizados en una sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La Cumbre del G8 y la Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong serán otras tantas ocasiones para hacer balance.

Los ODM son amplios y cuentan con un amplio respaldo. De lograrse, 500 millones de personas abandonarían el estado de extrema pobreza. 30 millones de niños que, de otro modo, morirían antes de cumplir los 5 años podrían salvarse, al igual que más de dos millones de madres, que, de no lograrse los objetivos, no sobrevivirían al embarazo y el parto. Centenares de millones de mujeres y niñas recibirían educación y millones tendrían acceso a un suministro de agua limpia y a unas instalaciones de saneamiento seguras. El mundo dispone de la tecnología, las políticas y los recursos financieros. Ha llegado la hora de ser constructivo, práctico y positivo.

Se necesita hacer progresos sustanciales sobre todo en el África subsahariana, en la que los países se hallan atrapados en una profunda y omnipresente trampa de pobreza y han quedado alarmantemente fuera del camino. El África subsahariana es la región del mundo más afectada por el VIH/sida y ha de crecer a una tasa más del doble de la actual. Los esfuerzos de desarrollo en África se ven con frecuencia socavados por la ausencia de unos marcos de paz y seguridad eficaces. Hay que prestar atención a la gobernanza, la consolidación de la democracia y el Estado de derecho. Para ello se requerirá un continuo apoyo de la Unión Africana y de la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD). El Parlamento Europeo se congratula de la propuesta de la Comisión de dar un nuevo vigor a su relación con África y confía en que, en adelante, se le consulte plenamente al respecto.

Para afrontar los desafíos mencionados no hay panaceas, vacunas ni curas milagrosas. Los ODM no son una cuestión técnica que pueda resolverse aportando más dinero, sin antes identificar y atajar las causas que subyacen a la pobreza. En cambio, se pueden lograr avances reales si se establecen las prioridades adecuadas. El Secretario General de las Naciones Unidas ha confirmado el logro de una coordinación sin precedentes. Tras la oleada de compasión por las víctimas asiáticas del maremoto, hemos de concentrar nuestra atención en los implacables y silenciosos maremotos que afligen a las personas más pobres de mundo. Deben fraguarse alianzas entre los gobiernos, la sociedad civil, las organizaciones de mujeres, los ecologistas, los profesores, los sindicatos y los políticos en cargos públicos, sobre todo los parlamentarios. Para globalizar la justicia social, hemos de instar a todos nuestros gobiernos a que asuman su responsabilidad, con objeto de crear la voluntad política que es esencial para el cumplimiento de la promesa que representan los ODM.

AFRONTAR EL DESAFÍO QUE PLANTEA EL OCTAVO OBJETIVO DE DESARROLLO DEL MILENIO

La contribución del Parlamento Europeo a la preparación de la UE para la revisión en 2005 de los progresos realizados constituye una muestra de su constante interés por garantizar que las cumbres internacionales contribuyan a la reducción de la pobreza. Los informes preparados por la Comunidad y por los Estados miembros ofrecerán la base para elaborar un documento de síntesis a escala de la UE con suficiente antelación para que esté disponible en los debates del Consejo de abril de 2005. El Parlamento Europeo se pronunciará con claridad sobre las acciones emprendidas por la UE y, asimismo, fijará un marco de actuación para el futuro.

El documento comunitario nos proporciona un buen resumen de los avances logrados y distingue entre los ODM a cuya consecución puede contribuir la Comunidad y aquéllos otros que precisarán compromisos específicos de la Comisión (el octavo y, en parte, el séptimo). Se tratan en detalle los medios de ejecución y cabe congratularse de la atención que se presta a la importancia de la coherencia. La UE tiene la responsabilidad de adoptar una posición inequívoca sobre las políticas relacionadas con el 8º ODM. La revisión actual ofrece una oportunidad para que todas las partes, incluido el PE, establezcan referencias claras y evalúen la actuación de los donantes en relación con el mencionado objetivo.

El Consejo Europeo de Barcelona celebrado en marzo de 2002 adoptó los compromisos siguientes:

· Analizar los medios de que dispone cada Estado miembro de la UE para alcanzar el objetivo de la ONU de dedicar el 0,7 % del PIB a la ayuda oficial al desarrollo, con un objetivo intermedio del 0,39 % hasta 2006

· Explorar fuentes innovadoras de financiación

· Continuar sus esfuerzos para restaurar la viabilidad de la deuda en el contexto de la iniciativa para los países pobres altamente endeudados

· Aumentar la eficacia de la ayuda a través de una mejor coordinación y armonización

· Aumentar su ayuda relacionada con el comercio.

AYUDA

El informe relativo a los Objetivos de desarrollo del milenio afirma que el volumen global de ayuda oficial al desarrollo (AOD) necesario para conseguir su cumplimiento de los ODM durante la próxima década ascenderá a 135 000 millones de dólares en 2006 y que esta cifra aumentará a 195 000 millones de dólares en 2015. Estos importes representan un aumento al doble de la AOD prestada por los donantes en términos de PIB. La UE debe cumplir sus compromisos.

No hay plazos claros fijados en relación con el 8º ODM, pero hay que tratar ciertas cuestiones relacionadas con la cantidad de la ayuda. Únicamente cuatro Estados miembros han alcanzado ya el objetivo del 0,7 %. Otros han fijado calendarios. Alemania, Austria, Grecia, Italia y Portugal se hallan muy alejados del objetivo y, lamentablemente, no se han comprometido a mejorar su contribución. Se debería establecer un compromiso vinculante del 0,7 %, sin admitir excepciones en los Estados miembros. El Consejo y la Comisión deberían volver a examinar sus objetivos y garantizar que el Consejo ECOFIN y el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores harán un estrecho seguimiento de los objetivos intermedios anuales. No se puede permitir que determinados Estados miembros se desentiendan de lo que es su responsabilidad y su obligación moral.

Perspectivas financieras.

La capacidad de cumplir los objetivos de AOD dependerá de las perspectivas financieras 2007-2013 en lo que respecta a la asistencia al desarrollo. Con arreglo a las propuestas actuales, la CE no será capaz de lograr los progresos necesarios para cumplir con los compromisos internacionales de asistencia, dado que cada vez se destina menos dinero al desarrollo. El gasto en desarrollo se está reduciendo en beneficio de otras categorías, además de perder peso dentro de la propia categoría de relaciones exteriores. Tal como se plantea la situación, entre 2007 y 2013 habrá cada vez menos dinero para desarrollo.

La Comisión debe respaldar las propuestas de incremento de la AOD de los Estados miembros y comprometerse asimismo a aumentar de manera significativa su propio gasto en desarrollo a lo largo del periodo de vigencia de las próximas perspectivas financieras. Por lo que respecta, en particular, al Instrumento de cooperación económica y cooperación al desarrollo propuesto, hay que insistir en la necesidad de establecer una clara distinción entre las iniciativas de cooperación emprendidas en países desarrollados y las que se lleven a cabo en países en desarrollo.

FUENTES DE FINANCIACIÓN INNOVADORAS

Se han formulado algunas sugerencias sobre posibles fuentes de financiación alternativas, entre las que se incluiría la tributación de las transacciones internacionales y de las emisiones de dióxido de carbono.

La propuesta de Mecanismo de Financiación Internacional (MFI) del Ministro Brown implica la venta de títulos públicos en los mercados de capitales con el fin de duplicar el volumen de dinero disponible a escala mundial para fines de ayuda. Uno de los beneficios que podría ofrecer este método es el relativo especialmente a la investigación y desarrollo de vacunas, incluida la del sida. Una versión piloto de la propuesta de MFI podría contribuir a la creación de un mecanismo de compras que permitiera de aquí a 2015 la vacunación de un 90 % de los niños del mundo contra enfermedades comunes pero frecuentes.

El MFI no representa una solución a la necesidad de sustituir los préstamos por subvenciones y no debería contemplarse como un sustitutivo del sustancial aumento que debe experimentar la AOD. Asimismo, existe el peligro de que, cuando el mecanismo expire en 2015, los países donantes reduzcan sus presupuestos de desarrollo para financiar los reembolsos del MFI. Necesitamos más información acerca del modo en que se administraría el MFI y, asimismo, la garantía de que los fondos se emplearán eficazmente en la reducción de la pobreza.

DEUDA

La Comunidad debería mediar para que los Estados miembros alcanzaran un acuerdo sobre la deuda, visto que, como admite el Informe, la Iniciativa PPAE ha fracasado en su intento de lograr avances suficientes en la sostenibilidad de la deuda en los países más pobres. Según Jeffrey Sachs, “la sostenibilidad de la deuda debería redefinirse como el nivel de deuda coherente con la consecución de los ODM.”

Los países deberían llegar a 2015 sin una deuda excesiva y muchos de ellos, que están fuertemente endeudados, necesitan una condonación del 100 %. Deberíamos respaldar la creación de un grupo independiente de expertos que arbitrara en cuestiones de deuda y colaborara con los países pobres en sus esfuerzos por financiar servicios sociales fundamentales.

Se debería establecer una nueva iniciativa que facilitara una eliminación gradual de la deuda de forma más rápida en el caso de los países cuyos gobiernos respeten los derechos humanos y el principio de la buena gobernanza y den prioridad a la erradicación de la pobreza. Al mismo tiempo, la UE debería liderar el proceso de cancelación de la deuda bilateral, estableciendo objetivos tanto para sí misma como para los Estados miembros.

EFICACIA DE LA AYUDA

Los compromisos de Barcelona subrayan la necesidad de que la UE mejore la armonización y la cooperación. Como donante multilateral, la UE se enfrenta a varios problemas concretos, exacerbados por las prioridades frecuentemente conflictivas de sus 25 Estados miembros. Europa tiene demasiadas agencias y categorías de financiación y los países pobres, a menudo, no pueden responder a las presiones que ejercen sobre ellos los donantes. Las exigencias de transparencia y de salvaguardias adicionales han determinado que la UE haya bajado el ritmo en la entrega de la ayuda y sea incapaz de asumir compromisos a largo plazo.

Los análisis del CAD de la OCDE proporcionan información y recomendaciones útiles, a las que la Comisión de Desarrollo del PE presta especial atención. Con demasiada frecuencia advertimos que la ayuda se concede por razones geopolíticas, teniendo presentes a los exportadores de los países donantes o bien con el mero propósito de ganar visibilidad. Los ODM son la herramienta que debería guiar nuestras políticas y el PE debería desarrollar, tal como sucede con la APP, métodos para garantizar el cumplimiento de las promesas. Para el PE y para los parlamentos de todo el mundo, debería ser un motivo de preocupación el modo de orientar la ayuda. Debemos instar a nuestros gobiernos a que lo tengan en cuenta.

Los Estados miembros deberían colaborar y coordinarse con la Comisión de un modo coherente. Deberían seguirse iniciativas como el Atlas de donantes de la UE, que intenta coordinar la asistencia al desarrollo en todos los Estados miembros, para identificar los ámbitos en las que posible lograr avances.

La Comisión va comprendiendo que los países en desarrollo deberían tener el control de sus propias prioridades y estrategias. La introducción de un apoyo presupuestario es fundamental para la consecución de los ODM. Naturalmente, los donantes deben instar a que los gobiernos beneficiarios lo tengan en cuenta y presten ayuda a unos ministerios sometidos con frecuencia a exigencias excesivas.

Los Estados miembros deberían abandonar la práctica de la ayuda vinculada, la cual, según el Banco Mundial, reduce su eficacia en un 25 %. Cabe valorar positivamente la propuesta de Reglamento relativo al acceso a la ayuda exterior comunitaria, si bien recomendamos que se adopten medidas concretas para promover una mayor participación de los proveedores de los países en desarrollo para garantizar que, verdaderamente, la ayuda no esté condicionada. La Comisión Europea debería presionar para que la ayuda comunitaria prestada por los Estados miembros se desvincule y, asimismo, debería tratar de lograr un acuerdo relativo a la desvinculación de la ayuda en el ámbito de la OCDE.

Las iniciativas encaminadas a incrementar la eficacia de la ayuda pueden y deben ir más allá de la armonización y deben abordar la cuestión relativa al modo óptimo de distribuir la ayuda a efectos del cumplimiento de los ODM.

Los países en desarrollo deberían recibir la asistencia de los donantes, incluida la UE, en sus esfuerzos por desarrollar una estrategia nacional encaminada al cumplimiento de los ODM. Tal como se ha reconocido durante los debates celebrados con ocasión de la revisión intermedia del Acuerdo de Asociación de Cotonú entre la UE y 77 países ACP, tenemos que hacer un uso mejor y más sistemático del diálogo político. En efecto, este diálogo debería contemplarse como una oportunidad para los países participantes de llevar a cabo evaluaciones y compartir ideas referidas a los ODM.

Debemos garantizar que no se descuide ninguno de los ámbitos englobados por los ODM. Los derechos humanos, las cuestiones de género, el medio ambiente y los derechos del niño han sido identificadas por la Comisión como cuestiones relacionadas con la integración, pero esta integración no parece ir más allá de las buenas intenciones. La Comisión debería comprender mejor el papel de la mujer y este papel debería reflejarse mejor en las políticas y los programas. Del mismo modo, se echa de menos un acercamiento a la cuestión de los niños basada en los derechos. En las políticas y planes de acción sobre el VIH/sida, la pobreza y la seguridad alimentaria, apenas se menciona a los niños y en los documentos sobre el comercio y la deuda son prácticamente invisibles. Si se trata de cuestiones transversales, deberíamos saber por qué no se integran sistemáticamente en todos los instrumentos y programas.

Sanidad y educación

El acceso a unos servicios sociales básicos de buena calidad es fundamental para la consecución de los ODM. La Comunidad Europea cumple el objetivo del 35 % fijado para el gasto en el sector social por el Parlamento. No obstante, esta cifra incluye el importe total del apoyo presupuestario de la Comunidad, si bien es demasiado temprano para predecir, en esta fase, la repercusión que tendrá éste en los servicios sociales básicos. Por otra parte, apenas un 2,3 % del gasto destinado al sector social en el presupuesto del FED relativo a 2003 se asignó a educación y un 5,2 % a sanidad básica.

Hay 130 millones de niños sin escolarizar. Dos terceras partes de ellos son niñas, por lo que queda claro que la igualdad de género en el objetivo de educación previsto para este año no se cumplirá en 70 países. La UE debería situarse a la vanguardia de los esfuerzos por concentrar la atención en el tema de la educación gratuita y obligatoria, ya que, de otro modo, el objetivo no se cumplirá hasta el año 2129. Se debería combinar un compromiso de eliminación de las tasas escolares y demás gastos con el aumento sustancial de los recursos para formación del profesorado y un mejor gasto de los recursos disponibles. Aunque el Informe de la Comisión afirma haber respaldado con vigor la iniciativa acelerada sobre educación, la Comunidad, hasta la fecha, no ha asumido compromiso financiero alguno en relación con este mecanismo.

Los países en desarrollo arrostran unas altísimas tasas de morbilidad evitable y de mortalidad prematura. Los sistemas sanitarios, sobre todo en África, necesitan importantes inversiones, máxime en materia de asistencia primaria y hospitales de primer nivel. Existe asimismo una gran escasez de profesionales sanitarios. Son más los que abandonan su país que los que se forman para trabajar en él. Los tratamientos farmacológicos, incluidos los antirretrovirales necesarios en el caso del VIH/sida, son relativamente escasos.

El PE debería proponer a la Comisión como posible respuesta práctica la elaboración de un paquete de medidas entre las que se incluyan el suministro de mosquiteras para la prevención de la malaria, el desarrollo de programas de vacunación organizados por la GAVI y la mejora y ampliación de la distribución de preservativos. Además, la Comisión debería proseguir su colaboración con el Fondo Mundial de la Salud en el mismo tono positivo y cooperativo con que se ha venido desarrollando.

La eliminación de las tasas por el uso de los servicios sanitarios básicos es fundamental, al igual que la necesidad de implicar a las comunidades locales.

Según se ha denunciado, falta un ODM en el que se reconozca que la capacitación de la mujer no sólo ha de limitarse a la atención ginecológica a las futuras madres, sino que debe prestar toda la gama de servicios de planificación familiar, incluido el aborto, y que se puede contribuir a esa capacitación y a la lucha contra el VIH/sida ampliando el acceso a los preservativos e intensificando las actividades de investigación en el campo de los microbicidas.

El debate sobre el acceso a los medicamentos ha generado cierto consenso, aunque es preciso examinar los efectos derivados de los niveles reales de acceso a los tratamientos. Es posible que los sistemas de patentes hayan operado como incentivo a la I+D en los países desarrollados, pero desde luego no ha ocurrido así en lo que respecta a las enfermedades olvidadas que afectan a los pobres. La Comisión debería identificar mecanismos encaminados a establecer prioridades en materia de I+D y hallar métodos de financiación sostenible a largo plazo.

el comercio y EL IMPULSO DE coherencia política

Dentro del impulso de coherencia política cabe distinguir los ámbitos políticos comunitarios que merecen especial atención: el medio ambiente y el comercio.

La sostenibilidad medioambiental se incluye en el 7º ODM y la UE no debe desatender sus obligaciones.

El comercio es el ámbito político en el que los países en desarrollo tienen, potencialmente, más que ganar. Si el África subsahariana lograra incrementar su participación en el comercio mundial en un 1 %, esto significaría un aumento de más de 60 000 millones de dólares en concepto de exportaciones. Dado que la Unión Europea negocia como un único bloque comercial a nivel internacional, en dicho ámbito es asimismo donde dispone de una mayor capacidad para propiciar el cambio.

La liberalización del comercio no genera de manera automática un crecimiento autosostenible y un desarrollo humano. La reciprocidad es una cuestión clave y los países en desarrollo coinciden en que no se puede ni se debe esperar de ellos el mismo nivel de compromiso. Deben tratarse las condiciones de acceso al mercado, incluidos el cumplimiento de la normativa sanitaria y fitosanitaria y la superación de otras barreras técnicas, al igual que las restricciones referidas a la capacidad, sobre todo a la capacidad institucional. Las exportaciones de los países pobres están bloqueadas por unos elevados derechos de aduana. La reducción de los picos en estos derechos aplicados a productos de interés para la exportación será fundamental. Aun en el caso de que existan oportunidades de acceso al mercado preferencial europeo, a los países pobres les resulta en extremo difícil aprovecharlas dado el carácter restrictivo de la normativa de origen.

El Parlamento Europeo debería presionar a los Estados miembros para que éstos fijen una fecha de desaparición de las subvenciones agrícolas y emprendan una rigurosa reforma de la PAC. Los Estados miembros de la UE deben abandonar las prácticas que rebajan de los precios mundiales, provocan la distorsión de los mercados en los países pobres y socavan las oportunidades de sus agricultores de obtener ingresos.

El poder negociador de la UE puede aplicarse de manera óptima dentro del marco de la OMC. El informe de la Comunidad subraya la necesidad de procurar un trato especial y diferenciado, circunstancia de la que cabe congratularse. En la medida en que no puedan adoptarse disposiciones especiales dentro de la OMC, la UE deberá prestar un apoyo adicional que contribuya a que los países menos desarrollados se adapten a la erosión de las preferencias comerciales, prestándoles asistencia destinada a aumentar la competitividad de la industria o a respaldar la diversificación.

CONCLUSIÓN

La revisión de la Declaración sobre política de desarrollo de la UE en este año ofrece la oportunidad de concentrar la política de desarrollo más eficazmente en los ODM. La Declaración, que en el año 2000 estableció un único marco global que debía guiar la política comunitaria de desarrollo y cooperación, se redactó antes de la firma definitiva de la Declaración del Milenio y, por lo tanto, no se refiere a los ODM. El objetivo primordial de la revisión debe consistir en otorgar a los ODM un papel protagonista en la definición de la política de desarrollo de la UE. Deberían especificarse en la revisión los ámbitos relacionados con los objetivos 1 a 7, que precisarán de un apoyo más directo por parte de la UE.

La conversión en realidad de los ODM ha llevado a hacer un llamamiento por un Plan Marshall para África. En la década de 1940, Europa se enfrentaba a desafíos semejantes. Los Estados Unidos transfirieron entonces un 2 % de su renta nacional para ayudarnos en nuestros esfuerzos. Los más pobres y necesitados del mundo requieren ahora una respuesta análoga por nuestra parte.

23.2.2005

OPINIÓN de la Comisión de Comercio Internacional

para la Comisión de Desarrollo

sobre la función de la UE en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

(2004/2252(INI))

Ponente de opinión: Caroline Lucas

SUGERENCIAS

La Comisión de Comercio Internacional pide a la Comisión de Desarrollo, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Recuerda que, si bien el comercio, regulado con unas normas justas, no es un remedio perfecto para la pobreza mundial, sí puede contribuir positivamente al logro de los ODM a través de su impacto en el crecimiento económico;

2.  Toma nota de recientes estudios de la UNCTAD y de otras instituciones que demuestran que la considerable liberalización del comercio en los países menos desarrollados se ha traducido demasiado poco en una reducción duradera y sustancial de la pobreza y que ha contribuido a un declive en términos de comercio en los países en desarrollo, especialmente en los países africanos;

3.  Pide a la Comisión que incluya en las acciones prioritarias del informe de síntesis sobre los ODM una acción de la UE para la estabilización de los precios de las materias primas, incluyendo la revisión de los mecanismos de gestión de la oferta internacional, el apoyo a propuestas tendentes a incluir los precios de las materias primas en la actual ronda de negociaciones de la OMC y la participación en la financiación de la Task Force sobre materias primas propuesta por la UNCTAD;

4.  Insta a la Comisión a que, con relación a los Acuerdos de asociación económica con los países ACP, asegure que sean un instrumento para el desarrollo de estos países y la erradicación de la pobreza, entre cosas mediante el mantenimiento de la no reciprocidad de acceso al mercado, con vistas a garantizar un puesto justo a los socios ACP en el mercado mundial, el énfasis en las obligaciones relativas a la oferta y las medidas de salvaguardia para productos sensibles y el fortalecimiento de los esfuerzos de integración regional existentes, así como a que revise o aclare el artículo 24 del Acuerdo del GATT;

5.  Pide a la Comisión que ajuste lo más posible sus políticas comerciales y de cooperación para ayudar a los gobiernos de los países en desarrollo a mantener y desarrollar los servicios públicos, en particular aquellos que garantizan al conjunto de la población el acceso al agua potable, a los servicios sanitarios, a la educación, a los transportes y a la energía;

6.  Insta a la Comisión a reforzar el capítulo de "desarrollo" de las actuales negociaciones de la OMC con un énfasis en la seguridad alimentaria y el empleo rural, que figuran entre los elementos más eficaces para la erradicación de la pobreza, por ejemplo mediante la introducción de una "caja de desarrollo" en el acuerdo de la OMC sobre agricultura, a fin de que los países más pobres puedan abordar mejor sus problemas de seguridad alimentaria y preservar los medios de subsistencia rurales, y mediante la supresión total de las subvenciones a las exportaciones agrícolas de la UE;

7.  Reitera, con respecto a los debates sobre los efectos de la liberalización en el sector del agua, que, como cuestión de principio, los servicios relacionados con el agua deberían estar plenamente sujetos a la responsabilidad y el control públicos, dejando en manos de las autoridades nacionales, regionales y locales la salvaguarda de este principio, e insta a la Comisión Europea a que se atenga a esta opinión;

8.  Insta a la Comisión a promover una urgente reforma de la OMC, con objeto de dar la primacía en la agenda de las negociaciones comerciales a la sostenibilidad y a la erradicación duradera de la pobreza, y a reforzar realmente el "trato especial y diferenciado";

9.  Pide al Consejo que solicite al Consejo de Administración del PNUMA que garantice que en la cumbre de revisión de los ODM de septiembre se inicie una revisión general de las consecuencias sociales y ambientales de las políticas de liberalización del comercio aplicadas hasta el momento, con el fin de garantizar que contribuyan a la erradicación de la pobreza lo más eficazmente posible;

10. Insiste en que el Consejo debería intervenir rápidamente y aplicar la Decisión de la OMC de 30 de agosto de 2003 sobre la aplicación del apartado 6 de la Declaración de Doha sobre el Acuerdo ADPIC y la salud pública, y pide a la Comisión que inste a los Estados miembros a aplicar plenamente y tan pronto como sea posible la nueva normativa;

11. Insiste en que el Consejo debería acelerar la toma de decisiones sobre la reforma de las políticas comerciales de la UE para productos sensibles;

12. Pide a la Comisión que incremente su asistencia en el ámbito comercial y que apoye la creación de capacidad, lo que es esencial para que los países más pobres hagan frente al aumento de la competencia que se deriva de la liberalización del mercado.

PROCEDIMIENTO

Título

La función de la UE en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

Número de procedimiento

2004/2252(INI)

Comisión competente para el fondo

DEVE

Comisión competente para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

INTA

13.1.2005

Cooperación reforzada

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Caroline Lucas18.1.2005

Examen en comisión

2.2.2005

 

 

 

 

Fecha de aprobación de las sugerencias

22.2.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

29

0

0

Miembros presentes en la votación final

Kader Arif, Françoise Castex, Giulietto Chiesa, Jan Christian Ehler, Christofer Fjellner, Glyn Ford, Sajjad Karim, Alain Lipietz, Caroline Lucas, Erika Mann, David Martin, Javier Moreno Sánchez, Georgios Papastamkos, Godelieve Quisthoudt-Rowohl, Bogusław Rogalski, Tokia Saïfi, Peter Šťastný, Robert Sturdy, Johan Van Hecke, Daniel Varela Suanzes-Carpegna, Zbigniew Zaleski

Suplentes presentes en la votación final

Margrietus van den Berg, Danutė Budreikaitė, Albert Deß, Saïd El Khadraoui, Anna Elzbieta Fotyga, Maria Martens, Antolín Sánchez Presedo, Jonas Sjöstedt

Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

 

PROCEDIMIENTO

Título

La función de la UE en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

Número de procedimiento

2004/2252(INI)

Fundamento reglamentario

art. 45

Comisión competente para el fondo
Fecha del anuncio de la autorización en el Pleno

DEVE13.1.2005

Comisión(es) competentes(s) para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

AFET13.1.2005

INTA13.1.2005

ENVI13.1.2005

FEMM13.1.2005

 

Opinión(es) no emitida(s)
  Fecha de la decisión

ENVI2.2.2005

AFET8.12.2004

FEMM25.1.2005

 

 

Cooperación reforzada
  Fecha del anuncio en el Pleno

 

 

 

 

 

Propuesta(s) de resolución incluida(s) en el informe

 

 

 

Ponente(s)
  Fecha de designación

Glenys Kinnock2.12.2004

 

Ponente(s) sustituido(s)

 

 

Examen en comisión

19.1.2005

21.2.2005

 

 

 

Fecha de aprobación

16.3.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

21

6

4

Miembros presentes en la votación final

Alessandro Battilocchio, Margrietus van den Berg, Danutė Budreikaitė, Nirj Deva, Fernando Fernández Martín, Michael Gahler, Hélène Goudin, Jana Hybášková, Filip Andrzej Kaczmarek, Glenys Kinnock, Wolfgang Kreissl-Dörfler, Ģirts Valdis Kristovskis, Maria Martens, Miguel Angel Martínez Martínez, Gay Mitchell, Luisa Morgantini, Józef Pinior, José Ribeiro e Castro, Toomas Savi, Pierre Schapira, Frithjof Schmidt, Jürgen Schröder, María Elena Valenciano Martínez-Orozco, Anna Záborská y Jan Zahradil

Suplentes presentes en la votación final

Marie-Hélène Aubert, Ana Maria Gomes, Fiona Hall, Manolis Mavrommatis, Miloslav Ransdorf, Anne Van Lancker y Gabriele Zimmer

Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

Javier Moreno Sánchez

Fecha de presentación – A[6]

23.3.2005

A6‑0075/2005

Observaciones

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