INFORME sobre Investigación sobre seguridad: los próximos pasos
25.4.2005 - (2004/2171(INI))
Comisión de Asuntos Exteriores
Ponente: Bogdan Adam Klich
Ponente de opinión (*) Philippe Busquin, Comisión de Industria, Investigación y Energía
(*) Cooperación reforzada entre comisiones - Artículo 47 del Reglamento
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
sobre Investigación sobre seguridad: los próximos pasos
El Parlamento Europeo,
– Visto el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, firmado en Roma el 29 de octubre de 2004,
– Vista la Estrategia Europea de Seguridad «Una Europa segura en un mundo mejor», adoptada por el Consejo Europeo el 12 de diciembre de 2003,
– Vista la Comunicación de la Comisión titulada «Investigación sobre seguridad: los próximos pasos» (COM(2004)0590), y las comunicaciones anteriores de la Comisión (COM(2003)0113 y COM(2004)0072),
– Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo titulada «Construir nuestro futuro común - Retos políticos y medios presupuestarios de la Unión ampliada (2007-2013)» (COM(2004)0101), así como la Comunicación de la Comisión titulada «La ciencia y la tecnología, claves del futuro de Europa – Orientaciones para la política de apoyo a la investigación de la Unión» (COM(2004)0353),
– Vistas las Comunicaciones de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la prevención y lucha contra la financiación del terrorismo a través de medidas para mejorar el intercambio de información, aumentar la transparencia y mejorar la trazabilidad de las transacciones financieras (COM(2004)0700), sobre la lucha contra el terrorismo: preparación y gestión de las consecuencias (COM(2004)0701) y sobre la prevención, preparación y respuesta a los ataques terroristas (COM(2004)0698),
– Vistas sus Resoluciones de 15 de mayo de 1997[1], 28 de enero de 1999[2] y 10 de abril de 2002[3] sobre la industria europea de defensa,
– Vista su Resolución de 30 de noviembre de 2000 sobre la elaboración de una política europea común en materia de seguridad y defensa después de Colonia y Helsinki[4],
– Vista su Resolución de 10 de abril de 2003 sobre la nueva arquitectura europea de seguridad y defensa - prioridades y lagunas[5],
– Vista su Resolución de 20 de noviembre de 2003 sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones «Defensa europea - Cuestiones industriales y de mercado - Hacia una política de la UE en materia de equipo de defensa»[6],
– Vista la propuesta de Libro Blanco sobre defensa europea presentado por el Instituto Europeo de Estudios Estratégicos en mayo de 2004,
– Visto el informe sobre una Doctrina sobre seguridad humana para Europa presentado al Alto Representante de la política exterior y de seguridad común de la UE el 15 de septiembre de 2004,
– Visto el informe del Grupo de Personalidades en el ámbito de la investigación sobre seguridad titulado «Investigación para una Europa segura», de 15 de marzo de 2004,
– Visto el artículo 45 de su Reglamento,
– Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y las opiniones de la Comisión de Industria, Investigación y Energía y de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (A6‑0103/2005),
A. Considerando que, tras los recientes cambios geopolíticos, sociales y tecnológicos y acontecimientos mundiales recientes, como los ataques terroristas del 11 de septiembre 2001 en los Estados Unidos y del 11 de marzo de 2004 en Madrid, la seguridad se ha convertido en una cuestión más urgente y que los Estados miembros de la UE deben estar mejor preparados para hacer frente a nuevas formas de amenaza de la seguridad, a través de un uso más efectivo del conocimiento,
B. Considerando que la ampliación a 25 Estados miembros genera nuevos retos en materia de seguridad para una nueva Europa que ahora limita con regiones más vulnerables,
C. Considerando que las nuevas amenazas aprovechan las nuevas tecnologías, ignoran las fronteras estatales, se aprovechan de la apertura y transparencia inherentes a las altas tecnologías modernas y a las sociedades democráticas europeas, y ponen en peligro la seguridad de los Estados miembros, tanto desde fuera como desde dentro del territorio de la UE, haciendo más difícil establecer una distinción entre seguridad interior y exterior,
D. considerando que la Unión Europea debe ser capaz de garantizar la protección de sus ciudadanos, de contribuir a la estabilidad del continente europeo y de las zonas vecinas, así como de contribuir al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacional de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y de la política exterior y de seguridad común,
E. Considerando la dificultad de garantizar una política de seguridad y de defensa creíble y una Europa más segura sin instrumentos y capacidades tecnológicamente avanzados, que aproveche el estado de la tecnología para reducir al mínimo los riesgos en el ámbito de la seguridad,
F. Considerando que, a pesar del potencial de la UE en materia de investigación y desarrollo de tecnologías en el ámbito de la seguridad, la falta de un marco específico para la investigación sobre seguridad a nivel comunitario y la elevada fragmentación y duplicación de los sistemas e infraestructuras de investigación sobre seguridad generan obstáculos significativos al hallazgo de soluciones rentables,
G. Considerando que la inversión total de los Estados Unidos en seguridad nacional es, de media, cuatro veces más elevada que la realizada por Europa, y que esta inversión, que no incluye la investigación en tecnologías de doble uso financiada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, está repartida entre una serie de departamentos del Gobierno estadounidense, lo que constituye un enfoque global de la inversión en seguridad,
H. Considerando que la inversión en investigación y desarrollo en el sector de la defensa de los Estados miembros es aproximadamente cinco veces inferior a la inversión correspondiente de los Estados Unidos, lo que incrementa el riesgo de que la UE se convierta en más vulnerable y dependiente en este ámbito,
I. Considerando que la distinción entre investigación civil y militar se está desdibujando cada vez más,
J. Considerando que la investigación sobre seguridad podría desempeñar un papel estratégico para incrementar la competitividad industrial de Europa y reforzar su base científica y tecnológica, según lo establecido en los objetivos de Lisboa y de Barcelona,
1. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de un programa europeo de investigación sobre seguridad (PEIS); subraya la necesidad de desarrollar un programa estructurado y eficaz de investigación en materia de seguridad a nivel comunitario, con el fin de hacer frente a los retos actuales y futuros, a los requerimientos europeos bien definidos en cuestiones de seguridad, reforzar la protección de los ciudadanos europeos y garantizar la credibilidad y la efectividad de Europa en las operaciones de la PESD, contribuyendo al mismo tiempo al crecimiento y la competitividad de la economía europea;
2. Considera que un programa de investigación sobre seguridad eficaz debería basarse en un marco de referencia coordinado, que cuente con la participación de las partes más interesadas en la investigación sobre seguridad y con una financiación adecuada y racionalizada, y basarse asimismo en la experiencia de que dispone la Comunidad en la gestión de programas de investigación conjuntos;
3. Subraya el carácter de interés público de todos los aspectos de la investigación sobre seguridad y, por ello, solicita que se dé la suficiente estabilidad a los programas y proyectos en este campo y que se vincule la dotación presupuestaria a la evolución del Producto Interior Bruto con el fin de conseguir la máxima continuidad en el tiempo y los mejores resultados;
El programa europeo de investigación sobre seguridad (PEIS) y su financiación
4. Toma nota de la propuesta de la Comisión de desarrollar el PEIS como parte del Séptimo Programa marco de investigación comunitario; subraya que el PEIS deberá respetar la naturaleza particular de la investigación sobre seguridad, teniendo en cuenta elementos específicos, como las normas que regulan los derechos de propiedad intelectual, el tratamiento de información clasificada, la protección de información segura y la transferencia de tecnología;
5. Pide a la Comisión que tome en consideración el hecho de que el Grupo de trabajo sobre protección de datos previsto en el artículo 29 ha sido creado para asesorar a la Comisión sobre toda medida comunitaria que afecte a los derechos y libertades de las personas físicas en relación con el tratamiento de datos personales y la privacidad;
6. Insta al Consejo y a la Comisión a que, en cooperación con el Parlamento Europeo, antes de asignar fondos a investigación establezcan claramente, en el seno de sus respectivos organismos y entre éstos, los objetivos y prioridades que deben perseguirse en el ámbito de la investigación sobre seguridad, así como la función que debe asignarse en cada fase a los Estados miembros y a las agencias europeas interesadas;
7. Pide al Consejo y a la Comisión que, sobre la base del marco de programación operativo, fijen las prioridades para la aplicación del Programa de La Haya sobre la lucha contra terrorismo en el caso de la seguridad interna y para la estrategia de seguridad europea en el caso de la seguridad externa;
8. Recomienda que el futuro PEIS contemple entre sus prioridades la lucha contra el terrorismo, la prevención de catástrofes naturales, la protección civil, el control de las fronteras exteriores de la Unión y otros ámbitos en los que la acción comunitaria puede proporcionar un valor añadido sin entrar en conflicto con las competencias de los Estados miembros;
9. Considera que uno de los objetivos principales del Programa debería ser la protección de las fronteras exteriores de la Unión, así como la protección de infraestructuras de vital importancia como las redes transeuropeas y las instalaciones de energía nuclear;
10. Pide a la Comisión que aproveche la experiencia obtenida con la primera convocatoria de propuestas en el marco de la acción preparatoria para confirmar los ámbitos prioritarios; opina que debería concederse mayor atención a la investigación sobre la aceptación pública de la investigación en materia de seguridad y al tratamiento de datos clasificados, para que dichos datos puedan ser objeto de un intercambio más amplio entre los Estados miembros;
11. Comparte la opinión de que el programa europeo de investigación sobre seguridad deberá centrarse de manera concreta, pero no exclusiva, en actividades de investigación y en ámbitos tecnológicos con un valor añadido común a fin de anticipar, controlar y paliar con éxito los nuevos retos en seguridad, como los relacionados con el terrorismo biológico, la delincuencia informática y otras formas modernas de delincuencia organizada, para hacer posible el cumplimiento de las misiones de seguridad de la UE y minimizar el número de víctimas;
12. Hace hincapié en que la creación de un programa de investigación sobre seguridad debe ir acompañada de un análisis global y periódico de las necesidades en materia de seguridad a fin de definir los principales instrumentos tecnológicos y no tecnológicos necesarios para abordar el cambiante panorama de la seguridad tras la guerra fría;
13. Aboga, paralelamente a la investigación tecnológica, por centrarse en el desarrollo de capacidades comunes de elaboración de modelos y de análisis de riesgos, aprovechando las ventajas comparativas de cada Estado miembro en cada nivel determinado;
14. Señala que los proyectos propuestos en algunos casos contendrán elementos duales de seguridad y de protección que, por lo tanto, deberán estar estrechamente interrelacionados; subraya que exigir que la investigación en el marco del PEIS se centre exclusivamente en aspectos de seguridad sería contraproducente; propone, por lo tanto, un enfoque más integrado y una coordinación más estrecha entre el PEIS y otras actividades de investigación dentro del Séptimo Programa marco de investigación comunitario; recomienda que el PEIS establezca una distinción lo más clara posible entre investigación militar y no militar;
15. Considera que la Comunicación de la Comisión hace hincapié en la investigación en tecnología; pide una integración más equilibrada entre investigación en ciencias naturales y tecnología y otras ciencias, en particular ciencias políticas, sociales y humanas;
16. Considera que, para salvar la brecha existente entre investigación y aplicaciones reales y para poner los avances tecnológicos al servicio de la vida diaria, debe prestarse una especial y mayor atención a la investigación de operaciones, al análisis de sistemas y a la simulación;
17. Señala que, para subsanar los fallos y deficiencias sustanciales de los Estados miembros en el ámbito de los sistemas C4ISR (mando, control, comunicaciones, informática, inteligencia, vigilancia y reconocimiento), debería buscarse un mayor avance en sistemas de sensores, biotecnología, espacio y tecnologías de la información;
18. Señala que las aplicaciones en el sector aeroespacial y los servicios en ámbitos como el posicionamiento global, la observación mundial y la recogida de datos pueden desempeñar un papel fundamental y debería hacerse hincapié en ellos en el programa europeo de investigación sobre seguridad;
19. Pide a la Comisión que se base en el informe «Investigación para una Europa segura», elaborado por el Grupo de Personalidades en el ámbito de la investigación sobre seguridad, y en el informe final del Grupo de expertos sobre espacio y seguridad, para ampliar a las iniciativas nacionales sobre satélites el tipo de cooperación, en cuanto a investigación sobre seguridad, necesaria para optimizar las capacidades de los sistemas civiles, militares y de doble uso y satisfacer las necesidades y criterios operativos de la Unión;
20. Reconoce la necesidad de una financiación adicional y más adecuada para un programa de investigación sobre seguridad coherente y eficaz; considera, por lo tanto, que el nivel de financiación de mil millones de euros al año propuesto en el informe del Grupo de Personalidades podría alcanzarse mediante el uso de recursos procedentes del Programa Marco de Investigación y de fuentes alternativas;
21. Opina que a la vez que se establece este nivel de financiación, la Unión debería racionalizar y hacer un uso más eficiente de los recursos existentes, así como eliminar la actual fragmentación del gasto;
22. Subraya, no obstante, que un incremento de la inversión en investigación sobre seguridad no debería dar lugar a recortes en el nivel de gasto destinado a la investigación civil;
23. Pide al Consejo y a la Comisión que estudien un sistema de reparto equitativo de los gastos de los recursos complementarios, que se pueda movilizar al margen de los previstos en el plan de investigación comunitario, con objeto de procurar que el peso de los costes de la investigación tenga en cuenta el peso económico de los Estados miembros en función de un porcentaje del PIB; este sistema debería prever un compromiso sobre un periodo plurianual con objeto de hacer posible una programación fiable.
Consulta y cooperación con las partes interesadas
24. Acoge con satisfacción la propuesta de creación del Comité consultivo de investigación sobre seguridad; considera que, habida cuenta de la falta de una superestructura de formulación de políticas, es necesaria una información más clara para saber si el Comité consultivo será suficiente y estará preparado para asesorar efectivamente sobre el contenido de la información sobre seguridad y resolver los problemas operativos del programa; subraya que el Parlamento Europeo debería estar representado en el Comité consultivo de investigación sobre seguridad por cinco miembros, entre que los deben figurar los presidentes de las comisiones responsables (Comisión de Asuntos Exteriores, Subcomisión de Seguridad y Defensa, Comisión de Industria, Investigación y Energía, y Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior) o sus representantes;
25. Hace hincapié en el valor añadido de la consulta y la cooperación con expertos de todos los grupos interesados en la investigación sobre seguridad en el marco del Comité consultivo de investigación sobre seguridad; insta, no obstante, a que haya una participación equilibrada de representantes de la industria, patrocinadores de investigación y clientes públicos y privados, organismos de investigación científica, instituciones públicas y representantes de organizaciones que defienden las libertades civiles;
26. Pide que se clarifiquen las actividades y métodos de trabajo del Comité consultivo de investigación sobre seguridad y se sometan al control del Parlamento Europeo;
27. Subraya que la creación del Comité consultivo de investigación sobre seguridad debería evitar toda duplicación en la estructura de investigación sobre seguridad;
28. Comparte la opinión de que, para reducir los elevados costes de la duplicación y la fragmentación en las actuales estructuras y programas de seguridad, debería fomentarse un aumento y refuerzo de la cooperación y la coordinación entre las actividades y esfuerzos de investigación sobre seguridad europeos realizados por los Estados miembros, otras actividades de investigación de la UE y otras organizaciones internacionales con responsabilidades ligadas a cuestiones de seguridad mundial o regional;
29. Recomienda que, en el marco de las relaciones transatlánticas, la investigación sobre seguridad europea lleve a cabo los esfuerzos necesarios para evitar la duplicación y fomentar la interoperabilidad, respetando, al mismo tiempo, las especificidades del panorama de investigación de la UE en este ámbito; destaca, no obstante, que el presupuesto de investigación sobre seguridad de la Unión debería servir al desarrollo de los intereses empresariales de la UE;
Marco institucional
30. Insiste en que el Parlamento Europeo debería participar en el desarrollo de las actividades europeas de investigación sobre seguridad no sólo siendo periódicamente informado de los progresos realizados, sino, sobre todo, siendo consultado con antelación sobre la ejecución del programa previsto;
31. Pide a la Comisión que presente al Parlamento sin demora las líneas estratégicas de acción, así como el asesoramiento recibido sobre principios y mecanismos de aplicación, las propuestas concretas acerca de la participación, los tipos de contratos y los instrumentos de financiación para las actividades de investigación en el marco del PEIS, y las necesarias reglamentaciones en materia de propiedad intelectual y de transferencia de tecnología elaboradas en común con el comité consultivo para la investigación en materia de seguridad;
32. Pide al Comisario responsable que, antes de la aplicación del PEIS, informe a la Comisión de Asuntos Exteriores y a la Comisión de Industria, Investigación y Energía.
33. Hace hincapié en la necesidad de un marco político e institucional más coherente para promover la cooperación y una coordinación eficaz entre el PEIS, la nueva Agencia Europea de Defensa y las políticas de la Unión sobre cuestiones de seguridad y defensa;
34. Considera que deberían definirse con mayor precisión los detalles y parámetros más concretos de las actividades de la nueva Agencia Europea de Seguridad, en particular, en lo que se refiere a las actividades de investigación sobre seguridad y sus relaciones de trabajo con el PEIS;
35. Pide al Consejo y a la Comisión que aseguren una relación eficaz y efectiva entre el PEIS y la Agencia Europea de Defensa (AED) con el fin de evitar cualquier tipo de solapamiento de actividades en los ámbitos de la defensa y la tecnología;
36. Pide a la Comisión que aproveche la experiencia obtenida con la primera convocatoria de propuestas en el marco de la acción preparatoria para confirmar los ámbitos prioritarios; opina que debería concederse mayor atención a la investigación sobre la aceptación pública de la investigación en materia de seguridad y al tratamiento de datos clasificados, para que dichos datos puedan ser objeto de un intercambio más amplio entre los Estados miembros;
37. Pide una optimización eficiente de las sinergias potenciales entre defensa e investigación civil mediante la integración de aplicaciones y la transferencia de tecnologías entre ambos sectores; al mismo tiempo llama a una mejor definición de los instrumentos específicos que puedan ayudar a hacer frente a las particularidades de la seguridad relacionada con la investigación;
Gestión del programa europeo de investigación sobre seguridad
38. Considera que, para garantizar una gestión eficaz del programa europeo de investigación sobre seguridad debería concederse un papel fundamental a la experiencia adquirida en materia de mecanismos de financiación, métodos y marcos institucionales durante la Acción Preparatoria;
39. Insiste en que la gestión del programa europeo de investigación sobre seguridad debería hacer hincapié en el valor añadido de la interoperabilidad y la conectividad para mejorar la cooperación transfronteriza, evitar duplicaciones innecesarias y mejorar la coherencia de los esfuerzos de la Unión;
40. Aboga vehementemente por el desarrollo de unas infraestructuras de investigación y desarrollo comunes fuertes, el fomento de la colaboración entre laboratorios en toda la Unión y el desarrollo de recursos humanos en investigación y tecnología, haciendo así de Europa una zona más atractiva para los investigadores cualificados en este ámbito;
41. Insiste en la necesidad de promover una colaboración sistemática y de explorar la potencia combinada de la industria y la comunidad investigadora con vistas a aumentar la ratio de innovación europea hasta el nivel más alto del mundo;
42. Considera que el programa europeo de investigación sobre seguridad debería ser compatible con la creación de un mercado de defensa europeo abierto, integrado y competitivo y con la introducción de mecanismos innovadores que ofrezcan oportunidades a la industria europea de obtener una ventaja competitiva en los mercados mundiales; señala que la transparencia en la adjudicación de contratos es de la máxima importancia;
43. Subraya los beneficios que una industria de seguridad europea más competitiva, basada en las capacidades actuales de la industria de defensa y otras especialidades relacionadas con las infraestructuras de las nuevas tecnologías, podría ofrecer para la mejora del crecimiento económico y de la competitividad general de la economía europea, y subraya también sus efectos positivos en la sociedad de la UE;
44. Hace hincapié en que las iniciativas de la UE en el ámbito de la investigación sobre seguridad no vayan en detrimento de los principios y valores de la UE en materia de derechos humanos, derechos democráticos, libertades políticas, libertades civiles y ética;
o o
o
45. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Parlamentos de los Estados miembros y al Presidente del Consejo de Europa.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Introducción
De conformidad con anteriores resoluciones del Parlamento Europeo (y en concreto con la resolución de 20 de noviembre de 2003) sobre la política de la UE en materia de equipo de defensa[1], así como con las conclusiones de diversos Consejos Europeos, celebrados en Colonia (junio de 1999), Helsinki (diciembre de 1999), Salónica (junio de 2003), Lisboa (marzo de 2000) y Barcelona (marzo de 2002), la Comisión Europea ha desarrollado importantes iniciativas para la preparación de un programa europeo de investigación sobre seguridad (PEIS). Con este propósito, la Comisión reunió en octubre de 2003 un «Grupo de Personalidades en el ámbito de la investigación sobre seguridad» copresidido por los Comisarios europeos Philippe Busquin y Erkki Liikanen y que estaba formado además por ocho presidentes o directores generales de empresas, cuatro diputados europeos, cuatro directores de institutos de investigación y dos funcionarios de ministerios de defensa. La misión principal del Grupo consistía en proponer principios y prioridades de un PEIS de conformidad con los objetivos de la política exterior, de seguridad y de defensa de la Unión Europea y su ambición de construir un área de libertad, seguridad y justicia. El Grupo presentó su informe, titulado «Investigación para una Europa segura», el 15 de marzo de 2004. Tras concluir que Europa debería aprovechar en mayor medida la tecnología de la que dispone, aunque ésta por sí sola no puede garantizar ningún tipo de seguridad, si bien es cierto que la seguridad sin un soporte tecnológico no sería posible, el Grupo presentó varias propuestas, entre las que se incluyen las que se señalan a continuación:
q A partir de 2007 se debería lanzar un PEIS financiado por la Unión Europea que garantice la participación de todos los Estados miembros. Además de la financiación existente, se debería dotar a dicho Programa de un presupuesto de al menos 1 000 millones de euros anuales.
q Con objeto de colmar la brecha existente entre la investigación civil y la de defensa, el PEIS debería tratar de potenciar al máximo los beneficios de los aspectos multifuncionales de la tecnología.
q El PEIS debería concentrarse en la interoperabilidad y la conectividad como elementos clave de una cooperación transfronteriza e interservicios.
q Se deberían crear nuevos instrumentos de financiación para reembolsar el gasto en materia de investigación, debidamente justificado, hasta en un 100 % de su totalidad.
q Se debería crear un “Comité consultivo de investigación sobre seguridad” con objeto de elaborar una serie de líneas estratégicas de acción para preparar la agenda de investigación del PEIS, así como para proporcionar asesoramiento en relación con los principios y mecanismos de su puesta en práctica.
q La Comisión y el Consejo deberían garantizar una comunicación efectiva y eficaz entre el PEIS y la Agencia Europea de Defensa.
La Comunicación de la Comisión de 7 de septiembre de 2004[2] acogió favorablemente las recomendaciones contenidas en el informe del Grupo, analizó las bases sobre las que se asentaba el análisis de éste e identificó las medidas que se debían emprender en materia de investigación sobre seguridad. Desde el punto de vista del Parlamento Europeo, el desarrollo de un programa de I+D sobre seguridad y defensa constituye una de las prioridades más urgentes[3].
Como el conflicto de los Balcanes ilustró de forma evidente, las aspiraciones comunitarias en materia de seguridad siguen sin contar con el respaldo de una capacidad industrial adecuada y carecen del apoyo de una investigación creíble. Las disparidades relativas a la inversión en I+D no hacen más que acentuar el desfase constante en materia de capacidades militares y tecnología de defensa entre los Estados Unidos y Europa. Una serie de estudios recientes demuestran que la inversión realizada en la Unión Europea en I+D en materia de defensa se encuentra claramente por debajo de la inversión existente en otras zonas del mundo. El presupuesto de los Estados miembros en materia de I+D en el sector de la defensa sigue siendo cinco veces menor que el de los Estados Unidos (10 000 millones y 54 000 millones de euros anuales respectivamente). De hecho, el gasto en I+D en materia de defensa en Europa ha permanecido estacionario e incluso ha disminuido durante los últimos diez años. Aunque la política de la UE en materia de equipo de defensa no pretende copiar la de los Estados Unidos, es evidente que las significativas disparidades señaladas constituyen un obstáculo importante para la necesaria interoperabilidad de los recursos militares de los aliados en cualquier teatro de operaciones. El alto nivel de fragmentación y compartimentación de la investigación europea en materia de seguridad acentúa asimismo el desfase mencionado. Actualmente no existe un enfoque coherente en relación con la investigación sobre defensa a escala comunitaria. La limitada cooperación que se produce entre los Estados miembros y la falta de una coordinación efectiva de los esfuerzos europeos desencadenan otros problemas en relación con la interoperabilidad y la rentabilidad de los programas de seguridad. Por otra parte, estos problemas adquieren una dimensión más significativa dada la separación artificial existente entre la investigación civil y la de defensa, que disminuye el potencial de intercambio de ideas entre estos dos campos de investigación. Para superar las deficiencias señaladas, aprovechar todo el potencial tecnológico necesario para desarrollar una capacidad adecuada de utilización de sus principales recursos en las operaciones llevadas a cabo en el marco de la PESD, así como para abordar unos nuevos desafíos de seguridad cada vez más sofisticados, Europa necesita poner en práctica un programa de I+D coherente y estructurado en materia de defensa. Asimismo, la investigación sobre seguridad podría del mismo modo desempeñar un papel decisivo en la Estrategia de Lisboa, fortaleciendo la competitividad industrial europea, así como la base científica y tecnológica sobre la que ésta se asienta. Por otra parte, el fomento de dicha investigación podría contribuir a materializar los objetivos de Lisboa y Barcelona de invertir un 3 % del PIB en I+D para 2010 y a hacer de Europa la economía basada en el conocimiento más competitiva del mundo. Por consiguiente, al abordar los desafíos presentes y futuros existentes en materia de seguridad, garantizar la credibilidad europea en relación con las operaciones emprendidas en el marco de la PESD y estimular la innovación y competitividad en la economía europea, el programa europeo de investigación sobre seguridad (PEIS) encuentra su verdadera razón de ser.
Un enfoque flexible, coherente y coordinado del programa europeo de investigación sobre seguridad
Para abordar la necesidad de una investigación sobre seguridad más eficiente, la Comisión propone lanzar a partir de 2007 un PEIS basado en un enfoque de la investigación sobre seguridad flexible, coherente y coordinado. En primer lugar, con vistas a abordar los desafíos que se presentan en el nuevo contexto de la seguridad, el PEIS futuro debería concentrarse en actividades de investigación y áreas tecnológicas que permitan a la Unión satisfacer de forma concreta las necesidades existentes actualmente en materia de seguridad. Dicho programa debería basarse en una agenda europea que identifique los instrumentos tecnológicos más eficientes y apropiados para cumplir de forma realista las misiones de seguridad de la UE. Por consiguiente, con objeto de disponer de las capacidades necesarias en materia de detección, protección, vigilancia y supervisión, se deberá intentar lograr la interoperabilidad de los sistemas, así como algunos avances significativos en los sistemas de sensores, la biotecnología, el espacio y las tecnologías de la información (áreas clave al abordar los nuevos desafíos en materia de seguridad). Las cinco áreas prioritarias de los proyectos de investigación identificadas en la Acción Preparatoria del PEIS[4] (mejorar el conocimiento de la situación, optimizar la seguridad y la protección de los sistemas conectados a la red, protección contra el terrorismo, incluido el bioterrorismo y los incidentes con sustancias biológicas, químicas u otras, mejorar la gestión de las crisis y lograr la interoperabilidad de unos sistemas integrados de información y comunicación) constituyen áreas de investigación fundamentales para el desarrollo de las necesarias capacidades europeas y abordan los “problemas urgentes de seguridad” a los que se enfrenta Europa. En este contexto, se debería hacer hincapié en el papel clave que desempeñan los denominados sistemas C4ISR (mando, control, comunicaciones, informática, inteligencia, vigilancia y reconocimiento), cuyo potencial para abordar los “desafíos de seguridad modernos” constituye un elemento esencial, con vistas a colmar la brecha existente en la mayoría de los Estados miembros. Ya se han lanzado iniciativas e instrumentos importantes para lograr avances significativos en el campo del espacio, como el Programa de Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad o el Programa GALILEO de radionavegación por satélite. Asimismo, se prevén otras acciones, especialmente en el contexto del Libro Blanco sobre la política espacial europea[5]. No obstante, todavía se debe realizar un esfuerzo considerable para mejorar tecnologías como la digitalización, el proceso de datos y el posicionamiento global. El espacio y el ciberespacio en concreto, excelentes bases de observación mundial y recogida de datos, se están convirtiendo en elementos clave en las misiones de seguridad de la Unión y deberían cobrar una mayor importancia en el futuro programa.
Por otra parte, aunque los instrumentos tecnológicos señalados se definen en relación con las principales amenazas existentes en el contexto de seguridad actual, tal como se han identificado en la Estrategia Europea de Seguridad de 2003, es necesario tener en cuenta que la seguridad constituye un concepto en continua evolución y que, por consiguiente, dicho concepto se verá sometido a constantes cambios en los años venideros. Sin embargo, resulta difícil prever la futura evolución de las amenazas existentes y, por tanto, anticiparse a las futuras necesidades tecnológicas. Por todo ello, el futuro PEIS debería garantizar un análisis exhaustivo y continuo de las necesidades relativas a las capacidades en materia de seguridad. Un enfoque más flexible y coherente de la investigación sobre seguridad supone también un aprovechamiento eficiente de las sinergias potenciales entre los sectores tradicionalmente separados de la investigación civil y la defensa. Evidentemente, el carácter dual de numerosas tecnologías ofrece un claro potencial. En efecto, las bases tecnológicas de las aplicaciones civiles y de defensa se encuentran cada vez más relacionadas entre sí. Por un lado, numerosas tecnologías que nacieron con el objeto de utilizarse en el campo de la defensa tienen actualmente una aplicación comercial importante (por ejemplo, la fibra óptica o el sistema de posicionamiento global o GPS). Por otro lado, existe un flujo importante de tecnología desde el sector civil al militar. En el contexto de la denominada “nueva revolución en los asuntos militares”, la electrónica y las tecnologías de la comunicación desempeñan un papel esencial a la hora de abordar los desafíos en materia de seguridad que se plantean tanto a escala civil como en el ámbito de la defensa. Por consiguiente, no tiene sentido separar la investigación civil y militar. Por el contrario, los beneficios de los aspectos tecnológicos que se caracterizan por la diversidad de sus funcionalidades deberían potenciarse al máximo. Para explotar este potencial, colmar la brecha existente entre los diferentes sectores de la investigación y estimular las posibles sinergias, el PEIS debería fomentar la transformación, la integración de las aplicaciones y la transferencia de tecnología en todos los ámbitos civiles y de defensa. Este enfoque flexible de la investigación sobre seguridad abordaría los costes cada vez más onerosos de la nueva tecnología sobre la base del concepto relativo a la revolución en los asuntos militares. De forma paralela, se debería crear un marco de referencia coherente para la investigación sobre seguridad a escala comunitaria y garantizar una cooperación significativa entre los Estados miembros en lo que respecta a las actividades nacionales y europeas. Sólo si disponen de un enfoque más coordinado y coherente en relación con la investigación sobre seguridad a escala europea, así como de la capacidad de analizar y optimizar las capacidades y los puntos fuertes que poseen en común, los Estados miembros podrán eliminar los elevados costes de duplicación y fragmentación existentes en las actuales estructuras y programas de seguridad.
Una financiación adecuada y racionalizada
Tal como se ha señalado anteriormente, los recursos asignados por los Estados miembros a la investigación sobre seguridad no son suficientes para proporcionar a la Unión las capacidades necesarias para el nuevo contexto en que se desarrollan las misiones de seguridad. Por consiguiente, se debería asignar a dicha investigación un nivel adecuado de recursos. El informe “Investigación para una Europa segura” expone el valor añadido que supondría contar con una mayor inversión a escala comunitaria. Asimismo, señala la necesidad de asignar un presupuesto anual de al menos 1 000 millones de euros a escala comunitaria para desarrollar una tecnología adecuada en materia de seguridad. En línea con el objetivo de Barcelona de aumentar el gasto destinado a la investigación de un 1,9 % a un 3 % de la media del PIB para 2010 y de conformidad con el informe “Investigación para una Europa segura”, el presupuesto asignado al PEIS debería añadirse a cualquier tipo de financiación existente en la actualidad en el contexto del Programa marco de investigación de la Comunidad Europea, a escala nacional o dependiente de otras fuentes intergubernamentales. El informe también reconoce la posibilidad de aumentar en mayor medida el nivel de financiación del PEIS si se estima oportuno. Sin embargo, aunque la necesidad de una financiación suficiente y apropiada es evidente, se debería tener en cuenta que, antes de aprobar un aumento del gasto, Europa debería racionalizar los recursos existentes y hacer un uso más eficiente de ellos. En efecto, la obtención de una mayor rentabilidad, la potenciación de los esfuerzos de los Estados miembros, así como la creación de un marco de investigación sobre defensa más coherente capaz de reducir la fragmentación del gasto actual, deberían constituir objetivos absolutamente prioritarios. Por otra parte, un presupuesto realista y racionalizado del futuro PEIS se debería concentrar en las actividades de I+D que se orientan hacia una serie de necesidades potenciales en materia de seguridad específicas, y no en la financiación de la investigación “pura” o el desarrollo de productos.
Creación de un marco político e institucional eficiente
Tal como se expone en el informe titulado “Investigación para una Europa segura”, unas deficiencias estructurales significativas a escala política e institucional obstaculizan el aprovechamiento de los puntos fuertes con los que cuenta Europa en el ámbito científico, tecnológico e industrial. Por una parte, la lentitud y elevados costes de una estructura institucional compleja y fragmentada requieren que la Unión adopte una actitud más coherente y clara. Por otra parte, se debería eliminar la discontinuidad constante existente entre las acciones de la Unión, la PESC/PESD y las actividades nacionales. Por consiguiente, el desarrollo de un marco institucional coherente que promueva una cooperación y coordinación eficaz entre la investigación europea en materia de seguridad, las políticas comunitarias correspondientes y la nueva Agencia Europea de Defensa se ha convertido en una prioridad clave. Asimismo, se debería garantizar una comunicación eficiente entre el PEIS y la nueva Agencia Europea de Defensa, competente en el ámbito del desarrollo de las capacidades de defensa, la investigación, la adquisición y el armamento. Tal como se señala en la resolución del Parlamento Europeo de 20 de noviembre de 2003[6], se deberían aclarar en mayor medida los detalles y parámetros exactos de las actividades de investigación sobre seguridad de la Agencia, así como sus relaciones operativas con el PEIS. La creación de un “Comité consultivo de investigación sobre seguridad” que se sugiere debería permitir la posibilidad de abordar los principales problemas del futuro PEIS. En relación con las acciones comunitarias y las misiones que se desarrollan en el marco de la PESC/PESD, el Comité consultivo debería definir una serie de líneas estratégicas para preparar la agenda de investigación del PEIS, así como para proporcionar asesoramiento en relación con los principios y mecanismos de su puesta en práctica. Por otra parte, el estímulo de unas condiciones de mercado óptimas y la introducción de mecanismos innovadores para crear oportunidades para que la industria europea pueda gozar de una ventaja comparativa resultan, sin duda, elementos esenciales que se deberían acoger favorablemente y apoyar de forma activa. El Libro Verde sobre contratos públicos de defensa, adoptado por la Comisión el 23 de septiembre de 2004, forma parte de las iniciativas que contribuyen a la instauración fundamental y progresiva de un mercado europeo de la defensa más integrado. Sin embargo, se debería prestar una atención especial a los elementos específicos de la investigación sobre seguridad. Las aplicaciones y las condiciones de mercado en las que se financian la investigación sobre seguridad y el desarrollo de productos son manifiestamente diferentes. La especificidad de esta área de investigación debería tenerse en cuenta en el futuro programa mediante la elaboración de normas sobre los derechos de propiedad intelectual, el tratamiento de la información clasificada, una protección de la información segura y la transferencia de tecnología. Como se ha señalado anteriormente, entre los factores claves que garantizarían el éxito de la aplicación del PEIS en su conjunto se encuentran la cooperación activa entre Estados miembros, en lo que respecta a las actividades desarrolladas a escala nacional y europea, así como un compromiso y un diálogo constantes entre los actores correspondientes (patrocinadores de la investigación, clientes e industria) en un marco coherente y coordinado. Se debería promover una cooperación más estrecha con las organizaciones internacionales que tienen responsabilidades en relación con los asuntos de seguridad a escala global o regional, como las Naciones Unidas, la OSCE o la OTAN, así como con todos sus socios internacionales.
- [1] P5_TA (2003) 0522.
- [2] Comunicación de la Comisión Europea «Investigación sobre seguridad: los próximos pasos», COM(2004)0590, 7.9.2004.
- [3] Resolución del Parlamento Europeo del 20 de noviembre de 2003 sobre la política de la UE en materia de equipo de defensa, T5-0522/2003.
- [4] La Acción Preparatoria del PEIS, titulada «incremento del potencial industrial europeo en el ámbito de la investigación sobre seguridad 2004-2006», fue lanzada por la Comunicación de la Comisión relativa a la investigación sobre seguridad «con vistas a un programa para fomentar la seguridad europea a través de la investigación y la tecnología», COM(2004)0072, 3.2.2004.
- [5] Libro Blanco: El Espacio: una nueva frontera europea para una Unión en expansión - Plan de Acción para la aplicación de la política espacial europea, COM(2003)0673, 11.11.2003.
- [6] P5_TA (2003)0522.
OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (20.4.2005)
para la Comisión de Asuntos Exteriores
sobre la investigación sobre seguridad - Los próximos pasos
(2004/2171(INI))
Ponente de opinión (*): Philippe Busquin
(*) Cooperación reforzada entre comisiones – artículo 47 del Reglamento
SUGERENCIAS
La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Asuntos Exteriores, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:
1. Subraya el carácter de interés público de todos los aspectos de la investigación sobre seguridad y, por ello, solicita que se dé la suficiente estabilidad a los programas y proyectos en este campo y que se vincule la dotación presupuestaria a la evolución del Producto Interior Bruto con el fin de conseguir la máxima continuidad en el tiempo y los mejores resultados;
2. Apoya a la Comisión en su propósito (expresado en el documento COM(2004)0590) de establecer un programa europeo de investigación sobre seguridad (PEIS) como programa específico e independiente de investigación, con procedimientos propios (es decir, adaptados a los requisitos de confidencialidad), normas de participación e instrumentos contractuales y financieros dentro del séptimo Programa marco comunitario de investigación a partir de 2007; no obstante, pide a la Comisión que aclare en mayor medida los objetivos y las medidas concretas de aplicación del programa, y que especifique el grado de prioridad de este programa, en comparación con otros programas; pide a la Comisión que tenga en cuenta que la investigación sobre seguridad constituye un nuevo ámbito de investigación para el programa, que debería financiarse adicionalmente aparte de la duplicación de fondos en el séptimo Programa marco;
3. Pide que se dote al PEIS de medios financieros suficientes, de un importe anual de al menos mil millones de euros, de conformidad con las recomendaciones del Grupo de Personalidades, además de la financiación comunitaria, nacional o intergubernamental vigente actualmente; solicita a la Comisión que tome las medidas necesarias para asegurar que se ofrezcan a todos los Estados miembros las mismas oportunidades de colaborar en el programa europeo de investigación sobre seguridad; subraya que la financiación del PEIS no debe tener como consecuencia una reducción de los niveles de financiación en otros ámbitos de la investigación comunitaria, que son vitales para la seguridad de los ciudadanos de Europa y del mundo en general;
4. Aboga, paralelamente a la investigación tecnológica, por centrarse en el desarrollo de capacidades comunes de elaboración de modelos y de análisis de riesgos, aprovechando las ventajas comparativas de cada Estado miembro en cada nivel determinado;
5. Recomienda que el futuro PEIS contemple entre sus prioridades la lucha contra el terrorismo, la prevención de catástrofes naturales, la protección civil, el control de las fronteras exteriores de la Unión y otros ámbitos en los que la acción comunitaria puede proporcionar un valor añadido sin entrar en conflicto con las competencias de los Estados miembros;
6. Pide a la Comisión que aproveche la experiencia obtenida con la primera convocatoria de propuestas en el marco de la acción preparatoria para confirmar los ámbitos prioritarios; opina que debería concederse mayor atención a la investigación sobre la aceptación pública de la investigación en materia de seguridad y al tratamiento de datos clasificados, para que dichos datos puedan ser objeto de un intercambio más amplio entre los Estados miembros;
7. Pide la creación sin demora de un «Comité consultivo europeo de seguridad», encargado de definir las líneas estratégicas de acción del PEIS, asesorar sobre los principios y mecanismos de aplicación, así como elaborar análisis acerca de los ámbitos tecnológicos en los que la UE debe esforzarse por aprovechar sus ventajas comparativas; pide que el comité consultivo esté abierto a representantes de todos los Estados miembros y se componga de expertos altamente cualificados tanto del sector público como privado, de la industria, de los organismos de investigación y de otros grupos de interés importantes, debiendo incluir asimismo a representantes de las pequeñas empresas;
8. Pide a la Comisión que presente al Parlamento sin demora las líneas estratégicas de acción, así como el asesoramiento recibido sobre principios y mecanismos de aplicación, las propuestas concretas acerca de la participación, los tipos de contratos y los instrumentos de financiación para las actividades de investigación en el marco del PEIS, y las necesarias reglamentaciones en materia de propiedad intelectual y de transferencia de tecnología elaboradas en común con el comité consultivo para la investigación en materia de seguridad;
9. Pide a los Estados miembros que definan claramente, previa consulta al Parlamento Europeo, las misiones exactas de la Agencia Europea de Defensa en el ámbito de la investigación y la tecnología, de manera que no exista solapamiento alguno y que se saque el máximo provecho de una investigación dual, con objeto de asegurar una relación eficaz y efectiva entre la AED y el PEIS;
10. Pide a la Comisión que se base en el informe «Investigación para una Europa segura», elaborado por el Grupo de Personalidades en el ámbito de la investigación sobre seguridad, y en el informe final del Grupo de expertos sobre espacio y seguridad, para ampliar a las iniciativas nacionales sobre satélites el tipo de cooperación, en cuanto a investigación sobre seguridad, necesaria para optimizar las capacidades de los sistemas civiles, militares y de doble uso y satisfacer las necesidades y criterios operativos de la Unión;
11. Corrobora su opinión de que las medidas propuestas en la Comunicación de la Comisión «Defensa Europea - Cuestiones industriales y de mercado - Hacia una política de la UE en materia de defensa» contribuyen de modo significativo a aumentar la competitividad de las empresas europeas del sector de la seguridad y apoyan el desarrollo de un mercado de sistemas y productos relativos a la seguridad, y que su aplicación sin cortapisas puede incrementar la maximización de su utilidad;
12. Pide al Comisario responsable que informe a la Comisión de Industria, Investigación y Energía, antes de la aplicación del PEIS.
PROCEDIMIENTO
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Título |
La investigación sobre seguridad - Los próximos pasos | |||||
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Número de procedimiento |
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Comisión competente para el fondo |
AFET | |||||
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Comisión competente para emitir opinión |
ITRE | |||||
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Cooperación reforzada |
sí | |||||
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Ponente de opinión |
Philippe Busquin | |||||
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Examen en comisión |
25.1.2005 |
2.2.2005 |
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Fecha de aprobación de las sugerencias |
19.4.2005 | |||||
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Resultado de la votación final |
a favor: en contra: abstenciones: |
37 5 1 | ||||
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Miembros presentes en la votación final |
Šarūnas Birutis, Jan Březina, Philippe Busquin, Jerzy Buzek, Joan Calabuig Rull, Jorgo Chatzimarkakis, Giles Chichester, Garrelt Duin, Lena Ek, Nicole Fontaine, Adam Gierek, Umberto Guidoni, András Gyürk, David Hammerstein Mintz, Rebecca Harms, Ján Hudacký, Romana Jordan Cizelj, Pia Elda Locatelli, Eluned Morgan, Angelika Niebler, Pier Antonio Panzeri, Miloslav Ransdorf, Vladimír Remek, Herbert Reul, Teresa Riera Madurell, Paul Rübig, Andres Tarand, Patrizia Toia, Claude Turmes, Nikolaos Vakalis, Alejo Vidal-Quadras Roca y Dominique Vlasto | |||||
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Suplentes presentes en la votación final |
Etelka Barsi-Pataky, Avril Doyle, Jan Christian Ehler, Norbert Glante, Cristina Gutiérrez-Cortines, Lambert van Nistelrooij, Francisca Pleguezuelos Aguilar, Vittorio Prodi, John Purvis, Bernhard Rapkay y Manuel António dos Santos | |||||
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Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final |
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OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE LIBERTADES CIVILES, JUSTICIA Y ASUNTOS DE INTERIOR (31.3.2005)
para la Comisión de Asuntos Exteriores
sobre investigación en materia de seguridad: las próximas etapas
(2004/2171(INI))
Ponente de opinión: Agustín Díaz de Mera García Consuegra
SUGERENCIAS
La Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior pide a la Comisión de Asuntos Exteriores, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:
1. Pide a la Comisión, teniendo en cuenta la amplitud prevista del esfuerzo financiero previsto para el programa de investigación (1 000 millones de euros por año), que garantice una interacción más evidente y directa entre quienes se ocupen de llevar a cabo la investigación y quienes hayan de ejercer las actividades a las que se destina dicha investigación;
2. Alienta al Consejo y a la Comisión a establecer de forma clara, en sus respectivas instancias y entre sí, en cooperación con el Parlamento Europeo, antes de que se asigne la financiación destinada a investigación, los objetivos y las prioridades que se han de perseguir en el ámbito de la investigación en materia de seguridad y la función que, en las diferentes fases, se reconozca a los Estados miembros y a las agencias europeas pertinentes;
3. Pide al Consejo y a la Comisión que fijen estas prioridades sobre la base del marco de la programación operativa de aplicación del programa de La Haya, de la lucha contra el terrorismo, en lo concerniente a la seguridad interior, y de la estrategia europea de defensa, en el caso de la seguridad exterior;
4. Pide a la Comisión que tenga en cuenta que el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa podría haber entrado en vigor (en el artículo IV-447 se prevé la fecha del 1 de noviembre de 2006), y, en consecuencia, las responsabilidades en materia de seguridad de la Unión Europea se habrían incrementado sensiblemente por la creación del Comité de estrategia interior (COSI) en el seno del Consejo y de la función del Ministro de Asuntos Exteriores, que será miembro de la Comisión Europea y que tendrá a su cargo asimismo aspectos de la seguridad, incluyendo la lucha contra el terrorismo; insta al Consejo y a la Comisión a que aclaren el ámbito de competencias y los posibles poderes operativos previstos para el COSI;
5. Pide a la Comisión que tenga en cuenta el hecho de que el Grupo del artículo 29 sobre protección de datos se creó para asesorar a la Comisión acerca de cualquier medida comunitaria que afectase a los derechos y las libertades de las personas físicas en relación con el procesamiento de datos personales y la privacidad;
6. Pide a la Comisión que tenga en cuenta la noción de «interés público» de la investigación en materia de seguridad, tanto en lo que concierne a los Estados miembros como a la Unión Europea, con objeto de evitar el riesgo de financiar proyectos que no estén en línea con las prioridades políticas o algunas obligaciones de interés público, o con la protección de los derechos humanos, las libertades civiles y la vida privada; señala que la transparencia en la asignación de contratos reviste la mayor importancia;
7. Señala a la atención de la Comisión el valor que reviste la consulta y la cooperación con expertos de todos los grupos interesados en la investigación en materia de seguridad dentro del marco del Comité consultivo de investigación sobre seguridad; pide, no obstante, que se incluya urgentemente a representantes de organizaciones de defensa de las libertades civiles, órganos de investigación científica e instituciones públicas en el Comité consultivo;
8. Pide a la Comisión que tenga en cuenta la importancia de la interoperabilidad de los sistemas nacionales y comunitarios, como condición previa y necesaria para el funcionamiento eficaz de la cláusula de solidaridad inscrita en el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, que tiene por objetivo la prevención de la amenaza terrorista y la asistencia mutua en caso de atentados terroristas o de catástrofes naturales;
9. Pide a la Comisión que desarrolle una tecnología propia y autónoma que respete la interoperabilidad de los sistemas, de manera que la Unión pueda liberarse de la dependencia de las tecnologías de terceros países;
10. Pide al Consejo y a la Comisión que estudien un sistema de reparto equitativo de los gastos de los recursos complementarios, que se pueda movilizar al margen de los previstos en el plan de investigación comunitario, con objeto de procurar que el peso de los costes de la investigación tenga en cuenta el peso económico de los Estados miembros en función de un porcentaje del PIB; este sistema debería prever un compromiso sobre un periodo plurianual con objeto de hacer posible una programación fiable.
PROCEDIMIENTO
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Título |
Investigación en materia de seguridad: las próximas etapas | ||||||
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Número de procedimiento |
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Comisión competente para el fondo |
AFET | ||||||
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Comisión competente para emitir opinión |
ITRE |
LIBE | |||||
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Cooperación reforzada |
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Ponente de opinión |
Agustín Díaz de Mera García Consuegra | ||||||
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Examen en comisión |
16.3.2005 |
31.3.2005 |
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Fecha de aprobación de las sugerencias |
31.3.2005 | ||||||
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Resultado de la votación final |
a favor: en contra: abstenciones: |
37 2 0 | |||||
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Miembros presentes en la votación final |
Edit Bauer, Johannes Blokland, Mihael Brejc, Kathalijne Maria Buitenweg, Michael Cashman, Giusto Catania, Jean-Marie Cavada, Carlos Coelho, Agustín Díaz de Mera García Consuegra, Rosa Díez González, Antoine Duquesne, Patrick Gaubert, Elly de Groen-Kouwenhoven, Adeline Hazan, Lívia Járóka, Ewa Klamt, Magda Kósáné Kovács, Wolfgang Kreissl-Dörfler, Stavros Lambrinidis, Romano Maria La Russa, Sarah Ludford, Jaime Mayor Oreja, Hartmut Nassauer, Martine Roure, Inger Segelström, Ioannis Varvitsiotis, Manfred Weber y Tatjana Ždanoka | ||||||
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Suplentes presentes en la votación final |
Panayiotis Demetriou, Gérard Deprez, Camiel Eurlings, Giovanni Claudio Fava, Ignasi Guardans Cambó, Jeanine Hennis-Plasschaert, Sophia in 't Veld, Vincent Peillon, Marie-Line Reynaud, Bogusław Sonik y Jan Zahradil. | ||||||
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Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final |
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PROCEDIMIENTO
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Título |
Investigación sobre seguridad: los próximos pasos | |||||||||||
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Número de procedimiento |
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Fundamento reglamentario |
art. 45 | |||||||||||
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Comisión competente para el fondo |
AFET | |||||||||||
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Comisión(es) competentes(s) para emitir opinión |
ITRE |
LIBE |
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Opinión(es) no emitida(s) |
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Cooperación reforzada |
ITRE |
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Propuesta(s) de resolución incluida(s) en el informe |
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Ponente(s) |
Bogdan Klich |
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Ponente(s) sustituido(s) |
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Examen en subcomisión |
17.1.2005 |
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|
Examen en comisión |
16.3.2005 |
19.4.2005 |
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Fecha de aprobación |
20.4.2005 | |||||||||||
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Resultado de la votación final |
a favor: en contra: abstenciones: |
47 10 2 | ||||||||||
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Miembros presentes en la votación final |
Angelika Beer, Monika Beňová, André Brie, Elmar Brok, Simon Coveney, Véronique De Keyser, Maciej Marian Giertych, Alfred Gomolka, Richard Howitt, Toomas Hendrik Ilves, Jelko Kacin, Georgios Karatzaferis, Ioannis Kasoulides, Bogdan Klich, Helmut Kuhne, Joost Lagendijk, Vytautas Landsbergis, Cecilia Malmström, Emilio Menéndez del Valle, Willy Meyer Pleite, Francisco José Millán Mon, Annemie Neyts-Uyttebroeck, Baroness Nicholson of Winterbourne, Vural Öger, Cem Özdemir, Tobias Pflüger, João de Deus Pinheiro, Mirosław Mariusz Piotrowski, Bernd Posselt, Poul Nyrup Rasmussen, Michel Rocard, Libor Rouček, José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra, Jacek Emil Saryusz-Wolski, György Schöpflin, Gitte Seeberg, Marek Maciej Siwiec, Ursula Stenzel, István Szent-Iványi, Antonio Tajani, Charles Tannock, Paavo Väyrynen, Inese Vaidere, Karl von Wogau, Luis Yañez-Barnuevo García y Josef Zieleniec | |||||||||||
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Suplentes presentes en la votación final |
Laima Liucija Andrikienė, Glyn Ford, Jaromír Kohlíček, Alexander Lambsdorff, Pasqualina Napoletano, Rihards Pīks, Aloyzas Sakalas, Pierre Schapira, Inger Segelström | |||||||||||
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Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final |
Margrete Auken, Małgorzata Handzlik, Salvador Garriga Polledo, Luis de Grandes Pascual | |||||||||||
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Fecha de presentación – A6 |
25.4.2005 |
A6-0103/2005 | ||||||||||