Procedimiento : 2005/2120(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0386/2005

Textos presentados :

A6-0386/2005

Debates :

PV 12/12/2005 - 18

Votaciones :

PV 13/12/2005 - 8.43

Textos aprobados :

P6_TA(2005)0511

INFORME     
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1.12.2005
PE 357.530v02-00 A6-0386/2005

sobre imposición fiscal de las empresas en la Unión Europea: base imponible común consolidada del impuesto de sociedades

(2005/2120(INI))

Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios

Ponente: Pier Luigi Bersani

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 PROCEDIMIENTO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre imposición fiscal de las empresas en la Unión Europea: base imponible común consolidada del impuesto de sociedades

(2005/2120(INI))

El Parlamento Europeo,

–   Vistos los documentos no oficiales («Non-papers»), de 7 de julio de 2004, presentados al Consejo Ecofin informal de los días 10 y 11 de septiembre de 2004 y titulados «Base imponible común consolidada para las empresas» y «Régimen de imposición según las normas del Estado de origen a las pequeñas y medianas empresas»,

–   Visto el Consejo Ecofin informal de los días 10 y 11 de septiembre de 2004 en Scheveningen,

–   Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social «Hacia un mercado interior sin obstáculos fiscales - Una estrategia destinada a dotar a las empresas de una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades para sus actividades a escala comunitaria» (COM(2001)0582),

–   Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social Europeo «Un mercado interior sin obstáculos vinculados al impuesto de sociedades: logros, iniciativas actuales y retos pendientes» (COM(2003)0726),

–   Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo Europeo de Primavera «Trabajando juntos por el crecimiento y el empleo - Relanzamiento de la estrategia de Lisboa» (COM(2005)0024),

–   Vista la Comunicación de la Comisión, de 12 de abril de 2005, sobre las Directrices integradas para el crecimiento y el empleo (2005-2008) incluidas una Recomendación de la Comisión relativa a las directrices generales para las políticas económicas de los Estados miembros y de la Comunidad, y una propuesta de Decisión del Consejo relativa a las directrices para las políticas de empleo de los Estados miembros (COM(2005)0141-2005/0057(CNS)),

–   Vista su Resolución, de 14 de marzo de 2002, sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social sobre la política fiscal en la Unión Europea(1),

–   Visto su dictamen, de 16 de diciembre de 2003, sobre la propuesta de Directiva del Consejo por la que se modifica la Directiva 90/435/CEE relativa al régimen fiscal común aplicable a las sociedades matrices y filiales de Estados miembros diferentes(2),

–   Visto su dictamen, de 10 de marzo de 2004, sobre la propuesta de Directiva del Consejo por la que se modifica la Directiva 90/434/CEE, de 23 de julio de 1990, relativa al régimen fiscal común aplicable a las fusiones, escisiones, aportaciones de activos y canjes de acciones realizados entre sociedades de diferentes Estados miembros(3),

–   Visto el Reglamento (CE) nº 2157/2001 del Consejo, de 8 de octubre de 2001, por el que se aprueba el Estatuto de la Sociedad Anónima Europea (SE)(4),

–   Vista la Directiva 2001/86/CE del Consejo, de 8 de octubre de 2001, por la que se completa el Estatuto de la Sociedad Anónima Europea en lo que respecta a la implicación de los trabajadores(5),

–   Visto el Estudio sobre el análisis de las cuestiones potenciales de competencia y discriminación relativas a un proyecto piloto de consolidación fiscal europea para el estatuto de la sociedad europea, elaborado por el Grupo fiscal europeo de Deloitte el 18 de agosto de 2004 (Taxud/2003/DE/305),

–   Visto el documento de la Comisión «European Tax Survey» de 10 de septiembre de 2004(6),

–   Visto el estudio «Repercusiones del proyecto de Directiva sobre los servicios en el mercado interior en la recaudación fiscal y en los ingresos fiscales en los Estados miembros de la Unión Europea», realizado por el Instituto Austriaco de Economía a petición de la Dirección A (Dirección de Política Económica y Científica) de la Dirección General de Políticas Interiores de la Unión del Parlamento Europeo (Proyecto n° IP/A/ECON/ST/2004‑33),

–   Visto el artículo 45 de su Reglamento,

–   Visto el informe de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (A6‑0386/2005),

A. Considerando que el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea prevé en su artículo 94 la aproximación de las disposiciones legislativas, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros que incidan directamente en el funcionamiento del mercado interior,

B.  Considerando que en la Cumbre de Primavera (marzo de 2005) la Unión Europea presentó los ejes fundamentales para el relanzamiento de la Estrategia de Lisboa, basándolos en el conocimiento, la competitividad, el crecimiento y el empleo,

C. Considerando que la supresión de toda barrera que obstaculice el correcto funcionamiento del mercado interior en la base de la imposición de las empresas constituye un factor importante de la competitividad de las empresas europeas de acuerdo con las nuevas «directrices integradas»,

D. Considerando que los fenómenos como la integración económica, las reestructuraciones, las fusiones transfronterizas y la mayor competencia internacional exigen que se superen todas las barreras fiscales que impiden la consecución del mercado interior y el crecimiento económico,

E.  Considerando que la persistencia de diferentes bases imponibles de los sistemas de imposición fiscal de las empresas provoca barreras para las actividades transfronterizas de las empresas, con ineficacias administrativas y económicas,

F.  Considerando que la existencia de veinticinco regímenes fiscales diferentes no sólo acarrea costes e ineficacia para las empresas europeas que realizan actividades transfronterizas, sino también pérdidas para los Estados miembros en razón del fraude, la fijación de precios de transferencia con fines fiscales y la evasión fiscal, así como una serie de interrogantes en materia de Derecho fiscal,

G. Considerando que debe impedirse que se produzcan fenómenos de distorsión de la competencia y que un correcto funcionamiento del mercado interior debe crear las condiciones necesarias para que las empresas disfruten de igualdad de condiciones,

H. Considerando que el problema de la imposición de las empresas en el mercado interior también tiene importancia en términos jurídicos, como pone de manifiesto el creciente número de litigios y procesos judiciales en este ámbito; considerando asimismo que las sentencias del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas relativas a las disposiciones fiscales de los Estados miembros sobre las empresas siempre han reiterado la prohibición de discriminación y de restricción; considerando asimismo que es necesario abordar las incertidumbres jurídicas derivadas del hecho de que la base imponible común consolidada del impuesto de sociedades (CCCTB, Common Consolidated Corporate Tax Base) (tal como posiblemente se adopte después en el marco de la cooperación reforzada) podría aplicarse a compañías y filiales establecidas en países que no desean adoptar la CCCTB,

I.   Considerando que el enfoque de la Comisión relativo a la introducción de una base imponible común consolidada del impuesto de sociedades es absolutamente equilibrado, proporciona la solución más adecuada para las grandes empresas y debe constituir la medida prioritaria que cabe aplicar a nivel europeo en lo que respecta al régimen fiscal de las empresas, y que la solución del régimen de imposición según las normas del Estado de origen a las PYME puede ser una forma de simplificación para los empresarios, siempre y cuando los Estados miembros establezcan convenios bilaterales o multilaterales con objeto de evitar una competencia fiscal desleal,

J.   Considerando que la base imponible común consolidada del impuesto de sociedades debe tener como objetivo crear una base imponible común a escala europea del impuesto de sociedades con actividades transfronterizas y que cuenten con sedes en al menos dos Estados miembros, base imponible común que será más eficaz, transparente y ventajosa desde el punto de vista de la inversión en el contexto de un verdadero mercado único europeo,

K. Considerando que la propuesta de la Comisión de una acción piloto basada en el régimen de imposición según las normas del Estado de origen podría constituir un instrumento realista y eficaz para reducir los costes, con objeto de eliminar las barreras fiscales y administrativas a las actividades de las PYME en ámbitos con niveles comparables de imposición efectiva en los respectivos Estados miembros, y que este sistema introduce una importante simplificación, habida cuenta de que el empresario de una pequeña o mediana empresa ha de conocer y aplicar únicamente las normas fiscales nacionales para poder operar en todo el mercado interior,

L.  Considerando que la creación de una base imponible común consolidada puede quedar sin valor si ésta no es eficaz, transparente y competitiva,

1.  Constata que las empresas europeas activas en el mercado interior deben sortear barreras fiscales, problemas de doble imposición y costes elevados de homologación cuando invierten o ejercen su actividad en otro Estado miembro;

2.  Constata que la incertidumbre actual sobre la presión fiscal efectiva y la tendencia a la competencia en los porcentajes de los tipos pueden conducir a la erosión de los ingresos fiscales, con lo cual aumentará la presión sobre otras formas de imposición fiscal;

3.  Pone de manifiesto que las barreras impuestas por la gran divergencia de las bases imponibles nacionales del impuesto de sociedades que se aplica a las empresas con actividades transfronterizas en la Unión Europea repercuten negativamente en el crecimiento económico y en la competitividad de las empresas, tanto el mercado interior como en el mercado internacional;

4.  Señala que es necesaria una cooperación más estrecha entre los Estados miembros en cuanto a las bases imponibles del impuesto de sociedades, con objeto de suprimir las barreras fiscales vinculadas a problemáticas específicas como:

     -    la compensación transfronteriza de los beneficios y las pérdidas,

     -    la fijación de precios de transferencia con fines fiscales,

     -    las operaciones de fusiones y adquisiciones,

     -    las operaciones transfronterizas de reestructuración y el pago de dividendos entre empresas asociadas;

5.  Afirma la necesidad de llevar a cabo una reforma de las bases imponibles del impuesto de sociedades aplicable a las empresas que operan en el mercado interior, en consonancia con el progreso de la nueva Estrategia de Lisboa, que conduzca a una igualdad de trato entre empresas, a la simplificación administrativa y a la reducción de costes y que favorezca una mayor inversión, la competitividad de las empresas, el crecimiento y la creación de empleo;

6.  Acoge de manera positiva las nuevas propuestas de la Comisión relativas al establecimiento de una base imponible común consolidada a escala europea para las grandes empresas y la aplicación experimental y ponderada del régimen de «imposición según las normas del Estado de origen» a las PYME; y toma nota de la creación del Grupo de trabajo sobre la CCCTB;

7.  Lamenta que algunos Estados miembros sigan oponiéndose a la necesidad de establecer una mayor cooperación en materia fiscal, especialmente con respecto a las bases imponibles aplicables a las empresas, habida cuenta del hecho de que la coordinación entre los Estados miembros en materia de impuesto de sociedades es uno de los instrumentos que figuran en las directrices integradas para materializar la nueva Estrategia de Lisboa;

Una base imponible común consolidada del impuesto de sociedades a nivel europeo

8.  Hace hincapié en la importancia de adoptar una base imponible común consolidada que satisfaga las exigencias de mayor integración del mercado interior, apoya la propuesta de la Comisión y muestra su convencimiento de que la introducción de una base imponible común consolidada del impuesto de sociedades establecidas en el territorio de como mínimo dos Estados miembros — que permita determinar la renta imponible de acuerdo con un conjunto de normas comunes decididas a nivel europeo y aplicables a cada grupo de empresas — constituye la mejor solución para oponerse con eficacia a las barreras fiscales a las actividades transfronterizas de las empresas;

9.  Reitera que la introducción de una base imponible común consolidada no menoscaba en absoluto las prerrogativas fundamentales de los Estados miembros en materia fiscal, especialmente su derecho a establecer los tipos de los impuestos de sociedades nacionales; considera, no obstante, que la armonización de la base imponible del impuesto de sociedades creará las condiciones para unas políticas pública y fiscal más transparentes y permitirá la óptima utilización de los capitales, contribuyendo así a la realización de los objetivos de Lisboa;

10. Señala que los objetivos de la creación de una base imponible común consolidada a nivel de la Unión Europea son los siguientes:

     -    la supresión de las barreras impuestas por los diferentes regímenes fiscales nacionales,

     -    la simplificación administrativa y la reducción de las cargas burocráticas y de los costes de homologación,

     -    la creación de condiciones comunes y de igualdad de trato para las empresas con sedes en diferentes Estados miembros,

     -    la eliminación de los múltiples problemas que plantean la doble imposición y la evasión fiscal;

11. Cree que la mejor manera de lograr una base imponible común consolidada a nivel europeo es definiendo un marco de normas comunes mediante un reglamento basado en dos puntos centrales y concomitantes como son la creación de una base imponible común de acuerdo con normas europeas y la elaboración de un método de consolidación, así como el método de reparto para la base imponible entre los Estados miembros de que se trate que permita a las empresas compensar y consolidar globalmente los beneficios y las pérdidas en el conjunto de la Unión Europea;

12. Considera que el objetivo de introducir una CCCTB a nivel europeo también podría realizarse mediante el mecanismo de la cooperación reforzada en caso de que los Estados miembros no pudieran alcanzar un acuerdo por unanimidad; subraya que el mecanismo de la cooperación reforzada –aunque sólo constituye una segunda opción en comparación con el acuerdo por unanimidad de los Estados miembros- permitirá que la gran mayoría de los Estados miembros progresen en el ámbito de un marco común para la imposición de las empresas en el mercado interior, al tiempo que dará a los otros Estados miembros la posibilidad de incorporarse en una fase ulterior;

13. Se muestra favorable a un enfoque gradual, mediante la introducción inicial de una base imponible común consolidada de carácter facultativo — que permita a las empresas optar entre las bases imponibles nacionales existentes y la base imponible europea — seguida por una evaluación a medio plazo con objeto de evaluar la conveniencia de cambiar a una base imponible común consolidada de carácter obligatorio;

14. Considera que una legislación de la Unión Europea para la introducción de una base imponible común consolidada debe definir como mínimo:

     -    los principios fiscales comunes de referencia a nivel europeo,

     -    el conjunto de normas y mecanismos necesarios para la definición de una base imponible común europea,

     -    las normas relativas a las condiciones de realización de la consolidación de los grupos de empresas,

     -    el vínculo entre contabilidad legal y fiscal de las empresas, es decir, los principios contables que subyacen a la determinación de la renta imponible con fines fiscales,

     -    el mecanismo de reparto de la recaudación fiscal que resulta de la base imponible común consolidada adoptada por los grupos de empresas entre los Estados miembros de que se trate, que debe regirse según el principio de transparencia y buena gestión;

15. Insta a los Estados miembros a establecer una mayor cooperación en materia fiscal, reconoce la importancia del objetivo de proteger de manera adecuada los legítimos intereses financieros de los Estados miembros, en particular de la capacidad de cobro de la recaudación fiscal, mediante un mecanismo de reparto equitativo, transparente, proporcionado y aceptado;

16. Pide a la Comisión que evalúe posteriormente y tras un análisis de las consecuencias la conveniencia de aplicar al estatuto de la empresa europea un régimen fiscal con arreglo a la base imponible común consolidada;

17. Insta a la Comisión, a los Estados miembros y al grupo de trabajo sobre la CCCTB a que garanticen que los plazos necesarios para la consecución de un acuerdo técnico y político para la introducción de la base imponible común consolidada serán ajustados y tendrán como objetivo lograr una propuesta legislativa de la Comisión antes de 2007;

El régimen de imposición a las PYME según las normas del Estado de origen

18. Constata que las PYME no consiguen beneficiarse plenamente de las ventajas derivadas del mercado interior y que su potencial de crecimiento, en términos de mercados, actividades transfronterizas y capacidad de establecimiento en otros Estados miembros, debe hacer frente a las barreras derivadas de la complejidad administrativa y de los elevados costes de homologación de los diferentes sistemas fiscales nacionales, que inciden proporcionalmente mucho más en las PYME que en las grandes empresas;

19. Considera que el régimen de imposición según las normas del Estado de origen, a reserva de la conclusión de acuerdos bilaterales o multilaterales entre los Estados miembros para tratar todos los problemas técnicos y establecer un mecanismo de reparto de la recaudación fiscal entre las diferentes administraciones fiscales nacionales interesadas a fin de evitar una competencia fiscal perjudicial, podría constituir una importante simplificación para las actividades transfronterizas de las PYME; apoya la propuesta de la Comisión sobre la acción piloto basada en este sistema, que ofrece a las PYME la posibilidad de calcular el beneficio imponible de la sociedad matriz y de todas las filiales y empresas controladas establecidas en otros Estados miembros que participen en el proyecto aplicando las normas fiscales vigentes en su Estado de origen;

20. Señala que en la nueva Estrategia de Lisboa y en el programa marco para la innovación y la competitividad (2007-2013) el apoyo a las PYME constituye un objetivo prioritario y está convencido de que la acción piloto puede incidir de manera positiva en el índice de supervivencia de las PYME y en su competitividad a escala europea e internacional;

21. Lamenta que los Estados miembros no pongan de manifiesto el interés y compromiso debidos para la supresión de las barreras fiscales a las actividades de las PYME y no hagan todo lo posible para poner en marcha la acción piloto propuesta por la Comisión; estimula a los Estados miembros, especialmente a aquéllos con regiones transfronterizas integradas económicamente, a sumarse a la acción piloto aportando de este modo experiencias útiles y que puedan servir de ejemplo;

22. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1)

DO C 47 E de 27.2.2003, p. 591.

(2)

DO C 91 E de 15.4.2004, p. 84.

(3)

DO C 102 E de 28.4.2004, p. 569.

(4)

DO L 294 de 10.11.2001, p. 1.

(5)

DO L 294 de 10.11.2001, p. 22.

(6)

European Tax Survey, Documento de trabajo nº 3/2004.


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

I.         Situación actual: incentivos para el cambio

En octubre de 2001, la Comisión Europea presentó un nuevo plan para lograr un mercado interior sin obstáculos fiscales(1), considerando que la cuestión de la reforma del impuesto de sociedades en la UE es primordial para alcanzar los objetivos de Lisboa. En el contexto comunitario, la política fiscal debe sostener y reforzar otros objetivos de las políticas de la UE y los impuestos de sociedades han de desempeñar un papel importante en la consecución de tales objetivos y en la generación de unas condiciones de actuación equitativas para las empresas en la Unión.

En el estudio «Company Taxation in the Internal Market» (Impuestos de sociedades en el mercado interior) se pone de relieve que la aplicación actual de los impuestos de sociedades genera ineficiencias e impide que los operadores aprovechen plenamente las ventajas existentes. Las diferencias en las disposiciones fiscales nacionales dan lugar a obstáculos para la actividad económica transfronteriza, especialmente a causa de los elevados costes de homologación, los problemas de precio de las transferencias, el trato preferencial, las operaciones de reestructuración transfronterizas y, en numerosos casos, la doble tributación. Tal situación da lugar a una pérdida de bienestar en la UE, socava la competitividad de la Unión y resulta contraproducente para la consecución de los objetivos de Lisboa.

Las comunicaciones ponen de manifiesto que la gama de diferencias en la tributación efectiva de las sociedades en el ámbito nacional se sitúa en torno a 37 puntos porcentuales en el caso de la inversión marginal y a 30 en el de las inversiones de mayor rentabilidad. Aunque las divergencias entre unos países y otros son menores cuando se miden los tipos efectivos, su repercusión es significativa en la ubicación de la actividad económica. Aun cuando contribuyen a la competitividad en la UE, pueden causar una “carrera a la baja” poco deseable de los tipos tributarios.

El auge del comercio electrónico, la mayor movilidad de los factores económicos (ola de fusiones y absorciones internacionales) y la creciente presión ejercida sobre las barreras institucionales, tecnológicas y económicas no fiscales al comercio transfronterizo para procurar su derribo determinan que la definición y la salvaguarda de la base imponible de las empresas resulten ahora tareas mucho más difíciles.

A fin de adaptar la tributación de sociedades de la UE al nuevo marco económico y lograr un mercado interior más eficiente y libre de obstáculos fiscales, la Comisión confirma que la adopción de una base imponible común consolidada (CCCTB) del impuesto de sociedades para las actividades de las empresas a escala de la UE constituye la solución más apropiada, ya que propicia una mayor eficacia, transparencia y simplicidad de la tributación de las sociedades. La CCCTB se acompañará de un mecanismo de distribución apropiado, desarrollado de conformidad con los Estados miembros, que seguirán determinando los tipos del impuesto de sociedades nacional aplicables.

En noviembre de 2003, la Comisión presentó una comunicación(2) de seguimiento, en la que se evalúa el progreso alcanzado en el desarrollo de la CCCTB y se introduce una nueva propuesta de régimen experimental en el ámbito de la tributación y las PYME. Los dos proyectos se complementan y no se solapan ni interfieren entre sí. Mientras que el primero atañe a la asistencia a corto plazo para las PYME, con el segundo se pretende contribuir a la tributación de las sociedades en el mercado interior.

En julio de 2004, la Comisión formuló dos propuestas informales presentadas en el Consejo Ecofin informal del 10 y el 11 de septiembre de 2004 relativas a A Common Consolidated EU Corporate Tax Base" (Una base impositiva común y consolidada para las actividades de las empresas en la UE) y "Home State Taxation for Small and Medium-Sized Enterprises" (Imposición según las normas del Estado de origen para las pequeñas y medianas empresas). El Ecofin informal de Scheveningen decidió la creación de un grupo de trabajo sobre la CCCTB, con el fin de examinar una definición técnica de este concepto y prestar asistencia a la Comisión.

II.       Propuestas de la Comisión

a) Base imponible común consolidada del impuesto de sociedades (CCCTB)

Dada la evolución económica actual en la UE y en el mundo, así como la relevancia de la repercusión de los sistemas de tributación de sociedades en las actividades económicas, hemos de considerar la cuestión en términos de eficiencia económica, y en este sentido el impuesto de sociedades en el mercado interior debería: contribuir a la competitividad internacional de las empresas de la Unión con arreglo a los objetivos de la estrategia de Lisboa; garantizar que las consideraciones fiscales distorsionen las decisiones económicas de los operadores en la menor medida posible; evitar los costes de cumplimiento innecesarios o indebidamente elevados, así como los obstáculos fiscales a la actividad económica transfronteriza; crear las condiciones para procurar un ámbito de actuación equitativo para todas las empresas que operen en el mercado interior; promover la inversión; no entorpecer la posibilidad de una competencia fiscal general, abordando de manera simultánea todas sus formas perjudiciales o económicamente indeseables. Para lograr todos estos objetivos, la adopción de una CCCTB a escala de la UE constituirá la mejor solución.

Una base imponible común consolidada brindaría a las empresas con establecimientos en al menos dos Estados miembros la posibilidad de computar su renta imponible global de acuerdo con un único conjunto de normas, concretamente las de la nueva base imponible de la UE. Ésta sería independiente de las leyes nacionales del impuesto de sociedades (existencia paralela) y se asignaría a cada Estado miembro de acuerdo con una fórmula específica. Cada país aplicaría posteriormente su propio tipo del impuesto de sociedades a su cuota de la base imponible. El mecanismo de reparto debe mantenerse tan sencillo como sea posible, con el fin de evitar la "recuperación" (clawback) de los beneficios generados por las disposiciones consolidadas. La elaboración de una fórmula apropiada, proporcional y equitativa para los mecanismos de reparto debe mantenerse entre las prioridades de la agenda de actuaciones.

Puesto que la adopción de una misma normativa fiscal en todos los Estados, pero sin consolidación, brindaría a las empresas menos ventajas (cuestiones como los precios de las transferencias persistirían), el desarrollo de una base imponible común debe acompañarse de la elaboración de un método de consolidación contable, ya que existe acuerdo en que los métodos previstos en las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) no son adecuados a efectos fiscales (muchas de las cuentas consolidadas incluyen los resultados de filiales no ubicadas en la UE; la contabilidad financiera nunca satisfará plenamente los requisitos de la base imponible, a pesar de la reciente normalización de las normas contables nacionales), aunque el uso obligatorio de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) para las cuentas consolidadas a partir de 2005 (antiguas NIC(3)) podría representar un punto de partida neutral para la consideración de una base imponible común. No obstante, la Comisión preferiría desarrollar métodos fiscales específicos para la consolidación de las cuentas de las empresas de grupos, en lugar de utilizar las NIIF.

Aunque el nuevo enfoque significaría en cierta media un paso más hacia la supresión del sistema vigente de contabilidad separada de las transacciones transfronterizas en la UE dentro de cada grupo de empresas y, de este modo, privaría a los Estados miembros de la impresión de que tienen soberanía plena sobre las decisiones referentes a la normativa fiscal aplicable, cabe destacar que, en realidad, hace tiempo ya que sus decisiones sobre las bases imponibles son interdependientes. Por tanto, debe establecerse claramente que la idea de elaboración de una base imponible común concierne más a la creación de un conjunto de normas tributarias más eficaces que a la reducción del nivel impositivo en cualquier sentido. Los tipos tributarios seguirían siendo competencia de cada Estado miembro y en este documento no se considera la determinación de un tipo del impuesto de sociedades común, ni aun mínimo.

Existe asimismo la cuestión de la supervisión parlamentaria, tanto a escala nacional como europea, en el ámbito de la auditoría y la tributación de las sociedades. Puesto que el Consejo de las NIC/NIIF es un órgano privado, podría haber un modo mejor de reforzar la supervisión parlamentaria mediante la elaboración de las directivas contables de la UE de forma que se ampliase el alcance de éstas al ámbito tributario, en lugar de limitarse a avalar las reglas de las NIC/NIIF.

b) Proyecto piloto: régimen de imposición a las PYME según las normas del Estado de origen(4) (2007‑11)

Más de diez años después de su creación, el mercado interior dista de ser aprovechado plenamente por las PYME europeas. La tributación y, en particular, los costes de cumplimiento vinculados a los impuestos constituyen una de las principales razones de este fracaso colectivo.

Los estudios económicos ponen de relieve que los costes de cumplimiento de la legislación fiscal de otro Estado miembro son radical y desproporcionadamente más elevados para las PYME que para las compañías mayores. Así, no puede sorprender que las PYME duden en crear unidades en el extranjero, aun cuando esta opción, de no mediar el factor referido, resultaría razonable desde una perspectiva económica.

Para facilitar la expansión de las PYME en el mercado interior, la Comisión se propone formular una recomendación relativa a la adopción de un proyecto piloto de tributación según las normas del Estado de origen (TSNEO) dirigido a dichas entidades y basado en la idea del reconocimiento mutuo y voluntario de las normas tributarias. Con arreglo a tal recomendación, los Estados miembros formalizarán acuerdos multilaterales o bilaterales. La propuesta no comprende ninguna forma de armonización fiscal.

En la recomendación de la Comisión se propondrá a las pequeñas empresas de los Estados miembros participantes que calculen su renta imponible (base imponible) de acuerdo con las normas de su país de origen (allí donde se ubica la sede principal de la sociedad matriz). A continuación, la renta imponible se dividirá entre todos los Estados miembros en los que la compañía en cuestión realice actividades empresariales, en proporción a su nómina, a su volumen de negocio o a ambos factores en cada país. Esta proporción se gravará de conformidad con el tipo del impuesto de sociedades propio de cada país. Por tanto, la pérdida de soberanía de los Estados miembros sería limitada y exigiría un esfuerzo político relativamente escaso.

La iniciativa se encuentra limitada en cuanto a plazo y alcance, y sólo incluye el impuesto de sociedades. Tampoco comprende a los sectores sujetos a normas fiscales específicas (servicios financieros, petróleo y gas, expedición de mercancías, actividades agrarias).

Se prevé que el régimen de TSNEO pondrá de relieve los problemas de cumplimiento fiscal específicos de las PYME que más les dificultan sus actividades transfronterizas, y permitirá comprobar las ventajas que se derivan del proyecto, más que dar lugar a una revisión permanente de las prácticas tributarias vigentes.

III.      Competencia fiscal frente a consolidación

No existe acuerdo acerca de la afirmación de que la competencia fiscal puede resultar dañina. Aunque muchos economistas tienden a considerarla perjudicial, los datos empíricos que demuestren la existencia de una "carrera a la baja" son limitados. Este último hecho se menciona asimismo en el informe de Benedetto Della Vedova(5), en el que el autor afirma que, aunque ha existido competencia entre sistemas fiscales, no existen pruebas que confirmen el proceso de "carrera a la baja", y los ingresos fiscales han experimentado un crecimiento ininterrumpido.

En un informe de la OCDE de 1998 sobre la competencia fiscal se incluyen afirmaciones contradictorias sobre su condición perjudicial como efecto secundario del proceso de globalización que puede dar lugar a distorsiones en las pautas de comercio e inversión. Es probable que la proliferación de este tipo de prácticas no sólo socave las bases imponibles nacionales de otros países, sino que también entorpezca sus objetivos de redistribución. En virtud de un sencillo efecto de propagación, los países pueden verse obligados a modificar sus bases imponibles.

IV.      Societas Europeae (SE)

Después de casi 40 años de debate, la UE ha adoptado finalmente el estatuto de sociedad europea (Societas Europeae, SE), como solución opcional para las empresas que operan en más de un Estado miembro que les brinda la posibilidad de constituirse como sociedad europea única. Aunque la SE constituye un gran logro, la falta de progresos en el ámbito de la tributación da lugar al riesgo de que se socave su posición, ya que, en lo que atañe al impuesto de sociedades, la SE es tratada como una compañía multinacional y, por tanto, se somete al régimen fiscal de la legislación nacional aplicable a la propia sociedad y a sus filiales. Por tanto, existe el peligro de que la nueva forma corporativa se infrautilice debido a la ausencia de un sistema tributario europeo que se ajuste a esta nueva modalidad de establecimiento. Así, puede generarse una situación en la que, muy probablemente, sin un tratamiento fiscal apropiado como la aplicación de la CCCTB, la mayoría de las empresas no percibirían ventaja alguna en la utilización de esta nueva herramienta jurídica. En definitiva, si no se acompaña de medidas en el terreno de la tributación corporativa, el Estatuto de SE no modificará en gran medida las actividades empresariales transfronterizas en la UE.

V.       Directiva relativa a los servicios

También pueden encontrarse disposiciones de relevancia fiscal, aunque indirecta, en tres artículos de la propuesta de Directiva relativa a los servicios de la Comisión, que atañen a las prácticas no discriminatorias para los prestadores de servicios y, en concreto, a la consideración de la discriminación fiscal. De manera más específica, con tales artículos se pretende garantizar la libre circulación de servicios, aludiendo, por una parte, a los requisitos prohibidos relativos a la libertad de establecimiento de los proveedores de servicios que no pueden ser impuestos por un Estado miembro en el que un proveedor desee emprender sus actividades. Por la otra, se refieren a los requisitos discriminatorios que no pueden ser aplicados a los receptores de los servicios (como la posibilidad de deducciones fiscales). Aluden asimismo a la diferenciación entre dos formas jurídicas de sociedades que operan en el extranjero, filiales y sucursales, que podría considerarse como un obstáculo a la libertad de establecimiento, ya que restringe la libertad de elección entre distintas estructuras jurídicas de las unidades de negocio en el extranjero.

En este sentido, no cabe duda de que la adopción de una CCCTB facilitaría la culminación del mercado interior y sería acorde con lo previsto en el artículo 94 del Tratado CE, en el que se dispone la aproximación de las legislaciones nacionales en materia de tributación directa en caso de que éstas repercutan en el funcionamiento del mercado común (libre circulación de bienes, personas, capitales y servicios).

(1)

COM(2001)0582.

(2)

COM(2003)0726.

(3)

Reglamento (CE) nº 1606/2002.

(4)

Recomendación 2003/361/CE.

(5)

(COM(2001)0260 – C5‑0597/2001 – 2001/2248(COS));


PROCEDIMIENTO

Título

Imposición fiscal de las empresas en la Unión Europea: base imponible común consolidada del impuesto de sociedades

Número de procedimiento

2005/2120(INI)

Fundamento reglamentario

art. 45

Comisión competente para el fondo
Fecha del anuncio de la autorización en el Pleno

ECON

4.7.2005

Comisión(es) competentes(s) para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

 

 

 

 

 

Opinión(es) no emitida(s)
  Fecha de la decisión

 

 

 

 

 

Cooperación reforzada
  Fecha del anuncio en el Pleno

 

 

 

 

 

Propuesta(s) de resolución incluida(s) en el informe

 

 

 

Ponente(s)
  Fecha de designación

Pier Luigi Bersani
23.9.2004

 

Ponente(s) sustituido(s)

 

 

Examen en comisión

29.3.2005

5.10.2005

21.11.2005

 

 

Fecha de aprobación

29.11.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

33

5

4

Miembros presentes en la votación final

Zsolt László Becsey, Pervenche Berès, Pier Luigi Bersani, Sharon Margaret Bowles, Udo Bullmann, Ieke van den Burg, Jan Christian Ehler, Jonathan Evans, Elisa Ferreira, José Manuel García-Margallo y Marfil, Jean-Paul Gauzès, Gunnar Hökmark, Karsten Friedrich Hoppenstedt, Ian Hudghton, Sophia in 't Veld, Piia-Noora Kauppi, Wolf Klinz, Guntars Krasts, Astrid Lulling, Gay Mitchell, Cristobal Montoro Romero, John Purvis, Alexander Radwan, Bernhard Rapkay, Dariusz Rosati, Eoin Ryan, Antolín Sánchez Presedo, Manuel António dos Santos, Peter Skinner, Margarita Starkevičiūtė, Ivo Strejček y Thomas Wise

Suplentes presentes en la votación final

Mia De Vits, Harald Ettl, Ján Hudacký, Werner Langen, Thomas Mann, Tobias Pflüger, Andreas Schwab y Corien Wortmann-Kool

Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

Holger Krahmer y Martine Roure

Fecha de presentación – A6

1.12.2005

A6-0386/2005

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