Procedimiento : 2005/2146(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A6-0414/2005

Textos presentados :

A6-0414/2005

Debates :

PV 18/01/2006 - 8
CRE 18/01/2006 - 8

Votaciones :

PV 19/01/2006 - 8.9
CRE 19/01/2006 - 8.9
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0027

INFORME     
PDF 328kWORD 433k
16.12.2005
PE 364.708v02-00 A6-0414/2005

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Comisión de Asuntos Constitucionales

Ponentes: Andrew Duff y Johannes Voggenhuber

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 CARTA DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS ECONÓMICOS Y MONETARIOS
 CARTA DE LA COMISIÓN DE TRANSPORTES Y TURISMO
 OPINIÓN de la Comisión de Asuntos Exteriores
 OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía
 OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo Regional
 PROCEDIMIENTO
 OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural
 OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación
 OPINIÓN de la Comisión de Asuntos Jurídicos
 PROCEDIMIENTO
 OPINIÓN de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior
 OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género
 OPINIÓN DEL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO
 OPINIÓN DEL COMITÉ DE LAS REGIONES
 PROCEDIMIENTO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

El Parlamento Europeo,

–   Visto el Tratado de Niza,

–   Visto el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa,

–   Vista su Resolución, de 12 de enero de 2005, sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa(1),

–   Vista la Declaración de 18 de junio de 2005 de los Jefes de Estado o de Gobierno sobre la ratificación del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa efectuada en la conclusión el Consejo Europeo de los días 16 y 17 de junio de 2005,

–   Visto el Tratado de adhesión de la República de Bulgaria y de Rumania a la Unión Europea,

–   Vistos los dictámenes sobre el periodo de reflexión emitidos por el Comité de las Regiones el 13 de octubre de 2005(2) y por el Comité Económico y Social Europeo el 26 de octubre de 2005(3), a petición del Parlamento Europeo(4),

–   Visto el artículo 45 de su Reglamento,

–   Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Constitucionales y las opiniones de la Comisión de Asuntos Exteriores, la Comisión de Industria, Investigación y Energía, la Comisión de Desarrollo Regional, la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, la Comisión de Cultura y Educación, la Comisión de Asuntos Jurídicos, la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior y la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A6-0414/2005),

Considerando que:

A. El 29 de octubre de 2004, veinticinco Estados miembros de la Unión Europea firmaron el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa y, en su declaración del 18 de junio de 2005, el Consejo Europeo lo confirmó una vez más,

B.  La Constitución fue elaborada por la Convención Europea, que en comparación con los procedimientos aplicados anteriormente para preparar tratados, alcanzó un nuevo grado de apertura, pluralismo y legitimidad democrática,

C. El Parlamento Europeo aprobó la Constitución por una mayoría de más de dos tercios, por considerar que representa «un buen compromiso y una importante mejora de los Tratados existentes, lo cual [...] aportará un marco estable y duradero para el futuro desarrollo de la Unión Europea que permitirá nuevas ampliaciones y ofrecerá mecanismos para su revisión cuando ésta sea necesaria» en su Resolución del 12 de enero de 2005,

D. La finalidad de las reformas que contiene el Tratado Constitucional es tener en cuenta las consecuencias de la ampliación de la Unión del 1 de mayo de 2004; el éxito de ésta y de futuras ampliaciones quedaría comprometido a menos que se ratifique un régimen constitucional,

E.  Trece Estados miembros(5), que representan una mayoría de Estados miembros de la Unión, han ratificado desde entonces la Constitución, de acuerdo con sus propias exigencias constitucionales incluidos España y Luxemburgo por medio de referendos,

F.  Francia y los Países Bajos, como consecuencia de los referendos celebrados el 29 de mayo y el 1 de junio de 2005, respectivamente, no han ratificado la Constitución, con el resultado de que el proceso de ratificación ha quedado bloqueado en la mayoría de los diez Estados miembros restantes,

G. En aplicación de lo dispuesto en el artículo 48 del Tratado de la Unión Europea, la Constitución no entrará en vigor a menos y hasta que haya sido ratificada por todos los Estados miembros,

H. La Declaración 30 aneja al Tratado por el que se establece una Constitución para Europa prevé que «si, transcurrido un plazo de dos años desde la firma del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, las cuatro quintas partes de los Estados miembros lo han ratificado y uno o varios Estados miembros han encontrado dificultades para proceder a dicha ratificación, el Consejo Europeo examinará la cuestión»,

I.   Es necesario respetar tanto a aquellos Estados miembros y sus pueblos que han ratificado la Constitución como a los que no la han ratificado, y analizar cuidadosamente las razones de los resultados negativos en Francia y en los Países Bajos,

J.   El voto negativo parece haber sido más una expresión de desacuerdo sobre el estado actual de la Unión que una oposición concreta a las reformas constitucionales, pero este voto tiene como resultado, paradójicamente, el mantenimiento del statu quo y el bloqueo de las reformas,

K. El Consejo Europeo confirmó este análisis al afirmar, en su Declaración de 18 de junio de 2005, que estos resultados no ponen en entredicho el apego de los ciudadanos a la construcción europea y que los ciudadanos han expresado, no obstante, preocupaciones e inquietudes que se han de tener en cuenta. Así pues, el Consejo Europeo decidió abrir un «período de reflexión [...] para hacer posible en cada uno de nuestros países un amplio debate en el que participen los ciudadanos, la sociedad civil, los interlocutores sociales, los Parlamentos nacionales y los partidos políticos»; los Jefes de Estado o de Gobierno acordaron que durante el primer semestre de 2006 procederían a una «valoración de conjunto de los debates nacionales» y decidirían «los próximos pasos del proceso»,

L.  En dicha Declaración, los Jefes de Estado o de Gobierno declararon que el proceso de ratificación podía seguir, y acordaron, asimismo, que se prorrogaría la fecha inicial de entrada en vigor de la Constitución (1 de noviembre de 2006),

M. No obstante, el Consejo Europeo no dio un enfoque claro al período de reflexión ni definió los métodos correspondientes y el marco para la elaboración de conclusiones de este debate, y desde entonces parece haber carecido tanto de la voluntad política como de la capacidad para estimular y gestionar el diálogo europeo,

N. La falta de un acuerdo sobre los desafíos políticos y los recursos presupuestarios para la Unión ampliada en el período 2007-2013 socavaría todavía más la actual y futura Unión,

O. Observa que el periodo de reflexión comenzó con debates centrados más en el contexto que en el texto, en los que destacan temas tales como el futuro del modelo social europeo, las perspectivas económicas europeas, la velocidad de la ampliación, el presupuesto a medio plazo y el mercado único de servicios;

P.  La Comisión ha publicado su contribución sobre el periodo de reflexión con el objetivo de restablecer la confianza de la opinión pública en la Unión Europea apoyando los debates nacionales y promoviendo iniciativas a escala comunitaria, lo que, sin embargo, no exime de la conjugación de esfuerzos de todas las instituciones políticas europeas ni de una práctica de liderazgo que tome en serio la importancia estratégica de la Constitución y la realidad política de las condiciones previas para su éxito,

Q. Los Parlamentos nacionales han señalado su apoyo a una serie de reuniones interparlamentarias que pueden «estimular, orientar y sintetizar» el diálogo europeo(6),

1.  Reitera su convicción de que el Tratado de Niza no constituye una base con perspectivas de futuro para la continuación del proceso de integración europea;

2.  Confirma su compromiso de alcanzar sin retrasos injustificados un acuerdo constitucional que refuerce la democracia parlamentaria, la transparencia y el Estado de Derecho, consolide los derechos fundamentales, desarrolle el espíritu de ciudadanía y aumente la capacidad de la Unión ampliada para actuar con eficacia tanto en el interior como en el exterior; teme que, si no se logra este acuerdo constitucional, no sea posible que la Unión pueda contar con el apoyo de sus ciudadanos, mantener la dinámica de la integración y convertirse en un socio creíble en la escena mundial; confirma, asimismo, su respaldo al Tratado por el que se establece una Constitución para Europa como el instrumento adecuado para lograr estos objetivos; pide al Consejo Europeo de junio de 2006 que asuma también solemnemente ese compromiso en favor de un acuerdo constitucional sobre el futuro de Europa;

3.  Destaca que no es posible seguir ampliando la Unión, después de la adhesión de Bulgaria y Rumania, sobre la base del Tratado de Niza;

4.  Recuerda que persistirán —e incluso se harán más acuciantes— los problemas políticos y las debilidades institucionales que la Convención tenía la misión de abordar, a menos y hasta que hayan entrado en vigor las reformas consignadas en el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa;

5.  Observa que muchas de las preocupaciones expresadas hacen referencia a problemas generales y específicos del contexto más que al propio texto; considera que si se pueden lograr progresos en estas cuestiones, será más fácil encontrar una solución en lo que respecta al texto;

6.  Se opone a las propuestas de establecer grupos limitados de algunos Estados miembros en tanto prosiga el proceso constitucional; lamenta que se apunten propuestas de coaliciones que agrupen a algunos Estados miembros fuera del sistema de la UE; recuerda que la cooperación reforzada debe favorecer la realización de los objetivos de la Unión, preservar sus intereses y reforzar el proceso de integración, así como estar abierta en todo momento a todos los Estados miembros; por otra parte, subraya que el posible establecimiento de este tipo de cooperación no debe realizarse en detrimento de los esfuerzos para conseguir sin retrasos indebidos una Constitución para Europa;

7.  Advierte de que una estrategia basada en la aplicación selectiva de la Constitución corre el riesgo de poner fin al consenso que permitió alcanzar un equilibrio entre las Instituciones y entre los Estados miembros, y, por lo tanto, de agravar la crisis de confianza;

8.  Señala que, en esta fase, sólo puede introducirse un número limitado de reformas democráticas sin una modificación del Tratado, mediante una revisión de las normas de procedimiento o un acuerdo interinstitucional, como la transparencia de la actividad legislativa en el Consejo, la introducción de una modalidad de iniciativa ciudadana, las mejoras del procedimiento de comitología, el pleno uso de las cláusulas «pasarela» en el ámbito de la justicia y los asuntos de interior y un examen más riguroso de la forma en que los Gobiernos abordan los asuntos de la UE por parte de los Parlamentos de los Estados miembros;

9.  Propone que se aproveche el actual período de reflexión para reactivar el proyecto constitucional por medio de un amplio debate público sobre el futuro de la integración europea; considera que este diálogo europeo —cuyos resultados no han de prejuzgarse— debería dirigirse a clarificar, profundizar y democratizar el consenso sobre la Constitución, responder a las críticas y encontrar soluciones en los casos en que no se hayan satisfecho las expectativas;

10. Se congratula por el compromiso de emprender un nuevo debate a gran escala sobre la orientación de las políticas de la Unión, si bien destaca que dicho debate ha de llevarse a cabo con el ánimo de superar la crisis constitucional y que las soluciones políticas acordadas en el plano de la UE deben adecuarse a las normas, los poderes y los procedimientos de las instituciones de la UE, así como a las competencias conferidas a la UE por los Estados miembros y deberían identificar las cuestiones que son comunes en toda Europa;

11. Propone que este nuevo diálogo, que debe considerarse como una oportunidad para promover la democracia europea, se lleve a cabo y se coordine a escala de toda la Unión, estructurado por temas comunes y siguiendo etapas realistas, de acuerdo con un marco de evaluación previamente acordado y con la finalidad de definir opciones políticas decisivas;

12. Insiste en que se entable el debate público en los marcos europeo y nacional; llama la atención sobre el hecho de que los debates nacionales con un enfoque limitado contribuirán muy poco a la supresión de los estereotipos nacionales; advierte, asimismo, de que un diálogo impuesto sin objetivos políticos sería confuso, e incluso vacío de contenido, lo cual provocaría una mayor desafección de los ciudadanos europeos;

13. Propone que el Parlamento Europeo invite a los Parlamentos nacionales a una serie de conferencias —«foros parlamentarios»—, con el fin de estimular el debate y elaborar, de forma paulatina, las conclusiones políticas necesarias; se invitará asimismo a las demás instituciones de la UE a participar en dichas conferencias;

14. Reconoce la importancia crucial para la Unión Europea y, en particular, para el Parlamento, de evitar otro revés en el proceso constitucional; se compromete, por tanto, a desempeñar un papel de primer orden en el diálogo europeo, especialmente mediante la publicación de fichas de documentación europea (European papers) sobre cada una de las grandes cuestiones a las que se enfrenta la Unión, que podrían utilizarse como un modelo europeo común para los debates nacionales y, junto con las contribuciones de los Parlamentos nacionales, servirían como base de los debates en los foros parlamentarios;

15. Reconoce la importancia estratégica que reviste el hecho de que las instituciones políticas provoquen una actitud proactiva de los medios de comunicación, especialmente la televisión, la prensa escrita y las radios locales, movilizándolos para que hagan publicidad del debate y lo refuercen;

16. Propone que el primer foro parlamentario se reúna en la primavera de 2006, antes de la sesión de junio del Consejo Europeo, con el fin de oír los análisis de los Parlamentos francés y neerlandés sobre sus propuestas para seguir hacia adelante y someter a debate, sobre la base de la presente Resolución, la estructura del diálogo europeo; el objetivo de este foro sería dirigir recomendaciones detalladas al Consejo Europeo sobre las orientaciones de la Unión para encontrar una salida a la crisis;

17. Propone que el primer foro parlamentario defina un número limitado de cuestiones prioritarias relativas al futuro de Europa y al sistema de gobernanza de la Unión que deberían tratarse en foros posteriores y en un amplio debate público, por ejemplo:

i)   ¿cuál es el objetivo de la integración europea?

ii)  ¿qué papel debería desempeñar Europa en el mundo?

iii)  en la perspectiva de la globalización, ¿cuál es el futuro del modelo económico y social europeo?

iv) ¿cómo deberían definirse las fronteras de la Unión Europea?

v)  ¿cómo podrían fomentarse la libertad, la seguridad y la justicia?

18. Opina que un debate profundo sobre estas cuestiones fundamentales abrirá nuevas perspectivas a la integración europea y preparará el terreno para la reforma de las políticas comunes en aquellos ámbitos que son objeto de disensión;

19. Considera, asimismo, que el diálogo europeo sólo superará la crisis constitucional con la participación no sólo de todas las instituciones de la UE, sino también de los Parlamentos nacionales y regionales, las administraciones locales, los partidos políticos, los interlocutores sociales, la sociedad civil, la comunidad académica y los medios de comunicación; concede, a este respecto, una especial importancia a las contribuciones prácticas del Comité Económico y Social Europeo y el Comité de las Regiones;

20. Solicita a los Estados miembros que organicen un gran número de reuniones públicas y debates en los medios de comunicación sobre el futuro de la Europa —«foros de ciudadanos»— a escala nacional, regional y local, estructurados en torno a temas acordados de forma conjunta con la ayuda de la Comisión; insta con urgencia a los interlocutores sociales y a las organizaciones de la sociedad civil a que se comprometan en estos debates;

21. Expresa su deseo de que los partidos políticos concedan una mayor importancia a la dimensión europea, tanto en los debates internos como en las campañas electorales;

22. Anima a los ciudadanos a que contribuyan al progreso del debate mediante sus peticiones;

23. Insta a la Unión a que conceda una prioridad mucho mayor a la política cultural y educativa, con el fin de dar contenido a la divisa de la Constitución «Unida en la diversidad»;

24. Señala que será imposible llevar a cabo el diálogo europeo sin una financiación adecuada, y reitera su propuesta presupuestaria de aumentar la financiación del programa PRINCE; en este sentido, insta con urgencia a que se llegue cuanto antes a un acuerdo sobre las Perspectivas Financieras de la Unión para el período 2007-2013;

25. Propone que las conclusiones del período de reflexión se formulen durante el segundo semestre de 2007, a más tardar, y que en esta fase se adopte una decisión clara acerca de cómo debe procederse respecto a la Constitución;

26. Señala que, en teoría, la Unión dispone de una serie de opciones, que incluyen el abandono definitivo del proyecto constitucional, el intento de ratificar el texto actual sin modificaciones, el intento de clarificar o completar el texto actual, la remodelación y/o modificación del mismo con el fin de mejorarlo, así como la redacción completa de un nuevo texto;

27. Considera que un resultado positivo del periodo de reflexión sería que puede mantenerse el texto actual, aunque ello solamente sería posible si el proceso se acompañara de importantes medidas para inspirar confianza y persuadir a la opinión pública;

28. Insta a los miembros del Consejo Europeo a que asuman una responsabilidad tanto individual como colectiva respecto a la entrada en vigor de una Constitución para Europa; insiste, asimismo, en que coordinen más estrechamente tanto el contenido como el calendario de las campañas nacionales y demuestren a los ciudadanos su voluntad política y su solidaridad mutua;

29. Toma nota del «Plan D de democracia, diálogo y debate» de la Comisión (COM(2005)0494), si bien pide a ésta que no se limite a dar a conocer su estrategia de comunicación y dé prueba también de un compromiso político decisivo que ayude a la Unión Europea a superar sus actuales dificultades constitucionales;

30. Subraya que Rumania y Bulgaria deben participar en todas las acciones mencionadas;

31. Hace un llamamiento a todas las asociaciones y organizaciones de la sociedad civil para que incluyan la entrada en vigor de la Constitución como una de sus prioridades para la discusión y el debate;

32. Solicita que, en cualquier caso, se haga todo lo posible para garantizar que la Constitución entre en vigor en el año 2009;

33. Encarga a su Comisión de Asuntos Constitucionales que haga un seguimiento del periodo de reflexión, especialmente, por lo que se refiere a la preparación de los foros parlamentarios, la elaboración de documentos de trabajo («European Papers»), la síntesis de los debates institucionales y de los ciudadanos, y las conclusiones y las propuestas que surjan de ellos;

34. Pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, en este espíritu, que trabaje en estrecha cooperación con las demás comisiones interesadas en la preparación de los foros parlamentarios y la redacción de los documentos de trabajo destinados a ellos;

35. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a los miembros del Consejo Europeo, al Consejo, a la Comisión, a los Parlamentos nacionales y regionales de los Estados miembros, al Comité de las Regiones, al Comité Económico y Social Europeo, a los antiguos miembros de la Convención Europea, así como a los Parlamentos y a los Gobiernos de los países en proceso de adhesión y de los países candidatos.

(1)

DO C 247 E de 6.10.2005, p. 90 y 93.

(2)

CdR 250/2005, pendiente de publicación en el Diario Oficial.

(3)

SC/025 - CESE 1249/2005, pendiente de publicación en el Diario Oficial.

(4)

P6_PV(2005)09-06, pendiente de publicación en el Diario Oficial.

(5)

Austria, Chipre, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Eslovaquia, Eslovenia y España.

(6)

XXXIV reunión de la COSAC, 10-11 de octubre de 2005.


CARTA DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS ECONÓMICOS Y MONETARIOS

Carta dirigida el 12 de octubre de 2005 por la Sra. Pervenche Berès, presidenta de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, al Sr. Jo Leinen, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales

                                                                                                                                          Traducción

D(2005)48745

Sr. Jo Leinen

Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales

RE:  El periodo de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea (2005/2146(INI))

Señor Presidente:

La comisión parlamentaria que preside trabaja en estos momentos en un informe de propia iniciativa sobre «El periodo de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea» (2005/2146(INI)), del que son ponentes los diputados Andrew Duff y Johannes Voggenhuber. En este contexto, ha interrogado a diversas comisiones, entre ellas la nuestra, sobre su voluntad de contribuir a este informe presentando una opinión a la mayor brevedad.

Tras haberlo debatido con los coordinadores de nuestra comisión, me gustaría indicarle que en esta fase hemos decidido no elaborar esta opinión, visto el calendario sumamente ajustado para la aprobación del informe y sabiendo que este informe sólo constituiría una primera reflexión más relacionada con el método que con el propio contenido de las propuestas que pueden y debe presentarse en cuanto al fondo. Por tanto, nuestra comisión se reserva la posibilidad de intervenir en el contexto del eventual informe que elaboren sobre el fondo, contribuyendo con una opinión relativa a nuestro ámbito de competencia, en particular sobre las cuestiones relacionadas con el proceso Lamfalussy y la comitología.

Sin embargo, podríamos revisar esta posición si en la evolución del debate en seno de la comisión que preside se tratasen con detalle las propuestas a presentar en el futuro.

(Fórmula de cortesía y firma)


CARTA DE LA COMISIÓN DE TRANSPORTES Y TURISMO


Carta dirigida el 17 de octubre de 2005 por el Sr. D. Paolo Costa, Presidente de la Comisión de Transportes y Turismo, al Sr. D. Jo Leinen, Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales

                                                                                                                                          Traducción

Señor Presidente:

Me complace saber que su comisión preparará un informe sobre el período de reflexión, adoptado tras el rechazo del proyecto de Constitución Europea por el electorado francés y neerlandés. En nombre de la Comisión TRAN, me gustaría transmitirle su opinión acerca del informe del Sr. DUFF y del Sr. VOGGENHUBER.

Acogemos con satisfacción que el Parlamento tome la iniciativa en este debate. Dado que los Estados miembros están divididos sobre este asunto y que la Comisión parece vacilar en tomar la iniciativa, el Parlamento, que representa a los pueblos de Europa, debe relanzar este debate. A este respecto, acogemos con satisfacción las ideas preliminares de sus ponentes que, aunque ambiciosas, subrayan la necesidad de una estructura clara y de un calendario para el debate.

Desde el punto de vista de nuestra comisión, es importante que el diseño concreto de las políticas pueda continuar y reforzarse todo lo posible. Los ciudadanos de dos Estados miembros han mostrado su desaprobación del proyecto de Constitución Europea, pero no de la cooperación e integración europeas como herramientas para resolver problemas comunes.

Mientras tanto, las instituciones europeas deben actuar para restaurar la confianza del público en el proyecto europeo. Una mejor comunicación es conveniente, especialmente para rebatir el falso argumento utilizado por líderes nacionales débiles que echan la culpa a Bruselas de sus propios fallos.

Pero lo que más necesitamos son acciones con éxito en ámbitos importantes para el pueblo europeo. Las instituciones europeas deben actuar ahora para cumplir sus objetivos estratégicos a pesar de que de momento están obligadas a utilizar herramientas anticuadas como el Tratado de Niza.

En segundo lugar, debemos reconocer la necesidad de una mayor transparencia y simplificación del proceso de toma de decisiones en todas las instituciones afectadas, reforzando siempre que sea posible nuestra responsabilidad directa para con el público sin la mediación de los gobiernos nacionales. Dado que somos una comisión que trabaja principalmente con el procedimiento de codecisión, pensamos que éste es un elemento del proyecto de Constitución que debe ser preservado en eventuales propuestas futuras de reforma.


OPINIÓN de la Comisión de Asuntos Exteriores (                                                       (Fórmula de cortesía y firma)25.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Elmar Brok

SUGERENCIAS

La Comisión de Asuntos Exteriores pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

El proceso de ratificación del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa

1.  Advierte, a la espera de la ratificación del Tratado Constitucional, de que no se proceda a una aprobación total o parcial de las disposiciones del nuevo Tratado, dada su ambición constitucional y el hecho de que una medida de ese tipo podría considerarse un intento de eludir la voluntad de los ciudadanos en los países que aún no han ratificado el Tratado Constitucional;

2.  Considera, asimismo, irrealizable cualquier intento de renegociar el Tratado Constitucional, dado que éste ya contiene la solución más equilibrada que se pudo alcanzar durante las negociaciones, tanto en el marco de la Convención Europea como en la posterior CIG, y que, de hecho, ya ha sido ratificado por más de la mitad de los Estados miembros;

3.  Manifiesta su pesar por el fracaso del proceso de ratificación en dos Estados miembros; comparte, no obstante, la opinión de que el proceso de ratificación debe continuar al ritmo establecido por cada Estado miembro y que el Tratado Constitucional sólo podrá aplicarse íntegramente cuando la ratificación haya concluido, de conformidad con el nuevo Tratado; recomienda que se aproveche el procedimiento de reflexión para responder sin demora a las cuestiones que al parecer son la causa del fracaso del proceso de ratificación en dos Estados miembros, así como para superar la distancia actual entre los deseos de los ciudadanos y el proceso de integración europeo, con objeto de que se pueda volver a progresar hacia una Europa constitucional;

4.  Propone que, simultáneamente al proceso de reflexión y sin demora, el Parlamento Europeo lance y coordine una iniciativa «Ciudadanos de Europa», destinada a abordar de forma proactiva los deseos y preocupaciones actuales de los ciudadanos europeos en materias europeas; considera que dicha iniciativa permitiría a las instituciones europeas fomentar una actitud positiva a nivel europeo, con objeto de impedir que el enfoque nacionalista se imponga una vez más en el debate europeo; subraya que dicha iniciativa de gran alcance puede y debe emprenderse sobre la base de los Tratados existentes, y sólo requiere consenso político;

5.  Recomienda que dicha iniciativa abarque disposiciones no exhaustivas como:

a)   un debate general que se celebraría al comienzo de cada año en el Parlamento Europeo, en el que participarían todos los Jefes de Gobierno o sus representantes, así como los Comisarios europeos, sobre las orientaciones de las diferentes políticas europeas,

b)   amplios debates públicos en los Parlamentos nacionales sobre las iniciativas europeas que afectan especialmente a los ciudadanos europeos, como la seguridad de las personas, incluida la lucha contra el terrorismo, la ampliación, la inmigración, el modelo social, etc., preferentemente en una única «Jornada de debate europeo» específica que se celebraría, a ser posible de forma simultanea, en cada Parlamento nacional,

c)   una mayor participación de agentes europeos, como diputados al Parlamento Europeo, Comisarios y funcionarios de alto rango de las diferentes instituciones europeas, en los debates nacionales/regionales, a fin de explicar más adecuadamente de qué se ocupa en realidad la Unión Europea y de obtener información sobre lo que podría conseguirse,

d)   la constitución de «Foros de ciudadanos nacionales y europeos» con objeto de debatir abiertamente cualquier aspecto que afecte a la vida cotidiana dentro de la Unión Europea,

e)   la realización, antes de la adopción de una disposición legislativa importante, de una evaluación en la que se expongan los efectos que se espera que tenga en la vida diaria de los ciudadanos así como el modo en que dichas medidas legislativas toman en cuenta sus preocupaciones y deseos,

f)    la creación de un «Espacio cívico y democrático europeo» sobre la base de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la adopción del conjunto de medidas legislativas necesario para su desarrollo,

g)   el fortalecimiento, sin más demora, de la democracia así como una mayor apertura en el proceso de toma de decisiones europeo, promoviendo la iniciativa de la Constitución de convocar referendos europeos, institucionalizando el derecho de petición y abriendo al público todas la deliberaciones y votaciones del Consejo de Ministros así como el procedimiento de alerta previsto en favor de los Parlamentos nacionales con relación al principio de subsidiariedad;

6.  Recuerda que es necesario acercar el proceso de construcción europeo a los jóvenes, y por ello propone la creación de una asignatura obligatoria en todos los colegios de la UE dedicada a la historia de Europa y al funcionamiento de las Instituciones de la UE;

Entre tanto, se deben aprovechar al máximo los Tratados existentes

7.  Considera que el período de reflexión sobre el proceso de ratificación del Tratado Constitucional establecido por el Consejo Europeo de Bruselas de los días 16 y 17 de junio de 2005 ofrece una buena ocasión para volver a examinar la función de cada institución, tanto en el ámbito de las acciones exteriores de la Unión en su conjunto como en el ámbito de la PESC; considera que, sobre la base de los Tratados existentes, se pueden aportar sin demora grandes mejoras en términos de coherencia, visibilidad, transparencia y eficacia en algunos ámbitos que pueden ofrecer un auténtico valor añadido europeo;

8.  Recuerda, a este respecto, que, según el último Eurobarómetro, en todos los Estados miembros existe una opinión pública favorable (casi el 69 %) a que se atribuya una función más importante a la Unión Europea en las relaciones exteriores y que, durante el proceso de ratificación, no se han cuestionado las nuevas disposiciones del Tratado Constitucional en este ámbito; subraya, por lo tanto, que la PESC podría desempeñar asimismo una función importante con vistas a consolidar el proyecto en la opinión pública y demostrar las ventajas que ofrecen las partes pertinentes del Tratado Constitucional;

9.  Lamenta, a este respecto, la actitud de algunos Estados miembros, los cuales, pese a la adopción de la Constitución por el Consejo Europeo, han hecho uso del derecho de veto en materias importantes de asuntos exteriores por motivaciones nacionales; pide por ello a todos los Estados miembros que actúen constructivamente de acuerdo con el espíritu de la Constitución;

10. Señala que el nombramiento del Alto Representante/Secretario General del Consejo ha mejorado la imagen de la Unión Europea a escala mundial, pero opina que dicha imagen no ha tenido su contrapartida en una mejora equivalente de la eficacia de la acción exterior de la Unión Europea;

11. Propone, en consecuencia, que durante el período de reflexión se dé prioridad a un número limitado de ámbitos cercanos a los deseos y preocupaciones de los ciudadanos europeos y de sus expectativas en cuanto al papel que debe desempeñar la Unión Europea en asuntos internacionales tales como la política europea de vecindad, la seguridad de las personas y la lucha contra el terrorismo, la gestión de la migración, incluidas medidas para luchar contra la inmigración ilegal, así como la contribución de la Unión Europea a la disminución de la pobreza, un mejor desarrollo económico y un desarrollo sostenible en un mundo globalizado;

12. Recomienda a este respecto a la Comisión que presente urgentemente propuestas en dichos sectores prioritarios y que aproveche mejor las enormes posibilidades que ofrecen los instrumentos políticos, comerciales, económicos y financieros del primer pilar de los Tratados, constituyendo un importante poder de persuasión (soft power) que se inscribe en el ámbito de competencias de la Comunidad y favorece los objetivos de la Unión en los asuntos internacionales;

13. Recomienda, a este respecto, que la Comisión adopte un enfoque mucho más integrado y proactivo en las acciones exteriores de la Comunidad y que aproveche mejor la importante función que le confiere el segundo pilar de los Tratados vigentes, por ejemplo, utilizando con más decisión su derecho de iniciativa en el ámbito de la PESC y concentrándose en asuntos concretos con respecto a los cuales la opinión pública europea espera evidentemente una respuesta;

14. Señala que el diálogo político con terceros países y regiones, una acción más proactiva en las relaciones con las organizaciones internacionales y una utilización más dinámica y flexible de la red de delegaciones de la Comisión, sin duda uno de los servicios exteriores más eficaces y mejor informados del mundo, podrían crear nuevas posibilidades en lo relativo a las actividades del primer y el segundo pilar;

15. Recuerda, al respecto, que, si bien la diplomacia parlamentaria no es una alternativa a la diplomacia intergubernamental tradicional, podría desempeñar un papel mucho más importante como instrumento complementario en las relaciones de la Unión con terceros países y regiones; subraya que está dispuesto a utilizar su red de más de 30 delegaciones parlamentarias permanentes, sus numerosas delegaciones ad hoc y las conferencias interparlamentarias para reforzar la acción exterior de la Unión y de la PESC;

16. Opina que, sin modificar el proceso de toma de decisiones existente, se podrían adoptar muchas soluciones prácticas para aumentar la coherencia de la acción concertada de los servicios e instituciones de la Unión en el sector de los asuntos exteriores, a saber:

(a)  compartir sin reservas la información, los informes y los análisis elaborados por los servicios, las delegaciones, los representantes especiales, las embajadas, etc. de la Unión, sus instituciones y los Estados miembros,

(b)  celebrar periódicamente reuniones conjuntas entre el grupo de Comisarios responsables de las relaciones exteriores, el Alto Representante/Secretario General del Consejo y las delegaciones de las comisiones del Parlamento Europeo que se ocupan de los asuntos exteriores, con el fin de evaluar y coordinar mejor las prioridades estratégicas,

(c)  celebrar periódicamente reuniones conjuntas entre los grupos de trabajo del Consejo y el COREPER, la Comisión y los ponentes del Parlamento Europeo, con el fin de conocer mejor las posiciones respectivas,

(d)  mejorar la cooperación entre las direcciones competentes para las acciones exteriores de las tres instituciones europeas, favoreciendo las reuniones de trabajo y los intercambios regulares a alto nivel (directores generales y directores) y a nivel intermedio (jefes de unidad y jefes de misión), así como la rotación y el intercambio de funcionarios europeos que se ocupan de cuestiones vinculadas a los asuntos exteriores,

(e)  mejorar la interacción de las 127 delegaciones y representaciones con otras instituciones y delegaciones de la UE, los Ministros de Asuntos Exteriores y las Embajadas de los Estados miembros, así como las empresas y los ciudadanos europeos, mediante la organización regular de contactos y reuniones, la prestación de asistencia práctica y el intercambio de personal diplomático de los Estados miembros y de funcionarios de las instituciones correspondientes;

17. Recomienda continuar desarrollando y afianzando la PESD sobre la base de las decisiones adoptadas por el Consejo Europeo y el Consejo de Ministros, tal como se ha venido haciendo desde la Declaración de Saint Malo de 1998; comparte la opinión de que dichas decisiones ya están contempladas en los Tratados existentes (en particular, el apartado 2 del artículo 18 y el artículo 26 del Tratado de la Unión Europea, en virtud de los cuales la Presidencia y el Alto Representante son responsables de la aplicación de las decisiones adoptadas por el Consejo de conformidad con el apartado 3 del artículo 13) y que pueden aplicarse previamente, si fuera el caso, sin perjuicio del Tratado Constitucional, siempre que se garanticen la transparencia y las respectivas responsabilidades;

18. Propone reforzar en muy gran medida el Centro de Satélites de la Unión Europea (CSUE), tanto a nivel presupuestario como de personal, con objeto de alcanzar su objetivo principal que consiste en la supervisión de la seguridad general y el apoyo a misiones tipo Petersberg, la verificación de tratados, el control de la proliferación de armas, la vigilancia marítima y el control del medio ambiente (incluidas las catástrofes naturales y las provocadas por el hombre);

19. Está convencido, en particular, de que se deben defender la responsabilidad democrática y la transparencia de todas las actividades emprendidas por la Agencia Europea de Defensa, independientemente de la entrada en vigor del nuevo Tratado; está convencida asimismo de que es posible crear ahora un Cuerpo civil europeo de paz, conforme a las resoluciones aprobadas en anteriores ocasiones por el Parlamento Europeo;

20. Alienta al Consejo y a los Estados miembros a que refuercen el control parlamentario de facto de la PESD, aumentando a escala nacional la importancia de la función de los Parlamentos nacionales a la hora de autorizar las operaciones emprendidas en el marco de la PESD y, a escala europea, atribuyendo al Parlamento Europeo una función importante en el control del presupuesto de la PESC, mediante una revisión del Acuerdo Interinstitucional de 1999;

21. Pide una vez más al Consejo no sólo que informe al Parlamento Europeo sino también que le consulte regularmente y lo haga participar en los aspectos principales y las opciones fundamentales relativas a la PESC/PESD;

El trabajo preparatorio para la creación del servicio de acción exterior

22. Insiste en que la creación del nuevo cargo de Ministro de Asuntos Exteriores de la UE, así como del futuro servicio de acción exterior (mediante, por ejemplo, un acuerdo interinstitucional ad hoc), debe ser conforme con los progresos en el proceso de ratificación y estar supeditado al control parlamentario;

23. Recomienda que se cumplan las disposiciones del Tratado Constitucional mediante un progreso constante en el trabajo preparatorio para la creación del nuevo servicio, al tiempo que establece que su constitución efectiva sólo se producirá después de la ratificación de dicho Tratado.

PROCEDIMIENTO

Título

El período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

AFET
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Elmar Brok
29.8.2005

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

4.10.2005

22.11.2005

 

 

 

Fecha de aprobación

23.11.2005

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

54

6

1

Miembros presentes en la votación final

Vittorio Agnoletto, Angelika Beer, André Brie, Elmar Brok, Simon Coveney, Véronique De Keyser, Giorgos Dimitrakopoulos, Camiel Eurlings, Alfred Gomolka, Klaus Hänsch, Richard Howitt, Anna Ibrisagic, Toomas Hendrik Ilves, Jelko Kacin, Georgios Karatzaferis, Ioannis Kasoulides, Helmut Kuhne, Joost Lagendijk, Vytautas Landsbergis, Cecilia Malmström, Pierre Moscovici, Pasqualina Napoletano, Baroness Nicholson of Winterbourne, Vural Öger, Cem Özdemir, Alojz Peterle, Tobias Pflüger, João de Deus Pinheiro, Paweł Bartłomiej Piskorski, Poul Nyrup Rasmussen, Michel Rocard, Libor Rouček, José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra, Jacek Emil Saryusz-Wolski, György Schöpflin, Gitte Seeberg, Hannes Swoboda, István Szent-Iványi, Konrad Szymański, Antonio Tajani, Paavo Väyrynen, Inese Vaidere, Geoffrey Van Orden, Ari Vatanen y Josef Zieleniec

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Alexandra Dobolyi, Árpád Duka-Zólyomi, Kinga Gál, Marie Anne Isler Béguin, Tunne Kelam, Jaromír Kohlíček, Alexander Lambsdorff, Janusz Onyszkiewicz, Doris Pack, Aloyzas Sakalas, Pierre Schapira, Inger Segelström, Csaba Sándor Tabajdi, María Elena Valenciano Martínez-Orozco y Marcello Vernola

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Thomas Wise

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)


OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (23.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: estructura, temas y contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Hannes Swoboda

SUGERENCIAS

La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Sugiere que los criterios más adecuados para una evaluación racional de los asuntos que destacan actualmente en el período de reflexión sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa consisten en una mayor eficacia en la promoción de la competitividad de la economía de la UE y en dotar a la sociedad de la UE con herramientas e instrumentos que permitan hacer frente a los desafíos que conlleva la globalización;

2.  Opina que, más allá de la consideración de las cuestiones institucionales, unos debates nacionales enfocados hacia Europa sobre la sustancia de las políticas tal como se establecen en la Constitución deberían tender a la demostración del valor añadido de la Comunidad y, en especial, de la Constitución para los ciudadanos europeos; sugiere que las próximas Presidencias de la UE designen a personalidades de alto rango con experiencia europea para promover un debate en profundidad sobre la finalidad de la Constitución Europea;

3.  Considera que el período de reflexión debería aprovecharse para debatir con los ciudadanos:

     - la necesaria contribución de las estrategias y políticas industriales a escala comunitaria a la hora de favorecer una base sostenible para la creación de nuevos puestos de trabajo;

     - las razones por las que una política comunitaria bien estructurada en materia de investigación e innovación puede dar un nuevo impulso a la industria europea, en particular a la pequeña y mediana industria;

     - el hecho de que, en virtud del Tratado Constitucional, la política energética debe dotarse de una base jurídica propia y pertenecer al ámbito de competencias compartido de la Unión y de los Estados miembros;

4.  Considera que el sentimiento europeo de los ciudadanos aumentará mediante un programa que prevea la colocación de la bandera europea en todos los edificios públicos de Europa, tanto del Gobierno central como de la administración local;

5.  Propone que la Unión Europea financie seminarios de enseñanza intensiva para periodistas europeos sobre temas comunitarios, como instrumento de apoyo al diálogo público sobre las políticas europeas;

6.  Opina que la Constitución mejora el proceso decisorio en lo que respecta a la política espacial, energética y de investigación, estableciendo un papel más destacado de la Unión en la construcción de un medio ambiente seguro y sostenible;

7.  Considera que una intensificación de los contactos entre el Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales debería contribuir a dicho debate; considera asimismo que, en aras de favorecer los debates nacionales sobre el desarrollo económico y social de Europa, deberían establecerse mecanismos de debate sobre la Estrategia de Lisboa en los Parlamentos nacionales;

8.  Opina que, en aras de la mayor participación posible de los ciudadanos en el proceso democrático, sería conveniente reunir conjuntamente y con la mayor frecuencia posible a las respectivas comisiones parlamentarias del Parlamento Europeo y de los Parlamentos nacionales y a los representantes de los grupos políticos europeos y de los partidos políticos nacionales; insiste asimismo en que se tomen medidas para familiarizar al personal científico de los Parlamentos nacionales con los instrumentos comunitarios y su utilización;

9.  Considera que el período de reflexión debería utilizarse no sólo para explicar a los ciudadanos las oportunidades que puede aportar la Constitución, sino también para explicar que la eficacia de la Unión depende de una estrecha y eficiente cooperación entre la Unión y los Estados miembros en la toma de decisiones y en su aplicación;

10. Afirma que la creación de nuevos premios europeos para jóvenes y el apoyo de los ya existentes daría un mayor impulso a los sectores de la investigación, la innovación y la política energética e industrial, en los que Europa es, o aspira a ser, vanguardista.

PROCEDIMIENTO

Título

El período de reflexión: estructura, temas y contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

ITRE
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Hannes Swoboda
13.09.2005

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

5.10.2005

11.10.2005

23.11.2005

 

 

Fecha de aprobación

23.11.2005

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

44

1

0

Miembros presentes en la votación final

Ivo Belet, Jan Březina, Philippe Busquin, Jerzy Buzek, Joan Calabuig Rull, Pilar del Castillo Vera, Jorgo Chatzimarkakis, Giles Chichester, Den Dover, Lena Ek, Nicole Fontaine, Adam Gierek, Norbert Glante, Umberto Guidoni, András Gyürk, Fiona Hall, David Hammerstein Mintz, Ján Hudacký, Romana Jordan Cizelj, Werner Langen, Anne Laperrouze, Vincenzo Lavarra, Pia Elda Locatelli, Nils Lundgren, Eluned Morgan, Angelika Niebler, Reino Paasilinna, Umberto Pirilli, Miloslav Ransdorf, Vladimír Remek, Herbert Reul, Mechtild Rothe, Paul Rübig, Britta Thomsen, Patrizia Toia, Catherine Trautmann, Claude Turmes, Nikolaos Vakalis, Alejo Vidal-Quadras Roca, Dominique Vlasto

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Jan Christian Ehler, Satu Hassi, Erna Hennicot-Schoepges, Vittorio Prodi, Hannes Swoboda

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

 

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)

 


OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo Regional (24.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Vladimír Železný

SUGERENCIAS

La Comisión de Desarrollo Regional pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Considera que el período de reflexión como una oportunidad para participar en un verdadero debate sobre los principios de subsidiariedad y de la asociación reforzada en el ámbito del desarrollo regional y para evaluar la medida en que estos principios son respetados en la aplicación, control y evaluación de los objetivos de la política de cohesión para el período 2007-2013, que son vitales para un desarrollo pleno, equilibrado y continuo en todos los Estados miembros, especialmente en las regiones más pobres;

2.  Recomienda que la Comisión consulte ampliamente a los Estados miembros, a los Parlamentos nacionales, a otros Parlamentos de los Estados miembros, a las autoridades regionales y locales y a otros órganos relevantes, al Comité de las Regiones, a las asociaciones empresariales y a los sindicatos antes de elaborar nuevas propuestas de reglamentos que afecten a la cohesión económica, social y territorial de los Estados miembros, con el fin de evitar un exceso de reglamentación y preservar una flexibilidad muy necesaria al abordar los actuales y futuros retos de la política de cohesión;

3.  Recomienda que, a menos que el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa sea ratificado por todos los Estados miembros y hasta ese momento, el Parlamento Europeo continúe promoviendo con la mayor firmeza posible los cambios que desearía efectuar en relación con la política de cohesión, basándose en los méritos de los mismos, y se aplique minuciosamente el principio de precaución jurídica al referirse al marco de disposiciones generales y especiales relativas a la política de cohesión y sus beneficiarios individuales;

4.  Propone desarrollar consultas regulares con los Parlamentos nacionales y otros Parlamentos de los Estados miembros y sus correspondientes comisiones, incluyendo audiencias conjuntas con expertos, reuniones conjuntas de los eurodiputados de cada Estado miembro y los diputados miembros de los correspondientes Parlamentos nacionales o regionales donde se aborden todas las cuestiones de interés europeo que afecten a cada región, con el fin de mejorar, mediante evaluaciones de costes y la evaluación de las repercusiones de la legislación, la calidad del proceso legislativo en el ámbito de la política de cohesión a nivel nacional y de la UE, asegurando así que se abordarán las necesidades de todas las regiones, incluyendo las regiones ultraperiféricas, las islas y las regiones escasamente pobladas, las regiones montañosas y las zonas menos desarrolladas;

5.  Recuerda la especificidad de la política de cohesión, que es la marca original del modelo de la Unión Europea y la distingue de una simple zona de libre comercio; considera que, por consiguiente, para reconciliar a Europa con sus ciudadanos, es necesario aumentar la visibilidad de esta política de solidaridad sobre el terreno, en todas las regiones y, sobre todo, en las más desfavorecidas;

6.  Acoge favorablemente el «Plan D de democracia, diálogo y debate» lanzado por la Comisaria Wallström para iniciar un diálogo continuado sobre políticas europeas a escala tanto regional como local; además, destaca la necesidad de hacer participar a la juventud europea en el diálogo general y estimular su compromiso con el «pensamiento europeo»;

7.  Subraya a este respecto la absoluta necesidad de proporcionar una financiación adecuada para la política de cohesión, reiterando una vez más que el importe del 0,41 % de la RNB comunitaria es el nivel mínimo de financiación, por debajo del cual esta política podría revelarse ineficaz para lograr sus objetivos;

8.  Solicita que la Comisión presente una evaluación precisa y argumentada de las repercusiones que previsiblemente tendrán en la política regional las ampliaciones seguras o posibles de la Unión con nuevos Estados miembros;

9.  Recomienda el uso de instrumentos específicos tales como Internet, programas televisivos, publicidad y seminarios de información en las escuelas y dirigidos a los jóvenes para generar un diálogo sobre políticas europeas a escala nacional, regional y local;

10. Alienta a la Comisión a que, en cooperación con el Comité de las Regiones, emprenda una evaluación continua del diálogo sobre el futuro de Europa, teniendo en cuenta en especial el principio de subsidiariedad y proporcionalidad;

11. Atrae la atención sobre la importancia de apoyar con una adecuada financiación a las regiones menos desarrolladas, que representan una reserva de potencial crecimiento –estas regiones existen en todos los Estados miembros pero especialmente en los 10 nuevos Estados miembros, en las regiones afectadas por el efecto estadístico y en los candidatos a la adhesión Bulgaria y Rumania–, con el fin de erradicar la pobreza para siempre y promover planteamientos innovadores y alternativos para alcanzar y mantener un desarrollo regional multisectorial y un crecimiento equilibrado en toda la UE;

12. Toma nota de los obstáculos a los que se han hecho frente al ratificar el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa y hace hincapié en el papel crucial que pueden desempeñar las políticas estructurales para defender los beneficios de la pertenencia a la Unión Europea.


PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)]

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

REGI
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Vladimír Železný
5.10.2005

Examen en comisión

6.10.2005

 

 

 

 

Fecha de aprobación

22.11.2005

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

38

0

4

Miembros presentes en la votación final

Alfonso Andria, Stavros Arnaoutakis, Elspeth Attwooll, Adam Jerzy Bielan, Jana Bobošíková, Graham Booth, Bernadette Bourzai, Gerardo Galeote Quecedo, Iratxe García Pérez, Eugenijus Gentvilas, Lidia Joanna Geringer de Oedenberg, Ambroise Guellec, Pedro Guerreiro, Gábor Harangozó, Marian Harkin, Konstantinos Hatzidakis, Alain Hutchinson, Carlos José Iturgaiz Angulo, Mieczysław Edmund Janowski, Gisela Kallenbach, Tunne Kelam, Miloš Koterec, Constanze Angela Krehl, Francesco Musotto, James Nicholson, Lambert van Nistelrooij, Jan Olbrycht, Markus Pieper, Elisabeth Schroedter, Alyn Smith, Grażyna Staniszewska, Catherine Stihler, Oldřich Vlasák y Vladimír Železný

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Jan Březina, Ole Christensen, Den Dover, Věra Flasarová, Louis Grech, Mirosław Mariusz Piotrowski, Toomas Savi, László Surján y Nikolaos Vakalis

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Cristina Gutiérrez-Cortines


OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (23.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea (2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Willem Schuth

JUSTIFICACIÓN

La creciente apertura y orientación internacional de los mercados agrícolas tendrá fuertes repercusiones estructurales en la agricultura y el desarrollo del espacio rural de la Unión Europea. A la luz de esas circunstancias, deberá ser un objetivo fundamental de la Unión Europea asegurar y fortalecer de manera sostenible el potencial económico y la competitividad del espacio rural en el marco de la Estrategia de Lisboa. Con la reforma de la PAC, la UE ha dado un importante paso en la dirección adecuada, pues se refuerza perceptiblemente la integración de los mercados agrícolas, lo que ofrece nuevas perspectivas de desarrollo, aunque también conlleva riesgos para las explotaciones y los mercados que no logren puedan tan rápidamente. Al mismo tiempo, siguen aumentando las exigencias que la sociedad impone a la agricultura y la producción de alimentos.

El Parlamento Europeo ha batallado larga y denodadamente por implantar la codecisión en el ámbito agrícola. Es preciso congratularse de que en el proyecto de Constitución se recoja en los ámbitos del medio ambiente, la seguridad alimentaria y la protección del consumidor la codecisión vigente desde el Tratado de Ámsterdam. En el ámbito de la política agrícola el Consejo de Agricultura puede seguir haciendo caso omiso del dictamen del Parlamento Europeo. En este contexto, el proyecto de Constitución abría la perspectiva de un avance en materia de legitimidad democrática, al establecerse el sometimiento de todas las decisiones fundamentales de política agrícola al procedimiento de codecisión; sin embargo, en numerosas cuestiones básicas de economía de mercado el proyecto de Constitución habría supuesto un deterioro de la situación actual. El Consejo podría decidir sobre esas cuestiones sin consultar al Parlamento Europeo.

La política agrícola común es una piedra angular de la integración europea. Dada la gran importancia de la PAC y su destacado lugar en el presupuesto comunitario es necesario garantizar a los ciudadanos el mayor grado de transparencia en esta delicada cuestión y someterla al procedimiento de codecisión. Debe reclamarse, por consiguiente, que en la futura arquitectura institucional europea se prevea la plena codecisión del Parlamento Europeo en todas las cuestiones de política agrícola, de protección del consumidor y de seguridad alimentaria.

Para ello es preciso redefinir radicalmente los objetivos de la política agrícola común: en la Parte III, el artículo III-123 se ha quedado obsoleto y ya no resulta aceptable. La agricultura da empleo en la actualidad a 10 millones de personas en la UE y es la única que garantiza el desarrollo sostenible del espacio rural, pues está indisolublemente ligado a éste. La PAC es sinónimo de producción de alimentos de calidad, centrada en el mercado, respetuosa del medio ambiente y de los recursos naturales, socialmente sostenible y realizada en condiciones equitativas desde el punto de vista internacional. En la PAC se tienen en cuenta los criterios de protección animal y se adoptan medidas para prevenir las epizootias.

El ponente constata que el actual proyecto de Constitución no es suficiente para lograr una PAC aceptable por la sociedad actual. Conviene que, según reivindicó ya la Comisión de Agricultura en su opinión sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, el Parlamento haga cuanto esté en su mano para hacer entender mejor a los ciudadanos la importancia de la política agrícola común, su evolución positiva y las ventajas que ofrece a los consumidores.

SUGERENCIAS

La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Considera que la política agrícola común(PAC) debe contribuir a alcanzar los objetivos de la Estrategia de Lisboa, principalmente en lo que respecta al fomento del empleo, la investigación y la tecnología, en el marco de un refuerzo de la competitividad y la productividad de la economía europea;

2.  Lamenta que el procedimiento de codecisión no sea aplicable a la política agrícola común (PAC) con arreglo al Tratado vigente y reclama que, en el marco de un futuro Tratado, se amplíe el procedimiento de codecisión de manera prioritaria a la PAC, para colmar así las lagunas aún existentes en el Tratado constitucional propuesto (en particular en los artículos III-230, apartado 2, y III-231, apartado 3);

3.  Expresa su pesar por que los asuntos que antes eran objeto de consulta ahora puedan gestionarse sin la participación del Parlamento; considera tal circunstancia contraproducente, a la luz de los reparos de amplios sectores de la población europea sobre la Constitución y de la necesidad de subsanar el déficit democrático;

4.  Señala que los objetivos de la política agrícola común mencionados en el artículo III-227 son contrarios a los objetivos de la Unión Europea mencionados en el artículo I-3; considera imprescindible, por tal motivo, actualizar los objetivos de la política agrícola común para tener en cuenta las nuevas realidades de esta política y, en particular, su cometido multifuncional con respecto a los propios agricultores, el desarrollo rural, el medio ambiente y los consumidores, así como con respecto a la lucha contra las enfermedades animales contagiosas;

5.  Sigue considerando adecuado el siguiente texto en relación con los objetivos de la política agrícola común:

     «Los objetivos de la política agrícola común serán:

     a.  apoyar en la Unión Europea un sector agrícola multifuncional y respetuoso con el medio ambiente, la protección animal y el paisaje, que fomente la diversidad biológica y que recompense a los agricultores por su contribución a dichos objetivos;

     b.  incrementar la productividad de la agricultura gracias al fomento y a una utilización responsable del progreso técnico, la racionalización de la producción agrícola y un uso eficaz de los factores de producción;

     c.  ofrecer a la población rural perspectivas sostenibles, en particular mediante la política de desarrollo rural, la igualdad de condiciones para sus productos en los mercados de la UE y el mantenimiento y creación de empleo en el espacio rural;

     d.  estabilizar los mercados y garantizar el abastecimiento de la población con alimentos seguros y de gran calidad, elaborados con arreglo a unas normas razonables en lo que respecta al bienestar animal, el medio ambiente y las condiciones laborales;

     e.  desarrollar técnicas y concepciones innovadoras con vistas a mejorar tanto la calidad de la producción de alimentos como la disminución del coste del insumo y de la producción y la utilización de los productos agrícolas como materias primas, por ejemplo como energías renovables;

6.  Considera que estos objetivos deberán formar parte de un posible Tratado constitucional abreviado que se limite a los objetivos, al reparto de tareas y a los procedimientos de toma de decisiones más importantes de la UE, mientras que otras disposiciones con un carácter más especializado podrán ser incluidas en un Tratado aparte;

7.  Pide que, en el marco de la estrategia de comunicación de la Unión Europea, se garantice la información de los ciudadanos europeos sobre la política agrícola común, en particular en lo que se refiere a sus últimas reformas, que la han convertido en una política actual y adaptada a los nuevos objetivos comunitarios.

PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: estructura, temas y entorno en la evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

AGRI
7.7.2005

Cooperación reforzada

no

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Willem Schuth
13.9.2005

Examen en comisión

11.10.2005

23.11.2005

 

 

 

Fecha de aprobación de las sugerencias

-

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

20

3

--

Miembros presentes en la votación final

Peter Baco, Niels Busk, Giuseppe Castiglione, Joseph Daul, Albert Deß, Carmen Fraga Estévez, Duarte Freitas, Jean-Claude Fruteau, Ioannis Gklavakis, Lutz Goepel, Friedrich-Wilhelm Graefe zu Baringdorf, Elisabeth Jeggle, Heinz Kindermann, Albert Jan Maat, Diamanto Manolakou, Neil Parish, Willem Schuth, Czesław Adam Siekierski, Jeffrey Titford, Bernard Piotr Wojciechowski, Andrzej Tomasz Zapałowski

Suplentes presentes en la votación final

Christa Klaß, Markus Pieper

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

 


OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación (28.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI)

Ponente de opinión: Helga Trüpel

SUGERENCIAS

La Comisión de Cultura y Educación pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Considera que la Comisión y el Parlamento Europeo son portadores del ideal europeo y, por consiguiente, espera de ésta un compromiso firme y decidido en favor de la adopción de una Constitución para Europa;

2.  Pide un debate sobre el futuro de la Unión Europea desde el punto de vista de la geoestrategia internacional, en la medida en que dicho debate puede ofrecer un mejor enfoque para decidir qué Europa quieren los ciudadanos para el futuro;

3.  Hace hincapié en la gran importancia que corresponde a una estrategia de comunicación europea más eficaz para explicar mejor las cuestiones relacionadas con la Unión Europea y las ventajas de la cooperación europea y poner un mayor acento en el diálogo con y entre los ciudadanos, aprovechando las actividades locales, para superar la distancia existente entre la Unión Europea y los ciudadanos; subraya que la percepción del proyecto europeo por parte de las ciudadanas y de los ciudadanos se determina, sobre todo, por las acciones a nivel nacional; señala que tiene depositadas grandes esperanzas en el Libro Blanco de la Comisión y en el Programa «Ciudadanos por Europa»;

4.  Considera que los Estados Miembros, las regiones y los municipios deben contribuir al debate sobre el futuro de la Unión, por su mayor proximidad con los ciudadanos, y poner de su parte para que la Unión Europea sea más efectiva y eficaz en la resolución de los problemas de los ciudadanos;

5.  Comparte el punto de vista de la Comisión en el sentido de que el éxito de una nueva estrategia de comunicación depende de una estrecha colaboración entre las Instituciones y cada uno de los Gobiernos de los Estados miembros; brinda su apoyo a la Comisión siguiendo la pauta de su Resolución de 12 de mayo de 2005 sobre la aplicación de la estrategia de información y comunicación de la Unión Europea(1);

6.  Desea subrayar, no obstante, que para que la estrategia de comunicación sea eficaz, debe ir acompañada de la aplicación en la Unión de políticas equilibradas desde el punto de vista social, medioambiental y cultural, y sugiere que la Comisión, el Consejo y los Estados miembros demuestren en todas sus acciones que van en la dirección que desean los ciudadanos, a saber, la preservación del modelo europeo;

7.  Solicita una dotación financiera adecuada, unos procedimientos simplificados y unos plazos más cortos para la concesión de fondos en favor de los programas de información de la Unión (por ejemplo, PRINCE) y de los demás programas de promoción de grupos de la sociedad civil que trabajan en pro del proyecto europeo, también en el próximo ejercicio presupuestario, para poder aplicar eficazmente la estrategia de comunicación; señala que los últimos datos facilitados por Eurostat, que revelan un descenso de la confianza de la opinión pública en la Unión y en sus Instituciones, así como en las políticas que llevan a cabo, son una muestra de la importancia de que las campañas de información cuenten con una dotación financiera sólida;

8.  Constata que el debate sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa también es un debate sobre la diversidad de valores existente en Europa y su identidad; considera que los programas culturales y educativos de la Unión contribuyen de manera importante a la creación de una consciencia europea y al mantenimiento y al desarrollo de las culturas europeas; recuerda, por tanto, la importancia de asignar un presupuesto adecuado a la cultura y la educación, también en el marco de las perspectivas financieras;

9.  Preconiza que la Comisión establezca un calendario que permita la adopción de un nuevo proyecto europeo en un mismo día en todos los países de la Unión en la jornada en que se celebren las elecciones europeas de 2009;

10. Preconiza que la estrategia de información y de comunicación de la Unión Europea conceda un lugar importante a las medidas que hay que tomar para, por una parte, hacer más transparentes los debates del Consejo, a fin de que los ciudadanos comprendan cómo se toman las decisiones y quién las toma, y, por otra parte, para hacer efectivo el derecho de petición.

PRODECIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

CULT
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Helga Trüpel
23.8.2005

Examen en comisión

3.10.2005

 

 

 

 

Fecha de aprobación

24.11.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

13

2

0

Miembros presentes en la votación final

María Badía i Cutchet, Marie-Hélène Descamps, Jolanta Dičkutė, Milan Gaľa, Erna Hennicot-Schoepges, Luis Herrero-Tejedor, Manolis Mavrommatis, Rolandas Pavilionis, Miguel Portas, Nikolaos Sifunakis, Henri Weber y Thomas Wise

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Giulietto Chiesa y Michael Cramer

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Catherine Trautmann

(1)

Textos aprobados, P6_TA(2005)0183.


OPINIÓN de la Comisión de Asuntos Jurídicos (22.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el marco para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Maria Berger

SUGERENCIAS

La Comisión de Asuntos Jurídicos pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Opina que el informe de la Comisión de Asuntos Constitucionales no debe tener por objeto el contenido de la Constitución, sobre el que ya tuvo ocasión de manifestarse el Parlamento mediante su Resolución de 12 de enero de 2005(1), sino el método del debate público en la Unión durante el período de reflexión;

2.  Reitera su opinión, que ya manifestó en la resolución citada, en relación con los aspectos de la Constitución que inciden en el ámbito de sus competencias;

3.  Considera que, en este sentido, conviene destacar que, en los ámbitos que afectan a la Comisión de Asuntos Jurídicos, en especial, los actos jurídicos y procedimientos así como la estructura y función del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y el acceso al mismo, resulta difícil concebir que el excelente resultado que ofrece la Constitución pudiera lograrse en otro contexto y con otros medios;

4.  Opina que, desde un punto de vista jurídico, no es posible hacer entrar en vigor por separado sólo la Parte I de la Constitución, que no es compatible con los Tratados vigentes sin una adaptación profunda de los mismos;

5.  Recuerda que la Constitución es el resultado de un amplio consenso del que han participado los Parlamentos y Gobiernos de todos los Estados miembros así como todas las instituciones europeas;

6.  Recuerda asimismo que nunca antes se había elaborado un Tratado europeo con tal transparencia y a través de un diálogo semejante con la sociedad civil, los jóvenes y todos los niveles territoriales de los Gobiernos como en el caso de la Constitución;

7.  Recuerda que la situación en la que nos encontramos en la actualidad ya está prevista en la Declaración nº 30 relativa a la ratificación del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, que dice lo siguiente:

     «La Conferencia hace constar que si, transcurrido un plazo de dos años desde la firma del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, las cuatro quintas partes de los Estados miembros lo han ratificado y uno o varios Estados miembros han encontrado dificultades para proceder a dicha ratificación, el Consejo Europeo examinará la cuestión.»

8.  Opina que el Consejo ha anticipado la aplicación de la Declaración y ha enfrentado el problema decidiendo establecer un periodo de reflexión para superar las dificultades, al tiempo que se permite proseguir el procedimiento de ratificación a los Estados que así lo deseen;

9.  Propone que el objetivo de ese periodo de reflexión sea relanzar el proyecto constitucional mediante un amplio debate público que permita clarificar, profundizar y democratizar el consenso sobre la Constitución, proponiendo soluciones que permitan superar los problemas relacionados con la aceptación del texto;

10. Expresa su convicción de que un objetivo del periodo de reflexión debe ser examinar cómo podría recuperar la Unión Europea la confianza de los ciudadanos; considera que para ello es preciso celebrar un debate continuo sobre cómo podría mejorar su rendimiento la UE y sobre cómo podría contribuir a resolver los verdaderos problemas de la población;

11. Señala que, en su resolución sobre el proceso de adhesión de Turquía, el Parlamento Europeo estableció que la aprobación de una Constitución europea es una condición previa para toda ampliación ulterior y que ahora se le otorga una mayor importancia, también al nivel del Consejo, a la capacidad de la Unión Europea para aceptar a nuevos miembros;

12. Opina que el período de reflexión y el debate deberían servir para consolidar los logros de la Constitución, y en ningún caso para debilitar el texto constitucional;

13.  Considera necesario aprovechar el período de reflexión para asegurar la plena información de los ciudadanos de todas las edades y todos los ámbitos sociales y profesionales, no sólo sobre la propia Constitución, sino también sobre los Tratados actualmente vigentes, que desempeñan en la actualidad un papel esencial en la Unión Europea y seguirán en vigor si no se aprueba la Constitución;

14. Considera además necesario celebrar un debate estructurado, interactivo y consecuente con las ciudadanas y los ciudadanos europeos, la sociedad civil, los interlocutores sociales, los parlamentos nacionales, los partidos políticos y las instituciones de la Unión, entre otros; a tal fin propone:

      (a)  que se redacte, como base para el debate y las encuestas, una lista de preguntas y respuestas en la que se enumeren las preguntas y respuestas clave sobre la Constitución; los partidos políticos de los Estados miembros, los representantes de la sociedad civil y otros responsables deben utilizar este cuestionario para llevar a cabo el mayor número posible de debates; el cuestionario debe utilizarse también en sitios Internet;

      (b)  que se elabore un perfil representativo de las opiniones de los ciudadanos sobre la contribución de la Constitución y sobre el futuro de la Unión mediante encuestas públicas de opinión (Eurobarómetro);

      (c)  que se forme en cada Estado miembro un equipo de personas que dirija estos debates y elabore un informe sobre la actitud de los ciudadanos en sus respectivos Estados miembros; como tales ponentes podrán actuar diputados al Parlamento Europeo y a los respectivos Parlamentos nacionales;

      (d)  que dichos ponentes se reúnan a continuación en una conferencia europea conjunta e intenten extraer conclusiones comunes de los debates nacionales;

15. Considera que deberían proseguirse los trabajos en aquellos ámbitos en los que en el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa se prevé inequívocamente una Europa más amable con los ciudadanos y, en particular, a la luz de la conclusión extraída por el Defensor del Pueblo Europeo en un Informe Especial de que el Consejo se hace reo de mala administración al legislar en secreto, pide al Consejo que acate sin dilación las recomendaciones del Defensor del Pueblo;

16. Propone elaborar un estudio sobre los costes que entraña carecer de Constitución en lo referido a la gobernación, la democracia y la transparencia, similar al estudio elaborado en su día, como preparación a la creación de un mercado interior europeo único, sobre el «coste de la no Europa»;

17. Opina que también debería ser objeto del debate el modo en que cabe solucionar los problemas en Francia y los Países Bajos y cómo pueden abordarse los referéndums respectivos sin burlar a la población de aquellos Estados miembros que ya han aprobado el proyecto de Constitución;

18. Invita a las Presidencias británica y austriaca a que inicien los preparativos para un período de reflexión como el propuesto.

(1)

             DO C 247 E de 6. 10.2005, p. 88.


PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el marco para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

JURI
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Maria Berger
15.9.2005

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

5.10.2005

 

 

 

 

Fecha de aprobación

22.11.2005

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

12

0

0

Miembros presentes en la votación final

Maria Berger, Bert Doorn, Giuseppe Gargani, Kurt Lechner, Klaus-Heiner Lehne, Aloyzas Sakalas, Rainer Wieland, Nicola Zingaretti y Tadeusz Zwiefka

Suplentes presentes en la votación final

Nicole Fontaine, Othmar Karas y Marie Panayotopoulos-Cassiotou

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

 

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)


OPINIÓN de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (24.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el período de reflexión: la estructura, los temas y el marco para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Jean-Marie Cavada

SUGERENCIAS

La Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Subraya las numerosas mejoras aportadas por la Constitución a los Tratados existentes en materia de seguridad, libertad y justicia y, en particular, el fin de la estructuración en «pilares», que permite la comunitarización de la mayoría de los procedimientos del actual tercer pilar; la generalización del voto por mayoría cualificada y la simplificación de los actos normativos; la extensión de la jurisdicción del Tribunal de Justicia; el refuerzo del papel del Parlamento como colegislador; la integración de Europol en un marco comunitario cuando actualmente, al haberse fundado sobre una base intergubernamental, sólo es objeto de un control democrático muy insuficiente; la integración de la Carta de los Derechos Fundamentales en el propio texto de la Constitución, lo que le confiere un valor jurídico; la adhesión prevista de la Unión al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales; el refuerzo de Eurojust; la perspectiva de la creación de una fiscalía europea; y un papel reforzado para los Parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo en materia de evaluación;

2.  Hace hincapié en la importancia estratégica del Parlamento en el debate público sobre la Constitución y en la necesidad de desarrollar formas de comunicación que movilicen a los ciudadanos;

3.  Destaca que este debate debe ser un debate de envergadura que asocie a las instituciones, a los diversos interlocutores sociales, a los partidos políticos y a los medios de comunicaciones, y apoyarse en una publicidad lo más amplia posible, en particular a nivel institucional; subraya que el proyecto europeo en materia de libertad, seguridad y justicia debe centrar este debate;

4.  Se congratula por la celebración de unos «Encuentros parlamentarios» entre el Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales los días 17 y 18 de octubre de 2005, consagrados a la cooperación judicial y policial en Europa; destaca que pusieron de manifiesto un acuerdo general sobre las numerosas contribuciones de la Constitución en este ámbito así como sobre la necesidad de una mayor colaboración entre todos los parlamentos de la Unión, en particular, para reforzar el control democrático y la eficacia de Europol y Eurojust; considera, en la misma línea, que deben establecerse ciclos regulares de debate interparlamentario;

5.  Reconoce que la ratificación de la Constitución se enfrenta ahora a grandes dificultades que exigen un mayor esfuerzo tanto de los Gobiernos y Parlamentos nacionales como de las instituciones de la Unión para dotar a ésta de unos medios de acción que estén a la altura de los desafíos y de las expectativas de los ciudadanos, en particular para luchar contra la delincuencia y el terrorismo garantizando al mismo tiempo un respeto escrupuloso de las libertades fundamentales; considera que el mejor marco para el cumplimiento de estos objetivos es justamente una Constitución;

6.  Considera indispensable colmar el déficit democrático que caracteriza por ahora el espacio de libertad, seguridad y justicia y considera por consiguiente urgente activar completamente las «pasarelas» previstas:

     -    por el artículo 67 del Tratado CE, en particular, por lo que se refiere a la necesidad de garantizar una plena jurisdicción del Tribunal de Justicia, y

     -    por el artículo 42 del Tratado UE, tal como esta disposición fue introducida por el Tratado de Maastricht;

7.  Recuerda, a ese respecto, los recientes avances del Tribunal de Justicia en materia de competencias comunitarias para la determinación de las sanciones penales así como las sentencias en materia de reconocimiento mutuo de las decisiones judiciales (asunto Gözütök) y del principio «ne bis in idem» (asunto Pupino);

8.  Recuerda que la política europea de libertad, seguridad y justicia exige valoraciones coherentes e integradas como las previstas en la Constitución; recuerda asimismo que estos temas implican una vertiente de acción externa de la Unión que, por su naturaleza misma, reclama de la Unión Europea una unidad en el plano institucional y normativo;

9.  Considera prioritario tener sistemáticamente en cuenta el impacto de las políticas de la Unión en los derechos fundamentales y subraya la urgencia de crear una Agencia de los Derechos Fundamentales que ayudará a las instituciones en la realización de su misión, basándose a ese respecto en los principios enunciados en la Resolución aprobada por el Parlamento el 26 de mayo de 2005 por mayoría absoluta de sus diputados de conformidad con el artículo 192 del Tratado CE; considera, en particular, que esta Agencia debe ser creada en codecisión por el Parlamento y el Consejo, y gozar de una independencia plena; considera que deberá garantizarse una independencia de estas características por diferentes medios, entre ellos la designación al puesto de Director de una personalidad reconocida por su experiencia en materia de derechos fundamentales, que deberá seleccionarse de acuerdo con un procedimiento que garantice la participación en pie de igualdad del Parlamento y del Consejo, así como la designación al Consejo de Administración de personalidades cualificadas e independientes.

PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el marco para una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Comisión competente para el fondo

AFCO

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

LIBE
7.7.2005

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Jean-Marie Cavada
4.10.2005

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

14.11.2005

23.11.2005

24.11.2005

 

 

Fecha de aprobación

24.11.2005

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

27

2

0

Miembros presentes en la votación final

Edit Bauer, Johannes Blokland, Mihael Brejc, Kathalijne Maria Buitenweg, Michael Cashman, Giusto Catania, Jean-Marie Cavada, Carlos Coelho, Rosa Díez González, Kinga Gál, Patrick Gaubert, Adeline Hazan, Lívia Járóka, Wolfgang Kreissl-Dörfler, Barbara Kudrycka, Stavros Lambrinidis, Edith Mastenbroek, Martine Roure, Inger Segelström, Manfred Weber, Stefano Zappalà y Tatjana Ždanoka

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Gérard Deprez, Genowefa Grabowska, Jeanine Hennis-Plasschaert, Sylvia-Yvonne Kaufmann, Bill Newton Dunn y Marie-Line Reynaud

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Sharon Margaret Bowles y Othmar Karas

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)


OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (24.11.2005)

para la Comisión de Asuntos Constitucionales

sobre el periodo de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para la evaluación del debate sobre el futuro de la Unión Europea

(2005/2146(INI))

Ponente de opinión: Edit Bauer

SUGERENCIAS

La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género pide a la Comisión de Asuntos Constitucionales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

A.     Teniendo en cuenta la declaración del Consejo Europeo según la cual durante el primer semestre de 2006 éste procederá a efectuar una «valoración de conjunto de los debates nacionales» y acordará «los próximos pasos del proceso»,

B.     Considerando que más de la mitad de los votantes de la Unión está formada por mujeres y que sus votos pueden ser decisivos, a pesar de su escasa participación en la vida política,

C.     Considerando que el Plan de la Comisión denominado «D», inicial de diálogo, debate y democracia, tiene por objeto entablar un nuevo debate europeo, asociando no sólo a las instituciones europeas y nacionales, sino también al conjunto de la sociedad civil, en la que las mujeres constituyen una parte primordial,

D.     Considerando que el proceso de ratificación y los debates celebrados en los Estados miembros demostraron que los jóvenes son quienes se muestran más indecisos y más negativos con respecto al Tratado Constitucional,

1.      Expresa su conformidad con el rechazo de la creación de núcleos formados por ciertos Estados miembros como consecuencia de la crisis constitucional o como solución a ésta;

2.      Se compromete, en su calidad de institución representativa directamente elegida de los ciudadanos de la Unión Europea, a asumir una gran responsabilidad de cara al diálogo europeo, aún más teniendo en cuenta que Consejo Europeo ha descuidado el definir métodos u objetivos en este ámbito;

3.      Recomienda que se promueva la participación de los parlamentos nacionales, los partidos políticos, los representantes del mundo académico y de la sociedad civil, los interlocutores sociales y el conjunto de los ciudadanos, en particular las mujeres y los jóvenes, en la fase de reflexión, y considera que conviene procurar muy especialmente alentar a todas estas partes interesadas a participar en el debate sobre el futuro de Europa;

4.      Apoya el establecimiento de un mejor equilibrio entre hombres y mujeres en la toma de decisiones en el ámbito institucional por lo que se refiere al futuro de Europa y el Tratado Constitucional, no sólo para promover la igualdad de género, sino también en nombre de la democracia representativa y participativa;

5.      Propone que se organice una serie de conferencias entre parlamentarios europeos y nacionales, bajo el nombre de «foros parlamentarios», con el fin de estimular el debate; señala que las mujeres deben estar representadas sobre una base igualitaria en estos foros parlamentarios;

6.      Insta a los Estados miembros a que asuman una función decisiva, a nivel nacional, en la dirección de un debate interactivo, estructurado y coordinado a escala europea sobre el futuro de Europa y el Tratado Constitucional, y que fomenten el debate también a nivel regional y local;

7.      Considera que la fase de reflexión debe aprovecharse, por una parte para asegurarse de que los ciudadanos estén informados de forma más completa, no sólo sobre la sobre la propia Constitución, sino también sobre los Tratados existentes, y, por otra parte para aclarar, ampliar y democratizar el consenso alrededor de la Constitución, encontrando soluciones a problemas existentes, como la inmigración, la demografía y el empleo, y proporcionando un perfil representativo de las opiniones de los ciudadanos por medio de sondeos de opinión (Eurobarómetro);

8.      Recomienda que se amplíe el debate para incluir cuestiones, con la participación de todos los ciudadanos europeos, sobre el futuro de Europa, así como temas que estaban en el corazón de las campañas de los referendos, como el objetivo de la integración europea, el papel de Europa en el mundo y el futuro del modelo social y económico europeo;

9.      Recomienda que se preste apoyo a los foros de mujeres y a las ONG de mujeres, con el objetivo de garantizar que las mujeres reciben una información clara sobre el impacto que tendrá el Tratado Constitucional en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos, y sobre lo que aportará a la misma;

10.    Recuerda a los Estados miembros que todo diálogo sobre la construcción europea pasa necesariamente por el reconocimiento, como valor fundamental, de la igualdad entre las mujeres y los hombres, sabiendo que esta igualdad es un vector de paz, de libertad, de justicia y de progreso social;

11.    Recuerda que la concretización del sueño de una gran Europa unida no debe llevarse a cabo únicamente sobre la base de conveniencias e intereses económicos convergentes, sino también sobre la de los valores compartidos por el conjunto de los ciudadanos europeos, ya que son estos los verdaderos valores que darán a Europa su identidad propia y le permitirán asumir sus responsabilidades en la escena mundial;

12.    Insiste en que toda reflexión sobre el futuro de Europa se debe desarrollar dentro del respeto a «la unidad en la diversidad» y de la igualdad de géneros, y que se debe preconizar la lucha contra todas las formas de discriminación;

PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para la evaluación del debate sobre el futuro de la Unión Europea

Número de procedimiento

(2005/2146(INI))

Comisión competente para el fondo

AFCO

Comisión(es) competente(s) para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

FEMM

7.7.2005

Cooperación reforzada

No

Ponente(s)
  Fecha de designación

Edit Bauer
15.09.2005

Examen en comisión

24.11.2005

 

 

 

 

Fecha de aprobación

24.11.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

19

1

2

Miembros presentes en la votación final

Edit Bauer, Edite Estrela, Ilda Figueiredo, Věra Flasarová, Nicole Fontaine, Claire Gibault, Lissy Gröner, Zita Gurmai, Lívia Járóka, Rodi Kratsa-Tsagaropoulou, Christa Prets, Marie-Line Reynaud, Eva-Britt Svensson y Anna Záborská.

Suplentes presentes en la votación final

Katerina Batzeli, Lidia Joanna Geringer de Oedenberg, Anna Hedh, Mary Honeyball, Christa Klaß y Zita Pleštinská.

Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

Mieczysław Edmund Janowski y Kathy Sinnott.


OPINIÓN DEL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO

SC/025 - CESE 1249/2005

SC/025 
Reflexión: debate sobre la Unión Europea

Bruselas, 26 de octubre de 2005

DICTAMEN

del

Comité Económico y Social Europeo

sobre

"El período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea"

______________________

Síntesis

En tanto que foro institucional a nivel europeo de consulta, representación, información y expresión de las opiniones de la sociedad civil organizada, el Comité Económico y Social Europeo argumenta lo siguiente:

-     la lógica y los análisis subyacentes que condujeron al Tratado Constitucional siguen siendo los mismos;

-     resulta paradójico que el Tratado Constitucional, que intentaba hacerse eco de las preocupaciones que han llevado a la situación actual, siga sin ver la luz;

-     la democracia participativa, tal como se establece en las disposiciones del Tratado Constitucional, sigue siendo una herramienta esencial para aumentar la legitimidad democrática de la UE;

-     una visión compartida a través de la democracia participativa puede contribuir a encarrilar de nuevo el proceso de integración;

-     las instituciones de la Unión y sus Estados miembros deberían por tanto empezar ya a hacer realidad la democracia participativa, en particular, aplicando las disposiciones pertinentes del Tratado Constitucional sobre la vida democrática de la Unión;

-     la Unión tiene que atraer la atención de los ciudadanos y debe cumplir la Estrategia de Lisboa;

-     deben potenciarse la comunicación y el diálogo, pese a los muchos progresos realizados en este terreno;

-     sin embargo, el amplio debate que preveían los Jefes de Estado y de Gobierno no existe hoy en los Estados miembros y será difícil avanzar si no se desarrolla;

-     los Estados miembros son los principales responsables de fomentar los debates durante el periodo de reflexión, si bien las instituciones europeas también tienen una importante responsabilidad en la promoción de un amplio debate a nivel europeo; 

-     las instituciones europeas también deben intervenir activamente en los debates a nivel nacional, regional y local, prestando asistencia y apoyo en su organización;

-     las organizaciones de la sociedad civil pueden desempeñar un importante papel de apoyo y conviene involucrarlas por tanto en un auténtico diálogo local, regional y nacional.

*

* *

Dictamen

del

Comité Económico y Social Europeo

sobre

"El período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea"

El 6 de septiembre de 2005, de conformidad con el artículo 262 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, el Parlamento Europeo decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre

"El período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea".

De conformidad con el apartado 1 del artículo 19 de su Reglamento Interno, el Comité decidió crear un subcomité encargado de preparar los trabajos en este asunto.

El Subcomité "Reflexión: debate sobre la Unión Europea", encargado de preparar los trabajos del Comité en este asunto, aprobó su Dictamen el 13 de octubre de 2005 (ponente: Sra. van Turnhout).

En su 421° Pleno de los días 26 y 27 de octubre de 2005 (sesión del 26 de octubre de 2005), el Comité Económico y Social ha aprobado por 130 votos a favor, 3 votos en contra y 3 abstenciones el presente Dictamen.

*

* *

1. La lógica y los análisis subyacentes siguen siendo los mismos

1.1    La lógica y los análisis que llevaron al CESE a aprobar con una mayoría muy amplia su dictamen favorable al Tratado Constitucional (28 de octubre de 2004) 1 no han cambiado, como tampoco han variado los argumentos y recomendaciones que se presentaron. De hecho, en opinión del Comité, la incertidumbre del proceso de ratificación del Tratado Constitucional confirma la validez de sus posiciones.

1.2    Por ejemplo, el resultado de los referendos en Francia y los Países Bajos, además de  demostrar el fracaso de los Estados miembros y de las instituciones europeas a la hora de comunicar Europa tal y como es y la manera en que ésta alcanza sus acuerdos, evidencia la distancia que separa a los ciudadanos del proyecto europeo. Esta distancia no es, por supuesto, específica de esos dos países, ni es exclusivamente resultado de una mala comunicación o de la situación económica actual, pero cuestiona la propia naturaleza del acuerdo y, por lo tanto, la forma en que se llegó a él.

1.3    Merece la pena recordar los "mensajes claros" que el Comité, en el dictamen aprobado el 28 de octubre de 2004, consideraba que debían transmitirse a la sociedad civil:

· la utilización del método de la Convención, "un paso hacia la democratización de la construcción europea";

· el establecimiento de una Constitución como paso "revolucionario" en la historia de la construcción europea;

· la creación de una Unión más democrática que reconozca que los intereses de la gente son primordiales en la construcción europea;

· la creación de una Unión que proteja mejor los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos;

· la creación de una Unión que sea capaz de responder a las aspiraciones de sus ciudadanos a través del método comunitario y las políticas comunitarias.

1.4    Pese a una serie de deficiencias del Tratado Constitucional, señaladas también por el CESE, el Comité defendía firmemente la necesidad de que la sociedad civil europea apoyara los logros del Tratado Constitucional para superar aquéllas.

1.5    Entre las deficiencias señaladas por el Comité figuran las siguientes:

· la falta de disposiciones operativas adecuadas para llevar a la práctica el principio de la democracia participativa;

· la falta de disposiciones que reconozcan el papel de la sociedad civil organizada en la aplicación del principio de subsidiariedad;

· la debilidad de la gobernanza de la UE en lo relativo a la política económica y de empleo y la falta de normas que contemplen la consulta del Parlamento Europeo y del CESE en estos ámbitos, que conciernen fundamentalmente a los agentes de la sociedad civil.

1.6    En opinión del Comité, todas estas observaciones conservan su pertinencia y validez. En su dictamen de octubre de 2004 el Comité no sólo se manifestaba claramente a favor de la ratificación del Tratado Constitucional, sino que también subrayaba la necesidad de que los ciudadanos de la UE conocieran el avance democrático que representaba el proyecto de Constitución y las ventajas que suponía.

1.7    Los debates que se mantuvieron sobre el proceso de ratificación demostraron una vez más que uno de los grandes retos que afronta la Unión Europea es la cuestión de cómo mantener y garantizar el crecimiento, el empleo y la prosperidad a las generaciones actuales y futuras. Tal como muestra la última encuesta del Eurobarómetro (Eurobarómetro 63, septiembre de 2005), esta cuestión ocupa un lugar central entre las preocupaciones de los ciudadanos europeos.

1.8    Un elemento vital de la respuesta a este reto hay que buscarlo en los objetivos establecidos en la Estrategia de Lisboa por los Jefes de Estado y de Gobierno en 2000, una estrategia que ofrece una visión concreta del futuro de la sociedad europea.

1.9    Es necesario reconocer, no obstante, que pese a cinco años de intenso debate y actividad a escala europea, los resultados hasta el momento son desalentadores y que la aplicación de la Estrategia de Lisboa ha sido insuficiente.

1.10  Como señaló el Consejo Europeo en marzo de 2005, "junto a progresos innegables, hay lagunas y retrasos evidentes". Es posible que sean muchas las razones de estas lagunas y de estos retrasos, pero en general se aceptan las dos observaciones siguientes:

· la Estrategia es demasiado abstracta. No se han producido repercusiones visibles para los ciudadanos ni para las empresas. La opinión pública no distingue entre los efectos de la globalización, la política de la UE y la política nacional en lo que afecta a sus condiciones de vida y de trabajo;

· la Estrategia sigue siendo un proceso de arriba abajo. La sociedad civil organizada ha participado poco. En algunos Estados miembros la Estrategia es prácticamente desconocida para muchos de los interesados. No parece haberse producido una consulta genuina: destaca la falta de consultas en relación con el método abierto de coordinación en materia de investigación y educación.

1.11    Así, el Consejo Europeo de marzo de 2005 subrayó especialmente la necesidad de que la sociedad civil hiciera suyos los objetivos de la Estrategia de Lisboa y participara activamente para hacerlos realidad.

1.12    En este contexto queda especialmente claro que el futuro del modelo europeo de sociedad, incluido el modelo social como parte fundamental de la identidad colectiva de los ciudadanos europeos y con el que se identifican plenamente, dependerá de la consecución de los objetivos de la Estrategia de Lisboa. Así pues, el desafío no es tanto el futuro del Tratado Constitucional, pese a su importancia, como crear las condiciones que permitan a los ciudadanos europeos recuperar el proyecto europeo basado en una idea compartida del tipo de sociedad que desean.

1.13    Por esta razón, en su dictamen de octubre de 2004 el Comité establecía igualmente un vínculo entre el Tratado Constitucional y la Estrategia de Lisboa, y lo justificaba así:

"Dicha estrategia debería estar presente en los debates, porque aporta una visión de futuro para cada ciudadano europeo: la competitividad, el pleno empleo, el acceso al conocimiento, la inversión en capital humano, el crecimiento, e igualmente la preservación del marco y de la calidad de vida mediante un desarrollo sostenible..."

2.        Volver a encarrilar el proceso: una visión compartida a través de la democracia participativa

2.1    Para superar los retos a que se enfrenta la Unión Europea, el proceso de integración europea debe recobrar una legitimidad basada en una nueva concepción de la acción democrática que otorgue un papel decisivo a la sociedad civil y a sus instituciones representativas.

2.2    A tal fin, la participación de la sociedad civil en el proceso decisorio público se convierte en instrumento esencial para reforzar la legitimidad democrática de las instituciones europeas y de la acción europea. Aún más esencial resulta para alentar la aparición de una visión compartida del propósito y la dirección de "Europa" y, en consecuencia, de un nuevo consenso a partir del cual sea posible continuar el proceso de integración europea y definir y llevar a cabo un proyecto para la Europa del mañana que responda mejor a las expectativas de sus ciudadanos.

2.3    Las instituciones de la Unión Europea y los gobiernos de los Estados miembros deben fomentar una genuina cultura de la subsidiariedad que englobe no sólo los diferentes niveles de autoridad sino también los diferentes elementos componentes de la sociedad, de modo que se demuestre al ciudadano europeo que la UE actuará sólo allí donde haya un claro valor añadido y respetando siempre el principio de "legislar mejor". 

2.4    Según las conclusiones del último Eurobarómetro, el 53% de los encuestados cree que su voz no cuenta en la Unión Europea, y sólo el 38% opina lo contrario.

2.5    Estos datos demuestran que es necesario crear y utilizar instrumentos que permitan a los ciudadanos europeos participar realmente en el proceso de definir un proyecto para la Europa ampliada, un proyecto con contenido real que les anime a respaldar el proceso de integración europea y a identificarse con él.

2.6    En este contexto cabe recordar que la legitimidad democrática de la Unión Europea no se basa sólo en una definición clara de las competencias y responsabilidades de sus instituciones. Implica también que:

·  dichas instituciones gocen de la confianza de los ciudadanos y puedan contar con el firme compromiso de la ciudadanía en favor del proyecto europeo,

· la participación activa de todos los ciudadanos en la vida democrática de la Unión quede plenamente garantizada, y

· se busquen atributos específicos de la ciudadanía europea que no sean la simple suma de las ciudadanías nacionales2.

2.7      En opinión del Comité, el proceso de ratificación del Tratado Constitucional –de momento suspendido o pospuesto– encierra una ironía fundamental: la ausencia de la Constitución y, en particular, de las disposiciones del Título IV sobre la vida democrática de la Unión Europea, acentúa aún más la necesidad de la Constitución. Así pues, la Unión se enfrenta al reto fundamental de transmitir este mensaje básico.

2.8      En opinión del Comité, la lógica que subyace a las disposiciones de la Constitución relativas a la democracia participativa y al diálogo social sigue siendo plenamente válida. Por lo tanto, las instituciones europeas deben volcarse en la lógica del Tratado Constitucional y establecer una auténtica democracia participativa.

2.9      La necesidad de fomentar la participación es tanto más urgente por cuanto los ciudadanos de la Unión Europea, a pesar de todo lo ocurrido recientemente, esperan mucho de ella. La encuesta del Eurobarómetro citada anteriormente indicaba que alrededor del 60% de los ciudadanos de la Unión Europea están a favor de una mayor integración en la Unión (otras encuestas de opinión mostraban resultados similares). Los resultados señalan asimismo que, ante retos urgentes, como la lucha contra el desempleo, la pobreza y la exclusión social, los ciudadanos europeos desean que se refuerce el papel de la Unión.

2.10    Ya en octubre de 2004 el Comité señalaba que, para superar las deficiencias del Tratado y garantizar su ratificación a través del apoyo de la sociedad civil, podían darse una serie de pasos para aprovechar el marco institucional propuesto y mejorarlo mediante medidas operativas. En particular, el Comité afirmaba que:

· las disposiciones sobre la democracia participativa deberían ser objeto de distintas comunicaciones en las que se definieran los procesos de consulta y el papel del CESE;

· debería consultarse a la sociedad civil sobre el contenido de la legislación europea que define los procedimientos para ejercer el derecho de iniciativa de los ciudadanos. Podría pedirse al CESE que emitiera un dictamen exploratorio sobre este tema;

· el principio de la democracia participativa debe aplicarse a las estrategias clave de la UE para promover el crecimiento, el empleo y el desarrollo sostenible.

2.11    El Comité ha intentado de este modo convencer a los gobiernos e instituciones de la UE de la necesidad vital de agrupar a la sociedad civil y sus organizaciones en apoyo de la letra y el espíritu de la Constitución.

2.12    El Comité recuerda que el "amplio debate" previsto por los Jefes de Estado y de Gobierno en su declaración de junio no se está llevando a cabo. El Comité cree que tal debate debería reanudarse lo antes posible, aunque también considera que sería contraproducente si previamente no se tranquiliza de algún modo a la opinión pública respecto de la naturaleza del proceso de integración europea y, en particular, de sus aspectos democráticos.

2.13    El período de reflexión que decidieron los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros en junio debe emplearse, lógicamente, para buscar formas de resolver la situación política e institucional derivada del resultado de los referendos de Francia y los Países Bajos.

2.14    Sin embargo, el Comité opina que el período de reflexión debería aprovecharse, sobre todo, para sentar las bases de una visión del futuro de Europa compartida por la población y de un nuevo contrato social entre Europa y sus ciudadanos, un nuevo consenso que también definiría el marco en el que se situarían las políticas necesarias para garantizar el crecimiento, el empleo y la prosperidad. En este contexto, los gobiernos de los Estados miembros deberían "llevar la UE a casa".

2.15    Es vital demostrar que "democracia participativa" y "diálogo civil" no son conceptos vacíos, sino principios esenciales de los que depende el éxito de las políticas de la Unión Europea y, en consecuencia, su futuro.

2.16    Por tanto, es indispensable que la sociedad civil tenga la máxima presencia en los ámbitos nacional, regional y local, en todos los futuros debates y conversaciones, a fin de animar a los ciudadanos de la Unión a manifestar sus expectativas concretas y, para ello, poner en marcha una verdadera estrategia de escucha y diálogo sobre las políticas de la Unión y sobre su modo de ver el futuro compartido.

2.17    En este contexto el Comité va a examinar atentamente el "Plan D" de la Comisión Europea, tanto más cuanto que está convencido de que, hasta ahora, no habido ningún debate real y de que en cada país miembro, pero también a nivel intracomunitario, el método, el calendario y los medios que van a utilizarse para impulsar el debate serán determinantes. El CESE ha apoyado la idea manifestada en repetidas ocasiones por Margot Wallström, Vicepresidenta de la Comisión Europea, de que la comunicación es un proceso bidireccional y de que Europa debe escuchar más. En opinión del Comité, "escuchar" no significa necesariamente "obedecer", pero sí "implicar", y también debería significar "comprender".

3.        "Comunicar Europa al ciudadano"

3.1      En un sentido más general, el Comité también ha recibido con satisfacción el nuevo concepto de que la Unión Europea debe dotarse de una verdadera estrategia de comunicación y renovar y mejorar sus instrumentos de comunicación. El Comité acogió positivamente el informe del Parlamento Europeo de 26 de abril de 2005 sobre la aplicación de la estrategia de información y comunicación de la Unión Europea y la aprobación por la Comisión Europea, el 20 de julio de 2005, de un plan de acción para mejorar la forma de comunicar Europa al ciudadano.

3.2      El propio Comité ha aprobado y revisado periódicamente un plan estratégico de comunicación. Además, su Mesa aprobó en diciembre de 2004 un enfoque estratégico general para el reto de "Comunicar Europa al ciudadano". En ambas ocasiones el Comité pretendía reforzar la función de puente que desempeñan sus miembros y las organizaciones que representan. Así, en 2004 participó activamente en la denominada "Iniciativa de Wicklow", en particular con la presentación de un documento estratégico: "Colmar el vacío: cómo acercar Europa a los ciudadanos" en la reunión ministerial informal de Ámsterdam, recalcando cómo la sociedad civil organizada en general y el Comité en particular deberían participar más intensamente en el proceso de comunicación.

3.3      El Comité se felicitó por la petición que el Consejo Europeo dirigió en noviembre de 2004 a la Comisión Europea para que elaborara una estrategia de comunicación coherente para la Unión. El Comité, en estrecha colaboración con la Comisión Europea, está organizando un foro de partes interesadas sobre el reto de la comunicación. La idea es que las organizaciones de la sociedad civil puedan incorporar sus puntos de vista al proceso de reflexión que está en marcha, para que la Comisión Europea pueda tenerlas en cuenta al elaborar su esperado Libro Blanco consultivo sobre el reto de la comunicación.

3.4      El Comité, que en abril de 2005 organizó un foro similar para tratar la vertiente política del desarrollo sostenible, manifiesta su disposición y voluntad de organizar actos de este tipo, de carácter consultivo y centrados en la escucha, para así dar más voz a la sociedad civil organizada y ayudar a "Bruselas" a escuchar mejor.

3.5      En este contexto, el Comité insiste en el papel primordial que espera que el Parlamento Europeo siga desempeñado como primer y fundamental elemento del proceso de acercamiento democrático. El Comité está dispuesto a actuar como colaborador del Parlamento Europeo, como ya hizo durante el proceso de la Convención, organizando audiencias y foros por propia iniciativa sobre aquellas cuestiones que el Parlamento desee especialmente consultar a la sociedad civil organizada.

3.6      Estas consideraciones llevan al Comité a insistir en dos aspectos fundamentales. En primer lugar, si bien el Comité acoge con agrado la creciente importancia que se concede a las estrategias e instrumentos para la comunicación, considera necesario recordar que ningún sistema puede ser mejor que el mensaje que contiene. Así pues, la comunicación constituye un mecanismo complementario, no un fin en sí mismo. En segundo lugar, aunque el Comité mantiene un compromiso absoluto con el doble proceso de establecer una estrategia de comunicación a escala europea y mejorar los instrumentos de comunicación, la actividad en el ámbito de la Unión debe entenderse como complementaria de los procesos de comunicación que se desarrollen en el seno de los Estados miembros. En consecuencia, la estrategia a escala europea resulta vitalmente necesaria, pero está lejos de ser suficiente.

3.7      En este contexto debe insistirse en el papel de las instituciones representativas y consultivas de los Estados miembros –entre los cuales destacan los parlamentos nacionales y los consejos económicos y sociales–, así como en los ámbitos local y regional.

4.        Recomendaciones

Empecemos hoy a hacer realidad la democracia participativa

4.1      Las razones y la lógica por las que el Comité votó a favor del Tratado Constitucional por tan amplia mayoría –en particular, las disposiciones sobre la vida democrática de la Unión– siguen siendo las mismas. El Comité continúa creyendo firmemente que la mejor forma de garantizar la vida democrática de la Unión es afianzar dichas disposiciones en un marco constitucional fijo. Por otro lado, el actual período de incertidumbre no puede impedir que todos los agentes de la Unión Europea tomen desde este momento medidas para empezar a hacer realidad la democracia participativa. Por tanto, todas las instituciones de la Unión deben reflexionar cuidadosamente sobre cómo pueden:

–    dar a los ciudadanos y a las asociaciones representativas la posibilidad de expresar e intercambiar públicamente sus opiniones en todos los ámbitos de actuación de la Unión;

–    mantener un diálogo abierto, transparente y regular con las asociaciones representativas y la sociedad civil;

–    mantener amplias consultas con las partes interesadas con objeto de garantizar la coherencia y la transparencia de las acciones de la Unión.

Asimismo, la Comisión Europea debería estudiar la posibilidad de adelantarse a las disposiciones del apartado 4 del artículo I-47 del Tratado Constitucional consultando a la sociedad civil sobre el contenido de la legislación europea que define los procedimientos para ejercer el derecho de iniciativa de los ciudadanos (podría pedir al CESE que emitiera un dictamen exploratorio sobre este tema).

4.2      Por su parte, el Comité Económico y Social Europeo reitera su determinación de cumplir un papel importante, aunque complementario, en el fomento del diálogo civil, no sólo a través de los mecanismos de consulta tradicionales, sino también en su función como puente entre Europa y la sociedad civil organizada. El Comité llama la atención hacia la necesidad de buscar nuevas formas de interactuar con la sociedad civil organizada. El Comité tiene la disposición, la voluntad y la capacidad para actuar como colaborador pleno en todas las actividades que se destinen a fomentar el diálogo civil.

Captar la imaginación de los ciudadanos y cumplir la Estrategia de Lisboa

4.3      Las condiciones económicas de Europa son un factor clave que determina la actitud pública ante el proceso de integración europea. El Comité Económico y Social Europeo reitera su apoyo a la Estrategia de Lisboa, pero insiste en que es preciso que la Unión y sus Estados miembros demuestren que cumplen sus compromisos. El Comité está convencido de que la Estrategia de Lisboa es la mejor garantía posible de la futura prosperidad económica de la Unión y de su bienestar social, medioambiental y cultural, pese a haber fracasado estrepitosamente en el empeño de atraer la atención de los ciudadanos como lo hiciera, por ejemplo, la campaña "1992" para crear el mercado único. Los Estados miembros deben aceptar sus responsabilidades al respecto y cumplir lo prometido. Es preciso conseguir que la Estrategia sea menos abstracta y que sus objetivos (e incluso su nombre) se introduzcan en el lenguaje político nacional. Hay que asociar a la sociedad civil organizada y a sus organizaciones a este proceso.

4.4      Por su parte, el Comité Económico y Social Europeo seguirá trabajando en el marco del mandato que le otorgó el Consejo Europeo de los días 22 y 23 de marzo, en el que le pedía que estableciera "con los comités económicos y sociales de los Estados miembros y con otras organizaciones asociadas una red interactiva de iniciativas de la sociedad civil destinada a promover la puesta en práctica de la estrategia" (Doc. del Consejo 7619/1/05/ rev. 1, punto 9).

Acortar las distancias y mejorar la comunicación

4.5      El Comité ha defendido de forma consecuente la necesidad de mejorar la comunicación entre la Unión Europea y los ciudadanos, por quienes pretende trabajar. El Comité reconoce que en los últimos tiempos ha habido un trabajo intenso en las instituciones de la UE, tanto individual como colectivamente. Por citar tan sólo dos ejemplos recientes, la reestructuración completa de la página de Internet del Parlamento Europeo y el servicio Europe Direct de la Comisión Europea. El Comité apoya la cooperación interinstitucional estrecha en el ámbito de la comunicación. Recuerda el "Plan D" de la Comisión y también su intención de elaborar un Libro Blanco en breve. Asimismo, tiene la firme voluntad de desempeñar siempre que pueda un papel de apoyo para acortar las distancias entre Europa y el ciudadano, como demuestra el foro de partes interesadas organizado los días 7 y 8 de noviembre sobre este tema.

4.6      No obstante, el Comité cree que el máximo valor de la comunicación es el valor del mensaje que contiene. Volviendo sobre sus ideas respecto de la Estrategia de Lisboa, opina que las instituciones europeas y sobre todo los Estados miembros deben reflexionar más a fondo sobre su forma de comunicar Europa al ciudadano. Muchas veces se ha dicho que hay que dejar de echarse la culpa unos a otros, pero es obvio que con demasiada frecuencia se percibe que Europa es algo negativo, que está a la defensiva, y que no se ha hecho lo suficiente para convencer de los aspectos positivos del proceso de integración.

4.7      En la línea de la mejora de la coordinación, el Comité pide que se reactive la denominada "Iniciativa de Wicklow" (reuniones informales de los Ministros de Asuntos Europeos) y que se le confiera el mandato específico y permanente de buscar formas para comunicar mejor Europa y ofrecer a los Estados miembros un contexto informal en el que puedan hacer balance de la opinión pública e intercambiar mejores prácticas. En el ámbito interinstitucional el Comité pide que el Grupo Interinstitucional reciba igualmente el mandato de reunirse regularmente y con más frecuencia para debatir sobre cuestiones relativas a la comunicación. Estos mecanismos resultan de especial importancia dada la gran velocidad del desarrollo tecnológico (teléfonos móviles, banda ancha, etc.) y el rápido avance de nuevas técnicas de comunicación para su explotación.

4.8      El Comité subraya su convencimiento de que la comunicación ha de ser una preocupación constante y no sólo objeto de una campaña ocasional sobre un asunto determinado.

Reconocer a quién corresponde la responsabilidad principal

4.9      Las instituciones de la Unión Europea deben estar precavidas contra la idea falsa, aunque sin duda bienintencionada, de que la "desconexión" actual puede resolverse desde Bruselas, de forma centralizada. En realidad, lo que las instituciones europeas hacen en el ámbito de la comunicación sólo puede ser un complemento. No son ellas las que tienen la responsabilidad principal. El resultado de las elecciones al Parlamento Europeo y los resultados de los referendos de Francia y los Países Bajos sobre el Tratado Constitucional demuestran claramente que muchos ciudadanos europeos ven Europa con escepticismo, sobre todo en lo que se refiere a los efectos de la legislación europea en sus condiciones de vida y de trabajo. Corresponde a los Estados miembros explicar a sus ciudadanos el significado de la UE y la necesidad de una legislación europea específica y comunicar los efectos resultantes a cada ámbito nacional respectivo.

4.10    La opinión pública, incluida la sociedad civil, sólo creerá en la legitimidad y el futuro común de la Unión Europea si se transmite credibilidad, confianza, un proceso legislativo transparente  y un Estado de derecho que funcione debidamente. En primer lugar, estos valores han de ser salvaguardados por los gobiernos de los Estados miembros, que deben actuar como verdaderos copartícipes de la Unión, evitando el modelo "nosotros-ellos" y esa continua ambigüedad que tal modelo supone.

4.11    Como ha demostrado el trabajo del Foro Nacional Irlandés sobre Europa, la contribución de las organizaciones de la sociedad civil puede ser decisiva en ocasiones. Es esencial fomentar la comunicación en los ámbitos pertinentes (local, profesional, etc.) y dar a conocer los éxitos de la política y el proceso legislativo europeos en términos apropiados y comprensibles para cada uno de esos ámbitos. Las organizaciones de la sociedad civil gozan de una posición adecuada para ello. Así pues, el CESE está decidido a ayudar y alentar a las organizaciones de la sociedad civil de los Estados miembros, en particular recurriendo a la función de puente de sus miembros. Por otra parte, si verdaderamente se inicia un amplio debate sobre el proyecto europeo y sobre las políticas europeas, deberá comenzar en el peldaño más bajo de la sociedad civil de los Estados miembros. Un foro europeo sólo tendrá sentido si permite que los puntos de vista se manifiesten y se transmitan hacia arriba y hacia abajo. De hecho, lo que se necesita no es tanto un planteamiento de arriba abajo o viceversa, sino un sistema que se extienda por la base.

4.12    Este dictamen ha obviado deliberadamente buena parte del debate sobre el futuro del Tratado Constitucional y las opciones que se ofrecen a la Unión Europea. Está claro que entre esas opciones no se encuentra la vuelta permanente a la situación anterior al Tratado de Niza. Tal vez ese ambicioso debate previsto por los Jefes de Estado y de Gobierno pueda ayudar a descubrir el mejor camino para avanzar. Sin embargo, el Comité observa con cierta alarma que este debate no existe en la mayoría de los Estados miembros. Sin él es difícil saber de qué modo conseguir un auténtico avance.

Bruselas, 26 de octubre de 2005.

La Presidenta

del Comité Económico y Social Europeo

Anne-Marie SIGMUND

El Secretario General

del Comité Económico y Social Europeo

Patrick VENTURINI

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Nota:  Sigue anexo.

Anexo: sugerencias específicas para facilitar el debate

1.           Sugerencias dirigidas al CESE

1.1         El CESE está resuelto a desempeñar un papel pleno y proactivo en el debate a través de sus miembros y sus organizaciones, particularmente en los Estados miembros.

1.2         El CESE hará un rápido examen de la Comunicación recientemente aprobada por la Comisión Europea sobre el "Plan D". Celebra el compromiso de la Comisión respecto a la colaboración e intentará trabajar estrechamente no sólo con la Comisión Europea, sino con las restantes instituciones de la UE, los Estados miembros y los demás interesados en fomentar el debate.

1.3         En este contexto, el Comité anima a la Comisión Europea a aprovechar mejor el recurso de comunicación que los miembros del CESE representan en la práctica (véase más abajo).

1.4         El CESE fomentará de modo proactivo la cooperación en el debate y la discusión con los consejos económicos y sociales nacionales e instituciones similares.

1.5         Los miembros del CESE también deberían intentar cooperar de modo más proactivo con el Comité de las Regiones para solventar problemas de interés común.

1.6         El CESE explorará las posibilidades de trabajar más estrechamente con la prensa y los medios de comunicación regionales, incluidos los medios de comunicación audiovisuales, así como con la prensa especializada.

1.7         El CESE buscará de modo proactivo una participación más sistemática en el trabajo de los grupos de reflexión, en particular los establecidos en Bruselas.

2.           Sugerencias dirigidas al Parlamento Europeo

2.1         El CESE propone que el Parlamento Europeo constituya grupos de trabajo con profesionales de la comunicación institucional en cada Estado miembro con objeto de presentar propuestas prácticas a los Gobiernos acerca de las medidas y recursos necesarios para emprender una campaña efectiva de comunicación en los Estados miembros. El CESE sugiere que el Parlamento Europeo elabore y explique en sendos libros verdes las diferentes hipótesis que se barajan en relación con las tres o cuatro cuestiones más debatidas y discutibles sobre el futuro de la Unión, cuestiones que, al término del proceso de comunicación y debate, habrán de desembocar en deliberaciones. El CESE está dispuesto a participar en estas deliberaciones, poner a disposición su experiencia en este ámbito y ofrecer la ayuda de sus contactos en los Estados miembros, los consejos económicos y sociales nacionales e instituciones similares.

2.2         El CESE anima al PE a que aproveche plenamente la disposición del Comité a actuar como colaborador en los debates que se lleven a cabo en los Estados miembros y en la UE.

2.3         Para garantizar cierto grado de coherencia entre las iniciativas, el CESE pide que el Parlamento Europeo y la Comisión Europea procuren que las iniciativas de los representantes de la sociedad civil organizada disfruten del mismo apoyo que las de los representantes elegidos y de otros representantes de ente s locales, regionales, nacionales y europeos. La sociedad civil no puede quedar al margen.

2.4         El CESE sugiere que el Parlamento Europeo considere la posibilidad de asignar una proporción significativa del presupuesto general de comunicación de la UE a organizar debates locales y temáticos sobre el proceso de integración europea para complementar los recursos de las autoridades públicas nacionales y locales y los recursos a disposición de las organizaciones de la sociedad civil.

3.           Sugerencias dirigidas a la Comisión Europea

3.1         El CESE aplaude la determinación de la Comisión Europea de proponer un "Plan D" de debate, democracia y diálogo, y va a examinar sin demora si este plan está o no a la altura del actual reto. El CESE toma nota de la decisión mencionada en el plan de acción de 20 de julio de 2005 de mejorar la comunicación en Europa, y transferir importantes nuevos recursos a las representaciones de la Comisión en los Estados miembros.

3.2         En este contexto, pide que las representaciones de la Comisión Europea reconozcan que los miembros del CESE representan un recurso de comunicación significativo y actualmente infrautilizado, y pueden y deben participar en los debates y actividades locales, regionales y nacionales.

3.3         También en este contexto, pide a la Comisión que garantice que el Comité y sus miembros participarán plenamente en las iniciativas que el "Plan D" defina tras el examen de éste por el Parlamento y el dictamen de nuestro Comité. Esto, en particular, para todo lo que se refiere a la democracia (una mesa redonda sobre este asunto no podría menos que conferir a nuestro Comité un lugar central), la organización de actos regionales por los centros de Europe Direct y todas las propuestas de fomento de la participación ciudadana en el proceso democrático.

3.4         Pide que la Comisión anticipe ciertos aspectos de las disposiciones del Tratado Constitucional sobre la vida democrática de la Unión Europea, con la convicción de que estas medidas no sólo tranquilizarán al ciudadano europeo sino que también democratizarán y dinamizarán en mayor medida el debate.

3.5         Sostiene por tanto que la sociedad civil podría ser consultada desde ahora mismo sobre el contenido de la legislación europea que define los procedimientos para ejercer el derecho de iniciativa de los ciudadanos. En este contexto, la Comisión podría pedir al CESE que emita un dictamen exploratorio sobre este tema. También podría prestar su apoyo a las iniciativas de la sociedad civil.

3.6         Las disposiciones sobre la democracia participativa deberían ser objeto de distintas comunicaciones de la Comisión Europea en las que se definieran los procesos de consulta y el papel del CESE.

3.7         El CESE pide a la Comisión Europea que considere la posibilidad de presentar una propuesta legislativa para establecer una verdadera política de comunicación, y que afronte el problema "oculto" de la ausencia de un fundamento jurídico, que ha dado lugar a tantos mecanismos informales y a un planteamiento tan desequilibrado. La mera presentación de tal propuesta, en opinión del Comité, fomentaría el debate.

3.8         La asignación de recursos financieros adecuados es necesaria para poner en marcha una estrategia de comunicación que cumpla las expectativas de los ciudadanos.

3.9         Una vez que se hayan asignado los recursos indispensables, los medios de comunicación, los entes locales y regionales, los grupos políticos y las organizaciones de la sociedad civil tendrán los medios de actuar como canal de información. Podrán transmitir mensajes claros sobre las repercusiones del proceso de integración que estén en consonancia con las preocupaciones de su público local.

4.           Sugerencias dirigidas al conjunto de las instituciones de la UE

4.1         Las instituciones europeas deberían ayudar a coordinar las actividades de comunicación de los grupos políticos, los entes locales y regionales y las organizaciones de la sociedad civil fomentando el intercambio de buenas prácticas en este ámbito y la conjunción de esfuerzos. Por ejemplo, el CESE podría promover el intercambio de buenas prácticas (y de conocimientos técnicos) a nivel europeo entre las organizaciones de la sociedad civil que participan en actividades de comunicación. Podría también recabar reacciones y respuestas para evaluar, a nivel europeo, las propuestas, críticas y recomendaciones presentadas por los ciudadanos y la opinión pública durante los debates organizados por la sociedad civil. Finalmente, el CESE manifiesta su disposición a apoyar iniciativas transfronterizas o multinacionales.

4.2         El Comité pide que se confiera al Grupo Interinstitucional de Información un mandato específico y permanente para que determine el estado de la opinión pública y examine las buenas prácticas, y para que se reúna con más frecuencia con objeto de debatir las cuestiones relativas a la comunicación.

5.           Sugerencias dirigidas a los Estados miembros

5.1         El Comité ruega a las Presidencias austríaca y finlandesa que reanuden la llamada "Iniciativa de Wicklow" (reuniones informales de los Ministros de Asuntos Europeos) para discutir los problemas y retos que entraña la comunicación.

5.2         El Comité ruega el Consejo Europeo que confiera a este llamado "Grupo de Wicklow" un mandato permanente y una función de información.

5.3         El CESE pide a los Estados miembros que instituyan un sistema de comparación de buenas prácticas, eventualmente a través del "Grupo de Wicklow".

5.4         El Comité pide a los Estados miembros que reconozcan que el principio de democracia participativa debe aplicarse a las estrategias clave de la UE destinadas a promover el crecimiento, el empleo y el desarrollo sostenible.

6.           Sugerencias destinadas a  los consejos económicos y sociales e instituciones similares

6.1         Las instituciones nacionales y europeas deben prestar apoyo logístico a estas iniciativas. Los consejos económicos y sociales nacionales e instituciones similares podrían coordinar los debates a nivel nacional estableciendo un calendario de actos y una vía de enlace con el CESE, que podría proporcionarles documentación y ponerles en contacto con los oradores.

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OPINIÓN DEL COMITÉ DE LAS REGIONES

CdR 250/2005 fin

Bruselas, 21 de octubre de 2005

DICTAMEN

del Comité de las Regiones

de 13 de octubre de 2005

sobre

"El período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto para una evaluación del debate sobre la Unión Europea"

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EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

VISTA la decisión del Parlamento Europeo de 6 de septiembre de 2005 de consultarle sobre este asunto, conforme al cuarto párrafo del artículo 265 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea;

 

VISTA la decisión de su Presidente de 27 de julio de 2005, de conformidad con el apartado 2 del artículo 40 del Reglamento Interno, de nombrar al Sr. Schausberger, Representante del Estado federado de Salzburgo en el Comité de las Regiones (AT-PPE) y a Lord Tope, Miembro de la Autoridad del Gran Londres (UK-ALDE) ponentes generales del dictamen sobre este asunto;

 

VISTO el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, firmado por los Jefes de Estado o de Gobierno el 29 de octubre de 2004 (CIG 87/04 rev. 1, CIG 87/04 add. 1 rev. 1, CIG 87/04 add. 2 rev. 1);

 

VISTO su dictamen de 17 de noviembre de 2004 sobre el tema Tratado por el que se establece una Constitución para Europa (CDR 354/2003 fin(1));

VISTO su informe de 6 de noviembre de 2001 sobre la proximidad (CDR 436/2000 fin);

ha aprobado en su 61º Pleno de los días 12 y 13 de octubre de 2005 (sesión del 13 de octubre) el presente Dictamen.

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puntos de vista y Recomendaciones del Comité de las Regiones

El Comité de las Regiones:

(a) Contexto

1.        está convencido de que para salvaguardar la paz, la libertad y la prosperidad se precisan una Unión Europea democrática y políticamente sólida, un liderazgo europeo fuerte y una fuerte colaboración entre las instituciones para dar un nuevo impulso al proyecto europeo;

2.        manifiesta su preocupación por que un período de reflexión demasiado largo dañe la imagen de la UE y pide a todas las instituciones que trabajen por recuperar e impulsar el sentido profundo del ideal y del proyecto de integración europea;

3.        considera aconsejable, por consiguiente, que este período de reflexión se utilice para analizar las posiciones de los ciudadanos de los Estados miembros con respecto a la Unión Europea y para consolidar los objetivos, valores y principios fundamentales de la UE, como son la solidaridad, la eficacia, la transparencia y la cooperación, apoyándose siempre en el respaldo de sus ciudadanos;

4.        en este contexto, reitera la importancia de los derechos fundamentales de la Unión consagrados en la Carta incorporada al Tratado Constitucional; 

5.        cree que la Unión Europea debe tomar en serio los resultados de los referendos francés y neerlandés, y que debe hacerlo de manera visible; considera que continuar el proceso de ratificación del Tratado Constitucional sin modificar el calendario original y sin una reflexión seria a escala europea podría enviar un mensaje negativo a los ciudadanos de Europa y provocar nuevos rechazos en otros Estados miembros;

6.        reconoce, no obstante, que las razones de tales rechazos son numerosas y variadas y, en algunos casos, pueden no responder al propio Tratado; considera por tanto fundamental concentrar los esfuerzos sobre todo en el contexto del debate, centrándolo en el éxito de un acuerdo sobre las perspectivas financieras; por otro lado, recuerda que más de la mitad de los Estados miembros han ratificado ya el Tratado por el método que han elegido, y su decisión debe contar tanto como la de los que votaron en contra;

7.        reafirma su compromiso con el Tratado y sus avances, pues, gracias a la considerable mejora del funcionamiento, la sencillez y la transparencia de la UE que propone, es garantía, en comparación con los Tratados actuales, de una mejor gobernanza europea;

8.        considera que, al ampliar el debate sobre el futuro de la Unión Europea, sus instituciones deberían centrarse en las ventajas prácticas, reales y potenciales, que aportan a los ciudadanos la pertenencia a la UE y la ciudadanía europea;

9.        pide, a fin de recuperar la confianza de los ciudadanos europeos en el proyecto europeo, que las instituciones de la UE:

·     tomen las decisiones que están pendientes en aquellos ámbitos donde la Unión aporta un verdadero valor añadido a los ciudadanos de Europa;

·     comiencen a trabajar de manera mucho más descentralizada, respetando y promoviendo el principio de subsidiariedad, que debe aplicarse también a escala subnacional;

·     demuestren de modo activo que la unión política no socavará la diversidad cultural y lingüística de Europa;

·     muestren que la UE ofrecerá a sus ciudadanos oportunidades para aumentar su experiencia personal y profesional en todo el territorio;

·     establezcan un diálogo bidireccional permanente con los ciudadanos de Europa;

·     desarrollen una cultura de mayor transparencia, en particular haciendo más accesibles los modos de funcionamiento del Consejo para que los ciudadanos comprendan mejor y se comprometan en el proceso decisorio europeo;

10.      pide que sigan trabajando en la línea de promover el principio de subsidiariedad en todos los ámbitos, aprovechando las ventajas que la mayor proximidad de las instituciones regionales y locales ofrece a los ciudadanos;

11.      pide a los Estados miembros que en primer lugar profundicen la integración política de la UE, pues constituye una base fundamental para desarrollar la Unión ampliada, definir las aspiraciones, posibles límites geográficos y objetivos a largo plazo del proceso de integración de la Unión Europea, mientras que la pertenencia a la UE comportará el respeto al autogobierno democrático de los ámbitos local y regional dentro del marco constitucional establecido en cada país;

12.      hace un llamamiento a los políticos de los Estados miembros y de las entidades regionales y locales para que asuman la responsabilidad de sus propias acciones en los ámbitos de su competencia y que se abstengan de caer en la costumbre, muy extendida, de utilizar "Bruselas" como chivo expiatorio; insiste en que la Unión Europea sólo puede salir adelante si los políticos europeos, nacionales, regionales y locales se distribuyen los deberes de forma responsable y reconocen que el respeto institucional es esencial para el éxito, como requisito previo de la buena gobernanza.

(b)       Estructura del debate

13.      cree que para las instituciones de la UE es necesario participar en el debate con las personas y las comunidades que representan, como reflejo del enfoque abierto empleado en la redacción del Tratado a través de una Convención en la que estuvieron presentes representantes de parlamentos nacionales, partidos políticos, gobiernos locales y regionales, la sociedad civil y los interlocutores sociales; en ese debate se debe hacer comprender a los ciudadanos el sentido del valor añadido político, económico y social de una Unión;

14.      considera que, en su calidad de representante institucional del gobierno local y regional en la Unión Europea, ha de desempeñar un papel activo en las iniciativas políticas e institucionales durante el período de reflexión anunciado por los Jefes de Estado y de Gobierno y, a tal fin, propone una hoja de ruta2 para entablar un verdadero debate descentralizado;

15.      pide a los gobiernos locales y regionales que se comprometan con sus comunidades y les informen de aquellas cuestiones del debate sobre el futuro de la Unión Europea que les afecten, y que expliquen mejor los procesos y los logros prácticos de la integración europea a través de una política de información descentralizada a escala local y regional, pues considera que un debate desarrollado exclusivamente en el ámbito europeo no conseguirá llegar al conjunto de la ciudadanía, por lo cual se precisan debates estructurados con elementos transnacionales gestionados nacional, regional y localmente, con la presencia de sus miembros y respaldado por las instituciones de la UE;

16.      reitera el rasgo característico del enfoque de abajo arriba propio del CDR y se compromete, por medio de sus miembros, a solicitar y respaldar las peticiones de los entes regionales y locales respecto de las políticas e instituciones comunitarias, así como a transmitir su contenido, incluidos los análisis políticos y las propuestas innovadoras, a las instituciones europeas;

17.      recomienda que el diálogo con los ciudadanos no se limite a campañas aisladas ni se centre en detalles del funcionamiento institucional; por tanto, insta a la Unión a que se centre en difundir informaciones que beneficien de manera práctica y directa a los ciudadanos y les permita aprovechar las oportunidades que la UE les ofrece;

18.      pide a las instituciones europeas, a los Estados miembros y a los entes locales y regionales que establezcan formas nuevas y creativas de interactuar con los ciudadanos, empleando para el debate los medios electrónicos modernos (como "Europa escucha" de Austria o el "Foro nacional sobre Europa" de Irlanda) y que hagan llegar los mensajes a los ciudadanos en su propia lengua, no sólo en las oficiales de la UE; por otra parte, incumbe en cierta medida a las instituciones y a los Estados miembros rectificar las declaraciones incorrectas sobre la Unión Europea a las que los ciudadanos puedan verse confrontados, en particular en los medios de comunicación;

19.      reconoce el papel fundamental de los medios de comunicación locales y regionales, en especial la prensa local, en este contexto, particularmente porque se dirigen a los ciudadanos en un lenguaje sencillo y en su propio idioma.

 (c)   Temas de reflexión

Ámbito general

20.      considera que las disposiciones del Tratado Constitucional, en lo referente a la dimensión territorial de la Unión y a la presencia de los entes locales y regionales, tanto institucionalmente a través del CDR como en términos más generales, constituye un avance importante y positivo;

21.      pide a las instituciones de la UE que contribuyan a desarrollar una verdadera "cultura de la subsidiariedad" en la Unión, sus Estados miembros y sus entes locales y regionales, así como a aplicar sin demora los principios de subsidiariedad y proporcionalidad que se prevén en el Tratado Constitucional, como forma sencilla y eficaz de demostrar a los ciudadanos que la Unión sólo actuará cuando el valor añadido sea claro y respetando los principios establecidos para legislar mejor;

22.      pide que se aplique el concepto de "proximidad" en las políticas y la legislación europeas, pues ello sería un signo visible de la voluntad de poner en práctica procedimientos más transparentes como reacción inmediata a las preocupaciones de los ciudadanos. En este contexto, la introducción de un nuevo instrumento legal que facilite la cooperación interregional y transfronteriza, así como la cooperación económica y social, podría interpretarse como señal clara de una Europa más próxima a sus ciudadanos;

23.      insiste en que, si bien sería deseable que estos elementos ocupen un lugar en el Tratado, muchas de las acciones y obligaciones derivadas de sus disposiciones pueden integrarse inmediatamente en las actividades de la Comunidad, como ampliar las evaluaciones de impacto de forma que incluyan el impacto financiero y administrativo de la nueva legislación comunitaria en los entes locales y regionales;

24.      acoge con satisfacción especial los siguientes puntos del Tratado como elementos de la buena gobernanza y desea garantizar que, durante el período de reflexión, se tengan muy presentes su salvaguarda y aplicación:

·     reconocimiento del papel de los entes locales y regionales en la gobernanza de la UE;

·     una mejor consulta antes de publicar las propuestas legislativas;

·     consideración de la carga financiera y administrativa que soportan los entes locales y regionales;

·     una definición más amplia de la subsidiariedad para incorporar al gobierno local y regional;

·     reconocimiento de la diversidad cultural y lingüística como fuente de riqueza que ha de ser preservada, junto con el principio fundacional de la cooperación y la integración;

·     fomento del papel del Comité de las Regiones, en particular la introducción del derecho a recurrir ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas respecto de sus propias prerrogativas o en caso de incumplimiento del principio de subsidiariedad;

·     referencia a las asociaciones representativas (por ejemplo, de entes locales y regionales).

Temas para el debate

25.      considera de vital importancia que la UE disponga de los recursos apropiados para llevar a cabo las tareas que le han sido asignadas; recuerda su apoyo a las propuestas de la Comisión Europea respecto de las perspectivas financieras para el período 2007-2013;

26.      considera que éste es el momento adecuado para empezar a reflexionar sobre la base de la financiación del presupuesto de la UE a largo plazo, y para reforzar su control democrático a través del Parlamento Europeo;

27.      recuerda a los Estados miembros que la política de cohesión es un ámbito en el que la UE ha demostrado desde hace tiempo su verdadero valor añadido, cuya relevancia permite a los ciudadanos valorar a diario el trabajo práctico y positivo de la UE, y que representa la base de la solidaridad europea y, de este modo, distingue el modelo social europeo de otros ejemplos de integración transnacional;

28.      reitera su apoyo a la Asociación para el Crecimiento y el Empleo (Estrategia de Lisboa) como planteamiento equilibrado entre objetivos económicos, desarrollo sostenible y la modernización y avance del modelo social europeo;

29.      considera que para reforzar la competitividad de la UE es preciso también ayudar a los ciudadanos de Europa a que desarrollen su talento y su creatividad por encima de fronteras nacionales. Cree, además, que el valor de una Unión multicultural se hará mucho más tangible para los europeos cuando comiencen a percibir que viven en un contexto europeo. Por lo tanto, a fin de consolidar la competitividad y de acercar a los ciudadanos al proyecto europeo, subraya la necesidad de que UE continúe facilitando la libre circulación de personas y promoviendo una mayor movilidad dentro de la Unión;

30.      suscribe las iniciativas a favor de la estrategia de la UE para el desarrollo sostenible y destaca en particular que las medidas y la financiación comunitaria en materia de mejora del medio ambiente deberían tener un efecto motor a escala nacional, regional y local;

31.      recuerda la naturaleza única de la ciudadanía europea como elemento de identidad que no sustituye a la ciudadanía nacional;

32.      pide que se invierta y se colabore mucho más en educación (en particular propiciando las oportunidades de aprendizaje permanente para todos los ciudadanos), investigación e innovación a nivel europeo y nacional, por ser los mejores medios para crear más y mejores puestos de trabajo para los ciudadanos de Europa y para consolidar la competitividad de Europa en la economía mundial;

33.      está convencido de que, para explicar mejor Europa y sus políticas, las autoridades nacionales, regionales y locales deben llevar a cabo un esfuerzo de formación, por ejemplo mediante la creación de cursos especiales en las escuelas, incluyendo la dimensión europea en el programa de estudios, la formación postescolar y la formación del profesorado;

34.      está convencido asimismo de que es necesario difundir una cultura europea positiva entre los funcionarios regionales y locales que manejan en su trabajo cotidiano formativas.

(d)       Valoración

35.      invita a las instituciones de la UE y a los Estados miembros a que escuchen a los ciudadanos para evaluar los resultados del debate durante el período de reflexión;

36.      es consciente de la posibilidad de que durante el período de reflexión se debatan escenarios distintos, pero manifiesta su oposición a que se abandone este Tratado Constitucional en favor del Tratado de Niza y pide un planteamiento consensuado para la ratificación en 2009;

37.      desea participar activamente en la reactivación del proceso constitucional y ofrece al Parlamento Europeo su respaldo en el esfuerzo de garantizar un resultado positivo.

Bruselas, 13 de octubre de 2005.

El Presidente 
del 
Comité de las Regiones 
 
 
 
Peter STRAUB

El Secretario General 
del 
Comité de las Regiones 
 
 
 
Gerhard STAHL

*

*          *

ANEXO

Propuesta de hoja de ruta del CDR en favor de un debate descentralizado durante el período de reflexión

Referencias

·      El período de reflexión debería constituir una fase activa y dinámica de diálogo, durante la cual las instituciones europeas se desplazarían sobre el terreno, con el fin de promover un debate estructurado, descentralizado y de calidad sobre Europa, que trate de los temas más pertinentes para el ciudadano.

·      Un debate sobre la gobernanza antes que sobre la mecánica de ratificación, basado en el concepto de proximidad y llevado a cabo en las ciudades y regiones de Europa y no en Bruselas; dicho debate no debería centrarse en el Tratado Constitucional sino en la finalidad de la Unión, su valor añadido, sus valores fundamentales y sus políticas.

·      Los poderes ejecutivos y las asambleas locales y regionales deberían implicarse institucionalmente de modo proactivo y participar plenamente en el debate sobre el futuro de la Unión, al tiempo que asumen sus responsabilidades frente a los ciudadanos.

·      Algunos temas para el debate: el papel y la importancia de los derechos fundamentales tal y como están recogidos en la Carta incorporada al Tratado Constitucional, el modelo social europeo, la solidaridad, la subsidiariedad y la proporcionalidad, el mercado único, la competitividad, el crecimiento y el empleo, el medio ambiente, el desarrollo sostenible, la política energética, los servicios y su financiación, los aspectos económicos de la Unión Económica y Monetaria, los desafíos de la mundialización para las PYME, los derechos y libertades, el sentimiento de pertenencia vinculado a la ciudadanía europea, el espacio de seguridad, libertad y justicia, ampliación frente a profundización, así como la política de educación, investigación e innovación. Por otro lado, es conveniente que los temas abordados estén adaptados a las situaciones concretas identificadas en los niveles local y regional.

·      El CDR aspira a desempeñar un papel proactivo en colaboración con el Parlamento Europeo; los diputados europeos y los representantes elegidos regionales y locales deberán actuar de común acuerdo para contribuir al debate político y democrático durante el período de reflexión.

·       Para poder llevar a término de manera eficaz y apropiada las acciones propuestas, el CDR quisiera obtener un aumento de los recursos financieros de que dispone, e incluso contar para dicho fin con una nueva línea presupuestaria a partir de 2006.

Acciones previstas para el período 2006-2009

·     Creación simultánea en todos los Estados miembros de "plataformas por Europa" concebidas como espacios abiertos de información y debate sobre Europa, sus valores, sus objetivos y sus fronteras:

-     1a fase (octubre 2005–marzo de 2006): estructuración de comités regionales compuestos por "embajadores" de los entes locales y regionales, incluida la red de sus miembros, los partidos políticos, los parlamentarios regionales y los miembros de las asambleas nacionales, los medios de comunicación locales y regionales, la sociedad civil y los agentes sociales y educativos, con objeto de sensibilizar a los ciudadanos y, en particular, a los jóvenes y evaluar las políticas europeas.

-      2a fase (a partir de enero 2006 a junio de 2009): organización de encuentros públicos sobre el terreno con la participación de los miembros del CDR y del Parlamento Europeo en los que se aborden los problemas identificados:

-     determinación de grupos específicos: administración local y regional, periodistas, profesores, jóvenes, etc;

-      identificación, en cooperación con el Parlamento Europeo y con ayuda de los medios de comunicación, de los asuntos considerados más relevantes por los ciudadanos previa escucha de sus problemas y temores en los encuentros públicos;

-      preparación de una gama de herramientas de comunicación para los miembros del CDR;

-      comunicaciones a los medios de comunicación locales y nacionales;

-      utilización de plataformas informáticas de debate y creación de foros regionales virtuales;

-      publicación de documentos de información.

-      3a fase (a partir de enero de 2007): evaluación y consolidación de los resultados del debate en las ciudades y regiones de Europa

·     Celebración de audiencias con los medios de comunicación locales y regionales organizadas sobre una base anual en Bruselas por el CDR, en cooperación con otras instituciones europeas y con el apoyo financiero de la Comisión Europea.

·      Elaboración, con la colaboración de las oficinas de representación locales y regionales activas en Bruselas y con la Unidad de Prensa y Comunicación del CDR, de un estudio sobre la actividad de información y los vínculos con los medios de comunicación locales y regionales. Este tema podría convertirse en el hilo conductor de los OPEN DAYS 2006.

·      Elaboración de un folleto centrado en el valor añadido de la acción comunitaria y en su significado para el ciudadano europeo, que sería difundido a gran escala y presentado por los miembros del CDR. Se trataría de una publicación de concepción nueva, pedagógica, legible y comprensible a fin de despertar el interés de los ciudadanos.

·      Puesta en marcha de una estrategia de sensibilización de los ciudadanos europeos destinada sobre todo a los jóvenes que son los ciudadanos europeos del futuro y que votarán por primera vez en 2009.

_____________

(1)

             DO C 71 de 2005 de 22.3.2005, p. 1.


PROCEDIMIENTO

Título

Período de reflexión: la estructura, los temas y el contexto de una evaluación del debate sobre la Unión Europea

Número de procedimiento

2005/2146(INI)

Fundamento reglamentario

Art. 45

Comisión competente para el fondo
Fecha del anuncio de la autorización en el Pleno

AFCO
7.7.2005

Comisión(es) competentes(s) para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

Todas


7.7.2005


 

 

 

Opinión(es) no emitida(s)
  Fecha de la decisión

DEVE
30.8.2005

INTA
12.9.2005

BUDG
15.11.2005

CONT
3.10.2005

ECON
28.9.2005

 

EMPL
7.9.2005

ENVI
15.9.2005

IMCO
4.10.2005

TRAN
12.9.2005

PECH
29.8.2005

 

PETI
11.10.2005

 

 

 

 

Cooperación reforzada
  Fecha del anuncio en el Pleno

 

Propuesta(s) de resolución incluida(s) en el informe

 

 

 

Ponente(s)
  Fecha de designación

Andrew Duff
13.7.2005

Johannes Voggenhuber

Ponente(s) sustituido(s)

 

 

Examen en comisión

13.7.2005

15.9.2005

3.10.2005

4.10.2005

13.10.2005

 

24.10.2005

17.11.2005

23.11.2005

24.11.2005

29.11.2005

Fecha de aprobación

15.12.2005

Resultado de la votación final

a favor:

en contra:

abstenciones:

22

2

1

Miembros presentes en la votación final

James Hugh Allister, Jens-Peter Bonde, Carlos Carnero González, Richard Corbett, Panayiotis Demetriou, Andrew Duff, Maria da Assunção Esteves, Genowefa Grabowska, Sylvia-Yvonne Kaufmann, Jo Leinen, Íñigo Méndez de Vigo, Borut Pahor, Rihards Pīks, Marie-Line Reynaud, Sérgio Sousa Pinto, Alexander Stubb, Riccardo Ventre y Johannes Voggenhuber

Suplentes presentes en la votación final

Pervenche Berès, Jean-Louis Bourlanges, Elmar Brok, Klaus Hänsch, Alain Lamassoure, Raimon Obiols i Germà, Gérard Onesta, Reinhard Rack, György Schöpflin y Jacques Toubon

Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

Sophia in 't Veld y Thomas Wise

Fecha de presentación – A6

16.12.2005

A6-0414/2005

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