INFORME sobre las relaciones de la UE con las Islas del Pacífico - Estrategia para una asociación reforzada

    9.10.2006 - (2006/2204(INI))

    Comisión de Desarrollo
    Ponente: Nirj Deva


    Procedimiento : 2006/2204(INI)
    Ciclo de vida en sesión
    Ciclo relativo al documento :  
    A6-0325/2006
    Textos presentados :
    A6-0325/2006
    Textos aprobados :

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

    sobre las relaciones de la UE con las Islas del Pacífico - Estrategia para una asociación reforzada

    (2006/2204(INI))

    El Parlamento Europeo,

    –       Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social Europeo, de 29 de mayo de 2006, titulada «Relaciones de la UE con las Islas del Pacífico- Estrategia para una asociación reforzada» (COM(2006)0248),

    –       Vista las Conclusiones del Consejo sobre la estrategia de la UE para el Pacífico aprobadas durante el Consejo de Asuntos Generales de 17 de julio de 2006,

    –       Visto el Acuerdo de asociación entre los Estados de África, del Caribe y del Pacífico, por una parte, y la Comunidad Europea y sus Estados miembros, por otra, firmado en Cotonú el 23 de junio de 2000 (Acuerdo de Cotonú)[1],

    –       Visto el artículo 89 del Acuerdo de Cotonú en el que se dispone que «se establecerán disposiciones y medidas específicas para sostener a los países ACP insulares en su esfuerzo por superar las dificultades naturales y geográficas y otros obstáculos que frenan su desarrollo, para permitirles acelerar su ritmo de desarrollo»,  

    –       Visto el Informe del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas titulado «Invirtiendo en el Desarrollo: Un plan práctico para conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio»,

    –       Vista la Declaración conjunta del Consejo y de los Representantes de los Gobiernos de los Estados miembros reunidos en el seno del Consejo, del Parlamento Europeo y de la Comisión, sobre la política de desarrollo de la Unión Europea, titulada «El consenso europeo sobre desarrollo»[2],

    –       Vista la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda, refrendada el 2 de marzo de 2005 por los Ministros de los países desarrollados y en desarrollo competentes en materia de fomento del desarrollo y por los presidentes de las instituciones bilaterales y multilaterales en el ámbito del desarrollo,

    –       Vista su Resolución, de 23 de marzo de 2006, sobre el impacto en el desarrollo de los Acuerdos de Asociación Económica (AAE) [3],

    –       Visto el artículo 45 de su Reglamento,

    –       Visto el informe de la Comisión de Desarrollo (A6‑0325/2006),

    A.     Considerando la implicación histórica de los países europeos en la región del Pacífico,

    B.     Considerando que la mayoría de los países insulares del Pacífico son independientes desde hace relativamente poco tiempo,

    C.     Considerando que la UE mantiene una presencia significativa en la región a través de los Territorios de Ultramar de Nueva Caledonia, la Polinesia francesa, las Islas Wallis y Futuna (Francia) y las Islas Pitcairn (Reino Unido),

    D.     Recordando que el movimiento por un Pacífico independiente y desnuclearizado (NFIP) milita por el cese de todas las pruebas nucleares en la región y el respeto de la dignidad de los pueblos autóctonos,

    E.     Considerando que la UE es un importante donante para la región al haber concedido ayudas por más de 1 800 millones de euros desde la adhesión de los primeros países insulares del Pacífico al primer Convenio de Lomé en 1975,

    F.     Considerando la adopción del Plan del Pacífico por parte de los dieciséis países miembros del Foro de las Islas del Pacífico, cuyo objetivo es reforzar la cooperación y la integración regionales centrándose en el crecimiento económico, el desarrollo sostenible, la buena gobernanza y la seguridad desde un enfoque regional, y ofreciendo la oportunidad de intensificar las relaciones UE-Pacífico,

    G.     Considerando que los países insulares del Pacífico se enfrentan a graves problemas derivados de la elevada tasa de crecimiento de la población, la insuficiencia de mano de obra cualificada, el escaso crecimiento económico, las tensiones étnicas, las disparidades socioeconómicas, los fracasos gubernamentales y el impacto de las tendencias económicas mundiales, lo que hace temer un mayor aumento de la pobreza y la inestabilidad en la región,

    H.     Considerando que la región del Pacífico cuenta con importantes recursos naturales, pese a tener unos regímenes de propiedad de la tierra muy complicados que, en determinadas ocasiones, constituyen un obstáculo al desarrollo,

    I.      Considerando que los países ACP del Pacífico son democracias plenas, con excepción de Tonga, que es una monarquía constitucional,

    1.      Acoge favorablemente la iniciativa de la Comisión de desarrollar la primera estrategia de la UE para el Pacífico tras treinta años de cooperación y dentro de la senda iniciada con la firma del primer Convenio de Lomé en 1975 y del Acuerdo de Cotonú en junio de 2000;

    2.      Destaca que, en calidad de donante principal de la región, la UE tiene la oportunidad de establecer una estrategia que apoye a los países insulares del Pacífico en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM);

    3.      Subraya la heterogeneidad de la región y pide, por ello, que la estrategia de la Comisión sea flexible con el fin de garantizar que la asistencia al desarrollo se canaliza con arreglo a las prioridades nacionales y regionales, obteniéndose de esa forma el máximo beneficio tanto para los países del Pacífico más desarrollados como para los menos desarrollados;

    4.      Apoya el punto de vista de la Comisión según el cual es necesario intensificar el diálogo político con el Foro de las Islas del Pacífico, cuyos líderes han adoptado un nuevo acuerdo por el que el Foro se convierte en una organización intergubernamental con arreglo al Derecho internacional; insiste, asimismo, en que el desarrollo del diálogo en el plano regional debe abarcar las necesidades de los países más pobres de la región;

    5.      Hace hincapié en que la estrategia que se adopte ha de abordar adecuadamente las necesidades de desarrollo de todos los países insulares del Pacífico, especialmente de los más pobres, con objeto de apoyar sus esfuerzos para realizar los ODM;

    6.      Reconoce que la región del Pacífico está dotada de abundantes recursos naturales, especialmente en los ámbitos pesquero, minero y forestal, y que, en numerosos países de la región, la agricultura y el turismo constituyen los pilares de la economía; destaca, por lo tanto, que un desarrollo sostenible desde el punto de vista ecológico y económico debe constituir el núcleo de las estrategias en dichos sectores clave; subraya que la explotación de los recursos naturales ha de contribuir a la creación de riqueza para toda la población de los países insulares del Pacífico y, en particular, a la reducción de la pobreza;

    7.      Destaca la importancia que reviste la buena gestión del sector pesquero para frenar la pesca excesiva y la utilización de técnicas pesqueras destructoras, así como para impedir que riesgos medioambientales destruyan la vida marina, en particular en el caso de las pesquerías de atún, habida cuenta de que la región del Pacífico posee una de las zonas marinas más ricas en pesca del mundo;

    8.      Aplaude la perspectiva regional adoptada por los países insulares del Pacífico para gestionar la pesca de atún en la región, e insta a la Unión Europea a que negocie todos los acuerdos de pesca del atún con el conjunto de la región, en vez de negociar con cada país por separado;

    9.      Reconoce la importancia que reviste el establecimiento de tasas para los permisos de pesca de altura de atún dentro de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de los países de la región, puesto que constituyen una fuente fundamental de ingresos para los mismos, especialmente para aquellos de renta baja como Kiribati, Islas Marshall, Micronesia y Tuvalu; manifiesta su preocupación, no obstante, por el reducido número de capturas que se transforman efectivamente dentro de las ZEE y por la consiguiente pérdida de ingresos;

    10.    Acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de intensificar los esfuerzos para fomentar la gestión sostenible de la pesca apoyando los sistemas de seguimiento, control y supervisión de la región, y para reforzar la capacidad de luchar contra la pesca ilegal, no declarada y no regulada;

    11.    Recomienda que los países insulares del Pacífico más desarrollados sigan fomentando la transformación local, lo que creará más puestos de trabajo, y estudien la posibilidad de que el Banco Europeo de Inversiones conceda préstamos subvencionados a las pequeñas y medianas empresas propiedad de las islas del Pacífico para que puedan incrementar su capacidad de transformación, con el fin de aumentar los ingresos de la región; acoge con satisfacción la evaluación sobre los recursos pesqueros y la capacidad de pesca llevada a cabo por la Agencia del Foro de las Islas del Pacífico y pide que, en caso de que exista margen para incrementar dicha capacidad pesquera, se amplíen las flotas locales;

    12.    Pide a la Comisión que realice un estudio de las consecuencias ecológicas y sociales de las actividades de explotación forestal ilegales y a gran escala, y del comercio relacionado con dichas actividades en los países del Pacífico;

    13.    Pide a la Comisión que se concentre en la rápida aplicación del Convenio sobre la diversidad biológica y los acuerdos conexos, especialmente el Programa de trabajo sobre zonas protegidas, por ser éste un instrumento eficaz para evitar que prosiga la destrucción o degradación de los ecosistemas forestales y marinos de la región del Pacífico;

    14.    Pide a la Comisión que aumente su apoyo a la gestión social y ecológicamente responsable de los recursos forestales y que ponga en práctica sistemas dignos de confianza que aporten garantías fiables a los consumidores europeos de que los productos de madera que se venden en el mercado de la UE están fabricados con madera procedente de recursos sostenibles; subraya la importancia de cambiar de paradigma, es decir, de la transición de una explotación forestal industrial excesiva a gran escala a proyectos ecológicos de explotación forestal que generen ingresos para las comunidades locales y contribuyan a aliviar la pobreza;

    15.    Apoya la Convención para la Conservación y Ordenación de las Poblaciones de Peces Altamente Migratorios en el Océano Pacífico Occidental y Central, que se firmó en septiembre de 2000 con el objetivo de alcanzar un nivel de capturas sostenible a largo plazo para las pesquerías de atún, como muestra de la cooperación entre los países insulares del Pacífico y las lejanas naciones que pescan en sus aguas;

    16.    Subraya que ha de invertirse mucho más en la gestión de los yacimientos minerales, que constituyen una fuente vital de entrada de divisas tanto para los países insulares del Pacífico más desarrollados como para los menos desarrollados, con el fin de impedir que los recursos se agoten prematuramente, como ya ocurrió en Nauru al cabo de cincuenta años de explotación minera ininterrumpida de los fosfatos;

    17.    Pide a la Comisión que garantice, en colaboración con los países insulares del Pacífico, que las compañías petroleras, mineras y del gas que operan en la región incluyan en los informes financieros anuales que publican un desglose completo de todos los impuestos y cánones que pagan a los diferentes Gobiernos;

    18.    Destaca la importancia económica que reviste el turismo para la región, dado que uno de los principales atractivos de las islas del Pacífico es su idílico entorno; insiste en que el fomento del turismo en la región debe ir acompañado de una mayor propiedad local de los servicios turísticos con el fin de garantizar la sostenibilidad del sector turístico y maximizar los beneficios para la economía local;

    19.    Reconoce los beneficios que la creación de líneas aéreas de bajo coste que operan dentro de la región ha aportado a las economías de las islas del Pacífico, y pide que se eliminen los obstáculos a las políticas de «cielos abiertos» y se desarrolle paralelamente el transporte aéreo de manera racional, a fin de minimizar las emisiones y otro tipo de impacto ecológico ligado al incremento del tráfico aéreo;

    20.    Destaca que, en la mayoría de los casos, únicamente los países más ricos y que cuentan con infraestructuras más desarrolladas y conexiones aéreas más frecuentes atraen a un importante número de turistas cada año; insiste en que, en esos casos, se debe seguir utilizando la asistencia al desarrollo para financiar las infraestructuras y fomentar el turismo sostenible;

    21.    Pide a la Comisión que, en el marco del Décimo Fondo Europeo de Desarrollo, haga hincapié en el apoyo al sistema educativo y de formación técnica de los países de la región, cuyo desarrollo se ve obstaculizado por carencias en estos ámbitos;

    22.    Reconoce la importancia de la agricultura como fuente primordial de ingresos, incluidos los ingresos por exportación, y como medio de subsistencia y de creación de empleo en la región;

    23.    Subraya que la globalización unida a la pérdida de acceso preferente al mercado de la UE ya ha tenido un profundo impacto económico en la región, en especial en Fiyi;

    24.    Hace hincapié en que, en los países menos desarrollados que sobreviven fundamentalmente gracias a una agricultura de subsistencia, se debe efectuar una transición gradual pasando de la producción de cultivos básicos a la producción de cultivos destinados a la venta, de manera que se disponga de más productos agrícolas para la exportación; afirma asimismo que debería examinarse la viabilidad de la creación de servicios de transformación y envasado de productos alimenticios;

    25.    Subraya que la existencia de mano de obra cualificada es un requisito previo importante para el crecimiento económico de los países del Pacífico y, en consecuencia, pide a la Comisión que apoye marcos de acción nacionales encaminados a proporcionar medios para la formación profesional y otros tipos de formación específica con vistas al fomento de las industrias locales de los países del Pacífico;

    26.    Destaca la importancia que reviste el comercio intrarregional con la UE, inclusive en el marco de acuerdos comerciales regionales como los Acuerdos comerciales de los países insulares del Pacífico (PICTA), el propuesto Acuerdo del Pacífico para unas relaciones económicas más estrechas (PACER) y el Acuerdo de Asociación Económica (AAE), como medio para incrementar la prosperidad económica en la región;

    27.    Pide a la Comisión que destine la asistencia financiera y técnica adecuada para la aplicación puntual y eficaz de los acuerdos comerciales, habida cuenta de los costes de gestión y administración de tales acuerdos, incluida la puesta en práctica de la estrategia del Pacífico por los países insulares del Pacífico y las organizaciones regionales como la Secretaría del Foro del Pacífico;

    28.    Comparte la valoración de la Comisión de la importancia de agentes regionales clave como Australia, Nueva Zelanda, los Estados Unidos y Japón, habida cuenta de que son importantes donantes y socios comerciales de la región del Pacífico y de que las relaciones bilaterales entre la UE y dichos países mejorarán si la UE participa en mayor medida en dicha región;

    29.    Comparte la valoración de la Comisión según la cual una mayor coordinación con otros socios de la región, tales como Australia y Nueva Zelanda, a la hora de aportar ayudas aumentaría la eficacia de las mismas;

    30.    Subraya que la región del Pacífico es importante desde el punto de vista geopolítico, y manifiesta sus temores de que la rivalidad entre países fomente un tipo de ayuda de baja calidad y vinculada la situación política, en detrimento del desarrollo a largo plazo, la sostenibilidad de los recursos y la buena gobernanza;

    31.    Pide a la Comisión que reconozca que los regímenes de propiedad de la tierra, especialmente en Papúa Nueva Guinea, las Islas Salomón, Vanuatu y Nueva Caledonia (territorio francés de ultramar) son muy complejos y suponen auténticos obstáculos para el desarrollo; insta por ello a la Comisión a que apoye las iniciativas nacionales en materia de reforma de la propiedad de la tierra llevadas a cabo por dichos países y el citado territorio;

    32.    Pide a la Comisión que emprenda políticas para detener la rápida propagación del VIH/Sida dentro de la región, del que cada vez se registran más casos en países como Papúa Nueva Guinea;

    33.    Llama la atención en relación con los cuatro países de la región afectados por la malaria, a saber, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Vanuatu y Timor Oriental; insta a la Comisión a desarrollar programas para tratar este problema y garantizar simultáneamente que existe la adecuada protección frente a la malaria, por ejemplo, a través del suministro de mosquiteras antimalaria a los países afectados;

    34.    Afirma que, para garantizar una entrega eficaz de la ayuda, es vital fomentar la buena gobernanza dentro de la región del Pacífico, impidiendo para ello la corrupción, que es uno de los principales obstáculos para la consecución de los ODM y para lograr un desarrollo sostenible; insiste en que se han de crear instituciones nacionales y establecer procedimientos transparentes y sólidos, de manera que la ayuda al desarrollo llegue hasta los destinatarios previstos en la región;

    35.    Comparte el punto de vista de la Comisión según el cual la inestabilidad y los conflictos políticos pueden ser devastadores para el desarrollo económico de la región, especialmente en términos de pérdidas de ingresos procedentes del turismo y de destrucción de las infraestructuras económicas;

    36.    Insiste en que la asociación reforzada entre la Unión Europea y los países insulares del Pacífico debe traducirse en un mayor apoyo a los Parlamentos de estos países, con objeto de reforzar sus capacidades y la función que desempeñan en favor de la estabilidad política regional;

    37.    Llama la atención en relación con la vulnerabilidad de los países insulares del Pacífico frente a las catástrofes naturales y a los devastadores efectos económicos para sus economías respectivas; apoya, por consiguiente, el llamamiento realizado por la Comisión para que se establezca un programa regional de preparación en caso de catástrofe;

    38.    Comparte el punto de vista de la Comisión en el sentido de que a los países insulares del Pacífico les incumbe particularmente el cambio climático debido a sus potenciales efectos en la región, a consecuencia de la subida del nivel del mar; toma nota de la existencia del Marco de acción de las Islas del Pacífico en relación con el cambio climático 2006-2015, a modo de mecanismo regional para responder al cambio climático, y pide que se intensifique el diálogo entre la UE y la región del Pacífico para tratar la cuestión del cambio climático y otras cuestiones conexas;

    39.    Llama la atención en relación con la situación de Timor Oriental, que se vio desgarrado por la violencia en mayo y junio de 2006, y expresa su esperanza de que la Comisión, en estrecha colaboración con la comunidad internacional, ayudará a los líderes de Timor Oriental a tratar los problemas subyacentes que contribuyen a la crisis, incluidas la necesidad de estabilidad política, de reducción de la pobreza, de desarrollo social y de reconciliación entre los diferentes sectores de la sociedad;

    40.    Acoge con satisfacción las Conclusiones del Consejo sobre la estrategia de la UE para el Pacífico de 17 de julio de 2006, y el énfasis dado a la erradicación de la pobreza, la realización de los ODM, el desarrollo de los recursos humanos y las cuestiones relativas a la sanidad; lamenta, no obstante, que el Consejo haya aprobado sus conclusiones sin esperar a la posición expresada por el Parlamento Europeo;

    41.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros de la UE y a los Gobiernos y Parlamentos de los países insulares del Pacífico.

    • [1]  Acuerdo de asociación entre los Estados de África, del Caribe y del Pacífico, por una parte, y la Comunidad Europea y sus Estados miembros, por otra, firmado en Cotonú el 23 de junio de 2000 (DO L 317 de 15.12.2000, p. 3).
    • [2]  DO C 46 de 24.2.2006, p.1.
    • [3]  Textos Aprobados: P6_TA(2006)0113.

    EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

    La estrategia 2006 de la Comisión será la primera estrategia formal en más de treinta años de relaciones UE-Pacífico con el objetivo de reforzar el diálogo político, hacer hincapié en la cooperación al desarrollo y aumentar la eficacia del suministro de la ayuda.

    Históricamente, Europa ha ejercido una gran influencia en la región del Pacífico debido al dominio colonial y a los vínculos culturales, y más recientemente gracias al Convenio de Lomé y al Acuerdo de Cotonú, que han unido políticamente a la UE y a los países ACP, y a través de la cooperación al desarrollo y de los intercambios comerciales.

    La región del Pacífico es cada vez más dinámica tanto económica como políticamente y se está adaptando al poder creciente de China. Muchas islas del Pacífico están dotadas de abundantes recursos naturales en el ámbito minero o pesquero, mientras que otras han sabido aprovechar su idílico entorno para aumentar la entrada de divisas gracias al turismo.

    El océano Pacífico abarca el 35 % de la superficie del planeta. La ubicación de los países ACP de las islas del Pacífico y de los Territorios de Ultramar de Francia y del Reino Unido propicia la obtención de importantes beneficios para la región a través de la pesca y el turismo, pero también conlleva consecuencias negativas, ya que los países y territorios están aislados por la «tiranía de la distancia». Dentro de la región, Papúa Nueva Guinea se encuentra a 4 500 km de Samoa y a 8 000 km de la Polinesia Francesa. No obstante, los avances de las telecomunicaciones, el transporte aéreo y las infraestructuras han ayudado, en cierto modo, a paliar estos problemas.

    Las islas del Pacífico son vulnerables a fuertes tormentas, y muchas de ellas se encuentran en el trayecto de potentes ciclones. Los tsunamis y las erupciones volcánicas son frecuentes en países como Papúa Nueva Guinea, y pueden tener un efecto devastador sobre el desarrollo.

    Muchas de las islas son políticamente frágiles, como lo constatan los golpes militares en Fiyi, los conflictos en Papúa Nueva Guinea y los recientes disturbios acontecidos en Timor Oriental. Asimismo, el VIH/sida ha empezado a propagarse de manera preocupante en la región.

    Puesto que las islas del Pacífico son países en desarrollo y la UE proporciona alrededor de un cuarto de la ayuda al desarrollo en la región, es fundamental aplicar una política coherente para las relaciones con los países de las islas del Pacífico. En su calidad de donante principal, la UE tiene la oportunidad de crear una estrategia para ayudar a las islas del Pacífico a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio a más tardar en 2015.

    Desarrollo sostenible en los sectores clave:

    La región del Pacífico posee una gran cantidad de recursos naturales, sobre todo en el sector pesquero, minero y forestal, mientras que en numerosos países de las islas del Pacífico, la agricultura y el turismo son de suma importancia para el crecimiento económico. Si estos sectores se gestionan adecuadamente, pueden proporcionar un crecimiento sostenido a largo plazo en la región. Por lo tanto, es fundamental que cualquier estrategia para la región fomente el desarrollo sostenible de estos sectores clave desde un punto de vista ecológico y económico, y que además garantice que la explotación de los recursos naturales beneficiará a toda la población de los países insulares del Pacífico.

    A la hora de diseñar una estrategia para la región, es necesario reconocer que los países de las islas del Pacífico, a pesar de ser considerados todos ellos países en desarrollo, difieren entre sí económica y políticamente.

    Para muchas islas del Pacífico, los productos agrícolas son su principal fuente de exportación a los mercados internacionales, ya que les suministran productos como azúcar, copra, plátanos, cocos o aceite de palma. En cambio en otros, sobre todo en las islas más pequeñas y aisladas, la única actividad agrícola que se lleva a cabo es la agricultura de subsistencia, que proporciona alimentos, empleo e ingresos a las islas más pobres.

    También existen disparidades entre las distintas islas del Pacífico respecto a los yacimientos minerales. Algunos países prácticamente han agotado sus recursos debido a la mala gestión, y actualmente dependen únicamente de las importaciones, mientras que otros, castigados por los conflictos, han conseguido sanear con éxito su economía gracias a los elevados precios de los productos básicos.

    Uno de los principales retos a los que se enfrenta la región es la gestión sostenible de la pesca. El atún es especialmente abundante en el Pacífico; de hecho, un tercio de las capturas mundiales, valoradas en 2 000 millones de euros, se llevan a cabo dentro de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de los países de las islas del Pacífico. Dado que la mayor parte de la pesca de atún se realiza en alta mar y para poder pescar dentro de las ZEE es necesario que las flotas de gran altura abonen el pago de una tasa, para muchas de las islas esto se ha convertido en una importante fuente de ingresos. Papúa Nueva Guinea, Fiyi, las Islas Salomón, Samoa, la Polinesia Francesa y Kiribati se han beneficiado del pago de dichas tasas mediante la creación de flotas nacionales y de una industria local de transformación. Sin embargo, se estima que sólo una quinta parte de la captura de atún se procesa en la zona.

    El turismo suele preferir las islas más desarrolladas, aquellas que poseen una situación geográfica más favorable y unas infraestructuras avanzadas, muchas de las islas disponen de pistas de aterrizaje, pero únicamente un reducido número de ellas están acondicionadas para recibir vuelos de pasajeros. Asimismo, el número de turistas se ha reducido considerablemente debido a las recientes tensiones y conflictos políticos en las islas y, por ello, la democracia y la buena gobernanza son necesarias en la región para garantizar la sostenibilidad de este sector clave.

    Debido a las disparidades existentes entre los países de las islas del Pacífico, es esencial que las estrategias para la región sean lo suficientemente flexibles como para garantizar que la ayuda al desarrollo se canaliza con arreglo a las prioridades regionales y nacionales, obteniéndose de esta forma el máximo beneficio tanto para los países más desarrollados como para los menos desarrollados. Un mayor diálogo con las islas del Pacífico y una coordinación más estrecha con nuestros socios en la región serán beneficiosos para aumentar la eficacia del suministro de la ayuda.

    PROCEDIMIENTO

    Título

    Relaciones de la UE con las Islas del Pacífico - Estrategia para una asociación reforzada

    Número de procedimiento

    2006/2204(INI)

    Comisión competente para el fondo
      Fecha del anuncio en el Pleno

    DEVE
    7.9.2006

    Comisión(es) competente(s) para emitir opinión
      Fecha del anuncio en el Pleno

    PECH

    7.9.2006

    ITRE

    7.9.2006

    ENVI

    7.9.2006

    INTA

    7.9.2006

     

    Opinión(es) no emitida(s)
      Fecha de la decisión

    PECH

    ITRE
    12.9.2006

    ENVI
    6.9.2006

    INTA
    11.9.2006

     

    Cooperación reforzada
      Fecha del anuncio en el Pleno

     

     

     

     

     

    Ponente(s)
      Fecha de designación

    Nirj Deva
    21.3.2006

     

    Ponente(s) sustituido(s)

     

     

    Examen en comisión

    10.7.2006

     

    28.8.2006

     

     

     

    Fecha de aprobación

    3.10.2006

    Resultado de la votación final

    +

    -

    0

    25

    0

    0

    Miembros presentes en la votación final

    Margrete Auken, Alessandro Battilocchio, Margrietus van den Berg, Danutė Budreikaitė, Marie-Arlette Carlotti, Thierry Cornillet, Nirj Deva, Alexandra Dobolyi, Michael Gahler, Filip Andrzej Kaczmarek, Glenys Kinnock, Maria Martens, Gay Mitchell, Luisa Morgantini, José Javier Pomés Ruiz, Horst Posdorf, Frithjof Schmidt, Jürgen Schröder, Anna Záborská y Mauro Zani.

    Suplentes presentes en la votación final

    Milan Gaľa, Manolis Mavrommatis, Anne Van Lancker, Anders Wijkman y Gabriele Zimmer.

    Suplentes (art. 178, apdo. 2) presentes en la votación final

     

    Fecha de presentación

    9.10.2006

    Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)