Procedimiento : 2010/2051(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A7-0276/2010

Textos presentados :

A7-0276/2010

Debates :

PV 18/10/2010 - 18
CRE 18/10/2010 - 18

Votaciones :

PV 21/10/2010 - 7.7
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Textos aprobados :

P7_TA(2010)0384

INFORME     
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6.10.2010
PE 442.975v01-00 A7-0276/2010

sobre el futuro de la normalización europea

(2010/2051(INI))

Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor

Ponente: Edvard Kožušník

ENMIENDAS
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre el futuro de la normalización europea

(2010/2051(INI))

El Parlamento Europeo,

 Vista la audiencia pública sobre el futuro de la normalización europea celebrada por su Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor el 23 de junio de 2010,

 Vistas las respuestas a la consulta pública de la Comisión sobre la revisión del sistema europeo de normalización (realizada del 23 de marzo al 21 de mayo de 2010),

 Vista la evaluación de impacto del «paquete de normalización» realizada para la Dirección General de Empresa e Industria de la Comisión (9 de marzo de 2010),

 Visto el informe del Grupo de expertos encargado de la revisión del sistema europeo de normalización (EXPRESS), titulado «Standardisation for a competitive and innovative Europe: a vision for 2020» (Normalización para una Europa competitiva e innovadora: una visión para 2020) (febrero de 2010),

 Visto el informe de 9 de mayo de 2010 del Profesor Mario Monti para el Presidente de la Comisión, titulado «Una nueva estrategia para el mercado único»,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 3 de marzo de 2010, titulada «Europa 2020: una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador» (COM(2010)2020),

 Visto el estudio sobre el acceso de las PYME a la normalización europea, titulado «Enabling small and medium-sized enterprises to achieve greater benefit from standards and from involvement in standardisation» (Conseguir mayores beneficios para las pequeñas y medianas empresas gracias a las normas y a la participación en la normalización), encargado por el Comité Europeo de Normalización (CEN) y el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) (agosto de 2009),

 Visto el estudio sobre el acceso a la normalización realizado para la Dirección General de Empresa e Industria de la Comisión (10 de marzo de 2009),

 Vistos el informe de la Comisión, de 21 de diciembre de 2009, sobre el funcionamiento de la Directiva 98/34/CE de 2006 a 2008 (COM(2009)0690), así como el documento de trabajo de los servicios de la Comisión (SEC(2009)1704),

 Visto el Libro Blanco, de 3 de julio de 2009, sobre «Modernizar la Normalización de las TIC en la UE – El camino a seguir» (COM(2009)0324),

 Vistas las Conclusiones del Consejo de 25 de septiembre de 2008 sobre la normalización y la innovación,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 25 de junio de 2008, titulada «"Pensar primero a pequeña escala" "Small Business Act" para Europa: iniciativa en favor de las pequeñas empresas» (COM(2008)0394),

 Vista la Comunicación de la Comisión de 11 de marzo de 2008, titulada «Hacia una mayor contribución de la normalización a la innovación en Europa» (COM(2008)0133),

 Vistos la Comunicación de la Comisión, de 18 de octubre de 2004, sobre el papel de la normalización europea en el marco de las políticas y la legislación europea (COM(2004)0674) así como el documento de trabajo de los servicios de la Comisión titulado «Los retos de la normalización europea»,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 25 de febrero de 2004, titulada «Integración de los aspectos medioambientales en la normalización europea» (COM(2004)0130),

 Visto el documento de trabajo de la Comisión, de 26 de julio de 2001, titulado «European Policy Principles on International Standardisation» (Principios de la política europea en materia de normalización internacional) (SEC(2001)1296),

 Vista su Resolución, de 12 de febrero de 1999, sobre el informe de la Comisión titulado «Eficacia y legitimidad de la normalización europea de nuevo enfoque»(1),

 Visto el informe de la Comisión, de 13 de mayo de 1998, titulado «Eficacia y legitimidad de la normalización europea de nuevo enfoque» (COM(1998)0291),

 Vista la Decisión n° 1673/2006/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de octubre de 2006, relativa a la financiación de la normalización europea(2),

 Vista la Directiva 98/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de junio de 1998, por la que se establece un procedimiento de información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas(3),

 Vista la Decisión 87/95/CEE del Consejo, de 22 de diciembre de 1986, relativa a la normalización en el campo de la tecnología de la información y de las telecomunicaciones(4),

 Vistos el Acuerdo de Viena, de junio de 1991, en materia de cooperación técnica entre ISO y CEN y el Acuerdo de Dresde, de 1996, sobre el intercambio de de información técnica entre CENELEC y el IEC,

 Visto el artículo 48 de su Reglamento,

 Vistos el informe de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor y la opinión de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (A7-0276/2010),

A.  Considerando que el sistema europeo de normalización ha sido un elemento clave en la creación del mercado único, en particular mediante el uso de normas en ámbitos legislativos fundamentales de acuerdo con el «nuevo enfoque», integrado en el nuevo marco legislativo,

B.  Considerando que el actual marco jurídico ha contribuido al éxito de la normalización europea, permitiendo establecer normas europeas, que son necesarias para todos los agentes económicos, con vistas a asegurar el buen funcionamiento del mercado interior, facilitar el comercio mundial y el acceso a los mercados e impulsar el crecimiento sostenible y la competitividad,

C.  Considerando que el sistema europeo de normalización tiene una función clave en la respuesta a la creciente necesidad, en la política y la legislación europeas, de normas que puedan asegurar la seguridad, accesibilidad, innovación e interoperabilidad de los productos y la protección del medio ambiente,

D.  Considerando que el principio VII de la iniciativa denominada «Small Business Act» hace hincapié en la promoción de la participación de las PYME y en la defensa de sus intereses en materia de normalización,

E.  Considerando que la elaboración de normas europeas contribuye a la elaboración de normas globales,

F.  Considerando que un sistema europeo de normalización moderno y flexible es un componente esencial de una política industrial europea ambiciosa y renovada,

G.  Considerando que la normalización europea se desarrolla en el seno —y, en distintos aspectos, en aras— del ecosistema global, y se basa en estructuras específicas y en un conjunto concreto de procedimientos para el desarrollo de normas aplicadas por CEN y CENELEC, sobre la base del principio de delegación nacional, y por el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI), sobre la base de la participación directa,

H.  Considerando que el informe Monti sobre una nueva estrategia para el mercado único afirma que la normalización es un aspecto fundamental de la gobernanza del mercado único y subraya que es necesario revisar el proceso de normalización europeo, manteniendo las ventajas del actual sistema y estableciendo un justo equilibrio entre las dimensiones europea y nacionales,

I.  Considerando que la normalización europea, con el fin de responder a las futuras necesidades de las empresas y los consumidores y aprovechar plenamente los posibles beneficios en pro de los objetivos públicos y sociales, debe adaptarse a los retos derivados de la mundialización, el cambio climático, la aparición de nuevas potencias económicas y la evolución de las tecnologías,

J.  Considerando la necesidad de desarrollar un enfoque estratégico con respecto a la normalización europea y de revisar el sistema existente para que siga teniendo éxito y responda a las necesidades de la próxima década, permitiendo de este modo que Europa mantenga un lugar de vanguardia en el sistema mundial de normalización,

Introducción

1.  Acoge con satisfacción la intención de la Comisión de revisar el sistema europeo de normalización con vistas a mantener sus muchos elementos positivos, subsanar sus deficiencias y lograr el justo equilibrio entre las dimensiones europea, nacional e internacional; subraya que la revisión propuesta debe fundamentarse en los elementos positivos del sistema actual, que constituye una base sólida para la mejora, evitando cualquier cambio radical que pudiera socavar los valores fundamentales del sistema;

2.  Insta a la Comisión a que adopte y presente sin demora una propuesta de política de normalización moderna e integrada, incluyendo una revisión de la Directiva 98/34/CE por la que se establece un procedimiento de información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas, la Decisión 87/95/CEE sobre normalización de las TIC y la Decisión 1673/2006/CE relativa a la financiación de la normalización europea, tal como se prevé en el Programa de trabajo de la Comisión para 2010;

3.  Recuerda que la revisión del sistema europeo de normalización debe contribuir a la innovación europea y al desarrollo sostenible, reforzar la competitividad de la Unión, consolidar su posición en el comercio internacional y contribuir al bienestar de sus ciudadanos;

4.  Acoge con satisfacción el informe del Grupo de expertos encargado de la revisión del sistema europeo de normalización (EXPRESS); pide a las organizaciones de normalización europeas y nacionales, a los Estados miembros y a la Comisión que apliquen sus recomendaciones estratégicas con vistas a lograr un sistema europeo de normalización capaz de responder a las necesidades económicas y sociales y de mantener su lugar de vanguardia en el sistema mundial de normalización;

5.  Solicita a la Comisión que acompañe la propuesta destinada a revisar el actual marco jurídico de la normalización europea con un documento estratégico que fije un marco global para la acción a nivel europeo y nacional, y que incluya propuestas concretas, puesto que estas mejoras no podrán conseguirse únicamente a través de la revisión de la legislación; subraya que este documento estratégico no debe limitarse a las recomendaciones del informe EXPRESS;

6.  Acoge con satisfacción el Libro Blanco titulado «Modernizar la Normalización de las TIC en la UE - El camino a seguir»; pide a los Estados miembros y a la Comisión que apliquen las principales recomendaciones recogidas en dicho Libro Blanco para velar por el desarrollo, en el marco de los sistemas europeos e internacionales de normalización, de normas pertinentes TIC a nivel mundial para su aplicación y uso en las políticas y en los contratos públicos de la UE;

7.  Apoya la intención de la Comisión de integrar en el marco jurídico de la normalización europea los principios del Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio sobre obstáculos técnicos al comercio (transparencia, apertura, imparcialidad, consenso, eficacia, pertinencia y coherencia) con el fin de reforzar su aplicación en el marco del sistema europeo de normalización; considera que la integración de estos principios no debe suponer un incremento del número de organizaciones europeas de normalización reconocidas con respecto a los tres organismos existentes, a saber CEN, CENELEC y ETSI;

8.  Considera que estos principios podrían complementarse con atributos adicionales como el mantenimiento, la disponibilidad, la calidad, la neutralidad y la responsabilidad; considera que todos estos principios deben definirse y detallarse en mayor medida y que debe crearse un sistema específico de control para garantizar su aplicación a nivel europeo y nacional en el contexto de la elaboración de normas de apoyo de las políticas y de la legislación de la UE;

9.  Subraya, no obstante, que estos principios no bastan para que todos los interlocutores sociales, en particular los que representen los intereses de la salud y la seguridad, los consumidores y el medio ambiente, estén representados de forma adecuada en el proceso de establecimiento de normas, dentro del sistema europeo de normalización; considera, por tanto, que la inclusión del principio de «representación apropiada» es vital, pues la incorporación apropiada de las posiciones de todas las partes interesadas es de la máxima importancia siempre que el interés público se vea afectado, en particular en lo referente a la elaboración de las normas destinadas a apoyar las políticas y la legislación de la UE, si bien se reconoce la necesidad de recurrir a los expertos técnicos más destacados en un proyecto determinado de normalización;

10. Hace hincapié en que las PYME, si bien representan una parte esencial del mercado europeo, no están involucradas adecuadamente en el sistema de normalización y, por consiguiente, no pueden explotar totalmente los beneficios derivados de la normalización; considera esencial mejorar su representación y participación en el sistema, en particular en los comités técnicos a nivel nacional; pide a la Comisión que, sobre la base de una evaluación de impacto realizada en el marco del sistema europeo de normalización, defina el mejor modo para alcanzar este objetivo, analizando la financiación necesaria para ayudar a las PYME;

11. Señala que, aunque las normas han contribuido de forma considerable a la mejora de la calidad y la seguridad de las mercancías, su presencia en el ámbito de los servicios está lejos de ser proporcional a la importancia económica y al potencial de este sector; señala, en particular, que el número de normas nacionales para los servicios que se han elaborado en Europa en los últimos años es muy superior al número de normas europeas que se han establecido en el sector;

12. Reconoce que las normas en el sector de los servicios responden con frecuencia a características nacionales, y que su desarrollo está relacionado con las necesidades del mercado, el interés de los consumidores y el interés público; subraya que el desarrollo de normas europeas en el sector de los servicios así como la elaboración de sus propias cartas o etiquetas de calidad elaboradas por organismos profesionales, como prevé la Directiva 2006/123/CE relativa a los servicios en el mercado interior, debe favorecer una mayor armonización en el sector de los servicios, aumentar la transparencia, la calidad y la competitividad de los servicios europeos y fomentar la competencia, la innovación, la reducción de los obstáculos comerciales y la protección de los consumidores;

13. Apoya, por tanto, la intención de la Comisión de incluir las normas relativas a los servicios en el marco jurídico de la normalización europea, pues así no sólo se garantizará la notificación de toda norma nacional relativa a los servicios que pudiera constituir un obstáculo técnico para el comercio en el mercado interior, sino que se establecerá una adecuada base jurídica en virtud de la cual la Comisión puede solicitar a las organizaciones europeas de normalización que elaboren normas para ámbitos bien definidos y cuidadosamente evaluados del sector de los servicios; sugiere a la Comisión que exhorte a los proveedores de servicios que elaboren normas en el marco de las organizaciones europeas de normalización, a fin de evitar, en la medida de lo posible, la fragmentación entre distintas normas nacionales, velando al mismo tiempo por que las normas relativas a los servicios guarden relación con las necesidades del mercado y los consumidores así como el interés público; apoya las medidas adoptadas con miras a garantizar la calidad de la prestación de servicios, tales como las cartas o etiquetas de calidad elaboradas por organismos profesionales, y alienta a todos los agentes pertinentes a que participen en el proceso europeo de normalización;

Empoderamiento del sistema europeo de normalización

     a) Generalidades

14. Reafirma que el apoyo de la normalización europea a la legislación basada en el «Nuevo Enfoque» ha resultado ser un éxito y una potente herramienta para completar el mercado interior; señala que el número de mandatos de normalización en apoyo de la legislación en ámbitos no incluidos en el «Nuevo Enfoque» ha crecido en los último años, lo que indica que el modelo se adoptado en un amplio abanico de políticas de la UE; opina que sería conveniente extender la aplicación de las normas a otros ámbitos de la legislación y las políticas europeas distintos del mercado interior, teniendo en cuenta las características propias de los ámbitos de que se trate, de acuerdo con los principios de «legislar mejor»;

15. Sostiene que es de la máxima importancia establecer una diferencia clara entre legislación y normalización, con el fin de evitar todo malentendido con respecto a los objetivos de la ley y el nivel deseado de protección; subraya que el legislador europeo debe ser sumamente vigilante y preciso a la hora de definir los requisitos esenciales de la regulación, y que la Comisión de be definir de forma clara y precisa los objetivos del trabajo de normalización en los mandatos; subraya que la función de los responsables de la normalización debe limitarse a la definición de los medios técnicos para alcanzar los objetivos establecidos por el legislador, asegurando a la vez un elevado nivel de protección;

16. Considera esencial que las normas europeas se elaboren en un plazo de tiempo razonable, en particular en aquellos ámbitos en lo que son necesarias rápidamente para cumplir los requisitos de las políticas públicas y hacer frente a unas condiciones de mercado en rápida mutación; pide, por consiguiente, a las organizaciones de normalización europeas y nacionales que continúen mejorando su eficacia y eficiencia, teniendo en cuenta que la aceleración del proceso de normalización no debe realizarse en detrimento de los principios de apertura, calidad, transparencia y consenso entre todas las partes interesadas;

17. Reconoce la importancia de simplificar el procedimiento de establecimiento de normas; pide a la Comisión que, en colaboración con todas las partes interesadas, examine nuevas vías para optimizar la adopción efectiva de normas europeas;

18. Considera que el proceso de normalización se acelerará parcialmente mediante una mejor comunicación entre la Comisión y las organizaciones europeas de comunicación antes de la emisión de un mandato, lo que les permitirá responder con más rapidez, preferentemente en un plazo de dos meses, a la posibilidad de llevar a cabo un proyecto en el ámbito de la normalización;

19. Toma nota de la importancia que reviste el Comité al que se hace referencia en la Directiva (CE) nº 98/34 como foro de debate entre la Comisión y los Estados miembros sobre las cuestiones relacionas con las reglamentaciones técnicas y la normalización; considera que debería invitarse a representantes del Parlamento Europeo a las reuniones de dicho Comité (o al órgano que lo sustituya), en el cual, al tiempo que se mantiene el estatuto de observadores para los organismos europeos y nacionales de normalización, también deberían participar, si procede, en calidad de observadores las organizaciones europeas afectadas, en particular durante los debates sobre los mandatos de normalización;

20. Insta a la Comisión a que, en colaboración con las organizaciones europeas de normalización, desarrolle y aplique un sistema mejorado y coherente para la coordinación de la política y las actividades de normalización, que debe abarcar todos los aspectos del proceso de normalización, desde la preparación y emisión de mandatos, pasando por la supervisión del trabajo técnico de los comités, para asegurar que las normas que se elaboran sean conformes a las políticas de la UE y respondan a los requisitos esenciales de la legislación correspondiente, hasta la adopción oficial, la publicación y la aplicación de las normas; hace hincapié en el papel que podrían desempeñar las categorías pertinentes de partes interesadas como grupo consultivo que asista a la Comisión en la creación de una plataforma armonizada para la política europea de normalización;

21. Pide a los Estados miembros que lleven a cabo una política coordinada en materia de normalización y adopten un enfoque coherente en lo tocante a la aplicación de normas en apoyo a la legislación; pide a la Comisión que garantice que no se ponga en peligro el logro de los objetivos políticos de la UE por culpa de unos esfuerzos de normalización descoordinados, unas normas que compitan entre sí o sean innecesarias, o un exceso de sistemas de certificación;

22. Pide a la Comisión que revise y racionalice el proceso de emisión de mandatos de normalización a los organismos europeos de normalización de modo que incluya una fase de consulta con las partes interesadas y un análisis en profundidad que justifique la necesidad de elaborar nuevas normas para garantizar la oportunidad de la elaboración de normas y evitar la duplicación y la proliferación de normas y de especificaciones divergentes;

23. Pide también a la Comisión que presente un plan de acción orientado a lograr un sistema de normalización de la UE más integrado, un establecimiento de normas más eficiente y eficaz, un mejor acceso a la normalización, en particular para las PYME, un papel más importante para la UE en el establecimiento de normas a escala internacional y un sistema de financiación más sostenible para el desarrollo de normas;

24. Subraya la importante función de los consultores del «Nuevo enfoque» en la verificación de la conformidad de las normas armonizadas con la correspondiente legislación de la UE; señala que, en la actualidad, son las organizaciones europeas de normalización quienes seleccionan a dichos consultores y que éstos trabajan en su seno, lo que supone una importante carga administrativa para estas organizaciones, y en ocasiones, suscita preocupación entre las partes interesas con respecto a la imparcialidad e independencia del proceso; pide, por tanto, a la Comisión, que evalúe la necesidad de revisar los actuales procedimientos; opina, además, que la Comisión debe identificar un procedimiento con el fin de garantizar que las normas mandatadas sean conformes con otras políticas y legislación de la UE, más allá del ámbito del «Nuevo Enfoque»; considera que todo esto debería llevarse a cabo durante la elaboración de las normas para evitar retrasos y carencias a consecuencia de un rechazo a posteriori;

25. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que realicen un control en mayor profundidad de las normas en el momento en que se entreguen para velar por el cumplimiento de los requisitos del mandato, en particular en aquellos casos en que las normas se utilizan para los fines de la legislación basada en el «Nuevo Enfoque», al mismo tiempo que se garantiza que no se genere ningún retraso significativo adicional en el procedimiento de aprobación de las normas; expone su intención de examinar, en el contexto de la próxima revisión del sistema europeo de normalización, la posibilidad de ampliar al Parlamento el derecho (del que en la actualidad disponen la Comisión y los Estados miembros) a cuestionar una norma armonizada que no parece cumplir plenamente los requisitos esenciales de la legislación correspondiente;

26. Solicita a la Comisión que, en aras de la transparencia, haga públicas las decisiones sobre las objeciones formales a las normas de forma consolidada y que facilite un cuadro actualizado de todas las acciones relativas a las objeciones formales; pide, asimismo a la Comisión, que presente un informe anual sobre los mandatos de normalización y los progresos realizados de cara a su cumplimiento;

27. Pide a los organismos europeos de normalización que refuercen los mecanismos existentes para la presentación de recursos, que deben utilizarse cuando surge un desacuerdo con respecto a una norma; toma nota de que los mecanismos existentes pudieran no ser siempre eficaces, ya que su composición refleja en la práctica la posición de las partes que aprobaron una norma; propone, por consiguiente, ampliar su composición para permitir la participación de expertos externos independientes y/o de elementos de la sociedad civil europea que en la actualidad son miembros asociados o cooperadores con los organismos europeos de normalización;

28. Expresa su apoyo a la «Keymark», una marca de certificación europea de carácter voluntario, propiedad de CEN/CENELEC, que demuestra la conformidad de un producto con las normas europeas; subraya que la «Keymark» es una alternativa válida a los distintas sistemas nacionales de certificación que implican una multiplicación de las pruebas y el marcado de productos en distintos Estados miembros y que, por consiguiente, pueden convertirse en una barrera al comercio en el interior del mercado único y generar costes significativos a las PYME que pudieran reflejarse en precios más elevados para el consumido; insta, por consiguiente, a los organismos nacionales de normalización, y a los demás organismos nacionales de certificación, a que promuevan la «Keymark» como alternativa a los sistemas nacionales de certificación; hace un llamamiento en favor de una campaña informativa paneuropea de aumento del grado de conocimiento entre las empresas y los consumidores de las ventajas de la «Keymark»;

29. Es consciente de que el sistema vigente de financiación de la UE en apoyo de la normalización europea conlleva frecuentemente frustraciones debido a cambios en las normas, el elevado coste de las auditorías y retrasos en la autorización de los pagos; hace hincapié en la urgente necesidad de reducir estos costes y en la importante carga administrativa que, en ocasiones, resultan superiores a los beneficios derivados de la ayuda financiera concedida, al tiempo que se respetan las normas financieras de la UE; pide a la Comisión y a todas las partes interesadas que garanticen la sostenibilidad financiera del sistema, también mediante la colaboración público-privada y la planificación financiera plurianual, que es esencial para garantizar su eficacia y eficiencia en el marco de la competencia mundial; considera que la Comisión y los organismos europeos de normalización podrían mejorar su cooperación para garantizar un marco estable y favorable a los usuarios en relación con la contribución financiera de la UE a la normalización europea, lo que aumentará de modo significativo la eficacia del sistema;

     b) Mejor acceso al proceso de normalización

30. Reconoce que el principio de la delegación nacional es una piedra angular del sistema europeo de normalización, en particular en el proceso de elaboración de normas de CEN y CENELEC; señala, no obstante —como ha confirmado el estudio sobre el acceso a la normalización— que en la amplia mayoría de los países europeos la participación de los interlocutores sociales en el proceso de determinación de las normas es muy pequeña, o inexistente;

31. Alienta, por tanto, a los organismos de normalización europeos y nacionales, a que promuevan y faciliten la efectiva participación en el proceso de normalización de todas las partes interesadas, en particular los representantes de las pequeñas y medianas empresas (PYME) y todas las partes que representan el interés público como los consumidores (incluidas las personas con discapacidad y los consumidores vulnerables), los defensores del medio ambiente, los trabajadores y las organizaciones que representen otros intereses sociales;

32. Pide asimismo a la Comisión que investigue las razones de la escasa participación de los interlocutores sociales y de las PYME a nivel nacional y, si procede, promueva normas vinculantes para los Estados miembros que garanticen el acceso de los interlocutores sociales y de las PYME al proceso nacional de normalización; acoge con satisfacción los esfuerzos de CEN/CENELEC y de los organismos nacionales de normalización en lo que respecta a la aplicación de la «caja que incluye 58 recomendaciones» que figura en el estudio sobre el acceso de las PYME a la normalización y las recomendaciones del informe EXPRESS con miras a la mejora del acceso de todas las partes interesadas;

33. Insiste en la necesidad, reconocida desde la década de los 90, de asegurar una participación directa de los interlocutores sociales a nivel europeo, con el fin de reflejar sus puntos de vista de forma más eficaz, teniendo en cuenta que su representación en los comités técnicos nacionales en la mayoría de los Estados miembros sigue siendo escasa; sostiene, a la vista del escaso éxito obtenido a la hora de conseguir una mayor participación de los interlocutores sociales a nivel nacional, que es necesario mantener y reforzar el apoyo financiero y político a las organizaciones europeas de apoyo a estos interlocutores como mínimo hasta 2020; pide a dichas organizaciones que desempeñen un papel de primer orden en el asesoramiento a los Estados miembros y a las asociaciones nacionales de las partes interesadas con miras a reforzar la participación de las partes respectivas a escala nacional;

34. Opina que estas organizaciones europeas que representan intereses sociales deben tener una participación mayor en las organizaciones europeas de normalización; pide, por consiguiente, a la Comisión y a las organizaciones europeas de normalización que promuevan distintas medidas con este fin, entre ellas, sin perjuicio del principio de delegación nacional, el hecho de dotar a las citadas organizaciones de un estatuto de miembros de hecho, pero sin derecho de voto, dentro de las organizaciones europeas de normalización, a condición de que sean miembros asociados o cooperadores de dichas organizaciones; considera asimismo que los organismos nacionales de normalización deben desempeñar un papel de primer orden en la promoción y el refuerzo de la participación de los interlocutores sociales en el proceso de normalización, dada la primacía del principio de delegación nacional;

35. Toma nota de los últimos trabajos de la Organización Internacional de Normalización (ISO), en particular el modelo utilizado para la norma ISO 26000 sobre la responsabilidad social, en el que los organismos nacionales de normalización sólo pudieron nombrar un representante de cada una de las seis categorías de partes interesadas (industria, consumidores, gobierno, sindicatos, ONG y SSRO (servicios, apoyo, investigación y otros)) identificadas para el correspondiente grupo de trabajo; sostiene que las organizaciones europeas de normalización y la Comisión, en colaboración con todas las partes interesadas, deben evaluar en profundidad un enfoque semejante como una alternativa para la elaboración de normas en ámbitos de interés público excepcional, e informar al Parlamento acerca de las conclusiones de dicha evaluación; pide a la Comisión que proponga recursos financieros en apoyo de un modelo alternativo de estas características

     c) Refuerzo del principio de delegación nacional

36. Señala que, aunque los organismos nacionales de normalización son un elemento central del sistema europeo de normalización, existen importantes diferencias entre los mismos en términos de recursos, conocimientos técnicos y participación de las partes interesadas en el proceso de normalización; subraya que estas diferencias producen un importante desequilibrio en la eficacia de su participación en el sistema europeo de normalización, al tiempo que los limitados recursos de algunos organismos nacionales de normalización pueden entorpecer su participación efectiva en el proceso de de elaboración de normas;

37. Pide a la Comisión y a las organizaciones europeas de normalización que promuevan programas de formación y que adopten todas las medidas necesarias para que los organismos nacionales de normalización más débiles, que no cuentan en la actualidad con secretarías de comités técnicos o no participan en los trabajos europeos de normalización a un nivel adecuado con su estructura económica, asuman un papel más activo en el proceso de normalización, con miras a reforzar la confianza en el mercado interior y asegurar unas condiciones equitativas; considera que los programas de formación también son necesarios para las PYME, a fin de incrementar su participación en el proceso de elaboración de normas e incrementar la importancia de la normalización como instrumento de marketing estratégico;

38. Acoge con satisfacción la iniciativa de CEN y de CENELEC en lo que se refiere al establecimiento de un procedimiento de examen realizado por los pares para evaluar la aplicación correcta por parte de los organismos europeos de normalización de los principios de la OMC (y de otros elementos) y fomentar la mejora continua y el intercambio de buenas prácticas; hace hincapié en que este proyecto debería servir de instrumento eficaz para reforzar los organismos europeos de normalización y para aumentar la participación de todas las partes implicadas a nivel nacional; considera que este proyecto debería implicar a todas las organizaciones europeas de normalización y basarse en auditorías independientes; pide a CEN y a CENELEC que elaboren y hagan público un informe sobre los resultados del procedimiento de examen realizado por los pares;

39. Insta a los Estados miembros a que garanticen una representación eficaz de todas las partes interesadas relevantes en los comités técnicos nacionales, estableciendo mecanismos de supervisión y notificación así como facilitando formación y apoyo financiero a los interlocutores sociales más débiles, y, en su caso, a federaciones de PYME y empresas artesanales, con el fin de garantizar su participación efectiva; hace hincapié en la importancia de facilitar a los usuarios un acceso digital a la información en materia de normas;

40. Pide a los organismos europeos de normalización y a los Estados miembros que presenten periódicamente a la Comisión un informe sobre el estado de los trabajos para garantizar una representación adecuada de todas las partes interesadas en los órganos técnicos responsables del desarrollo de las normas mandatadas que debería basarse en unos requisitos concretos en materia de elaboración de los informes; subraya que estos informes deberían integrarse posteriormente en un informe de la Comisión sobre los esfuerzos realizados por los organismos europeos y nacionales de normalización y los resultados alcanzados;

41. Pide a los organismos europeos de normalización que brinden a los interlocutores más débiles un acceso libre y que desarrollen instrumentos para mejorar la participación de las partes, incluido un mecanismo de consulta en línea gratuito y sencillo en relación con todas las propuestas de normas; alienta a dichos organismos a usar plenamente las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para reforzar la participación de las partes interesadas por medio de reuniones virtuales y debates en línea; exhorta asimismo a los organismos nacionales de normalización a que garanticen la comunicación más allá de los límites del sistema, en particular en lo que se refiere a las encuestas públicas sobre normas nuevas, toda vez que estas encuestas se dirigen frecuentemente a las partes que están participando en ese momento en el sistema;

42. Lamenta que las autoridades públicas en la mayor parte de los Estados miembros muestren un interés limitado en la participación en el proceso de elaboración de las normas, a pesar de la importancia de estas normas como instrumento de apoyo a la legislación y las políticas públicas; insta a los Estados miembros, en su calidad de representantes de los intereses de los ciudadanos y, en particular, a las autoridades de supervisión del mercado, a que envíen representantes para participar en todos los comités técnicos establecidos para elaborar normas en apoyo de las políticas y la legislación de la UE; subraya que la presencia de las autoridades nacionales en el debate sobre la elaboración de las normas es crucial para el adecuado funcionamiento de la legislación en los ámbitos cubiertos por el «Nuevo Enfoque», así como para evitar que se presenten objeciones oficiales a posteriori a las normas armonizadas;

43. Pide a los organismos europeos de normalización que, en aras de una competencia leal en el mercado interior, respeten el Código Ético de ISO para garantizar que no se pone en peligro la imparcialidad de las normas mediante otras actividades como la certificación o la acreditación; destaca asimismo la importancia de desarrollar normas y guías para la evaluación de la conformidad y de fomentar su adopción y uso leal, en particular en lo que respecta a los requisitos de integridad, objetividad e imparcialidad;

     d) Facilitar el acceso a las normas

44. Reconoce que la normalización europea permite a todos los agentes del mercado operar en igualdad de condiciones, especialmente a las PYME, que constituyen la columna vertebral de la economía europea y cuya contribución al sistema es vital; reconoce, sin embargo, que su participación en el proceso de normalización no siempre es proporcional a su importancia económica, y que la complejidad de las normas y el coste de las mismas pueden representar un obstáculo para las PYME;

45. Subraya que las normas se deben concebir y adaptar para tener en cuenta las características y el entorno de las PYME, en particular las empresas pequeñas, las microempresas y las empresas artesanales; acoge favorablemente las recientes iniciativas de los organismos europeos y nacionales de normalización para aplicar las recomendaciones del estudio sobre el acceso de las PYME a la normalización europea, y considera que deben considerarse como mejores prácticas; celebra y alienta asimismo las medidas propuestas en los programas de CEN/CENELEC para las PYME con objeto de facilitar la utilización de las normas por las PYME; subraya que deben tomarse más medidas para asegurar la plena participación de las PYME en la elaboración de normas, así como una acceso mejor y menos oneroso a las mismas;

46. Subraya, en particular, que la Unión Europea y los Estados miembros deberían permitir que se tengan cuenta en mayor medida los intereses de las PYME y de las empresas artesanales al elaborar normas recurriendo a las medidas estratégicas recogidas en la «Small Business Act» de conformidad con su séptimo principio: ayuda financiera de la UE, reducción de los costes de acceso a las normas, publicación sistemática de resúmenes de las normas europeas y composición equilibrada de los comités de normalización;

47. Pide también a la Comisión que simplifique los procedimientos en la medida de lo posible y que tenga en cuenta el principio de «pensar primero a pequeña escala» en futuras modificaciones; recomienda a la Comisión que incluya la cuestión de la normalización en la próxima Semana de las PYME;

48. Sostiene que el acceso de los usuarios a las normas europeas elaboradas para apoyar las políticas y la legislación de la UE es un tema importante que requiere un examen más profundo; opina que debe examinarse la posibilidad de que los distintos sistemas de fijación de precios sean objeto de normas privadas/industriales y de normas armonizadas/mandatadas; pide, en particular, a los organismos nacionales de normalización que reduzcan los costes a través de tarifas especiales y ofreciendo paquetes de normas a precio reducido, y que investiguen otros medios para mejorar el acceso, en particular de las PYME;

49. Recuerda, no obstante, que el precio de compra de una norma corresponde solamente a una proporción reducida del coste total incurrido por los usuarios de las normas quienes generalmente deben dedicar muchos más recursos a incorporar la norma exigida a sus procesos empresariales;

50. Insiste en que las normas deben ser comprensibles, sencillas y de fácil utilización, de forma que los usuarios puedan aplicarlas mejor; considera esencial reducir, cuando proceda, el excesivo número de referencias cruzadas entre las normas y abordar las actuales dificultades para identificar los grupos de normas relevantes en relación con un producto o proceso dados; pide a los organismos nacionales y europeos de normalización y a las asociaciones comerciales que faciliten directrices de fácil comprensión para la utilización de las normas, resúmenes gratuitos en línea y que mejoren el acceso en línea a los proyectos de consulta y las funciones de búsqueda electrónica sencillas;

51. Acoge con satisfacción la iniciativa en curso de los organismos europeos de normalización referida a la elaboración y publicación en línea, sin ningún tipo de restricciones de acceso, de un resumen sobre todas sus normas, y solicita que este proyecto se finalice rápidamente; hace hincapié, no obstante, en que este proyecto debería aplicarse a nivel nacional para que los usuarios de las normas puedan obtener en su propia lengua en la página web de las organizaciones nacionales de normalización información sobre los productos abarcados por cada norma;

52. Subraya la importancia de proponer normas en todas las lenguas oficiales de la UE para garantizar una comprensión adecuada por parte de los usuarios; pide a la Comisión que siga apoyando la traducción de las normas armonizadas y que simplifique las disposiciones financieras ad hoc;

La normalización como medio de apoyo a la innovación y a la competitividad sostenible en un entorno mundial

53. Reconoce que la normalización europea es un instrumento importante para promover la innovación, la investigación y el desarrollo (I+D) y contribuir a la competitividad de la UE y a la finalización del mercado interior; destaca las importantes ventajas económicas que se derivan de la misma, lo cual permite a las empresas acelerar la transferencia de conocimientos, reducir costes y riesgos, acortar los plazos de comercialización y valorizar en mayor medida la innovación;

54. Reconoce que, aunque la normalización puede facilitar de forma fundamental la explotación de las nuevas tecnologías, hay una importante brecha en la transferencia de los resultados de la I+D al ámbito de la elaboración de normas; subraya la necesidad de mejorar la comprensión y la cooperación entre los responsables de la normalización, los innovadores, los círculos académicos y las comunidades de investigadores; subraya que la inclusión de los nuevos conocimientos en las normas, en particular por parte de los programas de investigación e innovación financiados públicamente, promoverá la innovación y la competitividad;

55. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, en colaboración con los organismos nacionales de normalización, promuevan la inclusión de la normalización en los programas académicos y en los programas de educación (por ejemplo, los centros educativos de carácter económico y técnico), los programas de formación a lo largo de toda la vida y las campañas informativas para sensibilizar a los operadores económicos presentes y futuros y a los responsables políticos con respecto a la importancia y los beneficios de las normas; solicita a las autoridades europeas de normalización que refuercen su cooperación con las asociaciones comerciales y faciliten información plausible a las PYME sobre las ventajas económicas que aporta la utilización de las normas; pide asimismo a la Comisión que vele por que en el programa Erasmus para jóvenes empresarios se plantee la cuestión de la normalización; impulsa las acciones destinadas a evaluar, cuantificar y comunicar los beneficios económicos y sociales de la normalización;

56. Considera que los programas marco europeos en favor de la investigación, la competitividad y la innovación pueden constituir una contribución importante al proceso de elaboración de normas si dedican un capítulo a la normalización; considera que esta medida contribuiría a una mejor comprensión de los beneficios de las normas y ayudaría a promover un enfoque sistemático ascendente entre la investigación, la innovación y la normalización; pide a la Comisión que incluya un criterio de «pertinencia para la normalización» entre los criterios de evaluación de los proyectos de I+D financiados por la UE, que promueva proyectos relacionados con la normalización y que lleve a cabo una sensibilización hacia estos proyectos a través de recursos innovadores;

57. Pide asimismo a la Comisión que desarrolle actividades de observación tecnológica que permitan detectar los resultados futuros de la investigación y el desarrollo que podrían beneficiarse de la normalización, que facilite el flujo y la transparencia de la información necesaria para la penetración en el mercado y las actividades de I+D, y que, en este contexto, fomente mecanismos de evaluación fácilmente accesibles y manejables a través de Internet;

58. Pide a los Estados miembros que utilicen las normas europeas en la contratación pública, con el fin de mejorar la calidad de los servicios públicos y fomentar las tecnologías innovadoras; subraya, no obstante, que la utilización de las normas no debe tener como resultado obstáculos adicionales, en particular para las pequeñas empresas que intenten participar en los procedimientos de contratación pública;

59. Reafirma que la lucha contra el cambio climático y otros desafíos mundiales futuros en materia de energía y de medio ambiente implica el desarrollo y el fomento de tecnologías limpias y de productos verdes; considera, por consiguiente, que hay una urgente necesidad de integrar las consideraciones medioambientales en todos los productos y servicios pertinentes, y que el sistema europeo de normalización debe desarrollar un sistema mejorado para garantizar que estos aspectos se abordan adecuadamente al elaborar las normas; destaca la necesidad de promover la participación activa en los comités de normalización, a nivel nacional y europeo, de las organizaciones medioambientales y de las autoridades públicas responsables de la protección del medio ambiente; subraya que la necesidad de orientar los esfuerzos de innovación europeos hacia estrategias globales de lucha contra el cambio climático y de respuesta a los retos en los ámbitos de la energía, la sociedad y el medio ambiente también debe reflejarse en la elaboración de nuevas directrices para los modelos de normalización;

60. Destaca que la mejora de la salud humana y de las condiciones de vida implica el desarrollo de productos que puedan contribuir al desarrollo saludable de la población y mejorar la accesibilidad, en particular de los niños y las personas vulnerables; considera, por consiguiente, que hay una urgente necesidad de integrar las consideraciones sanitarias en todos los productos y servicios pertinentes, y que el sistema europeo de normalización debe desarrollar un sistema mejorado para garantizar que estos aspectos se abordan adecuadamente al elaborar las normas; pide a este respecto, por ejemplo, que se elaboren normas europeas para un calzado ortopédico adecuado para los niños; destaca la necesidad de promover la participación activa en los comités de normalización de expertos en sanidad y de las autoridades públicas responsables de la protección de la salud;

61. Hace hincapié en que, para reforzar la protección de los consumidores, debe darse prioridad al procedimiento de elaboración de las normas relacionadas con la Directiva relativa a la seguridad general de los productos;

62. Recuerda la Resolución del Parlamento, de 6 de mayo de 2010, sobre los vehículos eléctricos, que destaca la necesidad de contar con procesos más eficaces de normalización en diversos ámbitos con el fin de acelerar la comercialización de los vehículos eléctricos en aras de la competitividad y para mejorar la situación del medio ambiente;

63. Señala que los derechos de propiedad intelectual y la normalización fomentan la innovación y facilitan la difusión de las tecnologías; hace hincapié en que debe establecerse un equilibrio adecuado entre los intereses de los usuarios de las normas y los derechos de los titulares de los derechos de propiedad intelectual; pide a los organismos de normalización europeos y nacionales que presten una atención especial al elaborar normas basadas en tecnologías privadas para permitir un acceso amplio a todos los usuarios; subraya la necesidad de que las licencias relacionadas con todos los derechos fundamentales de propiedad intelectual recogidos en las normas se otorguen sobre la base de unas condiciones justas, razonables y no discriminatorias;

64. Reconoce que los foros y consorcios contribuyen de forma considerable al sistema de normalización, facilitando especificaciones de relevancia mundial, y que con frecuencia son más receptivas hacia las tecnologías innovadoras; señala que, en particular en el sector de las TIC, una serie de foros y consorcios se han convertido en organizaciones internacionales, que emiten especificaciones de amplia aplicación sobre la base de procesos de elaboración abiertos, transparentes y basados en el consenso; considera que las organizaciones europeas de normalización y los foros y consorcios deben encontrar la forma de cooperar en la planificación de sus actividades, transfiriendo las normas al nivel más adecuado (internacional o europeo) con vistas a garantizar la coherencia y a evitar la fragmentación y la duplicación;

65. Pide asimismo a las organizaciones europeas de normalización que establezcan y apliquen un mecanismo mejorado para la adopción de las especificaciones de los foros y consorcios como normas europeas que garantice un consenso entre todas las partes mediante los procedimientos establecidos de consulta de todas las partes afectadas de conformidad con el principio de delegación nacional; subraya que esto no debe limitar la posibilidad de presentar las especificaciones de los foros y consorcios directamente a las organizaciones internacionales de normalización con el fin de conferirles un estatuto mundial, siempre que respete los principios enunciados por la Organización Mundial del Comercio sobre las barreras técnicas al comercio (transparencia, apertura, imparcialidad, consenso, eficacia, pertinencia y consistencia);

66. Reconoce que la interoperabilidad es la llave de la innovación y de la competitividad, en particular en el sector de las TIC, en el que los foros y los consorcios desempeñan un papel; destaca que la interoperabilidad no sólo depende del desarrollo de una norma o de una especificación sino, también, de su aplicación por parte de los usuarios; reconoce el destacado papel que desempeñan los foros y consorcios gestionados por los usuarios para alcanzar la interoperabilidad; pide a la Comisión que refuerce la coordinación entre los foros y consorcios del sector de las TIC y los organismos oficiales de elaboración de normas, ya que ello podría incrementar la interoperabilidad y minimizar el riesgo de duplicación y conflictos entre normas en el sector de las TIC;

67. Destaca la imperiosa necesidad de adaptar la política de normalización de las TIC a la evolución del mercado y de la política, lo que permitirá alcanzar importantes objetivos políticos europeos que exigen la interoperabilidad, como los servicios sanitarios electrónicos, la accesibilidad, la seguridad, el comercio electrónico, la administración pública digital y el transporte, y contribuirá al desarrollo de normas de apoyo a la protección de los datos personales;

68. Pide a la Comisión, con objeto de apoyar otras políticas de la UE, que aplique una política de normalización de la UE modernizada y ampliada a las tecnologías de la información que garantice, entre otros aspectos, la interoperabilidad, la seguridad jurídica y la aplicación de las salvaguardias adecuadas, minimizando al mismo tiempo las cargas adicionales para las empresas, los riesgos para los usuarios y los obstáculos a la libre circulación de las tecnologías de la información;

69. Pide a la Comisión que aproveche eficazmente los fundamentos jurídicos existentes que permiten la normalización de las tecnologías de la información y que determine en qué otros sectores y ámbitos o aplicaciones de las tecnologías de la información puede utilizarse eficazmente la normalización de la UE para apoyar las políticas de la Unión, y que presente las propuestas pertinentes; pide asimismo a la Comisión que considere la posibilidad de utilizar, en su caso, el nuevo enfoque y el nuevo marco legislativo como modelo para una política modernizada de normalización en el sector de las TIC que apoye las políticas de la UE;

70. Destaca que las normas internacionales son factores propicios para un mercado global gracias a la utilización de una norma idéntica en numerosos países con un enfoque basado en los resultados, que favorezca la comprensión de los consumidores y la confianza de los mercados;

71. Insiste en que el diálogo regulador es un aspecto importante de la dimensión exterior del mercado interior, por lo que existe la necesidad de proteger y reforzar la posición del sistema europeo de normalización en el entorno internacional de normalización, con el fin de promover el desarrollo de normas internacionales con una verdadera relevancia mundial, facilitar el comercio y aumentar la competitividad europea, al tiempo que se tienen en cuenta los intereses legítimos de los países en desarrollo y se procura evitar una duplicación innecesaria del trabajo ya efectuado a nivel internacional;

72. Acoge con satisfacción el envío en comisión de servicios de dos expertos europeos en materia de normalización a China y a la India para apoyar los organismos europeos de normalización, promover las normas europeas e informar sobre los sistemas de normalización en estos países; pide a la Comisión que estudie la necesidad de enviar a expertos en comisión de servicios a otras regiones del mundo, a fin de seguir promoviendo el sistema europeo de normalización;

73. Pide a la Comisión que coordine sus actividades de normalización con nuestros socios internacionales, por ejemplo en el marco del Diálogo Transatlántico; alienta a la Comisión, en este sentido, a que examine y adopte las medidas necesarias para consolidar la influencia de la normalización europea a escala mundial con objeto de reforzar la competitividad de los productos y servicios europeos en el comercio internacional;

74. Pide un compromiso renovado con la normalización internacional por parte de los interlocutores europeos y los organismos nacionales de normalización, con el fin de capitalizar la posición de vanguardia de Europa y conseguir las ventajas propias de quien toma la iniciativa en los mercados mundiales; subraya la necesidad de una mejor coordinación entre los interlocutores europeos y los organismos nacionales de normalización a nivel técnico y político;

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75. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

I. ANTECEDENTES

El objeto del presente informe es contribuir al actual debate sobre la revisión del sistema europeo de normalización.

La Comisión Europea examina actualmente el «paquete de normalización», que incluirá una propuesta legislativa para revisar el actual marco jurídico europeo en materia de normalización(5), así como una comunicación global de la Comisión, que fijarán la política de normalización en la próxima década.

En la preparación del «paquete de normalización», la Comisión ha pedido a expertos clave que formulen recomendaciones estratégicas. Estos expertos se han reunido en el Grupo de expertos encargado de la revisión del sistema europeo de normalización (EXPRESS), que emitió sus recomendaciones en febrero de 2010 a través de un informe titulado «Standardisation for a competitive and innovative Europe: a vision for 2020».

La Comisión también ha convocado una consulta pública sobre la revisión del sistema europeo de normalización (celebrada del 23 de marzo al 21 de mayo de 2010), y ha encargado un estudio de evaluación de impacto (9 de marzo de 2010). El «paquete de normalización» también se basará en las conclusiones del Libro Blanco de 3 de julio de 2009 sobre «Modernizar la Normalización de las TIC en la UE - El camino a seguir».

II. Observaciones generales del ponente

El ponente acoge con satisfacción la intención de la Comisión de revisar el sistema europeo de normalización con vistas a mantener sus muchos elementos positivos, subsanar sus deficiencias y lograr el justo equilibrio entre las dimensiones europea y nacionales.

Hay que subrayar que la revisión propuesta debe fundamentarse en los elementos positivos del sistema actual, que constituye una base sólida para la mejora, evitando cualquier cambio radical que pudiera socavar los valores fundamentales del sistema. A este respecto, el ponente no está de acuerdo con una serie de opciones políticas incluidas en la evaluación de impacto de la Comisión, que tendrían como resultado una completa transformación del sistema.

En la elaboración del presente informe, el ponente ha tenido en cuenta las conclusiones del informe EXPRESS, que contiene diversas recomendaciones de importancia. El ponente señala, no obstante, que EXPRESS no siempre ha conseguido emitir recomendaciones originales ni alcanzar un consenso en temas clave, lo que se explica, en lo fundamental, por los diversos, y a veces incompatibles, puntos de vista representados en su composición.

El ponente también ha tenido en cuenta las respuestas a la consulta pública de la Comisión sobre la revisión del sistema europeo de normalización, así como las conclusiones de la audiencia pública sobre el futuro de la normalización europea organizada por la comisión IMCO el 23 de junio de 2010.

El ponente también ha tenido ocasión de reunirse con representantes de organizaciones internacionales de normalización en el contexto de una visita de una delegación de la comisión IMCO a Ginebra (25 y 26 de mayo de 1010) y ha realizado amplias consultas con representantes de organismos de normalización nacionales y europeos, así como con interlocutores clave en el proceso de desarrollo de normas.

III. Posición global del ponente

No puede aprovecharse plenamente el potencial del mercado único sin el apoyo de un proceso de normalización moderno. El sistema europeo de normalización ha sido un elemento clave en la creación del mercado único, en particular mediante el uso de normas en ámbitos legislativos fundamentales de acuerdo con el «Nuevo Enfoque». Esta técnica legislativa ha contribuido a establecer una regulación favorable a la innovación, en la que las propias partes interesadas desarrollan las especificaciones técnicas que permiten la conformidad con los requisitos legales, y que se actualizan de acuerdo con el estado de los conocimientos técnicos en cada momento. Las normas adoptadas de común acuerdo han permitido una mejor regulación, han estimulado la competitividad de las empresas y han eliminado obstáculos para el comercio.

La normalización tiene una función clave para apoyar la creciente necesidad, en la política y la legislación europeas, de normas que puedan asegurar la seguridad, accesibilidad, innovación e interoperabilidad de los productos y la protección del medio ambiente. El ponente señala que el número de mandatos de normalización en apoyo de la legislación en ámbitos no incluidos en el «Nuevo Enfoque» ha crecido en los últimos años, lo que indica que el modelo se adoptado en un amplio abanico de políticas de la UE. Sería conveniente extender la aplicación de las normas a otros ámbitos de la legislación y las políticas de la Unión, teniendo en cuenta las características propias de los ámbitos de que se trate, de acuerdo con los principios de una mejor regulación.

El ponente ha incluido en el presente proyecto de informe una serie de recomendaciones a los Estados miembros, la Comisión Europea y las organizaciones nacionales y europeas de normalización con vistas a reforzar la aplicación del actual sistema europeo de normalización. Hay que destacar que muchas de estas propuestas se aplican, en particular, a las normas armonizadas/mandatadas, que tienen el objetivo de apoyar las políticas y la legislación de la UE y que, por tanto, son fundamentales para el interés público.

En la presente exposición de motivos, el ponente querría concentrarse en algunas de las recomendaciones del informe, con el fin de facilitar los debates en comisión.

Refuerzo del principio de delegación nacional

Aunque los organismos nacionales de normalización son un elemento central del sistema europeo de normalización, existen importantes diferencias entre los mismos en términos de recursos, conocimientos técnicos y participación de las partes interesadas. Estas diferencias producen un importante desequilibrio en su participación en el sistema europeo de normalización. La Comisión, los Estados miembros, y las organizaciones europeas de normalización deben tomar todas las medidas necesarias para que los organismos nacionales de normalización más débiles asuman un papel más activo en el proceso de normalización.

También hay que destacar que las autoridades públicas en la mayor parte de los Estados miembros muestran un interés limitado en la participación en el proceso de elaboración de las normas, a pesar de la importancia de estas normas como instrumento de apoyo a la legislación y las políticas públicas. Los Estados miembros y, en particular, las autoridades de supervisión del mercado, deberían enviar representantes para participar en todos los comités técnicos establecidos para elaborar normas en apoyo de las políticas y la legislación de la UE.

El principio de la delegación nacional es una piedra angular del sistema europeo de normalización, en particular en el proceso de elaboración de normas de CEN y CENELEC. Hay que señalar, no obstante (como ha confirmado el estudio sobre el acceso a la normalización), que en la amplia mayoría de los países europeos la participación de los interlocutores sociales en el proceso de determinación de las normas es muy pequeña, o inexistente.

Con pocas, aunque importantes, excepciones, los conocimientos prácticos de los consumidores nacionales en materia de normalización se reparten entre muchos organismos, o simplemente no existen, mientras que en los países en los que la participación de los consumidores es más eficaz a nivel nacional, es frecuente que no figure en la posición nacional. La situación es aún menos satisfactoria cuando se trata de la participación de las partes interesadas que representan intereses medioambientales: en la actualidad, tan sólo en dos Estados miembros las organizaciones de defensa del medio ambiente contribuyen de forma sistemática al proceso de elaboración de las normas.

Los Estados miembros deben garantizar una representación eficaz de todas las partes interesadas relevantes en los comités técnicos nacionales, estableciendo mecanismos de supervisión y notificación así como, en caso necesario, facilitando apoyo financiero a los interlocutores sociales más débiles con el fin de facilitar su participación.

Mejor acceso al proceso de normalización

La participación de los interlocutores sociales (en representación de los intereses de la salud y la seguridad, de los consumidores y del medio ambiente) confiere al sistema un importante aspecto de legitimidad y responsabilidad, mejora la calidad del consenso y hace que las normas europeas sean más representativas.

Por lo tanto, las organizaciones europeas que representan intereses sociales deben tener un papel de mayor relevancia en el seno de las organizaciones europeas de normalización, con el fin de que estas últimas puedan recoger mejor los puntos de vista de las partes interesadas relevantes que sean débiles a nivel nacional. Cabría contemplar la posibilidad de dotar a las citadas organizaciones de un estatuto de miembros de hecho en las organizaciones europeas de normalización, a condición de que sean miembros asociados o cooperadores de dichas organizaciones.

En este contexto, otro elemento fundamental es la introducción de un sistema alternativo que garantice una representación más equilibrada de todas las partes interesadas en el proceso de normalización. El ponente acoge favorablemente los últimos trabajos de la Organización Internacional de Normalización (ISO), en particular el modelo utilizado para la norma ISO 26000 sobre la responsabilidad social, en el que los organismos nacionales de normalización sólo pudieron nombrar un representante de cada una de las seis categorías de partes interesadas (industria, consumidores, gobierno, sindicatos, ONG y SSRO (servicios, apoyo, investigación y otros)) identificadas para el correspondiente grupo de trabajo. Podrían utilizarse procedimientos del mismo tipo que impliquen la participación de las diversas partes interesadas, con un número de puestos determinado previamente para las diversas organizaciones, como una alternativa para la elaboración de las normas europeas en ámbitos de excepcional interés público.

Facilitar el acceso a las normas

Aunque las pequeñas y medianas empresas son la columna vertebral de la economía europea, su participación en el proceso de normalización no siempre es proporcional a su importancia económica. Además, las normas no siempre están concebidas ni adaptadas para tener en cuenta las características y el entorno de las PYME, en particular las empresas pequeñas, las microempresas y las empresas artesanales. Es necesario, por tanto, asegurar que las normas sean comprensibles y de fácil utilización, de forma que todos los usuarios puedan aplicarlas mejor. También deberían tomarse medidas para asegurar la plena participación de las PYME en la elaboración de normas, así como un acceso a las mismas más fácil y más barato.

Normalización en el ámbito de los servicios

La normalización ha contribuido de forma considerable a la mejora de la calidad y la seguridad de las mercancías, pero su presencia en el ámbito de los servicios sigue muy por detrás de la importancia económica y el potencial de este sector. Aunque las normas europeas en el sector de los servicios responden con frecuencia a características nacionales y su desarrollo está relacionado con las necesidades del mercado, el desarrollo de normas europeas en el sector de los servicios previsto en la Directiva 2006/123/CE, relativa a los servicios en el mercado interior, favorecerá una mayor armonización en el sector de los servicios, aumentará la transparencia, la calidad y la competitividad de los servicios europeos y fomentará la competencia, la innovación, la reducción de los obstáculos comerciales y la protección de los consumidores.

La normalización en el apoyo a la innovación

Aunque la normalización puede facilitar de forma fundamental la explotación de las nuevas tecnologías, hay una importante brecha en la transferencia de los resultados de la I+D al ámbito de la elaboración de normas. Es necesario, por tanto, mejorar el conocimiento mutuo y la cooperación entre los responsables de la normalización, los innovadores, los círculos académicos y las comunidades de investigadores. La inclusión de los nuevos conocimientos en las normas, en particular por parte de los programas de investigación e innovación financiados públicamente, promoverá la innovación y la competitividad. Europa también debe tener un papel más activo en la promoción de normas interoperables a nivel de la UE para los nuevos productos y tecnologías, como, por ejemplo, en los ámbitos de las tecnologías bajas en carbono y los servicios y tecnologías de las TIC.

La normalización en el contexto de la mundialización

El sistema de normalización europeo reconoce la primacía de las normas internacionales. No obstante, son necesarias normas europeas cuando no existen normas internacionales, o cuando éstas no responden de forma apropiada a las necesidades europeas, en particular las derivadas de las políticas y la legislación europeas. Europa debe reforzar su posición en el entorno internacional de normalización, con el fin de promover el desarrollo de normas con una verdadera relevancia mundial, facilitar el comercio y aumentar la competitividad europea. Además, Europa podría promover la metodología del «Nuevo Enfoque», o modelos reguladores con similar orientación de receptividad de las normas, en la cooperación comercial con los socios comerciales de la UE.

IV.      Conclusión

El ponente querría reiterar que el actual debate sobre la revisión del sistema europeo de normalización debe fundamentarse en los elementos positivos del sistema actual, que constituye una base sólida para la mejora, evitando cualquier cambio radical que pudiera socavar los valores fundamentales del sistema. Por ello, presenta una serie de propuestas con vistas a mejorar el sistema dentro de sus límites actuales, y espera recibir nuevas sugerencias.

15.7.2010

OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía

para la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor

sobre el futuro de la normalización europea

(2010/2051(INI))

Ponente de opinión: Reinhard Bütikofer

SUGERENCIAS

La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.   Recuerda que el nuevo modelo europeo de normalización debe contribuir a la innovación europea y al desarrollo sostenible, reforzar la competitividad de la Unión, consolidar su posición en el comercio internacional y contribuir al bienestar de sus ciudadanos;

2.   Pide a la Comisión que incluya la obligación existente de respetar los principios del Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio sobre obstáculos técnicos al comercio (transparencia, apertura, imparcialidad, consenso, eficiencia, pertinencia y coherencia) en el marco jurídico de la normalización europea y, en particular, en la Directiva 98/34/CE o del acto que le suceda, ya que ello contribuirá al establecimiento, aplicación, cumplimiento y supervisión de normas; alienta a la Comisión a promover el principio de una representación equilibrada y de responsabilidad en el sistema europeo de normalización; recuerda la importancia de los derechos de propiedad intelectual, que deben formar parte integrante de la futura política europea de normalización;

3.   Destaca que las normas internacionales son factores propicios para un mercado global gracias a la utilización de una norma idéntica en numerosos países con un enfoque basado en los resultados, que favorezca la comprensión de los consumidores y la confianza de los mercados;

4.   Pide a la Comisión que establezca criterios de admisibilidad claros para los organismos autorizados a elaborar normas;

5.   Pide a la Comisión que introduzca, en la sección relativa a la normalización de la Directiva 98/34/CE o del acto que le suceda, la obligación de los Estados miembros de garantizar que los organismos nacionales de normalización (ONN) notifican las normas nacionales relativas a los servicios;

6.   Reconoce que la normalización europea constituye un instrumento clave para fomentar la innovación, de importancia crucial para la competitividad de la UE y para la realización del mercado interior, y destaca sus importantes ventajas económicas, que permiten a las empresas acelerar la transferencia de conocimientos, reducir costes y riesgos, acortar los plazos de comercialización y valorizar en mayor medida la innovación;

7.   Reconoce la importancia de simplificar el procedimiento de establecimiento de normas;

8.   Pide a la Comisión que introduzca, en la sección relativa a la normalización de la Directiva 98/34/CE o del acto que le suceda, la oportunidad explícita de que la Comisión otorgue mandatos en determinados sectores del ámbito de los servicios;

9.   Acoge con satisfacción los esfuerzos realizados por los organismos europeos de normalización (OEN) y los ONN para incluir a todas las partes interesadas y asegurar una representación equilibrada; alienta a estos organismos a usar plenamente las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para reforzar la participación de las partes interesadas por medio de reuniones virtuales y debates en línea; considera que debería examinarse la posibilidad de establecer un límite más alto a la participación de un determinado tipo de partes interesadas en comités técnicos y grupos de trabajo, de modo que, por ejemplo, se asegure a las PYME una representación razonable; destaca la necesidad de mejorar continuamente la cooperación entre los organismos de normalización, el sector de I+D y el ámbito académico desde las primeras fases del proceso de desarrollo de normas;

10. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que lancen campañas de información sobre la normalización y sus procedimientos con objeto de sensibilizar a los ciudadanos, especialmente en el sector de I+D, el ámbito académico y las instituciones educativas;

11. Pide a los Estados miembros que apoyen a las organizaciones nacionales y sectoriales que representan a las PYME y a otras partes interesadas de la sociedad nacional, en los procesos nacionales de normalización;

12. Reconoce la importante función que desempeñan las organizaciones de las partes interesadas que persiguen el bien general a escala europea, como ANEC, ECOS y ETUI-REHS, y el papel esencial que desempeña NORMAPME; reconoce que sus limitados recursos pueden obstaculizar la participación efectiva en el proceso de elaboración de normas y pide a la Comisión que asigne a estos organismos una parte de la dotación destinada a la normalización europea, concretamente para facilitar la participación de expertos en la elaboración de normas; pide a la Comisión que evalúe las contribuciones de estos organismos en un plazo de dos años, con objeto de asegurarse de que la financiación que han recibido es merecida; pide asimismo a la Comisión que examine si otros organismos merecen una ayuda similar y, en tal caso, contemple la posibilidad de aumentar la correspondiente financiación; espera que estos organismos, entre otros, desempeñen en el futuro un papel más destacado en el asesoramiento de los Estados miembros, garantizando así la participación de grupos de partes interesadas (consumidores, defensores del medio ambiente, sindicatos y PYME) en los «comités espejo» nacionales en relación con los proyectos europeos de normalización;

13. Pide que se conceda a cada una de estas organizaciones de las partes interesadas un papel adecuado en el proceso europeo de normalización, que les capacite para la aprobación oficial de normas europeas a cuya elaboración hayan contribuido, que incluya en su caso un voto para las mismas; pide que se desarrolle un sistema rápido de resolución de conflictos que permita resolver con eficacia los desacuerdos que surjan a la hora de establecer normas;

14. Pide a la Comisión y a todas las partes interesadas que garanticen la sostenibilidad financiera del sistema europeo de normalización, también mediante la colaboración público-privada y la planificación financiera plurianual, que es esencial para garantizar su eficacia y eficiencia en el marco de la competencia mundial;

15. Recomienda a la Comisión que incluya la cuestión de la normalización en la próxima Semana de las PYME;

16. Reconoce que la normalización europea permite a todos los agentes del mercado operar en igualdad de condiciones, especialmente a las PYME, cuya contribución es vital; reconoce, sin embargo, que la complejidad de las normas, la participación en su elaboración y el coste de las mismas pueden representar un obstáculo para las PYME; celebra y alienta las medidas propuestas en el programa del Comité Europeo de Normalización (CEN) y del Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) para las PYME con objeto de facilitar la utilización de las normas por las PYME;

17. Pide a los organismos nacionales y europeos de normalización que ofrezcan a las PYME paquetes de normas y directrices de fácil comprensión a tarifas reducidas, y que faciliten el acceso a las mismas, en particular ofreciendo resúmenes de normas gratuitos en Internet;

18. Destaca la necesidad de estabilizar y simplificar las normas europeas y reducir los plazos de elaboración de las mismas y pide a los organismos nacionales y europeos de normalización y a las asociaciones comerciales que faciliten directrices de fácil comprensión para la utilización de las normas, haciendo menos técnicos los textos que describen estas normas y mejorando y simplificando las funciones de búsqueda electrónica;

19. Subraya que la necesidad de orientar los esfuerzos de innovación europeos hacia estrategias globales de lucha contra el cambio climático y de respuesta a los retos en los ámbitos de la energía, la sociedad y el medio ambiente también debe reflejarse en la elaboración de nuevas directrices para los modelos de normalización;

20. Pide a la Comisión que desarrolle actividades de observación tecnológica que permitan detectar los resultados futuros de la investigación y el desarrollo que podrían beneficiarse de la normalización, que facilite el flujo y la transparencia de la información necesaria para la penetración en el mercado y las actividades de I+D y, en este contexto, que fomente mecanismos de evaluación fácilmente accesibles y manejables a través de Internet;

21. Solicita la reforma del proceso de asignación de mandatos y su calendario, de manera que las normas permitan la rápida comercialización de las innovaciones europeas, reforzando así la capacidad de innovación de la industria europea;

22. Recuerda la Resolución del Parlamento, de 6 de mayo de 2010, sobre los vehículos eléctricos(6), que destaca la necesidad de contar con procesos más eficaces de normalización en diversos ámbitos con el fin de acelerar la comercialización de los vehículos eléctricos en aras de la competitividad y para mejorar la situación del medio ambiente;

23. Pide a la Comisión que en su Programa marco de investigación y su Programa marco para la innovación y la competitividad haga especial hincapié en las normas y, en particular, promueva un enfoque sistemático ascendente entre la investigación, el diseño y la normalización;

24. Pide a la Comisión que examine la posibilidad de introducir una sección dedicada a la «pertinencia a efectos de la normalización» en la evaluación de los proyectos de I+D que ella misma financia;

25. Pide a la Comisión que vele por que en el programa Erasmus para jóvenes empresarios se plantee la cuestión de la normalización;

26. Acoge favorablemente el Libro Blanco de la Comisión titulado «Modernizar la normalización de las TIC en la UE»;

27. Pide a la Comisión que introduzca en el marco jurídico la posibilidad de hacer alusión, únicamente en el sector de las TIC y solo a condición de que se respeten determinados principios básicos de normalización, a las especificaciones desarrolladas por foros y consorcios;

28. Pide a la Comisión, con objeto de apoyar otras políticas de la UE, que aplique una política de normalización de la UE modernizada y ampliada a las tecnologías de la información que garantice, entre otros aspectos, la interoperabilidad, la seguridad jurídica y la aplicación de las salvaguardias adecuadas, también con respecto a la certificación, los organismos de evaluación de la conformidad y la acreditación, minimizando al mismo tiempo las cargas adicionales para las empresas, los riesgos para los usuarios y los obstáculos a la libre circulación de las tecnologías de la información;

29. Pide a la Comisión que utilice el nuevo enfoque y el nuevo marco legislativo como modelo para una política modernizada de normalización en el sector de las TIC que apoye las políticas de la UE;

30. Pide a la Comisión que utilice eficazmente los fundamentos jurídicos existentes que permiten la normalización en el sector de las tecnologías de la información;

31. Pide a la Comisión que determine en qué otros sectores, ámbitos o aplicaciones de las tecnologías de la información puede utilizarse eficazmente la normalización de la UE para apoyar las políticas de la Unión, y que presente las propuestas pertinentes;

32. Pide a la Comisión que garantice que no se pone en peligro el logro de los objetivos políticos de la UE con esfuerzos de normalización descoordinados, normas que compiten entre sí o son innecesarias, un exceso de sistemas de certificación, una falta de fiabilidad de la normalización y verificación, etc.;

33. Destaca la imperiosa necesidad de adaptar la política de normalización de las TIC a la evolución del mercado y de la política, lo que permitirá alcanzar importantes objetivos políticos europeos que exigen la interoperabilidad, como los servicios sanitarios electrónicos, la accesibilidad, la seguridad, el comercio electrónico, la administración pública digital, el transporte, etc., y contribuirá al desarrollo de normas internacionales para la protección de los datos personales;

34. Hace hincapié en el papel que podrían desempeñar las categorías pertinentes de partes interesadas de las TIC como grupo consultivo que asista a la Comisión en la creación de una plataforma armonizada para la política europea de normalización en el sector de las TIC;

35. Observa el número creciente de normas desarrolladas por foros y consorcios industriales, que son estructuras de normalización global consolidadas en el sector de las TIC; considera que la infraestructura europea de las TIC no puede realizarse sin recurrir en mayor medida a las normas desarrolladas por estos foros y consorcios industriales;

36. Pide a la Comisión que establezca un mecanismo que permita reconocer normas específicas desarrolladas por foros y consorcios industriales que puedan contribuir de forma significativa a colmar las lagunas de normalización y a la cooperación internacional en materia de normalización en el sector de las TIC;

37. Pide a la Comisión que refuerce la coordinación entre los foros y consorcios del sector de las TIC y los organismos oficiales de elaboración de normas, ya que ello podría incrementar la interoperabilidad y minimizar el riesgo de duplicación y conflictos entre normas en el sector de las TIC;

38. Pide a la Comisión que coordine sus actividades de normalización con nuestros socios internacionales, por ejemplo en el marco del Diálogo Transatlántico;

39. Alienta a la Comisión, en este sentido, a que examine y adopte las medidas necesarias para consolidar la influencia de la normalización europea a escala mundial con objeto de reforzar la competitividad de los productos y servicios europeos en el comercio internacional;

40. Insta a la Comisión a que adopte y presente sin demora una propuesta de política de normalización moderna e integrada en su Comunicación sobre un sistema europeo de normalización más integrado, incluyendo una revisión de la Directiva 98/34/CE, la Decisión 87/95/CEE sobre normalización de las TIC y la Decisión 1673/2006 relativa a la financiación de la normalización europea, tal como se prevé en el Programa de trabajo de la Comisión para 2010;

41. Pide a la Comisión que simplifique los procedimientos en la medida de lo posible y que tenga en cuenta explícitamente el principio de «pensar primero a pequeña escala» en futuras modificaciones;

42. Pide a la Comisión que presente un plan de acción orientado a lograr un sistema de normalización de la UE más integrado, un establecimiento de normas más eficiente y eficaz, un mejor acceso a la normalización, en particular para las empresas innovadoras y de crecimiento rápido, un papel más importante para la UE en el establecimiento de normas a escala internacional y un sistema de financiación más sostenible para el desarrollo de normas;

43. Pide a la Comisión que presente al Parlamento informes anuales sobre el proceso europeo de normalización, concretamente sobre los mandatos de normalización otorgados por la Comisión, y sobre los avances en su realización.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

13.7.2010

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

53

0

1

Miembros presentes en la votación final

Jean-Pierre Audy, Zigmantas Balčytis, Ivo Belet, Bendt Bendtsen, Jan Březina, Reinhard Bütikofer, Maria Da Graça Carvalho, Jorgo Chatzimarkakis, Giles Chichester, Pilar del Castillo Vera, Lena Ek, Ioan Enciu, Gaston Franco, Adam Gierek, Robert Goebbels, Fiona Hall, Jacky Hénin, Edit Herczog, Arturs Krišjānis Kariņš, Lena Kolarska-Bobińska, Béla Kovács, Philippe Lamberts, Bogdan Kazimierz Marcinkiewicz, Marisa Matias, Angelika Niebler, Jaroslav Paška, Aldo Patriciello, Anni Podimata, Miloslav Ransdorf, Jens Rohde, Paul Rübig, Amalia Sartori, Francisco Sosa Wagner, Konrad Szymański, Britta Thomsen, Evžen Tošenovský, Ioannis A. Tsoukalas, Niki Tzavela, Marita Ulvskog, Alejo Vidal-Quadras, Henri Weber

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Francesco De Angelis, Vicky Ford, Françoise Grossetête, Andrzej Grzyb, Satu Hassi, Jolanta Emilia Hibner, Yannick Jadot, Vladko Todorov Panayotov, Mario Pirillo, Theodoros Skylakakis, Hannes Swoboda, Silvia-Adriana Ţicău, Catherine Trautmann

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

29.9.2010

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

36

0

1

Miembros presentes en la votación final

Pablo Arias Echeverría, Lara Comi, Anna Maria Corazza Bildt, António Fernando Correia De Campos, Jürgen Creutzmann, Christian Engström, Małgorzata Handzlik, Malcolm Harbour, Iliana Ivanova, Philippe Juvin, Alan Kelly, Eija-Riitta Korhola, Edvard Kožušník, Kurt Lechner, Toine Manders, Hans-Peter Mayer, Gianni Pittella, Mitro Repo, Robert Rochefort, Zuzana Roithová, Heide Rühle, Christel Schaldemose, Andreas Schwab, Laurence J.A.J. Stassen, Catherine Stihler, Róża Gräfin von Thun und Hohenstein, Kyriacos Triantaphyllides, Emilie Turunen

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Ashley Fox, Anna Hedh, Constance Le Grip, Morten Løkkegaard, Sylvana Rapti, Oreste Rossi, Olga Sehnalová, Wim van de Camp

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Karin Kadenbach

(1)

DO C 150 de 28.5.1999, p. 624.

(2)

DO L 315 de 15.11.2006, p. 9.

(3)

DO L 204 de 21.7.1998, pp. 37-48.

(4)

DO L 36 de 7.2.1987, pp. 31-37.

(5)

- Decisión 87/95/CEE del Consejo, de 22 de diciembre de 1986, relativa a la normalización en el campo de la tecnología de la información y de las telecomunicaciones.- Directiva 98/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de junio de 1998, por la que se establece un procedimiento de información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas;

- Decisión n

o 1673/2006/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de octubre de 2006, relativa a la financiación de la normalización europea.

(6)

Textos Aprobados de esa fecha, P7_TA-PROV(2010)0150.

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