Procedimiento : 2010/2211(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A7-0193/2011

Textos presentados :

A7-0193/2011

Debates :

PV 08/06/2011 - 3
CRE 08/06/2011 - 3

Votaciones :

PV 08/06/2011 - 6.13
Explicaciones de voto
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P7_TA(2011)0266

INFORME     
PDF 387kWORD 432k
26.5.2011
PE 458.649v03-00 A7-0193/2011

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Comisión especial sobre los retos políticos y los recursos presupuestarios para una Unión Europea sostenible después de 2013

Ponente de opinión: Salvador Garriga Polledo

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo
 OPINIÓN de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria
 OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía
 OPINIÓN de la Comisión de Transportes y Turismo
 OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo Regional
 OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural
 OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación
 OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género
 RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

El Parlamento Europeo,

–       Visto el Acuerdo Interinstitucional, de 17 de mayo de 2006, entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre disciplina presupuestaria y buena gestión financiera(1),

–       Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, en particular, su artículo 312,

–       Vista su Resolución, de 29 de marzo de 2007, sobre el futuro de los recursos propios de la Unión Europea(2),

–       Vistas la Decisión 2007/436/CE, Euratom del Consejo, de 7 de junio de 2007, relativa al sistema de recursos propios de las Comunidades Europeas(3) y sus normas de aplicación,

–       Vista la Comunicación de la Comisión sobre la revisión del presupuesto de la UE (COM(2010)0700),

–       Vista su Decisión de 16 de junio de 2010 sobre la constitución de una comisión especial sobre retos políticos y recursos presupuestarios para una Unión Europea sostenible después de 2013(4),

–       Vistas las contribuciones del Nationalrat de Austria, la Cámara Checa, el Folkentinget de Dinamarca, el Riigikogu de Estonia, el Bundestag de Alemania, el Bundesrat de Alemania, el Oireachtas de Irlanda, el Seimas de Lituania, el Saeima de Letonia, la Assembleia da República de Portugal, la Tweede Kamer de los Países Bajos y el Riksdagen de Suecia,

–       Visto el artículo 184 de su Reglamento,

–       Vistos el informe de la Comisión especial sobre los retos políticos y los recursos presupuestarios para una Unión Europea sostenible después de 2013 y las opiniones de la Comisión de Desarrollo, de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, de la Comisión de Transportes y Turismo, de la Comisión de Desarrollo Regional, de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, de la Comisión de Cultura y Educación y de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A7-0193/2011),

A.     Considerando que el Parlamento decidió crear una comisión especial con el siguiente mandato:

(a)  definir las prioridades políticas del Parlamento para el marco financiero plurianual posterior a 2013, tanto a escala legislativa como presupuestaria,

(b)  calcular los recursos financieros necesarios para que la Unión alcance sus objetivos y lleve a cabo sus políticas para el periodo que se inicia el 1 de enero de 2014,

(c)  definir la duración del siguiente marco financiero plurianual,

(d)  proponer, de conformidad con estas prioridades y objetivos, una estructura para el marco financiero plurianual que indique los principales ámbitos de actividad de la Unión,

(e)  presentar directrices para una asignación de recursos indicativa entre las distintas rúbricas de gasto del marco financiero plurianual y dentro de las mismas, en consonancia con las prioridades y la estructura propuesta,

(f)   especificar el vínculo entre una reforma del sistema de financiación del presupuesto de la UE y una revisión del gasto para facilitar a la Comisión de Presupuestos una base sólida con miras a negociar un nuevo marco financiero plurianual,

B.     Considerando que la Comisión especial debe presentar su informe final antes de que la Comisión presente sus propuestas sobre el próximo marco financiero plurianual (MFP),

C.     Considerando que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa refuerza las políticas de la Unión y crea nuevos ámbitos de competencia que se deben reflejar en el próximo MFP,

D.     Considerando que los desafíos a los que se enfrentan la Unión y sus ciudadanos, tales como la crisis económica global, el rápido crecimiento de las economías emergentes, la transición hacia una sociedad sostenible y una economía eficiente en el uso de los recursos, la lucha contra el cambio climático, los retos demográficos, incluida la integración de los inmigrantes y la protección de los solicitantes de asilo, el cambio en la distribución global de producción y ahorro hacia las economías emergentes, la lucha contra la pobreza, así como las amenazas de las catástrofes naturales o provocadas por el hombre y del terrorismo y el crimen organizado, requieren una respuesta firme de la Unión y sus Estados miembros,

E.     Considerando que la Unión Europea goza de mayor peso en la escena internacional que la suma de sus Estados miembros por separado,

F.     Considerando que el principal objetivo de la política de cohesión de la UE debe seguir siendo la reducción de las disparidades sociales, económicas y territoriales que siguen existiendo en toda la Unión, y que una política de cohesión visible y exitosa tiene por sí misma un valor añadido europeo y debe beneficiar a todos los Estados miembros de la UE,

G.     Considerando que los ciudadanos de la UE se han vuelto más exigentes respecto de la Unión y también más críticos de su desempeño; considerando que los ciudadanos solo volverán a sentirse parte de la Unión cuando estén seguros de que sus valores e intereses están mejor atendidos por la Unión,

H.     Considerando que la estrategia Europa 2020 debería ayudar a Europa a recuperarse de la crisis y a salir fortalecida, a través de la creación de empleo y del crecimiento inteligente, sostenible e incluyente; considerando que esta estrategia se basa en cinco objetivos principales de la Unión: la promoción del empleo, la mejora de las condiciones para la innovación, la investigación y el desarrollo, el cambio climático y los objetivos energéticos, la mejora de los niveles de educación y la promoción de la inclusión social, en particular mediante la reducción de la pobreza,

I.      Considerando que el presupuesto de la Unión es un poderoso agente para la reforma; y que su impacto puede aumentar si moviliza fuentes adicionales de financiación privada y pública para apoyar la inversión, actuando así como un catalizador en el efecto multiplicador de gastos de la Unión; considerando que el denominado principio del «justo retorno» carece de justificación económica, dado que no tiene debidamente en cuenta el valor añadido europeo, los efectos inducidos y el principio de solidaridad entre los países de la UE,

J.      Considerando que, de acuerdo con el artículo 3 del TUE, el desarrollo sostenible de Europa debe basarse en un crecimiento económico equilibrado y en la estabilidad de los precios, en una economía social de mercado altamente competitiva, tendente al pleno empleo y al progreso social, y en un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente,

K.     Considerando que el principio de buena gestión financiera es uno de los principios básicos para la ejecución del presupuesto de la Unión; considerando que muchos Estados miembros están haciendo difíciles ajustes fiscales a sus presupuestos nacionales y que la buena gestión financiera ―eficiencia, eficacia y economía― se ha vuelto cada vez más importante en el gasto público, tanto a nivel de la Unión como de los Estados miembros,

L.     Considerando que las disposiciones para el ajuste periódico de los programas de gastos a las cambiantes necesidades y circunstancias han sido insuficientes; considerando que la naturaleza compleja del Reglamento y las normas ha sido una de las razones del bajo rendimiento de los sistemas de gestión y control,

M.    Considerando que los cuatro primeros años del actual MFP 2007-2013 han demostrado claramente los límites de la capacidad del marco financiero para dar cabida a nuevas situaciones y prioridades sin poner en peligro las existentes; considerando que el MFP actual ha sido incapaz de responder rápidamente a nuevos compromisos tales como Galileo, ITER, el mecanismo alimentario (Food Facility) o el Plan europeo de recuperación económica,

N.     Considerando que la introducción del recurso RNB en 1988 en el sistema de financiación de la UE debía de complementar temporalmente un descenso en los recursos propios, pero se prorrogó y reforzó durante años y hoy día es el principal componente de los recursos presupuestarios de la UE; onsiderando que este predominio ha enfatizado la tendencia de los Estados miembros a calcular su saldo neto, lo que tiene como consecuencia una serie de reembolsos, correcciones, excepciones y compensaciones que anulan el sistema actual de recursos propios, excesivamente complejo, opaco, sin vínculos suficientes con las políticas existentes de la Unión y carente de imparcialidad y que, por tanto, es incapaz de garantizar una financiación transparente y eficaz de las políticas de la Unión en aras del interés europeo, y termina siendo por completo incomprensible para los ciudadanos europeos,

Parte I: Retos clave

1.      Cree que los retos del futuro —demografía, cambio climático o suministro de energía— son ámbitos en los que la Unión Europea, que es mucho más que la suma de sus Estados miembros, puede demostrar su valor añadido;

2.      Señala que la actual crisis y las severas restricciones en el gasto público han hecho que sea más difícil que los Estados miembros sigan avanzando en términos de crecimiento y mayor competitividad, así como en la búsqueda de convergencia económica y social, y participando plenamente en el mercado interior; cree firmemente que la solución a la crisis es ser más y no menos Europa;

3.      Considera que la expresión «recursos sostenibles para la Unión Europea» equivale, ante todo, a una nueva concepción del «sistema de recursos» del presupuesto de la UE para sustituir las contribuciones nacionales actuales por recursos auténticamente europeos;

4.      Considera que los últimos acontecimientos muestran que la zona del euro necesita una gobernanza económica más enérgica y que un pilar monetario sin un pilar social y económico está condenado al fracaso; considera este aspecto esencial para que la Unión refuerce su sistema de gobernanza económica a fin de garantizar la aplicación de la estrategia UE 2020 (restaurar y salvaguardar los índices de crecimiento económico a largo plazo), evitar que se repita la presente crisis y salvaguardar el proyecto europeo;

Construir una sociedad basada en el conocimiento

5.      Señala que la crisis ha puesto de relieve los retos estructurales que la mayoría de las economías de los Estados miembros deben afrontar: escasa productividad, altos niveles de deuda pública, elevados déficit fiscales, desempleo estructural, obstáculos persistentes en el mercado interior, escasa movilidad de la mano de obra y nociones obsoletas sobre competencias, que contribuyen a un escaso crecimiento; subraya la necesidad de realizar inversiones en ámbitos clave como la educación, la investigación y la innovación, con el fin de superar esos retos estructurales, y subraya la importancia de invertir la tendencia a la baja de las inversiones públicas;

6.      Recuerda que, según las actuales tendencias en materia de inversión, Asia puede estar en 2025 a la vanguardia de los avances científicos y tecnológicos; recuerda, no obstante, que tales cambios no sólo representan grandes retos, sino también oportunidades, como es el caso del intenso aumento en el potencial exportador de la UE; señala que en la educación académica y profesional de nivel terciario, la Unión también va a la zaga, ya que sólo 30 universidades europeas están en la lista de las 100 mejores del mundo; destaca que Europa también se queda rezagada en la carrera de habilidades y atrae la atención sobre el hecho de que en 2020 16 millones de puestos de trabajo exigirán altas cualificaciones mientras que la demanda de cualificaciones bajas se reducirá en 12 millones de puestos de trabajo;

La lucha contra el desempleo

7.      Considera que uno de los principales retos a los que se enfrenta la Unión Europea es el de mantener su competitividad, aumentar el crecimiento, luchar contra el alto índice de desempleo, centrarse en mercados de trabajo que funcionen correctamente y en las condiciones sociales para mejorar el rendimiento del empleo, promover el trabajo digno, garantizar los derechos de los trabajadores en toda Europa, mejorar las condiciones laborales y reducir la pobreza;

El desafío de la demografía

8.      Insiste en que la Unión debe afrontar el reto demográfico; señala que la combinación de una menor población activa y una mayor proporción de jubilados ejercerá una presión adicional sobre sus sistemas de bienestar y su competitividad económica;

Desafíos climáticos y recursos

9.      Expresa su preocupación por el hecho de que la expansión de la población mundial de 6 a 9 mil millones intensificará la competencia mundial por los recursos naturales y ejercerá una presión adicional sobre el medio ambiente a nivel local y global; señala que la demanda de alimentos se incrementará probablemente en un 70 % en 2050 y que el uso y la gestión ineficientes e insostenibles de las materias primas y de los productos básicos exponen a los ciudadanos a una competencia perjudicial entre los alimentos, la conservación de la naturaleza y la producción de energía, así como a considerables incrementos de los precios; señala, asimismo, que también puede tener graves consecuencias para la industria en lo que se refiere a las oportunidades comerciales, incluidas restricciones al acceso a las materias primas, amenazas a la seguridad económica y contribución al cambio climático; pone de relieve, por tanto, la necesidad de que la UE actúe de inmediato y lidere el proceso hacia una economía basada en el uso sostenible de recursos;

10.    Atrae la atención sobre el creciente consumo mundial de energía y el hecho de que la dependencia de las importaciones de energía va a aumentar, hasta el punto que la Unión deberá importar en 2050 casi dos tercios de la energía que necesita si no se modifican adecuadamente las políticas actuales en materia de energía y si la UE y los Estados miembros no hacen mayores esfuerzos por desarrollar sus propias fuentes de energía y hacer realidad su potencial de eficacia energética, teniendo plenamente en cuenta los compromisos de la UE en materia de energía y clima, así como aspectos relativos a la seguridad; advierte de que la volatilidad de los precios y la incertidumbre de la oferta aumentarán asimismo por la inestabilidad política de los países productores de energía; pide, por consiguiente, que se diversifiquen las vías de suministro y los socios comerciales;

11.    Apoya la idea de que la financiación de la UE en su conjunto debería conducir a una mejora del estado general del medio ambiente europeo en base a una reducción de las emisiones de GEI que corresponda, al menos, a los objetivos recogidos en la presente legislación de la UE; propone, por lo tanto, que se analicen sobre la base de niveles globales los efectos positivos y negativos para el clima y el medio ambiente del gasto de los fondos de la UE;

Seguridad interior y exterior y libertades personales

12.    Considera que la globalización ha aumentado la sensación de vulnerabilidad al diluir los límites entre las formas de libertad, justicia y seguridad internas y externas; está convencido de que para abordar los retos de seguridad del siglo XXI al mismo tiempo que se salvaguardan los derechos fundamentales y las libertades personales, se necesitan respuestas globales y anticipadas que solo un actor de la dimensión de la Unión puede aportar; está convencido de que la dimensión exterior de la seguridad de la UE está estrechamente vinculada a la democracia, al Estado de Derecho y a la buena gobernanza de terceros países y que la UE tiene una responsabilidad especial para contribuir a ello;

Europa en el mundo: convertirse en un participante activo

13.    Está convencido de que la Unión, en su condición de gran potencia política, económica y comercial, debe desempeñar plenamente su papel en la escena internacional; recuerda que el Tratado de Lisboa proporciona nuevas herramientas para proyectar mejor los intereses y valores europeos en todo el mundo; hace hincapié en que, solo si actúa colectivamente, la Unión aportará valor añadido a la escena mundial y podrá influir en las decisiones políticas globales; insiste en que una representación exterior más fuerte deberá ir acompañada de una coordinación interna más fuerte;

Dar ejemplo de buena gobernanza

14.    Está convencido de que el fortalecimiento del sentido de propiedad pública de la Unión debe convertirse en una fuerza motriz de la acción colectiva; considera que dar ejemplo de «buena gobernanza» es, con mucho, el medio más poderoso de que dispone la Unión para asegurarse de que no decaiga el compromiso y la implicación de sus ciudadanos;

Parte II: Optimización de prestaciones: el papel del presupuesto de la UE

Valor añadido europeo y el costo de la no Europa

15.    Subraya que el principal objetivo del gasto presupuestario de la UE es crear valor añadido europeo (VAE), poniendo en común recursos, actuando como un catalizador y ofreciendo economías de escala, efectos transfronterizos positivos e indirectos, contribuyendo así al logro de los objetivos políticos comunes acordados con mayor eficacia o rapidez y a la reducción de los gastos nacionales; recuerda que, como principio, debe evitarse toda duplicación de los gastos y el solapamiento de los fondos asignados en varias líneas presupuestarias, y que el gasto de la UE siempre debe destinarse a crear un valor superior al total del gasto individual de los Estados miembros; considera que, si se utiliza correctamente, el marco financiero plurianual constituye un instrumento muy importante para la planificación a largo plazo del proyecto europeo al tener en cuenta la perspectiva europea y el valor añadido de la Unión;

16.    Considera que, junto con el control de subsidiariedad a través de los Parlamentos nacionales recogido en el Tratado de Lisboa, ha de llevarse a cabo una evaluación del VAE de cada propuesta legislativa con relevancia presupuestaria dentro de las mejores prácticas; insiste, sin embargo, en que la evaluación del VAE necesita algo más que un «método de la hoja de cálculo» y que la evaluación política tiene que examinar si las medidas previstas contribuirán eficazmente y de manera efectiva a alcanzar los objetivos comunes de la UE y si van a crear bienes públicos de la UE; señala que los elementos principales y más importantes del VAE, como paz, estabilidad, libertad y libre circulación de personas, bienes, servicios y capital, no pueden evaluarse en términos numéricos;

17.    Subraya la necesidad de comprobar que todo el gasto de la UE se ajusta a las obligaciones del Tratado y al acervo comunitario o a los principales objetivos políticos de la UE; destaca que se puede generar VAE no sólo mediante el gasto, sino también mediante la legislación europea y la coordinación de las políticas nacionales y de la UE en materia económica, fiscal, presupuestaria y social; está convencido de que hay que aumentar el valor añadido europeo del gasto en el futuro MFP; subraya que la financiación de la UE debería, siempre que sea posible, contribuir a más de un objetivo político de la UE al mismo tiempo (por ejemplo, cohesión territorial, adaptación al cambio climático, protección de la biodiversidad);

18.    Opina rotundamente que las inversiones a escala de la UE pueden conducir a ahorros significativamente superiores a escala nacional, sobre todo en áreas en las que la UE tiene un valor añadido innegablemente mayor al de los presupuesto nacionales; cree firmemente que el principio del VAE debería sustentar cualquier futura negociación sobre el presupuesto de la UE; acoge, por tanto, con satisfacción el compromiso de la Comisión de iniciar un análisis exhaustivo del «costo de la no Europa» para los Estados miembros y los presupuestos nacionales; pide a la Comisión que publique este informe a su debido tiempo a fin de que pueda ser tenido en cuenta durante el proceso de negociación del próximo MFP;

19.    Insta a una mejor coordinación entre el presupuesto de la UE y los presupuestos nacionales de los Estados miembros para la financiación de las prioridades políticas comunes de la UE; reitera la necesidad de coordinar los fondos públicos de gastos desde la planificación hasta su aplicación, a fin de garantizar una mejor eficacia y visibilidad, así como una mejor racionalización del presupuesto de la UE; cree que el nuevo mecanismo de coordinación de política económica y presupuestaria (el llamado «semestre europeo») debe desempeñar un papel importante a la hora de armonizar los fines políticos en toda Europa, así como con los objetivos de la UE, y ayudar así a lograr las deseadas sinergias presupuestarias entre los presupuestos de la UE y los presupuestos nacionales;

Un presupuesto eficiente

20.    Considera que, si bien el principio del VAE debe utilizarse para guiar las decisiones futuras, determinando las prioridades en los gastos, las diferentes políticas y actividades se deben aplicar en virtud del principio de un uso eficiente y eficaz de los créditos;

21.    Subraya que, para lograr resultados óptimos para el crecimiento sostenible, el desarrollo in situ, la solidaridad y la cohesión, se debe dar prioridad a la mejora de las sinergias entre todos los fondos del presupuesto de la UE que tengan un impacto en el desarrollo económico, así como a un enfoque integrado entre los diferentes sectores, el desarrollo de políticas orientadas a los resultados y, si procede, el uso de las condicionalidades, de los principios de «evitación de daños» y «quien contamina paga», de los factores de éxito y de los indicadores de rendimiento y resultados;

Utilizar el presupuesto para impulsar la inversión

22.    Recuerda que el presupuesto de la UE es, principalmente, un presupuesto de inversión, que puede generar más inversiones procedentes de fuentes públicas o privadas; considera que atraer capital adicional será crucial para alcanzar los montos significativos de inversión necesarios para cumplir los objetivos políticos de la estrategia Europa 2020; destaca, en particular, la necesidad de maximizar el impacto de la financiación de la UE mediante la movilización, la agrupación y el aprovechamiento de los recursos financieros públicos y privados para infraestructuras y grandes proyectos de interés europeo sin comprometer la competencia;

23.    Toma nota de la evolución desde la década de 1990 de las asociaciones público-privadas (APP) de la Unión, entre otras cosas, en el sector del transporte, en el ámbito de los edificios y equipamientos públicos y en el medio ambiente, como formas de cooperación entre las autoridades públicas y el sector privado y como instrumento adicional para el suministro de infraestructuras y de servicios públicos estratégicos; manifiesta, no obstante, su preocupación por algunos problemas subyacentes de las APP e insiste en que la concepción de las APP en el futuro debe tener en cuenta las experiencias adquiridas y rectificar las deficiencias del pasado;

24.    Toma nota de la experiencia en general positiva de la utilización de instrumentos financieros innovadores, incluyendo la mezcla de subvenciones y préstamos y los mecanismos de distribución de riesgos, tales como el Instrumento de Garantía de Préstamos para proyectos de redes de transporte transeuropeas (LGTT), la Financiación del Riesgo Compartido (IFRC) y los instrumentos de la política de cohesión (JEREMIE, JESSICA, JASPERS y JASMINE), para hacer frente a un objetivo político específico; considera que la Unión debe tomar medidas, en particular, para mejorar la utilización de los fondos de la UE como catalizadores para atraer financiación adicional del BEI, el BERD, otras instituciones financieras internacionales y el sector privado;

25.    Pide por ello a la Comisión que proponga medidas para ampliar el sistema de financiación innovadora, después de su examen detallado y tras una evaluación precisa de las necesidades de inversión pública y privada, así como una metodología para la coordinación de la financiación de diferentes fuentes; pide a los Estados miembros que garanticen que sus marcos jurídicos nacionales permitan la ejecución de estos sistemas; pide, por lo tanto, el fortalecimiento sustantivo del marco reglamentario, presupuestario y operativo de estos mecanismos, a fin de garantizar su eficacia en términos de aprovechamiento de la inversión y uso adecuado de los recursos de la UE y asegurar un seguimiento adecuado, la presentación de informes y la rendición de cuentas; insiste, por otra parte, en la necesidad de garantizar que los riesgos subyacentes se cuantifican y se tienen debidamente en cuenta;

26.    Toma nota de las dificultades registradas en el pasado para encontrar inversores privados para proyectos de la UE a gran escala; reconoce que la crisis financiera ha incrementado la resistencia de los inversores privados a financiar proyectos de la UE y ha puesto de manifiesto la necesidad de reconstruir la confianza suficiente para permitir que los grandes proyectos de inversión atraigan el apoyo que necesitan; subraya que será necesario el apoyo del presupuesto de la UE, tanto a corto como a largo plazo, para atraer y movilizar fondos privados hacia proyectos de interés para la UE, especialmente proyectos con valor añadido europeo económicamente viables pero que no se considera que son comercialmente viables;

27.    Acoge con satisfacción, por lo tanto, la iniciativa Europa 2020 de «bonos para la financiación de proyectos» como un mecanismo de riesgo compartido con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), por la que se establece un tope de apoyo del presupuesto de la UE, que deberá mejorar el aprovechamiento de los fondos de la UE y atraer un mayor interés de los inversores privados por participar en los proyectos prioritarios de la UE, de conformidad con los objetivos de la Estrategia Europa 2020; pide a la Comisión que presente una propuesta global sobre los bonos para la financiación de proyectos de la UE, basándose en la experiencia existente con instrumentos comunes de la UE y el BEI, y que incluya criterios claros y transparentes de elegibilidad y selección de proyectos; recuerda que los proyectos de interés comunitario que generan pocos ingresos seguirán necesitando financiación a través de subvenciones; teme que el volumen limitado del presupuesto de la UE pueda eventualmente imponer limitaciones a los impulsos adicionales para las nuevas iniciativas;

28.    Reitera la necesidad de garantizar la máxima transparencia, responsabilidad y control democrático de los instrumentos y mecanismos de financiación innovadora que impliquen la participación del presupuesto de la UE; pide a la Comisión que proponga un marco de aplicación y de elegibilidad de proyectos ─que deberá decidirse a través del procedimiento legislativo ordinario─ que garantice un flujo de información continuo y la participación de la Autoridad Presupuestaria respecto de la utilización de estos instrumentos en toda la Unión, lo que permitiría al Parlamento verificar que se respetan sus prioridades políticas, además de un mayor control de dichos instrumentos por parte del Tribunal de Cuentas Europeo;

Asegurar una buena gestión financiera

29.    Considera que la mejora de la ejecución y calidad del gasto debe constituir el principio rector para lograr un uso óptimo del presupuesto de la UE así como para el diseño y la gestión de los programas y actividades post 2013;

30.    Subraya, además, que el diseño de los programas de gasto debe prestar la máxima atención a los principios de claridad de los objetivos, una conformidad plena con el acervo de la Unión y la complementariedad de los instrumentos y las acciones, armonización y simplificación de los requisitos de elegibilidad y de las normas de aplicación, transparencia y rendición de cuentas plena y acordada; hace hincapié en la importancia de integrar la cuestión de género en el presupuesto como una herramienta de buena gobernanza para mejorar la eficacia y la equidad;

31.    Subraya, en particular, que la simplificación de normas y procedimientos debe ser una prioridad clave horizontal y está convencido de que la revisión del Reglamento financiero debe desempeñar un papel crucial a este respecto;

32.    Subraya que la mejora de la gestión financiera en la Unión debe ir acompañada de un estrecho seguimiento de los progresos realizados en la Comisión y en los Estados miembros; insiste en que los Estados miembros deben asumir responsabilidad en lo que se refiere al uso correcto y a la gestión de los fondos de la UE y dar a conocer declaraciones nacionales anuales sobre el uso de los fondos europeos en el nivel político adecuado;

33.    Hace hincapié en la necesidad de hacer frente a la tendencia del creciente nivel de compromisos pendientes (RAL); recuerda que, según la Comisión, el nivel de RAL ascenderá, a finales de 2013, a 217 000 millones de euros; toma nota de que es inevitable que exista cierto nivel de RAL cuando se ejecutan programas plurianuales, pero destaca, no obstante, que la existencia de compromisos pendientes requiere, por definición, que se realicen los pagos correspondientes; no comparte, por consiguiente, el enfoque adoptado por el Consejo de decidir a priori el nivel de pagos sin tomar en consideración una evaluación precisa de las necesidades reales; hará por consiguiente todo lo posible, durante el procedimiento presupuestario anual del próximo MFP, por reducir las diferencias entre los créditos de compromiso y de pago mediante un aumento adecuado del nivel de pagos;

34.    Cree firmemente que es necesaria una evaluación de las fortalezas y debilidades de los sistemas de gestión y control de cada uno de los Estados miembros en distintos sectores de actuación para mejorar la calidad de la gestión y el control de los fondos de la UE por parte de los Estados miembros; considera además que, para aumentar la eficiencia y eficacia de los fondos de la UE, así como su tasa de absorción, es necesario mejorar la gestión, reducir la burocracia, aumentar la transparencia y mejorar los controles, sin aumentar su número; considera, en este contexto, que debe encontrarse un equilibrio entre el grado de control y su coste;

35.    Pone de relieve la importancia de la seguridad jurídica y de la continuidad presupuestaria para la aplicación con éxito de las políticas y programas plurianuales; considera, por consiguiente, que las normas no deben modificarse durante los períodos de programación sin una justificación y una evaluación de impacto adecuadas, ya que esta situación podría generar costes de transición más elevados, un ritmo más lento de aplicación y un mayor riesgo de error;

36.    Subraya que la capacidad institucional es uno de los elementos clave para el éxito del desarrollo, la aplicación y el seguimiento de las políticas de la Unión; considera, en consecuencia, que el fortalecimiento de la capacidad institucional y administrativa a nivel nacional, regional y local podría apuntalar los ajustes estructurales y contribuir a una absorción exitosa de los recursos de la UE;

Parte III: Prioridades políticas

37.    Recuerda que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa refuerza las políticas de la Unión y le otorga nuevas e importantes prerrogativas, en particular en los ámbitos de la acción exterior, el deporte, el espacio, el cambio climático, la energía, el turismo y la protección civil; señala que ello requiere recursos financieros suficientes; recuerda, en este contexto, el artículo 311 del TFUE, en el que se pide que la Unión se dote de los medios necesarios para alcanzar sus objetivos y llevar a cabo sus políticas;

Un presupuesto de apoyo a los objetivos de la estrategia Europa 2020      

38.    Considera que la estrategia Europa 2020 debe ser la principal referencia política para el próximo MFP; señala, al mismo tiempo, que Europa 2020 no es una estrategia integral que abarque todos los ámbitos políticos de la Unión; destaca que otras políticas basadas en el Tratado que persiguen objetivos diferentes también deben estar debidamente reflejadas en el próximo marco financiero plurianual;

39.    Considera que la Estrategia Europa 2020 debe contribuir a que la UE se recupere de la crisis y salga de ella reforzada mediante una mejora de las condiciones ―y la financiación― de la innovación, de la investigación y del desarrollo, cumpliendo los objetivos de la UE en los ámbitos del cambio climático y energético, mejorando los niveles de educación y promoviendo la inclusión social, en particular mediante la reducción de la pobreza; toma nota de que el objetivo de Europa 2010 no es solo el crecimiento económico y la estabilidad financiera a corto plazo sino una transformación estructural a más largo plazo hacia un crecimiento más sostenible basado en un uso más eficiente de los recursos;

40.    Considera que el contenido actual de la estrategia Europa 2020 (por ejemplo, los objetivos principales, las propuestas emblemáticas, los puntos de congestión y los indicadores) sigue teniendo un carácter muy general y pide a la Comisión que presente propuestas más detalladas; considera, asimismo, que la reactivación del mercado único es un elemento esencial de la estrategia Europa 2020 que aumenta las sinergias entre sus diversas iniciativas emblemáticas; destaca que los objetivos de la estrategia solamente pueden alcanzarse mediante compromisos concretos de los Estados miembros en sus programas nacionales de reforma, políticas basadas en mecanismos de aplicación que hayan demostrado su eficacia y mediante propuestas legislativas concretas y coherentes;

41.    Destaca, además, que la estrategia de Europa 2020 sólo será creíble si se garantiza la coherencia entre sus objetivos y los fondos que se le han asignado a nivel nacional y de la UE; considera que el próximo MFP debe reflejar las ambiciones de la estrategia Europa 2020 y está dispuesto a trabajar con la Comisión y los Estados miembros para alcanzar un marco de financiación creíble que garantice, en particular, la financiación adecuada para sus iniciativas insignia y objetivos principales; sostiene, a este respecto, que las tareas, los recursos y las responsabilidades deben estar claramente definidos y bien orquestados entre la Unión y sus Estados miembros, incluidas las autoridades locales y regionales; invita a la Comisión a aclarar la dimensión presupuestaria de las iniciativas emblemáticas, ya que dichos planes de acción prioritaria afectan a todas las políticas financiadas con cargo al presupuesto de la UE;

42.    Advierte de que el desarrollo de una estrategia Europa 2020 a diez años requiere flexibilidad presupuestaria suficiente para asegurar que los medios presupuestarios puedan ajustarse adecuadamente a la evolución de las circunstancias y prioridades;

Un presupuesto de apoyo a la gobernanza económica

43.    Destaca el hecho de que, en virtud del actual mecanismo europeo de estabilización financiera, unos 60 000 millones de euros en garantías de préstamos deben ser cubiertos por el margen entre el límite máximo de los recursos propios y los gastos anuales presupuestados; señala que las obligaciones adicionales acordadas en el contexto de la asistencia financiera a medio plazo a los Estados miembros que no forman parte de la zona del euro, deben ser cubiertos por el mismo margen;

44.    Pide para el semestre europeo una mejora de la coordinación presupuestaria y de las sinergias entre la Unión y los Estados miembros, aumentando así el VAE; pide también para el semestre europeo el aumento de la coordinación económica entre los Estados miembros de conformidad con el principio del método comunitario y una mejor gobernanza económica para la zona del euro y para los Estados miembros que deseen unirse, reduciendo así la necesidad de hacer uso del mecanismo financiero de estabilización; opina que el semestre europeo debería centrarse en mejorar las sinergias entre las inversiones públicas europeas y nacionales;

45.    Señala que el mecanismo europeo de estabilidad después de 2013 se ha organizado de manera puramente intergubernamental; manifiesta su preocupación por esta situación y subraya la falta de control democrático, de rendición de cuentas y de ejecución del planteamiento intergubernamental; subraya la necesidad de tener en cuenta el método de la Unión para el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE); recuerda que el presupuesto de la UE ofrece a los Estados miembros garantías para los préstamos en el marco del mecanismo financiero de estabilidad, así como ayuda financiera a medio plazo para las balanzas de pagos de los Estados miembros que no forman parte de la zona del euro;

46.    Recuerda que la moneda europea fue creada sin una convergencia económica real entre los Estados dispuestos a adoptarla y sin un presupuesto de la Unión suficientemente amplio para adoptar una moneda propia; considera que un presupuesto de esta envergadura requeriría que aspectos importantes del actual gasto de los Estados miembros sean sustituidos por gasto de la Unión, con el fin de tener debidamente en cuenta el método comunitario y ofrecer a la zona del euro y a la UE la estabilidad fiscal necesaria para superar la crisis de la deuda; pide a la Comisión que evalúe el posible impacto de un sistema de eurobonos sobre el presupuesto de la UE;

47.    Señala la importancia de la investigación y la innovación para acelerar la transición hacia una economía sostenible, en la vanguardia mundial y basada en el conocimiento; opina, por tanto, que el próximo marco financiero plurianual (MFP) debe concentrar en mayor medida los recursos presupuestarios en ámbitos que estimulen el crecimiento económico y la competitividad, como la investigación y la innovación, de acuerdo con los principios del valor añadido y la excelencia europeos;

48.    Está firmemente convencido del valor añadido de la agrupación de los gastos nacionales y de los gastos en innovación en el presupuesto de la UE, con vistas a conseguir la masa crítica y las economías de escala necesarias, mejorar el impacto y reducir la redundancia y el despilfarro de fondos escasos;

49.    Considera necesario un esfuerzo concertado público y privado, a nivel europeo y nacional para alcanzar el objetivo de Europa 2020 de que el gasto en I+D sea el 3 % del producto interno bruto (PIB), así como para lograr la creación del Espacio Europeo de Investigación y de una «Unión de la Innovación»; pide a las instituciones de la UE y a los Estados miembros que acuerden sin más dilación una hoja de ruta específica sobre el modo de alcanzar este objetivo, y señala el elevadísimo compromiso económico que conllevaría, un importe de unos 130 000 millones de euros anuales, tanto para el presupuesto de la UE como para los presupuestos nacionales, y el doble de esta cantidad para el sector privado;

Conocimiento para el crecimiento

Investigación e innovación

50.    Opina que se deben aumentar los fondos públicos para I+D ya que la inversión pública ofrece a menudo un incentivo para subsiguiente inversión privada; subraya la necesidad de mejorar, fomentar y garantizar la financiación de la investigación, el desarrollo y la innovación en la Unión a través de un aumento significativo de los gastos correspondientes a partir de 2013, sobre todo para el Octavo Programa Marco de Investigación; destaca a este respecto el papel catalizador que ha desempeñado la política de cohesión en el periodo de programación actual aumentando las inversiones en I+D e insta a que continúe esta tendencia y se refuerce en el próximo periodo;

51.    Hace hincapié en que el aumento de los fondos debe ir acompañado de una simplificación radical de los procedimientos de financiación; está preocupado en particular por la limitada utilización de los fondos de la UE por parte de la comunidad científica europea y pide a la Comisión que continúe trabajando para conciliar las demandas enfrentadas de una reducción de las cargas administrativas y una simplificación del acceso a los flujos de financiación para los investigadores, las PYME y las organizaciones de la sociedad civil a la vez que se mantiene un control presupuestario suficiente; destaca la necesidad de exonerar a las PYME de ciertos requisitos administrativos reduciendo la burocracia y fomentando la innovación a través de un acceso más sencillo a la financiación;

52.    Pide que se establezca un vínculo más estrecho entre la investigación básica y la innovación industrial, así como entre la innovación y el proceso de fabricación; recuerda, en particular, que una de las principales dificultades para los programas de investigación e innovación de la UE es el hecho de que los resultados no se llevan eficazmente al mercado, y destaca la importancia de crear incentivos para comercializar los productos de I+D, en particular a través de un acceso más sencillo a la financiación; resalta, a este respecto, la importancia de que los diferentes fondos funcionen en conjunto fluidamente y pide a la Comisión que realice los ajustes necesarios para que los fondos correspondientes se complementen entre sí;

53.    Recuerda que para alcanzar los objetivos de la UE en los ámbitos del clima y de la energía deben redoblarse de modo significativo los esfuerzos de la UE en materia de I+D, en particular en relación con la investigación en medio ambiente, la eficiencia energética y las tecnologías relacionadas con las energías renovables; considera, asimismo, que Europa solamente podrá seguir desempeñando el papel de liderazgo en materia de tecnologías verdes si éste se apoya en esfuerzos adecuados en materia de investigación;

54.    Considera que las empresas europeas innovadoras no sólo necesitan subvenciones sino también una mejor legislación, mejor conexión con la base de investigación y un acceso mejor y más diverso a las dotaciones y la financiación, que pueden ser desde subvenciones, pasando por préstamos, hasta la financiación de capital; pide, por consiguiente a los Estados miembros y a la Comisión que creen, tanto a escala nacional como europea, las condiciones adecuadas para permitir al sector privado aumentar su participación en las inversiones en I+D; subraya la necesidad de mejorar las asociaciones público-privadas, reduciendo la burocracia y racionalizando los procedimientos existentes; destaca, a este respecto, el importante papel que deben desempeñar el BEI y el FEI, y considera, en particular, que debe ampliarse la gama de instrumentos permanentes de riesgo compartido ofrecidos por el BEI a través del IFRC, en particular, en apoyo de las PYME;

55.    Subraya que la innovación es una de las prioridades clave de la estrategia Europa 2020; reconoce el papel potencial del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología como motor del crecimiento sostenible y la competitividad de la UE, mediante el estímulo de la innovación líder en el mundo, y pide que se amplíen y se financien adecuadamente las comunidades de conocimiento e innovación; subraya la importancia del Consejo Europeo de Investigación a la hora de proporcionar conocimientos de vanguardia para los innovadores en el futuro y apoyo a las ideas de investigación de alto riesgo; apoya, asimismo, la necesidad de elaborar estrategias financieras a largo plazo con vistas a asegurar la financiación de proyectos de I+D de gran escala;

Industria y PYME

56.    Subraya que una base industrial fuerte y diversificada es esencial para alcanzar el objetivo de crear una economía europea competitiva, sostenible e inclusiva; recuerda que las PYME son los motores principales del crecimiento económico, la competitividad, la innovación y el empleo y reconoce su importante papel para garantizar la recuperación y potenciación de una economía de la UE sostenible; acoge con satisfacción, por lo tanto, el énfasis puesto por la estrategia Europa 2020 en la innovación y la política industrial, en particular, a través de las iniciativas emblemáticas «Unión de la Innovación» y «Una política industrial integrada para la era de la globalización», y subraya la necesidad de mejorar las acciones en materia de PYME en otras importantes iniciativas;

57.    Pide que las PYME y los empresarios estén en el centro de la estrategia Europa 2020; pide, en consecuencia, un mayor apoyo en el próximo MFP a todos los programas e instrumentos destinados a fomentar las PYME, en particular, el Programa de Competitividad e Innovación (CIP) y la Iniciativa en favor de las pequeñas empresas, así como mediante el uso de los Fondos Estructurales; propone una mejor agrupación de los instrumentos y fondos de la Comunidad para las PYME en el presupuesto de la UE; subraya, además, la necesidad de una mayor accesibilidad y la adaptación de los instrumentos financieros a las necesidades de las PYME, entre otras cosas poniendo de relieve en mayor medida la microfinanciación y los instrumentos financieros de entresuelo, la extensión y ampliación de los instrumentos de garantía del CIP y el IFRC en el marco del Programa Marco de Investigación;

Agenda Digital

58.    Considera que la UE debe liderar la creación y el refuerzo del papel de las TIC y abrir las normas a la innovación; hace hincapié en la necesidad de desarrollar la libre circulación de contenidos y conocimientos, la denominada «quinta libertad»; subraya la importancia de garantizar la rápida ejecución de la Agenda Digital de la Unión y de continuar los esfuerzos para alcanzar antes del año 2020 el objetivo de garantizar a todos los ciudadanos de la UE un acceso a Internet de alta velocidad, también en las regiones menos desarrolladas;

Cielo y espacio

59.    Opina que las actividades espaciales actúan de base para la innovación y la actividad industrial, empleos de «alta cualificación» y la mejora del bienestar y la seguridad de los ciudadanos; opina que el desarrollo de la política espacial europea, recientemente creada, lógicamente requeriría una financiación adecuada; subraya la importancia estratégica de los grandes proyectos en este ámbito: los sistemas europeos de navegación por satélite (Galileo y el Sistema Europeo de Navegación por Complemento Geoestacionario), el programa Vigilancia Global del Medio Ambiente y la Seguridad y el sistema europeo de nueva generación para la gestión del tránsito aéreo (SESAR), que permitirá la creación del Cielo Único Europeo; insiste en que, habida cuenta de los largos plazos que conllevan y de los niveles de inversión de capital ya comprometidos en estos proyectos, se requieren compromisos financieros suficientes y coherentes en los periodos de planificación financiera;

Los conocimientos adecuados para la fuerza laboral del futuro

60.    Subraya que dejar de invertir adecuadamente en educación y en educación permanente a corto plazo podría agravar y prolongar la crisis, ya que los ciudadanos no contarán con las habilidades exigidas para los puestos de trabajo en la nueva economía del conocimiento; destaca, por consiguiente, como una cuestión urgente la necesidad de que la UE apoye la inversión pública en estos ámbitos; recuerda que la tasa de abandono escolar y el acceso limitado a la educación de nivel superior y universitario son factores básicos para generar una alta tasa de desempleo a largo plazo y representan un obstáculo para la cohesión social; cree, en este contexto, en la necesidad de estrechar el vínculo entre la educación, la I+D y el empleo;

61.    Señala la importancia de financiar adecuadamente la educación, los planes de movilidad para jóvenes, la formación y los programas de aprendizaje permanente, la promoción de la igualdad de género y las medidas encaminadas a adaptar el mercado laboral ya que ello significa una importante contribución a la lucha contra el abandono prematuro del sistema de enseñanza y el desempleo y a la consecución de los objetivos primordiales de Europa 2020; opina que la transición a una sociedad sostenible en los próximos años implica tener debidamente en cuenta la importancia de promover nuevos trabajos ecológicos a la vez que se necesitará una nueva formación en esta dirección;

62.    Considera que la iniciativa sobre las nuevas habilidades y el empleo debería poner mayor énfasis en los grupos más vulnerables y las personas que tienen dificultades para entrar al mercado de trabajo, por ejemplo la población romaní; subraya la función fundamental del Fondo Social Europeo (FSE) en la realización de los objetivos sociales y de empleo de la estrategia Europa 2020; opina, por tanto, que el FSE debería considerarse una prioridad política y financiarse en consecuencia; aboga por una aplicación más estratégica del FSE para promover la igualdad entre mujeres y hombres, mejorar el acceso y la reintegración al mercado de trabajo y luchar contra el desempleo, la pobreza, la exclusión social y todas las formas de discriminación;

Cohesión para el crecimiento y el empleo

63.    Subraya el VAE de la política de cohesión, dado que esta política constituye un mecanismo bien establecido de crecimiento y empleo y es una herramienta importante para la convergencia, el desarrollo sostenible y la solidaridad así como una de las políticas más importantes, visibles y exitosas de la Unión desde hace décadas; señala, sin embargo, que una política de cohesión moderna debe llevar a cabo una serie de reformas estructurales, en particular en materia de simplificación, responder a los grandes retos a los que se enfrenta la Unión y promover sinergias con otras políticas e instrumentos sobre el terreno; está convencido de que la política de cohesión de la UE debe seguir siendo una política de alcance comunitario que permite a todas las regiones de la UE acceder a los recursos, las experiencias y la asistencia;

64.    Recuerda que la política de cohesión tiene una creciente importancia con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y con el anclaje de la cohesión territorial en el mismo; opina, a este respecto, que es necesario reforzar todas las modalidades de cooperación territorial (cooperación transfronteriza, transnacional e interregional); señala que también deben abordarse la cooperación macrorregional y las estrategias;

65.    Destaca el papel predominante de la política de cohesión para la realización de los objetivos de la estrategia Europa 2020 y considera que una buena política de cohesión autónoma es un requisito previo para la implementación exitosa de esta estrategia; destaca que, debido a su carácter horizontal, la política de cohesión contribuye significativamente a las tres prioridades de la estrategia Europa 2020, a saber, inteligencia, sostenibilidad y crecimiento inclusivo, y que ello debe reflejarse en la estructura del MFP rechazando cualquier fragmentación de esta política en diferentes rúbricas o subrúbricas presupuestarias; recuerda, no obstante, que la política de cohesión de la UE tiene su propia misión y objetivos, recogidos en el artículo 174 del TFUE, y que van más allá de la estrategia Europa 2020; pone de relieve que deben mantenerse en el próximo período de programación teniendo en cuenta, en particular, la necesidad que sigue existiendo de convergencia económica, social y territorial en la Unión;

66.    Subraya que una política de cohesión exitosa y fortalecida necesita una financiación adecuada y que los importes que se le han asignado en el actual período de programación financiera al menos se mantengan durante el próximo período de programación financiera, con el fin de intensificar los esfuerzos destinados a reducir las disparidades de desarrollo entre las regiones de la UE; reitera, en este contexto, su firme petición de que se garantice que, en el próximo marco financiero plurianual, los recursos no utilizados o liberados de los fondos de cohesión se mantengan en el presupuesto de la UE y no se devuelvan a los Estados miembros; recuerda su posición de que el PIB per capita debe continuar siendo el criterio principal para determinar la elegibilidad para la ayuda mediante la política regional;

67.    Opina que los Estados miembros y las regiones deben concentrar los recursos de la UE y nacionales en un número reducido de prioridades y proyectos de verdadero interés europeo, tales como I+D e innovación, que respondan a los retos específicos a los que se enfrentan; pide, en este contexto, que la Comisión elabore propuestas concretas para garantizar una mayor concentración temática de los fondos de cohesión en las prioridades de la estrategia Europa 2020 y considera que se debe poner en marcha un sistema más orientado hacia los resultados que el actual sistema de asignación, al tiempo que se presta la debida consideración a necesidades y prioridades específícas de las regiones; acoge con satisfacción, a este respecto, la intención de la Comisión de acordar con cada Estado miembro y sus regiones o directamente con las regiones, en el marco de los contratos de colaboración para el desarrollo y la inversión y los programas operativos, términos específicos y condiciones para el logro de los objetivos establecidos;

68.    Cree firmemente en la importancia de un enfoque político integrado y considera que en el próximo marco financiero plurianual todas las inversiones específicas del sector tendrían que estar coordinadas con las inversiones realizadas dentro del marco de la política de cohesión; destaca, por lo tanto, la necesidad de mejorar la coordinación, reducir los solapamientos innecesarios y crear más sinergias entre el FEDER, el FSE , el Fondo de Cohesión, el FEADER y el Fondo Europeo de Pesca (FEP); subraya asimismo la necesidad de evitar la duplicación y mejorar la coordinación entre el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización y el FSE; considera, en consecuencia, que la creación de un marco estratégico común que establezca las prioridades comunes de inversión para todos estos fondos representa un importante paso en esta dirección; cree, no obstante, que la coordinación ha de efectuarse a todos los niveles políticos, desde la planificación estratégica hasta la ejecución; está convencido de que el FSE debe seguir siendo un componente integral de la política de cohesión en todas las fases de su programación, ejecución y gestión;

69.    Considera que las zonas urbanas, al ser lugares en los que se registra una gran concentración de retos, como el desempleo, la exclusión social, la degradación del medio ambiente y la inmigración, pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo regional y contribuir a la lucha contra las disparidades económicas y sociales sobre el terreno; subraya, en consecuencia, la necesidad de un enfoque más visible y centrado en la dimensión urbana de la política de cohesión al mismo tiempo que garantiza unas condiciones equilibradas para el desarrollo sinérgico de las zonas urbanas, suburbanas y rurales;

70.    Reconoce que en virtud del Tratado es necesario prestar especial atención a las zonas rurales, a las zonas afectadas por la transición industrial y a las regiones que padecen graves y permanentes desventajas naturales o demográficas, como las regiones más septentrionales con muy baja densidad de población y las regiones insulares, transfronterizas y montañosas, así como las regiones ultraperiféricas; cree que los recursos y las capacidades existentes en estas regiones pueden desempeñar una función notable en la futura competitividad de la Unión Europea; subraya, en consecuencia, que estas zonas que enfrentan retos también deben estar reconocidas en el futuro MFP; considera que para las regiones con desventajas permanentes se debe elaborar una estrategia especial, según lo establecido en la Resolución del Parlamento Europeo de 22 de septiembre de 2010;

71.    Recuerda que una de las principales críticas que recibe la política de cohesión se refiere a la complejidad de su normativa; insiste en la importancia de la financiación cruzada y de la simplificación de las normas y los procedimientos de esta política, de una reducción de las cargas administrativas y de la complejidad y de una asignación más transparente y eficaz de los recursos a las ciudades, municipios y regiones; subraya que los sistemas de auditoría y control deben satisfacer los niveles más altos de modo que puedan detectarse los abusos y sancionarse rápidamente; hace hincapié en que la frecuencia de los controles debe ser proporcional a los riesgos de irregularidades, de conformidad con el principio de proporcionalidad;

72.    Pide una mejora de los sistemas de seguimiento y evaluación en lo relativo a su aplicación; destaca que el principio de asociación debe desempeñar un papel crucial en esta mejora y que es necesario mejorarlo en el contexto de la simplificación; considera que la elaboración de indicadores de resultados concretos y medibles debe considerarse un requisito previo para medir el progreso realizado de cara a la consecución de los objetivos previstos; acoge con satisfacción las propuestas de la Comisión para la evaluación ex-ante y en curso y la evaluación del impacto de cada programa operativo; recuerda que otros principios de la política de cohesión, como la norma de cofinanciación, la gobernanza multinivel, el enfoque ascendente, la integración de la perspectiva de género y la adicionalidad han demostrado su importancia y deben mantenerse en el próximo MFP;

73.    Pide a la Comisión que establezca una categoría intermedia para el próximo periodo de programación para las regiones cuyo PIB per cápita se sitúe entre el 75 % y el 90 % del PIB de la Unión, a fin de proporcionarles una situación más clara y mayor seguridad en su desarrollo; pide a la Comisión que facilite información adicional sobre las consecuencias presupuestarias de dicha opción; insta a la Comisión a que presente propuestas concretas destinadas a reforzar la equidad entre estas regiones y otras regiones con el mismo nivel de desarrollo;

74.    Advierte de que no se deben imponer sanciones a los fondos de cohesión en el marco de la condicionalidad macroeconómica vinculada al Pacto de Estabilidad y Crecimiento, ya que ello iría en contra de los propios objetivos que debe seguir la política de cohesión, en particular, la reducción de las disparidades regionales; señala, además, la necesidad de intensificar la vigilancia y garantizar así que la financiación estructural se emplea de conformidad con el Derecho comunitario y los objetivos que se pretende alcanzar;

75.    Manifiesta su preocupación por el lento comienzo de los programas operativos en el inicio de cada período de programación debido, entre otras razones, a una fase de duplicación con la finalización de los anteriores; señala a la atención que este problema debe abordarse a tiempo estudiando los factores que contribuyen a los retrasos; señala, en particular, la necesidad de garantizar cierto grado de continuidad entre los períodos de programación en lo relativo al establecimiento de autoridades y sistemas de control y gestión nacionales;

76.    Alienta a las autoridades locales y regionales a que hagan el mejor uso posible de los instrumentos financieros innovadores como, por ejemplo, a través de fondos de rotaciones para medidas de ahorro energético; solicita la simplificación de estos instrumentos financieros y que se sometan a un mayor control democrático;

Gestión de los recursos naturales y desarrollo sostenible

Política agrícola común

77.    Afirma que la política agrícola común (PAC) también debería orientarse a contribuir al logro de los objetivos de la estrategia Europa 2020 y que los dos pilares de la PAC deberían prestar una contribución valiosa y diferenciada, de forma complementaria; hace hincapié en que la PAC está firmemente anclada en el Tratado de Lisboa, que define sus objetivos y funciones;

78.    Subraya que, aunque el papel primario, tanto de la actual PAC como de la PAC reformada, es garantizar la seguridad alimentaria de la Unión Europea (así como el suministro mundial de alimentos en épocas de subida de los precios y escasez de alimentos), también aporta una variedad de bienes públicos más allá de los mercados agrícolas, tales como el mantenimiento de las tierras agrícolas en producción en toda Europa, dando forma a la diversidad de paisajes, mejorando la biodiversidad y el bienestar animal, la mitigación de las consecuencias del cambio climático, la conservación de los suelos y el agua, la lucha contra el éxodo rural, la pobreza y la discriminación, la creación de empleo y la prestación de servicios de interés general en las zonas rurales, contribuyendo así a una producción de alimentos más sostenible y apoyando las fuentes de energía renovables;

79.    Pide a la Comisión que presente propuestas para una reforma de la PAC que apunten a una asignación eficaz y eficiente del presupuesto de la PAC, entre otras cosas, a través de una distribución justa de los pagos directos entre los Estados miembros, las regiones y los agricultores reforzando la condicionalidad para la entrega de los bienes públicos que espera la sociedad y mediante más pagos específicos con el fin de asegurar el mejor rendimiento del dinero público; insiste en la necesidad de mantener el sistema de dos pilares de la PAC y de simplificar los mecanismos de ejecución;

80.    Apoya la autonomía alimentaria de los países en desarrollo; recuerda el compromiso alcanzado por los miembros de la OMC durante la Conferencia Ministerial de Hong Kong de 2005 de conseguir la eliminación de todas las formas de subvención a la exportación; considera que la nueva PAC ha de estar en concordancia con el concepto de la UE de coherencia política para el desarrollo; destaca que la Unión no ha de seguir utilizando subvenciones a la exportación de productos agrícolas y debe seguir coordinando los esfuerzos con los principales productores agrícolas del mundo para eliminar las subvenciones que distorsionan el comercio;

81.    Insiste en que, dada la amplia gama de tareas y objetivos que la PAC está llamada a responder, los importes asignados a la PAC en el ejercicio presupuestario 2013 deben por lo menos mantenerse durante el próximo período de programación financiera;

82.    Pide una mayor coordinación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y otros Fondos Estructurales y de Cohesión, con el fin de fortalecer un enfoque territorial; pide a la Comisión que presente propuestas específicas sobre cómo lograr sinergias en lo que respecta a la financiación de actividades no relacionadas con la agricultura en el FEADER y otros instrumentos pertinentes;

Pesca

83.    Recalca que los recursos pesqueros constituyen un bien público vital para la seguridad europea y mundial; señala que el sector pesquero y el de la acuicultura, así como las actividades vinculadas a ellos, son a menudo la principal fuente de sustento y empleo sostenible en las costas, islas y regiones remotas; considera que, con el fin de alcanzar sus objetivos a medio y largo plazo (un sector de la pesca sostenible, estable y viable), facilitar la recuperación de sus recursos pesqueros y hacer frente a los aspectos sociales vinculados a la necesaria reducción del esfuerzo pesquero, la política pesquera común (PPC) reforzada necesitará recursos financieros adecuados después de 2013; reconoce la necesidad de incrementar la coordinación con la política de cohesión; subraya que el Fondo Europeo de la Pesca debe utilizarse para apoyar el cambio hacia prácticas de pesca más sostenibles, así como para conservar los ecosistemas marinos, al tiempo que se presta especial atención al sector de la pesca a pequeña escala;

Medio ambiente, cambio climático y eficiencia energética

84.    Subraya que la Unión debe liderar la transformación hacia una economía sostenible y promover una transición hacia una sociedad sostenible con una industria europea competitiva y unos precios asequibles para la energía a fin de asegurar un entorno limpio y sano; subraya que este objetivo debe alcanzarse, entre otras cosas, a través de la reducción del consumo de energía, en todos los sectores, para lo cual es indispensable un mercado interior de la energía y unas infraestructuras que funcionen bien, la descentralización del suministro de energía, un mayor uso de las energías renovables, una mayor protección de la biodiversidad y la garantía de la recuperación de los ecosistemas;

85.    Pone de relieve que LIFE+ se ha aplicado con éxito y ha demostrado su importancia en la defensa de la biodiversidad y la protección del medio ambiente; subraya la necesidad de seguir aplicando programas en el ámbito de la naturaleza y la biodiversidad dotados de recursos suficientes para alcanzar los objetivos de la UE en materia de medio ambiente, en particular LIFE+ y NATURA 2000;

86.    Subraya la necesidad de un enfoque horizontal, que combine medidas para combatir el cambio climático y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero —en particular las medidas de ahorro de energía— en todos los ámbitos políticos pertinentes, incluidas las políticas externas; está convencido de que unos incentivos adecuados como la condicionalidad del gasto de la UE y la legislación son los elementos clave para lograr los objetivos de la estrategia Europa 2020 en este ámbito; considera, en consecuencia, que las acciones relativas al clima deben integrarse en todas las secciones pertinentes de los gastos, incluidos los externos, y que se deben realizar evaluaciones de impacto en materia de clima para los nuevos proyectos; considera que una mayor proporción de los ingresos del régimen europeo de comercio de derechos de emisión debe invertirse en la mitigación y en la innovación relativa al clima;

87.    Considera que hacer frente al reto de la sostenibilidad, mediante la introducción de criterios ambientales y el aumento de los recursos y de la eficiencia energética para combatir el cambio climático, es uno de los principales objetivos de la estrategia Europa 2020;

88.    Apoya, en consecuencia, la sugerencia expresada en la revisión del presupuesto de la Comisión de incluir la obligación de identificar de manera transparente los programas sectoriales que han promovido los objetivos 20/20/20 relativos al clima y la energía contemplados en la estrategia Europa 2020 y que han contribuido al cumplimiento de la iniciativa emblemática «Una Europa Eficiente en el Uso de los Recursos»;

89.    Insiste en la responsabilidad de la UE a nivel mundial para luchar contra el cambio climático; recuerda que los compromisos derivados de los Acuerdos de Copenhague y de Cancún con el fin de ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático deben ser «nuevos y adicionales» en relación con la actual ayuda al desarrollo, manteniendo un nivel adecuado de coherencia entre las dos políticas; propone que se cree un nuevo programa a este efecto; reitera la posición del Parlamento Europeo en relación con la necesidad de mantener dentro del presupuesto de la UE la financiación de todas las políticas europeas; pide que los compromisos de la UE en materia de cambio climático se integren en el presupuesto de la UE, con el fin de conseguir el máximo efecto multiplicador de los recursos comunitarios;

Energía

90.    Está convencido de que en el próximo MFP se debe aumentar la cuota de energía; opina que las tecnologías de energías renovables, la eficiencia energética y el ahorro de energía deben ser prioritarios; pide a la Comisión que elabore indicadores concretos, que garantice el cumplimiento de los objetivos acordados y que este cumplimiento se pueda supervisar de forma eficaz en el marco del Semestre Europeo dedicado a la coordinación de las políticas y a través de planes específicos, como los planes nacionales de eficiencia energética;

91.    Subraya la necesidad de aumentar la financiación de la investigación, el desarrollo tecnológico y la demostración en el ámbito de la energía con el fin de desarrollar una energía sostenible disponible para todos; pide la plena aplicación del ya aprobado Plan Estratégico de Tecnología Energética (SET-Plan), incluida su adecuada financiación, durante el próximo MFP;

92.    Dadas las enormes necesidades de financiación en el ámbito de la infraestructura del transporte y de la energía, y dadas las externalidades positivas de estos proyectos, recalca la necesidad de desarrollar un marco regulador y de incentivos a fin de promover la inversión pública y privada a largo plazo en estos ámbitos; pide que se desarrollen instrumentos financieros innovadores en cooperación con los inversores a largo plazo;

Una Europa conectada

Redes transeuropeas de energía

93.    Destaca la urgente necesidad de modernizar y mejorar la infraestructura energética europea, desarrollar redes inteligentes y construir las interconexiones necesarias para la realización del mercado interior de la energía, diversificar las rutas y fuentes de suministro desde terceros países para mejorar la seguridad del suministro, incrementar la proporción de energías renovables y lograr los objetivos en materia de energía y clima; toma nota de las estimaciones en este ámbito, que indican que se necesitan inversiones sustanciales, de unos 1 000 millones de euros, antes de 2020, especialmente para garantizar la capacidad de transmisión, incluida la nueva capacidad de producción e inversión en redes de electricidad; señala que, con los precios actuales de la energía a nivel mundial, la importante inversión necesaria podría partir en primer lugar del sector privado; hace hincapié en la necesidad de maximizar el impacto de la financiación europea y en la oportunidad que ofrecen los Fondos Estructurales y los instrumentos financieros innovadores para financiar proyectos europeos transfronterizos clave de infraestructura energética prioritaria; recalca la necesidad de una importante asignación del presupuesto de la Unión Europea para instrumentos financieros innovadores en este ámbito;

Transporte y redes transeuropeas de transporte

94.    Recalca que la inversión en una infraestructura eficaz de transporte es clave para que Europa defienda su competitividad y allane el camino hacia un crecimiento económico a largo plazo después de la crisis; considera que las redes transeuropeas de transporte(RTE-T) son esenciales para garantizar el buen funcionamiento del mercado interior y proporcionar un VAE importante ya que contribuyen a mejorar la accesibilidad y la interoperabilidad entre las diversas partes de la UE garantizando las conexiones transfronterizas y eliminando los cuellos de botella, mejorando el uso de los sistemas de información y gestión del tráfico y asegurando la intermodalidad en las infraestructuras transfronterizas, en las que los Estados miembros no invierten; considera que la RTE-T debe ofrecer una auténtica red básica europea más que la agregación de proyectos nacionales y que la financiación de los proyectos prioritarios debe evaluarse y revisarse a la luz de los progresos sobre el terreno y del VAE; cree firmemente que la RTE-T, en consecuencia, debe ser una prioridad clave en el próximo MFP;

95.    Considera que la condicionalidad debe mejorarse introduciendo el principio de «utilización o pérdida» (liberación); considera que cuando una financiación asignada no se utiliza, los recursos no gastados o liberados de los fondos de transporte deben permanecer en el presupuesto de la UE y no devolverse a los Estados miembros;

96.    Recuerda que la RTE-T exigirá una inversión global de 500 000 millones de euros en 2007-2020; considera, por tanto, necesario un aumento en los fondos de la RTE-T en el próximo marco financiero plurianual, así como una mayor coordinación entre la Unión Europea y los Estados miembros y entre los fondos disponibles para la RTE-T y los fondos para proyectos de transporte en el marco de la política de cohesión y la cooperación territorial, a través de una mejor utilización de las fuentes de financiación disponibles; recalca el papel que pueden desempeñar los instrumentos innovadores de financiación, incluidas las CPP y las obligaciones vinculadas a proyectos («project bonds») en la financiación de esos proyectos; considera que los gastos pagados con cargo al Fondo de Cohesión deben estar supeditados al cumplimiento de los principios generales de la política europea de transportes; considera que la financiación de la RTE-T debe integrar los objetivos de cohesión económica, social y territorial, así como las obligaciones de desarrollo sostenible con el fin de alcanzar los objetivos de Europa 2020;

97.    Pide a la Comisión que tenga en cuenta, en particular, la necesidad de cambiar los flujos de carga y de pasajeros hacia los tipos de transporte más sostenibles y eficientes al mismo tiempo que se facilita una co-modalidad eficiente; considera que en la próxima revisión de las directrices de la RTE-T se deben buscar soluciones para la interoperabilidad entre los sistemas nacionales y transfronterizos de ferrocarril e introducir la condicionalidad sobre el gasto de la UE con el fin de lograr una verdadera Política Ferroviaria Europea Única, así como garantizar un mayor uso de las vías navegables y el transporte marítimo de corta distancia;

Turismo

98.    Recuerda que con arreglo al Tratado de Lisboa el turismo es una nueva competencia de la UE, que por ello debe reflejarse también en el próximo MFP; recalca la importante contribución del turismo a la economía europea y cree que la estrategia europea para el turismo debe aspirar a aumentar la competitividad del sector y que debe apoyarse con una financiación adecuada para el próximo periodo;

Política Marítima

99.    Reconoce que, en el futuro, los mares y los océanos desempeñarán un papel clave cada vez más importante en el desarrollo económico mundial; considera que la política marítima integrada debe continuarse y centrarse en abordar los retos a los que se enfrentan las zonas costeras y las cuencas marítimas, apoyando el crecimiento azul y una economía marítima sostenible; pide que la UE incremente sus esfuerzos para apoyar una ambiciosa política marítima de la UE que permitirá a Europa mantener su posición a nivel internacional en este sector estratégico; insiste en que se pongan a disposición los recursos presupuestarios adecuados a favor de esta política;

Ciudadanía, libertad, seguridad y justicia

Fomento de la cultura y la diversidad europeas

100.  Subraya que la promoción de la ciudadanía de la Unión tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los europeos y que contribuye a una mejor comprensión de las oportunidades que ofrecen las políticas de la Unión, así como de sus derechos fundamentales, recogidos en la Carta Europea de los Derechos Fundamentales y en los Tratados; está convencido de que debe garantizarse una financiación adecuada en el ámbito de la ciudadanía;

101.  Señala que las políticas relacionadas con los jóvenes y la cultura son fundamentales y figuran entre las primeras en ser reconocidas por su valor añadido y su llegada a los ciudadanos; pide a la UE y a los Estados miembros que reconozcan la creciente importancia de las industrias cultural y creativa para la economía europea y su efecto indirecto sobre otros sectores económicos; hace especial hincapié en que el potencial de estas políticas solo se puede lograr si se les proporciona unos niveles adecuados de financiación y pide que se aproveche plenamente dicho potencial en el marco del desarrollo rural y la política de cohesión;

102.  Recuerda la importancia del deporte para la salud, el crecimiento económico, el empleo, el turismo y la inclusión social, así como el hecho de que el artículo 165 del TFUE otorga nuevas competencias a la UE en este ámbito; acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión titulada «Desarrollo de la dimensión europea en el deporte»(5) por ser un primer paso en la evaluación del valor añadido del deporte y, en particular, de la actividad física diaria, y en el estudio de la dimensión social, económica y organizativa del deporte;

Política de la juventud

103.  Subraya que la juventud debe ser una importante prioridad para la Unión y que la dimensión joven debe ser visible y debe reforzarse en las políticas y programas de la UE; cree que la juventud debe percibirse como un tema transversal en la UE, desarrollando sinergias entre los diferentes ámbitos políticos relacionados con la juventud, la educación y la movilidad; aplaude la iniciativa «Juventud en Movimiento» como piedra angular de la Estrategia Europa 2020; subraya, en particular, que los programas relacionados con la juventud, como el aprendizaje permanente y Juventud en Acción, que tienen un bajo costo por beneficiario y por lo tanto una elevada eficiencia, se deben mantener como programas separados en el próximo marco financiero plurianual y que merecen una inversión mucho mayor;

Espacio de libertad, seguridad y justicia

104.  Hace hincapié en que la creación de una cultura sólida de derechos fundamentales e igualdad, tal y como se recoge en el Tratado de Lisboa, tiene que constituir una prioridad para Europa; subraya que, si bien estos valores deben ser incorporados a los presupuestos, se les debe asignar ndos suficientes;

105.  Observa que el crecimiento económico, cultural y social de la Unión sólo puede prosperar en un entorno estable, legal y seguro, en el que se respeten y refuercen los derechos fundamentales y se protejan las libertades civiles; considera, en consecuencia, que una justicia y una política interior eficientes son un requisito previo para la recuperación económica y un elemento esencial en un contexto político y estratégico más amplio; subraya la importancia de integrar las prioridades de la UE en el ámbito de «asuntos interiores» en la dimensión exterior de la Unión, incluida la política europea de vecindad, teniendo especialmente en cuenta el impacto que la migración cada vez mayor tendrá en el desarrollo de las políticas de la UE respecto de los terceros países; subraya la necesidad de una financiación adecuada de las políticas de inmigración, asilo y seguridad, teniendo además en cuenta las prioridades de la UE a la hora de ejecutarlas;

106.  Subraya la necesidad de un enfoque integrado para abordar las apremiantes cuestiones de inmigración y asilo, así como la gestión de las fronteras exteriores de la Unión, con una financiación e instrumentos de apoyo suficientes para poder hacer frente a situaciones de emergencia, en un espíritu de respeto por los derechos humanos y de solidaridad entre todos los Estados miembros y respetando las responsabilidades nacionales y una clara definición de tareas; señala, a este respecto, que es necesario tener debidamente en cuenta los mayores retos de FRONTEX, la Oficina Europea de Apoyo al Asilo y los Fondos de Solidaridad y Gestión de los Flujos Migratorios;

107. Observa que el porcentaje de financiación para el espacio de libertad, seguridad y justicia en el presupuesto de la Unión es relativamente pequeño, y subraya que en el futuro MFP se debe dotar a estas políticas con la financiación adecuada y objetivamente justificable para que la Unión pueda llevar a cabo sus actividades, especialmente las relacionadas con las nuevas tareas, tal y como se recoge en el Programa de Estocolmo y en el Tratado de Lisboa;

108. Destaca la necesidad de desarrollar mejores sinergias entre fondos y programas diferentes, y señala que la simplificación de la gestión de los fondos y la autorización de la financiación cruzada permite asignar más fondos a objetivos comunes; celebra la intención de la Comisión de reducir la totalidad de los instrumentos de asuntos de interior a una estructura de dos pilares, y, siempre que ello sea posible, con una gestión conjunta; cree que este enfoque puede contribuir notablemente a una mayor simplificación, racionalización, consolidación y transparencia de los fondos y programas actuales; subraya, no obstante, la necesidad de asegurar que no se mezclen los distintos objetivos de las políticas de asuntos de interior;

Una Europa global

109.  Reitera su profunda preocupación por el déficit crónico de financiación y los problemas de flexibilidad particularmente graves en la ejecución de las actividades exteriores de la Unión, debido a la naturaleza imprevisible de los acontecimientos externos y la repetición de las crisis y emergencias internacionales; subraya, en consecuencia, la necesidad de cerrar la brecha entre sus ambiciones y los recursos en la política exterior, garantizando recursos financieros suficientes y mecanismos de flexibilidad eficientes para que la Unión pueda responder a los retos mundiales y a los acontecimientos imprevistos; reitera su petición de que las consecuencias presupuestarias que se derivan de los nuevos compromisos y tareas asumidos por la Unión se sumen a las cantidades programadas, con el fin de no poner en peligro las prioridades existentes;

110.  Destaca la diferencia que existe entre el nivel de asistencia financiera global de la Unión y su influencia a menudo limitada en las negociaciones correspondientes, y subraya la necesidad de reforzar el papel político de la Unión y su influencia en las instituciones y foros internacionales; cree que la UE debe asegurarse un papel político proporcional al apoyo financiero que presta;

Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE)

111.  Toma nota de que el SEAE se encuentra en su fase de consolidación; pone de relieve que, de acuerdo con la decisión del Consejo de 20 de julio de 2010, «el establecimiento del SEAE deberá guiarse por el principio de eficiencia en relación con los costes, tendiendo a lograr la neutralidad presupuestaria»(6); pone de relieve la necesidad de que el nuevo servicio disponga de fondos suficientes para que la UE pueda alcanzar sus objetivos y cumplir su papel como actor a nivel internacional; subraya, en consecuencia, la necesidad de que el nuevo servicio aproveche plenamente las mejoras en la eficiencia derivadas de la puesta en común de recursos a nivel de la Unión, así como las sinergias con los Estados miembros, evitando las duplicaciones, los solapamientos existentes o posibles, las inconsistencias e incoherencias que conllevan recortes y ahorros en todos los presupuestos nacionales, lo que demuestra el verdadero valor añadido de la diplomacia de la Unión;

Lucha contra la pobreza

112.  Recuerda que la fecha límite de 2015 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el objetivo colectivo de ayuda oficial al desarrollo (AOD) del 0,7 % del producto nacional bruto (PNB) entran en el próximo MFP; subraya, en consecuencia, la necesidad de un nivel global adecuado de ayuda al desarrollo y de financiación para que la Unión y sus Estados miembros puedan cumplir con sus compromisos internacionales de desarrollo, incluidos los compromisos financieros realizados en el Acuerdo de Copenhague y en el Acuerdo de Cancún; subraya, además, que también los futuros compromisos de gasto para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático o a adaptarse a los efectos del mismo deben ser adicionales a los actuales presupuestos de desarrollo, manteniendo la coherencia entre ambas políticas; insta a los Estados miembros a emprender acciones inmediatas para cumplir sus objetivos AOD así como sus compromisos en materia de desarrollo;

113.  Destaca la necesidad de encontrar el equilibrio correcto entre apoyo presupuestario directo, de un lado, y financiación de proyectos sostenibles, de otro; subraya que la ayuda al desarrollo se debe desembolsar de forma integradora, llegando a los grupos más marginados y excluidos de la población;

114.  Pide, una vez más, la inclusión del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) en el presupuesto; insiste, no obstante, en que la inclusión del FED en el presupuesto de la UE no debe llevar a una reducción global del gasto en desarrollo y ha garantizar la previsibilidad;

115.  Considera que la Comisión Europea/el SEAE debe evaluar sistemáticamente el impacto de la asistencia de la UE para mejorar la eficacia de la ayuda al desarrollo de la UE así como las sinergias entre la ayuda al desarrollo de la UE y las nacionales, de conformidad con la Declaración de París;

116.  Considera importante que la ayuda al desarrollo concedida por la UE promueva el desarrollo en los países receptores; destaca que es necesario realizar evaluaciones y fijar criterios con respecto a este objetivo;

117.  Señala que el mayor porcentaje de la gente más pobre del mundo vive en economías de emergencia; insiste, no obstante, en que para estimular a estos Gobiernos a que se impliquen más en la reducción de la pobreza dentro de sus propias fronteras, se introduzcan gradualmente esquemas alternativos para la cooperación al desarrollo con estos países;

Proyectar los valores e intereses comunitarios a nivel mundial

118.  Subraya que la política exterior de la UE debe basarse en los principios y valores fundacionales de la Unión, a saber, la democracia, el respeto de los derechos humanos, la diversidad, las libertades fundamentales y el Estado de Derecho; reitera la necesidad de dotar a la Unión de más medios adecuados y dirigidos a promover estos valores a nivel mundial y a expandir la esfera de paz y estabilidad en su vecindad; pone de relieve la contribución concreta realizada a través del IEDDH;

119.  Considera que la UE tiene una responsabilidad especial en el seno de la comunidad internacional de promover la seguridad, la democracia y la prosperidad en los países vecinos de Europa, cuando el desarrollo económico y el progreso de la estabilidad redunden en el interés directo de la UE; considera por tanto que el establecimiento de relaciones más estrechas y eficaces con los países vecinos debe seguir siendo una prioridad en la agenda exterior de la Unión; hace hincapié en la necesidad de intensificar los compromisos financieros para que la Unión esté a la altura de los grandes retos ―apoyo a la transición y consolidación democráticas, buena gobernanza, derechos humanos― y de las altas expectativas que se derivan de esta responsabilidad moral; cree al mismo tiempo que el uso más puntual de los fondos es, cuando menos, tan importante como los niveles de financiación; pide, por tanto, que se refuerce la condicionalidad en los programas de ayuda de la UE, con el fin de mejorar el desarrollo democrático y una gestión satisfactoria solvente, reducir el nivel de corrupción y asegurar la capacidad de utilizar el apoyo de la UE de manera transparente, eficaz y responsable;

120.  Señala que la UE se aproxima a una nueva ronda de ampliación, concretamente en los Balcanes Occidentales; pide que en el próximo MFP se tengan en cuenta los costes de futuras adhesiones, estableciendo la financiación adecuada en el Instrumento de Preadhesión; considera que el instrumento IPA debe priorizar el apoyo a las mejoras necesarias para que los países candidatos cumplan el acervo comunitario y facilitar el uso de la financiación de la UE, en particular, a la sociedad civil, los interlocutores sociales, las minorías, las ONG, el patrimonio cultural, así como las autoridades locales y regionales;

121.  Subraya que la Unión ha de adaptar rápidamente sus políticas con respecto a los países emergentes y desarrollar nuevas alianzas estratégicas con ellos; pide, a este respecto, a la Comisión que proponga un instrumento político destinado a actividades que no estén relacionadas con la AOD, sino que correspondan a ámbitos de interés mutuo;

122.  Opina que, teniendo en cuenta los crecientes retos mundiales así como las responsabilidades mundiales de la Unión, sobre todo a la vista de los actuales acontecimientos políticos en el mundo árabe, resulta indispensable una reestructuración de los instrumentos financieros exteriores de la UE; preconiza, en consecuencia, una revisión y una utilización más estratégica de sus instrumentos exteriores, así como el desarrollo de nuevas formas de cooperación y de mecanismos de entrega respecto de los países socios, con el fin de reforzar el impacto y la visibilidad de la acción exterior de la UE, así como de cumplir el objetivo general de lograr una mayor congruencia y coherencia de la misma; destaca que el siguiente MFP debe apoyar la coherencia política, garantizando que las políticas de la UE y el gasto en agricultura, pesca, comercio y energía no sean frontalmente opuestos a los objetivos de la política de desarrollo;

Responder a las situaciones de crisis

123.  Reitera que la prevención y gestión de las crisis es la principal prioridad de la UE; subraya, en consecuencia, la necesidad de garantizar unos instrumentos eficaces y dotados de una financiación adecuada; opina que el actual Instrumento de estabilidad sigue siendo un medio importante para la respuesta inmediata de la Unión a las situaciones de crisis, pero que se debería poner más énfasis en las acciones preventivas a largo plazo, incluidas la consolidación de la paz y la prevención de conflictos, en particular, a través de programas geográficos más sensibles;

124.  Considera que la ayuda humanitaria desempeña un papel clave en las relaciones exteriores de la UE; señala que las catástrofes naturales tienden a ser más frecuentes y sus consecuencias más devastadoras, al tiempo que estallan conflictos con mayor frecuencia debido a la lucha por recursos como la energía, el agua y las materias primas; pone de relieve la necesidad de garantizar la adecuada asignación presupuestaria para el Instrumento de Ayuda Humanitaria y la Reserva de Ayuda de Emergencia a fin de evitar las solicitudes anuales ad hoc de la Comisión Europea para obtener fondos adicionales; considera que este presupuesto debe seguir siendo independiente para garantizar la neutralidad de la ayuda humanitaria, disociada de otras consideraciones o intereses (por ejemplo, de carácter geopolítico);

Administración

125.  Considera que la alta calidad de las administraciones públicas, tanto a nivel de la Unión como nacional, constituye un elemento esencial para el logro de los objetivos estratégicos contemplados en la estrategia Europa 2020; pide a la Comisión que presente un análisis claro de los gastos administrativos posteriores a 2013, teniendo debidamente en cuenta los esfuerzos de consolidación de las finanzas públicas, las nuevas tareas y competencias atribuidas a la Unión por el Tratado de Lisboa, y el aumento de la eficiencia que se ha de derivar de un uso óptimo de los recursos humanos, en particular, mediante la redistribución y nuevas tecnologías;

126.  Señala que dicho análisis debería investigar el alcance de las sinergias y, en particular, el ahorro mediante, entre otras cosas, la reestructuración, una mayor cooperación interinstitucional, la revisión por parte de cada institución y organismo de sus métodos y lugares de trabajo, un mejor reparto de tareas entre las instituciones y las agencias, el impacto financiero a medio y largo plazo de la política inmobiliaria, los sistemas de pensiones y otros ámbitos de la normativa relativa al personal que trabaja para las instituciones de la UE; considera que este análisis puede demostrar que existe la posibilidad de reducir el presupuesto administrativo global de la UE sin comprometer la elevada calidad, el rendimiento y el atractivo de la administración pública de la UE;

127.  Señala el notable ahorro que podría conseguirse si el Parlamento Europeo tuviera una única sede;

Parte IV: Organización y estructura del marco financiero

Una estructura que refleje las prioridades

128.  Considera que la estructura del próximo marco financiero plurianual debe facilitar tanto la continuidad de la planificación como la flexibilidad, dentro de cada rúbrica y entre ellas, y evitar los fallos del actual marco financiero plurianual, en particular en lo que se refiere a las deficiencias en la subrúbrica 1 a («La competitividad como factor de crecimiento y empleo»), en la subrúbrica 3b («Ciudadanía») y en la rúbrica 4 (relaciones exteriores); opina que la estructura del marco financiero plurianual debe aumentar la visibilidad de las prioridades políticas y presupuestarias de la UE para los ciudadanos europeos; insiste, en este sentido, en la necesidad de evitar cambios radicales injustificados y de consolidar y mejorar la estructura actual;

129.  Reitera que la estrategia Europa 2020 debe ser la principal referencia política para el próximo marco financiero plurianual; considera, en consecuencia, que la estructura debe reflejar y dar visibilidad política a dimensiones de crecimiento inteligente, sostenible e incluyente de la estrategia Europa 2020; propone, con tal fin, una nueva estructura que reagrupe todas las políticas internas bajo una única rúbrica titulada «Europa 2020»;

130.  Propone, en consecuencia, la creación, dentro de la rúbrica Europa 2020, de cuatro subrúbricas que se refieran a las políticas relacionadas, que también tienen por objeto favorecer una mejor coordinación y la aplicación de sinergias entre ellas; propone, con tal fin una subrúbrica que comprenda las políticas relacionadas con el conocimiento, una segunda subrúbrica dedicada a la política de cohesión que refleje su carácter horizontal y su contribución a los objetivos de la estrategia Europa 2020, así como a la política social, una tercera subrúbrica que comprenda las políticas relativas a la sostenibilidad y la eficiencia de los recursos y una cuarta subrúbrica sobre ciudadanía que aunaría las subrúbricas 3bis) (Ciudadanía) y 3ter) (Libertad, seguridad y justicia) del MFP actual en una sola subrúbrica, dadas las dificultades surgidas anteriormente al recopilar una serie de programas reducidos dentro de una subrúbrica menor;

131.  Cree que el próximo marco financiero plurianual debe permitir una segregación de los proyectos de gran envergadura que tengan importancia estratégica para la Unión, dentro de la rúbrica «Europa 2020»; considera que el presupuesto de la UE debería realizar una aportación a largo plazo a estos proyectos con el fin de garantizar la continuidad de la planificación y la estabilidad de la organización; considera que, en caso de que fueran necesarios recursos financieros adicionales para estos grandes proyectos, no se deberían obtener a expensas de otros proyectos menores, pero con éxito, financiados por el presupuesto de la UE;

132.  Considera que, teniendo en cuenta el carácter integrado de la estrategia Europa 2020 y con el fin de garantizar que los recursos presupuestarios estén debidamente alineados con el desarrollo progresivo de la estrategia, es esencial garantizar un mayor grado de flexibilidad entre las cuatro subrúbricas Europa 2020;

133.  Recuerda las dificultades que surgen cuando una serie de programas pequeños se reúnen en una subrúbrica pequeña; propone, en consecuencia, combinar las subrúbricas 3 a) (Ciudadanía) y 3 b) (Políticas de libertad, seguridad y justicia) del marco financiero plurianual 2007-2013 en una sola subrúbrica;

134.  Pide el mantenimiento de una rúbrica para las políticas exteriores;

135.  Pide el mantenimiento de una rúbrica para la administración;

136.  Insta a la creación de un «margen global MFP» al servicio de todas las rúbricas por debajo del límite máximo del MFP general y por encima de los márgenes disponibles independientes de cada rúbrica que se moviliza en el marco del procedimiento presupuestario anual; estima que este margen también debe incluir los márgenes no utilizados, así como los créditos liberados y no utilizados (compromisos y pagos) del ejercicio presupuestario anterior;

137.  Considera, además, que para incrementar la transparencia y la visibilidad se debe utilizar un «margen de reserva» adicional por debajo del límite de recursos propios y por encima del límite máximo del MFP para la inclusión de los riesgos de incumplimientos vinculados a las garantías de préstamos del Mecanismo Financiero de Estabilización y del mecanismo de ayuda financiera a medio plazo a las balanzas de pago de los Estados miembros que no forman parte de la zona del euro, así como una posible intervención del presupuesto de la UE en el mecanismo europeo de estabilidad a partir de 2013;

138.  Insta a la Comisión a que incluya en un anexo al presupuesto de la UE todos los gastos de la UE que se produzcan —en virtud de un procedimiento intergubernamental— fuera del presupuesto de la UE; cree que esta información, facilitada con periodicidad anual, reflejará la imagen completa de las inversiones que los Estados miembros acuerden realizar a escala de la UE;

139.  Propone que el presupuesto de la UE identifique claramente —a ser posible en un anexo— todas las inversiones que se realizan en cada ámbito político de la UE, con origen también en diferentes partes del presupuesto de la UE; cree, al mismo tiempo, que la Comisión debe facilitar asimismo una estimación de las necesidades de inversión que se prevén para la duración total del período de programación;

140.  Insta a la Comisión a incluir información detallada en el lado de los ingresos del presupuesto en su Anteproyecto de Presupuesto, tal como se transmite a la Autoridad Presupuestaria de la UE; señala que una presentación conjunta de los ingresos y gastos del presupuesto es realmente una práctica normal en todos los presupuestos nacionales; cree firmemente que, de esta forma, se mantendrá un debate permanente sobre el sistema de financiación de la Unión, al tiempo que reconoce abiertamente que la Autoridad Presupuestaria carece en estos momentos de toda competencia para proponer cambios a esta parte del presupuesto;

141.  Propone, en consecuencia, la siguiente estructura para el próximo MFP:

1. Estrategia Europa 2020

 

1 bis. Conocimiento para el empleo

Incluye investigación e innovación, educación y aprendizaje permanente, y política del mercado interior

 

1 ter. Cohesión para el crecimiento y el empleo

Incluye la cohesión (económica, social y territorial) y las políticas sociales

 

1 quater. Gestión de los recursos naturales y desarrollo sostenible

Incluye agricultura, desarrollo rural, pesca, medio ambiente, cambio climático, energía y políticas de transporte

 

       1 quinquies. Ciudadanía, libertad, seguridad y justicia

       Incluye cultura, juventud, comunicación, derechos fundamentales y libertad, políticas de seguridad y justicia

 

2. Una Europa global

Incluye las acciones exteriores y las políticas de vecindad y desarrollo.

 

3. Administración

 

ANEXO

Responder a las circunstancias cambiantes: flexibilidad

142.  Reitera su posición, incluida en su Resolución de 25 de marzo de 2009, sobre la revisión intermedia del marco financiero 2007-2013(7), de que el aumento de la flexibilidad en y entre las rúbricas es una necesidad absoluta para la capacidad de funcionamiento de la Unión, no solo para hacer frente a los nuevos desafíos de la UE, sino también para facilitar el proceso de toma de decisiones en las instituciones;

Revisión intermedia

143.  Subraya la necesidad, cuando el período del MFP sea superior a 5 años, de una revisión intermedia obligatoria que permita un análisis cuantitativo y cualitativo así como un balance del funcionamiento del marco financiero plurianual; subraya que, en el futuro, la revisión intermedia debería convertirse en una obligación jurídicamente vinculante recogida con un procedimiento específico que incluya un calendario obligatorio en el reglamento MFP, con el fin de garantizar la plena participación del Parlamento en su función de autoridad legislativa y presupuestaria; señala que, en caso de que la revisión muestre que los límites máximos para el resto del período son insuficientes, se debe garantizar la posibilidad de revisarlos;

Revisar los límites

144.  Insiste en que el grado de flexibilidad que realmente proporciona el mecanismo de revisión depende del procedimiento para aplicarlo y es objeto de un rechazo general por parte del Consejo; considera esencial, si el ajuste de los límites máximos de gasto sigue siendo una opción realista, que los futuros mecanismos de revisión prevean un procedimiento simplificado para los cambios sobre la base de un umbral acordado; pide, además, la posibilidad de aumentar el límite máximo global del MFP que ha de mantenerse;

Garantizar suficiente flexibilidad por debajo de los límites máximos y los márgenes

145.  Hace hincapié en la importancia de asegurar reservas suficientes para cada rúbrica; toma nota con interés de la propuesta de la Comisión de establecer un porcentaje fijo para los márgenes; considera, no obstante, que esta opción podría ofrecer más flexibilidad únicamente si los futuros límites máximos se fijaran a un nivel suficientemente elevado, facilitando ese margen de maniobra adicional;

146.  Señala que la flexibilidad por debajo de los límites deberá ser reforzada con todos los medios posibles y acoge con satisfacción las propuestas de la Comisión expuestas en la revisión presupuestaria;

147.  Considera importante la posibilidad de concentrar el gasto al principio o al final del período dentro de la dotación plurianual de una rúbrica que permita tomar medidas contracíclicas y responder con eficacia a las grandes crisis; considera, en este contexto, que el sistema actual de flexibilidad para actos legislativos ha funcionado suficientemente bien en el actual marco financiero plurianual; pide, por tanto, que en el próximo MFP se mantenga el umbral de flexibilidad del 5 % por encima o por debajo de los importes fijados por el procedimiento de codecisión;

148.  Está convencido de que los márgenes no utilizados y los créditos liberados (tanto compromisos como gastos) del presupuesto de un año deben transferirse al presupuesto del ejercicio siguiente y formar un margen MFP global que se pueda asignar a las diferentes rúbricas de acuerdo con sus necesidades estimadas; cree, por tanto, que el dinero asignado al presupuesto de la UE solamente debe gastarse en este contexto y que no debe devolverse a los Estados miembros, como ocurre en la actualidad;

149.  Considera, además, que estas propuestas deben ser complementadas con una cierta flexibilidad en la reafectación entre rúbricas en un determinado año y con una mayor flexibilidad entre subrúbricas;

150.  Reitera que el proceso de toma de decisiones debe ser diseñado de manera tal que permita el uso efectivo de estos instrumentos;

Mecanismos de flexibilidad

151.  Considera crucial mantener los instrumentos especiales (Instrumento de Flexibilidad, Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, Fondo de Solidaridad de la Unión Europea, Reserva de ayuda de emergencia), que pueden movilizarse sobre una base ad hoc, simplificando aún más su uso y dotándolos con fondos suficientes, así como creando, en su caso, nuevos instrumentos en el futuro; subraya que la movilización de estas fuentes adicionales de financiación debe respetar el método comunitario;

152.  Considera que el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) ha resultado provechoso para aportar la solidaridad y el apoyo de la UE a los trabajadores que han sido despedidos debido a los efectos adversos de la globalización y la crisis económica y financiera mundial y que, por tanto, debe mantenerse en el nuevo MFP; cree, no obstante, que los procedimientos para poner en práctica el apoyo del FEAG exigen demasiado tiempo y trabajo; pide a la Comisión que proponga formas para simplificar y abreviar estos procedimientos en el futuro;

153.  Considera que el instrumento de flexibilidad, que ha sido el mecanismo de flexibilidad más utilizado, ha sido esencial en la prestación de una mayor flexibilidad; propone aumentar significativamente el importe inicial del instrumento de flexibilidad, con el consiguiente aumento anual en el período del marco financiero plurianual, y que se mantenga la posibilidad de prórroga de la porción del importe anual no utilizada hasta el año n +2;

154.  Señala que en los últimos años los fondos disponibles para hacer frente a los desastres naturales y humanitario urgentes han sido insuficientes; pide, en consecuencia, un aumento sustancial de la dotación de la Reserva de ayuda de emergencia, así como la posibilidad de una movilización plurianual del instrumento;

Duración del marco financiero plurianual

155.  Subraya que la elección de la duración del próximo MFP debería encontrar el equilibrio adecuado entre la estabilidad de los ciclos de programación y ejecución de las políticas individuales y la duración de los ciclos de las instituciones políticas, en particular los de la Comisión Europea y el Parlamento Europeo; señala que un periodo más largo exige una mayor flexibilidad;

156.  Opina que un ciclo de 5 años se ajusta plenamente a la voluntad del Parlamento de alinear, en la medida de lo posible, la duración del MFP con la duración de los ciclos políticos de las instituciones, por razones de responsabilidad democrática; le preocupa, no obstante, que un ciclo de cinco años podría ser demasiado corto, en esta etapa, para las políticas que necesitan una programación a más largo plazo (por ejemplo, la cohesión, la agricultura, las RTE) y no cumpliría plenamente los requisitos del ciclo de programación y ejecución de dichas políticas;

157.  Señala que el MFP decenal propuesto por la Comisión en la revisión presupuestaria podría conferir una gran estabilidad y previsibilidad a la programación financiera pero, dado que los límites máximos totales y los instrumentos jurídicos básicos quedarían fijados a diez años, aumentaría la rigidez del MFP y dificultaría enormemente los ajustes debidos a las nuevas situaciones; considera, no obstante, que un ciclo de 5+5 años solo podría contemplarse si se alcanzase un acuerdo con el Consejo sobre el nivel máximo de flexibilidad que contemple una revisión intermedia obligatoria y se incluya en el Reglamento del MFP;

158.  Considera que la mejor solución transitoria para el próximo marco financiero plurianual sería un ciclo de 7 años, establecido hasta 2020, ya que podría dar mayor estabilidad al garantizar la continuidad de los programas durante un período más largo, al tiempo que establecería un claro nexo con la estrategia UE 2020; subraya, no obstante, que todas las opciones en cuanto a la duración del próximo MFP dependen de que los fondos sean suficientes y de que existan recursos de flexibilidad adecuados dentro y fuera del marco, con el fin de evitar los problemas surgidos durante el período 2007-2013;

159.  Cree que una decisión sobre un nuevo marco financiero plurianual de 7 años no debe excluir la posibilidad de optar por un período de 5 o de 5+5 años en 2021; reitera su convencimiento de que la sincronización de la programación financiera con el mandato político de la Comisión y del Parlamento Europeo aumentará la responsabilidad democrática, la credibilidad y la legitimidad;

Parte V: Hacer coincidir las ambiciones con los recursos: el vínculo entre los gastos y la reforma de la financiación de la UE

Recursos presupuestarios suficientes

160.  Es plenamente consciente de los difíciles ajustes fiscales que muchos Estados miembros están haciendo en sus presupuestos nacionales, y reitera que lograr un valor añadido europeo y garantizar una buena gestión financiera (eficiencia, eficacia, ahorro) deben ser, más que nunca, los principios rectores del presupuesto de la UE;

161.  Destaca que, con independencia de los ahorros realizables, el presupuesto de la UE, con su nivel global del 1 % del PIB, no basta para cubrir el déficit financiero que se deriva de las necesidades financieras adicionales derivadas del Tratado, así como de los compromisos y prioridades políticas existentes, como:

– la consecución de los principales objetivos de la estrategia Europa 2020 en los ámbitos del empleo, I+D, el clima y la energía, la educación y la reducción de la pobreza;

– el aumento del gasto en investigación e innovación del 1,9 % actual al 3 % de la RNB, según establece la estrategia Europa 2020, que asciende a unos 130 000 millones de euros de gasto público y privado al año;

– las inversiones necesarias en infraestructuras; la financiación calculada de forma completa y transparente de proyectos a gran escala aprobada por el Consejo, como ITER y Galileo, así como la política espacial europea;

– los créditos adicionales, aún no cuantificables, necesarios en el campo de la Política Europea de Seguridad y Defensa, incluidos el Servicio Europeo de Acción Exterior y la Política Europea de Vecindad;

– las necesidades financieras adicionales relacionadas con la futura ampliación de la UE;

– la financiación del vigente Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera y del Mecanismo de Estabilidad Financiera a partir de 2013 a fin de proporcionar a la zona del euro y a la UE la estabilidad fiscal necesaria para superar la crisis de la deuda;

– el esfuerzo financiero que conlleva la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de invertir el 0,7 % de la RNB en ayuda al desarrollo, es decir, unos 35 000 millones de euros al año por encima del gasto actual del 0,4 % de la RNB;

– los compromisos derivados de los Acuerdos de Copenhague y Cancún con el fin de ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático y a adaptarse a sus efectos, que constituyen compromisos nuevos y adicionales a los ya asumidos en el marco de los Objetivos del Milenio y que ascienden a 100 000 millones de dólares anuales hasta 2020, un tercio de los cuales estará a cargo de la UE;

162.  Es de la firme opinión de que la congelación del próximo marco financiero plurianual al nivel de 2013, según lo exigido por algunos Estados miembros, no es una opción viable; indica que, incluso con un incremento del nivel de recursos para el próximo MFP de un 5 % con respecto al nivel de 2013(8), sólo se puede prestar una contribución limitada a la consecución de los objetivos y compromisos acordados de la Unión y al principio de solidaridad de la Unión; está, por lo tanto, convencido de que para el próximo MFP es necesario un incremento de los recursos del al menos un 5 %; emplaza al Consejo, en caso de que no comparta este planteamiento, a que identifique claramente sus prioridades o proyectos políticos de los que podría prescindir totalmente a pesar de su acreditado valor añadido europeo;

163.  Reitera que sin recursos adicionales suficientes para el MFP de después de 2013, la Unión no podrá cumplir con las prioridades políticas existentes, en particular, las vinculadas a la estrategia Europa 2020, las nuevas tareas contempladas en el Tratado de Lisboa, y mucho menos responder a eventos imprevistos;

164.  Señala que el límite máximo de los recursos propios ha permanecido invariado desde 1993; considera que el límite máximo de los recursos propios puede necesitar algún ajuste progresivo si los Estados miembros atribuyen más competencias y fijan nuevos objetivos a la Unión; considera que, si bien el actual límite máximo de los recursos propios establecido por unanimidad por el Consejo(9) establece un margen presupuestario suficiente para afrontar los retos más apremiantes de la Unión, sigue siendo insuficiente para que el presupuesto de la UE se convierta en un verdadero instrumento para la gobernanza económica europea o para contribuir de manera importante a que se invierta a escala de la UE en la estrategia Europa 2020;

Un sistema de financiación más transparente, más simple y más justo

165.  Recuerda que, en virtud del Tratado de Lisboa, «sin perjuicio del concurso de otros ingresos, el presupuesto será financiado íntegramente con cargo a los recursos propios»; destaca que la forma en que el sistema de recursos propios ha evolucionado, sustituyendo gradualmente los auténticos recursos propios por las denominadas «contribuciones nacionales», pone un énfasis desproporcionado en los saldos netos entre Estados miembros, contradiciendo el principio de solidaridad de la UE, diluyendo así el interés común europeo e ignorando en gran medida el valor añadido europeo; señala que, en la práctica, esta situación significa que el volumen del presupuesto se ve afectado por las circunstancias financieras de los distintos Estados miembros, así como por su actitud hacia la UE; pide enérgicamente, por lo tanto, una reforma a fondo de los recursos de la UE con el fin de realinear la financiación del presupuesto de la UE con el espíritu y los requisitos del Tratado;

166.  Considera que el principal objetivo de la reforma es lograr un sistema autónomo, más justo, más transparente, más simple y equitativo, que pueda ser mejor comprendido por el público y haga más clara su contribución al presupuesto de la UE; pide, a este respecto, la supresión de los descuentos, excepciones y mecanismos de corrección existentes; está convencido de que la introducción gradual de uno o varios recursos propios genuinos de la Unión es indispensable para sustituir el sistema basado en la RNB, con objeto de que la Unión pueda contar con el presupuesto que necesita para contribuir de manera significativa a la estabilidad financiera y la recuperación económica; recuerda que cualquier cambio en los recursos propios debe ejecutarse de conformidad con la soberanía fiscal de los Estados miembros; insiste, en este contexto, en que la Unión debe ser capaz de recolectar directamente sus recursos propios, sin perjuicio de los presupuestos nacionales;

167.  Hace hincapié en que la reestructuración del sistema de recursos propios como tal no se refiere al tamaño del presupuesto de la UE, sino a una combinación más eficaz de los recursos para financiar las políticas y objetivos acordados de la UE; señala que la introducción de un nuevo sistema no debería incrementar la presión fiscal global para los ciudadanos sino más bien reducir la carga de las arcas nacionales;

168.  Subraya que el Parlamento Europeo es el único Parlamento que tiene voz en materia de gastos, pero no de ingresos; hace hincapié, por tanto, en la necesidad vital de una reforma democrática de los recursos de la UE;

169.  Toma nota de los posibles nuevos recursos propios propuestos por la Comisión en su Comunicación sobre la revisión presupuestaria (imposición del sector financiero, subasta en virtud del régimen de comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero, tasa de la UE relacionada con el transporte aéreo, IVA, imposición de productos energéticos, impuesto sobre la renta de las sociedades); espera las conclusiones del análisis del impacto de estas opciones, incluido un estudio de viabilidad sobre las diferentes opciones para la creación de un impuesto a las transacciones financieras en la UE, que también debe examinar los mecanismos de recogida pertinentes, en vista de la presentación por la Comisión de una propuesta legislativa antes del 1 de julio de 2011;

Parte VI: Hacia un proceso de negociación interinstitucional fluido y eficiente

170.  Recuerda que, de conformidad con el Tratado de Lisboa, la aprobación del Parlamento, por mayoría de sus miembros, es obligatoria para la adopción del MFP por parte del Consejo, por unanimidad;

171.  Subraya los estrictos requisitos en materia de mayorías, tanto para el Parlamento como para el Consejo, y señala la importancia de explotar al máximo la norma establecida en el artículo 312, apartado 5, del TFUE, que obliga al Parlamento, al Consejo y a la Comisión, a través del procedimiento que condujo a la adopción del MFP, a tomar cualquier medida necesaria para este fin; señala que esta norma impone explícitamente a las instituciones la obligación de llevar a cabo negociaciones con el fin de llegar a un acuerdo sobre un texto para que el Parlamento puede dar su consentimiento; señala, además, que si no se ha adoptado un nuevo MFP a finales de 2013, los límites máximos y demás disposiciones correspondientes al año 2013 se prorrogarán hasta el momento en que se adopte un nuevo marco financiero plurianual;

172.  Acoge con satisfacción el compromiso de las Presidencias del Consejo(10) de garantizar un diálogo abierto y constructivo con el Parlamento durante todo el procedimiento de adopción del futuro MFP y reafirma su voluntad de trabajar en estrecha cooperación con el Consejo y la Comisión de plena conformidad con las disposiciones del Tratado de Lisboa durante el proceso de negociación;

173.  Insta, por consiguiente, al Consejo y a la Comisión a que cumplan con el Tratado y realicen todos los esfuerzos necesarios para alcanzar rápidamente un acuerdo con el Parlamento sobre un método práctico de trabajo para el proceso de negociación del marco financiero plurianual; reitera el vínculo entre la reforma de los ingresos y la reforma de los gastos y las demandas, por lo que pide un compromiso firme por parte del Consejo para examinar en el contexto de la negociación del MFPF las propuestas sobre nuevos recursos propios;

174.  Pide la celebración de un amplio debate público a escala de la UE sobre el objetivo, el alcance y la dirección del marco financiero plurianual de la Unión y la reforma de su sistema de ingresos; propone, en particular, que se convoque una Conferencia en forma de Convención sobre la futura financiación de la Unión, en la que deberán participar diputados al Parlamento Europeo y diputados de los Parlamentos nacionales;

°

°    °

175.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y las demás instituciones y órganos interesados, así como a los Gobiernos nacionales y a los Parlamentos de los Estados miembros.

(1)

DO C 139 de 14.6.2006, p. 1.

(2)

DO C 27 E de 31.1.2008, p. 214.

(3)

DO L 163 de 23.6.2007, p. 17.

(4)

Textos Aprobados, P7_TA(2010)0225.

(5)

COM(2011)0012.

(6)

Decisión 11665/1/10 del Consejo, de 20 de julio de 2010, por la que se establecen la organización y el funcionamiento

del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE).

(7)

DO C 117 E de 6.5.2010, p. 95.

(8)

Nivel de 2013: 1,06 % de la RNB; Nivel de 2013 + 5 %: 1,11 % de la RNB; en créditos de compromiso a precios constantes de 2013. Estas cifras se basan en el supuesto de un MFP de siete años que utilice las siguientes estimaciones y previsiones de la Comisión:

 - previsión de la DG BUDG de mayo de 2011 para la RNB de 2012: 13.130.916,3 millones de euros (precios de 2012);

 - estimación de la DG ECFIN de enero de 2011 de crecimiento nominal de la RNB del 1,4 % para 2011-2013 y del 1,5 % para 2014-2020.

      Nota: Las cifras son susceptibles de cambio con arreglo a las variaciones de las estimaciones y previsiones de la Comisión, así como al año de referencia y al tipo de precios utilizado (actual o constante).

(9)

1,23 % del total de la RNB de los Estados miembros en créditos de pago y 1,29 % en créditos de compromiso.

(10)

Carta del Primer Ministro Yves Leterme al Presidente Buzek, 8 de diciembre de 2010.


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El ponente ha intentado con este proyecto de informe destilar y extraer conclusiones de los debates celebrados en el Comité SURE con el objetivo de dar unas primeras respuestas y orientaciones políticas sobre las cuestiones varias incluidas en el mandato de la comisión. Considerando que la comisión aún no ha terminado el examen de todos estos aspectos, el contenido de este proyecto de informe no tiene por objeto la formulación de posiciones finales, sino que ofrece una base equilibrada para construir un amplio consenso en el Parlamento.

Introducción

Los ciudadanos de la UE no han sido nunca tan exigentes respecto de la Unión y tan críticos con su desempeño. La propiedad pública de la Unión sólo se recuperará cuando sus ciudadanos estén seguros de que sus valores e intereses están mejor atendidos por la Unión. El próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) debe servir para mostrar a los ciudadanos europeos que la Unión tiene la capacidad de pensar y actuar en pos de sus intereses a largo plazo y de producir resultados efectivos en la obtención de un sólido crecimiento y de la cohesión interna.

La crisis y las graves limitaciones en el gasto público han hecho más difícil para algunos Estados miembros disponer de fondos suficientes no sólo para desarrollar sus propias economías, sino también para ayudarles a participar plenamente en el mercado interior. Esta es una de las razones por las que la acción de la UE es hoy más necesaria que nunca. La UE, que está menos limitada en sus acciones por la realidad económica, financiera y política del día a día, es la más indicada para llevar a cabo la planificación a largo plazo y para movilizar los gastos necesarios.

El papel del presupuesto de la UE

En un contexto en el que muchos Estados miembros están llevando a cabo difíciles ajustes fiscales, en el caso del presupuesto de la UE tiene que estar mejor justificado que nunca. El presupuesto de la UE debe proporcionar el más alto grado de valor añadido europeo (VAE), debe ser cuidadosamente gestionado, y debe aprovechar todos los recursos públicos y privados posibles.

Retos y prioridades políticas

Tanto si nos fijamos en el declive demográfico y económico, en el cambio climático o en la escasez de fuentes de energía, los retos sólo pueden entenderse y afrontarse cabalmente si se sitúan en el contexto regional y mundial. Aquí es donde la UE puede demostrar su valor como entidad, que es mucho más que la suma de sus Estados miembros. El éxito sólo será posible si trabajamos juntos, ya que los retos del futuro son demasiado grandes para que un país europeo pueda hacerles frente por sí solo.

La respuesta de la UE a estos retos es la estrategia Europa 2020. Una estrategia que debería ayudar a Europa a recuperarse de la crisis y a salir fortalecida, a través de la creación de empleo y del crecimiento inteligente, sostenible e incluyente. El ponente considera que la estrategia Europa 2020 debe ser la referencia política del próximo MFP y debe reflejar las ambiciones de la estrategia. El MFP debe, además, reflejar la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que refuerza las políticas de la UE y crea nuevos ámbitos de competencia.

En este contexto, el ponente señala una serie de prioridades para el próximo marco financiero plurianual agrupados en torno a los siguientes temas: conocimiento para el crecimiento; cohesión para el crecimiento y el empleo; gestión de los recursos naturales y desarrollo sostenible; ciudadanía; y una Europa global. Para cada prioridad, el ponente establece las orientaciones presupuestarias y legislativas. Alega, en particular, que los importes asignados a la política agrícola común (PAC) y a la política de cohesión en el próximo MFP no deben ser menores que en el período de programación financiera actual.

Estructura

La estructura del próximo MFP debe ser realista, facilitar la continuidad de la planificación y evitar las deficiencias del actual MFP, en particular la falta de flexibilidad en las rúbricas. Como se ha dicho anteriormente, también debe reflejar y dar visibilidad política a las dimensiones de crecimiento inteligente, sostenible e incluyente de la estrategia Europa 2020. Teniendo en cuenta estos requisitos, el ponente propone:

- agrupar en una sola rúbrica todas las políticas pertinentes de Europa 2020;

- establecer en el marco de la rúbrica Europa 2020 cuatro subrúbricas relativas a las políticas pertinentes; con el fin de proporcionar a las principales políticas de gasto un marco de planificación financiera estable, se propone cuatro subrúbricas que deberán estar dotadas de una mayor flexibilidad para garantizar que los medios presupuestarios estarán en consonancia con el progresivo desarrollo de la estrategia 2020;

- mantener las rúbricas de acción exterior y administración.

Flexibilidad y duración

El ponente considera que una mayor flexibilidad dentro y a través de las rúbricas es una necesidad absoluta para mantener la capacidad de funcionamiento de la Unión. La revisión a medio plazo debe convertirse en una obligación jurídicamente vinculante con la posibilidad real de revisar los límites máximos de conformidad con la decisión sobre recursos propios. Los mecanismos de revisión deben prever un procedimiento simplificado para las modificaciones en virtud de un límite acordado. Además, la flexibilidad por debajo de los límites máximos debería mejorarse de todas las formas posibles. Por último, es fundamental mantener y mejorar el sistema actual de instrumentos extrapresupuestarios para la flexibilidad mediante una mayor simplificación de su uso y dotándolos de recursos suficientes.

El próximo MFP debe lograr un equilibrio adecuado entre la estabilidad, la previsibilidad a medio plazo y la flexibilidad. La flexibilidad y la duración están íntimamente relacionadas.

Al tiempo que recuerda que el Parlamento desde hace mucho tiempo desea alinear tanto como sea posible, por razones de rendición de cuentas democrática y de responsabilidad, la duración del MFP con la duración de los ciclos de las instituciones políticas, el ponente considera que un ciclo de cinco años puede ser demasiado corto para las políticas que requieren ciclos de programación y de aplicación más largos. Por otra parte, un marco financiero plurianual de diez años sólo podría considerarse si se alcanzara un acuerdo sobre el nivel máximo de flexibilidad con el Consejo. El ponente, por lo tanto, considera que un nuevo marco financiero plurianual de 7 años, establecido hasta 2020, podría proporcionar mayor estabilidad, garantizando la continuidad de los programas por un período más largo, y también establecería un vínculo claro con la estrategia Europa 2020. Subraya, sin embargo, que esta opción está sujeta a límites globales suficientes y a una flexibilidad adecuada y con recursos dentro como fuera del marco para evitar los problemas que han surgido en el período 2007-2013.

Hacer coincidir las ambiciones con los recursos

Sin recursos adicionales suficientes en el MFP post-2013, la UE no será capaz de cumplir las actuales prioridades políticas ni los nuevos cometidos contemplados en el Tratado de Lisboa. El ponente rechaza el llamamiento hecho por algunos Estados miembros para congelar el presupuesto de la UE. Esto sería perjudicial para el logro de los objetivos acordados de la Unión, los gastos individuales de los Estados miembros serían menos eficientes, y no se abordarían los retos comunes que los ciudadanos de la UE deben o deberán enfrentar.

Reforma de los recursos propios

Debido a la forma en que ha evolucionado el sistema de recursos propios de la Unión Europea, que se ha visto sustituido gradualmente por contribuciones nacionales y es percibido, por tanto, como una carga excesiva para las finanzas públicas nacionales, su reforma resulta más necesaria que nunca; Dicho sistema pone un énfasis desproporcionado en los flujos netos de efectivo destinados a y procedentes de los Estados miembros, diluyendo así el interés común europeo.

El ponente está de acuerdo en que un mejor sistema para garantizar la equidad, la transparencia y suficientes ingresos presupuestarios permitiría que el proceso de toma de decisiones presupuestarias se centrara en las prioridades clave de la UE con un verdadero valor añadido, en lugar de en los saldos netos entre los Estados miembros. Considera, en particular, que las excepciones existentes y los mecanismos de corrección deben eliminarse progresivamente, como un paso indispensable hacia un presupuesto de la UE más equitativo y transparente.

El proceso de negociación

El próximo MFP será el primero que se adopte en virtud del nuevo Tratado de Lisboa, que hace jurídicamente vinculante la aprobación del Parlamento (por mayoría de sus miembros) antes de que pueda ser adoptado por el Consejo (por unanimidad). Con vistas a lograr que este procedimiento exigente tenga éxito, y de conformidad con el artículo 312, apartado 5, del TFUE, el ponente insta al Consejo y a la Comisión a que hagan todos los esfuerzos necesarios para alcanzar rápidamente un acuerdo con el Parlamento sobre un método práctico de trabajo para el proceso de negociación del MFP, que también debería incluir el compromiso firme por parte del Consejo de debatir las propuestas relativas a los nuevos recursos propios.


OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo (26.1.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Thijs Berman

SUGERENCIAS

La Comisión de Desarrollo pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

A.  Considerando que, en muchas partes del mundo, la degradación medioambiental es una de las causas profundas de la miseria humana, y que no tener debidamente en cuenta el sustrato medioambiental del desarrollo puede reducir de forma considerable o incluso poner en peligro la eficacia de la ayuda, mientras que abordar las cuestiones medioambientales pueden aumentar su valor,

B.   Considerando que el Grupo Piloto de Financiamiento Innovador para el Desarrollo evalúa la brecha de financiación correspondiente a los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2015, el objetivo de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) del 0,7% del PIB y los objetivos de crisis medioambiental entre 324 000 y 336 000 millones de dólares por año entre 2012 y 2017,

C.  Considerando que el crecimiento de la economía mundial no ha ido acompañado de la introducción de medios eficaces para la recaudación de impuestos por la actividad económica global a fin de pagar los bienes públicos mundiales,

D.  Considerando que hacen falta mecanismos de financiación innovadores si queremos alcanzar los ODM y cumplir nuestros compromisos en materia de mitigación del cambio climático y de adaptación al mismo,

1.   Recuerda que el plazo de 2015 para alcanzar los ODM y el objetivo colectivo de AOD del 0,7 % del PIB entra dentro del próximo período del marco financiero plurianual y que existe un riesgo real de que la UE no cumpla sus compromisos internacionales en materia de desarrollo; recuerda también que los ODM son aspiraciones mínimas y que, aunque se alcanzaran todos los objetivos, seguiría siendo necesaria una financiación adicional significativa para luchar contra la pobreza y para mejorar los niveles sanitarios y de educación de los pobres a escala mundial; insiste por tanto en que debe destinarse un importe de referencia del 20 % de la ayuda asignada por la Comisión en el marco de los programas por países cubiertos por el Instrumento de Financiación de la Cooperación al Desarrollo (ICD) a la educación básica y secundaria y a la sanidad básica;

2.   Recuerda que, desde que se aprobaron los ODM, el mundo ha experimentado un proceso acelerado de globalización y se enfrenta a una crisis financiera sin precedentes; hace hincapié en la importancia de que los Estados miembros sigan esforzándose por alcanzar dichos objetivos;

3.   Llama la atención sobre la necesidad de desarrollar un mecanismo de solidaridad mundial como medio para alcanzar los ODM; destaca al mismo tiempo que los paraísos fiscales, la manipulación de los precios comerciales y la fuga ilegal de capitales representan obstáculos enormes al desarrollo de los países pobres; insta por tanto a la UE, una vez más, a que adopte iniciativas en el ámbito del G-20 y la OCDE y en el interior de la propia UE para reprimir los paraísos fiscales y las disposiciones fiscales perniciosas;

4.   Subraya asimismo que el informe del Grupo de trabajo sobre transacciones financieras para el desarrollo encargado por el Grupo Piloto de Financiamiento Innovador para el Desarrollo llega a la conclusión de que una tasa internacional sobre las transacciones monetarias y un impuesto sobre todas las transacciones financieras serían viables técnica, económica y jurídicamente;

5.   Pide a la Comisión que proponga la introducción de un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) a escala europea, a la vista de sus numerosas ventajas: puede contribuir a estabilizar los mercados y a recaudar fondos para la consolidación fiscal nacional y para medidas dirigidas a erradicar la pobreza y a hacer frente al cambio climático;

6.   Recuerda que el financiamiento innovador para el desarrollo no está pensado para sustituir a la AOD, sino para complementarla; considera que la introducción de un ITF debería por tanto ir ligada a un compromiso más vinculante de todos los Estados miembros para alcanzar el objetivo de AOD del 0,7 % y proporcionar financiación adicional para la adaptación al clima;

7.   Señala que una de las razones por las que no se han alcanzado los ODM es que no se han reconocido las contribuciones del medio ambiente, los recursos naturales y los ecosistemas al desarrollo humano y a la erradicación de la pobreza; lamenta en este contexto que no se asigne más que el 3 % de la AOD europea actual a aspectos medioambientales; insta a la Comisión a que garantice la incorporación de los aspectos medioambientales a todas las políticas exteriores y los instrumentos financieros, especialmente en vista de los desafíos presentes del cambio climático y la pérdida de biodiversidad;

8.   Reitera que el marco financiero plurianual debe abordar, entre otros, los asuntos siguientes: realización de los ODM, cambio climático, detención de la pérdida de biodiversidad y consumo excesivo de recursos; subraya, en particular, que el próximo marco financiero plurianual debería apoyar la coherencia de las políticas, es decir, garantizar que determinados gastos de la UE en agricultura, pesca, comercio y energía no se contrapongan directamente con los objetivos de la política de desarrollo;

9.   Pide un aumento importante del límite de la Rúbrica 4, en especial para el ICD, pues durante los últimos siete años, a pesar de algunos progresos en la lucha contra la pobreza, debido a una eficacia y una coordinación inadecuadas de la ayuda así como al impacto de las distintas catástrofes naturales y de las crisis energética, alimentaria, financiera y económica, ha quedado mucho por hacer, especialmente en el África Subsahariana y el Asia Sudoriental; señala asimismo que algunos recursos del ICD se han destinado a nuevas actividades ajenas a la AOD;

10. Destaca que los mecanismos de ayuda al desarrollo también deben tratar de promover la creación de riqueza, ya que ello sigue siendo una herramienta crucial para paliar la pobreza; reitera que, según estimaciones, los países en desarrollo pierden anualmente 800 000 millones de euros a través de flujos ilícitos de capital, y que prevenir este hecho puede resultar decisivo para paliar la pobreza y alcanzar los ODM;

11. Observa que, en estos últimos años, los fondos disponibles para hacer frente a las catástrofes naturales y humanitarias urgentes han sido insuficientes, y señala que el cambio climático hace que las catástrofes naturales sean cada vez más frecuentes; pide, por ello, más financiación para el Instrumento de Ayuda Humanitaria y la reserva de ayuda de emergencia;

12. Pide que se establezca en la Rúbrica 4 un mecanismo de flexibilidad que cuente con una financiación suficiente para poder en el futuro abordar eficaz y rápidamente sucesos imprevistos tales como la crisis alimentaria y la crisis económica global;

13. Subraya que toda financiación adicional en el ámbito de la política de desarrollo debe estar coordinada y crear sinergias efectivas con los programas de desarrollo de los Estados miembros y con los esfuerzos de la comunidad internacional en general con el fin de garantizar un auténtico valor añadido a escala europea;

14. Insiste en que los compromisos de gasto actuales y futuros para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático o a adaptarse a sus efectos deberán tener carácter adicional a los actuales presupuestos de desarrollo, manteniendo al mismo tiempo un nivel adecuado de coherencia entre ambas políticas; pide una rúbrica presupuestaria aparte para la financiación de medidas de lucha contra el cambio climático;

15. Considera que canalizar fondos a África a través de tres instrumentos diferentes resulta ineficaz y no responde al deseo de África de desarrollarse como un continente unificado; recomienda, por lo tanto, desarrollar un único instrumento financiero para África, teniendo en cuenta la asociación estratégica conjunta África-UE; pide, además, una mayor ayuda en materia de creación de capacidades para las instituciones de la Unión Africana;

16. Pide a la UE que intensifique sus esfuerzos para aliviar la situación humanitaria en todas las zonas de conflicto, incluida Palestina, en especial a través de su apoyo al OOPS y su ayuda a la preparación del pueblo palestino a la condición de Estado;

17. Insiste en que, de conformidad con el artículo 208 del TFUE, la UE debe respetar sus compromisos de coherencia de las políticas en favor del desarrollo, lo que implica que debe reformar y reducir sensiblemente las subvenciones agrícolas y, en especial, debe poner fin a las exportaciones de excedentes que salen del mercado europeo aprovechando el impacto de mecanismos de innovación en materia de precios y de restituciones a la exportación, en vista de sus efectos perjudiciales para los agricultores del mundo en desarrollo;

18. Señala con preocupación que la ayuda de la UE proporcionalmente beneficia más a los países con rentas medias que a los países con rentas bajas; señala, en particular, que la programación de la ayuda de la UE que permite a países en desarrollo adaptarse a las exigencias de competencia internacional beneficia particularmente a los países con rentas medias, en lugar de a los países con rentas bajas, que resultan menos atractivos para la inversión extranjera;

19. Propone que la UE reevalúe sus relaciones de donante con países con rentas medias, puesto que muchas economías emergentes ya han superado la fase de la cooperación al desarrollo tradicional; propone que, en lugar de ello, la UE concentre la financiación en los segmentos más necesitados de la población de esos países y en los países más pobres, especialmente en los menos desarrollados;

20. Subraya que hay que desarrollar mecanismos financieros innovadores que deben ser apoyados por la Comisión a una escala mucho mayor que hasta ahora para crear una financiación inclusiva y proporcionar un apoyo efectivo a las PYME y a las microentidades del mundo en desarrollo; considera que lo anterior puede hacerse con diversos instrumentos, tales como las garantías de crédito y los fondos rotativos, en cooperación con bancos y organizaciones locales con conocimientos técnicos específicos en el ámbito de las microfinanzas, aumentando con ello sensiblemente el efecto de apalancamiento del presupuesto de desarrollo de la UE, y que esto requiere una estrecha colaboración con las instituciones financieras internacionales y bilaterales;

21. Pide al Consejo y a la Comisión que promuevan los siguientes instrumentos innovadores de financiación del desarrollo y actúen en favor de su aplicación: un impuesto sobre las transacciones financieras, gravámenes sobre el transporte, medidas de lucha contra los flujos ilegales de capital, reducción de los costes de transferencia de remesas y moratoria o condonación de la deuda;

22.  Señala que, si bien la ayuda puede actuar como una forma de apalancamiento para los países en desarrollo, no es suficiente para garantizar un desarrollo sostenible y duradero, por lo que pide a los países en desarrollo que consoliden y movilicen sus recursos internos y asocien de forma efectiva al sector privado y al sector público locales a la agenda de los ODM, y aboga por una mayor responsabilización por parte de los países en desarrollo en relación con sus proyectos en el marco de los ODM;

23. Recuerda que el Tratado de Lisboa eliminó el obstáculo formal a la integración del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) en el presupuesto general de la UE; pide por tanto una vez más la presupuestación del FED, a fin de aumentar el control parlamentario del gasto de desarrollo en los países ACP y hacer la política de desarrollo de la UE más coherente y eficaz; insiste, sin embargo, en que la incorporación del FED al presupuesto de la UE no debe llevar a una reducción global del gasto de desarrollo en comparación con los dos instrumentos separados existentes y debe garantizar la predecibilidad; destaca asimismo la necesidad de que se garanticen los intereses de los países ACP, a saber, mediante la delimitación de los fondos de desarrollo para los países ACP en el presupuesto de la UE;

24. Exige, cuando se elabore el nuevo marco financiero plurianual, un aumento sustancial del importe de los préstamos del BEI cubiertos por la garantía de la UE, con el fin de aumentar la eficacia y la visibilidad de la acción de la UE más allá de sus fronteras con miras a alcanzar los objetivos de la política exterior de la UE consagrados en el Tratado de Lisboa;

25. Pide al BEI que facilite a la Comisión toda la información necesaria dedicando una sección específica del informe anual sobre las operaciones financieras del BEI a una evaluación detallada de las medidas tomadas por el BEI para respetar las disposiciones del mandato actual, excluyendo del ámbito de cobertura de la garantía toda operación que permita o contribuya, directa o indirectamente, a la evasión fiscal del tipo que sea, y prestando especial atención a las operaciones del BEI para las que se recurra a vehículos financieros radicados en centros financieros extraterritoriales;

26. Toma nota con inquietud de que la ayuda de la UE no se centra de forma clara en la erradicación de la pobreza; recuerda que el concepto de «desarrollo», que se refiere a criterios cualitativos que abarcan la calidad de vida y la mejora de las condiciones de vida, no debe confundirse con el concepto de crecimiento económico, medido por el aumento del PIB; insta, en consecuencia, a la Comisión a que se abstenga de una política de desarrollo meramente «impulsada por las exportaciones» u «orientada hacia el crecimiento», y que en cambio dirija su asistencia hacia los más vulnerables, lo que implica el desarrollo de una estrategia en pro de los pobres a través de la financiación de objetivos a largo plazo, tales como la sanidad, la educación, el acceso a la energía en las zonas rurales, los pequeños agricultores, etc.;

27. Insiste en que todo gasto en virtud de líneas presupuestarias relacionadas con el desarrollo debe centrarse en el desarrollo económico y social de los beneficiarios y diseñarse para cumplir los criterios de la AOD establecidos por la definición del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, y exige medidas legales sólidas para asegurar que los presupuestos de desarrollo no puedan usarse indebidamente para otras finalidades;

28. Insiste en unos poderes de control auténticos y efectivos para el Parlamento sobre la ejecución de todos los programas de desarrollo de la UE, conforme a lo dispuesto en el artículo 290 del TFEU;

29. Pide que se simplifiquen y aceleren los procedimientos de formalización de contratos y los mecanismos de desembolso y que se aumente su transparencia;

30. Pide la elaboración de legislación vinculante a escala nacional y de la UE para garantizar que se cumplen los compromisos en materia de objetivos de ayuda;

31. Pide que se destine una proporción mayor del importe de la ayuda a la agricultura a pequeña escala, el desarrollo rural, la sanidad y la educación.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

26.1.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

17

10

0

Miembros presentes en la votación final

Thijs Berman, Michael Cashman, Ricardo Cortés Lastra, Corina Creţu, Véronique De Keyser, Nirj Deva, Charles Goerens, Catherine Grèze, András Gyürk, Eva Joly, Filip Kaczmarek, Franziska Keller, Miguel Angel Martínez Martínez, Gay Mitchell, Norbert Neuser, Bill Newton Dunn, Maurice Ponga, Birgit Schnieber-Jastram, Michèle Striffler, Alf Svensson, Eleni Theocharous, Ivo Vajgl, Iva Zanicchi, Gabriele Zimmer

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Martin Kastler, Wolf Klinz, Patrizia Toia


OPINIÓN de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (27.1.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Gerben-Jan Gerbrandy

SUGERENCIAS

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Destaca que la existencia de una futura economía sostenible no es sólo un objetivo moral, sino además una necesidad económica; opina que la UE debe dirigir esta transformación y promover una transición hacia una sociedad sostenible con bajas emisiones de carbono mediante una reducción del consumo de energía, la descentralización del abastecimiento energético y un mayor uso de las energías renovables, así como garantizando la resistencia del ecosistema para mantener la competitividad de la industria europea y garantizar un entorno limpio y saludable para los ciudadanos;

2.  Recuerda que las próximas perspectivas financieras deben cumplir los objetivos de la Estrategia UE 2020, en particular los objetivos 20/20/20 en lo que se refiere al clima y la energía, incluido un incremento del 30 % en el objetivo relativo a la reducción de las emisiones, así como cumplir los objetivos de la iniciativa emblemática «Una Europa Eficiente en el Uso de los Recursos»;

3.  Reitera la importancia de transformar la economía de la UE en una economía más eficiente en el uso de los recursos; considera, por lo tanto, que la UE debe utilizar su presupuesto para impulsar reducciones en el uso de los recursos y la dependencia de las importaciones, incrementando al mismo tiempo el reciclado y la restauración en los sectores de los residuos, el agua, los materiales y la tierra;

4.  Destaca la necesidad de reforzar la integración de la legislación y los objetivos de la UE en materia de medio ambiente, salud pública y clima en políticas sectoriales (incluidas la PAC, la política de cohesión, la política relativa al consumidor, la PPC y la política de desarrollo); propone, por consiguiente, la integración de las finanzas de la UE con objeto de garantizar el respeto de la legislación medioambiental y de la legislación sobre la sanidad pública, así como la activa contribución del gasto mediante el presupuesto de la UE a sus objetivos políticos y, tal y como propone la Comisión, que la revisión del presupuesto incluya la obligación de determinar de manera transparente aquellos ámbitos en los que los programas sectoriales han fomentado los objetivos relacionados con el cambio climático especificados en la Estrategia Europa 2020; destaca la importancia de los futuros programas de investigación e innovación para el logro de los objetivos de la UE en relación con un crecimiento inteligente, sostenible e integrador;

5.  Está convencido de que el presupuesto de la UE debe apoyar la oferta de bienes públicos que es poco probable que ofrezcan los mercados en cantidad suficiente; entre los bienes públicos de carácter medioambiental se encuentran la conservación de la diversidad biológica y los ecosistemas, los espacios naturales, la estabilidad climática y la capacidad de absorción del carbono, el suministro y la calidad de las aguas, la calidad del aire y del suelo, la resistencia al fuego y a las inundaciones y el mantenimiento de los paisajes culturales e históricos valiosos; opina, por lo tanto, que la Política Agrícola Común debe recompensar a los agricultores y a los responsables de la gestión de las tierras por el suministro de bienes públicos, como por ejemplo un mundo rural atractivo y rico en diversidad biológica, y que los Fondos Estructurales y de Cohesión deben fomentar un desarrollo ecológico sostenible y la transición hacia una sociedad con un bajo consumo de energía y eficiente desde el punto de vista de los recursos;

6.  Pide que todos los instrumentos de las políticas estructurales y de cohesión para el nuevo período de financiación estén orientados a la consecución de una reducción rentable de los gases de efecto invernadero de acuerdo con un objetivo más elevado con respecto a la reducción de las emisiones para 2020, de conformidad con el objetivo de los 2 °C;

7.  Destaca la necesidad de ampliar las cuentas nacionales y europeas a las cuestiones medioambientales para favorecer una transformación ecológica de la economía europea que genere prosperidad y crecimiento económicos a largo plazo, tal y como establece, entre otros, la Agencia Europea de Medio Ambiente en su Informe «The European Environment, State and Outlook 2010»;

8.  Está convencido de que solo un presupuesto coherente de la UE puede dar realmente los máximos resultados; reitera que una política económica más coherente significa que debe haber coherencia no solo entre las diferentes políticas, sino también entre los presupuestos nacionales y el presupuesto de la UE;

9.  Destaca que el gasto de la UE debe orientarse y concentrarse más claramente en aquellos proyectos que generen el mayor número de beneficios públicos a nivel de la UE y que apoyen los principales objetivos europeos, como por ejemplo la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono y el respaldo coherente de un crecimiento ecológico limpio;

10. Manifiesta su preocupación por las repercusiones financieras y políticas de unas subvenciones perjudiciales desde el punto de vista ambiental; considera que la financiación europea no debe repercutir negativamente en el medio ambiente, el cambio climático, los ecosistemas y la biodiversidad dentro y fuera de la UE; pide, por lo tanto, a la Comisión que identifique, y a la UE que posteriormente suprima, todas las subvenciones perjudiciales desde el punto de vista ambiental para 2020, con arreglo a los compromisos contraídos en Nagoya en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), y pide que se verifique todo el presupuesto desde el punto de vista del clima y la biodiversidad; considera que la supresión de estas subvenciones perjudiciales permitirá liberar un número importante de fondos que se utilizarán, por ejemplo, para la creación de empleos verdes; pide asimismo que los pagos europeos se evalúen antes de la ejecución, con objeto de que no tengan efectos perjudiciales o socaven los objetivos europeos en lo que se refiere al clima, la energía, la biodiversidad y los recursos;

11. Está, así pues, convencido de que antes de la ejecución se debe comprobar que toda la financiación de la UE respeta el clima y el medio ambiente, con objeto de garantizar que no repercuta negativamente en los objetivos europeos en lo que se refiere al medio ambiente, el clima, la diversidad biológica o el uso de los recursos; reitera que ello ha de ir acompañado de un control adecuado para garantizar la consecución de los objetivos establecidos y el logro de los requisitos fijados, así como para promover activamente la consecución de los objetivos en materia de clima, energía y biodiversidad para 2020;

12. Pone de manifiesto su preocupación por la falta de transparencia en el gasto de la UE y está convencido de que un proceso de información abierto y transparente dirigido a todos los ciudadanos reforzará el futuro de la comunidad, así como de que el presupuesto de la UE debería, por consiguiente, dar a conocer de manera oportuna y accesible la totalidad de su gasto;

13. Reitera la importancia de alcanzar los objetivos de la UE en lo que se refiere al clima y la biodiversidad, y pide a la UE que vele por que estos objetivos se reflejen en todas las demás políticas; pide a la UE que, sobre una base estructural, se comprometa a destinar suficientes fondos para el logro de estos objetivos, así como para reforzar aún más la capacidad de los países en desarrollo para integrar el medio ambiente y la mitigación de los efectos del cambio climático;

14. Pide que el presupuesto de la UE comprometa fondos suficientes, sobre una base estructural, para alcanzar sus principales objetivos en materia de medio ambiente y que, en el marco de los diferentes fondos de la UE se destine financiación a sectores respetuosos con el medio ambiente como son el ahorro de energía, la energía renovable, la economía sostenible y el transporte público, que contribuyen a una economía de la UE más fuerte y resistente;

15. Mantiene que, para lograr los objetivos globales y de la UE en materia de diversidad biológica, en el nuevo marco presupuestario de la UE se ha de garantizar la cofinanciación de la gestión de la red Natura 2000 con cargo a una fuente de financiación específica; señala que, de conformidad con el Informe TEEB («The Economics of Ecosystems and Biodiversity»), la rentabilidad de la inversión en la conservación de la biodiversidad es hasta cien veces mayor;

16. Destaca la necesidad de garantizar en el próximo marco financiero plurianual una dotación financiera a largo plazo para las prioridades en materia de salud pública, la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades, en particular mediante un programa de acción de seguimiento estratégico y gestionado con mayor eficacia del actual Programa de salud pública de la UE;

17. Reconoce el impacto positivo de las inversiones en infraestructura sanitaria en las reformas estructurales en el sector sanitario, y destaca la necesidad de mantener e incrementar los fondos estructurales destinados a infraestructuras de este tipo, apoyando así la adaptación e innovación de los sistemas sanitarios con vistas al crecimiento y la sostenibilidad;

18. Pide que el próximo marco financiero plurianual garantice una formación adecuada, investigación y financiación de la Agencia para favorecer el enfoque integrado de la UE con respecto a la seguridad alimentaria y garantizar así a largo plazo un elevado nivel de seguridad alimentaria y salud y bienestar animal en toda la UE;

19. Pide que la educación y el aprendizaje permanente se consideren factores clave para la mejora de la salud pública;

20. Señala la importancia del programa LIFE+ como el principal instrumento de la UE dedicado en su totalidad a la financiación medioambiental, y destaca la necesidad de reforzar dicho programa en el futuro marco financiero con vistas a conseguir los objetivos medioambientales de la UE al tiempo que se promueven las sinergias con otros instrumentos financieros de la UE;

21. Destaca que el Tribunal de Cuentas Europeo y las autoridades nacionales competentes deben evaluar no solo la legalidad sino también la efectividad del gasto europeo, así como hasta qué punto las medidas de que se trata contribuyen a la consecución de los objetivos medioambientales;

22. Pide a la Comisión que siga desarrollando y presente regularmente al Parlamento Europeo los principales indicadores cualitativos y cuantitativos de rendimiento para la ejecución del presupuesto del próximo marco financiero, que son adicionales a los RAL («Restant à liquider» = compromisos pendientes de liquidación) y los RAC («Restant à contracter» = compromisos aún no contraídos);

23. Pide a la Comisión que aumente la eficiencia y la eficacia de los próximos instrumentos de financiación mejorando el control de los indicadores cualitativos de rendimiento e informando mejor al respecto;

24. Pide a la Comisión que presente los objetivos políticos anuales que se han de conseguir en el próximo marco financiero, con objeto de poder controlar mejor la consecución de los resultados al final del período correspondiente a dicho marco.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

25.1.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

55

2

0

Miembros presentes en la votación final

János Áder, Kriton Arsenis, Pilar Ayuso, Paolo Bartolozzi, Sandrine Bélier, Sergio Berlato, Martin Callanan, Nessa Childers, Chris Davies, Bairbre de Brún, Bas Eickhout, Edite Estrela, Elisabetta Gardini, Gerben-Jan Gerbrandy, Julie Girling, Nick Griffin, Satu Hassi, Jolanta Emilia Hibner, Dan Jørgensen, Karin Kadenbach, Christa Klaß, Jo Leinen, Peter Liese, Kartika Tamara Liotard, Linda McAvan, Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė, Gilles Pargneaux, Antonyia Parvanova, Sirpa Pietikäinen, Mario Pirillo, Pavel Poc, Vittorio Prodi, Oreste Rossi, Horst Schnellhardt, Richard Seeber, Bogusław Sonik, Catherine Soullie, Salvatore Tatarella, Marina Yannakoudakis

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Margrete Auken, Tadeusz Cymański, José Manuel Fernandes, Jacqueline Foster, Gaston Franco, Matthias Groote, Jutta Haug, Marisa Matias, Judith A. Merkies, Miroslav Mikolášik, Renate Sommer, Eleni Theocharous, Michail Tremopoulos, Thomas Ulmer, Marita Ulvskog, Vladimir Urutchev, Adina-Ioana Vălean

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Andres Perello Rodriguez


OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (28.1.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Herbert Reul

SUGERENCIAS

La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Acoge con satisfacción las iniciativas emblemáticas destacadas en la Estrategia Europa 2020; pide que se adopte un concepto político amplio con vistas a un futuro competitivo, social y sostenible para la UE y subraya la necesidad de lograr la cohesión social, económica y territorial de la UE; hace hincapié en que las iniciativas emblemáticas de la UE descritas en la Estrategia Europa 2020, la mayoría de las cuales relacionadas con las políticas de la UE en ámbitos como la industria, la investigación y la energía, requieren un apoyo financiero por parte de la Unión sólido, creíble y sostenible de cara a la consecución de los principales objetivos de la UE para 2020, y en que, al mismo tiempo, hay que abordar el actual problema de fragmentación de los instrumentos de financiación; pide, por consiguiente, que los importes de referencia para las iniciativas emblemáticas se incluyan en el marco financiero plurianual (MFP) después de 2013;

2.  Insiste en la necesidad de garantizar en el próximo MFP una dotación financiera a largo plazo para los programas emblemáticos de larga duración, tanto para los nuevos como para los ya existentes, en el ámbito de la competitividad para el crecimiento y el desarrollo y, en particular, para cualquier tipo de seguimiento estratégico de los actuales programas a largo plazo; recuerda que su aplicación necesita de una evaluación y una supervisión intensivas, así como de la flexibilidad y la simplificación presupuestarias, con el fin de lograr mejores resultados con los programas europeos; subraya la necesidad de analizar el gasto de los fondos de la UE desde el punto de vista del valor añadido, en particular mediante una mejor coordinación entre los presupuestos nacionales y de la UE;

3.  Subraya que los retos a largo plazo en materia de competitividad y crecimiento sostenible de la UE deben traducirse en recursos presupuestarios, lo que no ha de poner en peligro la financiación actual de los programas de la UE que ya están en marcha; subraya la importancia de la investigación, la innovación, la sociedad de la información y la energía a la hora de hacer frente a los principales retos sociales como el crecimiento económico, el cambio climático, la energética y la escasez de recursos, la salud y el envejecimiento;

4.  Opina que el gasto de la UE debe centrarse en políticas que aporten valor añadido europeo, de acuerdo con los principios de subsidiariedad, proporcionalidad y solidaridad; subraya que la investigación, la energía y las infraestructuras de las TIC son ejemplos de valor añadido europeo;

5.  Pide a la Comisión que aumente la eficiencia y la eficacia del próximo conjunto de instrumentos de financiación mejorando el control de los indicadores cualitativos de rendimiento e informando mejor al respecto;

6.  Opina que es necesario asegurar la financiación adecuada con el fin de cumplir los acuerdos internacionales de la UE;

Política energética

7.  Opina que el marco financiero plurianual debe reflejar las prioridades políticas de la UE y los objetivos en el ámbito de las políticas de energía y cambio climático, como se indica en diversas resoluciones del Parlamento Europeo, como la Resolución sobre una nueva estrategia energética para Europa 2011-2020(1) y, en particular, la Resolución sobre la Estrategia UE 2020(2); subraya que la Unión ha de adoptar una visión a corto, medio y largo plazo respecto de una política energética eficiente y sostenible hasta el año 2050; señala que son necesarias importantes inversiones en infraestructura energética europea para no comprometer el logro de los objetivos de Europa 2020 y lograr los objetivos a largo plazo para 2050;

8.  Pide que se aumente la cuota de energía en el presupuesto de la UE y toma nota del potencial que tienen otros instrumentos financieros con un verdadero valor añadido europeo a la hora de contribuir a la financiación de proyectos de infraestructura energética prioritaria de una forma equilibrada por regiones, ahí donde, por ejemplo, el mercado no pueda financiar esos proyectos, así como para aumentar la financiación europea en tecnologías de energía nueva y renovable, eficiencia energética y políticas y medidas de ahorro energético; afirma que estas últimas deben seguir siendo prioridades clave, deben verse bien reflejadas y apoyadas en las futuras perspectivas financieras de la UE y reducir la necesidad de infraestructuras de energía nuevas y de instalaciones de generación y producción en cualquier estrategia energética futura;

9.  Destaca la necesidad de garantizar una financiación de larga duración para desarrollar tecnologías energéticas innovadoras y sostenibles, que serán necesarias a largo plazo y son esenciales para el desarrollo sostenible y la creación de nuevos mercados para la industria de la UE; pide la inmediata puesta en marcha del Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética (Plan EETE), en el que se describen acciones concretas de investigación en el ámbito de las tecnologías energéticas limpias, sostenibles, eficientes y con bajas emisiones de carbono, que representan un importante paso en el sistema energético de la UE; pide igualmente que la financiación de la UE se oriente a proyectos a pequeña escala y descentralizados en este ámbito; hace hincapié en la necesidad de apoyo financiero público en este ámbito; subraya la necesidad de aumentar la financiación de la investigación, el desarrollo tecnológico y la demostración en el ámbito de la energía con el fin de desarrollar una energía limpia y asequible disponible para todos;

10. Destaca la necesidad de potenciar al máximo el impacto de la financiación europea desempeñando un papel catalizador en la movilización, la puesta en común y el aprovechamiento de los recursos financieros privados para infraestructuras de interés europeo, incluido el corredor meridional de gas y otras rutas para la diversificación del abastecimiento de gas;

Política industrial

11. Se congratula de que la Estrategia Europa 2020 subraye la importancia de la política industrial para el desarrollo sostenible y el empleo en Europa; pide que se adopte una visión global de la industria europea en el año 2020, que permita garantizar el mantenimiento y el desarrollo de una base industrial diversificada y competitiva y, por ende, la creación de puestos de trabajo; apoya enérgicamente la continuidad de los instrumentos de garantía en el Programa Marco para la Innovación y la Competitividad (PIC) y solicita la extensión y una considerable expansión del PIC; pide a la Comisión que la nueva generación de programas haga un mayor hincapié en los instrumentos financieros de entreplanta (mezzanine) y la apoye mediante fondos y mecanismos de riesgo compartido;

12. Recuerda que el 10 de marzo de 2009 el Parlamento pidió que se continuara mejorando la visibilidad y la sensibilización respecto de las acciones en favor de las PYME mediante la agrupación de los instrumentos y recursos comunitarios destinados a las PYME en una línea específica del presupuesto comunitario;

13. Subraya la necesidad de asegurar la asignación adecuada de los instrumentos financieros presupuestarios para apoyar los objetivos de la iniciativa emblemática de la estrategia de eficacia de los recursos presentada por la Comisión en 2011;

14. Destaca la necesidad de que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) desempeñe un papel importante en la financiación de actividades de investigación e innovación, en particular en lo que respecta a los proyectos de innovación industrial;

15. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de explorar nuevas fuentes de financiación para importantes proyectos de inversión europeos en ámbitos como la energía, el transporte y las TIC que tienen un claro valor añadido europeo;

Investigación, innovación y desarrollo

16. Opina que el auge de la investigación, la innovación y el desarrollo debe contribuir a superar los mayores retos sociales de nuestra época, como el cambio climático, la eficiencia de los recursos, la salud y el envejecimiento de la población, la gestión urbanística y la movilidad, el agua y los alimentos; recuerda el objetivo de la UE de reforzar sus bases científicas y tecnológicas mediante la creación de un Espacio Europeo de Investigación; reconoce el papel clave que desempeñan los programas orientados a la política de la UE, transnacionales y de colaboración que ponen en común las competencias de investigación e innovación para responder a los retos políticos a escala europea y abordan los principales objetivos de la sociedad; reconoce el papel del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología como impulsor del crecimiento sostenible y la competitividad de la UE, que lo logra estimulando la innovación de vanguardia, y pide que se amplíen y se financien debidamente los ámbitos prioritarios de las comunidades de conocimiento e innovación; subraya la importancia de continuar los esfuerzos para simplificar la financiación de la investigación, la innovación y el desarrollo y asegurar el acceso para los pequeños institutos de investigación, empresas y organizaciones de la sociedad civil;

17. Destaca que la competitividad de la UE depende en gran medida de la capacidad de innovación, de las estructuras de investigación y desarrollo y del vínculo entre la innovación y el proceso de fabricación;

18. Subraya la necesidad de fomentar, estimular y garantizar la dotación financiera de las acciones de investigación, innovación y desarrollo en la UE a través de un aumento significativo del gasto en investigación a partir de 2013 y de continuar los esfuerzos para simplificar la financiación de la investigación, la innovación y el desarrollo y por una gestión adecuada de los programas; pide, en particular, que los programas futuros de financiación de la investigación, el desarrollo y la innovación se centren en importantes temas sociales, logrando de este modo en particular una mayor seguridad y eficiencia de recursos; pide una mayor cooperación a escala internacional en materia de I+D y un aumento de los fondos para los programas de movilidad; considera que el apoyo de la UE a proyectos a gran escala no debería disminuir la dotación asignada para la investigación en otros ámbitos y que la aplicación de esos proyectos debería someterse a un adecuado control;

19. Insiste en que la innovación es uno de los principales motores de la competitividad y el crecimiento; pide que se establezca un vínculo más estrecho entre la investigación básica y la innovación industrial; subraya el éxito del Mecanismo de Financiación de Riesgo Compartido (MFRC) y aboga por la aportación de más fondos a dicho instrumento; considera que es necesario tener presente toda la cadena de innovación, desde la investigación en las fronteras del conocimiento hasta la rápida integración de los resultados de la investigación en los mercados, pasando por el desarrollo tecnológico, la demostración, la difusión y la valorización de resultados; acoge con satisfacción las propuestas de la Comisión sobre un sistema unitario de protección de patentes que permitiría disminuir considerablemente los costes de traducción y administrativos;

20. Subraya la necesidad de mejorar las asociaciones público-privadas, reduciendo las cargas administrativas y dando mayor flexibilidad a los procedimientos actuales; pide a la Comisión que aplique a sus programas un enfoque más pragmático y basado en exigencias de rendimiento;

Sociedad de la información

21. Considera que Europa debe liderar la creación y aplicación de las TIC; considerando que el uso de las TIC contribuye a apuntalar los actuales retos estructurales y a alcanzar un crecimiento económico sostenible, subraya la importancia de seguir trabajando en pos de un acceso universal y de alta velocidad a los servicios de banda ancha de alta velocidad, tanto fijos como móviles, para todos los ciudadanos y consumidores en 2020, en particular en los Estados miembros menos desarrollados, así como la promoción de las iniciativas digitales que garantizan la rápida ejecución de la Agenda Digital de la UE;

22. Pide a la Comisión que coopere más estrechamente con las regiones para ayudarlas a fortalecer su capacidad de absorber los fondos estructurales y de desarrollo rural asignados a inversiones en infraestructuras de banda ancha, y que facilite nuevas orientaciones sobre el uso de los fondos de las asociaciones público-privadas y otros instrumentos financieros;

23. Subraya que los costes de ingeniería civil representan un enorme porcentaje de los costes de utilización de nuevas infraestructuras fijas y móviles y que podrían reducirse mediante una mejor planificación y sinergias entre los programas; pide, por consiguiente, una mejor coordinación e integración de los programas de infraestructura, mediante una mejor planificación a escala nacional, regional y local, con el fin de reducir los costes y promover las inversiones;

24. Apoya la iniciativa de la Comisión de colaborar con el BEI para mejorar la disponibilidad de financiación para redes de próxima generación, y subraya la necesidad de que esta financiación se destine a proyectos de infraestructura abiertos que apoyan una variedad de servicios;

25. Pide a la Comisión y al BEI que establezcan propuestas concretas de nuevos instrumentos financieros que complementen los medios que existen actualmente para financiar infraestructura de banda ancha, incluidos los instrumentos de garantía, de capital y de deuda, o una combinación de ellos, para la primavera de 2011;

Política espacial

26. Destaca la importancia estratégica de los sistemas europeos globales de radionavegación por satélite (Galileo y EGNOS), y está convencido de que su aplicación necesitará de una supervisión y evaluación intensivas; pide que cualquier asignación futura de fondos a iniciativas espaciales de la UE, como Galileo, se haga en una línea específica y suplementaria de los fondos de investigación e innovación; subraya que las inversiones públicas en esos proyectos deben reportar beneficios al sector público de la UE a través de rendimientos financieros y políticas de precios favorables para los ciudadanos de la UE.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

27.1.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

43

0

3

Miembros presentes en la votación final

Jean-Pierre Audy, Ivo Belet, Jan Březina, Reinhard Bütikofer, Maria Da Graça Carvalho, Giles Chichester, Pilar del Castillo Vera, Christian Ehler, Ioan Enciu, Gaston Franco, Adam Gierek, Norbert Glante, Fiona Hall, Jacky Hénin, Romana Jordan Cizelj, Lena Kolarska-Bobińska, Béla Kovács, Marisa Matias, Judith A. Merkies, Jaroslav Paška, Miloslav Ransdorf, Herbert Reul, Teresa Riera Madurell, Amalia Sartori, Francisco Sosa Wagner, Konrad Szymański, Britta Thomsen, Evžen Tošenovský, Claude Turmes, Niki Tzavela, Marita Ulvskog, Vladimir Urutchev, Adina-Ioana Vălean, Alejo Vidal-Quadras, Henri Weber

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Antonio Cancian, Françoise Grossetête, Jolanta Emilia Hibner, Yannick Jadot, Oriol Junqueras Vies, Bernd Lange, Vladko Todorov Panayotov, Peter Skinner, Silvia-Adriana Ţicău, Catherine Trautmann

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Marit Paulsen

(1)

 Resolución del Parlamento Europeo, de 25 de noviembre de 2010, sobre una nueva estrategia energética para Europa 2011-2020, P7_TA PROV(2010)0441.

(2)

 Resolución del Parlamento Europeo, de 16 junio 2010, sobre la Estrategia UE 2020 (P7_TA PROV(2010)0223).


OPINIÓN de la Comisión de Transportes y Turismo (26.2.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Brian Simpson

SUGERENCIAS

La Comisión de Transportes y Turismo pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

Introducción

1.  Recuerda que el sector del transporte sustenta la actividad social y económica de Europa, que este sector representa el 4,6 % del PIB de la Unión Europea y da empleo a 9,2 millones de personas, y, que, además de permitir la comunicación entre las personas y las comunidades y proporcionar la red que permite el crecimiento del comercio intraeuropeo y, por ende, la consecución del mercado único, este sector es significativo porque puede contribuir a garantizar la cohesión social, económica y territorial, impulsar el empleo y el comercio y potenciar el sector del turismo, sin olvidar la contribución que un sistema de transporte eficaz y fiable puede aportar a la reducción de los accidentes, las emisiones de carbono, la dependencia del petroleo, la contaminación y la congestión del tráfico;

2.  Señala la importancia del sector del transporte en la política industrial de la UE, tanto en términos de su contribución al Producto Interior Bruto como de puestos de trabajo; considera, además, que la Unión Europea es el líder industrial en las tecnologías del transporte (industria aeronáutica, alta velocidad ferroviaria, sistemas inteligentes de gestión del transporte, sistemas avanzados de control, seguridad e interoperabilidad, ERTMS, SESAR, ingeniería de infraestructuras seguras y sostenibles, etc.) y que, por lo tanto, debe dotarse de un marco financiero que le permita mantener y reforzar su liderazgo en este sector industrial; considera que el próximo período de financiación debe brindar al sector del transporte de la UE la oportunidad de consolidar su liderazgo en tecnologías verdes, seguras e inteligentes que contribuyan a un mayor desarrollo económico y a una mayor cohesión económica y social;

3.  Considera obvio que, desde el punto de vista de los retos políticos y los recursos presupuestarios para el periodo posterior a 2013, casi todos los objetivos adoptados por la Unión Europea, tanto los explicitados en Europa 2020 como en otros marcos, dependen de un sector del transporte eficaz, sostenible y aceptable desde el punto de vista medioambiental, así como accesible;

4.   Señala que la Estrategia UE 2020 tiene por objeto lograr un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo a través del conocimiento y de la innovación, de una eficiencia energética capaz de crear una economía verde, a la vez que competitiva, y de la promoción de la cohesión social y territorial, todas ellas directrices transversales directamente vinculadas al apoyo de los sectores del transporte y el turismo;

5.  Insiste en que, en especial desde la perspectiva de la eficiencia financiera, es de suma importancia asegurar un valor añadido real al gasto presupuestario de la UE en las políticas de transporte; señala que, si bien se debe evitar la duplicación o el desplazamiento de las inversiones y los desembolsos que se pueden realizar más fácilmente a escala nacional o regional, es esencial no dejar pasar la oportunidad de favorecer el crecimiento sostenible que solo puede proporcionar el valor añadido del gasto europeo en transporte a escala nacional, regional y transfronteriza;

6.   Subraya el papel primordial que desempeñan las agencias en la integración de los sistemas de transporte en términos de seguridad, interoperabilidad y funcionalidad; manifiesta su preocupación por el abismo creciente que existe entre las responsabilidades de estas agencias y los recursos presupuestarios que se les asignan;

7.  Comparte la opinión de la Comisión de que las infraestructuras transfronterizas constituyen uno de los mejores ejemplos de donde puede la UE eliminar lagunas y obtener mejores resultados; considera que un apoyo financiero específico a nivel de la UE puede ayudar a impulsar otros proyectos de importancia que con frecuencia tienen gran potencial comercial a largo plazo; señala que los países están lanzando actualmente unas campañas de inversión en infraestructuras enormes y ambiciosas, que mantener la competitividad significa que Europa tiene un interés estratégico especialmente fuerte en unas infraestructuras eficaces, a fin de sentar las bases de un crecimiento económico a largo plazo, y que el resultado sería una red europea de transportes básica que garantice un sector del transporte más eficiente desde el punto de vista energético, incluido el desvío de los flujos de mercancías y pasajeros hacia unos modos de transporte más sostenibles y accesibles; observa que tal apoyo ha de centrarse en prioridades clave como la eliminación de los puntos de estrangulamiento en los ejes transeuropeos estratégicos y el fomento de la extensión de estos últimos, así como el establecimiento de conexiones transfronterizas e intermodales;

8.   Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, dadas las ventajas del transporte por barco en la red fluvial y de canales integrada de Europa, dado que en la UE hay más de 37 000 vías navegables que unen cientos de ciudades y regiones industriales y que 20 de los 27 Estados miembros cuentan con tales vías, examinen la posibilidad de desarrollar una política integrada de la UE para las vías de navegación interior y que se preste el apoyo adecuado para ello a través de los presupuestos de la UE y de los Estados miembros;

9.   Hace hincapié ―visto el potencial del transporte eficiente en términos ecológicos para la generación de nuevos puestos de trabajo― en la necesidad de apoyar, mediante políticas e instrumentos financieros de la UE, el desarrollo de la infraestructura necesaria para los vehículos eléctricos, así como su integración en una red de energía inteligente a escala europea que sea también capaz de utilizar la energía generada localmente a partir de fuentes de energía renovables;

Redes transeuropeas

10. Llama especialmente la atención sobre el valor añadido de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T), cuyos proyectos prioritarios son todos transnacionales y cuyo valor añadido es especialmente evidente en el marco del desarrollo de una red de transportes de la UE eficiente, multimodal y global, a la hora de abordar la falta de accesibilidad y la insuficiente interoperabilidad entre las distintas regiones de la UE, incluida la conexión del interior con los puertos, así como en los tramos transfronterizos y en el poderoso efecto que las inversiones de la EU ejercen en el fomento de la financiación privada y pública de proyectos estratégicos;

11. Recuerda que las necesidades de financiación para el período 1996-2020 se estiman en 900 000 millones de euros para proyectos de la RTE-T, de los cuales 500 000 millones están pendientes de financiación, y a 395 000 millones de euros para los 30 proyectos prioritarios actuales de la RTE-T, de los cuales 270 000 millones están pendientes de financiación;

12. Señala en este contexto que, para los proyectos prioritarios de la RTE-T, excluido Galileo, un gasto total de la UE de 47 400 millones de euros (30,8 %) da lugar a la inversión de 106 600 millones de euros procedentes de otras fuentes, en esos mismos proyectos, durante el periodo de las actuales perspectivas financieras, y que los importes equivalentes para la red de RTE-T en su conjunto ascienden a 105 000 millones de euros (27 %) y 285 000 millones de euros (73 %);

13. Recuerda que los principales financiadores de la RTE-T son los Estados miembros, las regiones y la Unión Europea, esta última a través del presupuesto para la RTE-T y de los Fondos de Cohesión y los Fondos Estructurales; recuerda asimismo que en el periodo presupuestario actual (2007-2013) se está financiando el 15 % de las inversiones necesarias para finalizar las obras previstas para este periodo, y que, puesto que es probable que aumenten los costes de la ejecución de los grandes proyectos de infraestructuras, la dotación total disponible para las inversiones en transporte en el Marco Financiero Plurianual (MFP) posterior a 2014 resultará esencial para la ejecución de la RTE-T;

14. Señala especialmente que dentro de la Estrategia Europa 2020, estrategia centrada en un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, se dispone lo siguiente para la RTE-T:

- «...movilizar los instrumentos financieros de la UE (por ejemplo, fondos de desarrollo rural, Fondos Estructurales, Programas Marco de I+D, Redes Transeuropeas, BEI) como parte de una estrategia de financiación coherente, que reúna fondos de la UE y fondos nacionales, públicos y privados»,

- «...acelerar la ejecución de proyectos estratégicos de alto valor añadido europeo para hacer frente a estrangulamientos clave, en particular en tramos transfronterizos y nodos intermodales (ciudades, puertos, plataformas logísticas)»;

15. Pide por ello un incremento de los fondos generales, así como una mayor coordinación entre los fondos disponibles para la RTE-T y los Fondos de Cohesión para proyectos de transporte (actualmente un 23,7 % de los recursos de cohesión), y que se supedite la adjudicación de este montante de los Fondos de Cohesión al respeto de los principios generales de la política europea de transportes, así como que la financiación de la RTE-T esté condicionada a la concentración de la financiación nacional en la red básica y a la aplicación sistemática en dicha red y en las redes globales de los instrumentos previstos por la Directiva 2008/96/CE;

16. Aboga por el desarrollo de otros instrumentos de financiación para la RTE-T, en particular mediante la asignación de recursos propios procedentes de actividades de transporte («earmarking»), el uso de instrumentos específicos del BEI y la mejora de los mecanismos de APP, junto con ayudas dirigidas a la configuración de tales mecanismos;

17. Considera que los ingresos procedentes de la internalización de los costes externos deben destinarse en particular a la movilidad y facilitar así las APP, entre otras cosas, en los proyectos de transporte;

18. Subraya que la financiación de la cohesión para proyectos de transporte debe mantenerse dentro de las nuevas perspectivas financieras, con compromisos claros de los Estados miembros para cofinanciar y poner en práctica estos proyectos de transporte, que la política de cohesión sigue siendo crucial para los países que quieren cumplir los criterios de convergencia, y que el éxito de la ejecución de proyectos de transporte en estos países depende en gran medida de la disponibilidad de financiación para la cohesión;

19. Señala que solo un 0,5 % del presupuesto de la RTE-T para el periodo 2007-2013 no ha sido asignado, pero insiste en que el compromiso financiero de la UE no puede ser ilimitado para aquellos proyectos que no progresen porque la necesaria financiación complementaria procedente de los presupuestos nacionales no estará disponible antes de 2015;

Marco Polo

20. Recuerda que el Programa Marco Polo se propone liberar las carreteras europeas de un volumen anual de 20 000 millones de toneladas-kilómetro de mercancías, que equivale a más de 700 000 camiones viajando anualmente entre París y Berlín, mediante la transferencia a otros modos de transporte; señala su importancia para la transición a una economía de bajas emisiones de carbono, transición que requerirá una financiación considerable y bien coordinada; recuerda también que el presupuesto de 450 millones de euros asignado al programa para 2007-2013 genera unos beneficios sociales y medioambientales equivalentes a aproximadamente 10 euros por cada euro gastado, así como que no existe un programa equivalente al programa Marco Polo con carácter inmediato a nivel de los Estados miembros;

21. Recomienda que se estudie la posibilidad de hacer de las garantías de préstamo un instrumento del programa Marco Polo;

22. Señala que el Reglamento Marco Polo II, aprobado por el Parlamento en 2009, está destinado a facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a la financiación del programa, y que se han adaptado los criterios de financiación a las condiciones del mercado;

Galileo

23. Insiste en que Galileo es un proyecto de gran importancia estratégica para la Unión Europea, especialmente en vista del compromiso mostrado por otras economías como China, India y Rusia de invertir en sistemas similares con cargo a los presupuestos militares nacionales, y en que no es conveniente que se produzca una situación en la que las empresas europeas no puedan beneficiarse de las múltiples oportunidades económicas, medioambientales, de innovación, investigación y empleo que brindaría Europa con un sistema propio de navegación por satélite; considera además que, en caso de una reducción o interrupción del servicio, los posibles trastornos ocasionados en el mundo de los negocios, la banca, los transportes, la aviación y las comunicaciones, por mencionar solo algunos, serían muy costosos (por ejemplo, en términos de ingresos para las empresas, seguridad vial, etc.); recuerda que la autoridad presupuestaria reconoció esto cuando aumentó el límite máximo de la rúbrica 1a de las actuales perspectivas financieras para dar cabida a una inversión continuada en el programa Galileo;

24. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que consideren la posibilidad de aumentar de manera sustancial la financiación de la investigación sobre las aplicaciones basadas en el sistema mundial de navegación por satélite (GNSS) a fin de dar a la industria europea, a las PYME y a todas las partes interesadas la oportunidad de aumentar su participación en el mercado mundial del GNSS y de garantizar la independencia de la UE en un sector del que depende más de 6 % del total del PIB de la UE;

25. Señala que el desarrollo y la aplicación práctica de sistemas de transporte inteligente y los sistemas mundiales de navegación por satélite se beneficiarán especialmente del programa Galileo;

26. Insiste en que, debido a los largos plazos que implican proyectos como Galileo o el Cielo Único Europeo con su componente tecnológico, SESAR, y a los niveles de inversión de capital ya asignados a estos proyectos, es necesario contraer un compromiso financiero adecuado y suficiente a lo largo de los diferentes periodos de programación financiera para asegurar una ejecución acertada de los mismos y la consecución de beneficios derivados, como condición para la plena ejecución del Cielo Único Europeo;

27. Toma nota de que la aplicación acelerada del proyecto del Cielo Único Europeo y, más concretamente, el despliegue de su componente tecnológico SESAR, cuyo inicio está previsto en 2014, se han definido como una prioridad clave para lograr un sistema de transporte aéreo eficiente y sostenible en Europa, así como de que el proyecto SESAR permitirá reducir los costes de gestión del tráfico aéreo en un 50 %, multiplicar por 10 los niveles de seguridad y reducir en un 10 % el impacto medioambiental de cada vuelo;

ERTMS

28. Señala la importancia del proyecto ERTMS para la interoperabilidad del ferrocarril y para hacer realidad el cambio modal; considera que el despliegue del ERTMS ha sufrido en los últimos años las consecuencias de la recesión económica en lo que se refiere al ritmo y el volumen de las inversiones públicas, al igual que muchos otros proyectos de infraestructura de transportes; reconoce la dimensión y el valor añadido europeo del proyecto, por lo que pide que en los próximos años la UE conceda prioridad presupuestaria al ERTMS, en particular en los tramos transfronterizos;

Política marítima

29. Considera que la política marítima integrada debe proseguirse y centrarse en los desafíos a los que se enfrentan las zonas costeras y las cuencas marítimas, así como apoyar el «crecimiento azul» y una industria marítima sostenible, de conformidad con la Estrategia UE 2020; insiste en que se pongan los medios financieros adecuados a disposición de esta política;

Nuevos instrumentos de financiación

30. Aboga por el desarrollo de nuevos instrumentos de financiación mediante la revisión de la política del Banco Europeo de Inversiones para conceder más préstamos a proyectos innovadores en el ámbito del transporte y a la utilización de los ingresos obtenidos con la aplicación de gravámenes a los vehículos pesados y con la subasta de las cuotas de emisión de CO2 del sector aéreo, con objeto de financiar proyectos comunes dirigidos a reducir el impacto ecológico de los medios de transporte en cuestión;

Turismo

31. Recuerda la importancia del turismo para la economía europea, para el patrimonio natural y cultural europeo y para países y regiones particulares en los que es un pilar económico y social fundamental; atrae la atención sobre la importancia de la nueva disposición sobre turismo que se ha incluido en el Tratado de Lisboa, por la que por vez primera se otorgan al Parlamento poderes legislativos en el ámbito del turismo, así como sobre la necesidad de que se ejerzan estos poderes para hacer que este sector sea más competitivo; reitera su preocupación por el hecho de que no se haya establecido ninguna línea presupuestaria para contribuir al desarrollo del turismo que refleje este nuevo reto, e insiste en que en el futuro la UE apoye el turismo a un nivel adecuado mediante el establecimiento de una línea presupuestaria dedicada al desarrollo económico sostenible, al patrimonio industrial y a la protección del patrimonio natural y cultural, financiada, cuando sea apropiado, con cargo a los Fondos Estructurales y a otros fondos.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

25.1.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

36

0

3

Miembros presentes en la votación final

Inés Ayala Sender, Georges Bach, Izaskun Bilbao Barandica, Antonio Cancian, Michael Cramer, Christine De Veyrac, Saïd El Khadraoui, Ismail Ertug, Carlo Fidanza, Jacqueline Foster, Mathieu Grosch, Jim Higgins, Juozas Imbrasas, Ville Itälä, Dieter-Lebrecht Koch, Georgios Koumoutsakos, Werner Kuhn, Eva Lichtenberger, Marian-Jean Marinescu, Hella Ranner, Vilja Savisaar-Toomast, Olga Sehnalová, Brian Simpson, Dirk Sterckx, Keith Taylor, Silvia-Adriana Ţicău, Giommaria Uggias, Thomas Ulmer, Dominique Vlasto, Artur Zasada, Roberts Zīle

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Philip Bradbourn, Spyros Danellis, Anne E. Jensen, Petra Kammerevert, Guido Milana, Dominique Riquet, Peter van Dalen, Janusz Władysław Zemke


OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo Regional (31.1.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Constanze Angela Krehl

SUGERENCIAS

La Comisión de Desarrollo Regional pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Destaca la creciente importancia que la entrada en vigor del Tratado de Lisboa confiere a la política de cohesión, así como la introducción de un tercer pilar (cohesión territorial), al tiempo que señala que las regiones y las ciudades de los Estados miembros son las entidades más indicadas para aplicar activamente esta política, y, por consiguiente, una sectorialización sería contraproducente e incoherente con el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea;

2.  Considera que la política de cohesión constituye un elemento fundamental para la consecución de la Estrategia UE 2020, y que una política de cohesión coherente es una condición indispensable para el éxito de la acción conjunta de la UE, en la medida en que contribuye eficazmente a alcanzar objetivos comunes de dicha estrategia a escala regional y local y permite la consolidación de objetivos estratégicos y necesidades locales con potencial de futuro sobre el terreno; destaca que la política de cohesión, con su carácter horizontal, contribuye al logro de todos los objetivos de la UE 2020 —esto es, un crecimiento inteligente, sostenible e integrador—, y que ello debería reflejarse en la estructura del marco financiero plurianual para después de 2013; señala que también deberían alcanzarse aquellos objetivos incluidos en el Tratado de Lisboa que no forman parte de los objetivos de la Estrategia UE 2020, y que debería aclararse la relación entre los objetivos de la Estrategia UE 2020 y los demás objetivos; apoya a la Comisión en la tarea de optimizar la explotación de las sinergias entre los fondos actuales;

3.  Considera que la cohesión económica, social y territorial es una condición esencial para alcanzar el objetivo de la competitividad, especialmente impulsando el crecimiento económico y la creación de empleo;

4.  Señala que puede apreciarse claramente el éxito de la política de cohesión económica y social en las 271 regiones de los 27 Estados miembros, y que la aplicación de los principios de subsidiariedad, de asociación y de gobernanza multinivel son importantes condiciones para conseguir este éxito; reitera la posición sobre las mejores prácticas manifestada en su Resolución de 24 de marzo de 2009 sobre las mejores prácticas en el ámbito de la política regional y los obstáculos a la utilización de los Fondos Estructurales(1);

5.  Destaca que es innegable el valor añadido europeo de la política de cohesión, que cuenta con el mayor presupuesto individual, dado que esta política ha dado probadas muestras de ser un método eficaz para lograr los objetivos europeos y es desde hace décadas una de las más visibles, importantes y de mayor éxito de la UE, con la capacidad de promover sinergias entre las demás políticas internas europeas;

6.  Señala que una política de cohesión moderna debe responder a los nuevos retos y a las demás necesidades de las reformas estructurales que deben afrontar todas las regiones de la UE; considera, por ello, que es importante fijar las prioridades siguientes:

     –   es necesario un desarrollo económico sostenible que tenga efectos positivos en el mercado laboral, tanto en las zonas urbanas como rurales;

     –   son necesarias infraestructuras inteligentes, eficaces y modernas (transporte, comunicaciones, suministro y tratamiento de agua, residuos, energía);

     –   es necesario prestar un apoyo mayor, en el marco de la política de cohesión, a:

     (i)      un crecimiento inteligente basado en la investigación, el desarrollo y la innovación, así como en el despliegue de las TIC,

     (ii)      la educación, la formación y el aprendizaje permanente,

     (iii)     el empleo,

     (iv)     un desarrollo urbano integrado (incluyendo, por ejemplo, el fomento de la eficiencia energética de los edificios),

     (v)     el refuerzo de la dimensión social, incluidos los servicios de interés general y las cuestiones relacionadas con los cambios demográficos,

     (vi)     las pequeñas y medianas empresas (PYME) como motor del desarrollo económico y social de las regiones,

     (vii)    los objetivos relativos al cambio climático,

     (viii)   las regiones que sufren desventajas naturales o demográficas graves y permanentes, como las regiones más septentrionales con una escasa densidad de población y las regiones insulares, transfronterizas y montañosas,

     (ix)     el establecimiento de estructuras económicas regionales más integradas y equilibradas como garantía de un desarrollo económico y social más armónico;

7.  Señala que el método para alcanzar una mayor competitividad depende de las características de cada región, incluidos sus niveles de desarrollo, y que debe prestarse por tanto una atención especial a la tarea de facilitar la flexibilidad necesaria para que los Estados miembros y las regiones puedan combinar las diferentes políticas de la forma más apropiada;

8.  Destaca que el FSE debe reforzarse, de forma que siga formando parte integrante de la política de cohesión; pide una mejor coordinación con la política de cohesión y con las medidas de desarrollo rural del FEDR y el FEADER, con miras a utilizar los recursos con la mayor eficacia y la mayor eficiencia posibles, no solo teniendo en cuenta las particularidades y los problemas de convergencia de cada región, sino también integrando adecuadamente a las regiones rurales;

9.  Opina que deben reforzarse todas las formas de cooperación territorial (transfronteriza, interregional y transnacional), así como los presupuestos asignados a tal efecto;

10. Reitera la necesidad de prestar un apoyo especial a las regiones menos desarrolladas y más desfavorecidas de la UE-27 (Objetivo 1), de acuerdo con el espíritu de solidaridad; destaca, al mismo tiempo, que es necesario contar con un Objetivo 2 sólido para las regiones más desarrolladas, así como con normas transitorias apropiadas; considera no obstante que, con el fin de garantizar un desarrollo armónico y equilibrado en todas las regiones de la UE, la política de cohesión debe cubrir necesariamente todo el territorio de la Unión;

11. Recuerda que existe un efecto umbral importante entre las regiones elegibles para el objetivo de convergencia y las demás regiones, y considera que este efecto debería atenuarse;

12. Señala que el éxito de una política de cohesión reforzada depende de una financiación suficiente, que en ningún caso puede ser inferior a la del actual periodo de programación 2007-2013;

13. Recuerda que una de las principales críticas que recibe la política de cohesión radica en la complejidad de su normativa; insiste en la importancia que reviste la simplificación de las normas y los procedimientos que regulan esta política, así como la reducción de la complejidad y las cargas administrativas, con el fin de garantizar una asignación más transparente y eficaz de los recursos a las ciudades, los municipios y las regiones; señala, asimismo, que la frecuencia de los controles debería corresponderse con el riesgo de irregularidades y respetar el principio de proporcionalidad;

14. Destaca que una mejor combinación de los diversos instrumentos financieros, como las subvenciones, los préstamos y los fondos rotativos, puede aumentar la eficiencia en la utilización de los recursos; alienta a las autoridades regionales y locales a utilizar en la mayor medida posible los instrumentos de ingeniería financiera y de ayuda técnica establecidos por la Comisión para impulsar las inversiones a nivel local y regional;

15. Destaca la necesidad de reforzar el efecto de palanca de los Fondos Estructurales mediante un mejor uso de la contratación pública; señala, en este mismo contexto, la necesidad de desarrollar y aplicar normas de contratación pública que tengan un impacto reducido en el medio ambiente («contratación pública ecológica»); alienta a la Comisión y a los Estados miembros a fomentar la utilización de contratos en fase precomercial, con el fin de estimular la I+D y la innovación en la UE;

16. Pide que en el futuro se racionalice el control del gasto y que éste se oriente en mayor medida a los resultados, con el fin de no someter a los beneficiarios finales a una excesiva carga administrativa;

17. Destaca que la condicionalidad acordada ex ante en ámbitos directamente relacionados con la política de cohesión, así como los indicadores pertinentes de resultados, deberían concebirse de tal forma que ofrezcan la oportunidad de mejorar las políticas regionales y de mantener un debate más abierto, con objeto de reforzar la eficacia de la cohesión;

18. Señala que el plazo de cinco años es demasiado corto, dado que los procedimientos de aprobación son excesivamente largos para permitir una asignación eficaz de los recursos; señala asimismo que, en el pasado, el plazo de siete años demostró que era adecuado, e insiste en que el período de programación no sea inferior a este plazo en ninguna circunstancia; destaca que un plazo de siete años o, después de 2020, incluso un marco financiero plurianual más amplio, sería una garantía de eficiencia; destaca, por otra parte, que el período de vigencia debería establecerse de tal forma que las prioridades financieras se programen en correspondencia con los mandatos del Parlamento y de la Comisión;

19. Señala que deben mantenerse la cofinanciación y las normas n+2 y n+3, junto con una posible ampliación de la flexibilidad que cubra las situaciones excepcionales que quepa esperar durante el siguiente periodo de programación; considera que, en términos generales, el nivel de cofinanciación para el próximo período de programación debería ser similar al actual; reitera que, al tiempo que se garantiza una cierta flexibilidad en la utilización de los recursos, los fondos no comprometidos por aplicación de estas normas deberían permanecer en el presupuesto de cohesión y no ser restituidos a los Estados miembros;

20. Señala que los recursos de los fondo asignados en el marco de la política de cohesión no deberían utilizarse como un instrumento de «castigo» del Pacto de Estabilidad y Crecimiento; reitera que esta forma de proceder sería contraproducente para las regiones y los Estados miembros afectados y para la UE, y que estas medidas se traducirían en un trato desigual de los Estados miembros y regiones, en la medida en que castigarían con mayor dureza los Estados y regiones más pobres;

21. Indica que toda norma de condicionalidad debería limitar su ámbito de aplicación al marco de los instrumentos y las medidas de la política de cohesión;

22. Pide que se presente una propuesta dirigida a imponer sanciones financieras más estrictas a aquellos Estados miembros que no cumplan los criterios de estabilidad, y propone, por tanto, que se establezcan mecanismos automáticos más sólidos a tal efecto;

23. Considera que, además de asistir a las regiones, las medidas de la política de cohesión contribuyen a reforzar la imagen de la UE, al tiempo que señala que una mayor visibilidad de la Unión en las regiones podría mostrar la dimensión de su ayuda con una claridad todavía mayor y contribuir al valor añadido de la acción europea;

24. Destaca, en particular, que una política de cohesión inteligente y, al mismo tiempo, sostenible, integradora y respetuosa con el medio ambiente desempeña un papel fundamental en la Estrategia UE 2020 y puede contribuir, junto con las demás políticas, a la consecución de los objetivos de dicha estrategia; señala que ello demuestra una vez más la importancia que reviste la política de cohesión como un instrumento global, al tiempo que rechaza toda fragmentación en diferentes líneas presupuestarias y recuerda que la política de cohesión merece disponer de una línea propia en el presupuesto de la Unión.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

27.1.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

40

1

1

Miembros presentes en la votación final

François Alfonsi, Luís Paulo Alves, Charalampos Angourakis, Sophie Auconie, Catherine Bearder, Victor Boştinaru, Zuzana Brzobohatá, Alain Cadec, Salvatore Caronna, Francesco De Angelis, Tamás Deutsch, Rosa Estaràs Ferragut, Danuta Maria Hübner, Ian Hudghton, María Irigoyen Pérez, Seán Kelly, Evgeni Kirilov, Constanze Angela Krehl, Petru Constantin Luhan, Riikka Manner, Iosif Matula, Erminia Mazzoni, Miroslav Mikolášik, Jan Olbrycht, Wojciech Michał Olejniczak, Markus Pieper, Georgios Stavrakakis, Csanád Szegedi, Nuno Teixeira, Michael Theurer, Lambert van Nistelrooij, Kerstin Westphal, Hermann Winkler y Joachim Zeller

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Karima Delli, Karin Kadenbach, Andrey Kovatchev, James Nicholson y Elisabeth Schroedter

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Edvard Kožušník, Norica Nicolai y Jan Zahradil

(1)

DO C 117 E de 6.5.2010, p. 38.


OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (29.3.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Giovanni La Via

SUGERENCIAS

La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.    Considera que el actual debate sobre la nueva Política Agrícola Común (PAC) es fundamental, dado el importante papel que desempeña la agricultura como sector estratégico de la Unión Europea para mantener su capacidad de producción en el contexto del cambio climático y de la mayor presión sobre los recursos naturales, garantizando así la seguridad alimentaria europea y mundial;

2.    Recuerda que la PAC, además de sus objetivos fundamentales, cumple un papel multifuncional a la hora de suministrar bienes públicos, como la protección del medio ambiente, una producción alimentaria de gran calidad, la conservación de la biodiversidad y unos estándares elevados de bienestar animal, así como de conformar y mejorar la diversidad y la calidad de los valiosos paisajes de la UE, en particular en sus zonas desfavorecidas y montañosas, donde la agricultura es la única actividad económica que puede desarrollarse; observa que la PAC desempeña también un papel clave en la consecución de los objetivos energéticos europeos, en el impedimento de los desequilibrios territoriales, en la lucha contra el abandono de tierras, el éxodo rural y el envejecimiento de la población rural en la UE, al ofrecer una financiación adecuada a las comunidades rurales, condición sine qua non para el desarrollo sostenible en muchas regiones de la Unión Europea;

3.    Señala la importancia de la innovación y la sostenibilidad en el contexto de la agricultura europea y su importante contribución al logro de los objetivos de la Unión Europea; Pide una mayor coherencia de las políticas y un mejor aprovechamiento de los instrumentos existentes en el marco de la política de investigación y de cohesión, a fin de incrementar las inversiones en investigación agrícola;

4.    Recuerda el gran éxito de la iniciativa JEREMIE, gracias a la cual se han podido conceder más de 6 000 millones de euros a las PYME, y propone el desarrollo de un mecanismo financiero similar, que podría denominarse JERICHO («Joint European Rural Investment CHOice»), para los programas de desarrollo rural en el marco del próximo período de programación;

5.    Señala que la Unión Europea también necesitará una agricultura eficaz después de 2013; defiende la idea de que la soberanía alimentaria debe seguir siendo un objetivo fundamental de la UE;

6.    Recuerda que, en los próximas décadas, la Unión Europea y el resto del mundo deberán hacer frente a nuevos retos, tales como la seguridad alimentaria y la escasez de energía y de agua; opina que la agricultura podría contribuir a atenuar los posibles efectos negativos de estos problemas;

7.    Observa que esta es la primera reforma de la PAC llevada a cabo en la UE de los 27 Estados miembros y que es importante, para garantizar la seguridad alimentaria europea y mundial, fomentar el mantenimiento de todos los tipos de agricultura permitiéndoles practicarlos teniendo debidamente en cuenta los diferentes niveles de desarrollo que se dan en los países y territorios europeos, rechazando cualquier renacionalización de la única política común integrada europea; subraya que la nueva PAC ha de garantizar un reparto equitativo de las ayudas entre los Estados miembros;

8.    Insiste en la necesidad de establecer no solo un régimen de ayuda directa (1er pilar) para permitir la puesta en práctica en Europa de una agricultura que abarque todo el territorio y para garantizar unos medios de subsistencia razonable a los agricultores, sino también programas de promoción del medio rural (2° pilar), en especial en relación con la agricultura; apoya una reducción de los gastos administrativos (sobre todo en lo referente a la condicionalidad) así como una simplificación de los procedimientos, de tal modo que los agricultores puedan centrarse en sus principales cometidos y disfrutar de la máxima seguridad de planificación;

9.    Constata que la cuota de la PAC en el presupuesto total de la UE ha disminuido de forma constante y seguirá haciéndolo, pasando de cerca del 75 % en 1985 al 39,3 % previsto para 2013, un porcentaje que representa menos del 0,45 % del total del PIB de la UE, y ello a pesar de que la política agrícola refuerza la seguridad alimentaria de 500 millones de europeos, proporciona 13,6 millones de puestos de trabajo, es la base de 5 millones de empleos de la industria agroalimentaria de la UE y protege y mantiene de forma directa al 47 % del territorio de la Unión Europea;

10.  Considera que, dado el amplio abanico de objetivos que la política agrícola está llamada a cumplir en el marco de la estrategia Europa 2020 o de cualquier otro proyecto y la necesidad de ampliarlas para tener en cuenta los nuevos desafíos para una acción a escala europea y de garantizar un verdadero valor añadido, la cuota del presupuesto de la UE asignada a la política agrícola de la UE debe como mínimo ser equivalente al presupuesto que tiene asignado actualmente;

11.  Recuerda que la reciente crisis económica ha tenido un importante efecto negativo en la agricultura;

12.  Recuerda que los productores europeos están obligados a observar las estrictas normas de la UE, especialmente por lo que se refiere a la calidad de los productos, la seguridad alimentaria, el medio ambiente, la legislación social y la calidad de vida de los animales; considera que, a falta de suficientes recursos presupuestarios para la PAC, los productores europeos ya no serán capaces de garantizar el cumplimiento de estas normas;

13.  Pone de manifiesto que la UE registra un aumento constante del déficit comercial por lo que respecta a los productos agrícolas y ha perdido una importante cuota de mercado en los últimos diez años; recuerda que la economía europea se enfrenta con un nivel elevado de dependencia con respecto a las importaciones en determinados ámbitos como, por ejemplo, el de las materias primas ricas en proteínas vegetales;

14.  Considera que la duración del marco financiero plurianual debe determinarse de modo que permita una ejecución presupuestaria adecuada y eficaz, capaz de alcanzar los objetivos de una Europa fuerte, y que se necesita un alto grado de flexibilidad, dados los nuevos retos a los que la PAC ya se está enfrentando;

15.  Opina, sobre la base de la experiencia adquirida, que unos períodos de programación cortos pueden dar lugar a ineficiencias, tanto en lo que respecta al gasto como al logro de los objetivos, y propone por consiguiente un período de al menos siete años, para que los problemas y los errores surgidos o detectados recientemente no se repitan, proporcionando un marco estable que favorezca la inversión en la agricultura;

16.  Pide que se mantengan el marco financiero plurianual y la actual estructura presupuestaria así como la actual estructura con dos pilares del presupuesto agrícola, con el fin de garantizar una partida única para la agricultura y el desarrollo rural;

17.  Recomienda, por principio y de cara al futuro, que el nivel de cofinanciación de la Unión Europea refleje el valor añadido europeo de las distintas inversiones realizadas en el merco de los programas de desarrollo rural.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

28.3.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

29

1

0

Miembros presentes en la votación final

John Stuart Agnew, José Bové, Luis Manuel Capoulas Santos, Vasilica Viorica Dăncilă, Michel Dantin, Paolo De Castro, Albert Deß, Lorenzo Fontana, Iratxe García Pérez, Béla Glattfelder, Martin Häusling, Esther Herranz García, Peter Jahr, Elisabeth Jeggle, Gabriel Mato Adrover, Mariya Nedelcheva, Rareş-Lucian Niculescu, Georgios Papastamkos, Marit Paulsen, Britta Reimers, Czesław Adam Siekierski, Marc Tarabella, Janusz Wojciechowski

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Pilar Ayuso, Sylvie Goulard, Marian Harkin, Sandra Kalniete, Giovanni La Via, Astrid Lulling, Maria do Céu Patrão Neves, Artur Zasada, Milan Zver


OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación (13.4.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Cătălin Sorin Ivan

SUGERENCIAS

La Comisión de Cultura y Educación pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

Estructura y duración del Marco Financiero Plurianual

1.  Señala que la existencia de pequeñas rúbricas, como la Rúbrica 3B, en el MFP actual, que dificultan la reasignación de fondos entre programas; insta a que, en el próximo MFP, se revisen las rúbricas pequeñas y las subrúbricas;

2.  Subraya la importancia de encontrar el equilibrio adecuado entre previsibilidad y flexibilidad en el gasto plurianual; considera que un MFP de siete años lo puede conseguir; opina que un MFP de cinco+cinco años podría ser también adecuado, siempre y cuando incluya un revisión intermedia exhaustiva con plena participación del Parlamento;

Valor añadido europeo: visión general

3.  Señala que los programas actuales que financian la educación, la juventud, el sector audiovisual y la cultura generan un valor añadido europeo al poner en común recursos y reforzar la cooperación; subraya que estos programas contribuyen a la economía de la UE y señala que se desarrollaron con arreglo a las necesidades de los sectores en cuestión, tienen índices elevados de ejecución y producen efectos palanca e indirectos evidentes;

4.  Recuerda que uno de los cinco objetivos principales de la Estrategia Europa 2020 es reducir el porcentaje de abandono escolar a menos del 10 % y aumentar el de la generación más joven con estudios superiores completos o una formación profesional adecuada hasta el 40 % por lo menos; se muestra preocupado por el hecho de que no existan aún programas nacionales para alcanzar estos objetivos; subraya que la educación, la formación y la movilidad de los jóvenes, al igual que la movilidad en la formación de adultos y en la formación profesional, son fundamentales para la creación y el mantenimiento de los puestos de trabajo y para reducir la pobreza, por lo que son cruciales para la recuperación económica a corto plazo de Europa y su crecimiento y productividad a largo plazo; señala que el desempleo entre los jóvenes menores de 25 de años alcanza actualmente en la UE casi un 20 %; recuerda que las iniciativas políticas de la UE, en cooperación con los Estados miembros, han contribuido a modernizar las políticas de educación y formación;

5.  Subraya que la educación, la formación, la movilidad y la inversión en I+D son importantes piedras angulares para la innovación, el empleo y el crecimiento económico en Europa;

6.  Opina que los programas de la UE desempeñan un papel importante para orientar las políticas nacionales en la dirección acordada a nivel intergubernamental y hacia los objetivos de la Estrategia Europa 2020; recuerda que las iniciativas políticas de la UE han contribuido a modernizar las políticas de educación y formación y las instituciones en los Estados miembros;

7.  Subraya la importancia de los sectores de la educación, la cultura, la creación y los medios de comunicación, como elementos importantes de la cadena de valor económico, en la consecución de los objetivos de la Estrategia Europa 2020 relacionados con el empleo, la productividad y la cohesión social; señala que, además de su contribución directa al PIB, los sectores de la cultura y la creación tienen efectos indirectos positivos en otros sectores de la economía como el turismo, las empresas y las tecnologías digitales; opina que las iniciativas políticas y los programas de la UE en estos ámbitos cuentan con un «valor añadido europeo» demostrable;

Valor añadido europeo: programas individuales

Aprendizaje permanente

8.  Señala que el Programa de Aprendizaje Permanente fomenta, en sentido amplio, el desarrollo personal de los europeos a través de la organización de planes de movilidad a escala de la UE y la consiguiente optimización de las sinergias; señala que los Estados miembros no podrían financiar acciones similares sin ayuda y que los programas facilitan, por lo tanto, el acceso a la movilidad por motivos de aprendizaje para todos los ciudadanos de la UE; observa que la experiencia internacional y el multilingüismo son cada vez más valorados en los mercados de trabajo; está convencido, por lo tanto, de que estudiar en el extranjero mejora las perspectivas de empleo;

9.  Señala que el subprograma Erasmus perteneciente a este programa tiene un índice de ejecución cercano al 100 %; recuerda la certeza bien documentada de que Erasmus facilita considerablemente la realización de estudios en el extranjero y permite a los estudiantes adquirir un amplio abanico de competencias, y que esto, a su vez, mejora significativamente las perspectivas de empleo posteriores de los estudiantes que participan en el programa Erasmus y con ello contribuye de manera decisiva a la competitividad de Europa;

10. Señala que los subprogramas Comenius, Leonardo da Vinci y Grundtvig fomentan las asociaciones y los intercambios de buenas prácticas en toda Europa, al ayudar a docentes y a discentes a adquirir nuevas competencias; reconoce que estos subprogramas aportan a la educación escolar, adulta y profesional una mejor comprensión de la diversidad cultural y lingüística y mejoran la base de competencias de los europeos, lo que contribuye de manera directa a incrementar la competitividad de Europa; toma nota del éxito del programa Erasmus Mundus (2009-2013) al establecer asociaciones con universidades de fuera de la UE y poner de relieve las características distintivas de la educación superior europea, capaz de atraer a jóvenes de talento para aumentar la competitividad de la UE a nivel mundial;

11. Subraya que la internacionalización de la educación es importante desde el punto de vista sociocultural y económico; reconoce que las universidades europeas están perdiendo terreno como centros de excelencia y considera que deben adoptarse medidas para atraer a personas de gran talento de fuera de la UE; insiste en que la Comisión fomente la movilidad transfronteriza de los investigadores, estudiantes, científicos y docentes, tanto dentro como fuera de la UE;

Cultura (2007-2013)

12. Señala que el programa Cultura (2007-2013) desempeña un papel excepcional al respaldar la cooperación transfronteriza y de ámbito europeo en la esfera cultural, fomentar la movilidad y promover la diversidad cultural y lingüística de Europa; recuerda sus importantes efectos económicos indirectos; subraya el carácter transversal de la cultura y la respalda como elemento fundamental de las relaciones exteriores de la UE;

13. Subraya que el programa llega a una gran audiencia, desempeña un papel especial en el desarrollo de la ciudadanía y la inclusión social y respalda plenamente, por ello, el proceso de integración europea;

14. Observa que el programa presenta un carácter muy diferenciado en cuanto a las diferentes categorías de beneficiarios y de acciones, lo que garantiza en parte su exitosa ejecución;

La juventud en acción

15. Recuerda que el Tratado de Lisboa alienta la participación de los jóvenes en la vida democrática en Europa; opina que el programa «La juventud en acción» contribuye a este objetivo y refuerza la estrategia renovada de la UE para la juventud (2010-2018);

Europa con los ciudadanos

16. Recuerda que el programa «Europa con los ciudadanos» respalda la participación cívica europea mediante proyectos de cooperación transnacional (como los hermanamientos de ciudades) y contribuye, de esta forma, al desarrollo de una ciudadanía europea activa; subraya que el trabajo voluntario es una expresión fundamental de la ciudadanía activa y de la democracia en la que se materializan valores europeos como la solidaridad y la no discriminación y, en ese sentido, contribuye al desarrollo armonioso de la sociedad europea; reitera la importancia de renovar el compromiso con el trabajo voluntario dentro del programa «Europa con los ciudadanos»;

MEDIA

17. Subraya el importante papel que los programas MEDIA y MEDIA Mundus han desempeñado en el fortalecimiento de la competitividad del sector audiovisual europeo y en el aumento de sus audiencias en todo el mundo; señala, en particular, que, dado que los mecanismos de apoyo nacionales se aplican principalmente a la fase de producción, estos programas han demostrado un significativo valor añadido europeo al apoyar la distribución transfronteriza (e incluso mundial) de las obras audiovisuales europeas; insiste, por lo tanto, en que estos programas se mantengan o renueven como programas individuales, garantizando de esa forma su valor añadido y su visibilidad;

18. Reconoce que la digitalización del sector es importante para los programas MEDIA;

Futuro programa en el ámbito del deporte

19. Recuerda la importancia del deporte para la salud, el crecimiento económico, el empleo, el turismo y la inclusión social, así como el hecho de que el artículo 165 del TFUE otorga nuevas competencias a la UE en este ámbito; acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión titulada «Desarrollo de la dimensión europea en el deporte» (COM(2011)0012) por ser un primer paso en la evaluación del valor añadido del deporte, en particular de la actividad física diaria, y en el estudio de la dimensión social, económica y organizativa del deporte;

Consecuencias presupuestarias

20. Considera que la asignación de los recursos adecuados a la educación, uno de los componentes de la Estrategia Europa 2020, podría contribuir significativamente a la consecución de sus objetivos;

21. Señala que los programas de la UE destinados a la educación, la juventud, el sector audiovisual y la cultura son un éxito, ya que presentan índices de ejecución elevados y generan un claro valor añadido europeo que puede medirse en términos económicos y refuerzan el sentido de identidad y pertenencia europeas, y pide una financiación adecuada, lo que supone un incremento sustancial de los recursos;

22. Pide una financiación adecuada para el ambicioso programa en el ámbito del deporte, en consonancia con las nuevas competencias de la Unión en la materia;

23. Subraya la importancia de optimizar las sinergias y los efectos multiplicadores entre las diferentes partes del presupuesto, en particular entre las políticas estructurales, por un lado, y los proyectos en materia de aprendizaje permanente, juventud y cultura, por otro;

24. Considera necesario adoptar medidas para el fomento público de programas en los ámbitos de la cultura, la educación, la juventud y los medios de comunicación.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

12.4.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

27

2

0

Miembros presentes en la votación final

Magdi Cristiano Allam, Maria Badia i Cutchet, Zoltán Bagó, Malika Benarab-Attou, Lothar Bisky, Piotr Borys, Jean-Marie Cavada, Silvia Costa, Santiago Fisas Ayxela, Mary Honeyball, Petra Kammerevert, Emma McClarkin, Marek Henryk Migalski, Katarína Neveďalová, Doris Pack, Chrysoula Paliadeli, Marie-Thérèse Sanchez-Schmid, Marietje Schaake, Marco Scurria, Joanna Senyszyn, Hannu Takkula, László Tőkés, Helga Trüpel, Gianni Vattimo, Marie-Christine Vergiat, Sabine Verheyen, Milan Zver

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Ivo Belet, Nadja Hirsch, Seán Kelly, Iosif Matula


OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (20.4.2011)

para la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013

sobre invertir en el futuro: un nuevo marco financiero plurianual para una Europa competitiva, sostenible e integradora

(2010/2211(INI))

Ponente de opinión: Eva-Britt Svensson

SUGERENCIAS

La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género pide a la Comisión Especial sobre los Retos Políticos y los Recursos Presupuestarios para una Unión Europea Sostenible después de 2013, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

A. Considerando que los retos a los que se enfrentan la Unión y sus ciudadanos, como la crisis económica mundial, el rápido crecimiento de las economías emergentes, la transición hacia una sociedad con bajas emisiones de carbono, el envejecimiento de la población que amenaza la sostenibilidad de su modelo social, la necesidad de una verdadera igualdad entre mujeres y hombres, el cambio en la distribución global de producción y ahorro hacia las economías emergentes y las amenazas del terrorismo y el crimen organizado, requieren una respuesta firme de la Unión y sus Estados miembros,

B.  Considerando que la estrategia Europa 2020 debería ayudar a Europa a recuperarse de la crisis y a salir fortalecida, a través de la creación de empleo y del crecimiento inteligente, sostenible e integrador; considerando que esta estrategia se basa en cinco objetivos principales: la promoción del empleo, la mejora de las condiciones para la innovación, la investigación y el desarrollo, el cambio climático y los objetivos energéticos, la mejora de los niveles de educación y la promoción de la inclusión social, en particular mediante la reducción de la pobreza y las desigualdades de género,

C. Considerando que en la Estrategia para la igualdad entre hombres y mujeres 2010-2015 se afirma que el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) proporcionará los medios para la ejecución de las acciones previstas en dicha estrategia,

El reto de la demografía

1.   Insiste en que la Unión debe afrontar el reto demográfico; señala que la combinación de una población activa más reducida y el aumento del número de jubilados ejercerá una presión adicional sobre los sistemas de seguridad social y su competitividad económica, planteando problemas cada vez más importantes en relación con la pobreza de género, dado el elevado número de mujeres de edad avanzada y las actuales disparidades en los sistemas de seguridad social;

2.  Subraya la necesidad de dar prioridad a una acción global que asocie la cuestión de la igualdad de oportunidades a los indicadores de crecimiento de los países, destacando la relación entre mujeres, trabajo, economía, fertilidad y envejecimiento de la población, para romper el círculo vicioso entre la participación de las mujeres en el trabajo, una tasa baja de natalidad, un crecimiento insuficiente y la insostenibilidad de los sistemas de seguridad social;

3.  Subraya las diferencias considerables en el acceso y las oportunidades de mujeres y hombres en lo que respecta al ejercicio de poder sobre las estructuras económicas, ya que las mujeres están insuficientemente representadas en el proceso de toma de decisiones económicas, incluida la elaboración de políticas financieras, monetarias, comerciales y otras políticas económicas;

4.  Subraya la importancia de la integración de la dimensión de género en el presupuesto como instrumento de buena gobernanza para mejorar la eficiencia y la equidad, el seguimiento adecuado de cómo las asignaciones presupuestarias afectan a las oportunidades económicas y sociales de mujeres y hombres y la flexibilidad para reestructurar las que afectan negativamente a la consecución de la igualdad de género; considera que un análisis sustancial de las cuestiones de género en el proceso de planificación del presupuesto europeo permitirá mejorar la asignación de los recursos de manera que se refuercen la igualdad y la cohesión social;

5.  Pide que las PYME y los empresarios, con especial atención a las mujeres empresarias, que estadísticamente tienen menos aversión al riesgo pero están fuertemente discriminadas en el acceso a la financiación, se sitúen en el centro de la estrategia Europa 2020; pide, en consecuencia, un mayor apoyo en el próximo MFP a todos los programas e instrumentos destinados a fomentar las PYME, en particular, el Programa de Competitividad e Innovación (CIP); subraya, además, la necesidad de una mayor accesibilidad a los instrumentos financieros sin distinción de género y la adaptación de esos instrumentos a las necesidades de las PYME, entre otros aspectos, mediante la extensión y ampliación de los instrumentos de garantía del CIP y el Mecanismo de Financiación del Riesgo Compartido (RSTF) en el marco del Programa Marco de Investigación;

6.  Señala la importancia de financiar adecuadamente la educación, la movilidad, la promoción de la igualdad de género y los programas de aprendizaje permanente, ya que ello significa una importante contribución para luchar contra el desempleo y para alcanzar el objetivo principal de Europa 2020 de una tasa de empleo del 75 %; pone de relieve que lograr este objetivo requerirá no solo una reducción del desempleo, sino también que muchas de las personas inactivas, en su mayoría mujeres, entren en el mercado de trabajo;

7.  Reconoce que, a través de la integración de la perspectiva de género, se puede mejorar la eficacia de las políticas para lograr crecimiento y empleo, ya que a menudo ocurre que al no haberse prestado suficiente atención al análisis de género, no se han tratado adecuadamente las contribuciones y las preocupaciones de las mujeres;

8.  Considera que la iniciativa emblemática sobre nuevas cualificaciones y empleos debería centrarse más en la juventud, en los jóvenes que abandonan prematuramente la escuela, en las madres solteras, en las personas mayores, en las personas desfavorecidas y las personas con discapacidad y en los migrantes; hace hincapié en que el Fondo Social Europeo (FSE) debe asignar recursos suficientes a las medidas destinadas a mejorar el acceso al mercado de trabajo y a luchar contra el desempleo y la exclusión social;

9.  Considera que es necesario incluir en el plan europeo de inversiones para el empleo, el medio ambiente y la innovación, medidas específicas para desarrollar las competencias técnicas y científicas de las mujeres jóvenes, a fin de mejorar sus cualificaciones y empleabilidad, en particular en sectores de crecimiento estratégicos en los que están infrarrepresentadas;

10. Observa que el crecimiento económico, cultural y social de la Unión solo puede prosperar en un entorno estable, legal y seguro, en el que se protejan las libertades civiles y se promueva la igualdad entre mujeres y hombres y la igualdad de oportunidades; considera, en consecuencia, que una política interior eficiente es un requisito previo para la recuperación económica y un elemento esencial en un contexto político y estratégico más amplio; subraya el importante papel que desempeñan las políticas interiores en la dimensión exterior de la Unión;

11. Hace hincapié en la necesidad de una integración aún mayor y más eficaz de las políticas de igualdad de género y de las herramientas de enfoque integrado de la perspectiva de género durante el próximo período de programación;

12. Subraya que la política exterior de la UE debe basarse en los principios y valores fundadores de la Unión, a saber, la democracia, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho, y la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres; reitera la necesidad de dotar a la Unión de medios adecuados dirigidos a promover estos valores a escala mundial;

13. Reitera que la prevención y la gestión de las crisis son la principal prioridad de la UE; subraya, por consiguiente, la necesidad de garantizar unos instrumentos eficaces y dotados de una financiación adecuada; opina que el actual Instrumento de Estabilidad sigue siendo un medio importante de ofrecer una respuesta inmediata de la Unión a las situaciones de crisis, pero que se debería poner mayor énfasis en las acciones preventivas a largo plazo, en particular a través de programas geográficos y de género más receptivos;

14. Pide a la Comisión que presente medidas proactivas a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural con el fin de sostener el empleo de las mujeres en las zonas rurales;

15. Destaca la necesidad de incrementar las dotaciones presupuestarias destinadas al Fondo Social Europeo (FSE) a fin de proporcionar recursos adecuados para las medidas de mejora de la educación y la formación con el fin de incrementar el acceso al mercado laboral y luchar contra el desempleo, así como para las medidas y actividades contempladas en la Estrategia de Inclusión Social y la iniciativa emblemática de Europa 2020 sobre la lucha contra la pobreza y la exclusión social en favor de las personas desfavorecidas y vulnerables, especialmente las mujeres, incluidas aquellas que se enfrentan a contratos precarios e inseguros;

16. Propone, en consecuencia, la siguiente estructura para el próximo MFP:

1.             Un crecimiento inteligente, sostenible e integrador (Europa 2020)

1 bis.         Conocimientos para el crecimiento y el empleo

Incluidas las políticas de investigación e innovación, educación y aprendizaje permanente, mercado interior y asuntos sociales.

1 ter.         Desarrollo sostenible

Incluidas las políticas de agricultura, pesca, medio ambiente, cambio climático, energía y transporte.

1 quater.    Cohesión para el crecimiento y el empleo

Incluida la política de cohesión (económica, social y territorial).

2.  Ciudadanía

Incluidas las políticas de cultura, juventud, igualdad entre mujeres y hombres, comunicación y libertad, seguridad y justicia.

3.  Una Europa global

Incluidas las políticas de acción exterior, vecindad y desarrollo.

4.  Gobernanza financiera

Incluido un vínculo con el mecanismo de estabilidad europeo.

5.  Administración.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

20.4.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

26

0

3

Miembros presentes en la votación final

Regina Bastos, Edit Bauer, Emine Bozkurt, Andrea Češková, Marije Cornelissen, Silvia Costa, Edite Estrela, Ilda Figueiredo, Zita Gurmai, Mary Honeyball, Rodi Kratsa-Tsagaropoulou, Constance Le Grip, Barbara Matera, Elisabeth Morin-Chartier, Angelika Niebler, Siiri Oviir, Antonyia Parvanova, Raül Romeva i Rueda, Nicole Sinclaire, Joanna Katarzyna Skrzydlewska, Eva-Britt Svensson, Marc Tarabella, Marina Yannakoudakis, Anna Záborská

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Izaskun Bilbao Barandica, Anne Delvaux, Christa Klaß, Katarína Neveďalová, Rovana Plumb


RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

25.5.2011

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

39

5

4

Miembros presentes en la votación final

Alexander Alvaro, Marta Andreasen, Richard Ashworth, Francesca Balzani, Thijs Berman, Reimer Böge, José Bové, Michel Dantin, Isabelle Durant, Bas Eickhout, Frank Engel, Hynek Fajmon, Göran Färm, José Manuel Fernandes, José Manuel García-Margallo y Marfil, Eider Gardiazábal Rubial, Salvador Garriga Polledo, Gerben-Jan Gerbrandy, Ivars Godmanis, Kinga Göncz, Jutta Haug, Gunnar Hökmark, Cătălin Sorin Ivan, Anne E. Jensen, Ivailo Kalfin, Jürgen Klute, Giovanni La Via, Marian-Jean Marinescu, Mario Mauro, Jan Olbrycht, Marit Paulsen, Markus Pieper, Miguel Portas, Czesław Adam Siekierski, Georgios Stavrakakis, László Surján, Konrad Szymański

Suplente(s) presente(s) en la votación final

François Alfonsi, Sophie Auconie, Andrea Cozzolino, Frédéric Daerden, James Elles, Derk Jan Eppink, Robert Goebbels, Sidonia Elżbieta Jędrzejewska, Ioannis Kasoulides, Constanze Angela Krehl, Riikka Manner, Barbara Matera, Elisabeth Schroedter, Theodor Dumitru Stolojan, Giommaria Uggias, Vladimir Urutchev, Derek Vaughan, Joachim Zeller, Milan Zver

Suplente(s) (art. 187, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Mário David, Jolanta Emilia Hibner, Carlos José Iturgaiz Angulo, Seán Kelly, Hans-Peter Mayer, Georgios Papanikolaou, Jutta Steinruck, Patrice Tirolien, Graham Watson, Pablo Zalba Bidegain

Aviso jurídico - Política de privacidad