Procedimiento : 2015/2225(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0174/2016

Textos presentados :

A8-0174/2016

Debates :

PV 06/06/2016 - 18
CRE 06/06/2016 - 18

Votaciones :

PV 07/06/2016 - 5.14
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2016)0251

INFORME     
PDF 328kWORD 126k
10.5.2016
PE 571.716v02-00 A8-0174/2016

sobre soluciones tecnológicas para una agricultura sostenible en la Unión

(2015/2225(INI))

Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural

Ponente: Anthea McIntyre

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre soluciones tecnológicas para una agricultura sostenible en la Unión

(2015/2225(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE)(1), en particular sus artículos 11, 114, apartado 3, 168, apartado 1, y 191,

–  Vista la Decisión 2013/743/UE del Consejo, de 3 de diciembre de 2013, por la que se establece el Programa Específico por el que se ejecuta Horizonte 2020 – Programa Marco de Investigación e Innovación (2014-2020) y se derogan las Decisiones 2006/971/CE, 2006/972/CE, 2006/973/CE, 2006/974/CE y 2006/975/CE(2),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1291/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2013, por el que se establece Horizonte 2020, Programa Marco de Investigación e Innovación (2014-2020) y por el que se deroga la Decisión 1982/2006/CE(3),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1305/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) y por el que se deroga el Reglamento (CE) n.º 1698/2005(4),

–  Visto el Reglamento (CE) n.º 1107/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, relativa a la comercialización de productos fitosanitarios y por el que se derogan las Directivas 79/117/CEE y 91/414/CEE del Consejo(5),

–  Vista la Directiva 2009/128/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se establece el marco de la actuación comunitaria para conseguir un uso sostenible de los plaguicidas(6),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 233/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de 2014, por el que se establece un Instrumento de Financiación de la Cooperación al Desarrollo para el período 2014-2020(7),

–  Vistos el Reglamento (CE) n.º 870/2004 del Consejo, de 24 de abril de 2004, por el que se establece un programa comunitario relativo a la conservación, caracterización, recolección y utilización de los recursos genéticos del sector agrario y por el que se deroga el Reglamento (CE) n.º 1467/94(8), y el informe de la Comisión, de 28 de noviembre de 2013, titulado «Los recursos genéticos agrarios: de la conservación a la utilización sostenible» (COM(2013)0838),

–  Visto el Reglamento (CE) n.º 1829/2003 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de septiembre de 2003, sobre alimentos y piensos modificados genéticamente(9),

–  Visto el Memorando de Acuerdo de 14 de julio de 2014 entre la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones sobre la cooperación en materia de agricultura y desarrollo rural en 2014-2020,

–  Vista su Resolución, de 11 de marzo de 2014, sobre el futuro del sector de la horticultura en Europa: estrategias de crecimiento(10),

–  Visto el estudio elaborado en 2014 por el Departamento Temático B: Políticas Estructurales y de Cohesión – Agricultura y desarrollo rural, titulado «Precision agriculture: An opportunity for EU farmers – potential support with the CAP 2014-2020» (Agricultura de precisión: una oportunidad para los agricultores de la Unión: posibilidades de apoyo en el marco de la PAC 2014-2020),

–  Visto el estudio de 2013 de la Unidad de Evaluación de las Opciones Científicas y Tecnológicas (STOA) titulado «Opciones tecnológicas para alimentar a 10 000 millones de personas»,

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 29 de febrero de 2012, sobre la cooperación de innovación europea «Productividad y sostenibilidad agrícolas» (COM(2012)0079),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 13 de febrero de 2012, titulada «La innovación al servicio del crecimiento sostenible: una bioeconomía para Europa» (COM(2012)0060),

–  Vista la Decisión de la Comisión, de 16 de octubre de 2015, sobre la creación del Grupo de Alto Nivel de Consejeros Científicos (C(2015)6946),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 19 de mayo de 2015, titulada «Legislar mejor para obtener mejores resultados - Un programa de la UE» (COM(2015)0215),

–  Vista su Resolución, de 17 de diciembre de 2015, sobre las patentes y derechos de obtentor(11),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Visto el informe de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (A8-0174/2016),

A.  Considerando que nuestras sociedades afrontan múltiples retos relacionados con la agricultura y que deben asumir la responsabilidad que les corresponde, y que se estima que la población mundial alcanzará los 9 600 millones en 2050, lo que significa que para entonces habrá aproximadamente 2 400 millones de personas más que en la actualidad;

B.  Considerando que el incremento estimado de la población mundial exigiría, según una serie de estimaciones basadas en distintos modelos y supuestos, un aumento de la producción y el suministro de alimentos de entre un 60 y un 110 % para satisfacer esta demanda(12); considerando que, en promedio, se desperdicia un tercio de los alimentos que se producen, y casi la mitad en algunos sectores, y que una de las maneras más eficaces de satisfacer la demanda prevista sin agotar los escasos recursos es dotarse de soluciones tecnológicas que aumenten la producción, mejoren los medios de distribución y combatan el desperdicio de alimentos;

C.  Considerando la acuciante necesidad de producir en mayor cantidad alimentos que sean seguros, sanos y nutritivos, para los ciudadanos de la Unión y del resto del mundo, a fin de afrontar problemas como la malnutrición, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, entre otros; y considerando que las elevadas normas de calidad de la Unión para los productos alimentarios gozan de reconocimiento a escala mundial;

D.  Considerando que existen muchas alternativas de uso del suelo, como la urbanización, la industria, el turismo y el ocio, que compiten con la agricultura;

E.  Considerando que las materias primas agrícolas ofrecen perspectivas de crecimiento en el sector de la química ecológica;

F.  Considerando que aumentar la sostenibilidad de la agricultura se perfila como un objetivo cada vez más importante para los operadores, dada la necesidad de contener los costes para proteger los beneficios, por una parte, y de responder al agotamiento y la degradación de los recursos ambientales (suelo, agua, aire y biodiversidad), por la otra; considerando que el 70 % del consumo de agua dulce corresponde a la agricultura, y que la disponibilidad de agua supone ya una importante restricción a la producción agrícola en determinadas regiones de la Unión y del mundo entero; considerando que se puede reducir de manera considerable el consumo de agua potable en la agricultura mediante el uso eficaz de los métodos de irrigación modernos y optando por cultivos adaptados a las condiciones climáticas locales;

G.  Considerando que los abonos nitrogenados permiten obtener un elevado rendimiento, pero que su producción representa cerca de la mitad del consumo de energía procedente de combustibles fósiles de los sistemas de producción agrícola;

H.  Considerando que está previsto que la demanda mundial de energía aumente en un 40 % de aquí a 2030 y que ha llegado el momento de reflexionar detenidamente sobre cómo satisfacer esta demanda a través de una mayor eficiencia energética y una combinación energética segura que incluya energías renovables; considerando que las investigaciones indican que unas cadenas agroalimentarias más cortas pueden suponer una reducción de los insumos energéticos, lo que reportaría beneficios ambientales y de rentabilidad;

I.  Considerando que, cada año, los cultivos rinden hasta un 40 % menos a escala mundial debido a las plagas y las enfermedades vegetales, y que se espera que este porcentaje aumente de forma significativa en los próximos años; considerando que es preciso tomar medidas para evitar que esta cifra siga aumentando, en particular mediante la introducción de enfoques sistémicos y la adaptación de los modelos de producción existentes, y considerando que el cambio climático está contribuyendo a dicha pérdida de rendimiento y provocando la aparición de plagas y enfermedades vegetales nuevas desde el punto de visto ecológico;

J.  Considerando que el calentamiento global está generando fenómenos atmosféricos extremos, que provocan sequías o inundaciones que entrañan perjuicios considerables para los grupos de población afectados y graves riesgos para su seguridad alimentaria; que la resiliencia climática de unos ecosistemas agrícolas diversos desde el punto de vista biológico y estructural puede contribuir a reducir este riesgo;

K.  Considerando que no se está aprovechando de manera sistemática el potencial genético de los cultivos de la Unión, ya que, en los últimos años, los rendimientos de las explotaciones agrícolas europeas se han estancado;

L.   Considerando que la diversidad y la calidad de los recursos genéticos de las plantas son fundamentales para la resiliencia y la productividad agrícolas, por lo que constituyen factores determinantes para la agricultura a largo plazo, así como para la seguridad alimentaria;

M.  Considerando que colmar esa «brecha de rendimiento» representa un problema particular para el programa de investigación en materia de agricultura sostenible;

N.  Considerando que la agricultura de precisión consiste en el uso de la automatización y otras tecnologías para mejorar la precisión y la eficacia de prácticas clave de gestión agrícola y que se basa en planteamientos sistémicos para recopilar y analizar datos y optimizar las interacciones entre el clima, el suelo, el agua y los cultivos, y que este tipo de agricultura ha sido concebido, en última instancia, para reducir el uso de plaguicidas, abonos y agua, al tiempo que se mejora la fertilidad del suelo y se optimiza el rendimiento;

O.  Considerando que la ciencia del suelo nos muestra que los suelos vivos y sanos alimentan y protegen los cultivos gracias a especies benéficas que los defienden de los patógenos y las plagas y además les aportan nutrientes y agua a cambio de los azúcares que exudan sus raíces; considerando que las prácticas agrícolas pueden afectar negativamente a la calidad biológica, química y física de los suelos, con repercusiones como la erosión de los suelos, la degradación de sus estructuras y la pérdida de fertilidad;

P.   Considerando que los beneficios de las tecnologías innovadoras no deben circunscribirse a un solo tipo de práctica agrícola sino que han de poder aplicarse a todos los tipos de agricultura y ganadería, sea convencional o biológica, a pequeña o a gran escala;

Q.  Considerando que el número de sustancias activas de los plaguicidas se redujo en un 70 % entre 1993 y 2009, y que, por el contrario, los brotes de plagas aumentaron en la Unión Europea; considerando que los procedimientos de aprobación, incluidos los criterios utilizados para definir las sustancias activas y los relativos a nuevas sustancias que constituyen una alternativa a los productos fitosanitarios, plantean cada vez mayores retos para la agricultura de la Unión y para sus ciudadanos; considerando la necesidad de abordar con urgencia la falta de sustancias activas para usos menores;

R.  Considerando que las carencia de soluciones fitosanitarias para cultivos especializados pone en peligro la calidad, la diversidad y la producción sostenible de cultivos alimentarios en la Unión, lo que tiene un impacto directo que se ha estimado en más de mil millones de euros, teniendo en cuenta las pérdidas de producción y los costes adicionales para los agricultores;

S.  Considerando que el cortoplacismo a la hora de definir las prioridades políticas y de financiación de la investigación puede resultar perjudicial para las competencias, la infraestructura y la innovación en la agricultura, y que debería darse prioridad a la transferencia eficaz de los resultados de las investigaciones a los agricultores y a programas de investigación destinados a la mejora de la sostenibilidad de la agricultura, la reducción de los costes de producción y el aumento de la competitividad;

Agricultura de precisión

1.  Señala que el sector agrícola siempre ha recurrido a nuevos modelos empresariales y prácticas agrícolas, incluidas nuevas técnicas y métodos de producción para aumentar el rendimiento y adaptarse a circunstancias nuevas y cambiantes; hace hincapié en que los servicios ecosistémicos, como los ciclos de nutrientes, son un elemento central de la agricultura y que algunas funciones, como la captura de carbono, van más allá de las producción de alimentos;

2.  Está convencido de que la innovación alberga potencial para contribuir a lograr una agricultura sostenible en la Unión y considera que las tecnologías agrícolas de precisión son especialmente importantes para seguir avanzando, pero reconoce las limitaciones que impiden su adopción de manera generalizada, en particular su fiabilidad, la capacidad para gestionarlas y los conocimientos limitados sobre estas tecnologías y la posibilidad de adaptarlas a explotaciones agrícolas de distinto tipo y tamaño;

3.  Considera que los principios en los que se basa la agricultura de precisión pueden generar beneficios ambientales considerables, aumentar los beneficios de los agricultores, racionalizar la utilización de la maquinaria agrícola y mejorar significativamente la eficiencia en el uso de los recursos, incluido el uso del agua con fines de riego; anima, por tanto, a la Comisión a que promueva políticas que estimulen el desarrollo y la implantación de las tecnologías agrícolas de precisión para todos los tipos de explotación, con independencia de su tamaño y de su producción, tanto para explotaciones agrícolas como ganaderas;

4.  Destaca la necesidad concreta de que el proceso de innovación asociado a la agricultura de precisión resuelva el problema del «alto coste» que suponen el desarrollo y el uso de algunas tecnologías de dicha agricultura, y de que toda la cadena de suministro participe activamente en el desarrollo de esas tecnologías para garantizar que las explotaciones obtengan beneficios indiscutibles y contribuir a que sean más resilientes;

5.   Expresa su convencimiento de que el desarrollo económico y la producción sostenible no se excluyen mutuamente y pueden alcanzarse a través de la innovación; destaca la necesidad de apoyar la innovación en materia de tecnología y gobernanza, garantizando que existen coherencia y claridad normativas y oportunidades para emprender, e insta a la Comisión a que garantice que en próximas revisiones y reformas de la legislación pertinente se tenga explícitamente en cuenta la innovación; destaca que la agricultura europea es capaz de producir productos de una calidad y un valor añadido elevados, así como de ofrecer soluciones rentables basadas en el conocimiento para alimentar a una población mundial cada vez más numerosa y exigente;

6.  Pide a la industria, a la Comisión y a los Estados miembros que trabajen conjuntamente para mejorar el rendimiento y la adaptabilidad de la robótica y otras técnicas empleadas en la agricultura de precisión a fin de que los fondos asignados a la investigación se utilicen de manera efectiva en el interés de la agricultura y la horticultura;

7.  Pide al sector que aproveche las oportunidades que ofrece la innovación para desarrollar las capacidades de la agricultura de precisión que están a disposición de todo el mundo, empoderando de ese modo a las personas con discapacidad, promoviendo la igualdad de género y ampliando la base de competencias y las oportunidades de empleo en las comunidades rurales;

8.  Acoge con satisfacción la inclusión de la robótica aplicada a la agricultura de precisión en el programa de trabajo de Horizonte 2020 para el período 2016-2017, recientemente publicado, pero lamenta que no se exija que las propuestas presentadas en el marco de dicha convocatoria adopten un enfoque multilateral, lo que puede tener como consecuencia la exclusión de los agricultores de los enfoques innovadores; hace hincapié en que la agricultura de precisión puede reducir el consumo de recursos en al menos un 15 %; alienta el uso de la agricultura de precisión, que ofrece nuevos enfoques de gestión integral de las explotaciones, como la maquinaria dotada de tecnología GPS/GNSS y los sistemas de aeronaves pilotadas a distancia (RPAS);

Macrodatos e informática

9.  Señala que el sector agrícola, al igual que el resto de sectores de la economía, está atravesando un proceso de transformación; subraya que la agricultura moderna resultó posible únicamente gracias a la aceptación del progreso científico y tecnológico, y que los avances digitales brindan, del mismo modo, la posibilidad de seguir desarrollando el sector agrícola;

10.  Hace hincapié en que la recopilación y el análisis de grandes conjuntos de datos integrados pueden servir para impulsar la innovación en la agricultura y resultan especialmente útiles a la hora de abordar y desarrollar una cadena alimentaria eficiente y sostenible que beneficie a los agricultores, la economía, los consumidores y el medio ambiente; pide a la Comisión y a los Estados miembros que supriman los obstáculos a la integración de sistemas TIC complejos y fragmentados, estimulando la inversión y asumiendo los costes de formación, y que velen por que las infraestructuras necesarias sean más accesibles para el sector agrícola;

11.  Acoge con satisfacción los avances logrados por la Agencia Espacial Europea (ESA) en favor de la agricultura de precisión; considera, a este respecto, que el satélite Sentinel 2B de la ESA, que estará en órbita a finales de 2016, podría proporcionar una visión más precisa de la cobertura de los cultivos y los bosques, que permita aplicar de forma más eficaz las políticas agrícolas, racionalizar el uso de los recursos y determinar los períodos óptimos de cosecha; pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen el uso de sistemas por satélite;

Gestión de los suelos, el agua y los nutrientes

12.  Señala que la degradación del suelo es un obstáculo de primer orden para la producción agrícola, y pide más ambición y mayores esfuerzos para mejorar las prácticas de gestión del agua y del suelo, en particular ante la perspectiva del cambio climático; acoge favorablemente el desarrollo de tecnologías de control de rodada (CTF), que reducen los daños que la sobreexplotación ocasiona en los suelos, así como los recientes esfuerzos para integrar en la agricultura ecológica las tecnologías de teledetección de alta resolución; anima a la Comisión a que cuantifique las ventajas de las nuevas tecnologías para el medio ambiente y la producción y a que garantice la transferencia de información, conocimientos y tecnología;

13.  Pide que se incluya a los agricultores en el diseño, los ensayos y la difusión de las tecnologías de cartografiado de los nutrientes del suelo para contribuir a mejorar su eficacia;

14.  Lamenta que la eficiencia en el uso de los nutrientes en la Unión sea muy baja y hace hincapié en que es necesario actuar para mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K) y así reducir su impacto en el medio ambiente y mejorar la producción de alimentos y energía; pide que se lleven a cabo investigaciones específicas (y que se apliquen sus resultados) para mejorar el seguimiento de la eficiencia de los nutrientes y seguir mejorando las tecnologías de distribución variable;

15.  Coincide en que el desarrollo de nuevas tecnologías y prácticas agrícolas innovadoras podría contribuir de manera significativa a reducir el uso de productos fitosanitarios, fertilizantes y agua, así como a frenar la erosión del suelo;

Diversidad genética

16.  Opina que la pérdida de diversidad genética que se ha producido a lo largo del último siglo supone una amenaza para la seguridad de los alimentos y los piensos, y socava las políticas de la Unión en materia de agricultura sostenible y protección de la biodiversidad, así como sus estrategias de mitigación del cambio climático; considera que el monocultivo y la falta de rotación de los cultivos son dos de las principales causas de dicha pérdida de biodiversidad; considera que todas las variedades vegetales y especies animales, incluidas las variedades autóctonas, sus variedades silvestres y semisilvestres emparentadas, y variedades antiguas y pioneras son fundamentales para el mantenimiento de la diversidad genética, los programas de cría y la producción de alimentos suficientes, nutritivos y sanos;

17.  Considera que la legislación de la Unión debe permitir a los agricultores y obtentores aprovechar al máximo dichos recursos genéticos para salvaguardar la biodiversidad y la innovación en el desarrollo de nuevas variedades; hace hincapié en que las normas de la Unión deben tratar en todos los casos de no frenar estos procesos innovadores imponiendo cargas administrativas innecesarias a los obtentores y agricultores;

18.  Subraya la necesidad de un mayor diálogo entre los bancos genéticos, la investigación vegetal en los sectores público y privado, los obtentores, los usuarios finales y el resto de actores que participan en la conservación y el uso de los recursos genéticos, con el fin de desarrollar la resiliencia y abordar los desafíos que plantea la agricultura sostenible en toda Europa;

19.  Destaca la ayuda facilitada anteriormente por la DG Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) y la DG Investigación e Innovación (RTD) para actividades de conservación de los recursos genéticos, como, por ejemplo, la Red Europea de Conservación de Semillas Autóctonas (Ensconet), y pide que los programas que las sucedan sigan apoyando las actividades de conservación genética de los cultivos y el ganado, en particular el uso sobre el terreno de recursos genéticos a través de la aplicación de medidas en explotaciones agropecuarias;

20.  Destaca la importancia de ampliar la conservación de los recursos genéticos a una mayor variedad de especies vegetales y animales, así como de que los fondos asignados a la investigación en este ámbito den como resultado mejoras tecnológicas aplicables a la agricultura y la horticultura;

21.  Pide a la Comisión que presente propuestas relativas a la estrategia europea de conservación de la diversidad genética agraria prevista en la actuación 10 de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020;

22.  Reconoce la necesidad de utilizar las colecciones de germoplasma de manera responsable para determinar y describir características que favorezcan la eficiencia en el uso de los recursos, la resistencia contra plagas y enfermedades y otros atributos que confieran una mayor calidad y resiliencia; considera que esto requiere que se otorgue mayor importancia a la fenotipificación, que representa un obstáculo especial para muchos cultivos;

23.  Señala que la forma más eficaz de mantener la diversidad genética en la agricultura es su uso in vivo; pone de relieve que de los tres criterios DHE (distinción, homogeneidad y estabilidad) que se aplican a los catálogos de semillas oficiales de la Unión, la homogeneidad y la estabilidad no son características naturales de las plantas genéticamente diversas; señala que la adaptación al cambio climático depende de una elevada variación genética; pone de relieve la creciente concentración de los mercados de semillas y la disminución de la variación por variedad; promueve el papel desempeñado por los sistemas y los intercambios de semillas de las explotaciones agrícolas a la hora de empoderar a los agricultores, y reconoce en la obtención participativa una larga tradición de innovación de las comunidades rurales;

24.   Reconoce la necesidad de mantener y utilizar recursos genéticos para la seguridad alimentaria a largo plazo y de ampliar la base genética de los modernos programas de mejora vegetal y animal; es consciente de que las explotaciones ecológicas se enfrentan a una situación de escasez de nuevas variedades que sean resistentes a las plagas y enfermedades y puedan cultivarse sin recurrir a productos fitosanitarios; apoya el concepto de acceso y de participación en los beneficios, pero insta a una aplicación pragmática y facilitadora del Protocolo de Nagoya, en virtud del Reglamento (UE) n.º 511/2014 y de su Reglamento de Ejecución (UE) n.º 2015/1866, de manera que la complejidad y los costes no disuadan a los obtentores de utilizar material silvestre para introducir nuevas características, como la resistencia a las plagas y las enfermedades, la calidad nutricional y la resiliencia ambiental; señala que ello debería llevarse a cabo sin restar poder a las comunidades rurales que llevan años protegiendo especies y obteniendo variedades;

25.  Considera esencial mantener y desarrollar el rendimiento de las especies locales, dada su capacidad de adaptarse a las características de su entorno nativo y que, con el fin de garantizar la diversidad genética de la agricultura europea, se respete el derecho de los agricultores a obtener plantas de manera autónoma y a almacenar e intercambiar semillas de diferentes especies y variedades;

26.  Reconoce la necesidad de apoyar la rotación de unos cultivos adecuados, que sigan siendo rentables para los agricultores; destaca asimismo la necesidad de mantener, además de los recursos genéticos, un abanico de herramientas adecuadas para la protección de una amplia gama de cultivos; hace hincapié en que sin dichas herramientas se verá gravemente afectada la diversidad de cultivos que pueden producirse de modo rentable;

Reproducción de precisión

27.   Apoya la necesidad de progresos constantes en la mejora vegetal y animal innovadora mediante la aplicación de técnicas seguras y probadas para incrementar no solo la gama de características de resistencia frente a las plagas y las enfermedades de los cultivos, sino también la variedad de materias primas alimentarias comercializadas con características nutricionales y beneficiosas para la salud;

28.  Reconoce la importancia de la selección asistida mediante marcadores (MAS) y de la reproducción SMART, que ahora están bien integradas en numerosos programas de mejora vegetal, pero también del potencial que ofrece la reproducción de precisión para la mejora de los cultivos, como el uso de nucleasas de dedos de cinc (ZFN) y de repeticiones palindrómicas cortas agrupadas regulamente interespaciadas (CRISPR) en la modificación del genoma, la mutagénesis dirigida por oligonucleótidos (ODM) y el uso de híbridos con androesterilidad citoplasmática (CMS) en los métodos basados en la fusión de protoplastos o en el cultivo de tejidos;

29.  Considera importante garantizar también un apoyo sostenido para el desarrollo y uso de futuras herramientas tecnológicas que puedan conseguir que la obtención de variedades dé una respuesta satisfactoria a los retos sociales que se avecinan;

30.  Hace hincapié en que es fundamental no obstaculizar la aplicación de técnicas de mejora de alta precisión ni la realización de experimentos con dichas técnicas sin una justificación científica válida, y en que la legislación debería adecuarse a los fines perseguidos para no quedar desfasada ni resultar onerosa;

31.  Reconoce las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías para el desarrollo y la selección de características específicas en los animales, incluidas las que contribuyen al bienestar y la salud, tales como el ganado sin cuernos o la resistencia a las enfermedades causadas por priones; hace hincapié en la importancia de investigar y regular adecuadamente estas técnicas antes de su aplicación, habida cuenta de sus posibles efectos sobre la salud humana, la salud y el bienestar de los animales y el medio ambiente y la biodiversidad;

32.  Considera oportuno que la Comisión publique el informe final del grupo de trabajo sobre nuevas técnicas y que utilice los resultados científicos obtenidos como base para, entre otras cosas, aclarar la situación jurídica de las técnicas de mejora vegetal y animal que son actualmente objeto de examen, y que emplee un análisis jurídico riguroso en sus deliberaciones;

33.  Anima a un diálogo abierto y transparente entre todas las partes interesadas y los ciudadanos sobre el desarrollo responsable de soluciones innovadoras y de alta precisión para los programas de mejora, que aborde también sus riesgos y beneficios; observa que para ello será necesario llevar a cabo una labor de sensibilización en relación con las nuevas técnicas y de mejora de su comprensión por los agricultores y el público en general; pide a la Comisión que garantice que los consumidores y agricultores reciban la formación necesaria en técnicas de mejora nuevas y emergentes para que pueda tener lugar un debate público abierto e informado;

34.  Expresa su preocupación ante la reciente decisión de la Alta Cámara de Recursos de la Oficina Europea de Patentes (OEP), de 25 de marzo de 2015, en los asuntos G2/12 y G2/13;

Productos fitosanitarios

35.  Destaca la urgente necesidad de revisar la aplicación del marco reglamentario de los productos fitosanitarios y de desarrollar un sistema de evaluación y aprobación coherente, eficaz, previsible, basado en los riesgos y científicamente sólido; considera importante reducir lo más posible la dependencia de los agricultores de los plaguicidas, sin olvidar que la producción de alimentos y piensos se desarrolla en un entorno internacional y competitivo; considera importante desarrollar productos fitosanitarios rentables, seguros y respetuosos con el medio ambiente;

36.  Acoge con satisfacción las iniciativas REFIT del programa de trabajo de la Comisión de 2016, que comprometen a la Unión Europea a llevar a cabo una evaluación del Reglamento (CE) n.º 1107/2009 y del Reglamento (CE) n.º 396/2005; subraya que el proceso REFIT no debe llevar a una rebaja de las normas en materia de seguridad alimentaria y protección del medio ambiente;

37.  Pide a la Comisión que incluya en su informe al Parlamento y al Consejo las distintas opciones para modificar y mejorar la legislación actual, en particular la relativa al funcionamiento del reconocimiento mutuo de autorizaciones y al proceso de evaluación por zonas;

38.  Manifiesta su preocupación por que el sistema de autorizaciones por zonas no funcione correctamente debido a que se siguen utilizando metodologías de autorización nacional desfasadas y pide a la Comisión que armonice el sistema de aprobación para garantizar el reconocimiento mutuo de productos por parte de los Estados miembros en todas las zonas determinadas en el Reglamento (CE) n.º 1107/2009;

39.  Acoge con satisfacción el reciente proyecto Gestión Integrada de Plagas del Espacio Europeo de Investigación (IPM-ERANET) y la nueva plataforma de coordinación para «usos menores», pero considera que la plataforma podría aprovecharse mejor para impulsar la investigación y la innovación encaminadas a abordar la falta de soluciones fitosanitarias para usos menores y cultivos especializados;

40.  Destaca la importancia de evaluar de manera transparente las repercusiones de las sustancias activas a fin de garantizar una agricultura sostenible con arreglo a la legislación de la Unión, así como de evaluar exhaustivamente los riesgos y peligros asociados al uso de los productos, y recuerda que debe aplicarse el principio de precaución cuando el grado de incertidumbre sea tan elevado que no sea posible garantizar la salud pública o unas condiciones agrícolas y ambientales óptimas;

41.  Pide a la DG Salud y Seguridad Alimentaria (SANTE) que establezca criterios claros para determinar las sustancias activas de bajo riesgo para el desarrollo y el uso de plaguicidas de bajo riesgo, teniendo en cuenta la evolución de los conocimientos científicos y garantizando el cumplimiento de los objetivos en el ámbito de la salud y la protección ambiental, y que vele por que se disponga de datos en materia de seguridad respecto de los criterios aplicados a todas las sustancias potencialmente de bajo riesgo;

42.  Opina que las sustancias de bajo riesgo, incluidas las alternativas no químicas a los productos fitosanitarios, como los controles biológicos, deben obtener una aprobación provisional de uso y ser objeto de una evaluación con carácter prioritario por los Estados miembros ponentes y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para contribuir a alcanzar los objetivos de la Directiva 2009/128/CE en lo relativo a la gestión integrada de plagas y el uso sostenible de los plaguicidas, especialmente para el uso de los productos en cultivos menores o especializados;

43.  Subraya que los agricultores necesitan contar con más herramientas para proteger sus cultivos y decidir cuáles serán las medidas más eficaces para ello; exhorta, por tanto, a una utilización más generalizada de las distintas alternativas existentes a los plaguicidas tradicionales, incluidos los bioplaguicidas, en el marco de la gestión integrada de plagas, y pide que se redoblen los esfuerzos destinados a desarrollar alternativas más rentables, apoyando la investigación de campo y documentando en mayor medida las alternativas no químicas y las medidas de bajo riesgo, así como los plaguicidas más respetuosos con el medio ambiente;

44.  Señala que los controles biológicos son métodos de protección de los cultivos basados en el uso de organismos vivos o sustancias naturales y que podrían reducir el uso de plaguicidas tradicionales y contribuir a mejorar la resiliencia vegetal;

45.  Pide a la Comisión que presente un plan de acción y cree un grupo de expertos con el fin de conseguir un sistema más sostenible de gestión de plagas; destaca el potencial de un sistema de gestión de plagas que mejore la interacción entre los esfuerzos de mejora vegetal, los sistemas de defensa natural y el uso de plaguicidas;

46.  Señala que un proceso de aprobación más rápido incrementaría la disponibilidad en el mercado de productos fitosanitarios de bajo riesgo y reduciría el riesgo de resistencia a las sustancias activas y los efectos en especies no objetivo asociados a los productos fitosanitarios comúnmente utilizados;

47.  Considera que un proceso de aprobación más rápido estimularía la investigación industrial sobre el desarrollo de nuevas sustancias activas de bajo riesgo, incluidas sustancias nuevas e innovadoras de bajo riesgo, lo que pondría a disposición de los agricultores suficientes herramientas fitosanitarias y les permitiría empezar a utilizar productos fitosanitarios sostenibles más rápidamente y aumentar la eficacia de la gestión integrada de plagas;

48.  Lamenta la lentitud con la que los Estados miembros y la Comisión proceden, respectivamente, a aplicar y a evaluar la aplicación de la gestión integrada de plagas y de la Directiva 2009/128/CE;

Desarrollo de competencias y transferencia de conocimientos

49.  Reconoce que el desarrollo de tecnologías relacionadas con el sector agrario exige un amplio abanico de perfiles de competencias y de conocimientos especializados con un enfoque interdisciplinar y que incluyen, sin limitarse a ellas, las ciencias generales relativas a los vegetales, los animales y el medio ambiente, la fisiología y la ingeniería;

50.  Lamenta la creciente escasez de competencias en muchas de estas profesiones y pide a los Estados miembros que trabajen en asociación con la industria, los centros de investigación y otras partes interesadas en la elaboración de sus próximos programas de desarrollo rural, que comprendan asociaciones europeas para la innovación, a fin de determinar las posibilidades existentes de apoyo al desarrollo de competencias y la transferencia de conocimientos en estos ámbitos, a través de, entre otros medios, formaciones y periodos de aprendizaje para jóvenes agricultores y nuevos participantes;

51.  Pide al sector de las tecnologías agrícolas que mejore la coordinación y la integración de las demostraciones en las explotaciones y que utilice las explotaciones empleadas como modelo y con fines de control para compartir las mejores prácticas a escala regional, nacional y europea, utilizando los programas, las iniciativas o los recursos disponibles o nuevos;

52.  Reconoce el potencial que puede tener la integración de la agricultura de precisión y la tecnología digital para incrementar el atractivo de la actividad agraria entre los jóvenes y crear nuevas oportunidades de crecimiento y empleo en las zonas rurales; considera que la inversión en el desarrollo de estas tecnologías puede servir como incentivo para una renovación generacional en el sector agrario;

Prioridades de investigación y financiación

53.  Reconoce los retos a largo plazo asociados a la agricultura y la horticultura sostenibles, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen un plan de inversiones a largo plazo, en el que preconicen un enfoque sectorial, con continuidad de la financiación, para la investigación básica y aplicada; pide asimismo a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren la formación de los especialistas en sostenibilidad agraria y que garanticen la consulta de expertos;

54.  Considera que dicho plan también debe contener soluciones rentables y poder aplicarse a los pequeños productores, las zonas rurales, las regiones ultraperiféricas y las regiones de montaña; destaca que los agricultores son los principales gestores medioambientales en Europa y necesitan un acceso ininterrumpido a la innovación y la investigación para poder producir alimentos, piensos y otros productos de manera sostenible y con mayor rentabilidad, a la vez que protegen el medio ambiente para las generaciones futuras y refuerzan la biodiversidad y los servicios ecosistémicos;

55.  Acoge con satisfacción los progresos realizados en la investigación aplicada en los últimos años, pero pide mayores esfuerzos para asegurar la transferencia de conocimientos e implicar a los agricultores y demás usuarios de las tecnologías y los productos agrícolas, incluidas las pequeñas explotaciones;

56.  Pide el refuerzo de la Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas, incluida en el segundo pilar de la PAC, que permitirá crear asociaciones de agentes innovadores, incluidos todos los agricultores, y en particular los pequeños agricultores, que se encuentran más alejados de los centros de toma de decisiones europeos;

57.  Observa que en los Estados miembros en los que se ha hecho un uso inteligente de las asociaciones público-privadas se ha desarrollado en mayor medida la investigación aplicada y se ha logrado una mayor participación de los usuarios finales;

58.  Considera esencial que la Comisión y los Estados miembros desarrollen proyectos centrados en el desarrollo de prácticas agrícolas y variedades de cultivos más eficientes en el uso de los recursos, incluidas variedades locales especializadas, encaminados a la conservación y la mejora de la fertilidad del suelo y el intercambio de nutrientes, en especial habida cuenta de la creciente escasez de agua disponible y de determinados componentes clave de los fertilizantes, como el fosfato; pide a la Comisión que conceda prioridad a la inversión en la economía circular y las prácticas agrícolas adaptadas al clima, y que prevea incentivos de financiación para la investigación y la adopción por parte de los agricultores; hace hincapié en que deben evaluarse, divulgarse e incentivarse las ventajas de la acuaponía, los ciclos cerrados de nutrientes, la agroecología, incluida la agrosilvicultura, la agricultura de conservación y la gestión forestal sostenible, el sapropel, las cadenas de alimentación animal cortas, el pastoreo en pastizales y la producción con bajos insumos;

59.  Considera esencial que la Comisión y los Estados miembros desarrollen proyectos innovadores para prestar servicios y producir productos no alimentarios (bioeconomía, energías renovables, etc.), así como para desarrollar una industria agrícola más eficiente en el uso de los recursos (mejor utilización del agua, la energía, los abonos y los piensos, etc.) y más autónoma;

60.  Toma nota de que en la mayor parte de la Unión los centros de educación, formación e innovación en agricultura independientes o de financiación pública han disminuido en número o no garantizan adecuadamente la existencia de enfoques interdisciplinares en sectores emergentes como la ingeniería agrícola; reconoce que, en algunos Estados miembros, las cualificaciones de los agricultores siguen siendo limitadas, lo cual dificulta el acceso a las nuevas tecnologías y su aplicación, y por ello insta a la Comisión a que elabore un plan europeo que promueva la inversión en la formación y la educación agrícolas de nivel técnico o superior;

61.  Acoge positivamente la Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas (AEI-AGRI), puesta en marcha recientemente con el objetivo de establecer un nexo entre la investigación y la agricultura en la práctica, y pide a la Comisión que participe activamente en la promoción de la coordinación a escala nacional y transfronteriza, a fin de impulsar una agenda de innovación precisa vinculada a Horizonte 2020 y garantizar la adecuada transferencia de conocimientos a los usuarios finales;

62.  Anima a la Comisión y a los Estados miembros a que comuniquen de manera más efectiva a la sociedad el valor de la agricultura en la Unión y a que desarrollen centros transeuropeos de innovación agrícola en los que se presenten nuevas tecnologías innovadoras, la agricultura sostenible y la seguridad y la soberanía alimentarias y se proporcione un acceso adecuado a ellas;

63.  Hace hincapié en que las actividades en estos centros deberían facilitar un acceso adecuado a las nuevas tecnologías no solo para la agricultura sostenible sino también para el desarrollo rural sostenible, trabajando al efecto en el seno de las comunidades, con las pymes, las cooperativas y las organizaciones de productores rurales; subraya que estas actividades deben ser transparentes y estar abiertas al público en general y también a los agricultores, y deben seguir un enfoque intersectorial, fomentando el diálogo entre los sectores que pueden verse afectados de manera diversa por la innovación;

64.  Insta a la Comisión a que, paralelamente a las innovaciones tecnológicas y científicas, garantice que sigan prosperando las técnicas y explotaciones tradicionales, que representan una enorme riqueza y son fuente de diversidad cultural, rural, histórica y turística, y garantizan la subsistencia de muchos pequeños agricultores europeos en regiones muy diversas;

65.  Pide a los Estados miembros que hagan un mejor uso de los instrumentos financieros creados en virtud del Memorando de Acuerdo conjunto de la Comisión y el Banco Europeo de Inversiones en materia de agricultura y desarrollo rural para el período 2014-2020;

66.  Hace hincapié en el valor añadido vinculado a estos instrumentos, especialmente en cuanto a efectos de palanca y garantías de préstamo destinados a impulsar la ejecución de la agenda de investigación en materia de agricultura y silvicultura sostenibles, incluido el reto social 2 de Horizonte 2020; menciona, en particular, su utilidad para reducir las necesidades de inversión y los riesgos para los agricultores que deseen adoptar tecnologías y métodos de agricultura de precisión costosos;

Mantener a Europa en el centro del desarrollo y la innovación científicos

67.  Señala que las zonas rurales, incluidas las regiones ultraperiféricas y montañosas, están más expuestas a un cambio climático real y potencial, lo que les resta atractivo e incrementa su vulnerabilidad frente a la despoblación y el envejecimiento de su población; reconoce que la agricultura debe poder adaptarse a las circunstancias cambiantes utilizando todas las soluciones tecnológicas disponibles para garantizar que las tierras agrícolas se usen de manera más sostenible;

68.  Observa que las tecnologías modernas empleadas en agricultura y en el sector más amplio del uso de la tierra pueden ayudar a estos sectores a contribuir verdaderamente a los esfuerzos de mitigación del cambio climático mundial; en este contexto, subraya la necesidad de ampliar la definición de «agricultura productiva» y apoyar y respetar plenamente las tierras agrícolas que aportan bienes públicos en los ámbitos de la mitigación del cambio climático y la captación de carbono, incluida la agricultura agroecológica;

69.  Considera esencial el mantenimiento de la superficie agrícola útil, también en las zonas montañosas y periféricas de la Unión, por lo que respalda toda medida tendente a garantizar el acceso por parte de las explotaciones, a menudo pequeñas, de estas regiones a tecnología avanzada que se adapte a sus necesidades específicas;

70.  Considera esencial que las tecnologías emergentes se sigan desarrollando en la Unión, que no se vean ahogadas por una reglamentación innecesaria y engorrosa, y que se les permita demostrar y aportar su valor y sus ventajas, dado que con una reglamentación de la Unión que resulte razonable, se guíe por la salud y la seguridad de los consumidores y la protección del medio ambiente y esté basada en datos científicos independientes y sometidos a una revisión por pares, los productos agrícolas de la Unión podrán ser competitivos y atractivos tanto dentro como fuera del mercado interior, y pide que se mantenga la validez de este principio;

71.  Señala, en particular, el elevado coste, los largos plazos y la incertidumbre comercial y jurídica que supone introducir en el mercado nuevas tecnologías y productos sostenibles con arreglo a la actual normativa de la Unión; observa que estos factores son aún más palpables en las regiones ultraperiféricas, las zonas rurales remotas, las zonas desfavorecidas y las zonas de montaña;

72.  Insta a la Comisión a que utilice y potencie todas las características de las regiones ultraperiféricas mediante proyectos piloto de innovación tecnológica y científica, con vistas a reducir sus desventajas naturales y la dificultad de acceso, debido a su pequeño tamaño, a los avances científicos y tecnológicos más recientes y su aplicación;

73.  Pide a la Comisión que mejore su marco reglamentario en consonancia con los principios del legislar mejor para garantizar unos procedimientos de toma de decisiones oportunos, eficientes y efectivos, que puedan contribuir al desarrollo tecnológico en la Unión;

74.  Pide a la Comisión que utilice su nuevo mecanismo de asesoramiento científico («Scientific Advice Mechanism», SAM) para optimizar el marco regulador de manera que ponga más énfasis en las pruebas científicas y basadas en el riesgo a la hora de determinar los riesgos, los peligros y las ventajas de la adopción o no adopción de nuevas tecnologías, productos y prácticas;

75.  Toma nota del amplio apoyo para la adopción del principio de innovación, lo que exigiría que se llevasen a cabo evaluaciones exhaustivas del impacto de las propuestas legislativas de la Unión sobre la innovación;

76.   Pide a la Comisión que emprenda una acción de mayor alcance en el ámbito de la cooperación científica a escala internacional con objeto, entre otros fines, de intensificar el intercambio de información y definir oportunidades de desarrollo;

77.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1)

DO C 326 de 26.10.2012, pp. 47–390.

(2)

DO L 347 de 20.12.2013, p. 965.

(3)

DO L 347 de 20.12.2013, p. 104.

(4)

DO L 347 de 20.12.2013, p. 487.

(5)

DO L 309 de 24.11.2009, p. 1.

(6)

DO L 309 de 24.11.2009, p. 71.

(7)

DO L 77 de 15.3.2014, p. 44.

(8)

DO L 162 de 30.4.2004, p. 18.

(9)

DO L 268 de 18.10.2003, p. 1.

(10)

Textos Aprobados, P7_TA (2014)0205.

(11)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0473.

(12)

FAO, Foro de Expertos de Alto Nivel (Roma, 12-13 de octubre de 2009), «La agricultura mundial hacia 2050»; D. Tilman, C. Blazer, J. Hill y B. L. Belfort: «Global food demand and the sustainable intensification of agriculture» (La demanda alimentaria mundial y la intensificación sostenible de la agricultura), PNAS, 2011 (http://www.pnas.org/content/108/50/20260).


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

A medida que aumenta la población mundial, satisfacer la demanda de alimentos sanos y de una alimentación óptima se ha convertido en uno de los principales desafíos mundiales. Se calcula que la demanda de alimentos aumentará en un 70 % de aquí a 2050. La disminución de la cantidad de tierra disponible, el deterioro del medio ambiente, la escasez de agua, el aumento de la demanda de energía y la aparición de nuevas plagas y enfermedades están ejerciendo una presión considerable sobre nuestro entorno natural. Como resultado de ello, los agricultores tienen cada vez más dificultades para producir alimentos de forma sostenible.

La innovación tecnológica es una parte esencial de la solución. Las tecnologías agrícolas, en particular, pueden hacer que la agricultura sea más productiva y más sostenible, algo que los agricultores reconocen y aprecian. De hecho, muchos consideran que la tecnología —genética, mecánica y, cada vez más, digital— es la única forma realista de superar los retos actuales.

La Unión debe convertirse en un líder mundial en tecnología agrícola, innovación y sostenibilidad. El presente informe se centra en la manera de garantizar que Europa disponga de un sector agrícola dinámico que desarrolle una amplia gama de innovaciones y tecnologías en todos los tipos de agricultura, ya sea convencional, ecológica o de otro tipo. Debemos garantizar que las ventajas de la innovación tecnológica estén a disposición de todos nuestros agricultores. Asimismo, es importante encontrar soluciones que funcionen a pequeña escala en las comunidades rurales con el fin de abordar los problemas a los que se enfrentan muchas de nuestras grandes explotaciones agrícolas.

La mejora de la productividad, la competitividad y el comportamiento medioambiental no es únicamente una necesidad económica. Con unos 805 millones de personas en el mundo que sufren de desnutrición crónica, casi todos ellos en países en desarrollo, no cabe duda de que Europa tiene la obligación moral de optimizar el rendimiento y aumentar la producción agrícola de la manera más sostenible posible.

Si bien las preocupaciones mundiales sobre la seguridad alimentaria y del medio ambiente han hecho que en los últimos años haya adquirido una nueva importancia la I+D del sector público, la agricultura europea sigue a la zaga de muchos de sus competidores internacionales. Solo se podrá invertir esta tendencia con una inversión constante y prioritaria en la base de investigación.

El punto de partida ha de ser la inversión específica en investigación aplicada y traslacional. Dado que no se comercializan en medida suficiente los resultados de la investigación, los agricultores no están en condiciones de aprovechar las oportunidades que brindan la nueva tecnología y la innovación. De igual modo, no todas las tecnologías agrícolas que se desarrollan satisfacen las necesidades de los agricultores, ya sea porque la tecnología aún tiene que optimizarse o adaptarse a las condiciones de cultivo locales, o porque requiere mucho capital y queda fuera del alcance de los pequeños agricultores.

Pese a que los agricultores y los científicos desempeñan papeles distintos en el proceso de innovación, solo se podrán lograr mejores resultados con una colaboración más estrecha entre ambas partes. Los agricultores son los usuarios finales de las tecnologías de producción y gestión, y los agentes de la cadena de suministro que desarrollan estas tecnologías deben aprovechar su experiencia práctica. Del mismo modo, si los agricultores se enfrentan a un desafío particular sobre el terreno, deben poder acceder directamente a los científicos y recurrir a la investigación básica para poder encontrar soluciones.

La Unión y los Estados miembros, las universidades y el sector agrícola, incluidos los criadores, el sector agroquímico, los agricultores y los fabricantes de alimentos deben cooperar para que los resultados de la investigación se plasmen mejor en la práctica, es decir, para mejorar la transición del laboratorio a la granja y de ahí al plato.

Las inversiones recientes y las nuevas prioridades de financiación al nivel de los Estados miembros y de la Unión ofrecen indicios alentadores. El programa marco Horizonte 2020, dotado con aproximadamente 80 000 millones de euros para un periodo de siete años, es el mayor programa de investigación e innovación de la historia de la UE.

También se están haciendo nuevas inversiones en los Estados miembros. En el Reino Unido, por ejemplo, el Gobierno británico está invirtiendo en una nueva estrategia de agrotecnología que tiene por objeto convertir al Reino Unido en líder mundial en tecnología agrícola, innovación y sostenibilidad. Esa estrategia ya está en marcha e incluye una inversión de 70 millones de libras esterlinas en un catalizador de agrotecnología que debe ayudar a acelerar la comercialización de la investigación agrícola, así como otros 90 millones de libras para crear centros de innovación agrícola destinados a respaldar los avances en la agricultura sostenible.

Para conseguir que esto se haga realidad será fundamental prever las competencias adecuadas y atraer a los talentos y los conocimientos especializados adecuados al sector. Las competencias de investigación necesarias para apoyar al sector cambian rápidamente, y en este momento existe un riesgo real de que se agrave el déficit de competencias en agronomía y patología vegetal, ya que muchos de los profesionales con experiencia en estos ámbitos especializados se acercan a la edad de la jubilación. En la mayor parte de Europa, los centros de educación, formación e innovación han decaído y deben revitalizarse, en particular en el campo emergente de la ingeniería agrícola. En resumen, la UE y los Estados miembros deben esforzarse por hacer que el sector agrícola europeo resulte más atractivo para los nuevos participantes, ya sea en la agricultura, la investigación o el desarrollo tecnológico. Además, los Estados miembros deben cooperar más estrechamente con el sector agrícola para cambiar la mala imagen que se tiene de él como sector poco cualificado y con escaso uso de la tecnología, de manera que la agricultura puede atraer las competencias necesarias.

También es muy importante crear un entorno regulador más favorable a la innovación, así como garantizar que la legislación de la Unión no obstaculice la innovación. Sin un régimen reglamentario que la respalde, la industria europea se trasladará a mercados más dinámicos. En demasiados casos, la legislación de la Unión impone restricciones a productos y tecnologías sin disponer de pruebas suficientes de los riesgos. La legislación de la Unión debe basarse en pruebas a fin de fomentar la innovación.

La mayoría de los agricultores y propietarios de tierras son pequeñas empresas, por lo que es vital reducir al mínimo la carga administrativa para estas pymes. Los márgenes en el sector agrícola son pequeños y los gastos adicionales ponen en peligro la supervivencia de algunas explotaciones pequeñas.

Por último, los retos de la agricultura sostenible a largo plazo deben abordarse con un planteamiento conjunto de la Comisión y los Estados miembros para garantizar el apoyo a la innovación tecnológica, un marco regulador basado en los riesgos y respaldado por pruebas científicas, la continuidad de la investigación básica y aplicada, y el desarrollo de competencias relacionadas con la agricultura.


RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

26.4.2016

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

23

14

4

Miembros presentes en la votación final

John Stuart Agnew, Clara Eugenia Aguilera García, Eric Andrieu, Richard Ashworth, José Bové, Paul Brannen, Daniel Buda, Nicola Caputo, Matt Carthy, Viorica Dăncilă, Michel Dantin, Paolo De Castro, Albert Deß, Herbert Dorfmann, Norbert Erdős, Edouard Ferrand, Luke Ming Flanagan, Martin Häusling, Anja Hazekamp, Jan Huitema, Peter Jahr, Jarosław Kalinowski, Zbigniew Kuźmiuk, Philippe Loiseau, Mairead McGuinness, Ulrike Müller, James Nicholson, Maria Noichl, Marijana Petir, Laurenţiu Rebega, Bronis Ropė, Jordi Sebastià, Jasenko Selimovic, Maria Lidia Senra Rodríguez, Czesław Adam Siekierski, Marc Tarabella, Janusz Wojciechowski, Marco Zullo

Suplentes presentes en la votación final

Pilar Ayuso, Franc Bogovič, Jean-Paul Denanot, Jens Gieseke, Ivan Jakovčić, Norbert Lins, Anthea McIntyre, Sofia Ribeiro, Hannu Takkula, Ramón Luis Valcárcel Siso

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