Procedimiento : 2020/2077(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A9-0008/2021

Textos presentados :

A9-0008/2021

Debates :

PV 08/02/2021 - 15
CRE 08/02/2021 - 15

Votaciones :

Textos aprobados :

P9_TA(2021)0040

<Date>{28/01/2021}28.1.2021</Date>
<NoDocSe>A9-0008/2021</NoDocSe>
PDF 388kWORD 156k

<TitreType>INFORME</TitreType>

<Titre>sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>


<Commission>{ENVI}Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</Commission>

Ponente: <Depute>Jan Huitema</Depute>

Ponentes de opinión (*):

Patrizia Toia, Comisión de Industria, Investigación y Energía

Anna Cavazzini, Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor

(*) Comisiones asociadas – artículo 57 del Reglamento interno

ENMIENDAS
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE INDUSTRIA, INVESTIGACIÓN Y ENERGÍA
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE MERCADO INTERIOR Y PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE COMERCIO INTERNACIONAL
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE TRANSPORTES Y TURISMO
 OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL
 INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO
 VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular

(2020/2077(INI)

El Parlamento Europeo,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 11 de marzo de 2020, titulada «Nuevo Plan de acción para la economía circular por una Europa más limpia y más competitiva» (COM(2020)0098), así como el documento de trabajo de los servicios de la Comisión titulado «Leading the way to a global circular economy: state of play and outlook» (Liderar el camino hacia una economía circular global: situación actual y perspectivas) (SWD(2020)100),

 Vistos la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS n.º 12 «Producción y consumo responsables» y el ODS n.º 15 «Vida de ecosistemas terrestres»,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 14 de octubre de 2020, titulada «Estrategia de sostenibilidad para las sustancias químicas - Hacia un entorno sin sustancias tóxicas» (COM(2020)0667)[1],

 Vista su Resolución, de 10 de julio de 2020, sobre la estrategia en el ámbito de las sustancias químicas con vistas a la sostenibilidad[2],

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 10 de marzo de 2020, titulada «Un nuevo modelo de industria para Europa» (COM(2020)0102),

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de mayo de 2020, titulada «Estrategia de la UE sobre la biodiversidad de aquí a 2030 - Reintegrar la naturaleza en nuestras vidas» (COM(2020)0380),

 Visto el informe de la Evaluación Mundial sobre la Diversidad Biológica y los Servicios de los Ecosistemas, publicado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) en mayo de 2019,

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de mayo de 2020, titulada «Estrategia “de la granja a la mesa” para un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente» (COM(2020)0381),

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 11 de octubre de 2018, titulada «Una bioeconomía sostenible para Europa: consolidar la conexión entre la economía, la sociedad y el medio ambiente» (COM(2018)0673),

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de enero de 2018, titulada «Una estrategia europea para el plástico en una economía circular» (COM(2018)0028),

 Vista la Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente,

 Vista su Resolución, de 14 de marzo de 2019, sobre una visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra[3],

 Vista su Resolución, de 28 de noviembre de 2019, sobre la situación de emergencia climática y medioambiental[4],

 Vista su Resolución, de 4 de julio de 2017, sobre una vida útil más larga para los productos: ventajas para los consumidores y las empresas[5],

 Vista su Resolución, de 9 de julio de 2015, sobre el uso eficiente de los recursos: avanzar hacia una economía circular (2014/2208(INI))[6],

 Vista su Resolución, de 13 de septiembre de 2018, sobre la aplicación del paquete sobre la economía circular: opciones para abordar la interfaz entre las legislaciones sobre sustancias químicas, sobre productos y sobre residuos (2018/2589(RSP))[7],

 Vista su Resolución, de 10 de julio de 2020, sobre un enfoque europeo global con respecto al almacenamiento de la energía (2019/2189(INI))[8],

 Visto el Reglamento (UE) 2020/741 relativo a los requisitos mínimos para la reutilización del agua,

 Vista la propuesta de 8.º Programa de Acción en materia de Medio Ambiente presentada por la Comisión el 14 de octubre de 2020, en particular el objetivo prioritario de acelerar la transición a una economía circular establecido en su artículo 2, apartado 2, letra c),

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 11 de diciembre de 2019, titulada «El Pacto Verde Europeo» (COM(2019)0640),

 Vistos los informes especiales del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC) relativos al cambio climático, la desertización, la degradación del suelo, la gestión sostenible de las tierras, la seguridad alimentaria y los flujos de gases de efecto invernadero en los ecosistemas terrestres, así como el informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante y el informe especial titulado «Calentamiento global de 1,5 °C», su Quinto Informe de Evaluación y su informe de síntesis de septiembre de 2018,

 Vistos el primer Plan de acción para la economía circular puesto en marcha en 2015 (Comunicación de la Comisión, de 2 de diciembre de 2015, titulada «Cerrar el círculo: un plan de acción de la UE para la economía circular» (COM(2015)0614)) y las acciones emprendidas en el marco de dicho plan,

 Vista su Resolución, de 10 de julio de 2020, sobre la estrategia en el ámbito de las sustancias químicas con vistas a la sostenibilidad[9],

 Vista su Resolución, de 15 de enero de 2020, sobre el Pacto Verde Europeo[10],

 Vista su Resolución, de 13 de septiembre de 2018, sobre una estrategia europea para el plástico en una economía circular[11],

 Vista su Resolución, de 13 de septiembre de 2018, sobre la aplicación del paquete sobre la economía circular: opciones para abordar la interfaz entre las legislaciones sobre sustancias químicas, sobre productos y sobre residuos[12],

 Vista la Resolución del Parlamento Europeo, de 31 de mayo de 2018, sobre la aplicación de la estrategia de la Directiva sobre diseño ecológico[13],

 Vista la Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente[14],

 Vista la revisión de la legislación de la Unión sobre residuos, aprobada en 2018: Directiva (UE) 2018/851, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos[15]; Directiva (UE) 2018/852 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 94/62/CE relativa a los envases y residuos de envases[16]; Directiva (UE) 2018/850 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 1999/31/CE relativa al vertido de residuos[17]; y Directiva (UE) 2018/849, por la que se modifican la Directiva 2000/53/CE relativa a los vehículos al final de su vida útil, la Directiva 2006/66/CE relativa a las pilas y acumuladores y a los residuos de pilas y acumuladores y la Directiva 2012/19/UE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos[18],

 Visto el Reglamento (CE) n.º 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (el «Reglamento CLP»)[19],

 Vista la Comunicación de la Comisión, de 26 de enero de 2017, titulada «El papel de la transformación de los residuos en energía» (COM(2017)0034),

 Vistos los informes titulados «Panorama de los recursos globales 2019»[20] y «Eficiencia de los recursos y cambio climático»[21] del Panel Internacional de Recursos,

 Visto el artículo titulado «Evaluating scenarios to zero plastics pollution» (Evaluación de escenarios para la eliminación de la contaminación por residuos plásticos) de la publicación Science[22],

 Visto el artículo 54 de su Reglamento interno,

 Vistas las opiniones de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, de la Comisión de Comercio Internacional, de la Comisión de Transporte y Turismo y de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural,

 Visto el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (A9-0008/2021),

A. Considerando que el Panel Internacional de Recursos, en su informe titulado «Panorama de los recursos globales 2019», estima que la mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y del estrés hídrico se deben a la extracción y la transformación de recursos; que la economía mundial hace un uso de recursos equivalente a un planeta y medio, que en la actualidad ya se necesitarían tres planetas si toda la población consumiese al ritmo de un ciudadano promedio de la Unión y que una reducción significativa del uso general que hacemos de los recursos naturales y de nuestra generación de residuos debe ser el objetivo global de la economía circular; que a tal fin será necesario disociar el crecimiento económico del uso de recursos, teniendo en cuenta la distinción entre disociación absoluta y relativa;

B. Considerando que estas cifras ilustran el papel central que desempeña el uso sostenible de los recursos, en particular de las materias primas originales, y la necesidad de intensificar los esfuerzos a todos los niveles y en todo el mundo; que el concepto de economía circular es de naturaleza horizontal y contribuirá significativamente a la consecución de otros objetivos medioambientales, incluidos los objetivos del Acuerdo de París;

C. Considerando que la transición a una economía circular desempeña un papel crucial en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la Unión y en la consecución del objetivo climático de la Unión para 2030 y el objetivo de cero emisiones netas de GEI a más tardar en 2050, y requiere una profunda transformación de las cadenas de valor en toda la economía;

D. Considerando que la transición a una economía circular tiene el potencial de promover prácticas empresariales sostenibles y que se espera que las empresas y las economías europeas estén a la vanguardia en la carrera mundial hacia la circularidad, debido a unos modelos de negocio bien desarrollados en la Unión, a nuestros conocimientos sobre la circularidad y a nuestra experiencia en materia de reciclaje;

E. Considerando que los principios de la economía circular deben ser el elemento central de cualquier política industrial europea y nacional, así como de los planes nacionales de recuperación y resiliencia de los Estados miembros en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia;

F. Considerando que el consumo total de energía en la Unión es significativo y que la acción para la economía circular también debe abarcar la eficiencia energética y el abastecimiento a partir de fuentes de energía sostenibles;

G. Considerando que la eliminación de los residuos desde el diseño es uno de los principios de la economía circular;

H. Considerando que la economía circular resulta pertinente para varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo n.º 12 «Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles» y el Objetivo n.º 13 «Acción por el clima»;

I. Considerando que la eliminación de los residuos y la contaminación desde el diseño es uno de los principios de la economía circular;

J. Considerando que, según estudios recientes, la economía circular alberga el potencial de aumentar el PIB de la UE en un 0,5 % adicional y de crear más de 700 000 nuevos puestos de trabajo para 2030[23], y también de mejorar, al mismo tiempo, la calidad del empleo; que, entre 2012 y 2018, el empleo ligado a la economía circular en la Unión creció un 5 %, hasta alcanzar unos cuatro millones de puestos de trabajo; que, gracias a las políticas de apoyo y la inversión de la industria, se espera que, de aquí a 2030, la remanufacturación pueda alcanzar en la Unión un valor anual de entre 70 000 y 100 000 millones EUR, con un empleo asociado de entre unos 450 000 y casi 600 000 puestos de trabajo;

K. Considerando que un abastecimiento sostenible y responsable de materias primas originales es fundamental para lograr la eficiencia en el uso de recursos y alcanzar los objetivos de la economía circular; que, por lo tanto, es necesario elaborar normas en materia de abastecimiento sostenible para los productos básicos y materiales prioritarios;

L. Considerando que hasta el 80 % de los impactos medioambientales de los productos se determinan en la fase de diseño y que solo el 12 % de los materiales utilizados por la industria de la Unión procede del reciclado[24];

M. Considerando que el rápido crecimiento del comercio electrónico ha provocado un aumento significativo de los residuos de envases, como los residuos de plásticos de un solo uso y de cartón; que los traslados de residuos a terceros países siguen siendo un motivo de preocupación;

N. Considerando que se calcula que en la Unión se generan cada año 88 millones de toneladas de residuos alimentarios y que más del 50 % de esos residuos proviene de los hogares y los consumidores; que los residuos alimentarios tienen un enorme impacto medioambiental, ya que representan alrededor del 6 % del total de las emisiones de GEI de la Unión;

O. Considerando que los plásticos crean problemas medioambientales si no se gestionan adecuadamente, como los vertidos, la dificultad de reutilización y reciclado, las sustancias preocupantes, las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso de recursos;

P. Considerando que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha adoptado un dictamen científico para restringir el uso de los microplásticos que se añaden deliberadamente a los productos en el mercado de la Unión y del EEE, en concentraciones superiores al 0,01 % en peso/peso;

Q. Considerando que, según las estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), entre 1996 y 2012 la cantidad de ropa comprada por persona en la Unión aumentó en un 40 %, mientras que, al mismo tiempo, más del 30 % de la ropa guardada en los armarios europeos no se utilizó durante al menos un año; que, además, una vez desechadas, más de la mitad de las prendas de vestir no se reciclan, sino que acaban entre los residuos domésticos mixtos y posteriormente se envían a incineradores o vertederos[25];

R. Considerando que se espera que las empresas y economías europeas encabecen la carrera mundial hacia la circularidad, pero también que se beneficien de ella, gracias a unos modelos empresariales bien desarrollados en la Unión, a nuestros conocimientos sobre la circularidad y a nuestra experiencia en materia de reciclaje;

S. Considerando que han transcurrido más de dos años desde que el GIECC publicara su informe especial titulado «Calentamiento global de 1,5 °C», en el que se afirmaba que limitar el calentamiento global a 1,5 °C requeriría cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes en todos los ámbitos de la sociedad;

1. Acoge con satisfacción el nuevo Plan de acción para la economía circular de la Comisión; destaca que la economía circular, junto con el objetivo de «contaminación cero» en un entorno sin sustancias tóxicas, es esencial para reducir la huella ambiental mundial de la producción y el consumo europeos, respetar los límites del planeta y proteger la salud humana, garantizando al mismo tiempo una economía competitiva e innovadora; subraya la importante contribución que la economía circular puede aportar a la consecución de los objetivos del Acuerdo de París, el Convenio sobre la Diversidad Biológica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas;

2. Pide a la Comisión que presente todas las iniciativas del Plan de acción con arreglo a las fechas establecidas en el anexo de la Comunicación y que base cada propuesta legislativa en una evaluación de impacto exhaustiva; subraya la importancia de tener en cuenta también los costes de la inacción;

3. Hace hincapié en que la economía circular puede ofrecer soluciones a los nuevos retos causados y puestos de relieve por la crisis de la COVID-19 reforzando las cadenas de valor dentro de la Unión y a escala mundial y reduciendo su vulnerabilidad, y haciendo que los ecosistemas industriales europeos sean más resilientes y sostenibles, así como competitivos y rentables; señala que esto promoverá la autonomía estratégica de la Unión y contribuirá a la creación de empleo; subraya que la pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de un entorno propicio para la economía circular; pide a los Estados miembros que integren la economía circular en sus planes nacionales de recuperación y resiliencia;

4. Cree que una economía circular es la forma de hacer que la Unión y las empresas europeas sigan siendo innovadoras y competitivas en un mercado mundial, y reduzcan al mismo tiempo su huella ambiental; insta, por tanto, a la Comisión y a los Estados miembros a que orienten las inversiones hacia el objetivo de ampliar las iniciativas de economía circular y respaldar la innovación; considera que el plan de recuperación económica de la Unión (Next Generation EU), así como el Fondo de Transición Justa y Horizonte Europa, deben utilizarse para poner en marcha y fomentar iniciativas, prácticas, infraestructuras y tecnologías de economía circular;

5. Resalta que la mejora del funcionamiento del mercado interior es una condición previa para la creación de una economía circular dentro de la Unión; destaca, en particular, la importancia de una aplicación adecuada y un control del cumplimiento eficaz de la normativa vigente, en aras del buen funcionamiento de un mercado único sostenible; recuerda que la Unión es la segunda potencia económica mundial y la primera potencia comercial; señala que el mercado único es una herramienta potente que debe utilizarse para desarrollar productos y tecnologías sostenibles y circulares, que se convertirán en los estándares del mañana, permitiendo así a los ciudadanos adquirir productos asequibles, seguros, sanos y respetuosos con el planeta;

6. Pone de relieve la necesidad de una disociación completa entre el crecimiento económico y el uso de recursos; pide a la Comisión que proponga objetivos vinculantes de la Unión a medio y largo plazo con base científica para la reducción del uso de materias primas originales y la disminución de las repercusiones medioambientales; pide que se fijen los objetivos de la Unión mediante un enfoque retrospectivo con el fin de garantizar que los objetivos políticos mantengan una senda creíble hacia el logro de una economía neutra en carbono, sostenible desde el punto de vista medioambiental, sin sustancias tóxicas y totalmente circular dentro de los límites del planeta a más tardar en 2050;

7. Pide a la Comisión que proponga objetivos vinculantes de la Unión para 2030 con miras a reducir significativamente las huellas material y de consumo de la Unión y situarlas dentro de los límites del planeta de aquí a 2050, utilizando los indicadores que se adoptarán antes de finales de 2021 como parte del marco de seguimiento actualizado; pide a la Comisión que se base en los ejemplos establecidos por los Estados miembros más ambiciosos, teniendo debidamente en cuenta las diferencias en los puntos de partida y las capacidades entre los Estados miembros;

8. Insta a la Comisión a que introduzca para 2021 indicadores de circularidad armonizados, comparables y uniformes, consistentes en indicadores relativos a la huella material y a la huella de consumo, así como una serie de subindicadores sobre la eficiencia en el uso de recursos y los servicios ecosistémicos; estos indicadores deben medir el consumo de recursos y la productividad de los recursos, e incluir las importaciones y exportaciones a escala de la Unión, de los Estados miembros y de la industria, y ser coherentes con metodologías armonizadas de evaluación del ciclo de vida y de contabilización del capital natural; deben aplicarse en todas las políticas, instrumentos financieros e iniciativas reglamentarias de la Unión;

9. Acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión de actualizar y revisar el marco de seguimiento para la economía circular; lamenta que el actual marco de seguimiento no presente un conjunto de indicadores integral que permita medir la disociación del crecimiento económico respecto del uso de recursos y el impacto medioambiental; subraya que el marco de seguimiento debería englobar los indicadores de circularidad arriba mencionados y, además, todo el espectro de objetivos y acciones concretas del Plan de acción para una economía circular, con el fin de facilitar un instrumento efectivo para medir la circularidad y los avances hacia la consecución de sus objetivos de una manera global;

10. Hace hincapié en que es necesaria una medición científicamente sólida para detectar sinergias entre la economía circular y la mitigación del cambio climático, también mediante mediciones de la huella de carbono;

11. Destaca las oportunidades que se derivan del uso optimizado de los productos y servicios y de las medidas que amplían los ciclos de vida y de uso de los materiales; resalta especialmente, en este contexto, las oportunidades de combinar las soluciones de la economía circular y la digitalización; pide a la Comisión y a los Estados miembros que elaboren políticas de apoyo a los nuevos modelos empresariales sostenibles y circulares, como los enfoques «productos como servicios» que ahorran recursos y reducen el impacto medioambiental, garantizando al mismo tiempo la protección de los consumidores; pide a la Comisión que facilite este tipo de enfoques en la nueva iniciativa sobre productos sostenibles, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que eliminen los obstáculos reglamentarios y fiscales indebidos a dichos enfoques y promuevan el desarrollo de infraestructuras que permitan la circularidad y una economía digital sostenible; recuerda que la digitalización también tiene unas repercusiones considerables en el clima y el medio ambiente, como el aumento en la demanda de energía, la extracción de materias primas y la generación de residuos electrónicos; pide a la Comisión que evalúe y aborde estos retos mediante la implantación de una metodología para supervisar y cuantificar el impacto medioambiental de las tecnologías, las estructuras y los servicios digitales, incluidos los centros de datos, y proponiendo medidas —también, cuando proceda, medidas legislativas— al objeto de garantizar la sostenibilidad medioambiental de las soluciones digitales, situando la eficiencia energética, la reducción de las emisiones de GEI y el uso de recursos y el establecimiento de una economía circular en el centro de una transición digital sostenible;

12. Pide a la Comisión que determine las medidas reglamentarias y otras acciones que serían necesarias para eliminar los obstáculos administrativos y legales a una economía circular colaborativa y de servicios e incentivar su desarrollo; pide, en particular, a la Comisión que estudie soluciones a retos como las cuestiones de responsabilidad y los derechos de propiedad relacionados con la economía colaborativa y de servicios, teniendo en cuenta que una mayor seguridad jurídica tanto para los productores como para los consumidores es vital de cara a posibilitar estos conceptos; sugiere que la Comisión sopese la posibilidad de desarrollar una estrategia europea para la economía colaborativa y de servicios donde se traten estos puntos y se aborden al mismo tiempo las cuestiones sociales;

13. Subraya la necesidad de entender mejor cómo las tecnologías de inteligencia artificial pueden respaldar una economía circular fomentando sus aplicaciones en el diseño, los modelos de negocio y la infraestructura; destaca la importancia de tratar la digitalización como un elemento facilitador de la economía circular, especialmente por lo que respecta a los pasaportes de producto o a la información sustancial en el contexto de un «espacio común europeo de datos»; insiste en que la mejora de la accesibilidad y la puesta en común de los datos serán aspectos clave a la hora de garantizar una colaboración activa entre las partes interesadas con el fin de asegurar que los nuevos enfoques sigan siendo justos e inclusivos, así como de proteger la privacidad y la seguridad de los datos;

14. Pone de relieve la necesidad de crear incentivos económicos y un entorno reglamentario adecuado en favor de la innovación en soluciones, materiales y modelos de negocio circulares, eliminando al mismo tiempo las subvenciones que distorsionan el mercado y las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, y pide apoyo a tal efecto en el nuevo modelo de industria para Europa y en la estrategia para las pymes; hace hincapié en el papel específico que desempeñan los pioneros, las pymes (pequeñas y medianas empresas) y las empresas emergentes en la transición a una economía circular; resalta que la investigación sobre materiales, procesos, tecnologías y productos sostenibles, así como sobre su expansión a escala industrial, puede proporcionar a las empresas europeas una ventaja competitiva a nivel mundial; destaca que son necesarias políticas a escala nacional y de la Unión para apoyar a los pioneros de la economía circular y los modelos de negocio circulares;

15. Hace hincapié en la necesidad de implicar a la industria europea como parte interesada en la transición hacia una economía más circular; recuerda el papel crucial de las medidas de la economía circular en la consecución de la descarbonización industrial; pide enfoques de circularidad en la industria, a todos los niveles del diseño de productos, el abastecimiento de materiales, la reutilización y el reciclado de productos y la gestión de residuos, y subraya la necesidad de estimular el desarrollo de mercados punteros para los materiales y productos industriales sostenibles;

16. Anima a las empresas a que elaboren planes de transición como parte de su información anual en los que describan cómo y cuándo se proponen lograr la neutralidad climática, la economía circular y la sostenibilidad;

17. Pide a los Estados miembros que den prioridad a las opciones que supongan una carga administrativa mínima y que refuercen el desarrollo de asociaciones público-privadas en el ámbito de la investigación y el desarrollo que ofrezcan soluciones sistémicas e integrales;

18. Pide a la Comisión que cree un marco reglamentario para certificar todas las soluciones tecnológicas y naturales en materia de absorción de carbono, incluida la captura, el almacenamiento y el uso de carbono;

19. Hace hincapié en el papel crucial de la biomimétrica como acelerador de la circularidad, al promover soluciones biomimétricas que, desde su diseño, minimicen el uso de materiales, energía y compuestos tóxicos y proporcionen soluciones sostenibles, regenerativas e innovadoras inspiradas por la naturaleza y aplicables a multitud de sectores;

20. Pide una dotación de personal y un presupuesto adecuados para los servicios de la Comisión encargados de garantizar que el Plan de acción se aplique con éxito; subraya que la asignación de recursos debe dar respuesta a las prioridades políticas tanto actuales como a largo plazo y espera en consecuencia que, en el marco del Pacto Verde Europeo, se refuercen de manera notable los recursos humanos en la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión en particular;

Un marco para una política de productos sostenibles

21. Hace hincapié en la necesidad de convertir la economía lineal consistente en «extraer, producir y desperdiciar» en una economía verdaderamente circular, basada en los siguientes principios: reducción del uso de energía y recursos; retención del valor en la economía; prevención de residuos; eliminación de residuos, sustancias nocivas y contaminación desde el diseño; mantenimiento de los productos y los materiales en uso y en ciclos cerrados; protección de la salud humana; promoción de los beneficios para los consumidores; y regeneración de los sistemas naturales; estos objetivos deben guiar el nuevo marco para una política de productos sostenibles, así como la estrategia de economía circular en su conjunto y el modelo de industria; destaca la necesidad de integrar plenamente el concepto de sistema circular sostenible en todas las actividades, incluidas las políticas, los productos, los procesos de producción y los modelos de negocio;

22. Subraya que los productos y materiales sostenibles, circulares, seguros y no tóxicos deben convertirse en la norma en el mercado de la Unión y no en la excepción, y deben considerarse como la opción por defecto, atractiva, asequible y accesible para todos los consumidores; acoge con agrado el plan de la Comisión de presentar una iniciativa legislativa sobre productos sostenibles al objeto de definir los principios horizontales de la política de productos y requisitos vinculantes en relación con los productos comercializados en el mercado de la Unión;

23. Apoya firmemente la ampliación del ámbito de aplicación de la Directiva sobre diseño ecológico para incluir productos no relacionados con la energía y establecer principios de sostenibilidad horizontales y normas de rendimiento, durabilidad, reutilizabilidad, reparabilidad, no toxicidad, actualizabilidad, reciclabilidad, contenido reciclado y eficiencia en cuanto al uso de energía y de recursos, y pide a la Comisión que presente una propuesta al respecto en 2021; reitera, al mismo tiempo, su llamamiento a la Comisión para que sea ambiciosa en la aplicación del diseño ecológico a todos los productos que utilicen energía en el marco del ámbito de aplicación actual de la Directiva sobre diseño ecológico, también en lo que respecta a los aspectos de la economía circular;

24. Destaca la importancia de mantener un marco legislativo claro y coherente de la Unión para los productos sostenibles y subraya la necesidad de reforzar las sinergias con otras políticas, incluida la etiqueta ecológica de la UE; pone de relieve que, paralelamente a las normas mínimas legales para el diseño de productos, es importante ofrecer incentivos de mercado a las empresas más sostenibles y a los productos y materiales sostenibles;

25. Pide a la Comisión que proponga objetivos vinculantes de huella material y medioambiental para todo el ciclo de vida del producto en cada categoría de productos comercializada en el mercado de la Unión, incluidos los productos semielaborados más intensivos en carbono; pide asimismo a la Comisión que proponga objetivos vinculantes específicos del producto o sectoriales para el contenido reciclado, garantizando al mismo tiempo el rendimiento y la seguridad de los productos en cuestión y que estén diseñados para su reciclado; insta a la Comisión a que establezca condiciones de apoyo tecnológicas, reglamentarias y de mercado con miras a alcanzar estos objetivos y a que tenga en cuenta los cambios industriales necesarios y los ciclos de inversión en cada sector; urge a la Comisión, al mismo tiempo, a que estudie unos requisitos obligatorios para aumentar la sostenibilidad de los servicios;

26. Apoya el plan para la introducción de pasaportes digitales de producto a fin de ayudar a las empresas, los consumidores y las autoridades de vigilancia del mercado a realizar un seguimiento del impacto climático, medioambiental, social y de otro tipo de un producto a lo largo de la cadena de valor y proporcionar información fiable, transparente y fácilmente accesible sobre la durabilidad del producto y sus posibilidades de mantenimiento, reutilización, reparación y desmantelamiento y manipulación al final de su vida útil, así como su composición en términos de materiales y sustancias químicas utilizados y sus efectos medioambientales y de otro tipo; pide a la Comisión que evalúe las opciones de una etiqueta a tal efecto; considera que los pasaportes de producto deben introducirse de manera que se evite una carga reglamentaria indebida para las empresas, en particular las pymes; estima que deben ser compatibles con otras herramientas digitales, como el futuro pasaporte de renovación de edificios y la base de datos SCIP;

27. Subraya la importancia fundamental de lograr ciclos de materiales no tóxicos y revalorizadores para el éxito de la economía circular y la creación de un mercado único sostenible y, en última instancia, para garantizar un entorno sin sustancias tóxicas en beneficio de los ciudadanos europeos; reitera, por tanto, las posiciones adoptadas en su Resolución sobre la estrategia en el ámbito de las sustancias químicas con vistas a la sostenibilidad y en su Resolución sobre la interfaz entre las legislaciones sobre sustancias químicas, sobre productos y sobre residuos, e insiste en que se adopten medidas rápidas con miras a aplicar la «Estrategia de sostenibilidad para las sustancias químicas - Hacia un entorno sin sustancias tóxicas»;

28. Hace hincapié en el derecho de los consumidores a una información más precisa, armonizada y exacta sobre el impacto medioambiental y climático de los productos y servicios a lo largo de su ciclo de vida, también en términos de durabilidad y reparabilidad, y pide que se adopten medidas contra el blanqueo ecológico y las declaraciones medioambientales falsas relativas a productos ofrecidos tanto en línea como fuera de línea; apoya firmemente la intención de la Comisión de presentar propuestas para regular el uso de las declaraciones ecológicas mediante el establecimiento de métodos de cálculo sólidos y armonizados que cubran toda la cadena de valor, sobre la base de indicadores armonizados y evaluaciones del ciclo de vida como la huella ambiental, también con respecto a la prevención de residuos, el uso de materias primas, la evitación de sustancias nocivas, la durabilidad y la longevidad del producto, así como el diseño para que sea reparable y reciclable; destaca, además, la necesidad de aplicar la Directiva 2005/29/CE, recientemente modificada, a través de medidas proactivas que aborden las declaraciones ecológicas;

29. Pide a la Comisión que apoye el desarrollo de herramientas digitales de información al consumidor con el fin de empoderar a los consumidores en la era digital; destaca la importancia de las plataformas y los mercados en línea en lo que se refiere a la promoción de productos y servicios sostenibles y señala que podrían proporcionar a los consumidores información más clara y fácilmente comprensible sobre la durabilidad y la reparabilidad de los productos que ofrecen;

30. Resalta la necesidad de reforzar la etiqueta ecológica de la UE como una referencia para la sostenibilidad medioambiental, mediante el aumento de la sensibilización y el reconocimiento del mercado y los consumidores, el establecimiento de normas comprensibles, la extensión del sistema a más productos pertinentes y la facilitación de su uso en la contratación pública;

31. Apoya las iniciativas previstas para mejorar la durabilidad y la reparabilidad de los productos de acuerdo con el principio de prevención de residuos en la jerarquía de residuos, reforzando al mismo tiempo los derechos de los consumidores tanto en el mercado de empresa a consumidor como en el de empresa a empresa; acoge con gran satisfacción, por lo tanto, las iniciativas previstas a fin de establecer un nuevo «derecho a la reparación», que debería abarcar al menos el ciclo de vida ampliado de los productos, el acceso a las piezas de recambio y a una información exhaustiva y unos servicios de reparación asequibles para los consumidores;

32. Pide, en este contexto, que se adopten medidas a fin de facilitar a todos los participantes en el mercado el acceso gratuito a la información necesaria sobre la reparación y el mantenimiento, incluida la información sobre las piezas de recambio y las actualizaciones de los programas informáticos, teniendo en cuenta los imperativos de seguridad de los consumidores y sin perjuicio de la Directiva (UE) 2016/943, así como garantizar el acceso a las piezas de recambio sin obstáculos injustificados a todos los agentes del sector de la reparación, incluidos los talleres de reparación independientes y los consumidores, a fin de definir plazos mínimos obligatorios para la disponibilidad de las piezas de recambio o las actualizaciones y plazos máximos de entrega para una amplia gama de categorías de productos que tengan en cuenta sus especificidades, y que se evalúe como puede alentarse la reparación en virtud del régimen de garantía jurídica; destaca que los vendedores deben informar a todos los participantes en el mercado acerca de la reparabilidad de sus productos;

33. Pide, en aras de facilitar la toma de decisiones por parte de los consumidores, un etiquetado armonizado claro y fácilmente comprensible —que podría adoptar la forma de un índice— sobre la durabilidad de los productos (es decir, sobre la vida útil estimada de un producto) y su reparabilidad, así como el desarrollo de un sistema de puntuación uniforme para las reparaciones y la introducción de contadores de uso para determinadas categorías de productos; pide que se establezcan requisitos mínimos de información de conformidad con las Directivas 2005/29/UE y 2011/83/UE; pide a la Comisión que, cuando prepare su revisión de la Directiva (UE) 2019/771, considere la posibilidad de ampliar tanto los derechos de garantía jurídica como las normas sobre la inversión de la carga de la prueba para algunas categorías de productos con una vida útil estimada más elevada, y de introducir la responsabilidad directa del productor;

34. Pide que se adopten medidas legislativas para poner fin a las prácticas que dan lugar a la obsolescencia programada, también estudiando la posibilidad de añadir dichas prácticas a la lista del anexo I de la Directiva 2005/29/UE;

35. Acoge con agrado la intención de la Comisión de introducir legislación que prohíba la destrucción de bienes duraderos no vendidos a menos que supongan una amenaza para la seguridad o la salud; subraya que el reciclado, la reutilización y la redistribución de artículos no alimentarios deben constituir la norma y ser impuestos mediante la legislación;

36. Subraya la necesidad de impulsar el mercado interior de productos sostenibles y opina que el sector público debe liderar esta iniciativa; observa que las autoridades públicas siguen aplicando a menudo el criterio del precio más bajo como criterio de adjudicación a la hora de seleccionar las mejores ofertas de bienes, servicios o trabajos; apoya el establecimiento de criterios y objetivos mínimos obligatorios para la contratación pública ecológica en la legislación sectorial;

37. Destaca el papel de la contratación pública ecológica en la aceleración de la transición hacia una economía sostenible y circular, así como la importancia de implantar la contratación pública ecológica durante la recuperación económica de la Unión;

38. Insta a la Comisión a que presente una propuesta legislativa sobre los procedimientos de contratación pública ecológica; estima que en todos los procedimientos de contratación pública han de escogerse por defecto las soluciones y los productos reutilizados, reparados, reamanufacturados, reacondicionados y eficientes desde el punto de vista de la energía y del uso de recursos que minimicen el impacto medioambiental durante su ciclo de vida, en consonancia con los objetivos del Pacto Verde Europeo, y que, si no se les da preferencia, deba aplicarse el principio de «cumplir o dar explicaciones»; pide asimismo a la Comisión que facilite orientaciones al objeto de respaldar la contratación pública empresarial sostenible; pide que la Comisión y los Estados miembros estén obligados a informar sobre la sostenibilidad de sus decisiones de contratación pública, respetando al mismo tiempo el principio de subsidiariedad;

39. Subraya la necesidad de promover una alta calidad de los flujos de recogida de materiales, la reutilización y el reciclado, de mantener los materiales en su valor máximo y de lograr ciclos de materiales cerrados limpios, no tóxicos y sostenibles; pone de relieve la necesidad de incrementar la disponibilidad y la calidad de los productos reciclados centrándose en la capacidad de un material para conservar sus propiedades inherentes tras el reciclado y en su capacidad de sustituir las materias primas originales en futuras aplicaciones; destaca, en este contexto, la necesidad de estimular una mayor reciclabilidad en el diseño de los productos y de medidas como unos sistemas eficaces de recogida selectiva y de depósito y devolución de envases; pide que se apoye la creación de instalaciones y capacidades de reciclado, de acuerdo con el principio de proximidad, allí donde aún no existan;

40. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que respalden el desarrollo de infraestructuras de alta calidad de recogida, clasificación y reutilización y reciclado de materiales y la investigación en el desarrollo de nuevas tecnologías innovadoras que minimicen el uso de recursos y la generación de residuos remanentes, mejoren el rendimiento y la calidad de los materiales secundarios reciclables y reutilizables, descontaminen los materiales reciclados y reduzcan la huella ambiental global —incluidas las huellas energética y climática— en relación con otras tecnologías; considera que el reciclado químico, cuando cumple estos criterios, puede contribuir a cerrar el ciclo de materiales en determinados flujos de residuos;

41. Pide a la Comisión que vele por que las repercusiones sobre la salud, el medio ambiente y el clima de los procesos y los resultados de las nuevas tecnologías de reciclado y recuperación se evalúen de forma exhaustiva a escala industrial antes de su incentivación, y que garantice la transparencia a lo largo de toda la evaluación;

42. Estima que el reciclado químico debe cumplir la definición de reciclado con arreglo a la Directiva marco sobre residuos, con el fin de asegurar que la transformación en materiales y sustancias que vayan a utilizarse como combustibles no se considere reciclado químico; urge a la Comisión a que proporcione una confirmación jurídica a este respecto;

43. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que autoricen tecnologías digitales como la cadena de bloques y la marca de agua digital y que las hagan interoperables, de modo que puedan respaldar el desarrollo de la economía circular mediante el seguimiento, la localización y la cartografía del uso de recursos y los flujos del producto en todas las fases del ciclo de vida;

44. Pone de relieve la importancia de mejorar el acceso a los fondos para proyectos de investigación e innovación sobre la economía circular; pide, por tanto, a la Comisión que oriente las actividades del programa Horizonte Europa hacia el apoyo a la investigación y la innovación en:

 procesos y tecnologías de reciclaje;

 eficiencia de los procesos industriales en el uso de recursos;

 materiales, productos, procesos, tecnologías y servicios innovadores y sostenibles, así como su expansión a escala industrial;

 bioeconomía, a través de la innovación biológica que abarque el desarrollo de biomateriales y bioproductos;

 satélites de observación de la Tierra, puesto que pueden desempeñar un papel importante en el seguimiento del desarrollo de una económica circular a través de la evaluación de la presión sobre las materias primas vírgenes y los niveles de emisiones;

45. Resalta el importante papel que pueden desempeñar los insumos renovables sostenibles en los procesos circulares hacia la descarbonización y la manera en que el uso de energías renovables puede mejorar la circularidad de los ciclos de vida de los productos al tiempo que impulsa la transición energética;

46. Hace hincapié en que la legislación sobre «un marco para una política de productos sostenibles» debe sustentarse en un sistema de contabilización del carbono y medioambiental sólido y transparente que actúe como catalizador de la inversión en productos y procesos de la economía circular;

47. Subraya la necesidad de tener en cuenta todo el ciclo de vida de un producto, de principio a fin, y el impacto del abastecimiento, los productos semielaborados, las piezas de recambio y los subproductos en el conjunto de la cadena de valor a la hora de establecer las normas del producto en cuanto a las repercusiones climáticas y ambientales; considera que estas normas deben establecerse mediante un proceso abierto, transparente y con base científica, con la participación de las partes interesadas pertinentes; alienta, en este contexto, el establecimiento de metodologías comunes de evaluación del ciclo de vida y mejora de la recogida de datos;

48. Subraya que la normalización es clave de cara a aplicar una política de productos sostenibles mediante definiciones, medidas y ensayos fiables de características tales como la durabilidad y la reparabilidad;

49. Insiste en que las normas de la Unión se elaboren en el momento oportuno y en consonancia con las condiciones reales de uso, evitando al mismo tiempo cuellos de botella administrativos a las partes interesadas participantes que causen demoras en la publicación de las normas;

50. Recuerda la Comunicación de la Comisión, de 1 de junio de 2016, titulada «Normas europeas para el siglo XXI» y los trabajos realizados en el marco de la Iniciativa Conjunta sobre Normalización; pide a la Comisión que refuerce en mayor medida dicha iniciativa y que adopte nuevas acciones y proyectos destinados a la mejora del funcionamiento de las organizaciones europeas de normalización;

51. Hace hincapié en que la aplicación y el cumplimiento efectivos de la legislación de la Unión relativa a los requisitos de seguridad y sostenibilidad de los productos es crucial para garantizar que los productos comercializados cumplen dichas normas de conformidad con el Reglamento (UE) 2019/1020; añade que un gran número de productos adquiridos en línea e importados en la Unión no cumplen los requisitos mínimos de seguridad de la Unión; pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos para garantizar la conformidad de los productos, incluidos los productos vendidos en línea, y que aborden los riesgos que plantean los productos falsificados para la seguridad de los consumidores mediante la mejora de las normas de vigilancia del mercado y las equivalentes de control aduanero, así como mediante el refuerzo de la cooperación en este ámbito y el aumento de los presupuestos y los recursos humanos; pide, por tanto, una supervisión más eficaz por parte de la Unión a través del establecimiento de normas armonizadas sobre el número mínimo de controles y su frecuencia, y la concesión de facultades a la Comisión para supervisar y auditar las actividades de las autoridades nacionales de vigilancia del mercado;

52. Subraya que los acuerdos voluntarios han demostrado ser ineficaces de cara a lograr una solución sostenible y común para la recarga de los equipos radioeléctricos móviles; reitera su llamamiento a la Comisión para que aplique urgentemente las disposiciones de la Directiva 2014/53/UE sobre equipos radioeléctricos y, en particular, para que introduzca un cargador común para teléfonos inteligentes y todos los dispositivos electrónicos de pequeño y mediano tamaño a fin de garantizar de la mejor manera posible la normalización, la compatibilidad y la interoperabilidad de las capacidades de carga, incluida la recarga inalámbrica, como parte de la estrategia global de reducción de los residuos electrónicos; solicita a la Comisión que prepare, en el momento oportuno, una estrategia de disociación que garantice que los consumidores no estén obligados a adquirir un nuevo cargador con cada dispositivo nuevo, lo que reportaría mayores beneficios medioambientales, ahorros de costes y ventajas para los consumidores; recalca la importancia de que los consumidores reciban, mediante un etiquetado armonizado en un formato de fácil lectura, información fiable y relevante sobre las características pertinentes de los cargadores, como la interoperabilidad y el rendimiento de la carga, incluido el cumplimiento de la norma USB 3.1 o superior, de modo que puedan escoger las opciones más convenientes, rentables y sostenibles;

53. Subraya la necesidad de coherencia política entre las medidas existentes y futuras a escala de la Unión y de los Estados miembros, a fin de garantizar el cumplimiento de los objetivos del Plan de acción y proporcionar seguridad económica y de inversión para las tecnologías, productos y servicios circulares, lo que también fomentará la competitividad y la innovación de la Unión; pide a la Comisión que aborde las posibles incoherencias o barreras reglamentarias existentes o inseguridades jurídicas que dificulten el pleno despliegue de una economía circular; pide incentivos económicos como la tarificación del CO2, la responsabilidad ampliada del productor con una modulación ecológica de las tasas y los incentivos fiscales, así como otros incentivos financieros que promuevan opciones sostenibles para los consumidores; considera que estas medidas deben, cuando proceda, estar en consonancia con los criterios técnicos de selección para la economía circular definidos en el Reglamento por el que se establece una taxonomía; pide a los Estados miembros que tengan en cuenta los objetivos de la economía circular en toda la legislación nacional pertinente y que se aseguren de que se ajusta plenamente a los objetivos y medidas de la estrategia de la Unión para la economía circular; pide, además, a la Comisión que se centre en la aplicación de la legislación relacionada con la economía circular para garantizar la igualdad de condiciones para los procesos de producción circulares y los modelos de negocio;

Cadenas de valor clave de los productos: electrónica y TIC

54. Apoya la Iniciativa sobre la Electrónica Circular, que debe abordar las deficiencias en materia de durabilidad, diseño circular, presencia de sustancias peligrosas y nocivas, contenido reciclado, reparabilidad, acceso a piezas de recambio, capacidad de actualización, prevención de residuos electrónicos, recogida, reutilización y reciclado; pide asimismo que se integren las cuestiones relacionadas con la obsolescencia prematura, incluida la obsolescencia de los productos causada por los cambios en los programas informáticos; solicita la armonización y la optimización de las infraestructuras de reciclado de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en la Unión;

55. Opina que la recogida de residuos electrónicos debería ser mucho más sencilla para los consumidores; acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión de explorar opciones para un sistema de recogida a escala de la Unión para los productos TIC, y considera que dicho régimen debe abarcar la gama más amplia posible de productos; subraya la importancia de diseñar dicho sistema de recogida y cualquier otro modelo de recogida, de una forma que proteja la reutilización de los productos TIC y que permita a los operadores de reutilización acceder a los bienes reutilizables;

56. Subraya el potencial de las medidas de diseño ecológico y recuerda que la Directiva sobre diseño ecológico y la Directiva sobre etiquetado energético proporcionaron conjuntamente casi la mitad del objetivo de ahorro por eficiencia energética fijado por la Unión para 2020; subraya la necesidad de garantizar la rápida finalización de los actuales trabajos de diseño ecológico sobre electrónica y TIC, en particular para teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores, impresoras (incluidos los cartuchos), estaciones y subsistemas de red móvil y equipos de redes, con el fin de proponer medidas a más tardar en 2021;

57. Subraya la importancia de favorecer modos de consumo y producción más sostenibles para el material electrónico y las TIC, y pide a la Comisión que analice la posibilidad de proporcionar información al consumidor sobre la distinción entre actualizaciones correctivas y evolutivas y el impacto en términos de carbono del consumo de datos;

58. Pide que se establezca un sistema de certificación obligatorio para los recicladores de residuos electrónicos a fin de garantizar una recuperación eficaz de los materiales y la protección del medio ambiente;

59. Aparte de la iniciativa sobre la electrónica circular, pide a la Comisión que elabore una iniciativa de digitalización circular y sostenible, TIC y un plan de IA;

Cadenas de valor clave de los productos: baterías y vehículos

60. Subraya la importancia que reviste un enfoque estratégico, sostenible desde el punto de vista medioambiental y ecológico en los nuevos marcos legislativos para las baterías y los vehículos en el contexto de la transición hacia una movilidad con cero emisiones y unas redes eléctricas basadas en las energías renovables y la necesidad de asegurar un abastecimiento sostenible y ético de materias primas, incluidas las materias primas críticas; pide la creación de unas cadenas de valor competitivas y resilientes para la fabricación, la reutilización y el reciclado de baterías en la Unión;

61. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de un nuevo Reglamento relativo a las pilas y baterías y sus residuos, y considera que el nuevo marco regulador de la Unión para las pilas y baterías debería incluir, como mínimo, lo siguiente: el abastecimiento sostenible, ético y seguro, el diseño ecológico, incluidas medidas que aborden el contenido reciclado, la sustitución de sustancias peligrosas y nocivas siempre que sea posible, la mejora de la recogida selectiva, la reutilización, la reparación, la reelaboración, la reconversión y el reciclado, incluidos unos objetivos de reciclado más ambiciosos, la recuperación de materiales valiosos, la ampliación de la responsabilidad del productor y la información al consumidor; el marco debe abordar el impacto medioambiental en todo el ciclo de vida, con disposiciones específicas sobre las baterías relacionadas con la movilidad y el almacenamiento de energía;

62. Expresa su preocupación por la gran dependencia de la Unión de las importaciones de materias primas para la fabricación de baterías; está convencido de que, mejorando los sistemas de reciclado de baterías, se podría obtener una parte importante de las materias primas necesarias para la fabricación de baterías dentro de la Unión;

63. Expresa su preocupación por el impacto socioeconómico de la industria mineral, en concreto, dentro de la industria del cobalto; pide a la Comisión que evalúe las opciones de un marco legislativo viable para garantizar el abastecimiento ético de materiales y la introducción de una legislación obligatoria en materia de diligencia debida para hacer frente a los efectos adversos para el medio ambiente y los derechos humanos en un contexto internacional;

64. Acoge con satisfacción los planes de la Comisión de revisar la Directiva sobre los vehículos al final de su vida útil; pide a la Comisión que actualice la Directiva sobre los vehículos al final de su vida útil para que refleje y respete plenamente los principios de la economía circular, incluida la eliminación de los residuos, la mejorabilidad, modularidad, reparabilidad, reusabilidad y reciclabilidad de los materiales más valiosos, dándoles prioridad máxima en términos de reutilización: pide a la Comisión que trabaje para garantizar la existencia de cadenas de reutilización efectivas, con fabricantes de vehículos y regímenes de responsabilidad ampliada de los productores; pide a la Comisión que mejore el procedimiento de comunicación de los vehículos al final de su vida útil, a través de una base de datos europea; pide a la Comisión que aclare, refuerce y supervise el principio de que desmontar el vehículo y reutilizar las piezas siempre ha de preceder al desguace y a la trituración de los vehículos;

65. Subraya la necesidad de seguir promoviendo la investigación y la innovación en procesos y tecnologías de reciclado en el marco de Horizonte Europa a fin de aumentar el potencial para la economía circular de las baterías; reconoce el papel de las pymes en los sectores de recogida y de reciclado;

 

 

Cadenas de valor clave de los productos: envases y embalajes

66. Reitera el objetivo de hacer que todos los envases sean reutilizables o reciclables de manera económicamente viable para 2030 y pide a la Comisión que presente sin demora una propuesta legislativa que incluya medidas y objetivos de reducción de residuos y unos requisitos esenciales ambiciosos en la Directiva relativa a los envases y los residuos de envases para reducir los envases excesivos, también en el comercio electrónico, mejorar la reciclabilidad y minimizar la complejidad del envasado, aumentar el contenido reciclado, eliminar progresivamente las sustancias peligrosas y nocivas, y promover la reutilización; subraya que no deben ponerse en peligro las normas de higiene o seguridad alimentaria; pide que estas medidas persigan los mejores resultados medioambientales en general, en consonancia con la jerarquía de residuos y una huella de carbono baja;

67. Al tiempo que subraya el papel esencial de los envases para la seguridad de los productos, en particular la seguridad alimentaria y la higiene, así como para reducir el desperdicio de alimentos, pide a la industria que complemente las medidas reglamentarias con medidas voluntarias adicionales para evitar los envases innecesarios y reducir sustancialmente la cantidad de envases que comercializa, que desarrolle soluciones de envases más eficientes en el uso de los recursos, circulares y respetuosas con el clima, como formatos de envases armonizados y envases reutilizables y recargables, y que facilite el uso de embalajes para el transporte reutilizables; alienta iniciativas como la Alianza Circular sobre los Plásticos y el Pacto Europeo de los Plásticos;

68. Reitera que el reciclaje de calidad superior genera una verdadera demanda en el mercado de material reciclado y es uno de los factores clave a la hora de impulsar el crecimiento de la cantidad total de envases que se recogen, clasifican y reciclan, pide que se utilicen tecnologías de separación y equipos de clasificación modernos y eficientes con un diseño ecológico mejorado de los envases, incluida la necesidad de rediseñar soluciones de envases basadas en criterios de ACV mejorados;

69. Pide a la Comisión que analice varios tipos de envases utilizados en comercio electrónico para determinar cuáles son las prácticas recomendadas a la hora de optimizar los envases para reducir el exceso de envasado; pide a la Comisión que apoye la reutilización de materiales de envasado para entregar diversos artículos como alternativa a los materiales de envasado desechable;

70. Subraya el importante papel que puede desempeñar la venta a granel para reducir el recurso a los envases, e invita a la Comisión y a los Estados miembros a fomentar este tipo de medidas, garantizando al mismo tiempo la seguridad alimentaria y la higiene;

71. Subraya el papel fundamental de los fondos y programas de innovación para la reducción de materiales y las innovaciones tecnológicas;

72. Reconoce el crecimiento de las ventas en línea, con un incremento de las entregas de correo; insta a la Comisión a tomar medidas para cerciorarse de que todos los vendedores en línea, con independencia de su ubicación, cumplan los requisitos esenciales, rindan cuentas y contribuyan económicamente a los sistemas de responsabilidad ampliada del productor en los Estados miembros de la Unión donde se comercialicen los productos;

73. Pide a la Comisión que apoye la recogida selectiva y la clasificación de los residuos de envases como está consagrada en la Directiva (UE) 2018/852 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 94/62/CE relativa a los envases y residuos de envases y garantice su transposición puntual por parte de los Estados miembros; pide a la Comisión que evalúe la posibilidad de revisar el sistema de identificación para los materiales de envasado (Decisión 97/129/CE) para facilitar la recogida selectiva a los ciudadanos en función de la reciclabilidad del envase;

74. Pide a la Comisión que respalde y explore el potencial de los sistemas nacionales de depósito, devolución y retorno para alcanzar la tasa de recogida necesaria del 90 % de los envases de bebidas de plástico como un paso hacia la creación de un mercado único de envases, especialmente para los Estados miembros vecinos. Podrían lograrse sistemas compatibles mediante la serialización y el etiquetado codificado y unificado. Si un Estado miembro no tiene implantado un sistema o planes para rediseñar su sistema, se le debería animar a elegir, de acuerdo con las prácticas recomendadas y pruebas científicas pertinentes, un sistema que se asemeje o sea compatible con los de otros Estados miembros;

Cadenas de valor clave de los productos: plásticos

75. Insta a la Comisión a que continúe con la aplicación de la Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular, en particular impulsando mejoras en el diseño, modelos de negocio circulares y productos innovadores y enfoques del tipo «producto como servicio» que ofrezcan unos modelos de consumo más sostenibles;

76. Insta a la Comisión a que luche contra los plásticos, incluidos los microplásticos, de forma global; insta a la Comisión a que opte por una eliminación gradual general de los microplásticos añadidos de manera intencionada y a que reduzca, mediante nuevas medidas reglamentarias y obligatorias, la liberación no intencionada de todos los microplásticos en origen, también, por ejemplo, los procedentes de neumáticos, textiles y césped artificial y de la fabricación de granulados de plástico; subraya la necesidad de colmar las lagunas existentes en los conocimientos científicos sobre los microplásticos y los nanoplásticos y fomentar el desarrollo de alternativas más seguras y mercados competitivos con productos sin microplásticos; insiste, al mismo tiempo, en la urgencia de adoptar medidas a corto plazo; subraya que el mayor porcentaje de la contaminación por microplásticos se origina en la degradación de macroplásticos en el ambiente y apoya que todos los productos plásticos deberían ser objeto de medidas específicas como exigencias de diseño ecológico durante la fase de producción para prevenir la liberación de microplásticos al medio ambiente; pide a la Comisión que analice las fuentes, la distribución, el destino y los efectos de los macroplásticos y los microplásticos en el contexto del tratamiento de aguas residuales y de la gestión de aguas pluviales; recuerda que el 80 % de los desechos marinos procede de la tierra e insta a los Estados miembros a que tomen medidas en relación con los puntos críticos de desechos marinos en ríos y estuarios;

77. Destaca que, cuando los productos desechables supongan una carga significativa para el medio ambiente y los recursos, dichos productos deben sustituirse por productos reutilizables cuando existan alternativas reutilizables o duraderas, de manera respetuosa con el medio ambiente, sin comprometer la higiene o la seguridad de los alimentos; pide a la Comisión, a este respecto, que estudie medidas legislativas, incluida una prórroga de la Directiva sobre los plásticos de un solo uso en el contexto de la revisión de dicha Directiva; pide a la Comisión que trabaje en la elaboración de normas para los envases reutilizables y los productos sustitutivos de los envases, las vajillas y los cubiertos desechables;

78. Reconoce el papel potencial de los plásticos de base biológica y biodegradables y compostables en la economía circular, pero advierte de que los plásticos de base biológica o biodegradables por sí solos no aportarán una solución a los problemas medioambientales relacionados con los plásticos; destaca la importancia de concienciar sobre el uso adecuado de los plásticos de base biológica y biodegradables;

79. Anima a que se propongan normas globales claras sobre materiales, productos, diseño y reciclado;

80. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a crear un marco de transparencia coherente y obligaciones de rendición de cuentas para todos los actores de la cadena de valor en la producción, comercialización, uso y gestión del final de la vida útil de los plásticos;

81. Insta a la Comisión a desarrollar sistemas RAP que responsabilicen a los productores del final de la vida útil de los productos plásticos;

Cadenas de valor clave de los productos: productos textiles

82. Subraya la importancia de una nueva estrategia integral de la Unión para los productos textiles a fin de promover la sostenibilidad y la circularidad, así como la trazabilidad y la transparencia en el sector textil y de la confección de la Unión, habida cuenta de la naturaleza global de las cadenas de valor y de la dimensión de la «moda rápida»; pide que la estrategia presente un conjunto coherente de instrumentos políticos y apoye nuevos modelos de negocio para abordar toda la gama de impactos medioambientales y sociales a lo largo de toda la cadena de valor y mejorar el diseño de los productos textiles para aumentar la durabilidad, la reutilización y la reciclabilidad mecánica y el uso de fibras de alta calidad, en particular mediante una combinación de requisitos tipo de diseño ecológico, sistemas de responsabilidad del productor y sistemas de etiquetado;

83. Acoge con satisfacción la aplicación del nuevo marco político de productos a los textiles, y subraya que este debe priorizar la prevención de los residuos y la durabilidad, capacidad de reutilización y reparabilidad así como abordar el problema de las sustancias químicas peligrosas y nocivas en consonancia con la jerarquía de residuos; pide que se adopten medidas en la fase de diseño y producción contra la pérdida de microfibras sintéticas, así como otras medidas, como el desarrollo de un prelavado industrial controlado y no contaminante y normas para equipar las nuevas lavadoras con filtros para microfibras; pide que se establezcan criterios específicos para el fin de los residuos textiles a escala de la Unión;

84. Pide la aplicación de un nuevo marco político para los productos textiles que sea coherente con otros instrumentos políticos, en concreto, con la próxima propuesta de legislación sobre debida diligencia de los derechos humanos y el medio ambiente de la Unión, con el fin de garantizar que los temas de derechos de los trabajadores, los derechos humanos y la igualdad de género se aborden en todas las etapas de la cadena de valor de los textiles.

Cadenas de valor clave de los productos: construcción y edificios

85. Pide a la Comisión que aplique la iniciativa «Oleada de renovación» en plena consonancia con los principios de la economía circular, teniendo en cuenta al mismo tiempo la diversidad del sector; pide a la Comisión que establezca requisitos horizontales y específicos de los productos; destaca el potencial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de beneficios medioambientales mediante la prolongación de la vida útil de los edificios frente a la demolición; pide a la Comisión que considere la posibilidad de establecer objetivos de reducción de la huella de carbono y la huella material de los edificios de la Unión y de aplicar el marco Level(s) para los edificios sostenibles como un marco vinculante para el rendimiento de la construcción; considera necesario incluir requisitos legales mínimos sobre el comportamiento medioambiental de los edificios con el fin de mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y el rendimiento energético de los edificios;

86. Recuerda la obligación de la Comisión, en virtud de la Directiva marco sobre residuos, de estudiar una revisión de los objetivos de valorización de materiales establecidos en la legislación de la Unión para los residuos de la construcción y la demolición y sus fracciones de materiales específicos, y considera que esto debería incluir un objetivo de valorización de materiales para suelos excavados; sugiere que se incluyan objetivos de reutilización y reciclado y el uso de materias primas secundarias en las aplicaciones de la construcción, al tiempo que se mejora su trazabilidad; pide a la Comisión que revise el Reglamento sobre los productos de construcción y acoge con satisfacción el anuncio de una estrategia para un entorno construido sostenible en 2021; considera que la adopción de soluciones digitales en el entorno construido, como el rastreo de residuos, permitiría mejorar el rendimiento energético de los edificios y una mayor circularidad en el sector de la construcción;

87. Subraya la importancia de aplicar políticas de planificación de alta calidad de los edificios que den prioridad a soluciones que favorezcan la renovación, la reconversión y la utilización continua de los edificios cuando sea posible en lugar de nuevas construcciones;

88. Subraya que, como el 90 % del entorno construido para 2050 ya existe en la actualidad, deberían establecerse requisitos especiales para el sector de la rehabilitación, con el fin de disponer de edificios completamente modulares, adaptables a diferentes usos y de energía positiva para 2050, incluidas las rehabilitaciones de gran magnitud, la producción in situ y la capacidad de reutilización;

Cadenas de valor clave de los productos: alimentos, agua y nutrientes

89. Insta a la Comisión a que presente una propuesta legislativa para alcanzar el objetivo de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos de aquí a 2030, en consonancia con los compromisos contraídos en el marco de la Estrategia «De la Granja a la Mesa», y sobre la base de los datos comunicados por los Estados miembros de conformidad con la Directiva marco sobre residuos; pide a la Comisión que integre la prevención de la pérdida y el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena de valor de los alimentos en las políticas pertinentes de la Unión, tal como se establece en la Estrategia «De la Granja a la Mesa», y recuerda que estas medidas deben estar en consonancia con la jerarquía de residuos; pide a los Estados miembros que adopten medidas globales para limitar significativamente el desperdicio de alimentos y fomentar las donaciones de alimentos;

90. Pide a la Comisión que adopte medidas para cerrar el bucle de nutrientes agrícolas, reducir la dependencia de Europa de las importaciones de proteínas vegetales para la alimentación animal y aumentar el uso de estiércol animal reciclado y otros nutrientes orgánicos, como el compost y el digestato, en lugar de fertilizantes sintéticos, garantizando al mismo tiempo un elevado nivel de protección de la salud y del medio ambiente y los ecosistemas;

91. Pide una economía circular basada en un marco regulador ecológicamente correcto para evitar posibles efectos tóxicos negativos en los ecosistemas acuáticos; acoge con satisfacción el Reglamento recientemente adoptado sobre los requisitos mínimos para la reutilización del agua y la revisión de la Directiva sobre el agua potable, y pide su plena aplicación; pide a la Comisión que integre plenamente el nexo agua-energía en las políticas europeas y recuerda que la calidad de los recursos hídricos y el acceso a los mismos dependen de una buena aplicación del control en origen y del principio de que quien contamina paga; apoya un enfoque circular en el tratamiento y la gestión de las aguas residuales con vistas a fomentar la recuperación de las aguas residuales urbanas; destaca que los recursos pueden recuperarse de las aguas residuales, desde la celulosa a través de los bioplásticos hasta los nutrientes, la energía y el agua, y prosiguiendo un análisis de las posibles opciones de reutilización al tiempo que se reduce el consumo de energía y agua; apoya la revisión prevista de la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas; pide a la Comisión que evalúe la posibilidad de adoptar medidas legislativas para abordar la eficiencia hídrica en los edificios;

92. Subraya que aumentar el acceso al agua en toda la Unión Europea puede mejorar de manera significativa la circularidad, al no depender tanto del agua embotellada; pide la plena aplicación de las disposiciones en materia de acceso al agua en la Directiva sobre el agua potable;

93. Destaca el importante papel de los productos sostenibles de base biológica, en concreto, una mejor recuperación de los biorresiduos y el uso de subproductos, en la transición a una economía circular y climáticamente neutra;

94. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que la recogida selectiva de biorresiduos, presentada en la Directiva marco sobre los residuos, persiga producir compost de alta calidad para contribuir a la mejora del suelo, apoyar las sustancias químicas y otros productos que no resulten peligrosos así como las energías renovables, siempre que resulte viable y beneficioso para el medio ambiente;

95. Hace hincapié en el potencial de una bioeconomía sostenible y de un sector forestal sostenible; destaca la importancia de la aplicación de las estrategias de la Unión en materia de bioeconomía y biodiversidad para mejorar la circularidad mediante la sustitución —siempre que resulte beneficioso para el medio ambiente y sostenible, también desde el punto de vista de la biodiversidad, teniendo en cuenta la creciente demanda de biomateriales— de los materiales fósiles por materiales renovables y de base biológica;

Menos residuos, más valor

96. Subraya la importancia de dar prioridad absoluta a la prevención de residuos, en consonancia con la jerarquía de residuos de la Unión; pide a la Comisión que proponga unos objetivos vinculantes para la reducción general de residuos y para la reducción de residuos en flujos de residuos y grupos de productos específicos, así como objetivos para limitar la generación de desechos residuales, en la revisión de la Directiva marco sobre residuos y la Directiva sobre vertederos prevista para 2024; considera que la preparación para los objetivos de reutilización y de reciclaje debería disociarse para otorgar a la preparación para la reutilización la prioridad que tiene dentro de la jerarquía de residuos;

97. Expresa su preocupación por la aplicación desigual de los objetivos de la Unión en materia de residuos en los Estados miembros; pide a la Comisión que garantice la aplicación efectiva y plena por parte de todos los Estados miembros tanto de los objetivos actuales en materia de residuos como del paquete de medidas sobre residuos de 2018, e insta a todos los Estados miembros a que transpongan plenamente la legislación de 2018 sin más dilación;

98. Considera que los precios no competitivos y la falta de materias primas secundarias de alta calidad y de mercados para ellas son algunas de las barreras para una economía circular; pide a la Comisión que evalúe medidas para aumentar la competitividad de las materias primas secundarias, contribuyendo al mismo tiempo a un entorno sin sustancias tóxicas;

99. Considera al sector privado un fuerte aliado a la hora de incrementar la demanda y el interés de los consumidores en soluciones y productos circulares, e insta a los Estados miembros a apoyar a aquellas empresas con modelos de negocio, servicios o productos que reduzcan los residuos y el consumo de recursos, y a que contraten sus servicios;

100. Apoya sin ambages la ambición de establecer un mercado de la Unión que funcione correctamente para las materias primas secundarias de gran calidad y no tóxicas, sin perjuicio de las disposiciones de la Directiva marco sobre los residuos y del Reglamento relativo a los traslados de residuos, y subraya que esto requerirá unas normas de calidad comunes; recuerda que los Estados miembros tienen la posibilidad de definir criterios nacionales de subproductos y de fin de la condición de residuo, y pide a la Comisión que proponga unos criterios europeos armonizados de fin de la condición de residuo para los flujos de residuos clave en consonancia con la Directiva marco sobre residuos, con el fin de eliminar las barreras del mercado y garantizar una recuperación de materiales de alta calidad; lamenta que la Comisión no haya definido unos criterios específicos de la Unión para el papel, los neumáticos y los textiles, tal como se exigía en la Directiva marco sobre residuos;

101. Pide a la Comisión que preste atención a las normas sobre los movimientos transfronterizos de residuos para su recuperación entre los Estados miembros de la Unión y que considere adaptarlas para aumentar su claridad y comprensibilidad, eliminar barreras administrativas y mantener la eficacia de la legislación en la protección de la salud humana y el medio ambiente, y armonizar su aplicación en todos los Estados miembros de la Unión, también mediante el establecimiento de un sistema electrónico único de la Unión para el registro de traslados de residuos;

102. Apoya el trabajo constante de la Comisión para garantizar el tratamiento adecuado de los aceites usados; invita a la Comisión, conforme a la definición de la Directiva 2008/98/CE, a presentar una propuesta legislativa para 2022 con medidas adicionales para promover la regeneración de los aceites usados, incluida la introducción de objetivos cuantitativos;

103. Recuerda que todos los Estados miembros tienen la obligación de garantizar que, para el 31 de diciembre de 2023, los biorresiduos se separen y se reciclen en origen, o se recojan por forma selectiva y no se mezclen con otros tipos de residuos; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que orienten las inversiones con el fin de ampliar la recogida y el compostaje de residuos orgánicos;

104. Recuerda los objetivos de la Unión en materia de residuos y subraya que la Unión y los Estados miembros deben reforzar la prevención y la preparación para la reutilización, incrementar el reciclado de alta calidad y alejarse de los residuos en vertederos, al tiempo que se reduce a un mínimo la incineración, en consonancia con la jerarquía de residuos; pide a la Comisión que defina un enfoque común a escala de la Unión para la gestión de los residuos municipales residuales que no sean reciclables, a fin de garantizar su tratamiento óptimo y evitar la acumulación de un exceso de capacidad de incineración de residuos a escala de la Unión que podría provocar efectos de dependencia y obstaculizar el desarrollo de la economía circular; considera que, cuando se recurra a la incineración, esto debe llevarse a cabo en las instalaciones más avanzadas de transformación de residuos en energía, con una elevada eficiencia energética y bajas emisiones dentro de la Unión;

105. Subraya que la recogida selectiva de residuos es un requisito previo para un reciclado de alta calidad y para mantener materiales y productos valiosos en el circuito de reciclado; apoya los planes de la Comisión de proponer medidas para mejorar y armonizar los sistemas de recogida selectiva existentes, que deben tener en cuenta las mejores prácticas en los Estados miembros y tomar en consideración las diferentes condiciones regionales y locales, y no deben repercutir negativamente sobre los sistemas existentes que funcionen correctamente; pide a la Comisión que garantice la correcta aplicación de las disposiciones de la Directiva marco sobre residuos;

106. Subraya la necesidad de desarrollar estrategias y políticas sobre residuos basadas en metodologías y datos científicos sólidos que mejoren la fiabilidad y la comparabilidad de las estadísticas de la Unión; pide, por tanto, a la Comisión que siga armonizando las estadísticas sobre residuos, y que recopile los datos sobre materiales y residuos reciclados en tres puntos: recogida, punto de entrada a la planta de reciclaje y porcentaje de reutilización efectiva de los materiales reciclados;

107. Lamenta la escasa atención que la Directiva sobre vertederos presta a la prevención, por lo que pide que se alinee con los principios generales del Plan de acción para una economía circular (CEAP) y que el 10 % del objetivo de vertederos se fije sobre un año de referencia y sobre los kg de residuos por persona y año, con el fin de evitar la desviación de los vertederos a la incineración de residuos;

108. Recuerda que la simbiosis industrial es un elemento clave para lograr una economía circular a través de la promoción de redes interconectadas donde los residuos de una industria se conviertan en la materia prima de otra y la energía y el material puedan circular por el ciclo de forma continua, manteniendo un uso productivo de los recursos durante el máximo tiempo posible; pide, por lo tanto, que se intensifiquen los esfuerzos para aumentar la simbiosis industrial a escala de la Unión y para hacer la cadena de valor industrial más eficaz y competitiva;

109. Subraya que desarrollar una simbiosis industrial requeriría que los territorios comprendieran y gestionaran mejor su flujo local de recursos y les llevara a aplicar nuevas estrategias de ordenación territorial en colaboración con las industrias, las partes interesadas, la administración local y los ciudadanos, insta a los Estados miembros a exigir a los gobiernos locales y regionales que identifiquen oportunidades de simbiosis industrial a través de una catalogación exhaustiva de las actividades económicas y un análisis de flujo obligatorio de los recursos;

110. Subraya la importancia de la aplicación del artículo 8 bis, apartado 1, de la Directiva marco sobre residuos, donde se estipula claramente que los Estados miembros tienen la obligación de definir con precisión las responsabilidades y funciones de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (SRAP);

111. Recomienda que el desarrollo de cadenas de valor locales basadas en el reciclado de biorresiduos para la generación de energía renovable, como el biometano, se apoye para crear vínculos más estrechos entre las comunidades rurales y urbanas, al mismo tiempo que se aplica plenamente la jerarquía de residuos;

112. Pone de relieve la necesidad de incluir la circularidad de los productos y la movilización de recursos en los mecanismos de ajuste transfronterizos;

La circularidad al servicio de los ciudadanos, las regiones y las ciudades

113. Reconoce el importante papel que desempeñan los gobiernos regionales, las autoridades y las comunidades locales así como las pymes en la economía circular, en la gestión de residuos y en la aplicación de las medidas incluidas en el Plan de acción para la economía circular; pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen el establecimiento y la cooperación de centros de circularidad en todas las regiones europeas, sectores industriales y comunidades locales en consonancia con el espíritu del «Nuevo Bauhaus europeo» propuesto, y que preste apoyo al desarrollo de modelos circulares en el diseño, la contratación y la gestión de residuos;

114. Apoya la idea de modernizar la Agenda de Capacidades para la economía circular y pide a la Comisión que adapte dicha Agenda a las necesidades específicas en materia de empleo, incluyendo las exigencias en materia de educación y formación así como los nuevos puestos de trabajo que se requieren en la transición hacia una economía circular; pide a la Comisión que garantice que el Plan de acción para la economía circular esté vinculado a la aplicación del pilar europeo de derechos sociales y la estrategia de igualdad de género, y que garantice una transición justa; destaca asimismo el papel crucial de los interlocutores sociales en los aspectos laborales y sociales de la transición a una economía circular;

115. Destaca el papel fundamental de los consumidores en la prevención y la gestión de los residuos y la necesidad de facilitar la participación de los ciudadanos en la recogida selectiva de residuos; reitera la importancia de que los Estados miembros y las autoridades regionales y locales sensibilicen a la opinión pública sobre el consumo sostenible, incluidos los modelos de consumo basados en la reutilización, el alquiler o el uso compartido, y sobre la prevención de residuos y la clasificación y eliminación eficientes de los residuos;

116. Pide a la Comisión que vele por que los principios de la economía circular se integren en todas las prácticas, y pide a la Comisión que apoye a los Estados miembros en el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en relación con los diferentes esfuerzos de la economía circular a escala regional y local en la Unión;

117. Hace hincapié en la importancia de la cooperación entre los gobiernos, las autoridades locales, el mundo académico y las empresas, incluidos tanto productores como compradores, con el fin de estimular y ampliar las acciones de la economía circular; subraya la importancia de ampliar esta cooperación a otras partes interesadas, como las empresas sociales, las empresas emergentes y las ONG;

118. Señala que el sector de los servicios de reparación y mantenimiento tiene un potencial considerable de generación de oportunidades de empleo, y que debe apoyarse y fomentarse su desarrollo, en particular las iniciativas de reparación, las cooperativas y las empresas sociales a escala local, de base y comunitarias;

119. Subraya la importancia de la Captura, Almacenamiento y Utilización del Carbono (CAC/U) para alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo, respaldar la economía circular, la evolución de los sistemas de captura del CO2 y los esfuerzos para combatir el cambio climático; apoya un contexto de integralidad de la política y un sistema de incentivos para estimular la asimilación de aplicaciones de CAC/U seguras en términos ambientales, que logren una reducción neta de las emisiones de gases de efecto invernadero;

Liderazgo mundial

120. Apoya la ambición de la Comisión de revisar el Reglamento relativo a los traslados de residuos a fin de garantizar la transparencia y la trazabilidad del comercio de residuos dentro de la Unión, detener la exportación a terceros países de residuos que causen daños al medio ambiente o a la salud humana y luchar más eficazmente contra el comportamiento ilícito con el fin de garantizar que todos los residuos sean tratados de conformidad con los principios de la economía circular; apoya, además, a la Comisión en la aplicación de las recientes enmiendas al Convenio de Basilea sobre los residuos plásticos y a actuar respetando plenamente las obligaciones de la Unión en virtud de dicho Convenio; pide a la Comisión que se centre también en:

 incentivos financieros para establecer un verdadero mercado único y unas condiciones de competencia equitativas para las materias primas secundarias de alta calidad;

 facilitar procedimientos para promover las capacidades y las infraestructuras de reciclado para el tratamiento de residuos dentro de la Unión;

 aplicar el sistema de Intercambio Electrónico de Datos (IED) para supervisar mejor los flujos de residuos;

 aplicar la revisión de la Directiva sobre traslados de residuos y la Directiva marco sobre residuos;

121. Acoge con satisfacción la Alianza Global por la Economía Circular y la Eficiencia de los Recursos para acelerar la transición global hacia una economía inocua para el clima, eficiente en cuanto a recursos y circular, e invita a la Comisión a liderar los esfuerzos de cara a un acuerdo internacional sobre la gestión de recursos naturales que se mantenga dentro de unos «límites planetarios» por lo que respecta al uso de los recursos naturales;

122. Apoya los esfuerzos de la Comisión a nivel internacional para alcanzar un acuerdo global en materia de plásticos y promover la adopción mundial del enfoque de economía circular de la Unión en materia de plásticos; subraya la necesidad de garantizar que los diversos compromisos contraídos tanto a escala de la Unión como a escala mundial puedan ser objeto de seguimiento de forma integrada y transparente; pide a la Comisión y a los Estados miembros que demuestren un liderazgo activo para seguir trabajando en respuestas internacionales orientadas a combatir la basura marina de plásticos y microplásticos;

123. Subraya la importancia de exigir que las materias primas primarias y secundarias importadas a la Unión cumplan con los derechos humanos y con las normas de protección de la salud de las personas y del medio ambiente que equivalen a las normas de la Unión, también a través de la inminente propuesta legislativa de la Comisión en materia de gobernanza corporativa sostenible y diligencia debida, y de asegurar unas condiciones de competencia equitativas en las cadenas de suministro clave de la Unión; subraya la importancia de garantizar la coherencia entre las políticas internas y externas de la Unión con respecto a los objetivos del Pacto Verde Europeo y el Plan de acción para la economía circular, también en las relaciones exteriores de la Unión y en los acuerdos de comercio exterior;

124. Pide a los productores europeos que acepten la responsabilidad a la hora de vender productos en terceros países, y propone que las partes interesadas industriales se comprometan a ampliar su responsabilidad como productores a la organización o la financiación de la recogida selectiva de sus productos cuando se conviertan en residuos en terceros países; pide asimismo a los productores que aborden las incoherencias en relación con la calidad de los productos exportados y de los productos vendidos en el mercado de la Unión;

125. Apoya a la Comisión en la promoción de debates multilaterales sobre niveles sostenibles de utilización de recursos y límites planetarios, incluida la exploración de objetivos con base científica para la utilización de recursos;

126. Señala la necesidad imperiosa de implementar la Agenda 2030 sobre cuestiones relacionadas con el refuerzo de la gestión internacional y la protección frente a los daños medioambientales y para la salud provocados por las sustancias químicas; en concreto, subraya la importancia del proceso en curso al amparo del Enfoque Estratégico para la Gestión de los Productos Químicos a Nivel Internacional (SAICM, por sus siglas en inglés) a la hora de determinar un marco sólido para la gestión adecuada de las sustancias químicas y los residuos más allá de 2020 en la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos (ICCM 5, por sus siglas en inglés) celebrada en Bonn en julio de 2021;

127. Insta a la Comisión a promover el uso de indicadores de eficiencia de los recursos a través de convenios internacionales para permitir la comparabilidad entre sectores y economías y para garantizar condiciones de competencia equitativa y respaldar el diálogo y la cooperación con terceros países;

128. Partiendo de la premisa de los recursos finitos de la tierra, debería elaborarse un Convenio Internacional sobre Suficiencia de Recursos para debatir sobre el acceso y las implicaciones de la utilización de recursos desde la perspectiva de la sostenibilidad y la equidad;

129. Recuerda que, además de adoptar medidas para conseguir el objetivo de la Unión de neutralidad climática de aquí a 2050, es necesario abordar la huella de carbono de la demanda de la Unión de productos importados; pide a la Comisión que determine y elimine los obstáculos al crecimiento ecológico y a la ecoinnovación, así como los que impiden o restringen el acceso al mercado de productos y servicios circulares procedentes de fuera de la Unión; pide a la Comisión que examine las posibilidades y los beneficios de reducir las barreras arancelarias y no arancelarias sobre determinados productos y servicios con el fin de fomentar el desarrollo de la economía circular, también en el contexto de la revisión en curso del Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) de la Unión; anima a la Comisión, a este respecto, a que añada la dimensión de la economía circular al ámbito de las negociaciones sobre el Acuerdo sobre Bienes Ambientales, que deben impulsarse; pide a la Comisión que tenga en cuenta las necesidades especiales de las pymes de la Unión, que ayude a estas a integrar la economía circular en su modelo de negocio, también mediante incentivos, y que las apoye en la aplicación de estrategias empresariales para exportar productos circulares, en particular mediante la puesta en marcha de un instrumento de evaluación del riesgo para las normas de origen, como está analizando actualmente la Comisión; pide a la Comisión que tome la iniciativa en la OMC para abordar los productos en función de su contenido de carbono, garantizando así unas condiciones equitativas en materia de reglamentación;

130. Considera que se necesitan disposiciones jurídicamente sólidas en los acuerdos comerciales para salvaguardar la legislación pertinente de la Unión sobre la economía circular del concepto de obstáculo al comercio;

131. Hace hincapié en que una política comercial estratégica constituye una herramienta fundamental para promover la transición hacia una economía circular y la Agenda de Desarrollo Sostenible de la Unión y de las Naciones Unidas en todo el mundo y antes de 2030, y destaca, por tanto, la importancia de garantizar que los acuerdos de comercio e inversión sean coherentes con las políticas de economía circular;

132. Anima a la Comisión a que entable diálogos abiertos y transparentes y colabore con los socios comerciales de la Unión para seguir apoyando los objetivos de la economía circular; pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos en los foros internacionales (UNCTAD, OMC, G20, G7) para avanzar en el programa de la Unión sobre economía circular y asegurar unas condiciones de competencia equitativas a escala mundial con los socios internacionales mediante la posibilidad de explorar el concepto de pasaportes digitales para fomentar la disponibilidad de datos relacionados con el contenido de los productos y la huella de carbono y la reciclabilidad, a fin de permitir una mayor circularidad y promover la responsabilidad ampliada del productor, así como la adopción de opciones sostenibles por parte de los consumidores; propone también a este respecto que la Comisión colabore con las organizaciones multilaterales pertinentes para alcanzar un acuerdo sobre una etiqueta internacional que resulte fácil de entender para los consumidores e indique si un producto puede reciclarse; subraya, además, que debe prestarse especial atención a la manera en que los países socios menos desarrollados participan en la economía circular y pueden beneficiarse de ella; pide a la Comisión que integre los principios de la economía circular en su estrategia titulada «Hacia una estrategia global con África», en particular; pide a la Comisión que utilice la ayuda para el comercio y el régimen especial de estímulo del desarrollo sostenible y la gobernanza (SPG+) para ayudar a los países en desarrollo a adoptar prácticas de economía circular, incluidas las normas de producto;

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133. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Para 2050, consumiremos como si hubiera tres planetas Tierra. Habida cuenta de que nuestros recursos naturales son finitos y de que el clima está cambiando, es necesario alejarse de nuestra actual sociedad de «extraer, producir y desperdiciar» y aspirar a una economía circular. Ahora, Europa se encuentra en plena recuperación de una crisis sanitaria y económica sin precedentes que pone de manifiesto la fragilidad de nuestros recursos y cadenas de valor. Debemos aprovechar el impulso y abordar los obstáculos que entorpecen el éxito de las soluciones circulares.

El nuevo Plan de acción para una economía circular (CEAP 2.0) está integrado en los objetivos climáticos acordados en el Pacto Verde y en el Acuerdo de París. Mientras que el primer Plan de acción para una economía circular de 2015 se centró en la reciclabilidad de los productos, en este segundo se incide en las acciones preventivas que deben desarrollarse, en concreto en la prevención y gestión de residuos. La referencia fijada por el gobierno neerlandés para reducir el uso de recursos en un 50 % en el horizonte 2030 podría servir de inspiración a la Unión[26].

Una economía circular no solo reducirá de manera drástica las emisiones de CO2 de la Unión, sino que también estimulará el crecimiento económico y creará oportunidades de empleo que Europa necesita para recuperarse. Las cifras estimadas revelan que el CEAP 2.0 podría crear 700 000 puestos de trabajo en toda la Unión en el horizonte 2030, y que el crecimiento del PIB de la Unión aumentaría un 0,5 %[27]. La economía circular podría sustentar una mayor digitalización de nuestra sociedad y reforzar una economía de arrendamiento plena, con el modelo del producto como servicio (PaaS) como uno de los modelos de negocio esenciales en el plan de acción.

Actualmente, la producción de materiales que utilizamos a diario es responsable del 45 % de las emisiones de CO2. Para transformar profundamente nuestra economía en una economía circular, necesitamos un enfoque holístico basado en evaluaciones apropiadas para crear políticas basadas en la ciencia. Para que el CEAP 2.0 tenga éxito, deben garantizarse los principios de circularidad y sostenibilidad en todas las etapas de la cadena de valor. Al mismo tiempo, la innovación es clave, ya que el modelo circular se basa en nuevas tecnologías, a menudo digitales.

Un marco para una política de productos sostenibles

El CEAP 2.0 debe esforzarse por invertir la curva de una carrera de mínimos (infrarreciclado) a una carrera de máximos (suprarreciclado). Debemos buscar nuevas tecnologías en las que invertir para garantizar que la calidad de un producto reciclado es la misma que la de un producto fabricado con material virgen.

El informe apoya plenamente el objetivo de la Comisión de centrarse en la huella ambiental de los productos, ya que el 80 % del impacto ambiental de los productos se determina en la fase de diseño. Por lo tanto, este informe no solo se centra en los objetivos de eficiencia de recursos por categoría de producto, sino también en introducir objetivos específicos de producto sobre el contenido reciclado, garantizando al mismo tiempo su rendimiento y seguridad, sobre la base de métodos de cálculo fiables.

En una sociedad digitalizada, consumidores y productores exigen información actualizada y exacta sobre la sostenibilidad de sus productos y sus fuentes. El informe respalda las iniciativas de la Comisión de proporcionar pasaportes digitales para productos. La evaluación del impacto ambiental también debe tener en cuenta las piezas de recambio, los productos semielaborados, la reciclabilidad y el impacto del ciclo de vida de un producto.

Empoderamiento de los consumidores y los compradores públicos

Actualmente, solo el 14 % del PIB de la Unión representa el poder adquisitivo de los poderes públicos. La Comisión debe establecer la norma mediante criterios y objetivos obligatorios para la contratación pública ecológica. En este sentido, la Comisión y los Estados miembros pueden desempeñar el papel de «cliente de lanzamiento». Otro elemento esencial es el fortalecimiento de los derechos de los consumidores con la iniciativa del «derecho a la reparación».

Circularidad de los procesos de producción

Un proceso de producción circular debe ocupar un lugar central en la estrategia industrial de la UE y constituir un factor facilitador esencial en la transición hacia una base industrial competitiva y climáticamente neutra. Los materiales obtenidos de forma sostenible tienen un enorme potencial y respaldan el desarrollo ulterior del Plan de acción sobre bioeconomía.

Lograr la circularidad de los procesos de producción dependerá en gran medida del desarrollo de nuevas tecnologías. La Comisión y los Estados miembros deben invertir en avances innovadores, centrándose específicamente en reforzar el reciclaje y las tecnologías digitales para apoyar la economía circular y permitir el seguimiento de los recursos.

El producto final no debe ser el único punto focal de inversión, sino que las inversiones también deben orientarse en la dirección de productos semielaborados, ya que también son factores facilitadores importantes.

Cadenas de valor clave de los productos

Este informe respalda la propuesta de la Comisión relativa a la selección de siete sectores como cadenas de valor clave en el CEAP 2.0, a saber, electrónica y TIC; baterías y vehículos; envases y embalajes; plásticos; productos textiles; construcción y edificios; alimentos, agua y nutrientes. Estos sectores entrañan un gran potencial y tendrán un enorme efecto en el establecimiento de una economía circular integral.

Observamos un fuerte impulso de las pymes y los agentes industriales para transformarse en economía circular, aunque muchos de ellos se enfrentan a obstáculos administrativos o legislativos. Por otra parte, la actual pandemia ha afectado profundamente a los sectores seleccionados. El CEAP 2.0 será una vía hacia una recuperación resiliente y un nuevo período de prosperidad económica.

Electrónica y TIC

El CEAP 2.0 propone poner en marcha una Iniciativa sobre la Electrónica Circular que promoverá una mayor vida útil del producto a través de la reutilizabilidad, la reparabilidad y la actualizabilidad. Una correcta implantación de la infraestructura de reciclado desempeñará un papel esencial en el desarrollo de un sector de las TIC circular.

Baterías y vehículos

En este informe se esperan con interés las propuestas de la Comisión sobre la Directiva relativa a las baterías y la Directiva relativa a la infraestructura para los combustibles alternativos, especialmente relacionadas con aspectos que atañen al diseño ecológico, la mejora de la recogida, la reutilización y el reciclaje, la recuperación de materiales valiosos, la información al consumidor, los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida y el abastecimiento sostenible. Es necesario aplicar una movilidad limpia y políticas en el ámbito de las materias primas críticas.

Productos textiles

Una nueva estrategia global de la UE para los productos textiles será clave para abordar el impacto medioambiental y social del sector. La Comisión debe proponer medidas concretas en el marco estratégico para productos textiles sostenibles con el fin de abordar la presencia de microplásticos en los productos textiles, ya que las cifras oscilan entre el 1 % y el 35 % en términos residuos marinos, así como sistemas de medición y prevención armonizados para controlar la liberación deliberada o no deliberada y la pérdida de microfibras.

Plásticos

Junto con los productos textiles, los neumáticos, los granulados y los plásticos son los que más contribuyen a la presencia de microplásticos primarios en el medio ambiente, mientras que una proporción aún mayor de esta contaminación procede de la degradación de los macroplásticos liberados en el medio marino.

Envases y embalajes

El envasado es un requisito esencial para la seguridad y la higiene de los productos, especialmente para el sector de alimentos y bebidas. Sin embargo, teniendo en cuenta la jerarquía de residuos, el enfoque político debe cambiar hacia la reutilización de los envases. Simultáneamente, el envasado debe ser mínimo, garantizando al mismo tiempo la calidad y seguridad del producto. Este informe también pide al sector que apueste por una reducción del 50 % de todos los envases, teniendo en cuenta la perspectiva de sustituir los plásticos por materiales sostenibles y renovables o reciclables para 2030.

Construcción y edificios

El sector de la construcción se enfrenta a dos retos, que se producen de manera simultánea: la rápida urbanización y el crecimiento de la población darán lugar a un aumento del número de los edificios, al tiempo que los edificios actuales necesitan urgentemente reformas y mejoras en su eficiencia energética y uso[28]. La Comisión debe dar prioridad a sus propuestas legislativas en la oleada de renovación, y confía en que revise los flujos de residuos más grandes, teniendo en cuenta la asequibilidad y viabilidad de la propuesta.

Alimentos, agua y nutrientes

Este informe respalda las iniciativas legislativas para promover la reutilización de las aguas residuales en los procesos agrícolas. La reutilización de las aguas residuales urbanas tratadas puede resolver la escasez de agua garantizando que el agua recuperada se utilice con fines de riego agrícola. Por otra parte, la Comisión debe estudiar también el cierre del ciclo de nutrientes agrícolas y alcanzar el objetivo de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030.

Menos residuos, más valor

En 2035 esperan a Europa estrictos plazos para el objetivo de reciclaje del 65 % de residuos municipales y un máximo del 10 % de vertederos. La Unión debe establecer objetivos de prevención en materia de residuos y abandonar el vertido de residuos cuando existan tecnologías alternativas sostenibles para la gestión de residuos.

La circularidad al servicio de los ciudadanos, las regiones y las ciudades

La economía circular no prosperará con un enfoque descendente y necesita a las comunidades locales, las autoridades regionales como precursoras en la aplicación del CEAP 2.0. No obstante, la Comisión debe promover el intercambio de buenas prácticas en materia de recogida de residuos y nuevas infraestructuras de clasificación.

Liderazgo mundial

En el momento de redactar este informe, existen otras propuestas legislativas que desempeñarán un papel esencial en la aplicación del CEAP 2.0. En primer lugar, es necesario aplicar las enmiendas recientes del Convenio de Basilea para el comercio de residuos plásticos. En segundo lugar, el informe respalda la ambición de la Comisión de revisar el Reglamento relativo a los traslados de residuos, en el que se examina una limitación de los traslados de residuos. La Comisión debe pensar en introducir incentivos financieros para detener las exportaciones. Este informe propone también una nueva idea con vistas a que el sector apueste por programas de compensación de residuos para garantizar el flujo de materiales secundarios.

 


 

 

OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE INDUSTRIA, INVESTIGACIÓN Y ENERGÍA (4.12.2020)

<CommissionInt>para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</CommissionInt>


<Titre>sobre el Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>

Ponente de opinión (*): <Depute>Patrizia Toia</Depute>

(*) Comisión asociada – artículo 57 del Reglamento interno

 

 


SUGERENCIAS

La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

A. Considerando que los principios de la economía circular deben ser el elemento central de cualquier política industrial europea y nacional, así como de los planes nacionales de recuperación y resiliencia de los Estados miembros en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia;

B. Considerando que la Comunicación de la Comisión titulada «Nuevo Plan de acción para la economía circular por una Europa más limpia y más competitiva» (COM(2020)0098) reconoce el papel pionero de las empresas de la economía social en la creación de empleos vinculados a la economía circular;

C. Considerando que la economía circular ha demostrado ser esencial durante la pandemia de COVID-19, en particular en sectores como el envasado de alimentos y de productos farmacéuticos y la recogida y el tratamiento de residuos;

1. Acoge con satisfacción el nuevo Plan de acción para la economía circular de la Comisión, que contribuirá a lograr la neutralidad climática a más tardar en 2050 y que desvincula el crecimiento económico del uso de los recursos; hace hincapié que una economía verdaderamente circular se basa en la agenda de contaminación cero y en la jerarquía de residuos; resalta que la priorización de la prevención de residuos, el «diseño a partir de residuos», la reducción del uso de recursos y energía, así como los beneficios para los consumidores, deben guiar el nuevo marco de la política de productos sostenibles y ayudar a la Unión a seguir disociando el crecimiento económico del impacto medioambiental; subraya que alrededor de la mitad de los ahorros por eficiencia energética que se conseguirán en 2020 se deben a la aplicación de la Directiva 2009/125/CE («Directiva sobre diseño ecológico»); destaca que una serie de productos —muy relevantes desde el punto de vista de su uso de energía— todavía no se han sometido a normas de diseño ecológico; observa, además, que una serie de otros productos cubiertos por normas de diseño ecológico están obsoletos y deben actualizarse; celebra, por consiguiente, la intención de la Comisión de revisar la Directiva sobre diseño ecológico; es de la opinión que una política de diseño ecológico más amplia puede ser uno de los elementos básicos de la acción europea en el ámbito de la economía circular y desempeñar un papel importante en la recuperación verde; subraya, no obstante, que la ampliación de su ámbito de aplicación debe venir acompañada de medidas encaminadas a lograr mayores beneficios en materia de eficiencia energética mediante los productos y servicios relacionados con la energía; insiste en que la ampliación del ámbito de aplicación cubra no solo los productos, sino también las estructuras —como centros de datos o servicios—, por ejemplo, las utilizadas para prestar servicios en la nube, ofrecer juegos o facilitar retransmisiones en directo; pide a la Comisión que estudie la introducción de objetivos de reutilización;

2. Subraya que la investigación sobre materiales, sustancias químicas, procesos, tecnologías y productos seguros y circulares, y modelos de negocio innovadores, así como sobre su expansión industrial y su asimilación social, puede proporcionar a las empresas europeas una ventaja competitiva mundial, reduciendo su dependencia de unos recursos naturales escasos y generando nuevas fuentes de ingresos, beneficiando al mismo tiempo a las personas y al medio ambiente; considera que el fortalecimiento, la diversificación y el incremento de la sostenibilidad de tantas cadenas de valor como sea posible haría que los ecosistemas industriales europeos fueran más resilientes, competitivos y rentables, y mejoraría la autonomía estratégica de la Unión; destaca el gran potencial de complementariedad entre una estrategia industrial europea verdaderamente ambiciosa, en particular en relación con la modernización y el fortalecimiento de una sólida base industrial europea, y el establecimiento de una auténtica economía circular; recalca que podrían lograrse importantes reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector industrial incrementando la eficiencia de los materiales, desarrollando el reciclaje y el uso de productos reciclados, y produciendo bienes duraderos con un alto valor añadido; pone de relieve, en este contexto, la importancia de aumentar de forma significativa la priorización y la financiación de la investigación en la prevención, la reutilización, la reparabilidad, la capacidad de actualización y la refabricación de los productos y las cadenas de valor, así como de modelos de negocio e infraestructuras de producto circulares;

Investigación

3. Pone de relieve la importancia de mejorar el acceso a los fondos para proyectos de investigación e innovación sobre la economía circular; pide, por tanto, a la Comisión que oriente las actividades del programa Horizonte Europa hacia el apoyo a la investigación y la innovación en:

 procesos y tecnologías de reciclaje;

 la eficiencia de los procesos industriales en el uso de los recursos;

 materiales, productos, procesos, tecnologías y servicios innovadores y sostenibles, así como su expansión industrial;

 la bioeconomía, a través de la innovación biológica que abarque el desarrollo de biomateriales y bioproductos;

 satélites de observación de la Tierra, puesto que pueden desempeñar un papel importante en el seguimiento del desarrollo de una económica circular a través de la evaluación de la presión sobre las materias primas vírgenes y los niveles de emisiones;

4. Hace hincapié en el papel que las comunidades de conocimiento e innovación desempeñan en el marco del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) al reunir a universidades, organizaciones de investigación y empresas, en particular pymes, para desarrollar soluciones e iniciativas innovadoras sobre la economía circular, que deberá ser una de las herramientas clave para alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo;

5. Apoya la iniciativa de la Comisión para garantizar que las comunidades de conocimiento e innovación del EIT estén más abiertas a las pymes y brindarles más oportunidades de participación en los ecosistemas de innovación local en beneficio de las transiciones digital y ecológica;

6. Destaca la importancia de impulsar aún más los esfuerzos de investigación en el ámbito del reciclado químico respetuoso con el clima y el medio ambiente y eficiente desde el punto de vista energético que, junto con el reciclado orgánico y el mecánico, completará un marco tecnológicamente neutro; hace hincapié en que dichos esfuerzos deben centrarse en el suprareciclaje y tener por objeto la mejora de la eficiencia energética, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la eliminación de sustancias peligrosas, así como garantizar materiales reciclados no contaminados y el tratamiento adecuado de los residuos de las tecnologías de reciclado químico; estima que los procesos de transformación de los residuos en energía no deben considerarse reciclado químico;

7. Toma nota de que casi una cuarta parte de las pymes en Europa ya permiten la transición hacia modelos de negocio más sostenibles, pero, por otra parte, un tercio de ellas informan de que se enfrentan a procedimientos administrativos y jurídicos complejos al tratar de hacer su empresa más eficiente en el uso de los recursos; pide a la Comisión que redoble sus esfuerzos para que más pymes y microempresas se adapten a la economía circular, apoyándolas a través de sistemas de incentivos y herramientas de financiación adecuados, el desarrollo de capacidades, también en términos de competencias de gestión, el intercambio de mejores prácticas y la asistencia técnica, así como reduciendo sus cargas administrativas y jurídicas; señala que, entre otros aspectos, los nuevos modelos de negocio circulares, así como el «derecho a la reparación», según se prevé en la Comunicación de la Comisión titulada «Nuevo Plan de acción para la economía circular», beneficiarán a los consumidores, evitarán la fabricación de nuevos productos materiales y estimularán a las pymes a introducirse en el mercado de la reparación;

8. Pide a la Comisión que desarrolle y promueva un conjunto de herramientas para las pymes en relación con las políticas empresariales sostenibles, incluidas la responsabilidad social corporativa y medioambiental, la sostenibilidad en la contabilidad y la presentación de informes, e instrumentos para aplicar modelos de producción y consumo circulares y de baja generación de residuos, cadenas de suministro sostenibles y auditorías energéticas;

9. Estima que el papel positivo que desempeñan las empresas de la economía social, que están allanando el camino a los modelos de economía circular, debe servir de inspiración a otras empresas, y que estas mejores prácticas deben hacerse más visibles y apoyarse a través de incentivos específicos;

Transición digital

10. Reconoce que la digitalización ha de desempeñar un importante papel en la mejora de la aplicación de los principios de la economía circular; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que maximicen y aprovechen plenamente las sinergias entre la digitalización y la economía circular en los sectores en que la economía digital pueda ofrecer soluciones para reducir su huella medioambiental, impulsando, al mismo tiempo, la transición ecológica, y pide a la Comisión, en este contexto, que establezca una metodología para observar y cuantificar el creciente impacto medioambiental de las tecnologías digitales y los centros de datos, y que proponga medidas para asegurar la sostenibilidad medioambiental de las soluciones digitales, centradas en la eficiencia energética y la economía circular, así como que gestione los costes a corto y medio plazo de la combinación de las transiciones digital y ecológica y las haga más justas e inclusivas; recalca la importancia de la internet de las cosas (IdC), el mantenimiento predictivo, la terciarización y los sistemas de servicios de productos en la aceleración de los nuevos modelos de negocio circulares; considera que el desarrollo temprano de herramientas digitales en el contexto de la economía circular ayudará a la Unión a convertirse en líder mundial en la utilización de soluciones digitales; subraya que la inteligencia artificial puede ser un facilitador y un acelerador de la transición hacia una economía circular, ayudando a desbloquear oportunidades de economía circular mediante la mejora del diseño, operando modelos de negocio y productos y optimizando la infraestructura;

11. Pide a la Comisión que respalde una transición digital sostenible desde el punto de vista medioambiental que se base en la maximización del valor de los datos, asegurando al mismo tiempo la protección de los datos personales, y en el despliegue de soluciones digitales que permitan el uso sostenible de los recursos y mantengan el valor, la durabilidad, la reutilización y la reparabilidad de los productos y materiales durante el mayor tiempo posible;

12. Acoge favorablemente el objetivo de la Comisión de lograr centros de datos altamente eficientes desde el punto de vista energético, sostenibles y climáticamente neutros para 2030, y de establecer un espacio común europeo de datos para aplicaciones circulares inteligentes; insta, por lo tanto, a la Comisión a que presente sin demora las medidas normativas correspondientes y otras medidas necesarias y a que ponga en marcha instrumentos de gobernanza y de mercado con miras a apoyar la creación de una documentación normalizada y la generación de transparencia en lo que se refiere a la circularidad y la huella medioambiental y climática de los centros de datos y las redes de comunicación; insiste en que estas nuevas medidas e instrumentos han de fomentar la eficiencia energética y en el uso de los recursos, así como la utilización de energías renovables; aconseja que estas medidas e instrumentos también deban aspirar a mitigar el impacto de los centros de datos sobre la red de electricidad y la huella de gases de efecto invernadero causada por la congestión de las redes;

13. Solicita la introducción de pasaportes de producto digitales, acompañados por plataformas adecuadas para la recopilación y el mantenimiento de datos en el contexto del espacio europeo de datos; subraya que dichos pasaportes de producto y plataformas deben contener datos en formatos interoperables y reutilizables y que la información debe ser clara, fiable y fácilmente accesible para todos los agentes del mercado; pide a la Comisión que introduzca pasaportes de producto digitales que indiquen los contenidos materiales y químicos, el rendimiento de circularidad, como la vida útil del producto, la reparabilidad y la disponibilidad de piezas de repuesto y el impacto de carbono, medioambiental y social de los productos y materiales, incluidas las materias primas secundarias, comercializados en el mercado de la Unión;

Materias primas secundarias y críticas

14. Pone de relieve que la disponibilidad de materias primas críticas y secundarias es una cuestión estratégica para la industria europea y una herramienta para garantizar la autonomía estratégica y la competitividad de la Unión, y mantener el nivel de empleo en el sector manufacturero; respalda firmemente, por tanto, la ambición de la Comisión de crear un mercado de materias primas secundarias que funcione correctamente en la Unión; destaca que la consecución de ciclos de materiales limpios y seguros es un requisito previo para la creación de un mercado de materias primas secundarias fiable en la Unión; estima que la base de datos de sustancias preocupantes que se presentan en artículos, tal cual o en objetos complejos («base de datos SCIP») creada por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) estimulará la innovación en la industria;

Madera y bioeconomía

15. Recuerda que el sector forestal puede contribuir de manera significativa al desarrollo de bioeconomías circulares; alienta a la Comisión a que explore diferentes mecanismos, también mecanismos basados en el mercado, con el fin de incentivar el uso de materias primas renovables, incluida la madera y los productos de la madera, ofreciendo así beneficios climáticos y fomentando, al tiempo, el uso más eficiente de la madera y respetando el principio del uso en cascada; subraya la necesidad de estimular las inversiones en el desarrollo de una bioeconomía circular sostenible y local; resalta, por consiguiente, la importancia de ajustar las estrategias industrial y de bioeconomía de la Unión con el Plan de acción para la economía circular;

Edificios

16. Recuerda que los residuos minerales, incluidas las tierras excavadas, del sector de la construcción y la demolición representan la categoría más importante en los residuos totales generados por todas las actividades económicas y los hogares en Europa; destaca la necesidad de una gestión adecuada y una reducción de los residuos de la construcción y la demolición; observa que es necesaria una mejora de la transparencia y la trazabilidad de los residuos de la construcción y de la demolición a fin de optimizar la detección de los residuos, generar confianza en la calidad y la seguridad de los materiales reutilizados o reciclados, y garantizar la manipulación adecuada y segura de todos los residuos de la construcción y la sustitución de las sustancias peligrosas en los flujos de residuos a fin de proteger la salud de los ocupantes y los trabajadores, así como el medio ambiente; recuerda, a este respecto, la relevancia del Protocolo de gestión de residuos de construcción y demolición en la UE;

17. Subraya asimismo que la construcción es un ámbito clave de la complementariedad entre la economía circular y la reducción de las emisiones; destaca la necesidad general de una transición hacia una economía sostenible y más circular en el abastecimiento y la fabricación de productos y materiales de construcción y en su uso en trabajos de construcción;

18. Hace hincapié en que la construcción se encuentra entre los sectores menos automatizados y digitalizados, y que el uso de tecnologías innovadoras y orientadas al futuro en las obras elevaría el grado de digitalización del sector e incrementaría, al mismo tiempo, la eficiencia en el uso de los recursos; pide a la Comisión que estudie la incorporación de criterios de eficiencia y reutilización en su revisión del Reglamento (UE) n.º 305/2011[29];

Contratación pública ecológica

19. Pone de relieve la importancia de impulsar el mercado interior de la Unión mediante el establecimiento de criterios para la contratación pública ecológica, que no generen cargas administrativas excesivas sobre las empresas y las administraciones públicas, con el fin de permitir a los usuarios escoger materiales sostenibles y respetuosos con el medio ambiente; pide a los Estados miembros que maximicen y promuevan la reutilización, el reciclaje y la recuperación de materiales, también en sus estrategias de contratación y en los proyectos de renovación y de construcción con financiación pública, por ejemplo, revisando los objetivos de contratación pública ecológica e integrando los criterios de eficiencia energética, medioambientales y sociales en la renovación de edificios;

Pilas

20. Se muestra convencido de que unos sistemas de reciclaje para las pilas mejorados podrían proporcionar una parte significativa de las materias primas requeridas para la producción circular de pilas dentro de la Unión; respalda los planes de la Comisión sobre propuestas legislativas que garanticen una cadena de valor segura, circular y sostenible para todas las pilas, si bien las normas han de diferenciar entre sus distintos tipos y usos, e incorporen el diseño ecológico a las pilas, al objeto de mejorar su reposición y reciclabilidad desde el diseño, y que han de incluir el suministro responsable desde el punto de vista social y medioambiental; subraya la necesidad de crear una agrupación de pilas y acumuladores sólida y sostenible en Europa;

21. Expresa su preocupación por que la catalogación de las pilas usadas como residuos en la Directiva sobre pilas y acumuladores, con independencia de su reutilización, pueda actuar como una barrera para dicha reutilización; reconoce que las pilas reutilizadas no se devuelven para su reciclado y que no se controla el cumplimiento de las normas de seguridad cuando una pila se destina a fines con características diferentes de aquellas para los que fue diseñada en un principio; pide a la Comisión que aplique la responsabilidad ampliada del productor, con garantías de rendimiento y de seguridad, al fabricante que reintroduzca la pila en el mercado; pide a la Comisión que proponga objetivos ambiciosos de recogida, reutilización y reciclado de las pilas y, tras una evaluación cuidadosa, elimine gradualmente las baterías de pilas, caso de que existan alternativas, cuando revise la Directiva sobre pilas y acumuladores, y que establezca un sistema de depósito o reventa de las pilas usadas en toda Europa al objeto de mejorar la circularidad y sostenibilidad de la cadena de valor de las pilas;

22. Subraya la necesidad de seguir promoviendo la investigación y la innovación en procesos y tecnologías de reciclado en el marco de Horizonte Europa a fin de aumentar el potencial para la economía circular de las pilas; reconoce el papel de las pymes en los sectores de recogida y de reciclado;

Industria

23. Indica que un enfoque de economía circular que eliminase los residuos y mantuviese los activos, los productos y los componentes en uso, haciendo una utilización productiva y eficiente de los recursos, podría reducir las emisiones de CO2 mundiales procedentes de materiales industriales clave como el plástico, el acero y el cemento en un 40 %; insiste, por tanto, en la introducción de hojas de ruta a largo plazo para la reducción de los residuos y la reutilización de las materias primas con objetivos claros de mejora de la circularidad en las industrias con elevadas emisiones de carbono y materiales, como el plástico, el acero y el cemento; pide a la Comisión que estudie la introducción de objetivos de reducción de los residuos para los flujos de residuos industriales y comerciales, y que evalúe cómo podrían reducirse de forma considerable los residuos industriales y comerciales que acaban en vertederos mediante la circularidad de los materiales;

24. Considera que la puesta en marcha de una economía circular tiene un gran potencial de futuro en la industria siderúrgica europea; recalca el gran potencial de cara a un aumento en la eficiencia material del acero; insiste en la necesidad de extender de forma significativa la vida útil de los productos basados en el acero en los ámbitos de los electrodomésticos, los productos de la industria automotriz y los equipos mecánicos y eléctricos; subraya que una extensión de la vida útil de estos productos podría conllevar una reducción de la producción de acero y, por lo tanto, de las emisiones de gases de efecto invernadero; señala que la Unión tiene una reserva sustancial de chatarra que puede utilizarse en una economía circular; hace hincapié en que su mejor uso permitiría una reducción de las importaciones de mineral de hierro y de coque necesarias para la producción en el sector primario;

25. Pone de relieve que la puesta en marcha de una auténtica economía circular y un diseño ecológico mejorado podrían contribuir a la descarbonización de la industria cementera a través del incremento en la eficiencia material del cemento, en especial mediante la optimización del uso del hormigón y de su composición;

26. Recuerda que las ganancias de recursos mediante la circularidad son particularmente importantes en el caso del aluminio, dado que refundir aluminio solo requiere el 5 % de la energía necesaria para una nueva producción, lo que reduce drásticamente las emisiones de CO2; resalta que, mientras que las tasas de recogida de aluminio de los edificios y los vehículos ya son muy altas, las de los productos de consumo son mucho más bajas; pide a la Comisión que estudie opciones normativas con el fin de asegurar una mejor separación de los componentes de aluminio durante el desmontaje;

Salud y seguridad de los trabajadores y concienciación de los consumidores

27. Subraya que la transición hacia una economía verdaderamente circular debe negociarse con los sindicatos para garantizar que se protegen la salud y la seguridad de los trabajadores; hace hincapié en que unas condiciones de trabajo sin la suficiente seguridad pueden exponer a toda la sociedad a riesgos en materia de salud y seguridad, y considera, por tanto, que las políticas y prácticas de economía circular han de elaborarse junto con evaluaciones del riesgo que tengan en cuenta la salud de los trabajadores;

28. Destaca el papel crucial que desempeñan los consumidores en la transición hacia la economía circular y la importancia de la concienciación y educación de los consumidores; hace hincapié en que la información sobre el reciclado y la reparabilidad del producto que se facilite a los consumidores debe ser de fácil comprensión.

 

 


 

INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

 

Fecha de aprobación

1.12.2020

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

69

0

4

Miembros presentes en la votación final

François Alfonsi, Nicola Beer, François-Xavier Bellamy, Hildegard Bentele, Tom Berendsen, Vasile Blaga, Michael Bloss, Manuel Bompard, Paolo Borchia, Marc Botenga, Markus Buchheit, Cristian-Silviu Buşoi, Jerzy Buzek, Carlo Calenda, Andrea Caroppo, Ignazio Corrao, Ciarán Cuffe, Josianne Cutajar, Nicola Danti, Pilar del Castillo Vera, Martina Dlabajová, Christian Ehler, Niels Fuglsang, Lina Gálvez Muñoz, Claudia Gamon, Jens Geier, Bart Groothuis, Christophe Grudler, András Gyürk, Henrike Hahn, Robert Hajšel, Ivo Hristov, Ivars Ijabs, Romana Jerković, Eva Kaili, Seán Kelly, Izabela-Helena Kloc, Łukasz Kohut, Andrius Kubilius, Miapetra Kumpula-Natri, Thierry Mariani, Eva Maydell, Joëlle Mélin, Dan Nica, Angelika Niebler, Ville Niinistö, Aldo Patriciello, Mauri Pekkarinen, Mikuláš Peksa, Tsvetelina Penkova, Morten Petersen, Markus Pieper, Clara Ponsatí Obiols, Manuela Ripa, Jérôme Rivière, Robert Roos, Sara Skyttedal, Maria Spyraki, Jessica Stegrud, Beata Szydło, Riho Terras, Grzegorz Tobiszowski, Patrizia Toia, Evžen Tošenovský, Marie Toussaint, Isabella Tovaglieri, Henna Virkkunen, Pernille Weiss

Suplentes presentes en la votación final

Cornelia Ernst, Gianna Gancia, Klemen Grošelj, Dace Melbārde, Csaba Molnár

 

 


 

VOTACIÓN FINAL NOMINAL
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

69

+

PPE

François‑Xavier Bellamy, Hildegard Bentele, Tom Berendsen, Vasile Blaga, Jerzy Buzek, Cristian‑Silviu Buşoi, Pilar del Castillo Vera, Christian Ehler, András Gyürk, Seán Kelly, Andrius Kubilius, Eva Maydell, Angelika Niebler, Aldo Patriciello, Markus Pieper, Sara Skyttedal, Maria Spyraki, Riho Terras, Henna Virkkunen, Pernille Weiss

S&D

Carlo Calenda, Josianne Cutajar, Niels Fuglsang, Jens Geier, Lina Gálvez Muñoz, Robert Hajšel, Ivo Hristov, Romana Jerković, Eva Kaili, Łukasz Kohut, Miapetra Kumpula‑Natri, Csaba Molnár, Dan Nica, Tsvetelina Penkova, Patrizia Toia

Renew

Nicola Beer, Nicola Danti, Claudia Gamon, Bart Groothuis, Klemen Grošelj, Christophe Grudler, Ivars Ijabs, Mauri Pekkarinen, Morten Petersen

ID

Paolo Borchia, Markus Buchheit, Gianna Gancia, Thierry Mariani, Joëlle Mélin, Jérôme Rivière, Isabella Tovaglieri

Verts

François Alfonsi, Michael Bloss, Ciarán Cuffe, Henrike Hahn, Ville Niinistö, Mikuláš Peksa, Manuela Ripa, Marie Toussaint

ECR

Izabela‑Helena Kloc, Dace Melbārde, Beata Szydło, Grzegorz Tobiszowski

GUE

Manuel Bompard, Marc Botenga, Cornelia Ernst

NI

Andrea Caroppo, Ignazio Corrao, Clara Ponsatí Obiols

 

0

-

 

 

 

4

0

Renew

Martina Dlabajová

ECR

Robert Roos, Jessica Stegrud, Evžen Tošenovský

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 

 


 

 

OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE MERCADO INTERIOR Y PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR (10.11.2020)

<CommissionInt>para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</CommissionInt>


<Titre>sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>

Ponente de opinión: <Depute>Anna Cavazzini</Depute>

 

SUGERENCIAS

La Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

A. Considerando que la transición hacia una economía eficiente en el uso de los recursos y climáticamente neutra basada en los principios de una economía circular respeta los límites del planeta al alejarse de la dependencia de los recursos y las materias primas, del consumo en masa y de la generación de residuos;

B. Considerando que una economía circular aspira a cerrar y ralentizar los ciclos de los materiales, productos y recursos mediante la reutilización, la puesta en común, la reparación, la actualización, el reciclado, el fomento de la interoperabilidad y la prolongación de la vida útil de los productos;

C. Considerando que, a la larga, los ciclos cerrados de materiales y el acortamiento de las cadenas de suministro crearán valor añadido en el mercado interior de la Unión e impulsarán la innovación, el empleo y la competitividad, y garantizarán al mismo tiempo un elevado nivel de sostenibilidad y protección de los consumidores;

D. Considerando que el mercado único constituye un instrumento poderoso que ha de utilizarse en el desarrollo de productos y tecnologías sostenibles y circulares y que debe tener en cuenta factores medioambientales, económicos, sociales y éticos;

E. Considerando que la inversión en modelos de producción circulares y en el sector de la reutilización y la reparación brinda oportunidades económicas y sociales, crea empleo y fomenta la competitividad industrial;

F. Considerando que la crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de una economía resiliente basada en el acortamiento y la sostenibilidad de las cadenas de suministro;

G. Considerando que la ambiciosa legislación descrita en el Plan de acción para la economía circular publicado en marzo de 2020 en el marco del Pacto Verde Europeo debe tener como objetivo la reducción de la huella total medioambiental y de recursos de la producción y el consumo en la Unión, y marcarse como prioridades principales la eficiencia en el uso de los recursos, la contaminación cero, la no exposición a sustancias nocivas y tóxicas y la prevención de residuos;

1. Acoge favorablemente el Plan de acción para la economía circular y la intención de la Comisión de proponer medidas específicas a fin de abordar la necesidad de mejorar la durabilidad y las posibilidades de reciclaje, reutilización, actualización y reparación de los productos, así como de hacer frente a la obsolescencia programada; destaca que la mejora del funcionamiento del mercado interior es una condición previa para el éxito de la transición de la Unión hacia una economía circular sostenible y sin sustancias tóxicas, al proporcionar a los consumidores información fiable y clara acerca de la vida útil estimada, la reparabilidad y el comportamiento medioambiental de los productos, sobre la base de normas armonizadas y fundadas en la investigación, con miras a ayudarles a tomar decisiones sostenibles; recuerda que la estrategia de la economía circular debe ser coherente con los objetivos climáticos y medioambientales de la Unión y asegurar la coherencia general con otras políticas de la Unión, con vistas a contribuir a una recuperación económica sostenible y a reforzar la competitividad de las empresas de la Unión; pide a la Comisión que estudie posibles sinergias revisando la coherencia general de los diferentes instrumentos políticos;

2. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que creen condiciones marco que impulsen el desarrollo de productos sostenibles, tecnologías revolucionarias que maximicen la eficiencia en el uso de los recursos, y modelos de negocio de la economía circular al objeto de impulsar la transición hacia una economía circular y mejorar la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo de las cadenas de suministro; destaca que el plan de recuperación de la Unión representa una oportunidad para iniciar una transición económica ambiciosa hacia métodos de producción sostenibles;

3. Considera que la producción y comercialización de productos sostenibles en el mercado interior debe convertirse progresivamente en la norma y acoge con agrado la intención de la Comisión de proponer un marco global de política de productos sostenibles; pide a la Comisión que considere la posibilidad de establecer requisitos mínimos obligatorios, diferenciando al mismo tiempo entre distintas categorías de productos y teniendo en cuenta la evolución del mercado y la tecnología, con miras a reforzar la eficiencia energética, la durabilidad, la interoperabilidad, la reparabilidad, la posibilidad de actualización, la reutilización y la reciclabilidad; pide a la Comisión que colabore estrechamente con los Estados miembros y las partes interesadas, y pide que las medidas se apliquen a su debido tiempo; subraya, además, la importancia de una aplicación adecuada y un control del cumplimiento eficaz de la normativa vigente, en aras del buen funcionamiento de un mercado único sostenible;

4. Hace hincapié en que la normalización es clave en la aplicación de una política de productos sostenibles a través de definiciones, medidas y ensayos fiables de características tales como la durabilidad y la reparabilidad, así como en el establecimiento de requisitos de diseño de los productos de cara a su comercialización con arreglo a categorías de productos; insiste en que las normas de la Unión se elaboren en el momento oportuno y en consonancia con las condiciones reales de uso, evitando al mismo tiempo cuellos de botella administrativos a las partes interesadas participantes que causen demoras en la publicación de las normas; pone de relieve la necesidad de elaborar soluciones rápidas y viables al objeto de mejorar el actual proceso de normalización, con el fin de asegurar una participación más inclusiva y transparente de todas las partes interesadas relevantes, preservando al mismo tiempo la capacidad de las empresas para innovar y desarrollar tecnologías de forma sostenible, y resalta la necesidad de integrar de manera coherente, cuando proceda, la sostenibilidad y la reparabilidad en la elaboración de las normas;

5. Recuerda la Comunicación de la Comisión, de 1 de junio de 2016, titulada «Normas europeas para el siglo XXI» y los trabajos realizados en el marco de la Iniciativa Conjunta sobre Normalización; pide a la Comisión que refuerce en mayor medida dicha iniciativa y adopte nuevas acciones y proyectos destinados a la mejora del funcionamiento de las organizaciones europeas de normalización;

6. Subraya que los acuerdos voluntarios han demostrado ser ineficaces de cara a lograr una solución sostenible y común para la recarga de los equipos radioeléctricos móviles; reitera su llamamiento a la Comisión para que aplique urgentemente las disposiciones de la Directiva 2014/53/UE sobre equipos radioeléctricos y, en particular, para que introduzca un cargador común para teléfonos inteligentes y todos los dispositivos electrónicos de pequeño y mediano tamaño a fin de garantizar de la mejor manera posible la normalización, la compatibilidad y la interoperabilidad de las capacidades de carga, incluida la recarga inalámbrica, como parte de la estrategia global de reducción de los residuos electrónicos; solicita a la Comisión que prepare, en el momento oportuno, una estrategia de disociación que garantice que los consumidores no estén obligados a adquirir un nuevo cargador con cada dispositivo nuevo, lo que reportaría mayores beneficios medioambientales, ahorros de costes y ventajas para los consumidores; recalca la importancia de que los consumidores reciban, mediante un etiquetado armonizado en un formato de fácil lectura, información fiable y relevante sobre las características pertinentes de los cargadores, como la interoperabilidad y el rendimiento de la carga, incluido el cumplimiento de la norma USB 3.1 o superior, de modo que puedan escoger las opciones más convenientes, rentables y sostenibles;

7. Acoge con agrado la intención de la Comisión de fortalecer la capacidad de los consumidores de adherirse en mayor medida a prácticas de consumo sostenible y a modelos de negocios circulares con miras a evitar el consumo excesivo; pide, a fin de facilitar la toma de decisiones por parte de los consumidores, un etiquetado voluntario armonizado claro y fácilmente comprensible —que podría adoptar la forma de un índice de comportamiento medioambiental— sobre la durabilidad de los productos (es decir, sobre la vida útil estimada de un producto) y sobre su reparabilidad, así como el desarrollo de un sistema de puntuación uniforme para las reparaciones basado en una evaluación de impacto que demuestre su pertinencia y eficacia; pide que se establezcan requisitos mínimos de información de conformidad con las Directivas 2005/29/UE y 2011/83/UE; pide que se intensifique el diálogo con las partes interesadas pertinentes para desarrollar estos sistemas de información; pide a la Comisión que, cuando prepare su revisión de la Directiva (UE) 2019/771, considere la posibilidad de ampliar tanto los derechos de garantía jurídica como las normas sobre la inversión de la carga de la prueba para algunas categorías de productos con una vida útil estimada más elevada, y de introducir la responsabilidad directa del productor tras una evaluación de impacto por parte de la Comisión; pide que se adopten medidas legislativas para poner fin a las prácticas que dan lugar a la obsolescencia programada, también estudiando la posibilidad de añadir dichas prácticas a la lista del anexo I de la Directiva 2005/29/UE;

8. Alerta sobre las alegaciones ecológicas falsas, incluidas las relacionadas con el etiquetado ecológico y los productos ofrecidos tanto en línea como fuera de línea; propone que se elaboren directrices y normas claras para las alegaciones ecológicas que se traduzcan en etiquetas ecológicas; subraya la necesidad de hacer cumplir la Directiva 2005/29/CE, modificada recientemente, a través de medidas proactivas que aborden las alegaciones ecológicas y espera con interés la propuesta legislativa prevista sobre la justificación de las alegaciones ecológicas para combatir la información engañosa antes de la comercialización de un producto;

9. Destaca la importancia de las plataformas y los mercados en línea en lo que se refiere a la promoción de productos y servicios sostenibles y señala que podrían proporcionar a los consumidores información más clara y fácilmente comprensible sobre la durabilidad y la reparabilidad de los productos que ofrecen; pide que se adopten medidas proactivas para hacer frente a las prácticas engañosas en relación con los productos y servicios ofrecidos en línea, incluidas las alegaciones ecológicas falsas;

10. Pone de relieve el papel del sector de los servicios a la hora de incrementar la accesibilidad de los consumidores a las reparaciones, el arrendamiento financiero y los «productos como servicios», así como la necesidad de facilitar sus actividades transfronterizas mediante la plena aplicación y el cumplimiento de las normas del mercado único en estos ámbitos; pide a la Comisión que evalúe los obstáculos existentes a la reparación, reventa, donación y reutilización de los productos y que proponga medidas para eliminarlos, como medidas vinculantes para evitar la destrucción de bienes no vendidos que estén en condiciones de funcionamiento, objetivos cuantificados de reutilización y la introducción de contadores de uso para determinadas categorías de productos basados en análisis de rentabilidad; pide que se desarrollen campañas de sensibilización de los consumidores y mecanismos pertinentes que fomenten nuevos modelos sostenibles basados en una evolución de los comportamientos, como el alquiler y el uso compartido de bienes y servicios, y la compra en tiendas libres de envases, y solicita que se respalde el desarrollo de servicios de reparación y mantenimiento y el uso de productos reparados o de segunda mano;

11. Pide a la Comisión que evalúe la necesidad de reforzar el mercado interior y las normas de armonización para las materias primas secundarias, sin perjuicio de lo dispuesto en el Reglamento (CE) n.º 1013/2006, mediante esfuerzos específicos para detectar y eliminar los obstáculos al comercio; promueve una mayor normalización del tratamiento de las materias primas secundarias con el fin de facilitar la aplicación de modelos de negocio circulares;

12. Apoya el establecimiento de un nuevo «derecho a la reparación» que garantice reparaciones rentables y atractivas para los consumidores; pide, en este contexto, que se adopten medidas a fin de facilitar a todos los participantes en el mercado el acceso gratuito a la información necesaria sobre la reparación y el mantenimiento, incluida la información sobre las piezas de recambio y las actualizaciones de los programas informáticos, teniendo en cuenta los imperativos de seguridad de los consumidores y sin perjuicio de la Directiva (UE) 2016/943, así como garantizar el acceso a las piezas de recambio sin obstáculos injustificados a todos los agentes del sector de la reparación, incluidos los talleres de reparación independientes y los consumidores, a fin de definir plazos mínimos obligatorios para la disponibilidad de las piezas de recambio o las actualizaciones y plazos máximos de entrega para una amplia gama de categorías de productos que tengan en cuenta sus especificidades, tras una evaluación de impacto, y que evalúe como puede alentarse la reparación en virtud del régimen de garantía jurídica mediante los incentivos adecuados; subraya que los vendedores deben informar siempre a los consumidores acerca de la opción de reparación, así como del derecho de garantía asociado;

13. Hace hincapié en que la aplicación y el cumplimiento efectivos de la legislación de la Unión relativa a los requisitos de seguridad y sostenibilidad de los productos es crucial para garantizar que los productos comercializados cumplen dichas normas de conformidad con el Reglamento (UE) 2019/1020; añade que un gran número de productos adquiridos en línea e importados en la Unión no cumplen los requisitos mínimos de seguridad de la Unión; pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos para garantizar la conformidad de los productos, incluidos los productos vendidos en línea, y que aborden los riesgos que plantean los productos falsificados para la seguridad de los consumidores mediante la mejora de la vigilancia del mercado y las normas equivalentes de control aduanero, así como mediante el refuerzo de la cooperación en este ámbito y el aumento de los presupuestos y los recursos humanos; pide, por tanto, una supervisión más eficaz por parte de la Unión a través del establecimiento de normas armonizadas sobre el número mínimo de controles y su frecuencia, y otorgando facultades a la Comisión para supervisar y auditar las actividades de las autoridades nacionales de vigilancia del mercado;

14. Subraya la importancia de que los consumidores, las empresas y las autoridades de vigilancia del mercado dispongan de información clara, transparente y fiable sobre las características de los productos; acoge con agrado la intención de la Comisión de desarrollar un pasaporte de producto digital; pide, en este sentido, que se mejore la trazabilidad a lo largo de la cadena de valor y el acceso a la información sobre las condiciones de producción y sobre aspectos como la durabilidad, la reparabilidad y, si procede, la eficiencia energética; pide que estos requisitos se elaboren en estrecha colaboración con la industria y otras partes interesadas pertinentes y que se basen en una evaluación de impacto que tenga en cuenta la proporcionalidad y los costes para las empresas, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes), las microempresas y los trabajadores por cuenta propia;

15. Observa que las autoridades públicas siguen aplicando a menudo el criterio del precio más bajo como criterio de adjudicación a la hora de seleccionar las mejores ofertas de bienes, servicios o trabajos; destaca la necesidad de asegurar la adopción de la contratación pública ecológica, social e innovadora a fin de fomentar la transición hacia una economía circular apoyando la demanda de productos sostenibles y circulares; celebra, a este respecto, el compromiso de la Comisión de proponer más medidas y orientaciones sectoriales que introduzcan criterios de sostenibilidad y objetivos mínimos para la licitación pública con vistas a impulsar la sostenibilidad de las opciones de compras públicas; solicita, además, una reciprocidad efectiva en la contratación pública con terceros países y medidas para mejorar el acceso de las pymes, las microempresas y los trabajadores por cuenta propia a la contratación pública;

16. Pide que se otorgue prioridad en las licitaciones públicas, si procede, a los bienes de segunda mano, reutilizados y reciclados, y a los programas informáticos y los equipos de bajo consumo energético; pide asimismo a las autoridades públicas que lideren con el ejemplo y no adquieran productos de un solo uso;

17. Pide que la Comisión y los Estados miembros estén obligadas a informar sobre la sostenibilidad de sus decisiones de contratación pública, respetando al mismo tiempo el principio de subsidiariedad.

 


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

Fecha de aprobación

9.11.2020

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

37

4

4

Miembros presentes en la votación final

Alex Agius Saliba, Andrus Ansip, Pablo Arias Echeverría, Alessandra Basso, Brando Benifei, Adam Bielan, Biljana Borzan, Vlad-Marius Botoş, Markus Buchheit, Anna Cavazzini, Dita Charanzová, Deirdre Clune, David Cormand, Carlo Fidanza, Evelyne Gebhardt, Alexandra Geese, Sandro Gozi, Maria Grapini, Svenja Hahn, Virginie Joron, Eugen Jurzyca, Arba Kokalari, Marcel Kolaja, Kateřina Konečná, Andrey Kovatchev, Jean-Lin Lacapelle, Maria-Manuel Leitão-Marques, Morten Løkkegaard, Adriana Maldonado López, Antonius Manders, Beata Mazurek, Leszek Miller, Dan-Ştefan Motreanu, Kris Peeters, Anne-Sophie Pelletier, Miroslav Radačovský, Christel Schaldemose, Andreas Schwab, Tomislav Sokol, Ivan Štefanec, Róża Thun und Hohenstein, Kim Van Sparrentak, Marion Walsmann, Marco Zullo

Suplentes presentes en la votación final

Marco Campomenosi

 


 

VOTACIÓN FINAL NOMINAL
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

37

+

GUE/NGL

Kateřina Konečná, Anne-Sophie Pelletier

ID

Alessandra Basso, Markus Buchheit, Marco Campomenosi, Virginie Joron, Jean-Lin Lacapelle

NI

Miroslav Radačovský, Marco Zullo

PPE

Pablo Arias Echeverría, Deirdre Clune, Arba Kokalari, Andrey Kovatchev, Antonius Manders, Dan-Ştefan Motreanu, Kris Peeters, Andreas Schwab, Tomislav Sokol, Ivan Štefanec, Róża Thun Und Hohenstein, Marion Walsmann

RENEW

Andrus Ansip, Sandro Gozi

S&D

Alex Agius Saliba, Brando Benifei, Biljana Borzan, Evelyne Gebhardt, Maria Grapini, Maria-Manuel Leitão-Marques, Adriana Maldonado López, Leszek Miller, Christel Schaldemose

Verts/ALE

Anna Cavazzini, David Cormand, Alexandra Geese, Marcel Kolaja, Kim Van Sparrentak

 

4

-

ECR

Eugen Jurzyca

RENEW

Vlad-Marius Botoş, Dita Charanzová, Morten Løkkegaard

 

4

0

ECR

Adam Bielan, Carlo Fidanza, Beata Mazurek

RENEW

Svenja Hahn

 

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 

 


 

 

OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE COMERCIO INTERNACIONAL (12.11.2020)

<CommissionInt>para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</CommissionInt>


<Titre>sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>

Ponente de opinión: <Depute>Svenja Hahn</Depute> 

SUGERENCIAS

La Comisión de Comercio Internacional pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

1. Hace hincapié en que una política comercial estratégica constituye una herramienta fundamental para promover la transición hacia una economía circular y la Agenda de Desarrollo Sostenible de la Unión y de las Naciones Unidas en todo el mundo y antes de 2030, y destaca, por tanto, la importancia de garantizar que los acuerdos de comercio e inversión sean coherentes con las políticas de economía circular; considera que se necesitan disposiciones jurídicamente sólidas en los acuerdos comerciales para salvaguardar la legislación pertinente de la Unión sobre la economía circular del concepto de obstáculo al comercio; subraya que el aumento de la reutilización, la reparación, la remanufactura y el reciclado puede reducir la dependencia de la Unión de las importaciones de materias primas; señala la necesidad de disociar el crecimiento económico del uso de los recursos para garantizar la sostenibilidad a largo plazo y la resiliencia de las cadenas de valor mundiales, manteniendo al mismo tiempo una competencia leal, y recuerda la necesidad de reducir los residuos; pide a la Comisión que adapte en consecuencia la estrategia de la Unión relativa a las materias primas; subraya que la transición de una economía lineal a una circular debe ser inclusiva y colaborativa en todos sus aspectos;

2. Reconoce que la elaboración de un marco jurídico exhaustivo en materia de economía circular proporcionaría a la Unión una ventaja de cara al desarrollo de normas pertinentes, también a escala internacional; pide a la Comisión que refuerce el control de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su eliminación, de conformidad con el Convenio de Basilea, incluidas sus enmiendas de 2019 en relación con los movimientos transfronterizos de residuos plásticos; lamenta la falta de normas tanto internacionales como europeas en lo que respecta a la calidad de los residuos, las materias primas secundarias y los bienes reciclados, refabricados y reparados, así como la falta de criterios relativos al fin de la condición de residuo, ya que ello supone un impedimento a una política comercial viable que sea propicia a la economía circular; considera que la armonización y la normalización de las normas tanto internacionales como europeas en la materia contribuirían en gran medida a la integración de los objetivos de la economía circular en la política comercial; pide, por tanto, a la Comisión que presente normas armonizadas sobre la calidad de los residuos, los materiales reciclables, la reciclabilidad, la posibilidad de reparación, criterios relativos al fin de la condición de residuo y normas sobre residuos reciclables para incluirlas en los futuros acuerdos de libre comercio e introducirlas a escala internacional junto con nuevas iniciativas sobre infraestructuras adecuadas que garanticen una recogida selectiva de alta calidad; recuerda el compromiso adquirido por la Comisión en el marco del Pacto Verde Europeo para que la Unión deje de exportar sus residuos fuera de su territorio; considera, por consiguiente, que la revisión del Reglamento relativo a los traslados de residuos brindaría la oportunidad de poner fin a los problemas de exportación de residuos de la Unión y, por tanto, celebra el anuncio de la Comisión de revisar dicho Reglamento;

3. Señala que en la transición a una economía circular debe prestarse especial atención a las cadenas de suministro fundamentales en las que la dependencia de la Unión de fuentes poco fiables de materias primas sea especialmente elevada y a las cadenas de valor en las que la huella ambiental de la Unión sea considerable y deba reducirse; considera que la economía circular podría ser un instrumento para maximizar la competitividad de la Unión; recuerda que deben evitarse las cargas normativas indebidas y que es preciso garantizar unas condiciones de competencia equitativas para las empresas de la Unión; destaca que la mejora de los índices europeos de reciclado de los metales y minerales empleados en las tecnologías ecológicas y digitales podría ayudar a Europa a mejorar su resiliencia en sintonía con la aspiración a una autonomía estratégica abierta;

4. Subraya la necesidad de transparencia y mayor trazabilidad en estas cadenas de suministro fundamentales y pide a la Comisión que aborde en particular el uso eficiente de los recursos y unas pautas de producción y consumo sostenibles en el sector de la confección en el marco de su futura estrategia de la Unión para el sector textil;

5. Subraya a este respecto la necesidad de integrar el aspecto de la resiliencia en el Plan de Acción para la Economía Circular y de abordar con nuestros socios comerciales cuestiones como el aumento de la resiliencia de las cadenas de producción, un mercado laboral resiliente y formas de mejorar la resiliencia de nuestro medio ambiente; pide que nuestra política comercial incluya un modelo de contratación pública que dé preferencia a los materiales duraderos, reparables y reciclados o reciclables en las licitaciones públicas y que contemple estrategias de descentralización por su contribución a la resiliencia;

6. Acoge con satisfacción la iniciativa prevista sobre la electrónica circular y destaca la necesidad de definir, en este contexto, la manera de exportar residuos electrónicos para su reutilización y reciclado; lamenta que, con frecuencia, los residuos electrónicos de la Unión sean clasificados en países en desarrollo en los que no siempre se respetan las normas de salud y seguridad; destaca que la economía circular europea debe contribuir en mayor medida a mejorar las condiciones de trabajo en otras partes del mundo; recuerda que, mientras exista incertidumbre acerca de si los residuos exportados se reciclan en terceros países con arreglo a estrictas normas sociales, sanitarias y medioambientales, se debe seguir dando prioridad a la mejora del reciclado de residuos dentro del territorio de la Unión;

7. Recuerda que, además de adoptar medidas para conseguir el objetivo de la Unión de neutralidad climática de aquí a 2050, es necesario abordar la huella de carbono de la demanda de la Unión de productos importados; pide a la Comisión que determine y elimine los obstáculos al crecimiento ecológico y a la ecoinnovación, así como los que impiden o restringen el acceso al mercado de productos y servicios circulares procedentes de fuera de la Unión; pide a la Comisión que examine las posibilidades y los beneficios de reducir las barreras arancelarias y no arancelarias sobre determinados productos y servicios con el fin de fomentar el desarrollo de la economía circular, también en el contexto de la revisión en curso del Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) de la Unión; anima a la Comisión, a este respecto, a que añada la dimensión de la economía circular al ámbito de las negociaciones sobre el Acuerdo sobre Bienes Ambientales, que deben impulsarse; pide a la Comisión que tenga en cuenta las necesidades especiales de las pymes de la Unión, que ayude a estas a integrar la economía circular en su modelo de negocio, también mediante incentivos, y que las apoye en la aplicación de estrategias empresariales para exportar productos circulares, en particular mediante la puesta en marcha de un instrumento de evaluación del riesgo para las normas de origen, como está analizando actualmente la Comisión; pide a la Comisión que tome la iniciativa en la OMC para abordar los productos en función de su contenido de carbono, garantizando así unas condiciones equitativas en materia de reglamentación;

8. Acoge favorablemente la inclusión de diferentes aspectos de la economía circular en los acuerdos comerciales vigentes mediante capítulos de desarrollo sostenible, así como la inclusión de una mención explícita a la economía circular en los futuros acuerdos actualmente en fase de negociación; insta a la Comisión a que garantice que todos los instrumentos comerciales disponibles, incluidos los acuerdos de libre comercio, reflejen los objetivos de la economía circular mediante la inclusión de capítulos de desarrollo sostenible que sean firmes y vinculantes y tengan carácter ejecutivo —teniendo en cuenta mecanismos de evaluación del impacto en materia de sostenibilidad compatibles con las normas de la OMC—, así como de modelos de negocio competitivos que promuevan el comercio de materiales reciclados en lugar de materias primas originales; pide a la Comisión que determine la forma de conciliar el fomento del comercio de productos reciclados con el mantenimiento de un alto nivel de calidad y de protección de los consumidores; propone que la economía circular sea tratada de manera transversal en todos los capítulos pertinentes de los acuerdos de libre comercio; subraya la necesidad de que la aplicación efectiva de los acuerdos comerciales sea una tarea prioritaria del Alto Responsable de la Aplicación de la Política Comercial; pide a la Comisión que entable un diálogo con nuestros socios en los actuales acuerdos de libre comercio acerca de si estos acuerdos apoyan la transición a una economía circular; hace hincapié en la oportunidad de aprovechar los mecanismos de cooperación contemplados en los capítulos de comercio y desarrollo sostenible para colaborar con terceros países en la promoción de la economía circular; pide a la Comisión que logre avances en la OMC en cuanto al reconocimiento de los procesos y métodos de producción como elemento diferenciador entre productos, con especial atención a los métodos de producción circular;

9. Anima a la Comisión a que entable diálogos abiertos y transparentes y colabore con los socios comerciales de la Unión para seguir apoyando los objetivos de la economía circular; pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos en los foros internacionales (UNCTAD, OMC, G20, G7) para avanzar en el programa de la Unión sobre economía circular y asegurar unas condiciones de competencia equitativas a escala mundial con los socios internacionales mediante la posibilidad de explorar el concepto de pasaportes digitales para fomentar la disponibilidad de datos relacionados con el contenido de los productos y la huella de carbono y la reciclabilidad, a fin de permitir una mayor circularidad y promover la responsabilidad ampliada del productor, así como la adopción de opciones sostenibles por parte de los consumidores; propone también a este respecto que la Comisión colabore con las organizaciones multilaterales pertinentes para alcanzar un acuerdo sobre una etiqueta internacional que resulte fácil de entender para los consumidores e indique si un producto puede reciclarse; subraya, además, que debe prestarse especial atención a la manera en que los países socios menos desarrollados participan en la economía circular y pueden beneficiarse de ella; pide que se realice una evaluación de impacto del aumento de las tasas de reciclado dentro de la Unión en los países que dependan en gran medida de las importaciones de residuos; pide a la Comisión que integre los principios de la economía circular en su estrategia titulada «Hacia una estrategia global con África», en particular; pide a la Comisión que utilice la ayuda para el comercio y el régimen especial de estímulo del desarrollo sostenible y la gobernanza (SPG+) para ayudar a los países en desarrollo a adoptar prácticas de economía circular, incluidas las normas de producto;

10. Subraya que la exportación socialmente justa, limpia y controlable de los flujos de residuos procedentes de la Unión puede brindar oportunidades a terceros países, y que puede generarse una mayor rentabilidad si los centros de fabricación se ubican cerca de las plantas de reciclado, lo que conduciría a que surgieran «campeones» del reciclado con infraestructuras de clasificación y tratamiento de primera calidad e impulsaría el volumen y la calidad del reciclado a escala mundial;

11. Pone de relieve el riesgo de dumping medioambiental que entraña el comercio de materias primas secundarias o de bienes de segunda mano, ya que las normas medioambientales son más estrictas en Europa que en los terceros países, lo que socavaría las acciones mundiales en favor del clima y del medio ambiente y dificultaría la transición sostenible en dichos países;

12. Insiste en la importancia de que se fomente y se facilite el consumo de productos agrícolas y alimentarios procedentes de explotaciones agrícolas locales.


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

Fecha de aprobación

10.11.2020

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

42

0

0

Miembros presentes en la votación final

Barry Andrews, Anna-Michelle Asimakopoulou, Tiziana Beghin, Geert Bourgeois, Saskia Bricmont, Udo Bullmann, Jordi Cañas, Daniel Caspary, Miroslav Číž, Arnaud Danjean, Paolo De Castro, Emmanouil Fragkos, Raphaël Glucksmann, Markéta Gregorová, Enikő Győri, Roman Haider, Christophe Hansen, Heidi Hautala, Danuta Maria Hübner, Herve Juvin, Karin Karlsbro, Maximilian Krah, Bernd Lange, Gabriel Mato, Sara Matthieu, Emmanuel Maurel, Carles Puigdemont i Casamajó, Samira Rafaela, Inma Rodríguez-Piñero, Massimiliano Salini, Helmut Scholz, Liesje Schreinemacher, Sven Simon, Dominik Tarczyński, Mihai Tudose, Kathleen Van Brempt, Marie-Pierre Vedrenne, Jörgen Warborn, Iuliu Winkler, Jan Zahradil

Suplentes presentes en la votación final

Marek Belka, Jean-Lin Lacapelle

 


 

VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

 

 

42

+

ECR

Geert Bourgeois, Emmanouil Fragkos, Dominik Tarczynski, Jan Zahradil

GUE/NGL

Emmanuel Maurel, Helmut Scholz

ID

Roman Haider, Herve Juvin, Maximilian Krah, Jean-Lin Lacapelle

NI

Tiziana Beghin, Carles Puigdemont i Casamajó

PPE

Anna Michelle Asimakopoulou, Daniel Caspary, Arnaud Danjean, Enikő Győri, Christophe Hansen, Danuta Maria Hübner, Gabriel Mato, Massimiliano Salini, Sven Simon, Jörgen Warborn, Iuliu Winkler

Renew

Barry Andrews, Jordi Cañas, Karin Karlsbro, Samira Rafaela, Liesje Schreinemacher, Marie-Pierre Vedrenne

S&D

Marek Belka, Udo Bullmann, Miroslav Číž, Paolo De Castro, Raphaël Glucksmann, Bernd Lange, Inma Rodríguez Piñero, Mihai Tudose, Kathleen Van Brempt

Verts/ALE

Saskia Bricmont, Markéta Gregorova, Heidi Hautala, Sara Matthieu

 

0

-

 

 

 

0

0

 

 

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 

 


 

 

 

OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE TRANSPORTES Y TURISMO (10.11.2020)

<CommissionInt>para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</CommissionInt>


<Titre>sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>

Ponente de opinión: <Depute>Jutta Paulus

</Depute>

 

SUGERENCIAS

La Comisión de Transportes y Turismo pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

A. Considerando que los sectores del transporte, el turismo y la logística y sus cadenas de suministro tienen un alto potencial para mejorar la eficiencia en el uso de los recursos a través de la optimización de las cadenas logísticas y de valor, también mediante el desarrollo de soluciones digitales y de inteligencia artificial (IA); que un volumen cada vez mayor de las mercancías transportadas y de aquellas que se usan en el sector del turismo están empaquetadas en materiales de un solo uso;

B. Considerando que la economía circular ejerce una función importante en el logro de los objetivos climáticos, que se extiende también a la movilidad; que una economía de circuito cerrado significa que el valor máximo de las materias primas y los productos se mantiene a lo largo de la cadena; que, no obstante, un estudio reciente[30] ha determinado que los mecanismos de movilidad actuales se aplican al transporte de materiales más que al de personas y que, de hecho, siguen operando de forma lineal a falta de una política real de movilidad circular en la actualidad;

C. Considerando que los planes de recuperación y resiliencia deben apoyar la transición a la economía circular, también en el transporte;

D. Considerando que la incorporación de los principios de la economía circular y el diseño ecológico en los productos y servicios turísticos mejorará la calidad de la experiencia turística, reducirá su impacto medioambiental y fomentará el acceso de los consumidores a productos y servicios sostenibles y de diseño ecológico;

E. Considerando que la recopilación de datos cualitativos es de suma importancia para la supervisión y la evaluación adecuadas de las políticas aplicadas;

F. Considerando que, en su Libro Blanco sobre el Transporte de 2011, la Comisión estableció el objetivo ambicioso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte en, como mínimo, un 60 % para 2050 en comparación con los niveles de 1990 y en un 20 % para 2030 en comparación con los niveles de 2008; Considerando que en 2017 las emisiones procedentes del transporte (incluida la aviación internacional, pero no el transporte marítimo internacional) fueron un 28 % superiores a los niveles de 1990; que la Comisión, tras las correspondientes evaluaciones de impacto y consultas con todas las partes interesadas pertinentes, debe adoptar las iniciativas necesarias para reducir los gases de efecto invernadero en la legislación de la Unión en el sector del transporte en su conjunto, ya que el sector es crucial para alcanzar las ambiciones de descarbonización de la Unión; que más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero están relacionadas con la extracción y el uso de materias primas y que una reducción del uso de materias primas primarias y productos básicos y un incremento del reciclaje brindan la oportunidad de garantizar nuestra prosperidad y sostener nuestra economía;

1. Acoge con satisfacción el Plan de Acción para la Economía Circular de la Comisión; destaca que la huella de carbono y en materia de recursos de las mercancías debida a la movilidad y al transporte se podría reducir mediante un enfoque de economía circular, promoviendo, en particular, su optimización y homogeneización con el fin de incrementar el porcentaje de ocupación de los vehículos, así como el replanteamiento de los procesos logísticos gestionados de manera eficaz y sostenible; subraya que la economía circular ofrece grandes oportunidades al sector de la movilidad, como las iniciativas de economía colaborativa, los vehículos de emisión cero y de baja emisión, y la reutilización de componentes; destaca que el transporte multimodal es importante para la economía circular, haciendo hincapié en aquellos que utilizan menos recursos;

2. Pide a la Comisión que se centre más en el sector del transporte en sus iniciativas de economía circular y que redoble los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte; destaca la necesidad de desvincular el crecimiento del PIB del aumento de las emisiones procedentes del transporte y del consumo de recursos, tal como estableció la Comisión en su Libro Blanco sobre la política europea de transportes de 2001, mediante el abandono del transporte por carretera en favor del transporte ferroviario, el transporte fluvial y el transporte público de pasajeros, y acompañado de una combinación de opciones circulares como el uso compartido de vehículos y la reducción de las distancias de viaje; espera con especial interés la Estrategia global europea para una movilidad sostenible e inteligente anunciada;

3. Destaca la necesidad de fomentar el diseño ecológico en los productos de transporte, y de mejorar el comportamiento medioambiental de los servicios de transporte; subraya que debe elaborarse una estrategia europea encaminada a promover las tecnologías de seguimiento integradas en las mercancías y los vehículos, a fin de mejorar la información disponible y aplicarla al diseño, la previsión de vida, la extensión del ciclo, la eficiencia del reciclado y la planificación de los ciclos de utilización;

4. Pide a la Unión que aumente la cuota de energía procedente de fuentes renovables en los diversos modos de transporte, que en 2017, con un 7,2 % de energía, estuvo muy por debajo del objetivo del 10 % establecido para 2020 en virtud de la Directiva 2009/28/CE, al objeto de lograr al menos el objetivo del 14 % establecido para 2030 en virtud de la Directiva (UE) 2018/2001; hace hincapié en la importancia de los niveles objetivo de CO2 a escala de la Unión para el transporte de pasajeros y de mercancías con el fin de seguir promoviendo el uso de energías renovables; pide a la Comisión que adopte medidas adicionales destinadas a avanzar hacia una combinación eléctrica de la Unión con menos emisiones de carbono, teniendo en cuenta que las emisiones durante todo el ciclo de vida de los vehículos eléctricos con batería cargados en un escenario hipotético con electricidad generada exclusivamente a partir de energía eólica y otras fuentes renovables podrían ser considerablemente inferiores a las de un vehículo de motor de combustión interna equivalente; pide a la Unión que emprenda acciones para mejorar el diseño de los vehículos, que suponga una reducción de su demanda de materias primas, consumo de combustible y emisiones de CO2; pide a la Comisión que apoye la creación de nuevas oportunidades de empleo potenciales;

5. Pide a la Comisión que analice los efectos de los combustibles alternativos de base biológica, prestando particular atención a la utilización del suelo, para evitar que los combustibles se produzcan a expensas de los cultivos alimentarios;

6. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que internalicen los costes externos del transporte, sensibilicen a los usuarios del transporte, promuevan soluciones de transporte más limpias mediante el establecimiento de sistemas de certificación de gases de efecto invernadero y permitan a los consumidores elegir opciones de transporte respetuosas con el medio ambiente; insta a la Unión a que adopte medidas para favorecer un uso menos intensivo del transporte en las cadenas de producción; subraya la importancia de las políticas de innovación y fiscales, y señala el etiquetado europeo como herramienta fundamental para ayudar a los consumidores a distinguir y elegir los servicios más sostenibles; anima vivamente a los productores a usar su identidad de marca e influencia en el mercado para fomentar un consumo y un transporte sostenible y circular; pide a la Comisión que elabore indicadores que permitan analizar y garantizar el desarrollo de la economía circular en el transporte;

7. Pide a la Comisión que proponga a los empresarios del transporte y los operadores de los sistemas informatizados de reserva las mejores maneras de facilitar información sobre las emisiones de equivalentes de CO2, comparada con los datos de la mejor conexión alternativa por tren, barco o autobús; pide a la Unión que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte marítimo mediante el fomento de tecnologías limpias y sostenibles, como la adopción de tecnologías de vela, y medidas como la navegación lenta y la optimización de la velocidad; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que apoyen los modos de transporte más eficientes en materia de recursos, y a que definan modelos adecuados de fijación de precios e incentivos, también mediante incentivos fiscales y el IVA sobre los billetes de tren;

8. Recuerda que el sector del transporte de la Unión sigue dependiendo en gran medida del petróleo y, por lo tanto de las importaciones, para cubrir sus necesidades energéticas; insiste por eso en que, aparte de incluir combustibles alternativos en la próxima Estrategia global europea para una movilidad sostenible e inteligente, la Unión debería mejorar la legislación pertinente en materia de combustibles alternativos sostenibles y renovables basada en la evaluación del ciclo de vida y optimizando las sinergias a escala europea, nacional y regional; anima a la Comisión a incentivar la armonización de las políticas de estímulo fiscal para el consumo de estos tipos de combustibles y la adquisición de los vehículos que los utilizan; pide a la Comisión que vele por que, para cada modo de transporte, se estudien todos los combustibles alternativos —incluidos el hidrógeno, los biocombustibles sostenibles y el aceite de cocina usado— con vistas a sus posibilidades de desarrollo y su impacto sobre el medio ambiente;

9. Anima a la Comisión a que haga un seguimiento de la Directiva 2014/94/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2014, relativa a la implantación de una infraestructura para los combustibles alternativos, fijando objetivos más ambiciosos y revisando la legislación pertinente para garantizar la disponibilidad de infraestructuras de recarga y mantenimiento para los vehículos eléctricos en toda Europa, y ampliando esta Directiva a todos los modos de transporte, así como garantizando una financiación y recursos humanos suficientes de la Unión para una prestación y aplicación eficientes de estos últimos; señala que esta legislación debería tener en cuenta las necesidades particulares de las islas, las regiones periféricas, las regiones ultraperiféricas y las zonas montañosas y despobladas;

10. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que, en el marco de los planes de recuperación y resiliencia y en los distintos instrumentos de financiación europea, den prioridad a las iniciativas relativas a la economía circular y a la utilización de energías renovables en el transporte, en particular mediante un rápido despliegue de las infraestructuras adecuadas;

11. Pide la creación de una red europea coherente de terminales de transporte combinado y de centros logísticos intermodales para seguir promoviendo la economía circular;

12. Observa la necesidad de aumentar los índices de ocupación y los factores de utilización; destaca que los servicios de movilidad compartida pueden favorecer la economía circular y reducir los impactos medioambientales del transporte; subraya que podría haber menos vehículos, cuyo uso fuera más intensivo, ahorrando así recursos en la producción siempre que formen parte de una estrategia circular y multimodal más amplia; pide, por tanto, que se promuevan sistemas de transporte inteligentes que contribuyan a promover la intermodalidad, también para las conexiones con los puntos finales («last mile»), y que proporcionen a los usuarios información integrada para las decisiones de compra y contratación, prestando especial atención a los datos sobre el origen de los productos y servicios, y sobre los costes de funcionamiento y su relación con las emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas por opción;

13. Considera que la movilidad compartida puede dar lugar a la utilización de vehículos eléctricos de menor tamaño con una autonomía inferior y menor demanda energética, lo que permite baterías más ligeras producidas con menores emisiones de gases de efecto invernadero; pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten los servicios y las iniciativas de movilidad compartida más sostenibles mediante una estrategia a largo plazo, por ejemplo reduciendo el impuesto de circulación de los vehículos; destaca los beneficios potenciales del uso de vehículos compartidos, al tiempo que se satisfacen las necesidades actuales de los usuarios; pide la creación de plataformas en línea para la digitalización y la puesta en común de las solicitudes de transporte; subraya la necesidad de distinguir entre la movilidad compartida no profesional y los servicios comerciales de transporte en la terminología de la Unión, a fin de reducir los obstáculos a la movilidad compartida;

14. Subraya que los servicios de movilidad compartida disminuyen la congestión y ayudan a resolver los problemas de densidad del transporte urbano; insta a las ciudades a que tomen la iniciativa de replantearse sus sistemas y flujos de transporte; pide a los entes locales y regionales que tengan en cuenta la participación de la sociedad civil y de las principales partes interesadas (operadores de transporte, distribuidores, empleados, centros de investigación, universidades, etc.) a tal efecto; subraya la necesidad de innovación y desarrollo de nuevas tecnologías en el sector de los transportes; hace hincapié en la importancia de mantener el conocimiento, el valor y los puestos de trabajo creados mediante la innovación en el seno de la Unión; insta a que se prosiga la investigación relativa al uso de los vehículos, utilizando datos procedentes de encuestas nacionales sobre movilidad e inspecciones técnicas periódicas, ya que actualmente las pruebas sólidas acerca del kilometraje anual, el motivo de los desplazamientos y el kilometraje total son limitadas, lo que impide la plena explotación del potencial de eficiencia y ahorro de carbono;

15. Considera que la Unión debe apoyar las iniciativas circulares, las tecnologías innovadoras y los modelos de negocio circulares que ofrecen servicios sostenibles —a menudo emprendidas a nivel local y por microempresas o pequeñas o medianas empresas de movilidad o cooperativas— que encierren un gran potencial de innovación y de servicios sostenibles que permiten un ahorro de recursos; pide a la Comisión y a los Estados miembros que promuevan el respeto de los requisitos de la economía circular en la regulación, la oferta y la concesión de servicios de transporte colectivo y en sus flotas de vehículos, así como en los contratos públicos de infraestructuras de transporte; destaca la importancia de la contratación pública circular en general y su carácter potencialmente ejemplar a escala nacional, regional y local; subraya el efecto que puede tener esta política en la concienciación de los usuarios y en las opciones de movilidad;

16. Señala que el impacto ambiental provocado por la extracción y el tratamiento de materias primas para los vehículos se puede reducir mediante cadenas de distribución cortas y la eficiencia de los materiales, así como a través de la mejora de los diseños ecológicos, el aumento de la vida útil de los vehículos, la reparación, la preparación para la reutilización, un cambio a materiales menos críticos, la eliminación gradual de las sustancias perjudiciales de los equipos de los vehículos y la mejora del reciclaje; destaca que la fase del diseño resulta fundamental para la posibilidad de reutilización y reciclado posteriores; pide a la Comisión y a los Estados miembros que supervisen rigurosamente el ciclo de vida completo de los vehículos y que limiten la exportación de vehículos al final de su vida útil y de segunda mano a terceros países para evitar que las materias primas fundamentales salgan de la economía europea; dirige la atención a proyectos encomiables para devolver a la Unión para su reciclaje la chatarra de vehículos que estaba en terceros países;

17. Pide a la Comisión que, al revisar la Directiva 2000/53/CE relativa a los vehículos al final de su vida útil, evalúe la posibilidad de incluir medidas adecuadas para mejorar los sistemas de recogida de residuos y crear un sistema que garantice la calidad y fiabilidad de los productos de la economía circular, y que vele por que la información sobre los materiales y los compuestos potencialmente problemáticos utilizados se mantenga a lo largo de toda la cadena de valor por medios tecnológicos;

18. Insta a la Comisión a que introduzca la responsabilidad de los productores, los pasaportes de productos, períodos de garantía más largos y un derecho a la reparación para los vehículos, en especial para aquellos que utilicen tecnologías nuevas; hace hincapié en que una proporción considerable (15-50 %) de las emisiones de gases de efecto invernadero de un automóvil se produce durante su fabricación; alienta el estudio de los beneficios que puede aportar la combinación eficiente del escaneado y la impresión 3D a los procesos de reparación; pide a la Comisión que estudie la repercusión del desarrollo de las tecnologías digitales y las aplicaciones sobre la vida útil de los vehículos y que actualice los equipos digitales y los programas informáticos obsoletos a un precio razonable;

19. Celebra la ambición expresada por la Comisión en el Plan de Acción para la Economía Circular de avanzar con rapidez en lo que respecta a la sostenibilidad y el potencial circular de las baterías para la electromovilidad, y de proponer un marco reglamentario para las baterías en 2020 asegurando la gestión circular de los flujos de material y su reutilización máxima; pide a la Comisión que elimine progresivamente las baterías no recargables utilizadas en sistemas de transporte, cuando exista una alternativa, y que defina una parte cada vez mayor de contenido reciclado en las baterías, así como ciclo de vida más largos, lo que puede significar el ahorro de hasta un 50 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en la producción; subraya que la normalización del diseño de baterías puede ser clave para permitir la reutilización y el reciclado de baterías en el futuro, incluidos los sistemas basados en el mercado; destaca el potencial de la reutilización en cascada de las baterías en aplicaciones alternativas, como para el almacenamiento y el suministro de energía; hace hincapié en la necesidad de seguir investigando sobre estas aplicaciones: pide a la Comisión que tenga en cuenta la huella de carbono de la producción de baterías; pone de relieve que un factor clave que afecta al consumo energético de los vehículos eléctricos con batería y los vehículos híbridos eléctricos enchufables es la medida en que puede utilizarse el frenado regenerativo para recuperar energía, lo que la convierte en otro ámbito esencial de investigación; pide a la Comisión que refuerce el desarrollo de normas europeas en materia de recarga;

20. Destaca la importancia de las pautas de recarga de los vehículos eléctricos con batería para la integración del sector y las reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero, habida cuenta de que la recarga en períodos en los que el suministro de electricidad de fuentes renovables sobrepase la demanda puede contribuir a estabilizar la red y reducir así las emisiones de gases de efecto invernadero de la combinación de la red en su conjunto, mientras que, por el contrario, la recarga durante picos de otros consumos energéticos por las noches puede incrementar la demanda máxima de electricidad; pide a la Comisión que promueva tecnologías de recarga inteligente —que incluyan normas de la Unión— que puedan controlar el momento de la recarga, contribuyendo de ese modo a la estabilidad de la red, el bajo coste de la energía y la utilización de energías renovables; señala la posibilidad de que los usuarios se conviertan en prosumidores de energía al introducir energía de las baterías de sus vehículos en la red a cambio de una recompensa económica o al utilizar electricidad autogenerada procedente de paneles solares para cargar sus vehículos;

21. Pide a la Comisión que limite las exportaciones de residuos a terceros países y que revise el Reglamento (CE) n.º 1013/2006 relativo a los traslados de residuos, según lo anunciado en el Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular; señala que las exportaciones de residuos tienen repercusiones negativas para el medio ambiente y la salud en los países de destino, dan lugar a la pérdida de materiales, en particular materias primas, y de compuestos valiosos, tienen efectos negativos en la creación de empleo en la Unión y aumentan las emisiones del ciclo de vida de los productos debido a este transporte adicional; pide que se reubiquen las plantas de reciclado para que exista un control total de los ciclos de la economía circular, al tiempo que se hace hincapié en el reciclado y la reutilización; pide, por tanto, el desarrollo de capacidades para luchar contra las exportaciones ilegales y el fraude, en particular las exportaciones de residuos bajo el disfraz de vehículos de segunda mano; pide a la Comisión que garantice la aplicación de la Directiva sobre instalaciones portuarias receptoras;

22. Insta a la Comisión a que haga obligatorios los envases y recipientes reutilizables para el transporte, aunque esta solución no debe utilizarse para los alimentos cuando sea contraria a las normas de seguridad alimentaria; pide a la Comisión que lleve a cabo una evaluación de impacto sobre la armonización de los sistemas de depósito y devolución de envases industriales estándar; insta a los Estados miembros a que hagan obligatoria la recogida del embalaje industrial estándar, también con fines de reutilización y de reciclaje; pide que estas medidas entren en vigor en un plazo razonable;

23. Pide a la Comisión que incluya el sector turístico en sus ambiciones para conseguir una economía circular al objeto de realizar progresos en la promoción de la innovación en el sector, así como su sostenibilidad y resiliencia; recuerda la Comunicación de la Comisión de 2010 sobre un nuevo marco político para el turismo en Europa, en la que se contemplaba un turismo sostenible y se pedía a las empresas turísticas que redujeran su uso de agua potable, sus emisiones de gases de efecto invernadero y su huella medioambiental, que utilizaran energía limpia y, en general, que utilizaran los recursos naturales de forma responsable; insta a la Comisión a que ayude a los Estados miembros con la aplicación de la legislación europea en materia de medio ambiente y los objetivos del nuevo Plan de Acción para la Economía Circular en sus estrategias nacionales de turismo y proyectos individuales; destaca que se debería alentar, estimular e incentivar a las empresas de turismo para que utilicen la etiqueta ecológica de la Unión y participen en el sistema comunitario de gestión y auditoría medioambientales (EMAS); subraya la importancia de seguir incentivando y fomentando la aplicación de los principios de diseño ecológico a través de nuevos servicios turísticos, desde el punto de vista tanto de los productos utilizados para prestarlos y su proceso como del impacto medioambiental del suministro;

24. Subraya la importancia de desarrollar una infraestructura circular completa, que anime a las empresas turísticas, como los hoteles, a aprovisionarse de energías renovables y producirlas; pide a la Comisión que elabore una estrategia encaminada a potenciar el uso del agua reciclada; destaca la importancia de unas infraestructuras sólidas, especialmente para las pymes, que no cuentan con los medios financieros y organizativos para desarrollar dichas infraestructuras por sí mismas; alienta iniciativas como la red europea de rutas ciclistas que apoyan la experiencia turística basada en la promoción de actividades saludables y el contacto con el medio ambiente: pide a la Comisión que aliente la creación de redes turísticas de pequeña escala y respetuosas con la biodiversidad, que sean inclusivas, beneficiosas para las comunidades locales y estén vinculadas a centros territoriales de desarrollo turístico, que permitan forjar vínculos entre los profesionales del turismo, los productores locales, los poderes públicos, los comercios de proximidad y los artesanos;

25. Observa que diversos estudios indican un nivel desproporcionadamente elevado de desperdicio de alimentos procedentes del sector de la hostelería, así como el papel que debe desempeñar el sector turístico en las políticas públicas contra el desperdicio de alimentos; alienta la implicación de sus profesionales en la mejora de la recopilación de datos sobre esta cuestión y en la concienciación, la difusión de información y la aplicación de medidas para evitarlo; destaca el potencial que encierra el sector a la hora de liderar la creación de redes solidarias que transformen el riesgo de desperdicio de alimentos en una oportunidad de solidaridad y de promoción de la economía circular; propugna programas de formación para los cocineros con el fin de reducir el desperdicio de alimentos; pide una mayor reutilización de los residuos alimentarios como pienso o para producir biogás; considera que las pymes del sector de la alimentación hostelera encierran un gran potencial para la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones circulares; pide a la Comisión que colabore con los Estados miembros para eliminar los obstáculos institucionales que impiden las aplicaciones alimentarias circulares, como las normativas contra la distribución de excedentes de alimentos del sector del turismo;

26. Destaca la importancia de definir y diseñar proyectos innovadores de formación y perfeccionamiento en materia de economía circular para los trabajadores de todos los sectores, entre ellos el transporte, teniendo en cuenta las necesidades del sector y las competencias exigidas; subraya la importancia de una coordinación entre la Comisión, los Estados miembros y los entes locales y regionales para seguir avanzando hacia el logro de los objetivos del nuevo Plan de Acción para la Economía Circular, y para que sigan invirtiendo en campañas educativas y de concienciación sobre los beneficios y las ventajas de las medidas en favor de la economía circular en el transporte; pide el intercambio de buenas prácticas y proyectos a todos los niveles;


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

Fecha de aprobación

10.11.2020

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

37

4

2

Miembros presentes en la votación final

Magdalena Adamowicz, Andris Ameriks, José Ramón Bauzá Díaz, Izaskun Bilbao Barandica, Marco Campomenosi, Ciarán Cuffe, Jakop G. Dalunde, Johan Danielsson, Andor Deli, Karima Delli, Gheorghe Falcă, Mario Furore, Søren Gade, Isabel García Muñoz, Jens Gieseke, Elsi Katainen, Kateřina Konečná, Elena Kountoura, Julie Lechanteux, Peter Lundgren, Benoît Lutgen, Elżbieta Katarzyna Łukacijewska, Marian-Jean Marinescu, Tilly Metz, Giuseppe Milazzo, Cláudia Monteiro de Aguiar, Caroline Nagtegaal, Jan-Christoph Oetjen, Philippe Olivier, Rovana Plumb, Dominique Riquet, Massimiliano Salini, Sven Schulze, Barbara Thaler, Elissavet Vozemberg-Vrionidi, Lucia Vuolo, Roberts Zīle, Kosma Złotowski

Suplentes presentes en la votación final

Angel Dzhambazki, Roman Haider, Jutta Paulus, Anne-Sophie Pelletier, Kathleen Van Brempt

 

 


VOTACIÓN FINAL NOMINAL
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

37

+

ECR

Angel Dzhambazki, Roberts Zīle, Kosma Złotowski

GUE/NGL

Kateřina Konečná , Elena Kountoura, Anne‑Sophie Pelletier

NI

Mario Furore

PPE

Magdalena Adamowicz, Andor Deli, Gheorghe Falcă, Jens Gieseke, Elżbieta Katarzyna Łukacijewska, Benoît Lutgen, Marian‑Jean Marinescu, Giuseppe Milazzo, Cláudia Monteiro de Aguiar, Massimiliano Salini, Sven Schulze, Barbara Thaler, Elissavet Vozemberg‑Vrionidi

Renew

José Ramón Bauzá Díaz, Izaskun Bilbao Barandica, Søren Gade, Elsi Katainen, Caroline Nagtegaal, Jan‑Christoph Oetjen, Dominique Riquet

S&D

Andris Ameriks, Johan Danielsson, Isabel García Muñoz, Rovana Plumb, Kathleen Van Brempt,

Verts/ALE

Ciarán Cuffe, Jakop G. Dalunde, Karima Delli, Tilly Metz, Jutta Paulus

 

4

-

ECR

Peter Lundgren

ID

Marco Campomenosi , Roman Haider, Lucia Vuolo

 

2

0

ID

Julie Lechanteux, Philippe Olivier

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 


 

 

 

OPINIÓN DE LA COMISIÓN DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL (7.12.2020)

<CommissionInt>para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria</CommissionInt>


<Titre>sobre el Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular</Titre>

<DocRef>(2020/2077(INI))</DocRef>

Ponente de opinión: <Depute>Claude Gruffat</Depute>

 

SUGERENCIAS

La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:

1. Considera que los sectores agrícola, alimentario y forestal, así como las zonas rurales son componentes relevantes de la economía circular y de la bioeconomía; estima que, puesto que se basa estrechamente en los ciclos y procesos naturales, la agricultura sostenible es plenamente compatible con un modelo de economía circular que funcione correctamente y contribuya a la producción de alimentos saludables y asequibles;

2. Considera que, para aprovechar todo su potencial, la bioeconomía debe seguir siendo una prioridad para la Unión, por lo que las medidas disponibles y la financiación deben ser coherentes; subraya que la economía circular y la bioeconomía pueden ofrecer soluciones a los retos a los que se enfrenta el sector agrícola, incluidos los que han salido a la luz como consecuencia de la crisis de la COVID-19;

3. Estima que el enfoque de la economía circular tiene el potencial de mejorar no solo la sostenibilidad de nuestro sector agrícola, sino también su competitividad a largo plazo; destaca el importante papel que pueden desempeñar los jóvenes agricultores y el relevo generacional en la agricultura, así como las pequeñas y medianas empresas agroalimentarias (pymes), y que ya están desempeñando en la transición hacia una economía circular;

4. Hace hincapié en que la economía circular y la transición hacia una cadena de suministro de alimentos más inclusiva, sostenible, respetuosa con el medio ambiente y el clima pueden fomentar la creación de empresas y la iniciativa empresarial entre las pymes;

5. Celebra la comunicación de la Comisión sobre el Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular, que recoge plenamente los cambios necesarios para lograr una economía acorde con las exigencias de desarrollo sostenible, de modo que se cree empleo y se actúe en favor del clima, el medio ambiente y la biodiversidad;

6. Subraya que el enfoque de la economía circular podría ofrecer mayores oportunidades para que toda la cadena de valor agroalimentaria sea más eficiente en el uso de los recursos, mediante la reducción de la cantidad de aportaciones externas y la filtración del exceso de nutrientes, contribuyendo así a cerrar los ciclos de nutrientes, reducir los vertidos de residuos al medio ambiente, disminuir la volatilidad de los precios y los costes de producción, así como a consolidar la sostenibilidad;

7. Pone de relieve que, en 2015, la bioeconomía representaba un mercado cuyo valor se estimaba en más de 2,3 billones EUR, que ofrecía 20 millones de puestos de trabajo y suponía el 8,2 % del empleo total en la Unión;

8. Estima que la comunicación del Plan de Acción es un auténtico llamamiento para un cambio cualitativo con el objetivo de reorientar y optimizar los modelos de producción de las explotaciones agrícolas en favor de prácticas, nuevos conceptos y sistemas de producción más sostenibles, como la agroecología, la agricultura ecológica, la producción integrada, la agricultura de conservación y protección del suelo superficial, utilizando, entre otros elementos, técnicas de precisión o inteligentes frente a la degradación y escasez de recursos naturales, además de la consiguiente necesidad de mejorar la producción;

9. Señala que el Plan de Acción apunta hacia una agricultura más sostenible, eficiente en el uso de los recursos, autosuficiente y resiliente; resalta que el modelo de economía circular y los cambios que conlleva tendrán también un impacto en los sectores de la transformación y el comercio de productos alimenticios, así como en el conjunto de la bieconomía agrícola;

10. Considera que los principios de la economía circular implican, entre otros aspectos:

 un mejor uso de los recursos energéticos, como el consumo de combustible y la eficiencia térmica de los edificios,

 la retención y ahorro de agua por ejemplo, a través de sistemas de riego que ahorran agua, recuperando y reciclando el agua de los sistemas cerrados, y el almacenamiento y retención de agua, especialmente en el suelo, la biota del suelo y la vegetación,

 un uso más eficiente de los recursos utilizados para la alimentación animal, como la relocalización y racionalización de los piensos y la nutrición, así como la reducción de las distancias de transporte,

 un mayor uso de bioproductos orgánicos derivados de procesos naturales (biofertilizantes, bioestimulantes y biocontroles), sustituyendo, en la medida de lo posible, a los insumos químicos no renovables (por ejemplo, fertilizantes sintéticos y plaguicidas),

 permitir a los agricultores y a las agrupaciones de agricultores desarrollar modos de colaboración y sinergias, que permitan un uso más eficaz de los equipos e instalaciones y evitar la acumulación excesiva de equipos, que a menudo se asocia a una gestión de las inversiones basada en la planificación fiscal,

 una mayor cooperación entre las partes interesadas, incluida la promoción de modelos cooperativos y la búsqueda de más sinergias sobre el terreno, sobre la base de compromisos colectivos y compartidos;

11. Subraya que la economía circular puede ofrecer soluciones a los retos que ha puesto de relieve la crisis de la COVID‑19, en particular al reducir la vulnerabilidad de las cadenas de valor agroalimentarias;

12. Considera que el plan de recuperación económica de la Unión (Next Generation EU) debe prestar apoyo para crear y reforzar cadenas de valor agroalimentarias locales y regionales y aumentar su resiliencia, poniendo en marcha nuevas prácticas agrícolas sostenibles, así como iniciativas de economía circular;

13. Pide que se aplique lo antes posible un plan estratégico de la Unión para el suministro de proteínas vegetales a través de los planes estratégicos de los Estados miembros, preferiblemente a más tardar en la fecha de entrada en vigor de la próxima política agrícola común (PAC);

14. Considera que dicho plan debe promover la producción y el consumo de leguminosas, incluidas las proteínas de cereales como cultivos fijadores de nitrógeno, y de cultivos forrajeros propios, que ofrecen una serie de ventajas agronómicas y medioambientales y pueden reducir la dependencia de las importaciones procedentes de países lejanos, incluidos los que no tienen en cuenta el medio ambiente, la biodiversidad o los derechos humanos;

15. Subraya que este plan debe prohibir la importación de productos que incumplan las normas de la Unión en materia de salud, medio ambiente y clima o contribuyan a la deforestación; además, estima que la producción de más cultivos de proteínas podría ofrecer una oportunidad a los agricultores; hace hincapié en el papel esencial de la investigación y la innovación en la reducción de la dependencia de la Unión de las importaciones de proteínas, y pide a la Comisión que garantice un apoyo adecuado a través de Horizonte Europa y la Asociación Europea para la Innovación (AEI) en el marco de la PAC en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas;

16. Considera que la economía circular y la bioeconomía ofrecen potencial a los agricultores y sus cooperativas en la transición hacia la neutralidad climática; recuerda la oportunidad de permitir a los agricultores utilizar los desechos y residuos agrícolas en las explotaciones agrícolas y la producción de fertilizantes orgánicos reciclados como alternativas al fósforo importado, cuyos recursos mundiales son cada vez más escasos, o al nitrógeno sintético;

17. Opina que la producción de estos abonos orgánicos debe ajustarse a estrictas normas sanitarias y medioambientales y a las normas de trazabilidad establecidas a escala de la Unión;

18. Observa la necesidad general de que los agricultores, especialmente los que producen para sistemas de certificación como los regímenes ecológicos, garanticen que dichos fertilizantes estén libres de contaminantes del suelo[31];

19. Destaca la necesidad de explorar con más investigación el uso del valor añadido de los residuos agrícolas y el potencial de la innovación de carácter biológico en la creación de nuevas cadenas de valor, tecnologías y procesos, actividades económicas y empleo, con potencial para revitalizar las economías regionales y las zonas rurales y locales;

20. Toma nota de las oportunidades que ofrece la gestión del estiércol en el fomento de fertilizantes orgánicos, mejorando el contenido de carbono en el suelo y contribuyendo así al secuestro de dióxido de carbono;

21. Subraya que la producción europea de biocarburantes solo puede ser coherente con los principios en los que se basa la economía circular si se genera a partir de subproductos y de la recuperación y utilización de desechos o residuos, si absorbe una pequeña parte de las tierras agrícolas y si no es responsable de un aumento del precio de los productos alimenticios;

22. Señala, en este contexto, el potencial de desarrollo regional y empleo de residuos agrícolas de origen local, residuos alimentarios y desperdicios municipales verdes utilizados en plantas de producción de biogás; destaca el papel de la producción de energía sostenible, renovable y respetuosa con el clima como sustituto eficaz de los combustibles fósiles;

23. Subraya que es esencial que la silvicultura sea gestionada de manera sostenible de modo que los materiales a base de madera puedan funcionar como depósitos de carbono y sustituir los materiales derivados de combustibles fósiles o no renovables en aplicaciones industriales como la construcción, los productos a base de fibra, los productos textiles, los materiales compuestos, los bioplásticos y los productos químicos;

24. Pide que se promuevan productos de madera sostenibles que sirvan de reservas de carbono a largo plazo, a fin de sustituir las sustancias y los procesos de producción intensivos en gases de efecto invernadero; observa, además, que el aumento de las zonas forestales en las condiciones adecuadas puede aumentar los sumideros de carbono, dando lugar al mismo tiempo a la creación de puestos de trabajo y al aumento de los ingresos en las zonas rurales y urbanas; estima que un sector forestal sostenible y la compensación de los bienes y servicios públicos prestados a través de la conservación de la naturaleza pueden contribuir a reforzar la bioeconomía a escala de la Unión;

25. Destaca que el desarrollo de la bioeconomía circular requeriría que los incentivos empresariales se ajustaran a los objetivos políticos y exigirían nuevas competencias, así como la adquisición, el intercambio y la aplicación de los conocimientos derivados de la formación y la educación, a fin de satisfacer las necesidades del sector y garantizar una mejor adecuación entre las cualificaciones y los puestos de trabajo;

26. Señala que debe fomentarse la adopción de la bioeconomía circular mediante políticas de investigación e innovación sólidas; observa que cada euro invertido en investigación e innovación en bioeconomía dentro del marco de Horizonte 2020 generará alrededor de 10 EUR de valor añadido;

27. Toma nota del potencial de la economía circular para contribuir a un uso más eficiente de los recursos, promover sistemas alimentarios regionales y locales que garanticen un precio justo a los productores, reforzar las cadenas de distribución cortas y el vínculo entre los productos alimenticios y su origen, desarrollar las zonas y economías rurales y, por ende, la cohesión social y territorial, y fomentar la diversificación y la complementariedad de los cultivos en las explotaciones agrícolas y entre ellas;

28. Asimismo, indica el potencial de la economía circular para reforzar la posición de los agricultores en el sistema alimentario y en la sociedad; hace hincapié en el papel de las administraciones nacionales, regionales y locales en la construcción de estas cadenas de suministro cortas;

29. Pide que se respeten plenamente la biodiversidad y el medio ambiente en el marco de los incentivos más amplios de la economía circular en relación con el sumidero de carbono; solicita a la Comisión que estudie la elaboración de un marco reglamentario que incluya una contabilización del carbono sólida y transparente a fin de realizar un seguimiento y verificar la autenticidad de la eliminación de carbono;

30. Apoya a la Comisión en su voluntad de informar mejor a los consumidores sobre las alegaciones nutricionales y medioambientales y la mejora del etiquetado de origen; pide un etiquetado voluntario que destaque las credenciales de sostenibilidad de los productos;

31. Hace hincapié en los derechos de los ciudadanos de la Unión a disponer de información precisa y exacta sobre el impacto medioambiental de los alimentos, los piensos, la silvicultura y otros bioproductos; solicita métodos de cálculo sólidos, precisos y armonizados para evaluar ese impacto sobre la base de datos científicos fiables y contrastados; subraya que esos sistemas de cálculo/ponderación deben incentivar métodos de producción ecológicos y sostenibles, y tener en cuenta los esfuerzos realizados por los primeros impulsores;

32. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que inviertan en nuevas iniciativas de economía circular con el fin de lograr mejores infraestructuras para ella;

33. Solicita una jerarquía de las acciones que deben emprenderse en la lucha contra el desperdicio de alimentos, de forma que se dé prioridad a la prevención, después a la exploración de la posibilidad de donar o procesar los residuos alimentarios y, por último, a examinar la opción de convertir los desperdicios alimentarios en pienso o combustible;

34. Solicita medidas de prevención que puedan aplicarse en todas las etapas de la cadena alimentaria, tanto mediante el incremento de la sensibilización entre los ciudadanos de la Unión como a través de medidas e iniciativas adecuadas dirigidas a los productores, transformadores y comerciantes de alimentos;

35. Pide nuevas medidas destinadas a apoyar la reducción de la cadena alimentaria, disminuyendo así las etapas en las que se produce el desperdicio de alimentos; subraya que el desperdicio de alimentos conlleva un enorme daño medioambiental, contribuye al cambio climático e implica el derroche de recursos limitados como el suelo, la energía, el agua y la biodiversidad; por consiguiente, insta a la Comisión a que introduzca, a través de la Estrategia «De la Granja a la Mesa», propuestas rápidas para alcanzar el objetivo de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030;

36. Destaca la necesidad de encontrar un equilibrio adecuado entre los envases de alimentos adaptados a las necesidades individuales, pero que también evite que se deterioren los alimentos y, por lo tanto, se pierdan los recursos de producción de alimentos;

37. Pide a la Comisión que considere la distinción entre residuos evitables y pérdidas inevitables debido a circunstancias imprevistas;

38. Solicita un reconocimiento de los sectores agrícolas que ya trabajan con arreglo a los principios de la economía circular, como aquellos que utilizan flujos de residuos y desperdicios alimentarios;

39. Señala que el envasado de los alimentos cumple una función importante, ya que mejora la higiene, la calidad, la conservación de los alimentos y proporciona información útil sobre el producto;

40. Pide a la Comisión que proponga nueva legislación para hacer frente al exceso de embalaje y a la generación de residuos y que preste apoyo a la creación de un mercado único integrado para las materias primas secundarias y los subproductos;

41. Solicita a la Comisión que se tenga en cuenta esta función del envasado de los alimentos en la consecución de los objetivos por medio del Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular;

42. Señala el potencial de la economía circular para optimizar el uso de alimentos y de subproductos que se pierden o se descartan inevitablemente de la cadena alimentaria; destaca las oportunidades de reducir el despilfarro en la fase de producción mediante el uso de técnicas y tecnologías innovadoras para convertir en bienes transformados los productos que no cumplen las normas de mercado;

43. Toma nota de las ventajas de la cooperación entre productores y las innovaciones en materia de digitalización, ya que permiten tener un mejor acceso a los datos, a la previsión de la demanda, así como a programas de producción anticipada para los agricultores, de modo que puedan adaptar su producción a la demanda, coordinarse mejor con los otros sectores de la cadena de suministro alimentario y reducir al mínimo el desperdicio;

44. Pide un enfoque multilateral para la recogida de alimentos no vendidos, no consumidos y no comestibles y su reorientación hacia la fabricación de piensos; solicita, por lo tanto, a la Comisión que analice las barreras jurídicas para la utilización de antiguos alimentos en la producción de piensos y que promueva la investigación en este campo, a la vez que subraya la necesidad de una mayor trazabilidad y cumplimiento de las normas en materia de bioseguridad, así como de la separación y los procesos de tratamiento que anulen por completo los riesgos en materia de seguridad alimentaria;

45. Destaca la importancia de la investigación y el desarrollo para las tecnologías agrícolas sostenibles, que deben adaptarse a las necesidades de los agricultores y de la sociedad en general; señala, en particular, las necesidades específicas de los pequeños y medianos agricultores, así como la obligación de focalizar la investigación y el desarrollo en el acceso a tecnologías adecuadas a la escala y a los costes;

46. Considera que todas las innovaciones en el ámbito de la economía circular deben someterse a la legislación de la Unión, respetar los principios del Pacto Verde Europeo y no perjudicar el medio ambiente, la biodiversidad ni la salud, de conformidad con el principio de cautela;

47. Pide a la Comisión que lleve a cabo evaluaciones de impacto de todas las medidas previstas en el Nuevo Plan de Acción para la Economía Circular, con el fin de proteger los intereses económicos actuales y futuros de las empresas, y garantizar un enfoque de no provocar daños a todos los ciudadanos de la Unión;

48. Destaca la función del clúster 6 de Horizonte Europa para aumentar los conocimientos, desarrollar las capacidades, así como elaborar y demostrar soluciones innovadoras que acelerarán la transición hacia una economía circular, y crear así puestos de trabajo atractivos en comunidades rurales y mejorar la creación de valor, sostenibilidad y competitividad;

49. Considera que las tierras agrícolas se destinan principalmente a la producción de alimentos y piensos y que los materiales de origen biológico para plásticos deben producirse principalmente a partir de materiales de desecho distintos de los alimentos;

50. Pide que se creen en todas partes en Europa sectores de recogida, selección y reciclado de los residuos de las explotaciones agrícolas sobre la base de la responsabilidad compartida de todos los actores: agricultores, distribuidores e industriales;

51. Estima, asimismo, que el proyecto de estrategia sobre los residuos plásticos de la Comisión es de particular importancia para la agricultura, puesto que los retos y los gastos que suponen el reciclado de plásticos agrícolas, a menudo conlleva desafíos enormes y complicados para el sector;

52. Pide que se eliminen progresivamente las películas plásticas oxofragmentables y aboga por el uso de materiales biológicos y biodegradables que se degradan en un breve período de tiempo en CO2 y agua en condiciones ambientales naturales, y que cumplen los requisitos de la Unión en materia de reducción de residuos, contaminación del suelo y bioacumulación, en particular; hace hincapié en la necesidad de un etiquetado claro de los plásticos que en condiciones normales son completamente biodegradables y los plásticos que son meramente de origen biológico y no son biodegradables;

53. Acoge con satisfacción la intención de desarrollar un marco político para el abastecimiento, el etiquetado y el uso de bioplásticos; destaca que los residuos y los flujos secundarios de la producción agrícola y la industria agroalimentaria que no pueden utilizarse para alimentos, piensos o compost deben ser la principal fuente de bioplásticos;

54. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que inviertan en nuevas tecnologías de reciclado a fin de optimizar y promover el desarrollo tecnológico de las plantas de clasificación y reciclado, así como sus infraestructuras, junto con las estructuras de aprovechamiento y tecnología; pide a la Comisión que trabaje, en este contexto, para desarrollar un sistema de etiquetado estandarizado para los sistemas de reciclado;

55. Apoya todas las iniciativas para la prevención y la gestión de los residuos que figuran en las especificaciones de los productos con sellos de calidad de la Unión y nacionales;

56. Destaca la presencia de viejos edificios agrícolas no utilizados que plantean graves problemas en cuanto a su coste de eliminación (amianto, etc.), antes incluso de que ellos mismos o el espacio que ocupan puedan destinarse a nuevos usos; asimismo, destaca la necesidad general de una transición hacia una economía sostenible y más circular en el abastecimiento y la fabricación de productos de construcción y de materiales utilizados en el sector agrícola; subraya que cualquier esfuerzo realizado en este sentido debe realizarse en consonancia con la norma ISO TC 323 sobre la economía circular;

57. Pide que la bioeconomía azul se integre en las estrategias de los Estados miembros sobre el Plan de Acción para la Economía Circular.


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

Fecha de aprobación

1.12.2020

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

43

0

2

Miembros presentes en la votación final

Mazaly Aguilar, Clara Aguilera, Atidzhe Alieva-Veli, Álvaro Amaro, Attila Ara-Kovács, Carmen Avram, Adrian-Dragoş Benea, Benoît Biteau, Mara Bizzotto, Daniel Buda, Isabel Carvalhais, Asger Christensen, Angelo Ciocca, Ivan David, Paolo De Castro, Jérémy Decerle, Salvatore De Meo, Herbert Dorfmann, Luke Ming Flanagan, Cristian Ghinea, Dino Giarrusso, Francisco Guerreiro, Martin Häusling, Martin Hlaváček, Krzysztof Jurgiel, Jarosław Kalinowski, Elsi Katainen, Gilles Lebreton, Norbert Lins, Chris MacManus, Marlene Mortler, Ulrike Müller, Juozas Olekas, Pina Picierno, Maxette Pirbakas, Bronis Ropė, Anne Sander, Petri Sarvamaa, Simone Schmiedtbauer, Annie Schreijer-Pierik, Veronika Vrecionová, Sarah Wiener, Juan Ignacio Zoido Álvarez

Suplentes presentes en la votación final

Petros Kokkalis, Ruža Tomašić

 


VOTACIÓN FINAL NOMINAL
EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EMITIR OPINIÓN

43

+

ECR

Mazaly AGUILAR, Krzysztof JURGIEL, Ruža TOMAŠIĆ, Veronika VRECIONOVÁ

GUE/NGL

Luke Ming FLANAGAN, Petros KOKKALIS, Chris MACMANUS

ID

Ivan DAVID, Gilles LEBRETON, Maxette PIRBAKAS

NI

Dino GIARRUSSO

PPE

Álvaro AMARO, Daniel BUDA, Salvatore DE MEO, Herbert DORFMANN, Jarosław KALINOWSKI, Norbert LINS, Marlene MORTLER, Anne SANDER, Petri SARVAMAA, Simone SCHMIEDTBAUER, Annie SCHREIJER-PIERIK, Juan Ignacio ZOIDO ÁLVAREZ

Renew

Atidzhe ALIEVA-VELI, Asger CHRISTENSEN, Jérémy DECERLE, Cristian GHINEA, Martin HLAVÁČEK, Elsi KATAINEN, Ulrike MÜLLER

S&D

Clara AGUILERA, Attila ARA-KOVÁCS, Carmen AVRAM, Adrian-Dragoş BENEA, Isabel CARVALHAIS, Paolo DE CASTRO, Juozas OLEKAS, Pina PICIERNO

Verts/ALE

Benoît BITEAU, Francisco GUERREIRO, Martin HÄUSLING, Bronis ROPĖ, Sarah WIENER

 

0

-

 

2

0

ID

Mara BIZZOTTO, Angelo CIOCCA

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 

 


 

 

INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

27.1.2021

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

66

6

7

Miembros presentes en la votación final

Nikos Androulakis, Bartosz Arłukowicz, Margrete Auken, Simona Baldassarre, Marek Paweł Balt, Traian Băsescu, Aurelia Beigneux, Monika Beňová, Sergio Berlato, Malin Björk, Simona Bonafè, Delara Burkhardt, Pascal Canfin, Sara Cerdas, Mohammed Chahim, Tudor Ciuhodaru, Nathalie Colin-Oesterlé, Esther de Lange, Christian Doleschal, Marco Dreosto, Bas Eickhout, Cyrus Engerer, Eleonora Evi, Agnès Evren, Pietro Fiocchi, Andreas Glück, Catherine Griset, Jytte Guteland, Teuvo Hakkarainen, Martin Hojsík, Pär Holmgren, Jan Huitema, Yannick Jadot, Adam Jarubas, Karin Karlsbro, Petros Kokkalis, Athanasios Konstantinou, Ewa Kopacz, Joanna Kopcińska, Peter Liese, Sylvia Limmer, Javi López, César Luena, Fulvio Martusciello, Liudas Mažylis, Joëlle Mélin, Tilly Metz, Silvia Modig, Dolors Montserrat, Alessandra Moretti, Dan-Ştefan Motreanu, Ville Niinistö, Ljudmila Novak, Grace O’Sullivan, Jutta Paulus, Stanislav Polčák, Jessica Polfjärd, Luisa Regimenti, Frédérique Ries, María Soraya Rodríguez Ramos, Sándor Rónai, Rob Rooken, Silvia Sardone, Christine Schneider, Günther Sidl, Linea Søgaard-Lidell, Nicolae Ştefănuță, Nils Torvalds, Edina Tóth, Véronique Trillet-Lenoir, Petar Vitanov, Alexandr Vondra, Mick Wallace, Pernille Weiss, Michal Wiezik, Tiemo Wölken, Anna Zalewska

Suplentes presentes en la votación final

Hildegard Bentele, Manuel Bompard

 


VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

66

+

PPE

Bartosz Arłukowicz, Hildegard Bentele, Traian Băsescu, Nathalie Colin‑Oesterlé, Christian Doleschal, Agnès Evren, Adam Jarubas, Ewa Kopacz, Peter Liese, Fulvio Martusciello, Liudas Mažylis, Dolors Montserrat, Dan‑Ştefan Motreanu, Ljudmila Novak, Jessica Polfjärd, Stanislav Polčák, Christine Schneider, Edina Tóth, Pernille Weiss, Michal Wiezik, Esther de Lange

S&D

Nikos Androulakis, Marek Paweł Balt, Monika Beňová, Simona Bonafè, Delara Burkhardt, Sara Cerdas, Mohammed Chahim, Tudor Ciuhodaru, Cyrus Engerer, Jytte Guteland, César Luena, Javi López, Alessandra Moretti, Sándor Rónai, Günther Sidl, Petar Vitanov, Tiemo Wölken

Renew

Pascal Canfin, Andreas Glück, Martin Hojsík, Jan Huitema, Karin Karlsbro, Frédérique Ries, María Soraya Rodríguez Ramos, Linea Søgaard‑Lidell, Nils Torvalds, Véronique Trillet‑Lenoir, Nicolae Ştefănuță

ID

Aurelia Beigneux, Catherine Griset, Joëlle Mélin

Verts/ALE

Margrete Auken, Bas Eickhout, Eleonora Evi, Pär Holmgren, Yannick Jadot, Tilly Metz, Ville Niinistö, Grace O'Sullivan, Jutta Paulus

The Left

Malin Björk, Manuel Bompard, Petros Kokkalis, Silvia Modig, Mick Wallace

 

6

-

ID

Simona Baldassarre, Marco Dreosto, Teuvo Hakkarainen, Sylvia Limmer, Luisa Regimenti, Silvia Sardone

 

7

0

ECR

Sergio Berlato, Pietro Fiocchi, Joanna Kopcińska, Rob Rooken, Alexandr Vondra, Veronika Vrecionová, Anna Zalewska

 

Explicación de los signos utilizados

+ : a favor

- : en contra

0 : abstenciones

 

[1] https://eur-lex.europa.eu/resource.html?uri=cellar:f815479a-0f01-11eb-bc07-01aa75ed71a1.0019.02/DOC_1&format=PDF

[2] Textos Aprobados, P9_TA(2020)0201.

[3] Textos Aprobados, P8_TA(2019)0217.

[4] Textos Aprobados, P9_TA(2019)0078.

[5] DO C 334 de 19.9.2018, p. 60.

[6] DO C 265 de 11.8.2017, p. 65.

[7] DO C 433 de 23.12.2019, p. 146.

[8] Textos Aprobados, P9_TA(2020)0198.

[9] Textos Aprobados, P9_TA(2020)0201.

[10] Textos Aprobados, P9_TA(2020)0005.

[11] DO C 433 de 23.12.2019, p. 136.

[12] DO C 433 de 23.12.2019, p. 146.

[13] DO C 76 de 9.3.2020, p. 192.

[14] DO L 155 de 12.6.2019, p. 1.

[15] DO L 150 de 14.6.2018, p. 109.

[16] DO L 150 de 14.6.2018, p. 141.

[17] DO L 150 de 14.6.2018, p. 100.

[18] DO L 150 de 14.6.2018, p. 93.

[19] DO L 353 de 31.12.2008, p. 1.

[22] https://science.sciencemag.org/content/369/6510/1455

[25] Environmental Indicator Report 2014: Environmental Impacts of Production-Consumption Systems in Europe (Informe 2014 de indicadores medioambientales: impacto medioambiental de los sistemas de consumo y producción en Europa). Agencia Europea de Medio Ambiente, 2014.

[27] Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, Economía Circular, https://www.europarl.europa.eu/thinktank/infographics/circulareconomy/public/index.html.

[28] «The Built Environment» (El entorno construido), Fundación Ellen MacArthur, https://www.ellenmacarthurfoundation.org/assets/downloads/The-Built-Environment.pdf, 2020, pp. 2-3.

[29] Reglamento (UE) n.º 305/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2011, por el que se establecen condiciones armonizadas para la comercialización de productos de construcción y se deroga la Directiva 89/106/CEE del Consejo (DO L 88 de 4.4.2011, p. 5).

[31] metales pesados, residuos farmacéuticos, hormonas, patógenos microbianos, microplásticos, vidrio, etc.

Última actualización: 5 de febrero de 2021Aviso jurídico - Política de privacidad