PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
30.9.2008
presentada de conformidad con el artículo 103, apartado 2, del Reglamento
por Georgios Papastamkos, Robert Sturdy, Corien Wortmann-Kool y Godelieve Quisthoudt-Rowohl
en nombre del Grupo del PPE-DE
sobre el futuro de la Ronda de Doha
Véase también la propuesta de resolución común RC-B6-0521/2008
B6‑0524/2008
Resolución del Parlamento sobre el futuro de la Ronda de Doha
El Parlamento Europeo,
– Vista su Resolución, de 4 de abril de 2006, sobre la evaluación de la Ronda de Doha tras la Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong[1],
– Vistos los resultados de la reunión mini-ministerial de la OMC celebrada en Ginebra el 29 de julio de 2008,
– Visto el artículo 103, apartado 2, de su Reglamento,
A. Considerando que la Ronda de Doha se lanzó en 2001 con los objetivos de crear nuevas oportunidades de mercado, reforzar las normas sobre comercio multilateral y afrontar los actuales desequilibrios del sistema comercial, poniendo el comercio al servicio del desarrollo sostenible, con especial hincapié en la inclusión económica de los países en desarrollo y, en particular, de los menos desarrollados,
B. Considerando que las conversaciones fracasaron en Ginebra en julio de 2008; que en ciertos aspectos se hicieron algunos progresos mientras que otros aspectos importantes para la conclusión de modalidades plenas no se abordaron en el acuerdo marco,
C. Considerando que la no conclusión de la Ronda de Doha contribuiría a la actual incertidumbre económica mundial y podría amenazar la credibilidad del sistema de comercio multilateral, provocando una reorientación hacia acuerdos comerciales de tipo bilateral y regional,
D. Considerando que las ofertas presentadas por la Comisión para el acceso tanto al mercado de los productos agrícolas como al de los no agrícolas (NAMA) fueron más allá que ninguna otra oferta de ningún miembro en las negociaciones comerciales multilaterales,
1. Reitera su compromiso con el sistema de comercio multilateral y la OMC como garante de un sistema de comercio basado en normas; considera que la OMC tiene un papel fundamental que jugar a la hora de asegurar una mejor gestión de la mundialización y un reparto más justo de sus beneficios, especialmente hacia los Países Menos Desarrollados (PMD);
2. Expresa su pesar y preocupación por el fracaso de las negociaciones de la Ronda de Doha en julio de 2008 en Ginebra; destaca que este fracaso implica una oportunidad perdida de crecimiento y desarrollo económicos a escala mundial;
3. Pide a los países en desarrollo más avanzados que asuman su responsabilidad como actores económicos a escala mundial y hagan concesiones adecuadas a su nivel de desarrollo y a su competitividad (sectorial); insiste en la importancia del comercio norte-sur y del comercio sur-sur;
4. Destaca que el no diferenciar adecuadamente entre países en desarrollo más avanzados y los demás países en desarrollo podría ser un obstáculo para que reciban el tratamiento adecuado a sus necesidades específicas, lo que sería perjudicial para los países más necesitados;
5. Pide a la Comisión que estudie las posibilidades de reanudar las negociaciones de Doha lo antes posible, instándola a mantener una posición negociadora firme orientada a un mejor y auténtico acceso al mercado para los productos y servicios europeos tanto en las economías en desarrollo como en las emergentes;
6. Respalda firmemente la conclusión del Programa de Doha para el Desarrollo (PDD) sobre la base de un resultado ambicioso, equilibrado y exhaustivo de las negociaciones;
7. Considera que aquellos aspectos sobre los que podrían concluirse y aplicarse acuerdos por separado, especialmente en el ámbito de la agilización del comercio, pueden ser retirados del «compromiso único»;
8. Pide a los países desarrollados y a los países en desarrollo más avanzados que adopten la iniciativa de la UE «Todo menos armas», ofreciendo a los PMD un acceso al mercado sin aranceles ni cuotas; destaca asimismo la importancia de un marco mejorado para las ayudas al comercio;
9. Reconoce la importancia de un enfoque de «compromiso único» pero pide una reflexión sobre las maneras de facilitar el curso de las negociaciones comerciales multilaterales;
10. Expresa su convicción de que, tras la Ronda de Doha, los siguientes retos comerciales, como son la inversión, la competencia, la contratación pública, la aplicación y la sostenibilidad, debería ser abordados por la OMC;
11. Observa que es necesaria una reflexión sobre la reforma institucional de la OMC destinada a mejorar su funcionamiento y su responsabilidad y legitimidad democráticas; destaca en este sentido la importancia de una dimensión parlamentaria de la OMC;
12. Apoya el refuerzo de los Acuerdos de Libre Comercio existentes y la conclusión de otros nuevos a escala bilateral y regional (OMC-plus) como complemento al marco multilateral;
13. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Presidente del Consejo, al Presidente de la Comisión, al Director General de la OMC y a los Presidentes o Portavoces de los Parlamentos nacionales de la UE.