Propuesta de resolución - B6-0526/2008Propuesta de resolución
B6-0526/2008

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN

    1.10.2008

    tras la pregunta oral B6-467/2008
    presentada de conformidad con el artículo 108, apartado 5, del Reglamento
    por Michel Rocard, Véronique De Keyser y Libor Rouček
    en nombre del Grupo PSE
    sobre la gobernanza del Ártico

    Véase también la propuesta de resolución común RC-B6-0523/2008

    Procedimiento : 2008/2633(RSP)
    Ciclo de vida en sesión
    Ciclo relativo al documento :  
    B6-0526/2008
    Textos presentados :
    B6-0526/2008
    Textos aprobados :

    B6‑0526/2008

    Resolución del Parlamento Europeo sobre la gobernanza del Ártico

    El Parlamento Europeo,

    –  Visto el Año Polar Internacional (marzo 2007 - marzo 2009),

    –  A la espera de la Comunicación de la Comisión sobre la política ártica, anunciada para este otoño,

    –  Vista la Comunicación de la Comisión titulada «Una política marítima integrada para la Unión Europea» (llamada normalmente Blue Book), publicada el 10 de octubre de 2007,

    –  Visto el informe titulado «Cambio climático y seguridad internacional», del Alto Representante y la Comisión para el Consejo Europeo, publicado el 14 de marzo de 2008,

    –  Vistas sus anteriores resoluciones de 2003, 2005 y 2006 sobre la Dimensión septentrional,

    –  Vista la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que todavía no ha sido ratificada por el Senado de Estados Unidos,

    –  Vistas las conclusiones del informe sobre la evaluación del impacto climático en el Ártico,

    –  Vistos los trabajos de la Octava Conferencia de Parlamentarios de la Región Ártica, celebrada en Fairbanks, Alaska, los días 12, 13 y 14 de agosto de 2008,

    –  Vista la Declaración de Ilulissat adoptada por los «países A5» (Dinamarca, Canadá, Noruega, Rusia y Estados Unidos) en mayo de 2008,

    –  Vistas las conclusiones del Presidente en la conferencia organizada por el Consejo Nórdico de Ministros en Ilulissat (Groenlandia) los días 9 y 10 de septiembre de 2008 sobre «El Ártico: nuestra preocupación común», en la que la Comisión tuvo plena participación,

    –  Visto el artículo 108, artículo 5, del Reglamento,

    A.  Considerando la creciente importancia geopolítica y estratégica de la región del Ártico, que simboliza la colocación de la bandera rusa en el fondo marino del polo Norte en agosto de 2007,

    B.  Considerando que la reciente Conferencia de Parlamentarios de la Región Ártica ha congregado a diputados del Parlamento Europeo, Canadá, Dinamarca, Groenlandia, Islandia, Finlandia, Noruega, Suecia, Rusia y Estados Unidos con el fin de debatir cuestiones relativas a la seguridad marítima, la salud, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible,

    C.  Considerando que la región del Ártico todavía no se rige por ninguna norma o disposición multilateral, porque nadie esperaba que pudiera convertirse en una vía marítima navegable o en una zona de explotación comercial,

    D.  Considerando que el tráfico marítimo en aguas del Ártico ha aumentado considerablemente en los últimos años, debido, por una parte, a la creciente utilización de plataformas de perforación en alta mar y, por otra, al creciente tráfico de barcos mercantes o de crucero por el «Paso del Noroeste»,

    E.  Considerando que la región del Ártico puede contener alrededor del 20 % de las reservas mundiales de gas y petróleo todavía por descubrir,

    F.  Considerando que entre los Estados miembros de la Unión Europea se encuentran tres países de la región del Ártico, y que otras dos naciones del Ártico están estrechamente asociadas al mercado interior en virtud del Acuerdo sobre el EEE, por lo que la Unión Europea y sus Estados asociados comprenden más de la mitad del número de miembros del Consejo Ártico,

    G.  Considerando que la Conferencia de dicho Consejo ya se había mostrado preocupada por el cambio climático en la región, sus efectos sobre los pueblos indígenas y las posibles adaptaciones que deban realizarse,

    H.  Considerando que la tasa de calentamiento global en la región del Ártico es mucho mayor que en el resto del mundo a saber, +2 grados en el último siglo, en comparación con una media de 0,6 grados en el resto del mundo,

    I.  Considerando que la evolución de las condiciones climáticas en la región del Ártico es tal que los inuit, por ejemplo, en breve plazo ya no podrán cazar de la manera tradicional porque la capa de hielo es demasiado delgada para soportar sus trineos, mientras que los hábitats de la fauna silvestre, como los osos polares, las morsas y zorros, corren peligro de desaparecer,

    1.  Expresa su profunda preocupación por los efectos del cambio climático en la vida de los pueblos indígenas de la región, tanto por lo que respecta al medio ambiente en general (casquete polar que se derrite, deshielo del pergelisol, aumento del nivel del mar, inundaciones) como en relación a la diversidad biológica (la disminución del casquete polar pone en peligro la alimentación de los osos polares), y subraya que toda decisión internacional sobre estas cuestiones debe tomarse teniendo en cuenta a todas las personas y naciones de la región del Ártico;

    2.  Saluda el informe final adoptado por la Conferencia de Parlamentarios de la Región Ártica celebrada en Fairbanks, el 14 de agosto de 2008;

    3.  Se felicita de que el Polo Norte forme parte de la «Dimensión Septentrional» de la Unión Europea, pero está convencido de que debe fomentarse la concienciación sobre la importancia de la región del Ártico en un contexto global, y aboga por una política ártica específica de la UE;

    4.  Subraya la importancia de la región del Ártico para el clima global, y espera que el apoyo actual para las actividades de investigación en esta región continúe más allá del Año Polar Internacional;

    5.  Aguarda con gran interés la próxima Comunicación de la Comisión sobre el Ártico y espera que dicha comunicación siente las bases para una política del Ártico significativa en la Unión Europea; pide a la Comisión que aborde en su Comunicación, como mínimo, las cuestiones siguientes:

    • a.situación actual del cambio climático en la región y medidas necesarias para hacerle frente;
    • b.opciones políticas que respeten a los pueblos indígenas y a su modo de vida;
    • c.necesidad de cooperar con nuestros vecinos del Ártico en cuestiones transfronterizas, especialmente la seguridad marítima;
    • d.explorar opciones para una futura estructura política transfronteriza, oficial u oficiosa, que puede servir para la protección del medio ambiente y un desarrollo sostenible ordenado de la región, o servir como intermediaria en la confrontación política acerca de los recursos y las vías marítimas navegables en el polo Norte;
    • e.riesgos relacionados con la posible utilización del Ártico con fines estratégicos o militares, y necesidad de convertir el Océano Ártico en una zona desmilitarizada y desnuclearizada;

    6.  Pide a la Comisión que incluya en su agenda la política energética y de seguridad en la región del Ártico, y que proponga los temas y los procedimientos para la necesaria cooperación entre la Unión Europea y los Estados del Ártico, concretamente en los ámbitos del cambio climático, el desarrollo sostenible y la seguridad marítima;

    7.  Considera que el tráfico marítimo en la región (comercial, turístico y el relativo a las plataformas de perforación en alta mar) debería regirse por un mínimo de normas internacionales —como las existentes en otras aguas internacionales— e insta a la Comisión a que prepare y apoye a la mayor brevedad posible las enmiendas pertinentes a los reglamentos de la Organización Marítima Internacional (OIM);

    8.  Subraya los aspectos exteriores de la política energética y el papel que desempeña la región del Ártico en la formulación de la Política Energética para Europa (PEE), como propuso el Consejo Europeo de marzo de 2007;

    9.  Apoya al Consejo del Ártico para mantener la región del Ártico como una región de baja tensión e iniciar la cooperación internacional en materia de investigación;

    10.  Pide encarecidamente a la Comisión que desempeñe un papel activo en la región del Ártico, adoptando concretamente el estatuto de «observadora» en el Consejo del Ártico y creando una oficina dedicada a la región del Ártico;

    11.  Sugiere finalmente a la Comisión que prepare la apertura de negociaciones internacionales para elaborar y adoptar un Tratado internacional para proteger el Ártico, como el existente para la protección de la Antártida (Tratado de Madrid de 1993);

    12.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos de los Estados miembros, a Noruega, Islandia, Rusia, Canadá y Estados Unidos, así como a los agentes de cooperación regional.