Procedimiento : 2011/2650(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B7-0242/2011

Textos presentados :

B7-0242/2011

Debates :

PV 06/04/2011 - 12
CRE 06/04/2011 - 12

Votaciones :

PV 07/04/2011 - 6.2
Explicaciones de voto

Textos aprobados :


PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
PDF 132kWORD 78k
Véase también la propuesta de resolución común RC-B7-0236/2011
4.4.2011
PE459.779v01-00
 
B7-0242/2011

tras las declaraciones del Consejo y de la Comisión

presentada de conformidad con el artículo 110, apartado 2, del Reglamento


sobre las lecciones que deben extraerse del accidente nuclear de Japón para la seguridad nuclear en Europa


Rebecca Harms, Daniel Cohn-Bendit en nombre del Grupo Verts/ALE

Resolución del Parlamento Europeo sobre las lecciones que deben extraerse del accidente nuclear de Japón para la seguridad nuclear en Europa  
B7‑0243/2011

El Parlamento Europeo,

–   Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y en particular sus artículos 153 (Política social), 168 (Salud pública), 192 (Medio ambiente) y 194 (Energía),

–   Vista la Directiva 2009/71/Euratom del Consejo, de 25 de junio de 2009, por la que se establece un marco comunitario para la seguridad nuclear de las instalaciones nucleares,

–   Visto el Reglamento (CE) nº 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero de 2002, por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria,

–   Vista la catástrofe nuclear ocurrida en la central nuclear de Fukushima Daiichi, en Japón,

–   Vistos el artículo 110, apartado 2, y el artículo 120 de su Reglamento,

A. Considerando que el accidente nuclear grave de la central nuclear de Fukushima Daiichi, que se produjo a raíz del devastador terremoto y el tsunami resultante, tiene consecuencias de gran alcance, con repercusiones en la salud y la contaminación del medio ambiente y los alimentos, cuya magnitud no se conocerá hasta que pasen años,

B.  Considerando que los trágicos acontecimientos de Fukushima muestran una vez más que no existe el «riesgo cero» en el sector nuclear, aunque el «riesgo cero» sea uno de los requisitos para la aceptación de la energía nuclear, habida cuenta de la magnitud de las consecuencias de los accidentes; considerando que la realización de «pruebas de resistencia» nunca dará como resultado la consecución de tal «riesgo cero»,

C. Considerando, ante el actual desastre nuclear de Japón, que es de imperiosa necesidad que la UE y sus Estados miembros pasen con urgencia a una economía con un uso eficiente de la energía y totalmente basada en fuentes renovables de energía,

D. Considerando que el OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica) y Euratom están comprometidos con la promoción de los sectores nucleares, a la vez que desempeñan los papeles antagónicos de responsables del establecimiento de normas de seguridad nuclear, a nivel mundial y en la UE, respectivamente,

E.  Considerando que la OMS es la autoridad sanitaria internacional de la que dependen los pueblos del mundo para el establecimiento de orientaciones y normas de salud en todos los ámbitos sanitarios; que el Acuerdo WHA 12-40, firmado el 28 de mayo de 1959 entre la OMS y el OIEA, impide de hecho a la OMS facilitar información fundamental, emprender las acciones adecuadas y cumplir su cometido constitucional en el ámbito de la salud y las radiaciones,

F.  Considerando que algunos Estados miembros y países vecinos han construido −o han proyectado construir− instalaciones nucleares en zonas de alto riesgo sísmico y de inundación,

 

1.  Expresa, tras el terremoto, el tsunami y la catástrofe nuclear, su absoluta solidaridad con el pueblo japonés y presenta su sincera condolencia a las víctimas de esta triple catástrofe; alaba la movilización, el valor y la determinación del pueblo japonés, los trabajadores de Fukushima y las autoridades en respuesta ante esta catástrofe;

2.  Señala que el accidente nuclear grave de Fukushima es el más reciente de muchos otros incidentes y accidentes nucleares relacionados, que se producen año tras año en todo el mundo, incluida la UE, en plantas nucleares de toda clase y con reactores de todos los modelos (por ejemplo, Three Mile Island (Estados Unidos), Chernóbil (Ucrania), Windsccale (Reino Unido), Tihange y Fleurus (Bélgica), Civaux 1 y Blayais 2 (Francia), Phillipsburg, Krümmel y Brunsbüttel (Alemania), Kozloduy 5 (Bulgaria), Paks (Hungría), Forsmark y Barseback 2 (Suecia), Kashiwazaki (Japón), etc.);

3.  Señala que, aunque tres de los seis reactores de la central de Fukushima Daiichi no estaban en funcionamiento en el momento del terremoto del 11 de marzo de 2001, las barras de combustible utilizado, que se encontraban en las piscinas de almacenamiento, sufrieron daños graves y están contribuyendo a la contaminación radiactiva; señala asimismo que en Europa ya se han producido casos similares, por ejemplo, en Paks (Hungría), en 2003;

4.  Reconoce que, mientras sigan en funcionamiento centrales e instalaciones nucleares, siempre habrá riesgos residuales; reconoce asimismo que, al no poder descartarse totalmente la posibilidad de que se produzcan accidentes serios en el futuro, no es prudente despreciarla solamente por ser remotas las probabilidades de que ocurran accidentes indeseables o sobre la base de los resultados de cualquier clase de «pruebas de resistencia»;

5.  Insta, en este contexto, a los Estados miembros y a los países vecinos de la UE a que abandonen su compromiso con la tecnología de alto riesgo de la energía nuclear y a aquellos que ya la utilizan, que inicien ya su eliminación progresiva, lo que supone:

•  no construir instalaciones nucleares nuevas y no terminar los proyectos ya planificados o en construcción;

•  en el proceso de eliminación progresiva de la energía nuclear, cerrar inmediatamente los reactores y otras instalaciones nucleares que presenten mayores riesgos, es decir, todos los reactores e instalaciones nucleares que estén en regiones sísmicas o en zonas costeras con riesgo significativo de subida del nivel de las aguas o posibilidad de tsunamis, todos los reactores sin contención secundaria o contención total de la presión, todos los reactores nucleares de agua en ebullición (BWR) con sistema de refrigeración único y almacenamiento de combustible utilizado en el exterior de la contención, y todas las instalaciones construidas antes de 1980;

•  prohibir inmediatamente el reprocesamiento de combustible utilizado en la UE;

•  elaborar antes de finales de 2011 una estrategia para trasladar todo el combustible utilizado de las piscinas a almacenamiento en seco tan pronto como lo permita el nivel de la temperatura;

•  prohibir inmediatamente la producción y el uso de combustibles nucleares de óxidos mezclados (MOX);

6.  Pide asimismo a la Comisión que obre para que los Estados miembros y los países vecinos de la UE implanten la plena responsabilidad civil de los operadores nucleares y titulares de licencias para la gestión de residuos nucleares en caso de accidente y respecto de la gestión de residuos nucleares a largo plazo en relación con cualquier daño provocado por dichas actividades, incluidos los daños al medio ambiente terrestre, las aguas y el entorno marino;

7.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que establezcan urgentemente planes de ejecución y medidas firmes para avanzar hacia una economía basada en una energía de bajo riesgo, con objetivos intermedios concretos y con la meta de hacer realidad para 2050 una economía basada en fuentes renovables de energía y con una eficiencia energética próxima al 100 %; insiste en que el próximo Programa de trabajo sobre energía para 2050 refleje este objetivo;

8.  Pide que, en el camino hacia esta economía con eficiencia energética, se adopte y aplique un marco jurídico ambicioso para la eficiencia energética y el ahorro de energía, con el fin de reducir nuestro consumo de energía absoluto en un mínimo de un 20 % en 2020, un 33 % en 2030 y un 50 % en 2050 en relación con el consumo actual de energía en la UE;

9.  Pide, en el camino hacia una economía renovable casi al 100 % para 2050, que se eleve el objetivo legalmente vinculante del 30 % de energías renovables para 2020 y se fije para 2030 un objetivo intermedio del 45 % para el aprovechamiento de estas energías;

10. Recuerda que la Comisión, en su propuesta de 2008 para el establecimiento de un marco de la Unión sobre seguridad nuclear, desaprovechó una oportunidad clara para proponer el establecimiento de normas comunes para garantizar un alto nivel de seguridad nuclear(1); recuerda que esta propuesta correspondía al Tratado Euratom, que no confiere al Parlamento Europeo competencias de colegislador; deplora que las instituciones de la UE rechazasen entonces las normas de seguridad vinculantes(2); deplora asimismo que los Estados miembros ni siquiera tuviesen en cuenta el dictamen del Parlamento Europeo de abril de 2009(3) haciendo de los propios principios de seguridad del OIEA un requisito legal y no un compromiso voluntario;

11. Celebra la intención de la Comisión de revisar el marco jurídico y reglamentario vigente en materia de seguridad de las instalaciones nucleares; pide a la Comisión que presente su examen en el marco del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea; pide a la Comisión, en este contexto, que imponga la aplicación por los Estados miembros y los países vecinos de la UE de unas normas de seguridad exhaustivas, vinculantes y eficaces que respondan a las prácticas actuales de regulación y funcionamiento y a la mejor tecnología disponible en todas las instalaciones nucleares hasta su cierre definitivo;

12. Lamenta profundamente la debilidad de las Conclusiones del Consejo Europeo de 25 de marzo de 2011 en lo relativo a las llamadas «pruebas de resistencia» para las centrales nucleares, en particular por declararlas meramente voluntarias;

13. Toma nota de la propuesta de la Comisión de introducir una evaluación completa de riesgos y de seguridad («pruebas de resistencia») de todas las instalaciones nucleares; pide en este contexto a la Comisión y al Grupo europeo de alto nivel sobre seguridad nuclear y gestión de los residuos radiactivos (ENSREG) que impongan a los Estados miembros y los países vecinos de la UE:

•  la realización de un examen de la seguridad de todas las instalaciones nucleares existentes y proyectadas, incluidos los residuos radiactivos y las piscinas de combustible utilizado, antes de finales de 2011; pide en este contexto un proceso transparente, exhaustivo e independiente conducente a una evaluación exhaustiva obligatoria de riesgos y de seguridad («pruebas de resistencia»);

•  el desarrollo de criterios, parámetros y contenido en general, en colaboración cabal con expertos independientes bajo el mandato de todas las partes interesadas; debe preverse el pleno acceso del Parlamento Europeo y la población a todos los documentos utilizados para estas pruebas y a las actualizaciones periódicas; pide en este contexto a la Comisión que presente, antes del 15 de abril, un calendario concreto y preciso, acompañado por los nombres de los organismos y expertos independientes que participarán en el desarrollo de los criterios concretos que se aplicarán en estas «pruebas de resistencia»;

•  que dichas pruebas de resistencia no consistan solamente en análisis probabilísticos de seguridad (EPS o APR) sino también en análisis deterministas; ello implica que deberá probarse que una instalación nuclear cualquiera puede resistir incluso la acumulación de acontecimientos raros, incluidos los fallos humanos;

•  el cierre, antes del 1 de enero de 2012, de todas las instalaciones nucleares que no pasen estas pruebas, incluido el riesgo de accidente de avión civil y ataque terrorista, y no puedan descartar el riesgo de liberación de material radiactivo al medio ambiente (nivel 2 de EPS) y el riesgo para la población (nivel 3 de EPS);

•  la prohibición de la prolongación del ciclo de vida técnico de 30 años de las instalaciones nucleares con independencia de los resultados de las «pruebas de resistencia»;

14. Lamenta el déficit de información y su imprecisión, así como la lentitud de la información al público y la constate subestimación del nivel de la catástrofe de Fukushima por parte del OIEA y por parte del operador de la central nuclear de Fukushima, Tokyo Electric Power Company (TEPCO);

15. Lamenta asimismo el papel doble y antagónico del OIEA, que promueve la energía nuclear y fija las normas de seguridad a nivel mundial; pide a los Estados miembros del OIEA que garanticen su plena independencia respecto del sector nuclear; pide asimismo a la Asamblea General de las Naciones Unidas que decida separar claramente la función de promoción de la energía nuclear de la función de velar por la seguridad nuclear;

16. Observa la importancia de la difusión de información seria e independiente sobre las consecuencias para la salud y para el medio ambiente de accidentes nucleares como las catástrofes de Fukushima Daiichi y Chernóbil, cuando se producen y después; reconoce la doble función del Acuerdo entre el OIEA y la OMS firmado en 1959 (Acuerdo WHA 12-40), que ha impedido la difusión de esta información; pide a los Estados miembros de la OMS que en la próxima Asamblea General de la OMS sometan a votación la resolución del Acuerdo WHA 12-40 entre la OMS y el OIEA, pues impide a la OMS tomar iniciativas o actuar para realizar sus objetivos, es decir, la preservación y la mejora de la salud;

17. Observa con profunda preocupación que diariamente, desde el accidente de Fukushima, se da cuenta de significativos incrementos de la contaminación del aire, el suelo, el agua, los alimentos y los productos alimenticios;

18. Insta al Gobierno japonés a que extienda la «zona de exclusión» a las regiones en las que se mida una radiactividad elevada; pide asimismo más transparencia sobre los niveles de radiactividad y de contaminación y que se hagan públicos regularmente datos transparentes e información sobre nuevos riesgos, en particular en lo relativo a la contaminación de alimentos y productos alimenticios no solo por yodo y cesio sino también por otros radionúclidos como estroncio y plutonio;

19. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, en virtud de la legislación de la UE sobre medidas relativas a los alimentos contaminados en caso de accidente nuclear, adopten inmediatamente los máximos niveles permitidos a escala de la UE para garantizar la protección de la población más vulnerable, con arreglo a los progresos científicos en materia de evaluación de las dosis de exposición y los impactos para la salud; pide asimismo a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen que el principio fundamental de la legislación en este ámbito sea la protección de la salud humana y no la preservación de intereses comerciales o del mercado interior;

20. Pide a la Comisión que retire las disposiciones del Reglamento de Ejecución (UE) nº 297/2011 de la Comisión, de 25 de marzo de 2011, que permiten las importaciones de piensos y alimentos procedentes de determinadas provincias japonesas hasta los niveles máximos del Reglamento nº 3954/87 y que, en lugar de ello, prohíba la importación de determinadas categorías de alimentos y productos alimenticios procedentes de regiones japonesas contaminadas; indica que, al mismo tiempo, deben tomarse medidas para compensar a los agricultores y los pescadores japoneses las pérdidas económicas debidas a la prohibición de las importaciones;

21. Pide que se prohíba la importación de determinadas categorías de alimentos y productos alimenticios importados de regiones japonesas contaminadas y que al mismo tiempo, se tomen medidas para compensar a los agricultores y los pescadores japoneses las pérdidas económicas debidas a la prohibición de las importaciones;

22. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que financien programas científicos independientes en las zonas contaminadas, ya sea alrededor de Chernóbil o de Fukushima, para aumentar los conocimientos sobre las consecuencias a corto y largo plazo de la irradiación y la contaminación de las personas y el medio ambiente; pide que los resultados de estos programas sean totalmente públicos;

23. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que impriman un cambio inmediato y profundo a la política energética que conduzca para 2050 a más tardar a una economía europea con un uso eficiente de la energía y totalmente basada en fuentes renovables de energía;

24. Pide a la Comisión, a los Estados miembros, al Banco Europeo de Inversiones (BEI), al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y a los demás bancos públicos que congelen la financiación pública de la fusión nuclear, incluido ITER, o de la fisión, excepto para el desmantelamiento de las instalaciones nucleares;

25. Pide a la UE y a sus Estados miembros que, en aras de la democracia y de la participación del Parlamento Europeo, de la transparencia y del pleno acceso público a la información, traten la energía nuclear, como cualquier otra fuente de energía, en el marco del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea; pide, por consiguiente, que se derogue el Tratado Euratom;

26. Pide a la Comisión que separe sus cometidos en materia de políticas energéticas, incluida la promoción de la energía nuclear, de sus cometidos en materia de seguridad; pide que estos últimos se encomienden a sus direcciones generales de Medio Ambiente y Sanidad;

27. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Comisión, al Consejo y a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, a Euratom y a ENSREG.

(1)

COM(2008)0790.

(2)

Informe sobre la Propuesta de Directiva (Euratom) del Consejo por la que se establece un marco comunitario sobre seguridad nuclear. Ponente: Gunnar Hokmark. A6-0236/2009, de 3.4.2009.

(3)

Véase la nota 2.

Aviso jurídico - Política de privacidad