Propuesta de resolución - B7-0215/2014Propuesta de resolución
B7-0215/2014

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN sobre la situación en Venezuela

    25.2.2014 - (2014/2600(RSP))

    tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad
    presentada de conformidad con el artículo 110, apartado 2, del Reglamento

    Willy Meyer, Inês Cristina Zuber, João Ferreira, Sabine Lösing, Jacky Hénin, Jean-Luc Mélenchon, Nikolaos Chountis, Marisa Matias, Alda Sousa en nombre del Grupo GUE/NGL

    Procedimiento : 2014/2600(RSP)
    Ciclo de vida en sesión
    Ciclo relativo al documento :  
    B7-0215/2014
    Textos presentados :
    B7-0215/2014
    Debates :
    Textos aprobados :

    B7‑0215/2014

    Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación en Venezuela

    (2014/2600(RSP))

    El Parlamento Europeo,

    –       Visto el capítulo 1, artículo 1, párrafo 2, de la Carta de las Naciones Unidas de 1945, en el que se declara el propósito de «fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otros medidas adecuadas para fortalecer la paz universal»,

    –       Vistos el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en los que se afirma que «todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación» y que «en virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural»,

    –       Visto el principio de no intervención establecido en la Carta de las Naciones Unidas,

    –       Vista la Declaración realizada en la Cumbre CELAC-UE de Jefes de Estado y de Gobierno, de 27 de enero de 2013, en la que los signatarios reafirmaron su compromiso para con todos los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, así como su decisión de respaldar todos los esfuerzos por defender la igualdad soberana de todos los Estados y respetar su integridad territorial y su independencia política,

    –       Vistas las declaraciones realizadas por la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad sobre Venezuela, y en particular las de los días 14 y 21 de febrero de 2014,

    –       Vistas las declaraciones realizadas por el Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, sobre Venezuela,

    –       Vistas las declaraciones realizadas por Mercosur, Unasur y CELAC sobre la situación en Venezuela,

    –       Vista sus resoluciones anteriores sobre Venezuela, en particular las de 24 de mayo de 2007[1], 23 de octubre de 2008[2], 7 de mayo de 2009[3], 11 de febrero de 2010[4], 8 de julio de 2010[5] y 24 de mayo de 2012[6],

    –       Visto el artículo 110, apartado 2, de su Reglamento,

    A.     Considerando que el 12 de febrero de 2014 se celebró una manifestación organizada por estudiantes vinculados a partidos políticos de la derecha y la extrema derecha; que, al final de esa manifestación, un pequeño grupo de manifestantes violentos atacó con armas de fuego y objetos contundentes la sede de la Fiscalía General, así como distintos edificios gubernamentales en Caracas y otras ciudades del país, cometiendo actos de violencia y destrucción del patrimonio público, y bloqueando las principales arterias viales de Caracas;

    B.     Considerando que los enfrentamientos se saldaron con dos muertos por heridas de bala, a saber, el militante de izquierdas Juan Montoya, y Basil Da Costa, un partidario de la oposición; que las heridas de bala que ambos presentaban en la cabeza recuerdan a las de los asesinados por francotiradores el 11 de abril de 2002 con objeto de justificar el golpe de Estado; que, desde entonces, ha habido 13 muertos y 137 heridos;

    C.     Considerando que la violencia persiste con el claro objetivo de desestabilizar al Gobierno democráticamente electo de Venezuela; que esta estrategia no es nueva, ya que las circunstancias se asemejan a las del golpe de Estado de 2002 y a la violencia que se desató tras la elección democrática del Presidente Nicolás Maduro en abril de 2013, cuando los grupos en cuestión se negaron a admitir el resultado de las elecciones y fomentaron una violencia que causó la pérdida de 11 vidas;

    D.     Considerando que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha declarado que estos actos de violencia han sido promovidos, organizados y financiados desde el exterior por organizaciones tales como la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) o la Fundación Nacional para la Democracia de los EE. UU.; que, según Wikileaks, el Departamento de Estado estadounidense lleva al menos doce años financiando a la oposición venezolana;

    E.     Considerando que medios de comunicación nacionales e internacionales están informando de estos acontecimientos de manera sesgada; que la manipulación de la información, en particular a través de las redes sociales, ha dado lugar a que se difundan rumores e imágenes falsas tomadas en Siria, Chile, Egipto, España o Singapur como si fueran de Venezuela;

    F.     Considerando que el Presidente Maduro ha convocado una Conferencia Nacional de Paz en Venezuela el 26 de febrero de 2014, con la participación de todos los sectores políticos y sociales que deseen asistir;

    G.     Considerando que, en los últimos catorce años, se han celebrado 19 elecciones diferentes en Venezuela; que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela prevé mecanismos de democracia participativa, como la celebración de un referéndum para revocar el mandato del presidente;

    H.     Considerando que, entre 2006 y 2011, Venezuela escaló siete posiciones en el índice de desarrollo humano de las Naciones Unidas, llegando a situarse en el puesto 73 entre 187 países; que, durante el último decenio, el Gobierno de Venezuela ha aumentado los gastos sociales en más de un 60,6 %; que, en la actualidad, Venezuela es el país con la tasa de desigualdad más baja de toda la región; que, según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas), Venezuela ha reducido su nivel de pobreza, pasando de un 48,6 % en 2002 a un 29,5 % en 2011;

    I.      Considerando que Venezuela es el quinto mayor exportador de petróleo del mundo y dispone de las mayores reservas mundiales probadas de petróleo;

    J.      Considerando que esta ola de violencia subversiva sucede en un momento en el que las autoridades legítimas de Venezuela intensifican las medidas para luchar contra las diversas expresiones de especulación y guerra económica que afectan al país;

    K.     Considerando que el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, ha hecho un llamamiento para defender la democracia en Venezuela frente a los intentos por desestabilizar al Gobierno, advirtiendo de que los intentos de golpes de Estado avanzan con nuevas metodologías en América Latina y denunciando que los medios corporativos multinacionales como CNN y FOX difunden propaganda de guerra en nombre de la paz y el odio en nombre de la libertad;

    1.      Condena firmemente el actual intento de golpe de Estado dirigido por los grupos opositores de la derecha y la extrema derecha en Venezuela, así como la violencia ejercida por estos; lamenta la pérdida de vidas humanas y transmite su pésame a las familias de las víctimas;

    2.      Lamenta la destrucción del patrimonio público del país y pide que la violencia cese de inmediato;

    3.      Expresa su profunda preocupación por los intentos de desestabilizar la República Bolivariana de Venezuela mediante actos violentos, en un contexto similar al de los anteriores intentos de golpe de Estado de 2002;

    4.      Denuncia los objetivos antidemocráticos e insurgentes de esta campaña de desestabilización, desatada en las calles de Caracas y otras ciudades venezolanas por grupos extremistas; destaca los intereses imperialistas de los EE. UU. al querer garantizarse el acceso a los recursos petroleros de Venezuela y su objetivo político de debilitar a los países de la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América);

    5.      Considera que estos acontecimientos ponen de manifiesto el miedo de la oligarquía venezolana a que sus intereses se vean amenazados por las profundas transformaciones económicas y sociales en curso, así como el apoyo constante de la población a este proceso;

    6.      Lamenta el historial de golpes de Estado con el que cuenta parte de la oposición, que ya se ha salido en anteriores ocasiones del marco democrático para intentar quebrar el orden constitucional venezolano;

    7.      Reitera su pleno apoyo y solidaridad al pueblo de Venezuela, al proceso bolivariano y al Presidente electo, Nicolás Maduro; rechaza todos los ataques a la democracia y la soberanía de Venezuela;

    8.      Apoya la iniciativa del Gobierno venezolano de organizar una Conferencia Nacional de Paz en el país el 26 de febrero de 2014 y de invitar a la misma a todos los sectores políticos y sociales;

    9.      Lamenta el papel desempeñado por los medios de comunicación internacionales al difundir rumores e imágenes falsas con objeto de generar un clima de violencia y desestabilización que debilite al Gobierno venezolano; recuerda que la libertad de información es un derecho humano fundamental y pide a los medios de comunicación internacionales que actúen de forma responsable y que su cobertura de los acontecimientos sea justa, precisa y equilibrada, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad;

    10.    Lamenta profundamente cualquier injerencia de la UE o de cualquier otro país en los asuntos internos de terceros países;

    11.    Subraya que el diálogo con los terceros países no debe dar lugar bajo ninguna circunstancia a la imposición de restricciones al derecho de los pueblos a la autodeterminación; deplora que la UE y sus Estados miembros otorguen con excesiva frecuencia prioridad a las consideraciones diplomáticas, políticas o económicas frente a los derechos humanos, planteamiento este que, además, da lugar a una política caracterizada por los dobles raseros e incompatible con una visión universal de los derechos humanos; destaca la importancia para la credibilidad misma de la UE de evitar la instrumentalización de estas cuestiones;

    12.    Recuerda la importancia del papel de Venezuela en la creación y consolidación de un proceso de cooperación e integración en beneficio de los pueblos de América Latina;

    13.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, al Parlamento del Mercosur y a la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.