Procedimiento : 2014/2717(RSP)
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B8-0056/2014

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PV 17/07/2014 - 10.5
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PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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15.7.2014
PE536.957v01-00
 
B8-0056/2014

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre Ucrania (2014/2717(RSP))


Helmut Scholz, Miloslav Ransdorf, Jean-Luc Mélenchon, Jiří Maštálka, Kateřina Konečná, Younous Omarjee, Sofia Sakorafa, Dimitrios Papadimoulis en nombre del Grupo GUE/NGL

Resolución del Parlamento Europeo sobre Ucrania (2014/2717(RSP))  
B8‑0056/2014

El Parlamento Europeo,

–       Visto el informe, de 15 de junio de 2014, de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Ucrania,

–       Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.     Considerando que la confrontación política y militar en Ucrania continúa desde febrero de 2014, cuando su Presidente fue desplazado del poder después de meses de disturbios políticos;

B.     Considerando que en varias ciudades de Ucrania oriental, a raíz del derrocamiento del Presidente Víktor Yanukóvich el 21 de febrero de 2014, la población de las zonas sudorientales de Ucrania protestó contra el nuevo Gobierno; que a mediados de marzo, en varias ciudades, en particular en Donetsk y Luhansk, grupos armado, autodenominados inicialmente «unidades de autodefensa» conquistaron y ocuparon edificios administrativos; que sus peticiones varían desde la de convertir a Ucrania en una federación a la de separar sus regiones del resto de Ucrania para unirlas a Rusia;

C.     Considerando que a mediados de abril el nuevo ministro de Interior y de Seguridad del Gobierno de Ucrania inició unas operaciones militares, que el Gobierno denominó «operación antiterrorista», primero en la región de Donetsk y después en la de Luhansk; que las operaciones militares del Gobierno de Ucrania se intensificaron después de las elecciones presidenciales anticipadas, en violación de las promesas realizadas por Poroshenko, nuevo Presidente electo, durante la campaña electoral para calmar la situación;

D.     Considerando que un alto el fuego de diez días de duración fue violado por ambas partes en repetidas ocasiones y no alcanzó nunca el impulso necesario para poner fin a la violencia; que el 30 de junio el Presidente Poroshenko decidió reanudar los ataques militares en las regiones sudorientales de Ucrania;

E.     Considerando que zonas residenciales, hospitales, infraestructuras urbanas, incluidas las de agua y electricidad, y escuelas son, cada vez con más frecuencia, objetivos de las acciones militares del ejército ucraniano, la Guardia Nacional y otros grupos armados; que, según un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de 15 de junio de 2014, desde que el Gobierno de Ucrania inició su operación militar en las regiones orientales de Donetsk y Luhansk, han perdido la vida 356 personas, de las que 257 son civiles, incluidos 14 niños; que las ciudades asediadas carecen de alimentos, de agua y de medicamentos; que hay pruebas de que se han empleado minas terrestres y bombas de fósforo; que, según datos de las Naciones Unidas, unos 160 000 refugiados han huido de los combates; que, según las Naciones Unidas, la capacidad del Estado para proteger a las personas desplazadas internamente adolece de grandes deficiencias;

F.     Considerando que las principales razones del conflicto en curso en Ucrania son problemas internos sin resolver; que en Ucrania las relaciones entre el Estado y la sociedad son muy frágiles; que la política ucraniana está dominada por oligarcas, con empresarios del gas y del petróleo convertidos en ministros, gobernadores y dirigentes de las principales instituciones ucranianas; que las principales instituciones estatales y democráticas (el Parlamento y los poderes judicial y ejecutivo) no están cumpliendo sus funciones básicas de representar, defender y regir adecuadamente los intereses de la sociedad ucraniana; que la corrupción es generalizada; que, según un reciente informe de la OCDE, las diferencias entre regiones son grandes para los estándares de la OCDE y siguen aumentando; que el índice de desarrollo humano se deterioró en la mayor parte de las regiones de Ucrania durante el período 2000-2010; que los Gobiernos de niveles inferiores al nacional suelen depender sobremanera de las transferencias del Estado, cuya asignación les resulta impredecible y poco transparente; que los gobiernos y parlamentos han alimentado la desconfianza y el odio que existen entre las diferentes partes de la sociedad ucraniana tomando decisiones controvertidas sobre lengua, historia y relaciones internacionales; que el reciente cambio político no ha solucionado ninguno de estos problemas;

G.     Considerando que el nivel de representación que han alcanzado en el nuevo Gobierno ucraniano los políticos nacionalistas y xenófobos de extrema derecha resulta extremadamente preocupante; que el nuevo Gobierno no consigue controlar al Sector de Derechas de infausta memoria; que el Partido Comunista de Ucrania, que ha presentado un programa para preservar la unidad de Ucrania protegiendo al mismo tiempo los derechos de todos sus ciudadanos, sufre una violenta represión y que se ha promovido su prohibición legal con su reciente persecución judicial;

H.     Considerando que actualmente se está librando una guerra de propaganda entre Ucrania, Occidente y Rusia, lo que dificulta enormemente la obtención de una información objetiva sobre la situación en Ucrania; que seis periodistas han sido asesinados, y muchos otros, detenidos, agredidos y acosados; que los medios de comunicación críticos con el Gobierno, como el grupo «Multimedia Invest Group», son víctimas de discriminación;

I.      Considerando que, según el reciente informe de las Naciones Unidas, la tasa de pobreza en Ucrania a principios de 2014 se situó en torno al 25 %, con 11 millones de habitantes viviendo por debajo de lo que marcan los estándares sociales locales; que las demandas socioeconómicas del movimiento Maidan han sido sustituidas por la agenda neoliberal del nuevo Gobierno que aplica las condiciones del préstamo del Fondo Monetario Internacional – recortes en las subvenciones a la energía, que son vitales, el empleo público y las pensiones del sector público, y profundos recortes en la seguridad social que tienen graves consecuencias para los sectores más vulnerables de la sociedad ucraniana; que el actual conflicto militar ha agravado todavía más la situación; que los precios de los alimentos han aumentado un 8,2 % en comparación con 2013, llevando así la crisis socioeconómica a muchos hogares de Ucrania;

J.      Considerando que en mayo de 2014 los precios del gas aumentaron en Ucrania en un 50 % para el consumo doméstico y en un 40 % para las empresas de calefacción urbana, y que se prevén nuevas subidas hasta 2018; que, en vez de negociar en busca de soluciones a los problemas existentes con la aplicación de los acuerdos entre Rusia y Ucrania, ambos bandos están agravando el conflicto del gas, lo que azuza los temores y las emociones de la población ucraniana;

K.     Considerando que los Estados Unidos, los Estados miembros de la UE, la OTAN y Rusia contribuyen al conflicto suministrando una importante ayuda política y material, incluida ayuda militar, a ambas partes del conflicto;

L.     Considerando que los Estados Unidos han reaccionado a la crisis ucraniana con la aprobación de un programa de nuevos ejercicios militares en tierra, mar y aire en Europa Oriental por un importe de 1 000 millones de dólares; que el recién elegido Presidente Poroshenko firmó un «Acuerdo de cooperación militar entre los EE.UU. y Ucrania» que sienta las bases para la estrecha participación de asesores estadounidenses en las acciones militares del Gobierno de Ucrania, en la modernización y reconstrucción del ejército y en todo el sector de la seguridad;

M.    Considerando que la OTAN está desviando el uso de la crisis en Ucrania para renacer, aumentando el número de maniobras en los países de la Europa Oriental, y que estudiará en su Cumbre de septiembre de 2014 nuevas estrategias y despliegues militares en la Europa Oriental en violación del Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 por la que la OTAN se comprometió a no llevar a cabo ningún estacionamiento permanente adicional de tropas de combate importantes en la Europa Oriental;

N.     Considerando que la UE sigue cerrando los ojos ante la verdadera situación en Ucrania y que apoya ciegamente al Gobierno de Ucrania; que la UE sigue aplicando su política de sanciones contra Rusia; que el Acuerdo de Asociación UE-Ucrania, que incluye un acuerdo general de libre comercio, se ha firmado a pesar de los temores y la resistencia de partes importantes de la población ucraniana; que la Comisión Europea ha acordado una serie de medidas concretas de ayuda a corto y medio plazo a Ucrania;

1.      Manifiesta su profunda preocupación por la reanudación de la confrontación militar en Ucrania oriental; hace un enérgico llamamiento al Presidente Poroshenko para que ponga fin a la intervención militar; hace un llamamiento urgente a todas las partes para que acepten la reanudación inmediata del alto el fuego y se esfuercen en lograr el cese definitivo de la violencia mediante un proceso político y diplomático;

2.      Destaca que la actual situación de profunda crisis política en Ucrania no puede resolverse por medios militares, sino que requiere un profundo debate a escala nacional sobre las necesarias reformas económicas, políticas y constitucionales y sobre la orientación geopolítica del país;

3.      Pide a Rusia, a la UE y a los EE.UU. que dejen de alimentar el conflicto facilitando ayuda política y material, incluida ayuda militar, a las partes en conflicto, que empiecen a contribuir a la creación de un nuevo pacto social entre las diferentes partes del país reconociendo la diversidad ucraniana como un elemento en gran medida positivo de la identidad ucraniana, y que se esfuercen por mantener la integridad territorial y la soberanía del país;

4.      Pide que se imponga un embargo de armas a todas las partes en conflicto y que se retiren todos los asesores y otros militares extranjeros de Ucrania;

5.      Pide a todas las partes interesadas que se abstengan de utilizar mensajes de intolerancia o expresiones que puedan incitar al odio, la violencia, la hostilidad, la discriminación o la radicalización:

6.      Apoya el fortalecimiento del papel de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en la resolución de la crisis ucraniana; pide que se aplique la «hoja de ruta» elaborada por la Presidencia suiza, que constituye una buena base para una salida de la crisis por medios políticos;

7.      Manifiesta sus sinceras condolencias a las familias de las víctimas civiles del conflicto; condena las graves violaciones del Derecho humanitario internacional perpetradas por ambos bandos en las regiones afectadas por el conflicto militar; pide que se lleve a cabo una investigación independiente de todas las violaciones de los derechos humanos y el enjuiciamiento de los responsables;

8.      Expresa su profunda preocupación por el deterioro de la crisis humanitaria en las zonas en conflicto; pide a todas las partes del conflicto que faciliten el acceso de las organizaciones internacionales a las zonas afectadas por las operaciones de seguridad, de modo que puedan evaluarse y abordarse las necesidades reales de la población;

9.      pide que se lleve a cabo una investigación independiente y exhaustiva de todas las violaciones de los derechos humanos, en particular de los crímenes de guerra, los relacionados con la violencia en Odessa el 2 de mayo de 2014 y los relacionados con las protestas de Maidan, y que se enjuicie a sus autores; subraya que este proceso debería llevarse garantizando la confianza en la investigación y el juicio, de manera que las comunidades afectadas puedan aceptar totalmente el resultado de dicha investigación;

10.    Manifiesta su profunda preocupación por las consecuencias de las políticas que aprobó el nuevo Gobierno siguiendo las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la UE; denuncia el hecho de que sea la población ucraniana la que tenga que pagar la política fallida de los Gobiernos anteriores, en vez de hacer tributar a los oligarcas ucranianos;

11.    Manifiesta su profunda preocupación por la errática política de seguridad energética de Ucrania y sus consecuencias para los ciudadanos; pide a Rusia y a Ucrania que reanuden una cooperación económica y energética constructiva con el fin de garantizar que los precios de la energía sean asequibles para todos, y que se abstengan de utilizar la energía y el comercio como instrumento político;

12.    Hace un llamamiento urgente a los políticos ucranianos e internacionales para que den muestras de moderación y se abstengan de hacer declaraciones que puedan agravar aún más el conflicto; expresa su profunda preocupación por la guerra de propaganda que libran todas las partes; pide a todas las partes que faciliten las condiciones necesarias para que los periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación puedan realizar su trabajo que es esencial para una evaluación objetiva de la situación en todas las partes de Ucrania;

13.    Manifiesta su profunda preocupación por el papel político que desempeñan los partidos nacionalistas y xenófobos de extrema derecha en la política ucraniana; condena los ataques contra el Partido Comunista así como los esfuerzos encaminados a prohibirlo;

14.    Manifiesta su honda preocupación por la creciente confrontación política entre la OTAN y Rusia y por el peligro de una nueva carrera de armamentos; advierte de que, si no se entabla un diálogo orientado hacia la consecución de resultados, podrán producirse consecuencias peligrosas para la paz y la seguridad en Europa y en el mundo;

15.    Señala el fracaso de una política que separa la Política de Vecindad Oriental del desarrollo de las relaciones UE-Rusia; subraya la necesidad de rediseñar la Política de Vecindad Oriental con miras a desarrollar una cooperación regional que no excluya a ningún país; pide a Rusia que participe activamente en ese proceso y que muestre su disposición a participar en las políticas de buena vecindad;

16.    Acoge con satisfacción el inicio del diálogo entre la UE, Ucrania y Rusia sobre medidas para evitar las consecuencias negativas derivadas del Acuerdo de Asociación UE-Ucrania para la cooperación entre Ucrania y Rusia y la Unión Aduanera:

17.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Parlamento y al Gobierno de Ucrania y a las Asambleas Parlamentarias de la OSCE y del Consejo de Europa.

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