Procedimiento : 2014/2844(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B8-0120/2014

Textos presentados :

B8-0120/2014

Debates :

Votaciones :

PV 18/09/2014 - 10.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2014)0028

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0111/2014
16.9.2014
PE537.022v01-00
 
B8-0120/2014

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre la situación en Libia (2014/2844(RSP))


Ana Gomes, Pier Antonio Panzeri, Miroslav Poche, Nicola Caputo, Elena Valenciano Martínez-Orozco, Goffredo Maria Bettini, Tonino Picula, Vincent Peillon en nombre del Grupo S&D

Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación en Libia (2014/2844(RSP))  
B8‑0120/2014

El Parlamento Europeo,

          Vistas sus anteriores resoluciones sobre Libia, en particular la de 15 de septiembre de 2011 sobre la situación en Libia(1) y la de 22 de noviembre de 2012 sobre la situación de los migrantes en Libia(2),

–       Visto el paquete PEV relativo a Libia, de septiembre de 2014,

          Vista su Resolución, de 14 de junio de 2012, sobre los derechos humanos y la situación de la seguridad en la región del Sahel(3),

          Vista su resolución de 12 de septiembre de 2012 sobre el informe anual del Consejo al Parlamento Europeo relativo a la Política Exterior y de Seguridad Común(4), y su resolución de 23 de octubre de 2013 sobre «Política Europea de Vecindad: hacia una cooperación reforzada»(5),

–       Vistas las Convenciones de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales de 1977, así como la obligación de las partes en un conflicto armado de respetar y garantizar el respeto del derecho internacional humanitario bajo cualquier circunstancia,

–       Vista la Convención sobre la Seguridad del Personal de las Naciones Unidas y el Personal Asociado, de 9 de diciembre de 1994, y su Protocolo Facultativo, de 8 de diciembre de 2005,

–       Vistas las Conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores del 15 de agosto de 2014 y del 30 de agosto de 2014,

–       Vistas la declaraciones de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) de 26 de agosto de 2014,

–       Vistas las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 1970, 1973 (2011) y 2174 de 27 de agosto de 2014,

–       Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.     Considerando que en febrero de 2011 los libios salieron a las calles para reivindicar sus derechos políticos, a lo que siguió una represión indiscriminada del Estado que provocó nueve meses de conflicto civil y la caída del régimen de Gaddafi;

B.     Considerando que en junio Libia celebró sus terceras elecciones libres y democráticas para constituir la Cámara de Representantes, llamada a sustituir el Congreso Nacional General elegido en junio de 2012;

C.     Considerando que Libia se enfrenta a una escalada de la violencia entre grupos armados locales, lo que incluye ataques a civiles y a propiedades privadas y violaciones masivas de los derechos humanos que en algún caso constituyen crímenes de guerra;

D.     Considerando que diversos actores regionales y extranjeros están interviniendo activamente en Libia con acciones que exacerban las divisiones locales e inciden en las débiles estructuras de gobierno, perjudicando así el proceso de transición democrática de Libia;

E.     Considerando que la comunidad internacional está reforzando su compromiso en apoyo de una solución pacífica a la actual crisis;

1.      Pide a todas las partes libias que acuerden un alto el fuego inmediato que ponga fin a los combates y que inicien un diálogo político nacional que incluya a todos;

2.      Condena la violencia de Libia, en particular la existente en torno a Trípoli y Benghazi, ocasionada por los actuales combates entre grupos armados y la incitación de los mismos a la violencia, y expresa su profunda preocupación y su plena solidaridad con la población civil que sufre y con las instituciones civiles;

3.      Constata el impacto sobre la seguridad regional y europea derivado de la situación de inseguridad general y deterioro de la gobernanza en Libia; recuerda que los combates sostenidos a lo largo de todo julio y agosto de 2014 por el control del aeropuerto de Trípoli se han traducido en una dramática escalada del conflicto y en un hundimiento en el caos, con numerosas víctimas y destrucción de infraestructuras estratégicas;

4.      Condena los ataques sobre civiles y propiedades, que en algunos casos pueden constituir crímenes de guerra; recuerda que todas las partes del conflicto libio deben comprometerse con la protección de los civiles en todos momento, y que las personas detenidas deben ser tratadas de acuerdo con los derechos humanos y el derecho humanitario; recuerda que los ataques dirigidos contra el personal participante en labores de asistencia humanitaria o misiones de mantenimiento de la paz con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas destinadas a la protección de civiles o de bienes civiles con arreglo al derecho internacional sobre conflictos armados constituyen crímenes de guerra en virtud de lo dispuesto en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional;

5.      Recuerda la Resolución 2174 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada el 27 de agosto de 2014, que amplía las actuales sanciones internacionales impuestas a Libia para incluir la responsabilidad penal de aquellas personas que cometan o apoyen actos que supongan una «amenaza para la paz, la estabilidad o la seguridad de Libia, u obstruyan o socaven la realización exitosa de su transición política»; pide a la UE, a sus Estados miembros y a toda la comunidad internacional que consideren la posibilidad de aplicar estas medidas a las personas concretas que amenacen las perspectivas de paz y de transición democrática en Libia, y de confeccionar una lista de las mismas del mismo modo que en su momento se hizo con Gaddafi y su núcleo duro;

6.      Recuerda que las partes beligerantes serán responsabilizadas y perseguidas bien por los tribunales nacionales bien por la Corte Penal Internacional, que es competente para juzgar el genocidio y los crímenes contra la humanidad cometidos en Libia desde el 15 de febrero de 2011, en virtud de la Resolución 1970 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

7.      Respalda a la Cámara de Representantes como el órgano legítimo dimanante de las elecciones de junio de 2014 que es; recuerda la necesidad de que la Cámara de Representantes apele a todos los partidos involucrados para lograr un acuerdo inclusivo y evitar decisiones que puedan exacerbar las divisiones en lugar de salvarlas; pide a los miembros de la Cámara de Representantes que visiten el Parlamento Europeo y se reúnan con sus diputados recién elegidos;

8.      Felicita a la Asamblea Constituyente por su labor de ponencia constitucional y por su espíritu de consenso y de diálogo constructivo; alienta a este órgano a que prosiga sus trabajos sobre el texto constitucional basándose en el Estado de Derecho y en los derechos humanos, que consagrarán y protegerán los derechos de todos los libios; pide a la Cámara de Representantes que sometan un proyecto a votación lo antes posible; invita a que se constituya una Comisión de Reconciliación similar a la creada en Sudáfrica en los años 90;

9.      Pide al gobierno provisional de Libia y a la Cámara de Representantes que establezcan un diálogo político amplio, que es el único modo de avanzar;

10.    Pide a los países vecinos y a los actores regionales que se abstengan de emprender acciones que puedan agravar las actuales divisiones y perjudicar la transición democrática de Libia; elogia la hospitalidad tunecina con los cientos de miles de libios desplazados a Túnez huyendo de la violencia;

11.    Pide a la UE que apoye al Representante Especial de Naciones Unidas, Bernardino León, y a la UNSMIL en las negociaciones por un alto el fuego, a través de los esfuerzos del Enviado Especial de la UE a Libia y la delegación de la UE, y, una vez logrado el alto el fuego, en la supervisión del mismo por la comunidad internacional;

12.    Expresa su profunda preocupación por la llegada a las costas maltesas e italianas de un número sin precedentes de migrantes irregulares y solicitantes de asilo, muchos de los cuales parten de territorio libio; pide a la UE que haga un seguimiento de las prioridades identificadas por el Grupo de Trabajo Mediterráneo y ponga en marcha, tan pronto como las condiciones lo permitan, un diálogo político con el gobierno libio sobre cuestiones migratorias;

13.    Condena la trata de seres humanos; expresa su profunda preocupación por la situación de extrema vulnerabilidad de los refugiados y los migrantes extranjeros desamparados en Libia, y pide un mayor esfuerzo internacional por investigar y juzgar a los delincuentes involucrados en la trata criminal de estas personas;

14.    Manifiesta su profunda preocupación por la creciente presencia en Libia de Al-Qaeda y de sus individuos y grupos afiliados, y reitera la necesidad de combatir por todos los medios posibles, de acuerdo con lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional ‒incluidos los derechos humanos aplicables y el derecho humanitario y de los refugiados‒, las amenazas a la paz y la seguridad internacionales generadas por los actos terroristas;

15.    Expresa su profunda preocupación por la amenaza que plantean las municiones y armas no controladas en Libia, lo que supone un riesgo para la estabilidad del país, de la región y de Europa, y su posible transferencia a grupos extremistas violentos y terroristas involucrados en otros conflictos;

16.    Destaca la necesidad de que todas las partes respeten los principios humanitarios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia, para garantizar la prestación de asistencia humanitaria, la seguridad de los civiles receptores de dicha asistencia y la seguridad del personal humanitario; recuerda que los ataques dirigidos contra el personal participante en labores de asistencia humanitaria o misiones de mantenimiento de la paz con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas, al tener estas personas derecho a la misma protección que se brinda a los civiles o a los bienes civiles en virtud del derecho internacional sobre conflictos armados, constituyen crímenes de guerra en virtud de lo dispuesto en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional;

17.    Pide a la Comisión y al SEAE que coordinen las acciones de los Estados miembros en Libia, que centren su apoyo en la construcción del Estado y de las instituciones y que, conjuntamente con los Estados miembros, las Naciones Unidas, la OTAN y los socios regionales, asistan en la creación de unas fuerzas de seguridad (fuerzas armadas y policía) eficaces y bajo control nacional que sean capaces de garantizar el orden y la paz en el país; hace hincapié en que la UE debería dar también prioridad a la asistencia en las reformas del sistema de justicia libio y en otros ámbitos fundamentales para una gobernanza democrática ‒como por ejemplo la independencia de los medios, el respeto de los derechos humanos, la reconciliación nacional y la lucha contra la corrupción‒, respondiendo así a las necesidades expresadas por las autoridades y el pueblo libios; pide a las autoridades libias que apliquen en su integridad la ley donde se contempla la violación como crimen de guerra, habilitando al efecto los recursos necesarios;

18.    Recomienda una sólida participación de la UE ‒junto con Naciones Unidas y otros actores internacionales‒ en el proceso de desarme de las milicias, que es fundamental para permitir la constitución de unas fuerzas armadas y cuerpos policiales comandados a nivel nacional y de manera centralizada; reconoce la importancia de volver a desplegar, tan pronto las condiciones lo permitan, la Misión de Asistencia Fronteriza de la UE en Libia en el ámbito de la PESD (EUBAM) para ayudar al país a controlar sus fronteras, pero insta a la Vicepresidenta/Alta Representante a que revise el mandato de la misma y diseñe una nueva misión PESD que tenga en cuenta la necesidad de introducir reformas coherentes y sostenibles y de capacitar al sector de la seguridad en Libia en su conjunto; destaca que una contribución de la UE en materia de seguridad que se centre únicamente en la seguridad fronteriza es claramente insuficiente e incoherente tanto con las necesidades del país como con los desafíos para la seguridad de la región y de la UE;

19.    Apoya los esfuerzos de la misión de Naciones Unidas en Libia y del recién designado Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas, Bernardino León; pide a la comunidad internacional que actúe en Libia, en el marco del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y con el apoyo de la Liga de Estados Árabes, de la Unión Africana y de los países vecinos, en particular Egipto, Túnez y Argelia;

20.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Gobierno de Libia y a la Cámara de Representantes, al Secretario General de las Naciones Unidas, a la Liga Árabe y a la Unión Africana.

(1)

DO C 51E de 22.02.2013, p. 114.

(2)

Textos aprobados, P7_TA(2012)0465.

(3)

DO C 332E de 15.11.2013, p. 94.

(4)

Textos Aprobados, P7_TA(2012)0334.

(5)

Textos Aprobados, P7_TA(2013)0446.

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