Procedimiento : 2015/2559(RSP)
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Ciclo relativo al documento : B8-0139/2015

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B8-0139/2015

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Votaciones :

PV 12/02/2015 - 4.6
CRE 12/02/2015 - 4.6
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Textos aprobados :

P8_TA(2015)0040

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0136/2015
9.2.2015
PE549.932v01-00
 
B8-0139/2015

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre la crisis humanitaria en Irak y Siria, en particular en el contexto del Estado Islámico (2015/2559(RSP))


Alyn Smith, Barbara Lochbihler, Karima Delli, Igor Šoltes en nombre del Grupo Verts/ALE

Resolución del Parlamento Europeo sobre la crisis humanitaria en Irak y Siria, en particular en el contexto del Estado Islámico (2015/2559(RSP))  
B8‑0139/2015

El Parlamento Europeo,

–       Vistas sus anteriores resoluciones sobre Irak y Siria,

–       Vistas las Conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores sobre Irak y Siria, en particular las del 15 de diciembre de 2014,

–       Vistas las Conclusiones del Consejo Europeo de 30 de agosto de 2014 sobre Irak y Siria,

–       Vistas las declaraciones de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) sobre Irak y Siria,

–       Vistas las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 2139 (2014), 2165 (2014) y 2170 (2014), así como la Resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas S-22/1,

–       Visto el informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria de las Naciones Unidas, de 23 de noviembre de 2011, titulado «El imperio del terror: vivir bajo el EIIL en Siria», de 14 de noviembre de 2014,

–       Vistas las declaraciones del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Irak y Siria,

–       Vistas las recientes declaraciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, sobre la situación de los refugiados sirios e iraquíes,

–       Vista la declaración de la Cumbre de la OTAN, de 5 de septiembre de 2014,

–       Vistas las directrices de la UE sobre Derecho internacional humanitario, sobre defensores de los derechos humanos y sobre promoción y protección de la libertad de religión o creencias,

–       Vistas las conclusiones de la Conferencia Internacional de Paz y Seguridad en Irak, celebrada en París el 15 de septiembre de 2014, y la posterior primera sesión plenaria ministerial de la Coalición Mundial contra el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), celebrada en Bruselas el 3 de diciembre de 2014,

–       Vistas la Conferencia Internacional sobre la Situación de los Refugiados Sirios — Apoyo a la Estabilidad de la Región, celebrada en Berlín el 28 de octubre de 2014, y la conferencia ministerial sobre promesas de contribuciones convocada por el ACNUR sobre el reasentamiento y otras formas de admisión de refugiados sirios, celebrada el 9 de diciembre de 2014;

–       Vistos el Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea y sus Estados miembros, por una parte, y la República de Irak, por otra parte, y su Resolución legislativa, de 17 de enero de 2013, sobre dicha asociación(1),

–       Vista la Comunicación conjunta, de 6 de febrero 2015, de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, titulada «Elements for an EU regional strategy for Syria and Iraq as well as the Da’esh threat» (Elementos para una estrategia regional de la UE para Siria e Irak y para la amenaza del Daesh);

–       Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.     Considerando que el conflicto en Siria, que entra en su quinto año, ha provocado una catástrofe humanitaria sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial; que, según las cifras de las Naciones Unidas, el conflicto ha causado la muerte de más de 200 000 personas, en su mayoría civiles, ha producido más de 7,6 millones de desplazados internos, y ha dejado a más de 12,2 millones de sirios en una situación de necesidad desesperada de asistencia dentro de Siria; que 212 000 personas siguen sitiadas: 185 000 de ellas por fuerzas gubernamentales y 26 500 por fuerzas de la oposición; que más de 3,5 millones de sirios han huido de su país, principalmente al Líbano, Turquía, Jordania, Irak y Egipto, y representan en la actualidad la mayor población de refugiados del mundo bajo mandato de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR);

B.     Considerando que la situación humanitaria de Irak sigue degradándose y las necesidades son cada vez mayores; que más de 5,2 millones de personas necesitan asistencia humanitaria urgente y más de 2,1 millones de iraquíes son desplazados internos; que 3 600 000 personas viven en zonas controladas por el Estado Islámico (EI), de las cuales 2 200 000 necesitan ayuda urgentemente, y que el acceso a ellas es especialmente difícil; que más de 500 000 iraquíes han huido del este de Irak desde el verano de 2014; que Irak alberga asimismo a más de 233 000 refugiados sirios;

C.     Considerando que el EI ha cometido una gran variedad de abusos, violaciones de derechos humanos y crímenes contra la población de Siria y del norte de Irak; que entre estos graves actos se cuentan ejecuciones masivas y la limpieza étnica —que suponen actos de genocidio contra grupos religiosos específicos, y especialmente chiíes—, conversiones forzadas, desplazamientos forzosos, lapidaciones y amputaciones, desapariciones forzadas y torturas; que el EI ha atacado en especial a minorías étnicas y religiosas, como las comunidades chií, yazidí, cristiana, chabaquí, kakaí y sabea; que las Naciones Unidas han informado asimismo de actos sistemáticos de violencia sexual y esclavitud de mujeres y niños, reclutamiento de niños para atentados suicidas con bomba, abusos sexuales y físicos y torturas;

D.     Considerando que sigue llegando a diario información sobre crímenes de guerra y otras violaciones del Derecho internacional humanitario y de derechos humanos cometidos de forma masiva por otras partes del conflicto, en especial el régimen de Asad;

E.     Considerando que solo en 2014 el conflicto de Irak ha causado al menos 12 000 muertos y 22 000 heridos; que en el conflicto de Siria han muerto más de 200 000 personas desde 2011;

F.     Considerando que los ataques del Gobierno iraquí contra protestas mayoritariamente pacíficas en la provincia occidental de Al Anbar, y que se saldaron con la muerte de 90 manifestantes en Hawiya en abril de 2013 y de 17 manifestantes en Ramadi en diciembre de 2013, ayudaron a desencadenar un levantamiento en su contra; que milicias chiíes respaldadas por el Gobierno iraquí lideraron a las fuerzas de seguridad en la lucha contra el EIIL y, en su posición de mando, llevaron a cabo impunemente secuestros, ejecuciones sumarias, torturas y desplazamientos masivos de miles de familias; que el Gobierno no ha exigido responsabilidades a nadie por los abusos cometidos por estas milicias o por sus propias fuerzas;

G.     Considerando que las posiciones militares sobre el terreno tanto en Siria como en Irak no han sufrido cambios drásticos desde el inicio de la campaña aérea de la coalición internacional liderada por los EE.UU. en agosto de 2014; que el EI sigue controlando recursos naturales y territorio en grandes áreas de Irak y Siria; que el EI ha perdido terreno en la ciudad de Kobane/Ein el Arab, partes de Mosul y en varias ciudades de la provincia de Al Anbar;

H.     Considerando que el régimen sirio sigue absteniéndose de atacar posiciones estratégicas del EI;

I.      Considerando que los esfuerzos de negociación de una solución política al conflicto sirio, que cuentan con la mediación de las Naciones Unidas bajo la dirección del Enviado Especial para Siria de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, no han conseguido ningún avance tangible;

J.      Considerando que el ACNUR ha afirmado que casi el 50 % de la población siria ha perdido su hogar y el 40 % de los refugiados se ven obligados a vivir en unas condiciones deficientes, lo que conlleva consecuencias a largo plazo para la educación de dos millones de niños refugiados; que, según las Naciones Unidas, tres de cada cuatro sirios viven en la pobreza y la tasa de desempleo se sitúa por encima del 50 %; que dos tercios de los refugiados sirios que se encuentran en Jordania viven por debajo del umbral de la pobreza y que el 55 % de los refugiados que se encuentran en el Líbano viven en alojamientos deficientes; que la violencia y la discriminación contra los refugiados ha aumentado en los países de acogida;

K.     Considerando que el ACNUR ha hecho un llamamiento a los Estados para que ofrezcan un mínimo de 130 000 plazas para el reasentamiento de refugiados sirios de aquí a 2016; que los Estados miembros de la UE se han comprometido a ofrecer 36 000 plazas;

L.     Considerando que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha advertido de que los países que acogen a refugiados sirios, especialmente el Líbano y Jordania, «han sido testigos de un aumento drástico de la población, que ha sobrecargado las infraestructuras, escuelas y hospitales nacionales, representa una demanda excesiva para el suministro de agua y energía, ha exigido un enorme esfuerzo a las finanzas públicas y ha causado dificultades económicas para gran parte de la población de los países de acogida»;

M.    Considerando que las necesidades humanitarias están aumentando de forma exponencial mientras que las agencias de las Naciones Unidas y otras organizaciones humanitarias sufren una carencia crónica de financiación esencial; que en enero de 2015 el llamamiento del ACNUR para la respuesta regional a la crisis de los refugiados solo estaba financiado en un 51 %, quedando por cubrir 1 800 millones de dólares estadounidenses del presupuesto; que en diciembre de 2014 el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas tuvo que suspender temporalmente la ayuda alimentaria esencial a 1,7 millones de refugiados debido a la falta de financiación;

N.     Considerando que la UE ha movilizado más de 3 100 millones de euros para el socorro y la ayuda a la recuperación de los sirios en su país así como para los refugiados en los países de acogida desde el comienzo del conflicto; que también se ha activado el Mecanismo de Protección Civil de la Unión para facilitar el rápido despliegue de la asistencia y de competencias en la región;

O.     Considerando que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, afirmó el 29 de enero de 2015 que solo dos países europeos, Suecia y Alemania, habían respondido hasta el momento al nivel que requieren las necesidades del pueblo sirio; que António Guterres ha pedido a la UE que estudie la posibilidad de establecer un sistema de cuotas para garantizar un tratamiento más equitativo de los solicitantes de asilo;

P.     Considerando que el ACNUR ha reforzado su asistencia invernal y ha lanzado un programa para el invierno de 206 millones de dólares estadounidenses para ayudar a millones de personas de la región en situación vulnerable; que, pese a los esfuerzos realizados, muchos refugiados se ven obligados a vivir en edificios inacabados y en alojamientos inadecuados, expuestos a temperaturas por debajo de 0°, a grandes nevadas y a fuertes vientos; que unos 740 000 desplazados internos iraquíes están refugiados en infraviviendas y que el ACNUR está tomando medidas para proporcionar ayuda invernal a 600 000 personas desplazadas en Irak;

Q.     Considerando que los niños suponen el 52 % de la población refugiada en la región, ascendiendo su número a casi 2 millones; que Unicef está proporcionando ayuda invernal en Siria, Irak, Líbano, Jordania y Turquía a 916 000 de 1os 1 300 000 niños a los que se pretende prestar ayuda; que la Unicef y el Programa Mundial de Alimentos pusieron en marcha en enero de 2015 una campaña invernal de asistencia en efectivo; que según Kyung-wha Kang, Subsecretaria General de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, las operaciones de esta organización sufren una falta de financiación, ya que solo han recibido el 39 % de los 2 300 millones de dólares estadounidenses requeridos; que el ACNUR ha declarado que sigue siendo muy difícil trabajar en la zona para ofrecer a los civiles y refugiados la ayuda que necesitan;

1.      Expresa su extrema preocupación por la tragedia humanitaria que sigue produciéndose en Irak y Siria en una escala sin precedentes en la historia reciente;

2.      Reitera su firme condena de los persistentes y generalizados abusos de los derechos humanos y otros actos ilegales cometidos por agentes estatales y no estatales en ambos países;

3.      Es consciente de que la violencia del EI es uno de los muchos factores que contribuyen a la crisis humanitaria en Siria, Irak y la región en general; pide a la comunidad internacional, a este respecto, que apoye un proceso político que alivie el sufrimiento de millones de personas de todos los grupos religiosos y étnicos;

4.      Destaca que, a pesar de la amenaza que representan los grupos armados y extremistas de todos los bandos, la respuesta de la UE a las necesidades en Siria e Irak debe seguir basándose en principios y ajustarse al consenso europeo sobre la ayuda humanitaria y al Derecho humanitario internacional; pide a la UE que en su respuesta no supedite la asistencia de emergencia a una agenda política basada en la lucha contra el terrorismo;

5.      Pide a todas las partes del conflicto que respeten el Derecho internacional humanitario y garanticen que los civiles estén protegidos, no encuentren obstáculos para acceder a las instalaciones médicas y a la asistencia humanitaria y puedan abandonar con seguridad y dignidad las zonas afectadas por la violencia;

6.      Sigue profundamente preocupado por la amenaza que representa el EI para la población de Irak y Siria y otros lugares; denuncia la ideología extremista y las atrocidades cometidas por el EI en las zonas bajo su control, como ejecuciones sumarias, actos atroces de violencia contra minorías religiosas y étnicas, sometimiento brutal de mujeres y niñas y asesinato de rehenes;

7.      Destaca que la aparición del EI como actor regional de primer orden y principal centro de la atención internacional a partir del verano de 2014 no debe hacer olvidar la responsabilidad crucial y continuada de otros actores de la actual catástrofe humanitaria, en primer lugar, la del régimen de Asad, pero también la del anterior Gobierno iraquí y la de otras milicias y partes beligerantes de la región;

8.      Reitera su condena, en los término más firmes, de los crímenes perpetrados por el Gobierno sirio contra su población; condena el uso de armas químicas por parte de Siria, en especial de gas de cloro, contra civiles y grupos de oposición, por ejemplo en abril de 2014, que contraviene sus compromisos internacionales adquiridos anteriormente;

9.      Pide al Gobierno sirio que deje de usar inmediatamente armas incendiarias en Siria; pide a los Estados signatarios, incluidas Rusia y China, que exijan a Siria el respeto del protocolo internacional sobre prohibiciones del empleo de armas incendiarias;

10.    Condena el amplio uso por parte del Gobierno sirio de munición en racimo sobre su población, contraviniendo la Resolución 68/182 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de diciembre de 2013, que recibió el apoyo de 140 Estados;

11.    Condena el uso persistente sobre civiles de grandes cantidades de bombas de barril no guiadas con explosivos de alta potencia, en contra de lo exigido en la Resolución 2139, de 22 de febrero de 2014, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como los ataques aéreos sobre Alepo, que solo en 2014 han causado la muerte de al menos 3 557 civiles;

12.    Condena la estrategia de Siria de sitiar poblaciones para conseguir la rendición por hambre de la población civil y así reconquistar territorio, en especial en Homs, el campo de Yarmouk en el sur de Damasco, Daraya, el este de Ghouta y Moademeiya, que afecta a 200 000 civiles y contraviene la Resolución 2139 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en la que se exhorta a todas las partes a que «levanten de inmediato el asedio de zonas pobladas»;

13.    Pide al EI, al Frente al Nusra, al Gobierno iraquí, a las autoridades kurdas en Siria y al Gobierno sirio que pongan en libertad a todas las personas objeto de detención arbitraria; pide al Gobierno sirio que ponga en libertad a las más de 85 000 personas que tiene presas desde el inicio de la revolución siria de 2011 en condiciones que equivalen a desapariciones forzadas;

14.    Condena las ejecuciones y las torturas del EI, en la misma medida en que condena el asesinato en 2014 de varios miles de presos en hospitales militares sirios, como han puesto de manifiestos desertores militares sirios y varias ONG de derechos humanos;

15.    Condena el uso de niños soldados por parte del EI y las YPG, la policía kurda y las fuerzas militares en Siria, y todas las demás partes, incluido el Gobierno sirio;

16.    Celebra el liderazgo de la UE y de sus Estados miembros en la respuesta humanitaria internacional; sigue alarmado, no obstante, ante el hecho de que la respuesta internacional continúe siendo insuficiente para satisfacer las necesidades humanitarias de la población; pide a la comunidad internacional que siga incrementando sus esfuerzos humanitarios, en vista, especialmente, de la severidad del invierno; insta a todos los donantes a que cumplan sus promesas y que hagan llegar la ayuda sin demora; solicita que se incrementen las contribuciones de la UE a los programas humanitarios de las Naciones Unidas y que se refuerce su cooperación con las organizaciones internacionales;

17.    Saluda la nueva estrategia de la UE «Elementos para una estrategia regional de la UE para Siria e Irak y para la amenaza del Daesh», en especial el paquete de 1 000 millones de euros para, según la VP/AR, «ayudar a restablecer la paz y la seguridad que han sido devastadas durante demasiado tiempo por el terrorismo y la violencia»; destaca que los conflictos de la región no deben concebirse en primer lugar como parte de la lucha contra el terrorismo, sino como parte de la lucha por las aspiraciones legítimas de los pueblos de la región, plasmadas en 2011 en el lema «pan, libertad, justicia social y dignidad humana»;

18.    Apoya que la UE preste especial atención a la educación y la formación educativa en su nueva estrategia; muestra su preocupación por que esta actuación se considere fundamentalmente una medida antiterrorista, cuando la educación es un derecho y una herramienta importante para la protección de niños y niñas;

19.    Pide aclaraciones sobre los planes de la UE de cooperación reforzada en la lucha contra el terrorismo con los países de la región, como se propone en su nueva estrategia regional para Siria e Irak, y sobre la definición y las consecuencias de la incapacidad de los «países socios» de cumplir los objetivos en materia de derechos humanos y libertades civiles y políticas;

20.    Apoya los esfuerzos de la VP/AR de reforzar la coordinación de la asistencia prestada por las instituciones de la UE y los Estados miembros; pide el refuerzo de la oficina de la UE en Gaziantep (Turquía) y la apertura de una oficina de la UE en Erbil, al norte de Irak, con el fin de mejorar la eficacia y visibilidad de la actuación de la UE sobre el terreno, incluyendo una mejor coordinación de la asistencia humanitaria y al desarrollo y el apoyo a las organizaciones independientes de la sociedad civil, en especial los medios de comunicación independientes;

21.    Pide a los Estados miembros que atiendan el llamamiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados por el que pide un compromiso mucho mayor en el reparto de las cargas, que permita a los refugiados sirios encontrar protección fuera de la región inmediatamente vecina mediante el reasentamiento, programas de admisión humanitaria, la simplificación de la reunificación familiar y la flexibilización de las normativas sobre visados; pide a los Estados miembros que agilicen la tramitación de las solicitudes de asilo del creciente número de refugiados sirios que huyen de las zonas de conflicto; destaca la necesidad especial de dar una respuesta a las personas con vulnerabilidades específicas, como necesidades médicas importantes, sexualidad, género y discapacidad; pide a la UE que aborde la trágica cuestión de las travesías del Mediterráneo que se saldan con la pérdida de vidas humanas; pide a los Estados miembros que garanticen que en 2015 al menos un 5 % de los refugiados de Siria puedan acogerse a protección fuera de la región, y que se dé prioridad a los refugiados más vulnerables, protegiendo todos sus derechos, de conformidad con la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados;

22.    Condena la violación sistemática de la Convención de Ginebra por parte de los Estados miembros en el caso de los refugiados sirios, en especial mediante la devolución, a veces violenta, de solicitantes de asilo sirios en las fronteras terrestres y marítimas de Bulgaria, España, Grecia y Chipre, sin permitirles presentar solicitudes de asilo;

23.    Pide al Gobierno jordano que ponga fin a las deportaciones forzosas y las denegaciones de entrada de las que son objeto los refugiados palestinos procedentes de Siria;

24.    Lamenta que los cuatro países vecinos de Siria se hayan negado a reconocer a los sirios un estatuto jurídico seguro;

25.    Condena que se frustren constantemente los intentos de prestar ayuda humanitaria en Siria y pide a todas las partes en el conflicto que respeten el Derecho internacional humanitario y de derechos humanos, faciliten la prestación de ayuda y asistencia humanitaria por todas las vías posibles, también a través de las fronteras y las líneas de combate, y que garanticen la seguridad de todo el personal médico y todos los trabajadores humanitarios, de conformidad con las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

26.    Deplora que el Gobierno sirio siga sin cumplir con la Resolución del Consejo de Seguridad de 2 de febrero de 2014 en la que se pide el acceso seguro y sin obstáculos de la ayuda humanitaria a través de las fronteras y las líneas de combate de Siria; considera profundamente lamentable que el Gobierno sirio siga incumpliendo la Resolución de 14 de julio de 2014 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por la que se autoriza a los organismos de las Naciones Unidas y a sus asociados a atravesar la frontera de Siria sin permiso del Gobierno para prestar ayuda;

27.    Está convencido de que las necesidades inmediatas en materia de protección y asistencia humanitaria deben complementarse con estrategias a largo plazo en apoyo de los derechos socioeconómicos y las oportunidades de subsistencia de los repatriados y desplazados internos, con el fin de capacitarlos para escoger soluciones duraderas que se adapten a sus necesidades;

28.    Subraya la necesidad de ampliar la prestación de asistencia y de establecer prioridades, por ejemplo la prestación de servicios médicos especializados y apoyo psicológico a mujeres y niñas;

29.    Muestra su especial preocupación por la suerte del campo de refugiados palestinos de Yarmouk, en el sur de Damasco (Siria), donde desde 2012 se ha negado el acceso humanitario a más de 18 000 refugiados, y que está asediado por milicianos controlados por el Gobierno sirio;

30.    Condena una vez más los actos de violencia y los asesinatos de que son objeto las personas LGBT en la región y que se han estado cometiendo con total impunidad; señala que las personas LGBT en la región se encuentran en una situación especialmente vulnerable habida cuenta de que el apoyo familiar y comunitario y la protección gubernamental con la que pueden contar son limitados y que su seguridad sigue corriendo peligro en las comunidades de refugiados y en algunas de las sociedades de acogida; pide al Gobierno iraquí, a la delegación de la UE en Irak y a las embajadas de los Estados miembros de la UE en la región que protejan a las personas LGBT y agilicen el reasentamiento directo de los miembros de este colectivo que huyen por motivos de seguridad;

31.    Sigue preocupado por el uso y la explotación de yacimientos petrolíferos y la infraestructura correspondiente por el EI y sus grupos asociados mediante refinerías móviles, que permiten al EI aumentar sus ingresos, e insta a todos los Estados a que apoyen las resoluciones 2161 (2014) y 2170 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que condenan todo comercio, directo o indirecto, con el EI y sus grupos asociados; pide a la UE que endurezca las sanciones con el fin de impedir al EI la venta de petróleo; pide a la UE que imponga sanciones a todas las partes (gobiernos y empresas públicas o privadas) involucradas en el transporte, transformación, refinado y comercialización de petróleo extraído en las zonas controladas por el EI, junto con estrictos controles de los flujos financieros con el fin de evitar las actividades económicas y la explotación de paraísos fiscales por parte del EI;

32.    Pide un control más estricto de los equipos enviados a Irak vía Turquía destinados a construir refinerías de petróleo móviles y una mejor coordinación entre Turquía, el Gobierno Regional del Kurdistán y las autoridades iraquíes para combatir el contrabando de petróleo en la región; se felicita por las medidas anunciadas en agosto de 2014 por Kuwait de cara a evitar la financiación del EI por particulares en las mezquitas y canalizar la ayuda humanitaria a través de las organizaciones benéficas ya establecidas; reitera su llamamiento en pro de una aplicación plena de las sanciones de la UE sobre los ingresos petrolíferos al Gobierno sirio; acoge con satisfacción la prohibición de la UE de exportar petróleo destinado a las Fuerzas Aéreas sirias a partir de diciembre de 2014;

33.    Destaca que el EI es, ante todo, la consecuencia y no la causa de las actuales convulsiones en las que están sumidos Oriente Próximo y otras regiones; hace hincapié en que el EI surge de un sustrato de violaciones prolongadas de los derechos humanos e impunidad, capitalismo clientelista, corrupción generalizada, sectarismo, marginación y discriminación de grupos enteros, en particular árabes suníes socialmente desfavorecidos, y un largo historial de manipulaciones e intervenciones externas por parte de actores regionales y occidentales; considera que toda respuesta efectiva de la comunidad internacional a los actos y la naturaleza infames del EI requiere un plan de acción sereno, integrador y estratégico anclado en la legalidad internacional;

34.    Destaca que la estrategia regional de la UE para luchar contra el EI debe determinar adecuadamente y centrarse en las raíces socioeconómicas, culturales y políticas profundas del fenómeno del EI, así como vincularse al fomento de una solución política a largo plazo del conflicto sirio al apoyo de un Irak inclusivo, democrático y que asuma sus responsabilidades, y que debe tener en cuenta los intereses de todas las poblaciones afectadas;

35.    Reitera su llamamiento en favor de una solución sostenible al conflicto sirio mediante un proceso político inclusivo liderado por Siria y basado en el Comunicado de Ginebra de junio de 2012; considera lamentable que la denominada Conferencia de Ginebra II de enero de 2014 no reportase ningún resultado tangible;

36.    Manifiesta su total apoyo a los esfuerzos del Enviado Especial para Siria de las Naciones Unidas encaminados a lograr altos el fuego locales y pausas humanitarias que sean respetados por todas las partes y permitan la prestación de ayuda humanitaria;

37.    Sigue convencido de que no puede haber una paz sostenible en Siria e Irak sin rendición de cuentas por los graves delitos cometidos por todas las partes durante el conflicto; considera muy lamentable que Rusia y China vetaran el 22 de mayo de 2014 una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que habría remitido la situación en Siria a la Corte Penal Internacional, mientras que los otros trece miembros del Consejo de Seguridad la apoyaron; reitera su llamamiento en favor de la remisión de la situación en Siria a la Corte Penal Internacional, y apoya todas las iniciativas en este sentido;

38.    Es de la opinión de que el éxito y el atractivo del EI y de otros grupos yihadistas, por ejemplo para los varios miles de combatientes yihadistas europeos, se derivan de las políticas erróneas desarrolladas por Occidente y los agentes regionales, que comprenden desde el apoyo a grupos que propagan interpretaciones violentas y extremistas de la ideología salafista y la guerra de agresión contra Irak hasta las graves, extensas y sistemáticas violaciones de los derechos humanos perpetradas contra los árabes suníes por el régimen sirio, que goza de impunidad de facto desde el comienzo de la revolución siria de 2011;

39.    Demanda una nueva política europea que reconozca abiertamente los errores del pasado, entre ellos los programas de entregas y torturas y la complicidad en las violaciones de los derechos humanos perpetradas en el contexto de la denominada «guerra contra el terrorismo», así como una política activa que revise las diversas formas de discriminación contra la población musulmana y que contrarreste la reciente oleada de sentimiento antimusulmán en Europa;

40.    Considera que la grave inestabilidad en la vecindad meridional de la UE exige medidas políticas sin precedentes por parte de la Unión, y que la región del Kurdistán y, en particular, el norte de Irak cobran especial relevancia como posible núcleo de estabilidad y reducción de la tensión, papel este que puede ser reforzado; pide asimismo una revisión de la política para con Arabia Saudí con el fin de instar a su Gobierno a que inicie reformas fundamentales de su doctrina e instituciones estatales, y a que cese todo apoyo a grupos islamistas violentos por parte de personas radicadas en dicho país; apoya plenamente todos los esfuerzos de la UE para resolver el prolongado conflicto nuclear con Irán, y estima que debe respaldarse a la Autoridad Palestina en cualquier iniciativa para aumentar el nivel de su reconocimiento como Estado a nivel internacional;

41.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Consejo, a la Comisión, al representante especial de la UE para los derechos humanos, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, al Gobierno y al Consejo de Representantes de Irak, al Gobierno Regional del Kurdistán, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a todas las partes implicadas en el conflicto en Siria.

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Textos Aprobados, P7_TA(2013)0023.

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