Propuesta de resolución - B8-0368/2015/REV1Propuesta de resolución
B8-0368/2015/REV1

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN sobre el segundo aniversario del derrumbamiento del edificio Rana Plaza y los progresos del Pacto de Sostenibilidad con Bangladés

    27.4.2015 - (2015/2589(RSP))

    tras una declaración de la Comisión
    presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento

    Victor Boștinaru, Jörg Leichtfried, David Martin, Bernd Lange, Linda McAvan, Richard Howitt, Viorica Dăncilă, Agnes Jongerius, Jude Kirton-Darling, Emmanuel Maurel, Marlene Mizzi, Victor Negrescu, Inmaculada Rodríguez-Piñero Fernández, Siôn Simon, Jutta Steinruck, Martina Werner, Elena Valenciano, Afzal Khan, Alessia Maria Mosca, Maria Arena, Eric Andrieu, Pedro Silva Pereira, Norbert Neuser, Josef Weidenholzer, Liisa Jaakonsaari, Arne Lietz, Zigmantas Balčytis, Neena Gill, Momchil Nekov, Michela Giuffrida, Nicola Danti, Sorin Moisă, Enrique Guerrero Salom, Enrico Gasbarra, Andi Cristea en nombre del Grupo S&D

    Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0363/2015

    Procedimiento : 2015/2589(RSP)
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    Ciclo relativo al documento :  
    B8-0368/2015
    Textos presentados :
    B8-0368/2015
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    B8-0368/2015

    Resolución del Parlamento Europeo sobre el segundo aniversario del derrumbamiento del edificio Rana Plaza y los progresos del Pacto de Sostenibilidad con Bangladés

    (2015/2589(RSP))

    El Parlamento Europeo,

    –       Visto el Acuerdo de Cooperación CE-Bangladés de 2001,

    –       Vistas sus anteriores Resoluciones sobre Bangladés, en particular la de 14 de enero de 2014[1], la de 21 de noviembre de 2013[2] y la de 14 de marzo de 2013[3],

    –       Vistas las Directrices actualizadas de la OCDE para las empresas multinacionales de 2011,

    –       Vistos los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos,

    –       Vista la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,

    –       Visto el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anticorrupción,

    –       Visto el Pacto para la constante mejora de los derechos laborales y la seguridad en las fábricas en la industria de la confección y de la ropa de punto en Bangladés,

    –       Vista la Declaración de Johannesburgo de las Naciones Unidas sobre el consumo y la producción sostenibles para promover el desarrollo económico y social,

    –       Vistos los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, que establecen un marco para que tanto los Gobiernos como las empresas protejan y respeten los derechos humanos y que fueron aprobados por el Consejo de Derechos Humanos en junio de 2011,

    –       Vistas sus Resoluciones, de 6 de febrero de 2013, sobre la responsabilidad social de las empresas: comportamiento transparente y responsable de las empresas y crecimiento sostenible[4], y sobre la responsabilidad social de las empresas: promover los intereses de la sociedad y un camino hacia la recuperación sostenible e integradora[5],

    –       Vista la propuesta de la Comisión de un Reglamento por el que se establece un sistema de la Unión de diligencia debida en la cadena de suministro que incorpore a la legislación las Directrices de la OCDE sobre la diligencia debida para la gestión responsable de las cadenas de suministro de minerales procedentes de zonas afectadas por conflictos y zonas de alto riesgo,

    –       Visto el programa Better Work (Mejor Trabajo) de la OIT para Bangladés, puesto en marcha en octubre de 2013,

    –       Visto el proyecto de ley sobre la diligencia debida de las empresas matrices y de las principales empresas contratistas (nº 2578), aprobado en primera lectura por la Asamblea Nacional francesa el 30 de marzo de 2015,

    –       Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

    A.     Considerando que el 24 de abril de 2013 murieron más de 1 100 personas y miles resultaron heridas al derrumbarse el edificio Rana Plaza en Savar (Bangladés);

    B.     Considerando que al menos 112 personas perdieron la vida en el incendio que se produjo en la fábrica Tazreen Fashions, en el distrito de Ashulia (Daca, Bangladés) el 24 de noviembre de 2012, y que 289 personas murieron en un incendio en Karachi (Pakistán) en septiembre de 2012;

    C.     Considerando que el edificio de la fábrica Rana Plaza que se derrumbó se había construido de forma ilegal y no cumplía las normas de seguridad; que tras la catástrofe se han cerrado definitivamente en Bangladés veintinueve fábricas por riesgo grave de seguridad y otras diecisiete se han cerrado parcialmente; que sigue habiendo un número importante de fábricas que aún tienen que mejorar su situación para alcanzar un nivel aceptable;

    D.     Considerando que el sector de la confección de Bangladés ha crecido considerablemente en unos pocos decenios hasta convertirse en el segundo mayor del mundo y que, a pesar del pronunciado aumento de las instalaciones de producción y del empleo, se ha registrado una reducción de salarios en el sector;

    E.     Considerando que el sector de la confección de Bangladés ofrece trabajo a unos cuatro millones de personas —de las cuales aproximadamente el 80 % son mujeres— y apoya indirectamente la subsistencia de nada menos que 40 millones de personas (cerca de una cuarta parte de la población de Bangladés);

    F.     Considerando que, a consecuencia de la tragedia acontecida en el edificio Rana Plaza y tras el llamamiento a la acción del Parlamento Europeo, la UE, en colaboración con el Gobierno de Bangladés, los Estados Unidos y la OIT, creó el Pacto de Sostenibilidad para la constante mejora de los derechos laborales y la seguridad en las fábricas en la industrias de la confección y de la ropa de punto en Bangladés (el Pacto de Sostenibilidad) en julio de 2013, que define compromisos concretos para aumentar el respeto de los derechos laborales, en especial la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva, mejorar la integridad estructural de los edificios y promover un comportamiento responsable de las empresas;

    G.     Considerando que en la primera revisión del Pacto, que tuvo lugar en octubre de 2014, se llegó a la conclusión de que, a pesar de los avances, el Gobierno de Bangladés aún debía tomar medidas importantes, en especial en lo que se refiere a la mejora y la aplicación de la Ley del Trabajo, la mejora de los derechos laborales en las zonas francas industriales y la contratación de más inspectores de trabajo; que la segunda revisión del Pacto tendrá lugar en otoño de 2015;

    H.     Considerando que, el 13 de mayo de 2013, 187 corporaciones de confección, sindicatos internacionales y locales, ONG y grupos defensores de los derechos de los trabajadores firmaron el Acuerdo sobre seguridad y protección contra incendios de edificios en Bangladés y que, el 9 de julio de 2013, se estableció la Alianza para la seguridad de los trabajadores de Bangladés, que abarca a veintiséis marcas en su mayoría norteamericanas;

    I.      Considerando que más de 5 000 personas dependientes de los fallecidos y de los supervivientes de la catástrofe del Rana Plaza no han recibido todavía más que el 70 % de la compensación que les corresponde, mientras que el año pasado se recibieron donaciones por un valor de 21 millones de dólares de marcas internacionales, el Fondo del Primer Ministro de Bangladés, sindicatos y la sociedad civil;

    J.      Considerando que, pese a que hay acuerdos para pagar la totalidad de su reclamación a un 30 % más de reclamantes, el pago final no puede realizarse debido a un déficit de 8,5 millones de dólares en la financiación necesaria, lo que significa que muchos reclamantes vulnerables deberán esperar;

    K.     Considerando que, tras la catástrofe, se ha observado una demanda sin precedentes por parte de los consumidores europeos para obtener más información acerca del origen de los productos y las condiciones de producción —como demuestra una reciente petición, acompañada de un millón de firmas, en la que se reclamó, con éxito, que Benetton efectuase los pagos debidos y mejorase sus condiciones—;

    L.     Considerando que, si bien la revisada Ley del Trabajo de Bangladés de 2013 incluye algunas reformas positivas, sigue sin atenerse a las normas internacionales en lo que se refiere a la libertad de asociación y a la negociación colectiva, como subraya el Comisión de Expertos de la OIT en sus comentarios sobre los Convenios nº 87 y nº 98, presentando limitaciones al derecho a elegir a representantes con total libertad, numerosas limitaciones al derecho de huelga y amplios poderes administrativos para cancelar el registro de sindicatos, y considerando asimismo que el Gobierno ha afirmado en reiteradas ocasiones que no tiene intención de examinar la posibilidad de introducir nuevas enmiendas;

    M.    Considerando que el Gobierno de Bangladés aún no ha promulgado las normas de desarrollo y los reglamentos de la Ley del Trabajo de 2013, pese a sus repetidas promesas en ese sentido, poniendo así en peligro la transición hacia una industria textil sostenible;

    N.     Considerando que los sindicatos afirman que el Gobierno de Bangladés está impidiendo activamente que los trabajadores y empresarios establezcan sus propios comités de seguridad, como prevé el Acuerdo de Bangladés, arguyendo la ausencia de regulación;

    O.     Considerando que la discriminación contra los sindicatos sigue siendo un problema muy grave y que aumenta rápidamente, ya que ahora los empresarios pueden despedir a los militantes sindicales fingiendo no conocer que los trabajadores hubiesen presentado una solicitud para crear un sindicato;

    P.     Considerando que, en su calidad de país menos avanzado, Bangladés se beneficia de un acceso sin aranceles ni cuotas al mercado de la UE para todos sus productos en el marco de la iniciativa «Todo salvo armas», que cubre el 55 % de las exportaciones de Bangladés, en su mayoría productos textiles y de confección, y debe, por tanto, garantizar la aplicación efectiva de una serie de convenios fundamentales de las Naciones Unidas y de la OIT relacionados con los derechos humanos y laborales;

    Q.     Considerando que el trabajo digno en las cadenas de suministro mundiales será un punto clave del orden del día de la Conferencia de la OIT de 2016;

    R.     Considerando que, como parte del Año Europeo del Desarrollo 2015, la Comisión Europea presentará una iniciativa emblemática de la UE sobre la gestión responsable de la cadena de suministro en el sector de la confección, como respuesta a las preocupaciones de los ciudadanos relacionadas con los trágicos acontecimientos mencionados;

    1.      Recuerda a las víctimas de la tragedia del Rana Plaza, con ocasión del segundo aniversario de estos acontecimientos; recuerda que el incendio del Rana Plaza fue uno de los desastres industriales más devastadores de la historia y hace extensible su pésame a quienes resultaron heridos, así como a las familias de las víctimas;

    2.      Manifiesta su alarma por la falta de compromiso con un cambio real mostrada por el Gobierno de Bangladés, que no ha introducido las modificaciones necesarias en su Ley del Trabajo de 2013, de forma que esta mantiene numerosos obstáculos para el ejercicio de la libertad de asociación y de negociación colectiva, la prohibición de los sindicatos en las zonas francas industriales y la ausencia de una inspección laboral eficaz para la aplicación de normas laborales;

    3.      Pide al Gobierno de Bangladés que cumpla activamente todos los compromisos asumidos en el Pacto, como cuestión de la máxima prioridad, para abordar los numerosos problemas que persisten en el sector de la confección;

    4.      Pide al Gobierno de Bangladés que presente urgentemente normas y reglamentos de aplicación de la Ley del Trabajo, consultando plenamente con el Consejo Consultivo Tripartito y prestando especial atención a la aplicación de los Convenios nº 87 y nº 98 de la OIT sobre libertad de asociación y negociación colectiva, garantizando al mismo tiempo que dichos Convenios también se aplican sin excepción a las zonas francas industriales;

    5.      Expresa su honda preocupación por las informaciones que apuntan que sindicatos de nueva creación han sido objeto de discriminaciones, despidos y represalias; muestra su consternación por la discriminación generalizada contra los sindicatos que predomina en Bangladés, puesta de manifiesto en actos bien documentados de represalias contra trabajadores sindicados y de violencia física contra dirigentes y activistas sindicales, entre otros, el asesinato del dirigente sindical Aminul Islam; pide al Gobierno de Bangladés que detenga y enjuicie con carácter prioritario a los autores de los ataques criminales contra sindicalistas para poner fin a la impunidad de estos delitos y que demuestre que no se tolerará la violencia contra los sindicalistas;

    6.      Expresa su preocupación por el hecho de que el Gobierno haya rechazado la mayoría de las solicitudes de registro de sindicatos presentadas en 2015 sin aducir motivos previstos en la ley y actuando aparentemente contra los sindicatos independientes que han conseguido mayores logros hasta la fecha respecto a su organización; pide al Gobierno de Bangladés que permita el registro de sindicatos independientes y garantice su protección contra la discriminación;

    7.      Lamenta que empresas con unos beneficios de miles de millones de dólares no hayan abonado los 8,5 millones de dólares que faltan para alcanzar el importe necesario para pagar las compensaciones por el desastre del Rana Plaza; pide a las marcas internacionales responsables, al Gobierno de Bangladés y a los representantes del sector en Bangladés que tomen medidas de inmediato para remediar este déficit y compensar a las víctimas y a las personas que dependen de ellas sin más demora;

    8.      Lamenta profundamente que, tras meses de estancamiento, Benetton tan solo haya anunciado ahora que aportará 1,1 millones de dólares al Fondo Fiduciario de Donantes Rana Plaza, a pesar de que la contribución necesaria estimada es mucho más elevada teniendo en cuenta su capacidad para pagar y el nivel de su participación en el Rana Plaza; lamenta, asimismo, que cada una de las marcas vinculadas al Rana Plaza haya realizado donaciones insuficientes y que, por tanto, no haya asumido sus responsabilidades con las víctimas, incluidas marcas como Mango, Matalan e Inditex, que se han negado a hacer pública su donación, y otras como Walmart y The Children’s Place, que solo han contribuido con un importe mínimo;

    9.      Observa que la compensación por el incendio de la fábrica Tazreen está siendo objeto de negociación sobre las mismas bases que el Acuerdo Rana Plaza; lamenta profundamente los retrasos que se están produciendo y pide que las compensaciones se abonen oportunamente;

    10.    Acoge con satisfacción los pasos dados hacia el establecimiento de un régimen permanente de seguro de accidentes de trabajo en Bangladés y pide a la Comisión Europea que apoye estos esfuerzos, pero señala que, mientras no se completen las medidas de compensación en curso, esto seguirá suponiendo un obstáculo a los progresos en este ámbito;

    11.    Pide al Gobierno de Bangladés que aumente el salario mínimo en la industria textil, previa consulta plena con los sindicatos, a fin de garantizar que los trabajadores reciban, al menos, un salario que les permita vivir, e insta al Gobierno a que vele por que las fábricas de confección paguen los salarios que deben;

    12.    Pide a la Comisión y a los Gobiernos de la UE y otros países que estudien propuestas relativas a la mejora de los marcos legislativos para garantizar que el acceso a reparación y compensación se base en las necesidades existentes y no en la capacidad de grupos organizadores de campañas para nombrar y avergonzar;

    13.    Celebra que, de conformidad con el Acuerdo sobre seguridad contra incendios e inspección de edificios en Bangladés, se hayan realizado inspecciones exhaustivas de fábricas en todo el país y que en muchos lugares hayan comenzado las obras de reparación; apoya la importante labor de la OIT para contribuir a lograrlo;

    14.    Acoge con satisfacción los compromisos asumidos en enero de 2014 por el Gobierno de Bangladés para reforzar el departamento de inspección de fábricas y empresas (DIFE) y mejorar su servicio de inspección; observa, no obstante, que este proceso sigue estando incompleto y que, aun contratando a 200 inspectores más, todavía no se alcanza el nivel necesario para supervisar a una fuerza laboral de cuatro millones de trabajadores; toma nota, asimismo, de que la base de datos de inspección carece de información sustancial, así como de capacidad de intercambio de datos; pide a la Comisión y a los socios a escala internacional que ofrezcan asistencia técnica y un intercambio de mejores prácticas para contribuir a la actualización del DIFE; pide al Gobierno de Bangladés que respete sus compromisos sobre la inspección de trabajo, así como el Convenio nº 81 de la OIT, y que tome nota de las observaciones del sistema de supervisión de la OIT a este respecto, y pide al Gobierno que se asegure de que se realizan inspecciones efectivas;

    15.    Sigue preocupado por las acusaciones de corrupción endémica en muchos países de Asia Meridional entre inspectores de sanidad y seguridad y propietarios de fábricas, y pide que se haga más para combatir estas prácticas;

    16.    Acoge con satisfacción el hecho de que numerosas empresas importantes de moda y minoristas que producen sus marcas en Bangladés hayan firmado el Acuerdo sobre seguridad y protección contra incendios de edificios para coordinar esfuerzos y contribuir a mejorar la seguridad de las fábricas de Bangladés que los abastecen; alienta, en este contexto, a que otras empresas, incluidas pymes, participen en el Acuerdo en la medida de sus capacidades; subraya la necesidad de una participación adecuada de todas las partes interesadas a fin de lograr la aplicación efectiva del Acuerdo;

    17.    Pide a la Comisión que se implique activamente, junto con las empresas multinacionales y las marcas y minoristas de la UE, para profundizar el debate sobre el comportamiento responsable de las empresas, de conformidad con las directrices reconocidas a escala internacional; espera que las empresas de la UE, incluidas marcas y minoristas, garanticen el pleno respeto de las normas fundamentales del trabajo de la OIT, así como de las leyes nacionales, a lo largo de sus cadenas de valor, con arreglo a los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, las Directrices de la OCDE para empresas multinacionales y la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT, y que participen en un diálogo constructivo con las organizaciones y representantes de los trabajadores locales;

    18.    Considera que la falta de acceso a la información en el sector de la confección es un obstáculo importante para hacer frente a las violaciones de los derechos humanos en la cadena mundial de suministro y que es necesario un sistema de notificación obligatoria para la difusión de información que vincule a todos los agentes de la cadena de valor de un mismo producto, desde el lugar de producción hasta los minoristas;

    19.    Considera que es necesario que la UE legisle para hacer obligatoria jurídicamente la diligencia debida en materia de derechos humanos para las empresas de la UE que externalizan la producción a terceros países, con medidas vinculantes para que se garanticen la trazabilidad y la transparencia mediante actos legislativos que obliguen a las empresas que deseen operar en el mercado europeo a llevar a cabo la diligencia debida y a facilitar información sobre toda la cadena de suministro de sus productos, de acuerdo con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos;

    20.    Pide a la Comisión que cumpla con sus obligaciones de vigilancia del cumplimiento de los convenios en materia de derechos humanos, derechos laborales y medio ambiente por parte de Bangladés, en virtud del Sistema Generalizado de Preferencias, e insta a la Comisión a que, si el Gobierno no ha cumplido las condiciones del Pacto de Sostenibilidad antes de julio de 2015, abra una investigación para determinar si se han violado de manera grave y sistemática los derechos laborales protegidos en el Sistema Generalizado de Preferencias;

    21.    Pide al Servicio Europeo de Acción Exterior que vele por que los funcionarios de la UE responsables del comercio basados en sus delegaciones reciban formación periódica sobre cuestiones relacionadas con la responsabilidad social de las empresas, en particular en lo que se refiere a la aplicación del Marco «Proteger, respetar y remediar» de las Naciones Unidas, y que las delegaciones de la UE funcionen como puntos de contacto de la Unión para el registro de quejas relativas a las empresas de la UE y sus filiales;

    22.    Pide a la VP/AR Mogherini y a la comisaria Malmström que sigan incluyendo la ratificación de las normas fundamentales de la OIT, las inspecciones sanitarias y de seguridad y la libertad de asociación en sus conversaciones con Bangladés y otros países sobre el mantenimiento del régimen comercial preferencial;

    23.    Acoge con satisfacción la iniciativa emblemática de la Comisión sobre la gestión responsable de la cadena de suministro en el sector de la confección, teniendo en cuenta las iniciativas nacionales existentes, como las de Alemania, los Países Bajos, Dinamarca y Francia; considera que la UE tiene la capacidad y la obligación de ser un paladín mundial de la responsabilidad en la cadena de suministro, en respuesta al interés sin precedentes de sus ciudadanos;

    24.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, al Servicio Europeo de Acción Exterior, a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Representante Especial de la UE para los derechos humanos, a los Gobiernos y a los Parlamentos de los Estados miembros, al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y al Gobierno y al Parlamento de Bangladés.