Propuesta de resolución - B8-0067/2016Propuesta de resolución
B8-0067/2016

    PROPUESTA DE RESOLUCIÓN sobre el Reglamento Delegado (UE) n.º .../... de la Comisión, de 25 de septiembre de 2015, que complementa el Reglamento (UE) n.º 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a los requisitos específicos de composición e información para los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles

    14.1.2016 - (C(2015)06507 – 2015/2863(DEA))

    presentada de conformidad con el artículo 105, apartado 3, del Reglamento
    Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria

    Ponente: Keith Taylor


    Procedimiento : 2015/2863(DEA)
    Ciclo de vida en sesión
    Ciclo relativo al documento :  
    B8-0067/2016
    Textos presentados :
    B8-0067/2016
    Debates :
    Textos aprobados :

    B8-0067/2016

    Resolución del Parlamento Europeo sobre el Reglamento Delegado (UE) …/... de la Comisión, de 25 de septiembre de 2015, que complementa el Reglamento (UE) n.º 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a los requisitos específicos de composición e información para los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles

    (C(2015)06507 – 2015/2863(DEA))

    El Parlamento Europeo,

    –  Visto el Reglamento Delegado de la Comisión (C(2015)06507),

    –  Visto el artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea,

    –  Visto el Reglamento (UE) nº 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de junio de 2013, relativo a los alimentos destinados a los lactantes y niños de corta edad, los alimentos para usos médicos especiales y los sustitutivos de la dieta completa para el control de peso y por el que se derogan la Directiva 92/52/CEE del Consejo, las Directivas 96/8/CE, 1999/21/CE, 2006/125/CE y 2006/141/CE de la Comisión, la Directiva 2009/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y los Reglamentos (CE) n.º 41/2009 y (CE) n.º 953/2009 de la Comisión[1] y, en particular, su artículo 11, apartado 1,

    –  Vista la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño,

    –  Vistos el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981[2] y las 16 resoluciones pertinentes posteriores de la Asamblea Mundial de la Salud y, en particular, su Resolución 63.23 (2010), en la que se pide a los Estados miembros que pongan fin a la inadecuada promoción de alimentos para lactantes y niños de corta edad y garanticen que no se permitirán declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos para lactantes y niños de corta edad, salvo que esté previsto específicamente en las normas pertinentes del Codex Alimentarius o en la legislación nacional,

    –  Vista la declaración del Scientific Advisory Committee on Nutrition (Comité de asesoramiento científico sobre nutrición - SACN) del Gobierno del Reino Unido, de 24 de septiembre de 2007[3],

    –  Vistos el artículo 5 del Reglamento (UE) n.º 609/2013 y el principio de cautela consagrado en el mismo,

    –  Vista la propuesta de resolución presentada por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria,

    –  Visto el artículo 105, apartado 3, de su Reglamento,

    A.  Considerando que la Comisión no ha presentado al Parlamento y al Consejo el informe sobre la composición de los preparados para niños de corta edad previsto en el artículo 12 del Reglamento (UE) n.º 609/2013, que es una condición necesaria para las estrategias nacionales destinadas a reducir la obesidad infantil;

    B.  Considerando que la parte 3 del anexo I del reglamento delegado permite que la energía que aportan los alimentos infantiles proceda en un 30 % del azúcar (7,5 g de azúcar/100 kcal equivalen a 30 kcal de azúcar en 100 kcal de energía);

    C.  Considerando que las disposiciones del anexo I, parte 3, contradicen todos los dictámenes sanitarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS)[4] y de las comisiones científicas de los Estados miembros, que han recomendado reducciones significativas en la ingesta total de azúcar; que la introducción de dichos alimentos, especialmente en una fase tan temprana, podría contribuir a que aumenten los niveles de obesidad infantil y podría afectar al desarrollo de las preferencias gustativas en los niños; que, para los lactantes y niños de corta edad, en particular, los niveles de azúcar añadido deben reducirse al mínimo;

    D.   Considerando que ahora mismo una dieta insuficiente es, con mucho, la principal causa subyacente de enfermedad y muerte en el mundo, más importante que el tabaco, el alcohol y la falta de actividad física juntas[5];

    E.  Considerando que la OMS recomienda que durante los 6 primeros meses de vida los niños se alimenten exclusivamente de la leche materna y que a partir de los 6 meses de edad la leche materna se complete con una variedad de alimentos complementarios ricos en nutrientes, seguros y adecuados, pero que no deben añadirse sal ni azúcares a los alimentos complementarios[6];

    F.   Considerando que todos los Estados miembros han ratificado el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981, y las 16 resoluciones pertinentes posteriores de la Asamblea Mundial de la Salud destinadas a garantizar que todos los padres y cuidadores reciban información objetiva y verdaderamente independiente, a eliminar los obstáculos a la lactancia materna y a garantizar la seguridad de la utilización, si esta resulta necesaria, de sucedáneos de leche materna;

    G.   Considerando que el Código deontológico para el comercio internacional de alimentos, incluidas las operaciones de ayuda alimentaria y en condiciones favorables (CAC/RCP 20-1979), [7] recomienda, en su artículo 4, apartado 4, que las autoridades nacionales garanticen el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y de las resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud que establecen los principios de protección y promoción de la lactancia materna;

    H.   Considerando que el Reglamento (UE) n.º 609/2013 se adoptó antes de que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publicara su dictamen científico, de 5 de agosto de 2014[8], sobre la composición esencial de los preparados para lactantes y preparados de continuación;

    I.  Considerando que la Unión tiene la obligación de promover principios, normas y medidas legislativas de alta calidad en materia de salud pública en sus relaciones con los terceros países y organizaciones internacionales en el ámbito de la salud pública, así como el deber de establecer un marco eficaz de protección de la salud;

    J.  Considerando que, además de consultas transparentes con las ONG y otras partes interesadas en el marco del Grupo consultivo de la cadena alimentaria y de la sanidad animal y vegetal, también se han celebrado reuniones bilaterales con las partes interesadas sin que se hayan publicado actas de las mismas;

    K.  Considerando que los lactantes y los niños de corta edad constituyen un grupo de población particularmente vulnerable en lo que respecta a las sustancias químicas disruptoras endocrinas y otros contaminantes;

    L.  Considerando que, el 20 de marzo de 2015[9], el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, organismo de la OMS especializado en el cáncer, clasificó el glifosato como agente probablemente cancerígeno para los seres humanos;

    1.  Presenta objeciones al reglamento delegado de la Comisión;

    Obesidad

    2.   Considera que el reglamento delegado no incluye suficientes medidas para proteger a los lactantes y los niños de corta edad contra la obesidad y que el nivel máximo de azúcar permitido debe rebajarse sustancialmente en consonancia con las recomendaciones de la OMS;

    Contaminantes

    3.  Cree que, dada la vulnerabilidad especial del sistema endocrino de los lactantes y niños de corta edad, debe aplicarse una tolerancia cero con los plaguicidas como principio general;

    4.  Considera que todas las excepciones al principio de tolerancia cero para los plaguicidas deben enumerarse expresamente en el anexo III, que debe actualizarse regularmente para establecer constantemente los niveles máximos de residuos más estrictos posibles, de acuerdo con los nuevos datos científicos que se obtengan sobre los efectos para la salud de las sustancias activas y sus metabolitos; opina que debe añadirse, por ejemplo, el glifosato;

    Etiquetado

    5.  Considera que, teniendo en cuenta las recomendaciones mundiales en materia de salud pública, incluida la Resolución WHA 63.23 de la Asamblea Mundial de la Salud, la Estrategia Mundial de la Asamblea Mundial de la Salud sobre la alimentación de lactantes y niños de corta edad y el impacto mundial de las exportaciones de la Unión Europea a terceros países, en el etiquetado y la comercialización de los alimentos procesados para lactantes se debe dejar claro que estos productos no son adecuados para su uso por niños de menos de 6 meses de edad ni deben debilitar la recomendación de alimentación exclusiva mediante lactancia natural durante los 6 primeros meses; opina, por lo tanto, que el etiquetado y la comercialización deben revisarse en consonancia con las recomendaciones de la Asamblea Mundial de la Salud relativas a los alimentos para lactantes y niños de corta edad;

    Transparencia

    6.  Considera que, en aras de la transparencia y el aumento de la confianza del público en las instituciones de la Unión y la toma de decisiones de la UE, debe publicarse la lista de «reuniones bilaterales» (incluidos la fecha y los participantes) que la Comisión ha celebrado con las partes interesadas en el proceso de elaboración del reglamento delegado;

    7.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Comisión y le informe de que el reglamento delegado no puede entrar en vigor;

    8.  Pide a la Comisión que retrase la adopción del presente acto delegado hasta que se publique su propio informe sobre la composición de los preparados para los niños de corta edad y hasta que la EFSA haya publicado su revisión de las pruebas sobre el azúcar y la introducción temprana de los alimentos transformados en relación con las recomendaciones sobre una alimentación óptima de los lactantes y niños de corta edad, en particular la neutralización de la lactancia y el agravamiento de la obesidad infantil;

    9.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros.