Procedimiento : 2016/2529(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B8-0149/2016

Textos presentados :

B8-0149/2016

Debates :

Votaciones :

PV 04/02/2016 - 8.10
CRE 04/02/2016 - 8.10
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2016)0051

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
PDF 269kWORD 73k
Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0149/2016
27.1.2016
PE576.509v01-00
 
B8-0149/2016

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre la masacre sistemática de minorías religiosas por el EIIL (2016/2529(RSP))


Bodil Valero, Alyn Smith, Bronis Ropė, Igor Šoltes en nombre del Grupo Verts/ALE

Resolución del Parlamento Europeo sobre la masacre sistemática de minorías religiosas por el EIIL (2016/2529(RSP))  
B8-0149/2016

El Parlamento Europeo,

–  Vistas sus anteriores Resoluciones sobre Irak, Siria, Libia y Egipto, en particular la de 10 de octubre de 2013 sobre los recientes casos de violencia y persecución contra cristianos, especialmente en Maaloula (Siria) y Peshawar (Pakistán), y el caso del pastor Said Abedini (Irán)(1), la de 18 de septiembre de 2014 sobre la situación en Irak y Siria y la ofensiva del EIIL, incluida la persecución de minorías(2), la de 27 de noviembre de 2014 sobre Irak: secuestro y maltrato de las mujeres(3), la de 12 de febrero de 2015 sobre la crisis humanitaria en Irak y Siria, en particular en el contexto del Estado Islámico(4), la de 12 de marzo de 2015 sobre los recientes ataques y secuestros perpetrados por el EI/Daesh en Oriente Próximo, especialmente de asirios(5), y la de 30 de abril de 2015 sobre la destrucción de lugares de interés cultural perpetrada por el EI/Daesh(6),

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 16 de marzo de 2015, sobre la Estrategia regional de la UE para Siria e Irak, así como en relación con la amenaza que representa el EIIL/Dáesh, de 20 de octubre de 2014, sobre la crisis del EIIL/Dáesh en Siria e Irak, de 30 de agosto de 2014, sobre Irak y Siria, de 14 de abril de 2014 y de 12 de octubre de 2015, sobre Siria, y de 15 de agosto de 2014, sobre Irak,

–  Vistas las declaraciones de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) sobre la situación en Siria e Irak,

–  Vistas las directrices de la UE sobre Derecho internacional humanitario, sobre defensores de los derechos humanos y sobre promoción y protección de la libertad de religión o creencias,

–  Vistos los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales,

–  Vista la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948,

–  Vista la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio,

–  Visto el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional,

–  Visto el informe de Amnistía Internacional, de 20 de enero de 2016, titulado «Banished and dispossessed: Forced displacement and deliberate destruction in northern Iraq» (Desterrados y desposeídos: desplazamiento forzado y destrucción deliberada en el norte de Irak),

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.  Considerando que el denominado EIIL/Dáesh sigue fijándose como objetivo a los grupos étnicos y religiosos de Irak y Siria, incluidas las comunidades caldea, siriaca y asiria, kurda faili, kakaí, sabea, chabaquí, árabe chií, turcomana y yazidí, sometiéndolos intencionadamente a una serie de abusos y violaciones graves del Derecho internacional en materia de derechos humanos y el Derecho humanitario, algunos de los cuales constituyen, según los expertos de las Naciones Unidas, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y podrían incluso considerarse genocidio;

B.  Considerando que estos actos graves y sistemáticos contra grupos étnicos y religiosos específicos comprenden ejecuciones masivas, limpieza étnica, asesinatos selectivos, conversiones forzosas al Islam, secuestros, desplazamientos forzosos, lapidaciones y amputaciones, desapariciones forzadas, torturas, destrucción de lugares que forman parte del patrimonio religioso y cultural, y tráfico de bienes culturales; que las Naciones Unidas han denunciado también violencia sistemática, sexual y física, y esclavización masiva de mujeres y niños, así como el reclutamiento de niños para atentados suicidas;

C.  Considerando que el EIIL ha atacado y destruido, de forma deliberada y sistemática, más de cien lugares religiosos e históricos, entre ellos iglesias, mezquitas, monumentos, santuarios, iglesias y otros lugares de culto, tumbas y cementerios, así como yacimientos arqueológicos y elementos del patrimonio cultural en Siria e Irak;

D.  Considerando que, según las Naciones Unidas, estos actos parecen formar parte de una política sistemática o generalizada destinada a suprimir, expulsar permanentemente o destruir a estas comunidades en las zonas bajo el control del Dáesh;

E.  Considerando que, según el informe de 16 de junio de 2015 del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Promoción y Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales en la Lucha contra el Terrorismo, «hay pruebas de que el EIIL ha cometido graves violaciones del Derecho internacional, incluso genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y graves violaciones de la legislación sobre derechos humanos» (apartado 11);

F.  Considerando que la violencia y los abusos atroces cometidos por el Dáesh afectan no tan solo a minorías religiosas sino también a otros grupos y personas, como los musulmanes suníes, las personas LGBTI, los ateos o cualquiera que no se amolde a la ideología reaccionaria y extremista del EIIL;

G.  Considerando que el Dáesh ha emprendido el asesinato sistemático de todas las voces opositoras, sin importar su confesión religiosa, por ejemplo ejecutando a numerosos periodistas suníes e imanes suníes contrarios al Dáesh, ejecutando a 700 miembros de tribus suníes durante tres días de agosto de 2014 en Der Ezzor, y a centenares de civiles suníes en una fecha tan reciente como el 16 de enero de 2016;

H.  Considerando que continúan las denuncias, diarias y masivas, relativas a crímenes de guerra y otras violaciones del Derecho internacional humanitario y en materia de derechos humanos perpetrados por las demás partes en conflicto de la región, incluido el régimen de Al-Asad;

I.  Considerando que las minorías religiosas y étnicas son también un objetivo del régimen de Al-Asad y de grupos armados no estatales además del Dáesh, en especial, Yabat al Nusra en Siria y las milicias chiíes en Irak;

J.  Considerando que, en algunas ocasiones, los motivos para los ataques contra comunidades religiosas y étnicas se deben a que los autores mezclan los orígenes étnicos y/o religiosos con las supuestas adscripciones políticas;

K.  Considerando que, en virtud del Derecho internacional, todo individuo tiene el derecho de vivir de acuerdo con su conciencia y de cambiar o mantener libremente sus creencias religiosas y no religiosas; que los líderes políticos y religiosos tienen el deber, en todos los niveles, de luchar contra los extremismos y de promover el respeto mutuo entre las personas y los grupos religiosos;

L.  Considerando que, de momento, tan solo nueve Estados miembros han ratificado la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, a saber, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Lituania, los Países Bajos, Portugal, Eslovaquia y España;

1.  Condena enérgicamente las múltiples y graves violaciones generalizadas del Derecho internacional en materia de derechos humanos y del Derecho internacional humanitario cometidas por todas las partes implicadas en los conflictos en curso en Irak y Siria;

2.  Reitera su firme condena de las atrocidades masivas y generalizadas cometidas por el Dáesh, incluida la persecución deliberada de comunidades religiosas y étnicas en zonas bajo su control;

3.  Denuncia en los términos más enérgicos la destrucción de emplazamientos culturales y religiosos y de tesoros por parte del Dáesh, lo que constituye un ataque contra el patrimonio cultural de todos los habitantes de Siria e Irak y de la humanidad en sentido amplio; pide a todos los Estados que intensifiquen sus investigaciones penales y la cooperación judicial con el fin de averiguar cuáles son todos los grupos responsables del tráfico ilegal de bienes culturales y de dañar o destruir patrimonio cultural que pertenece a toda la humanidad en Siria, Irak y en las regiones más amplias de Oriente Próximo y Norte de África;

4.  Pide a todas las partes combatientes de la región que pongan fin inmediatamente a todos los ataques contra civiles, que liberen a todas las víctimas de detenciones arbitrarias y que respeten los derechos humanos de todos, independientemente de su religión, etnia o afiliación política;

5.  Condena la escalada retórica de líderes religiosos influyentes, en todo Oriente Próximo y más allá, incluso en Rusia, en relación con el conflicto en Siria, que aviva las llamas del odio y acrecienta el riesgo de violencia contra las comunidades religiosas; pide a los líderes religiosos de todo el mundo que se abstengan de practicar cualquier apología del odio religioso y la incitación a la violencia;

6.  Reconoce, apoya y pide a todos respeto por el derecho inalienable de todas las minorías étnicas, religiosas y de otros tipos, que viven en Irak y Siria, a seguir viviendo en sus patrias históricas y tradicionales con dignidad, en condiciones de igualdad y en seguridad, y a poder practicar libre y plenamente su religión sin sufrir ningún tipo de coacción, violencia o discriminación; destaca la necesidad de incluir a sus representantes genuinos en un proceso destinado a determinar el futuro político de sus patrias en Irak y Siria;

7.  Es consciente de que la violencia del Dáesh es uno de los muchos factores que contribuyen a la crisis humanitaria en Siria, Irak y la región en general; pide, en este sentido, a la UE y a sus Estados miembros que contribuyan activamente y adopten medidas prácticas y políticas, en especial a través del marco de las Naciones Unidas, a fin de encontrar una solución a estos conflictos con vistas a aliviar el sufrimiento y la persecución de millones de personas, de todos los grupos religiosos y étnicos;

8.  Reafirma su pleno y activo apoyo a la labor del enviado especial de las Naciones Unidas Staffan de Mistura para abrir negociaciones en Ginebra entre todas las partes sirias en un futuro próximo; insiste en la importancia de tener debidamente en cuenta la protección de las minorías en cualquier debate relativo a una transición política y al futuro de Siria; reitera, por tanto, que es necesario incluir a los representantes de los movimientos con base en Siria en las conversaciones de paz;

9.  Recuerda que el Dáesh es, ante todo, la consecuencia y no la causa de las actuales convulsiones en las que están sumidos Oriente Próximo y otras regiones; hace hincapié en que el Dáesh surge de un sustrato de violaciones prolongadas de los derechos humanos e impunidad, capitalismo clientelista, corrupción generalizada, sectarismo, marginación y discriminación de grupos enteros, en particular árabes suníes, y un largo historial de manipulaciones e intervenciones externas por parte de actores regionales y occidentales; considera, por tanto, que toda respuesta efectiva de la comunidad internacional a los actos y la naturaleza infames del Dáesh requiere un plan de acción sereno, integrador y estratégico anclado en la legalidad internacional;

10.  Destaca que la aparición del Dáesh como actor regional de primer orden y principal centro de la atención internacional a partir del verano de 2014 no debe hacer olvidar la responsabilidad de otros actores de la actual catástrofe humanitaria, en primer lugar, la del régimen de Al-Asad, pero también la del anterior Gobierno iraquí y los dirigentes de otras milicias locales y partes beligerantes no yihadistas, como las de Libia;

11.  Reitera su condena, en los términos más firmes, de los crímenes perpetrados por el régimen de Al-Asad contra su población, incluidos el uso de armas químicas e incendiarias, bombas de racimo, bombas de barril y los asedios constantes contra miles de civiles en todo Siria;

12.  Subraya la importancia de considerar responsables, conforme a las normas internacionales, a todas las partes en Siria e Irak, de las violaciones del Derecho internacional en materia de derechos humanos y del Derecho internacional humanitario, también de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra; reitera su llamamiento en favor de la remisión de la situación en Siria e Irak a la Corte Penal Internacional, y apoya todas las iniciativas en este sentido;

13.  Expresa su más profunda preocupación por que, según los relatores especiales de las Naciones Unidas, los crímenes cometidos por el Dáesh contra minorías religiosas en Siria pueden constituir genocidio; insiste, por ello, en la responsabilidad histórica de la comunidad internacional de garantizar que sea una jurisdicción con autoridad la que decida en relación con estos crímenes;

14.  Pide al Gobierno Regional del Kurdistán en el norte de Irak que investigue las denuncias sobre graves violaciones de los derechos humanos cometidas por su rama militar, los peshmerga, y que enjuicie a todos los responsables de dichos crímenes denunciados;

15.  Mantiene su alarma ante el hecho de que las necesidades humanitarias de la población en Irak, Siria y Libia siguen superando a la respuesta internacional; insta a todos los donantes, incluidos la UE y sus Estados miembros, a que cumplan sus promesas y entreguen ayuda rápidamente, también a través de los grupos de la sociedad civil local y organizaciones de ayuda de las minorías con el objetivo de llegar mejor a los grupos vulnerables que lo necesitan; pide a Turquía y al Gobierno Regional del Kurdistán que abran inmediatamente sus fronteras con el norte de Siria y pongan fin a las restricciones sobre la ayuda humanitaria, la reconstrucción, los medios de comunicación y los intercambios políticos y de la sociedad civil;

16.  Reconoce que la persecución en curso de grupos religiosos y étnicos en Oriente Próximo es un factor que contribuye a la migración masiva y a los desplazamientos internos; pide a los Estados miembros que escuchen la petición del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en pos de un compromiso mucho más firme con el reparto de responsabilidades, permitiendo que los refugiados que escapan de las zonas en guerra, también a causa de la persecución por motivos religiosos o étnicos, encuentren protección fuera de la región inmediatamente vecina mediante el reasentamiento, programas de admisión humanitaria, la simplificación de la reunificación familiar o la flexibilización de las normativas sobre visados; resalta la necesidad especial de abordar la situación de las personas afectadas por vulnerabilidades específicas, como necesidades médicas y discapacidades graves, y aquellos perseguidos por motivos de orientación sexual, identidad de género o género;

17.  Insta a todos los Estados miembros a que, con carácter prioritario, ratifiquen la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas; pide al Servicio Europeo de Acción Exterior y a los Estados miembros que promuevan la ratificación universal y la aplicación de este instrumento de derechos humanos de gran importancia y que respalden la labor del Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada creado en virtud de dicha Convención;

18.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Consejo, a la Comisión, al Representante Especial de la Unión Europea para los Derechos Humanos, a los Parlamentos y los Gobiernos de los Estados miembros, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a todas las partes implicadas en los conflictos de Siria, Irak y Libia.

(1)

Textos Aprobados, P7_TA(2013)0422.

(2)

Textos Aprobados, P8_TA(2014)0027.

(3)

Textos Aprobados, P8_TA(2014)0066.

(4)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0040.

(5)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0071.

(6)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0179.

Aviso jurídico - Política de privacidad