Procedimiento : 2016/2537(RSP)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : B8-0169/2016

Textos presentados :

B8-0169/2016

Debates :

Votaciones :

PV 04/02/2016 - 8.6
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2016)0048

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
PDF 276kWORD 69k
Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-0146/2016
29.1.2016
PE576.530v01-00
 
B8-0169/2016

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre la situación en Libia (2016/2537(RSP))


Pavel Telička, Petras Auštrevičius, Dita Charanzová, Gérard Deprez, Filiz Hyusmenova, Ivan Jakovčić, Petr Ježek, Ilhan Kyuchyuk, Javier Nart, Norica Nicolai, Urmas Paet, Jozo Radoš, Marietje Schaake, Jasenko Selimovic, Ivo Vajgl, Johannes Cornelis van Baalen, Hilde Vautmans, Renate Weber, Nedzhmi Ali en nombre del Grupo ALDE

Resolución del Parlamento Europeo sobre la situación en Libia (2016/2537(RSP))  
B8-0169/2016

El Parlamento Europeo,

–  Vistas sus anteriores Resoluciones sobre Libia, y en particular las de 15 de septiembre de 2011(1), 22 de noviembre de 2012(2), 18 de septiembre de 2014(3) y 15 de enero de 2015(4),

–  Vista la Decisión 2013/233/PESC del Consejo, de 22 de mayo de 2013, sobre la Misión de la Unión Europea de asistencia y gestión integrada de las fronteras en Libia (EUBAM Libia)(5),

–  Vistas las recientes declaraciones de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, sobre Libia, y en particular las de los días 7, 11 y 18 de enero de 2016,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 18 de enero de 2016, sobre Libia,

–  Visto el Acuerdo Político Libio firmado el 17 de diciembre de 2015,

–  Visto el Comunicado de Roma de 13 de diciembre de 2015,

–  Vista la Resolución 2259 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada por unanimidad el 23 de diciembre de 2015,

–  Vista su Resolución, de 9 de julio de 2015, sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad(6),

–  Vistos el resultado de la conferencia nacional de las tribus libias celebrada en Trípoli en julio de 2011 y su llamamiento en favor de la proclamación de una ley de amnistía general para poner fin a la guerra civil,

–  Vista la declaración de apoyo a un Gobierno de Acuerdo Nacional en Libia efectuada por los Gobiernos de Argelia, Francia, Alemania, Italia, Marruecos, España, Túnez, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido y los Estados Unidos,

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.  Considerando que Libia es un país formado por tres regiones históricas (Tripolitania, Fezán y Cirenaica) que se proclamó reino independiente en 1951; que un golpe militar dirigido por Muamar al-Gadafi derrocó al rey en 1969; que desde entonces se ejerció una brutal represión de la disidencia en nombre de la «Revolución Libia», bajo un régimen despótico que se prolongó durante 42 años; que la dictadura de Gadafi en Libia fue el mayor arsenal en la costa meridional del mar Mediterráneo, y que se convirtió en una fuente importante de tráfico y comercio ilícito de armas y en un centro de suministro de todos los terroristas y extremistas de la región del Sahel (Malí, Níger y Nigeria);

B.  Considerando que en febrero de 2011, en el contexto de la «Primavera Árabe», la población libia tomó las calles en un conflicto civil que se prolongó durante nueve meses; que la OTAN apoyó a los insurgentes enfrentados a una represión indiscriminada del Estado y que dicho apoyo provocó la caída del régimen de Gadafi; que, a raíz de la revuelta y al final de la dictadura de Gadafi, la retirada pública de su lealtad al gobierno por parte de varios jefes tribales, la defección de oficiales y jefes militares como Abdel Fattah Younes y Suleiman Mahmoud y el saqueo de los arsenales del ejército causaron, en particular, la aparición y la proliferación de milicias tribales en las tres regiones del país;

C.  Considerando que la organización de la sociedad libia se ha basado siempre, antes y especialmente después del golpe de Estado, en un sistema tribal formado por aproximadamente 140 tribus agrupadas en 30 grandes coaliciones étnico-tribales; que el consejo general de la tribu asume la responsabilidad tanto espiritual como política de sus miembros, y que las alianzas tribales entre las diferentes identidades étnicas (una mayoría árabe y las minorías amazigh, tubu y tuareg) siguen desempeñando un papel importante en las turbulencias que vive Libia actualmente;

D.  Considerando que la mayor parte de las milicias que lucharon contra Gadafi estaban formadas por grupos islamistas y que algunas de ellas desempeñaron un papel fundamental en el conflicto, como la Brigada 17 de Febrero, con base en Bengasi, dirigida por Ismail al-Salabi, o el Consejo Miliar de Trípoli, dirigido por Abdelhakim Belhadj; que los dirigentes de estos grupos son miembros del Consejo Nacional de Transición (CNT), el consejo rebelde libio que asumió la dirección del país en octubre de 2011, y que el CNT encontró grandes dificultades para imponer la obediencia a las numerosas milicias armadas aparecidas en los meses anteriores a la deposición de Gadafi;

E.  Considerando que, en agosto de 2012, el CNT cedió sus poderes al Congreso Nacional General (CNG), un parlamento electo que procedió a su vez a la elección de un jefe de Estado provisional; que el Gobierno central se ha mostrado débil y ha sido incapaz de imponer su autoridad en todo el territorio del país; que en junio de 2014 los votantes eligieron un nuevo parlamento para sustituir al GNC, esto es, el Consejo de Representantes (CDR), que trasladó su sede a Tobruk, y que el antiguo GNC, dominado por islamistas, se reunió de nuevo poco tiempo después y escogió a su propio primer ministro, cuestionando la autoridad del CDR en una fase de los enfrentamientos en la que incluso la capital Trípoli cambió de manos;

F.  Considerando que, desde agosto de 2014, las dos instancias políticas (el CDR en Tobruk, que ha sido reconocido por la comunidad internacional, y el nuevo GNC, que ha impuesto su autoridad en Trípoli) reivindican el gobierno del país con el respaldo de varias milicias fuertemente armadas y vinculadas a regiones, ciudades y tribus con características distintas; que, en la práctica, ambas administraciones se encuentran en guerra entre sí en la Cirenaica y la Tripolitania; que tanto una como la otra fomentan y apoyan las disidencias étnicas y tribales en la región desatendida de Fezán, y que las tribus locales de esta región, especialmente los tubu y los tuareg, expresan su preocupación ante el futuro después del Acuerdo Político Libio, habida cuenta de los temores que ha despertado la filtración de algunas disposiciones del proyecto de futura constitución libia en cuya redacción no han participado plenamente;

G.  Considerando que la fragmentación, la polarización y la falta de legitimidad han dominado la escena política de un país marcado por las divisiones entre regiones y tribus, entre ciudades y grupos políticos y religiosos, entre generaciones y entre las antiguas y las nuevas élites, que se alían y se dividen en asociaciones y alianzas a veces inestables; que esta situación es la causa principal de la rápida caída de la región meridional de Libia en una situación caótica caracterizada por violentos enfrentamientos por delegación entre los tubu y los tuareg, instigados por las tribus árabes locales Ulad Sliman y Zawiya, cuyos dirigentes se encuentran en el norte del país, y que los negociadores no se muestran excesivamente preocupados por esta situación (los conflictos locales en Fezán) y por la reorganización del resto de las fuerzas de Gadafi (presentes en Beni Walid, Bengasi, Sirte y Seba) después de la confusión inicial;

H.  Considerando que el vacío dejado por los dos gobiernos rivales lo ocupan progresivamente los islamistas libios que están regresando al país después de participar en los combates en Irak y Siria; que, en noviembre de 2014, estos repatriados e islamistas de otros países tomaron la ciudad de Derna, al este de Bengasi, y proclamaron su lealtad a Daesh; que, desde entonces, esas fuerzas o sus aliados vienen actuando a lo largo de casi toda la costa entre Derna y Trípoli, incluidos Bayda, Bengasi, Ajdabiya, Abugrein y Misrata, en la que ejercen el pleno control en una zona de más de 200 km alrededor de Sirte; que mantienen también una base de entrenamiento al oeste de Trípoli, cerca de la frontera con Túnez; que Daesh ha lanzado una campaña local de terror —con decapitaciones, disparos y atentados con bomba— al tiempo que sigue ampliando su territorio, y que ha tomado el control de la carretera y puede obstaculizar las conexiones entre el este y el oeste del país;

I.  Considerando que Libia ha acabado acogiendo al mayor número de fuerzas de Daesh fuera de Oriente Próximo y actúa como cabeza de puente de esta organización en la costa meridional del Mediterráneo, planteando una grave amenaza para los países vecinos en el Sahel y el Sáhara, así como para Europa con sus acciones terroristas; que Daesh ha lanzado varios ataques indiscriminados contra la población civil en Bengasi, Ajdabiya y Derna y fue responsable, el 7 de enero de 2016, de un atentado especialmente cruento con coche-bomba perpetrado en el exterior de un campo de formación de la policía en Zliten, y que, desde el 4 de enero de 2016, Daesh ha procurado ampliar su financiación bélica mediante la ocupación y el control de las enormes instalaciones petrolíferas orientales de Sidra, Ras Lanuf y Marsa al-Brega;

J.  Considerando que, desde su caída en la anarquía, Libia se ha convertido en el lugar privilegiado para los traficantes de personas, que han propiciado la llegada de 170 000 migrantes vivos a Lampedusa en 2014 y la pérdida de más de 3 770 vidas en el Mediterráneo en 2015, según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM);

K.  Considerando que, teniendo en cuenta los desafíos que afronta Libia, no hay tiempo que perder en la formación de un Gobierno de Consenso Nacional que trabaje en interés de todo el pueblo libio y establezca las bases para la paz, la estabilidad, la reconstrucción y el desarrollo del país;

L.  Considerando que una Libia políticamente estable y segura es una necesidad absoluta no solo para los ciudadanos libios, sino también para la seguridad de toda la región y de la Unión Europea;

1.  Acoge con satisfacción el Acuerdo Político Libio firmado el 17 de diciembre de 2015 con el respaldo de las Naciones Unidas, apoya plenamente al Consejo de la Presidencia y felicita a la UNSMIL y a los antiguos y actuales representantes especiales del Secretario General de las Naciones Unidas por su trabajo extremadamente difícil;

2.  Lamenta el rechazo por el CDR en Tobruk de la primera propuesta de un gobierno unificado, si bien espera que las dos principales instancias políticas de Libia respalden este Acuerdo, que responde a las aspiraciones de emprender la senda de la paz en el país; pide a todos los diputados de los dos parlamentos rivales en Tobruk y Trípoli que aprovechen la oportunidad que brinda el Acuerdo Político Libio para establecer la paz y la estabilidad en el país y defender a todos los ciudadanos libios;

3.  Confirma su intención de reconocer y apoyar al Gobierno de Consenso Nacional formado por consenso entre los partidos libios como el único gobierno legítimo del país;

4.  Destaca la necesidad de que la sociedad libia controle el proceso político y la importancia de asegurar la continuidad en la participación, en particular mediante la intervención constructiva de los consejos tribales, la participación positiva de las mujeres y la sociedad civil y una beneficiosa contribución de los agentes políticos y locales con miras a modificar y aprobar oportunamente una constitución respetuosa con la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles;

5.  Pide a la comunidad internacional, las Naciones Unidas, la UE, la UA y los Estados miembros de la Liga Árabe que muestren su disposición a respaldar a la población libia en sus esfuerzos por aplicar con éxito el Acuerdo; espera que los Estados miembros y las instituciones internacionales pongan fin a todos los contactos oficiales con cualquier persona que no pertenezca al Acuerdo Político Libio o no sea una de sus partes; pide a los países vecinos que contribuyan a la estabilidad de Libia; destaca la necesidad de proteger las infraestructuras críticas de los puertos, los aeropuertos, los pozos de petróleo, los oleoductos y los gasoductos;

6.  Felicita a la UE por haber liberado ya un paquete de ayuda por valor de 100 millones EUR y por su voluntad de ofrecer asistencia inmediata en aquellos ámbitos que considere prioritarios junto con el nuevo Gobierno de Consenso Nacional una vez se haya constituido este; pide a la UE y a las Naciones Unidas que ofrezcan asistencia a la consolidación de las estructuras estatales, la seguridad y el mantenimiento de la paz, así como en materia de formación en los dispositivos prácticos de respuesta a las catástrofes y las situaciones de emergencia y en la promoción de los derechos humanos y el Estado de Derecho;

7.  Condena enérgicamente los atentados terroristas perpetrados por Daesh contra las infraestructuras petrolíferas en Sidra y Ras Lanuf, así como el atentado suicida en Zliten y cualquier intento de alterar el proceso de estabilización del país; expresa el derecho y el deber de ayudar a las nuevas autoridades libias en su lucha contra Daesh y todos los terroristas hasta su total desaparición; hace un llamamiento en favor de una coalición internacional que aborde la creciente presencia de Daesh en Libia, que representa una amenaza no solo para los países vecinos del Sáhara y el Sahel, sino también para los Estados miembros de la UE;

8.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la Unión por el Mediterráneo, a la Liga de Estados Árabes, al Consejo de la Unión Africana y al Secretario General de las Naciones Unidas.

(1)

DO C 51 E de 22.2.2013, p. 114.

(2)

DO C 419 de 16.12.2015, p. 192.

(3)

Textos Aprobados, P8_TA(2014)0028.

(4)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0010.

(5)

DO L 138 de 24.5.2013, p. 15.

(6)

Textos Aprobados, P8_TA(2015)0272.

Aviso jurídico - Política de privacidad