Procedimiento : 2016/2936(RSP)
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Ciclo relativo al documento : B8-1125/2016

Textos presentados :

B8-1125/2016

Debates :

PV 26/10/2016 - 17
CRE 26/10/2016 - 17

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P8_TA(2016)0424

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
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Véase también la propuesta de resolución común RC-B8-1122/2016
19.10.2016
PE589.722v01-00
 
B8-1125/2016

tras una declaración de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad

presentada de conformidad con el artículo 123, apartado 2, del Reglamento


sobre seguridad nuclear y no proliferación (2016/2936(RSP))


Klaus Buchner, Bodil Valero, Ulrike Lunacek, Molly Scott Cato, Sven Giegold, Barbara Lochbihler, Bart Staes en nombre del Grupo Verts/ALE

Resolución del Parlamento Europeo sobre seguridad nuclear y no proliferación (2016/2936(RSP))  
B8-1125/2016

El Parlamento Europeo,

–  Vista su Resolución, de 17 de enero de 2013, sobre las recomendaciones de la Conferencia Encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares en relación con la instauración de una zona sin armas de destrucción masiva en Oriente Próximo(1),

–  Vista su Resolución, de 10 de marzo de 2010, relativa al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares(2),

–  Vistos los seminarios de la Unión sobre no proliferación y desarme y las reuniones periódicas del Consorcio de No Proliferación de la Unión,

–  Vista la Estrategia de la Unión contra la proliferación de armas de destrucción masiva, adoptada por el Consejo Europeo el 12 de diciembre de 2003,

–  Vista la falta de acuerdo de la Conferencia de las Partes de 2015 Encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) sobre un documento definitivo,

–  Vistas las conclusiones del Consejo sobre la Novena Conferencia de las Partes Encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (8079/15),

–  Vistos los documentos adoptados, en la primavera de 2016, durante la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada en Washington,

–  Vista la Resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas n.º 2310 (2016) sobre el vigésimo aniversario del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE),

  Vista la Declaración de Tiflis, de 1977, adoptada por consenso por la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa,

–  Vista la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 13 de diciembre de 2011, sobre la instauración de una zona sin armas nucleares en la región de Oriente Próximo (A/RES/66/61),

–  Vista la Decisión 2012/422/PESC del Consejo, de 23 de julio de 2012, que respalda un proceso que lleve a la instauración de una zona sin armas nucleares y demás armas de destrucción masiva en Oriente Próximo(3),

–  Vista las recientes Decisiones del Grupo de Trabajo de composición abierta y de la Asamblea General de las Naciones Unidas (A/RES/70/33 y (A/71/371) por la que se crea un Grupo de Trabajo de composición abierta encargado de los avances de las negociaciones multilaterales de desarme nuclear en Ginebra en 2016 y su informe dirigido a la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptado el 19 de agosto de 2016,

–  Visto el artículo 123, apartado 2, de su Reglamento,

A.  Considerando que el entorno de seguridad de la Unión se ha deteriorado considerablemente y se ha vuelto más fluido, más peligroso y menos predecible; y que existen amenazas convencionales, no convencionales e híbridas, generadas por agentes tanto estatales como no estatales;

B.  Considerando que la paz, la seguridad y la estabilidad internacionales se ven gravemente amenazadas por la evolución de determinados parámetros, incluido el deterioro de las relaciones entre Estados que poseen armamento nuclear, como por ejemplo los Estados Unidos y la Federación de Rusia, e India y Pakistán, y el desarrollo de la capacidad nuclear de la República Popular Democrática de Corea;

C.  Considerando que la proliferación de armas biológicas y químicas de destrucción masiva se reduce y se detiene progresivamente gracias a la aplicación eficaz a escala internacional de la prohibición y de las obligaciones incluidas en la Convención sobre Armas Tóxicas y Biológicas (CABT) de 1972 y en la Convención sobre Armas Químicas (CAQ), pero que la proliferación de las armas de destrucción masiva y de sus vectores supone una de las amenaza s más serias para la paz y la seguridad internacionales; y que la prioridad más importante es impedir que ni los terroristas ni ningún nuevo Estado obtengan o utilicen armas nucleares, así como reducir y eliminar todos los arsenales nucleares para avanzar hacia un mundo libre de este tipo de armas;

D.  Considerando que oficialmente se han realizado avances en cuanto a la puesta en seguridad de material fisionable para usos civiles mediante las Cumbres de Seguridad Nuclear, que se han llevado a cabo a través de un proceso complementario externo al TNP y que han contribuido a fortalecer dicho tratado al aumentar la credibilidad de su vertiente sobre no proliferación; y que, no obstante, el deterioro de las relaciones entre los Estados Unidos y la Federación de Rusia está poniendo en peligro nuevos esfuerzos para asegurar y reducir los materiales fisionables;

E.  Considerando que no se ha registrado ningún avance en relación con medidas concretas de cara a un desarme nuclear acordadas en la Conferencia de las Partes de 2010 Encargada del Examen del TNP;

F.  Considerando que es necesario seguir reforzando los objetivos básicos de no proliferación y desarme de los tres pilares del TNP, a saber, la no proliferación, el desarme y la cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear;

G.  Considerando que los Estados que poseen armas nucleares que han firmado el TNP están modernizando y mejorando sus arsenales de armas nucleares y retrasando las medidas para reducir o eliminar sus arsenales nucleares y reducir su adhesión a una doctrina militar de disuasión nuclear;

H.  Considerando que la Conferencia de las Partes de 2010 Encargada del Examen del TNP de 2010 prestó una atención renovada al impacto humanitario de las armas nucleares, presentado por los Gobiernos de Noruega, México y Austria mediante sucesivas conferencias sobre el impacto humanitario de las armas nucleares, y sus informes respectivos, así como el Compromiso Humanitario internacional iniciado por Austria y presentado en la Conferencia de las Partes de 2015 Encargada del Examen del TNP, al que se han adherido 127 Estados miembros de Naciones Unidas;

I.  Considerando que el nuevo enfoque en relación con los peligros, riesgos y repercusiones humanitarias de las armas nucleares nos recuerda que cualquier sistema de armamento debe juzgarse siempre sobre la base de su impacto sobre los seres humanos y el medio ambiente y que, por consiguiente, de conformidad con el Derecho internacional humanitario, la norma mínima que también debe respetarse en tiempo de conflicto es que las armas solamente pueden permitirse si su utilización respeta los principios de proporcionalidad con respecto a los beneficios militares que se persiguen y de diferenciación entre combatientes y civiles, así como el principio de precaución; y que el uso de las armas nucleares constituiría, por otra parte, una grave violación de los derechos humanos reconocidos a escala internacional y una afrenta a la dignidad humana;

J.  Considerando que las explosiones nucleares de prueba y cualesquiera otras detonaciones nucleares representan una amenaza para la paz y la seguridad internacionales y para el medio ambiente y la salud pública y socavan el régimen mundial de desarme y de no proliferación nuclear; y que el TPCE es la vía formal más eficaz para proscribir los ensayos de armamento nuclear y cualquier otro tipo de detonación nuclear;

K.  Considerando que el 24 de septiembre de 2016 se cumplió el vigésimo aniversario de la apertura a la firma del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE);

L.  Considerando que la Federación de Rusia y los Estados Unidos siguen aplicando en nuevo Tratado START, que expirará en 2021, a menos que ambas partes lo prorroguen; que el presidente de los EE. UU, Barack Obama, en su discurso pronunciado en 2013 en Berlín, formuló una propuesta importante para reducir las cabezas nucleares, que reiteró en Washington en 2016; que no ha habido respuesta de la Federación de Rusia a estas ofertas de iniciar negociaciones sobre un nuevo acuerdo tras el nuevo START, y que todavía no se ha negociado ningún seguimiento del nuevo START para abordar la reducción de las armas nucleares estratégicas y no estratégicas de cara a su eliminación;

M.  Considerando que ya existen varios tratados sobre zonas sin armas nucleares para otras regiones del mundo, como América Latina y el Caribe, el Pacífico sur, Asia Sudoriental, África y el Asia central;

N.  Considerando que, a pesar de todos los esfuerzos para celebrarla, todavía no se ha celebrado la Conferencia sobre la instauración de una zona sin armas nucleares ni otras armas de destrucción masiva en Oriente Próximo, prevista para diciembre de 2012, de conformidad con los acuerdos alcanzados por consenso por los Estados parte del TNP en la Conferencia de las Partes de 2010 Encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares;

O.  Considerando que el Concepto Estratégico de 2010 y la Revisión de la Postura de Disuasión y Defensa de 2012 comprometen a la OTAN a crear las condiciones para un mundo sin armas nucleares; y que en el marco de los acuerdos bilaterales y de participación nuclear de la OTAN, en cinco Estados miembros de esta organización que no poseen armas nucleares (Bélgica, Alemania, Italia, los Países Bajos y Turquía) siguen desplegadas entre 150 y 200 bombas nucleares de caída libre y de corto alcance propiedad de los Estados Unidos, consideradas armas nucleares tácticas o subestratégicas, a pesar de la preocupación que reina en estos países, incluidos algunos de sus Parlamentos, con respecto a los peligros, riesgos y la inseguridad que generan dichas armas cuando se despliegan de conformidad con las políticas vigentes de la OTAN que avalan el derecho a utilizar las armas nucleares en primer lugar, a negarse a confirmar o denegar su número o presencia en el territorio de los Estados miembros de la OTAN, o a anular la prohibición recogida en el TNP con respecto a la transferencia de armas nucleares en caso de adopción de una decisión sobre su uso en actos de guerra;

P.  Considerando que la seguridad tecnológica y física de las armas nucleares estadounidenses desplegadas en Turquía es objeto de un examen cada vez más riguroso como resultado del conflicto armado en Siria que se desarrolla cerca de la base aérea de Incirlik, y también como consecuencia de los sucesos ocurridos en dicha base y en sus alrededores durante el golpe fallido del 15 de julio de 2016 y después de este;

Q.  Considerando que el 5 de diciembre de 2015 se celebró el vigésimo aniversario de la firma del Memorando de Budapest; que Ucrania ha respetado todas sus disposiciones y ha adoptado una posición proactiva en las cuestiones del desarme nuclear y la no proliferación, al contrario que la Federación de Rusia, que ha violado sus compromisos al ocupar una parte del territorio ucraniano (Crimea) e iniciar un ataque armado en el este de Ucrania; y que ello ha sentado un peligroso precedente, puesto que un Estado que había garantizado la seguridad de Ucrania en respuesta a la decisión de este país de adherirse al TNP como Estado sin armas nucleares ha violado la soberanía y la integridad territorial del país y dañado gravemente el instrumento de garantías de seguridad negativas brindadas por el Estado dotado de armas nucleares, así como el propio TNP, y la idea de avanzar hacia el desarme nuclear y la no proliferación a escala mundial sobre la base del Derecho internacional y de los tratados multilaterales;

R.  Considerando que se han divulgado informaciones en el sentido de que la Federación de Rusia está desplegando o tiene intención de desplegar misiles Iskander de corto alcance con capacidad nuclear en Kaliningrado, que realiza ejercicios y vuelos a baja altura con sistemas con capacidad nuclear, y las declaraciones de las autoridades rusas sobre la importancia de la disuasión nuclear; y que la decisión de la Federación de Rusia de suspender el Acuerdo de Gestión y Eliminación de Plutonio celebrado con los Estados Unidos en 2000 han acrecentado la preocupación por la cada vez mayor apuesta de Rusia por las armas nucleares;

S.  Considerando que la Unión desempeña un importante papel como parte del Plan de acción integral conjunto acordado con Irán, lo que incluye su papel como miembro de pleno derecho de la comisión conjunta supervisora de la aplicación del acuerdo;

T.  Considerando que el 9 de septiembre de 2016 la República Popular Democrática de Corea realizó su quinto ensayo nuclear apenas transcurridos ocho meses desde el anterior, efectuado el 6 de enero de 2016, que, según las declaraciones de la República Popular Democrática de Corea fue una prueba saldada con éxito con una de bomba de hidrógeno, lo que viola manifiestamente las obligaciones internacionales del país en virtud de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la Declaración Conjunta sobre la Desnuclearización de las dos Coreas de 1992, que establece que ninguno de estos dos países podrá desarrollar ni mantener armamento nuclear alguno; que la proliferación de cualesquier arma de destrucción masiva y, en particular, de armas nucleares, junto con sus vectores, supone una amenaza para la paz y la seguridad internacionales; que la República Popular Democrática de Corea anunció su retirada del Tratado de No Proliferación (TNP) en 2003; que ha realizado ensayos nucleares desde 2006; y que declaró oficialmente en 2009 que había desarrollado un arma nuclear con fines disuasivos, lo que significa que se ha ampliado la amenaza que supone para sus vecinos en el noreste de Asia y para la paz y la seguridad en la región y en el mundo;

U.  Considerando que en la Estrategia Europea de Seguridad de 2003 se afirma que la proliferación de armas de destrucción masiva es, en potencia, la mayor amenaza a nuestra seguridad, incluida la posibilidad de una escalada de armas de destrucción masiva, y que la Unión está comprometida en lograr la adhesión universal a los regímenes de tratados multilaterales y en fortalecer los tratados y sus disposiciones en materia de verificación; y que la Estrategia Global de la Unión de 2016 no incluye ninguna referencia a las armas de destrucción masiva, la no proliferación y el control de armamento;

V.  Considerando que la Unión se ha comprometido a hacer uso de todos los instrumentos a su alcance para prevenir, disuadir, detener y, si es posible, eliminar los programas de proliferación que suscitan preocupación a escala mundial, como quedó claramente expuesto en la Estrategia de la Unión contra la proliferación de armas de destrucción masiva, adoptada por el Consejo Europeo el 12 de diciembre de 2003; y que garantizó una mayor colaboración de los grupos de reflexión europeos sobre este asunto como parte del Consorcio de No Proliferación de la Unión;

W.  Considerando que es necesario que la Unión intensifique sus esfuerzos para contrarrestar los flujos y la financiación de la proliferación, sancione los actos de proliferación y elabore medidas para prevenir las transferencias intangibles de conocimiento y aptitudes y destrezas a través de todos los instrumentos disponibles, incluidos los tratados multilaterales, órganos como el Grupo de Suministradores Nucleares, y los mecanismos de verificación, los controles de las exportaciones coordinados a nivel nacional e internacional, programas de cooperación para la reducción de las amenazas y medios de presión de carácter político y económico;

X.  Considerando que, en vísperas de la Conferencia de las Partes de 2015 Encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, la Unión lamentablemente no fue capaz de adoptar una posición común respecto al desarme nuclear, debiendo reconocer por vez primera la existencia de «diferentes puntos de vista» en cuanto a las consecuencias de las armas nucleares; y que dicha Conferencia no pudo consensuar un documento definitivo debido a las desavenencias respecto a la continuidad de los esfuerzos regionales por crear una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Próximo;

Y.  Considerando que es posible construir bombas nucleares «simples» utilizando el combustible empleado por los reactores que utilizan uranio altamente enriquecido;

1.  Manifiesta su profunda preocupación por el deterioro de la seguridad regional e internacional, el papel que vuelven a asumir las armas nucleares en este contexto y la falta de aplicación de medidas eficaces de desarme y no proliferación;

2.  Pide a todos los Estados que poseen armas nucleares que adopten medidas provisionales concretas para reducir el riesgo de detonaciones de estas armas, incluida la reducción del estatus operativo de las armas nucleares y su desplazamiento a almacenes, la disminución del papel de las armas nucleares en las doctrinas militares y una rápida reducción de todos los tipos de armas nucleares;

3.  Expresa su profunda inquietud ante el aumento de las amenazas nucleares surgidas como consecuencia del deterioro de las relaciones entre la Federación de Rusia y la OTAN, incluidas posibles violaciones del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (Tratado INF), declaraciones que apuntan a una mayor disposición a utilizar armas nucleares, y afirmaciones que señalan el estudio de la posibilidad de desplegar armas nucleares en otros territorios europeos; recuerda que el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Corte Internacional de Justicia han concluido que consideran imposible que las armas nucleares puedan utilizarse sin que supongan una violación del Derecho internacional humanitario;

4.  Respalda la Cumbre de Seguridad Nuclear de 2016 y reconoce que el comercio no autorizado y el uso de materiales nucleares es una amenaza inmediata y grave para la seguridad mundial, y espera lograr un seguimiento completo y la puesta en seguridad física de todos los materiales apropiados para la construcción de armas;

5.  Acoge con satisfacción la finalización de los trabajos del Grupo de Trabajo Abierto de las Naciones Unidas sobre avances de las negociaciones multilaterales de desarme nuclear, a raíz de la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas A/RES/70/33;

6.  Celebra la recomendación a la Asamblea General de las Naciones Unidas, incluida en el informe final del Grupo de Trabajo de composición abierta (A/71/371) y aprobada por amplia mayoría el 19 de agosto de 2016, de celebrar una conferencia en 2017, abierta a todos los Estados, a fin de negociar un instrumento jurídicamente vinculante para prohibir las armas nucleares que conduzca a su total eliminación; reconoce que ello reforzará los objetivos y las obligaciones en materia de no proliferación y desarme recogidos en el TNP y contribuirá a crear las condiciones para la seguridad mundial y para un mundo libre de armas nucleares;

7.  Pide a los Estados miembros de la Unión que apoyen la celebración de dicha conferencia en 2017 y que participen con una actitud constructiva en sus trabajos; invita a Federica Mogherini, vicepresidente a de la Comisión y alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y al Servicio Europeo de Acción Exterior a que contribuyan de manera constructiva a la conferencia de negociación de 2017;

8.  Recuerda la celebración el 23 de septiembre de 1996 del vigésimo aniversario de la apertura a la firma del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE), y destaca que un tratado de prohibición de ensayos universal, internacional y verificable efectivamente es la manera más eficaz para prohibir las explosiones nucleares de prueba y cualesquiera otras detonaciones nucleares;

9.  Insta a los restantes Estados que figuran en la lista del Anexo II del tratado cuya ratificación se requiere para su entrada en vigor, que lo firmen o ratifiquen urgentemente para que este instrumento internacional decisivo pueda surtir pleno efecto jurídico sin más demora; celebra en este sentido la aprobación de la Resolución 2310 (2016) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

10.  Reconoce los avances significativos alcanzados por la Comisión Preparatoria del TPCE a la hora de completar y aplicar su eficaz Sistema Internacional de Vigilancia, que, incluso sin la entrada en vigor del tratado, contribuye a la estabilidad regional como medida importante de refuerzo de la confianza, fortalece el régimen de no proliferación y desarme nucleares y aporta beneficios adicionales, científicos y civiles, para los Estados; expresa su convicción de que Comisión Preparatoria del TPCE seguirá confiando en las aportaciones económicas de los Estados para continuar aplicando el sistema de vigilancia;

11.  Pide que se avance en el diálogo con todos los Estados que poseen armas nucleares con vistas a seguir un programa común destinado a reducir progresivamente las existencias de cabezas nucleares; respalda, en particular, las medidas adoptadas por los Estados Unidos y la Federación de Rusia a fin de reducir sus armas nucleares desplegadas, tal como acordaron en el nuevo Tratado START;

12.  Lamenta la ausencia de nuevas negociaciones, desde la entrada en vigor del nuevo START en 2011, sobre una reducción, urgentemente necesaria, de las cabezas nucleares desplegadas y no desplegadas, entre ellas, tal como habían acordado formalmente los Estados Unidos y la Federación de Rusia, medidas para reducir y eliminar las armas nucleares de corto alcance y tácticas consideradas subestratégicas y no estratégicas;

13.  Propugna que se establezcan zonas desnuclearizadas a modo de paso positivo en la vía hacia un mundo desnuclearizado; opina, a este respecto, que la creación de una zona desnuclearizada en Oriente Próximo es un factor fundamental para el logro de una paz duradera y general en la región; expresa, en este contexto, su amarga decepción ante la incapacidad para celebrar la conferencia de 2012, prevista en el TPN, para la creación de una zona sin armas de destrucción masiva en Oriente Próximo;

14.  Reconoce que la retirada de todas las armas nucleares de corto alcance, las tácticas y las consideradas subestratégicas del territorio europeo podría contribuir positivamente a crear las condiciones para el establecimiento de más zonas libres de armas nucleares, con lo que se contribuiría a cumplir las obligaciones en materia de no proliferación y desarme incluidas en el TNP y, mientras tanto, se sentaría un precedente para un ulterior desarme nuclear;

15.  Apoya los nuevos esfuerzos para reforzar el mandato del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), incluidas la generalización de los protocolos adicionales a los acuerdos de salvaguardias del OIEA y otras acciones destinadas a desarrollar medidas de fomento de la confianza; aspira a que se asegure que se ponen suficientes recursos a disposición de dicho Organismo, de forma que pueda cumplir su mandato de vital importancia y conseguir que las actividades nucleares sean seguras; pide que se logren avances en las futuras comisión preparatoria del TNP de 2017 y en la Conferencia de Alto Nivel sobre Desarme Nuclear de 2018;

16.  Considera que el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), conocido también como el acuerdo nuclear con Irán, fue un logro importante para la diplomacia multilateral en general, y para la europea en particular, que permitirá no solo mejorar notablemente las relaciones entre Irán y la Unión, sino también contribuirá a fomentar la estabilidad en toda la región; considera que todas las partes son ahora responsables de garantizar su plena y estricta aplicación; acoge con satisfacción la creación de la comisión conjunta compuesta por representantes de Irán y del E3/EU+3; apoya plenamente a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante en su papel de coordinadora de la comisión conjunta creada en el seno del PAIC, y considera que una aplicación estricta y completa de este Plan sigue revistiendo la máxima importancia;

17.  Lamenta los últimos ensayos nucleares realizados por la República Popular Democrática de Corea y su rechazo de las diversas resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, incluida la más reciente, de 2 de marzo de 2016 (2070); insta a la República Popular Democrática de Corea a que se abstenga de llevar a cabo nuevos actos de provocación, abandonando sus programas nuclear y de misiles balísticos por completo y de forma verificable e irreversible, a que ponga fin a toda actividad conexa y a que cumpla de inmediato con todas sus obligaciones internacionales, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la Junta de Gobernadores del OIEA, así como otras normas internacionales en materia de desarme y no proliferación, y que regrese a la mesa de negociación; pide a la República Popular Democrática de Corea que firme y ratifique sin demora el Tratado de Prohibición Total de las Pruebas Nucleares;

18.  Afirma su deseo de que se logre una solución diplomática y política a la cuestión nuclear relacionada con la República Popular Democrática de Corea; reitera su apoyo a las Conversaciones entre Seis Partes y pide la reanudación de las mismas; pide a la República Popular Democrática de Corea que, en un espíritu constructivo, restablezca el diálogo con la comunidad internacional y, en particular, con los participantes de las Conversaciones entre Seis Partes, a fin de trabajar en pro de una paz duradera y de la seguridad en una península de Corea desnuclearizada, ya que es el mejor modo de garantizar un futuro más próspero y estable para la República Popular Democrática de Corea; insta a China a que ejerza mayor presión sobre la República Popular Democrática de Corea;

19.  Celebra la inclusión de cláusulas de no proliferación de armas de destrucción masiva en los acuerdos de la Unión con terceros países y en los correspondientes planes de acción; señala que dichas medidas deben ser aplicadas por todos los países socios de la Unión sin excepción;

20.  Acoge con satisfacción la presentación de la Estrategia Global de la Unión e insta al SEAE a que, como medida de seguimiento, actualice y amplíe la Estrategia Europea contra la proliferación de armas de destrucción masiva de 2003 y las Nuevas Líneas de Actuación de 2009, tomando en consideración las cuestiones y los problemas descritos anteriormente, con miras a convertir la Unión en una fuerza motriz para fortalecer y hacer avanzar los acuerdos multilaterales en materia de desarme y no proliferación nucleares;

21.  Celebra los intercambios periódicos sobre estas cuestiones a través del Consorcio de No Proliferación de la Unión y otras organizaciones de la sociedad civil y grupos de reflexión, y pide al Consorcio de No Proliferación de la Unión a ampliar su programa e incluir las consideraciones sobre desarme en las mismas condiciones;

22.  Insta al OIEA y a la Comisión Europea a que abandonen por motivos de seguridad el uso del uranio altamente enriquecido en los reactores destinados a la investigación;

23.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Estados miembros, a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Alto Representante de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, al Secretario Ejecutivo del TPCE, y al Director General del OIEA.

(1)

DO C 440 de 30.12.2015, p. 97.

(2)

OJ C 349E , 22.12.2010, p. 77.

(3)

DO L 196 de 24.7.2012, p. 67.

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